Enlaces del mes: Octubre 2016

En el reféndum por la paz celebrado en Colombia, los resultados sorprendieron al mundo. Había expectativas de que el sí al proceso de paz y poner por fin punto y final a más de 50 años de conflicto armado en el país. No obstante, ¿por qué ganó el no? Existen varios factores que han condicionado dicho resultado, entre ellos, intereses políticos.

La querrella por el intento de la policía de captar un confidente ha sido admitida por la Jueza. Se trata del caso de Quim Gimeno, uno de los detenidos en la Operación Pandora, el cual la policía quería que consiguiese información sore los movimientos sociales en Poble Sec. La noticia también ha salido en El Pais.

El Gran Bosque de Agua, situado en el municipio de Ocuilán (México) está siendo talado ilegalmente. Este bosque representa el 2% de la biodiversidad mundial y está siendo amenazada por dichas actividades. A partir del 2000, la resistencia en defensa del bosque se intensificó. Ildefonso Zamora, un campesino de la zona, estuvo denunciando y documentando estas prácticas y por ello ha sufrido encarcelaciones y asesinadon a uno de sus hijos. Esta persona se ha convertido en ‘una piedra en el zapato’ de las grandes multinacionales e intereses políticos que hacen grandes beneficios a base de expoliar la tierra.

Nunca una bronca hubiese dado tanto que hablar. Sí, ocurrió en Altsasu, un pueblo de Nafarroa en el cual unos guardia civiles borrachos agredieron e insultaron a la clientela de un bar. La versión oficial cuenta el suceso de manera muy tergiversada, criminalizando a los clientes acusándoles de emboscar y agredir a los agentes. Sin embargo, esto no es un hecho aislado. La población del valle está reivindicando la salida del cuerpo de Euskal Herria ya que la Guardia Civil está actuando en la zona como si fuese una fuerza de ocupación.

José Luis Carretero hace aquí un breve análisis de coyuntura sobre la situación en España: otros 4 años más de gobierno de Rajoy y el IBEX, la descomposición del PSOE, Podemos que no llegó a ser lo que se esperaba, otro punto de inflexión en las luchas sociales…

La protesta estudiantil en la UAM que consiguió boicotear con éxito el acto de Juan Luis Cebrián y Felipe González, hizo que El País publicase en portada la criminalización de la FEL, relacionándola además con Pablo Iglesias. A todo ello, sale a la luz la obsesión que tiene este periódico contra Podemos y de cómo les impidieron que pisaran la UAM, llegando a compararles con la situación del franquismo.

Desde Apoyo Mutuo, llaman a la movilización el 29 de octubre por la construcción de la democracia desde el poder popular.

Por último, dos aportaciones más al debate sobre el sindicalismo: el uno plantea una pregunta acerca del sindicalismo que conocemos y cómo no está llegando a las capas sociales más precarizadas. Y el dos, sobre la necesidad de que el sindicalismo sea la herramienta para construir un poder obrero, capaz de asumir el control de la economía.

Los métodos de transformación social

Este artículo pretende recopilar y definir los diferentes métodos para llegar a una sociedad socialista. Se trata de un texto de formación política básica.

Entiendo por socialista «sociedad sin clases» o sociedad con economía socializada o con la economía controlada por la clase trabajadora mediante sus organizaciones. Mi concepto del anarquismo es que es una forma de llegar al socialismo a través de la acción directa. Así se concibió en el siglo XIX, aunque posteriormente se fundiría con corrientes individualistas que le darían características diferentes, especialmente en sus principios y valores. Dicho esto pasemos a las formas de transformación social.

Socialdemocracia.

Esta es una forma de llegar al socialismo a través de las instituciones y la lucha parlamentaria. En su origen Marx y Engels y sus seguidores estaban convencidos de que se podría conseguir el socialismo a través de diversos métodos al mismo tiempo. Su concepto de socialdemocracia era mucho más radicalizado que lo que hoy se entiende como tal.

En nuestra época las sociedades europeas están situadas más a la derecha a nivel general. Lo que hoy es socialdemocracia es o bien social-liberalismo (hacer que el capitalismo tenga un «rostro humano», que no oprima tanto) o bien neoliberalismo puro (como por ejemplo el PSOE). Hay que intentar hablar con propiedad de la socialdemocracia entendiéndola como una vía hacia el socialismo a través de las reformas legales. Si no pretende llegar a ninguna clase de sociedad socialista no estaremos ante una socialdemocracia.

Problema: que la lucha legal se come todas las energías, y que con el tiempo esa lucha que opta por esta táctica se acaba desviando de sus intenciones inciales.

Poder popular.

El poder popular son todas aquellas experiencias que provocan un empoderamiento colectivo en base a la lucha y la disputa de la legitimidad y del control territorial con el estado. Estamos hablando de luchas sociales que se ganan y que generan esa sensación de que se puede llegar mucho más lejos. Entonces se generan nuevas luchas sociales más ambiciosas. En cuanto existe un control sobre su territorio, se crea un hito, una base desde donde seguir dando pasos adelante.

Y decimos que es un método de avance hacia el socialismo en cuanto que su práctica puede estar ligada a movimientos revolucionarios, como los de la sociedad paralela.

Problema: las derrotas populares echan al traste lo ganado. También son vivero de opciones políticas electoralistas, dado que también la socialdemocracia se puede basar en el poder popular para avanzar sus posturas y negociar con más fuerza ante la oligarquía haciendo pasar el poder popular como sus propias bases (aunque en algunos países realmente lo son).

Sociedad paralela.

Se trata de conseguir una sociedad (o sociedades en plural) comunitaria, comunalista o socialista a través de pequeños proyectos autónomos y autogestionados. Se puede tener como sociedades paralelas tanto al cooperativismo, entendido como experimento o experiencia de economía colectiva, como el neo-ruralismo de los pueblos okupados, como buena parte de la okupación (con «k»), o incluso de alguna manera las fábricas recuperadas. O todo a la vez, como hace la Cooperativa Integral Catalana. La idea es que se vaya conformando un imaginario propio de sociedad que viva al margen o por fuera de los marcos legales del estado, o incluso por dentro pero con sus propias normas, objetivos e ideosincrasia. También nuestros ghettos activistas, okupas o «anarquistas como forma de vida» viven una especie de sociedad paralela.

En los años 30 todo el entramado de ateneos, sindicatos, cooperativas, colectivos, periódicos, etc. conformaba lo que se conocía como la sociedad paralela que agrupaba muchas miles de personas que vivían literalmente en otro tipo de sociedad diferente al del resto del país. Sin embargo, en aquella sociedad paralela había rasgos de lo que llamaremos poder popular.

Problema: el aislamiento al vivir al margen de la sociedad. Es posible caer en actitudes que desdeñen la necesidad de la revolución (o un cambio de sociedad generalizado) dado que ya se está viviendo una experiencia avanzada.

Huelga General Revolucionaria.

Esta es el método clave del sindicalismo revolucionario y del anarcosindicalismo. Se basa en una huelga indefinida que genera un conflicto muy agudo en un territorio. El sindicato o sindicatos que la impulsan tiene un comité de huelga (que a veces ha tomado la forma de «consejos obreros») que llega a controlar territorios. Este control territorial se puede basar en una coalición con cosas preexistentes en el territorio como sociedades paralelas o focos revolucionarios.

Problema: en muchas ocasiones la huelga general revolucionaria se queda en peticiones económicas, que un gobierno un poco habil es capaz de prometer para desactivarla, aplazando el conflicto.

Foquismo.

Teoría revolucionaria del guevarismo (aunque parece ser que inventada por el anarquista Abraham Guillem) que se basa en crear focos revolucionarios en un territorio. Una vez que estos focos funcionan se pasa a otro territorio, y luego a otro. Cuando hay los suficientes se retroalimenta con huelgas generales y revueltas populares. En los años 90 se hablaba de la «zona roja», que venía de la autonomía alemana. Consistía en entrar en un barrio a abrir locales, centros sociales, cooperativas, etc. «colonizándolo» poco a poco y confluyendo con su tejido social. Con el tiempo se tenía un «barrio rojo» y de izquierdas tomado por nuestra propaganda.

Problema: las zonas rojas se pueden convertir en ghettos que no trascienden a su vecindario. Abrir centros sociales y ateneos no es garantía de que tu barrio se hará a tus ideas. Pero es un buen inicio.

Guerra Popular Permanente / Tensión anarquista.

Considero que son dos cuestiones muy similares a pesar de que la primera venga de Mao Tse Dong y la segunda de Bonanno. A grandes rasgos la guerra popular permanente se basa en una lucha a largo plazo, o bien sin tener en cuenta el final, y teniendo una correlación de fuerzas en contra nuestra que tiene lugar en un contexto rural. Poco a poco, golpe a golpe se consiguen algunas victorias, y estas dan pie a zonas liberadas que actuarían de forma similar a un mini-estado socialista a la espera de confluir con huelgas o insurrecciones populares en las ciudades.

Traduciendo todo eso al anarquismo, Bonanno entendía la «tensión» como una guerra permanente con la correlación de fuerzas en contra en un contexto de sociedad occidental, industrial y urbana. Al sistema hay que atacarlo para deslegitimarlo y para sembrar en la población una sensación de que no lo tiene atado y controlado. Los distintos ataques se suceden creando una indefensión que da pie a más represión o incluso a lo contrario, a abrir la mano. Pero si se logra confluir con procesos revolucionarios amplios se puede contribuir a la caída del sistema. También se daba en las organizaciones y grupos de lucha armada occidentales como las RAF, el IRA, Brigadas Rojas o ETA, aunque todos tenían sus movimientos populares que les retroalimentaban.

