Balance trimestral de coyuntura. Abril a junio de 2018

Prólogo

Continuamos este proyecto iniciado el año presente que ha venido a sustituir nuestra anterior publicación mensual de los “Enlaces del mes”. Ahora realizaremos balances trimestrales para resumir los acontecimientos sociales y políticos más relevantes en los últimos tres meses, incluyendo, además, un análisis y un posicionamiento político, e incluso las posibles direcciones en un futuro próximo. Pretendemos que estos balances sirvan tanto a los movimientos sociales como a organizaciones revolucionarias para tener un diagnóstico de espíritu crítico, generar posibles debates y trazar hojas de ruta de cara a avanzar cuantitativa y cualitativamente en la lucha social y de clases.

Acontecimientos

Son muchísimas historias que contar en este período de tiempo, y recopilarlas todas daría casi para un libro. Por ello, destacamos en este trimestre las noticias, y procesos más sonados tanto a nivel estatal como internacionalmente. Comenzando por lo más cercano, el panorama político institucional ha sufrido un pequeño terremoto desde finales de mayo, cuando se supo la sentencia del caso Gurtel, la mayor trama de corrupción de la historia reciente de España. Después de más de una década de investigaciones iniciadas por la Fiscalía Anticorrupción y un juicio en la Audiencia Nacional contra la corrupción política vinculada al Partido Popular, los principales cabecillas de la trama (una treintena de personas, entre ellas Francisco Correa o Luis Bárcenas) han sido condenados a penas de prisión elevadas y el mismo partido fue condenado en conjunto como partícipe por su implicación.

En este contexto se produjo una semana más tarde la primera moción de censura efectiva bajo el régimen monárquico actual, teniendo como resultado que el candidato del PSOE, Pedro Sánchez se convirtiera a primeros del mes de junio en el nuevo Presidente de Gobierno con el apoyo de la mayoría de grupos parlamentearios que votaron contra el antiguo presidente M. Rajoy. Este nuevo gobierno se ha procurado una limpieza de imagen absoluta, trabajando a destajo sus asesores de marketing comenzando ya desde la elección de ministras y ministros. Sin embargo, detrás de estas elecciones ministeriales se esconden viejos conocidos de la represión política, o algunos representantes de la meritocracia y los intereses económicos privados, ha comenzado prometiendo cambios en una serie de temáticas sociales que comienza a vislumbrarse no serán en el sentido de beneficiar a las clases populares, sino lavarle la cara al régimen y consolidarlo contando con una opinión pública favorable. Además, durante el mes de mayo estuvieron debatiéndose los presupuestos generales del Estado, que salieron adelante un día antes de conocerse la sentencia de la trama Gurtel, unos presupuestos antisociales marcados por un incremento militarista, con un 7% más para el Ministerio de Defensa, y un 1% destinado a la compra de armamento pesado.

A nivel de la represión a los movimientos sociales hemos vivido numerosos episodios destacables, comenzando por el incremento de la represión a los Comités de Defensa de la República en Catalunya, realizando detenciones conjuntas de algunas de sus integrantes, e incluso tratando de denunciarles por actos terroristas en base a las acciones de desobediencia en el territorio catalán contra el control del gobierno tras la aplicación del artículo constitucional 155. El rapero balear Valtonyc decidió a finales de mayo exiliarse del país a un lugar todavía indeterminado de Europa, y así evitar legalmente entrar en prisión tras acabarse el plazo para presentarse en instituciones penitenciarias debiendo cumplir la sentencia por injurias a la corona y enaltecimiento del terrorismo, condenado por el contenido de sus letras por la Audiencia Nacional. Ha recibido numerosos apoyos, y entre otros destacables, la elaboración de un video bajo el título ‘Los Borbones son unos ladrones’, realizado por los principales grupos del mundo del rap del panorama español.

En esa misma institución judicial han sido juzgados los ocho jóvenes del pueblo de Altsasu, a quienes solicitan penas desorbitadas por una pelea con dos guardias civiles en un bar durante las fiestas municipales en el año 2016. Descartado el delito de terrorismo en la pelea, sin embargo, han sido condenados entre 13 y 2 años de prisión por agresiones con agravante de odio ideológico y superioridad numérica. Tres de ellos siguen en prisión preventiva, y otros cuatro fueron detenidos tras la sentencia primera de la Audiencia Nacional, que está actualmente recurrida tanto por la defensa, como por la fiscalía que solicita que se tenga en cuenta el agravante de terrorismo inicialmente descartado.

