Treinta aniversario del levantamiento zapatista en el sureste mexicano

La lucha contra el olvido.

 

«La lucha es como un círculo, se puede empezar en cualquier punto, pero nunca termina».

Subcomandante Insurgente Marcos

Lo que tienen en común medio milenio y treinta años, es que por mucho que midamos el tiempo, el ser humano oprimido por sistemas brutales de dominación siempre deberá luchar contra el olvido, contra el desarraigo y por una memoria que le impulse a conquistar sus libertades, la justicia social, la equidad y lograr la cooperación mutua. Tras una larga noche de quinientos años, en el filo de la madrugada del primero de enero de 1994, el EZLN supuso un destello en la oscuridad y se levantó en armas contra el gobierno mexicano en Chiapas. También contra todo el sistema capitalista representado por el FMI, el Banco Mundial y el pinche Tratado de Libre Comercio de América del Norte que entraba en vigor ese mismo día.

Los pueblos originarios del Sur Global siempre han sido objeto de masacres y genocidios, aunque esa dominación no ha sido coser y cantar, pues ha dejado huellas en el camino y semillas en la historia de las resistencias y la organización de las luchas. Los indígenas mexicanos en 1910 irrumpieron en la Revolución Mexicana exigiendo tierra y libertad; y muchas décadas después, el 17 de noviembre de 1983, se conformaron como guerrilla inspirados en la figura de Emiliano Zapata y el Ejército Libertador del Sur de aquella lejana revolución.

El EZLN tiene ante todo la impronta indígena, esta organización aprendió a escuchar y tomó el rumbo de otras estrategias de lucha sirviéndose de un aparato analítico plural, abandonando paulatinamente el estricto carácter foquista o maoísta que tuvieron otras guerrillas en América Latina. No aspiran a la toma del poder en un sentido tradicionalmente marxista, en cambio, sí que deciden la construcción social del poder en un sentido horizontal bajo el principio del «mandar obedeciendo», sin coaccionar ni suplantar la toma de decisiones del poder popular. Quizá ha sido esa una de las lecciones más interesantes que nos ha legado el EZLN en sus treinta años desde el levantamiento.

Ese 1 de enero de 1994 esos uniformes verde y café de los pueblos indígenas se situaron en la página protagonista de las noticias a nivel mundial, se taparon el rostro con pasamontañas para que les vieran más que nunca, y para ser nombrados se negaron el nombre; así se daban a conocer internacionalmente y luchaban por el presente. Se exigía la reivindicación de la posesión de las tierras arrebatadas a las comunidades indígenas, el reparto de las riquezas evitando el expolio del capitalismo global, y la participación de los pueblos de Chiapas en la organización política de sus territorios.

La respuesta gubernamental fue el envío de 70 mil hombres del Ejército Mexicano para aplastar el levantamiento indígena. Sin embargo, las movilizaciones de la sociedad mexicana lograron que, tras doce días en que las comunidades indígenas atacasen al Gobierno Federal mexicano en conflicto armado, se firmase un alto el fuego. Posteriormente, el 16 de febrero se iniciaron las primeras conversaciones entre el EZLN y el Gobierno Federal, que concluyeron con la firma de los Acuerdos de San Andrés sobre el «Derecho y Cultura Indígena» en 1996, que comprometía al Estado mexicano a reconocer constitucionalmente a los pueblos indígenas y que estos gozasen de autonomía.

Esos acuerdos no han sido jamás implementados por ningún gobierno mexicano, sumándose a las muchas traiciones que en estas décadas han protagonizado contra las comunidades zapatistas. Sin embargo, a nivel interno también los diversos diálogos concretaron que se caminara hacia la fundación del Congreso Nacional Indígena (CNI) en octubre de 1996, y años más tarde, en la creación de los Caracoles como entidad política regional de los municipios zapatistas. De esta manera, las bases del EZLN que habían protagonizado ese levantamiento como una lucha contra el olvido, ya tenían aprendido que las conquistas sociales solo se podrían defender con unas estructuras de toma de decisión desde abajo.

La lucha contra los malos gobiernos.

 

«La libertad es como la mañana. Hay quienes esperan dormidos a que llegue, pero hay quienes desvelan y caminan la noche para alcanzarla».

Subcomandante Insurgente Marcos

El zapatismo mostraba al mundo que era posible luchar y enfrentarse al capitalismo, y provocó una fuente de inspiración política revolucionaria en una década en la que se había proclamado el fin de la historia de las confrontaciones ideológicas y de las grandes transformaciones sociales. Reactivó las movilizaciones de masas contra las cumbres del capitalismo representadas en las reuniones de la Organización Mundial del Comercio en Seattle en el año 1999, el FMI y Banco Mundial en Praga en el 2000, o la Cumbre del G8 en Génova en el año 2001.

En el mes de marzo del 2001 una delegación del EZLN realizó la conocida como «Marcha del color de la tierra» o «Marcha de la dignidad indígena», un recorrido por casi la mitad de los estados mexicanos, en el que el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General (CCRI-CG) exigía el cumplimiento de los «Acuerdos de San Andrés», la liberación de los presos y presas políticas zapatistas, y la desmilitarización de la zona de influencia zapatista. La encabezaron distintas comandantas indígenas, que además sirvió para establecer contactos con distintas organizaciones y movimientos antiglobalización.

Otra lección aprendida en estos treinta años de resistencias del EZLN y los pueblos indígenas es que no se pueden bajar las armas contra los malos gobiernos, porque estos son los que siembran la muerte. Las agresiones del Gobierno Federal de México han sido muchas, de índoles diversas y, por supuesto, independientemente del color del gobierno, ya sea este narcoestatal y conservador, o vestido de progresismo y Cuarta Transformación obradorista. Ese levantamiento demostró que no era solo una lucha de vanguardia de unos iluminados, sino que era un movimiento apoyado fundamentalmente por la mayoría indígena de Chiapas y otros territorios mexicanos. Tras todas las traiciones del mal gobierno mexicano de manera continuada que buscaban dinamitar al EZLN, una decisión histórica fue cambiar los esquemas del poder autoritario, alzándose como única interlocutora legítima la propia comunidad indígena y las entidades de poder autónomo que se estaban dotando. El neozapatismo reinventó una estrategia de lucha para las comunidades indígenas, han declarado muchas ocasiones no estar en contra de la política, sino de la manera que esta es concebida por el poder oficial; y con ello dan un ejemplo a nivel global de las luchas contra el capitalismo en otras latitudes.

La escuela del zapatismo es otra manera de hacer política, y en paralelo a una continua revisión de la praxis política en estas décadas de lucha contra los malos gobiernos, y sobre la creación de autoorganización en los municipios autónomos. No se puede disminuir su valor, pero también merece ser integrado en una crítica y autocrítica global, porque la lucha contra el capitalismo sabemos sobradamente que debe ser de articulación internacionalista. Vivir en la constante organización revolucionaria y la actuación coordinada con una estrategia común, porque al capitalismo no se le puede vencer con golpes dispersos, sino certeros y unísonos. Desde que la Comandanta Esther dijera en el en año 2001 en el Palacio Legislativo de San Lázaro en Ciudad de México: «Soy pobre, soy mujer, soy indígena», hemos visto que el zapatismo ha imbricado las demandas sociales y opresiones estructurales por cuestión de clase, de género, y de identidad.

