La fuga del fuerte de San Cristóbal de Iruñea en 1938. La huida carcelaria más grande de la historia europea

En nuestro transitar histórico por la memoria colectiva no quería dejar escapar la oportunidad de dedicarle una mención especial a la fuga más grande jamás organizada, la mayor evasión carcelaria de la historia de Europa con un total de 795 presos fugados, y que tuvo lugar el 22 de mayo de 1938 en Navarra.

La prisión.

En el monte Ezkaba, situado pocos kilómetros al norte de Iruñea-Pamplona, se encuentra aún en estado absoluto de abandono el Fuerte de San Cristóbal, que desde 1934 hasta 1945 albergó a más de seis mil presos políticos de las organizaciones del movimiento obrero.

Esta edificación fue construida sobre una antigua ermita rural y un obsoleto castillo navarro en el siglo XIX, concretamente se inició en 1878 nada más acabar la última Guerra Carlista (1872-1876), y como línea de defensa militar preventiva a lo largo de los Pirineos frente a otros posibles alzamientos carlistas. Sin embargo, la edificación del fuerte se prolongó hasta 1919, y para su construcción se dinamitó parte del monte para construir la fortaleza militar en tres niveles distintos excavados en el interior de la montaña. Largos fosos, imponentes murallas, garitas, celdas y galerías subterráneas ocupan varias miles de hectáreas, convertidas actualmente en ruinas que ocultan a su alrededor una inmensa tumba de presos asesinados en aquél lugar.

Este fuerte nunca llegó a cumplir la función defensiva para la cual fue construido, puesto que cuando se acabó su edificación, la estructura militar defensiva ya se había quedado obsoleta ante la aparición de la aviación con fines bélicos. La primera ocasión, y única en su historia que ha sido utilizado, fue como prisión penal militar entre 1934 y hasta 1945. Tras la represión gubernamental a la Revolución de Octubre de 1934, centenares de presos asturianos, cántabros y vascos fueron encerrados en sus muros.

Desde sus comienzos tuvo una incesante denuncia por la falta de higiene y salubridad, tratando de que fuese cerrada, sobre todo a raíz de la muerte de un militante de CNT en septiembre de 1935. Esto provocó un motín en el fuerte protagonizado por los cerca de 750 presos, y protestas en la ciudad de Iruñea que finalizaron con una huelga. El gobierno comenzó a trasladar en el mes de noviembre a varias decenas de presos a otras cárceles, y fue vaciada completamente en febrero de 1936 tras la amnistía general decretada a presos políticos. Sin embargo, ese mismo verano fue nuevamente utilizada como penal tras mantener bajo su control el territorio de Navarra las fuerzas militares sublevadas el 18 de julio de 1936. En pocos meses estaban recluidos unos dos mil presos en esta fortaleza, se desconoce el número indeterminado de presos que al comienzo del conflicto bélico fueron fusilados en sus muros o en el camino de descenso a la ciudad de un tiro en la espalda tras haberles dejado en libertad. Además, un total de 305 presidiarios murieron en el periodo de funcionamiento del fuerte como prisión hasta 1945 por desnutrición y enfermedades.

La fuga.

La mayor fuga de presos en el Estado español y en Europa, tanto por el número de huidos como por las criminales consecuencias de la misma, tuvo lugar en esta prisión el 22 de mayo de 1938. En ese momento había un total de 2.487 personas recluidas, en su inmensa mayoría dirigentes políticos republicanos, sindicales y militantes obreros revolucionarios. Estos sufrían maltratos continuados, hambre extrema y estaban infestados de parásitos. Una treintena de presos decidieron preparar una fuga masiva, para lo cual tuvieron reuniones en el interior de la prisión en las que hablaban en lengua esperanto para no ser descubiertos por ningún vigilante ni chivatos.

A la hora de la cena varios grupos de presos desarmaron a los militares en guardia, se apropiaron de sus armas y se dirigieron a la sala donde cenaba el resto de los guardias, allí se rindieron rápidamente, salvo un soldado que opuso resistencia y murió de un golpe con una barra metálica. En poco más de media hora los reclusos del fuerte habían logrado el control de la prisión, rindiéndose también los guardias en las diferentes garitas existentes. Un total de 795 presos se fugaron aprovechando la oscuridad de la noche, tratando de esconderse en el monte antes del amanecer para recorrer a pie la distancia de unos 50 kilómetros hasta la frontera francesa.

