Respirando en colectivo

Ficha:

Duración: 45:15 min.

Año: 2007

Sinopsis:

El 6 de octubre de 2006 y tras el desalojo del CSOA La Escoba, la asamblea del centro social decide okupar un nuevo espacio para continuar con su proyecto. Tomaría por nombre CSOA La Alarma. El edificio era propiedad de la constructora Avantis que según su página web “dispone de más 4 millones de m2 edificables para la construcción de 13.000 viviendas. Además, el grupo participa junto a otras empresas con una cartera de suelo de más de 3,7 millones de m2 edificables para el desarrollo de 27.269 viviendas y proyectos como residenciales de lujo, centros comerciales, parques empresariales, campos de golf…”.

El CSOA La alarma acabaría desalojado tras 10 meses de trabajo político y social en el madrileño barrio de lavapiés. La multitud de acciones de protesta por el desalojo demostraron el buen hacer del proyecto en su andadura. El proyecto de la asamblea no terminaría con el desalojo, sino que continuaría en nuevos espacios: Malaya (2007), La Mácula (2008) y el recientemente desalojado Casablanca.

Respirando en colectivo cuenta parte de la historia que se vivió entre esos muros durante la existencia del centro social.

Caminando hacia la revolución interior, hacia la revolucion social…..

Para nosotrxs, okupar y contruir un centro social es crear una sede física de la disidencia política, opuesta frontalmente al siniestro sistema establecido, intentando construir colectivamente nuevas formas de relacionarnos y de organizarnos, tratando de desmontar los esquemas que se nos han inculcado desde nuestro nacimiento.

Consideramos que un espacio liberado como este es de la gente que lo está viviendo, y no de la que lo compra y lo vende.

Durante estos 10 meses hemos llenado el espacio de vida: Asambleas, jornadas, proyectos, conciertos, comedores, charlas, espectáculos, colectivos que se han ido sumando, la Universidad Popular….

Lo hemos hecho en una ciudad escaparate, donde en una misma calle conviven terrazas de ocio elitistas con personas viviendo en la calle (o malviviendo), donde no hay espacios que cubran las necesidades sociales, políticas y económicas de sus habitantes. Hay muchísimas casas vacías, y se sigue construyendo para beneficio de unxs pocxs.

Nuestro objetivo ha sido (y seguirá siendo) romper el escaparate. Hemos conseguido hacer una pequeña grieta, una grieta en la que han cabido la reflexión y la acción colectiva.

Esta orden de desalojo es una más dentro de la campaña represiva que vivimos en Madrid durante estos últimos meses, con el desalojo del KBO, la Ramona, La Facultad Okupada y Autogestionada, Navalquejigo, el Milano, la Perrera y varias viviendas okupadas.

Hacemos un llamamiento a la solidaridad activa y a la defensa de los espacios liberados. Frente a la represión contra la okupación, actúa ya. Ven a defender La Alarma, habrá permanencias por la noche, actividades y mucho curro.

….Conspirar es respirar en colectivo, y no tenemos intención de dejar de respirar….

Asamblea del CSOA La Alarma, Julio de 2007

Confío en el 29S

Tras el revuelo producido por el 25S me dispuse a emprender viaje, cámara en mano, junto con dos amigas a ver qué nos deparaba la manifestación del 29S.

Llegamos a Neptuno media más tarde de la hora convocada y la plaza estaba completamente llena, en ese momento mi grupo de amigas decidimos separarnos para poder así trabajar mucho mejor. La primera dirección que tomé fue la calle del Congreso cerrada por una extensa valla y un gran número de policías antidisturbios detrás. Lo primero que vi un gran número de fotógrafos apuntando con sus cámaras a la tristemente famosa Jill Love, hecho que me decepcionó bastante. Tras esto decidí ver el panorama general, por lo que escalé una de las ventanas del Museo Thyssen para tener una visión mucho más global. En la plaza ya no entraba casi nadie y casi todas las salidas de la plaza estaban cubiertas por furgones de antidisturbios salvo una, bajé y recorrí como pude toda la plaza, pudiendo ver manifestantes de todo tipo, desde adolescentes a señores y señoras ya entrados en años. Lo que imperaba en esta manifestación era el buen ambiente que se respiraba, que en muchas ocasiones me recordaba al del 15M en sus primeros días.

