Balance trimestral de coyuntura: Enero a Marzo 2019

En este 2019 nos trae entre manos un propósito para este año muy sonado en las redes sociales: la masculinidad tóxica, que básicamente son las actitudes machistas . El anuncio de Gillette refleja este hecho y ha causado la ira de millones de hombres que han sentido atacada su masculinidad. Dejando esta anécdota curiosa pero no por ello menos relevante, volvemos con el resumen trimestral de la coyuntura en este período.

Acontecimientos

El comienzo de año está siendo agitado y el nivel de conflictividad social se sigue manteniendo mientras vemos cómo día a día las tensiones aumentan por la amenaza de la extrema derecha. Para abrir boca, destacamos las numerosas huelgas que hemos presenciado durante este primer trimestre tanto a nivel del Estado español como internacional, siguiendo con los juicios del Procés y más conflictos sociales y políticos fuera de nuestras fronteras.

Nada más comenzar la primera semana laboral de enero, la plantilla de Cacaolat en la planta de Santa Coloma de Gramenet en Catalunya convoca una huelga indefinida. Esta situación tuvo el antecedente que data de 2017, cuando la empresa presentó una modificación sustancial de las condiciones de trabajo afectando negativamente a la negociación del convenio, a lo que en 2018, se le ha sumado la aplicación de un calendario laboral de operaciones que impedía la conciliación entre la vida laboral y familiar. La gota que colmó el vaso fue el apretón de tuerca que intentaron realizar la dirección de la empresa, y la plantilla convocó una huelga indefinida que acabaría en 5 días con la retirada de las modificaciones del calendario previsto para este año. La huelga tuvo además la solidaridad de numerosos establecimientos mostrando mensajes de apoyo y contribuciones a su caja de resistencia.

En pocas semanas, estallaron las huelgas del taxi en Barcelona y Madrid pone de nuevo sobre la mesa el cuestionamiento de los modelos de explotación laboral más salvajes de estos últimos tiempos patrocinados por Uber y Cabify, que bajo el paraguas de la «economía colaborativa», ofrecen precios a la vez volátiles y competitivos a costa de dinamitar los derechos laborales y entrar en competencia desleal en el sector del taxi. La huelga indefinida en Barcelona concluye con una medida del Govern de regulación del servicio de VTC principalmente en tiempos de precontratación, hecho por el cual Uber y Cabify anuncian la marcha de Barcelona. Similares medidas se aprobaron también en el País Valencià y Andalucía. No obstante, en Madrid la situación es diferente, ya que la proporción de VTC con respecto al taxi es casi de 1 a 1.

Además de las huelgas por motivos estrictamente laborales, hemos vivido otras como la del 21F contra el juicio-farsa contra los presos políticos catalanes convocada desde los CDRs principalmente. Sin duda, la huelga que sigue dando de qué hablar ha sido la huelga feminista del 8 de marzo coincidiendo con el día internacional de la mujer trabajadora, donde por segundo año consecutivo el movimiento feminista continúa manteniéndose fuerte desde las movilizaciones del año pasado. Otra reciente huelga estudiantil a nivel internacional ha sido la que se ha venido organizando en el resto de Europa por el clima: Fridays for Future es la plataforma en la cual la juventud está tomando conciencia sobre el futuro que les espera ante un calentamiento global que será irreversible si continúa la emisión de contaminantes y la depredación capitalista de los recursos naturales.

Llegando al panorama internacional, India ha vivido otra huelga general masiva de dos días en enero convocada por los sindicatos del país contra las políticas antilaborales del gobierno de Modi. Los paros generales afectaron a sectores como la banca, los transportes, la industria y el sector público, a los que también se han sumado los agricultores. Al anuncio de recortes en derechos laborales, se le suman la subida de los precios de la cesta de la compra y unas promesas de creación de empleo que no llegan. Uno de los logros más destacados de esta huelga es en el sector público, obligando al gobierno a conceder mayor participación a los sindicatos.

Continuando en Asia y en el mismo mes, la huelga en la industria textil tiene como protagonistas a las mujeres trabajadoras contra las multinacionales como H&M, Inditex, Mango, Primark, etc. Las condiciones de esclavitud que viven ellas en esta industria se hicieron eco allá por el 2013 tras el derrumbe del edificio Rana Plaza en Savar, dejando más de mil muertes. Las promesas de una subida salarial del 50% no llegaron por la negativa de las fábricas a pagar ese aumento, subida que las trabajadoras consideran aún insuficiente por la continua alza del coste de vida. Resultado de ello, hicieron este llamamiento a la huelga que ni es la primera ni la última. En las anteriores jornadas de huelga en el verano pasado, se le sumaron los portuarios a reivindicar una mejora salarial. El conflicto durante las jornadas de huelga escalaron en acciones como cortes de carreteras, protestas para colapsar el centro de las ciudades y destrucciones de maquinaria en alguna ocasión. LA respuesta a estas protestas fue la represión, el lockout (cierre patronal) y las llamadas al orden. Las protestas parecen continuar hasta que se satisfagan las demandas de las trabajadoras.

Siguiendo con las huelgas, Leyla Guven, la copresidenta del DTK y diputada del HDP se pone en huelga de hambre desde finales del 2018 para exigir el fin del aislamiento de Abdullah Öcalan. A mediados de febrero cumplió 100 días de huelga que continúa en su propia casa tras ser liberada de la cárcel. Su principal reivindicación sigue siendo la libertad de Öcalan y no su propia libertad. Además, negó el tratamiento médico, por lo que fue dada de alta del hospital a los pocos días de ingresar para continuar el ayuno en casa. El copresidente del DBP, Mehmet Arslan, dijo lo siguiente: «Nuestra amiga Leyla Guven declaró que no pondría fin a su acción a menos que se satisfagan sus demandas [..]». En el mes de febrero, tuvieron lugar la marcha internacionalista por la libertad de Öcalan en un recorrido desde Luxemburgo hasta Estrasburgo. En marzo, Leyla hace un llamamiento a finalizar las acciones de sacrificio que continúan miles de presos kurdos en Turquía pero exige que las organizaciones sociales y políticas y las instituciones Europeas tomen medidas al respecto y cumplan las demandas del fin del aislamiento a Öcalan, para permitir la visita del abogado y sus seres queridos.

Buenas noticias nos llegan también desde Rojava, donde las SDF y las YPG/YPJ han anunciado la expulsión del Daesh en Siria tras tomar el control del pueblo de Baghouz, en la provincia de Deir Ezzor. Esto supone el fin del califato -que no del Daesh aún- en Siria, en una guerra que ha dejado unos 11.000 combatientes mártires. No obstante, la situación sigue siendo complicada, ya que Turquía se está preparando para iniciar la ofensiva sobre Rojava, y esto sumado a la indecisión de las potencias mundiales que anuncian su retirada pero siguen teniendo operativos en la zona. A esto hay que sumarle el fracaso de las negociaciones con el régimen de Assad, que exigía el fin de la autonomía kurda a cambio de la defensa de las fronteras del norte. En el mes de marzo, nos ha dejado Lorenzo Orsetti, anarquista internacionalista italiano que combatió junto a las YPG contra el Daesh dejándonos unas emotivas palabras de las cuales nos quedamos con la frase «toda tormenta comienza con una simple gota de lluvia. Tú debes ser esa gota».

De vuelta al Estado español, la represión vuelve a ser tema candente en enero, comenzando con el desalojo a través de un asalto policial al gaztetxe Maravillas en Iruñea, edificio de la diputación de Navarra que ha sido tapiado y el en el lugar se desplegó un fuerte dispositivo policial que han rechazado vecinos y comerciantes. La actuación policial en el desalojo y durante las protestas dejó decenas de jóvenes heridos tras haberse comunicado en una rueda de prensa. Los juicios del Procés deja a la luz el Estado profundo de este país, en el cual siguen en prisión preventiva sin haber cometido delito alguno, los jueces asignados para el caso son todos conservadores del entorno cercano al PP y la mayoría de testimonios son policías que van a participar en la brutalidad policial del 1-O. La maquinaria represiva del Estado español no se detiene, arrestando en Madrid a 8 militantes de Arran, más detenciones y citaciones a militantes y alcaldes que apoyaron el referéndum.

Siguiendo en un breve vistazo por Europa, este año la economía italiana entra oficialmente en recesión y con una deuda del 132% del PIB. En Francia, las protestas de los chalecos amarillos continúan bajo amenaza del gobierno de sacar los militares a la calle, demostrando en estos últimos meses su incapacidad para contener las protestas que sufre por todo el país.

Cruzando el charco, la situación política de Venezuela vuelve a tensionarse tras la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente de Venezuela, provocando episodios de violencia callejera por parte de la oposición. Una vez más, EEUU intenta desestabilizar el país y tumbar el gobierno de Maduro utilizando el golpismo de la oposición, el cual Trump le echa más leña al fuego reconociendo a Guaidó como presidente. En Haití, la situación de pobreza extrema, la falta de espectativas y el abandono a su suerte por parte de la comunidad internacional ha provocado una oleada de revueltas por el país. En México, los sicarios del gobierno asesinann a Samir Flores, de Amilcingo, una persona alegre, platicador y solidario, dedicado a la agricultura orgánica, la radio comunitaria y la lucha contra la termoeléctrica de Moleros, un megaproyecto que amenaza la supervivencia de los pueblos de la zona y con un gran impacto ambiental sobre la agricultura local, el agua y el aire. En Colombia, las protestas de la Minga continúan ante la negativa del gobierno a dialogar con las comunidades indígenas del Cauca que reclaman su soberanía. En Brasil, en los tres primeros días de marzo, tuvo lugar en Porto Alegre unas jornadas del anarquismo social y organizado remarcando la importancia de la organización política y con el objetivo de consolidar los procesos de creación de organizaciones políticas anarquistas así como avanzar en la coordinación a nivel regional, estrechar lazos, trabajar conjuntamente en la creación de teoría, herramientas de análisis de coyuntura y estrategias para el período.

En Nueva Zelanda, nos llega la noticia del atentado fascista grabado y emitido en directo por Facebook del tiroteo en una mezquita, cometido por terroristas supremacistas blancos que dispararon a quemarropa con armas que llevaban grabados nombres de fascistas, entre ellos Josué el asesino de Carlos Palomino. El tiroteo dejó una cuarentena de muertes y el gobierno neozelandés eleva el nivel de alerta.

En el ámbito de la cultura, en los premios Goya 2019 encontramos una lista en las que destacan las temáticas políticas y sociales críticas.

Terminamos la sección mencionando el derrame de más de 2000 toneladas de fuel y sustancias tóxicas en el golfo de Vizcaya tras el hundimiento del carguero Grande America. La marea se extiende alrededor de 50km² y está causando un grave impacto en el ecosistema local, amenazando con llegar a las costas del golfo.