Por otro lado, hemos conocido la bochornosa sentencia a los violadores de La Manada por los hechos en las fiestas de sanfermines hace dos años. Fueron condenados exclusivamente al delito de abuso sexual, descartando el delito de violación, y con el voto particular de uno de los jueces que solicitaba la absolución total. Esta sentencia abre las puertas a que hechos similares se repitan sin consecuencias penales para los culpables, desprotege absolutamente a las víctimas de violaciones, que se exponen a un juicio institucional y social, debiendo además de demostrar ellas una violación cuestionándolas sistemáticamente desde su actitud ante una agresión sexual violenta hasta la legitimidad de recuperar una vida normal. La situación se ha agravado recientemente con la libertad provisional para los cinco miembros de esta Manada de violadores, aún teniendo otra causa pendiente por el mismo hecho. Por el contrario, esta sentencia ha originado una contundente respuesta del movimiento feminista a nivel estatal, con movilizaciones multitudinarias, y sentando el debate cada vez más fuerte sobre la autodefensa activa propuesta por el feminismo. A pesar de ello, los episodios de violencia machista se replican en el resto del territorio como por ejemplo las violaciones de los capataces a las recogedoras de fresas en los campos de Huelva o una imitación barata de «La Manada» detenidos en Canarias.

También a finales de este último trimestre conocimos la sentencia del jucio a los jóvenes del pueblo reocupado de Fraguas (Guadalajara) condenados a menos de dos años de prisión, al desalojo del proyecto rural y autónomo que han puesto en marcha con el apoyo de habitantes de la zona, y al pago de indemnizaciones a la Junta de Castilla-La Mancha por la reconstrucción de varias casas y la instalación de paneles solares para su autogestión.

Por último, a nivel estatal no queremos dejar pasar una valoración sobre el 1 de mayo, que se vivió con intensidad en todos los territorios peninsulares, con notables manifestaciones del sindicalismo de clase y en torno a las luchas laborales donde cada vez tienen más protagonismo las trabajadoras y trabajadores implicados en una organización horizontal de resolución directa de sus conflictos, y la pérdida de peso de los sindicatos institucionalizados clásicos en el mundo sindical a pesar de que siguen siendo mayoritarios por ahora. El sindicalismo de clase se está consolidando y esperamos que siga creciendo en estos tiempos.

Sin embargo, y ya comenzando a analizar el contexto internacional, en algunas regiones del mundo el 1 de mayo se celebró con notable actividad, como por ejemplo en Latinoamerica y sureste asiático. Destacamos con especial relevancia el aumento de la afiliación sindical entre la juventud en los Estados Unidos, la confrontación continuada al gobierno liderado por Donald Trump potencia a sectores jóvenes y racializados de la sociedad estadounidense hacia una dinámica cotidiana de lucha, sobre todo con las últimas novedades de la ignominiosa práctica en la frontera de enjaular a niños y niñas separadas de sus familias al cruzar al territorio de los EE.UU.

En Europa, y más concretamente en Italia tuvo lugar entre los días 12 y 13 de mayo un encuentro en la ciudad de Parma que ha dado como resultado la fundación de la Confederación Internacional del Trabajo (CIT) continuadora del legado de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), lanzada por seis sindicatos entre los que destacan USI ―Italia―, FAU ―Alemania― y CNT ―España―, y que englobará el sindicalismo revolucionario.

Debemos recordar In memoriam este trimestre la pérdida de una persona desconocida que nos gustaría mencionar, y es que Francisco Griéguez falleció el pasado 20 de junio, siendo el último superviviente español que pasó por el campo de concentración nazi en Mathausen durante la Segunda Guerra Mundial tras unirse a la Resistencia francesa, un murciano de 99 años de edad.