En los últimos tiempos el capitalismo ha agredido a las comunidades zapatistas intensificando la presencia de cárteles de narcotráfico en Chiapas, sociedades criminales tales como el Cártel de Sinaloa o el Cártel Jalisco Nueva Generación se disputan los territorios, y tratan de asediar y debilitar la autonomía de las comunidades indígenas zapatistas. En palabras del EZLN «en la frontera guatemalteca el tráfico de personas es un negocio de las autoridades mexicanas que, mediante la extorsión, el secuestro y la compraventa de migrantes, se enriquecen desvergonzadamente», mientras tanto afirman cumplir los acuerdos migratorios fijados con los EE.UU. La guerra del capital no solamente consiste en tratar de aplastar militarmente con sus soldados, o paramilitares, sino la introducción de elementos desestabilizadores que inhiban el crecimiento de la organización política y la autogestión económica para crear el absoluto caos y un mundo en ruinas.

La lucha por la vida y el común.

 

«En cualquier lugar del mundo, en cualquier tiempo, un hombre o una mujer cualquiera se rebela y termina por romper con la ropa que el conformismo le ha tejido y que el cinismo le ha coloreado de gris. Un hombre o una mujer cualquiera, de cualquier color y en una lengua cualquiera, dice y se dice: ¡Ya basta!».

Ejército Zapatista de Liberación Nacional ―

En el año 2020 las comunidades zapatistas anunciaron la ‘Gira por la vida’, un viaje que les trajo hasta la Europa insumisa como la denominan, un trayecto repleto de obstáculos en los que visitaron organizaciones sociales y colectivos políticos en países como España, Francia, Suiza, Eslovenia, Italia, Alemania o Austria; un primer capítulo de una travesía que anunciaron mundial, y que continuarán cuando los tiempos zapatistas lo indiquen.

Recientemente el EZLN y los pueblos indígenas autónomos han emitido una veintena de comunicados entre el mes de noviembre de 2023, fecha en que se cumplió el 40 aniversario de su existencia como entidad guerrillera, y el mes de diciembre, en que han estado organizando el 30 aniversario del Levantamiento del 1 de enero de 1994. Desde el 30 de diciembre hasta el 2 de enero, en el Caracol «Resistencia y Rebeldía: Un Nuevo Horizonte», inaugurado hace tres años en el poblado Dolores Hidalgo, las bases zapatistas recibieron a miles de visitantes mexicanos e internacionales que quisieron desplazarse a celebrar este aniversario, donde se realizaron distintas actividades culturales, artísticas y políticas. Una de sus conclusiones más evidentes fue refrendar que el capitalismo no se puede humanizar, que construir el común solo puede realizarse fuera de ese sistema criminal. Y esa es la propuesta zapatista, establecer extensiones de tierra recuperada como del común, siendo los propios pueblos quienes trabajen y cuiden esas tierras para el sostenimiento de la comunidad y sus infraestructuras. Lo cual lleva obligadamente a proponer acuerdos, gestiones y usos colectivos teniendo como objetivo la práctica de una toma de decisión mediante democracia directa.

La retórica y literatura zapatista se hace compleja en ocasiones, tienen una manera de comunicar que roza el realismo mágico, aunque debemos reconocer en ello uno de sus potenciales dialécticos para imaginar otros mundos posibles. Primeramente nos comunicaron que «moría» el Subcomandante Galeano, que estos años había encarnado la figura del Subcomandante Marcos como interlocutor del común del EZLN, regresando a su sangre heredada, y renaciendo como Capitán Insurgente Marcos. Reconocieron, además, en estos comunicados que con los años han aumentado las dificultades para sostener esta organización autónoma y su territorio alrededor de los Caracoles y las Juntas del Buen Gobierno, sometidos a los problemas de la resistencia, a una pandemia a nivel mundial, a la presión de grupos paramilitares, los cercos informativos voraces, y la creciente presencia del crimen (des)organizado en la región.

El EZLN ha anunciado una reestructuración de su organigrama interno, fruto de la autocrítica desde hace al menos tres años; sustituyendo los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas (MAREZ) y las Juntas del Buen Gobierno (JBG), por los Gobiernos Autónomos Locales (GAL). Según el comunicado «de acuerdo a sus necesidades, problemas y avances, varios GAL se convocan en Colectivos de Gobiernos Autónomos Zapatistas (CGAZ) y aquí se discuten y se toman acuerdos sobre asuntos que interesan a los GAL convocantes. Cuando así lo determinen, el Colectivo de Gobiernos Autónomos Zapatistas convoca a asamblea de las autoridades de cada comunidad. Aquí se proponen, discuten y se aprueban o rechazan los planes y necesidades de Salud, Educación, Agroecología, Justicia, Comercio, y las que se vayan necesitando».

Desaparece, por lo tanto, una de sus estructuras civiles más relevantes desde 1994, los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas, que dotaron de una práctica política de aprendizaje cuando no se tenía un manual teórico previo. Estos son los que articulaban las Juntas de Buen Gobierno y los Caracoles, y son sustituidos a partir de ahora por entidades autónomas que se multiplican en número respecto de las anteriores estructuras políticas con el objetivo de resultar más localizadas para autodefenderse con mayor efectividad. Se trata de una reorganización y adaptación a un momento de grave conflicto criminal y territorial en Chiapas generado por los conflictos del capital.

El zapatismo siempre ha sabido crear redes de comunidades autogestivas para su supervivencia frente a la contrainsurgencia mexicana y enemigos exteriores. Sin embargo, también demuestra que esta estrategia obedece a una continuada resistencia extenuante, ya que como crítica honesta podemos afirmar que no se han logrado romper con contundencia aún esos cercos del capitalismo, que a lo largo de estos treinta años ha continuado reprimiendo y empobreciendo a gran parte de la sociedad mexicana, tanto indígena como no indígena.

Se está viviendo un recambio generacional con jóvenes que han vivido ya en la autonomía política zapatista, en la mirada a largo plazo, y lo que hay que construir no es solo en el presente, sino para mañana y para muchas generaciones por delante. No se deja de lado la digna rabia, se inicia una etapa de aprendizaje y reajuste. Desean situar en el centro del debate político la autogestión, la autonomía y el cuidado del territorio, rompiendo el cerco del capitalismo, y sus agresiones a la vida humana y al medio en que convivimos. Tal y como afirman las bases zapatistas en sus comunicados: «Si ves que va a llover o que ya están cayendo las primeras gotas y el cielo está negro como alma de político, pues sacas tu nailon y buscas dónde te vas a meter. El problema es que no hay dónde te vas a proteger. Tienes que construir tu propio refugio».

Los zapatistas analizan un escenario de guerra total, conflictos no solo de forma armada, sino comerciales, mediáticos y por los recursos energéticos, que genera grandes desplazamientos forzados. Hay un acelerado proceso de cambio climático y desastres ecológicos, pudiéndose vivir ya en la actualidad un fenómeno de magnitudes incalculables. Y sobre ese escenario, el surgimiento de grupos mercenarios y criminales que actúan en favor de estos poderes más allá de los estados-nación, con el consecuente empobrecimiento y represión a las poblaciones, también en el Norte Global, pero sobre todo con consecuencias catastróficas en las periferias del capitalismo.

Mientras la izquierda neorreformista está enfrascada en alargar la agonía del neoliberalismo, las comunidades indígenas siguen luchando aún a día de hoy por ampliar la brecha en el muro y tomando iniciativas para los nuevos retos. El EZLN marca otros tiempos y otras visiones del mundo atesoradas en su larga lucha contra el olvido, no les falta espera y esperanza, afirmando que la rebeldía llega acorde a las geografías y calendarios de cada pueblo. Sin embargo, hay que pensar que es bastante urgente conseguir una mejor unidad de tiempos y geografías de las luchas, ya que el capitalismo no esperará para continuar llevándonos a la miseria. Y, esto dicho desde la admirada y siempre renovada ilusión que nos provoca leer las palabras que nos regalan los zapatistas, porque tal y como afirman ellos mismos, allá lo que les sobra, a parte de dignidad y lodo, es, fundamentalmente, memoria.