Unas notas finales

Este año ha comenzado con huelgas sonadas que, tanto pequeñas o grandes, como laborales o sociales, mantiene su sentido de clase y una herramienta de lucha para la clase trabajadora. Asimismo, ponemos el ojo en esas dos grandes huelgas en las periferias de las metrópolis capitalista: India y Bangladesh, donde se hace cada vez más evidente la necesidad de mejorar las condiciones laborales a través de la lucha de clases. La consolidación y crecimiento del movimiento obrero allá será decisiva para luchar contra las multinacionales de capital occidental en sus centros de producción. Además, pone sobre la mesa la cuestión del sujeto político: no hay que buscarlo bajo las piedras siguiendo criterios blancos y occidentales, sino que las encontramos allá donde exista un verdadero conflicto de clases. Aquí en Europa, las huelgas más importantes las hemos visto en Francia, y las del sector del taxi y del 8M en España, aunque si bien esta última el seguimiento no fue tan notable, las manifestaciones en muchas ciudades del territorio español fueron masivas. De estas dos huelgas extraemos dos grandes reflexiones clave: la necesidad de poner freno al neoliberalismo salvaje que supone la uberización evidenciada en las huelgas del taxi, y el potencial que tiene el movimiento feminista en estos días, del cual tenemos que aprender el resto como ejemplo de empoderamiento, trabajo constante y acierto. Además, pone sobre la mesa una cuestión imprescindible: la clase obrera es diversa y por tanto, la lucha de clases ha de ser interseccional.

Siguen candentes los temas relacionados con el auge de la ultraderecha, las próximas elecciones y el cambio climático. Temas que evidencian la urgente necesidad de construir una alternativa política real de caracter socialista con un programa que confronte con la del fascismo. Su crecimiento se debe a que han sabido adaptarse a los tiempos y ya tienen un proyecto político. Por ello, al fascismo no solo se ha de combatir desde las calles, sino también imprescindible combatirlo a través de un proyecto político que en sí mismo sea totalmente incompatible con la ultraderecha en sentido propositivo, no con el contra delante ni con el anti.

Sin duda, actualmente el cambio climático está siendo la amenaza a escala global más importante de este año y seguramente los próximos. La vorágine capitalista y su crecimiento infinito está amenazando gravemente la vida en la Tierra, cuyas consecuencias más visibles son la contaminación masiva, el agotamiento de los recursos naturales (combustibles fósiles principalmente), la destrucción de tierras y pueblos que la habitan, la pérdida de la biodiversidad y la extinción de especies… Los síntomas ya son sobradamente conocidos: aumento de las temperaturas medias globales, calentamiento de los océanos y alteración de las corrientes marinas, el deshielo de los polos, el agujero del ozono, el aumento de las condiciones meteorológicas extremas y catástrofes naturales, la extensión de enfermedades tropicales y especies invasoras, la subida del nivel del mar… Todas estas consecuencias las sufriremos las generaciones más jóvenes, y evidencia la necesidad de combatir el capitalismo antes de que este sistema destruya nuestro planeta. Los gestos individuales no son suficientes, las grandes multinacionales y la industria son los mayores responsables del cambio climático. Aquí, el potencial de cambio reside en el ecologismo radical y las luchas por la tierra de los pueblos indígenas, pues es en la defensa de sus tierras la clave para frenar megaproyectos extractivistas.

Una mirada hacia dentro, hacia el mundillo anarquista, la entrada de un compañero a las listas de la candidatura municipalista Más Madrid ha causado revuelos pero a la vez importantes reflexiones al respecto: se evidencia la falta de infraestructuras para sostener económicamente a la militancia en nuestra etapa adulta y un proyecto político que permita dotar a los movimientos sociales de una hoja de ruta que avance hacia el socialismo libertario. La influencia del anarquismo actualmente solo es a nivel local, y se hace cada vez más necesario la presencia a nivel macropolítico. Si bien, este nivel aún se nos queda lejos porque todavía no puede considerarse que el anarquismo sea un movimiento, ya que carece de estructura y organizaciones que trabajen bajo un mismo proyecto político y tenga inserción en la sociedad. Así es cómo de nuevo nos encontramos ante un momento en que lo electoral vuelve a estar en los debates de la opinión pública y nos encontramos por enésima vez la misma campaña por la abstención activa sin un programa que hable de vivienda pública, de negociación colectiva, de remunicipalizaciones, de servicios públicos, de economía social, … por poner algunos ejemplos. La razón de tener un programa es la de afilar las puntas de lanza para los movimientos sociales y legitimar las luchas que se dan a nivel local, ya que son la base y el tejido social real para poder implementar el programa. Este programa debe ser una firme apuesta por el socialismo libertario que confronte la ofensiva neoliberal y sus crisis eternas así como el avance del fascismo en este ciclo político.

Durante los próximos meses en España habrá elecciones y veremos cómo encararemos el ciclo político post-electoral, así como contemplamos la situación de Siria ahora sin el Daesh en el mapa pero con la amenaza de Turquía, Iraq e Irán, y las potencias occidentales que anuncian su salida pero no retiran sus efectivos en la zona. Miraremos también cómo evoluciona la coyuntura en América Latina con Bolsonaro en Brasil y el golpismo en Venezuela: en el primero por la escalada de la represión y el conflicto social y en el segundo, el petróleo donde EEUU quiere meter mano. Mientras tanto, en España, la amenaza del trifachito llama a la población a votar para evitar que ganen, pero sabemos que votando o no, las calles no pueden vaciarse. No debemos olvidar que nuestro poder real no está en la capacidad de voto, sino en nuestra capacidad de articularnos como pueblo soberano (parafraseando a Voltairine de Clerie relativo a la capacidad para parar la producción de la clase trabajadora).

Construyendo la utopia. Un año en la comuna internacionalista de Rojava

Construyendo la utopia. Un año en la comuna internacionalista de Rojava

Rok Brossa – Activista internacionalista y miembro de Rojava Azadî, colectivo de solidaridad con el movimiento de liberación de Kurdistán

Hablamos por última vez hace más de un año, poco antes de que Rok viajara de nuevo a Kurdistán, donde ha estado este ultimo año. Acudió allí como voluntario internacionalista, buscando contribuir a la revolución social del norte de Siria, donde tras las movilizaciones de 2011 se declaró una autonomía democrática el 19 de julio de 2012 en kobane. Desde entonces Rojava empieza a ser conocida a nivel internacional como proyecto revolucionario.

Cuéntanos dónde has estado, Rok.

En Rojava, el Kurdistán sirio, que ahora se conoce como la Federación Democrática del Norte de Siria (FDNS). Allí he estado trabajando en la Comuna Internacionalista de Rojava, un proyecto donde internacionalistas de diversos países hemos confluido para ser parte de la revolución.

En mayo de 2018 terminamos de construir la primera academia internacionalista de Rojava, un espacio donde poder aprender, apoyar y organizar los procesos de autonomía democrática y liberación de la mujer que se desarrollan en Rojava. La academia busca reforzar la dimensión internacionalista de esta revolución, estudiando la historia del internacionalismo revolucionario así como poniendo en común diferentes experiencias de nuestras sociedades de origen.

La convivencia y cooperación con la sociedad local y la autoadministración democrática, nos han permitido generar un proyecto muy interesante, donde gente de todo el mundo pueda encontrar un espacio de formación y puesta en práctica de otro modelo social. Este modelo busca dar respuesta a las inquietudes políticas de quienes queremos construir una sociedad distinta, emancipada del patriarcado y el capitalismo.

Cuéntanos qué es la Federación Democrática del Norte de Siria.

Rojava declaró su autonomía en 2012, conformandose como una autoadministración democrática organizada en 3 cantones, Cizire, Kobane y Afrin. Desde entonces, en base a un proyecto inspirado en el municipalismo libertario que llaman Confederalismo Democrático, han desarrollado diversas instituciones para resolver los distintos problemas sociales. La guerra contra el estado islámico ha condicionado en gran medida el desarrollo de este proyecto, y a medida que se iban liberando territorios del terror del daesh, se iban creando consejos locales que se integraban en la Federación.

La institución más básica de la Federación son las comunas de barrios y pueblos, donde vecinas y vecinos se encuentran de forma periódica para compartir sus problemas y buscar soluciones a nivel colectivo. Las comunas son el organismo básico donde se organiza la sociedad, coordinándose con las demás comunas cercanas en las ‘Meclise’ (Consejos), donde se encuentran para trasladar su situación y poner en común desarrollos y dificultades. Estos Consejos se coordinan con las municipalidades y las autoadministraciones de cada Cantón para resolver los problemas de mayor envergadura, aquellos que no puedan resolverse a nivel local. Los Cantones se coordinan en el recién formado MSD (Meclise Surya Democratic, Consejo Democrático de Siria), que funciona a modo de congreso de los pueblos.

La Federación también cuenta con diversas instituciones sociales enfocadas en temas específicos, como educación, salud, economía, ecología, liberación de la mujer, arte y cultura, autodefensa, justicia, etc. Cada comuna puede crear su grupo local sobre estos temas y coordinarse con las diversas instituciones. Podemos ver la FDNS como el paraguas bajo el que se agrupan un gran numero de proyectos democráticos a distinta escala, buscando generar un modelo social descentralizado y diverso donde organizar la sociedad de manera distinta, rehuyendo la centralización y homogenización que supone el modelo de Estado-Nación.

Para quienes no hemos ido, cuesta imaginar cómo funciona ese proyecto de confederalismo democrático. ¿Cómo funciona ese modelo de sociedad que se busca construir y en el que has participado? ¿Cómo se desarrolla, en uno de los contextos más complejos y violentos del mundo?

El funcionamiento es muy orgánico, basado en la libre asociación de las personas. Describirlo a nivel abstracto nos puede llevar a imaginar un complicado y extraño sistema, pero la realidad es que, tras esas estructuras, hay personas que se conocen y que conviven día a día. Y al final esa es la parte más importante, que la gente se da cuenta que pueden resolver sus problemas si se organizan a nivel colectivo.

Sin duda la característica más importante es la prioridad que dan a la liberación de la mujer. En la crítica al actual sistema capitalista que proponen, señalan el patriarcado como el principal elemento de opresión y dominación que sufre la humanidad. El movimiento de mujeres trabaja bajo esta premisa, pues tienen muy claro que ninguna sociedad puede ser libre si las mujeres no son libres, y los avances que han logrado para la situación de las mujeres son admirables.

El contexto de guerra sin duda añade grandes dificultades a la hora de organizar estos procesos, obligando a destinar muchas fuerzas y recursos a la autodefensa. Las YPG/YPJ, estructuras militares de autodefensa, han jugado un papel protagonista a la hora de hacer frente al daesh. Podemos ver como el Estado Islámico buscaba expandir su modelo en base al terror y la imposición, como es habitual en oriente medio, y de hecho en todo el mundo. Pero en cambio, el confederalismo democrático se expande en base a la libre adscripción, donde las instituciones de la autoadministración ofrecen a las diversas comunidades y entidades sociales unir fuerzas, colaborar conjuntamente para hacer frente a los problemas.

