METAMORFOSIS

La mariposa se comió las flores

las engulló una a una,

se alimentó del lila de sus corolas

la pasión de sus espinas

el opio de su perfume.

La libación de la primavera

comenzó en su lengua

secuestrando la carne súbita

y entregándose a la zoogamia.

Las marcas de sangre

se asentaron en sus alas,

le dieron fuerzas

para desatar un huracán

en espera de su próxima

catarsis metamórfica.

 

[Recomendación] Las verdaderas esencias de la CNT

Este artículo recomendado nos lleva a viajar en el tiempo con un fin coherente y no como simplona añoranza de un pasado idílico para la difusión de las ideas libertarias. Se trata de aprender con perspectiva histórica y actualizado a los tiempos que corren, algunas estrategias fundamentales que las anarquistas no debemos perder de vista si queremos aspirar a que la sociedad se empape de los valores libertarios.

Una buena organización huye de los dogmatismos y busca un proyecto unitario para toda la clase trabajadora, sin caer en elitismos ideológicos ni culturales. Las tácticas y los discursos libertarios deben ser accesibles y comprensibles a la mayoría de la población; es entonces cuando las herramientas que utilicemos para construir alternativas al capitalismo global, se teñirán de las prácticas libertarias. Serán medios adecuados para conseguir los fines concretos y realistas del objetivo de una sociedad libertaria.

Las premisas unitarias fueron la base con la que se fundó el sindicato CNT (Confederación Nacional del Trabajo), esencias que el tiempo y el purismo ideológico han conseguido hacer olvidar, y que como libertarias es más que necesario desenterrar y adoptar en el futuro. Los “mitos libertarios” no son un arma contra el capitalismo a día de hoy, el reformismo tampoco nos ha emancipado del yugo explotador, por lo que el análisis que debemos establecer, partiendo de la situación actual de la sociedad, requiere autocrítica y sentar las bases de una Regeneración Libertaria.

A continuación tenéis el enlace del artículo mencionado, que espero os sea de utilidad y disfrutéis en su lectura:

http://www.alasbarricadas.org/noticias/node/34613

Silencio, se rueda cine libertario II

Como ya vimos en la primera parte de este artículo, el cine y la construcción ideológica colectiva están siempre dándose la mano. Hicimos un recorrido a través de la biografía del director anarquista Armand Guerra, y también se describieron las principales acciones que llevó a cabo la industria cinematográfica de la CNT durante el periodo de la Revolución Social española.

Para continuar dando a conocer este aspecto histórico-cultural tan desconocido entre nosotras a día de hoy, esta segunda parte del artículo versará en la presentación a modo de reseña de cuatro películas seleccionadas de distintos directores, producidas en el periodo mencionado entre 1936-1937. La conservación de las mismas ha tenido una ardua labor, principalmente en los años 90 del pasado siglo, tratando de recuperar los metrajes y limpiarlos para que quedara una calidad de imagen razonable. Además, cada reseña filmográfica irá acompañada de su correspondiente enlace web para poder ver cada una de las películas presentadas a continuación. Acomodaos en vuestros asientos y disfrutad del cine libertario.

Aurora de Esperanza

Largometraje que se conserva incompleto, tan solo 57 minutos. Esta película fue producida en 1937 por SIE Films, la industria cinematográfica autogestionada por trabajadores de la C.N.T. Dirigida por Antonio Sau, quien también realizó el guión de la misma. Entre los destacados intérpretes encontramos a: Félix de Pomés, Enriqueta Soler, Pilar Torres, Ana María Campoy, Román González «Chispita», Modesto Cid o José Sanchiz. Un elenco técnico también destacable entre otros: Adrián Porchet, director de fotografía, o Jaime Pahissa, creador de la música original.

