[Traducción] La Revolución en Rojava II

Como ya adelanté al final de la primera parte de esta traducción del artículo publicado por Meredith Tax en Dissent Magazine, esta segunda parte versará sobre la historia del rescate de les yazidíes de Sinjar en agosto de 2014, Turquía, el KRG (Kurdistán iraquí), el feminismo kurdo y el PKK y Öcalan.


Salvando a les yazidíes

Hasta agosto de 2014, solo unes poques americanes habían oído hablar alguna vez sobre les yazidíes, un minoría kurda e iraquí practicante de una antigua religión cercana al zoroastrismo. Entonces, el ISIS (también conocido como Daesh, ISIL o el Estado Islámico) entró en Sinjar, y les yazidíes –abandonades tanto por el ejército iraquí como por los muy publicitados peshmerga kurdo-iraquíes– huyeron al norte hacia las montañas. Pronto comenzaron a aparecer historias de ataques genocidas que barrieron completamente la población masculina de pueblos y cientos de mujeres yazidíes y niñas siendo violadas, vendidas como esclavas y forzadas a casarse con combatientes del ISIS.

El 6 de agosto, Reuters informó de que 50.000 yazidíes estaban atrapades en las montañas de arriba de Sinjar, en peligro de inminente inanición. Al día siguiente, Obama autorizó la realización de bombardeos aéreos limitados contra el ISIS en Iraq y el lanzamiento de paquetes de ayuda a les yazidíes. Pero esto apenas fue suficiente para remediar el creciente desastre humanitario. Mientras los Estados Unidos continuaban «ponderando sus opciones», Gran Bretaña y Alemania hablaban sobre enviar ayuda y el Papa condenaba al ISIS, les yazidíes permanecían atrapades.

Entonces sobrevino un rescate tan dramático que fue merecedor de una película de Hollywood: las milicias de las YPG y las YPJ, sin armamento pesado o apoyo aéreo, cruzaron desde Siria a las montañas de Iraq e hicieron un corredor para evacuar a les yazidíes. De repente, la prensa occidental estaba llena de imágenes de atractivas mujeres jóvenes vestidas de uniforme –ha habido más de una pincelada de fantasía orientalista en la cobertura occidental de las milicias de mujeres. Esta cobertura apenas ha tocado su política, más allá de referencias ominosas al PKK (Partido de les Trabajadores de Kurdistán) y a Turquía.

Turquía, por su parte, jugó un rol lamentable en la batalla de Kobane. Observadores, incluyendo a David L. Phillips del Instituto por los Derechos Humanos de la Universidad de Columbia, afirmaron que «Turquía está proveyendo apoyo militar, logístico, financiero y médico a Daesh [ISIS] y a otros yihadistas».

Un portavoz kurdo dice lo mismo. Y el presidente Erdogan no mitigó sus sospechas cuando le dijo a la prensa que, para Turquía, les kurdes y el ISIS eran tres cuartos de lo mismo.

Erdogan también predijo en octubre que Kobani caería en cualquier minuto. Pero, a pesar de la ayuda de Turquía al ISIS y a la falta de armas pesadas y suministros de les kurdes, las milicias de las YPG y las YPJ lucharon contra fuerzas muy pesadas y, tras meses de batalla, fueron capaces de echar al ISIS de Kobani en enero. Durante el camino, comenzaron a atraer a voluntaries occidentales, varies de les cuales han caído en combate.

Mientras que les kurdes iraquíes y siries son teóricamente aliades contra el ISIS, les kurdes de Iraq también son aliades de Turquía y esto ha llevado a importantes tensiones entre las dos facciones kurdas. Existen enormes diferencias políticas entre elles en cuestiones de gobierno, derechos de las mujeres, ecología y nacionalismo. Los partidos políticos que condujeron les kurdes iraquíes, favoritos de siempre de los Estados Unidos, están en proceso de establecer su propio petroestado y, mientras que las mujeres quizás estén en mejor situación en Kirkuk que en el resto de Iraq, como Houzan Mahmoud, de la Organización por la Libertad de las Mujeres en Iraq, señaló, ellas aún continúan padeciendo «crímenes de honor, MGF [N. del T.: mutilación genital femenina], matrimonios forzosos, matrimonios infantiles, lapidaciones, violaciones, violaciones maritales y muchas otras formas de violencia». El Gobierno de Barzani ha hecho poco para resolver estos problemas. Como la feminista kurda Dilar Dirik escribe en su «Qué tipo de Kurdistán para las mujeres»:

Es interesante que la entidad kurda que tiene más característica de estado, más integrado en el sistema capitalista y que cumple con los requerimientos de las potencias locales como Turquía e Irán, así como del sistema internacional, despliega el menor interés en los derechos de las mujeres y el desafío del patriarcado.

Dirik apunta que, en el Kurdistán iraquí, la «falta de verdaderas e independientes organizaciones no partidistas de mujeres», el dominio de «políticas tribalistas y feudales […] fomentan las actitudes patriarcales», y una ironía suprema: «¡Muchas organizaciones de mujeres en el Kurdistán Sur están incluso presididas por hombres!». Ella contrasta esto con el feminismo de los cantones de Rojava, donde «Los hombres con una historia de violencia doméstica o poligamia están excluidos de las organizaciones» y «La violencia contra las mujeres y el matrimonio infantil están fuera de la ley y criminalizados». Esto es un reflejo de la praxis socialista y feminista del PKK, el cual ha evolucionado significativamente desde su nacimiento como un partido marxista-leninista en los 70.

¿Quiénes son el PKK?