Desgraciadamente si de muertos debemos hablar, no podemos olvidarnos que este trimestre ha sido especialmente sangriento en Palestina en la celebración de la Nakba, el 15 de mayo, la marcha del retorno palestino. Esta fecha coincidió con la apertura de la embajada estadounidense en Jerusalén, una gran provocación que motivó manifestaciones multitudinarias en Gaza y Cisjordania, y a la que las fuerzas ocupantes israelíes respondieron con centenares de disparos de fuego real y artefactos incendiarios lanzados por drones, provocando decenas de muertos y centenares de heridos entre la población civil palestina. Dos días antes Israel había ganado el festival de Eurovisión, una victoria en el marco de una estrategia cultural y política de lavado de imagen internacional que auguraba la gran masacre que se produjo.

Siguiendo con protestas internacionales, esta vez en América Latina, hemos visto cómo la movilización popular en Nicaragua iniciada por el rechazo a la reforma del sistema de seguridad social, ha hecho caer al gobierno de Daniel Ortega. Una respuesta popular atenazada entre el discurso derechista acusador de gobierno socialista inestable, y un discurso oficial que toma la movilización como una conspiración de la CIA estadounidense, cuando tal vez habría que buscar las raíces del descontento en un proceso acumulado de contradicciones entre el gobierno y el pueblo de venta de tierras y recursos nicaragüenses a empresas externas que han forzado desplazamientos y pobreza. En Argentina recientemente se despenalizó el aborto en el Parlamento, gracias al empuje del movimiento feminista y a la organización popular que se echó durante más de veinticuatro horas a las calles de las principales ciudades, y especialmente en Buenos Aires, como colofón a una intensa campaña de concienciación argumentando que la despenalización del aborto contribuye a evitar la muerte de decenas de miles de mujeres de las clases bajas, que no tienen medios económicos para una interrupción voluntaria del embarazo en condiciones saludables e higiénicas.

En este trimestre debemos también mencionar una nueva incursión de Turquía agrediendo fuera de su territorio, a comienzos del mes de junio el ejército turco se desplazó sobre las montañas de Qandil al norte de Iraq, justificando su actuación en una ofensiva contra milicianos del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán, por sus siglas en kurdo). Esto sucedía tan solo a menos de un mes de la celebración de las elecciones turcas del 24 de junio, en las que el autoritario Tayyip Erdogan ha vuelto a ganar mayoritariamente un proceso con nulas garantías democráticas y una oposición encarcelada por la política represiva del gobierno turco.

Por último, no podemos olvidarnos de la ofensiva del gobierno francés sobre la ZAD (Zone Á Defendre) un espacio autónomo ocupado durante años por centenares de activistas en el noroeste de Francia, muy cerca de la ciudad de Nantes. Dicha violenta ofensiva en la que ha habido heridos muy graves, como un activista que perdió una mano por una granada lanzada por la policía francesa, ha sido respondida por numerosas organizaciones ecologistas y anticapitalistas recuperando una parte importante del terreno perdido los primeros días. Todo ello en un clima generalizado de protestas, que con el impulso del cincuenta aniversario del Mayo francés, ha visto un repunte de organización social y política, tanto de sectores laborales como estudiantiles.

 

Unos apuntes finales

En estos tres meses hemos presenciado conflictos sociales en una coyuntura donde el proyecto neoliberal y de una Europa unida está siendo confrontada desde la derecha populista y euroescéptica, que no solo lo encontramos con el Brexit, sino también adelantado por la derecha en los países del este como Ucrania y Hungría por ejemplo. Una nueva ola conservadora está recorriendo el mundo y las opciones conservadoras están subiendo cada vez más en las encuestas. El negocio de las guerras provocadas por Occidente y el desplazamiento forzado de millones de refugiados auguran un incremento de políticas xenófobas y el asentamiento de un racismo institucional en los países europeos con línea de costa de entrada a Europa, que cada vez suman miles de cadáveres a la gran tumba marítima del Mediterráneo, del cual el caso paradigmático es el rechazo de Italia a que desembarque el Aquarius en sus puertos, al cual España había aceptado pero muchos de esos refugiados y refugiadas acabarán en CIEs. Del otro lado del Atlántico, encontramos a Donald Trump quien está comenzando a llevar a la práctica una política proteccionista al poner de nuevo aranceles a la importación.

