2017, un año para no olvidar

Como tercer año consecutivo, llevo repasando el fin de año tratando de recordar lo más sonado este 2017, y seguir adelante con lo construido y lo que quede por hacer. Dejamos otro año repleto de muchísimas historias, de alegrías y penas, de aventuras y cambios, de tropiezos y aciertos, de victorias y derrotas… que sin duda nos marcarán en nuestras vidas.

Este 2017 sin duda marcará a la generación de los ’90 como el comienzo de la vida adulta, lo que significaría para muchas, madurar y, para todos los hijos e hijas de clase trabajadora, darse cabezazos contra la dura realidad marcada sobre todo por la falta de oportunidades, tanto en el mundo laboral como en la entrada a la Universidad, sin olvidar la dificultad para emanciparse por las altas tasas de paro juvenil, el precio de la vivienda y el trabajo temporal y mal remunerado. Y a pesar de que la crisis nos haya pillado en nuestra mejor etapa de la vida, salimos adelante sobreviviendo entre la precariedad y la emigración, luchando por una vida que merezca la pena ser vivida.

Recordamos la llegada del 2017 con un tarifazo de la luz así por la cara otro año consecutivo más, el conflicto de la estiba, la condena a Cassandra por los chistes de Carrero Blanco, las Marchas de la Dignidad, la cumbre del G20, el problema del turismo masivo en ciudades como Barcelona, Madrid, Palma de Mallorca, Venecia…, los conflictos en Venezuela, la desaparición de Santiago Maldonado y posterior aparición de su cuerpo, la cuestión catalana y la movilización social durante y tras el 1O, la lucha incansable del pueblo de Murcia contra el muro del AVE, los incendios en Galicia y el norte de Portugal, la victoria sobre Raqqa, la masiva manifestación nazi en la capital polaca el día de su independencia, las manifestaciones contra la violencia machista, la aplicación del artículo 155 en Catalunya, el tráfico de esclavos en una Libia destrozada por el imperialismo, el golpe de Estado en Honduras y la posterior resistencia popular…, el final de la neutralidad de Internet en EEUU y la chispa que volvió a incendiar Oriente Próximo cuando Trump firmó el reconocimiento de Jerusalén como capital israelí. Dejo aquí muchos acontecimientos más en el tintero ya que no entrarían en este resumen.

Afrontaremos el siguiente año con un cambio climático cuyos efectos cada vez serán más graves sobre la Tierra pero que ningún país parece querer realizar acciones para revertirlo. La crisis económica aún estará lejos de solucionarse y más para España, cuya hucha de las pensiones fue saqueada por el PP y será deficitaria, mientras el BCE dejará de comprar deuda española. Dentro de Europa, hemos de considerar el auge del fascismo en los países del Este y en todo el mundo, ya está en marcha la ofensiva neoliberal. Un fantasma recorre el mundo y no es precisamente el de la URSS, sino una nueva ola conservadora reflejada en Trump, en Macri y en Macron y Le Pen.

Ante esta ola conservadora, las izquierdas —y en particular el movimiento libertario— debemos avanzar y tomar posición en la situación política actual. En América Latina, la apuesta del CNI en México es un ejemplo de la necesidad de pasar a la ofensiva con un movimiento popular indígena detrás para cambiar el modelo de país. Los movimientos sociales en Argentina también deberían plantearse una ofensiva que no solo frene los recortes de Macri, sino que también puedan configurar un nuevo modelo de país. En Chile, ponemos las esperanzas en el Frente Amplio y en la ruptura democrática en aras de hacer avanzar el movimiento popular. Tampoco olvidemos la resistencia campesina en Colombia y las luchas sociales en Brasil ante la represión contra los anarquistas. Yendo para Oriente Próximo, nos duele otra vez Palestina que sufre otra dura agresión por parte de EEUU e Israel contra Jerusalén, capital de Palestina. En Rojava destacamos la victoria sobre Raqqa y en algunas zonas de Bashur (Kurdistán iraquí) el PKK ha proclamado la autonomía democrática y hay en curso un levantamiento contra Barzani.

Volviendo hacia Europa, tenemos las miradas puestas en Catalunya, donde el Procés tras el 1-O ha dado protagonismo a la autoorganización popular a través de los CDR. Cuando la movilización social estaba prácticamente por los suelos, la llegada de septiembre y el curso de los acontecimientos pareció reactivar en Catalunya un nuevo ciclo de movilizaciones, sin olvidar tampoco la movilización del pueblo gallego durante los incendios ni al pueblo murciano que salió a las calles contra el muro del AVE. La cuestión catalana también ha abierto entre nuestras filas una serie de debates acerca de la soberanía, el derecho a la autodeterminación de los pueblos, la cuestión nacional y la territorial. Estos debates sin duda han sido de los más sonados entre el anarquismo ibérico y catalán, y la izquierda en general. Para bien o para mal, era necesario una buena sacudida en nuestras filas para desechar viejas glorias y prejuicios acerca de la cuestión nacional, ya que entenderla es clave para conocer los movimientos populares del s. XXI: el Rif, las luchas indígenas y el movimiento de liberación kurdo principalmente.

Dejamos otro año atrás con un buen sabor de boca, al menos para mí, observando cómo comenzamos ya a caminar sobre suelo firme con proyectos y organizaciones como la FAGC, Apoyo Mutuo, la FEL, Embat y nuestras compañeras gallegas que estrenaron este 2017 Bátega. La construcción del poder popular requiere paciencia e inserción en las luchas sociales, como la vivienda, el movimiento estudiantil y la Educación, las remunicipalizaciones, el sindicalismo de clase, el medio ambiente y los barrios.

Para el año que viene, en Catalunya hemos de darle una salida por lo social al Procés y evitar volver al casillero de salida del ritmo institucional. La Asamblea Social Constituyente será decisiva para darle una nueva dirección y legitimidad a los movimientos sociales catalanes de cara a impulsar la construcción de una República y un proceso constituyente desde abajo a la izquierda, poniendo sobre la mesa la mejora de las condiciones materiales de la ciudadanía y la clase trabajadora en materias de: vivienda, barrios y pueblos, servicios públicos (Educación, Sanidad, pensiones, Seguridad social, suministros…), marco laboral y política económica, energías y medio ambiente, y soberanía territorial. Y para el resto de España, la ASC y los CDRs deberían ser ejemplos y motivos para que en el resto del territorio se active también la lucha social, en clave de configurar una política de alianzas entre anarquistas, los movimientos sociales y la izquierda radical de cara a construir una ofensiva contra el Régimen del ’78. Recordemos que el art. 155 no es solo para reprimir a Catalunya. También supondrá otra oleada de recortes en derechos y libertades en el resto del Estado español (ya ha sucedido con la intervención de las cuentas del Ayto. de Madrid y del de Cádiz). Debemos ir superando poco a poco los movimientos reactivos (contra la represión, contra …) para comenzar a plantearnos la ofensiva. Solo un pueblo fuerte será capaz de parar el fascismo y revertir los ataques neoliberales.

