Balance trimestral de coyuntura: Enero a Marzo 2019

En este 2019 nos trae entre manos un propósito para este año muy sonado en las redes sociales: la masculinidad tóxica, que básicamente son las actitudes machistas . El anuncio de Gillette refleja este hecho y ha causado la ira de millones de hombres que han sentido atacada su masculinidad. Dejando esta anécdota curiosa pero no por ello menos relevante, volvemos con el resumen trimestral de la coyuntura en este período.

Acontecimientos

El comienzo de año está siendo agitado y el nivel de conflictividad social se sigue manteniendo mientras vemos cómo día a día las tensiones aumentan por la amenaza de la extrema derecha. Para abrir boca, destacamos las numerosas huelgas que hemos presenciado durante este primer trimestre tanto a nivel del Estado español como internacional, siguiendo con los juicios del Procés y más conflictos sociales y políticos fuera de nuestras fronteras.

Nada más comenzar la primera semana laboral de enero, la plantilla de Cacaolat en la planta de Santa Coloma de Gramenet en Catalunya convoca una huelga indefinida. Esta situación tuvo el antecedente que data de 2017, cuando la empresa presentó una modificación sustancial de las condiciones de trabajo afectando negativamente a la negociación del convenio, a lo que en 2018, se le ha sumado la aplicación de un calendario laboral de operaciones que impedía la conciliación entre la vida laboral y familiar. La gota que colmó el vaso fue el apretón de tuerca que intentaron realizar la dirección de la empresa, y la plantilla convocó una huelga indefinida que acabaría en 5 días con la retirada de las modificaciones del calendario previsto para este año. La huelga tuvo además la solidaridad de numerosos establecimientos mostrando mensajes de apoyo y contribuciones a su caja de resistencia.

En pocas semanas, estallaron las huelgas del taxi en Barcelona y Madrid pone de nuevo sobre la mesa el cuestionamiento de los modelos de explotación laboral más salvajes de estos últimos tiempos patrocinados por Uber y Cabify, que bajo el paraguas de la «economía colaborativa», ofrecen precios a la vez volátiles y competitivos a costa de dinamitar los derechos laborales y entrar en competencia desleal en el sector del taxi. La huelga indefinida en Barcelona concluye con una medida del Govern de regulación del servicio de VTC principalmente en tiempos de precontratación, hecho por el cual Uber y Cabify anuncian la marcha de Barcelona. Similares medidas se aprobaron también en el País Valencià y Andalucía. No obstante, en Madrid la situación es diferente, ya que la proporción de VTC con respecto al taxi es casi de 1 a 1.

Además de las huelgas por motivos estrictamente laborales, hemos vivido otras como la del 21F contra el juicio-farsa contra los presos políticos catalanes convocada desde los CDRs principalmente. Sin duda, la huelga que sigue dando de qué hablar ha sido la huelga feminista del 8 de marzo coincidiendo con el día internacional de la mujer trabajadora, donde por segundo año consecutivo el movimiento feminista continúa manteniéndose fuerte desde las movilizaciones del año pasado. Otra reciente huelga estudiantil a nivel internacional ha sido la que se ha venido organizando en el resto de Europa por el clima: Fridays for Future es la plataforma en la cual la juventud está tomando conciencia sobre el futuro que les espera ante un calentamiento global que será irreversible si continúa la emisión de contaminantes y la depredación capitalista de los recursos naturales.

Llegando al panorama internacional, India ha vivido otra huelga general masiva de dos días en enero convocada por los sindicatos del país contra las políticas antilaborales del gobierno de Modi. Los paros generales afectaron a sectores como la banca, los transportes, la industria y el sector público, a los que también se han sumado los agricultores. Al anuncio de recortes en derechos laborales, se le suman la subida de los precios de la cesta de la compra y unas promesas de creación de empleo que no llegan. Uno de los logros más destacados de esta huelga es en el sector público, obligando al gobierno a conceder mayor participación a los sindicatos.

Continuando en Asia y en el mismo mes, la huelga en la industria textil tiene como protagonistas a las mujeres trabajadoras contra las multinacionales como H&M, Inditex, Mango, Primark, etc. Las condiciones de esclavitud que viven ellas en esta industria se hicieron eco allá por el 2013 tras el derrumbe del edificio Rana Plaza en Savar, dejando más de mil muertes. Las promesas de una subida salarial del 50% no llegaron por la negativa de las fábricas a pagar ese aumento, subida que las trabajadoras consideran aún insuficiente por la continua alza del coste de vida. Resultado de ello, hicieron este llamamiento a la huelga que ni es la primera ni la última. En las anteriores jornadas de huelga en el verano pasado, se le sumaron los portuarios a reivindicar una mejora salarial. El conflicto durante las jornadas de huelga escalaron en acciones como cortes de carreteras, protestas para colapsar el centro de las ciudades y destrucciones de maquinaria en alguna ocasión. LA respuesta a estas protestas fue la represión, el lockout (cierre patronal) y las llamadas al orden. Las protestas parecen continuar hasta que se satisfagan las demandas de las trabajadoras.

Siguiendo con las huelgas, Leyla Guven, la copresidenta del DTK y diputada del HDP se pone en huelga de hambre desde finales del 2018 para exigir el fin del aislamiento de Abdullah Öcalan. A mediados de febrero cumplió 100 días de huelga que continúa en su propia casa tras ser liberada de la cárcel. Su principal reivindicación sigue siendo la libertad de Öcalan y no su propia libertad. Además, negó el tratamiento médico, por lo que fue dada de alta del hospital a los pocos días de ingresar para continuar el ayuno en casa. El copresidente del DBP, Mehmet Arslan, dijo lo siguiente: «Nuestra amiga Leyla Guven declaró que no pondría fin a su acción a menos que se satisfagan sus demandas [..]». En el mes de febrero, tuvieron lugar la marcha internacionalista por la libertad de Öcalan en un recorrido desde Luxemburgo hasta Estrasburgo. En marzo, Leyla hace un llamamiento a finalizar las acciones de sacrificio que continúan miles de presos kurdos en Turquía pero exige que las organizaciones sociales y políticas y las instituciones Europeas tomen medidas al respecto y cumplan las demandas del fin del aislamiento a Öcalan, para permitir la visita del abogado y sus seres queridos.

Buenas noticias nos llegan también desde Rojava, donde las SDF y las YPG/YPJ han anunciado la expulsión del Daesh en Siria tras tomar el control del pueblo de Baghouz, en la provincia de Deir Ezzor. Esto supone el fin del califato -que no del Daesh aún- en Siria, en una guerra que ha dejado unos 11.000 combatientes mártires. No obstante, la situación sigue siendo complicada, ya que Turquía se está preparando para iniciar la ofensiva sobre Rojava, y esto sumado a la indecisión de las potencias mundiales que anuncian su retirada pero siguen teniendo operativos en la zona. A esto hay que sumarle el fracaso de las negociaciones con el régimen de Assad, que exigía el fin de la autonomía kurda a cambio de la defensa de las fronteras del norte. En el mes de marzo, nos ha dejado Lorenzo Orsetti, anarquista internacionalista italiano que combatió junto a las YPG contra el Daesh dejándonos unas emotivas palabras de las cuales nos quedamos con la frase «toda tormenta comienza con una simple gota de lluvia. Tú debes ser esa gota».