Para dar legitimidad al proyecto mimetizan ciertos procesos reconocidos a nivel internacional, como elecciones y organismos municipales, pero al final ves como la fuerza reside en las personas organizadas. En las elecciones comunales celebradas en septiembre de 2017, cerca de 4000 comunas eligieron sus nuevas copresidencias, formadas siempre por un hombre y una mujer, buscando así poner fin a la hegemonía masculina en la representación política. Esas elecciones autoorganizadas sirvieron para reforzar los lazos comunitarios, generando ilusión en miles de personas que votaban por primera vez en su vida, puesto que el Estado Sirio no reconocía la nacionalidad a mucha de la población kurda que reside en el norte del país. Y sin duda las diferentes comunas salieron reforzadas de este proceso, pues estas crecieron incluyendo a más gente que quizás antes no participaba.

¿Qué papel juega en esa sociedad la Comuna Internacionalista?

La comuna internacionalista es un marco donde gente de todo el mundo podemos aprender, apoyar y organizarnos como parte de la revolución. Es un espacio de encuentro y formación para internacionalistas, a la vez que una puerta para poner en práctica nuestras ideas, trabajando con la sociedad de Rojava. Como internacionalistas tenemos necesidades particulares que difieren de otras comunidades allí, como aprender el idioma, la cultura, la forma en que se organizan las cosas allí… También compartimos otras cosas, como las ganas de aprender sobre lo que allí acontece, el shock cultural al encontrarnos en una sociedad extraña, la ilusión de ver que otro mundo es posible… pero sobretodo la esperanza de encontrar inspiración y perspectivas allí, que nos ayuden a resolver los problemas que vivimos en nuestras sociedades de origen.

Por todo esto decidimos organizarnos, y tras algún que otro intento fallido, un grupo diverso de internacionalistas empezaron a juntarse para iniciar un proyecto nuevo. A medianos de 2017 se redactó el primer comunicado de presentación, y desde entonces hemos ido avanzando, compartiendo experiencias con gente de diversos países y aprendiendo lo que significa ser una comuna internacionalista en Rojava.

Trabajamos principalmente con el movimiento de juventud, pues la mayoría de internacionalistas tenemos edades tempranas. El movimiento de juventud en Rojava es el motor de la revolución, pues es la juventud la que trae energías y fuerzas para imaginar un mundo nuevo. Los movimientos revolucionarios siempre están vinculados a la juventud, y en Rojava se creó YCR (Yekitiya Ciwanen Rojava, Movimiento de Juventud de Rojava), que funciona como estructura autónoma, pero en coordinación con el movimiento general.

Muchas de las mujeres que viajan a Rojava se integran directamente en el movimiento de mujeres, que también cuenta con estructuras internacionales, como por ejemplo una casa internacionalista en Jinwar, el pueblo de mujeres. Eso hace que a veces la comuna suela tener una mayoría masculina, pero las mujeres internacionalistas también participan de las asambleas generales, aunque en su día a día trabajen con del movimiento autónomo de mujeres y no tanto en la Comuna Internacionalista.

Uno de los proyectos en los que nos hemos enfocado desde la Comuna es la ecología, y por eso hemos lanzado la campaña ‘Make Rojava Green Again’ (Hagámos Rojava Verde de Nuevo). Rojava se enfrenta a graves problemas climáticos y ambientales, por eso decidimos poner nuestro foco en temas relacionados con la ecología social. Además de construir la academia internacionalista con un perspectiva ecológica, hemos iniciado un proyecto de cooperativa de árboles para colaborar en la reforestación de Rojava. Empezamos a preparar la campaña a finales de 2017 para hacerla pública a finales de enero, pero justo entonces Turquía inició la invasión de Afrin.

¿Cómo viviste esa invasión de Afrin?

Buf, fue muy dura… Cuando el Estado Turco inició la ocupación militar, además de la campaña de ecología estábamos ya construyendo la Academia Internacionalista. La invasión nos obligó a retrasar nuestros trabajos para apoyar a las compañeras y compañeros que sufrían bajo los bombardeos y la invasión militar.

En una reunión de emergencia decidimos sumarnos los trabajos de resistencia, ayudando en labores de comunicación, traducción y apoyo social. Yo participe también en una delegación humanitaria que se realizó a finales de febrero, con el objetivo de documentar la solidaridad y la resistencia civil. Publicamos una serie de videos diarios durante la semana que estuvimos allí, poco antes de la evacuación de la ciudad. Estos videos buscaban documentar el día a día de la resistencia de manera subjetiva, compartiendo lo que vivimos y sentimos en Afrin. Y no puedo hablar de la invasión sin hablar también quienes perdieron la vida en el frente, luchando para defender Afrín de la ocupación del fascismo turco. No solo combatientes kurdos y civiles locales, también varios internacionalistas, como el brigadista gallego Baran Galicia (Samuel Prada), la compañera británica Helîn Qereçox (Anna Campbell), el Bretón Kendal Breiz (Olivier Le Clainche), el Islandés Sahin Hosseini (Haukur Hilmarsson), o el turco Sevger Ara Makhno, encontraron en Afrín el amargo final a sus vidas.

Pasado el torbellino de la operación militar, tuvimos varias reuniones para evaluar la situación y los procesos que vivimos. Fue muy intenso ver una perspectiva general de todo lo que aportamos como internacionalistas. Esa evaluación nos llevó también a iniciar un proyecto de radio llamado Vedenga Rojava (Ecos de Rojava), donde compartimos en inglés algunas experiencias de Afrin, retransmitiendo entrevistas con diferentes internacionalistas que participaron de una forma u otra en la resistencia. También compartimos algunos improvisados debates sobre la situación de las personas refugiadas que lograron escapar de los bombardeos, o de la población que quedó atrapada bajo la ocupación de combatientes de diversas facciones y grupos yihadistas apoyados por Turquía.

Es importante recordar que hasta enero de 2018, el espacio aéreo de Afrin estaba controlado por Rusia, pues es una región fronteriza con Latakia, donde se encuentra la única base naval de Rusia en el mediterráneo. Pero tras negociaciones entre Putin y Erdogan, se acordó la invasión de la única región de Siria que no había sufrido todavía por la guerra. Pocos días antes de iniciar los bombardeos, las fuerzas rusas terrestres que se encontraban en la región se retiraron y se instalaron en otros lugares, principalmente en zonas bajo control del régimen como Alepo. Se permitió a Turquía usar drones y aviones de combate en toda la zona, y los ataques turcos fueron brutales, con miles de muertos y más de 200.000 desplazados, como informaba el centro de infromación de la resistencia de Afrin.

¿Qué hace que de repente se produzca esa cooperación entre Rusia y Turquía, que al principio del levantamiento popular de 2011 tenían intereses opuestos?

A gran escala está el interés de Rusia por ganar influencia en las decisiones de Turquía, un importante miembro de la OTAN, mientras que Turquía busca extender sus fronteras sobre territorio sirio y continuar la guerra contra el pueblo kurdo. A más pequeña escala, encontramos los económicos entre Putin y Erdogan, pués justo después de la ofensiva en Afrin, Rusia empezó la construcción de “turk stream”, el gaseoducto que va a cruzar Turquía para proveer gas a Europa. Rusia llevaba tiempo persiguiendo este proyecto, que chocaba con los intereses de los países del Golfo y de EEUU. Así que a cambio de ese gaseoducto, Turquía pudo tener carta blanca para ocupar Afrin.

Rusia y Turquía han tenido enemistades históricas, y de hecho el escudo antimisiles de la OTAN durante la guerra fría se desplegaba a lo largo de Turquía. Su confrontación al inicio de la guerra en Siria era evidente porque apoyaban a bandos contrarios, llegando Turquia a derribar un caza ruso a finales de 2015. Pero la entrada de Rusia en el conflicto cambió el curso de la guerra, y las aspiraciones para derrocar a Assad como esperaba Erdogán se desvanecieron.

Cuando la coalición internacional contra el daesh decidió apoyar fuerzas kurdas de las YPG/YPJ de manera más activa, fuerzas de EEUU, Francia y otros miembros de la OTAN fueron desplegados en los cantones de Kobane y Cizire, imposibilitando a Erdogán atacarlos. En esta situación, el acercamiento con Rusia fue la forma que encontró para poder invadir el enclave de Afrin, el tercer cantón de la FDNS. Lo curioso es que esta invasión aprobada por Rusia e Irán se realizó con tecnología militar de la OTAN, como tanques, drones, aviones de combate… Y aunque había soldados turcos sobre el terreno la principal infantería eran grupos fundamentalistas, incluidos soldados que pertenecieron al Daesh, y que bajo nombres de diversos grupos islámicos enarbolaron la bandera del ELS (Ejército Libre Sirio) buscando así legitimar su invasión.

¿Quieres decir que hay miembros de Daesh que al colapsar el grupo se infiltraron en sectores del ELS?

Claro, hay comandantes que los reconoces en las fotos. Cargos relevantes de Daesh que en Afrín fueron vistos comandando diferentes grupos islamistas, y que usaron la bandera del ELS (Ejercito Libre Sirio) junto a la bandera turca. Esta fue una hábil jugada de Turquía, pues saben que ya no pueden usar la bandera del Daesh para sus operaciones como hacían antes. Están documentados numerosos casos donde soldados del Estado Islámico contaban con pasaportes sellados en Turquía, al igual que muchos de los fundamentalistas en Afrín. También fue evidente el uso que hicieron de algunos hospitales militares situados en territorio turco. Estos temas de banderas añaden a veces confusión al conflicto, y generaron situaciones bastante extrañas. Hubo declaraciones de grupos revolucionarios Sirios que fueron parte del ELS al principio, y que más adelante se integraron en las FDA (Fuerzas Democráticas Sirias, las fuerzas de autodefensa de la FDNS), que reaccionaron enfurecidos contra contra la invasión de Afrín. Para esos grupos ver la bandera del ELS usada con semejantes fines era insultante. En sus declaraciones señalaban que esta gente obviamente no era del ELS, pues este se formó en resistencia contra Asad primero y contra Daesh después, y no para masacrar la población en Afrin. Pero así fue como los comandantes islamistas apoyados por Turquía pudieron continuar en Afrín la guerra que perdieron en Kobane.

¿Qué papel juega Afrin en el contexto más amplio del país y la región?

En el contexto de la guerra en Siria, Afrin nos recuerda lo peor de lo que supone una guerra como esta, con varias potencias luchando por sus intereses sin tener en cuenta a la población que sufre las consecuencias.

La cuestión kurda, el mayor pueblo sin estado del mundo, fue determinante a la hora de iniciar el proceso de autonomía de la FDNS. A nivel político, buscaron una tercera vía entre el régimen de Assad, que les negaba su identidad kurda con una brutal represión y despotismo, y la oposición al régimen, que era una amalgama de diferentes grupos y movimientos sin un programa definido. Esta oposición estaba unida por elobjetivo de echar a la dinastía de Assad, pero no pudo consolidar un proyecto político propio, debido a toda la influencia de actores y potencias externas. A la vez, el movimiento kurdo llevaba años trabajando por su autonomía, y con las movilizaciones de 2011 aprovecharon la ventana de oportunidad para poner en práctica su propuesta de confederalismo democrático.