El PKK, fundado en 1978, surgió del movimiento de izquierdas estudiantil turco e inicialmente tuvo mucho en común con otros movimientos radicales inspirados por China y Vietnam. Su meta era establecer un estado kurdo independiente y socialista librando la guerra popular. Sus cuadros se establecieron en el campo para construir un movimiento campesino; sus primeros objetivos fueron terratenientes feudales que oprimían al pueblo y actuaban como ejecutores para el Ejército turco.

Dos años después de que el PKK se fundara, Turquía pasó por un golpe militar seguido de un periodo de represión extrema y una guerra contra les kurdes. Como en otras guerras de guerrillas, el Gobierno levantó la menor provocación posible con una fuerza abrumadora y les aldeanes fueron atrapades en medio, forzades a elegir entre el PKK y el Ejército turco. En un informe de 1993, Helsinki Watch (el comité original de Human Rights Watch) citó atrocidades incluyendo los asesinatos de más de 450 personas –entre ellas periodistas, profesores, médiques y activistas por los derechos humanos– por «asaltantes usando tácticas de escuadrones de la muerte». El Gobierno turco nunca investigó las matanzas y fue ampliamente sospechoso de ser cómplice en ellas. Helsinki Watch también apuntó que, durante esta campaña, Turquía seguía siendo el tercer beneficiario más grande de ayuda norteamericana tras Israel y Egipto, y que la administración de George H. W. Bush expresó de forma vocal su apoyo a la violencia contra les kurdes.

El PKK también llevó a cabo abusos contra los derechos humanos: intentaron y colgaron informantes, fueron acusades de haber matado a civiles (por ejemplo, bombardeando un centro comercial de Estambul en 1991 y disparando a devotes en una mezquita en Diyarbakir en 1992), de haber secuestrado a turistas occidentales (que fueron más tarde liberades), y de haber coordinado ataques en oficinas turcas en seis países del oeste de Europa, entre otros actos de terrorismo. Pero la escala de su violencia palidece en comparación con los asesinatos en masa de kurdes a manos del Estado turco.

Desde su fundación, el PKK ha sido liderado por Abdullah Öcalan (pronunciado “uh-djah-lan”). Aunque sus crítiques dicen que Öcalan no repensó su estrategia de guerra popular hasta que fue capturado en 1999, personas enteradas como Cemil Bayik, otro fundador del PKK, y Havin Guneser, traductor de Öcalan, dicen que, durante los años 1990, él y otres comenzaron a examinar la necesidad de encontrar una solución política más que militar al conflicto; él también puso un énfasis creciente en la democracia y en los derechos de las mujeres. Esto fue, en parte, un reflejo de la evolución de la organización. En los 80, los miembros del PKK eran mayormente kurdes rurales cuyas aldeas habían sido atacadas; para lidiar con las ideas feudales y nacionalistas de estes nueves reclutas, los cuadros de mujeres se dieron cuenta de que precisaban de organizaciones autónomas de mujeres. De acuerdo a Necla Acik, el mismo Öcalan se estaba volviendo más feminista porque «fueron las mujeres quienes lo apoyaron más durante los turbulentos años que siguieron a su arresto y a la declaración de su nueva y, en aquel tiempo, controvertida línea política. En agradecimiento, Öcalan se volvió más radical en su promoción de la liberación de género e instó a las mujeres dentro del partido a cuestionar la dominación masculina dentro de sus propias filas».


Hasta aquí la segunda parte. En la tercera y última parte hablaremos sobre el confederalismo democrático y la situación actual en Rojava.

[Traducción] La Revolución en Rojava I

Con este artículo doy comienzo a mi labor en este proyecto de comunicación social que es Regeneración Libertaria. Se trata de una traducción del artículo escrito por Meredith Tax y publicado originalmente en la página web de la revista Dissent: The Revolution in Rojava. Este artículo es un buen resumen de la situación revolucionaria actual en Rojava, así como de sus fundamentos, raíces y antecedentes, con lo cual se trata de una lectura totalmente recomendable para aquelles interesades en informarse sobre este acontecimiento social y que aún no tienen mucho conocimiento sobre el mismo.

Lo dividiré en tres partes para facilitar su lectura, pues es un texto ciertamente extenso.

Sin más, ahí va:


Desde el pasado agosto, cuando supe por primera vez de la lucha contra el ISIS en Kobane, me he estado preguntando por qué tan pocas personas en los Estados Unidos están hablando sobre los cantones de Rojava. Une pensaría que sería una gran noticia que existiese un área liberada en Oriente Medio liderada por socialistas-feministas de la hostia, donde el pueblo toma las decisiones a través de consejos locales y las mujeres ostentan el 40 por ciento de las posiciones de liderazgo en todos los niveles. Une pensaría que sería incluso una noticia más grande que sus milicias fueran lo suficientemente fuertes para derrotar al ISIS. Une pensaría que los análisis de lo que hizo posible esta victoria estarían por toda la prensa de izquierdas.

Pero muches en la izquierda de EE. UU. tienen que oír aún la historia de los cantones de Rojava –Afrin, Cizîre y Kobani– en el norte de Siria, o Kurdistán oeste. Rojava –la palabra kurda para «Occidente»– está compuesta por tres enclaves izquierdistas, constituyendo un área ligeramente inferior al estado de Connecticut, en un territorio dominado por el ISIS. A mediados de 2012, las fuerzas de Assad se retiraron masivamente de la zona, y la batalla fue dejada a las milicias kurdas: las YPG (Unidades de Protección del Pueblo) y las YPJ (Unidades de Defensa de Mujeres), las milicias autónomas de mujeres. Estas milicias no son las mismas que les peshmerga iraquíes, a pesar de que la prensa norteamericana use dicho nombre para ambos.