De vuelta al Estado español, la represión vuelve a ser tema candente en enero, comenzando con el desalojo a través de un asalto policial al gaztetxe Maravillas en Iruñea, edificio de la diputación de Navarra que ha sido tapiado y el en el lugar se desplegó un fuerte dispositivo policial que han rechazado vecinos y comerciantes. La actuación policial en el desalojo y durante las protestas dejó decenas de jóvenes heridos tras haberse comunicado en una rueda de prensa. Los juicios del Procés deja a la luz el Estado profundo de este país, en el cual siguen en prisión preventiva sin haber cometido delito alguno, los jueces asignados para el caso son todos conservadores del entorno cercano al PP y la mayoría de testimonios son policías que van a participar en la brutalidad policial del 1-O. La maquinaria represiva del Estado español no se detiene, arrestando en Madrid a 8 militantes de Arran, más detenciones y citaciones a militantes y alcaldes que apoyaron el referéndum.

Siguiendo en un breve vistazo por Europa, este año la economía italiana entra oficialmente en recesión y con una deuda del 132% del PIB. En Francia, las protestas de los chalecos amarillos continúan bajo amenaza del gobierno de sacar los militares a la calle, demostrando en estos últimos meses su incapacidad para contener las protestas que sufre por todo el país.

Cruzando el charco, la situación política de Venezuela vuelve a tensionarse tras la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente de Venezuela, provocando episodios de violencia callejera por parte de la oposición. Una vez más, EEUU intenta desestabilizar el país y tumbar el gobierno de Maduro utilizando el golpismo de la oposición, el cual Trump le echa más leña al fuego reconociendo a Guaidó como presidente. En Haití, la situación de pobreza extrema, la falta de espectativas y el abandono a su suerte por parte de la comunidad internacional ha provocado una oleada de revueltas por el país. En México, los sicarios del gobierno asesinann a Samir Flores, de Amilcingo, una persona alegre, platicador y solidario, dedicado a la agricultura orgánica, la radio comunitaria y la lucha contra la termoeléctrica de Moleros, un megaproyecto que amenaza la supervivencia de los pueblos de la zona y con un gran impacto ambiental sobre la agricultura local, el agua y el aire. En Colombia, las protestas de la Minga continúan ante la negativa del gobierno a dialogar con las comunidades indígenas del Cauca que reclaman su soberanía. En Brasil, en los tres primeros días de marzo, tuvo lugar en Porto Alegre unas jornadas del anarquismo social y organizado remarcando la importancia de la organización política y con el objetivo de consolidar los procesos de creación de organizaciones políticas anarquistas así como avanzar en la coordinación a nivel regional, estrechar lazos, trabajar conjuntamente en la creación de teoría, herramientas de análisis de coyuntura y estrategias para el período.

En Nueva Zelanda, nos llega la noticia del atentado fascista grabado y emitido en directo por Facebook del tiroteo en una mezquita, cometido por terroristas supremacistas blancos que dispararon a quemarropa con armas que llevaban grabados nombres de fascistas, entre ellos Josué el asesino de Carlos Palomino. El tiroteo dejó una cuarentena de muertes y el gobierno neozelandés eleva el nivel de alerta.

En el ámbito de la cultura, en los premios Goya 2019 encontramos una lista en las que destacan las temáticas políticas y sociales críticas.

Terminamos la sección mencionando el derrame de más de 2000 toneladas de fuel y sustancias tóxicas en el golfo de Vizcaya tras el hundimiento del carguero Grande America. La marea se extiende alrededor de 50km² y está causando un grave impacto en el ecosistema local, amenazando con llegar a las costas del golfo.

Unas notas finales

Este año ha comenzado con huelgas sonadas que, tanto pequeñas o grandes, como laborales o sociales, mantiene su sentido de clase y una herramienta de lucha para la clase trabajadora. Asimismo, ponemos el ojo en esas dos grandes huelgas en las periferias de las metrópolis capitalista: India y Bangladesh, donde se hace cada vez más evidente la necesidad de mejorar las condiciones laborales a través de la lucha de clases. La consolidación y crecimiento del movimiento obrero allá será decisiva para luchar contra las multinacionales de capital occidental en sus centros de producción. Además, pone sobre la mesa la cuestión del sujeto político: no hay que buscarlo bajo las piedras siguiendo criterios blancos y occidentales, sino que las encontramos allá donde exista un verdadero conflicto de clases. Aquí en Europa, las huelgas más importantes las hemos visto en Francia, y las del sector del taxi y del 8M en España, aunque si bien esta última el seguimiento no fue tan notable, las manifestaciones en muchas ciudades del territorio español fueron masivas. De estas dos huelgas extraemos dos grandes reflexiones clave: la necesidad de poner freno al neoliberalismo salvaje que supone la uberización evidenciada en las huelgas del taxi, y el potencial que tiene el movimiento feminista en estos días, del cual tenemos que aprender el resto como ejemplo de empoderamiento, trabajo constante y acierto. Además, pone sobre la mesa una cuestión imprescindible: la clase obrera es diversa y por tanto, la lucha de clases ha de ser interseccional.

Siguen candentes los temas relacionados con el auge de la ultraderecha, las próximas elecciones y el cambio climático. Temas que evidencian la urgente necesidad de construir una alternativa política real de caracter socialista con un programa que confronte con la del fascismo. Su crecimiento se debe a que han sabido adaptarse a los tiempos y ya tienen un proyecto político. Por ello, al fascismo no solo se ha de combatir desde las calles, sino también imprescindible combatirlo a través de un proyecto político que en sí mismo sea totalmente incompatible con la ultraderecha en sentido propositivo, no con el contra delante ni con el anti.

Sin duda, actualmente el cambio climático está siendo la amenaza a escala global más importante de este año y seguramente los próximos. La vorágine capitalista y su crecimiento infinito está amenazando gravemente la vida en la Tierra, cuyas consecuencias más visibles son la contaminación masiva, el agotamiento de los recursos naturales (combustibles fósiles principalmente), la destrucción de tierras y pueblos que la habitan, la pérdida de la biodiversidad y la extinción de especies… Los síntomas ya son sobradamente conocidos: aumento de las temperaturas medias globales, calentamiento de los océanos y alteración de las corrientes marinas, el deshielo de los polos, el agujero del ozono, el aumento de las condiciones meteorológicas extremas y catástrofes naturales, la extensión de enfermedades tropicales y especies invasoras, la subida del nivel del mar… Todas estas consecuencias las sufriremos las generaciones más jóvenes, y evidencia la necesidad de combatir el capitalismo antes de que este sistema destruya nuestro planeta. Los gestos individuales no son suficientes, las grandes multinacionales y la industria son los mayores responsables del cambio climático. Aquí, el potencial de cambio reside en el ecologismo radical y las luchas por la tierra de los pueblos indígenas, pues es en la defensa de sus tierras la clave para frenar megaproyectos extractivistas.

