A propósito de Manchester y Londres: La Ritualización Informativa

El sábado 3 por la noche al llegar a casa me encontré con la noticia del último atentado en suelo europeo, habían atropellado y apuñalado a numerosas personas en Londres. Como era de esperar la noticia rápidamente se proyectó en todas las cadenas, con una cobertura en directo que narraba cada segundo de los momentos posteriores escudriñando cada plano del lugar del suceso. No tardaron en aparecer las primeras reconstrucciones virtuales de lo sucedido, las teorías, las interpretaciones y los héroes/victimas anónimas que sufrieron en sus carnes la masacre. Nadie podía haber predicho que iba a suceder un atentado, pero sin embargo todo el mundo sabía lo que iba a venir después; las condolencias de los líderes políticos, los grandes discursos sobre las libertades en occidente, y el twett de Trump cargando contra los inmigrantes. Todo parecía formar parte de un ritual repetido de forma continuada desde que se produjeran los atentados del Charlie Hebdó.

Dentro de esta lógica, durante los días y semanas posteriores a este tipo de ataques terroristas, es como si el tiempo se detuviese y no importase ninguna otra noticia más en el mundo. Sin embargo en contraposición lo que se nos muestra desde los Mass Media en este ritual informativo, el mundo sigue moviéndose; siguen las guerras en Siria o Yemen, siguen sucediendo crímenes, sigue habiendo una grave crisis económica, continua el paro, los recortes… y sobre todo, los fanáticos responsables de lo sucedido en Londres, Mánchester o París, siguen cometiendo actos terroristas. Durante esta misma semana un doble atentado en Teherán causaba 17 muertos, mientras en Irak el ataque a un mercado dejaba otros 30, diez días después de que un atentado en Kabul provocase la muerte de doscientas personas ¿Oísteis hablar algo de ellos? Si observáis detalladamente ambos tienen un elemento común, no se han producido en suelo occidental. Si nos paramos a pensar tanto en la cantidad de víctimas como en el número de ataques evidentemente lo sucedido en Europa, parece que tiene una cobertura mediática completamente desproporcionada. Llegados a este punto es cuando cabe preguntarse ¿A caso valen más para los medios las vidas de Londres que las de Mosul?

La realidad es que no se puede responder con una palabra a este interrogante. Para ello tenemos que volver nuevamente al ritual mediático del que hablábamos antes con relación a los atentados. En paralelo a la ultravisibilización que reciben los fenómenos de terrorismo europeo, los actos cometidos por Al-Qaeda primero y por ISIS y sus filiales después han sidodel todo normalizados cuando se producían en Oriente Medio. Desde la invasión estadounidense de Irak los atentados suicidas se han convertido casi en una sección más del telediario de apenas unos segundos pero siempre presente. Esta sistematización ha generado una forma de ritual en paralelo a la que describíamos al hablar de Londres pero a la inversa. En ella se ha banalizado hasta tal punto la violencia sobre la población iraquí o siria, que apenas somos conscientes de su envergadura. Sabemos que existe y está ahí, pero a la hora de la verdad hemos sistematizado la forma de interiorizarla por efecto de los medios.

Cuando ponen una bomba en una mezquita que deja doscientos muertos o un coche bomba en un mercado de Bagdad, en el telediario se nos muestran imágenes igual de cruentas que podrían ser las de escenarios como Charlie Hebdó o los atropellos de civiles en suelo francés. En ellas se ven los cuerpos tendidos de las personas asesinadas, las caras de pánico en los supervivientes y los relatos de terror narrados por viandantes anónimos. Sin embargo es como si el color sepia del paisaje oriental, el polvo y la arena de estas latitudes, nos impidiesen sentir lo mismo que cuando algo así sucede en Europa. No hay ninguna opción en Facebook para que podamos poner como filtro en nuestra foto de perfil la bandera de Siria o Irak, en los edificios oficiales las banderas no ondean a media asta y los políticos callan ¿Qué sucede? ¿Por qué ocurre esto? Los muertos en el mercado de Bagdad o en Siria, no son de los “nuestros”, son el “otro” al que temer.

Este “Otro” no se diferencia en nuestra cosmovisión por una cuestión religiosa, pues además de que en territorios como Siria hay una amplia variedad de cultos, la forma en que se procesan estos difiere bastante (en el caso de los musulmanes destaca especialmente el cisma entre suníes y chiíes) o los distintos niveles de religiosidad presentes en estas sociedades. Tampoco podemos hablar de que el “otro” pertenezca a un mismo grupo étnico, o a un único contexto geográfico. En contraposición este “Otro” se expresa como un abanico amplio de individuos que puede ir desde el yihadista de ISIS que secuestra una universidad en Kenia, hasta los refugiados que atraviesan el Mediterráneo procedente de Libia, pasando por la niña a la que intentan asesinar los talibanes en Afganistán por ir a la escuela. Aquí es donde la ritualización informativa que se da frente al terrorismo juega su papel principal; situar en un mismo plano cultural a las víctimas y a los verdugos no occidentales.

Esta equiparación sumada a la división “nosotros” y “ellos” (el otro), atiende a diversos objetivos. En clave geopolítica busca principalmente legitimar las acciones y posiciones occidentales en el contexto de oriente. En este sentido el ejemplo claro más allá de justificar las intervenciones e injerencias internacionales en terceros países, es como está la ritualidadinformativa a la que antes aludíamos ha conseguido emborronar el origen y las causas del fenómeno yihadista que se remontan al surgimiento de los talibanes en Afganistán y a la invasión de Irak en 2003 respectivamente. Dos acontecimientos en los que Estados Unidos y otros países europeos tuvieron un protagonismo indiscutible, como muestra aquella famosa recepción de Ronald Reagan en la Casa Blanca a los líderes talibán tildados de “luchadores por la libertad”. Sin embargo es quizás en clave interna, dentro de propias sociedades occidentales donde este discurso de “los otros” juega un papel más importante.