Como despedida hasta el año que viene, nos espera un 2018 movido, con un camino duro y lleno de retos que afrontar. Durante estas semanas de reencuentros familiares, no olvidemos cuidarnos nosotros y nosotras mismas junto con nuestros seres queridos y recibamos el nuevo año con alegría, ánimos, esperanzas y muchas fuerzas. Por ello, brindemos una vez más por las victorias que hayamos cosechado el movimiento popular alrededor del mundo este 2017. Iniciaremos el siguiente año con un ciclo político en el cual se nos hace cada vez más importante participar de los procesos de lucha social en las calles. Para el 2018, será clave activar un nuevo ciclo de movilizaciones con vocación de poder popular e ir construyendo una institucionalidad desde la base (asambleas de barrio, asociaciones de vecinos, sindicatos, grupos ecologistas, organizaciones feministas…) como foco de contrapoder y de clase. Tenemos que pasar a la ofensiva si queremos ganar, así que afrontemos el nuevo año con los mejores deseos y anhelos por ese nuevo mundo que llevamos en nuestros corazones, y que tratamos de materializar en estos instantes.

¡Feliz solsticio de invierno para el Norte, equinoccio para el trópico y solsticio de verano para el Sur! La historia solo acaba de empezar. ¡Construyamos colectivamente el futuro en el que deseamos vivir!

Izquierda Libertaria, una nueva manera de entender la política

En la búsqueda de nuevas formas de hacer política que nos permitan tejer un músculo popular fuerte, debemos explorar y conocer distintas maneras de intervención social y de discurso. En este sentido, no está de más cruzar el charco y conocer cuál es la coyuntura política que se está viviendo en otros países como, por ejemplo, en Chile. Esto nos pueden aportar claves o estrategias nuevas para poder seguir caminando hacia un pueblo fuerte capaz de configurar un contrapoder y, así, dotarnos de la capacidad de pugnar por victorias. Por este motivo, hemos entrevistado a las compañeras de Izquierda Libertaria. Os traemos las respuestas de Lucho, del equipo de Relaciones Internacionales de esta organizacion, que nos habla de cómo IL quiere ahondar en la brecha del régimen Chileno propiciando las condiciones para «dar la batalla por el socialismo».

R: En primer lugar, y asumiendo el largo proceso que supone la formación de IL, ¿Qué es y de donde viene Izquierda Libertaria? ¿Cuál es su situación actual como organización?

IL: Para entender el contexto en el que nace la Izquierda Libertaria, hay que remontarse a la derrota del proyecto revolucionario en Chile a fines de los 80. No hubo ruptura democrática sino salida pactada a la dictadura y se configuró el «pacto de la transición» entre los partidarios del dictador Pinochet y la Concertación de Partidos por la Democracia, quedando la izquierda (representada fundamentalmente por el PC y otras organizaciones políticas) minorizada, y los restos de las organizaciones político-militares (FPMR, MIR, MJL) aislados. Fue una transición «a la española», siendo Felipe González uno de los principales referentes del PS y de la Concertación en general. El marco que predominó fue dictadura vs democracia, y a la consecución de la segunda (bajo permanente tutela de las FFAA cuyo comandante en jefe seguiría siendo Pinochet) se sacrificó todo.

Durante 20 años el pacto sirvió para ampliar la base de sustentación del modelo socioeconómico implantado en dictadura (que como es bien conocido en España, por ejemplo a través de «La doctrina del shock» de Naomi Klein, fue pionero y muy radical en las medidas neoliberales) y poder gobernar con un menor uso de la fuerza y mayor grado de consenso.

Ese consenso se basaba fundamentalmente en la estabilidad institucional (con los opositores a la dictadura administrando el modelo legado por ella y la exclusión de actores refractarios a ese pacto), el crecimiento económico vía ajustes neoliberales (y el relato del «chorreo»: cuanto más grande fuera el pan, más migas caerían debajo de la mesa para los de abajo) y la promesa del ascenso social individual mediante el esfuerzo.

Y pudo asentarse sin demasiados problemas gracias a la destrucción de tejido social producida por la aplanadora neoliberal, ayudada por legislación ad-hoc, como la Constitución de 1980 (que sigue rigiendo hasta hoy con algunas modificaciones en 2005 que no alteran su sentido) o un Código del Trabajo (también legislado en dictadura) que pone enormes trabas a la huelga y a la constitución de sindicatos por rama.

El consenso comienza a agrietarse cuando el relato de la transición se agota y el bloque dominante no consigue instalar otro que lo sustituya: La amenaza de la dictadura se ve muy lejana (y más para las generaciones más jóvenes, que no la vivieron), y la Concertación, que hasta en el nombre alude a ese momento histórico, pierde su razón de ser. El crecimiento económico profundiza la brecha de la desigualdad al ser sin redistribución, el escaso y extremadamente dificultoso ascenso social individual contrasta con el mantenimiento de una sociedad y un Estado fuertemente oligárquicos, el aumento del consumo es en base a un endeudamiento brutal, la mercantilización de derechos sociales como la educación, la salud o las pensiones genera desprotección e inseguridad…

El clivaje dictadura/democracia ya no funciona y comienza a instalarse otro, el de derechos sociales negados por el modelo versus sus defensores: tanto la derecha heredera de la dictadura como la Concertación, plenamente integrada al modelo.

Es así que las luchas antineoliberales empiezan a adquirir masividad y transversalidad, desde enfrentamientos acotados sectorial y territorialmente y con demandas reivindicativas y gremiales, a luchas que cuestionan pilares del modelo de acumulación capitalista, como la privatización y financiarización de la educación y de las pensiones, que han sido las dos más significativas hasta el momento en ese sentido, la primera alcanzando su cénit en el 2011 (y marcando un antes y un después en la vida del país) y la otra en este mismo año, sacando a millones de personas a la calle a protestar contra las AFP, el sistema de ahorro forzoso y privatizado que entrega jubilaciones de miseria.

