Perchas, aborto y represión policial

Ya estábamos calentando motores desde hace algunas semanas. Se movían convocatorias para todo el Estado que decían: «El viernes que se anuncie la contrarreforma de la ley del aborto, en cada ciudad, concentración a las 19h». En Madrid, aprovechándonos de vivir en la capital, la concentración se realiza en el Ministerio de (in)Justicia.

Ayer, viernes 20 de diciembre, el Congreso aprobó el Anteproyecto de Ley de Protección de la Vida del Concebido y de los Derechos de la Mujer Embarazada. En ella, sólo se consiente el aborto en dos supuestos:

 En caso de violación, antes de las 12 semanas de embarazo, y con la condición de que se haya denunciado. Teniendo en cuenta que la mayoría de las violaciones no se denuncian por miedo o vergüenza de las víctimas, ¿cuántas mujeres acabarán teniendo un niño o niña fruto de la mayor agresión machista que hayan sufrido? Probablemente muchas.

El otro caso en el que se despenaliza el aborto es: «si existe riesgo de grave peligro para la salud física o psíquica  de la mujer», y se podrá realizar hasta las 22 semanas de embarazo, o más tarde, solo si no se detectara la incompatibilidad de la vida con el embarazo dentro de dicho periodo. Para ello, debe ser recomendado por dos especialistas de las patologías que pudiera sufrir la mujer y que además sean ajenos al centro donde se vaya a realizar el aborto, excepto cuando exista un riesgo vital para la mujer.

Se elimina el aborto libre de la ley del 2010 hasta las 14 semanas, que garantizaba el derecho de cada mujer a decidir sobre su propio útero, además del aborto en el caso de que existieran malformaciones en el feto. Si añadimos esto a la eliminación de las ayudas a la dependencia, nos encontraremos a madres con niños y niñas con necesidades específicas ( y caras, en muchas ocasiones) que no pueden mantenerles debido a la pobreza en la que nos está sumiendo este gobierno.

Asimismo, se regula: la objeción de conciencia del médico, las menores entre 16 y 18 años vuelven a necesitar el consentimiento paterno y en todos los casos la mujer debe esperar 7 días entre la solicitud del aborto y la realización del mismo, en vez de los 3 días de la anterior ley.

Por eso ayer nos manifestamos. En Madrid, como he señalado antes, nos reunimos en el Ministerio de Injusticia, donde había un ambiente muy tranquilo, solo roto por los mismos cánticos que gritaban nuestras madres ( o incluso abuelas) años atrás. Cerca de las 9 de la noche nos decidimos a hacer una reclama por las calles de Madrid, y llegamos a la Plaza de Juan Puyol. Allí nos dividimos en dos grupos, básicamente por falta de organización, pero al final ambos acabamos pasando por la Gran Vía, la calle Montera, la Puerta del Sol, la calle Carretas y acabamos en la Plaza de Jacinto Benavente. Al llegar, había pocos ánimos y lo único que hicimos fue cantar un par de consignas y quemar un muñeco con la careta de Gallardón. Después de eso el ambiente estaba tan relajado que muchas empezaron a irse. A las que se quedaron, podéis ver lo que les pasó aquí:

La policía golpea y detiene a varias personas tras una protesta contra la ley del aborto

En definitiva, el resultado de esta ley es: el control de nuestros úteros para ponerlos al servicio de un estado misógino y fascista. Queda claro que este gobierno piensa en las mujeres como meros medios reproductivos y no como personas. ¿A dónde nos lleva esto? A la percha. Pero no para todas, porque en las clases dominantes, las privilegiadas, las blancas, las socialmente adaptadas, seguirán volando a Londres para «pasar unas mini-vacaciones». Son las pobres, las marginadas, las inmigrantes, las jóvenes, las víctimas de violaciones, quienes morirán desangradas por abortos inseguros en sus propias casas o en clínicas clandestinas más parecidas a carnicerías que a otra cosa. Este gobierno está condenando a las mujeres a la muerte.

Podéis ver la rueda de prensa que dio Gallardón el viernes aquí, o la nota de prensa que explica algunas de las características de la nueva ley aquí

Assata Shakur

Días de limpieza

Dijo Amadeo I de Saboya antes de abdicar como monarca y marchar a Lisboa, que este país es ingobernable. Y aunque las tensiones sociales actuales difieren mucho en cantidad de las de entonces, actualmente no es por una intensa agitación social como ocurría en aquella época o en vísperas de la guerra civil, sino por estar gobernados por una pandilla de inútiles, parásitos y corruptos.

En aquel periodo revolucionario entre 1936 a 1939, los trabajadores se echaron a la calle a defender las colectividades arma en mano, de la ofensiva del fascismo, para defender todas las mejoras conseguidas en años y años de lucha y sangre, e ir más allá y superar ese dogma absoluto que es el estado. Fueron aniquilados por los fascistas, realizando una carnicería de inmenso calibre. Estos se mantuvieron a lo largo de 36 años de franquismo a través de un régimen autocrático y católico denominado “Movimiento Nacional”, cuyas bases eran el partido único, el sindicato corporativista vertical, otras organizaciones como el Frente de Juventudes o el Auxilio Social, el militarismo y la exaltación tradicionalista.

Después del aislamiento del principio, fue apoyado por EEUU en los años 50, después de la caída de los fascismos europeos y con el comienzo de la guerra fría, lo que llevó al abandono del aislamiento, y a abrirse al capitalismo a través de un aperturismo progresivo.

Estas circunstancias económicas y políticas internacionales fueron el germen del modelo político de transición democrática, con la ayuda de todos aquellos falangistas y demás alta burguesía cuyo único interés es ampliar sus capitales, poseer más y no tener tantas limitaciones a la hora de especular.

La Transición Española

La Transición se realizó dentro una profunda crisis económica con una alta tasa de desempleo, una fuerte agitación del fascismo no renovador con continuas amenazas de golpe de estado y la violencia constante en la calle por parte de grupos de ultraderecha, así como de organizaciones independentistas o autoritarias. El proceso se desarrolló mediante la legalidad franquista vigente a través de la Ley para la Reforma Política (Ley 1/1977), que fue aprobada por las Cortes y sometida a referéndum el 15 de diciembre de 1976, y por la cual se convocarían elecciones generales, se crearía un sistema bicameral (Congreso y Senado) y se legitimaría el proceso mediante un referéndum.