Manifestantes en Neptuno

Seguí caminando mientras recibía mensajes de amigos en mi móvil contándome la situación desde fuera y recogiendo con mi cara todo lo que podía hasta bien entrada la noche que decidí ponerme en primera línea junto con mis amigas. Se vivieron momentos tensos producidos sobre todo por individuos aislados que en todas las manifestaciones aparecen. Quizás el más tenso de estos momentos fue cuando alguien tiró una especie de bola de humo hacia la línea de antidisturbios, momento en el cual estos se pusieron en posición defensiva. Las lecheras iban entrando al interior de la plaza, todos los medios se detuvieron en uno en concreto, el cual en su interior estaba repleto con varias banderas de España. En unos segundos el caos se apoderó de la plaza, la policía comenzó a bajar de los coches y la gente enloqueció, unos escaparon, otros se enfrentaros y varios nos quedamos con nuestras cámaras fotografiando.

Antidisturbios en el Paseo del Prado

Pero esto poco duró, un grupo de manifestantes comienza a cargar y debemos escapar en dirección Cibeles, la única salida libre, donde gran número de “lecheras” nos estaban esperando. Esperé a que la situación se calmara y me fui en dirección Gran Vía mientras veía con asombro que varias de esas lecheras subían por la calle y se metían por unas de las callejuelas perpendiculares en dirección a Lavapiés. Para nada me esperaba que estos individuos fueran capaces de cargar de nuevo contra gente que ni siquiera estuvo en la manifestación. Estos últimos acontecimientos no los presencié en primera persona, ya me encontraba en la habitación de un hostal, editando las fotos y escuchando sirenas hasta bien entrada la noche.

Para finalizar he de decir que guardo muchas esperanzas en esta serie de actos y confío que el trece de octubre se consiga ese cambio que tanto se necesita.

Teresa Suárez Zapater.

Podéis ver el resto de fotos de Teresa en su cuenta Flickr.

Resumen del 29S: Algo a recordar

La semana que ocurrieron los altercados del 25S hubo bastante revuelo en los medios de comunicación. Al estar en una carrera que gira en torno a éstos, es imposible no darle mil vueltas a lo que sucede en tu país. El jueves, curiosamente tras una clase de Derecho, decidimos dos amigas y yo ir a Madrid para vivir en persona el 29S

Una vez sábado, ya en la capital, fuimos dirección Plaza Neptuno, en la que a las 18:22 (miré el reloj justo al poner un pie allí) ya costaba entrar. Decidimos avanzar entre la gente hasta alcanzar la zona 0, las vallas situadas a las puertas del Congreso.

El principio fue un poco brusco. Para mi desilusión, nada más entrar me encontré de bruces a la famosa chica desnuda de las manifestaciones que se han dado a partir del 25S (chica que, en mi opinión, me parece la típica persona que se lucra de un momento culmen para hacerse famosa y ¡Oh! ¡Qué coincidencia! Es directora, actriz, y nadie hasta ahora sabía nada de ella. Hasta que se desnudó, claro) pero una vez pasado este momento, la cosa fue a mejor.

(Espero, nadie se ofenda más de lo debido por el comentario hacia esta mujer. No critico la calidad de su trabajo, sino su autopromoción)

La mujer desnuda

He de decir que me sorprendió el buen ambiente que en general se dio. Había una intensa lucha por mantener el orden, sin provocar a la policía y procurando que sus provocaciones no fueran retroalimentadas. En cuanto se veía a alguna persona con pasamontañas, capucha, pañuelo o cualquier cosa que usase para taparse la cara, se le avisaba de que aquello no era necesario y se le presionaba para que se descubriese la cara. Se descubrieron a su vez diversos policías infiltrados que no paraban de repetir que había que atacar las vallas, y que la violencia era el único modo de hacerse oír. Todo esto mientras, como en toda manifestación, se cantaba diferentes frases de reivindicación.

Por otro lado, quiero destacar la cantidad de personas mayores que había, nada de chavalería, no, hablo de personas de 60 y 70 años o más, que aguantaron allí hasta que pudieron. También sorprendió la presencia de varios bomberos, quienes se unieron a la manifestación.