En Nicaragua se está dando un conflicto que podría terminar en otra «revolución de colores», pues a pesar de haber presencia de sectores populares, la derecha golpista es la que articula dichas protestas. En España, el nuevo gobierno con cara progresista podría abrir nuevas oportunidades para los movimientos sociales de presionar para que reviertan las reformas antisociales del PP, que paguen por los casos de corrupción. Pese a las reminiscencias de las épocas de Zapatero y Felipe Gonzalez, nos encontramos ante un gobierno débil que nos debería permitir rearticular la movilización popular.

Pero no todo son malos augurios. También celebramos la gran victoria del movimiento feminista argentino al conseguir la legalización del aborto. Esto servirá de ejemplo e inspiración para el resto de feministas de América Latina, o el ascenso de la candidata demócrata Alexandria Ocasio-Cortez a congresista por el distrito 14 de Nueva York con un discurso orientado a las clases populares.

Durante este verano, una gran parte de la población tendrá la mirada puesta en el mundial de fútbol y las vacaciones. Es tiempo de cuidarnos, evitar quemarnos y continuar adelante. Sin verano tampoco habrá revolución.

Refugees Welcome: La pelota que se pasan los Estados xenófobos de Europa

Este mismo domingo saltaba mediáticamente en todo el mundo una noticia de relevancia internacional:  Italia se negaba a permitir el desembarco en sus costas de las 629 personas que se encuentran a bordo del barco Aquarius SOS Méditerranée, dirigido por la organización Médicos Sin Fronteras y varado entre la isla de Sicilia y Malta. Estas personas habían sido rescatadas en el mar Mediterráneo cerca de las costas de Libia cuando trataban de alcanzar tierras europeas jugándose la vida.

Dicho rescate se ha topado con la negativa a ser desembarcadas y atendidas correctamente estas centenares de personas por el nuevo gobierno italiano, que desde el pasado 1 de junio está compuesto por una alianza entre el partido xenófobo Liga Norte y el partido Movimiento Cinco Estrellas (partido italiano de creación reciente con unas características similares a Podemos, reivindicándose como opción del cambio y en contra del sistema político tradicional).

El ministro de Interior italiano, Matteo Salvini, declaraba que Italia no asumiría ningún inmigrante más, e instaba a la pequeña isla de Malta a permitir el desembarco en sus costas de las personas migrantes. El primer ministro de Malta, Joseph Muscat, del partido laboralista (tendencia socialdemócrata) se ha negado a permitir el desembargo igualmente, aunque asegurando que se mostraba dispuesto a evacuar a las personas con riesgos de salud más graves, entre ellas, siete mujeres embarazadas a bordo. Finalmente, a última hora de la tarde del lunes, el gobierno español declaró su disposición a permitir el desembargo de las personas migrantes en el puerto de Valencia, ante lo cual el ministro de Interior italiano lo celebraba en las redes sociales como una victoria.

Estos acontecimientos, todos y cada uno de ellos, responden a la lógica de que las migraciones forzadas de personas en el Mediterráneo son tomadas por los diferentes Estados europeos como una pelota que se puedan lanzar unos y otros. Se aprovechan las miserias provocadas por el capitalismo y sus guerras (ya sean estas económicas, sociales, culturales, abiertamente armamentísticas, o todos los factores a la vez), para crear un arma política de primer nivel en Europa: las políticas migratorias. Ya sean estas útiles en discursos nacionalistas y abiertamente xenófobos, desde los partidos parlamentarios a organizaciones de extrema derecha, o también desde posturas del humanitarismo más sacrosanto que esconde un lavado de imagen irrepetible.

En ambos casos podremos comprobar claramente el racismo institucionalizado, en el primero de los casos parecerá muy evidente, y en el segundo de los casos se camuflará de una motivación exclusivamente humanitaria. El racismo no solo se encuentra en los discursos verbales, que es su parte más visible, el racismo institucionalizado se encuentra acciones políticas concretas, en la instrumentalización que se hace de las personas forzadas a migrar. Rellenar portadas de periódicos con la noticia de que el Estado español acogerá a las 629 personas en el barco Aquarius para evitar una crisis humanitaria, no es un acto contra el racismo ni marcadamente anti-xenófobo, sino pura publicidad.