Una mirada hacia dentro, hacia el mundillo anarquista, la entrada de un compañero a las listas de la candidatura municipalista Más Madrid ha causado revuelos pero a la vez importantes reflexiones al respecto: se evidencia la falta de infraestructuras para sostener económicamente a la militancia en nuestra etapa adulta y un proyecto político que permita dotar a los movimientos sociales de una hoja de ruta que avance hacia el socialismo libertario. La influencia del anarquismo actualmente solo es a nivel local, y se hace cada vez más necesario la presencia a nivel macropolítico. Si bien, este nivel aún se nos queda lejos porque todavía no puede considerarse que el anarquismo sea un movimiento, ya que carece de estructura y organizaciones que trabajen bajo un mismo proyecto político y tenga inserción en la sociedad. Así es cómo de nuevo nos encontramos ante un momento en que lo electoral vuelve a estar en los debates de la opinión pública y nos encontramos por enésima vez la misma campaña por la abstención activa sin un programa que hable de vivienda pública, de negociación colectiva, de remunicipalizaciones, de servicios públicos, de economía social, … por poner algunos ejemplos. La razón de tener un programa es la de afilar las puntas de lanza para los movimientos sociales y legitimar las luchas que se dan a nivel local, ya que son la base y el tejido social real para poder implementar el programa. Este programa debe ser una firme apuesta por el socialismo libertario que confronte la ofensiva neoliberal y sus crisis eternas así como el avance del fascismo en este ciclo político.

Durante los próximos meses en España habrá elecciones y veremos cómo encararemos el ciclo político post-electoral, así como contemplamos la situación de Siria ahora sin el Daesh en el mapa pero con la amenaza de Turquía, Iraq e Irán, y las potencias occidentales que anuncian su salida pero no retiran sus efectivos en la zona. Miraremos también cómo evoluciona la coyuntura en América Latina con Bolsonaro en Brasil y el golpismo en Venezuela: en el primero por la escalada de la represión y el conflicto social y en el segundo, el petróleo donde EEUU quiere meter mano. Mientras tanto, en España, la amenaza del trifachito llama a la población a votar para evitar que ganen, pero sabemos que votando o no, las calles no pueden vaciarse. No debemos olvidar que nuestro poder real no está en la capacidad de voto, sino en nuestra capacidad de articularnos como pueblo soberano (parafraseando a Voltairine de Clerie relativo a la capacidad para parar la producción de la clase trabajadora).

¿Cómo Estados Unidos estrangula a Haití al intentar cambiar de régimen en Venezuela

-Vijay Prashad

 

La semana pasada*, el pueblo de Haití estalló en protestas por el aumento de los precios del combustible. Detrás de las protestas hay una historia de corrupción por parte de la élite, políticas del FMI intensamente insensibles, precios predatorios por parte de las empresas petroleras estadounidenses y las consecuencias de la guerra económica en Venezuela.

El año pasado, en octubre, los haitianos siguieron dos hashtags de Twitter que se hicieron virales: # PetrocaribeChallenge y #KotKobPetwoKaribea. Si no eres haitiano y no sigues cuidadosamente la política haitiana, se te puede perdonar por no haber notado este desarrollo. La queja en Twitter, y pronto en las calles, fue simple: ¿qué ha pasado con los miles de millones de dólares estadounidenses que estaba en el programa Petrocaribe financiado por Venezuela?

En 2005, cuando los precios del petróleo comenzaron a subir y cuando los socialistas bolivarianos liderados por Hugo Chávez estaban en su punto más alto, 14 países del Caribe se reunieron en Puerto La Cruz, Venezuela, para lanzar el programa Petrocaribe. La idea era elegante. Venezuela, con una de las reservas de petróleo más grandes del mundo, vendería petróleo a las islas caribeñas en dificultades a través de un acuerdo muy lucrativo. Parte del precio del petróleo se pagó por adelantado, y el resto se reembolsaría a lo largo de los años a una tasa de interés ridículamente baja (1 por ciento).

Las naciones isleñas del Caribe, que habían luchado con la deuda y los altos precios de las importaciones de energía, ahora encontraron alivio. Haití y Nicaragua, que no formaban parte de los 14 miembros originales, se unieron a Petrocaribe en 2007. «El Caribe no debería tener problemas en este siglo y más allá», dijo un boyante Chávez.

Venezuela tiene una deuda con el Caribe

Una economía de solidaridad definió el enfoque socialista bolivariano en el Caribe. Si los países del Caribe prosperaran, entonces Venezuela prosperaría a su vez. La prueba de esta generosidad se produjo en 2010, cuando Venezuela decidió no solo cancelar la deuda de Haití después del terremoto, sino que además aportó fondos para la reconstrucción. «No fue Haití quien tenía una deuda con Venezuela», dijo Chávez en ese momento, «pero Venezuela tenía una deuda con Haití». Desde 2007, Venezuela había proporcionado $ 4 mil millones en petróleo a través de Petrocaribe.

La deuda que tenía Venezuela en el pensamiento a largo plazo de Chávez se debía a algo que sucedió en 1815. El primer presidente de la República de Haití, Alexandre Pétion, le dio el santuario a Simón Bolívar y lo armó para que regresara y liberara a Gran Colombia ( las vastas tierras del norte de Sudamérica). Bolívar le había prometido a Pétion que emanciparía a los esclavos africanos en la Gran Colombia. Esto es lo que el hizo. Sin la demanda de Pétion ni la victoria de Bolívar, Chávez, cuyos ancestros habían sido esclavizados, dijo en una visita a Haití en 2007: «No estaría aquí».

La deuda de Haiti con Occidente

No ha venido semejante generosidad de Occidente. De hecho, desde los primeros incendios de la revolución de Haití, las potencias occidentales, desde Francia hasta los Estados Unidos, han intentado destruir la república haitiana. En 1804, Francia obligó a Haití a aceptar pagarle $ 21 mil millones por el «robo» de africanos esclavizados y otros. Haití tardó hasta 1947 en pagar esta odiosa y repugnante deuda. Francia nunca se ha disculpado por ello. Tampoco lo ha hecho Citibank, que hizo miles de millones de los pagos. Ni Francia ni Citibank han considerado repetir el saqueo inhumano.

La generosidad de Venezuela no fue igualada por ningún país occidental o institución financiera. En cambio, Occidente acumuló deuda sobre deuda con Haití. Incluso la “asistencia” brindada durante el terremoto de 2010 hizo que las compañías occidentales ganaran dinero. «Estos tipos son como buitres que vienen a tomar el botín de este desastre”, dijo el ex ministro de defensa de Haití, Patrick Elie. La cantidad de dinero robado del socorro en casos de desastre y el aumento de la deuda de Haití aún no se ha calculado. Se recaudaron millones de dólares, como los de la Cruz Roja Americana, pero se gastó muy poco para levantar las cargas del pueblo haitiano.