Como subrayábamos antes, no existe una distinción del todo clara que caracterice a “los otros” en un sentido amplio. En este grupo podíamos encontrarnos con personas de creencias religiosas diversas, de distintas ideologías, de distinto origen… y también residentes en diferentes latitudes. De este modo no solo nos encontramos con “el otro” al otro lado de las vallas de Ceuta y Melilla, o en las costas de Turquía esperando para embarcar con destino a Europa, también se encuentran en los suburbios de París o las afueras de Londres. La frontera que antes parecía lejana entre el occidente de progreso y el tercer mundo de los bárbaros e incivilizados, ahora se encuentra dentro de las capitales y ciudades Europeas en forma de inmigrantes pobres procedentes de ese horizonte “incivilizado”. Esta visión que sitúa al diferente como la gran amenaza, es la que día a día se modela en los medios de comunicación cada vez que sucede un atentado en suelo europeo. El efecto de la cobertura informativa que ofrecen las principales cadenas de información más allá de ofrecer hasta el último detalle de lo ocurrido, es generar miedo y terror entre la población.

El pánico que se genera entre la población provoca una conciencia colectiva no solo de rechazo hacia el “otro” visibilizada con el auge de la extrema derecha, también genera una necesidad histérica de protección de nuestra integridad física. En este sentido hay una sensación generalizada de sospecha y temor, como si en cualquier esquina pudiese aparecer un yihadista dispuesto a cometer un atentado, o como si cualquier mochila extraviada pudiese ser un potente artefacto explosivo. Eso por no hablar de las cadenas de wasap y otras redes, en las que se difunde información “totalmente fidedigna”, en la que se avisa de un inminente ataque terrorista en los próximos días. Es como si el Titanic se estuviese hundiendo y todo el mundo gritase a la vez – ¡Que cunda el pánico!, ¡Gritar y correr! –. Sin lugar a dudas es justo lo opuesto a lo que indican los manuales de seguridad y evacuación en caso de accidente, y por extensión también es justo lo contrario a lo que nuestros representantes políticos promulgan una y otra vez – El terrorismo no va acabar con nuestro modo de vida, con nuestro sistema, con nuestras libertades y derechos, etc. – mientras que a la par firman acuerdos y promulgan leyes para subir el nivel de alerta, sacar a los militares a la calle y endurecer los códigos penales. Unacuestión realmente paradójica si tenemos en cuenta que esta batalla se libre contra un enemigo suicida, que no espera sobrevivir a sus acciones y por extensión ser juzgado y condenado a prisión. De este modo se dan declaraciones tan contradictorias como las que escuchábamos en boca de Teresa May esta semana, en las que defendía cambiar aquellas leyes que protegen los derechos humanos para combatir el yihadismo, que en si mismo viola estos derechos.

La respuesta de May no es en absoluto fruto de una respuesta en caliente o una reacción pasional ante el suceso, se encuentra dentro de una estrategia política cuidadosamente estudiada por Naomi Klein. Según sus investigaciones acontecimientos como los de Manchester o Londres provocan un profundo shock en las sociedades de occidente, lo que sirve de pretexto para introducir toda una serie de medidas impopulares que en otro contexto serían difíciles de aprobar sin una gran oposición social. Este es el caso del endurecimiento del código penal propuesto por May, pero también entrarían dentro de esta lógica la aprobación de recortes en gasto público o la destrucción de distintos servicios y prestaciones sociales. Mientras todos se encuentran frente a sus televisores viendo una y otra vez las mimas imágenes del atentado, los mismos discursos, las fotos de condolencia en Facebook… los políticos no desperdician ni un minuto para iniciar su ofensiva social y económica, amparados por el gran telón de de los atentados que oculta cualquiera de sus maniobras.

Sin embargo este telón esconde además otra realidad más dura aunque menos evidente, la incapacidad de los estados. No hablo de la incapacidad para hacer frente a los ataques terroristas, sino de su carencia a la hora de garantizarnos una seguridad. Es decir garantizarnos unas mínimas condiciones de vida, una sanidad y una educación, una vivienda digna, o un mercado laboral que nos permita llegar a final de mes. E aquí donde se halla el problema principal de nuestras sociedades. Esta es la verdadera amenaza a la que vamos a tener que hacer frente en el futuro, la realidad de un sistema profundamente individualista e insolidario, completamente protegido por niveles de alerta 4, 5, 6… o 1.000, pero incapaz de proteger nuestra salud, nuestro futuro material o garantizarnos una vivienda y unas condiciones laborales mínimas. Es esto lo que se esconde tras el telón, es esto lo que hay día a día tras el ritual informativo.

Guille GC

Enlaces del mes: Diciembre 2016

Destacamos un artículo que analiza la organización horizontal no jerárquica de algunas tribus en contraposición al argumento clásico de Hobbes. Las sociedades pequeñas pueden mantenerse de forma «familiar» y por ende, horizontal. Algunas de ellas incluso no dan ni «las gracias» pues suponen que dar las gracias supone esperar una recompensa.

Apoyo Mutuo nos ha dejado este mes la reflexión democracia versus Estado, en donde la experiencia histórica demuestra que el Estado, lejos de actuar como un facilitador de los procesos sociales de transformación democrática, ha actuado siempre como un obstáculo.

El «no» en Italia sobre la reforma que pretendía reforzar la partitocracia en Italia significa un nuevo fracaso para las élites políticas del país.

El carbón es una fuente de energía que ya no tiene futuro, pero en España, nadie apuesta por una transición hacia un modelo sostenible. Es más, su consumo se incrementó.

Un tema clave que nos debería preocupar es la estrategia comunicativa, ya que es imprescindible para que nuestros mensajes dejen de ser silenciados, tergiversados o que nadie nos preste atención. Temas como el lenguaje o los relatos que vayan más allá de los argumentos, son importantes sobre las que ir trabajando.