Los dos bomberos, junto con los manifestantes

La cosa empeoró cuando alguien lanzó un petardo, lo que provocó que los antidisturbios, quienes llevaban inquietos largo rato, se pusieran alerta casco en cabeza y porra en mano. Hicieron el ademán de cargar con algunos gestos agresivos, aunque al final la situación se calmó de forma momentánea. Tras esto se armó algo de revuelo en la plaza, algunos pocos marcharon al darse cuenta de que todas las salidas estaban cubiertas por policía y antidisturbios. La verdad es que, cuando me percaté de esto, también me tembló el pulso: si por algún casual se diese alguna carga policial contra los manifestantes, apenas tendríamos salidas por las que escapar de los palos. Tras hablarlo con mis compañeras decidimos continuar en la plaza.

Se dieron diversos momentos de tensión en los que parecía que el ataque policial iba a ser inmediato, aunque finalmente se demoró, hasta que finalmente éstos decidieron entrar en Neptuno con gran parte de los furgones. La reacción ante esta provocación fue encararse a la policía, sin apartarse ni huír, gesto que me pareció magnífico y que demostró el poco respeto que nos obligan a tenerles con esa actitud que se gastan ante la ciudadanía. Incluso algunas personas se pusieron delante de los furgones, con las manos en alto y dni en ellas, recriminándoles la ausencia de su número de identificación.

Los antidisturbios rodearon la plaza hasta su totalidad, teniendo todas las entradas y salidas vigiladas. Este es un momento del que no me acuerdo demasiado bien debido a la cantidad de acontecimientos que se iban sucediendo. Solo sé que cuando quise quedar con mis compañeras en la que parecía la salida más despejada de Neptuno (subida al museo de El Prado) habían logrado agrupar a una grandísima parte de los manifestantes en una calle de… ¿cuánto? ¿25-30 metros de ancho por 100 de largo? Cuando te paras a pensar y te das cuenta de que durante toda la jornada esa había sido la única calle despejada de camiones antidisturbios, te das cuenta de que seguramente lo tuviesen planeado para acorralar a más de la mitad de los manifestantes en ese espacio para tenerles a tiro, ojalá me equivoque, pero es demasiada coincidencia. Vergonzoso.

Viendo el panorama de dicha vía, decidí ir por la carretera camino a Cibeles, ya que parecía el camino más despejado. Justo en esa calle en la que me había metido  por parecerme más o menos segura, fue por donde decidieron cargar de nuevo, por lo que tuvimos que correr hasta llegar a Cibeles, donde de nuevo siguieron las cargas policiales.

 Tras un largo rato, el conflicto pareció dispersarse y decidimos ir al Hotel en el que nos hospedamos, el cual estaba en Gran Vía. De camino aparecieron de nuevo los antidisturbios: durante toda la noche se están dedicando a cazar (sí, CAZAR) personas sin ningún tipo de criterio por el barrio de Lavapies. Los ven, los sacan de donde estén (bares, establecimientos, lo que sea) y sin más, les atacan. Penoso.

Policía antidisturbios momentos antes de cargar contra los manifestantes

He de decir que a nivel personal hacía tiempo que no vivía algo tan sumamente bonito, a pesar de los palos, los gritos, el dolor de espalda y las muchas carreras que me he tenido que hacer para huir de las porras. Hacía mucho que no encontraba ninguna esperanza para este país, pero viendo cómo están evolucionando las mentes, y que la gente poco a poco se está concienciando… tal vez no estemos enterrados en estiércol como yo creía.

En cuanto a fotografía, me ha ayudado a definirme algo más, yo creo. En gran parte fui para coger rodaje en temas de conflicto, vale, no es Kosovo, pero ahí está. No buscaba un resultado fotográfico espectacular, sino el trabajar bajo presión, rodeada de personas que te dificultan la movilidad, buscar continuamente por dónde poder escurrirte para que no te pille la policía, adaptarte a un ambiente en constante cambio tensión-relajación… y muchas más cosas que espero, vuelva a vivir, a poder ser en Madrid, y a poder ser este mismo mes que entra.

Confío en que sí.

Henar Domine.

Más cosas de Henar Domine en su blog y en su Flickr.

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