Construyendo la utopia. Un año en la comuna internacionalista de Rojava

Construyendo la utopia. Un año en la comuna internacionalista de Rojava

Rok Brossa – Activista internacionalista y miembro de Rojava Azadî, colectivo de solidaridad con el movimiento de liberación de Kurdistán

Hablamos por última vez hace más de un año, poco antes de que Rok viajara de nuevo a Kurdistán, donde ha estado este ultimo año. Acudió allí como voluntario internacionalista, buscando contribuir a la revolución social del norte de Siria, donde tras las movilizaciones de 2011 se declaró una autonomía democrática el 19 de julio de 2012 en kobane. Desde entonces Rojava empieza a ser conocida a nivel internacional como proyecto revolucionario.

Cuéntanos dónde has estado, Rok.

En Rojava, el Kurdistán sirio, que ahora se conoce como la Federación Democrática del Norte de Siria (FDNS). Allí he estado trabajando en la Comuna Internacionalista de Rojava, un proyecto donde internacionalistas de diversos países hemos confluido para ser parte de la revolución.

En mayo de 2018 terminamos de construir la primera academia internacionalista de Rojava, un espacio donde poder aprender, apoyar y organizar los procesos de autonomía democrática y liberación de la mujer que se desarrollan en Rojava. La academia busca reforzar la dimensión internacionalista de esta revolución, estudiando la historia del internacionalismo revolucionario así como poniendo en común diferentes experiencias de nuestras sociedades de origen.

La convivencia y cooperación con la sociedad local y la autoadministración democrática, nos han permitido generar un proyecto muy interesante, donde gente de todo el mundo pueda encontrar un espacio de formación y puesta en práctica de otro modelo social. Este modelo busca dar respuesta a las inquietudes políticas de quienes queremos construir una sociedad distinta, emancipada del patriarcado y el capitalismo.

Cuéntanos qué es la Federación Democrática del Norte de Siria.

Rojava declaró su autonomía en 2012, conformandose como una autoadministración democrática organizada en 3 cantones, Cizire, Kobane y Afrin. Desde entonces, en base a un proyecto inspirado en el municipalismo libertario que llaman Confederalismo Democrático, han desarrollado diversas instituciones para resolver los distintos problemas sociales. La guerra contra el estado islámico ha condicionado en gran medida el desarrollo de este proyecto, y a medida que se iban liberando territorios del terror del daesh, se iban creando consejos locales que se integraban en la Federación.

La institución más básica de la Federación son las comunas de barrios y pueblos, donde vecinas y vecinos se encuentran de forma periódica para compartir sus problemas y buscar soluciones a nivel colectivo. Las comunas son el organismo básico donde se organiza la sociedad, coordinándose con las demás comunas cercanas en las ‘Meclise’ (Consejos), donde se encuentran para trasladar su situación y poner en común desarrollos y dificultades. Estos Consejos se coordinan con las municipalidades y las autoadministraciones de cada Cantón para resolver los problemas de mayor envergadura, aquellos que no puedan resolverse a nivel local. Los Cantones se coordinan en el recién formado MSD (Meclise Surya Democratic, Consejo Democrático de Siria), que funciona a modo de congreso de los pueblos.

La Federación también cuenta con diversas instituciones sociales enfocadas en temas específicos, como educación, salud, economía, ecología, liberación de la mujer, arte y cultura, autodefensa, justicia, etc. Cada comuna puede crear su grupo local sobre estos temas y coordinarse con las diversas instituciones. Podemos ver la FDNS como el paraguas bajo el que se agrupan un gran numero de proyectos democráticos a distinta escala, buscando generar un modelo social descentralizado y diverso donde organizar la sociedad de manera distinta, rehuyendo la centralización y homogenización que supone el modelo de Estado-Nación.

Para quienes no hemos ido, cuesta imaginar cómo funciona ese proyecto de confederalismo democrático. ¿Cómo funciona ese modelo de sociedad que se busca construir y en el que has participado? ¿Cómo se desarrolla, en uno de los contextos más complejos y violentos del mundo?

El funcionamiento es muy orgánico, basado en la libre asociación de las personas. Describirlo a nivel abstracto nos puede llevar a imaginar un complicado y extraño sistema, pero la realidad es que, tras esas estructuras, hay personas que se conocen y que conviven día a día. Y al final esa es la parte más importante, que la gente se da cuenta que pueden resolver sus problemas si se organizan a nivel colectivo.

Sin duda la característica más importante es la prioridad que dan a la liberación de la mujer. En la crítica al actual sistema capitalista que proponen, señalan el patriarcado como el principal elemento de opresión y dominación que sufre la humanidad. El movimiento de mujeres trabaja bajo esta premisa, pues tienen muy claro que ninguna sociedad puede ser libre si las mujeres no son libres, y los avances que han logrado para la situación de las mujeres son admirables.

El contexto de guerra sin duda añade grandes dificultades a la hora de organizar estos procesos, obligando a destinar muchas fuerzas y recursos a la autodefensa. Las YPG/YPJ, estructuras militares de autodefensa, han jugado un papel protagonista a la hora de hacer frente al daesh. Podemos ver como el Estado Islámico buscaba expandir su modelo en base al terror y la imposición, como es habitual en oriente medio, y de hecho en todo el mundo. Pero en cambio, el confederalismo democrático se expande en base a la libre adscripción, donde las instituciones de la autoadministración ofrecen a las diversas comunidades y entidades sociales unir fuerzas, colaborar conjuntamente para hacer frente a los problemas.

Para dar legitimidad al proyecto mimetizan ciertos procesos reconocidos a nivel internacional, como elecciones y organismos municipales, pero al final ves como la fuerza reside en las personas organizadas. En las elecciones comunales celebradas en septiembre de 2017, cerca de 4000 comunas eligieron sus nuevas copresidencias, formadas siempre por un hombre y una mujer, buscando así poner fin a la hegemonía masculina en la representación política. Esas elecciones autoorganizadas sirvieron para reforzar los lazos comunitarios, generando ilusión en miles de personas que votaban por primera vez en su vida, puesto que el Estado Sirio no reconocía la nacionalidad a mucha de la población kurda que reside en el norte del país. Y sin duda las diferentes comunas salieron reforzadas de este proceso, pues estas crecieron incluyendo a más gente que quizás antes no participaba.

¿Qué papel juega en esa sociedad la Comuna Internacionalista?

La comuna internacionalista es un marco donde gente de todo el mundo podemos aprender, apoyar y organizarnos como parte de la revolución. Es un espacio de encuentro y formación para internacionalistas, a la vez que una puerta para poner en práctica nuestras ideas, trabajando con la sociedad de Rojava. Como internacionalistas tenemos necesidades particulares que difieren de otras comunidades allí, como aprender el idioma, la cultura, la forma en que se organizan las cosas allí… También compartimos otras cosas, como las ganas de aprender sobre lo que allí acontece, el shock cultural al encontrarnos en una sociedad extraña, la ilusión de ver que otro mundo es posible… pero sobretodo la esperanza de encontrar inspiración y perspectivas allí, que nos ayuden a resolver los problemas que vivimos en nuestras sociedades de origen.