«Creo que la batalla política fundamental en Europa va a ser quién construye el pueblo, y qué se puede construir de dos lados.» En esta entrevista a Iñigo Errejón, podemos sacar algunas lecturas políticas interesantes que deberíamos aprender el resto de la izquierda.

El marxismo que no nos contaron (IV)

Una nueva generación y nuevas latitudes

Hemos mencionado las luchas coloniales y postcoloniales y encontramos algún ejemplo en la guerra de Argelia (1954-62). Daniel Guérin, a quien ya hemos mencionado, y que ya había sido un valedor del papel que podía jugar la minoría afrodescendiente en EEUU, está entre quienes apoyan la causa independentista argelina. Esta, pese a estar dominada por una formación profundamente jacobina como era el Frente de Liberación Nacional, quizá por plantearse como una estructura más independentista que leninista, se muestra más abierta a la autogestión obrera en las fábricas y da varias figuras heterodoxas: el ala izquierda estrictamente argelina y el tunecino Al-‘Afif Al-Ajdar. Es en esta época cuando Guérin se va convenciendo del poder de la autogestión y el poder colectivo que le llevará a hablar abiertamente de marxismo libertario (Pour un marxisme libertaire, 1969) y a reivindicar a los referentes clásicos del anarquismo (Ni dios, ni amo, traducido en 1977).  Y es también cuando se configura un ala izquierda del nuevo estado argelino y sus organizaciones de masas en torno, sobre todo, a Hocine Zahouane, sindicalista muy partidario de la autogestión frente a la burocracia estatal, Mohammed Harbi y Bashir Hadj Ali. Este núcleo, en la etapa 1962-65, tenía voz, presencia y hasta algún cargo públicos en el nuevo régimen y contacto directo con el jefe de estado Ahmed Ben Bella –cosa que les valdría alguna burla de la Internacional Situacionista, al compararlo con su capacidad de extender la autogestión y no sólo «cantar» sobre ella–, pero todo eso se acabaría con el golpe de Boumédiène en 1965. A partir de ahí, el pequeñísimo sector autogestionado de la economía sería estatalizado junto con gran parte del privado y la izquierda argelina pasaría de librar un pulso con el ejército a ser abiertamente perseguida, detenciones y torturas incluidas. Pese a intentar luchar mediante una Organización de Resistencia Popular, serán barridos por la represión y el exilio consecuente.

El internacionalista Al-Ajdar es aún más interesante puesto que, después de participar en el FLN argelino y en el aparato de formación del Frente Democrático para la Liberación de Palestina (a principios de la década de 1970), reaparece en el convulso Beirut de 1975-1990 en la organización de asambleas y consejos populares y como autor del libro Sultat al-majalis («El poder de los consejos»). Autor de una nueva traducción del Manifiesto comunista, Al-Ajdar fue, que sepamos, el principal exponente del consejismo en el mundo árabe antes de pasarse, en la vejez, a un vago laicismo que le llevaría a hacer frente común con el régimen de Ben Alí y las potencias occidentales.

Sin ir a coordenadas tan lejanas, en el País Vasco se da un fenómeno peculiar. Un grupo de jóvenes universitarios cercanos al Partido Nacionalista Vasco y, sobre todo a EGI, su organización juvenil, más familiarizados, por lo tanto, con el liberalismo ilustrado y el socialcristianismo que con el marxismo, defienden, contra la dictadura militar, la democracia política, contra los asimilacionismos español y francés, la democracia cultural y, contra la explotación capitalista y leninista, la democracia económica como tercera vía. Se trata del grupo que primero edita la revista Ekin («Acción») y en 1959 funda el movimiento Euskadi Ta Askatasuna o ETA. No está de más decir que, si bien la fascinación por Cuba, Argelia y Vietnam y sus respectivas evoluciones hace que algunos de sus líderes impriman a las primeras ETAs una clara influencia leninista (especialmente los hermanos Etxebarrieta), existe cierto contrapeso a causa de esos orígenes liberales y de la influencia de personajes como el anarcosindicalista Félix Likiniano (sin cargo formal, no obstante) y, sobre todo, con el asesoramiento formal del ideólogo Federico Krutwig, influyente en el decenio 1965-1975 y partidario de un marxismo heterodoxo.

Algunas de sus personas cercanas (Marc Légasse) o miembros (Mikel Orrantia, alias Tar, o el ex-dirigente Emilio López Adán, Beltza) acabarán reivindicando parcial o totalmente el anarquismo; en el caso de Orrantia, participará en la creación de la revista Askatasuna («Libertad», 1971-1980), que, en un difícil equilibrio anarcoindependentista, participará en la reconstrucción de la CNT (1976), de la que será expulsada tras apoyar la «alternativa táctica KAS» (1978).

En Yugoslavia, dentro del oficialista KPJ, será la generación que se unió para hacer la guerra contra el ocupante nazi o en la postguerra la que dará un grupo de intelectuales (Mihailo Marković, Rudi Supek, Milan Kangrga o Gajo Petrović) que, en contacto con los debates occidentales, cuestionará el leninismo desde dentro. Si bien se mantienen en la línea de su partido en la época inmediatamente posterior a la ruptura del titismo con la KomIntern (1948), con la apertura posterior vendrán los problemas.

Ya antes de ese grupo, un personaje de mucho mayor peso institucional, Milovan Djilas, había afirmado que Yugoslavia era un estado totalitario con una burocracia minoritaria gobernante y una clase mayoritaria gobernada en su libro La nueva clase (1957). De forma menos conflictiva, el mencionado grupo de intelectuales empieza en 1964 una búsqueda de un marxismo sin hipotecas políticas, capaz de analizar sin necesidad de justificar o invalidar a nadie y en contacto con autores de otros países –especialmente digno de señalar es el ya mencionado Erich Fromm–. Pese a las tensiones que eso suscitaría con la dirigencia del partido, sacarán la revista Praxis, con prohibiciones puntuales, y la universidad de verano de Korčula hasta 1975 en que la publicación sería clausurada y se pondría fin a la actividad del grupo en el país. Praxis, como grupo, seguiría hablando a través de sus contactos en el extranjero y, de hecho, publicaría una nueva revista, Praxis International, de 1981 a 1991.