De igual manera, en un movimiento revolucionario también se necesitan estrategias de ofensiva continuada, no darle ninguna tregua al capitalismo porque sino te aislará y te atacará en todos sus frentes. En cada latitud del mundo donde resuenan ecos contra el capitalismo, contra el patriarcado y contra la dominación colonial, se deben articular organizaciones y estrategias de lucha integradas por un movimiento de impulso a nivel internacional, en ello está la clave de una revolución social fructífera. 

Artículo escrito por Ángel, militante de Liza. 

 

 

La carrera del caracol. 25 años de revolución zapatista

El 1 de enero de 2019 se cumplieron 25 años del histórico levantamiento indígena de los y las zapatistas en Chiapas, su despertar del mundo y que un cuarto de siglo después conviene repasar. Porque en Europa el conocimiento de este proceso queda velado por unos códigos de lenguaje, que si bien inteligibles, nos llegan distorsionados por el peso del pensamiento occidental y nuestras propias marcas de lucha. Tras la conmemoración del levantamiento zapatista en 1994, estos gritaron al mundo que se sentían solos y solas, y ahora es a los pueblos del mundo a quienes nos corresponde contestarles que no han estado ni estarán solos en su caminar.

Una historia de siglos de resistencia.

La historia del EZLN comienza en noviembre de 1984, sin embargo, podríamos afirmar que los y las zapatistas recogen un legado de lucha y resistencia de varios siglos en América, y concretamente en México, primero contra el exterminio español y su colonia, después contra la burguesía liberal. Sin perder la perspectiva de este tiempo largo, es evidente que este caminar neozapatista, y que tomaron nombre de Emiliano Zapata y la actuación particular de su grupo social en la Revolución Mexicana de 1910, contiene ya una historia propia a caballo entre el siglo XX y el siglo XXI. Si bien el EZLN recogía un bagaje de lucha insurgente inspirada en las clásicas guerrillas de liberación nacional de corte marxista; ese grupo inicial confluyó en unos principios básicos que no surgieron de convencer a la población indígena de sus posturas, sino al revés, fueron las comunidades originarias mexicanas quienes dotaron de un sentir y contenido político al EZLN.

Según lo expresado en textos y escritos como ‘La sexta declaración de la selva Lacandona’, fechado a comienzos del verano de 2005, los principios básicos del zapatismo podrían resumirse en los siguientes: La defensa de derechos colectivos e individuales que han sido negados históricamente a los pueblos indígenas mexicanos. Tratar de construir o reconstruir otra forma de hacer política, con honestidad y dedicación en favor de un pueblo mexicano incluido bajo la justicia y la libertad social.  El tejido de una red de resistencias y rebeldías internacionales en nombre de las comunidades sociales y en contra del capitalismo como sistema criminal contra los pueblos.

Durante los años que comprenden su fundación y el levantamiento del 1 de enero de 1994, desarrollaron su crecimiento y evolución en varios ámbitos; el primero, y fundamental, fue en el terreno ideológico, el segundo en la preparación táctica como ejército insurgente. Su influencia creció en el territorio de Chiapas, demarcación estatal mexicana al sureste del país. En el año 1993, se celebró una votación en sus bases y las comunidades indígenas implicadas, que determinó que el EZLN debería hacer la guerra al Estado mexicano, y ese momento sería el primero del año 1994, coincidiendo con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Un acuerdo entre los tres países norteamericanos: Canadá, EE.UU. y México; tomada como una declaración de guerra contra los pueblos. El objetivo de este levantamiento insurgente era atacar simultáneamente cuatro cabeceras municipales y otras tres más al paso, reducir a las tropas policiacas y militares en esas plazas y asaltar dos grandes cuarteles del Ejército federal. Unos tres mil milicianos y milicianas consiguieron en tan solo doce días de enero situar de nuevo a los pueblos originarios de México en una coyuntura protagonista internacionalmente. Este levantamiento organizado tácticamente logró en parte el principal objetivo, que no era la clásica toma del poder por parte de la guerrilla, sino hacer una declaración oficial del guerra al capitalismo en su periferia y advertir de que los pueblos indígenas tenían las armas para defenderse.

Negociaciones y camino zapatista tras el levantamiento.

El día 12 de enero, el presidente Carlos Salinas de Gortari ordenó un alto el fuego unilateral del ejército en Chiapas; y el EZLN, que había aceptado una Comisión de Paz, propuso una agenda de cuatro puntos para negociar, y estableció, mediante un comunicado, la agenda para iniciar la negociación.  Unas negociaciones que se alargarían en el tiempo, y que el EZLN siempre bajaría las decisiones a sus bases, dando ejemplo de otra forma de hacer política, y respondiendo así a las imposiciones y la militarización del territorio por parte del gobierno mexicano. Las bases zapatistas continuaron durante ese año y el siguiente proponiendo soluciones de paz para los pueblos indígenas, y una transformación radical de las maneras de gobernarse. Tal vez se encuentre extraño no haber mencionado hasta ahora al Subcomandante insurgente Marcos (en la actualidad conocido como Subcomandante Galeano), símbolo de lucha y resistencia del EZLN que muchas personas han pretendido especular sobre su origen e identidad. Sin embargo, Marcos han sido todos y todas las zapatistas, que han acabando construyendo un mito literario del héroe; y mientras la parte más mediática se ha centrado en ese asunto y otros de la sociedad del espectáculo, las bases zapatistas han seguido silenciosamente creando su camino.

El día 10 de febrero de 1996, se clausuró el Foro Nacional Indígena en San Cristóbal de las Casas, con la propuesta de integrar una nueva organización, que posteriormente se conocería como el Congreso Nacional Indígena. El 16 de febrero de ese mismo año, los y las zapatistas y el gobierno federal firmaron los Acuerdos de San Andrés sobre Derecho y Cultura Indígena, por los que el gobierno se comprometía a reconocer a los pueblos indígenas en la Constitución. En octubre de ese año, el EZLN resolvió enviar a la comandanta Ramona a la Ciudad de México, para participar en el acto del 12 de octubre del Congreso Nacional Indígena. Durante el acto, la comandanta Ramona pronunció, en el Zócalo capitalino, un discurso que terminaba con la frase: “nunca más un México sin nosotros”. El 22 de diciembre de 1997, cuarenta y cinco tzotziles (pueblo originario mesoamericano) simpatizantes del EZLN fueron asesinados por un grupo paramilitar armado en Acteal, una comunidad situada a cincuenta kilómetros de San Cristóbal. Estos hechos se conocerían como la Matanza de Acteal, y quedaron impunes.

Mucha ha sido la violencia ejercida hacia los y las zapatistas en estos años, desde los asesinatos de Severiano y Hermelindo Santiz López y Sebastián Santiz Gómez, a manos del ejército mexicano el 7 de enero de 1994 en el Ejido Morelia, Altamirano, Chiapas; a la muerte del maestro Galeano, el 2 de mayo de 2014, a manos de integrantes de la CIOAC-Histórica en La Realidad, Chiapas; pasando por Gilberto Jiménez Hernández, ejecutado a sangre fría por un soldado del ejército, perteneciente a la Fuerza de Tarea “ARCOIRIS”, en 1995 cerca de la comunidad de La Grandeza. Y, a pesar de esto el EZLN, ha demostrado que su levantamiento era mucho más en serio y con mayor profundidad de lo que muchas personas pensaron. En la ya mencionada ‘Sexta declaración de la selva Lacandona’, el EZLN decidió deponer las armas, que no entregarlas, y quienes las utilizaron, de una manera criminal terrible hasta nuestros días fueron los grupos narcotraficantes, que bajo el marco de la Guerra contra el narcotráfico declarada por el gobierno mexicano, entre unos y otros, han dejado un reguero de sangre y desapariciones forzadas que se cuentan en cientos de miles.