Por todo esto decidimos organizarnos, y tras algún que otro intento fallido, un grupo diverso de internacionalistas empezaron a juntarse para iniciar un proyecto nuevo. A medianos de 2017 se redactó el primer comunicado de presentación, y desde entonces hemos ido avanzando, compartiendo experiencias con gente de diversos países y aprendiendo lo que significa ser una comuna internacionalista en Rojava.

Trabajamos principalmente con el movimiento de juventud, pues la mayoría de internacionalistas tenemos edades tempranas. El movimiento de juventud en Rojava es el motor de la revolución, pues es la juventud la que trae energías y fuerzas para imaginar un mundo nuevo. Los movimientos revolucionarios siempre están vinculados a la juventud, y en Rojava se creó YCR (Yekitiya Ciwanen Rojava, Movimiento de Juventud de Rojava), que funciona como estructura autónoma, pero en coordinación con el movimiento general.

Muchas de las mujeres que viajan a Rojava se integran directamente en el movimiento de mujeres, que también cuenta con estructuras internacionales, como por ejemplo una casa internacionalista en Jinwar, el pueblo de mujeres. Eso hace que a veces la comuna suela tener una mayoría masculina, pero las mujeres internacionalistas también participan de las asambleas generales, aunque en su día a día trabajen con del movimiento autónomo de mujeres y no tanto en la Comuna Internacionalista.

Uno de los proyectos en los que nos hemos enfocado desde la Comuna es la ecología, y por eso hemos lanzado la campaña ‘Make Rojava Green Again’ (Hagámos Rojava Verde de Nuevo). Rojava se enfrenta a graves problemas climáticos y ambientales, por eso decidimos poner nuestro foco en temas relacionados con la ecología social. Además de construir la academia internacionalista con un perspectiva ecológica, hemos iniciado un proyecto de cooperativa de árboles para colaborar en la reforestación de Rojava. Empezamos a preparar la campaña a finales de 2017 para hacerla pública a finales de enero, pero justo entonces Turquía inició la invasión de Afrin.

¿Cómo viviste esa invasión de Afrin?

Buf, fue muy dura… Cuando el Estado Turco inició la ocupación militar, además de la campaña de ecología estábamos ya construyendo la Academia Internacionalista. La invasión nos obligó a retrasar nuestros trabajos para apoyar a las compañeras y compañeros que sufrían bajo los bombardeos y la invasión militar.

En una reunión de emergencia decidimos sumarnos los trabajos de resistencia, ayudando en labores de comunicación, traducción y apoyo social. Yo participe también en una delegación humanitaria que se realizó a finales de febrero, con el objetivo de documentar la solidaridad y la resistencia civil. Publicamos una serie de videos diarios durante la semana que estuvimos allí, poco antes de la evacuación de la ciudad. Estos videos buscaban documentar el día a día de la resistencia de manera subjetiva, compartiendo lo que vivimos y sentimos en Afrin. Y no puedo hablar de la invasión sin hablar también quienes perdieron la vida en el frente, luchando para defender Afrín de la ocupación del fascismo turco. No solo combatientes kurdos y civiles locales, también varios internacionalistas, como el brigadista gallego Baran Galicia (Samuel Prada), la compañera británica Helîn Qereçox (Anna Campbell), el Bretón Kendal Breiz (Olivier Le Clainche), el Islandés Sahin Hosseini (Haukur Hilmarsson), o el turco Sevger Ara Makhno, encontraron en Afrín el amargo final a sus vidas.

Pasado el torbellino de la operación militar, tuvimos varias reuniones para evaluar la situación y los procesos que vivimos. Fue muy intenso ver una perspectiva general de todo lo que aportamos como internacionalistas. Esa evaluación nos llevó también a iniciar un proyecto de radio llamado Vedenga Rojava (Ecos de Rojava), donde compartimos en inglés algunas experiencias de Afrin, retransmitiendo entrevistas con diferentes internacionalistas que participaron de una forma u otra en la resistencia. También compartimos algunos improvisados debates sobre la situación de las personas refugiadas que lograron escapar de los bombardeos, o de la población que quedó atrapada bajo la ocupación de combatientes de diversas facciones y grupos yihadistas apoyados por Turquía.

Es importante recordar que hasta enero de 2018, el espacio aéreo de Afrin estaba controlado por Rusia, pues es una región fronteriza con Latakia, donde se encuentra la única base naval de Rusia en el mediterráneo. Pero tras negociaciones entre Putin y Erdogan, se acordó la invasión de la única región de Siria que no había sufrido todavía por la guerra. Pocos días antes de iniciar los bombardeos, las fuerzas rusas terrestres que se encontraban en la región se retiraron y se instalaron en otros lugares, principalmente en zonas bajo control del régimen como Alepo. Se permitió a Turquía usar drones y aviones de combate en toda la zona, y los ataques turcos fueron brutales, con miles de muertos y más de 200.000 desplazados, como informaba el centro de infromación de la resistencia de Afrin.

¿Qué hace que de repente se produzca esa cooperación entre Rusia y Turquía, que al principio del levantamiento popular de 2011 tenían intereses opuestos?

A gran escala está el interés de Rusia por ganar influencia en las decisiones de Turquía, un importante miembro de la OTAN, mientras que Turquía busca extender sus fronteras sobre territorio sirio y continuar la guerra contra el pueblo kurdo. A más pequeña escala, encontramos los económicos entre Putin y Erdogan, pués justo después de la ofensiva en Afrin, Rusia empezó la construcción de “turk stream”, el gaseoducto que va a cruzar Turquía para proveer gas a Europa. Rusia llevaba tiempo persiguiendo este proyecto, que chocaba con los intereses de los países del Golfo y de EEUU. Así que a cambio de ese gaseoducto, Turquía pudo tener carta blanca para ocupar Afrin.

Rusia y Turquía han tenido enemistades históricas, y de hecho el escudo antimisiles de la OTAN durante la guerra fría se desplegaba a lo largo de Turquía. Su confrontación al inicio de la guerra en Siria era evidente porque apoyaban a bandos contrarios, llegando Turquia a derribar un caza ruso a finales de 2015. Pero la entrada de Rusia en el conflicto cambió el curso de la guerra, y las aspiraciones para derrocar a Assad como esperaba Erdogán se desvanecieron.

Cuando la coalición internacional contra el daesh decidió apoyar fuerzas kurdas de las YPG/YPJ de manera más activa, fuerzas de EEUU, Francia y otros miembros de la OTAN fueron desplegados en los cantones de Kobane y Cizire, imposibilitando a Erdogán atacarlos. En esta situación, el acercamiento con Rusia fue la forma que encontró para poder invadir el enclave de Afrin, el tercer cantón de la FDNS. Lo curioso es que esta invasión aprobada por Rusia e Irán se realizó con tecnología militar de la OTAN, como tanques, drones, aviones de combate… Y aunque había soldados turcos sobre el terreno la principal infantería eran grupos fundamentalistas, incluidos soldados que pertenecieron al Daesh, y que bajo nombres de diversos grupos islámicos enarbolaron la bandera del ELS (Ejército Libre Sirio) buscando así legitimar su invasión.

¿Quieres decir que hay miembros de Daesh que al colapsar el grupo se infiltraron en sectores del ELS?