La Izquierda Libertaria es una de las expresiones políticas que emerge […] al calor de esas luchas antineoliberales, extrayendo de ahí sus cuadros y forjándose en ellas como proyecto.

La Izquierda Libertaria es una de las expresiones políticas que emerge del agrietamiento de ese consenso, en su caso al calor de esas luchas antineoliberales, extrayendo de ahí sus cuadros y forjándose en ellas como proyecto. Sin ellas no sería lo que es.

Eso explica en buena medida los sectores y territorios en los que tiene más desarrollo, que son aquellos en los que el ciclo de luchas antineoliberal se ha expresado con mayor masividad y contundencia, como el movimiento estudiantil, los sectores estratégicos de la economía (llamamos así a los que mueven el país, en un modelo primario-exportador como el nuestro) o algunas de las zonas más depauperadas por el (sub)desarrollo neoliberal, como el Norte Grande o la provincia de Arauco. Fue creciendo de la mano con estos procesos de lucha y politización.

Tras un trabajo soterrado de muchos años de la Organización Comunista Libertaria (OCL) a través de frentes político-sociales (de los que el más conocido y de mayor recorrido es el FEL), en julio de este año se presentó Izquierda Libertaria como partido público, tras constatar la necesidad de contar con un referente que permitiera afrontar las tareas que definió para el periodo.

La IL tiene presencia desde Arica hasta Chiloé (en casi todo el país), y desarrolla trabajo sindical, estudiantil, territorial, feminista, ecologista, de comunicaciones, muralista, de formación, institucional… pretende ser un proyecto político completo, capaz de aportar desde todos los frentes y con todas las formas de lucha al avance popular.

R: ¿Cuáles son las principales medidas que está impulsando IL dentro de la coyuntura política de Chile? Y, para contagiarnos algo de esperanza a otras latitudes por el camino de IL, ¿Qué objetivos y que aspiraciones tiene IL a corto y medio plazo en la política Chilena?

IL: La OCL en su último Congreso (que desembocó en la creación de la Izquierda Libertaria) definió la necesidad de evitar que la brecha abierta por la crisis del «pacto de la transición» y la irrupción de las luchas antineoliberales se cerrara y que, por el contrario, decantara en una Ruptura Democrática, es decir, en una ampliación de los estrechos márgenes para hacer política impuestos por la Constitución del 80 y el resto de la institucionalidad emanada de la dictadura, consiguiendo así mejores condiciones para dar la batalla por el socialismo (entendido no solo como socialización del poder económico sino también del político).

Para ello, en el marco de su línea política general, delineó una línea para el periodo, denominada «ruptura democrática«, con cuatro elementos:

Acción Directa de Masas. Entendiendo por ella el fortalecimiento de las organizaciones y plataformas populares, con especial énfasis en las que plantean mayor relevancia ya sea por su masividad o por el rol que ocupan en la vida política y económica del país, y su ejercicio de politización, desarrollando diversos niveles y formas de lucha.

Desarrollo de un Movimiento Político y Social Amplio. Planteando la necesidad de solidificar el bloque capaz de llevar a cabo las tareas del periodo, que no sería ni nuestro partido en solitario ni solamente a través de una alianza con otras fuerzas políticas, sino que es preciso que incorpore de manera protagónica a las organizaciones de masas. El carácter de ese MPSA debe ser, por las tareas del periodo, en cuanto a su composición social de carácter antioligárquico y en cuanto a su programa de carácter antineoliberal. Nuestro deber como fuerza socialista y por tanto partidaria de la sociedad sin clases, es tratar de mejorar en el marco de ese incipiente bloque histórico la correlación de fuerzas de los sectores populares.

Desarrollo programático. Como libertari@s consideramos que el rol de un partido no debe ser sustituir al pueblo en esa tarea de elaboración, mucho menos imponer, sino alimentar la reflexión, aportar a que esté bien pertrechado para la batalla de ideas y de proyectos de país. Así, por dar un ejemplo, desde hace años venimos aportando a la construcción de una propuesta de nuevo sistema de pensiones, público, solidario, tripartito y de reparto, que enarbola la Coordinadora No + AFP, que es el legítimo exponente de esa reivindicación.

Esperamos que el propio desarrollo del proceso político vaya haciendo afinar las distintas posiciones dentro del campo popular y que no perdamos la capacidad de pensar estratégicamente y de debatir

Incidencia institucional. Este fue el punto más polémico del Congreso mencionado y que se saldó con la salida de un grupo de compañer@s. La IL sostiene que para agudizar la contradicción entre neoliberalismo y soberanía popular hay que agravar la crisis de la institucionalidad pinochetista y convertirla en crisis de gobernabilidad, y que para eso es preciso disputarles a los operadores políticos de la oligarquía todos los espacios de representación. Por eso estamos promoviendo junto a otras expresiones políticas antineoliberales candidaturas con ese carácter.

Los 4 puntos están íntimamente ligados y no se desarrollan por separado, sino que se despliegan en todas las manifestaciones de su política.

R: Desde la perspectiva de que sólo un pueblo fuerte puede asegurar cambios profundos ante las políticas neoliberales (generalizadas en muchos de los países) ¿En que posición se sitúa esta organización en el espacio social y político?¿Cómo actúa e interviene IL?

IL: Nos vemos como parte de ese bloque histórico en proceso de formación, aportando a él desde nuestra perspectiva política que es socialista y libertaria, y tratando de nutrirlo con esos elementos que comentaba. El poder popular, como desarrollo de la fuerza propia del pueblo, sin duda alguna es clave. También el impulso de fuerza política con expresión en todos los frentes, no solo ni principalmente en la institucionalidad estatal, pero sin renunciar a su disputa.

R: Desde España se ve el proceso de IL en parte con desconfianza y en parte con envidia sana. El debate sobre la intervención en las instituciones del régimen está atascado y la división en torno al mismo lastra a los movimientos ¿Cómo ha superado IL este debate y la conformación de candidaturas?

IL: Sin duda el debate estratégico y táctico siempre genera roces en las fuerzas transformadoras. En nuestro caso también fue así. Como decía, el proceso de conformación de Izquierda Libertaria supuso el alejamiento de parte de nuestro acumulado, precisamente con el abordaje de la institucionalidad como principal punto de fricción.