El 21 de diciembre del 2012, decenas de miles de bases de apoyo del EZLN marcharon en silencio por cinco ciudades del estado de Chiapas: Ocosingo, Las Margaritas, Palenque, Altamirano y San Cristóbal. Horas después de la marcha, se difundió un comunicado del  Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del EZLN en forma de poema, en el portal Enlace Zapatista.

Caracoles zapatistas y organización de las mujeres.

Ya desde el 2003 se crearon las bases de la autoorganización política zapatista, los caracoles y las juntas de buen gobierno, regiones organizativas de las comunidades autónomas zapatistas para establecer contactos y estrategias de lucha comunes con otros grupos de México y pueblos en lucha internacionalmente contra el capitalismo. Desde estos caracoles se han implementado planes integrales de acción social: educación y pedagogía, sanidad, labores cooperativas y respeto al medioambiente. Para los y las zapatistas la transformación ha de serlo desde la raíz; por eso han iniciado hace ya años una triple acción política que trata de sembrar las bases de la sociedad que desean los pueblos libres. La autonomía política representacda en esas Juntas de Buen Gobierno y el Congreso Nacional Indígena. Y la iniciativa de dos festivales internacionales: el encuentro ‘CompArte’, para imaginar otros mundos posibles; y el encuentro ‘ConCiencias’, donde se reúnen miles de personas anualmente para recuperar la ciencia del pueblo y para el pueblo. Es bien conocido ya para algunas personas la filosofía zapatista del ‘caminar preguntando’, ellos y ellas no frenan, siguen caminando con su honestidad y principios como bandera de los pueblos originarios, y preguntándose cuál es el rumbo que necesitan tomar tras verse en perspectiva sus propios pasos.

La participación de las mujeres zapatistas en el levantamiento y en el proceso de autonomía ha sido protagonista desde el comienzo; tanto es así que en los territorios zapatistas, mencionado por mujeres nacidas ya en el seno de dichas comunidades, se ha conseguido aquello que parece impensable en otras sociedades: que las mujeres crezcan sin miedo. Y esto no es solo un deseo en el país con el mayor número de feminicidios, sino una realidad en Chiapas, difundida por miles de mujeres en el Encuentro Internacional que tuvo lugar el año pasado en el caracol de Oventik con motivo del 8 de marzo. Las zapatistas saben que derrocar al capitalismo sin hacer lo propio con el patiarcado no sirve de nada, porque es una lucha contra todas las desigualdades.

Los y las zapatistas nos regalan estas palabras: ‘Queremos un mundo donde quepan muchas resistencias, no una Internacional de la resistencia sino una bandera policroma, una melodía con muchas tonadas. Si aparece disonante es porque el calendario propio de abajo está todavía por armar la partitura donde cada nota encontrará su lugar. La historia está lejos de terminar, la esperanza se encuentra en la supervivencia de la humanidad contra el neoliberalismo.’

Comunicado de apoyo al Ejército Zapatista de Liberación Nacional en México tras 25 años del levantamiento.

Hace 25 años, en la fría madrugada del primero de enero de 1994, una voz resonó en las montañas del sureste de México; al grito de ¡Ya Basta!, hombres, mujeres, niños y niñas declararon ser producto de 500 años de lucha y estar dispuestos a enfrentarse a una guerra genocida no declarada en contra de sus pueblos desde hacía muchos años; reclamaban trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz y poco después añadieron información y cultura.

La voz de los que hasta entonces no tenían rostro, no tenían voz, de los que convivían con la muerte, “tan cotidiana, tan nuestra que acabamos por dejar de tenerle miedo”, la de los muertos, “tan mortalmente muertos de muerte “natural”, es decir, de sarampión, tosferina, dengue, cólera, tifoidea, mononucleosis, tétanos, pulmonía, paludismo y otras lindezas gastrointestinales y pulmonares”, saltó fronteras y geografías y se oyó en pueblos y ciudades de todo el Planeta Tierra. Fuimos muchas, muchos los que miramos con asombro a aquellos que, para que los viéramos, tuvieron que taparse la cara y nos descubrían que la palabra dignidad era mucho más que una definición en el diccionario.

Durante estos 25 años, hemos intentado acompañarles y darles nuestro apoyo; hemos visto como han crecido, como los que eran niños y niñas en los días del 94, se fueron convirtiendo en adultos y como quienes entonces aún no habían nacido, son ya jóvenes y jóvenas con cargos en sus comunidades, responsables de salud, de educación, de agroecología… Hemos visto como han trabajado luchado para sacar adelante su autonomía, sus Municipios Autónomos, sus Juntas de Buen Gobierno; cómo han trabajado sus tierras recuperadas, cómo han construido clínicas y escuelas; cómo se han capacitado para mejorar la producción, para construir cooperativas y cómo han emprendido un camino en el que gobernar es un servicio que todas y todos pueden y deben ejercer en un territorio donde el pueblo manda y el gobierno obedece. Pero también hemos visto cómo de difícil ha sido ese camino; cómo han sido permanentemente atacados por paramilitares, por el ejército y por los diferentes gobiernos que, en estos años, han intentado desprestigiarlos, acallarlos e ignorarlos, al ver que no podían acabar con ellos.

No podemos olvidar todo el dolor, el sufrimiento y los muertos que los malos gobiernos han provocado. Desde los asesinatos de Severiano y Hermelindo Santiz López y Sebastián Santiz Gómez, a manos del ejército mexicano el 7 de enero de 1994 en el Ejido Morelia, Altamirano, Chiapas, a la muerte del Maestro Galeano, el 2 de mayo de 2014, a manos de integrantes de la CIOAC-Histórica en La Realidad, Chiapas, pasando por Gilberto Jiménez Hernández, ejecutado a sangre fría por un soldado del ejército, perteneciente a la Fuerza de Tarea “ARCOIRIS”, en 1995 cerca de la comunidad de La Grandeza, en la Cañada de Patihuitz o José Tila, asesinado en 1998 por paramilitares de Paz y Justicia cuando regresaba a de prestar testimonio ante la CIODH, en la zona chol del estado. Son solo seis nombres de una larga lista; y no, nosotros, nosotras, no olvidamos, no perdonamos.

Por todo eso, en estos días de enero de 2019, queremos afirmar que seguimos escuchando en nuestros corazones la palabra de los hombres, mujeres, niños y niñas bases de apoyo, de las autoridades autónomas zapatistas, de los milicianos, milicianas, insurgentes, insurgentas, mandos y Comité Clandestino Revolucionario Indígena del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, y les decimos, desde nuestros tiempos y nuestras geografías.

 

¡NO ESTÁN SOLOS!

 

Por un mundo dónde quepan muchos mundos.

Planeta Tierra a 12 de enero de 2019.