Las YPG y las YPJ, durante la mayor parte de los últimos tres años, han estado centradas en derrotar a los yihadistas, incluso aunque continúan combatiendo con el régimen de Assad (particularmente en y alrededor de la ciudad de Hasakah). El 27 de enero de 2015, lograron una enorme victoria cuando vencieron al ISIS en Kobane. Desde entonces han retomado las estratégicas ciudades de Tel Hamis y Tel Tamr (en los límites del cantón de Cizîre), pero, desde finales de abril, se están preparando para un ataque renovado del ISIS en la zona.

Mientras que la oposición siria está comprensiblemente resentida con que las YPG y las YPJ retiraran la mayor parte de su energía de la guerra con Assad, les izquierdistas de todo el mundo deben estar observando los extraordinarios esfuerzos que están siendo realizados por les kurdes siries y sus aliades para construir un área liberada donde pueden desarrollar sus ideas sobre socialismo, democracia, mujeres y ecología en práctica.

Elles han estado trabajando en estas ideas desde 2003, cuando el PYD (Partido de la Unión Democrática) fue fundado por miembros sirios del ilegalizado partido kurdo de Turquía, el PKK. Para enero de 2014, habían establecido un sistema de gobierno de abajo-arriba en cada cantón, con las decisiones políticas tomadas por consejos locales y con los servicios sociales y las cuestiones legales administradas por estructuras locales de la sociedad civil bajo el paraguas del TEV-DEM (Movimiento por la Sociedad Democrática). El TEV-DEM incluye a personas de todos los grupos étnicos en los cantones, que están representadas por más de un partido político, pero la mayoría de su liderazgo ideológico viene de parte del PYD.

Según Janet Biehl, que formó parte de una delegación académica al cantón de Cizîrê en diciembre de 2014, la comuna de distrito es el bloque de construcción de la estructura al completo. Cada comuna está compuesta por 300 miembros y dos copresidentes electes, un hombre y una mujer. 18 comunas constituyen un distrito, y les copresidentes de todos ellos se encuentran en el Consejo de Distrito del Pueblo, que también está formado por miembros elegidos directamente. Los Consejos de Distrito del Pueblo deciden en materias de administración y economía como la recogida de la basura, la distribución del aceite de calefacción, la propiedad de la tierra y las empresas cooperativas. Mientras que todas las comunas y los consejos están al menos compuestos por un 40% de mujeres, el PYD –en su determinación de revolucionar las relaciones tradicionales de género– también ha creado cuerpos paralelos autónomos de mujeres en cada nivel. Estos determinan la política en materias que conciernen particularmente a las mujeres, como los matrimonios forzosos, los crímenes de honor, la poligamia, la violencia sexual y la discriminación. Desde que la violencia doméstica es un problema continuo, también han construido un sistema de albergues-refugios. Si tiene lugar un conflicto en un asunto concerniente a las mujeres, los consejos de mujeres tienen potestad para sobrepasar y anular a los consejos mixtos.

En resumen, la Revolución de Rojava está cumpliendo los sueños de la Primavera Árabe –y algo más. Si sus ideas pueden sostenerse y prevalecer contra el ISIS, el nacionalismo kurdo y los estados hostiles que rodean a los cantones, Rojava afectará a las posibilidades disponibles para la región entera. Entonces, ¿por qué no está consiguiendo más apoyo internacional?

En octubre, David Graeber escribió un artículo de opinión en The Guardian comparando la lucha de Rojava contra el ISIS con la Guerra Civil Española y se preguntaba por qué la izquierda internacional estaba mostrando tan poca solidaridad en esta ocasión. La respuesta residía en parte en cómo uno define la solidaridad internacional –que en estos días usualmente parece estar limitada a oponerse a cualquier cosa que los Estados Unidos haga. En diciembre de 2014, un panel del In These Times sobre qué hacer respecto a Kobane encuadró la cuestión en términos puramente de una intervención militar de los EE. UU. Richard Falk respondió:

La difícil situación de les kurdes en Kobane y su coraje resistiendo al ISIS plantean un escenario trágico que pone en tela de juicio la especie de antiintervencionismo que siento que está justificado en general, particularmente en Oriente Medio. Pero para superar la presunción contra la intervención militar, especialmente desde el aire, uno precisa de una evidencia muy potente… La intervención del ISIS de hecho no parece diseñada para lidiar con el problema. Más bien parece una proyección del poder de los EE. UU. en la región.

Falk inmediatamente orienta la cuestión hacia los motivos de los EE. UU. más que hacia si Kobane necesita ayuda o si la ha pedido, y qué otros tipos de ayuda, además de los bombardeos, pueden prestarse.

Para Graeber, esta manera de encasillar el problema es tristemente unilateral; la crítica antiimperialista es insuficiente sin la solidaridad. Él visitó Rojava como parte de la delegación académica y, a la vuelta, la describió como “una revolución genuina”:

Pero de un modo que es exactamente el problema. Las principales potencias se han encomendado a sí mismas a una ideología que dice que las revoluciones reales no pueden nunca más tener lugar. Mientras tanto, muches en la izquierda, incluso en la izquierda radical, parecen haber adoptado tácitamente una política que asume lo mismo, incluso aunque elles todavía producen unos superficiales ruidos revolucionarios. Aceptan una especie de marco «antiimperialista» puritano que asume que los jugadores importantes son los gobiernos y les capitalistas, y que ése es el único juego que importa.