Cuando Turquía, que había apoyado grupos reaccionarios dentro de la oposición y también al propio estado islámico, vió la oportunidad para atacar Afrin, se sirvió de varios grupos islamistas para reforzar la ofensiva. El ejército turco combatió junto grupos fundamentalistas que habían luchado en zonas como Ghouta o Daara, aunque la mayoría de grupos armados que movilizó eran elementos de fuera de Siria, combatientes que acudieron a la región motivados por las llamadas del califato islámico. Esos movimientos de tropas fueron acordados en las reuniones de Astanà, donde Rusia, Iran y Turquia se reunieron para impulsar un proceso que contrarrestara la influencia de las reuniones de Génova, auspiciadas bajo el paraguas de la OTAN.

Rusia e Iran aceptaron esos acuerdos para poder ganar influencia en otras zonas de Siria. Es importante ver como un mes después de iniciarse la invasión de Afrin, el EAS (Ejército Arabe Sirio) inició una operación militar de gran escala en Ghouta oriental, con el apoyo de Rusia en el aire y de Iran en la tierra. Las tropas del regimen ocuparon así sin demasiadas complicaciones un importante territorio que llevaba años bajo el control de grupos rebeldes, pues muchos de los grupos armados se habían trasladado a Afrín.

EEUU se vió desplazado a un papel secundario, rol en el que la primera potencia militar mundial no se siente nada cómoda, y eso la llevó a realizar una serie de ataques con misiles contra objetivos militares del EAS. Pero fue una maniobra poco más que simbólica, una gran puesta en escena pactada de antemano a objetivos sin valor estratégico alguno. Vemos así como el espectáculo bélico que nos presentan los medios de comunicación de masas, es al final un teatro para vender sus narrativas, pues ningún actor realmente influyente hace ningún paso sin pactarlo previamente con los demás. Y al final, quien sufre las consecuencias es sobretodo la población civil, que ve su ciudad destruida por las bombas de la OTAN o de Rusia.

Pero en fin, la invasión militar en Afrín culminó con la ocupación del territorio, que quedó bajo control de Turquía. Un gran numero de población Siria, que había encontrado refugio previamente tras las fronteras turcas (hacinados en campos de refugiados), fueron conducidos a los hogares de quienes habían tenido que huir de las bombas. Pero estos se encontraron con una ciudad controlada por grupos fundamentalistas, que saqueaban los antiguos negocios y tiendas, que secuestraban y violaban a mujeres kurdas que habían permanecido en la zona, y que imponían unas normas y reglas basadas en la sharia y las interpretaciones más conservadoras del islam. A la vez, los cientos de miles de personas desplazadas por la invasión, se encontraron a merced de la sed y el hambre. Encontraron refugio en los improvisados campos que la autoadministración de la FDNS tuvo que organizar en la zona desértica de Shebba, y que no contaron con ningún apoyo de organismos internacionales para atender sus necesidades.

En un plano más general, podemos ver claramente como las potencias regionales y geopolíticas no van a permitir que triunfen las movilizaciones populares, ahogando los gritos de libertad y democracia bajo las bombas y las ocupaciones militares. EEUU busca mantener su hegemonía militar global, dando tumbos en un Oriente Medio que no entiende, y donde cada acción que emprende termina en una catástrofe para la población local. Rusia busca mantener viejas alianzas con Siria para asegurar su salida al mediterráneo, a la vez que hace alarde de su equipamiento militar para venderlo a los países de la zona. Turquía, histórico aliado de la OTAN en Oriente Medio, sueña con recuperar el esplendor de lo que fue el imperio Otomano, desviando así también la atención de los enormes problemas internos que afrenta, jugando a ser una potencia global mientras busca poner fin al movimiento kurdo. Arabía Saudí, principal apoyo de muchos grupos salafistas durante los levantamientos de 2011, ha visto frustrados su planes de un cambio de régimen en Siria. Irán mantiene gran influencia en la zona, con numerosas milicias campando a sus anchas tras haber participado intensamente en la lucha contra el daesh y contra otros grupos sunís. Las distintas potencias se dividen el país, secuestrando las luchas populares y buscando mantener el control de este estratégico enclave entre oriente y occidente. Pero no solo el enclave estratégico de Siria es determinante para las potencias internacionales, también lo son los recursos como el petróleo o el agua. Y como siempre quien sale perdiendo, es la población local.

¿Por qué se activa la solidaridad internacional en 2014 con la Autonomía kurda, y no en 2011 cuando estallaron las protestas ciudadanas en buena parte de Siria? ¿Conecta la causa kurda mejor con el Internacionalismo?

Yo creo que hay varios motivos, y uno de los que quiero destacar es el papel que jugaron los medios de comunicación de masas, pues al final es el que menos me gusta pero el que más influencia tiene.

En 2011 las primaveras árabes sacudían diversos países, pero el foco mediático se centró sobretodo en Egipto, donde se logró derrocar a Mubarak, dejando otros países como Siria un poco más alejados del foco de atención. También aquí se vivía toda la movilización del 15M, de forma que la masa activista se centró en temas locales y no tuvo mucha capacidad para mirar hacia afuera.

Pero 2014 fue el año de la expansión del Estado Islámico (ISIS, por aquel entonces), cuando televisiones y redes sociales en todo el mundo fueron inundadas con sus brutales videos. A principios de agosto, poco después de darse a conocer al mundo con su propaganda, llevaron a cabo el genocidio contra la población ezidi en Shengal, al noroeste de Iraq. La gran desinformación sobre la región hizo que muchos medios de comunicación hablaran equivocadamente de un genocidio contra población cristiana, cuando los ezidis practican su propia y particular religión y además hablan kurdo. Y fueron precisamente las guerrillas kurdas del PKK las que rompieron el asedio del daesh, liberando a la población ezidí que sobrevivió al genocidio.

Cuando empezó el asedio de la ciudad de Kobane en septiembre, la diaspora kurda se movilizó rápidamente para evitar otro genocidio, y mucha gente se solidarizó con la resistencia de la ciudad asediada. El apoyo aéreo de la coalición internacional contra el daesh llevó las imágenes de Kobane a varias portadas, y cuando finamente se liberó la ciudad, mucha gente lo celebró. Esa épica victoria fue transmitida por muchos medios de comunicación, llegando a conectar con mucha gente que no había escuchado hablar antes de Siria. La narrativa occidental presentaba al Estado Islamico como el mal definitivo, y cuando las YPG/YPJ lograron derrotarles rompiendo el asedio, se convirtieron rápidamente en figuras heroicas. Poco se hablaba del proyecto revolucionario, de la lucha antipatriarcal y de las aspiraciones socialistas del movimiento de liberación kurdo, pero la imagen de la guerrillera kurda con el kalashnikov dio la vuelta al mundo.

Esa victoria dio legitimidad al movimiento kurdo, que llevaba años sin demasiada atención a nivel internacional. Las acusaciones de organización terrorista con que se etiqueta el PKK quedaron relegadas a un segundo plano ante la épica victoria en Kobane. Esa creciente solidaridad, que podría haberse desvanecido rápidamente al desaparecer de las portadas, fue una oportunidad que el movimiento kurdo estaba listo para aprovechar. A diferencia de las protestas ciudadanas, espontáneas y a menudo efímeras, el movimiento kurdo cuenta con una estructura organizada durante décadas. Aprovecharon la atención para dar a conocer su proyecto político, con principios feministas, ecologistas y comunitarios, con el que muchos activistas y grupos políticos se pudieron identificar. El giro ideológico que han hecho en las ultimas décadas, donde ya no buscan construir un Estado-Nación kurdo sino una sociedad libre y revolucionaria a nivel global, tiene un perspectiva completamente orientada al internacionalismo. Eso ha permitido a internacionalistas de todo el mundo, como yo mismo, encontrar en Rojava un espacio donde aprender de la revolución que están construyendo. Al igual que las brigadas internacionales que vinieron a España en la revolución de 1936, Rojava es hoy el lugar donde se escribe la historia del internacionalismo.

¿Es posible un modelo de sociedad así en otros lugares… en países occidentales, por ejemplo?

En Occidente da la impresión de que el modelo de sociedad está roto, pero sigue funcionando por inercia. Las instituciones no permiten autonomía para que las personas podamos gestionar nuestras vidas. Allí (en Oriente Medio en general) la sociedad es mucho más humana, más orgánica, menos robot. Además, el embargo económico que se vive en Rojava hace que las dinámicas neoliberales no puedan expandirse como lo hacen en occidente. Eso ha actuado como dique de contención contra empresas multinacionales, propiciando la expansión del proyecto anticapitalista que proponen. El modelo de cooperativas y estructuras económicas basadas en el apoyo mutuo, han sido la base sobre la que organizar la sociedad a nivel económico. También ha sido determinante la capacidad de autodefensa para frenar la contrarevolución reaccionaria del Estado islámico, que cogió a los revolucionarios sirios por sorpresa y dañó enormemente su proyecto. La experiencia militar del movimiento kurdo fue capaz de hacer frente al terror del daesh, permitiendo que Rojava prosperara.

Pero en occidente la situación es muy distinta, el capitalismo y el modelo de Estado-Nación ocupa hoy un puesto totalmente hegemónico en nuestras sociedades. Una sociedad así es posible en occidente si trabajamos durante muchos años para construirla, pero no va a suceder pronto. No obstante, en otros lugares, las situaciones son más propicias. Mucha gente ha comparado Rojava con Chiapas, en América Latina, donde las comunidades zapatistas llevan más de veinte años desarrollando su modelo de autonomía.

Vemos así como las ideas que proponen pueden ser muy útiles a la hora de recuperar un horizonte revolucionario, de imaginar de nuevo mundo donde quepan muchos mundos. Desde aquí a veces puede parecer sencillo leer sobre el modelo social que proponen para tratar de implementarlo, pero allí puedes ver lo que significa realmente hacer una revolución. Y sin duda en occidente estamos muy lejos de ese escenario. Llegando a este punto puede que nos preguntemos ¿Debemos aceptar la imposibilidad de hacer la revolución en nuestras tierras e ir todo el mundo a Rojava? Allí tienen muy claro que esta no es la solución. Un Kurdistán libre y socialista rodeado de países y potencias capitalistas no tiene ninguna posibilidad de supervivencia, y le esperaría el mismo destino que lo que ocurrió a la URSS después de la revolución soviética, a la revolución española de 1936, a la comuna de París de 1971, o a la propia revolución Siria. En un mundo globalizado, la revolución tiene que ser global.

Sin duda habrá lugares y procesos revolucionarios que acelerarán este proceso, pero también el fascismo está acumulando cada vez más fuerza e influencia, especialmente en occidente. Si queremos evitar que un totalitarismo corporativo se apropie poco a poco de nuestras sociedades, sin duda Rojava es hoy la mejor escuela.

¿Hacia dónde va el Internacionalismo hoy?

El internacionalismo va hacia un lucha global e interseccional, a un movimiento de resistencia de los pueblos indígenas, de las mujeres, de la gente joven… va hacia una confluencia democrática y diversa capaz de desafiar los sistemas de poder centralizados.