El mítico 1968 y, en general, la agitación de los países industrializados en esos años parece confirmar los análisis –por lo demás, poco conocidos– de tantas marxistas rebeldes: ni el estado del bienestar en occidente ni la eliminación de la burguesía en el oriente leninista bastan para acabar con la lucha de clases. Una nueva generación con pocos hábitos activistas y atomizada por una sociedad donde escasean las organizaciones de clase protagoniza un proceso muy capaz de crear situaciones (movilizaciones concretas, algaradas, atentados) con visibilidad mediática y de teorizarlas, pero muy poco capaz de transformar todo esto en estructuras estables, ya sean formales o informales.

Esta nueva generación escucha a las anteriores, pero no será en absoluto capaz de ir más allá de ellas, más bien al contrario. Con todo, dejará al menos toda una serie de grupos autónomos donde, bajo principios libertarios (acción directa, autogestión, asamblearismo) conviven activistas de formación anarquista con otros de formación marxista, unidas en torno a prácticas comunes, en lugar de enfrentarse por los debates de la AIT o por anticipar debates de un futuro que quizá no vivan para ver.

Los más conocidos de ellos son los grupos armados, por lo osado y mediático de sus acciones y el pulso (anti)represivo consecuente, si bien no son en absoluto los únicos ni son separables de las acciones no armadas. En Francia –cuya mezcolanza de activistas autóctonas con refugiadas españolas ya hemos mencionado–, este espectro político dará tanto el grupo en torno a la librería La vieille taupe («El viejo topo») de Pierre Guillaume, Jacques Baynac y Gilles Dauvé (alias Jean Barrot) como el 1000 o MIL donde se unen, en torno a Oriol Solé Sugranyes –que viene del maoísmo– un grupo de Toulouse con formación anarquista y sed de acción (Vive la Commune!) y parte del incipiente movimiento autónomo barcelonés (¿Qué hacer?, Nuestra clase, Grupos Obreros Autónomos), de formación marxista por aplastante mayoría y, evidentemente, clandestino. En aquel momento en que las Comisiones Obreras son una propuesta y no una organización, mucho menos una organización vertical, estas personas aspiran a convertirlos en el equivalente de los soviets de la Rusia revolucionaria y es por ello que intentan una teorización desde la práctica que les lleva a traducir o retraducir a Pannekoek, Ciliga, Balázs y otras. Pese a ser más conocido por sus atracos, el MIL no se entiende sin esta corriente más orientada a la formación y la autoorganización (que recibe parte del botín de dichas expropiaciones, claro), como ocurrirá con aquel sector que intenta seguir con la agitación armada después de 1973: los GAC y la llamada OLlA (nombre de origen policial) en la región española, los GAI-GARI en la francesa.

Surgirán también en distintos países grupos que cambiarían rápidamente de nombre y otros más informales, sin nombre, generalmente en las décadas de 1970 y 1980. En el caso de Francia, de nuevo, nos encontramos con que el más conocido (Action Directe) lo fue por sus acciones armadas en 1979-1981 y 1982-1987, pero no es menos cierto que entre la amnistía de 1981 y su nuevo enfrentamiento abierto en 1982, la llamada rama parisina (Rouillan, Ménigon, Aubron, etc.) participó públicamente en el movimiento okupa, las luchas de las refugiadas turcas, libanesas, etc.

No está clara la continuidad entre estos grupos de la diáspora hispano-francesa y los que actuaron a partir de 1977 en Barcelona, Madrid, Valencia o Valladolid, al calor de las luchas obreras, vecinales y estudiantiles, pero sí se ve la continuidad entre el independentismo revolucionario vasco y el movimiento autónomo que surge a su izquierda (sus expresiones más conocidas, que no únicas, serían LAIA-ez, el sector del partido LAIA que se negó a integrarse en la Koordinadora Abertzale Sozialista y los Comandos Autónomos Anticapitalistas), a veces respetado, a menudo despreciado o difamado desde aquel.

También surgieron grupos autónomos en Italia (en todo el llamado «movimentismo» convivían leninistas, consejistas, anarquistas, etc., a veces en los mismos grupos, a veces en grupos separados) y en la Europa germanohablante, donde el más conocido sería el alemán Movimiento 2 de Junio. No obstante, en ese difuso tronco movimentista también existieron al menos el grupo antifascista Spartakus en Austria y el colectivo Hydra en la suiza germanohablante, ansiosas de buscar alternativas a la integración en el sistema, la evasión mediante la intoxicación o el enfrentamiento bélico de la RAF y demás. Si bien no podemos hablar de un grupo con una orientación política clara, lo seguro es que algunas de las integrantes de estos grupos, también inspiradas por la comuna libre de Contadour del escritor Jean Giono, emigrarían a la Provenza francesa, donde fundarían la comuna Longo Maï, que subsiste después de más de cuarenta años y ha dado lugar a una red cooperativa que llega a otros países.