¿Cuál es el problema aquí? ¿Somos en Estados Unidos demasiado cínicxs o deprimides como para creer que cualquier cosa nueva puede pasar? ¿Estamos preparades para reconocer ideas revolucionarias cuando vienen de Grecia, España o Latinoamérica, pero no de Oriente Medio? ¿Somos tan sexistas que no podemos asumir la idea de una revolución feminista seriamente? ¿O el problema es simplemente ignorancia? Si es así, conocer la historia puede servir de ayuda. Empecemos con les yazidíes.


Hasta aquí la primera parte de La Revolución en Rojava. En la segunda parte se tratará el heroico rescate del pueblo yazidí en Sinjar en agosto del 2014; las relaciones con el régimen filotalibán de Turquía y el Kurdistán iraquí, y el feminismo en el Movimiento de Liberación Kurdo, así como la historia y características del PKK, el Partido de les Trabajadores de Kurdistán.

Kobanê. El epílogo

Tras la liberación de Kobanê, declarada oficialmente el 27 de enero, 134 días después de la ofensiva del ISIS sobre la ciudad, muchos kurdos y kurdas salieron a las calles a festejar la victoria a lo grande. Se acabaron los derramamientos de sangre, el silbido de las balas y las explosiones en la ciudad, la paz volvió gracias a las YPG, YPJ y otras fuerzas aliadas. Sus habitantes volverán a continuar la labor de profundizar en el proceso de construcción de la autonomía democrática. Pronto irán regresando a sus hogares aquellas personas que tuvieron que traspasar la frontera hacia Turquía huyendo de la guerra. Aquí termina un capítulo en cuyas páginas el pueblo kurdo ha escito unas valiosas lecciones de lucha heroica y revolucionaria, la cual no solo fueron las milicias las que pelearon, sino el pueblo entero ofreciendo apoyo logístico para que estas fuerzas pudieran seguir en el frente. Vencieron a una fuerza terrorista superior militarmente pertrechados con las armas que dejó el ejército iraquí y los yanquis con unos fusiles AK-47, unas ametralladoras y poco más.pero que se mostraron superiores por la determinación, la valentía, el corage y la fuerza de todo un pueblo autoorganizado con fuertes influencias libertarias. Sin embargo, la historia continúa y aún quedan pueblos que liberar alrededor de Kobanê:

mapa29

Como podemos observar, la ciudad de Kobanê está completamente libre de ISIS y podemos ver el estado de los frentes en fechas anteriores. A partir de aquí, a pesar de que en los alrededores todavía queda mucho terreno por recuperar, a las YPG, YPJ, FSA y Pershmergas no les supondrán mucho esfuerzo avanzar en las zonas colindantes puesto que las múltiples derrotas del ISIS dejaron armamento, carros de combate y municiones, además de numerosas bajas en las filas del ISIS. Ahora los combates se libran fuera de la ciudad, con un Estado Islámico debilitado y las YPG e YPJ ganando fuerzas tanto militarmente como moralmente y en efectivos.

Una vez más, este episodio nos demuestra que, reitero, la guerra y la revolución se tienen que hacer a la vez. Porque sin revolución, la guerra sería un sinsentido y estaría perdido de antemano por carecer de bases sociales en la retaguardia que permita dotarle de contenido político y revolucionario. Igualmente, una revolución sin guerra sería aplastada de inmediato por las fuerzas reaccionarias. Además, una revolucióin no es sino la guerra abierta entre el pueblo en armas que aspira a la construcción de una nueva sociedad basada en la libertad, la solidaridad y la cooperación, y la clase dominante que quiere imponer su dominio y tiranía.

No obstante, no nos quedemos únicamente celebrando las victorias de Kobanê, tenemos que conseguirlas aquí, en Europa o América latina, ¡o en el mundo entero!, por pequeñas que sean, pero que ayuden al avance de los movimientos populares en el seno de la sociedad capitalista, por la creación de una alternativa política fuera de las instituciones, tomando como referente la construcción de la autonomía democrática en marcha en Rojava. Su lucha es la nuestra, y su liberación también. Son importantes lecciones que demuestran que un pueblo organizado, sí puede materializar una nueva sociedad que supere el capitalismo, el Estado burgués, el patriarcado y los fanatismos de cualquier índole.

Todavía no cerremos el libro. Aún quedan muchas victorias que celebrar y más historias que escribir donde el pueblo sea protagonista y no cuatro gobernantes.

Biji YPG, biji YPJ. Kobanê azade!

Kobanê escribe en las páginas de la Historia

Por fin, después de más de 4 meses de sufrimiento, de intereses geopolíticos de la OTAN y EEUU con la complicidad de Turquía, después de que Kobanê se haya encontrado sola contra el monstruo de ISIS y donde parecía factible la caída de Kobanê cuando entraron en la ciudad. Después de durísimos enfrentamientos, numerosas bajas y muertes que dejaron mártires en las filas de las YPG e YPJ, después de sus contraofensivas las cuales consiguieron liberar con esfuerzo y perseverancia poco a poco más terreno, después de que finalmente EEUU haya decidido mandarles apoyo ante la presión internacional y las movilizaciones en solidaridad por todo el mundo, después del apoyo de algunas fuerzas del Ejército Libre Sirio (ELS), de la entrada de los Pershmerga; hoy por fin podremos celebrar una gran victoria, lograda a través del pueblo en armas. Un pueblo con una larga historia de luchas detrás y que, tras la puesta en práctica del confederalismo democrático, profundizaron en la revolución social y conquistar la autonomía democrática.