Desgraciadamente hubo dos hechos que truncaron su huida, el primero fue que un soldado en su día libre que regresaba de Iruñea se percató de lo que ocurría y dio la voz de alarma, y en segundo lugar también alertó de la fuga un preso falangista llamado Ángel Alcázar de Velasco, encerrado por su apoyo en abril de 1937 en Salamanca a la facción hedillista de la Falange derrotada en su unificación con los carlistas. De esta manera, rápidamente refuerzos militares, pero sobre todo falangistas y guardias civiles de la capital navarra acuden a reprimir la fuga de presos, que podría haber sido mayor de no ser porque muchos desistieron fugarse al ver rápidamente las luces de los vehículos militares que estaban a punto de llegar a las inmediaciones de la prisión.

La persecución

Las fuerzas represoras iniciaron inmediatamente una persecución y una macabra caza de huidos, que vagaban en desbandada por el monte, muchos de ellos descalzos, desnutridos y con escasos fusiles para defenderse. Entre esa misma madrugada y los tres días siguientes fueron detenidos un total de 585 fugados, abatiendo en el mismo monte a 207 reclusos que no tenían capacidad alguna de resistir. Solamente tres reclusos alcanzaron su objetivo de cruzar la frontera francesa y sentir que ponían fin a su persecución. El último de los fugados vivió escondido en los montes navarros hasta el 14 de agosto de ese mismo año, no logrando encontrar ninguna partida guerrillera o apoyo que le ayudase a lograr su objetivo.

Una inmensa mayoría de los asesinados fueron abatidos en las cercanías del municipio de Ezcabarte, también en la parte norte del monte, en las localidades de Oláibar y en Baztán, y  otros tantos en Ansoáin, en la falda sur del monte. Por lo tanto, tanto el Fuerte de San Cristóbal como todo el área a su alrededor es un espacio de la memoria histórica antifascista que debemos conocer y proteger. De aquellos huidos que capturaron los militares, un total de diecisiete fueron sometidos a un juicio bajo la acusación de haber liderado la fuga. Un preso fue internado en un manicomio de Iruñea y catorce fueron condenados a muerte, y fusilados el 8 de septiembre de 1938 en los muros de la ciudadela pamplonesa.

El ejército abandonó estas instalaciones militares en 1987, y a día de hoy se encuentra completamente abandonado, siendo propiedad del Ministerio de Defensa. Este fuerte fue declarado «Bien de Interés Cultural» por la Dirección General de Bellas Artes en el año 2001. Anualmente en la fecha de la histórica fuga se realiza un homenaje en recuerdo de dicho suceso y de los asesinados en aquél lugar, para que estos espacios no lo sean nunca más del olvido.

[Bibliografía]

‘Navarra 1936. De la esperanza al terror‘, Varios Autores, 2004

Fuerte de San Cristóbal, 1938. La gran fuga de las cárceles franquistas‘, Félix Sierra Hoyos e Iñaki Alforja, 2005

Penal de San Cristóbal/Ezkaba: derribos contra la memoria’, Fermín Ezkieta, 2011

[Filmografía]

Ezkaba, la gran fuga de las cárceles franquistas,  Iñaki Alforja, 2006

Enlaces del mes. Septiembre 2016

Iniciamos el mes mirando hacia la India, donde para el día 2 se convocó una huelga general contra las políticas antiobreras de Modi. La convocatoria fue secundada ampliamente afectando a los sectores estratégicos del país como los transportes, algunos colegios, centrales eléctricas y la banca estatal. Además, los y las trabajadoras demandan una subida del salario mínimo, acusando al gobierno de imponer medidas antiobreras y antipersonas.

Los medios de comunicación se convierten, de forma cada vez más vergonzosa, en panfletos propagandísticos de quienes los financian, aunque suponga defender a indecentes. Los argumentos dejan paso a los ataques irracionales y buena parte del periodismo se entrega al sensacionalismo. ¿Qué espacio queda para la información y el debate razonado?