El fantasma del terror recorre Europa

No ha llovido mucho desde aquellos atentados en París del pasado 13 de noviembre de 2015, y ahora, otros dos atentados en Bruselas el pasado día 22 de marzo, uno en el aeropuerto y otro en el metro. Desde lo de París y la noticia de la huida del supuesto terrorista a Bélgica, casi todos los Estados europeos elevaron los niveles de alerta antiterrorista, y vimos cómo sacaban a pasear a los militares con sus metralletas por las calles de las principales ciudades belgas y francesas. Y todo esto despúes de que ocurriesen los atentados. Señores, ¿no les parece que están a un paso por detrás de los terroristas? Les cuelan las bombas cuando bajáis la guardia y llegaría a ser hasta ridículo —si no fuese porque los muertos lo pagamos los y las de siempre— que un espontáneo calificado de terrorista haga que un país entero como Bélgica entre en la paranoia y saque los tanques a las calles, como en el GTA. Ni aun así… Y señores, ¿tampoco encontráis explicaciones de que financiando y armando a grupos terroristas como el Daesh así como a sus colaboradores como Arabia Saudí y Turquía al final os acabaréis comiendo unos cuantos bombazos?

Qué bien, ahora se acojonan porque el Daesh ha engordado tanto que tienen potencial —y capacidad— para atentar en Europa, porque claro, cuando no ponían bombas ni pegaban tiros en suelo europeo, eran una preocupación menor. Total, se matan entre ellos por cuestiones religiosas. Qué malo es el fanatismo, oigan, que no vengan aquí a quitarnos las misas, la Semana Santa y la hostia bendita. ¿Cómo se le llamaba a eso de que si un fundamentalista cristiano comete un atentado y mata a unas decenas de personas no se diga «Stop Cristianismo» pero si lo hace un yihadista se dice «Stop Islam»? ¿Es comestible?

Cada vez se me hace más abstracto la palabra «terrorismo» cuando oigo la palabrería de los «líderes mundiales» y politicuchos varios hablando de «unidad contra el terror» o esa supuesta «lucha contra el terrorismo». Se me hace abstracto porque no se concreta qué es ese terrorismo del que hablan, si es el de la pancarta de los titiriteros; los cuadernos, cintas adhesivas y libros de las operaciones Pandora y Piñata; el petardazo en la Basílica del Pilar; los yihadistas del Feisbuk o los bazookas de los nazi.. uy, espera, ese igual no… Así que ahora terrorismo puede ser cualquier cosa, ¡hasta la caja misteriosa! La hipocresía, la doble moral y el cinismo de Europa se hace notar cuando de cara a la ciudadanía se llenan la boca de poner mano dura para luchar contra el terrorismo y defender los valores de la democracia, pero a nuestras espaldas se hacen amigos de los países que dan soporte al Daesh (qué guay la monarquía española vendiendo el AVE a los jeques sauditas y decir que están luchando contra el terrorismo). Otro puntazo que se marcan es que distinguen entre muertos de primera y de segunda. De poco o nada se habló de los atentados yihadistas en países africanos como Malí, Burkina Faso, Nigeria…, que también se suceden casi a diario en Siria, Afganistán e Iraq. Del mismo modo que ningún medio ha calificado de terrorista a la política de Netanyahu. Ni tampoco han derramado una sola lágrima por las muertes de miles de refugiados y refugiadas que huyen de la guerra y del Daesh, en cuya travesía se encuentran con fronteras cerradas y guardacostas turcos jugando a hundir barcazas.

Conviene que hagamos un poquito de memoria, que las heridas abiertas siguen sangrando y abriéndose más por las guerras que provoca el bloque occidental en Oriente Próximo. Desde que a EEUU se le ocurrió la genial idea de alimentar el salafismo y el yihadismo y a codearse con los wahhabíes, todo fue de mal en peor. En los años ’70, les venían como anillo al dedo entrenar a los muyahidines para desestabilizar a la antigua URSS. En la actualidad, les interesa tener zonas de conflicto para justificar las invasiones militares para saquear el petróleo principalmente, además de obtener beneficios para la industria armamentística, por las guerras causadas. La guerra de Siria es ya ahora un galimatías donde tanto las potencias regionales (Turquía, Irán, Arabia Saudí principalmente) como occidentales (EEUU y Europa), y por otro lado están Rusia y China, quieren pillar su trozo de pastel. Y en medio está el movimiento de liberación kurdo quienes realmente plantan cara al terror yihadista, pero con Ochalan en la cárcel y el PKK en la lista de organizacones terroristas.

¿Quiénes son realmente los terroristas? A nada que rasquemos un poco para encontrar el origen de los atentados, nos encontramos con que están detrás Europa y los EEUU alimentando al Daesh siempre y cuando no atenten en suelo europeo, y que si lo hacen, aprovechan para culpar al islam como origen del terror (aunque en realidad, el yihadismo se cobra más víctimas musulmanas que occidentales), pero sobre todo que los muertos no sean peces gordos.

Al fin y al cabo, son los intereses geopolíticos los que están detrás de este escenario en Oriente Próximo, ni tampoco dudarán en aprovechar este estado de shock tras los recientes atentados en suelo europeo para imponer toques de queda exhibiendo su monopolio de la violencia, tratando de que aceptemos los tanques y militares en las calles y en los controles en estaciones y aeropuertos como algo normal. Y a esto le añadimos la impunidad con la que actúa la extrema derecha atacando/quemando mezquitas y casas de refugiados, dejando mensajes xenófobos, racistas e islamófobos en las calles y justificar el cierre de fronteras precisamente a quienes huyen de la guerra. Pero lo preocupante es que da la sensación de que la izquierda en general está paralizada ante el auge de esta extrema derecha, que está ganando puntos en las encuestas de intención de voto y su discurso de odio y discriminación esté calando entre cada vez más gente.

