Infantilismo político (V): Apología del caos y la destrucción

"Requiere menos esfuerzo intelectual el condenar que el pensar". —Emma Goldman


Publico parte de la segunda entrega ahora por la actualidad de la manifestación que tuvo lugar hoy en Atenas. Publicaré el resto del texto cuando pueda.
Huelga general en Atenas
El miércoles me levanto algo tarde y agobiado porque pienso que llegaré con mucho retraso a la manifestación en el centro—que me pilla como a 25 minutos en transporte público. La convocatoria oficial es a las 11.00, pero mi compañera me tranquiliza explicándome que en Grecia nadie se toma las horas en serio. Y tiene razón, porque llegamos a las 12.30 y la gente sigue viniendo por todos lados. Así que unos minutos más tarde empieza la marcha hacia la plaza Syntagma. Me incorporo a la manifestación por la cola, donde uno de los sindicatos mayoritarios está dando un mitín político a un grupo reducido—no más de trescientas personas en una plaza enorme—de trabajadores cincuentones. Para el discurso utilizan altavoces colocados por todo el perímetro de la plaza—que es enorme, recuerdo. Es imposible ignorar las palabras del hombre que habla desde lo alto de una palestra porque los altavoces están a todo volumen. Pregunto al respecto y me dicen que esos altavoces están ahí todo el año porque la central del sindicato está allí mismo. Se lo tienen muy bien currado, la verdad.
Un poco más arriba se encuentra un grupo de estudiantes comunistas de AEK/ARAN—serán algo más de cincuenta. Nos detenemos aquí un tiempo porque mi compañera es íntima con varias personas del grupo, así que para matar el tiempo me pongo a preguntar a un par de estudiantes. Como pueden y con mucha voluntad, me explican en inglés de qué va ARAN [explicación] y qué esperan de la jornada de huelga. Uno de ellos me matiza que él últimamente se deja caer más por el anarcosindicato [nombre], y me ofrece ser mi «guía político» por Exarchia un día de estos, a lo que acepto con muy buen ánimo. Me comenta que me puede llevar por varias okupas y cafés donde podré conocer tanto comunistas como anarquistas dispuestos a hablar conmigo.
La marcha comienza y la gente se pone a gritar lemas y consignas. Me las tienen que traducir porque mi griego es muy básico. Son, sobre todo, cantos anticapitalistas y estudiantiles. Sugiero a mi compañera ir a buscar al bloque libertario y allí que vamos hacia la cabecera de la marcha. La marcha es multitudinaria, pero sinceramente me esperaba más gente—tal vez es la avenida por la que caminamos, que es enorme y no nos obliga a apretarnos. Tras pasar a un enorme grupo de profesores encontramos a les primeres anarquistas. Son un grupo reducido—¿cien? ¿ciento cincuenta?—pero van bien apiñados, con dos pancartas, banderas en palos gruesos de madera, y gritando cánticos casi todo el camino. En el grupo hay mucha gente joven pero también gente más mayor, y lo que me llama la atención es que la vestimenta de todes es muy distinta a la del grupo comunista. Sonará superficial, pero con echar un vistazo al modo de vestir de la gente de la manifestación se puede adivinar, con sorprendente facilidad, su ideología política.
Marchamos por [nombre] sin presencia policial, cosa que sorprende a todas las personas con las que hablo. Los comercios siguen abiertos y vendiendo café y bollos. Nadie los cierra. No hay piquetes. Incluso veo a algunes manifestantes entrar en algún establecimiento y comprar alguna bebida. Dos encapuchados escriben con spray negro frases anarquistas en los muros de los edificios. Y una vez que llegamos a Syntagma es cuando veo a la policía antidisturbios, de verde, con los escudos—muchos de ellos con marcas de pintura de otros enfrentamientos—y máscaras de gas. La presencia policial es brutal. Cuento al menos quince miniautobuses de la policía en un lateral del edificio del parlamento.