¿Quien está llevando a cabo este tipo de lucha en nuestro tiempo? Además de los maoístas (en Nepal, India y Filipinas) paradójicamente realizan una guerra popular permanente los yihadistas y los talibanes en el mundo islámico. No esperan ganar de inmediato, no tienen prisa. Golpe a golpe se hacen más fuertes y ganan legitimidad ante la sociedad que con el tiempo le parecerán un mal menor debido a la inefectividad del gobierno de turno para garantizar la seguridad de la población.

Problema: se da un aislamiento en la lucha, como el de muchas organizaciones armadas. La clandestinidad y el secretismo hacen que no sea tan fácil connectar con las luchas reales que está llevando a cabo la sociedad por otras vías. Entiendo que la guerra popular (del maoísmo) o la lucha armada no es autodefensa sino lo contrario, ataque. La lucha armada en los 70 y 80 se convertió en elitista, ya que fue muy por delante de los movimientos populares que la sustentaban. Se aisló y fue derrotada por ello.

Insurrección popular.

La imagen que nos viene a la mente de una revolución social es la de la toma de la Bastilla en la Revolución francesa, o la de la toma del Palacio de Invierno en la Revolución rusa. Una insurrección de masas es un acto de fuerza más o menos espontáneo que derroca un gobierno. Como dice el refrán a «rey muerto, rey puesto», y generalmente toma el poder un sector que ha participado en la insurrección que se da legitimidad para representar el conjunto.

Problema: son procesos muy complejos muy difíciles de controlar. Una insurrección puede poner en el poder a un gobierno incluso peor que el que acaba de derrocar.

La guerra.

Esta forma de imponer el socialismo se da teniendo ya países socialistas que derrotan militarmente otros. Evidentemente se trata de tomar el poder por la fuerza e imponer el socialismo, con todo lo que conlleva como hemos visto en el siglo XX.

Problema: que la sociedad no se cree el socialismo dado que viene impuesto, y a la primera oportunidad pueden querer volver al estado anterior.

Conclusión

Un proceso revolucionario tiene que partir de una situación de crisis del sistema imperante y poco a poco ir conquistando la hegemonía cultural y dar la sensación de que se producirá un cambio radical. Una transformación social profunda se produce con una combinación de varios métodos que hemos expuesto. El anarquismo, como es lógico, deja atrás la lucha parlamentaria de la socialdemocracia, para centrarse en procesos de sociedada paralela, poder popular y huelga general revolucionaria, que generalmente ha sido su campo de actuación hasta producir una insurrección popular. Todo esto ha ido acompañado por fuera del movimiento general de la «tensión» o lucha armada y expropiaciones.

@blackspartack

Entrevista a Apoyo Mutuo

El pasado 9 de mayo se presentó la iniciativa Apoyo Mutuo en un teatro de Madrid. Se trataba de un proceso de organización iniciado a raíz del lanzamiento del manifiesto Construyendo Pueblo Fuerte, apoyado por varios centenares de personas. Dicho manifiesto era un llamamiento a construir una democracia de las personas (política, económica, inclusiva, de participación directa y efectiva) a partir de los movimientos sociales y las organizaciones populares independientes de partidos políticos. Este proceso resulta muy cercano a lo que algunos entendemos que debe impulsar un anarquismo social y organizado, con un proyecto de transformación apegado a la realidad y que pueda llegar a ser fructífero. Por ello, les hemos realizado a los compañeros de Apoyo Mutuo esta entrevista que reproducimos a continuación:

Contadnos: ¿qué es y cómo surge Apoyo Mutuo?

AM: Apoyo Mutuo (AM) es una organización, una red de militantes-activistas que busca transformar el sistema vigente de una manera profunda, sustituyendo el capitalismo por un sistema en el que la propiedad sea ostentada colectivamente y donde no exista explotación, al igual que sustituyendo el Estado actual por un modelo de participación política en el que todos y todas seamos las que tomemos las decisiones, es decir, democracia directa. Eso entre muchas otras cosas, pues nos unen sensibilidades ecológicas, feministas, antirracistas, LGTBIQ+… Entendemos que el problema no solo se sitúa en el capitalismo y el Estado que nos asfixian, sino que hay muchas otras opresiones que van más allá. Para lograr esto, lo que Apoyo Mutuo pretende es ejercer como paraguas de todas aquellas personas que no se sienten representadas por el sistema actual y que no creen en la vía parlamentaria, con el objetivo de elaborar críticas y, sobre todo, de lanzar propuestas concretas de funcionamiento alternativo de sociedad; en resumidas cuentas, de elaborar un proyecto alternativo de vida para todos y todas, y para eso necesitamos muchas cabezas pensantes de todos los ámbitos. En nuestros movimientos solemos tener un problema grave, que es la falta de concreción, limitándonos la mayor parte de las veces a las meras proclamas y manifiestos, y no está mal, pero, si pretendemos alcanzar algo como lo que hemos dicho que queremos, es necesario ir más allá y poner sobre la mesa medidas y propuestas mucho más precisas, y eso es lo que queremos y vamos a hacer.

Respecto a vuestra segunda pregunta, AM surgió de la red, de Internet. Varias compañeras y compañeros de puntos muy diversos del Estado español que compartían las sensibilidades que ahora nos unen a todas en AM confluyeron en un foro y empezaron a idear lo que es el proyecto actual, fruto de la necesidad imperante de que surgiera una organización como ésta, que ya tiene bastante trayectoria, aunque no lo parezca. Esto que estamos contando sucedió hace más o menos dos años, y nos presentamos como organización hace apenas un mes y poco, con lo cual se puede apreciar esto que estamos diciendo. A raíz de ese primer contacto, se creó otro foro ya solo para ese proyecto –que es el que seguimos utilizando– y ahí se empezaron a discutir y acordar los textos iniciales y asuntos de funcionamiento interno. Posteriormente, en Madrid, al haber un número considerable de personas interesadas en la iniciativa, se empezaron a realizar asambleas periódicas, y a raíz de eso se creó lo que es ahora el Grupo Territorial de Madrid de Apoyo Mutuo. A colación de esto, recientemente se ha presentado también el Grupo Territorial de Granada.

Os habéis presentado hace muy poquito en un teatro de Madrid, ¿qué recepción ha tenido la presentación de la iniciativa?

Pues bastante buena, creemos. Nos presentamos en el Teatro Lagrada el día 9 de mayo por la mañana, y le dimos bastante difusión. Salieron a la luz varias noticias en periódicos como Diagonal, Cuarto Poder… Y en otros medios.

La gente en general recibió la presentación de la organización con ilusión, algo que creo que compartimos todos y todas las que ahora formamos parte de AM en el primer momento en el que supimos de la existencia de esta iniciativa. Muchas personas quedaron expectantes tras la presentación del manifiesto Construir un pueblo fuerte para posibilitar otro mundo, y esperaban que se dieran más pasos en la construcción de esa gran iniciativa social de la que hablábamos en él, y finalmente surgió y se presentó aquel día con el nombre de Apoyo Mutuo.

¿Ha habido ya alguna crítica? ¿Qué opináis?

Crítica, crítica… no. No muy importante ni generalizada, al menos. Es cierto que hay personas que sienten recelo cuando ven que en nuestro discurso se emplean las palabras “democracia” o “poder popular” porque le dan un significado que obviamente no es el que le damos nosotros y nosotras. Sabemos que la carga que tiene el concepto de “democracia” está muchas veces denostada por el hecho de que los sistemas actuales que nos reprimen y explotan se han autobautizado con dicho nombre: “democracia representativa”. No obstante, para nosotras y nosotros ese término es cuanto menos inválido y no hace más que ocultar la verdadera cara de lo que en realidad son estos regímenes: gobiernos oligárquicos en los que decide una minoría erigida en clase política, además de la clase dominadora en el plano económico, que está por encima suya.

la democracia consiste en la igual participación, […] de toda la sociedad en la toma de decisiones

Para nosotras y nosotros, la democracia consiste en la igual participación, de manera directa, de toda la sociedad en la toma de decisiones y gestión, sin intermediarios/as ni representantes que nos roben nuestra capacidad para hacerlo.

De igual manera, nuestro concepto de “poder popular” no es uno de poder coercitivo ni dominador. Cuando hablamos de “poder popular” nos referimos a la capacidad, a la fuerza que tiene el pueblo organizado de conseguir sus objetivos. A su “poder” llevar a cabo algo, a su potencia.

Al margen de esto, poco más se ha dicho en forma de crítica a AM, si bien somos nosotras y nosotros los primeros que ejercemos la autocrítica para mejorar y corregir los posibles errores que van surgiendo en el camino. Sabemos que somos seres humanos y no somos infalibles, y trabajamos constantemente en ello, por lo que también agradecemos cualquier crítica que se nos realice, siempre que sea de forma constructiva.

Parece que había un hueco importante que cubrir en la promoción de una política no institucional, de la calle. ¿Qué consideráis que aporta AM actualmente y qué aspira a conseguir?

Creemos fielmente que Apoyo Mutuo puede suponer un impulso muy importante para todos aquellos movimientos populares que realizan su labor y su actividad al margen del ciclo político parlamentario. Lo que pretendemos aportar es eso que habéis indicado vosotros/as en vuestra pregunta precisamente: realizar una política no institucional, entendida como la generación de un discurso al margen de los parlamentos y la política partidista, elaborando un programa político y socioeconómico rupturista y poniendo sobre la mesa una serie de propuestas y hojas de ruta que sirvan a los movimientos y a los colectivos y organizaciones de base para ponerlas en práctica aquí y ahora con el objetivo de ir avanzando hacia esa sociedad que deseamos, sin ir dandopalos de ciego y siempre a la defensiva como tristemente acostumbramos más veces de las que nos gustaría.