Si lo miramos desde otro punto de vista, el tema del terrorismo es más bien un arma política donde la clase dominante lo utiliza, por un lado, como control socal mediante el discurso del miedo, y por otro, como justificación para eliminar la oposición interna (contrainsurgencia). Conocer esta base es el punto de partida para articular una respuesta tanto a nivel social como político con el fin de afrontar el auge de la derecha y el fascismo. Lo primero, señalar claramente que el pacto antiyihadista es una mentira porque ni Europa ni EEUU ni Israel están luchando contra el terrorismo porque son ellos los que entrenan, arman y financian a Daesh y otros grupos terroristas a nuestras espaldas, y hacen grandes negocios con monarquías petroleras y gobiernos opresores (que también dan apoyo al Daesh). Por último, dejar claro que el yihadismo no representa el islam y que la mayoría de víctimas de Daesh son musulmanes, añadiendo de que es imposible que entre los refugiados y refugiadas puedan ir terroristas del Daesh, ya que viajan en primera clase. A nivel social, unas pequeñas propuestas serían trabajar desde la multiculturalidad en el barrio a través de programas y actividades (como mundialitos antirracistas que ya vienen haciéndose, talleres de idiomas, actividades culturales, etc) que integren a colectivos migrantes, así como la defensa frente al terrorismo de baja intensidad de energúmenos fascistas que se dedican a apuñalar a quienes luchan contra sus ideas racistas, totalitarias, de odio y violencia, además de las acciones solidarias que ya se están realizando al ayudar a los y las refugiadas en Idomeni, Lesvos,… Y a nivel político, desde nuestras organizaciones políticas apoyar el proyecto político del movimiento de liberación kurdo en Rojava y Bakur (quienes por ahora son los únicos actores que llevan un compromiso real de acabar con el Daesh), exigir la eliminación del PKK de las listas de organizaciones terroristas, la apertura de las fronteras y puesta en marcha de programas de acogida, el cese de la venta de armas a las monarquías del Golfo y a Israel, entre otras.

Se nos avecina un clima de guerra creado por las clases dominantes, y el fascismo asomando tras el fantasma del terror.

Enlaces del mes: Enero 2016

En el aspecto internacional, empezábamos el mes y el año con un inspirador texto de Zigor Aldama para Píkara sobre la Gulabi Gang, esa red de mujeres indias que se está haciendo famosa por no renunciar a la autodefensa. La India es un país donde las violaciones se suceden en su mayoría impunes y cada día hay numerosas agresiones sexuales. Este movimiento de autodefensa explica la efectividad que tiene el responder a palos ante la violencia machista.

Desde el Caribe, por otra parte, nos llegaba esta reflexión sobre Puerto Rico como ejemplo de la situación global: soberanía, consumismo, deuda, … y también noticias de lo más interesante desde Haití: más allá del silencio informativo, una revuelta en toda regla tras años de ocupación y miseria masiva.

En Europa, el economista y exministro de Finanzas griego Yannis Varufakis insistía en esta entrevista en que no existe soberanía popular en la UE y anunciaba la preparación de un movimiento por la transparencia y democratización institucionales.

En clave más cercana, la llamada Marea Azul, los trabajadores de Movistar que estuvieron en lucha el pasado verano, anunciaban una nueva iniciativa: una caja de resistencia, no ya para sus futuros conflictos, sino como herramienta unitaria para compartir con otros sectores, junto con toda una campaña de difusión en torno al #correscales.

Este fue también el mes en que se agotó el plazo en que la CUP tenía que decidir cuánto ceder a las presiones de Junts pel Sí en nombre del proceso de independencia, tema sobre el que corrieron ríos de tinta. Rescatamos la rueda de prensa en que la CUP anunció definitivamente que no investiría a Artur Mas y el posicionamento de Procés Embat, una vez que se llegó a un acuerdo in extremis para investir a Carles Puigdemont.

Por último, en esta interesante entrevista publicada en Vice, Jordi Borràs, fotoperiodista especializado en la ultraderecha -desde donde ya ha recibido amenazas y una agresión-, habla con un exmiembro de cierta importancia de Democracia Nacional que quiere hacer autocrítica.

Ensayo sobre la inmigración en la UE

Durante los últimos años, Europa, y en concreto la UE o la Europa de los 15 (en ambas se ha dado la misma lógica), ha sido un continente receptor de migrantes, es decir, de inmigración, bien motivada por los países de origen del emigrante (factores de incitación) o bien motivadas por el país receptor de destino (factores de atracción), aunque una suma de ambas lógicas es la que da la respuesta más acertada y completa.

Los cuatro países de la Europa de los 15 que más personas inmigrantes recibieron en 2010 fueron: el Reino Unido (591.000), seguido de España (465.200), Italia (458.900) y Alemania (404.100)¹. Mientras que en 2012, Alemania fue el que recibió un mayor número de inmigrantes (592.000), seguido de Reino Unido (498.000), Italia (350.800), Francia (327.400) y España (304.100)². Cabe señalar que España fue el país con más número de personas emigrantes en ambos casos, tanto en 2012 con 446.600³, como en 2010 con 403.000.

Todos los países de la Europa de los 15 menos Grecia, Irlanda, Finlandia y Suecia, tuvieron más inmigrantes que emigrantes. También hay que resaltar cómo los datos mostrados en el anterior párrafo corresponden al número total de inmigrantes tanto nacionales como no-nacionales, esto quiere decir que una parte de las personas que vinieron inmigrantes eran nacionales que han vuelto a su país de origen. Podemos ver qué porcentaje de inmigrantes eran ya nacionales y también cuáles eran de países no miembros de la UE en el siguiente gráfico correspondiente a 2012:

En la primera tabla (2010) podemos observar que el porcentaje de inmigrantes que son nacionales, es decir, personas autóctonas que vuelven a su país de origen, es bastante significativo (21%). Por otra parte, que gran cantidad de las inmigrantes son pertenecientes a la Unión Europea (31%) y que por lo tanto podemos concluir que el porcentaje de inmigrantes de otros países no-miembros que vienen a países de la UE no supera la mitad del total de las inmigrantes que aparecen en las estadísticas (al menos en 2010 no llegaban al 50%). Además, este porcentaje se ve aún más reducido si tenemos en cuenta que muchas personas inmigrantes de países no pertenecientes a la Unión Europea siguen siendo personas europeas. Respecto a otras etapas históricas u otros flujos migratorios actuales existentes (inter-africano o el asiático), la importancia del movimiento migratorio europeo es mínimo visto a escala global, aunque no por ello hay que infravalorarlo.