Sinopsis: La película es un melodrama de inspiración anarquista sobre la desesperada situación de la clase obrera y las reivindicaciones sociales hasta el inicio de la Revolución social. Juan es un obrero que al volver con su familia de las vacaciones encuentra que la fábrica ha cerrado y despedido a todos los trabajadores. Desde este momento inicia un largo calvario que le lleva a la desesperación y le sumerge en la miseria y el hambre a su familia. El protagonista envía a su familia para que sobreviva en el pueblo, sin embargo, Juan se indignará ante el conformismo social, y tras un mitin, organiza una Marcha del Hambre entre los obreros parados. Pero lo que Juan y el resto de trabajadores no esperaban es que pocos días después estalle la revolución social.

Barrios Bajos

Producción cinematográfica realizada también en 1937 por SIE Films, Sindicato de la Industria del Espectáculo, de 94 minutos de duración. Dirigida por Pedro Puche sobre un guión basado en la obra original de Lluís Elías. Los principales intérpretes de este filme son: José Telmo, Rosita de Cabo, José Baviera, Rafael Navarro, Pilar Torres, Matilde Artero y Eduardo Garro. La música orquestal fue compuesta e interpretada por la Sinfónica del SIE, destacando la canción principal de título como la película: Barrios Bajos; interpreta al principio del filme. La fotografía fue creada por José María Beltrán. La temática se encuadra en el drama social y la intriga. La obra de teatro original había sido estrenada por la compañía Vila-Daví en el Teatro Español. La película fue estrenada en Barcelona el 24 de mayo de 1937, en los cines Coliseum, Fémina y Francisco Ferrer; y en Madrid el 19 de julio del mismo año.

Sinopsis: Ricardo es un joven pequeño-burgúes, que sorprende a su mujer con otro hombre y, tras un arrebato de celos, mata al amante de un disparo. Después de huir, se esconde en un café de barrios bajos, donde vive un antiguo amigo suyo, «El Valencia», un conocido obrero del puerto de Barcelona. «El Valencia» le acoge y protege de la curiosidad de Floreal, un peligroso proxeneta. La alcahueta de Floreal acecha a la joven Rosa, que es doncella de un marqués, y quieren captarla para prostituirla, sin embargo ésta acaba trabajando en el café-pensión donde se hospeda “El Valencia”. Este bonachón y bruto obrero la protegerá y adoptará casi como a un padre, pero más tarde tendrá que vérselas con Floreal y su intento por raptar a la joven.

Nuestro culpable

Es una película producida en 1937 por Centro Films/FRIEP-CNT, del director y también guionista Fernando Mignoni. Los principales intérpretes son: Ricardo Núñez, Charito Leonís, Rafael Calvo, Carlos del Pozo, Ana Siria, Irene Caba Alba, Fernando Freyre de Andrade. La fotografía corresponde a Tomás Duch y el apartado musical a Sigfredo L. Ribera. La duración aproximada es de 87 minutos. Fue estrenada en Madrid, en el cine Avenida, el 21 de marzo de 1938.

Sinopsis: Se trata de una comedia musical que, a través del humor disparatado, ironiza sobre las relaciones entre la justicia y la sociedad burguesa. «El randa», es un simpático caco que roba en casa del conocido banquero Urquina, sin embargo le descubre Greta, la amante del banquero, la cual esconde su identidad puesto que había entrado también en la casa a robar dos millones de dólares a su amante. La mujer le deja escapar y además le da algo de dinero, pero “El randa” será detenido por la policía al día siguiente. Entonces es llevado a prisión y mantenido cómodamente por el banquero Urquina, temeroso de que se destape la verdad sobre el robo en su casa. De esta manera nuestro simpático caco vivirá peculiares aventuras en prisión, e incluso conseguirá fugarse hasta que se resuelva el misterio del dinero desaparecido.

Carne de fieras

Película filmada en 1936 por Armand Guerra y recuperada en el verano de 1991, la película existe ahora gracias a la reconstrucción promovida por el Patronato Municipal Filmoteca de Zaragoza y realizada por Ferrán Alberich. Se terminó de filmar en agosto de 1936, tras haber sido suspendida su producción y reanudarla con el apoyo del sindicato CNT, dado que de su filmación dependía el sueldo de muchas familias. Se trata de una película del género del drama social y romance, con una duración de 71 minutos de metraje. El reparto está encabezado por los siguientes actores y actrices: Pablo Álvarez Rubio, Marlène Grey, Georges Marck, Tina de Jarque, Alfredo Corcuera, Armand Guerra.