FMI vs Venezuela

En febrero pasado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que le daría a Haití 96 millones de dólares en préstamos y donaciones a bajo interés. Pero exigió que el gobierno haitiano redujera su subsidio de combustible crucial. Este subsidio ha sido parte del programa de Petrocaribe. Las protestas estallaron en Haití, lo que llevó a la dimisión del primer ministro de Haití, Guy Lafontant, en julio (para una evaluación de esas protestas, lea el Dossier 8 de Tricontinental: Instituto para la Investigación Social).

La demanda del FMI de recortes en el subsidio al combustible se produjo después de las revelaciones de que la élite de Haití había robado los fondos de Petrocaribe. En 2017, el gobierno de Lafontant publicó un informe del Senado de 600 páginas sobre la década anterior de Petrocaribe. La investigación encontró que la clase dominante de Haití había robado enormes cantidades de estos fondos clave. Nadie fue llamado a rendir cuentas, ni ninguno de los que robaron el dinero ni los bancos que les permitieron hacerlo. Los ruidos sobre el hecho de permitir que el Tribunal Superior de Cuentas y Litigios Administrativos se apoderara del informe parecían no caer en ninguna parte.

En medio de este escándalo, la directiva de política del FMI fue insincera. El FMI dijo que los haitianos pobres, que no le habían robado el dinero a Petrocaribe, deberían pagar precios de combustible más altos para ayudar a poner en orden las finanzas de Haití. No hay reparaciones de Francia o Citibank, ninguna responsabilidad por el robo de los fondos de Petrocaribe, nada de eso. En cambio, los haitianos, casi el 60 por ciento de los cuales viven por debajo de la línea de pobreza, deben pagar altas primas de combustible por los míseros préstamos del FMI.

Fin de la solidaridad

Las protestas estallaron hace una semana en Haití. Lo que motivó a las calles a incendiarse esta vez fue el alza en los precios del combustible y la posición adoptada por Haití contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro de Venezuela.

En medio de la guerra económica contra ella, Venezuela no ha podido proporcionarle combustible subsidiado a Haití. El pueblo de Haití tenía que ir ahora a las compañías petroleras de los Estados Unidos y pagar los precios de los Estados Unidos por el combustible. Esto ha creado cuellos de botella en el suministro de combustible y la frustración por el aumento de los precios. Novum Energy, de los Estados Unidos, mantuvo los barcos sentados en el puerto de Puerto Príncipe, a la espera de que el gobierno haitiano con poco dinero pagara antes de descargar 164,000 barriles de gasolina y 205,000 barriles de queroseno. No hay precios de solidaridad aquí (de hecho, Haití tiene que pagar $ 20,000 por día a cada barco que se encuentra en el puerto como multa). Estas empresas quieren dinero en efectivo, y quieren precio completo.

Para agregar insulto al daño, el gobierno de Haití decidió unirse a los Estados Unidos en la votación en la Organización de los Estados Americanos (OEA) contra Venezuela. Tan recientemente como 2017, el representante de Haití ante la OEA, Harvel Jean-Baptiste, había votado en contra de una resolución similar contra Maduro. Pero esta vez, Léon Charles, de Haití, votó con los Estados Unidos. Fue un voto que provocó la ira en las calles de Haití. El único país –Venezuela- que había acudido en ayuda de Haití, estaba aquí siendo traicionado. Ese es el estado de ánimo.

Doctrina anacrónica de Monroe

Mientras tanto, otros países del Caribe se mantuvieron firmes. El grupo Caricom (Comunidad del Caribe) de 15 estados, desde Antigua y Barbuda hasta Trinidad y Tobago, redactó una declaración firme para defender la soberanía de Venezuela. Han trabajado para crear la atmósfera para el diálogo, que resultó en la reunión conjunta patrocinada por Uruguay y México en Montevideo, Uruguay, el 7 de febrero.

Estos pequeños estados caribeños conocen el gran peligro de permitir que la anacrónica Doctrina Monroe (1823) sea revivida por completo. La idea de que el hemisferio estadounidense es el «patio trasero» de los Estados Unidos no solo es humillante, sino que también está en contra del espíritu y la letra de la Carta de la ONU.

Es esta humillación es la que motiva a la gente de Haití a tomar las calles. Su mensaje es simple: si no nos deja respirar, no los dejaremos a ustedes tampoco, y si tú sofocas a Venezuela, nos sofocas a nosotros también.

Vijay Prashad es un historiador, editor y periodista indio. Es un compañero de redacción y corresponsal en jefe de Globetrotter, un proyecto del Independent Media Institute. Es el editor jefe de LeftWord Books y el director de Tricontinental: Institute for Social Research. Ha escrito más de veinte libros, entre ellos Las naciones más oscuras: una historia popular del tercer mundo (The New Press, 2007), Las naciones más pobres: Una posible historia del sur global (Verso, 2013), La muerte de la nación. y el futuro de la revolución árabe (University of California Press, 2016) y Red Star Over the Third World (LeftWord, 2017). Escribe regularmente para Frontline, The Hindu, Newsclick, AlterNet y BirGün.

Fuente: Independent Media Institute

Línea de crédito: este artículo fue producido por Globetrotter, un proyecto del Independent Media Institute.

El Libertario. Arma falaz de la contrainformación en Venezuela.

En medio de la vorágine mundial y local por conseguir información oportuna y veraz, pero fundamentalmente útil, deconstructiva y constructiva, nutritiva y cardinal, los anarquistas venezolanos contamos apenas con una publicación periódica conocida como El Libertario. No obstante, de la diversidad de tendencias y opiniones internas en el movimiento ácrata surgen dudas acerca de la autenticidad del Colectivo Editor El Libertario como agrupación de raíz anarquista y cónsono con las ideas y luchas libertarias.

En tal sentido, con la intención de conocer qué es o quiénes son el Colectivo Editor El Libertario, me he planteado una investigación diacrónica (en el tiempo) de todas y cada una de las publicaciones digitalizadas y disponibles en Internet de este periódico. El objetivo es evaluar la postura política de El Libertario y su consonancia con el ideario ácrata. La hipótesis de trabajo: Una cantidad equiparable de artículos en contra del gobierno y de la oposición muestra una auténtica postura anarquista. Téngase en consideración que la oposición venezolana está conformada y representada por grupos e individuos conservadores, adherentes a la derecha nacional.

Para el desarrollo del estudio he empleado cuatro categorías que ayudaron a la evaluación de los artículos y su adecuada clasificación con fines estadísticos. Estas categorías de trabajo son:

Contra el gobierno: aquellos artículos en los que a lo largo de todo el contenido o buena parte de él se habla mal de la gestión de gobierno o de sus partidarios.

Contra la oposición: aquellos artículos en los que a lo largo de todo el contenido o buena parte de él se habla mal de los sectores de oposición (conservadores, derecha), sus partidarios, sus patrocinadores, o la oligarquía venezolana.