En el siguiente mapa vemos que a día 25 de enero ISIS prácticamente desapareció de Kobanê y según fuentes posteriores de las propias milicias, Kobanê ya ha sido liberada de la presencia del ISIS:

B8OCeZEIcAEcgsG.jpg:largeNo obstante, esta victoria no significa el final de la historia. Tras la guerra, gran parte de la ciudad está en ruinas a consecuencia de los intensos combates que se vivieron, lo cual, les tocarán una ardua tarea de reconstrucción. Por otro lado, el escenario político será distinto: las alianzas tácticas que hicieron las YPG e YPJ con otras fuerzas político-militares como el ELS y los Pershmergas podrían hacer que el régimen de Barzani del Kurdistán iraquí (alineado con las potencias occidentales y en cierta medida en conflicto con el modelo confederalista democrático de Rojava)  aumente su presencia en Rojava, así como podrían cambiar las relaciones entre Al-Assad y el PYD por la participación en este escenario del ELS. A esto hay que sumarle si EEUU exigirá algo a cambio por la ayuda que ha otorgado a las milicias kurdas o meterá sus narices en el proyecto de autonomía democrática de Rojava Cabría destacar también que este triunfo tampoco significaría el fin de ISIS, y mucho menos el del yihadismo. Los terroristas del Estado Islámico seguirán siendo una amenaza mientras sigan llegando a sus filas más militantes y sigan teniendo más suministros y municiones.

A pesar de todo, esta victoria es una gran inyección de moral y anima al resto de pueblos del mundo a continuar la lucha por la emancipación social. Además es una gran lección que corrobora que la guerra y la revolución se han de hacer a la vez y que este mismo pueblo ha de ser el actor político.

El conflicto, la guerra y los refugiados del Kurdistán

Contexto histórico y geográfico

Kurdistán (كوردستان) es una región geográfica con una etnia (kurda) que posee un sentimiento de nación —cabe subrayar y tener en cuenta que la palabra «nación» está entendida bajo la definición histórica alemana y que es especialmente importante distinguirla de la palabra Estado o país— pero que no tiene Estado (a lo que aspiran). Dicho territorio comprende las regiones del noreste de Siria, norte de Irak, oeste de Irán y sureste de Turquía (y algunos también reivindican un pequeño enclave en el estado de Armenia).

La supuesta aparición de esta identidad nacional se remonta a los Medos de antes de Cristo. En la Edad Media ya tenían cierta libertad bajo el islam, aunque con la llegada del Imperio otomano la región quedó dividida en dos (otomanos y persas), donde la parte otomana gozó de bastante autonomía hasta casi el s. XIX y donde hubo conflictos políticos que desembocaron en dos rebeliones independentistas.

Tras la Primera Guerra Mundial, con la desintegración de los imperios y el “derecho de libre determinación” se preveía una creación del Estado kurdo, pero una insurrección kurda fue derrotada por las tropas turcas, por lo que Kurdistán quedó dividida en los países actuales que hemos citado anteriormente, exceptuando Armenia, pues era una república socialista soviética (URSS).

Después de la Segunda Guerra Mundial, el Kurdistán que pertenece al territorio iraní proclamó una república independiente de carácter comunista con el partido PDK hasta que la capital fue invadida por los iraníes. Durante la Guerra Fría se suceden revueltas kurdas en Iraq, Irán, Siria y Turquía, todas sin éxito, aunque se consigue crear el PKK (Partido de los trabajadores de Kurdistán). Desde el 2000 la tensión va en aumento con mayor actividad independentista kurda (manifestaciones, levantamientos…) lo cual produce una mayor represión hacia los kurdos. Empieza a haber divisiones del pueblo kurdo entre el PDK, el PKK y el nuevo UPK (Unión Patriótica del Kurdistán, escisión izquierdista del PDK). Tras la guerra de Iraq con EE.UU., la región kurda iraquí consigue una autonomía federal.

Actualmente, el territorio reivindicado por los kurdos es de casi 400.000 km², lo que representa, en esa región, una de las mayores reservas petrolíferas de Oriente Medio. Está situado entre el Tigris y el Éufrates, donde según el Antiguo Testamento de La Biblia (y por lo tanto, La Torá) se halla el paraíso terrenal, por eso es también un territorio importante para la religión.

El Kurdistán es además un territorio rico culturalmente con su propia lengua —el kurdo, que se diferencia del árabe, del turco, del armenio o del persa—, su historia, su música, su gastronomía… También en este territorio conviven distintas religiones que van desde el islam, el cristianismo hasta una religión propia del territorio denominado yazidismo. A partir de estos factores, se ha forjado la idea de la nación kurda, es decir, la identidad nacional.

Situación actual

Es un conflicto que sigue vigente hoy en día, y ya no es solo la lucha del pueblo kurdo por la independencia de su nación y la creación de un Estado propio, sino que ahora mismo, hay un suceso de mayor relevancia en el cual están invirtiendo sus esfuerzos: repeler la expansión del Estado Islámico sobre su territorio.