Mediante el Real Decreto Ley 20/1977 del 18 de marzo se instauró el sistema D’Hont, el 13 de junio de 1977 se desarrollaron las primeras elecciones generales, saliendo representados los partidos Unión de Centro Democrático (UCD), Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Partido Comunista de España (PCE), Alianza Popular (AP), y varios partidos nacionalistas.

Los diversos representantes comenzaron entonces un proceso de negociación de una constitución a través del consenso (para dar estabilidad al proceso político), que llevó a la aprobación de la propuesta por el Congreso y el Senado. El 6 de diciembre de 1978 se realizó el referéndum ganando el sí por mayoría, no siendo apoyado por el Partido Nacionalista Vasco (PNV), por obviar su reclamación histórica de los fueros Vascos y Navarros y un tipo de soberanía distinta al conjunto del estado. Esta carta magna define a España como un estado social y democrático de derecho con un régimen político en forma de monarquía parlamentaria descentralizada.

Vacío de ideología de partidos

Es de vital importancia para el nuevo sistema político y el fortalecimiento del capitalismo, el destruir cualquier tipo de ideología que intente superar la democracia representativa y el capitalismo. La mejor manera de hacerlo es vaciar de contenido cualquier tipo de ideología que salga de las pautas pactadas.

El PSOE en su congreso extraordinario de Madrid de 1979, bajo el lema “Forjando el Socialismo”, abandonó el marxismo como ideología oficial, pasándolo a un plano secundario y obsoleto, o, como lo denominaron, instrumento teórico, crítico y no dogmático, adoptando una ideología cercana a la social democracia, estructurándose de manera federal.

El PCE realizó el IX Congreso, el más vergonzoso de su historia. Abandonó el Leninismo, apoyando la figura de la monarquía, y adoptó como suya la bandera monárquica. Más tarde hubo una ola constante de expulsiones y luchas internas entre renovadores, leninistas y carrillistas. Más tarde, los carrillistas son expulsados y se pasan al PSOE. Su deriva actual gira en torno al eurocomunismo.

El gran pacto de la paz social. Los Pactos de la Moncloa

Los Pactos de la Moncloa (Acuerdo sobre el programa de saneamiento y reforma de la economía y Acuerdo sobre el programa de actuación jurídica y política) fueron sendos pactos firmados el 25 de Octubre de 1977, en medio de una fuerte conflictividad social, entre el gobierno de Adolfo Suárez (UCD), los principales partidos políticos con representación parlamentaria antes mencionados, las asociaciones empresariales y el sindicato CCOO. Más tarde se uniría la UGT. Su objetivo no es más que procurar la estabilización del proceso de transición y adoptar una política económica determinada que contuviese la enorme inflación de entonces y la salida de la crisis económica y social.

El único sindicato que se negó a firmarlo fue la CNT, por coherencia con su postulado ideológico y su finalidad comunista libertaria, lo que conllevó un tremendo montaje policial, su posterior división, y el surgimiento de otra organización que sí aceptaría las nuevas “reglas del juego”.

Así pues, se garantizó la paz social entre las clases sociales, y la consagración de la Constitución Española, la cual refuerza la sacrosanta propiedad privada y la dependencia del estado del sindicalismo, y su posterior conversión en enormes gestoras profesionalizadas de conflictos, que se desenvuelven en un entorno laboral cada vez más complejo, así como en lo que se denomina agentes sociales orientados a fortalecer la paz social.

La España de la democracia

Un pueblo feliz de haber conseguido una cierta estabilidad política y social, un poco de miedo infundido orquestando un golpe de estado, el cada vez mayor distanciamiento del pueblo de la política a la hora de delegar su responsabilidad social y económica en elecciones parlamentarias o laborales, la pérdida de interés por el asociacionismo, la búsqueda del asistencialismo en el estado, el aniquilamiento de cualquier tipo de organización e ideología coherente que quisiese superar el capitalismo o intentase crear un poco de agitación, han sido las claves para que la política y la economía se eliticen en manos de unos pocos que creen tener la potestad de administrar a los demás.

Así pues, la grata costumbre española del enchufismo y la corrupción se ha hinchado, multiplicando la casta de vagos y parásitos del estado que no producen nada de nada en su día a día, pero que reciben sueldazos de júbilo, hacen concesiones económicas a empresas de amigos o familiares, o dan retiros a costa de todos aquellos que día a día tenemos que ir a nuestro puesto de trabajo y a enriquecerles a ellos y a los empresarios que se lucran de nuestra producción. No hay color político, PP, PSOE, IU, CCOO, UGT y la iglesia católica son los gestores del capitalismo y los responsables directos.

Muchos carniceros de la transición, protagonistas de montajes políticos y asesinatos, tienen puestos políticos, puestos en las administraciones de interior o defensa, o retiros de lujo. Como el caso de Emilio Hellín Moro, asesino de Yolanda González, militante del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), actualmente con un alto cargo en el Ministerio del Interior.

Tenemos multitud de políticos mediocres que, mientras van escalando puestos en los partidos, se dedican a colocar y recolocar a sus familiares, amigos, etc., en diversos puestos del partido, de la administración, del sindicalismo, cajas de ahorro, justicia, etc.

En todas las administraciones del estado se han ido creando cargos y más cargos, cada cual más inútil que sus predecesores, mientras que los servicios básicos de limpieza, infraestructuras, etc., se han ido externalizando y precarizando.