Me adelanto un poco a la cabecera para ver de cerca a los famosos antidisturbios. La verdad es que imponen porque van armados como en las películas americanas. Una docena de periodistas les sacan foto de cerca, y un hombre mayor con una bandera negra anima a un perro que sujeta entre los dientes una pancarta anticapitalista. El perro se pasea por el cordón policial moviendo el rabo y dando vueltas por todo el lugar. La gente le saca fotos; parece un espectáculo de feria. La situación general es muy pacífica y calmada, pero los cantos políticos están siempre presentes. Les últimes turistas se van marchando de la plaza y la marcha llega por fin a Syntagma. Una cosa que me sorprende es que el anarcosindicato [nombre] estaba ya allí. Son unas treinta personas, si es que llega a eso, y cuando la marcha principal empieza a llegar elles se marchan por una calle lateral. Pregunto pero nadie me sabe decir por qué se marchan—tal vez hayan decidido sumarse al otro bloque anarquista, quien sabe.
La marcha termina sin incidentes, pero según escribo esto me van informando que ha habido algunos disturbios entre «encapuchados» y «maderos.» De todo esto me quedo con un ambiente pacífico y lleno de motivos para protestar, pero sin impulso radical en absoluto. Algunos estudiantes me comentaban durante la marcha que el «momento» tuvo lugar cuando cerraron Villa Amalias. Entonces toda Atenas anarquista se echó a la calle con pasión revolucionaria. No fue el caso hoy.
Alfon, Alfonso Fernández, lleva mes y medio en prisión bajo el régimen FIES 5 (Ficheros internos de especial seguimiento). Es el único detenido de la pasada huelga general, el 14 de noviembre, que permanece encarcelado. A pesar de que no se cumplen los requisitos legales que justifican la prisión preventiva, el juez la ha ratificado hace un par de días, lo que su defensa califica como un aberración jurídica. Es importante notar que el FIES es el régimen más restrictivo que permite la legislación española y que incluso llegó a ser ilegalizado por el Tribunal Supremo: las comunicaciones se intervienen y se restringen, se controlan y anotan todas las actividades diarias de la persona presa, los registros son constantes… Xosé Tarrío lo definió como la carcel dentro de la propia carcel. En definitiva, la situación de Alfon se trata de una actuación ejemplarizante destinada a infundir el miedo entre quienes tenemos razones más que suficientes para ir a la huelga.
Existe un blog de apoyo a Alfon frente a este montaje policial: http://alfonlibertad.wordpress.com En él pueden encontrarse las convocatorias de la jornada internacional de apoyo a Alfon.
Reproducimos a continuación la entrevista realizada por Público a Erlantz Ibarrondo, abogado encargado de la defensa de Alfon. Tras la misma, puede encontrarse otra entrevista a Elena, madre de Alfon.
La jueza que lleva el caso estaba pendiente de tomar una decisión sobre el futuro de Alfon justo antes de las Navidades. ¿La ha tomado ya?
Sí, resolvió el día 21 pero nos la han notificado hoy mismo [por este miércoles 26]. Y ha vuelto a denegar la libertad y mantiene la prisión preventiva.
¿Cuáles son sus razones?
El régimen penitenciario de ‘Alfon’ implica una tortura psicológica
No lo argumenta para evitar redundar en los que se mantenían hasta ahora. Además, insiste en que hay riesgo de fuga basándose en la entidad de los delitos. Es decir, en su opinión, la gravedad que pueden conllevar los delitos es tan amplia que prevé ese riesgo de fuga. No tiene en cuenta, por tanto, los argumentos que le hemos planteado: Que no hay riesgo de fuga porque hay arraigo social, familiar y laboral.
En definitiva, ¿cuál es la situación concreta en la que se encuentra Alfon en este momento?
Está en prisión preventiva, y a la espera de que el juzgado dé a conocer un informe policial que puede que decante de una manera u otra su situación. Llevamos tres semanas esperando a ese informe policial.
Lo que viene a decir el Ministerio del Interior es que cuando fue detenido, estaba listo para cometer un atentado.
Puede que sea eso lo que diga el ministerio pero yo, desde el punto de vista jurídico, me baso en lo que existe dentro de la instrucción de procedimiento. Y lo único que dice esa instrucción es que fue localizado a ciento y pico metros de su casa, un policía dijo que llevaba una bolsa y Alfonso dijo que no. Y a partir de ahí se registró su domicilio, el de su novia, y la sede de la peña Los Bucaneros.
¿Él forma parte de esa peña?
En la instrucción no hay absolutamente nada que acredite que pertenece a esa peña de fútbol. Es más, me consta que no hay un registro público de socios. La pregunta que se hace la familia es: ¿cómo es posible que se le asocie con la peña cuando no hay ninguna lista en la que figure su nombre? Y su conclusión es que ha podido haber un seguimiento anterior.