El tema del top manta llega a Madrid tras el anuncio de un plan contra la venta ambulante por parte de Ahora Madrid. Aquí unas declaraciones sobre la situación de Puente y Villa de Vallecas para el concejal del distrito de Vallecas Paco Perez, en las cuales se recogen los problemas del barrio y la cuestión de supervivencia de la población migrante allí residente.

La noticia de que han declarado santa a la Madre Teresa de Calcuta levantó críticas sobre todo por la falsedad demostrada de la propaganda católica que difunde el mito de la generosidad y misericordia por parte de una mujer que siempre daba trato insalubre a enfermos y pobres imponiéndoles una especie de asceticismo altamente perjudicial, pues su misión no era sanar ni alimentar a nadie sino preparar sus almas para la otra-hipotética-vida.

La lucha de los y las presas políticas vascas cntinúan contra las políticas criminales de los estados español y francés, los cuales les niegan derechos fundamentales a prisioneras enfermas o siguen con la política de dispersión.

La revitalización sindical a corto plazo es esencial para transformar las relaciones de producción, dentro de la estrategia para la revitalización es clave la negociación colectiva, donde cristaliza la relación de fuerza entre empresarios y trabajadores/as.

Hecho un repaso del momento político, la conclusión es clara: Es el momento de reactivar las luchas sociales y la construcción de nuevas formas de movilización para construir poder popular desde la izquierda.

Por último, no está de más echar un vistazo atrás sobre el papel del anarquismo en la transición y algunos errores que hemos heredado desde entonces. En aquellos tiempos revueltos, las izquierdas comenzaban a asomar tras la muerte de Franco, no sin obstáculos y peleas internas.

Nikos Romanós y la solidaridad

La región griega, y en concreto la ciudad de Atenas, viven momentos de tensión importante. Resumo en un par de párrafos la situación. Como sabréis, Nikos Romanós, quien fue detenido, torturado, y acusado a principios de 2013 por un caso de expropiación bancaria, sigue firme en huelga de hambre desde el 10 de noviembre. Tras pasar los exámenes de entrada a la universidad, al compañero Nikos (de 21 años de edad) le ha sido denegada la asistencia a la universidad sin ningún tipo de excusa, buena o mala, inteligente o estúpida, por parte de las autoridades griega. De ahí su huelga de hambre: el mismo sistema y sus leyes represivas que encarcelan a las personas que luchan por la libertad, deniega al mismo tiempo la aplicación de sus propias «normas de juego.»

Desde finales de la semana pasada, en Atenas se han dado numerosas asambleas para poner en marcha la solidaridad anti-autoritaria, a la cual numerosas individualidades se han ido sumando de forma independiente. La marcha motorizada que partió el sábado pasado desde el centro de la ciudad al hospital donde se encuentra confinado nuestro compañero, terminó por congregar a un par de millares. A las motos se le unieron numerosas personas que llegaron a pie, bicicleta, metro, etcétera, formando así una gran concentración a las afueras del hospital Gennimatas, que se ubica al norte de la ciudad, muy cerca de una gran base militar y de los barrios de clase alta del norte. Varias personas encaramadas a la valla conversaban con Nikos, quien escuchaba las últimas noticias de boca de los compañeros. De rato a rato se le animó con eslóganes y vítores, lo cuales retumbaban con fuerza en el patio del hospital. Un hombre con acento inglés también le comunicó que en Londres hubo una concentración solidaria. La gente aplaudió con ganas mientras más pacientes del hospital salían a la ventana para ver qué sucedía afuera. La madera se concentró en gran número frente a la entrada principal, haciendo gala de su equipamiento represivo y sus caras llenas de odio. Todo tipo de gente se pudo ver en aquella concentración del sábado, la cual se desplazó hacia las 18:20 al otro hospital donde el compañero Yannis Michailidis también se encuentra en huelga de hambre solidaria. La noche se cerró con disturbios en Exarheia, donde el fuego intentó morder con rabia a las fuerzas represoras del Estado.