Pretendemos conseguir que AM se convierta en una herramienta útil para todos esos movimientos, colectivos y organizaciones populares

Por ende, lo que pretendemos conseguir es que AM se convierta en una herramienta útil para todos esos movimientos, colectivos y organizaciones populares; que nuestra iniciativa se llene de personas dispuestas a trabajar en el sentido que hemos indicado y a llevar a sus respectivos grupos el contenido que generemos entre todas y todos.

Hemos leído el primer texto que habéis publicado desde Apoyo Mutuo, llamado «Crisis capitalista y movimiento popular: Nuestro momento.» ¿A quién representa ese nosotros?

Ese nosotras/os representa a todas aquellas y aquellos que creen que el camino de la lucha popular desde la base y con el objetivo de superar el sistema actual es necesario; representa a todas las personas que llevan su lucha a cabo gobierne un partido o gobierne otro, porque entienden que la lucha social debe permanecer siempre activa y no cesar nunca, pues siempre existirá la necesidad, la injusticia, la pobreza y la opresión bajo el sistema que actualmente padecemos. Representa o, al menos, pretende hacerlo. Evidentemente no queremos hablar en nombre de nadie más que nosotros mismos/as, pero tenemos la certeza de que aquello que decimos lo comparte mucha más gente que la que ahora mismo forma parte oficialmente de Apoyo Mutuo.

Os lamentáis en el texto de que actualmente la política se vea tan limitada a lo institucional. ¿Qué opináis de los nuevos partidos, y especialmente de las candidaturas de unidad ciudadana, que hablan del empoderamiento popular?

Mantenemos una posición de distancia porque no confiamos en la vía que esas personas (que en bastantes casos han sido compañeros y compañeras de colectivos y movimientos de los que nosotros y nosotras también hemos formado parte) han escogido porque creemos que el camino de las instituciones del Estado ya ha sido trazado e intentado en numerosas ocasiones y no ha tenido buen final. No obstante, mantenemos una posición de respeto porque entendemos que muchas de esas personas tienen intenciones honestas, pero a nosotras y nosotros nos gusta recordar que “los derechos, las conquistas y las grandes transformaciones sociales nunca nos han sido regaladas desde las instituciones. Fueron peleadas y ganadas en las calles, en los centros de trabajo y en los barrios”, como se dice en nuestro manifiesto.

Aparte, hablar de “empoderamiento popular” en organizaciones que funcionan jerárquicamente y donde la participación no es igual y directa nos parece un poco engañoso.

Por otro lado, queremos resaltar que tampoco nos gusta centrar nuestro discurso y objetivo en alguien que no sean los movimientos populares y las propuestas. Criticar es relativamente fácil, y lo que ahora más precisamos más que eso es demostrar que nuestras ideas, además de necesarias y justas, son eficaces y prácticas.

¿Destacaríais algo de la vorágine electoral pasada?

Se podrían resaltar muchas cosas. Sin duda, el panorama parlamentario español está cambiando y lo va a seguir haciendo. La entrada en los ayuntamientos y en los parlamentos regionales de “candidaturas de unidad ciudadana” podría suponer en cierto modo un respiro para una parte de la sociedad si algunas medidas sociales urgentes son llevadas a cabo. No obstante, no se puede obviar el hecho de que los ayuntamientos y los parlamentos regionales están muy limitados, y que por encima de los consistorios se encuentran poderes económicos que ponen trabas a cualquier cosa que se intente hacer que vaya en su detrimento.

Además, nos causa gran temor el hecho de que el pueblo general haya recobrado la confianza en las instituciones estatales. Una de las mejores cosas que nos legó el 15M fue sin lugar a dudas la desconfianza en los partidos políticos y en la política parlamentaria, dejando recaer toda la responsabilidad y el poder de acción y decisión en el pueblo. Ahora parece que mucha gente vuelve a creer de nuevo en esas instituciones, y eso está provocando una gran desmovilización en la calle que es fácilmente apreciable por cualquiera que forme parte de algún colectivo, movimiento u organización desde hace tiempo.

Por último, y no menos importante, también nos gustaría destacar que entre toda esta vorágine electoral no encontramos, a pesar de todo esto, nada que pretenda romper con el actual orden de cosas y apostar por un modelo social distinto al actual. Solo se aprecian intenciones de realizar pequeños cambios que no ponen en peligro la estructura, el cuerpo del sistema vigente.

¿Qué os parecieron las convocatorias realizadas en torno al 15M en Madrid? Por ejemplo, ese grito mudo durante la jornada de reflexión prohibido por la delegación de gobierno, ¿lo apoyáis?

¿Cómo no podríamos apoyar a unas personas que se manifiestan para decir que “La lucha sigue en las calles”, que el sistema actual no les representa y que las asambleas son las verdaderas instituciones legítimas de decisión y gestión?

Muchos/as estuvimos allí ése y más días, y lo seguiremos estando. Sí.

Habéis manifestado que vuestro objetivo es construir discurso. ¿Cómo pensáis hacerlo? ¿De dónde va a surgir ese discurso y qué procesos se van a seguir para articularlo?

A través de la reflexión colectiva. Apoyo Mutuo está estructurado en Ejes Sectoriales que tratan diferentes temáticas con profundidad. Por ejemplo, el Eje de Economía Social, el de Feminismos, el de Ecología Social, el de Educación, el de Municipalismo y Barrios, el de Vivienda, el de Coyuntura, el de Migración… La idea es que dichos ejes se vayan llenando de personas que los doten de contenido; que se reúnan, debatan, acuerden y creen análisis, propuestas y hojas de ruta. El contenido de esos ejes, al volcarse y ponerse todo en común, generará una propuesta amplia de sociedad alternativa que pretendemos alcanzar.

Por otra parte, los textos de análisis que hemos ido publicando ya, como el que habéis citado anteriormente, o el más recientemente publicado de Sindicalismo y trabajo, también generan discurso y han sido elaborados colectivamente, en este caso telemáticamente, que es el principal medio que tenemos para comunicarnos y debatir a larga distancia diariamente los y las que formamos parte de AM. Ese modo de proceder y producir textos generales sobre diferentes ámbitos y sectores se mantendrá así durante un tiempo al menos, hasta que decidamos cambiarlo o los Ejes Sectoriales lo sobrepasen, pero para que esto último ocurra necesitamos ser muchos y muchas.

Por último, señalar que también realizamos Encuentros Comunes de todo el territorio cada cierto tiempo para debatir y consensuar asuntos de importancia mayor que requieren de un debate fluido y largo que por Internet es casi imposible de tener. El próximo que vamos a realizar es sobre la elaboración del programa de AM, por ejemplo.

Y respecto a la difusión ¿Cómo pensáis sacar ese discurso al exterior: charlas, contacto con los medios de comunicación…?

Las charlas, las presentaciones y los debates y coloquios son un buen medio para llegar a la gente; la difusión a través de los medios de comunicación que tenemos a nuestro alcance, también, si bien queremos hacer llegar nuestro discurso principalmente a través de nuestros propios/as militantes. Como ya indicamos más arriba, el sujeto principal de nuestro discurso y el que tiene que ponerlo en práctica son los movimientos populares. Partiendo de la base de que la vasta mayoría de los miembros de Apoyo Mutuo son activistas y militantes de otros colectivos y organizaciones de base, lo más importante es que ellas/os mismas/os lleven a sus respectivos grupos las propuestas y hojas de ruta de la iniciativa.

Puesto que no nos presentamos a ningunas elecciones ni evidentemente lo vamos a hacer, sino que lo que necesitamos es que nuestras propuestas sean integradas y asimiladas de forma general por la sociedad y los movimientos alternativos, más que difundir nuestras ideas y que la gente las conozca sin más, lo que más nos interesa es que los colectivos y organizaciones populares que apuestan por la lucha social no parlamentaria las adopten y las pongan en práctica de algún modo o en parte. Eso es lo que realmente servirá. Lo que buscamos es una sinergia, un continuo fluir entre los movimientos populares y Apoyo Mutuo, una retroalimentación mutua. AM no tiene sentido si no es por los movimientos populares que lo dotan de sentido y contenido, y de los cuales forman parte sus integrantes.

¿En qué ámbitos va a empezar a trabajar Apoyo Mutuo?

Aún llevamos muy poco tiempo funcionando oficialmente como organización. Nuestro principal cometido ahora mismo es animar y conseguir que todas las personas que comparten nuestras ideas y buscan lo mismo que nosotras/os se sumen a nuestra iniciativa para comenzar a llenar todos los Ejes Sectoriales, que son los que van a realizar el principal trabajo de Apoyo Mutuo, los generadores genuinos de discurso y propuestas. En lo que ya estamos trabajando es en la producción de discurso sobre diferentes temáticas de una manera general y, más específicamente, en la elaboración de nuestro programa de sociedad alternativa.

Parece que Embat, que si no me equivoco es un proyecto hermanado con vosotros, ha lanzado una propuesta muy clara de remunicipalización y gestión democrática de los servicios públicos. También se han lanzado a apoyar explícitamente la huelga de Telefónica-Movistar. ¿Qué os parecen estas propuestas? ¿Pensáis lanzar campañas similares?

Sin duda, las propuestas del Procès Embat son siempre muy interesantes y, en este caso, como ya es usual, podemos decir que las compartimos ampliamente.