 

FIRMAS ENERO 2019

 

Adherentes a la Sexta Barcelona, Barcelona, Estado Español

Asamblea de Solidaridad con México, Valencia, Estado Español

Asociación Espoir Chiapas, Francia

Asociación Interpueblos, Cantabria, Estado Español

ASSI (Acción Social Sindical Internacionalista), Zaragoza, Estado Español

Associació Solidaria Cafè Rebeldía-Infoespai, Barcelona, Catalunya, Estado Español

Associazione Ya Basta! Milano, Milán, Italia

Caracol Zaragoza – Red de personas por la Autonomía Zapatista, Zaragoza, Aragón, Estado Español

Centro de Documentación sobre el Zapatismo – CEDOZ-, Madrid, Estado Español

Colectivo de Solidaridad con Chiapas «Tierra y Territorio Madrid», Madrid, Estado Español

Colectivo Mutvitz, Gard Vaucluse, Francia

Collectif Chiapas Ariège, Ariège, Francia

Comitato Chiapas «Maribel», Bergamo, Italia

Comite de Solidaridad con los Pueblos, Cantabria, Estado Español

Comité de solidarité avec les Peuples du Chiapas en Lutte (CSPCL), París, Francia

Confederación General del Trabajo (CGT), Estado Español

Espiral de Solidaridad-Semilla de Resistencia, Grecia

Grupo Cafez, Lieja, Bélgica

Gruppe B.A.S.T.A., Münster, Alemania

London Mexico Solidarity, Londres, Inglaterra

Lumaltik Herriak, País Vasco, Estado Español

Mut Vitz 13, Marseille, Francia

Red YA-BASTA-Netz, Alemania

TxiapasEKIN!, País Vasco, Estado Español

Y Retiemble. Col. de apoyo al EZLN y al CNI,, Madrid, Estado Español

20zln Italia,, Italia

Amparo Sánchez (Amparanoia), Barcelona, Estado Español

Carlos Taibo, profesor, Madrid, Estado Español

Jaime Pastor. Editor de la revista Viento Sur, Madrid, Estado Español

Marcos Roitman Rosenmann, profesor de Sociología de la Universidad Complutense, Madrid, Estado Español

Raúl Zibechi, Uruguay

Americasol, Francia

Anticapitalistas, Estado Español

Asamblea de Mujeres de Cantabria, Cantabria, Estado Español

Asociación Cultural Brasileña Maloka, Madrid, Estado Español

Associazione Jambo, Commercio Equo, Fidenza, Italia

BIZILUR, Asociación para la Cooperación y el Desarrollo de los Pueblos, Bilbao, País Vasco

Casa Nicaragua, Lieja, Bélgica

CNT Santander, Cantabria, Estado Español

Colectiva Pensaré Cartoneras, Valencia, Estado Español

Colectivo Me Planto (agroecología autogestionada), Perales de Tajuña, Madrid, Estado Español

Colectivo Agroecologica MePlanto, Madrid, Estado Español

COLECTIVO: Afinidades Anticapitalistas, Estado Español

Colectivo Granos de arena (Grains de sable), Francia-México

Colectivo Turas (autodefensa feminista), Madrid, Estado Español

Colectivo Anticapitalista de Burgos, Burgos, Estado Español

Colectivo Puente a la esperanza, Ciudad de México, México

Collectivo El Cambuche, Toulouse, Francia

Comando Cucaracha Colectividad Sonora, Zaragoza, Aragón, Estado Español

Comité de solidarité avec les Indiens des Amériques (CSIA-Nitassinan), Francia

Comité de l’Ariège du NPA ( Nouveau Parti Anticapitaliste), Francia

Confédération Nationale du Travail (CNT-f), Francia

Corsica Internaziunalista, Corcega

Ecologistas en acción, Estado Español

Fraguas Revive, pueblo okupado en la Alcarria de Guadalajara, Guadalajara, Estado Español

Groupe de soutien à Leonard Peltier – France (LPSG – France), Francia

Lxs verdes de Perales, Perales de Tajuña, m, Estado Español

Plaza de los Pueblos 15M, Madrid, Estado Español

Red Cántabra contra la Trata de Personas y la Explotación Sexual, Cantabria, Estado Español

Red & Anarchists SkinHeads sección Guadalajara, México, Guadalajara, México

SODePAZ Balamil, Valladolid, Estado Español

Union syndicale Solidaires, Francia

Adrián Esteban Merino, Aranda de Duero, Estado Español

Alba María Ajo Asensio, Madrid, Estado Español

Alberto Colin Huizar, Xalapa, Veracruz, México

Aline Pailler, Ariège, Francia

Aline Pailler, Ariège, Francia

Ana Fernández Cubero, Perales de Tajuña, Madrid, Estado Español

Andrés Pérez Castilla, Estado Español

Andrés Serrano Velasco, Murcia, Estado Español

Andrés López Menéndez, Majadahonda, Madrid, Estado Español

Ángel Poyato Bodega, Amayuelas de Abajo, Palencia, Estado Español

Ángel Martínez, Aranda de Duero, Burgos, Estado Español

Ángel del Río Sánchez, Profesor de Antropología Social de la Universidad Pablo de Olavide, Sevilla, Andalucía, Estado Español

Ángeles de Paz, Valladolid, Estado Español

Anne-Marie Lamiable, Ariège, Francia

Anne Fernández, Francia

Annette Fontana,

Antea Izquierdo – Concejala del ayuntamiento de Burgos y militante feminista, Burgos, Estado Español

Antonino Puente Ranz, Santander, Cantabria, Estado Español

Antonio Flores González, Querétaro, México

Beatriz López Roldán, Chinchón, Madrid, Estado Español

Beatriz De Coro Sousa., Madrid, Estado Español

Belén Pérez Castilla, Estado Español

Bernard Riguet, Francia

Bernard Potet, Marsella, Francia

Berta Iglesias Varela, Madrid, Estado Español

Betty Oskanian, Francia

Bruno Baronnet, Xalapa, Veracruz, México

Bruno Le Dantec, periodista y escritor,, Marsella, Francia

Carina García Sanagustin, Barcelona, Catalunya, Estado Español

Carlos Soledad, Valencia, Estado Español

Carlos Samuel Camacho Ortiz, Cuautitlán, Estado de México

Carmen Alejandre Las Heras, Madrid, Estado Español

Carmen Palomar, Madrid, Estado Español

Catherine Delobel Pascal, Montpellier, Francia

Celia Alcubilla Hernando, Madrid, Estado Español

Cesar Gómez Bezanilla, Estado Español

Clara Redal Montané, Madrid, Estado Español

Cristèle Gomez, Cuges Les Pins, Francia

Cristina Grau Sanz, Barcelona, Estado Español

Cristina de Castro López, Aranda de Duero, Burgos, Estado Español

Daniel Gómez Martínez, Cantabria, Estado Español

Daniel Vidal, Nimes, Francia

Danielle Rocca, Marsella, Francia

David Hernando, Madrid, Estado Español

David García González, Leioa, Bizkaia, Euskal Herria

Didier Bourrut, Ariège, Francia

Diego Enrique Osorno, Sonora, México

Domnine Vonau, Marsella, Francia

Eladio Pérez Álvarez, Estado Español

Emma Diez de la Fuente, Cantabria, Estado Español

Enrique García González, Cantabria, Estado Español

Enrique Maraver, Puebla, México

Eric Alliez. profesor de filosofía, Kingston University, Londres, Gran Bretaña

Etienne Savoye, Maseille, Francia

Eugenia Méndez Condado, Madrid, Estado Español

Felipe Ortega, Ciudad de México, México

Fernando García Hernando, La Aguilera, Burgos, Estado Español

Franco Iacomella, Argentina

Gorka Ramos Hervella, Barcelona, Estado Español

Guillermo Villaseñor García,

Héctor Zetina, Cuernavaca, Morelos, México

Isabel Rónai Medina, Perales de Tajuña, Estado Español

Javier Pérez, Granada, Estado Español

Jean François Pelcot, Marsella, Francia

Jean-François Sibue, Marsella, Francia

Jesús León Pérez, Madrid, Estado Español

Jordi Carmona Hurtado, profesor de filosofía; Universidade Federal de Campina Grande, Campina Grande, Brasil

Jorge Alfonso Espinosa García, Jiquilpan, Michoacán, México

Jose María Rojas Ruiz, Aranda de Duero, Burgos, Estado Español

José V. Idoiaga Arrospide («Petxo»), Catedrático de Comunicación Audiovisual y Publicidad. Universidad del País Vasco, Gernika, Bizkaia, Estado Español

José-Miguel Lorenzo Arribas, Madrid, Estado Español

Josu Egireun, Redacción Revista Viento Sur, Euskal Herria, Estado Español

JPaul Villion, Hyeres, Francia

Juan Carlos Vázquez Gómez, Robledillo de la Vera, Extremadura, Estado Español

Juan Wahren, investigador y docente, Universidad de Buenos Aires, Argentina, Buenos Aires, Argentina