Que esas personas merezcan una atención y un cuidado dada su situación de extrema vulnerabilidad, no debería permitir hacer propaganda de ello a un nuevo gobierno como el del PSOE que quiere hacer gala de su progresismo. Y, por supuesto, más si cabe en un país como España que cuenta con siete CIEs (centros de control y exterminio de las personas migrantes) donde se mantiene a miles de inmigrantes encarcelados en espera de su expulsión. O un país que asesinó en febrero de 2014 a quince inmigrantes en la playa del Tarajal en Ceuta, unas muertes por las que ningún guardia civil será juzgado según se conoció este mismo año mediante el sobreseimiento del caso.

Europa ha sido y es un territorio construido desde la colonización y el racismo, un continente que exige asimilación de valores a las personas migrantes, porque damos por hecho que nuestra cultura es moralmente superior. No pretendemos pararnos a conocer otras culturas del mundo y compartir desde la humildad, consideramos Europa nuestro coto privado, y la inmersión cultural o la barbarie como exclusiva opción. Y esa política no solo se refleja en las acciones particulares de los gobiernos, sino en nuestra actitud cotidiana día a día como sociedad.

No se trata por lo tanto de una problemática reformable, o subsanable con un simple cambio de actitud de un gobierno en concreto. El racismo es otro de los pilares que sustenta el autoritarismo de este sistema, y aunque debe combatirse particularmente, solamente la ruptura con el capitalismo augura el establecimiento de otro tipo de relaciones sociales entre todas las personas globalmente. Lo que el mar esconde son decenas de miles de migrantes ahogados en una tumba marítima inmensa, lo que la tierra refleja es el racismo como base de nuestras sociedades. Y para desenterrar ese cementerio en el mar, deberemos agitar nuestros territorios.

 

‘Solo tenemos libertad de soportar esta violencia’. Evaristo Páramos.

Estamos comenzando a normalizar cantidades ingentes de violencia y represión, a la que los medios de comunicación de masas han ayudado decididamente. La saturación de información, la asimilación de esta información como un objeto de consumo más, y acostumbrar a nuestra mente a procesar mediante la dictadura de lo efímero, convierten la herramienta de la difusión de la inmediatez sin análisis en un desarme por completo. El domingo por la mañana amanecíamos una ocasión más con una noticia de represión a un artista y cantante por el contenido de las letras de sus canciones, y no solo por eso, sino por una actitud ideológica contestataria a la que el Estado español está atacando criminalmente. El conocidísimo Evaristo Páramos, ex cantante del grupo La Polla Records, y actualmente vocalista y compositor del grupo Gatillazo, fue retenido este fin de semana por la Guardia Civil en un festival de música en la provincia de Cádiz, donde fue identificado y denunciado por las alusiones que hizo en el concierto a la violencia ejercida históricamente y en el presente por esta institución represiva.

Lejos de afirmar que nos encontramos ante una deriva autoritaria de un determinado gobierno, muchas veces hemos denunciado y hemos planteado nuestros argumentos para considerar una línea ideológica ininterrumpida en la ideología fascista del Estado español desde 1939 hasta la actualidad, y perpetuada en la actuación de sus instituciones, independientemente de la envoltura de caramelo con la que quieran recubrir a determinados gobiernos, partidos burócratas o incluso la misma monarquía. La represión es la herramienta de un régimen para desactivar la lucha social, a mayor visibilidad de esta lucha y una estrategia más endeble por nuestra parte, ignorando las continuas alertas sociales en este sentido, mayor será el terreno que nos ganarán. Cada Estado que sustenta el capitalismo ejerce diversos niveles de represión midiendo las fuerzas legítimas de las que dispone, la capacidad de respuesta que tendrá que soportar por la comunidad social, y la cantidad de miedo o indiferencia sembrada en esa sociedad.

Seamos realistas, los movimientos sociales somos pocos, aunque ruidosos, fuera de nuestro ámbito militante encontramos el terreno de sobra abonado de una barbarie individualista que no aspira en absoluto a participar de una lucha colectiva. La POLÍTICA, en mayúsculas, la que hacemos cotidianamente las personas comunes de la calle está desprestigiada, y solamente valorada aquella que se hace con vistas a unas instituciones imposibles de reformar. Los colectivos estamos faltos de ideas, y no es de extrañar, no somos ajenos a toda esta cultura que nos arrastra por una cascada hacia los objetivos del sistema capitalista y que nos mantiene exactamente en el punto y las dinámicas que este prevé, porque admitámoslo, la ingeniería psicológica, como toda la ciencia, está de su lado.