Claro, hay comandantes que los reconoces en las fotos. Cargos relevantes de Daesh que en Afrín fueron vistos comandando diferentes grupos islamistas, y que usaron la bandera del ELS (Ejercito Libre Sirio) junto a la bandera turca. Esta fue una hábil jugada de Turquía, pues saben que ya no pueden usar la bandera del Daesh para sus operaciones como hacían antes. Están documentados numerosos casos donde soldados del Estado Islámico contaban con pasaportes sellados en Turquía, al igual que muchos de los fundamentalistas en Afrín. También fue evidente el uso que hicieron de algunos hospitales militares situados en territorio turco. Estos temas de banderas añaden a veces confusión al conflicto, y generaron situaciones bastante extrañas. Hubo declaraciones de grupos revolucionarios Sirios que fueron parte del ELS al principio, y que más adelante se integraron en las FDA (Fuerzas Democráticas Sirias, las fuerzas de autodefensa de la FDNS), que reaccionaron enfurecidos contra contra la invasión de Afrín. Para esos grupos ver la bandera del ELS usada con semejantes fines era insultante. En sus declaraciones señalaban que esta gente obviamente no era del ELS, pues este se formó en resistencia contra Asad primero y contra Daesh después, y no para masacrar la población en Afrin. Pero así fue como los comandantes islamistas apoyados por Turquía pudieron continuar en Afrín la guerra que perdieron en Kobane.

¿Qué papel juega Afrin en el contexto más amplio del país y la región?

En el contexto de la guerra en Siria, Afrin nos recuerda lo peor de lo que supone una guerra como esta, con varias potencias luchando por sus intereses sin tener en cuenta a la población que sufre las consecuencias.

La cuestión kurda, el mayor pueblo sin estado del mundo, fue determinante a la hora de iniciar el proceso de autonomía de la FDNS. A nivel político, buscaron una tercera vía entre el régimen de Assad, que les negaba su identidad kurda con una brutal represión y despotismo, y la oposición al régimen, que era una amalgama de diferentes grupos y movimientos sin un programa definido. Esta oposición estaba unida por elobjetivo de echar a la dinastía de Assad, pero no pudo consolidar un proyecto político propio, debido a toda la influencia de actores y potencias externas. A la vez, el movimiento kurdo llevaba años trabajando por su autonomía, y con las movilizaciones de 2011 aprovecharon la ventana de oportunidad para poner en práctica su propuesta de confederalismo democrático.

Cuando Turquía, que había apoyado grupos reaccionarios dentro de la oposición y también al propio estado islámico, vió la oportunidad para atacar Afrin, se sirvió de varios grupos islamistas para reforzar la ofensiva. El ejército turco combatió junto grupos fundamentalistas que habían luchado en zonas como Ghouta o Daara, aunque la mayoría de grupos armados que movilizó eran elementos de fuera de Siria, combatientes que acudieron a la región motivados por las llamadas del califato islámico. Esos movimientos de tropas fueron acordados en las reuniones de Astanà, donde Rusia, Iran y Turquia se reunieron para impulsar un proceso que contrarrestara la influencia de las reuniones de Génova, auspiciadas bajo el paraguas de la OTAN.

Rusia e Iran aceptaron esos acuerdos para poder ganar influencia en otras zonas de Siria. Es importante ver como un mes después de iniciarse la invasión de Afrin, el EAS (Ejército Arabe Sirio) inició una operación militar de gran escala en Ghouta oriental, con el apoyo de Rusia en el aire y de Iran en la tierra. Las tropas del regimen ocuparon así sin demasiadas complicaciones un importante territorio que llevaba años bajo el control de grupos rebeldes, pues muchos de los grupos armados se habían trasladado a Afrín.

EEUU se vió desplazado a un papel secundario, rol en el que la primera potencia militar mundial no se siente nada cómoda, y eso la llevó a realizar una serie de ataques con misiles contra objetivos militares del EAS. Pero fue una maniobra poco más que simbólica, una gran puesta en escena pactada de antemano a objetivos sin valor estratégico alguno. Vemos así como el espectáculo bélico que nos presentan los medios de comunicación de masas, es al final un teatro para vender sus narrativas, pues ningún actor realmente influyente hace ningún paso sin pactarlo previamente con los demás. Y al final, quien sufre las consecuencias es sobretodo la población civil, que ve su ciudad destruida por las bombas de la OTAN o de Rusia.

Pero en fin, la invasión militar en Afrín culminó con la ocupación del territorio, que quedó bajo control de Turquía. Un gran numero de población Siria, que había encontrado refugio previamente tras las fronteras turcas (hacinados en campos de refugiados), fueron conducidos a los hogares de quienes habían tenido que huir de las bombas. Pero estos se encontraron con una ciudad controlada por grupos fundamentalistas, que saqueaban los antiguos negocios y tiendas, que secuestraban y violaban a mujeres kurdas que habían permanecido en la zona, y que imponían unas normas y reglas basadas en la sharia y las interpretaciones más conservadoras del islam. A la vez, los cientos de miles de personas desplazadas por la invasión, se encontraron a merced de la sed y el hambre. Encontraron refugio en los improvisados campos que la autoadministración de la FDNS tuvo que organizar en la zona desértica de Shebba, y que no contaron con ningún apoyo de organismos internacionales para atender sus necesidades.

En un plano más general, podemos ver claramente como las potencias regionales y geopolíticas no van a permitir que triunfen las movilizaciones populares, ahogando los gritos de libertad y democracia bajo las bombas y las ocupaciones militares. EEUU busca mantener su hegemonía militar global, dando tumbos en un Oriente Medio que no entiende, y donde cada acción que emprende termina en una catástrofe para la población local. Rusia busca mantener viejas alianzas con Siria para asegurar su salida al mediterráneo, a la vez que hace alarde de su equipamiento militar para venderlo a los países de la zona. Turquía, histórico aliado de la OTAN en Oriente Medio, sueña con recuperar el esplendor de lo que fue el imperio Otomano, desviando así también la atención de los enormes problemas internos que afrenta, jugando a ser una potencia global mientras busca poner fin al movimiento kurdo. Arabía Saudí, principal apoyo de muchos grupos salafistas durante los levantamientos de 2011, ha visto frustrados su planes de un cambio de régimen en Siria. Irán mantiene gran influencia en la zona, con numerosas milicias campando a sus anchas tras haber participado intensamente en la lucha contra el daesh y contra otros grupos sunís. Las distintas potencias se dividen el país, secuestrando las luchas populares y buscando mantener el control de este estratégico enclave entre oriente y occidente. Pero no solo el enclave estratégico de Siria es determinante para las potencias internacionales, también lo son los recursos como el petróleo o el agua. Y como siempre quien sale perdiendo, es la población local.

¿Por qué se activa la solidaridad internacional en 2014 con la Autonomía kurda, y no en 2011 cuando estallaron las protestas ciudadanas en buena parte de Siria? ¿Conecta la causa kurda mejor con el Internacionalismo?

Yo creo que hay varios motivos, y uno de los que quiero destacar es el papel que jugaron los medios de comunicación de masas, pues al final es el que menos me gusta pero el que más influencia tiene.