A todo esto se suman numerosas acciones de solidaridad que van más allá del territorio griego. En Atenas los cajeros automáticos arden en llamas solidarias, avisando que si Nikos no recibe justicia la rabia anti-autoritaria seguirá expandiéndose más allá de las máquinas. Ayer un grupo anti-autoritaria hizo una visita a domicilio al vice-presidente Venizelos, y más personas presas se suman a la huelga de hambre solidaria. Hoy 2 de diciembre hay convocada una marcha solidaria en Atenas, de la cual se espera renovar la solidaridad anarquista con aquellas personas que se encuentran tras los barrotes del Estado. Y a la vuelta de la esquina, el 6 de diciembre (que es el próximo sábado), llega el día en el que el compañero Alexis fue asesinado por la policía en Exarheia. Para aquellas personas que no conozcan demasiado el contexto griego, es importante recordar que el compañero Nikos era el mejor amigo de Alexis, quien murió a brazos del propio Nikos (ambos estaban celebrando el «santo» de éste último). Aquella experiencia debió marcar, sin duda, las convicciones políticas del compañero Nikos. Ahora nos toca al resto mostrar la solidaridad que se merecen las personas luchadoras. Ninguna cárcel, ninguna celda, es más fuerte que nuestra ansia de libertad.

Nicola Gai sobre la acción directa

Dejo un escrito del compañero Nicola Gai publicado en Cruz Negra, Anarquista Aperiódico Anarquista #0. La publicación es en italiano, por lo que yo me limito a enlazar la versión en castellano que se puede leer en páginas libertarias como Publicación Refractario o Instinto Salvaje. El texto trata sobre acción directa y proceder revolucionario. Creo que tiene bastante interés general y, sin duda, creará debate por sus opiniones directas contra ciertas acciones de carácter «poco revolucionario.» Para quienes no sepan quién es Nicola Gai dejo a continuación un pequeño resumen de los últimos acontecimientos en su vida.

Nicola Gai es un compañero libertario de la región de Turín, en Italia. Hacia finales de 2013 la jueza Annalisa Giacalone condenaba a Nicola a 9 años y 4 meses de talego (en el mismo caso, 10 años y 8 meses para nuestro compañero Alfredo Cospito) por el ataque contra Roberto Adinolfi, importante figura de Ansaldo Nucleare, empresa que construye plantas nucleares por Europa. Los compañeros Nicola y Alfredo dispararon contra la pierna de Adinolfi en Génova, hacia principios de mayo de 2012, sin consecuencias fatales. Los medios de (des)comunicación se cebaron con el movimiento anarquista, y la fuerza opresora del Estado italiano cayó de lleno sobre aquello que elles llaman «terrorismo.» Sin más, os dejo con el texto del compañero.

¡Libertad para todes les preses! ¡Fuego a la sociedad carcelaria!

Todo el resto es aburrido. Notas sueltas sobre la acción directa

Pensé en escribir estas notas porque me parece que, últimamente, incluso entre nosotrxs, lxs anarquistas, se está hablando demasiado poco (y también, por desgracia, practicándose demasiado poco…) de acción directa, privilegiando intentos de encuentro con las “masas”, más o menos indignadas. He decidido hacerlo en la Cruz Negra porque espero que pueda convertirse en un espacio de debate entre quienes consideran la acción como centro de su camino de lucha. Espero sinceramente que la Cruz Negra no se convierta en la reunión de las malas suertes carcelarias, sino el lugar en el que sacar y profundizar, sin pelos en la lengua, desde diferentes puntos de vista, en cuestiones que se consideran útiles para dar una mayor incisividad a la lucha contra la autoridad. Ciertamente, la acción directa es algo para actuar y no algo que pontificar, pero estoy convencido de que aclarar lo que cada unx de nosotrxs entiende realmente cuando usa estas palabras puede ayudarnos a afilar las armas para asaltar el presente.

Para abordar la cuestión sin perderme en inútiles giros de palabras, quiero primero aclarar lo que, para mí, no es acción directa.