Contra ambos: aquellos artículos en los que a lo largo de todo el contenido o buena parte de él se habla mal tanto del gobierno como de la oposición.

Contra el sistema en general: aquellos artículos en los que a lo largo de todo el contenido o buena parte de él se tocan temas y/o se narran hechos al margen de la polarización política venezolana (temas diversos).

Se han excluido del estudio las propagandas, poemas, caricaturas y similares. Se examinó cada artículo a partir de su lectura y se ubicó en alguna de las cuatro categorías de trabajo. Los resultados de la lectura y evaluación de cada uno de los artículos contenidos en los distintos ejemplares se muestran a continuación:

*Ejemplar digital no disponible en Internet. Los datos corresponden al análisis del índice.

Otras siete (07) ediciones o ejemplares no están digitalizados ni presentados en la página web (#26, 27, 31, 33, 39, 46 y 69). La #69 que se muestra en la página web hace referencia (quizá por error) a la #68. Ninguna de éstas está incluida en el estudio.

Resultados. Resumen cuantitativo de datos.

Como se aprecia en la tabla anterior, existen 46 ejemplares digitalizados de El Libertario cargados en la web, con un total de 1277 artículos en un periodo de catorce (14) años. El promedio de artículos por ejemplar es de 28 (27,8 ± 6). Del total de artículos, el 26,4% corresponden a escritos “Contra el gobierno”, mientras que tan sólo 1,4% son escritos “Contra la oposición” y 1,3% “Contra ambos”. El restante 70,9% corresponde a artículos “Contra el sistema en general” de diversa índole o en los que no se plantea el conflicto político venezolano. Sin embargo, en esta última categoría también se incluyen muchos artículos que presentan contenido indirectamente vinculado al conflicto, pero que el Colectivo Editor El Libertario parece utilizar muy convenientemente a sus intereses.

Los resultados muestran con total claridad que más de la cuarta parte del periódico (26,4%) se destina a criticar y/o hablar mal de una gestión de gobierno (socialista, de izquierda) que contrasta sobremanera con las críticas lanzadas a los sectores de la derecha nacional (apenas 1,4%). En este sentido, tomando la misma “premisa” empleada por los editores del periódico de que la izquierda (bolivariana, chavista) y la derecha venezolana son lo mismo, cabría esperar un abultado porcentaje de artículos escritos en contra de ambos sectores simultáneamente, pero no es así, porque el 1,3% de los artículos escritos “Contra ambos” lo demuestra con claridad, derriba la “premisa” de la que se quiere valer el colectivo editor y lleva a inferir que existe una tendencia muy clara en la posición política que asume El Libertario a favor de la derecha venezolana.

Analizando, pues, los datos correspondientes a los artículos escritos “Contra el gobierno” se aprecia que hasta el año 2002 no existía mayor interés por parte de El Libertario de criticar al gobierno de Hugo Chávez. No obstante, los ejemplares #28 y 29 que corresponden al año del golpe de estado en Venezuela por parte de la derecha recalcitrante y radical, no están publicados en Internet, hecho curioso y llamativo porque a partir de allí comienza la escalada de escritos en contra del gobierno. Pero es también muy llamativo que sea entre los años 2002 y 2003 cuando publican con más frecuencia en “Contra de la oposición” y luego la proporción de artículos baja y la frecuencia se hace prácticamente cero, lo cual es curioso para un colectivo que se proclama anarquista (de izquierda, y si no es de izquierda sino “de los de abajo” ya veremos más adelante qué ocurre).

La escalada de escritos en “Contra del gobierno” se aprecia claramente en la columna por periodos (resaltada en colores) en la que el porcentaje se incrementa abruptamente desde 0 hasta 21 % y de allí con incrementos paulatinos a 31% hasta radicalizarse en el periodo 2012-2015 con un 35% de escritos en “Contra del gobierno”, mientras que en contra de la oposición continúa el silencio. Este hecho debe resaltarse porque se aprecia que para El Libertario el poder sólo lo ejerce el gobierno, mientras que la oposición (derecha venezolana) pareciera no ejercer ningún poder político (nacional e internacional), económico y comunicacional. Se entiende, pues, que El Libertario no tiene ningún problema con la oligarquía venezolana, con los ricos, con los grupos y partidos de derecha, conservadores, con los flamantes dueños de tierras, empresas y toda clase de propiedades, que pugnan para impedir a los pobres el disfrute de los recursos naturales.

Resumen cualitativo de los artículos contenidos en El Libertario

Pero los datos interesantes que se desprenden de la revisión de los 46 ejemplares digitales de este periódico, no se detienen en las cifras.

La postura editorial de este colectivo abandonó la ecuanimidad inicial para declararse abiertamente opositor al gobierno nacional, mas no opositor a la oposición, es decir, a la derecha. Incluso, por lo que se lee en sus artículos, todo proceso que se autodenomine, se identifique o se considere de izquierda en latinoAmérica es mal visto por El Libertario y apuntan sus palabras contra éstos (ejemplares #44, 45, 47, 57 y 60), pero jamás han escrito algo sobre las oligarquías de esos países; por el contrario, les lanzan piropos. Caso emblemático (repugnante) es el ejemplar #47 donde tras el disfraz de la ironía se habla bien de Álvaro Uribe Vélez y sus Consejos Comunales, pero en el mismo artículo nunca se dice nada malo sobre este personaje nefasto de la política en América Latina. Es en este mismo ejemplar donde hasta parece verse con buenos ojos a Enrique Capriles Radonsky, del partido de derecha Primero Justicia, y donde se le exime del paredón lingüístico que emplea El Libertario para los políticos del gobierno. Igualmente, en este histórico ejemplar, se fustiga con inclemencia a los Consejos Comunales simplemente por ser una propuesta del gobierno, pero entonces ¿de qué clase de anarquismo que defiende el colectivismo, la cooperación, el apoyo mutuo, la solidaridad y la federación estamos hablando?

Y las disonancias de este “colectivo anarquista” no paran. Para ellos resulta prácticamente imposible una intervención bélica gringa en Venezuela (ejemplar #48), como si no fueran suficientes excusas las reservas de petróleo y otros minerales, así como el agua. Para ellos las “guarimbas” son una auténtica forma de manifestación popular (ejemplar #50) porque parece que asfixiar, aturdir, amedrentar e impedir el tránsito a los vecinos afecta sólo al gobierno, o saquear, quemar vivas a las personas, decapitar motorizados con guallas en las calles, incendiar transporte público con personas adentro, atiborrarse hasta los cojones con droga para tomar valor, o pagarle los jóvenes y hasta a los niños para que salgan a “guarimbear” es una forma apropiada y auténtica de protestar. El Libertario incluso compara las guarimbas con las protestas universitarias de los años 80 y 90’s en Venezuela en las que se cerraban algunos accesos a la Universidad Central de Venezuela, pero olvidan algunos colaboradores de este periódico que en esa época no se secuestraba a nadie pues permanecían abiertos otros accesos a la universidad, que las unidades de transporte o distribución que se quemaban eran de la empresa privada y que, además, no se atentaba contra la vida de los transeúntes independientemente de su tendencia política.