Esperamos que el propio desarrollo del proceso político vaya haciendo afinar las distintas posiciones dentro del campo popular y que no perdamos la capacidad de pensar estratégicamente y de debatir, cuando sea necesario hacerlo, con altura de miras y con la fraternidad propia de quien comparte compromiso con la causa del pueblo.

En cuanto a la conformación de candidaturas para estas elecciones municipales (que en el momento de responder a esta entrevista estamos afrontando) ha sido bastante diverso en las distintas localidades del país. El denominador común de nuestra parte ha sido tratar de reflejar en las candidaturas el trabajo político y social de soberanía popular desplegado en los territorios, y que las apuestas institucionales nazcan de él. En cuanto al proceso de elaboración de las candidaturas, sin duda uno de los procesos más interesantes ha sido el de Valparaíso, donde el candidato a la alcaldía, Jorge Sharp, ha sido definido en primarias abiertas. Es una buena muestra de expresión electoral del bloque que estamos intencionando.

R: ¿Con qué ojos se ve la situación política España desde el Chile movilizado? Y concretamente, ¿Cómo analiza IL la irrupción de PODEMOS en el panorama político?

IL: Se ve con mucho interés. Como suele suceder con los procesos políticos que suceden a muchos kilómetros de distancia y con identidades nacionales, formaciones sociales, historia e idiosincracias diferentes, cuesta no simplificarlos o tratar de hacer extrapolaciones a la realidad que uno vive y conoce bien. Y en el caso de España, y concretamente de PODEMOS, se ha tendido a hacer ese tipo de lectura por parte de la izquierda social y política de Chile, con mayoro menor acierto, muchas veces quedándose en lo superficial o más llamativo.

Las transnacionales […] con sede en España, son de las principales expoliadoras del pueblo de Chile (y del pueblo-nación mapuche)

Lo que sí se comparte ampliamente es el interés y la esperanza de que lo que se está poniendo en juego decante en un debilitamiento de la dominación capitalista que redunde tanto en un bien para los pueblos del estado español como para el propio Chile. Ya que las transnacionales de las finanzas, de la construcción, de la energía, de las telecomunicaciones… con sede en España, son de las principales expoliadoras del pueblo de Chile (y del pueblo-nación mapuche), por tanto cualquier revés a sus intereses tiene impacto directo acá.

Y bueno, se ve con preocupación el ascenso de la xenofobia y la ola reaccionaria que recorre Europa, se espera que pueda fortalecerse un polo que le haga frente eficazmente.

En cuanto al «fenómeno PODEMOS», no hay una lectura única desde la IL, se valora en cuanto expresión del malestar y de la contestación antineoliberal, y se tiene en cuenta también, al menos en nuestro caso, que lo que desde fuera se ve como un todo (identificando PODEMOS y bloque antineoliberal), en realidad va mucho más allá de PODEMOS como aparato e incluso como partido-movimiento: organizaciones políticas, sindicales, confluencias, el magma político-social del que surge y se nutre y las distintas realidades nacionales en un Estado plurinacional como es el español, y que en algunos casos tienen expresiones políticas con una larga trayectoria de construcción de poder popular y lucha por el socialismo.

R: Y ya para acabar, nos vendrían bien unas palabras que nos llenen de energías para continuar luchando por la justicia social.

IL: Muchas gracias por su interés en Chile y en nuestro trabajo, es importante fortalecer los vínculos entre los movimientos revolucionarios y las organizaciones políticas y sociales que levantamos una alternativa al capitalismo. Frente a su internacional de la muerte y del despojo, nuestra «diplomacia de los pueblos» tejida con amor y ternura.

Un saludo fraterno y, como decimos por acá, arriba l@s que luchan!

Enlaces del mes. Diciembre 2015

Las elecciones generales españolas del 20D han arrojado los extraños resultados que las encuestas daban a entender. Emmanuel Rodríguez, historiador y sociólogo, vinculado a Ganemos Madrid y Podemos, explicaba unos días antes (en colaboración con Isidro López) y después las posibilidades y límites de este escenario.

Edificios adquiridos por Goldman Sachs son ocupados por una mafia española, creando un foco de conflicto en el barrio entre vecinas y con la empresa. Es curioso además el trato laxo que tiene la inmobiliaria con respecto a esta clase de ocupantes, los cuales están cusando problemas de convivencia vecinal a la par que los están echando, incluso con la pasividad de las autoridades locales.

Desde Santiago de Chile nos llega esta entrevista con una joven líder del movimiento Ukamau, que lucha por el derecho a la vivienda más allá del realojamiento en las periferias. Es interesante además una importante victoria del movimiento de pobladores que cuenta cómo les ganaron un terreno donde construiyeron una comunidad «Nosotros estamos marcando un hito importante con la posibilidad de que los pobladores participen de las políticas públicas, llevando adelante un proyecto en el centro de la ciudad, en la comuna de Estación Central, justo en el límite de la comuna de Santiago y que siempre nos dijeron que era imposible. Eran terrenos de EFE y nos dijeron que estábamos locos cuando pensábamos en el proyecto y con la características que nosotros queríamos: un proyecto de autogestión, bajo el artículo 68 del Decreto 49 del gobierno de Sebastián Piñera; un proyecto elaborado por don Fernando Castillo Velasco, que es su obra póstuma, con 7 metros cuadrados más que lo normal. Y lo hemos hecho posible. Por la rigurosidad de la organización, por el nivel de lucha que hemos tenido y capacidad de respuesta ante la autoridad, que generalmente es negligente«.

El escritor Raúl Zelik explica la derrota bolivariana en las urnas más allá de las claves superficiales a que los grandes medios nos tienen acostumbradas. Unas principales causas de ello fue la corrupción del Estado, la política económica donde el cambio de divisas y el petróleo tiene un importante papel y la construcción de proyectos cooperativos son contar enteramente con las experiencias de movimientos de base.

Sobre el conflicto de Yemen, en Todo Por Hacer nos cuentan crónicas de una guerra en el cual Arabia Saudí está teniendo importantes pérdidas militares a manos de los houthies. Yemen, además de ser el país más pobre del mundo árabe, está situado en un importante enclave estratégico en el mapa geopolítico mundial, ya que está situado entre la entrada del Mar Rojo al Océano Índico por el Golfo de Aden.