Concentraciones, repartir panfletos, manifestaciones “determinadas y comunicativas”, tartas (pintura, escupitajos, etc.) en la cara del infame de turno, huevos con colores y todo este tipo de cosas no se pueden considerar acción directa. Soy consciente de que una lista del estilo atraerá hacia mí las flechas de lxs que sostienen que todos los medios tienen la misma dignidad en la lucha, que mi discurso podrá parecer esquemático, “militarista”, impregnado de una óptica eficientísima y bla, bla, bla… Pero nadie, honestamente, podrá negar que, en estos momentos, haciendo estas cosas se está más bien mimando la lucha, renunciando a vivirla realmente.

Estoy convencido de que se está afrontando la lucha con ligereza, con la sonrisa en los labios: no se trata más que de un juego, pero nada hay más serio que un juego donde las apuestas están representadas por la calidad de nuestras vidas y de nuestra libertad. Nadie puede negar que la correspondencia entre el pensamiento y la acción debería ser la característica fundamental de ser anarquista. Si pensamos que la destrucción de este mundo es necesaria, debemos actuar en consecuencia, no podemos recurrir a simpáticos e inofensivos trucos baratos para silenciar, engañando a nuestras conciencias hambrientas de libertad. Debemos tener el coraje de afirmar que la acción directa, o es destructiva o no es. Los muros que nos aprisionan no se caerán solos, sino solamente si son envestidos por la onda de choque de nuestra rabia. Es inútil que el listo de turno recuerde que la insurrección no es el resultado de la suma aritmética de los ataques realizados por lxs anarquistas, estoy hablando de otra cosa. Nuestra vida es demasiado corta para desgastarla en centenares de happening diseñados para despertar a las masas adormecidas, para que se presenten puntuales a la cita el día mágico: sólo cuando concretamente atacamos lo existente conseguimos arrancar pedazos de libertad, aunque sólo sea por unos pocos momentos, nos liberamos de las cadenas impuestas por la cotidianidad y por la ley.

Nuestra lucha debe ser violenta, sin compromisos, sin posibilidad de mediaciones ni vacilaciones: la acción directa destructiva, el único medio que deberíamos utilizar para relacionarnos con cuanto nos oprime. Pero las cosas, como sucede siempre en la realidad, son un poco más complicadas, por desgracia, la sola acción no es la panacea de todos los males que aquejan a nuestro movimiento. Aunque esté absolutamente convencido de que ningún acto de revuelta es inútil o dañino, pienso que es fundamental preguntarse sobre la proyectualidad que las generan y, sobre todo, sobre el significado que le dan aquellxs que las realizan. El acto mismo puede asumir significados muy diferentes si se concibe desde una óptica de ataque o de defensa. Voy a tratar de explicarme con un ejemplo práctico, en el Valle de Susa, el año pasado, asistimos a un incremento positivo de las prácticas del sabotaje en la lucha contra el TAV, perfecto, si en las intenciones de quienes han realizado tales acciones está el intento de afirmar claramente que no está en juego la simple construcción de una línea ferroviaria, sino la necesidad de atacar y destruir todo el sistema tecno-industrial que lo diseña. Otra cosa es si el sentido es el que se puede leer en algunos comunicados del movimiento NO TAV o, lo que es aún más desconcertante, en el Nº 5 de Lavanda, hoja redactada por algunxs compañerxs que participan en esta lucha. Tales acciones se podrían interpretar como el último recurso de un pueblo que ya ha utilizado todos los medios de presión posibles (y pacíficos…) sin obtener la atención de los que gobiernan. Estoy convencido de que tal interpretación banaliza cualquier aspecto positivo y revolucionario de tales actos, de hecho, sugiere que si el poder fuera más “razonable”, si estuviera más abierto al diálogo, existiría la posibilidad de “convencerlo” para mitigar sus aspectos más nefastos.

La acción directa expresa todo su potencial de liberación sólo cuando se concibe desde una óptica de ataque. No golpeamos al enemigo porque el disgusto por su última fechoría nos resulta insoportable, sino porque queremos ser libres aquí y ahora. No necesitamos justificaciones para golpear, simplemente no podemos aceptar vivir una vida carente de significado como simples engranajes de este sistema mortal. Debemos ser nosotrxs quienes dictemos los momentos de la lucha, hay todo un mundo que demoler y las posibilidades de derrotar al monstruo tecnológico se hacen cada vez más pequeñas en proporción a su desarrollo.