Las luchas antiglobalización fueron un punto de inflexión para los movimientos de izquierda de todo el mundo. Las formas de organización tradicionales se vieron desbordadas por un sistema capitalista hegemónico, por unas corporaciones multinacionales capaz de imponer su agenda a los propios Estados-Nación. Estos han perdido soberanía y se han visto relegados a meros instrumentos del capital financiero. La globalización se consolidó, y los movimientos antiglobalización se vieron atrapados en contradicciones que no estaban preparados para superar. Pero los aprendizajes y experiencias sirvieron para iniciar procesos de reflexión, y eventos como las contra-cumbres internacionales de los G8 o G20, ayudaron a conectar grupos y movimientos desafiando la visión campista heredada de la guerra fría.

Las utopías socialistas, que habían perdido su potencial revolucionario cuando perdieron su visión internacionalista aceptando el marco del Estado-Nación, nos recuerdad que la revolución será internacionalista o no será. Los movimientos internacionales de trabajadores de los siglos XIX y XX fueron un precedente que debemos recordar. Debemos aprender de sus errores y trabajar para no volver a cometer esos mismos errores. También debemos tener presente que la forma de construir organizaciones a nivel internacional se basa en contar con organizaciones a nivel local. Creo interesante recuperar el eslogan ampliamente usado por grupos y organizaciones ecologistas “Piensa globalmente, actua localmente”, pues no debemos crear superestructuras mundiales vacías de contenido. Debemos generar movimientos democráticos locales y diversos, capaces de encontrar puntos en común en base al apoyo mutuo y a una visión democrática a nivel global.

Esos movimientos han existido siempre en nuestras sociedades, pero se encuentran fragmentados y sin capacidad de confluir en objetivos comunes. La falta de perspectiva a la hora de imaginar otro mundo es el mayor problema, parece que nos hemos creido la sentencia de la dema de hierro cuando proclamó que “no hay alternativa” al capitalismo. Quienes sabemos que eso es falso, debemos esforzarnos para demostrar que otro mundo no solo es posible, sino que es necesario.

Por ultimo quería preguntarte por Idlib. Recientemente está habiendo muchos movimientos en la zona, y parece que las operaciones militares pueden empezar en cualquier. ¿Como afectará esta situación a Siria y a la FDNS?

Idlib es el ultimo gran bastión de los grupos rebeldes que se oponen al régimen de Bashar al-Assad. Eso significa que más de tres millones de personas se encuentran viviendo en este territorio. Civiles que han huido de los bombardeos del EAS y de Rusia, conviven con grupos fundamentalistas y combatientes que desertaron del daesh cuando este colapsó, además de diversos grupos islamistas como los grupos herederos del frente Al-Nusra, rama de Al-Qaeda en Siria.

Turquia ha instalado 12 puntos de observación militar que rodean el perímetro interior de Idlib, y Rusia e Iran han hecho lo mismo en el perímetro exterior. Tras la reunión entre Putin, Erdogán y Rohani celebrada en Teheran a principios de septiembre, sin presencia de los grupos rebeldes ni tampoco de gobierno de al-Assad, muestra el tipo de negociaciones que se están llevando a cabo. Las potencias externas discuten y acuerdan conforme a sus planes y agendas, sin tener en cuenta la opinión de la gente que vive en Idlib. El conflicto militar parece inevitable, y es probable que EEUU trate también de jugar algún papel si las cosas no van como esperan. Hasta hay rumores de posibles operaciones del ejercito chino, pues miles de combatientes uigures afiliados al partido islámico de turkistan, que cuentan nacionalidad china y años de combate en Siria, se encuentran en Idlib. China lleva tiempo en conflicto con la insurgencia uigur, y ya anunció que no tolerará que esos combatientes regresen dentro de las fronteras del gigante asiático.

Turquía probablemente trate de desplazar sus grupos más fieles a Afrin, que colinda con Idlib y que ahora se encuentra bajo control turco, para continuar su guerra contra Rojava. Pero desde la evacuación de la ciudad de Afrin en marzo, la resistencia de las YPG/YPJ ha continuado en forma de guerra de guerrillas, con ataques contra lideres de grupos fundamentalistas islámicos y contra puestos militares turcos.

Las FDNS, que recientemente había iniciado conversaciones oficiales con el régimen enviando una delegación diplomática a Damasco, están discutiendo cuestiones de gran relevancia como la propia estructura del Estado Sirio. El objetivo que persiguen es redactar una nueva constitución que comprenda Siria como un estado federal, concediendo autonomía a la FDNS. Esta propuesta cuenta con discretos apoyos entre el cuerpo diplomático ruso en Siria, pero con mayor oposición entre diplomáticos de Irán. Sin duda estas negociaciones en curso pueden influir en el rol de la FDNS en la operación en Idlib. Un punto caliente sera la región de Shebba, donde se encuentra la ciudad de Tal Rifat que Turquía aspiraba a conquistar con su ocupación de Afrín, pero que quedó bajo la protección mixta del régimen Sirio y las fuerzas kurdas. Es en esa zona donde se encuentran los campos de refugiados de los miles de desplazados de Afrín, y que Turquía ya ha empezado a atacar de manera intermitente con fuego de mortero.

El reciente acuerdo entre Putin y Erdogán para generar una nueva zona de ‘pacificación’ o ‘desecalada’ del conflicto, le da un mes de plazo a Turquia para separar a sus grupos fieles de los que serán considerados ‘terroristas’, marcando como principal objetivo la red de Al-Nusra y su nueva coalición llamada Hay’at Tahrir al-Sham. Probablemente pasado este plazo la ofensiva en Idlib será inevitable.

Sin duda esta va a ser una guerra sucia en muchos aspectos, incluido el frente de la información. Durante toda la guerra en Siria hemos presenciado un brutal intoxicación informativa, con un gran numero de medios difundiendo grandes cantidades de noticias falsas acorde a sus intereses. Legitimar las acciones militares de las diferentes potencias en Siria es clave, y vamos a ser testigos de una avalancha de informaciones prediseñada para inundar las redes sociales, buscando manipular la opinión pública acorde a los intereses de cada potencia. La información es poder, y Siria es el primer ejemplo de la manipulación informativa en las guerras que viviremos en este siglo XXI.

Enlaces del mes: Agosto 2017

El mes vacacional por excelencia no está exento de conflictos. Mientras los temas principales a pie de calle y en las redes son las vacaciones, Juego de Tronos y memes, al otro lado del muro hubo conflictos laborales, atentados, la ofensiva de Raqqa, turismofobia y una historia de supervivencia. Os dejamos pues una recopilación con lo que más nos ha conmovido y llamado la atención.

Abrimos mes con la desaparición de Santiago Maldonado, un activista que se solidarizó con los mapuche en territorio argentino y desapareció aquel día 1 de agosto tras un operativo represivo sobre la comunidad de Cushamen, en la provincia de Chubut. A un mes de su desaparición forzada, por todo el mundo nos preguntamos ¿DÓNDE ESTÁ SANTIAGO? Exigiendo su aparición con vida.

Nos llega también un texto que, a pesar de haber sido escrito unos 2 años atrás y haberse publicado en estas fechas, plantea cuestiones extensas y claves sobre las estrategias -o falta de ellas- en el movimiento libertario. En concreto, se trata de una crítica que desmiente las idealizaciones, la mitología y las leyendas en el movimiento libertario inyectando unas buenas dosis de una realidad llena de contradicciones e imperfecta.

Sobre la estimatización social a la que se somenta a las personas neurofuncionales o con patologías mentales poco se ha hablado, y creemos erróneamente que este problema sea individual, o los tratamientos existentes son eficaces y accesibles, o que unas simples palabras de ánimo ayudarían adecuadamente.

La historia de supervivencia mencionada al principio es la de una madre a la cual le quieren quitar los hijos por la demanda de su maltratador. Se trata de Juana Rivas, una madre luchadora junto con sus hijos que permaneceron siempre a su lado. Un maltratador jamás será buen padre.

A raíz de un ataque que no pasó a mayores contra un bus turístico en Barcelona, y del rechazo hacia el turismo masivo durante este verano, se puso de moda la palabra turismofobia. No obstante, la cara oculta del turismo es precariedad laboral, degradación y gentrificación de los barrios y expulsión de vecinas. La repercusión del turismo masivo sobre una ciudad la podemos encontrar en Venecia, donde casi ya no hay población local y se ha convertido en un parque temático y parada de megacruceros.

Para ir abriendo boca con temas sindicales, CNT ha realizado una escuela de verano para sus afiliados y afiliadas en Traspinedo, Valladolid. Un momento para aprovechar verse las caras y consolidar la línea sindical. También podemos conocer aquí la historia del sindicalismo revolucionario, remontándonos a tiempos de auge del movimiento obrero junto con el marxismo y el anarquismo.

Sobre conflictos laborales, encontramos una entevista a un afiliado de la seccion sindical de CNT en el metro BCN tras finalizar las jornadas de paro meses anteriores. Aquí nos explica Álvaro los motivos que les llevaron a iniciar un conflicto laboral con TMB: externalizaciones, temporalidad, falta de contratación…

Sin duda, una de las huelgas más sonadas es la que se convocó en el aeropuerto del Prat por trabajadores y trabajadoras de EULEN, una empresa que consiguió el concurso para prestar el servicio de control del aeropuerto. Dicha huelga se inició el 14 de agosto. Durante el curso de la huelga, tanto el Gobierno central como la Generalitat se pusieron de acuerdo en poner a la Guardia Civil a sustituir las funciones de los trabajadores. Como anécdota, un ejemplo de dignidad fue la suspensión de la huelga a causa del atentado en las Ramblas el día 17. Finalmente el conflicto termina a favor de la plantilla con un complemento de 200€ que debe abonar EULEN junto con los salarios mensuales. Una victoria más de la clase trabajadora que celebramos.

La repercusión mediática de la huelga demuestra una vez más que cuando se alteran los flujos de capital, y a la que el gobierno no duda en responder con la militarización de la huelga. Además, esta huelga se ha dado en un contexto de supuesta recuperación económica tras una serie de privatizaciones que no llega a verse reflejado en la contratación, derechos laborales y salarios. Así lo expresaba José Luis Carretero en su artículo: Aquí, precisamente, encontramos una de las claves del presente: la que vincula las privatizaciones con el ataque contra los salarios y las condiciones de vida de la clase trabajadora, la que expresa la potencia de desestructuración social que tiene un capitalismo trasnacional y desregulado, animado por un hambre voraz de superbeneficios.

Tenemos también el testimonio de un vigilante sobre cómo ha vivido el conflicto laboral, donde el boicot lo realizaba la Guardia Civil y la presión empresarial comprometía la seguridad de los ciudadanos.

Otras huelgas no tan sonadas, en una encontramos la convocada por CGT y USO que afectó al servicio de a bordo de Renfe, sin repercutir en el funcionamiento habitual de los horarios y los trenes. Y otra, en Canarias, donde hubo un amplio seguimiento de la convocatoria de una huelga indefinida entre la plantilla de la entidad pública Centro de Arte, Cultura y Turismo.