En este diálogo con Amador Fernández-Savater, el historiador italiano Valerio Romitelli analiza y reivindica las bandas partisanas de la Resistencia como modelo organizativo alternativo al partido. En esta entrevista, se desmontan unos cuantos mitos que se tienen acerca de los partisanos durante la II Guerra Mundial.

Los cantos de sirena de la recuperación económica oculta otra crisis de extracción de materias primas, que afecta a las mineras y a la industria del acero además del petróleo. Este año 2015 además fue el año del pico del petróleo, ya anunciado hace unos cinco años. Todo ello va conectado a la desaceleración del crecimiento de la fábrica del mundo, es decir, China, y el decrecimiento del PIB mundial, sufriendo este año una caída del 4,9%. También es destacable la bajada del precio del Brent, el cual, algunos expertos apuntan a un exceso de oferta, pero que en realidad, es a causa de una bajada brusca de la demanda, un factor que tiene conexión con el resentimiento de la economía china tras estos últimos años. Todo ello, sin dejar de mirar a Oriente Próximo, con la mirada puesta en Siria y las monarquías del Golfo. Por último, Luis González Reyes (Ecologistas en Acción) reflexiona sobre las posibilidades de conjugar a la adaptación al colapso energético, económico y civilizatorio con el tejido social y la democracia frente a la tentación ecoautoritaria

[Recomendación] Tenemos explosivos

Otra recomendación musical más. Esta vez una banda de la Región de Chile, de la región metropolitana en concreto, que cantan historias políticas de una manera bastante abierta a diferentes interpretaciones. La banda se llama «Tenemos explosivos» y tienen un único LP titulado «Derrumbe y celebración» publicado en 2012. En 2010 sacaron su primer EP titulado «Intervención enérgica en los asuntos de la nación.» En 2011 grabaron en vivo «Esquemas de replicación», y hasta aquí todo lo que tienen (hasta donde yo sé). En su sitio en Bandcamp podéis escuchar el LP y el EP de los que os hablo. Si os gusta el post-hardcore, que creo que así se etiquetan aunque no lo tengo muy claro, creo que esta banda os gustará. Uno de los aspectos más interesantes son sus letras, cargadas de influencias filosóficas (Kant, Nietzche…) y alegorías radicales. Si lo tengo bien entendido, la banda se disolvió porque el cantante decidió irse a Alemania a estudiar filosofía, o eso me contaron. Sin más os dejo con la primera canción de su LP, «El mejor jugado del fuego.»

Comunicado del Frente Anarquista Organizado (Región Chilena)

Declaración del Frente Anarquista Organizado [FAO] ante la coyuntura electoral y el quiebre en el movimiento comunista anárquico y libertario.

Las Elecciones Presidencial, Parlamentarias y de Consejeros Regionales de este año 2013, sin duda, han acaparado como nunca antes desde el ‘Plebiscito del Sí y el No’ la atención de la llamada opinión pública. Es la primera elección de Presidente y Parlamento con voto voluntario e inscripción automática (desde los 18 años), la primera ocasión que se realizan primarias, por vez primera se podrá elegir a los CORES, y por primera vez en Chile se presentan tantos candidatos a Presidente de la República, como son los 9 participantes. Los últimos meses han estado marcados por la propaganda electoral masiva e invasiva en las calles, plazas, transporte urbano, entre otros, por un seudo debate presidencial de 2 días televisado, por entrevistas en medios de comunicación masivos, en internet ocupando las redes sociales, por salidas a terreno y por actos de campaña a lo largo del país. Las últimas encuestas en torno a las elecciones dan por ganadora a la candidata del pacto ‘Nueva Mayoría’[i] Michelle Bachelet, pero aún no está claro si será en primera o segunda vuelta, ni menos quien acompañaría a ésta en segunda vuelta, ya que con la apabullante baja que ha sufrido la derecha con su candidata Matthei, el abanico se abre. Ahora veamos cuáles son los fenómenos y procesos que han desencadenado el actual panorama.

En el territorio de Chile desde el año 2006 se abre un ciclo de luchas destacando la de estudiantes secundarios –conocida como ‘Revolución Pingüina’-, de trabajadores contratistas del cobre de CODELCO, y de pobladores en torno a la problemática de la vivienda con los deudores habitacionales y los allegados (sin casa) en pleno gobierno de Bachelet; dando con esto el puntapié inicial para la multiplicación y visibilización de estas luchas. Pero sin duda, es el año 2011 el que marca un antes y un después para el Chile actual. La segunda década del siglo XXI comienza expresando un salto cualitativo en la Lucha de Clases en el territorio, con el conflicto por el gas natural en Punta Arenas, XII región de Magallanes, al extremo sur del país. Este fenómeno sería el primer conflicto regional que le toca enfrentar al gobierno de derecha de Sebastián Piñera, al que se sumarían huelgas de sindicatos en el campo laboral, además del conflicto principal y más profundo por la Educación, que es transversal a todo el territorio extendiéndose aproximadamente por 10 meses desde el mes de Mayo con mayor visibilidad. La masividad de las movilizaciones sociales, su proliferación y radicalización en el sector estudiantil, sindical, territorial, regional y en el pueblo-nación mapuche en lucha desde el 2011 nos lleva como organización política a releer la realidad social del Chile contemporáneo. Es así que visualizamos que como pueblo y sociedad de esta larga y angosta franja de territorio, estamos comenzando a despertar de un profundo sueño y letargo, a perder el miedo a organizarnos con nuestras/os compañeros de trabajo, de estudio y vecinas/os. ¿Pero es que acaso este despertar implica que se vuelve importante para las/os trabajadores y el conjunto del pueblo quien salga electo presidenta o presidente de la República por los próximos cuatro años? ¿Se vuelve condicionante para nuestros intereses quienes salgan electas/os senadores, diputados o consejeros regionales?