En 2011 las primaveras árabes sacudían diversos países, pero el foco mediático se centró sobretodo en Egipto, donde se logró derrocar a Mubarak, dejando otros países como Siria un poco más alejados del foco de atención. También aquí se vivía toda la movilización del 15M, de forma que la masa activista se centró en temas locales y no tuvo mucha capacidad para mirar hacia afuera.

Pero 2014 fue el año de la expansión del Estado Islámico (ISIS, por aquel entonces), cuando televisiones y redes sociales en todo el mundo fueron inundadas con sus brutales videos. A principios de agosto, poco después de darse a conocer al mundo con su propaganda, llevaron a cabo el genocidio contra la población ezidi en Shengal, al noroeste de Iraq. La gran desinformación sobre la región hizo que muchos medios de comunicación hablaran equivocadamente de un genocidio contra población cristiana, cuando los ezidis practican su propia y particular religión y además hablan kurdo. Y fueron precisamente las guerrillas kurdas del PKK las que rompieron el asedio del daesh, liberando a la población ezidí que sobrevivió al genocidio.

Cuando empezó el asedio de la ciudad de Kobane en septiembre, la diaspora kurda se movilizó rápidamente para evitar otro genocidio, y mucha gente se solidarizó con la resistencia de la ciudad asediada. El apoyo aéreo de la coalición internacional contra el daesh llevó las imágenes de Kobane a varias portadas, y cuando finamente se liberó la ciudad, mucha gente lo celebró. Esa épica victoria fue transmitida por muchos medios de comunicación, llegando a conectar con mucha gente que no había escuchado hablar antes de Siria. La narrativa occidental presentaba al Estado Islamico como el mal definitivo, y cuando las YPG/YPJ lograron derrotarles rompiendo el asedio, se convirtieron rápidamente en figuras heroicas. Poco se hablaba del proyecto revolucionario, de la lucha antipatriarcal y de las aspiraciones socialistas del movimiento de liberación kurdo, pero la imagen de la guerrillera kurda con el kalashnikov dio la vuelta al mundo.

Esa victoria dio legitimidad al movimiento kurdo, que llevaba años sin demasiada atención a nivel internacional. Las acusaciones de organización terrorista con que se etiqueta el PKK quedaron relegadas a un segundo plano ante la épica victoria en Kobane. Esa creciente solidaridad, que podría haberse desvanecido rápidamente al desaparecer de las portadas, fue una oportunidad que el movimiento kurdo estaba listo para aprovechar. A diferencia de las protestas ciudadanas, espontáneas y a menudo efímeras, el movimiento kurdo cuenta con una estructura organizada durante décadas. Aprovecharon la atención para dar a conocer su proyecto político, con principios feministas, ecologistas y comunitarios, con el que muchos activistas y grupos políticos se pudieron identificar. El giro ideológico que han hecho en las ultimas décadas, donde ya no buscan construir un Estado-Nación kurdo sino una sociedad libre y revolucionaria a nivel global, tiene un perspectiva completamente orientada al internacionalismo. Eso ha permitido a internacionalistas de todo el mundo, como yo mismo, encontrar en Rojava un espacio donde aprender de la revolución que están construyendo. Al igual que las brigadas internacionales que vinieron a España en la revolución de 1936, Rojava es hoy el lugar donde se escribe la historia del internacionalismo.

¿Es posible un modelo de sociedad así en otros lugares… en países occidentales, por ejemplo?

En Occidente da la impresión de que el modelo de sociedad está roto, pero sigue funcionando por inercia. Las instituciones no permiten autonomía para que las personas podamos gestionar nuestras vidas. Allí (en Oriente Medio en general) la sociedad es mucho más humana, más orgánica, menos robot. Además, el embargo económico que se vive en Rojava hace que las dinámicas neoliberales no puedan expandirse como lo hacen en occidente. Eso ha actuado como dique de contención contra empresas multinacionales, propiciando la expansión del proyecto anticapitalista que proponen. El modelo de cooperativas y estructuras económicas basadas en el apoyo mutuo, han sido la base sobre la que organizar la sociedad a nivel económico. También ha sido determinante la capacidad de autodefensa para frenar la contrarevolución reaccionaria del Estado islámico, que cogió a los revolucionarios sirios por sorpresa y dañó enormemente su proyecto. La experiencia militar del movimiento kurdo fue capaz de hacer frente al terror del daesh, permitiendo que Rojava prosperara.

Pero en occidente la situación es muy distinta, el capitalismo y el modelo de Estado-Nación ocupa hoy un puesto totalmente hegemónico en nuestras sociedades. Una sociedad así es posible en occidente si trabajamos durante muchos años para construirla, pero no va a suceder pronto. No obstante, en otros lugares, las situaciones son más propicias. Mucha gente ha comparado Rojava con Chiapas, en América Latina, donde las comunidades zapatistas llevan más de veinte años desarrollando su modelo de autonomía.

Vemos así como las ideas que proponen pueden ser muy útiles a la hora de recuperar un horizonte revolucionario, de imaginar de nuevo mundo donde quepan muchos mundos. Desde aquí a veces puede parecer sencillo leer sobre el modelo social que proponen para tratar de implementarlo, pero allí puedes ver lo que significa realmente hacer una revolución. Y sin duda en occidente estamos muy lejos de ese escenario. Llegando a este punto puede que nos preguntemos ¿Debemos aceptar la imposibilidad de hacer la revolución en nuestras tierras e ir todo el mundo a Rojava? Allí tienen muy claro que esta no es la solución. Un Kurdistán libre y socialista rodeado de países y potencias capitalistas no tiene ninguna posibilidad de supervivencia, y le esperaría el mismo destino que lo que ocurrió a la URSS después de la revolución soviética, a la revolución española de 1936, a la comuna de París de 1971, o a la propia revolución Siria. En un mundo globalizado, la revolución tiene que ser global.

Sin duda habrá lugares y procesos revolucionarios que acelerarán este proceso, pero también el fascismo está acumulando cada vez más fuerza e influencia, especialmente en occidente. Si queremos evitar que un totalitarismo corporativo se apropie poco a poco de nuestras sociedades, sin duda Rojava es hoy la mejor escuela.

¿Hacia dónde va el Internacionalismo hoy?

El internacionalismo va hacia un lucha global e interseccional, a un movimiento de resistencia de los pueblos indígenas, de las mujeres, de la gente joven… va hacia una confluencia democrática y diversa capaz de desafiar los sistemas de poder centralizados.

Las luchas antiglobalización fueron un punto de inflexión para los movimientos de izquierda de todo el mundo. Las formas de organización tradicionales se vieron desbordadas por un sistema capitalista hegemónico, por unas corporaciones multinacionales capaz de imponer su agenda a los propios Estados-Nación. Estos han perdido soberanía y se han visto relegados a meros instrumentos del capital financiero. La globalización se consolidó, y los movimientos antiglobalización se vieron atrapados en contradicciones que no estaban preparados para superar. Pero los aprendizajes y experiencias sirvieron para iniciar procesos de reflexión, y eventos como las contra-cumbres internacionales de los G8 o G20, ayudaron a conectar grupos y movimientos desafiando la visión campista heredada de la guerra fría.