Agosto también ha sido agitado. En Charlottesville los neonazis y supremacistas blancos convocaron marchas en dicha ciudad, a la cual respondieron multitud de colectivos y organizaciones antifascistas. Allí se produjo un atentado neonazi contra un grupo de manifestantes atropellando a una veintena de personas, dejando una asesinada: Heather Hayer. No nos quedaremos pasivas ante este crimen de odio.

Unos días más tarde, se produjo otro atentado yihadista en la Rambla de Barcelona y un intento en Cambrils. Entre el miedo y el caos, la gente solidaria y los movimientos sociales de Barcelona respondieron y rechazaron los mensajes oportunistas de odio vertidas por la derecha, así como se señaló a los culpables de financiar al Daesh.  Ante los mensajes de odio hacia la comunidad musulmana, ésta respondió con el apoyo de la población barcelonesa, y aquel sábado 26, miles de personas salieron a las calles en rechazo a la hipocresía de las autoridades. Como anécdota, la amenaza del Daesh nos deja sin embargo una buena tirada de memes.

Tampoco hemos de olvidar los muchos atentados yihadistas ocurridos en otras partes del mundo que no reciben tanta atención mediática como los cometidos en suelo europeo. Estos atentados son mucho más sangrientos y dejan más muertes que se cuentan como cifras, no como persona.

Por último, la ultima superviviente de la matanza de casas viejas nos dejaba. Descanse en paz, Catalina.

Entrevista a la Brigada 19 de Julio, proyecto de solidaridad internacional con Kurdistán

La Brigada 19 de Julio es un proyecto de solidaridad internacional con Kurdistán, cuya iniciativa parte de un grupo de jóvenes de Madrid. Están organizando un viaje este próximo verano a territorio kurdo en Iraq para realizar actividades de cooperación con la sociedad civil kurda y las instituciones locales.

– Para empezar, nos gustaría conocer la coyuntura actual del Kurdistán de manera resumida. ¿Cuál es su realidad geográfica, política y social? ¿Cuál es su situación actual desde el año 2012?

La realidad sociopolítica y geoestratégica de Kurdistán es muy compleja. En primer lugar porque aunque hablemos de Kurdistán, la realidad es que a nivel político su territorio se encuentra muy fragmentado. Tanto es así que a día de hoy se encuentra dividido entre los Estados de Iraq (Bashur), Irán (Rojhilat), Siria (Rojava) y Turquía (Bakur). Esta división impuesta con el final del Primera Guerra Mundial y el desmembramiento del Imperio Turco-Otomano es central para comprender tanto la historia de la sociedad kurda como su situación actual.

Si nos centramos en dibujar la coyuntura actual la realidad es que es muy diversa atendiendo a los diferentes conflictos y condiciones sociopolíticas que se dibujan para cada una de las regiones. En el territorio turco continúa existiendo un grado de represión tremendo. Desde la prohibición de cualquier manifestación de la cultura kurda a la destitución y encarcelamiento de cargos políticos kurdos, pasando por torturas, asesinatos, toques de queda y bombardeos y ataques militares que comienzan a desbordar ya las fronteras turcas y a extenderse al norte de Iraq y Siria. Además, desde el inicio de la Guerra de Siria en 2011, el Estado ya autoritario de Erdogan[i] ha entrado en una deriva personalista arrolladora que culminó hace unos pocos meses con la reforma constitucional que amplía aún más sus atribuciones políticas.

Rojava, el territorio kurdo-sirio, es sin duda el que arroja más esperanza sobre las posibilidades y triunfos del movimiento político del Confederalismo Democrático. Una vez que las fuerzas estatales se desmoronaron en el 2011, toda la región comenzó a organizarse de manera autónoma hasta llegar a declarar su autonomía el 19 de julio de 2012. Desde entonces, con una distribución territorial basada en las comunas autónomas confederadas y con sus propias unidades de autodefensa (YPG e YPJ), las kurdas se han convertido en el referente político y organizativo de la zona. En particular porque han demostrado ser las únicas capaces de hacer frente de manera efectiva al ISIS[ii], hasta el punto de haberles hecho retroceder en diferentes puntos. La resistencia y liberación de la ciudad de Kobane en 2015 se ha convertido en el símbolo de esta lucha de oposición a DAESH[iii], que a día de hoy lleva a los kurdos a tener un papel central en la organización de las Fuerzas Democráticas Sirias, con participación de los EE.UU.

Es más difícil, en cambio, obtener información de lo que sucede en el Kurdistán iraní. Más allá de algunas noticias que hablan también de enormes grados de represión y de la oposición explícita del régimen iraní a cualquier movimiento en la dirección de una autonomía kurda, la opacidad sobre la actuación en dicho territorio es muy grande.

En último lugar se encontraría el que quizá es el territorio con mayor complejidad política de todos los que componen Kurdistán, Bashur. Este es el único que como resultado de las luchas del s.XX fue capaz de articular un gobierno autónomo aunque inserto en la estructura del Estado iraquí, denominado como el KRG. Este gobierno, que cuenta con una soberanía bastante elevada y con sus propias tropas militares, las conocidas como peshmergas, están jugando un papel ambiguo y en ocasiones trágico en los acontecimientos de los últimos años. Paradigmático de este papel fue su abandono de las yezidíes frente al ataque del DAESH en el año 2014, que se saldó con un genocidio en masa de la población yezidí[iv] que sólo se frenó gracias a la intervención de las YPG[v] e YPJ[vi] que acudieron desde las montañas sirias. Así la actualidad es la de un conflicto abierto entre la creciente influencia del proyecto del Confederalismo Democrático en territorio iraquí y un KRG que, en tanto que aliado estratégico de Turquía, condena la presencia de las tropas autónomas kurdas en su territorio y continúa trabajando por conseguir una independencia total en su territorio.

– Entendemos el confederalismo democrático como un proyecto político de paz para el Oriente Medio. ¿En qué consiste, es decir, sus bases ideológicas, influencias e inserción en la sociedad kurda? 

El Confederalismo Democrático ha sido fruto de un replanteamiento general del proyecto que había articulado la praxis del PKK[vii] en las últimas décadas. Influidos por trabajos como los de Wallerstein[viii] y por la propuesta del municipalismo libertario de Bookchin[ix], a día de hoy sus principios rectores son:

  • La Autonomía Democrática: la pretensión es romper con el tipo de autoridad que se aplica de arriba a abajo para que la población pueda desarrollar sus propias instituciones colectivas autónomas. Esto por supuesto implica organismos de gestión y gobierno como las comunas de aldea o las asambleas de barrio, pero no se limita a ello. A día de hoy proliferan en los lugares donde el proyecto está pudiendo desarrollarse asociaciones autónomas de base que cubren ámbitos como la producción, la formación, el apoyo entre mujeres o la autodefensa armada de la población.
  • La ruptura con la idea de Estado-Nación y el nacionalismo: una organización de base como la anteriormente descrita es incompatible y antagónica con un Estado-Nación, estructura que históricamente ha tendido a incorporar y administrar cada vez más ámbitos de la reproducción de la vida (educación, sanidad, etc.). Esta gestión muchas veces ha sido abrazada por la población pero en el grueso de los casos se ha impuesto gracias a la existencia de fuerzas militares y policiales, a un monopolio legítimo de la violencia que es incompatible con el tipo de autodefensa propugnada por el Confederalismo democrático. Ahora, de esto no se deriva una postura nacionalista y belicosa. En el análisis de este proyecto político la principal fuente de conflictos en Oriente Medio ha sido precisamente la intolerencia étnica y religiosa alimentada por el combustible del nacionalismo militarista. De ahí que su proyecto, que es en el fondo una propuesta de paz para la zona, pase por el respeto a la diversidad cultural y religiosa y por el trato fraterno entre ellas.
  • El Confederalismo Democrático: la crítica al modelo de Estado-Nación no es sinónimo de hacer desaparecer toda estructura organizativa a gran escala. En este sentido lo que se plantea es que todo principio que no pueda ser resuelto en las comunas asamblearias democráticas pase a ser resulta por estructuras confederales que se organicen en torno al principio de autonomía democrática. Vemos pues una recuperación de la propuesta libertaria clásica en la que se designan portavocías rotatorias y revocables que actúan como cadena de transmisión de las necesidades de las diferentes comunas.
  • La liberación de la mujer: una de las prioridades del Confederalismo Democrático es trabajar activamente por revertir la situación de sumisión de las mujeres. Para ello se han construído organizaciones y unidades de autodefensa exclusivamente femeninas que definen las necesidades y propuestas de las mujeres para la sociedad. De hecho se han habilitado programas de formación, cooperativas de trabajo e incluso una reformulación epistemológica del saber, la jineoloji, desde un punto de vista femenino.
  • La sostenibilidad ecológica: una de las improntas más fuertes de Bookchin en el Confederalismo Democrática, más allá de su apuesta por una organización de base libertaria, es la centralidad que se otorga a la cuestión ecológica en su relación con lo político. Siguiendo su estela la tierra entra como un actor fundamental en la organización de las relaciones sociales y productivas. El objetivo es abandonar la idea de la naturaleza como un objeto al servicio de un mundo humano separado y autónomo para más bien entender las comunas como una parte más de una biosfera diversa y hoy dañada. Por ello la necesidad de una organización de la producción, la alimentación, la construcción, etc. que tome en cuenta las limitaciones del planeta y deje atrás las nocividades de la sociedad industrial.

A día de hoy el grado de implantación de esta propuesta es muy diverso. Aunque compartido por un sector amplio de la sociedad kurda, y presente en todos sus territorios de manera desigual, el referente principal para entender y vivir lo que hay de revolucionario en esta propuesta es Rojava. Y es así porque la relativa desaparición del Estado sirio y la capacidad de maniobra que le otorga la independencia conseguida desde el año 2012, ha hecho que sea en este territorio en el que, pese a las limitaciones de la guerra, más se haya podido desarrollar cada una de las patas que articulan el Confederalismo Democrático. Existen, en cualquier caso, experiencias más aisladas en otros territorios que también están construyendo hoy este nuevo horizonte político, por ejemplo la ciudad que nos proponemos visitar en Iraq: Makhmur.

– Desde el Kurdistán sirio se está llevando a cabo una crucial lucha contra DAESH (Estado Islámico) y además una profunda transformación social y autogobierno democrático ¿De qué manera está influyendo la revolución que está sucediendo en Rojava a toda la región?

Es muy interesante pensar hoy que Oriente Medio se ha convertido en el reflejo y el anticipo de lo que puede ser en un futuro no muy lejano la normalidad en todo el mundo: conflictos geopolíticos por recursos energéticos, recrudecimiento de los autoritarismos políticos, repunte de los integrismos religiosos, migraciones forzadas (tanto climáticas como políticas), conflictividad, etc. No es difícil asociar estas categorías a los principales actores en la zona, a todos menos al movimiento kurdo. Frente a este panorama más bien desolador la gente de Rojava ha decidido oponer la autonomía, el autogobierno, la solidaridad, la autodefensa, la liberación de la mujer, la ecología… Y es por ello que su propuesta es tan importante. Primero porque resulta esperanzador que en un contexto tan oscuro pueda aparecer una propuesta como esta. Pero segundo porque probablemente guarde la respuesta a los problemas de Oriente Medio hoy y de todo el mundo en no demasiado tiempo.