Como breve reseña, el Estado Islámico surge de la guerra de Irak con EE.UU. y la caída de Saddam Hussein (2003). Aparecieron en ese territorio muchas milicias para defenderse de las tropas extranjeras en su territorio. Una de ellas fue la facción de Al Qaeda en Irak, cuyo líder fue asesinado en 2006. Tomó el mando un egipcio llamado Abu Ayub quien en ese mismo año declaró la formación del Estado Islámico, arropado por Al Qaeda y unos 800 milicianos. En 2010 una nueva operación americana acabó con el antiguo dirigente, quedándose al mando Abu Bakr, que tras la retirada de tropas americanas, pudo reforzar la organización llegando hasta las 2.500 personas integradas, las cuales al participar en la guerra Siria, pasaron a denominarse ISIS (Islamic State of Irak and Siria). Al Qaeda quedó escindida entonces por ISIS al no aprobar su intervención en territorio sirio. Al conquistar la segunda ciudad más importante de Irak, Mosul, ISIS creó de la zona bajo su dominio un califato con Abu Bakr como califa. Los últimos éxitos del Estado Islámico le han hecho enriquecerse (al quedarse con los bancos de cada pueblo o ciudad conquistada) y multiplicar sus combatientes hasta llegar a los 15.000.

Tras el avance de ISIS por territorio sirio en dirección a Turquía, los kurdos residentes en Siria han puesto en manifiesto su contrariedad al Estado Islámico y, a pesar de haber formado numerosas milicias, han ido cayendo una a una todas las ciudades o pueblos por los que el ejército islamista iba pasando. Próximo a la frontera con Turquía, hay una pequeña localidad que sigue resistiendo hoy en día a las ofensivas del Estado Islámico por anexionársela, y que está en el punto de mira por el gobierno turco y estadounidense, el cual, lleva creando polémica en la prensa estos últimos días.

Kobanê

“Es una ciudad en la gobernación de Alepo, al norte de Siria (frontera con Turquía). Tenía una población de 44.821 habitantes en el censo de 2004. Es habitada mayoritariamente por kurdos (89%) y también por árabes (5%), turcos (5%) y armenios (1%).”¹

Es una ciudad peculiar que se ha hecho relativamente famosa en el mundo entero por oponer una resistencia eficaz al Estado Islámico. Mientras otros pueblos y ciudades eran anexionados en menos de 24 horas, Kobane lleva más de un mes (desde el 16 de septiembre) resistiendo y continúa a día de hoy sin estar plenamente conquistada por ISIS (el Estado Islámico penetró en la parte este de la ciudad el 6 de octubre). Una de las principales causas por las que están plantando una resistencia tan feroz es la extraordinaria gestión con la cual está trabajando el pueblo kurdo residente en Kobane, el cual, bajo la milicia del YPG (Unidades de Protección Popular, existentes desde 2012 en el Kurdistán sirio —cabe mencionar que fueron dichas unidades las que conquistaron la ciudad y llevan luchando desde ese momento para defender la autonomía política del territorio—), han conseguido organizar, movilizar y armar a una población civil que sigue resistiendo en las fronteras.

Lo curioso es que este ataque no sólo lo han retenido “los kurdos” en masculino, pues un factor esencial es la participación de las kurdas; el YPG está compuesto por un alto número de mujeres que hacen que no se deje de lado a la mitad de la población que quiere y puede luchar igualmente contra ISIS (de hecho, han creado una nueva y exclusiva sección de la milicia, llamada YPJ). Dejan un claro mensaje feminista de superación al mundo entero y demuestran cómo una población unida, independientemente del sexo que sea, puede frenar el avance del Estado Islámico a nivel militar.

Estos hecho sucedieron bajo la complicidad del gobierno turco que conoce las aspiraciones últimas del YPG (Brazo armado del PYD) y el PKK (Partido de Trabajadores del Kurdistán) de querer crear una autonomía kurda sin Estado. A esta autonomía kurda le pertenece un territorio que actualmente está dentro de las fronteras turcas y, por ello, el gobierno ha tomado la decisión de cerrar las fronteras para que, por una parte, no pueda huir la población incapacitada para luchar en Kobane a territorio turco y, también, para que no se pueda suministrar a Kobane con armas provenientes de Turquía. Finalmente, tras semanas de denuncia y mala prensa internacional sobre la actuación del gobierno turco y, es probable, que bajo la gran influencia de los EE.UU., se ha conseguido llevar a cabo bombardeos sobre Kobane en la parte ocupada por el Estado Islámico. Todo esto, ha hecho que no únicamente se frenase al Estado Islámico en esta ciudad, sino que ahora también, parece ser que el pueblo kurdo está volviendo a ganar terreno. Constancia de ello son esquemas militares de la zona, como muestran aquellos después del 14 de octubre, los kurdos han conseguido retomar algunas posiciones.

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Se observan los frentes de la ciudad de Kobane en ambas fotografías anteriores. El primer mapa corresponde al 14 de octubre (en amarillo YPG, en gris ISIS) y la segunda al 17 de octubre. La fotografía nos ayuda a entender el importante papel que juega el gobierno turco, ya que el norte de Kobane hace frontera directa con Turquía.

En esta última foto se puede apreciar la coalición de los ataques aéreos (los círculos, uno al sur de la ciudad y el otro al noreste, casi en la frontera con Turquía) y como el YPG/PKK/FSA (las diferentes milicias kurdas) están aprovechándolos para recuperar el terreno perdido en la zona. También, en la línea de puntos queda reflejada la línea del frente del día 15 de octubre y se puede apreciar cómo en el día que fue tomada la foto (18 de octubre) ha habido un avance generalizado de los kurdos y un retroceso del Estado Islámico.

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Gestión de la política en un territorio sin Estado

Recordamos que el pueblo kurdo es un pueblo que carece de Estado propio (así como de ejército regular) pero aun así está consiguiendo frenar a ISIS. ¿Cómo es posible esto? La respuesta pudiera darse por el novedoso régimen político que están llevando a cabo en Rojava, Kurdistán sirio. Cabe decir que el pueblo kurdo siempre ha tenido unas aspiraciones emancipadoras y revolucionarias para alcanzar a ser una nación política y perpetuar su identidad. También, el contexto material es muy importante: el Kurdistán ocupa un espacio muy rico en materias primas, sobre todo desde el punto de vista energético.