¿Tiene alguna relación con algún grupo radical o violento, como se ha dicho desde la Policía?
Lo que yo sé es que en la instrucción, en el procedimiento judicial, que es en lo que se pueden determinar los jueces para ver si una cosa es cierta o no es cierta no hay absolutamente nada, ni una sola prueba de que pertenezca a ningún grupo. Ese futuro informe igual dice algo al respecto, pero no lo conocemos y por tanto estamos sin armas. No tenemos ninguna capacidad de defensa al respecto. Se le decía que pertenecía a algún grupo pero es que en la instrucción no hay nada que vincule a Alfonso a ningún grupo, salvo una manifestación de la Policía que dice que pertenece a tal grupo. Ahí está la duda de la familia. ¿Cómo sabe que pertenece a un grupo? ¿Se hacen seguimientos parajudiciales o parapoliciales sin cobertura judicial a personas por permanecer o no a una ideología?
¿Considera, como se ha dicho, que Alfon es un «cabeza de turco», como sostiene su familia? ¿Qué puede haber detrás?
Lo que puedo hacer es suscribirme al procedimiento. Y dentro de los argumentos jurídicos no encuentro nada que le vincule a nada excepto una declaración de la Policía que afirma que pertenece a ese grupo, a Bucaneros. Y tampoco creo que pertenecer a Bucaneros sea ilegal. Es una peña de fútbol pública.
¿Qué implica la situación del régimen FIES en el que se encuentra en prisión?
Implica una situación de tortura psicológica. Su régimen es distinto al resto de los internos porque no se puede comunicar libremente con su familia, no puede recibir cartas, no puede introducir algún tipo de libro en la prisión, cada vez que entra o sale al patio le preguntan qué ha hecho, le pueden cambiar de módulo etcétera. Todo esto mina la capacidad de resistencia de cualquiera.
¿Cómo se justifica esta situación?
No tiene ningún tipo de justificación. La primera aberración jurídica ha sido meterlo en la cárcel argumentando un delito que crea alarma social, cuando la Ley de Enjuiciamiento Criminal no prevé ese motivo como entre los que justifican que se pueda mantener a alguien en prisión preventiva. Y la segunda es que se incluya a esta persona en el régimen FIES 5 cuando no cumple ninguno de los requisitos establecidos en la instrucción 11/2012.
¿Cuáles son esos requisitos?
Habla de personas que tengan un historial penitenciario violento, pero Alfonso no ha estado nunca en prisión; que pertenezca a grupos islamistas, que no es así; que sea una persona condenada por la Corte Penal Internacional, que no lo está; que haya ayudado a organizar grupos terroristas, que tampoco es así; o que haya cometido un delito grave de los que crea alarma social. Pero este último ni siquiera se le puede aplicar porque habla de un delito cometido, y esta persona no ha sido juzgada. Es un preso preventivo y no se le puede adscribir ese precepto. También se habla de personas que integren una organización terrorista, que no es el caso.
¿Puede tener alguna relación con el informe policial del que hablaba?
No sé es si la institución penitenciaria se ha regido por lo que le ha dicho el juzgado en la instrucción, o por otra fuente. Si alguien ha llamado y les ha dicho que pertenece a tal sitio. En todo caso, si es así nosotros no tenemos capacidad de defensa. Es cierto que lo que me tiene un poco soliviantado es ese informe policial del que se habla en el auto de mantenimiento de la prisión. Parece que es un ente que está por encima del juzgado y que parece decantar de una manera u otra la actuación del juez. Pero como no está dentro del procedimiento no tenemos la capacidad de defensa.
¿Cómo fue la detención de tu hijo?
El día de la huelga general íbamos a salir en familia de piquete. Sobre las siete de la mañana, Alfon y su novia se levantaron y fueron a recoger en coche a mi cuñado para luego venir a por mi marido y a por mí. Como tardaban, yo bajé a la calle, les llamé pero no me cogían el teléfono. Entonces recibí una llamada de la policía en la que me dijeron que mi hijo estaba detenido. Aluciné. Se había ido hace sólo un rato. Después el abogado me llamó y me dijo que estaban los dos detenidos. Previamente les había apuntado el número de teléfono de un abogado en el brazo, con un bolígrafo.