El Libertario intenta hacer creer a sus lectores que el movimiento estudiantil de hoy es tan crítico, popular, autónomo y combatiente como el de los 80 y 90’s (ejemplar #52), como si los estudiantes de las instituciones privadas (que nunca las mencionan) legitimaran la lucha popular, como si ser conservador o sentir mariposas en el estómago por el neoliberalismo les otorgara esencia crítica, como si declararse prosélito de un partido o de una agrupación de extrema derecha les diera autonomía política. Tan sólo en el ejemplar #55, cuando tratan de corregir el error cometido y reconocer la participación en las protestas de los años 2008 y 2009 de estudiantes de derecha, realizan una maniobra evasiva (y, perdonen la expresión, muy bastarda) restándole méritos a los estudiantes de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) creada por el gobierno nacional para facilitar la educación universitaria a los pobres y excluidos del sistema de educación, ello con la intención por parte de El Libertario de desviar el foco de atención de los estudiantes de derecha. Parece que a este colectivo, pues, también le molesta la educación gratuita y de puertas abiertas a los pobres; parece que son más criminales los estudiantes que siguen al gobierno que aquellos de “manitas blancas” que queman universidades y preescolares.

Por primera vez en este recorrido, en el año 2008 (ejemplar #53) se dedica un artículo completo a hablar mal de un político de la oposición, pero como algunas cosas extrañas de este periódico, un opositor desubicado, alienado, un opositor pobre: Stalin González. ¡Vaya que El Libertario sabe elegir a quién fustigar! Y pocos meses después escriben su segundo artículo contra otro opositor: Antonio Ledezma, a quien curiosamente le dedicaron apenas la cuarta parte de lo que derramaron sobre González, a pesar de ser Ledezma una de esas viejas figuras oscuras y patéticas de la oposición venezolana que reprimió sin clemencia las manifestaciones populares durante la cuarta república.

El Libertario ataca absolutamente todo lo que le huele a gobierno (bolivariano, claro está) pero nunca ha escrito sobre la gestión de los gobernadores o alcaldes de oposición, se ensaña contra el comunismo ruso o cubano, pero no contra el imperialismo yankee, además, nunca se ensaña contra las empresas privadas, seguramente porque de allí obtiene su financiamiento PROVEA (Programa Venezolano de Educación Acción) dedicada al trabajo con Derechos Humanos y cuyo director es el editor de El Libertario, Rafael Uzcátegui, además de Rodolfo Montes de Oca.

En el año 2012, luego de 13 años de la gestión de gobierno de Hugo Chávez, por primera vez El Libertario dedica un artículo (ejemplar #67) al conglomerado amorfo de la oposición, denominado Mesa de la Unidad Democrática (MUD), pero con idéntica maniobra evasiva ya antes aplicada a los estudiantes y hecha costumbre en El Libertario, terminaron hablando mal del gobierno de Chávez (el chivo expiatorio), buscando siempre la manera de aminorar la carga sobre la oposición venezolana. El culpable siempre es el gobierno (bolivariano) a quienes llaman boliburgueses, mas la oposición no tiene para ellos ni un ápice de responsabilidad en las crisis y conflictos que han generado.

Llegado el 2013, y con él la muerte de Hugo Chávez, el primer ejemplar posterior a la muerte del mismo (#69) no está publicado en la Internet, resultando importante conocer la opinión del periódico sobre este hecho, y en particular sobre el hombre que desde el año 1998 se mantuvo con su opción socialista en el poder a base de elecciones y con amplio apoyo popular durante 14 años. Y es importante esa edición #69 porque en la #70 por primera vez la cantidad de artículos en contra del gobierno se hace superior a la mitad (52%), es decir, más de la mitad del periódico dedicado a criticar al gobierno, mientras que a la oposición ¡Nada!

El segundo caso emblemático (y también repugnante) que puede encontrarse en este recorrido histórico de El Libertario (años 2001-2015) es el que corresponde al ejemplar #72, dedicado a las protestas del año 2014 y en el que los editores del periódico pretenden hacer ver como manifestaciones populares. En la portada comparan burdamente una foto del alzamiento popular del 27 de febrero de 1989 con una de las protestas de los guarimberos de 2014 en las que su líder, el ultraderechista Leopoldo López, llamó a incendiar el país (¿por qué El Libertario nunca se ha metido con Leopoldo López?). Digo burdamente porque intentaron comparar una foto donde aparecen personas pobres cargando a un herido (año 1989), con otra donde aparecen jóvenes con zarcillo y hasta con un estetoscopio cargando otro herido (año 2014), como si cargar un estetoscopio en el cuello fuera en este país señal de pobreza y no de privilegio. A propósito de las protestas de 2014, intentan decirle a la opinión pública que son legítimamente de base popular, pero que los partidos y sectores de derecha los han arropado con sus liderazgos robándole el mérito al pueblo ¡vaya entuerto! ¿será que El Libertario cree que toda Venezuela es anarquista, o que el pueblo venezolano está muy empapado de las ideas libertarias y no desea gobierno alguno?

Llegamos al #73 (año 2014). Hay que cantar ¡Victoria! porque al fin se encuentra el primer artículo en contra de tres oligarcas venezolanos: Gustavo Cisneros, Lorenzo Mendoza y Juan Carlos Escotet. Luego de trece (13) años de anarquismo autogestionario, El Libertario comienza a considerar que actores ajenos al gobierno también tienen poder en Venezuela; en este caso económico. Algún compañer@ anarquista compartirá con el sub-comandante Marcos que “No soy de izquierdas ni de derechas; soy de los de abajo y voy a por los de arriba”. Si esta fuera la perspectiva de El Libertario, que repetidamente lo infieren en varios artículos ¿Por qué se han demorado 13 años en criticar a esos de arriba que tienen poder económico? Ojalá ello no le cueste el financiamiento a PROVEA.

Un par de datos finales: en aquél emblemático ejemplar #72 como guinda del pastel se escribe nota sobre un foro público en el que los ponentes fueron Iván Loscher, Rubén Monasterios, Amalio Belmonte y Humberto Decarli, los tres primeros reconocidos ultra-opositores al gobierno (bolivariano) y Decarli escritor insignia de El Libertario. Entonces, si los tres primeros son ultra-opositores ¿el cuarto es…? ¿anarquista? ¿compartiría Ud. estimado lector anarquista tribuna con ponentes de derecha? Quizá también puedan seguir contribuyendo con el periódico intelectuales como Edgardo Lander, que a pesar de haber sido acusado de neoliberal en el ejemplar #75, ya había publicado mucho antes un artículo sobre el movimiento popular venezolano en el #65; entonces, si Lander es neoliberal y publica en éste periódico ¿El Libertario es…?