Las utopías socialistas, que habían perdido su potencial revolucionario cuando perdieron su visión internacionalista aceptando el marco del Estado-Nación, nos recuerdad que la revolución será internacionalista o no será. Los movimientos internacionales de trabajadores de los siglos XIX y XX fueron un precedente que debemos recordar. Debemos aprender de sus errores y trabajar para no volver a cometer esos mismos errores. También debemos tener presente que la forma de construir organizaciones a nivel internacional se basa en contar con organizaciones a nivel local. Creo interesante recuperar el eslogan ampliamente usado por grupos y organizaciones ecologistas “Piensa globalmente, actua localmente”, pues no debemos crear superestructuras mundiales vacías de contenido. Debemos generar movimientos democráticos locales y diversos, capaces de encontrar puntos en común en base al apoyo mutuo y a una visión democrática a nivel global.

Esos movimientos han existido siempre en nuestras sociedades, pero se encuentran fragmentados y sin capacidad de confluir en objetivos comunes. La falta de perspectiva a la hora de imaginar otro mundo es el mayor problema, parece que nos hemos creido la sentencia de la dema de hierro cuando proclamó que “no hay alternativa” al capitalismo. Quienes sabemos que eso es falso, debemos esforzarnos para demostrar que otro mundo no solo es posible, sino que es necesario.

Por ultimo quería preguntarte por Idlib. Recientemente está habiendo muchos movimientos en la zona, y parece que las operaciones militares pueden empezar en cualquier. ¿Como afectará esta situación a Siria y a la FDNS?

Idlib es el ultimo gran bastión de los grupos rebeldes que se oponen al régimen de Bashar al-Assad. Eso significa que más de tres millones de personas se encuentran viviendo en este territorio. Civiles que han huido de los bombardeos del EAS y de Rusia, conviven con grupos fundamentalistas y combatientes que desertaron del daesh cuando este colapsó, además de diversos grupos islamistas como los grupos herederos del frente Al-Nusra, rama de Al-Qaeda en Siria.

Turquia ha instalado 12 puntos de observación militar que rodean el perímetro interior de Idlib, y Rusia e Iran han hecho lo mismo en el perímetro exterior. Tras la reunión entre Putin, Erdogán y Rohani celebrada en Teheran a principios de septiembre, sin presencia de los grupos rebeldes ni tampoco de gobierno de al-Assad, muestra el tipo de negociaciones que se están llevando a cabo. Las potencias externas discuten y acuerdan conforme a sus planes y agendas, sin tener en cuenta la opinión de la gente que vive en Idlib. El conflicto militar parece inevitable, y es probable que EEUU trate también de jugar algún papel si las cosas no van como esperan. Hasta hay rumores de posibles operaciones del ejercito chino, pues miles de combatientes uigures afiliados al partido islámico de turkistan, que cuentan nacionalidad china y años de combate en Siria, se encuentran en Idlib. China lleva tiempo en conflicto con la insurgencia uigur, y ya anunció que no tolerará que esos combatientes regresen dentro de las fronteras del gigante asiático.

Turquía probablemente trate de desplazar sus grupos más fieles a Afrin, que colinda con Idlib y que ahora se encuentra bajo control turco, para continuar su guerra contra Rojava. Pero desde la evacuación de la ciudad de Afrin en marzo, la resistencia de las YPG/YPJ ha continuado en forma de guerra de guerrillas, con ataques contra lideres de grupos fundamentalistas islámicos y contra puestos militares turcos.

Las FDNS, que recientemente había iniciado conversaciones oficiales con el régimen enviando una delegación diplomática a Damasco, están discutiendo cuestiones de gran relevancia como la propia estructura del Estado Sirio. El objetivo que persiguen es redactar una nueva constitución que comprenda Siria como un estado federal, concediendo autonomía a la FDNS. Esta propuesta cuenta con discretos apoyos entre el cuerpo diplomático ruso en Siria, pero con mayor oposición entre diplomáticos de Irán. Sin duda estas negociaciones en curso pueden influir en el rol de la FDNS en la operación en Idlib. Un punto caliente sera la región de Shebba, donde se encuentra la ciudad de Tal Rifat que Turquía aspiraba a conquistar con su ocupación de Afrín, pero que quedó bajo la protección mixta del régimen Sirio y las fuerzas kurdas. Es en esa zona donde se encuentran los campos de refugiados de los miles de desplazados de Afrín, y que Turquía ya ha empezado a atacar de manera intermitente con fuego de mortero.

El reciente acuerdo entre Putin y Erdogán para generar una nueva zona de ‘pacificación’ o ‘desecalada’ del conflicto, le da un mes de plazo a Turquia para separar a sus grupos fieles de los que serán considerados ‘terroristas’, marcando como principal objetivo la red de Al-Nusra y su nueva coalición llamada Hay’at Tahrir al-Sham. Probablemente pasado este plazo la ofensiva en Idlib será inevitable.

Sin duda esta va a ser una guerra sucia en muchos aspectos, incluido el frente de la información. Durante toda la guerra en Siria hemos presenciado un brutal intoxicación informativa, con un gran numero de medios difundiendo grandes cantidades de noticias falsas acorde a sus intereses. Legitimar las acciones militares de las diferentes potencias en Siria es clave, y vamos a ser testigos de una avalancha de informaciones prediseñada para inundar las redes sociales, buscando manipular la opinión pública acorde a los intereses de cada potencia. La información es poder, y Siria es el primer ejemplo de la manipulación informativa en las guerras que viviremos en este siglo XXI.

70 años de limpiezas étnicas en Oriente Medio anunciadas previamente

Hay un hilo de conexión entre dos hombres que comparten con cien años de diferencia una intolerancia xenófoba, una moralidad religiosa integrista y un supremacismo racial. Uno fue ministro de exteriores británico hace exactamente cien años, se llamaba Arthur James Balfour. El otro se llama Recep Tayyip Erdoğan, presidente de Turquía desde 2014.

Los dos anunciaron la ejecución de una limpieza étnica y cambio demográfico forzoso (crímenes contra la humanidad) que posteriormente se llevaron a cabo. El primero anunció en 1917 la limpieza étnica de Palestina con la Declaración Balfour, en la que prometió entregar Palestina al movimiento sionista europeo. El segundo lleva anunciando desde 2011 la limpieza étnica de Kurdistán en los medios de comunicación.

El próximo 15 de mayo de 2018 se cumplirán 70 años de la Nakba (“catástrofe”) palestina. La limpieza étnica de 800.000 personas nativas mediante su asesinato y expulsión cometida por las fuerzas militares sionistas, y la proclamación por estos extranjeros de un estado de carácter etno-religioso llamado Israel. Treinta años habían pasado desde que Balfour lanzó su anuncio predestinando a los palestinos a un exilio a punta de pistola.

Este crimen contra la humanidad cometido por el artefacto sionista, continúa hasta hoy impune con los más de 6 millones de personas refugiadas palestinas esperando el retorno tal como manda la legalidad internacional o la resolución 194 de la ONU. Viven de una caridad internacional que no desean (la agencia de la ONU para refugiados y refugiadas palestinas, UNRWA), y que EEUU ha anunciado que recortará dramáticamente. Lo que ellas y ellos desean es que se aplique su inalienable derecho al retorno a sus tierras y hogares. Son el colectivo humano refugiado más antiguo y numeroso del planeta.