En la detención, les pararon tres policías secretas y les pidieron la identificación. En ese momento, apareció a pie una tercera persona a la que también le pidieron que se identificara pero, en lugar de eso, tiró una bolsa y salió corriendo. La policía cogió la bolsa, miró lo que había dentro y espetó a mi hijo y a su novia: “O nos decís quién es esa persona o este paquete os lo vais a comer nosotros”. Ellos, que sólo lo conocían de vista porque vive en el barrio, respondieron que no sabían quién era, así que se los llevaron detenidos.
¿Y la situación una vez detenido?
Aquella misma tarde, el día 14, no le tomaron declaración porque tenían que hacer diligencias, en concreto un registro de nuestra casa, la de la novia y del local de Bukaneros [una peña del Rayo Vallecano, al que Alfonso es muy aficionado]. En los calabozos, ellos no estuvieron con el resto. Los aislaron, y fueron sometidos a interrogatorios extrajudiciales cada dos horas ante agentes con la cara tapada. La presión fue horrible, soportaron amenazas contra ellos, y contra sus familiares y amigos. Tanto mi hijo como su novia tienen claro que no deben declarar nada hasta estar en presencia de su abogado, así que, como veían que no conseguían lo que querían de ellos, ordenaron el registro domiciliario. Por lo visto, Alfonso, debido a la presión a la que fue sometido, llegó a desmayarse y tuvo que venir un Samur a atenderle.
¿Cómo viviste el registro policial?
Fue muy desagradable. Se llevaron ordenadores y móviles, porque no había otra cosa que llevarse. Lo que más me ha impactado han sido los cinco policías con la cara tapada registrando mi casa y diciéndonos a mí y a mi marido que si confesamos mi hijo va a quedar libre. Mi marido les dijo que no había nada que confesar, que le explicaran qué se suponía que tenía que decir. Yo les pedí que se quitaran el pasamontañas. “Somos gente de izquierda, está claro, no lo ocultamos”, les dije. “Aquí veis la bandera republicana y la de la educación pública, pero no somos terroristas”.
Y a Alfonso lo meten en prisión preventiva…
Se lo vuelven a llevar, y hasta el siguiente día a las siete de la tarde no dejan que el abogado le tome declaración. Yo estaba en la comisaría de Moratalaz esperando y, cuando vi la entrada de furgones policiales con las decenas de detenidos a lo largo de la jornada de huelga, me asusté. Pensé que estaba pasando algo grave.
A Alfonso y su novia los dejaron para el final. Cuando les toman declaración, la juez de guardia ve que la versión de los policías no estaba muy clara. En ese momento reciben una llamada, echan al letrado y, cuando vuelve a entrar, el juez dicta prisión preventiva para Alfonso. En el auto pone que es por “alarma social”, pero yo supongo que es por su vinculación a Bukaneros. A la novia la dejan libre, aún está pendiente de juicio, con cargos.
El abogado se queja, alega que el supuesto de alarma social no está tipificado desde 2003, y que no existía riesgo de fuga, ni nada que justificara la prisión preventiva. Por eso, el letrado denuncia que es un error judicial, por lo que consigue que le asignen un nuevo juzgado de instrucción, con una nueva juez.
Tras la aceptación del recurso, cambian lo de alarma social y le achacan posible pertenencia a banda organizada. Están fabricando un terrorista y una banda. Necesitan tener eso en un barrio como el nuestro, en Vallecas, para justificar la represión.
Por tanto, ¿pensáis que se trata de un montaje?
Sí. Cuando fuimos a la cárcel de Soto del Real, Alfonso me dijo: “Mamá, quédate tranquila, yo no no llevaba nada ni he hecho nada. Soy un cabeza de turco”. Mucha gente está llegando a esa conclusión. Además, somos gente conocida en el barrio de toda la vida. Éste es un barrio luchador, hemos salido en poco tiempo de las chabolas al desarrollo comunitario que tenemos, la gente está muy movilizada.
A la semana de estar detenido, a Alfonso le aplican un FIES…
Si ya es bastante duro tener a un hijo entre cristales, tenerlo preso, imagina que encima le aplican un FIES. De repente dejó de llamar por teléfono. La primera semana llamaba todos los días y a mí me quedaba, al menos, ese alivio, el de escucharle. FIES 5 tiene restringidas las comunicaciones, tanto por teléfono como por carta. A la prisión llegan una decena de cartas diarias de amigos y familiares, pero a él sólo le entregan dos por semana, después de revisar el contenido de dichas cartas.