De todas formas, en ningún caso podríamos estar hablando de un flujo de migración masiva en la UE ni en la Europa de los 15 pues, respecto a la población total, la representación de las personas inmigrantes es ínfima. Vemos que en la siguiente tabla la población nacional sigue representando más del 90% de la población total del país:

Medidas tomadas

Antes de empezar en materia con las medidas tomadas, cabe apuntar que la inmigración y el asilo no se encontraban entre las competencias originales de las instituciones europeas. Las bases para el tratamiento de estas cuestiones a nivel europeo se establecieron entre 1986 y 1992. En el ámbito comunitario, el objetivo de crear un mercado interior favoreció la consideración de la inmigración como una cuestión que debía ser abordada a nivel europeo: la firma del Acta Única Europea en 1986, que incluía un programa de armonización de la política de inmigración, favoreció el desarrollo de una cooperación más estrecha entre los Estados Miembros.

Por lo que las políticas y medidas tomadas sobre la inmigración a nivel europeo no eran originales de la creación de la CEE y empiezan a verse estructuradas y se empieza a abordar la cuestión con la composición de la Europa de los 15 (UE-1995).

En la página web del Europarlamento podemos observar cómo en esta legislatura (la octava) del Parlamento Europeo, aún no se ha aprobado ninguna propuesta parlamentaria (quizás por el breve tiempo que lleva esta legislatura vigente) sobre el tema de inmigración a pesar de ser la vez que más partidos xenófobos y más eurodiputadas de partidos de extrema derecha contrarios a la inmigración hay (más adelante se detallan la cantidad de eurodiputadas y partidos). Cierto es que dichos partidos no se encuentran en ningún grupo parlamentario sino que aparecen en el de “no inscritos”. Sus últimas actividades en el Europarlamento han sido presentar mociones de censura ante comisiones europeas, pero en ningún caso han llevado ninguna propuesta común en lo referente a la inmigración ante el parlamento europeo.

En anteriores legislaturas sí que podemos encontrar algunos informes realizados por la comisión europea respecto a la inmigración. El, quizás, más reciente y llamativo es el informe presentado el 17 de septiembre de 2007 por el ponente Javier Moreno Sánchez (político español perteneciente al PSOE y por lo tanto al grupo parlamentario socialista europeo “PES”) y presentado por la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos exteriores, que fue aprobado con modificaciones tras dos debates el 26 de septiembre de 2007 en Estrasburgo.

Dicho documento, de 33 páginas, con el nombre de “Prioridades políticas en la lucha contra la inmigración clandestina de los nacionales de terceros países” expone argumentos tales como la incapacidad de los estados de la UE para abordar este tema individualmente, luchar contra la inmigración ilegal y favorecer la legal, que la inmigración es realmente un “tema central del debate público” en la UE, etc. para alegar que se debería llevar a cabo una política común de intervención no sólo dentro de las fronteras de la UE sino también en los países emigrantes para intentar paliar las lógicas materiales que se dan de incitación a la inmigración. A nivel interno, destaca en el artículo 34 “la importancia del control de las fronteras en la lucha contra la inmigración clandestina” y en los artículos siguientes (artículo 35) “debe dotarse a la Agencia Frontex de los recursos necesarios para su funcionamiento” y (en el artículo 37) “Pide a los Estados miembros que establezcan patrullas conjuntas de vigilancia permanentes y operativas todo el año, coordinadas por Frontex, en todas las zonas de alto riesgo y en particular en las fronteras marítimas”.

Asimismo, dicho documento dedica un apartado entero al tema del empleo ilegal que conlleva la inmigración irregular, por lo que entre los artículos 60 al 66 se hacen referencias a esta cuestión, en las cuales celebra las sanciones a las empresarias por el contrato ilegal de inmigrantes: “Se congratula de la presentación por la Comisión de la propuesta antes mencionada de Directiva por la que se establecen sanciones contra los empresarios que contraten residentes ilegales nacionales de terceros países[…]”

Previsiones de futuro

Los partidos outsiders de extrema derecha son los que se han apropiado el discurso fácil de echar la culpa a la inmigración y la resolución de este conflicto como el fin a prácticamente todos los problemas económicos del país. Una idea nada cercana a la realidad si tenemos en cuenta que el baby-boom que hubo hace años es una generación que va a pasar en breve tiempo a la etapa de la dependencia (tercera edad):

Al aumentar cuantitativamente la edad de dependencia o bien se reduce aún más el Estado del bienestar o se necesitan personas que rellenen el hueco de la población en edad de trabajar (a más gastos, se necesitan más ingresos). Los partidos outsiders de toda Europa no llevan generalmente una política de natalidad para suplir esta deficiencia de demanda de gente en ese sector y, aun así, aunque la llevasen, no serían suficientes porque las políticas de natalidad llevan tiempo que den los resultados esperados y aparte habría que esperar 18 años a que esta población estuviera en edad de trabajar (y esperar más aún para que encuentre un empleo). Todo esto sin contar con que una política de natalidad provocaría un nuevo baby-boom y un nuevo problema a largo plazo en dos generaciones. Aparte, hay que tener en cuenta las emigraciones, las cuales se presentan en saldo positivo frente a las inmigraciones; esto quiere decir que actualmente abandonan el país para buscar trabajo más personas de las que vienen (se pierde población, en datos absolutos).