Juan Felipe Ortega Canal,

Julia Yagüe Manzano, Madrid, Estado Español

Julia Blanco Ramo, Madrid, Estado Español

Julia Cristina Mena Violante, Salamanca, Gto, México

Lars Lichtermann, Berlín, Alemania

Laura Núñez Díaz, Madrid, Estado Español

Laura Uriarte Sánchez, La Palma, Canarias, Estado Español

Lola Sepúlveda Irala, Madrid, Estado Español

Luis Rica Saiz, Burgos, Estado Español

Luis González Reyes, miembro de Ecologistas en Acción, Madrid, Estado Español

Luisa Haro Álvarez, Aranda de Duero, Estado Español

Magdalena Gallego Fabregat, Ariège, Francia

Maider Agirre Alberdi, Donostia,, Euskal Herria

Malena Becerra Solá, Argentina

Manuel Nicola Fuertig, Luckau, Alemania

Manuela Santos,

Marc Bosson, Ariège, Francia

Marc Thouvenot, Sainte Anastasie, Fancia

Marcos López Vargas, Aranda de Duero, Burgos, Estado Español

María Luisa R.H., Madrid, Estado Español

María Amalia Gracia, profesora de El Colegio de la Frontera Sur, Unidad Chetumal, Chetumal, Quintana Roo, México

María Teresa Arroyo Araúzo, Aranda de Duero,Burgos, Estado Español

María Lourdes Fuente Torre, Madrid, Estado Español

María Asunción Ayuso González, Aranda de Duero, Burgos, Estado Español

Marisol Payá Cerdá, Santander, Estado Español

Marta Plaza, Madrid, Estado Español

Mélanie Ibrahim, Maseille, Francia

Mikel de la Fuente, del comité de redacción de la revista Viento Sur y profesor jubilado de Derecho del Trabajo de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsiatea., País Vasco

Monique Amade, Ariège, Francia

Nelly Barea Fernández, Cantabria, Estado Español

Nicolàs Falcoff, grupo musical «La insurgencia del caracol», Argentina

Nicole Streff, Aubagne, Francia

Nieves Botella Cañamares, Madrid, Estado Español

Nuria Escribà González, Madrid, Estado Español

Olga Clavería Iranzo, Segovia, Estado Español

Olga Parrondo Ruiz, Madrid, Estado Español

Pablo Absalón García Pérez, Madrid, Estado Español

Patricia Blasco Martín-Borregón, Madrid, Estado Español

Patricia Manrique, Cantabria, Estado Español

Pedro José Moral Moral, Madrid, Estado Español

Pierre Delobel, Montpellier, Francia

Pilar Gonzalo Arranz, Madrid, Estado Español

Pilar Redal Montané, Madrid, Estado Español

Rafael Montes Barrio, Estado Español

Raquel Andrés Sebastián, Aranda de Duero, Burgos, Estado Español

Roland Mélo, Lambesc, Marsella, Francia

Roland Mirouze, Ariège, Francia

Rosa Alcubilla, Aranda de Duero, Burgos., Estado Español

Rosa Lehmann, Freiburg, Alemania

Rosalía Castilla del Cura, Estado Español

Rosario Tomé,

Rubén Carretero Antón, Estado Español

Rut Moyano Lon, Valencia, Estado Español

Samuel Sánchez de Movellán Ruiz, Cantabria, Estado Español

Sara Bergasa,

Sergio Pawlowsky, Adahuesca, Estado Español

Stéphane Douailler, Professeur émérite de Philosophie Université Paris 8, Paris, Francia

Tanja, activista feminista, participante en el Primer Encuentro de Mujeres que luchan, Berlín, Alemania

Teresa González de Chávez Fdez., Tenerife, Canarias, Estado Español

Violette Doré, Nîmes, Francia

Virginia Pérez Castilla, Estado Español

Walter Cusin, Marsella, Francia

Primer Encuentro Internacional, Político, Artístico, Deportivo Y Cultural de Mujeres Que Luchan.

Por Carolina Muela/Revista Av. Aztlán

Aproximadamente dos mil mujeres zapatistas de los cinco caracoles se organizaron en colectividad para brindarnos el evento más importante de las mujeres que luchamos en el siglo XXI. Llevado a cabo en el Caracol 4 “Torbellino de Nuestras Palabras” en la Zona Tzots Choj de Chiapas, México. Ahí fue donde nos reunimos aproximadamente nueve mil mujeres de todos lados del mundo el 8 de marzo del presente año.

Fue hermoso e impresionante el ambiente de paz que se sintió estar rodeada de únicamente mujeres. Sobre todo de mujeres que resisten al patriarcado y jamás hicieron comentarios despectivos de los cuerpos y las formas de otras mujeres. Ninguna encasillada a juzgar el color de piel, la estatura, el peso, el vello púbico, las estrías, las lonjas y todas esas cosas naturales que nos complementan a cada una.

Pero sobre todo, el no tener hombres alrededor fue terapéutico, sabías que nadie te iba a mirar lujuriosamente, ni te iban a acosar ni lastimar. Es una sensación que no siempre se llega a conocer a lo largo de la vida porque vivimos todas con hombres a nuestro alrededor. Gracias a las compas zapatistas por brindarnos un espacio donde estudiar y aprender de cada una de nosotras, pero también por proveer un ambiente de paz, en sus palabras: “Nuestro trabajo va a ser cuidar este lugar para que sólo estén mujeres y no dejar que se meta ningún hombre. Porque lo sabemos que son mañosos.”

Aquí pudimos liberarnos, podíamos quitarnos el brassiere enfrente de miles porque el calor estaba causando que escurriéramos de sudor, podíamos bailar o hacer ejercicio con poca ropa o sin ella. Hasta pudimos entrar a talleres de dibujo con modelos al desnudo porque no íbamos a vernos con morbo ni sorpresa, solo respetando nuestros cuerpos.

Fue revelador hacer las cosas sin pensar en ningún momento en la mirada ajena, gracias a esto pudimos desplazarnos siempre con libertad y seguridad de nosotras mismas. Sobre todo sin la preocupación de la mirada de los hombres, que como dijeron las zapatistas: “no importa si son buenos hombres o malos hombres”. Ellos no existen para permitirnos hacer o dejar de hacer como esta sociedad los ha acostumbrado a creer. “No es trabajo de los hombres ni del sistema darnos nuestra libertad. Si queremos ser libres tenemos que conquistar la libertad nosotras mismas como mujeres que somos.”

Todo lo que dijeron al inicio del encuentro en el primer día estuvo cargado de enorme sabiduría y firmeza en la forma en la que ellas como zapatistas hacen las cosas, sobre todo de la manera en la que luchan. Pero también fue refrescante como bromeaban con todas nosotras y ridiculizaban las actitudes de los hombres – jamás olvidáremos al esposo de Chabela en la obra de teatro- pero también las actitudes de las mujeres de ciudad ‘feminiztaz’ que se creen superiores.

“Y a veces también, hay que decirlo, mismo entre mujeres nos chingamos y nos mal hablamos, o sea que no nos respetamos. Porque no sólo los hombres, también hay mujeres de las ciudades que nos desprecian que porque no sabemos de la lucha de mujeres, porque no hemos leído libros donde las feministas explican cómo debe ser y tantas cosas que dicen y critican sin saber cómo es nuestra lucha.”

Muchas veces volteabas alrededor y veías que las zapatistas nos hacían llorar a muchas de nosotras con sus comunicados. Lo cual resaltaba nuestra valiosísima sensibilidad, todas dejándonos llevar en cada momento sin miedo a mostrar nuestras emociones. Pero también podías notar en nuestras miradas que aprendíamos con cada una de sus palabras y su ejemplo de lucha.