Además, el crimen se realizó con la complicidad y el silencio de las grandes potencias del momento, Gran Bretaña, EEUU, y el bloque de la URSS, quienes previamente en la ONU habían troceado esa tierra sin preguntar a quienes la habitaban su opinión al respecto.

A partir de ahí, la narrativa hegemónica en occidente se encargaría de encubrir el delito: bien desapareciendo su espacio en los medios de comunicación, o bien utilizando un relato que hiciese borrosa y confusa la simple aplicación de la legalidad para alcanzar una paz con justicia: “conflicto histórico”, “guerra árabe-israelí”, “dos pueblos”, “terrorismo palestino”, “mesas de negociación”, “proceso de paz”, etc.

– La limpieza étnica de Afrin: anunciada por Erdogan hace siete años

En 2018 hemos presenciado otra limpieza étnica anunciada premeditadamente en los medios de comunicación: la invasión de la región kurda de Afrin por el ejército turco utilizando milicias extremistas. Desde 2012 —tras el acuerdo al que llegaron un gobierno sirio en retirada y las organizaciones kurdas-sirias— la exitosa defensa y gobernanza de Afrin corría a cargo de sus milicias populares YPG-YPJ y su autoadministración democrática comunal respectivamente.

Cientos de miles de personas, entre habitantes kurdas y refugiadas internas de otras zonas de Siria, acaban de evacuar la región más pacificada de toda la guerra ante la certeza de la masacre que se cernía sobre ellas por parte de Turquía y sus bandas yihadistas.

Tras los civiles, las milicias kurdas YPG se retiraron, renunciando a entablar una imposible guerra convencional contra el 2º ejército de la OTAN y provocar que toda la región, aldeas y ciudades finalizasen arrasadas por los bombardeos que Turquía había realizado las semanas previas matando a centenares de civiles.

Era una quimera pensar que el gobierno sirio y su diezmado ejército podrían haber asegurado la región con inexistentes unidades o tanques. Haber izado muchas banderas gubernamentales y retratos de Assad en toda la provincia como disuasión a las milicias turcas hubiera sido inútil para la población kurda de Afrin, pues Erdoğan tenía decidida la invasión desde hace años. Sólo EEUU y Rusia podían evitar el ataque turco o de sus grupos subcontratados.

Cuando la guerra en Siria apenas había comenzado —en junio de 2011— y Turquía sólo acogía a 8.000 refugiados del país vecino, Erdoğan ya anunció que iba a crear una “zona de exclusión” en el interior de Siria en su borde fronterizo para “reasentar a los refugiados”. Refugiados que, como vemos, por entonces Turquía acogía en cantidad minúscula. Se puede seguir en los medios el hilo de idénticas declaraciones de Erdoğan año tras año hasta 2018 con esas intenciones ampliadas a “devolver toda la zona fronteriza de Siria a sus dueños árabes”, o lo que es lo mismo, la expulsión de los nativos habitantes kurdos.

Hoy, el número de personas refugiadas sirias en Turquía está en un pico de 3.500.000 siendo un 10% kurdas-sirias, las cuales han tenido más restringido el retorno frente a otros grupos sociales. Hoy sí dispone Erdoğan de personas sirias refugiadas en número suficiente para llevar a cabo el cambio demográfico en el país vecino, lo cual es un crimen de guerra adicional según establece el derecho internacional.

Que Erdoğan ya plantease en 2011 un proyecto de cambio demográfico forzoso dentro de territorio sirio, en la frontera, con reasentamiento de unos refugiados que en esa fecha aún no estaba acogiendo, indica hasta qué punto uno de los intereses de la agenda turca en la guerra de Siria era que el número de estas personas refugiadas se incrementase exponencialmente. Y sólo hay una forma para conseguir que huya de su propio país la mayor población posible: alimentar la guerra.

– ISIS es Turquía, pero la geopolítica es la geopolítica

El consenso entre las potencias ha sido absoluto en cuanto a los vínculos de Erdoğan con ISIS o con otras milicias de etiquetas intercambiables: los gobiernos de Rusia, EEUU o Alemania han estado de acuerdo en esto, y por supuesto también lo han denunciado las milicias kurdas YPG y el gobierno de Damasco. Y a pesar de esta insólita unanimidad en que Erdoğan ha estado apoyando el terror y las bandas yihadistas, se le ha permitido reutilizar miles de mercenarios provenientes de ISIS y otros grupúsculos para ejecutar la limpieza étnica de la región kurda-siria de Afrin.

Y no sólo se le ha permitido, sino que los medios occidentales han blanqueado la operación de Erdoğan renombrando a sus mercenarios extremistas con los apelativos de “rebeldes”, “opositores” o “Ejército Libre Sirio”. Etiquetas intencionadamente confusas que esos mismos medios occidentales han utilizado y utilizan para otros mismos extremistas como los de Ghouta o Idlib. O peor aún, artículos en medios españoles que han hablado de la población nativa kurda como “ocupante” y por tanto como sujeto a ser expulsado, entre otras muchas falsedades.

Hacer una cosa y la contraria en la guerra de Siria ha sido la norma por occidente y ahora también Rusia. La OTAN dio luz verde en enero a la invasión de Turquía a Afrin alegando un supuesto derecho turco a la autodefensa (sin haber sido agredida) y ahora, dos meses después, EEUU dice sentirse muy preocupada por la situación. Por si a alguien se le olvidó, en la OTAN manda EEUU, Turquía es integrante de la OTAN y sus tanques son alemanes.

Por su parte, Rusia estaba asentada en Afrin en colaboración con los kurdos utilizando edificios como base logística, y su presencia disuadía a Erdoğan de la invasión. Y de pronto Rusia se retiró de Afrin dando luz verde al ataque turco. La misma Rusia que en los dos años anteriores había acusado a Erdoğan de colaborar con ISIS, sufrir el asesinato del embajador ruso en Ankara y derribos de aeronaves por Turquía. El millonario contrato del gasoducto ruso Turkstream, la venta de material militar y el deseo geopolítico de atraerse a Turquía, han hecho que a Moscú se retire de la zona permitiendo los crímenes de guerra otomanos.

Y es que a pesar de este apoyo común a las milicias kurdas, tanto EEUU como Rusia se siguen manejando con sus prioritarias agendas respectivas en la guerra abierta que mantienen a través de terceros, o incluso de forma directa con los varios bombardeos que EEUU ha realizado sobre tropas y asesores rusos causando decenas de muertos. Esa agenda siria particular rusa y americana relega a los kurdos a sujetos geopolíticos de “usar y tirar”, tal como ha ocurrido los últimos cien años con este pueblo que no es ajeno a ello.

– Los objetivos de Turquía con la invasión

Y en definitiva, ¿por qué Turquía desea cambiar la demografía de todo el norte de Siria?. Desde la primera guerra mundial, hace cien años, Turquía se ha sumergido en un nacionalismo étnico extremo que chocaba violentamente con la pluralidad de grupos sociales y religiosos de Oriente Medio. El genocidio, limpieza étnica y asimilación ejercido por el estado turco contra armenios, griegos, asirios y kurdos ha sido el guión estos cien años en distintas fases.