En el caso específico de la propuesta de remunicipalización y gestión democrática de los servicios públicos, siempre que estemos tratando de medidas que nos sitúen más cerca de la gestión colectiva de los medios de producción y servicio de manera democrática y justa, las apoyaremos.

En cuanto a la huelga de los y las trabajadoras de Telefónica-Movistar, están marcando un precedente en cuanto a la movilización laboral y sindical. El esfuerzo y trabajo que están realizando es auténticamente heroico, y no podemos más que situarnos de su lado y mostrarles nuestro más sincero apoyo y solidaridad. Esperamos sinceramente que venzan la presión torticera que está llevando a cabo Teléfonica-Movistar y recuperen los derechos que se merecen y más.

Respecto a sacar campañas similares, aún estamos en proceso de discusión y debate sobre las formas de funcionamiento que tenemos en la organización, y sobre el asunto de adhesiones y apoyo a causas específicas aún estamos descubiertas/os, a pesar de ser un sentir común la simpatía y el apoyo a movilizaciones tan ejemplares como la de las trabajadoras y trabajadores de Telefónica-Movistar en huelga, así como muchísimas otras. Con el tiempo lo solucionaremos, pero que nadie dude que siempre estamos y estaremos del lado del oprimido/a por la razón que sea: económica, de género, étnica, de orientación sexual o identidad u otra.

Parece que AM cuenta con rasgos propios de una organización con militantes y de una coordinadora, ¿realmente por qué modelo o fórmula se decanta?

Esto es algo que creemos que es importante dejar claro: mucha gente suele confundir Apoyo Mutuo con una coordinadora de colectivos, pero no es tal. En el caso de coordinar, lo único que coordina AM es individuos/as. Ya existen iniciativas que coordinan colectivos y organizaciones. Nuestro objetivo no es ése, sino conectar a todas las personas que comparten nuestras ideas y fines para confluir elaborando análisis, propuestas, programas y hojas de ruta, independientemente del colectivo o grupo al que pertenezcan.

Nuestro objetivo [es] conectar a todas las personas que comparten nuestras ideas y fines para confluir elaborando análisis, propuestas, programas y hojas de ruta.

En AM existen dos niveles de participación: el Territorial (a nivel del municipio, comarca o región) y el Común (a nivel estatal). En ambos se participa a nivel individual –al menos por ahora y hasta que se conformen más grupos territoriales–. No obstante, como ya dijimos, AM solo tiene sentido por y para los movimientos populares, para los cuales pretende ser útil su discurso y sus propuestas y análisis, pero eso no quiere decir que coordinemos a esos colectivos y organizaciones populares, cosa que no pretendemos hacer.

Pues hasta aquí nuestras preguntas. ¿Hay algo más que os gustaría comentar?

Aparte de daros las gracias por concedernos la oportunidad de exponer nuestra iniciativa y darle difusión a través de vuestro medio, nos gustaría hacer un llamamiento a todos aquellos y aquellas que nos leen y que comparten nuestras inquietudes. Que se avecinan unos años convulsos por una confluencia variada de diferentes factores parece algo manifiesto, y los movimientos y colectivos horizontales que pretendemos superar el sistema actual, para estar a la altura de las circunstancias, necesitamos dotarnos de un discurso común, de unas propuestas y, en resumen, de un proyecto viable alternativo de sociedad para ir implantando a partir de ya. Para ello, nos necesitamos a todos y todas.

Por suerte, nos encontramos ante una iniciativa social como AM, que aún está abierta y por terminar de definir concretamente, aunque sabemos hacia dónde vamos y qué queremos conseguir. Por ello, animamos a todo el mundo a sumarse y construir desde ahora en esta iniciativa que probablemente sea de los últimos trenes que tengamos para coger.

Apoyo Mutuo será lo que queramos que sea. Para algo somos horizontales.

Manifiesto por una convergencia revolucionaria antiestatal

Es nuestra intención animar un proceso de convergencia revolucionaria previa definición de lo que consideramos Revolución.

Entendemos por Revolución el derrocamiento del Régimen vigente, económico, político y social, y su sustitución por un nuevo orden libremente acordado. Esto sólo puede venir por un proceso de lucha popular que mine la autoridad del Estado desde los cimientos, y para ello nos sobran los parlamentos, los ayuntamientos y los distintos gobiernos autonómicos y regionales. Este proceso debe ser impulsado por organismos populares horizontales autoorganizados que funcionen de manera asamblearia, que deben rechazar cualquier intento de absorción por parte de partidos y sindicatos si quieren continuar siendo libres a la hora de tomar decisiones y autónomos en la forma de funcionar. Entendemos pues que colaborar con las instituciones legitimando su función mediante las urnas y los mecanismos de participación acordados por el propio Sistema (como los partidos políticos y los sindicatos, sean éstos más o menos transparentes) es caminar en dirección opuesta a la de la Revolución Social.

Es absolutamente imprescindible que este proceso revolucionario tenga sus defensores, que la opción revolucionaria, rupturista, radical…. tenga voz propia, que exista, se manifieste y se dé a conocer enfrentándose dialécticamente con sus contrarios y enemigos, no ya el mismo Estado, el Régimen, el Orden, al que hay que denunciar y al que hay que enfrentarse a porfía con una estrategia meditada sino también a las diversas facciones que enmascaran y maquillan tras una apariencia más ó menos contestataria, asamblearia, opositora o antisistema, proyectos de legitimación de esta Dictadura Parlamentaria, de «regeneración democrática», de perfeccionamiento de la democracia, en resumen de apuntalamiento y sostenimiento del orden vigente. Esta es la labor de la izquierda del Capitalismo, parlamentaria ó extra-parlamentaria según convenga, más ó menos «extrema» y que ahora mismo cosecha éxitos en su programa de «reiniciar el Sistema», lema que no deja lugar a dudas sobre sus prístinas y aviesas intenciones, es un «volver a empezar», un «y vuelta la burra al trigo».

Por lo tanto, quienes tomamos partido por la Revolución hemos de criticar, denunciar y enfrentar el izquierdismo y a las izquierdas, sin complejos ni vacilaciones, con argumentos y públicamente. Debemos separarnos de la falsa oposición, la que sólo oposita al poder, quienes francamente nos oponemos a él y anhelamos no administrarlo sino combatirlo y eliminarlo, defendiendo la Revolución con vehemencia. Estar por la Revolución es estar contra el Capitalismo y contra el Estado, vístanse como se vistan. La denuncia de este régimen como una dictadura con la que hay que acabar y a la que hay que enfrentarse sin tregua, la defensa de su superación revolucionaria nos lleva a no aspirar a participar en sus instituciones y a boicotear y renunciar a la representación electoral y al entramado institucional no colaborando bajo ningún concepto en la gestión de este sistema de explotación, no justificándolo ni integrándolo.

La defensa de las asambleas como órganos soberanos de organización y poder popular es incompatible con la defensa del parlamentarismo, expresión máxima de la delegación. O auto-gobierno del Pueblo o dictadura del Estado. Quienes pretenden la coexistencia relajada de asambleas populares con las instituciones de la Dictadura Parlamentaria como proyecto de perfeccionamiento democrático, caricaturizando y reduciendo las asambleas a meros órganos consultivos y decorativos, son los defensores del Estado, son los mismos que las temen como instrumento de lucha y fortalecimiento popular, y de esta forma pretenden destruirlas como herramienta de combate y organización del pueblo. Las asambleas populares serán el legítimo auto-gobierno del Pueblo que ha de enfrentarse al gobierno dictatorial del Estado. Las asambleas no colaboran con el poder, lo deslegitiman, enfrentan y desprecian. La soberanía no puede ser representada, ninguna política es legítima democráticamente a menos que sea propuesta, discutida y decidida por el pueblo, no por representantes o sustitutos. Una democracia participativa no puede ser alcanzada por la sociedad en su conjunto mientras la vida pública esté disponible solo para aquellos con el suficiente tiempo libre para participar en ella.

Las soluciones dadas desde arriba se reducen a prometer trabajo, una mínima estabilidad económica, cierta capacidad de consumo y una dependencia absoluta. Desde la Izquierda la alternativa es mendigar trabajo, subsidio ó Renta Básica, una mínima estabilidad económica, cierta capacidad de consumo y unadependencia absoluta. Quienes sólo hablan el lenguaje económico del bienestar, de las necesidades materiales, de los derechos, son los que realmente no pasan de prometer una vida quizás materialmente aceptable pero ética e intelectualmente degradante y miserable. La carestía y el hambre, por sí mismas, no producen revoluciones sino enfermedad y muerte, la Revolución es un asunto de conciencia, de valores, de justicia social… no del monedero. Los revolucionarios hemos de hablar alto y claro contra el trabajo asalariado, contra la explotación y la legitimación del empresariado, en un momento histórico donde por primera vez han conseguido imponer el salariado generalizado y que éste no se viva como una imposición si no como la primera necesidad de la existencia. Desbaratar el maniqueismo de los defensores del Capitalismo que pretenden que solo se puede escoger entre trabajo asalariado o paro, derechas o izquierdas, monarquía o república…

Creemos que es urgente abandonar el lenguaje derechista que utiliza sobre todo la Izquierda, tener derechos, derecho al trabajo, a la educación, a la sanidad, al aborto…. es una perversión que los explotados y gobernados exijan serlo. Los pueblos, las comunidades, son capaces de ocuparse de lo suyo, de organizarse por su cuenta, de funcionar y satisfacer sus necesidades reales sin la tutela del Estado que vende cara su gestión y que como todo tutor administra los bienes del tutelado hasta su mayoría de edad, tratándonos a todos como incapaces, inútiles e inmaduros… y en este caso, la tutela del Estado es a perpetuidad.