No queremos ni un ápice de pesimismo, queremos dosis de realidad, y un cambio de dinámicas, retomar las interminables charlas de nuestras abuelas y abuelos, en lugar del consumo desenfrenado de información, vernos en persona para reconocernos hastiadas, desahuciadas de la vida, porque verdaderamente reproducimos una ficción de vida, no producimos nuestra propia vida con autonomía colectiva. Las primeras reacciones que se nos ocurren a una nueva patada represiva son la manifestación y el comunicado, quizá haya que pensar que esas herramientas se han quedado cortas, lo que nos conduce a tener que idear otras nuevas acciones. Unas acciones en el sentido y los códigos de nuestra gente, de las clases populares a las que pertenecemos, dirigirnos a estas directamente, y no a unas instituciones creadas para anular nuestras estrategias comunitarias.

Como dice Evaristo en una de sus letras: ‘solo tenemos libertad de soportar esta violencia’, si solo nos conceden ese derecho, reconstruiremos nuestras libertades en el sentido que necesitamos recuperarlas la clase trabajadora, al margen de unas agendas mediáticas e institucionales que han invadido nuestras vidas. La cultura de la violencia y la normalización de la represión está a la puerta de nuestras casas, la batalla ideológica de libra cada día y nuestra organización con compañeros y compañeras debe ser una extensión más de nuestras vidas para retomarlas verdaderamente, y abandonar de una vez este valle de lágrimas.

Exilio o barbarie. La desobediencia legítima del rapero Valtonyc

En el Parlamento Europeo de Bruselas esta mañana desde las 9 horas ha tenido lugar una conferencia contra los ataques a la libertad de expresión y de prensa en Europa, en el que han participado algunos periodistas como Boro LH, y raperos como Pablo Hásel o Leszno, del colectivo de La Insurgencia. Sabían a dónde acudían, sabían a lo que iban, han denunciado públicamente con contundencia al régimen español por sostener un férreo autoritarismo y una represión criminal ininterrumpidamente desde el año 1939 y hasta la actualidad. Por supuesto, han denunciado que esta represión política contra los movimientos y organizaciones de izquierda revolucionaria viene incrementándose desde los últimos años, haciendo más visible socialmente la falta real de libertades en el Estado español.

Esta misma mañana el rapero Josep Miquel Arenas Beltrán, más conocido por el nombre de Valtonyc, debía entrar en prisión pero no hay rastro alguno de su paradero exacto. La Audiencia ha cursado, a petición de la Fiscalía, una solicitud nacional e internacional de búsqueda y captura contra Valtonyc. Desde ayer una inquietante noticia se extendía por las redes sociales como la pólvora y ratificada por algunos medios de comunicación de Catalunya desde primera hora de la tarde y a lo largo del día.

Valtonyc se habría fugado del Estado español para no cumplir una condena de tres años y medio de prisión. Hace escasamente diez días el Tribunal Constitucional español le otorgaba un plazo que finalizaba hoy mismo para presentarse voluntariamente en la cárcel. Se ratificaba la sentencia por los delitos de incitación al odio, injurias a la Corona y enaltecimiento del terrorismo, por los que fue juzgado y condenado por la Audiencia Nacional, y concretamente por la jueza Concepción Espejel (la misma magistrada que en el caso del juicio a los jóvenes de Altsasu).

Ayer mismo al mediodía el joven rapero balear escribía un tweet en las redes sociales en el que advertía lo siguiente en el mensaje:

—Mañana es el día. Mañana van a tumbar la puerta de mi casa para meterme en la carcel. Por unas canciones. Mañana España va a hacer el ridículo, una vez más. No se lo voy a poner tan fácil, desobedecer es legítimo y obligación ante este estado fascista. Aquí no se rinde nadie.—

Josep V. (@valtonyc) 23 de mayo de 2018

En espera de la resolución presentada por su abogado al Tribunal de Estrasburgo, Valtonyc ha tomado una decisión muy importante, no se rinde y escoge no entrar en prisión iniciando el camino al exilio. Todavía el propio rapero no se ha pronunciado sobre su paradero, y su grupo de afinidad y familiares afirman consecuentemente no saber nada acerca de dónde se encuentra el joven mallorquín. Mientras seguimos a la espera de noticias transmitidas personalmente por él, expresamos nuestra completa alegría de que Valtonyc no se encuentre ahora mismo ya en cualquier cárcel del Estado español. Además, queremos compartir algunas reflexiones que nos parecen interesantes a tener en cuenta sobre esta noticia:

De confirmarse la huida, esta marca un precedente muy importante para todas las personas condenadas por una sentencia del Estado español, después de la marcha a Europa de algunos reconocidos cargos políticos de las instituciones catalanas, un joven rapero perteneciente a la disidencia política y los movimientos populares contra el régimen español pone camino a un legítimo exilio.