Cuando hablamos de acción directa hablamos de nuestra vida pues nuestro rechazo a lo existente no es una moda, sino algo mucho más profundo, en el que ponemos en juego toda nuestra existencia. Por este motivo, encuentro verdaderamente irritante cuando nos referimos a cualquier tipo de acción, diciendo que “era lo mínimo que podíamos hacer”. Estoy convencido de que no existe nada mínimo que se pueda hacer contra aquello que nos oprime, no podemos autoimponernos límites en la acción, esta debe ser sin restricciones como nuestra sed de libertad. Si nos encontramos frente a un explotador asesino con uniforme etc., y se decide mancharle el vestido con pintura, eso no es lo mínimo que se podía hacer, sino simplemente lo que nosotrxs hemos decidido hacer. Esto, probablemente, está dictado por una serie de análisis que, en lugar de dar mayor fuerza a nuestra acción, no hace más que minimizarla: “la gente no nos entendería, no debemos dar un paso más que los demás, se necesita empezar por acciones pequeñas que son fácilmente reproducibles”, etc.

Naturalmente, se trata de consideraciones que necesitarían un trato más profundo y espero que haya forma de volver a esto y discutir seriamente, lo que ahora quiero decir y a lo que debemos aspirar siempre es a hacer lo máximo que nos consientan nuestras habilidades. Cuando actuamos, deberíamos hacerlo esencialmente por nosotrxs mismxs y de la manera más resuelta, no somos distintxs a aquellxs que de manera innegablemente autoritaria llamamos “gente común”, cualquier cosa que hagamos la puede replicar cualquier persona, siempre que alimente nuestro propio deseo de destruir la autoridad. No debemos buscar convencer a las masas de la bondad de nuestra tesis, sino buscar cómplices que quieran participar en la obra de demolición. No tenemos que tener miedo de nuestro odio, sino lanzarnos a la acción conscientes de que el enemigo no duda ni un segundo en su guerra contra la libertad.

Estas notas están dictadas más que desde la aspiración a desarrollar quizás cualquier análisis teórico innovador, desde el simple deseo de tratar de compartir la idea de la necesaria centralidad, en la vida de todx anarquista revolucionarix, de la práctica de la acción directa destructiva. Todo cuanto acabo de decir sería sin duda obvio si no hubiera tantxs compañerxs que consumen sus fuerzas, dando vueltas como peonzas, en un activismo carente de toda proyectualidad realmente revolucionaria, marcado por las heridas del asistencialismo y del oportunismo. Sin embargo, ya existen antídotos para todo esto: organización informal, nihilismo, individualismo, rechazo de líderes más o menos carismáticos, rechazo de extra poder asambleario, comunicación a través de la acción. Se necesita volver a mirar lo que está sucediendo en todo el mundo igual que históricamente siempre han hecho lxs anarquistas, enemigxs de toda las fronteras, y nos daremos cuenta de cómo compañerxs de todas las latitudes están experimentando con nuevos modos de acción, liberémonos de los grilletes de las llamadas luchas sociales para lanzarnos sin frenos al asalto del existente. Tenemos que redescubrir la alegría de actuar, dejar de limitarnos a una búsqueda ilusoria del consentimiento popular; sin tantos… teóricos, nuestro objetivo debe ser, simplemente, el de destruir lo que nos destruye. Liberémonos de la política incluso en su declinación antagonista, debe quedar claro que no luchamos por un futuro brillante, sino por un vivir, aquí y ahora, la anarquía debería ser en primer lugar un hecho individual que afecte a toda nuestra vida: debemos conspirar, alimentar cada pequeño fuego que pueda incendiar toda la pradera, atentar con todos los medios contra el orden, civilizado y tecnológico, que el sistema trata de imponer. En esta lucha debemos utilizar todas las armas que tengamos a nuestra disposición, en primer lugar las que no faltan en el arsenal de cada anarquista: la voluntad y la acción directa destructiva.