El mejor ejemplo de parásito vividor actualmente lo tenemos en el personaje Ángel Carromero, cachorrito cabeza de las Nuevas Generaciones del PP de Madrid como Vicesecretario General y Presidente de NNGG del Distrito de Salamanca, cuya responsabilidad era la de organizar eventos en Madrid. Fue expulsado de la Universidad Pontifica de Comillas de la carrera de Derecho y Administración de Empresas. Comenzó sus pinos como empresario con un gimnasio en el barrio de Salamanca, poco rentable y moroso con Hacienda, hasta que se desprendió de él. Le fue retirado el carnet de conducir en 2012 por 42 multas de tráfico desde 2009. Después de ser deportado de Cuba por el accidente de tráfico en el que murió un disidente, y vista su incapacidad para hacer nada socialmente útil, ha sido enchufado como asesor de una concejala en los distritos de la Latina y Moratalaz, y desde marzo de 2013 es asesor del grupo municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid.

Otro ejemplo de enchufismo, parasitismo y derroche lo tenemos en Ana Botella y la ciudad de Madrid. El único motivo de que esta señora sea alcaldesa de Madrid no es ni más ni menos que ser la esposa de José María Aznar. Gracias a ella y a su predecesor en el cargo, Alberto Ruiz Gallardón, el Ayuntamiento actualmente está en el Palacio de Correos, cuya remodelación ha costado más de 500 millones de euros. Algunos lujos y caprichos son: un mayordomo cuya única función es servirle café, 260 asesores personales y altos cargos que cobran de media 60.000 € o 267 coches oficiales para uso personal. En una ciudad como la de Madrid, en la que existen más de 258.000 personas desempleadas, con más de 15.000 jóvenes menores de 25 años en paro, según las estadísticas oficiales, donde la mitad de estas personas carecen de recursos o ayudas (no se sabe cómo afrontarán sus gastos), y en las que los recortes y privatizaciones en materias de servicios sociales es descomunal (en 2013 el presupuesto de lucha contra el paro del Ayuntamiento bajó 17 millones de euros, un 17,8%, y el presupuesto de la Agencia para el Empleo bajó a los 27 millones, desde los 43,7 millones).

Gracias al escándalo de la contabilidad secreta del PP, a raíz del caso Bárcenas, se ha demostrado cómo este partido hace trato de favor con ciertas empresas: en forma de cesión y ejecución de contratos públicos, leyes a medida, inestabilidad laboral o reducción de personal a cambio de jugosas comisiones, tanto al partido como a sus miembros durante más de 20 años, así como conceder puestos de directivos a los que se retiran. Estos sobresueldos salpican a la presidencia de José María Aznar poco después de llegar a la Moncloa, Mariano Rajoy, Jaime Mayor Oreja, Javier Arenas, Álvarez Cascos, etc. Entre las empresas encargadas de aportar las comisiones destacan Sacyr Vallehermoso, OHL, Constructura Hispánica, Cedesa o Mercadona. Así otras organizaciones ligadas al PP, como Basta Ya o el portal Libertad Digital, también reciben suculentos ingresos de esta contabilidad, asegurando su máxima docilidad.

No podemos olvidarnos de la otra cara de la misma moneda: el PSOE, IU y los agentes sociales CCOO y UGT. Estos, aparte de las enormes subvenciones que da el estado, reciben suculentos beneficios gestionando la desgracia del trabajador. La reconversión industrial, con su consiguiente desmantelamiento de la industria, la temporalidad y la precariedad en la contratación, vino de la mano del PSOE, con Felipe González a la cabeza. La gestión de los “agentes sociales” CCOO y UGT, de defensa y mantenimiento de la paz social, al otro lado de la lucha de clases, trae consigo un gran muro en el que se suavizan, vacían de contenido y anulan cualquier tipo de movilizaciones, reivindicaciones, etc. Gestionan EREs en los que reciben dinero por negociar el despido de los trabajadores. En 2012, con la entrada en vigor de la nueva reforma laboral y la pasividad de los sindicatos oficiales, el número de EREs aumentó a un total de 29.958, con 406.810 personas despedidas. Incluso en varias fundaciones en las que estos sindicatos tienen asalariados, fue aplicada la reforma laboral, con EREs en los que se dejó en la calle a decenas de personas. Este método, que tan poco protege los intereses de los trabajadores, deja la puerta abierta a la plena corrupción, como en el caso de Andalucía.

El caso de los EREs de Andalucía salpica al PSOE de Andalucía, que se presenta como acusación particular para lavar su imagen. Este fraude consiste en un respaldo económico de la Junta de Andalucía tanto a empresas que se veían obligadas a presentar EREs para realizar prejubilaciones o despidos, como a los trabajadores afectados. La gestión del dinero puesto a disposición de la junta es irregular. Se concedieron prejubilaciones fraudulentas a personas que nunca habían trabajado en las empresas afectadas, un total de 12,3 millones de euros. Se concedieron subvenciones a empresas que no estaban presentando ERE o a personas que ni siquiera crearon ninguna empresa, en un total de 73,8 millones de euros. Se dieron comisiones a intermediarios, como consultoras, abogados y los sindicatos CCOO y UGT, que llegan hasta los 68 millones.

Incluso uno de los partidos socialdemócratas que hacen gala de ser una izquierda auténtica, pero que tanto defiende el sistema, como es el caso de IU, también tiene implicación en los casos de corrupción que salpican a los sindicatos. Así, el teniente alcalde de Sevilla, de IU, fue imputado por participar en la venta del suelo de Mercasevilla (empresa fraudulenta que forma parte del conglomerado). Otro tanto se puede decir de EUIA en el gobierno tripartito en Cataluña, donde, desde la Conselleria de Interior, se llevaron a cabo auténticas salvajadas y golpes represivos constantes contra los movimientos políticos y sociales ajenos al sistema. Otros casos conocidos son el de la alcaldesa de Maldiva, de IU, que tenía 17 miembros de la lista de IU y 57 familiares directos con contratos municipales, y pagó facturas por un importe de 69.854 euros a dos empresas de su esposo, e imputada de un delito contra la ordenación del territorio.