Nos abrieron las puertas y al mismo tiempo se hicieron responsables de la luz, el agua, el baño, la ducha, la comida y la salud de todas nosotras. Jamás olvidaremos las ricas empanadas de maíz rellenas de queso, con zanahoria y betabel rallado encima. Ni los tamales de pollo con papa de 5 pesos hermosamente envueltos como el tamaño de un pie de una bebé gordita. Por esto y mucho más estamos agradecidas de por vida por sus atenciones. La mayoría tenía tienda de acampar pero muchas otras no y gracias a ellas dormimos cómodamente instaladas bajo los techos de los templetes, auditorios y dormitorios.

Más tarde, ese mismo primer día escuchamos a La Tremenda Revoltosa Batucada Feminista bajo uno de los templetes del lugar, cada vez nos acumulamos más hasta que muchas les pidieron salir del área techada… fácilmente aceptaron y miles de nosotras las seguimos bailando, aplaudiendo, gritando, disfrutando.

Después, a petición de las mujeres zapatistas, nos sentamos a apreciar sus obras de teatro con fascinante historia, escenografía y vestuario en donde nos recordaron los infames actos del Estado con su policía y su narcotráfico. Los malos medios de comunicación mentirosos como Televisa y los horribles trabajos del capitalismo como las fábricas de Coca Cola.

Cuando se acabaron las obras de teatro, una niña de aproximadamente 10 años se paró entre todas las miles de mujeres sentadas y grito «¡Abajo el gobernador!» «¡Abajo el racismo!» «¡VIVAN LAS MUJERES!» entre otras frases que a todas nos llenó nuestros corazones de sorpresa y amor por lo que aplaudimos sin parar.

Todo ese día estuvieron llegando miles de mujeres al lugar, cuando nosotras llegamos había mucho espacio libre donde caminar, pero cuando nos fuimos ya estaba totalmente repleto de casas de acampar. Es por eso que se sentía en algunos momentos como un festival de música, ¡porque claro que la hubo!, solo que fue como un festival libre de machismo y agresiones por parte de los hombres.

Los siguientes dos días estuvieron llenos de alrededor de 200 propuestas de las diferentes mujeres luchadoras del mundo. Talleres de todos tipos, pláticas, encuentros deportivos, presentaciones, exposiciones de fotografía, cine y pintura, teatro, danza, lectura de cuento y poesía, etcétera, hasta de “sus cosas raras que ni sabíamos que son, y todo lo que nos trajeron para que nosotras conocemos y aprendemos de sus luchas.”, como dijeron las compañeras zapatistas en su comunicado de clausura. Este texto sería infinito si relatara cada una de las enseñanzas de los talleres y distintos encuentros. Eso puede dejarse para otra ocasión.

Esos tres días nos asoleamos mucho y dormimos poco, ya que en las noches tuvimos fiesta sin parar, la agrupación zapatista de Dignidad y Resistencia nos prendieron a todas con sus rolas y como muchas les pedían algunas mediante papelitos que entregaban al escenario, nos dijeron «Hay rolas que no nos sabemos pero para la próxima sí». La vocalista brincaba sin parar y nos agradecía y comentaba que se sentía muy feliz, también se dio el tiempo de darnos a la mano a todas las que quisimos saludarla personalmente.

Mientras que la siguiente noche Las Batallones Femeninos nos hicieron brincar y sentir demasiadas emociones en toda su presentación. “¡Yo menstruó 4 días al mes! / no me digas que eso te hace daño / yo menstruo 4 días al mes / ¡Y tu eres un idiota / todo el año!”… también le dieron oportunidad a una madre a hablar sobre su hijo quien fue asesinado por el sucio Estado. Todas lloramos y gritamos con fuerza: «¡NO ESTÁS SOLA!», con todo nuestro respeto y apoyo para cada una de las madres de hijxs desaparecidxs que nos acompañó en el encuentro compartiéndonos su lucha.

Finalmente en su comunicado de clausura las compañeras nos repitieron una vez más “les proponemos que acordemos seguir vivas y seguir luchando, cada quien según su modo, su tiempo y su mundo.” Nos vamos cada una de nosotras formadas y transformadas con su ejemplo de rebeldía, dignidad, fuerza y resistencia. Para seguir luchando desde nuestras trincheras, en este caso desde las colonias de la zona Norte de Monterrey. Para seguir viviendo y por lo tanto luchando contra el sistema patriarcal y capitalista que nos violenta diariamente.

Gracias infinitas compañeras zapatistas y compañeras del mundo.

? Fotografía por Fanny

2017, un año para no olvidar

Como tercer año consecutivo, llevo repasando el fin de año tratando de recordar lo más sonado este 2017, y seguir adelante con lo construido y lo que quede por hacer. Dejamos otro año repleto de muchísimas historias, de alegrías y penas, de aventuras y cambios, de tropiezos y aciertos, de victorias y derrotas… que sin duda nos marcarán en nuestras vidas.

Este 2017 sin duda marcará a la generación de los ’90 como el comienzo de la vida adulta, lo que significaría para muchas, madurar y, para todos los hijos e hijas de clase trabajadora, darse cabezazos contra la dura realidad marcada sobre todo por la falta de oportunidades, tanto en el mundo laboral como en la entrada a la Universidad, sin olvidar la dificultad para emanciparse por las altas tasas de paro juvenil, el precio de la vivienda y el trabajo temporal y mal remunerado. Y a pesar de que la crisis nos haya pillado en nuestra mejor etapa de la vida, salimos adelante sobreviviendo entre la precariedad y la emigración, luchando por una vida que merezca la pena ser vivida.

Recordamos la llegada del 2017 con un tarifazo de la luz así por la cara otro año consecutivo más, el conflicto de la estiba, la condena a Cassandra por los chistes de Carrero Blanco, las Marchas de la Dignidad, la cumbre del G20, el problema del turismo masivo en ciudades como Barcelona, Madrid, Palma de Mallorca, Venecia…, los conflictos en Venezuela, la desaparición de Santiago Maldonado y posterior aparición de su cuerpo, la cuestión catalana y la movilización social durante y tras el 1O, la lucha incansable del pueblo de Murcia contra el muro del AVE, los incendios en Galicia y el norte de Portugal, la victoria sobre Raqqa, la masiva manifestación nazi en la capital polaca el día de su independencia, las manifestaciones contra la violencia machista, la aplicación del artículo 155 en Catalunya, el tráfico de esclavos en una Libia destrozada por el imperialismo, el golpe de Estado en Honduras y la posterior resistencia popular…, el final de la neutralidad de Internet en EEUU y la chispa que volvió a incendiar Oriente Próximo cuando Trump firmó el reconocimiento de Jerusalén como capital israelí. Dejo aquí muchos acontecimientos más en el tintero ya que no entrarían en este resumen.

Afrontaremos el siguiente año con un cambio climático cuyos efectos cada vez serán más graves sobre la Tierra pero que ningún país parece querer realizar acciones para revertirlo. La crisis económica aún estará lejos de solucionarse y más para España, cuya hucha de las pensiones fue saqueada por el PP y será deficitaria, mientras el BCE dejará de comprar deuda española. Dentro de Europa, hemos de considerar el auge del fascismo en los países del Este y en todo el mundo, ya está en marcha la ofensiva neoliberal. Un fantasma recorre el mundo y no es precisamente el de la URSS, sino una nueva ola conservadora reflejada en Trump, en Macri y en Macron y Le Pen.