Fray Nicola de Ferrara [Nicola Gai]
Cruz Negra Anarquista, Aperiódico anarquista, nº 0, abril de 2014 Pág. 2-3.

Grecia, solidaridad y acciones de les preses polítiques

En contra de las cárceles de alta seguridad

Inmediatamente tras la re-estructuración del gobierno y el vergonzoso cierre de la sesión parlamentaria, lxs representantes políticxs del capital local e internacional deciden dar prioridad al proyecto de ley para crear cárceles de alta seguridad durante las sesiones de verano del parlamento. El proyecto de ley será debatido el día 17 de junio.

El proyecto propuesto concibe la creación de tres tipos de cárcel de represión escalada. Lxs prisionerxs por deudas serán encarceladxs en alas «más leves» llamadas alas tipo A. La mayoría de prisionerxs serán «almacenadxs» en alas de tipo B bajo terribles condiciones. Al mismo tiempo, las alas de tipo C serán creadas para prisionerxs consideradxs bajo la categoría de «especiales y conocidamente peligrosxs.»

El objetivo de este proyecto de ley son lxs anarquistas y lxs comunistas, quienes fueron encarceladxs por sus acciones políticas, aquellxs prisionerxs indisciplinadxs, es decir, aquellxs que pelean contra la cruel realidad del encarcelamiento y aquellxs prisionerxs acusadxs de crimen organizado.

Lxs presxs en las alas tipo C experimentarán «una prisión dentro de la prisión.» Se denegará cualquier permiso de salida y el acervo comunitario para reducir tiempo de condena.  Otras de las características de estas prisiones  propuestas por el proyecto de ley son: las condiciones de salida se endurecerán sustancialmente (un mínimo de 10 años de prisión para lxs presxs de tipo C). También se creará un sistema de control panóptico. Además, la dirección de las prisiones obtendrán, mediante las instituciones, súper poderes para ejercer opresión arbitraria, así como la delegación de la custodia a las Fuerzas Especiales de la Policía Griega, la cual verá el uso de armas de fuego flexibilizado.

Mientras tanto, también se promueve a lxs matonxs y los premios a aquellxs que cooperen con la policía. El objetivo es aplicar la mano más dura con los grupos políticos armados, así como la creación de personas que se sientan culpables, y la prevención de ósmosis entre lxs prisionerxs que resisten contra el sistema y lxs otrxs prisionerxs.

La re-estructuración de las prisiones griegas no es una iniciativa fragmentada del Estado griego, sino que está totalmente enmarcada dentro de los dictámenes de la Unión Europea. En un contexto general de re-estructuración de las relaciones sociales y del capital, la re-estructuración de las prisiones es simplemente otra pieza más de ese «moderno estado de emergencia.»

Bajo condiciones de profunda crisis sistémica, la represión es una elección central del sistema que busca disciplinar a la sociedad y defender los intereses manchados de sangre de la clase dominante. El término «enemigx internx» está en auge. No solamente lxs enemigxs armadxs del capitalismo, sino toda persona que resiste y disputa el monopolio estatal de la violencia es ahora considerada como unx «saboteadorx económicx.»

Las condiciones especiales de detención para aquellxs «dentro de los muros», y las especiales condiciones de vigilancia para aquellxs «fuera de los muros», hacen de la lucha fuera y dentro de las prisiones dos cosas totalmente entrelazadas. El objetivo primario de este ataque estatal son aquellxs encarceladxs por sus acciones políticas y aquellxs prisionerxs que resisten, puesto que lucharon, y siguen luchando, por la destrucción de esta moderna brutalidad. Nuestra solidaridad con las luchas de aquellxs que están encarceladxs es una instancia de la guerra social y de clase por una sociedad libre y atáxica.

Como respuesta directa a los planes del Estado, lxs prisionerxs están organizando varias acciones, empezando por abstener de comer durante tres días la comida de las prisiones (los días 18, 19, y 20 de junio con inmediatas perspectivas de resistencia escalada).

Lucha constante hasta la abolición de la última prisión

Asamblea Abierta de Anarquistas y Anti-Autoritarixs en Contra de las Prisiones de Alta Seguridad

Traducido por La Colectividad para Regeneración Libertaria

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