Como enemigos del Estado lo somos del Estado del Bienestar. El bienestar del Estado es el bienestar del ganado. La humanidad que sueña con ser libre, con la igualdad y la justicia aspiramos a algo más que a un mejor establo. Se nos vende como el único freno a la sobreexplotación, el único capaz de controlar los
desmanes y excesos del “Capitalismo Salvaje” y de regalarnos derechos como la sanidad (sobremedicación, errores médicos, yatrogenia), educación (encierro forzoso desde temprana edad hasta la edad adulta para ser domesticados y encajar en el infame engranaje), … que en realidad nos salen muy, muy caros. El Estado del Bienestar funciona en una pequeña parte del mundo coyunturalmente, se construyó desde arriba y no es fruto de pretendidas luchas sino de «favores», concesiones unilaterales que compraron la paz social y la renuncia al cambio social y a la justicia integral a cambio de ciertas mejoras que ya sin presión revolucionaria, como vienen se van. Esto ha permitido gobernar y explotar sin apenas conflicto ni contestación. Los actores y métodos políticos necesarios para perpetuar este pacto son los partidos, los sindicatos y las elecciones que no sirven en absoluto para otra cosa que no sea para sostener el sistema de explotación. Si se pretende luchar contra y no sostener al, se tiene que abandonar la defensa del Estado del Bienestar y no ceder a la tentación de aspirar a ralentizar su desmantelamiento. Esto no ha de ser tenido como victoria de los de abajo y menos aún como un objetivo deseable.

La defensa del Estado, del bienestar o no, de sus ministerios, de lo público, o sea, de lo estatal, es la defensa cerrada del orden vigente, ya sea la defensa de la educación pública, de la policía pública ó de la sanidad pública. Quienes hoy hablan de lo público, lo hacen como sinónimo de lo estatal. Esto nada tiene que ver con lo común, lo popular, es más, son términos enfrentados. El Estado destruye y esclaviza al Pueblo, domina, somete, explota, ningunea mediante jueces, policías, profesores, asistentes sociales, funcionarios de prisiones, psiquiatras, etc. El Estado del Bienestar produce adicción e inacción en sus “beneficiarios”, acomodaticios e inútiles a la hora de resolver sus problemas, satisfacer sus necesidades por si mismos o en colaboración con sus iguales. El Estado Social aplasta al individuo como garante de su propia conservación y neutraliza a la comunidad como ámbito de la ayuda mutua y la autogestión.

El Estado es, según el derecho, el administrador de la única violencia legítima en Democracia y en los últimos tiempos algunos movimientos sociales han tenido mucho interés en respetar este estado de las cosas, criminalizando a los manifestantes que se defienden de la policía y tratando de que las movilizaciones no rompan el decorado de las buenas maneras, siendo éstas movilizaciones el complemento de la única vía legítima de cambio social para él: la que salga de las urnas. No respetamos este Estado de Derecho que, al contrario, definimos como Estado de Excepción permanente, donde la propia ley legitima la violación de sus principios de igualdad ante la justicia.

La totalidad de los defensores del orden defienden, justifican y aplauden el uso de esta violencia, las amenazas y la coacción estatal contra quienes les cuestionan: Asesinatos, palizas, cárcel, multas… además, otro tipo de violencia mucho más sutil, la estructural, hoy se hace sentir con toda su fuerza: el terror impuesto en las clases populares mediante el binomio paro/trabajo precario, los desahucios, la marginación, etc.Entendemos la violencia como una herramienta más de lucha y en ciertos momentos y lugares ha de ser estratégicamente utilizada. La violencia por la violencia, el exhibicionismo y su mitificación son despreciables. Su uso no es obligatorio (pero sí necesario en ocasiones), como no puede serlo su renuncia. Puede haber sectores revolucionarios que nunca participen de ella, por precaución, por falta de compromiso, de decisión, por no asumir los riesgos o por defender activamente la desobediencia civil no violenta. Siempre ha pasado y siempre sucederá. Al enemigo se le puede enfrentar de muchas formas pero quienes conformamos el bando revolucionario hemos de respetarnos mutuamente, diferentes estrategias y acciones no son incompatibles sino complementarias. La falta de respeto sí lo es.

Es un buen momento para iniciar este proceso de convergencia revolucionaria: hoy en día el Sistema Democrático está pasando por una seria crisis de legitimidad, los viejos partidos se contraen carcomidos por la corrupción, escándalo tras escándalo la reputación negativa de los políticos y hombres públicos se deteriora más y más ante el hastío y la indignación de la gente. Por momentos parece que la población despierta, debate, discute, se interesa, se inclina a la reivindicación…Y es precisamente en este momento cuando tras casi cuatro décadas de Dictadura Parlamentaria la Democracia, los partidos, los políticos, el Sistema, se encuentra más débil, más devaluado que nunca, en peor posición, más cuestionado por todos, es ahora cuando en vez de hacer leña del árbol caído las izquierdas ven su oportunidad y estas izquierdas de todo tipo, hasta hace poco “anticapitalistas” e incluso algunas antiparlamentarias, echan un flotador al Sistema y nos pretenden convencer de que no falla el Régimen sino las personas y de que, qué casualidad, son ellos los más indicados para salvarnos, es decir, para explotarnos y oprimirnos más suave y éticamente (eso sí). Nos quieren convencer de que no hay alternativa a las instituciones del Estado y al Capitalismo, que pueden ser a lo sumo algo mejoradas, perfeccionadas, vestidas con “rostro humano”, pero nunca superadas, abolidas.

Ante el frentepopulismo nacionalista, ante el irresistible atractivo de los nacionalismos disfrazados de alternativa y de solución a ciertos problemas insistir en que sólo pretenden perpetuar idéntico sistema de dominación, repartírselo entre nuevos reyezuelos ansiosos de su propia taifa. No perderemos el tiempo dividiendo estados capitalistas en otros más pequeños ni haciéndolos más grandes. Lo principal para nosotros sigue siendo la cuestión social, o sea, el trabajo asalariado, la explotación del hombre por el hombre, el sistema de clases, el monopolio del poder político y económico, y los nacionalismos no la resuelven, la Revolución sí.

Nuestra lucha no tiene fronteras y como antaño seguimos creyendo que los oprimidos de todos los países y regiones deben unirse por encima de los nacionalismos chovinistas y que debemos establecer fuera de pactos políticos partidistas con fuerzas reaccionarias la solidaridad de la acción revolucionaria. Buscamos la formación de una comunidad en lucha, que se reconozca a sí misma, por si misma y en sí misma frente al enemigo, en la que caben disparidad de formas de acción, compartiendo la misma tendencia revolucionaria. Hemos de ser irrecuperables para la Izquierda, o sea para el Sistema. La comunidad en lucha reconoce, ampara, protege y apoya a quienes en la pelea sufren el acoso ó caen en manos del enemigo y desconfía y desprecia a quiénes le defienden y justifican. Tratamos de unir esfuerzos para el desarrollo y fortalecimiento del único proceso constituyente que consideramos necesario e inaplazable, el de la construcción de esta comunidad en lucha contra el poder con aspiraciones de justicia, libertad y equidad, regida por el apoyo mutuo, lo común, que sabe que la unión hace la fuerza y que separados estamos perdidos y vendidos, que sueña con un porvenir diferente y mejor para los suyos.

Se ha de ir esbozando el futuro, no posponer la solución de todo al día siguiente de la Revolución. Elaborar un proyecto revolucionario creíble, proponer, perfilar, premeditar cómo el pueblo autogobernado hará frente en la práctica a los diferentes asuntos de la problemática social (administración de la justicia, sanidad, defensa, logística, reparto a las comunidades de los nuevos bienes comunes –tierras, infraestructuras, viviendas–, qué se desmantela y qué se mantiene…). Hay mucho sobre lo que discutir y acordar, mucho que aprender, y por fortuna o no, tenemos tiempo de hacerlo. Somos conscientes de que es éste un proyecto a largo plazo (aunque la historia siempre da sorpresas) pero es el único por el que merece la pena pelear.Divulgar, hacer pedagogía revolucionaria, exponer, defender y debatir públicamente, existir, combatir, hacerse oír, para lograr más pronto que tarde tener entidad propia, ser identificados como fuerza por la sociedad y por nuestros enemigos de todos los colores. Por nosotros hablarán nuestras palabras y nuestros actos, nos cuidaremos de no caminar junto a quienes no aspiran a más, a ser más, más conscientes, unidos y mejores para llegar más lejos.

El reto no es pequeño : ¿Seremos capaces de romper el silencio, de acabar con esta paz de cementerio, de poner fin a la docilidad y a la apatía social ? , ¿Capaces de iniciar un sincero movimiento revolucionario en estos tiempos de derrota, de rendición y traición ? ¿Capaces de conseguir que parte del descontento madure en crítica social radical, en ansias de cambio real, en ilusión, en esperanza, en ganas de pelear y no sea cíclica e inexorablemente reabsorbido y reintegrado al Sistema, o sea, liquidado, quedando fuera únicamente una presencia residual, atomizada, paralizada, descorazonada, sin ambición alguna?