El hecho de que su organización, tomando como pilar las autodefensas de las YPG e YPJ, haya demostrado ser la más efectiva para hacer frente tanto a la represión autoritaria del Estado turco como al neointegrismo del DAESH, ha supuesto una lección para el mundo. Tanto es así que hasta los EE.UU se han visto obligados a tomarlas como interlocutoras y aliadas estratégicas en la lucha contra el DAESH en la zona. Pero también está siendo una experiencia ejemplarizante para todo el resto de población en la zona que están sufriendo la barbarie de los diferentes bandos en liza. El ver que es posible hacer las cosas de otro modo unidos al deseo kurdo de instaurar una convivencia pacífica en el marco de la extensión del Confederalismo Democrático está haciendo posible que mucha otra población comience a organizarse siguiendo estos principios políticos y abandonen la fe en Estado y religiones. Ojalá la tendencia continúe y suceda que esta alternativa al infierno de la región pueda llegar a hacerse mayoritaria, y eventualmente extenderse al resto del mundo.

– Dado que en Rojava se desarrolló mejor debido, por un lado, a años de luchas previas y acumulación de fuerzas en torno al PYD[x], y por otro, al contexto de un vacío de poder al retirarse Al Assad del norte, ¿cómo se está desarrollando el confederalismo democrático en Iraq?

Cómo comentábamos en algún otro lugar, el desarrollo del Confederalismo Democrático en Iraq está siendo mucho más dificultoso. El hecho de que el tronco del que parte el mismo sea el PKK ha sido la excusa perfecta para que el Gobierno Autónomo Kurdo en Iraq, el KRG, condene el proyecto en base a su alianza estratégica con Turquía. Así los territorios en los que comienzan a aparecer tímidos intentos de replicar las experiencias sirias se encuentran con la crítica, y muchas veces incluso la oposición militar, de las peshmergas del KRG. Esto no ha impedido, en cambio, que ante las repetidas traiciones del KRG y la necesidad de defenderse del DAESH muchos territorios, como el de los yezidíes, se hayan incorporado plenamente al proyecto confederal. Sin embargo los obstáculos son continuos: bloqueos militares, requisa de bienes, escaramuzas… La ciudad de Makhmur, otro de los referentes confederales iraquíes, amanecía hace poco más de un mes cercada por las peshmergas en un intento de sofocar y controlar la revolución democrática en la ciudad.

No podemos tampoco olvidar la amenaza creciente que está suponiendo la represión turca, que va desde la acción de sus servicios secretos (detenciones, amenazas, torturas) hasta directamente el bombardeo reciente de algunas zonas al norte de Bakur.

– ¿Por qué elegir el nombre de Brigada 19 de julio? Y, ¿cuáles han sido vuestras motivaciones encaminadas a iniciar este proyecto?

Elegimos el nombre de ‘Brigada 19 de Julio’ inspiradas por algunos de los hechos que se han desarrollado en dicha fecha. Por un lado el inicio de la Revolución Social Española[xi] en 1936, experiencia inspiradora del tipo de mundo al que aspiramos construir. Por otro, la victoria de la Revolución Sandinista contra el dictador Somoza en Nicaragua en 1979, un ejemplo notable del poder conjunto de la población organizada y la solidaridad internacional. Por último, la independencia de Rojava del estado Sirio en el año 2012, pistoletazo de salida de la articulación más extensa y completa del confederalismo democrático.

Todas estas fechas recogen gran parte de las motivaciones y convicciones que nos han llevado a poner en marcha este proyecto. Y es que pensamos que hoy es más necesario que nunca reivindicar que sigue siendo igual o más necesario que nunca transformar radicalmente el mundo que habitamos. La insostenibilidad en todos los niveles que nos atraviesa (económica, cultural, vital, psicológica, ecológica) hace imperativo poner en marcha iniciativas que nos permitan reapropiarnos de nuestra vida y de nuestro mundo.

En estas luchas el internacionalismo es central, sobre todo ante un horizonte de problemas que son también globales, y por ello pensamos que es una buena idea poder unirnos a las kurdas en su lucha para también aprender de ella a la hora de emprender las nuestras propias.

– ¿Cuál es vuestro destino en el Kurdistán iraquí? ¿Qué aprendizajes esperáis desarrollar en el territorio y de qué manera podéis echar una mano por allí?

Viajaremos a Makhmur, una ciudad que se encuentra a unos 100km al suroeste de Mosul. Makhmur es una ciudad fruto de la huida y la migración de las habitantes de distintos pueblos de Bakur (Kurdistán turco), en la frontera con Iraq.

En 1994 el Estado turco atacó a diferentes pueblos kurdos, obligando a sus habitantes a elegir entre alistarse en el ejército turco o huir a las montañas de Iraq. Unas 30.000 personas se desplazaron y se instalaron en tiendas de campaña y cuevas a lo largo de la frontera, dejando atrás los que habían sido sus hogares, que fueron destruidos. El ejército turco sin embargo no cejó en su persecución y se vieron obligadas a cruzar la frontera. A finales de 1994, ya en Iraq, dieron vida al campo de refugiados en Atrush. Sin embargo, en 1996 la ONU cerró el campo y trasladó a sus habitantes a uno nuevo en la provincia de Ninova, a las afueras de Mosul. Este se sitúo en la zona de separación entre el territorio controlado por el Estado Iraquí y el controlado por el KRG, en ese momento una zona en conflicto, sembrada de minas anti persona, inaccesible para el resto de civiles e incomunicada. Debido a las condiciones de inhabitabilidad, a los ataques constantes del ejército turco y a los del KRG, la población fue finalmente traslada a Makhmur en 1998. Cuando hablamos de traslados hay que tener en cuenta que nos estamos refiriendo al movimiento de unas 20.000 o 30.000 personas, incluidas niñas y ancianas a pie, cargando con todas sus pertenencias.

Con el paso del tiempo Makhmur ha pasado de ser un campo de refugiadas a convertirse en una auténtica ciudad gestionada por sus propias habitantes. A día de hoy cuenta con una biblioteca, una asociación de mujeres, una cooperativa textil de mujeres… Se han ido construyendo un total de cinco colegios, donde también hay clases para adultas que han permitido que mucha gente aprendiera a escribir en su lengua materna, ya que en Turquía el kurdo sigue a día de hoy prohibido.

Makhmur es una de las ciudades que da vida al Confederalismo Democrático. Sus habitantes son refugiados políticos que además vivieron en 2014 la invasión del DAESH. Como en otros casos, las peshmerga (las tropas del KRG) dejaron la ciudad a su merced, siendo esta abandonada. Meses después sería el PKK el que se encargara de recuperarla.

Por tanto, de esta ciudad y sus habitantes esperamos aprender sobre su manera de organizarse y de construir y luchar por mantener una comunidad, una identidad y una cultura. También al convivir con las habitantes de Makhmur trabajaremos mano a mano en aquello en lo que nos consideren necesarias. Por último, nuestra intención es recopilar información sobre la realidad de la ciudad para realizar un documental y difundir la causa kurda a la vuelta del viaje.

– ¿Cómo podemos apoyaros en la preparación del proyecto y durante el viaje quienes estamos por aquí interesados en la causa kurda?

Hay varias formas de apoyarnos. En primer lugar vamos a necesitar financiación para el viaje. Para conseguirla hemos puesto en marcha una campaña de microdonaciones en la plataforma firefund en la que todo el mundo está más que invitado a participar. También celebraremos diferentes actos (charlas y conciertos) en los que se podrá apoyar el proyecto mediante la compra de comida o de las papeletas para una rifa. El resultado de esta se hará público en la fiesta que celebraremos el 24 de junio en el CSrOA La Quimera de Lavapiés, a la que estáis todas invitadas.

Un vez allí agradeceremos la ayuda en la difusión de todo el material que iremos produciendo día a día en el relato de nuestra experiencia, y en general en la difusión de la situación del movimiento kurdo. De hecho existe la posibilidad de actuar como enlace aquí para mantener una red de apoyo a las compañeras que estarán en Kurdistán. Para todo ello nos podéis contactar.

– ¿Qué esperáis después del viaje? ¿Tenéis pensado continuar el proyecto de solidaridad internacional y difundir vuestro aprendizaje para extender el conocimiento de la revolución democrática del pueblo kurdo?

Nuestra idea es dotar a la Brigada de una continuidad en dos sentidos. Primero, hacer posible que otras personas en años sucesivos puedan también visitar Kurdistán y apoyar de manera directa lo que allí está sucediendo. Pero segundo, y quizá más importante, funcionar como un vector de difusión y apoyo internacional a la causa kurda en nuestro territorio. Ya sea a través de la difusión de nuestra experiencia, de la puesta en conocimiento de la actualidad de la lucha kurda o mediante movilizaciones concretas nuestra idea es ser un actor activo en la sociedad que lucha por los intereses y la visibilización de la causa kurda y de su revolución democrática.

– Unas últimas palabras que nos queráis transmitir…

Gracias por habernos dado la oportunidad de compartir con vosotras y mucho ánimo con vuestro proyecto de comunicación social y libertaria.

Para más información:

http://brigada19julio.org/

[i] Actual presidente de Turquía desde agosto de 2014. Previamente fue primer ministro entre marzo de 2003 y agosto de 2014, y anteriormente alcalde de Estambul (1994-1998)

[ii] Siglas en inglés del conocido como Estado Islámico de Iraq y Siria.

[iii] Otra manera de nombrar al Estado Islámico. En lengua árabe, el sonido de esta palabra es parecido a «algo que aplastar o pisotear», una acepción que usan sus enemigos y ofende a los terroristas.

[iv] Minoría preislámica cuyas raíces se remontan a 2000 a.C. Hasta el siglo VII d.C. fue la religión oficial de los kurdos, pero luego la islamización obligatoria fue reduciendo su número.

[v] Las Unidades de Protección Popular, En la actualidad combate contra Estado Islámico y el grupo ha adoptado una postura defensiva y una política de neutralidad, enfrentándose a cualquier grupo armado que intente capturar sus territorios con la intención de traer la guerra a las zonas kurdas.

[vi] Las Unidades Femeninas de Protección, es una organización de autodefensa que fue establecida en 2012 como una brigada exclusivamente femenina kurda para unidades de protección de personas.

[vii] El Partido de los Trabajadores de Kurdistán es un partido político fundado en Turquía en 1978. Su ideario político inicialmente era marxista-leninista, pero tras el encarcelamiento de su principal responsable en 1999, Abdullah Öcalan, condenado a cadena perpetua por el Estado turco, ha transformado su estrategia política.