La decisión de enviarlo a FIES se hace sin orden judicial. La decisión es de la institución penitenciaria, no es orden de la juez. En este sentido estamos tranquilo, ya que el FIES es ilegal, se puede recurrir. Cuando se recurre siempre se gana, pero ahora estamos pendientes de otras cosas porque si te pones tonto las cosas pueden salir peor.
¿Qué organizaciones sociales están dando apoyo a Alfonso?
La movilización está siendo muy grande. La semana pasada se han hecho varias concentraciones y una manifestación, en la que llegó a haber cerca de 2.000 personas. El domingo unas 300 nos concentramos en Lavapiés en medio de un desproporcionado despliegue policial. Se trata de eso, de llevar mucha policía para crear miedo, que la gente no salga, que no le lleguen multas, que no se les fiche.
Además, se ha creado una plataforma por la libertad de Alfonso, formada por una gran cantidad de asociaciones vecinales, partidos políticos, organizaciones… que tiene reuniones de cerca de 40 personas.
En cuanto a partidos políticos más grandes, Izquierda Unida nos ha dado apoyo a nivel local y de la Comunidad, porque nos conocen de toda la vida. Se han comprometido a hablar con la delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes, y con el director de la prisión. En cuanto a PSOE, he tirado de contactos pero no me responden. Es algo que me duele, porque he sido militante del PSOE durante diez años. Supongo que han llamado a la policía y se han creído su versión más que la nuestra.
Pero, sobre todo, yo lo que quiero sabes es por qué no se han hecho eco los medios de comunicación. Es el único que está en prisión preventiva tras la huelga general en toda Europa. ¿Por qué tampoco se han hecho eco las grandes centrales sindicales? Es algo que duele mucho.
Me entran ganas de, en la cita que me ha conseguido IU con la delegada, decirle, como madre: “¿Tienes hijos, Cifuentes? Te voy a explicar lo que nos estás haciendo a muchas madres. ¿Cómo lo llevarías tú si le hicieran eso a tu hijo?”. Están llegando a un punto de represión enorme. Mi madre, que era militante del partido comunista, me dijo hace unos días: “Esto está peor ahora que a finales de los 70. No os dais cuenta. Nosotros estábamos mal, pero lo que están haciendo ahora es peor”.
Se te está viendo estos días al frente de las manifestaciones por la libertad de tu hijo. ¿Vas a seguir llevando el conflicto a la calle?
Les estáis quitando todo: el derecho al trabajo, a la vivienda, a la salud, y encima los deteneis, los apaleais, les decís que son criminales, terroristas. […] No vamos a permitirlo.
Sí, por supuesto. Duele mucho lo que está pasando. Los Bukaneros, cuando sacan pancartas en el campo de futbol, ponen mensajes políticos. Se solidarizan con palestina, critican a Cristina Cifuentes, llaman a la huelga general… Hay veces que les pregunto, de broma, si se han enterado de algo del partido entre tanto sacar pancartas.
Las autoridades llevan mucho tiempo criminalizando a las asociaciones de fútbol. A las de izquierda, porque las otras no tienen problema. Bukaneros es una plataforma que usan los jóvenes para reaccionar contra lo que no están de acuerdo. Por eso son criminales. Si Valle-Inclán levantara la cabeza, se volvería a la tumba porque esto es esperpéntico. Tenemos que convertir en criminales a gente que no lo es.
Hemos formado un grupo de madres en el barrio contra la represión. Estamos hasta las narices de que multen a nuestros hijos, de que los encarcelen, de que los persigan. Son hijos de trabajadores, les hemos dado lo necesario para su salud, su alimentación, su afecto, nos ha costado mucho sacarlos adelante. En la manifestación de la semana pasada íbamos dos filas de madres del barrio. En el grupo somos unas treinta. Ya nos han llamado, incluso, desde las madres de la Plaza de Mayo, en Argentina, para solidarizarse con nosotros. Estoy poniéndome en contacto con más barrios. Hay muchas familias que están breadas a multas.
Es indignante. Les estáis quitando todo: el derecho al trabajo, a la vivienda, a la salud, y encima los deteneis, los apaleais, les decís que son criminales, terroristas. Nos ha costado mucho trabajo criarlos. No vamos a permitirlo. Ni aunque me encarcelen a un hijo voy a tener miedo.
Hemos decidido que las madres de los chavales del barrio que han sufrido represión seremos las primeras que avancemos en las manifestaciones, para que la policía no cargue. En mi caso, soy una persona acostumbrada a la militancia, pero una mujer a la que le coja este problema desprevenida, sin haber estado nunca en una situación similar, es que se muere.