La iglesia católica no podía ser menos. Gracias a ese ser metafísico que dicen representar y por el cual dicen tener autoridad moral sobre toda la humanidad, el gobierno español le concede como institución más de 11 mil millones de euros en conceptos como asignaciones vía IRPF, exenciones y bonificaciones tributarias (IBI, impuesto de sociedades, impuestos de la renta), enseñanza, obra social y asistencial, hospitales, mantenimiento de patrimonio histórico y artístico, eventos religiosos, etc., etc. El genocidio practicado por esta institución a los largo de los siglos se cuenta por millones de víctimas en nombre de su Dios. Todos sus sacerdotes ejercen de guías morales de la población, que es adoctrinada en escuelas e iglesias a la más estricta sumisión y obediencia a través del miedo infundido por su Dios y a los constantes discursos que hablan de su deber devoto y de servicio a la iglesia. La caridad de esta institución, financiada por el estado, solo consiste en mantener y perpetuar la miseria. Su enorme influencia en la política española e internacional ha llegado a conseguir que la asignatura de religión sea computable con otro tipo de asignaturas a través de la LOMCE. Los casos de corrupción y escándalos sexuales (destacando la violación de niños) de esta institución se cuentan por miles a lo largo del globo terráqueo.

Hora de tomar las riendas de nuestro destino

Actualmente, mucha gente identifica la política como una actividad turbia y despreciable. Ese sentimiento de descrédito se traslada enseguida a los políticos, quienes ocupan los puestos más bajos en las encuestas que miden la estima social de los políticos y las instituciones del estado. Este distanciamiento de la persona de su responsabilidad económica y política en el puesto de trabajo, ha llevado a la profesionalización de la política y el sindicalismo. Así pues, la política es asunto de los políticos, como el sindicalismo es asunto de los sindicalistas, y solo a los políticos y a los sindicalistas les corresponde generalmente arreglar cuanto haga falta de los asuntos comunes, y por supuesto los particulares, porque, como resalta otro tópico que sigue justificando la profesionalización y elitización, para eso les pagamos. Así, nuestra única responsabilidad es contribuir con Hacienda y votar cuando nos digan, para que se sigan legitimando con la que debería ser nuestra responsabilidad. Por lo que todo lo que el asociacionismo ha conseguido se pierde a pasos agigantados, y por todo lo descrito anteriormente nuestra dependencia de ellos y del estado seguirá perpetuándose y expandiéndose.

Es por esto, que es nuestro deber como individuos políticos y sociales ser los precursores del asociacionismo autónomo en las aulas, en los puestos de trabajo, en las plazas, etc., Construyéndonos así como personas autónomas y únicas, fomentando la defensa y promoción de nuestros intereses de clase a través del anarcosindicalismo, construyendo una sociedad donde compartamos intereses económicos y sociales comunes con otros individuos, podremos plantearnos para qué nos sirven los obispos, los militares, los partidos políticos, los banqueros, los jueces podridos, los policías torturadores, o los sindicalistas. Nos podremos plantear para qué seguir dando de comer y mantener a toda esta panda de vagos, parásitos y vividores, y mantener las caducas estructuras de los estados a los que se agarran.

Es hora de señalar que esta farsa de sistema democrático y que el capitalismo no son más que sistemas que se han montado unos cuantos para perpetuar el poder, y acumular la riqueza por encima de las calaveras y los huesos de aquellos miles de trabajadores que asesinaron hace 77 años, sobre la sangre de todo trabajador asesinado en el puesto de trabajo, y sobre el sudor de los parados que se buscan la vida para subsistir y de los actuales trabajadores en activo.

Grupo Anarquista Tierra

Federación Anarquista Ibérica (FAI)

Internacional de Federaciones Anarquistas (IFA)

Crecimiento de la ultra-derecha en el Estado español

La extrema derecha vuelve a primer plano en Europa aunando populismo y crisis, pero con distintas variantes. De un lado los partidos de la ultra-derecha, populistas y racistas que aparecen como opciones de poder, con parlamentarios en la mitad de los países de la UE y con gobiernos en Bulgaria y Letonia. Es el caso del Frente Nacional francés renacido con Marine Le Pen, Interés Flamenco de Bélgica, el Partido Popular danés, el Partido de la Libertad holandés o el austríaco que, con el mismo nombre, acaba de quedar en segundo lugar en las recientes elecciones. También del Partido del Progreso noruego -en el que había militado Anders Breivik, autor de la masacre de la isla de Utoya- que acaba de entrar en el gobierno.

Del otro, los partidos neo-nazis, con grupos de choque, como Alba Dorada que en estos días llenaban los periódicos por el asesinato de un militante de izquierdas, o los paramilitares de la Guardia Húngara.

En el Estado español, a las argumentaciones estándar propias del fascismo se les suma el tema de la unidad de la patria, así como las características del Estado de la Transición y las del PP: ¿hacia donde vamos y qué hacer?

El fascismo aquí: anida en el Estado, se desarrolla en sus políticas y se organiza sobre todo en el PP

Siempre hemos denunciando al régimen actual, como continuador del franquismo, con el que nunca rompió. Ha sido este régimen quien, con la cobertura «democrática» de la Constitución del 78, ha mantenido el aparato de estado del franquismo, y especialmente ejército y policía, para reafirmar la «unidad de España», negando el derecho a autodeterminación de los pueblos y conservando la dependencia de la Santa Sede alrededor La violencia institucional durante la Transición se cobró 188 víctimas: unos durante la represión en el 76% de las manifestaciones, otros en asesinatos en comisaría, o a manos de grupos anti-terroristas, o de grupos de ultra-derecha «incontrolados».

Entre estos últimos, unos actuaban directamente junto a la policía en la represión –como los Guerrilleros de Cristo Rey en diversas ocasiones-; otros, como los que asesinaron a nuestra compañera Yolanda, o a los abogados de Atocha, eran de Fuerza Nueva, y en connivencia con las fuerzas del Estado y la justicia, o no cumplieron condena o esta fue simbólica, cuando no siguieron trabajando para el Estado, como en el caso del asesino de Yolanda, Hellín. Pero no acabaron los asesinatos impunes de la ultra-derecha en la Transición, sino que aún en 1993, caía Guillem Agulló a manos de un militante de Alianza Nacional.