Conclusiones

1) El análisis cuantitativo (estadístico) de la evaluación de los artículos practicada al periódico El Libertario, así como el análisis cualitativo de la información contenida en los 1277 artículos, muestran una tendencia clara a criticar al gobierno y favorecer con silencio a la oposición venezolana y a los sectores conservadores. Esta tendencia se acentúa en el tiempo manteniéndose la misma cantidad promedio de artículos escritos por ejemplar.

2) No existen indicios para pensar que El Libertario tiene una postura imparcial en medio de la polarización política venezolana. Evidentemente no puede tenerla como colectivo que se autodenomina anarquista, porque además el ejercicio debe ser contrainformativo, pero a pesar de ello, el silencio informativo respecto a la oposición venezolana lo ubica en términos políticos hacia la derecha.

3) El Libertario encapsula como enemigo a cualquier movimiento de izquierda nacional o internacional que le parezca solidario con el proyecto bolivariano impulsado por Hugo Chávez, incluyendo a grupos anarquistas que vean condiciones sociales favorables al desarrollo del ideal ácrata con la actual gestión de gobierno. Incluso, criminaliza las manifestaciones de apoyo popular, de los de abajo, a la mencionada gestión de gobierno.

4) Las contradicciones manifiestas en el estudio diacrónico practicado a las publicaciones de El Libertario dejan serias dudas acerca de la autenticidad del mismo como colectivo anarquista, razón por la cual queda negada la hipótesis de trabajo. En tal sentido, parece utilizarse el periódico y el anarquismo como tapadera de intenciones insanas, esencialmente conservadoras y para captar incautos descontentos por los vicios y corruptelas del gobierno bolivariano (que obviamente existen).

Colofón

Quiero aclarar a los lectores que no tengo en lo absoluto problema alguno de índole personal con los colaboradores y editores de El Libertario, ni mantengo relación laboral o contractual con ninguno de los mismos, ni tengo interés en hacerme con la propiedad del periódico, ni impulsar ningún otro medio o favorecer puntos de vista de otras agrupaciones anarquistas. Escribo desde mi postura independiente mas no individualista, con autonomía, sin fin de lucro y únicamente con ánimo de aportar verdades y reclamar por lo justo. Nadie me encargó o pagó por este estudio.

Bajo ningún concepto o motivo le pido con este estudio a El Libertario que asuma una postura favorable al gobierno, pero sí que deje de favorecer con silencio a la oposición derechista, oligárquica, capitalista y neoliberal venezolana y latinoamericana. Igualdad de palabras, argumentos y artículos contra ambos (gobierno y oposición).

Eximo de todo comentario y responsabilidad al compañero Antonio Serrano, respetable escritor de El Libertario, quien en cada uno de sus artículos mostró gran altura intelectual frente a la polarización política, y quien en sus largos recorridos por la UCV vendía los ejemplares en clara demostración de consonancia con la clase obrera del país y el ideal libertario. Honor a su memoria.

Investigación y redacción: Gabriel Oliveros (Caracas – Venezuela).

Enlaces del mes: Mayo 2017

El mes de Mayo siempre augura un mes de muchísimas movilizaciones populares y obreras, comenzando ya desde las convocatorias del Primero de Mayo. Sin embargo, este mes ha tenido numerosas noticias de actualidad político-social en los diferentes terrorritorios del Estado español.

Tanto en Barcelona como en Madrid se han impulsado fructíferas movilizaciones sociales en torno a la temática contra la gentrificación. En Barcelona, por ejemplo, ha presentado un proyecto que se hace totalmente necesario para hacer frente a los alquileres abusivos, un sindicato de inquilinas/os. Además, el barrio de Vallcarca se ha puesto en pie de guerra para defender su centro urbano como un lugar habitable para sus vecinos/as, y para ello salieron a las calles a mediados de mayo en una manifestación bastante numerosa. Por otro lado, en Madrid a principios del mes tuvo también lugar una manifestación bajo el lema ‘Madrid no se vende’, que finalizó con la recuperación de un nuevo espacio para la autogestión y la confluencia de proyectos políticos, el Centro Social la Ingobernable. Igualmente relacionado con la autonomía de espacios liberados en los pueblos y barrios, en Catalunya tuvimos la excelente noticia de la suspensión indefinida del desalojo de Can Sanpere en Premià de Mar.

En el ámbito de los movimientos contra la represión y el fascismo también hemos tenido bastantes movilizaciones en este sentido. El 6 de mayo en Madrid numerosos colectivos a nivel estatal se manifestaban contra los montajes policiales. Tras la nueva ocupación de un espacio por la organización nazi Hogar Social Madrid, también hubo una importante respuesta antifascista ante este grupo que promueve la xenofobia y el racismo. Miles de personas exigieron en Gasteiz la puesta en libertad de los presos y presas vascas gravemente enfermas. El preso político Andrés Bódalo disfrutó de un permiso penitenciario de tres días tras 14 meses consecutivos de prisión, aún le queda bastante tiempo hasta cumplir los 3 años y medio a los que fue condenado. El mes finalizó con una movilización que no tenía precedentes posiblemente desde el año 2014, una convocatoria de las Marchas de la Dignidad, que inundaron Madrid con la llegada de miles de personas de todas partes del Estado español y sus territorios.

En el apartado laboral o sindical, ha sido bastante destacable la reactivación del conflicto de la Estiba debido a la aprobación de un Decreto Ley en el Congreso de Diputados que anuncia futuras movilizaciones. De hecho, los estibadores ha recibido numerosos apoyos internacionales y de solidaridad ante este ataque por parte del gobierno español.

A nivel internacional ha estado en la primera página la situación en Venezuela donde, más allá de la defensa o crítica al chavismo, la revuelta de ricos y burgueses amenaza al pueblo. Incluso amenaza con extenderse el conflicto también al Estado español y buscando una brecha social. En Grecia tuvo lugar una huelga general contra las medidas de austeridad del gobierno de Syriza, mientras tanto el pueblo heleno, lucha por construir alternativas al capitalismo de carácter autogestionario, pero también organizándose en los barrios pobres contra la venta de droga.

Para terminar, nos han llamado también la atención algunos textos para reflexionar sobre la necesidad de cuestionar y superar el sistema económico capitalista, o testimonios sobre los microrracismos en las aulas de los colegios e institutos. Muy ligado a esto último, pues actualmente son objeto de vejaciones racistas, también nos apetece compartiros para terminar estos enlaces del mes la génesis del movimiento de los manteros, ya en tiempos de la II República.

 

La pureza onanista, o confundir los medios con los fines

A raíz de las expectativas creadas por la denominada “nueva política” y después de algunos debates espontáneos, el compañero Rubén Morvolution escribía en el grupo de Facebook Club de Oyentes de Radio Klara, unas reflexiones sobre la eterna discusión de la participación electoral con el título “La ceguera del corto plazo”. Aportaré mi visión sobre el tema trayendo a colación también ideas que, si bien no expresa directamente Rubén, forman parte del clásico argumentario anarquista en contra de tal participación.