¿Cómo se encuentra Alfonso en estos momentos?
Pues hablo con él por teléfono un par de veces a la semanas. Sólo le dejan unos minutos. Ahora le voy notando la tristeza, que antes no se le notaba tanto. Lleva ya muchos días en prisión, pero es un chaval fuerte que sabe lo que le está pasando. Le hemos transmitido que está recibiendo mucho apoyo, tanto a nivel social como económico y político. Yo no he soltado ni un euro y el abogado ya está pagado. Alfonso tiene 21 años, está aislado de sus seres queridos, de su novia… es lógico que esté triste.
Esto es muy desproporcionado. Puedes entender una detención, un calabozo, pero que te metan en prisión y encima en régimen FIES es demasiado. Ya lo decía yo ayer, enfadada: Están fabricando un terrorista y una banda.
Nota del equipo de Regeneración: El texto que se muestra a continuación se escribió antes de la huelga general del pasado miércoles día 14 de noviembre. Nos ha sido imposible publicar esta colaboración con anterioridad. Lo hacemos ahora pues creemos que aún puede aportar argumentos para la formación y el debate colectivos. Nos gustaría asímismo pedir disculpas al autor por este retraso.
Hablando con un compañero de la universidad sobre la Huelga General del próximo 14 de Noviembre, me expuso un razonamiento para no secundarla, el cual creo que refleja muy bien la incertidumbre de las personas en la actualidad. Su postura es que no va a hacer Huelga porque a pesar de que se protesta, hay movilizaciones, se va a manifestaciones, etc. ¿Va la gente y le vota al PP en las elecciones? «¡Venga ya! Que se jodan todos, paso de hacer huelga». Bien, pues este texto va dirigido a ti y a las personas que piensan como tú.
¿El PP ganó con mayoría absoluta en Galicia? Sí, pero perdió un 17,5% de los votos respecto a las anteriores elecciones consiguiendo solamente un apoyo del 24,25% de la población. Además, el porcentaje de participación fue del 54,42% [1]. Esto significa que casi la mitad de la población que podía ir a votar está en disconformidad bien con el sistema electoral y/o con los políticos, y que más de tres cuartos de la población no aprueba las medidas que lleva tomando el PP en estos casi 4 años que estuvo gobernando. Reflejo de ello es el aumento de movilizaciones así como de manifestaciones y protestas que mi compañero antes citaba.
Así pues, se puede ver cómo las personas están despertando del letargo en el que estaban, pero también se aprecia lo perdidas que se encuentran. ¿Alguna vez te planteaste que el hecho de votar no es más que decir que no eres capaz de decidir por ti mismo y por ello delegas esa responsabilidad en otra persona? Eso sí, te dejan elegir quien va a tomar las decisiones por ti. Pero no por elegir el amo vamos a dejar de ser esclavos. No puedes esperar que los demás hagan las cosas por ti. Muchos os preguntaréis: «Y si no podemos cambiar la situación actual mediante las elecciones, protestas, manifestaciones, etc. ¿Cómo podemos hacerlo?» La respuesta es sencilla: mediante la Acción Directa.
Con Acción Directa no me refiero a poner bombas ni a quemar contenedores y cortar calles, sino que me refiero a tomar las riendas de tu propia vida, a decidir por ti mismo, a la realización de acciones por parte de los afectados sin ningún tipo de intermediación.
Una forma de Acción Directa que perjudica enormemente a los que nos explotan y esclavizan es la realización de una Huelga. Ya no me refiero al Gobierno, sino a los que están detrás de ellos, es decir, los empresarios y grandes magnates capitalistas. Esto se debe a que al hacer Huelga, es decir, parar durante un tiempo determinado el proceso de producción, lo que estás haciendo es cortar su flujo de entrada de capital.
Por este motivo hablar de Huelga solo tiene sentido si esta es una Huelga General, ya que si paralizas únicamente un determinado sector, tu repercusión va a ser insignificante y contribuirás a una sobrecarga de trabajo en tus compañeros y compañeras. Es el mismo caso que si tuvieras un río canalizado por varias cañerías. Si cortas el flujo de una de ellas, el río va a seguir pasando por las otras, o lo que es mas grave, la cantidad de agua que pasaría por esa cañería se repartiría entre las otras. Esto es debido a que los magnates capitalistas no son los propietarios y beneficiarios de un solo sector, sino que su imperio se expande de forma global por un gran número de ellos.