Han sido las leyes propugnadas por este Estado, que más allá de la Ley de Memoria Histórica, hecha para salir del paso y que ha muerto de inanición, han permitido dejar intactos símbolos franquistas como el monolito del Valle de los Caídos, símbolo que incluso el Consejo Europeo recomienda eliminar. Es el mismo Estado el que ha impulsado el rechazo a las menores iniciativas nacionalistas, sean plan Ibarreche o Estatut de Catalunya, o decretado leyes como la de extranjería que han golpeado sistemáticamente a los y las trabajadoras inmigrantes, generando xenofobia a la par que iba fragmentando a la clase obrera.

Ha sido el PP que, continuador de Alianza Popular, recompuso políticamente el franquismo a partir de los 7 partidos organizados por 7 ex-ministros (los siete magníficos) y encabezados por el vicepresidente de Franco, Fraga. Cosa que todavía hoy prevalece como demuestran hechos recientes. Así en agosto, cargos y miembros de Nuevas Generaciones (Juventudes del PP) valencianos y de Castilla La Mancha, posaban en público con banderas del ludos fascistas. Una actitud «juvenil » afirmó el PP.

Más granadita es sin embargo, la alcaldesa popular de Quijorna (Madrid), Mercedes García, quién autorizó una feria en una escuela pública en la que se vendían banderas nazis y franquistas y al día siguiente presidía un homenaje a los caídos «Por Dios y por España». No ha dimitido y no se sabe que haya sido sancionada por el PP. Tampoco lo ha hecho Senén Pousa, alcalde popular de Beade (Ourense), que se declara «franquista» y tiene un altar dedicado al dictador en su despacho… O la presencia de miembros del gobierno en la macrobeatificación masiva, en Tarragona el 12/10/13, de 522 religiosos profranquistas muertos durante la guerra.

De todo esto podemos deducir la existencias de unas raíces fascistas todavía activas como afirma Martín Pallín, magistrado emérito del Tribunal Supremo, que considera que existe una masa sociológica franquista, que sitúa en «más de un 10%» de los votantes del PP (El País, 5/10/13)

Se desprenden y radicalizan alas del PP

Este Estado y estas políticas, facilitan que en una situación de crisis, y con una mayoría absoluta, el PP recrudezca sus rasgos más fascistoides, como en la LOMCE, la ley del aborto, la reforma del código penal… Pero esas acciones, que tensan la situación social, facilitan la expresión o la ruptura de alas de esos votantes del PP.

Y se reproduce el proceso europeo. El equivalente a los de ultraderecha populistas, serían aquí partidos que pueden poner distancia de los recortes de los gobiernos de turno, y que toman como bandera la unidad nacional –uno de los leiv motiv del franquismo-: los lerrouxistas de UPyD o de Ciutadan’s. Y ello aún cuando el PP les deja poco espacio y pueden coincidir, como en no votar la condena del franquismo hace unos días en el Parlament de Catalunya, o en la convocatoria de «Som Catalunya, somos España» de Barcelona del 12 O. Antes de ellos otra organización, apoyándose en el racismo más visceral, se había aupado a muchas concejalías catalanas: se trataba de Plataforma por Catalunya mucho más cercana a los grupos nazi-fascistas pues han protagonizado algunas agresiones, dando así el salto hacia la violencia explícita.

También se fortalecen alas aún más radicalizadas y de choque, nazi-fascistas, como Falange Española, Alianza Nacional, Democracia Nacional y España 2000. No es que antes no existieran, como demuestran inmigrantes y jóvenes asesinados –como Carlos a manos de un soldado del Ejército de Tierra miembro de Democracia Nacional-, o la existencia de la librería nazi-fascista Europa en Barcelona. Pero el asalto a la librería Blanquerna en Madrid, el pasado 11, o la organización de autocares con militantes fascistas de todo el Estado, para concentrase el 12 O en Barcelona –que sólo reunió unos 300-, les dan protagonismo. Y marcan la profundización del giro que también se agudiza en estos grupos, de poner en primer plano la defensa a ultranza del tema nacional. Su mejor expresión, fue la participación en la convocatoria de PP y C’s, de Plataforma por Catalunya, del neonazi Casal Tramuntana, Falange Española y de las JONS y España 2000, amalgamados todos en la defensa de la unidad de España.

Una política frente al fascismo

Pero el fascismo es algo más que racismo y centralismo. Es esencialmente la opción del capital financiero cuando precisa aplastar a la clase obrera y a sus organizaciones con métodos de guerra civil. Por eso, cuanto más se profundiza la crisis, y menos alternativas sólidas aparecen de la izquierda que ofrezcan salidas a la miseria, más peligro hay de que crezcan las opciones desesperadas que giran a la derecha, o de que sectores de pequeña burguesía pidan salidas de orden.

Esa es la base social del fascismo y aún no se ha desarrollado en el Estado español. Pero, como marca el avance de Alba Dorada en Grecia, a nuestro alrededor están dadas todas las condiciones, con la diferencia de que aquí, como históricamente ha ocurrido, la bandera inicial de su resurgir es la unidad de España.

Esto nos obliga a tener una política frente a su ascenso. No se trata de centrarnos en conseguir que se prohíban o ilegalicen las bandas fascistas, por más que podamos denunciar la doble vara de medir cuando se prohíben partidos de la izquierda abertzale y no se hace nada con las bandas fascistas. Pero poner el eje ahí es alentar la falsa expectativa de que será el Estado quien nos defenderá del fascismo – cosa que es imposible por sus propias características- y anestesia para enfrentarlo directamente. Tampoco se trata de «unir a los demócratas » contra el fascismo, borrando la frontera de clase, puesto que la burguesía, aún la más aparentemente demócrata, ha demostrado desde el mismo aparato de Estado de qué lado está. Y no sólo recientemente –Ley de Partidos por ejemplo-, sino en su historia posicionados junto a Primo de Rivera o Franco.