Desde hace dos años las ciudades kurdas en Turquía están siendo arrasadas sin que aquí sepamos mucho de ello. Es la guerra del estado turco contra el pueblo kurdo que defiende su identidad, lengua y cultura, y además propone un modelo democrático alternativo a la proto-dictadura de Erdoğan llamado Confederalismo Democrático. Este paradigma de convivencia que proponen los kurdos se ha llevado a la práctica en todo el norte de Siria y por tanto el estado turco ha llevado su ofensiva extramuros de sus fronteras para erradicar un modelo que impugna el autoritarismo de Erdoğan.

Erdoğan juega todas sus bazas ganadoras para obtener la impunidad en sus crímenes contra la población kurda dentro de Turquía, dentro de Siria o dentro de Iraq. Ante la UE utiliza a los refugiados como rehenes para chantajear a Europa. La UE paga y evade su obligación de aplicar el derecho humanitario a las personas que huyen de nuestras guerras. Justo ahora se cumplen dos años de ese acuerdo de la vergüenza. Y ante EEUU y Rusia, Turquía juega utilizando la mayor ambigüedad en sus acercamientos y alejamientos de ambos países y obtener el máximo beneficio.

Mientras occidente acusa a Rusia de los bombardeos de Alepo o Ghouta, Putin señala los bombardeos por EEUU de Mosul o Raqqa, y mientras tanto, Rusia y occidente guardan un completo silencio de la limpieza étnica en Afrin y de las masacres en todo Kurdistán.

Así como los palestinos sufrieron la Nakba y la limpieza étnica continuada hasta hoy, los kurdos tienen su Karesat. De momento la población kurda de Afrin se ha marchado de sus casas con la llave en la mano, y así como las personas refugiadas palestinas deben regresar cuanto antes, las kurdas también.

 

Publicado originalmente en InfoLibre el 1 de abril de 2018

Autor: Daniel Lobato, es miembro de Rojava Azadi Madrid – Colectivo en solidaridad con la revolución social en Kurdistán, también pertenece a BDS Madrid , el Movimiento en solidaridad con Palestina y por el Boicot a Israel.

Balance trimestral de coyuntura. Enero a marzo 2018

Prólogo

Presentamos este pequeño proyecto tras fusionar lo que veníamos haciendo mensualmente sobre los «Enlaces del mes» y lo que Lusbert ha hecho en sus resúmenes anuales los tres últimos años. El objetivo de estos balances que saldrán trimestralmente de ahora en adelante es, además de resumir los acontecimientos sociales y políticos más relevantes en los últimos tres meses, incluir análisis, un posicionamiento político y posibles direcciones en un futuro próximo. Pretendemos que estos balances sirvan tanto a los movimientos sociales como a organizaciones revolucionarias para tener un análisis, generar posibles debates y trazar hojas de ruta de cara a avanzar cuantitativa y cualitativamente en la lucha social y de clases.

Acontecimientos

Comenzamos el nuevo año con una nueva devaluación del poder adquisitivo de la clase trabajadora. La subida de precios ha afectado a la cesta de la compra, el trasporte público, y los suministros principalmente, mientras que los salarios no se vieron reflejados en el IPC. Tanto es así, que una de las luchas que han protagonizado una mayor movilización social ha sido la reivindicación por unas pensiones dignas ante la ridícula subida de un 0,25%, y que el gobierno español quiso vender la moto de una mejora notable.

Las luchas en los conflictos laborales siguen un mismo camino en los últimos tiempos, la superación de las huelgas laborales, convirtiendo estas luchas en un problema social, con el apoyo de múltiples colectivos sociales. Un ejemplo de ello fue la amenaza de huelga de amarradores en el puerto de Barcelona a mediados de febrero, y gracias a la cual se consiguió la readmisión de los compañeros que habían sido despedidos. Otro caso ha sido la reciente huelga laboral en Amazon España, que ha implicado a casi la totalidad de la plantilla de la planta de San Fernando de Henares, Madrid, y que continuarán sus boicots a la empresa que pretende empeorar sus condiciones laborales.

Si de huelgas hablamos, tenemos que mencionar la histórica huelga de mujeres del 8 de marzo, las repercusiones que tuvo en cuanto a incidencia social, magnitud política del paro, presencia en las calles con movilizaciones masivas y piquetes en centros de trabajo, pero sobre todo la práctica simultánea de empoderamiento y sororidad de las mujeres en una jornada para recordar. Sin duda, destaca el papel de las organizaciones y colectivos feministas que han hecho una excelente campaña y trabajo por detrás de preparación para la huelga, así como la alianza con los sindicatos CNT, que formalizó la huelga general, y CGT, apoyando en la difusión y defendiendo la legalidad de la huelga.

No podemos dejar tampoco sin mencionar la lucha por el soterramiento del AVE en Murcia, pues el barrio del sur está prácticamente sitiado por la policía armada con metralletas. El proyecto de levantar un muro sigue en pie alegando que va a ser una medida provisional, mientras que los vecinos y vecinas están exigiendo que comiencen directamente con las obras de soterramiento ya, porque no quieren quedarse aislados por un muro que divide la ciudad. A razón de la resistencia vecinal, están sufriendo multas por cualquier tontería, tratando de escarmentarlos y desarticular dicha resistencia.

Desgraciadamente, a mayor movilización social y conciencia, también es mayor la represión hacia los colectivos, plataformas y activistas que de una manera u otra suponen un peligro para el régimen español. En este sentido debemos mencionar que se han cumplido ya más de 450 días en prisión sin juicio para tres jóvenes de Altsasu, acusados junto a otras personas del mismo municipio por lesiones y amenazas terroristas en una pelea de bar con dos guardias civiles. La semana negra para la libertad ideológica que vivimos a finales de febrero y que han otorgado un mayor protagonismo en las actuaciones represivas del Estado español: confirman sentencia de 3 años y medio al rapero Valtonyc, prohíben colección de arte sobre presxs políticxs del artista Santiago Serra en la feria de Arco, y secuestran el libro de ‘Fariña’ que denuncia la corrupción y el narcotráfico en las altas esferas de Galicia. No podríamos olvidarnos que la represión contra el independentismo catalán ha continuado, en los tribunales encarcelando a más miembros del govern, obligando a exiliarse a Anna Gabriel (CUP) o Marta Rovira (ERC), y reprimiendo en las calles al pueblo catalán tras cada protesta contra la actuación autoritaria del gobierno español.

Por último, recientemente vivimos un episodio más de racismo institucional con la muerte en plena calle del inmigrante senegalés Mame Mbaye, que cayó fulminado en el suelo en las calles del barrio de Lavapiés siendo perseguido por la policía municipal en una redada contra manteros. La respuesta social de todo un barrio, y de la ciudad de Madrid fue un ejemplo de lucha antirracista contra las políticas de persecusión aplicadas continuamente por el Ayuntamiento de la capital.