Desobedece de manera irreprochable a las autoridades españolas y no da el gusto a las fuerzas represivas de verle entrar en prisión, internacionaliza su caso y la lucha contra la represión, y hace una jugada maestra que puede ser ejemplo para quienes elijan este desafiante camino en el futuro.

Es importante no banalizar la huida de Valtonyc, no se ha marchado por gusto ni de vacaciones, se ha visto obligado a ello para librarse de entrar en prisión por unos delitos que no reconoce, y ante la legitimidad que le otorgamos los movimientos sociales. Está en su legítima decisión no convertirse en un preso más de las instituciones penitenciarias españolas, pero no nos engañemos, no será libre, porque estará alejado de su familia y de su compañera, tal vez durante bastante tiempo hasta que pueda regresar, si así también lo decidiera.

Por lo tanto, reconocemos nuestro total acuerdo con esta estrategia, no sin antes advertir que obviamente no siempre será tan sencillo en un futuro, es probable que a partir de ahora el Estado español establezca prisiones preventivas ante el riesgo de fuga de una manera más contundente que hasta ahora. Los movimientos sociales en nuestra labor antirrepresiva, deberemos trabajar en perfeccionar las herramientas y dar cobertura en un futuro a todo posible preso/a político/a que quiera salir del país, como en toda lucha los cuidados y la autodefensa activa es una base fundamental de nuestro éxito.

Web de apoyo a Valtonyc:  https://www.niunpasenrere.org/

Frente a la injusticia patriarcal, autodefensa feminista

La sentencia de la Audiencia de Navarra, dada a conocer en lectura pública en el Palacio de Justicia de Iruñea esta misma mañana, ha condenado a los cinco violadores del autodenominado grupo de ‘La Manada’ a nueve años de prisión para cada uno de los acusados por un delito de abuso sexual y el pago de una indemnización de 50.000 euros.

Sin embargo, la sentencia les absuelve del delito de agresión sexual –violación‒, y también del delito de robo y de un delito contra la intimidad. Una condena que queda reducida drásticamente por los jueces, si tenemos en cuenta las peticiones particulares que se solicitaban: La Fiscalía, 22 años y 10 meses de prisión; la acusación de la defensa, 24 años y 9 meses de prisión; y las acusaciones populares, 25 años y 9 meses de prisión.

Los numerosos colectivos de mujeres que esperaban fuera del Palacio de Justicia la lectura de la sentencia, han mostrado su enorme indignación con esta condena que ha interpretado exclusivamente un delito de abuso sexual, cuando se ha probado claramente la implicación de los acusados en un acto de violación en grupo premeditada y unos antecedentes demostrables de misoginia y crueldad sexista.

Colectivos y organizaciones feministas a lo largo de toda la Península están celebrando esta misma tarde numerosas concentraciones en decenas de ciudades para protestar contra esta sentencia de la justicia patriarcal. Los condenados a nueve años de prisión llevan ya cumplidos dos años en prisión preventiva, y con la posibilidad de solicitar el tercer grado penitenciario –régimen de semilibertad– al cumplirse un tercio de la condena, podrían estar fuera de la cárcel el año que viene.

La justicia machista consciente justifica, legitima y apoya esta cultura de la violación y opresión a la mujer. El mensaje es claro, se puede violar a una mujer sin apenas consecuencias. La sentencia legitima la autodefensa activa de las mujeres, y demuestra que ninguna clase de justicia social ni igualdad vendrá de instituciones judiciales, policiales, ni legislativas. Hacer saltar por los aires el patriarcado vendrá de la acción directa de las mujeres mismas, el camino no será sencillo compañeras, pero es el único que nos están dejando.

NO ES ABUSO, ES VIOLACIÓN.