Desde nuestra postura política, en base a un análisis materialista histórico de la realidad, consideramos que sigue siendo irrelevante quien sea presidenta/e, senador/a, diputado/a y consejeras/os regionales: tendremos que salir a trabajar o estudiar de todas maneras, tendremos que seguir luchando y organizándonos por reconquistar los derechos usurpados a sangre, fuego y terror en Dictadura. A pesar de que una encuesta con trayectoria como la CEP[ii] en su muestra concluye que las/os habitantes de Chile quieren reducir las diferencias de ingresos (85%), nacionalizar el cobre (83%), en educación privilegiar la universitaria gratuita (74%), descentralizar el país (73%) y realizar una reforma tributaria (67%), esto no nos puede llevar a establecer de forma mecánica y determinante que el movimiento popular o que el pueblo y la sociedad chilena están preparados y dispuestos a organizarse y luchar por estas demandas. Es debido a lo anterior que candidaturas anti-neoliberales con atisbos de anti-capitalismo como las de Roxana Miranda y Marcel Claude no generan mayor aceptación ni expectación, siendo más bien candidaturas testimoniales de denuncia y programas irrealizables en el contexto actual, porque no existen grandes bases de apoyo en la población popular que las socialice, que opte por ellas y que las materialice. Más que apostar en términos tácticos por visualizar un programa de gobierno y reformas estructurales, hay que apostar por seguir creando, construyendo y fortaleciendo a nivel social, organizaciones populares con vocación de independencia de clase; con capacidad creativa, constructiva y orgánica autónoma y contraria a los intereses de los partidos políticos del bloque dominante (duopolio político Alianza por Chile/Nueva Mayoría), y de fuerzas y/o partidos políticos aventureros de izquierda que las pretendan representar (incluso en el caso de defender sus intereses), por arriba dentro de la institucionalidad democrático-representativa mediante la consecución de puestos en Municipios, Intendencias, Parlamento u obteniendo un Gobierno. Esto no debe leerse como una negación de la política, sino todo lo contrario como su afirmación más plena. La política debe estar presente y se debe avanzar en terminar con su disociación con lo social: pero la política debe estar anclada en el campo popular, surgir desde, con y para las/os trabajadores y el conjunto del pueblo.

Nuestra caracterización del período que se inicia en la segunda década del siglo XXI (concretamente el año 2011), hace hincapié en reconocer que, en general, la sociedad del territorio de Chile está cambiando y, en particular, la clase trabajadora y el conjunto del pueblo también: en clave de hastío de tanto abuso, robo, mentiras y promesas incumplidas que hemos sufrido desde 1990, cuando las/os políticos y tecnócratas que luego nos gobernaron por 20 años (la Concertación) nos instaron a inscribirnos y votar en el Plebiscito por el No con el lema ‘Chile, la alegría ya viene’. Pero la alegría nunca llegó y se convirtió en un trago amargo, y como somos una sociedad y pueblo alcoholizados fueron varios tragos amargos hasta que empezamos a despertar de esa larga resaca, a levantar cabeza en búsqueda de esa negada dignidad.

Sin duda esos cambios se han materializado en concientización, organización y lucha por parte de franjas del pueblo, las/os trabajadores y la sociedad en términos principalmente de reivindicaciones económicas sectoriales (estudiantil, laboral, vecinal), transversales (medioambientales, regionales), culturales-nacionales (pueblos originarios) y demandas por avances en derechos sociales (salud, previsión, educación, vivienda, transporte público) y/o servicios básicos (gas, luz, agua). Sin embargo, el grueso de la movilización y organización social se mantiene parcelado y con vocación gremialista, careciendo de tácticas, estrategias y objetivos comunes. No existe un plan o plataforma de lucha intersectorial potente en los campos sindical, estudiantil y territorial a nivel provincial, regional y nacional, que no haya sido elaborada por militantes y referentes más politizados de izquierda; sin duda que esto es un avance, pero debemos apostar a construir como movimiento popular en conjunto organizaciones profundamente democráticas, participativas y autónomas que avancen en clave clasista libertaria en lo orgánico, táctico, estratégico y programático; apostando a referenciar un proyecto sociopolítico intersectorial con unidad desde las luchas, que se sustente sobre la base del apoyo mutuo y la solidaridad de clase al interior del movimiento popular, esto es desde las/os trabajadores y el conjunto del pueblo organizado. La solidaridad de clase expresada por los trabajadores portuarios a nivel nacional con sus pares del puerto de Mejillones, materializada en el paro de actividades; así como el paro del 26 de Junio del presente año -bajo la consigna ‘A recuperar el cobre para la Educación’- convocado por CTC [Confederación de Trabajadores del Cobre], el SITECO [Sindicato Interempresa de la Gran Minería y Ramas Anexas], la Unión Portuaria de Chile y otros sindicatos portuarios, así como por la CONFECH [Confederación de Estudiantes de Chile], ACES [Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios] y CONES [Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios], entre otros, constituyeron hitos importantes en pos de dar pasos importantes en la configuración de un proyecto sociopolítico clasista intersectorial y un salto cualitativo de las correlaciones de fuerzas de los procesos de Lucha de Clases en el Chile actual; sin embargo, no debemos pecar de un optimismo voluntarista traspasando un fenómeno y contexto determinado al conjunto del movimiento popular; por lo demás tener claro que dicho paro del 26 de junio, en el mundo de los trabajadores fue principalmente promovido por dirigencias y fuerzas políticas, y que dichas organizaciones sindicales aún no son tan democráticas, honestas, participativas y clasistas como lo deseamos. A consecuencia, es necesario seguir fomentando las luchas reivindicativas y socioeconómicas en el seno de la clase trabajadora y el conjunto del pueblo para de esta forma, en praxis dialéctica, ir avanzando en la conformación de una conciencia de clase para sí y la politización de las/os trabajadores de base. Esto último bajo un prisma materialista histórico de la realidad social y de la lucha de clases, rechazando lecturas apresuradas e idealistas que apuestan a que desde el mundo político, desde la democracia representativa en sintonía burguesa, en definitiva desde el Estado- Gobierno y Parlamento- se puede romper el cerrojo de la institucionalidad dictatorial heredada y la Constitución de 1980. Contrariamente a lo planteado por algunos, es precisamente esta táctica electoral aventurista la que contribuye a disociar lo político de lo social, al apostar a realizar las transformaciones por arriba, avalando la profesionalización de la política al interior de una democracia representativa con cimientos dictatoriales que permite la participación y toma de decisiones políticas-legales a un puñado de ‘profesionales’- a una élite política-, excluyendo al pueblo y mundo social mediante el acostumbramiento a la delegación de la participación y la toma de decisiones que nos atañen a todas/os, limitándolo al voto en urnas cada 4 y/o 6 años. Las apuestas electorales que en sus supuestos abogan por transformaciones estructurales profundas del sistema económico (Capitalismo neoliberal) y político-jurídico (Democracia representativa, Constitución de 1980) deben- para no terminar siendo cooptadas y absorbidas por la praxis del bloque dominante- necesariamente apostar por construir un frente social de masas a nivel nacional, de las/os trabajadores y el conjunto del pueblo, con capacidad de auto-conducción y plena autonomía de clase, con unidad táctica y programática desde la lucha concreta, y con una praxis en clave de acción/democracia directas de masas; esto es un programa que apunte a avanzar en conquistas materiales (sociales y económicas) en áreas como trabajo, previsión, salud, educación, vivienda, transporte público y medioambiente, mediante dos mecanismos que van a la par de manera dialéctica: la organización social de lo particular a lo general, de lo comunal a lo provincial, de lo regional a lo nacional, con la asamblea y el federalismo como metodologías orgánicas; y por medio de la presión social ejercida en las calles por las organizaciones populares que lo compongan abarcando un abanico de opciones operativas de la movilización social: marchas, mítines, volanteo, actividades político-culturales, foro-debates, talleres, barricadas, recuperaciones, y técnicas de autodefensa y violencia revolucionaria de masas como mecanismos de resistencia a la represión y terror del sistema imperante. Es decir, las transformaciones estructurales y avances en reformas político-jurídicas necesarias para romper con la herencia dictatorial-neoliberal deben surgir desde el movimiento popular y ganarse en el campo social; en el caso de que el frente social de masas apueste por la dualidad de hacer política desde lo social y desde lo electoral-institucional, se debe mantener su autonomía de clase supeditando el componente electoral al sociopolítico enraizado en las organizaciones de base. Pero sin duda que esto no será fijado por decreto, sino que se verá en la praxis, en las disputas ideológicas, tácticas, programáticas y estratégicas de las diversas fuerzas políticas que lo compongan; por lo cual dependerá en gran medida de la capacidad de referenciar y tendenciar que las/os militantes de sectores políticos comunistas anárquicos[iii]- en particular- y libertarios- en general-, tengamos al interior de las organizaciones de base, de un posible frente social de masas y del movimiento popular en su conjunto.