Sinopsis: El film se desarrolla en el ambiente del mundo del espectáculo. Cuenta la historia de Pablo, un boxeador enamorado de su esposa Aurora. Esta mantiene una relación adúltera con un cantante de cabaret. Cuando Pablo sorprende a los amantes solicita el divorcio y entra en una profunda depresión que le llevará a perder un combate de boxeo. Es entonces cuando conoce a Marlene, una artista de variedades, cuya actuación consiste en bailar desnuda en una jaula con cuatro leones y que está unida sentimentalmente a su compañero de trabajo, el domador Marck. Pablo propone matrimonio a Marlene, pero esta no se atreve a dejar al domador.

Listado de películas conservadas en filmotecas.

A pesar de la labor de recuperación de las cintas producidas por la Industria Cinematográfica de la CNT, muchas no han podido ser localizadas o todas las copias fueron destruidas o extraviadas. No obstante, y además de las cuatro películas que se han reseñado en este artículo, la lista de documentales (la mayoría) y filmes que podemos encontrar de los años 1936-1938 es la siguiente:

  • Alas Negras
  • Amanecer sobre España
  • Ayuda a Madrid
  • Bajo el signo libertario
  • Barcelona trabaja para el frente
  • División heroica
  • El cerco de Huesca
  • El Ejército de la Victoria. Un episodio: Casa Ambrosio
  • El entierro de Durruti
  • El frente y la retaguardia
  • El General Pozas visita el Frente de Aragón
  • En la brecha
  • La batalla de Farlete
  • La conquista de Carrascal de Chimillas
  • La Columna de Hierro (hacia Teruel)
  • La silla vacía
  • La toma de Teruel
  • La toma de Siétamo
  • Los Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón (Números 1, 2 y 3)
  • Madrid, tumba del fascio
  • Nosotros somos así
  • Reportaje del movimiento revolucionario en Barcelona
  • Solidaridad del pueblo hacia las víctimas del fascismo
  • Teruel ha caído
  • Un pueblo en armas (Fury over Spain)
  • 1937: Tres fechas gloriosas
  • 20 de Noviembre

Silencio, se rueda cine libertario I

 

Introducción. Cine y la construcción de ideología.

La premisa fundamental del cine es que las imágenes no son inocentes. Toda película influye en el modo que una persona tiene de percibir las cosas, influye en la concepción que tiene de sí misma y del mundo que le rodea. Genera hábitos, normas de comportamiento, mentalidades, formas de vida, mitos, en definitiva, imágenes que constituyen la ideología.

Según el ensayista francés Marcelin Pleynet, la aparente neutralidad de la cámara es continuadora de los códigos de representación creados por la clase social dominante que la elabora. Además, según el realizador francés Jean Paul Fargier, podemos encontrarnos muchas veces con películas que aunque resulten difíciles atribuirles intencionalidad política, perpetúan una ilusión y una representación de la realidad preexistente que se quiere difundir.

Por lo tanto, la acción política del cine se construye desenmascarando esta manera de hacer cine. Es necesaria la búsqueda de romper la forma tradicional de hacer cine e investigar en las formas del discurso, identificando el compromiso político con la investigación artística y tomar como ejemplos significativos los trabajos realizados por las vanguardias, debido su carácter de rechazo a los procedimientos visuales establecidos. El cine, por lo tanto, debe ser el reflejo del mismo proceso que lo hace posible, tratar de unirse a la lucha social a través de nuevos caminos, presentando el cine como lo que es, un conjunto de imágenes y sonidos.