Que los hay honestos, sí, pero no es el frente con sus organizaciones –que son de clase- el que combatirá al fascismo, sino que hacerlo debilita el frente obrero que sí debiera existir para derrotarlo. Porque en primer lugar se trata de impulsar una política con salidas realistas a la crisis y especialmente para los y las trabajadoras que sufren la miseria del sistema, a la vez que se defiende el derecho democrático de la autodeterminación de los pueblos. Y difícilmente ofreceremos salidas convincentes de la mano de quienes con, mejores o peores palabras, tienen los intereses opuestos.

Por lo tanto se trata todavía hoy y aquí –en Grecia ya se pasó a otra fase- de fortalecer los debates y las resoluciones en las organizaciones del movimiento obrero, juvenil y popular, porque /tenemos que prepararnos para resistir los ataques fascistas que serán violentos y deberán encontrarnos preparados para defendernos. Porque al fascismo no se le discute, se le destruye, y eso pasa en primer lugar por arrebatarle hoy, su posible base social.

28 de octubre de 2013

Luis Carlos Gómez Pintado “Luca”
Militante de Lucha Internacionalista

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Dosis de realidad

He estado pensando largo y tendido durante los últimos días sobre la verdadera condición social en cuanto a conciencia política. Hemos teorizado mucho, debatido y dialogado, pero hemos practicado poco o no lo suficiente.

Ya no estamos en aquellos tiempos donde los individuos eran receptivos  a las ideas libertarias y revolucionarias. Hoy en día, desgraciadamente, no es así. Vivimos en plena apariencia, en la más completa y absoluta ilusión de la realidad. El desarrollo gigantesco de la técnica informática y de los medios de comunicación, lejos de ser usados para el bien, están siendo usados de forma sistemática para crear métodos de condicionamiento humano ante los cuales palidecería el mismo 1984, de Orwell.

Una de la lecciones más tristes de la historia es esta: si se está sometido a un engaño demasiado tiempo, se tiende a rechazar cualquier prueba de que es un engaño. Encontrar la verdad deja de interesarnos; el engaño nos ha engullido. Simplemente, es demasiado doloroso reconocer, incluso ante nosotros mismos, que hemos caído en el engaño.

¿Y si nosotros mismos, los que todo lo cuestionamos, hemos caído en una ilusión, en un engaño?

El pasado veinticuatro de Octubre se produjo una huelga estudiantil con su consiguiente manifestación. Yo acudí, pero por primera vez no me dejé la voz. Fui únicamente a observar, y durante los próximos días a la manifestación he observado también con detenimiento a mis compañeros, y las conclusiones que he sacado a priori no hacen sino confirmar mi primera hipótesis. ¿Y cuál era mi hipótesis? Que salir a manifestarse un solo día no sirve absolutamente para nada positivo, sino que más bien tiene efectos negativos.

Muchos coincidirán conmigo en que con un solo día, o con pocos días, nada se consigue. Pero entonces me vienen con el falaz argumento de que mejor hacer algo que no hacer nada. Desde un punto de vista político, se puede decir que has hecho algo si has logrado cambiar algo. Por el contrario, si con cierta intervención no has logrado cambiar nada (y como ya había dicho, con un día o pocos días efectivamente nada se consigue)  se puede inferir que no has hecho nada. O si se ha hecho algo, ha sido tan poco, tan ínfimo, que es despreciable y que tiende a cero.

Por lo tanto, nada se logra y nada se hace; ése fue el gran éxito de la pasada manifestación y de prácticamente todas las que se han hecho en los últimos años. No tiene ninguna consecuencia positiva.

Ahora bien, he encontrado varios efectos negativos de estas manifestaciones tan cogidas por los pelos. La primera consecuencia, y la más fácil de entender, es que sirve para perder el tiempo. El tiempo usado para preparar una huelga y una manifestación de un día podría ser usado perfectamente en otras actividades que realmente creasen conciencia, de forma mucho más dinámica. Acudir a manifestaciones de un solo día no crea conciencia porque los que asisten y participan ya cuentan con conciencia social; en mayor o menor medida, pero tener tienen. La segunda razón de su nocividad es que estas manifestaciones actúan como una válvula de escape. En efecto, los manifestantes tienen que liberar por algún sitio su rabia acumulada durante el vivir cotidiano; así que se reúnen, gritan y maldicen a quienes les condenan a la pobreza, pero su acción carece por completo de fuerza para llevar a cabo un cambio real y significativo. ¿Qué ocurre, pues? Que una vez liberada su rabia, se quedan tranquilos y relajados, y hasta dentro de unos meses, mientras la rabia vuelva a acumularse, los gobernantes nada tienen ni tendrán que temer. Por lo tanto, tiene un efecto inhibidor y anestésico.

Y la tercera consecuencia es, a mi parecer, la peor. Una vez que el enfado ha sido disipado, después de que la rabieta del día haya pasado, los manifestantes, incluso los más revolucionarios y subversivos, creen que han hecho un gran trabajo. Yo mismo fui testigo de ello en la pasada manifestación; es lo que observé. Salieron todos de allí triunfantes, sonrientes, y sobre todo, tranquilos. Piensan, incluso llegan a convencerse, que han logrado algo para con las condiciones actuales, cuando realmente los gobernantes se han reído de nosotros. La tercera y nefasta razón por la cual es una inutilidad salir a la calle un solo día es porque tiene como efecto la autocomplacencia. Necesitan, es una necesidad imperante, necesitan hacer acciones consecuentes con sus propios pensamientos, de manera que se complacen al hacer algo, aunque ése algo sea más bien nada. Hemos caído en un engaño; nos hace falta una dosis de realidad.

Ahora es cuando viene la inevitable pregunta: ¿cómo hemos caído en este engaño? Una sola explicación se me ocurre. Nosotros, los libertarios, tenemos tan claras las ideas, lo vemos todo tan explicable, hemos teorizado y pensado tanto, que creemos que los demás tienen nuestra misma percepción de la realidad. ¡Craso error! Tal y como dije al principio del artículo, vivimos en pleno engaño, en la apariencia más real (sin contradicción)

No voy a hablar sobre qué hacer y cómo hacerlo; mucho se ha pensado y hablado sobre ello y no es el fin de esta reflexión hacer un debate para ver qué alternativa o propuesta podría ser más útil. Está claro que una huelga indefinida y bien organizada sí que sirve para lograr cambios reales (no tienen por qué ser significativos) aunque muchos de estos cambios sean pequeñas cesiones; pequeñas cesiones que hacen vigorizar el movimiento obrero y que pueden culminar con una verdadera expropiación. Pero para hacer una huelga de este tipo se necesita una conciencia política y social que, por ahora, está fuera de nuestro alcance.