Ahora quizás respondas: «Pero en el sector educativo una Huelga no les perjudica en absoluto, sino todo lo contrario, nos perjudica a nosotros mismos, los estudiantes.»
El sector educativo en la actualidad funciona como una enorme fábrica. Desde que somos pequeños nos agrupan por edades, como si ese factor fuera el más importante, y nos meten en (J)aulas durante todo el día. En ellas, el operario de turno, el docente, tiene un plazo de tiempo en el cual su misión es introducir determinados conceptos en las mentes de sus reclusos. Si pasado ese tiempo, el sujeto no cumple los requisitos, lo mandan de vuelta al principio de ese departamento de la línea de montaje para intentar que adquiera esos “conocimientos”. Por el contrario, si el operario consiguió su objetivo, los manda al siguiente departamento. De esta forma se va moldeando, controlando y creando a su antojo la mentalidad y conocimientos de los futuros siervos del sistema. Esto lo llevan haciendo desde que se llevó a cabo la creación del derecho de escolarización y la fundación de Escuelas Públicas, que sirven al principio de que un pueblo moldeado y capaz de producir bienes y servicios es mas útil que un pueblo analfabeto.
Con esto no digo que los docentes sean los que quieran tales injusticias, sino que ellos mismos son presas, conscientes o no, del sistema, y si quieren obtener el salario que les permite vivir tienen que realizar la tarea que se le es otorgada en esa gran factoría que es el sistema educativo. También se pueden dar casos de docentes que intentan “sabotear” la producción desde dentro, intentando otorgar al sujeto la capacidad de reflexionar por sí mismo.
Debido a esta realidad, el resultado de hacer Huelga en el sector educativo es la paralización de la producción de esclavos. Pero esta acción no puede quedar reducida a una jornada, sino que tiene que ser duradera en el tiempo para poder así repercutir de forma significativa en este sistema de producción. Esto último se puede extrapolar a los demás sectores.
Queda claro entonces que si de verdad se desea un cambio, una manera de conseguirlo es mediante la realización de una Huelga General Indefinida. Ahora bien, lo que no se debe hacer es una Huelga de este tipo para pedir una mejora salarial, o la paralización de determinadas medidas, o cualquier petición que no provoque más que simples cambios superficiales sin modificar el fondo del problema en cuestión.
Si se realiza una Huelga de este tipo es para cambiar de una vez por todas el modelo actual. Es para eliminar la explotación de la gran inmensa mayoría de las personas por parte de unos pocos que acaparan la producción y los bienes. No es para pedir derecho a trabajar, sino para pedir el derecho al bienestar de todos y todas. Para exigir un reparto equitativo de los bienes según las necesidades de cada uno, así como la realización de tareas acorde a las habilidades y capacidades individuales de cada persona. Es, en definitiva, para realizar un gran cambio cuyo objetivo no es más que la igualdad y justicia.
Leído esto preguntarás: «Entonces, ¿será el 14 de noviembre el día en el que se producirá ese cambio, esa revolución?»
No, para ello es necesaria la concienciación de las personas de que ese cambio es posible, de que la revolución no es una utopía, de que solamente se podrá conseguir la justicia e igualdad si cada uno de nosotros tomamos las riendas de nuestra vida sin delegar la responsabilidad de esta en terceras personas. Será una vez hecho esto cuando entonces podremos ser libres de elegir nuestro futuro.
Esto no significa, sin embargo, que las Huelgas no sirvan para ningún objetivo. Por el contrario, son de gran valor: enseñan a las personas la necesidad vital de la cooperación, de mantenerse hombro con hombro con los demás y luchar unidos en la causa común. Las Huelgas conciencian y desarrollan el espíritu de esfuerzo conjunto, de resistencia a los amos, de solidaridad y responsabilidad. Mediante ella se aprende que «una ofensa a uno es algo que les concierne a todos», sabiduría práctica que encarna el sentido más profundo de la lucha proletaria, ya que todos somos trabajadores. Da igual si te encargas de las tareas domésticas, si estudias, si eres autónomo o si trabajas en una fábrica, taller o en la calle. Todos estamos siendo explotados y esclavizados. Esto no se refiere únicamente a la batalla diaria por la mejora material, sino igualmente se refiere a todo lo que tenga que ver con el trabajador y con su existencia, y de modo particular se refiere a las cuestiones en las que están implicadas la justicia y la libertad.