Quienes apostamos por la vía revolucionaria vivimos también sumergidos en el mundo del sexismo, del dinero, del consumo, la propiedad privada, lo material, las necesidades creadas, las comodidades. Acostumbrados a lo fácil, a recibir, a pedir, a competir y a asumir, inmersos en el mundo que ansiamos superar, vivimos en la contradicción, no podemos cuestionar este mundo sin cuestionarnos a nosotros mismos, combatirlo sin combatirnos. Todos estamos de uno u otro modo involucrados en los mecanismos de reproducción del Sistema, sabotearlo y atacarlo es, en ocasiones, atacar nuestra propia subsistencia. Vivir en esta contradicción sin que nos paralice y atempere es un reto tanto personal como colectivo que no podemos pasar por alto. Partiendo de las bases expuestas en este texto, invitamos a todas las personas de libre conciencia que sinceramente deseen acabar con el Capitalismo y el Estado, y que crean necesario, imprescindible e ineludible propagar por doquier la necesidad de un cambio revolucionario, a contactarnos para poder encontrarnos y discutir directamente y en profundidad sobre como empezar a avanzar con paso firme en esta dirección.

Salud y Anarquía,
¡Viva la Revolución!

Madrid, noviembre 2014.
CONTACTO:
cra@riseup.net

Días de limpieza

Dijo Amadeo I de Saboya antes de abdicar como monarca y marchar a Lisboa, que este país es ingobernable. Y aunque las tensiones sociales actuales difieren mucho en cantidad de las de entonces, actualmente no es por una intensa agitación social como ocurría en aquella época o en vísperas de la guerra civil, sino por estar gobernados por una pandilla de inútiles, parásitos y corruptos.

En aquel periodo revolucionario entre 1936 a 1939, los trabajadores se echaron a la calle a defender las colectividades arma en mano, de la ofensiva del fascismo, para defender todas las mejoras conseguidas en años y años de lucha y sangre, e ir más allá y superar ese dogma absoluto que es el estado. Fueron aniquilados por los fascistas, realizando una carnicería de inmenso calibre. Estos se mantuvieron a lo largo de 36 años de franquismo a través de un régimen autocrático y católico denominado “Movimiento Nacional”, cuyas bases eran el partido único, el sindicato corporativista vertical, otras organizaciones como el Frente de Juventudes o el Auxilio Social, el militarismo y la exaltación tradicionalista.

Después del aislamiento del principio, fue apoyado por EEUU en los años 50, después de la caída de los fascismos europeos y con el comienzo de la guerra fría, lo que llevó al abandono del aislamiento, y a abrirse al capitalismo a través de un aperturismo progresivo.

Estas circunstancias económicas y políticas internacionales fueron el germen del modelo político de transición democrática, con la ayuda de todos aquellos falangistas y demás alta burguesía cuyo único interés es ampliar sus capitales, poseer más y no tener tantas limitaciones a la hora de especular.

La Transición Española

La Transición se realizó dentro una profunda crisis económica con una alta tasa de desempleo, una fuerte agitación del fascismo no renovador con continuas amenazas de golpe de estado y la violencia constante en la calle por parte de grupos de ultraderecha, así como de organizaciones independentistas o autoritarias. El proceso se desarrolló mediante la legalidad franquista vigente a través de la Ley para la Reforma Política (Ley 1/1977), que fue aprobada por las Cortes y sometida a referéndum el 15 de diciembre de 1976, y por la cual se convocarían elecciones generales, se crearía un sistema bicameral (Congreso y Senado) y se legitimaría el proceso mediante un referéndum.

Mediante el Real Decreto Ley 20/1977 del 18 de marzo se instauró el sistema D’Hont, el 13 de junio de 1977 se desarrollaron las primeras elecciones generales, saliendo representados los partidos Unión de Centro Democrático (UCD), Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Partido Comunista de España (PCE), Alianza Popular (AP), y varios partidos nacionalistas.

Los diversos representantes comenzaron entonces un proceso de negociación de una constitución a través del consenso (para dar estabilidad al proceso político), que llevó a la aprobación de la propuesta por el Congreso y el Senado. El 6 de diciembre de 1978 se realizó el referéndum ganando el sí por mayoría, no siendo apoyado por el Partido Nacionalista Vasco (PNV), por obviar su reclamación histórica de los fueros Vascos y Navarros y un tipo de soberanía distinta al conjunto del estado. Esta carta magna define a España como un estado social y democrático de derecho con un régimen político en forma de monarquía parlamentaria descentralizada.

Vacío de ideología de partidos

Es de vital importancia para el nuevo sistema político y el fortalecimiento del capitalismo, el destruir cualquier tipo de ideología que intente superar la democracia representativa y el capitalismo. La mejor manera de hacerlo es vaciar de contenido cualquier tipo de ideología que salga de las pautas pactadas.

El PSOE en su congreso extraordinario de Madrid de 1979, bajo el lema “Forjando el Socialismo”, abandonó el marxismo como ideología oficial, pasándolo a un plano secundario y obsoleto, o, como lo denominaron, instrumento teórico, crítico y no dogmático, adoptando una ideología cercana a la social democracia, estructurándose de manera federal.

El PCE realizó el IX Congreso, el más vergonzoso de su historia. Abandonó el Leninismo, apoyando la figura de la monarquía, y adoptó como suya la bandera monárquica. Más tarde hubo una ola constante de expulsiones y luchas internas entre renovadores, leninistas y carrillistas. Más tarde, los carrillistas son expulsados y se pasan al PSOE. Su deriva actual gira en torno al eurocomunismo.

El gran pacto de la paz social. Los Pactos de la Moncloa

Los Pactos de la Moncloa (Acuerdo sobre el programa de saneamiento y reforma de la economía y Acuerdo sobre el programa de actuación jurídica y política) fueron sendos pactos firmados el 25 de Octubre de 1977, en medio de una fuerte conflictividad social, entre el gobierno de Adolfo Suárez (UCD), los principales partidos políticos con representación parlamentaria antes mencionados, las asociaciones empresariales y el sindicato CCOO. Más tarde se uniría la UGT. Su objetivo no es más que procurar la estabilización del proceso de transición y adoptar una política económica determinada que contuviese la enorme inflación de entonces y la salida de la crisis económica y social.

El único sindicato que se negó a firmarlo fue la CNT, por coherencia con su postulado ideológico y su finalidad comunista libertaria, lo que conllevó un tremendo montaje policial, su posterior división, y el surgimiento de otra organización que sí aceptaría las nuevas “reglas del juego”.

Así pues, se garantizó la paz social entre las clases sociales, y la consagración de la Constitución Española, la cual refuerza la sacrosanta propiedad privada y la dependencia del estado del sindicalismo, y su posterior conversión en enormes gestoras profesionalizadas de conflictos, que se desenvuelven en un entorno laboral cada vez más complejo, así como en lo que se denomina agentes sociales orientados a fortalecer la paz social.

La España de la democracia

Un pueblo feliz de haber conseguido una cierta estabilidad política y social, un poco de miedo infundido orquestando un golpe de estado, el cada vez mayor distanciamiento del pueblo de la política a la hora de delegar su responsabilidad social y económica en elecciones parlamentarias o laborales, la pérdida de interés por el asociacionismo, la búsqueda del asistencialismo en el estado, el aniquilamiento de cualquier tipo de organización e ideología coherente que quisiese superar el capitalismo o intentase crear un poco de agitación, han sido las claves para que la política y la economía se eliticen en manos de unos pocos que creen tener la potestad de administrar a los demás.

Así pues, la grata costumbre española del enchufismo y la corrupción se ha hinchado, multiplicando la casta de vagos y parásitos del estado que no producen nada de nada en su día a día, pero que reciben sueldazos de júbilo, hacen concesiones económicas a empresas de amigos o familiares, o dan retiros a costa de todos aquellos que día a día tenemos que ir a nuestro puesto de trabajo y a enriquecerles a ellos y a los empresarios que se lucran de nuestra producción. No hay color político, PP, PSOE, IU, CCOO, UGT y la iglesia católica son los gestores del capitalismo y los responsables directos.

Muchos carniceros de la transición, protagonistas de montajes políticos y asesinatos, tienen puestos políticos, puestos en las administraciones de interior o defensa, o retiros de lujo. Como el caso de Emilio Hellín Moro, asesino de Yolanda González, militante del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), actualmente con un alto cargo en el Ministerio del Interior.

Tenemos multitud de políticos mediocres que, mientras van escalando puestos en los partidos, se dedican a colocar y recolocar a sus familiares, amigos, etc., en diversos puestos del partido, de la administración, del sindicalismo, cajas de ahorro, justicia, etc.

En todas las administraciones del estado se han ido creando cargos y más cargos, cada cual más inútil que sus predecesores, mientras que los servicios básicos de limpieza, infraestructuras, etc., se han ido externalizando y precarizando.

El mejor ejemplo de parásito vividor actualmente lo tenemos en el personaje Ángel Carromero, cachorrito cabeza de las Nuevas Generaciones del PP de Madrid como Vicesecretario General y Presidente de NNGG del Distrito de Salamanca, cuya responsabilidad era la de organizar eventos en Madrid. Fue expulsado de la Universidad Pontifica de Comillas de la carrera de Derecho y Administración de Empresas. Comenzó sus pinos como empresario con un gimnasio en el barrio de Salamanca, poco rentable y moroso con Hacienda, hasta que se desprendió de él. Le fue retirado el carnet de conducir en 2012 por 42 multas de tráfico desde 2009. Después de ser deportado de Cuba por el accidente de tráfico en el que murió un disidente, y vista su incapacidad para hacer nada socialmente útil, ha sido enchufado como asesor de una concejala en los distritos de la Latina y Moratalaz, y desde marzo de 2013 es asesor del grupo municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid.

