Enlaces del mes: Agosto 2015

Este dossier sobre refugiados en occidente que elabora Diagonal, contrasta con la desobediencia y resistencia desde los cuidados de Las Patronas, que dan refugio y alimento desde hace años a los inmigrantes que parten hacia EEUU.

Un repaso a lo que está pasando en Rojava, por si alguna persona anda aún despistada.

El progresismo latinoamericano ¿Avance o retroceso? Una pequeña reflexión que termina con unas palabras muy apropiadas para el contexto actual y que apuntan directamente a la socialdemocracia: Una parte sostiene que los gobiernos progresistas fueron un avance, siendo su principal argumento que redujeron la pobreza llevándola a los niveles más bajos en la historia reciente. […] otro sector, en el que me incluyo, argumenta que no hubo cambios significativos en la desigualdad, ni reformas estructurales, que hubo desindustrialización y se registró una re-primarización de las economías (centralidad de las exportaciones de bienes primarios). En este sentido se puede afirmar que el progresismo no fue un avance. […] El problema ahora es cómo enfrentar la ofensiva de las derechas con sociedades despolitizadas y desorganizadas, porque la izquierda dilapidó la energía social acumulada bajo las dictaduras.

Como consecuencia de la guerra en Ucrania viviremos el mayor despliegue militar desde la Guerra Fría. Además, España liderará las fuerzas de despliegue rápido durante 2016. Las protestas no se han hecho esperar.

Breve análisis en clave libertaria sobre el acercamiento entre Cuba y EEUU que podría dejar en situación de desamparo a las mayorías de trabajadores cubanos.

Destacamos por último esta reseña sobre el último libro de Mumia Abu Jamal desde la cárcel de Pensilvania: La escritura en la pared. «Fanon murió en 1961, un año antes de que Argelia obtuviera la independencia que él había dado su vida a ganar, pero su brillante obra, publicado póstumamente, Los Condenados de la Tierra, se volvió un libro esencial para los revolucionarios negros en Estados Unidos e influyó profundamente su pensamiento. El análisis de Fanon pareció explicar y justificar la violencia espontánea que azotaba a los guetos negros por todo el país, y relacionó las incipientes insurrecciones con el surgimiento de un movimiento revolucionario….Fanon explicó cómo la violencia era intrínseca a la imposición de la dominación colonial blanca, y retrató a los oprimidos que respondieron con violencia como personas involucradas en restaurar la dignidad humana que se les había quitado en el proceso de colonización…»

Enlaces del mes: Junio 2015

La entrada de este mes llega con un poco de retraso por problemas personales, pero llega. Aquí va lo que más nos ha interesado este pasado mes de Junio:

Surge en Aragón una nueva iniciativa del anarquismo social y organizado: Aunar. Un intento de reforzar la organización de los movimientos sociales, localizando su aportación en diferentes frentes populares. Más desde la intervención social que desde la reflexión teórica. Con una visión estratégica y de transformación profunda a largo plazo. Lo explican mejor ellos mismos en su declaración de intenciones.

Las luchas radicales de los géneros y las sexualidades diversas vuelven a tener un espacio crítico en las celebraciones institucionales del orgullo. La asamblea transmaricabollo de Sol nos ofrece este comunicado donde la lucha en defensa de las identidades GSD no se separa de la crítica al resto del sistema capitalista y al autoritarismo como fundamento de la sociedad.

El nuevo alcalde de Cádiz colgaba en su despacho el retrato del anarquista gaditano Fermín Salvochea. Salvochea fue también alcalde de Cádiz y presidente del cantón durante la I República Española. Pero ¿Quién fue y qué hizo Fermín Salvochea para ser recordado? Nos lo cuentan Los de abajo a la izquierda.

El modelo de concebir el territorio, la sociedad y la nación que nos ofrece el Kurdistán va más allá del paradigma estatal. Un repaso a la propuesta teórica del confederalismo democrático y la brecha abierta para su puesta en práctica. «El confederalismo democrático rechaza cualquier forma de organización territorial dentro del paradigma estatal[…]. Para ello, la organización de la sociedad se da de “abajo a arriba”. Su génesis primaria, diferente al “constituyente primario” común en los sistemas políticos de los países estatales occidentales, es el denominado “ciudadano libre”, que no necesariamente son excluyentemente kurdos. A partir de él, se determinan las asambleas o consejos de Barrio, que reúnen a los ciudadanos libres que comparten su cotidianidad en el territorio concreto que habitan. Desde ahí se constituyen las asambleas por aldeas, barrios urbanos, distritos, ciudades y regiones, donde las decisiones son tomadas por personas delegadas, rotativas y revocables. La máxima instancia de decisión es el Congreso de la Sociedad Democrática, donde el 60% de sus integrantes son delegados de las asambleas de base mientras el restante 40% lo conforman delegados de organizaciones de la sociedad civil, sindicatos y partidos políticos, de los cuales el 6% aproximadamente está reservado para delegaciones de minorías étnicas, religiosas, académicos o personas con algún punto de vista particular (como teóricos provenientes del exterior).«

Ignasi, del Proces Embat, nos habla sobre la necesidad de realizar análisis adecuados para intervenir sobre la realidad social con capacidad de influencia. Fundamental para establecer estrategias revolucionarias.