LA MANADA SOMOS NOSOTRAS.

La ZAD, autoorganización popular que puso en jaque al Estado francés

La Zone Á Defendre en Notre-Dame-des-Landes era hasta el día de ayer un espacio autónomo ocupado por cientos de activistas en el noroeste de Francia, muy cerca de la ciudad de Nantes. Ya desde los años 70 se inició una lucha entre los habitantes de esta zona, en su mayoría dedicados a la agricultura, y el gobierno francés, que planteaba la construcción de un nuevo aeropuerto. La zona prevista para la construcción del aeropuerto es un ecosistema de especial protección ecológica en el que habitan especies amenazadas. Tras décadas de conflicto latente, el proyecto de ese gran aeropuerto fue relanzado en el 2003, dentro de una estrategia de actuación desenfrenada del capitalismo para modificar la región drásticamente.

A partir del año 2009, cientos de activistas autónomos ocuparon este territorio dotándole del nombre de ZAD, se volvieron a ocupar casas abandonadas, se construyeron cabañas y se pusieron en marcha proyectos colectivos como huertos, una panadería, y diversas estrategias de protección del entorno natural. Todo ello activó una lucha popular aglutinante convirtiéndose este espacio en un lugar de referencia para la autoorganización frente al capitalismo en toda Francia e incluso internacionalmente, con la participación de la población local y la decidida acción de grupos anarquistas y ecologistas.

Esta zona anticapitalista vivió la resistencia a un violento intento de desalojo por parte de la policía y el ejército francés en octubre de 2012, donde hubo numerosos heridos y detenidos que defendían activamente la zona obstruyendo con barricadas las carreteras de acceso. Tras semanas de manifestaciones que se multiplicaron por todo el país y extendieron la solidaridad con la lucha, se dio una movilización menos de un mes después que congregó a unos 40 mil activistas y campesinos de la región que re-ocuparon la ZAD. Durante el año 2013 se reforzó la defensa del territorio, se reconstruyeron algunas casas y se potenció el proyecto de autonomía aprovechando que disminuyó la presión policial.

En estos años otras estrategias y tácticas desde las cloacas del Estado francés han tratado de romper con la solidaridad y la lucha autónoma de la ZAD, incluido un referéndum organizado por el gobierno del Departamento de Loira-Atlántico, y que incluyeron a población que no residía en la zona afectada por el proyecto aeroportuario.

Sin embargo, hace escasos dos meses el presidente francés Emmanuel Macron anunció que se renunciaba definitivamente al proyecto de aeropuerto en Notre-Dame-des-Landes, a cambio de aceptar programas de industrialización agrícola impuestos por el ejecutivo francés. El rechazo a este chantaje por parte de los activistas ha significado que el presidente ordenara la custodia de los caminos que llevan a la ZAD y la identificación sistemática de toda persona que quisiera entrar o salir de la zona. Desde el pasado 1 de abril se decretó que todos los habitantes de la ZAD podrían ser expulsados de los bosques y campos ocupados en esta región. Finalmente la amenaza se cumplió ayer lunes 9 de abril, cuando el presidente francés envió a 2.500 antidisturbios de la policía para desalojar la ZAD, en esta ocasión tan solo tres centenares de activistas pudieron defender el territorio ocupado, a pesar de la decidida resistencia que presentaron fueron desalojados.

Desde Regeneración rechazamos esta demostración de fuerza represiva realizada por el gobierno francés, el mismo gobierno que continúa ejecutando las medidas más agresivas del capitalismo contra la clase trabajadora, y que ha llevado al pueblo francés a las calles en continuadas jornadas de luchas y huelgas multitudinarias, en conjunción con el movimiento estudiantil, siempre muy activo en Francia. Estos movimientos anticapitalistas franceses mantienen con vitalidad la lucha de clases, promueven la conexión de núcleos de lucha y los conflictos laborales, estudiantiles, ecológicos… una contienda interseccional en muchos sentidos que no nos resulta ajena a la situación presentada, por ejemplo en el Estado español. Nuestro apoyo a las personas heridas y detenidas en la resistencia de la ZAD frente a las fuerzas represivas francesas. El autoritarismo represivo no es una táctica exclusiva de determinados gobiernos, sino una constante de las élites capitalistas frente a la autoorganización.

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