A nivel internacional también hemos vivido sucesos que nos parece muy importante destacar. Sin duda, uno de los acontecimientos más destacados de este trimestre ha sido la ofensiva de Turquía sobre Afrin, el cantón kurdo más occidental de Rojava, separado por una franja de los otros dos cantones. El ataque por parte del segundo Ejército más grande de la OTAN, comenzó el 20 de enero, contra un pueblo en armas que se ha movilizado para defender un territorio que ha gozado de cierta paz en medio de la guerra. El bombardeo contra la población civil y el avance del Ejército turco con el apoyo de Rusia y el silencio de Occidente ha sido aplastante, y hasta la actualidad las milicias kurdas han procurado presentar batalla exclusivamente para asegurar corredores de huida de los cientos de miles de refugiados. En esta batalla, cayeron mártires los y las internacionalistas como Samuel Prada, Anna Campbell, Alina Sanchez, cientos de civiles y milicianos. Con la caída de Afrin, las YPG/YPJ han prometido pasar a la guerra de guerrillas contra los invasores otomanos hasta liberar el cantón.

En Palestina, la activista Tamimi Ahed fue encarcelada por las fuerzas armadas israelíes, juzgada y condenada por abofetear a un soldado israelí. El hecho se produjo en el contexto del conflicto que se suscitó entre el gobierno de Israel y el pueblo palestino, tras la decisión del presidente norteamericano Donald Trump de trasladar su embajada a la ciudad de Jerusalén. Ese hecho provocó numerosas movilizaciones palestinas que fueron reprimidas duramente por el ejército israelí, dejando un saldo de más de 450 palestinos detenidos.

También en el mes de marzo vimos cómo era asesinada Marielle Franco a tiros por sicarios vinculados a la ultraderecha del Ayuntamiento de Rio de Janeiro en Brasil. Era una activista feminista que luchaba por la mejora de la vida de las mujeres en los barrios más marginados de la ciudad, toda una piedra en mitad del camino de la impunidad y la violencia narcotraficante. Por último, destacar que la movilización del 8 de marzo de las mujeres tuvo un impacto mundial, y concretamente en Chiapas, México, las mujeres zapatistas lograron reunir a miles de mujeres de todo el mundo en el primer Encuentro Internacional de Mujeres, que esperamos que se repita por muchos años más.

Unos apuntes finales

Durante este último trimestre, destacaríamos el papel del movimiento feminista que ha ido creciendo estos últimos meses y nos ha demostrado sobradamente la fuerza que ha conseguido acumular gracias a la constancia y el esfuerzo colectivo. La huelga general del 8M en España es el vivo ejemplo de ello, que a pesar de no haber conseguido un seguimiento igual en todos los sectores, las manifestaciones fueron multitudinarias en las ciudades del territorio, consiguiendo visualizar la problemática de la mujer en esta sociedad patriarcal: la violencia machista, feminización de la pobreza, la brecha salarial, el no reconocimiento del trabajo de cuidados y reparto desigual de las tareas domésticas, la falta de guarderías, etc. Otra cuestión clave a destacar en este sentido es la complicidad que se ha creado con el sindicalismo alternativo al convocar conjuntamente una jornada de huelga de 24h, frente al sindicalismo de concertación que solo convocó un paro de 2h. Hemos de mantener la alianza que se ha forjado entre el movimiento feminista y el sindicalismo combativo, no solo de cara al 1M, sino para potenciar la presencia sindical en los sectores más precarizados y feminizados.

Este año, el sindicalismo de clase está consiguiendo potencial para ganarle cada vez más terreno a CCOO y UGT: la huelga del 3-O en Catalunya, la reciente del 8M y la de Amazon en su centro logístico de San Fernando de Henares son ejemplos de ello. Este significa un paso muy importante para superar el modelo sindical amarillista, desplazándolo en favor del sindicalismo de clase y combativo.

El fin de la hucha de las pensiones públicas es un problema grave no solo para nuestros abuelos y abuelas, también lo serán para nuestros padres, nuestra generación y las venideras. Sobre ellas se viene encima la amenaza de implementarse un modelo nefasto de planes de pensiones privados similar al modelo de las AFP chilenas. Es por esa razón por la que hemos de tomarlo como un ataque a toda la sociedad civil.

La situación catalana todavía queda en el aire, pero sí se barajan opciones del fin del Proces y vuelta al autonomismo. Parece que el Proces haya vuelto de nuevo a los cauces institucionales. Todo lo que se ha construido hasta ahora en los CDRs necesitará una nueva dirección, más cuando ANC y Omnium han perdido su protagonismo en las movilizaciones ciudadanas. No obstante, ante el envío a prisión por pare del juez Llanera para Turull, Rull, Romeva, Forcadell y Bassa, la ciudadanía ha vuelto a las calles. También Puigdemon ha sido detenido en Alemania y ya han iniciado los trámites para la extradición. En las movilizaciones se oyeron gritos de «vaga general», pero no sabemos si habrá fuerzas para sacarlo adelante.

En este mismo año también ha dado comienzo una campaña por la remunicipalización del agua en Barcelona, ya que su gestión está en manos privadas de parte de Agbar, una sociedad filial de una multinacional. Esta lucha por el agua pública será también una lucha por el derecho a la ciudad, donde se está viendo que hay un entramado de corrupción detrás de todo esto.

Las YPG/YPJ siguen necesitando nuestra solidaridad internacional para recuperar Afrin y frenar los planes genocidas y de limpieza étnica de Erdogan, que ve a Rojava una amenaza para su país. Manbij parece ser el próximo objetivo que Turquía tiene en su punto de mira con el beneplácito de EEUU.

Otro gran problema que estamos sufriendo a nivel global es el cambio climático, cuyo síntoma más notable es el registro de temperaturas del Ártico, llegando a superar los 0º Celsius cuando la media debería estar alrededor de -25º. Consecuencia de ello, es la desaparición del hielo glaciar y la amenaza al hábitat de oso polar. También la subida general de temperaturas en varias zonas del globo podrían alterar la vida salvaje, harían aparecer con más frecuencia las las condiciones meteorológicas extremas (sequías, lluvias torrenciales, heladas, olas de calor, vientos huracanados…), enfermedades que hasta ahora solo se dan en zonas tropicales, así como posibles catástrofes naturales en zonas donde antes no se darían. Sobre ello, ninguna potencia mundial parece dispuesta a ceder su afán de expandir sus industrias ni a reducir los niveles de emisión de gases de efecto invernadero.

La primavera ha comenzado también para los movimientos sociales.

[Documental] La revolución silenciosa

 

En Afrin, una zona rural norteña de la provincia de Alepo, Siria, los kurdos se preparan para celebrar el primer Newroz (el Año Nuevo kurdo que coincide con el equinoccio de primavera) sin la presencia del régimen de Bashar al-Assad. Sin embargo, este año esta fiesta, llena de carga identitaria, se ha vivido en un contexto especial: el país ya hace dos años que está en guerra y, además, la minoría kurda de Siria (que apuesta por la solución política en medio de la guerra siria) ha aprovechado esta inestabilidad para hacerse con el poder de sus territorios y reivindicar su identidad, reprimida desde hace casi cincuenta años.

Afrin es uno de los tres cantones en que los kurdos de Siria han organizado el territorio del kurdistán sirio, Rojava. Los otros dos cantones son Kobane y Cizire.

Finalmente los kurdos debieron entrar en guerra, tanto por la irrupción de ISIS como contra milicias yihadistas y milicias apoyadas por Turquía.

La revolución silenciosa / O. Gracià y D. Meseguer / 2013 / VOSE / Celofán Audiovisual