A pesar de todo esto, no son pocos los partidos outsiders de extrema derecha que han arraigado en Europa, bien es cierto que no hay que hacer un análisis simplista y tratarlos como una muestra homogénea, ya que hay líneas ideológicas diferentes (por eso no constituyen un grupo parlamentario conjunto en el parlamento Europeo) desde la extrema derecha conservadora hasta el fascismo reaccionario. No es la misma lógica la que lleva el partido político abiertamente fascista de Amanecer Dorado (Golden Dawn) en Grecia, que el Frente Nacional (Front National) en Francia. Aun así, los partidos con representación parlamentaria (en Bruselas) que quieren llevar a cabo políticas abiertamente anti-inmigración y de favorecer las nacionales en Europa, son los siguientes:

Lo cual presenta una preocupación alta si tenemos en cuenta los resultados obtenidos por dichas formaciones en las elecciones pasadas de 2009 (también cabe fijar la atención en que el auge ya se estaba dando, sólo que en menor medida, de 2004 a 2009):

En 2004 sólo consiguieron representación parlamentaria (entre paréntesis las diputadas conseguidas en el parlamento europeo) el Front National francés (7), la Lega Nord italiana (4), el Freiheitliche Partei austriaco (1), el Vlaams Belang belga (3), el Dansk Folkeparti danés (1), el Ataka búlgaro (2) y LAOS griego (1); un total de 19 diputadas.

En 2009 aumentaron ya tanto cualitativamente (discurso menos moderado) como cuantitativamente (más partidos y los que ya había consiguieron más diputados): El British National Party (2), el Front National francés (3), la Lega Nord italiana (9), el Freiheitliche Partei austriaco (2), el PVV holandés (5), el Vlaams Belang belga (2), el Dansk Folkeparti danés (2), el Ataka búlgaro (2), el PRM rumano (3), el PS finlandés (1), el Jobbik húngaro (3) y Amanecer dorado griego (2); un total de 37 diputadas.

Lo cual, desde un punto de vista político, racional y económico, no tendría sentido, ya que la mayoría de la inmigración que viene está en edad de trabajar y por lo tanto supondrían una ayuda económica en el marco de cotizaciones para así mantener el Estado de Bienestar de la infancia, las personas estudiantes y, por supuesto, de las personas en edad de dependencia (El gráfico se muestra como población proporcional, no absoluta).

Por lo tanto, podemos sacar la conclusión de que dichos partidos promueven el discurso fácil y sencillo con contradicciones políticas y económicas, el cual no apela a la racionalidad sino a los sentimientos (de unidad, de superioridad, de nación…) y que dichos sentimientos y creencias se dan porque los motiva una fuerza mayor (medios de comunicación y partidos políticos tradicionales) que buscan con un chivo expiatorio justificar la miseria o el malestar creado e impuesto últimamente en la sociedad europea motivado por una mala gestión de los partidos tradicionales frente a la crisis económica.

Conclusión final

Para concluir, podríamos afirmar que este sentimiento equívoco entre la población (sobre todo clases medias y bajas, aunque también altas) de la percepción tan mala que se tiene de las inmigrantes tanto por la mala fama creada en los medios de comunicación a nivel individual (si alguien comete un delito y no es una ‘persona nacional’, es lo primero que describen los medios de comunicación en la noticia, el recalcar que es una persona de tal raza y proveniente de tal país), como a nivel colectivo de la inmigración en general, por la percepción que se tiene de que por el mero hecho de que un país tenga más inmigración, esto tiene que ser perjudicial para la economía. Esta última, está motivada por las fuerzas políticas en el poder para prevalecer con el statu quo y justificar el desempleo.

Los partidos tradicionales, con la llegada de la crisis, han tenido que hacer recortes y desmantelar el Estado de bienestar, lo que ha supuesto una reducción de la plantilla del sector servicios importante, y, también, en consecuencia de la reforma laboral aprobada, reducciones de personal en las empresas privadas. Al aumentar el paro dichos partidos han tenido que buscar una excusa para justificar este hecho y han encontrado en la inmigración la excusa perfecta. Por ello los telediarios abrían últimamente con imágenes impactantes de cientos de inmigrantes saltando la valla de Melilla o llegando a la costa en patera. Esto ha provocado que partidos de extrema derecha asuman este discurso populista para conseguir fuerza electoral a nivel de votos y lograr así implantar sus objetivos ideológicos en el país.

Realizado por @Matxapunga

Notas

1 Anónimo. (22 oct 2014, a las 13:11). Estadísticas de migración y población migrante. 30 nov 2014, a las 11:13, de Eurostat Sitio web: Eurostat

2Anónimo. (4 nov 2014, a las 16:01). Migration and migrant population statistics. 30 nov 2014, a las 11:19, de Eurostat Sitio web: Eurostat

3 Ibid

4‘Estadísticas de migración y población migrante’, Op cit.

5 Leticia Delgado Godoy. (29 jul 2008). La inmigración en Europa: realidades y políticas. 1 nov 2014, de Unidad de Políticas Comparadas (CSIC) Universidad Rey Juan Carlos Sitio web: Aquí

6 Javier Moreno Sánchez. (8 sep 2007). Sobre las prioridades políticas en la lucha contra la inmigración clandestina de los nacionales de terceros países. 1 nov 2014, de Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior Sitio web: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=TA&reference=P6-TA-2007-0415&language=ES&ring=A6-2007-0323

7 Ibid

8 Raquel Benito. (5 may 2012). Los neonazis, a las puertas del Parlamento griego. 2 dic 2014, de El Confidencial Sitio web: El Confidencial

9 Ibid.

Bibliografía

(2013). Estados miembros de la UE (año de ingreso). Noviembre 30, 2014, de Unión Europea.

(2014). Estadísticas de migración y población migrante. 30 nov 2014, de Eurostat

(2014). Migration and migrant population statistics. 1 dic 2014, de Eurostat 

(2008). La inmigración en Europa: realidades y políticas. 30 nov 2014, de Unidad de Políticas Comparadas (CSIC) Universidad Rey Juan Carlos

(2007). Sobre las prioridades políticas en la lucha contra la inmigración clandestina de los nacionales de terceros países. 1 nov 2014, de Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior.

(2012). Los neonazis, a las puertas del Parlamento griego. 1 dic 2014, de El Confidencial.

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