Que no se me malinterprete, sé que este escrito puede ofender a muchos, pero es mi opinión y ahí he dado mis argumentos. En ningún momento he sido derrotista; no he dicho, ni nunca lo diré, que debemos dejar de luchar. Pero debemos de ser realistas, no nos beneficia en nada el crear falsas expectativas porque lo único que se consigue es desgastar, tanto a los que predican como a los que escuchan. Los medios de comunicación también pueden ser usados en provecho de nuestro fin. ¿No sería mejor concienciar desde la base a todos siendo conscientes de cómo perciben ellos la realidad (o la apariencia, vaya) y no malgastar esa rabia en actos espontáneos que no llevan a ninguna parte? ¿No sería lo suyo dejar madurar la conciencia adquirida y hacerla estallar cuando realmente tengamos una base física que pueda lograr un cambio real?

De los errores se aprende; el problema es detectar el error, sobre todo si éste es consecuencia de un engaño. La autocrítica también es necesaria, nos guste o no. No debemos de estar tropezándonos siempre con la misma piedra. Finalmente, aclarar que este artículo nada tiene que ver con la pureza ideológica, la cual explica tan bien nuestro compañero Lusbert aquí. Lo que he dicho aquí creo que puede aplicarse no solamente para el ámbito libertario, sino que puede extenderse a otros movimientos que no sean puramente anarquistas.

¡Un saludo!

Radix

Entrevista a la Federación Anarquista Berciana

En los últimos tiempos hemos asistido al nacimiento de nuevos grupos anarquistas en el territorio del Estado español, por ejemplos las varias agrupaciones de estudiantes libertaries. En esta entrevista os traigo los testimonios de otra nueva agrupación, la Federación Anarquista Berciana (FAB). En la entrevista les compañeres de la FAB nos cuentan sus visiones del anarquismo y sus intentos por aportar algo a la consecución de la revolución social. Sin más, os dejo con el texto.

1) Comencemos con lo básico, ¿cuándo, cómo, y dónde nace la Federación Anarquista Berciana?

Los principios de la Federación Anarquista Berciana se remontan unos años atrás con un germen de similar calado pero con diferentes iniciales entre otras cosas. La actual FAB nace con un twitter y el contacto con diferentes compañeros ácratas ubicados en toda la Región de El Bierzo, ya que aquí, y aunque nuestra intención tampoco sería afiliarnos, no hay delegación ni siquiera de la CNT-AIT solo de la CGT, y ante la tesitura de la falta de organización y viendo el rumbo tomado por la actual sociedad capitalista, decidimos crear esta organización de fuerte calado anarquista.

2) ¿Cuál es vuestra línea ideológica?

Nuestra linea ideológica es anarquista pura, por poner un ejemplo bastante concreto, similar al de la FAI. Nos basamos en los grupos de afinidad de activistas autónomos, en los que los compañeros con ideas más afines y enmarcado dentro de un concepto de total libertad, acción directa y solidaridad, damos libertad de acción total a nuestro afiliados, siempre que sea aprobado por el colectivo. Desechamos el anarco sindicalismo, ya que, no siendo malo, creemos que tiende a una cierta burocratización y estatitación, y por lo tanto estancamiento revolucionario y fin de la revolución en sí. No nos atamos a ningún partido, obviamente, pero tampoco a ninguna organización sindical, ya que nuestros fines son, única y exclusivamente, y como mínimo organizarnos, concienciar y no vivir bajo el pesado nombre de unas letras. Nuestra fuerza reside en nuestras manos y mentes, y si nos llamamos FAB es porque, simplemente, necesitábamos un nombre. En nuestra organización no hay ni carnet de socios, ni cuotas, somos anarquistas hasta la médula, ya sea anarco colectivistas, anarco comunistas o cualquier rama ácrata, ya que creemos que la teoría está bien, pero dada la tesitura de la revolución social siempre se imponen los hombres y no una idea que seguir a rajatabla.

3) No hay dos sin tres: ¿y vuestra línea estratégica? ¿Cómo ponéis en la práctica vuestras ideas o qué tipo de acciones tenéis en mente?

Tendríamos que mataros si os revelamos tal información. Una pequeña broma. Nuestra linea estratégica definitiva y como no puede ser de otra forma, es la aniquilación del estado capitalista, por medio de la lucha revolucionaria en todos los frentes inmensa campaña que es siempre el fin de cualquier movimiento u organización libertaria, por muy pequeña y joven que sea como la nuestra. Lo máximo que podríamos deciros es que nuestras acciones van encaminadas, en un principio hacia la desobediencia civil. La verdad es que no nos parece coherente ni lógico revelar nuestra linea estratégica y de acción, el estado siempre está pendiente hasta en lo más mínimo Solo os podemos decir que somos una organización que, por supuesto, no está bien vista a los ojos de estado, y éste tiene ojos hasta en la nuca. Os podemos decir que vamos a usar un modelo de lucha equivalente a la opresión, que, poco a poco y disfrazado de burda democracia capitalista, usa el estado contra nosotros.

4) Respecto a la forma en la que os organizáis… ¿cuáles son para vosotrxs las ventajas de organizarse en grupos de afinidad? ¿Cómo funciona la FAB internamente?

La FAB es una organización de hombre y mujeres libres, que se reúnen en asamblea para tomar decisiones en colectivo. Creemos en los grupos de afinidad como la manera de descentralizar algo, ya de por sí, descentralizado, para, si se diera el caso, no caer, como ya hemos dicho antes en ningún tipo de burocratización. La ventaja de los grupos de afinidad es amplia, dependen de la organización, pero en sí son células autónomas, que si bien con el permiso de todos, actúan hasta cierto punto, por su cuenta en los diferentes cometido de la FAB.