En resumen, la Huelga General del próximo 14 de noviembre debe ser para nosotros el principio de algo más grande. Tenemos que perder el miedo a la responsabilidad de elegir por nosotros mismos. Debemos concienciar a los demás de que solo mediante la Acción Directa seremos capaces de cambiar la injusticia y la desigualdad.
Por una emancipación de la clase trabajadora y estudiantil, posible, y en nuestras propias manos, es el objetivo. Por una lucha, por un frente, por la libertad.
¡Salud!
Queremos, desde el Frente Estudiantil y Social de Zaragoza, secundar la convocatoria de Huelga General para el día catorce de noviembre. No queremos hacerlo, sin embargo, sin mostrar nuestros motivos para secundarla y nuestra visión sobre qué debería ser una huelga general.
¿Por qué secundar la huelga general si eres estudiante?
Una huelga tiene como uno de sus objetivos el causar un daño a las ganancias obtenidas por la patronal para forzarla a aceptar una serie de exigencias de los trabajadores, pero no solamente eso. La huelga sirve para que la clase trabajadora visualice su situación como clase explotada, caiga en cuenta de su poder y se facilite su capacidad de organización. Para todo eso, para acentuar la lucha de clases, es para lo que sirve, o debería servir, una huelga.
Una huelga general supone la paralización de todos y cada uno de los sectores de la producción. Sin embargo, no toda la clase trabajadora participa directamente en estos sectores. Algunos trabajadores permanecen en paro para evitar que crezca el precio de la fuerza de trabajo que contratan los patronos. Otros se encuentran en formación, para asegurar mano de obra cualificada o especializada. Otros están ya jubilados. Otros trabajan en sectores relacionados con los servicios. Estas actividades son reproductivas del sistema capitalista, pues aunque no son productoras contribuyen a mantener en funcionamiento el proceso de producción y explotación, y es aquí donde entramos los estudiantes.
Como trabajadores en formación que somos el mundo del trabajo no debería sernos ajeno y lo que afecte a los actuales trabajadores nos afectará tarde o temprano.
Por otro lado, si bien paralizar nuestros lugares de estudio no repercute en un descenso de la producción, si que muestra la unión y confluencia entre estudiantes y trabajadores, así el compromiso del estudiantado con la causa de la clase trabajadora, que es la de la emancipación del trabajo. Esto es, la del socialismo y la libertad.
Es por esto que llamamos a los estudiantes a vaciar las aulas el día 14 de noviembre.
¿Por qué secundar la huelga general si eres un joven trabajador?
La juventud obrera es actualmente el sector social que más está sufriendo los ataques del capitalismo. Una cifra de paro juvenil en el Estado español cercana al 60% así lo atestigua, mientras lo único que ofrecen a esa juventud «la más preparada de la historia» son microempleos y trabajos precarios que buscan su pauperización y la pérdida completa de los derechos logrados a esta nueva generación de la clase trabajadora.
Es aquí hacia donde nos llevan. Toda crisis de producción supone la reducción de las condiciones de vida de la clase trabajadora para evitar pérdidas, y los jóvenes, por ser recién llegados al mundo del trabajo, son el objetivo más conveniente. A no ser que apostemos por la organización y la lucha social.
Nadie tiene más motivos para hacer esta huelga que la juventud obrera. El social-liberalismo ha caído y aquellos mal llamados sindicatos domesticados desde la transición están pasando a mejor época, es la hora de levantar un movimientro obrero y popular que nos permita no solo resistir, sino también avanzar.
La Huelga General.
Marcándonos como objetivos la construcción de un movimiento social, estudiantil y obrero combativo y el fortalecimiento, si no la creación, de las estructuras que nos permitan la lucha, la huelga general tiene un renovado sentido.
De nosotros, estudiantes y jóvenes de la clase obrera, depende que esta huelga general vuelva a ser, como tantas otras, la huelga de los liberados sindicales, de la aristocracia obrera, de las mariscadas, o se convierta en nuestra huelga: la huelga de los explotados, la huelga de los que desde hace generaciones sostenemos esta barbarie llamada capitalismo.
Por todos estos motivos, el Frente Estudiantil y Social, convoca a la huelga general. Por todos estos motivos, saldremos a luchar
¡Luchar para avanzar!
¡Huelga general!