En torno al debate abierto al interior de las/os comunistas anárquicos y las/os libertarios: disputa democrática v/s disputa revolucionaria.

Más arriba ya hemos dado luces de nuestra posición respecto a las Elecciones 2013 y la táctica electoralista al interior de los sectores de izquierda, clasistas y potencialmente revolucionarios. Ahora queremos abocarnos particularmente a lo que ha estado sucediendo al interior de nuestro sector político comunista anárquico, en particular, y libertario, más amplio, en lo sociopolítico. En primer lugar, este posicionamiento no se refugia en lecturas estáticas y a-históricas de la lucha de clases y la realidad social, como ya se ha dejado entrever más arriba; no establece lecturas idealistas como pueden ser las puristas-moralistas, principistas y/o dogmáticos. No desea abrir un debate que ya está en curso y del cual, humildemente pensamos, se deben tomar posiciones al respecto. No deseamos revelar una suerte de verdad absoluta, de orden metafísico o mesiánico frente a qué es ser anarquista y/o libertario y qué no lo es (o cuando se deja de serlo); tenemos bien presente que hay lecturas diferentes con una flexibilidad táctica en base al diagnóstico y a la estrategia del período que haya tomado tal o cual organización o plataforma de trabajo, es decir, existen praxis distintas; esto sin duda ha sucedido en la historia de la izquierda en general y del movimiento anarquista/libertario en particular. Sin duda, como movimiento, nos hemos hecho más conocidos por nuestra coherencia entre medios y fines, que por una política homogénea. Es por esto que nuestro posicionamiento no contiene la equivocada tendencia de confundir los principios con la táctica o estrategia, sino más bien se articula a partir de la necesidad de mostrar una línea de soporte del trabajo político que hemos venido desarrollando un amplio sector anarquista/libertario y que se ha visto emplazada frente a las postura tomada por la ‘Red Libertaria’[iv] al interior del movimiento. Esto último, sin duda, se debe a la falta de estrategia que ronda en gran parte del movimiento. La tarea a nuestro juicio para el período que se abre con la segunda década de este siglo XXI, es plantearse tácticas, lineamientos programáticos y estrategia unitarias al interior del movimiento anarquista/libertario, que tengan la ardua tarea de llevar a otra etapa la Lucha de Clases en Chile posicionando el clasismo libertario como un referente gravitante dentro del movimiento popular, teniendo en cuenta los últimos avances en materia de lucha reivindicativa de un no menor sector de trabajadores y de otros sectores en lucha en el territorio del Estado chileno.

Respecto al debate y a la opción táctica-estratégica denominada Ruptura Democrática tomada por un sector del movimiento comunista anárquico/libertario, reflexionamos los siguientes puntos:

1.- Ruptura Democrática v/s Ruptura Revolucionaria como horizonte estratégico: estamos conscientes que la ruptura democrática es entendida a nivel coyuntural y táctico como socialización de un programa de gobierno, pero que sobretodo es una estrategia para el período a construir. Sin embargo, ante esta estrategia entendemos que las/os comunistas anárquicos y libertarios debemos oponer el horizonte estratégico de la ruptura revolucionaria, desde las bases y por fuera de la institucionalidad burguesa estatal del gobierno y parlamento, oponiendo como estrategia el clasismo libertario.

2- Construcción social de pueblo organizado desde las bases: apostar por la democratización profunda y radical barriendo con las burocracias al interior de las organizaciones populares y de clase en base al método de democracia directa, asamblearismo y federalismo, para no sólo dotarlas de perspectiva clasista libertaria, sino que además transformando su lógica vertical-autoritaria, por una horizontal y antiautoritaria, en búsqueda de cambiar sus estatutos orgánicos. Abogar por la unidad de las luchas (multisectorialidad), por el diálogo fraterno desde estas mismas luchas al interior de nuestro movimiento. Por último, desarrollar la capacidad de avanzar en procesos de autogestión social en el seno del movimiento popular.

A modo de conclusión, bajo un análisis materialista histórico retrospectivo, planteamos que no debemos ilusionar a las masas con la vía electoral, ya que esto sería insistir en un experimento político que fracasó, lo cual implicaría llevarlas al matadero, como sucedió con el Golpe de Estado en 1973, donde se barrió con las esperanzas de democracia socialista.