5) Para muchxs los números son tan importantes como la calidad de la militancia: ¿qué perspectivas tenéis en vuestra región del Estado español en cuanto a número de militantes en un futuro próximo? Y ya que estamos: ¿cómo se acoge al anarquismo en la región del Bierzo?

La verdad es que el calado ácrata de la Región de El Bierzo está por ver, y aunque en el pasado fue muy fuerte, este será un buen estudio de campo para ver hasta que punto la gente está concienciada. Ésta siempre ha sido una zona de fuerte calado ácrata, pero la terrible revolución capitalista, lenta pero segura, y los sindicatos con sus liberados, han conseguido atontar tanto a la sociedad con su «Estado de Bienestar» donde, y aun cuando, la militancia, puramente ácrata no es mayoritaria, pero viendo los últimos acontecimientos sociales, y lo que está por venir, esperemos se den cuanta y le dejen de dar la espalda a la autentica revolución que termina con la explotación del hombre por el hombre, que no es otra que la Revolución Social, autentica y real.

6) Por otro lado, ¿cómo trabajáis la calidad (formación) de la militancia? (Si tenéis algún tipo de actividad interna).

Como sabréis estamos empezando, pero lo único que os podemos decir es que preferimos 10 buenos a 100 malos, así actuamos y así creemos que debe ser, y con el tiempo, la revolución no solo se hace en la calle si no también leyendo, mediante charlas, etc… no hay revolución social sin revolución interna.

7) Finalmente, ¿puede todo el mundo unirse a vosotrxs? ¿Qué tienen que hacer? ¿Algún contacto?

Cualquiera puede formar parte de la FAB es una asociación libre, pero lo lógico es que la gente que la forma sea de nuestra zona de El Bierzo, al no tener carnets de afiliados espero que algún día no sepamos cuántos somos, eso seria muy bueno. Para entrar en contacto con nosotros lo único que tienen que hacer es visitar nuestro twitter @AnarcoBierzo y contestaremos y atenderemos gustosos a todo el mundo.

8) Muchas gracias por esta magnífica oportunidad. Si queréis añadir algo más, por favor, sentiros libres de hacerlo ahora. Salud.

Solo queremos decir que todo el mundo de El Bierzo que tenga ideas ácratas o interés se ponga en contacto con nosotros mediante nuestro twitter, todo el mundo será bienvenido.

SALUD Y REVOLUCIÓN SOCIAL

De Atapuerca al Euro

Más de una vez hemos podido escuchar a les polítiques del Partido Popular del Estado español decir que España es una nación antigua, una nación indivisible y única aunque esté dividida, de entre otras formas, en diecisiete comunidades autónomas. De esta manera podíamos escuchar hace más bien poco tiempo a la señora Esperanza Aguirre decir que la nación española tenía no-sé-mil-años, como si se pudiera hablar de «España» como algo identificable a lo largo y ancho de la historia humana.

La derecha española con su característico modo de pensar no tiene ningún problema en trazar la historia de la nación española de Atapuerca al Euro, como si fuera un único continuo sólido e indivisible. España siempre ha existido (al menos desde que a unos monos les dio por ponerse a dos patas y comenzar a patearse todo el planeta desde África). Por su parte, la izquierda institucional, es decir el PSOE, es incapaz de articular un discurso histórico ya sea por una cosa o por otra, pero a mí lo que me da es que la Transición y el tema de la memoria histórica les impide establecer claramente ese discurso histórico que tantes adeptes gana. Porque no nos vamos a engañar; decir que España es una y única desde tiempos de Cristo llama la atención—y por ahí hay mucho despistade.

No obstante, lo cierto y verdad es que las naciones del mundo tienen a lo sumo poco más que trescientos años de antigüedad, de hecho la inmensa mayoría de ellas no llegan ni a los cien años. El concepto de nación nace en la historia moderna como un concepto clave para el desarrollo del capitalismo y su dominación explotadora. Lo primero de todo es no confundir «Estado» con «nación», mucho menos con «Estado-nación.» Los Estados existen desde hace mucho tiempo, milenios, pero a ellos no se les añade una «nación» hasta mediados del siglo XVII con la Paz de Westfalia. El Estado, en pocas palabras, vendría a ser el conjunto de instituciones sociales y jurídicas que administra un territorio dado y ciertas dinámicas que en ese territorio se dan. Sin embargo, el Estado moderno o Estado-nación delimita su territorio claramente sobre el mapa, adjudicándose como propio terrenos, recursos, personas, y economías, sobre todo economías. Hasta entonces, recordemos que por ejemplo Europa estaba fragmentada en un batiburrillo de feudos y territorios gobernados por familias nobles y demás gente de alcurnia.

Pero para convencer a les campesines franceses de que elles son franceses—cuando solamente una minoría menor a un tercio hablaba francés—, o para convencer a la gente de Escocia de que elles también eran parte del Reino Unido, se necesitaba mucho más que un conjunto de instituciones estatales para administrar la vida política y económica del territorio. Y así es como nace la idea de la nación: ese concepto abstracto que une a tantas personas que hasta entonces eran cada una de su padre y de su madre. Y de esta forma en Francia se instaura un sistema centralizado de educación pública que obliga a todes les niñes a aprenderse el mapa de «Francia» así como estudiar la lengua francesa. Así es como a les escoceses se les hace ver que les ingleses no son tan males porque son protestantes como elles, que les males son los franceses porque son católiques. Así nace la gran idea de la nación alemana con dramaturgos y demás escritores que realzan el «sentimiento común» del pueblo alemán.

De esta forma la «nación», que no deja de ser un concepto abstracto y socialmente construido, se interioriza y se integra en la vida diaria de las personas. Así no es de extrañar que la gente piense que Francia ha existido «de toda la vida de Dios.» Qué vamos a decir de España, que al parecer ya hasta los celtíberos sentían los colores de la Selección y gustaban del buen vino a la sombra del ruedo de toros. Lo dicho, España una y grande desde Atapuerca hasta el Euro…

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