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Biografía de Armand Guerra, director de cine anarquista 

Tras esta introducción ahora vamos a sumergirnos para conocer a un desconocido cineasta comprometido con los valores libertarios, un cineasta militante que buscó nuevos caminos para contar historias con una cámara cinematográfica.

José Estívalis Cabo nació en Valencia en 1886, su vida es difícil de rastrear debido a la falta de documentos. Nacido en el seno de una familia de campesinos, de joven abandonó un seminario donde había ingresado, debido a su creciente sentimiento anticlerical. Trabajó como tipógrafo en Valencia y participó en huelgas de la CNT. Tras ser encarcelado por su militancia, huyó a Francia y a Suiza y contactó con círculos anarquistas.

Viajó a través de numerosos países e incluso participaría en la Semana Trágica[i], escribe en francés e italiano en algunas publicaciones con el pseudónimo José Silavitse y traduce textos anarquistas del alemán y del francés. En París y en Berlín empieza a dirigir cine y a trabajar también como actor bajo el pseudónimo por el que será conocido en la historia del cine: Armand Guerra. Concretamente en París, rueda diferentes películas de cine mudo como Les miséres de l’aiguille, Un cri dans la jungle, Le vieux docker, La Commune I, todas ellas con fondos de la cooperativa Le Cinéma du People. En los años veinte trabaja para la UFA, estudio cinematográfico más importante de Berlín. Hace todos los oficios de cine, como rotulador, director de doblaje, productor, realizador, guionista y actor. En 1925 trabaja en los primeros ensayos de cine sonoro y presenta en varios viajes a Valencia algunos documentales sonoros en 1926. En 1932, los visos del auge del nazismo en Alemania le hacen regresar a Madrid.

El golpe franquista de julio de 1936, contrarrestado por la respuesta popular, le sorprende en mitad del rodaje de su película Carne de fieras. El equipo cinematográfico se encontraba en Madrid; Armand Guerra, quiso abandonarlo todo y alistarse a la milicia o donde más falta hiciera. Sin embargo, pasados los primeros días, decidió que lo mejor era proseguir con el rodaje bajo la intención de que los trabajadores implicados en su producción, y los futuros trabajadores de las salas de proyección, mantuvieran sus sueldos, ya que se avecinaban tiempos de carestía.

A finales de 1936, realizó una serie de documentales en el frente, bajo el título de Estampas guerreras, de los que se ha perdido gran parte del material. Tras acabar este trabajo y haber luchado en el frente de guerra en la región de La Mancha, la CNT necesitó de su talento de orador y Armand Guerra abandonó la filmación. Era un conferenciante muy notable, de esta manera, en los primeros meses de 1937 mientras sus reportajes Estampas guerreras se proyectaban en Madrid, participó sin descanso en una serie de conferencias en el sur de Francia hablando sobre la Revolución social española[ii]. Además, Armand Guerra escribe A través de la metralla. Escenas vividas en los frentes y en la retaguardia en 1937. Con una hija en París, se exilia al acabar la guerra y fallece en París a causa de un aneurisma en 1939.

En 1942, en Perpignan, cuando los nazis invadieron el sur de Francia, su compañera hizo desaparecer los últimos escritos que le quedaban, temiendo que el pasado de este anarquista, que había vivido durante más de diez años en Alemania, aflorase de nuevo y pudiera ser el pretexto de posteriores represalias. Durante más de cincuenta años Armand Guerra permaneció en el olvido, hasta que su más reconocida película, Carne de fieras, es descubierta en 1992 por la filmoteca de Zaragoza. Su vida se puede reconstruir, mejor o peor, a través de sus artículos en la prensa libertaria, en revistas de cine, a través de los archivos policiales y de las filmotecas.

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Industria cinematográfica de CNT

Entre julio de 1936 y mayo de 1937 gran parte de la industria cinematográfica española pasó a manos de los trabajadores debido a la labor revolucionaria de la CNT y de la FAI, que abolieron la propiedad privada de los medios de producción.