Entre los argumentos en contra del voto, se expone en el citado texto que al querer participar de ellas [las instituciones del poder], (…), transmitimos activa y automáticamente la opresión a las personas que sustentan el sistema (mujeres, trabajadorxs, migrantes, jóvenes…). Ejercemos un control sobre los demás que cortocircuita cualquier proceso de empoderamiento social, de tomar conciencia y control de nuestras vidas, de formar un sujeto colectivo con una capacidad de acción sin restricciones“. Sin duda éste es, en el plano teórico, un análisis válido y, más aún, que comparto, pero olvida que la utilidad de un análisis proviene de su capacidad de generar, en lo concreto, en las situaciones reales en las que intervenimos, criterios de acción que nos lleven, o nos acerquen, a nuestro objetivo. Y utilizar ese análisis como argumento en contra de la participación electoral supone olvidar que en la sacrosanta Tra(ns)ición los poderes fácticos dejaron todo atado y bien atado: aunque el 50% la población se abstuviera en las próximas elecciones, igualmente se adjudicarían los escaños del congreso, quienes los ocupan votarían para formar un gobierno y… todo seguiría igual. Y la cosa no cambiaría con una abstención del 60%, del 70%, del 80%… porque los escaños se adjudican basándose en el voto válido, la abstención se desestima, no cuenta, no existe. Por tanto, a efectos reales, con el voto de quienes cuestionamos el sistema no se transmite más opresión ni se ejerce mayor control sobre nadie que con nuestra abstención. ¿o es que, hablando de cegueras, alguien piensa que vamos a convencer al 100% de la población, que sería prácticamente la única situación en que no podría llegarse a la conformación de un gobierno?

Es decir, que todo el valor de nuestra negativa a participar de la opresión y el control es simbólico, no tiene efecto real. Abstenerse sólo sirve para que podamos decir “yo no colaboro con el sistema” e inflarnos el ego sintiéndonos los más revolucionarios del universo. Puro onanismo.

Estoy de acuerdo también con Rubén en que los problemas no radican en las formas de gestión del capitalismo”, pero sólo si se da suficiente relevancia al verbo, radicar, ser la causa. En cambio, las formas de gestión del capitalismo sí que pueden modular, hasta cierto punto, la gravedad de esos problemas aliviando o agravando sus síntomas, la cada vez mayor dificultad de acceso a la alimentación, a la energía, a la vivienda, a la sanidad, a la educación… sin duda hay que combatir la causa del problema, pero mientras tanto ¿por qué no tratamos de paliar los síntomas en la medida de lo posible?

Vuelvo a coincidir en que para alcanzar una calidad de vida de modo duradero, sin que el poder constituido pueda derrocarlo como estamos viendo en Sudamérica es necesaria la generación de “un sujeto colectivo que luche por controlar, autogestionar, sus propias vidas”. Pero suponiendo como supongo que eso incluye a Venezuela (¿en algún debate de este país no aparece Venezuela? jajajajaja) decir que la opción de participar en unas elecciones “es caer en el más absoluto auto-engaño” es despreciar hechos tan significativos como, entre otros, reducir la pobreza extrema del 25% al 8,7%. Y lo dice UNICEF, a quien no creo que pueda acusarse de chavista. No seré yo quien le diga a ese 16,3% (que pueden ser entre 4 y 5 millones de personas, entre los que habrán much@s niñ@s que salvaron su vida por disponer de atención médica o de una mejor alimentación) que no, que no voten, que algún día, cuando destruyamos el estado, seremos libres. Sabemos que no hay más ciego que quien no quiere ver”, aunque igual de ciego es quien no pudo permitirse una operación de cataratas porque algun@s esperaban destruir algún día el Estado y tenían que ser coherentes.

Puedo aceptar la metáfora de considerar que gobierne quien gobierne seguiremos en la misma cárcel, es decir, seguiremos con nuestra libertad restringida, porque las estructuras del sistema seguirán siendo las mismas. Pero estúpida sería la persona presa a la que dan a elegir entre las diversas modalidades de confinamiento, desde FIES al tercer grado, y se niega a escoger ninguna porque considera que lo justo es la libertad. Aún así, sin embargo, habría que respetarlo porque en esta analogía ella sería responsable únicamente de su situación, pero cuando hablamos de elegir un gobierno para toda una comunidad la responsabilidad moral de nuestras acciones debe incluir las consecuencias que éstas tienen en el resto de personas que deberán someterse a ese gobierno. Mientras no transformemos radicalmente el sistema (y creo que coincidiremos en que estamos lejos de las condiciones para hacerlo) la opresión se dará votemos o no. Y renunciar a nuestra posibilidad de reducirla argumentando que toda participación en el sistema supone ser cómplice, mancharse las manos, no ser coherente con tus principios u otros argumentos de este tipo supone un mero ejercicio de onanismo moral. Puro egoísmo cuando más se necesita de solidaridad. Si el anarquismo es anteponer tu coherencia a la mejora de las condiciones de vida de l@s desfavorecid@s me borro ahora mismo, pero por suerte no recuerdo quien daba el carnet.

Y está muy bien eso de la coherencia, pero la verdad es que puede verse desde muchos ángulos: ¿es coherente manifestarse contra los desahucios y no perder 15 minutos para votar a algún partido comprometido con las 5 de la P.A.H.? ¿criticar la Ley Mordaza y no contribuir a que no siga gobernando quien la impuso? ¿denunciar la dictadura financiera y no apoyar a quien pretende enfrentarla, aun reconociendo que hay pocas posibilidades de vencerla en el corto plazo? ¿criticar el intercambio de favores entre los bancos que dan créditos a partidos políticos que después devuelven en forma de políticas públicas, y no premiar con un voto a un partido que sólo se financia con aportaciones particulares y transparentes?

Es más, ¿fueron incoherentes l@s ministr@s anarquistas en el 36, o supieron leer su contexto y vieron que entrando en el gobierno podían ampliar las libertades civiles y mejorar la situación de l@s oprimid@s? ¿Acaso, salvando las distancias, no estamos ante un momento también crítico en el que se está debatiendo un cambio de régimen que puede dejar atrás, por fin, las herencias franquistas para abrir una etapa que sin duda será imperfecta pero sin olor a naftalina? ¿De verdad consideramos irrelevante resistir o sucumbir a la embestida neoliberal que nos están queriendo colar por crisis? Respóndanse cada un@ a sí mism@.

Aun con todas las deficiencias que desde nuestra óptica libertaria apreciamos en lo que se ha denominado nueva política, es insostenible defender que ésta no supone un avance respecto a lo anterior. La conciencia de cada un@ deberá dictar si preferimos mantener la “pureza” onanista o contribuir a ese avance, por mucho que aún quede lejos de nuestro ideal. Preguntémonos para ello si los principios ideológicos deben servir al objetivo egoísta de darnos gusto o para reducir las injusticias sociales. Yo lo tengo claro.

Toni Yagüe

Enlaces del mes: Marzo 2013

Volvemos una vez más con la serie de enlaces de interés. En esta ocasión tratando los siguientes temas:

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