Otro ejemplo de enchufismo, parasitismo y derroche lo tenemos en Ana Botella y la ciudad de Madrid. El único motivo de que esta señora sea alcaldesa de Madrid no es ni más ni menos que ser la esposa de José María Aznar. Gracias a ella y a su predecesor en el cargo, Alberto Ruiz Gallardón, el Ayuntamiento actualmente está en el Palacio de Correos, cuya remodelación ha costado más de 500 millones de euros. Algunos lujos y caprichos son: un mayordomo cuya única función es servirle café, 260 asesores personales y altos cargos que cobran de media 60.000 € o 267 coches oficiales para uso personal. En una ciudad como la de Madrid, en la que existen más de 258.000 personas desempleadas, con más de 15.000 jóvenes menores de 25 años en paro, según las estadísticas oficiales, donde la mitad de estas personas carecen de recursos o ayudas (no se sabe cómo afrontarán sus gastos), y en las que los recortes y privatizaciones en materias de servicios sociales es descomunal (en 2013 el presupuesto de lucha contra el paro del Ayuntamiento bajó 17 millones de euros, un 17,8%, y el presupuesto de la Agencia para el Empleo bajó a los 27 millones, desde los 43,7 millones).

Gracias al escándalo de la contabilidad secreta del PP, a raíz del caso Bárcenas, se ha demostrado cómo este partido hace trato de favor con ciertas empresas: en forma de cesión y ejecución de contratos públicos, leyes a medida, inestabilidad laboral o reducción de personal a cambio de jugosas comisiones, tanto al partido como a sus miembros durante más de 20 años, así como conceder puestos de directivos a los que se retiran. Estos sobresueldos salpican a la presidencia de José María Aznar poco después de llegar a la Moncloa, Mariano Rajoy, Jaime Mayor Oreja, Javier Arenas, Álvarez Cascos, etc. Entre las empresas encargadas de aportar las comisiones destacan Sacyr Vallehermoso, OHL, Constructura Hispánica, Cedesa o Mercadona. Así otras organizaciones ligadas al PP, como Basta Ya o el portal Libertad Digital, también reciben suculentos ingresos de esta contabilidad, asegurando su máxima docilidad.

No podemos olvidarnos de la otra cara de la misma moneda: el PSOE, IU y los agentes sociales CCOO y UGT. Estos, aparte de las enormes subvenciones que da el estado, reciben suculentos beneficios gestionando la desgracia del trabajador. La reconversión industrial, con su consiguiente desmantelamiento de la industria, la temporalidad y la precariedad en la contratación, vino de la mano del PSOE, con Felipe González a la cabeza. La gestión de los “agentes sociales” CCOO y UGT, de defensa y mantenimiento de la paz social, al otro lado de la lucha de clases, trae consigo un gran muro en el que se suavizan, vacían de contenido y anulan cualquier tipo de movilizaciones, reivindicaciones, etc. Gestionan EREs en los que reciben dinero por negociar el despido de los trabajadores. En 2012, con la entrada en vigor de la nueva reforma laboral y la pasividad de los sindicatos oficiales, el número de EREs aumentó a un total de 29.958, con 406.810 personas despedidas. Incluso en varias fundaciones en las que estos sindicatos tienen asalariados, fue aplicada la reforma laboral, con EREs en los que se dejó en la calle a decenas de personas. Este método, que tan poco protege los intereses de los trabajadores, deja la puerta abierta a la plena corrupción, como en el caso de Andalucía.

El caso de los EREs de Andalucía salpica al PSOE de Andalucía, que se presenta como acusación particular para lavar su imagen. Este fraude consiste en un respaldo económico de la Junta de Andalucía tanto a empresas que se veían obligadas a presentar EREs para realizar prejubilaciones o despidos, como a los trabajadores afectados. La gestión del dinero puesto a disposición de la junta es irregular. Se concedieron prejubilaciones fraudulentas a personas que nunca habían trabajado en las empresas afectadas, un total de 12,3 millones de euros. Se concedieron subvenciones a empresas que no estaban presentando ERE o a personas que ni siquiera crearon ninguna empresa, en un total de 73,8 millones de euros. Se dieron comisiones a intermediarios, como consultoras, abogados y los sindicatos CCOO y UGT, que llegan hasta los 68 millones.

Incluso uno de los partidos socialdemócratas que hacen gala de ser una izquierda auténtica, pero que tanto defiende el sistema, como es el caso de IU, también tiene implicación en los casos de corrupción que salpican a los sindicatos. Así, el teniente alcalde de Sevilla, de IU, fue imputado por participar en la venta del suelo de Mercasevilla (empresa fraudulenta que forma parte del conglomerado). Otro tanto se puede decir de EUIA en el gobierno tripartito en Cataluña, donde, desde la Conselleria de Interior, se llevaron a cabo auténticas salvajadas y golpes represivos constantes contra los movimientos políticos y sociales ajenos al sistema. Otros casos conocidos son el de la alcaldesa de Maldiva, de IU, que tenía 17 miembros de la lista de IU y 57 familiares directos con contratos municipales, y pagó facturas por un importe de 69.854 euros a dos empresas de su esposo, e imputada de un delito contra la ordenación del territorio.

La iglesia católica no podía ser menos. Gracias a ese ser metafísico que dicen representar y por el cual dicen tener autoridad moral sobre toda la humanidad, el gobierno español le concede como institución más de 11 mil millones de euros en conceptos como asignaciones vía IRPF, exenciones y bonificaciones tributarias (IBI, impuesto de sociedades, impuestos de la renta), enseñanza, obra social y asistencial, hospitales, mantenimiento de patrimonio histórico y artístico, eventos religiosos, etc., etc. El genocidio practicado por esta institución a los largo de los siglos se cuenta por millones de víctimas en nombre de su Dios. Todos sus sacerdotes ejercen de guías morales de la población, que es adoctrinada en escuelas e iglesias a la más estricta sumisión y obediencia a través del miedo infundido por su Dios y a los constantes discursos que hablan de su deber devoto y de servicio a la iglesia. La caridad de esta institución, financiada por el estado, solo consiste en mantener y perpetuar la miseria. Su enorme influencia en la política española e internacional ha llegado a conseguir que la asignatura de religión sea computable con otro tipo de asignaturas a través de la LOMCE. Los casos de corrupción y escándalos sexuales (destacando la violación de niños) de esta institución se cuentan por miles a lo largo del globo terráqueo.

Hora de tomar las riendas de nuestro destino

Actualmente, mucha gente identifica la política como una actividad turbia y despreciable. Ese sentimiento de descrédito se traslada enseguida a los políticos, quienes ocupan los puestos más bajos en las encuestas que miden la estima social de los políticos y las instituciones del estado. Este distanciamiento de la persona de su responsabilidad económica y política en el puesto de trabajo, ha llevado a la profesionalización de la política y el sindicalismo. Así pues, la política es asunto de los políticos, como el sindicalismo es asunto de los sindicalistas, y solo a los políticos y a los sindicalistas les corresponde generalmente arreglar cuanto haga falta de los asuntos comunes, y por supuesto los particulares, porque, como resalta otro tópico que sigue justificando la profesionalización y elitización, para eso les pagamos. Así, nuestra única responsabilidad es contribuir con Hacienda y votar cuando nos digan, para que se sigan legitimando con la que debería ser nuestra responsabilidad. Por lo que todo lo que el asociacionismo ha conseguido se pierde a pasos agigantados, y por todo lo descrito anteriormente nuestra dependencia de ellos y del estado seguirá perpetuándose y expandiéndose.

Es por esto, que es nuestro deber como individuos políticos y sociales ser los precursores del asociacionismo autónomo en las aulas, en los puestos de trabajo, en las plazas, etc., Construyéndonos así como personas autónomas y únicas, fomentando la defensa y promoción de nuestros intereses de clase a través del anarcosindicalismo, construyendo una sociedad donde compartamos intereses económicos y sociales comunes con otros individuos, podremos plantearnos para qué nos sirven los obispos, los militares, los partidos políticos, los banqueros, los jueces podridos, los policías torturadores, o los sindicalistas. Nos podremos plantear para qué seguir dando de comer y mantener a toda esta panda de vagos, parásitos y vividores, y mantener las caducas estructuras de los estados a los que se agarran.

Es hora de señalar que esta farsa de sistema democrático y que el capitalismo no son más que sistemas que se han montado unos cuantos para perpetuar el poder, y acumular la riqueza por encima de las calaveras y los huesos de aquellos miles de trabajadores que asesinaron hace 77 años, sobre la sangre de todo trabajador asesinado en el puesto de trabajo, y sobre el sudor de los parados que se buscan la vida para subsistir y de los actuales trabajadores en activo.

Grupo Anarquista Tierra

Federación Anarquista Ibérica (FAI)

Internacional de Federaciones Anarquistas (IFA)

La lucha del pueblo kurdo

Por Guillermo

La razón de mi interés por la redacción y publicación de este artículo nace de la necesidad (a mi parecer) de dar voz y difusión al movimiento kurdo y a su lucha, ya que considero que es un tema bastante desconocido en occidente, así como incitar al debate y la preocupación por dicha cuestión. No estoy acostumbrado a los procesos de investigación y redacción, por lo que temo no realizar un buen artículo. No soy periodista, ni historiador, ni sociólogo… solo una persona corriente que se identifica con el modelo social basado en el socialismo libertario, desde una tendencia anarquista, que ha visto en la lucha del pueblo kurdo un ejemplo para todos los pueblos, y ha considerado imprescindible su difusión por todos los medios posibles. Sin más dilación, comenzaré con el desarrollo del artículo:

Los kurdos son un pueblo indoeuropeo que habita en la región montañosa del Kurdistán, al suroeste de Asia, repartida principalmente entre los estados de Siria, Irak, Turquía e Irán, aunque también hay que añadir un pequeño enclave en Armenia. Es la minoría étnica más grande en el Medio Oriente que no se encuentra establecida en alguna forma de Estado-nación. Se considera que se asentaron en el sur de Anatolia en torno al siglo X a.C; pero no he decidido escribir este artículo para hablar sobre su historia o su cultura. Lo que me ha impulsado a redactar esto ha sido su relativamente reciente posicionamiento político e ideológico, muy relacionado con el movimiento libertario, así como su praxis como movimiento. Me dispongo a hablar sobre la organización confederal llamada Koma Civakên Kurdistán (KCK), así como todos los grupos vinculados a ella, y de la ideología política y social común que las une a todas en una misma lucha con un mismo objetivo: El Confederalismo Democrático.