La convocatoria de referendum en Grecia dejaba interesantes reflexiones en el blog de Borroka Garaia Da al respecto de cómo se está librando en este país la lucha contra las instituciones internacionales que lo coaccionan mediante el crédito. «El programa de Syriza quedó neutralizado por la fuerza ciega del capital y la UE y su capacidad de extorsión. Imposibilitándole recuperar derechos y forzándole a seguir los cauces dictados por el poder dominante. Todo ello por no tener una vía rupturista con esos poderes. Syriza se enquistó como el vivo ejemplo de las limitaciones del neo-reformismo y del callejón sin salida al que está abocado de no producirse un golpe de timón mientras era aplaudido por la socialdemocracia y por las izquierdas multicolores que aprovechaban la coyuntura en sus contextos para promocionar la marginación de la izquierda radical y de procesos de ruptura y enfrentamiento. […] La verdadera “guerra” que se está llevando a cabo hoy en Grecia es entre reformismo y ruptura, y el “campo de batalla” está siendo tanto el interior de Syriza como en la calle.«

La vulneración de derechos en los CIE (Centros de Internamiento de Extranjeros) es constante. Aprovechamos que el 15 de junio el día contra estos lugares de represión y encierro para recordar su oscura situación legal y su injustificable realidad, que los medios de comunicación tratan de ocultar.

Si queréis añadir más enlaces, como siempre, tenéis abiertos los comentarios.

Enlaces del mes: Mayo 2015

La Audiencia Nacional bloquea las cuentas solidarias con los detenidos en la Operación Pandora. La noticia llega al mismo tiempo que la libertad sin fianza de tres detenidos en la Operación Piñata (manteniendo a dos más aún en prisión preventiva).

Continúa la huelga de las subcontratas de Movistar y se multiplican las acciones solidarias. Reproducimos la noticia en alasbarricadas.org: La huelga que comenzó en Madrid el 28 de marzo y que el 7 de abril se hizo extensiva a todo el estado comienza a mostrar signos de evolución hacia posturas cada vez más contundentes. Son constantes las averías sin reparar, el colapso en las incidencias técnicas y se ha llegado a una parada total de las nuevas altas. En este caso hay entre 150.000 y 200.000 migraciones de líneas paralizadas y han perdido más de un contrato con las grandes empresas. En este sentido tiene lugar la ocupación de la sede de la Telefónica en pleno centro de Barcelona, desde el sábado pasado, la jornada de reflexión electoral. #ResistenciaMovistar

Ha muerto el poeta anarquista Jesús Lizano. Aprovechamos para recordar una de sus obras: Las personas curvas. Y otra sobre el comunismo poético.

La Oficina de Vivienda de Madrid realizó varias acciones y actividades a raíz de la semana de okupación. Destacamos la entrevista 30 años de Okupación.

¿Es la civilización industrial algo sostenible? No. Esa es la conclusión a la que llega Luis Gonzalez tras el análisis de un amplio compendio de datos ecológicos, energéticos y sociales.

También vivimos este mes unas elecciones municipales y autonómicas, cuyo resultado ha sido interpretado positivamente por las personas inmersas en proyectos electorales cercanos a los movimientos sociales. Esa visión optimista se ha materializado, sobre todo, en las figuras de Manuela Carmena y Ada Colau, probables alcaldesas de Madrid y Barcelona respectivamente en el futuro cercano. De las diferentes lecturas y análisis a raíz de este resultado nos quedamos con la que hace José Luis Carretero en Diagonal. La única manera de conjurar el escenario que hemos dibujado pasa por tener bien presente que el cambio real, el que determinará la profundidad de la experiencia de construcción democrática, no está en las instituciones, sino en otra parte.

Para los aficionados al fútbol, recogemos la sonora pitada que recibió el himno de España en la final de la Copa del Rey. Un gesto que apoyamos como muestra de libertad de expresión contra un país rancio, heredero directo del fascismo, por mucho que el PP se plantee ilegalizarlo.

En Noticias y Anarquía recuperan un texto clásico de Malatesta sobre el antifeminismo en el movimiento obrero. La lucha de los obreros telegráficos genoveses por expulsar a las mujeres de sus puestos de trabajo se encuentra con la oposición decidida del anarquista italiano: la lucha económica si no está inspirada por un alto ideal de solidaridad humana y queda confinada a los límites de los intereses actuales e inmediatos de los trabajadores, no sólo no puede conducir a la emancipación definitiva, sino que tiende por el contrario, a crear antagonismos y luchas entre trabajadores y trabajadores a entero beneficio de la conservación del orden burgués.

Sobre el principio de radicalidad y cómo éste puede nutrir a las izquierdas para que no se vean engullidas por la normalidad podemos leer en Borroka Garaia. El artículo comenta cómo el pueblo puede (y debe) empujar a las iniciativas reformistas y electorales hacia la radicalidad.