[viii] Es un sociólogo y científico social histórico estadounidense. Principal teórico del análisis de sistema-mundo.

[ix] Es un historiador, investigador y activista ecologista estadounidense, autor de una extensa colección de libros sobre ecoanarquismo y socialismo libertario.

[x] El Partido de Unión Democrática es un partido político fundado en 2003 por kurdos del norte de Siria. Este partido está hermanado con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

[xi] Fue un proceso revolucionario que se dio tras el intento de golpe de Estado del 17 de julio de 1936 que desembocó en la Guerra Civil Española. Su principal base ideológica fue el anarcosindicalismo y el comunismo libertario de la CNT-FAI.

A propósito de Manchester y Londres: La Ritualización Informativa

El sábado 3 por la noche al llegar a casa me encontré con la noticia del último atentado en suelo europeo, habían atropellado y apuñalado a numerosas personas en Londres. Como era de esperar la noticia rápidamente se proyectó en todas las cadenas, con una cobertura en directo que narraba cada segundo de los momentos posteriores escudriñando cada plano del lugar del suceso. No tardaron en aparecer las primeras reconstrucciones virtuales de lo sucedido, las teorías, las interpretaciones y los héroes/victimas anónimas que sufrieron en sus carnes la masacre. Nadie podía haber predicho que iba a suceder un atentado, pero sin embargo todo el mundo sabía lo que iba a venir después; las condolencias de los líderes políticos, los grandes discursos sobre las libertades en occidente, y el twett de Trump cargando contra los inmigrantes. Todo parecía formar parte de un ritual repetido de forma continuada desde que se produjeran los atentados del Charlie Hebdó.

Dentro de esta lógica, durante los días y semanas posteriores a este tipo de ataques terroristas, es como si el tiempo se detuviese y no importase ninguna otra noticia más en el mundo. Sin embargo en contraposición lo que se nos muestra desde los Mass Media en este ritual informativo, el mundo sigue moviéndose; siguen las guerras en Siria o Yemen, siguen sucediendo crímenes, sigue habiendo una grave crisis económica, continua el paro, los recortes… y sobre todo, los fanáticos responsables de lo sucedido en Londres, Mánchester o París, siguen cometiendo actos terroristas. Durante esta misma semana un doble atentado en Teherán causaba 17 muertos, mientras en Irak el ataque a un mercado dejaba otros 30, diez días después de que un atentado en Kabul provocase la muerte de doscientas personas ¿Oísteis hablar algo de ellos? Si observáis detalladamente ambos tienen un elemento común, no se han producido en suelo occidental. Si nos paramos a pensar tanto en la cantidad de víctimas como en el número de ataques evidentemente lo sucedido en Europa, parece que tiene una cobertura mediática completamente desproporcionada. Llegados a este punto es cuando cabe preguntarse ¿A caso valen más para los medios las vidas de Londres que las de Mosul?

La realidad es que no se puede responder con una palabra a este interrogante. Para ello tenemos que volver nuevamente al ritual mediático del que hablábamos antes con relación a los atentados. En paralelo a la ultravisibilización que reciben los fenómenos de terrorismo europeo, los actos cometidos por Al-Qaeda primero y por ISIS y sus filiales después han sidodel todo normalizados cuando se producían en Oriente Medio. Desde la invasión estadounidense de Irak los atentados suicidas se han convertido casi en una sección más del telediario de apenas unos segundos pero siempre presente. Esta sistematización ha generado una forma de ritual en paralelo a la que describíamos al hablar de Londres pero a la inversa. En ella se ha banalizado hasta tal punto la violencia sobre la población iraquí o siria, que apenas somos conscientes de su envergadura. Sabemos que existe y está ahí, pero a la hora de la verdad hemos sistematizado la forma de interiorizarla por efecto de los medios.

Cuando ponen una bomba en una mezquita que deja doscientos muertos o un coche bomba en un mercado de Bagdad, en el telediario se nos muestran imágenes igual de cruentas que podrían ser las de escenarios como Charlie Hebdó o los atropellos de civiles en suelo francés. En ellas se ven los cuerpos tendidos de las personas asesinadas, las caras de pánico en los supervivientes y los relatos de terror narrados por viandantes anónimos. Sin embargo es como si el color sepia del paisaje oriental, el polvo y la arena de estas latitudes, nos impidiesen sentir lo mismo que cuando algo así sucede en Europa. No hay ninguna opción en Facebook para que podamos poner como filtro en nuestra foto de perfil la bandera de Siria o Irak, en los edificios oficiales las banderas no ondean a media asta y los políticos callan ¿Qué sucede? ¿Por qué ocurre esto? Los muertos en el mercado de Bagdad o en Siria, no son de los “nuestros”, son el “otro” al que temer.

Este “Otro” no se diferencia en nuestra cosmovisión por una cuestión religiosa, pues además de que en territorios como Siria hay una amplia variedad de cultos, la forma en que se procesan estos difiere bastante (en el caso de los musulmanes destaca especialmente el cisma entre suníes y chiíes) o los distintos niveles de religiosidad presentes en estas sociedades. Tampoco podemos hablar de que el “otro” pertenezca a un mismo grupo étnico, o a un único contexto geográfico. En contraposición este “Otro” se expresa como un abanico amplio de individuos que puede ir desde el yihadista de ISIS que secuestra una universidad en Kenia, hasta los refugiados que atraviesan el Mediterráneo procedente de Libia, pasando por la niña a la que intentan asesinar los talibanes en Afganistán por ir a la escuela. Aquí es donde la ritualización informativa que se da frente al terrorismo juega su papel principal; situar en un mismo plano cultural a las víctimas y a los verdugos no occidentales.

Esta equiparación sumada a la división “nosotros” y “ellos” (el otro), atiende a diversos objetivos. En clave geopolítica busca principalmente legitimar las acciones y posiciones occidentales en el contexto de oriente. En este sentido el ejemplo claro más allá de justificar las intervenciones e injerencias internacionales en terceros países, es como está la ritualidadinformativa a la que antes aludíamos ha conseguido emborronar el origen y las causas del fenómeno yihadista que se remontan al surgimiento de los talibanes en Afganistán y a la invasión de Irak en 2003 respectivamente. Dos acontecimientos en los que Estados Unidos y otros países europeos tuvieron un protagonismo indiscutible, como muestra aquella famosa recepción de Ronald Reagan en la Casa Blanca a los líderes talibán tildados de “luchadores por la libertad”. Sin embargo es quizás en clave interna, dentro de propias sociedades occidentales donde este discurso de “los otros” juega un papel más importante.

Como subrayábamos antes, no existe una distinción del todo clara que caracterice a “los otros” en un sentido amplio. En este grupo podíamos encontrarnos con personas de creencias religiosas diversas, de distintas ideologías, de distinto origen… y también residentes en diferentes latitudes. De este modo no solo nos encontramos con “el otro” al otro lado de las vallas de Ceuta y Melilla, o en las costas de Turquía esperando para embarcar con destino a Europa, también se encuentran en los suburbios de París o las afueras de Londres. La frontera que antes parecía lejana entre el occidente de progreso y el tercer mundo de los bárbaros e incivilizados, ahora se encuentra dentro de las capitales y ciudades Europeas en forma de inmigrantes pobres procedentes de ese horizonte “incivilizado”. Esta visión que sitúa al diferente como la gran amenaza, es la que día a día se modela en los medios de comunicación cada vez que sucede un atentado en suelo europeo. El efecto de la cobertura informativa que ofrecen las principales cadenas de información más allá de ofrecer hasta el último detalle de lo ocurrido, es generar miedo y terror entre la población.

El pánico que se genera entre la población provoca una conciencia colectiva no solo de rechazo hacia el “otro” visibilizada con el auge de la extrema derecha, también genera una necesidad histérica de protección de nuestra integridad física. En este sentido hay una sensación generalizada de sospecha y temor, como si en cualquier esquina pudiese aparecer un yihadista dispuesto a cometer un atentado, o como si cualquier mochila extraviada pudiese ser un potente artefacto explosivo. Eso por no hablar de las cadenas de wasap y otras redes, en las que se difunde información “totalmente fidedigna”, en la que se avisa de un inminente ataque terrorista en los próximos días. Es como si el Titanic se estuviese hundiendo y todo el mundo gritase a la vez – ¡Que cunda el pánico!, ¡Gritar y correr! –. Sin lugar a dudas es justo lo opuesto a lo que indican los manuales de seguridad y evacuación en caso de accidente, y por extensión también es justo lo contrario a lo que nuestros representantes políticos promulgan una y otra vez – El terrorismo no va acabar con nuestro modo de vida, con nuestro sistema, con nuestras libertades y derechos, etc. – mientras que a la par firman acuerdos y promulgan leyes para subir el nivel de alerta, sacar a los militares a la calle y endurecer los códigos penales. Unacuestión realmente paradójica si tenemos en cuenta que esta batalla se libre contra un enemigo suicida, que no espera sobrevivir a sus acciones y por extensión ser juzgado y condenado a prisión. De este modo se dan declaraciones tan contradictorias como las que escuchábamos en boca de Teresa May esta semana, en las que defendía cambiar aquellas leyes que protegen los derechos humanos para combatir el yihadismo, que en si mismo viola estos derechos.

La respuesta de May no es en absoluto fruto de una respuesta en caliente o una reacción pasional ante el suceso, se encuentra dentro de una estrategia política cuidadosamente estudiada por Naomi Klein. Según sus investigaciones acontecimientos como los de Manchester o Londres provocan un profundo shock en las sociedades de occidente, lo que sirve de pretexto para introducir toda una serie de medidas impopulares que en otro contexto serían difíciles de aprobar sin una gran oposición social. Este es el caso del endurecimiento del código penal propuesto por May, pero también entrarían dentro de esta lógica la aprobación de recortes en gasto público o la destrucción de distintos servicios y prestaciones sociales. Mientras todos se encuentran frente a sus televisores viendo una y otra vez las mimas imágenes del atentado, los mismos discursos, las fotos de condolencia en Facebook… los políticos no desperdician ni un minuto para iniciar su ofensiva social y económica, amparados por el gran telón de de los atentados que oculta cualquiera de sus maniobras.

Sin embargo este telón esconde además otra realidad más dura aunque menos evidente, la incapacidad de los estados. No hablo de la incapacidad para hacer frente a los ataques terroristas, sino de su carencia a la hora de garantizarnos una seguridad. Es decir garantizarnos unas mínimas condiciones de vida, una sanidad y una educación, una vivienda digna, o un mercado laboral que nos permita llegar a final de mes. E aquí donde se halla el problema principal de nuestras sociedades. Esta es la verdadera amenaza a la que vamos a tener que hacer frente en el futuro, la realidad de un sistema profundamente individualista e insolidario, completamente protegido por niveles de alerta 4, 5, 6… o 1.000, pero incapaz de proteger nuestra salud, nuestro futuro material o garantizarnos una vivienda y unas condiciones laborales mínimas. Es esto lo que se esconde tras el telón, es esto lo que hay día a día tras el ritual informativo.

Guille GC