A nivel meramente político, el PKK siempre ha seguido una línea de ideología Marxista-Leninista que desde su creación ha intentado crear una república socialista del Kurdistán integrada en la antigua Unión Soviética. Tras el derrumbe de la URSS y la entrada del nuevo milenio, el PKK comenzó a alejarse del centralismo democrático del leninismo para abrazar una política que Abdullah Öcalan llamó Confederalismo Democrático, y que a partir de ello, se creó el KCK (Unión de Comunidades de Kurdistán), tiempo en que empezaron a desarrollar una organización económico-territorial de corte socialista libertario.

Es una idea de gestión política del territorio que no abandona los principios del marxismo pero que se actualiza incorporando características del municipalismo libertario-ecologista de Murray Bookchin (un historiador, profesor e ideólogo estadounidense que progresó desde una juventud de ideología marxista hasta un socialismo libertario ecologista, influido por las obras principales del conocido ideólogo anarquista Piotr Kropotkin). Esta evolución les llevo a adoptar unas nuevas ideas ecologistas, socialistas y feministas, que fueron decisivas para la incorporación de las mujeres a las milicias y la creación de las YPJ citadas anteriormente.

El régimen político aspira a implantar una democracia sin Estado. Para ello, han llevado a cabo una ‘comunalización’ de la economía, unas decisiones tomadas desde la base y un confederalismo que da autonomía propia a cada territorio sin que éste tenga que depender de un aparato central, como era en el caso del centralismo democrático. Bien es cierto que no todas las características implantadas en Kurdistán sirio y turco —zonas donde tienen mayor implantación la tendencia de Öcalan— obedecen a una lógica libertaria ni a la teorizada por Bookchin, por ello hay que resaltar que creen en la intervención institucional y participan en elecciones estatales.

A pesar de ello, no han alcanzado el poder político a nivel institucional en ninguno de los Estados en los que se encuentran, por eso, la política que les repercute directamente está basada en un entramado de autogestión de los distintos territorios, que queda plasmado en el asamblearismo para la toma de decisiones.

No hay que olvidar que este sentimiento emancipador del pueblo kurdo y de regenerar la política para lograr su emancipación viene de la idea de querer formar un Estado propio y de un arraigado y fuerte sentimiento nacionalista. Aunque parece ser, que con la implantación del confederalismo democrático, la idea de Estado-Nación va perdiendo fuerza entre los kurdos sirios y turcos, por ser esta misma idea anacrónica y acarrear valores que ahora no son bien vistos por la sociedad como el machismo o la modernidad capitalista, como así lo apuntó el antropólogo y periodista kurdo Dogan: “El Estado-Nación capitalista es un Estado que legitima la dominación en tres sentidos: en primera instancia, permite que una clase explote a las clases populares; en segunda instancia, a través del machismo; y, por último, tenemos la dominación sobre la naturaleza². Y que ve al PKK como la única fuerza democrática y revolucionaria que puede llevar al pueblo kurdo a la emancipación (como se ve, no abandonan los postulados marxistas en ciertos aspectos y siguen creyendo en la necesidad de un partido vanguardista de la clase obrera que guíe al pueblo para lograr la revolución emancipadora del proletariado).

Como conclusión política, el pueblo kurdo (como también el turco, con la aparición del Partido Democrático del Pueblo, un partido outsider de carácter izquierdista compuesto por más de 600 movimientos sociales que participaron en las protestas de la ocupación de la plaza Taksim) está viviendo una situación de gran cambio político a enormes zancadas y que algunas características podrán servir de punto de referencia para regenerar la política de países mediterráneos más occidentales. Para finalizar, como apunta también Mehmet Dogan en el final de la entrevista con Facundo Guillén: Se prevé un desarrollo político y unos años interesantes en este sentido.

@Matxapunga

Kobanê. La guerra continúa

La situación se está volviendo favorable a las YPG e YPJ desde que el día 16 de octubre avanzaran 4km por el frente oeste expulsando al EI. Sin embargo, los yihadistas todavía no han sido repelidos de la ciudad, aunque en el frente del sur y el este hubo ligeros avances en los días 18 y 19 de octubre. Al día siguiente, finalmente EEUU ha decidido enviarles municiones y material médico procedentes del Kurdistán iraquí a Kobane por vía aérea. También, el gobierno turco ha decidido permitir la entrada de los pershmergas, las milicias del Kurdistán iraquí, a través de la frontera turca para unirse a la resistencia contra el EI. Pese a todo, las condiciones de la guerra todavía se están haciendo notar: escasean medicinas y ya no hay ambulancias a causa de los disparos con mortero del EI, muchos civiles duermen en campamentos fuera de la ciudad mientras que los y las milicianas duermen en troncos y debajo de las piedras, y hay graves daños en los edificios de la ciudad, así como cadáveres de mercenarios yihadistas. Muchas infraestructuras destruidas, la frontera cerrada y prácticamente no llega la ayuda humanitaria.