Ante esta ola conservadora, las izquierdas —y en particular el movimiento libertario— debemos avanzar y tomar posición en la situación política actual. En América Latina, la apuesta del CNI en México es un ejemplo de la necesidad de pasar a la ofensiva con un movimiento popular indígena detrás para cambiar el modelo de país. Los movimientos sociales en Argentina también deberían plantearse una ofensiva que no solo frene los recortes de Macri, sino que también puedan configurar un nuevo modelo de país. En Chile, ponemos las esperanzas en el Frente Amplio y en la ruptura democrática en aras de hacer avanzar el movimiento popular. Tampoco olvidemos la resistencia campesina en Colombia y las luchas sociales en Brasil ante la represión contra los anarquistas. Yendo para Oriente Próximo, nos duele otra vez Palestina que sufre otra dura agresión por parte de EEUU e Israel contra Jerusalén, capital de Palestina. En Rojava destacamos la victoria sobre Raqqa y en algunas zonas de Bashur (Kurdistán iraquí) el PKK ha proclamado la autonomía democrática y hay en curso un levantamiento contra Barzani.

Volviendo hacia Europa, tenemos las miradas puestas en Catalunya, donde el Procés tras el 1-O ha dado protagonismo a la autoorganización popular a través de los CDR. Cuando la movilización social estaba prácticamente por los suelos, la llegada de septiembre y el curso de los acontecimientos pareció reactivar en Catalunya un nuevo ciclo de movilizaciones, sin olvidar tampoco la movilización del pueblo gallego durante los incendios ni al pueblo murciano que salió a las calles contra el muro del AVE. La cuestión catalana también ha abierto entre nuestras filas una serie de debates acerca de la soberanía, el derecho a la autodeterminación de los pueblos, la cuestión nacional y la territorial. Estos debates sin duda han sido de los más sonados entre el anarquismo ibérico y catalán, y la izquierda en general. Para bien o para mal, era necesario una buena sacudida en nuestras filas para desechar viejas glorias y prejuicios acerca de la cuestión nacional, ya que entenderla es clave para conocer los movimientos populares del s. XXI: el Rif, las luchas indígenas y el movimiento de liberación kurdo principalmente.

Dejamos otro año atrás con un buen sabor de boca, al menos para mí, observando cómo comenzamos ya a caminar sobre suelo firme con proyectos y organizaciones como la FAGC, Apoyo Mutuo, la FEL, Embat y nuestras compañeras gallegas que estrenaron este 2017 Bátega. La construcción del poder popular requiere paciencia e inserción en las luchas sociales, como la vivienda, el movimiento estudiantil y la Educación, las remunicipalizaciones, el sindicalismo de clase, el medio ambiente y los barrios.

Para el año que viene, en Catalunya hemos de darle una salida por lo social al Procés y evitar volver al casillero de salida del ritmo institucional. La Asamblea Social Constituyente será decisiva para darle una nueva dirección y legitimidad a los movimientos sociales catalanes de cara a impulsar la construcción de una República y un proceso constituyente desde abajo a la izquierda, poniendo sobre la mesa la mejora de las condiciones materiales de la ciudadanía y la clase trabajadora en materias de: vivienda, barrios y pueblos, servicios públicos (Educación, Sanidad, pensiones, Seguridad social, suministros…), marco laboral y política económica, energías y medio ambiente, y soberanía territorial. Y para el resto de España, la ASC y los CDRs deberían ser ejemplos y motivos para que en el resto del territorio se active también la lucha social, en clave de configurar una política de alianzas entre anarquistas, los movimientos sociales y la izquierda radical de cara a construir una ofensiva contra el Régimen del ’78. Recordemos que el art. 155 no es solo para reprimir a Catalunya. También supondrá otra oleada de recortes en derechos y libertades en el resto del Estado español (ya ha sucedido con la intervención de las cuentas del Ayto. de Madrid y del de Cádiz). Debemos ir superando poco a poco los movimientos reactivos (contra la represión, contra …) para comenzar a plantearnos la ofensiva. Solo un pueblo fuerte será capaz de parar el fascismo y revertir los ataques neoliberales.

Como despedida hasta el año que viene, nos espera un 2018 movido, con un camino duro y lleno de retos que afrontar. Durante estas semanas de reencuentros familiares, no olvidemos cuidarnos nosotros y nosotras mismas junto con nuestros seres queridos y recibamos el nuevo año con alegría, ánimos, esperanzas y muchas fuerzas. Por ello, brindemos una vez más por las victorias que hayamos cosechado el movimiento popular alrededor del mundo este 2017. Iniciaremos el siguiente año con un ciclo político en el cual se nos hace cada vez más importante participar de los procesos de lucha social en las calles. Para el 2018, será clave activar un nuevo ciclo de movilizaciones con vocación de poder popular e ir construyendo una institucionalidad desde la base (asambleas de barrio, asociaciones de vecinos, sindicatos, grupos ecologistas, organizaciones feministas…) como foco de contrapoder y de clase. Tenemos que pasar a la ofensiva si queremos ganar, así que afrontemos el nuevo año con los mejores deseos y anhelos por ese nuevo mundo que llevamos en nuestros corazones, y que tratamos de materializar en estos instantes.

¡Feliz solsticio de invierno para el Norte, equinoccio para el trópico y solsticio de verano para el Sur! La historia solo acaba de empezar. ¡Construyamos colectivamente el futuro en el que deseamos vivir!

Enlaces del mes: Enero 2017

Una vez más empezamos el año con críticas, sexualización y denigración hacia las mujeres en lugar de señalar al enemigo. En este texto se expone qué enseñaba y qué ocultaba el vestido de Cristina Pedroche.

Heura Negra nace en 2010 en el barrio de Vallarca como asamblea libertaria con el nuevo ciclo de movilizaciones del 15M. Aquí se puede leer la entrevista hecha por alasbarricadas.org sobre el barrio y su experiencia en él.

El V Congreso Nacional Indígena, celebrado en Oventik (Territorio Zapatista, Chiapas, México), acabó con estas alentadoras declaraciones. Llaman a pasar a la ofensiva y reconstituirse desde abajo como pueblos y país. Además, la cuestión de presentar una candidatura electoral responde a la necesidad de visibilizarse.

Este mes nos ha dejado José Luis García Rúa, que nació en 1923 y fue un reconocido escritor, filósofo y militante en entornos anarquistas y anarcosindicalistas. En este enlace se pueden leer apuntes biográficos.

La represión del Estado llega a unos niveles en los que ya no sabemos si reir o llorar: «Que me pidan dos años y medio de cárcel por hacer chistes sobre Carrero Blanco es un ataque a la libertad de expresión». Hacer chistes sobre Carrero Blanco en las redes sociales puede llevarte a los tribunales.

Se acercan tiempos de tormenta a nivel global. Raúl Zibechi analiza el contexto actual concluyendo que si queremos arrojar rayos de sol a esta tormenta tendremos que resistir y crear desde la base, la autonomía y la organización colectiva, construyendo nuevas formas de hacer política.

En el Todo por Hacer podemos leer la historia de victorias de la Oficina de Apoyo Mutuo de Manoteras en los últimos años como sindicato de barrio.

Fuera de nuestras fronteras, en EEUU ha habido distintas movilizaciones contra Trump, cuya intensidad fue considerable el día de su investidura, el 20 de enero. Aquí una crónica.

En este artículo podemos leer acerca de la formación de militancia que actúe en espacios sociales y la importancia de los cuadros en los procesos revolucionarios.

Además tuvimos que soportar la subida de la luz en el mes más frío del año. Podemos ver las respuestas a preguntas como si va a seguir subiendo o como se forman los precios.

El 18 de enero hubo huelga educativa en Catalunya convocata por CGT Ensenyament justamente para el día en que se debatían en el Parlament los presupuestos para la Educación Pública de este año, de la cual podemos leer la valoración de Embat.

Por útlimo, recomentamos también esta entrevista a Chomsky sobre distintas cuestiones como estrategias generales de la izquierda y sus alianzas internas.

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