Con la derechización del Partido Comunista, queda vacante un espacio político que sectores de izquierda pretenden copar apostando a la lucha electoral e insistiendo en la ‘vía democrática’, sin asumir los aprendizajes que, a nuestro juicio, nos deja la historia del movimiento popular en Chile.

Finalmente, reflexionar sobre el quiebre que ha provocado en el movimiento comunista anárquico y libertario la estrategia de ruptura democrática y la táctica de apuesta electoral del movimiento TALM [Todas/os a la Moneda] y la candidatura de Marcel Claude. Planteamos al sector que ha optado por esta vía, reflexionar sobre los costos y oportunidades que ha tenido (y que seguirá teniendo) el asumir esta postura en la actual coyuntura electoral, precipitando un quiebre político justamente en un momento de acumulación de fuerzas y experiencias de lucha a nivel social y sociopolítico, estancando e hipotecando, en cierto grado, el crecimiento cualitativo y cuantitativo de las mismas. Una lectura idealista, dejando en segundo plano el materialismo histórico, ha llevado a querer transformar la realidad social no sólo de abajo hacia arriba, sino también desde arriba hacia abajo. Esta lectura privilegia la apuesta por las transformaciones políticas, las que al abrir el cerrojo institucional permitirían el rearme orgánico del movimiento popular y el avance en sus reivindicaciones socioeconómicas.

Esta división de aguas ha desnudado la falta de correlación de fuerzas al interior de nuestro movimiento, así como la ausencia de organizaciones sociales, sociopolíticas y políticas con una clara perspectiva clasista libertaria. La subjetividad política de nuestra clase trabajadora y del conjunto del pueblo no ha cambiado significativamente, como para aventurarse en proyectos que ni siquiera colocan como componente central el clasismo y el anticapitalismo. Estas apuestas pueden inclinar la balanza hacia una salida socialdemócrata al creciente conflicto social y lucha de clases en el Chile actual, desplazando la vía de ruptura revolucionaria; y es en este sentido que se puede esbozar que su planteamiento programático es más propio de la colaboración de clases que de la lucha de clases.

Para cerrar, hacemos un llamado a los grupos, militantes, referentes y sujetos de nuestro movimiento comunista anárquico y libertario (a nivel regional y nacional) a entrar en un proceso de profundo debate fraterno en pos de la refundación orgánica del Comunismo Anárquico en Chile, con el objetivo de establecer lineamientos tácticos, programáticos y estratégicos unitarios y comunes transversales, que permitan posicionarnos como un referente sociopolítico gravitante al interior del movimiento popular que permita llevar a otro nivel la Lucha de Clases en el territorio del Estado chileno.

Frente Anarquista Organizado -FAO-

¡¡Construyendo Autogestión Social desde  las bases para la Lucha de nuestra Clase!!

Notas

[i] Ex pacto Concertación de Partidos por la Democracia, que gobernó por 20 años Chile (1990-2010). Desde este año 2013 suma al PCCH [Partido Comunista de Chile] y al MAS [Movimiento Amplio Social] convirtiéndose en pacto ‘Nueva Mayoría’.

[ii] Nos referimos al último ‘Estudio Nacional de Opinión Pública’ (Septiembre-Octubre 2013) del Centro de Estudios Públicos [CEP] de Chile, con experiencia en estudios desde 1987. Más información en: http://www.cepchile.cl/

[iii] El término ‘comunista anárquico’, para el caso, lo entendemos como sinónimo de: ‘anarquismo de lucha de clases’, ‘anarquismo organizado’, ‘comunismo libertario’ o ‘anarco-comunismo’. Refiere a la unidad político-ideológica característica de una organización política. En cuanto al término ‘libertario’, lo entendemos con mayor amplitud que el anterior y referente más que todo a la unidad táctica y programática, a la vez que una metodología de construcción social en el seno del movimiento popular.

[iv] Para conocer esta posición, revisar el comunicado público disponible en: http://www.elciudadano.cl/2013/07/01/72475/declaracion-publica-de-la-red-libertaria/

[Recomendación] Montaje: Caso Bombas

A través de diversos testimonios el documental “Montaje: caso bombas” construye un solido relato que narra de manera crítica y didáctica las diversos situaciones y acontecimientos relacionados con el conocido “caso bombas”, montaje político-policial en contra de diversos grupos e individualidades que profesaban la ideología anarquista en la región chilena.

Básicamente, el tildado por la prensa hegemónica chilena como”caso bombas” es un hecho “político-mediático” que tiene su locación en la ciudad de Santiago, región chilena, el cual consistió en una compleja trama de acontecimientos que buscaban criminalizar al movimiento anarquista de esta región del planeta, así como continuar la doctrina del “enemigo interno”, idea que históricamente ha desarrollado el estado chileno. En la construcción de esta situación estuvieron profundamente involucrados los medios masivos de comunicación hegemónicos, los cuales se transformaron en una pieza estratégica al servicio de los intereses del estado. Esta actitud de los medios es muy similar a la que ocurre cotidianamente frente a la causa mapuche, en donde estado y prensa burguesa se asocian para proteger los intereses de los grandes capitalistas con negocios forestales, mineros o energéticos en territorio ancestral mapuche. El polémico “caso bombas” tuvo su desarrollo entre los años 2009 a 2012, empezando con la muerte de Mauricio Morales, pasando por la detención y encarcelamiento de diversos compañeros, hasta la final absolución y libertad concedida a los mismos.

El documental comienza narrando el caso particular relacionado con la muerte del anarquista Mauricio Morales, hecho que configura el comienzo de toda la orquestación mediático-represiva del estado chileno en contra del movimiento anarquista en general. A través de la voz de diferentes entrevistados, entre ellos: historiadores, abogados, imputados en el caso y habitantes de casas okupadas allanadas, se va reconstruyendo la historia de lo sucedido.

Es necesario recalcar que el documental no se queda en el análisis especifico del “caso bombas”, sino que intenta generar una imagen mas amplia del movimiento anarquista, así como de su historia dentro de la teoría y práctica revolucionarias. Es por todo esto que el documental “Montaje: Caso Bombas”, elaborado por el Canal Barrial 3 del Barrio Yungay, se constituye como una pieza fundamental para entender de manera especifica la represión al movimiento anarquista, así como los procedimientos generales que tienen los estados para amedrentar y destruir cualquier iniciativa que atente contra los valores y el proyecto del capital.

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