En la madrugada del 20 de octubre, se produjo una gran batalla entre las YPG/YPJ y el EI a causa de una nueva ofensiva yihadista con refuerzos. Tal feroz choque se ha saldado con la muerte de unos 195 guerrilleros y cerca de 1300 del bando enemigo. El objetivo no fue más que un desesperado intento por parte del EI de recuperar el terreno perdido y conquistar Kobanê antes de que lleguen refuerzos a éste. EEUU ha decidido intervenir enviando municiones a los y las combatientes kurdas y bombardeando algunas posiciones del EI, para evitar que los combates llegaran hasta la frontera turca. En esta misma noche, en Turquía se produjo una manifestación armada en solidaridad con Kobanê levantando barricadas, disparando al aire y difundiendo por megáfono los mensajes. Finalmente se dispersaron para no ser capturados por las fuerzas represivas del gobierno turco.

Fuentes llegadas desde Kobanê denuncian también que el EI utiliza armas químicas contra un barrio del este de la ciudad, tales como gases clorados y otras sustancias que causan lesiones cutáneas y quemaduras químicas a los y las vecinas del lugar. Sin embargo, ante la falta de personal médico y materiales adecuados para los tests, no pueden determinar con exactitud de qué tipos de armas y sustancias se tratan.

También en estos días, fuera de Kobanê, el EI vuelve a acorralar en el monte Shingal a la población yezedí que ha quedado atrapada de nuevo. Esta zona se encuentra en Iraq, cerca de la frontera con Siria. Ante la dura batalla que se está librando en Kobanê, parece que no será posible abrir un pasillo humanitario como hicieron las YPG/YPJ meses atrás. No obstante, sí hay presencia de algunas milicias del PKK y algunas fuerzas locales yazidíes entrenados por las YPG que están haciendo lo que pueden con armamento ligero frente a la superioridad militar del EI.

Mientras tanto, los combates a las afueras de la ciudad y dentro de ella persisten y las reiteradas ofensivas del EI siempre acaban repelidas por las YPG/YPJ. Esto se está convirtiendo en una guerra de desgaste para los y las combatientes kurdas, sabiendo que para poder acabar realmente con el EI hay que cortarles el suministro de municiones y la adhesión de nuevos mercenarios a sus filas. Sin embargo, ocurre todo lo contrario. Los yihadistas tienen armamento traído desde Iraq además de las que entran por Turquía con la complicidad de la OTAN, mientras Kobanê sufre un bloqueo que impide la entrada de ayuda terrestre.

La actitud de Turquía es de pura hipocresía y doble moral, pues mientras declara que facilitará la entrada de los pershmergas a Kobanë, los pueblos fronterizos cerca del enclave kurdo están bajo ocupación militar, así como no sabemos con certeza de si permitirán pasar a Kobanê a las milicias del PKK. No solo eso, Turquía permite a los mercenarios del EI cruzar la frontera libremente para, bien recibir ayuda médica o bien para vender petróleo conseguido de las zonas capturadas en su mercado negro. En resumen, por un lado, reprimen las protestas kurdas dentro de su territorio y dan apoyo al EI, pero por otro, anuncian que dejarán entrar refuerzos desde el Kurdistán iraquí.

La situación bélica se ha complicado mucho y va más allá del fragor de las batallas. Comienzan a entrar en escena los intereses geopolíticos. Los EEUU, aunque teniendo más intereses en Iraq que en Kobanê, están de alguna manera dando apoyo a las YPG/YPJ mediante bombardeos a las posiciones yihadistas y envíos de armamento a Kobanê. Esta situación resulta bastante peligrosa a largo plazo pero en el inmediato, a EEUU le sirve para lavarse la imagen y a las milicias kurdas, una ayuda necesaria contra el EI. Pero los intereses de ambas partes son diametralmente opuestos: mientras que las YPG/YPJ están defendiendo la revolución social en Rojava y la construcción de la autonomía democrática, a EEUU solo le interesa el control de los recursos en Oriente Medio y el comercio. Por eso, no se sabe cuándo EEUU abandonará al pueblo kurdo a su suerte. Turquía aquí juega el mismo papel que jugó Churchill durante la Guerra Civil española respecto a defender el bando republicano, a los anarquistas y comunistas. Quieren que el EI acabe destruyendo la autonomía democrática construida por los y las kurdas, pero a diferencia de Churchill, Turquía ofrece apoyos directos al EI. Esta jugada podría chocar con las posiciones de la OTAN y EEUU y su coalición anti-EI, ya que Ankara está alineado con el imperialismo occidental. Cabe señalar igualmente que fuentes de las YPG/YPJ han confirmado que el Ejército de Liberación de Siria (FSA) está luchando del lado de Kobanê, siendo un grupo armado con cierto apoyo occidental que lucha contra el régimen de Assad. De manera similar, dudo que el FSA tenga interés en la revolución social de Rojava. Relativo a esto, corrieron rumores de que el régimen de Assad envió armas a las YPG/YPJ, pero han sido desmentidas por las propias milicias. De la misma manera, Barzani, presidente del Kurdistán iraquí que tiene buenas relaciones con Turquía y EEUU, no tiene los mismos intereses que el PYD y la KCK, lo cual, la entrada de los pershmergas a defender Kobanê podría no ser beneficiosa a largo plazo ya que aumentaría más la presencia de grupos kurdos afines a Barzani en Rojava.

El cómo terminará todo esto dependerá de cómo se jueguen las cartas, pues al entrar tantas fuerzas políticas y sociales en la contienda, las posibilidades serían muchas. En todo caso, Kobanê no puede quedar abandonada como pasó con los y las anarquistas durante la Guerra Civil española y tenemos que seguir apoyándoles presionando en los propios países occidentales y/o enviando dinero hacia Kobanê.

Termino aquí añadiendo un podcast de Radio Topo de Zaragoza sobre el Kurdistán.

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