¿Cuál es la etnia de Jesús de Nazaret? Pues depende. Sobre el racismo en las representaciones religiosas nos comentan en Órbita Diversa.

Por la destrucción de la moderación

Una de las ideas más manidas en esto que llamamos democracia liberal es aquella del «término medio.» Maldito el día en el que Aristóteles dijo, con precisión matemática, que la virtud se encuentra allá entre los dos extremos, en el «término medio.» Y así nos inculcan el «término medio» por medio de la escuela autoritaria, de los anuncios de televisión, de los discursos vacíos de les polítiques… Todo rezuma «término medio» en democracia liberal.

Desde chiques nos enseñan a evitar los extremos. Nos dicen «ni muy a la izquierda, ni muy a la derecha.» Ésa parece ser la fórmula divina para un gobierno perfecto. Nos cuentan que «el término medio nos permite obtener lo mejor de los extremos sin contagiarte de lo malo»—que para algo son extremos, oiga. Y cuando nos creemos el cuento nos olvidamos que, tal vez, por alguna remota casualidad, resulte que el dichoso «término medio» sea otro extremo—usando la concepción que la democracia liberal da al término. ¿Acaso no es el «término medio» de la democracia burguesa la que causa que más del 50% de jóvenes en España no tenga empleo? ¿No es el maldito «término medio» el que hace pensar que los ataques del 11-S fueron cosas de terroristas, pero la invasión de Afganistán e Iraq no lo fueron? ¿No es el «término medio» el que produce el hambre en el hemisferio sur del planeta?

Maldito «término medio.»

Así nos olvidamos que vivir en una sociedad que mantiene a la inmensa mayoría esclava no es extremo. Nos olvidamos que una sociedad que reproduce las mismas desigualdades a lo largo de los siglos no es extremo. Nos olvidamos que los seres humanos somos capaces de organizarnos y ser felices sin necesidad de Estado, polítiques, o policía para mantener el orden.

No penséis que esto pasa solamente fuera del movimiento anarquista. Dentro de nuestra gran familia también encontramos ideas que, a mi parecer, tienen mucho que ver con esto del «término medio.» Aquelles que defienden una postura radical en el movimiento anarquista tienen una ventaja sobre el resto de personas. Si establecemos que la realidad material impone límites a nuestras acciones y pensamientos, mediante la radicalidad de nuestras existencia podemos demostrar que dichos límites se pueden romper y superar. Así, cuando el movimiento por los derechos civiles rompió con todos los esquemas de la sociedad estadounidense de una forma radical para la época, elles demostraron que los extremos no existen en realidad. Y si los extremos no existen, el «término medio» tampoco lo hace, pues ¿qué sentido tiene hablar de «término medio» cuando las personas rompen con los límites extremos de nuestra realidad?

El reto, y la propuesta de este texto, es aplicar esa ruptura con los extremos en todos los aspectos de nuestra vida diaria. En vez de estar esperando a otro 1936 u otro 1968, ahora mismo podríamos estar superando los extremos categorizados por la sociedad. Mediante la radicalización de la cotidianidad erradicamos del mapa la absurda idea de que existen extremos y «término medio.»

¿Para qué esperar a otro 1848 si podemos vivirlo hoy mismo a nuestra manera?

No obstante, nada de esto significa que haya una única manera de radicalizar la vida cotidiana. Y he aquí lo bonito de la propuesta más radical del anarquismo insurreccionalista—lo que en ciertos círculos estadounidenses se ha venido a llamar «maximum ultraism.» Dado que lo «radical» se refiere a la «raíz» de algo, podemos establecer que cada individuo puede tener una manera específica de ser radical, de romper con el apaciguador «término medio» mediante la superación de lo extremo. Así pues, el oficinista de clase media puede superar su condición alienada cuando empieza a expropiar material de oficina para repartirlo entre les chiques de su vecindario. La cajera del gran supermercado puede ser radical al separar en distintas bolsas la comida que puede ser comida por otras personas y que de otra forma acabaría mezclada con productos de limpieza en el mismo contenedor de basura.

De esta manera, el «término medio» se convierte en una ficción pues los extremos se pueden redefinir constantemente. Algunes encontrarán su camino en la quema de oficinas bancarias; otres lo encontrarán en la pequeña expropiación de material de oficina. Sea como sea, cada persona que decida romper con las cadenas invisibles que nos atan, al estar atacando la raíz del problema, estará siendo radical.

El gran problema en el movimiento anarquista viene cuando diferentes grupos con diferentes formas de «romper nuestras cadenas» empiezan a dogmatizar su propia postura y referirse al resto como «ignorantes» o «extremistas.» Y esto se aplica al insurreccionalismo que acusa de reformista al anarco-sindicalismo, y al anarco-sindicalismo que acusa al insurreccionalismo de violento y destructivo. ¿Cuán beneficioso sería para todes les anarquistas aceptar que pueden existir anarquistas con diferentes formas de superar la realidad que nos oprime, y que todes podemos «remar» hacia la misma orilla de distintas maneras?

Pero esto da para otro tema que será tratado en el siguiente artículo. Hasta entonces, tratemos de encontrar nuestra propia radicalidad.