1.CONFEDERALISMO DEMOCRÁTICO

Abdullah Öcalan, ideólogo fundador de dicho modelo de organización social que combina, entre otros conceptos, el pensamiento de Murray Bookchin respecto al municipalismo libertario y el ecologismo social con el de Immanuel Wallerstein. Busca construir una sociedad civil bajo principios del municipalismo libertario, sin embargo, al contrario que Boockchin, no busca la oposición directa con los estados-nación. Así se supone llegar a una paz estable en la región del Medio Oriente. La ideología integra conceptos como la democracia directa en sus organizaciones, el socialismo (dentro de un prisma libertario, como veremos), las libertades individuales, la igualdad de sexos , el ecologismo, etc…

Öcalan, actualmente en prisión, fundó el partido Partiya Karkerên Kurdistan (PKK), el cual, en un principio, seguía una tendencia marxista-leninista tradicional, para más tarde abandonar esta línea ideológica y apoyarse en un socialismo libertario muy inspirado en las ideas de Bookchin (quien también sufrió esta transformación). Busca un socialismo democrático cuyo tipo de administración puede ser llamada “administración política no estatal” o “democracia sin Estado”.

1.1.Política

El confederalismo Democrático ha desarrollado una crítica al Estado-Nación que le ha llevado a interpretar el derecho de los pueblos a su autodeterminación como “la base para el establecimiento de una democracia de base, sin necesidad de buscar nuevas fronteras políticas”. En esto se distingue de Bookchin, quien cree necesaria la ruptura con el Estado-Nación, pero Öcalan, aplicando las ideas de Boockchin a la situación kurda, considera como prioridad la paz, como objetivo inmediato. De tal manera como propugna el EZLN en el Estado mexicano de Chiapas, la sociedad tomará y organizara más y más tareas sociales, culturales y políticas por propia cuenta, limitando de este modo las intervenciones de los Estados a lo estrictamente necesario.

El Confederalismo Democrático plantea un rechazo del centralismo, y propone un federalismo de asociaciones voluntarias basadas en la democracia directa. Por lo que políticamente se podría decir que se basa en organizaciones de base democráticas y federadas entre sí, defendidas por milicias populares (YPG, HPG, HRK, etc…). Öcalan presenta su forma de organización social así:

“Este tipo de autoridad o administración puede ser llamada administración política no estatal o democracia sin Estado. Los procesos de toma de decisión democráticos no deben ser confundidos con los procesos conocidos de la administración pública. Los Estados solo administran mientras que las democracias gobiernan. Los Estados están fundados en el poder, las democracias están basadas en el consenso colectivo. El mandato en el Estado está determinado por decreto, aunque puede en parte ser legitimado a través de elecciones. Las democracias usan elecciones directas. El Estado usa la coerción como medio legítimo. Las democracias se apoyan sobre la participación voluntaria.

El Confederalismo Democrático está abierto a otros grupos y facciones políticas. Es flexible, multi-cultural, anti-monopólico, y orientado hacia el consenso. La ecología y el feminismo son pilares centrales.
En el marco de este tipo de auto-administración, una economía alternativa se vuelve algo necesario, lo que incrementa los recursos de la sociedad en lugar de explotarlos y así hace justicia a las múltiples necesidades de la sociedad.”Confederalismo Democrático (pág. 21)

1.2.Economía

Esta organización política va acompañada de una organización económica basada en el socialismo, pero no un socialismo de características marxistas-leninistas (posesión de los recursos por parte del Estado), sino un socialismo libertario con un marcado carácter local y autogestionario (posesión de los recursos por parte de la sociedad). Es decir, crear un sistema económico enfocado a satisfacer las necesidades de la población, no a satisfacer los intereses individuales de los productores, ni a la acumulación de riquezas. Así lo ve Öcalan:

“Una de las principales razones del deterioro de la sociedad se encuentra en los efectos nocivos de los mercados financieros. La producción de necesidades artificiales, la búsqueda interminable de nuevos mercados de consumo y la codicia sin límites de beneficios cada vez mayores son los responsables de la diferencia cada vez más abismal entre pobres y ricos, hinchando a diario el batallón de los que viven bajo el umbral de la pobreza o incluso de los que pasan hambre. Una política económica de este tipo no se puede tolerar ya más. Este es entonces el mayor desafío del proyecto socialista: implementar una política económica alternativa que no aspire únicamente al beneficio por el beneficio, sino a una distribución justa de los recursos y a la plena satisfacción de las necesidades básicas del conjunto de la sociedad” Guerra y Paz en el Kurdistán,( pág 36)

 

1.3.Ecologismo

Además, el socialismo es el único sistema económico que puede dar lugar a una sociedad ecológica, que es una de los puntos fundamentales del Confederalismo Democrático. Este punto y su relación con el socialismo se ve resumido en el siguiente fragmento:

“Un modelo de sociedad ecológico es por esencia un modelo socialista. Un equilibrio ecológico solamente será posible con el paso de una sociedad alienada basada en el despotismo, a una sociedad socialista. Sería iluso creer que la preservación del medio ambiente es compatible con el sistema capitalista. Al contrario, el sistema capitalista contribuye ávidamente a la devastación del medio ambiente. Debe tenerse seriamente en cuanta la protección ecológica en el proceso de cambio social.” Guerra y Paz en el Kurdistán, (pág. 35)

1.4.Feminismo

Otro de los pilares básicos del Confederalismo democrático es el feminismo. La lucha contra el patriarcado se hace importantísima, sobre todo en el caso del movimiento kurdo, ya que el islamismo se impone en los cuatro Estados principales en los que se divide al Kurdistán. Numerosas veces se han producido enfrentamientos entre milicias de Al-Qaeda y grupos armados kurdos. El KCK está dotado de numerosas organizaciones, ya sean militares o no, constituidas por mujeres.

1.5.Lucha por las libertades individuales

También las libertades individuales están presentes en la ideología, como son por ejemplo la libertad de expresión y decisión, que también son imprescindibles en una sociedad tan rodeada de ideas islamistas.

 

2.ORGANIZACIONES

2.1. KCK

El KCK es la confederación de todas las organizaciones kurdas que siguiendo el ideario de Öcalan buscan el establecimiento del Confederalismo Democrático y conseguir la libertad y autonomía del pueblo kurdo. Así, dentro del KCK podemos encontrar entre otros grupos, a los distintos partidos, organizaciones juveniles, organizaciones femeninas y organizaciones armadas, que suscriben este ideario. Kongra- Gel es el nombre que recibe el parlamento del KCK, en el cual se reúnen en asamblea delegados de todas las partes del Kurdistán y Europa para decidir la orientación de la organización.

 

 

 

 

2.2. Organizaciones vinculadas al KCK

Partidos:

-PKK- Partiya Karkerên Kurdistan – Turquía

-PJAK- Partiya Jiyana Aza a Kurdistanê – Irán

-PYD- Partiya Yekiti a Demokratik – Siria

-PÇDK- Partiya Çaresera Demokratik Kurdistan – Irak

Femeninas:

-KJB – Koma Jinen Bilind

-PAJK – Partiya Azadiya Jinên Kurdîstanê

-YJA – Yekîneyên Jinên Azad

-YJA- Star – Yekîneyên Jinên Azad ên Star

-YJRK – Yekîtiya Jinên Rojhilatê Kurdistanê

-Union Star- Agrupación femenina del Kurdistán Oeste (Siria)

Juveniles:

-YÖGEH – Movimiento de la Juventud Libre y Patriota- Turquía

-KOMALEN CIWAN – Juventud Democrática Confederalista – Siria

-KOMALEN CIWAN – Juventud Democrática Confederalista – Irak

-KOMALEN CIWAN – Juventud Democrática Confederalista – Irán

-KOMALEN CIWAN – Juventud Democrática Confederalista – Europa

Guerrillas:

-HPG – Hêzên Parastina Gel

-HRK – Hezên Rojhilatê Kurdistan

-YPG – Yekîneyên Parastina Gel

 

 

NOTA

  • La principal página en la que me he basado y de la que he cogido la mayor parte de la información (así como los fragmentos de los textos de Öcalan y la lista de organizaciones), ha sido: http://solidaridadkurdistan.wordpress.com/, página muy recomendable para saber más sobre el tema y estar al día en cuanto a información sobre el mismo.

 

BIBLIOGRAFÍA

http://solidaridadkurdistan.wordpress.com/

http://juventudrebelde.org/index.php?mact=News,cntnt01,detail,0&cntnt01articleid=609&cntnt01origid=64&cntnt01detailtemplate=textos&cntnt01returnid=64

http://www.malaka.es/noticias_ampliar.php?id=35787

http://www.pkkonline.com/en/

http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/465112/index.php

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