Durante este periodo, la producción se multiplicó llegando a realizarse cerca de un centenar de películas en menos de un año, la mayoría de carácter documental sobre diversos aspectos de la Revolución social.

El entusiasmo revolucionario desatado organizó y propulsó todas las actividades cinematográficas y teatrales de Barcelona desde agosto del 36 hasta mayo del 37. Se comenzó este proyecto uniformando los salarios para todas las características de trabajo de las distintas ramas de la industria del cine. Se establecieron algunas medidas laborales como el subsidio de enfermedad, invalidez, vejez y paro forzoso. Todo este sistema organizativo permitió dar trabajo a unas seis mil personas y mantuvo abiertas 114 salas de cine, 12 salas de teatro y 10 salas de música.

En el plano político, la colectivización del cine supuso una nueva manera de entender el arte cinematográfico radicalmente distinta al sistema burgués y capitalista. No hubo un criterio único en el proceso creativo, no se impuso el dogmatismo entre bastidores ni detrás de las cámaras, además la situación bélica propició una nueva forma de hacer reportajes documentales al sacar las cámaras directamente a las calles para rodar lo que ocurría a su alrededor. Se había puesto en marcha la movilización popular para contar lo que veía el pueblo directamente, generando la contrainformación que sustituía a la información del poder.

La producción cinematográfica anarquista fue una experiencia única y sin antecedentes. Sin embargo, a pesar de ser uno de los grandes acontecimientos de nuestra historia silenciados y olvidados desde el régimen franquista hasta nuestro tiempo más reciente, es una labor encomiable recuperar toda esta información del pasado y difundirla en nuestros días como ejemplo de creatividad artística y organización laboral.

[i] Acontecimientos insurreccionales acaecidos en Barcelona en el verano de 1909, siendo desencadenante el decreto del primer ministro Antonio Maura de enviar tropas de reserva a las posesiones españolas en Marruecos, en ese momento muy inestables, siendo la mayoría de estos reservistas padres de familia de las clases obreras.

[ii] Proceso revolucionario que se dio tras el intento de golpe de Estado del 18 de julio de 1936 que desembocó en la Guerra Civil Española. Su principal base ideológica fue el anarcosindicalismo y el comunismo libertario de la CNT-FAI.

La banda del Matese: Insurreccionalismo italiano a finales del siglo XIX

La historia del anarquismo italiano en la segunda mitad del siglo XIX, es la narración de los intentos de organización del movimiento libertario, en un contexto de continua convulsión política protagonizada por el Risorgimiento o proceso de unificación italiana. Frente a estos conflictos de ejércitos y alta política liberal, los anarquistas decidieron actuar mediante una serie de tentativas insurreccionales. Fueron tentativas que fracasaron, y a menudo, realizadas de modo aficionado pecando de ingenuidad, sin embargo, es de reconocer que demostraron el esfuerzo y el deseo de obtener de inmediato la justicia social que parecía que sólo podría llegar a través de la revolución y el acto de insurrección. Por un lado fueron explotadas por los gobiernos para dar crédito a la imagen habitual del anarquista bandido y causante de terror, por otro contribuyeron con su resonancia, al conocimiento y la difusión de las ideas libertarias.

Carlo Cafiero y Errico Malatesta, declararon en 1876 en el Congreso de la Internacional antiautoriataria en Berna:

«La Federación Italiana considera que el hecho insurreccional, destinado a afirmar con la acción el principio socialista, es el medio más eficaz de la propaganda y el único que, sin engañar y corromper a las masas puede penetrar en los estratos más profundos de la sociedad…».

En un recién nacido Estado italiano tras la unificación definitiva, debido a la toma de Roma y a la consolidación del reinado de Vittorio Emanuele II, todavía se encontraban ocupados en celebrar esta unidad nacional que para las clases inferiores había sido solamente un cambio de dueño, los anarquistas, invitaban a los explotados a construirse ellos mismos su propio destino.

La primera insurrección fallida tuvo lugar en Bolonia en 1874, el movimiento anarquista italiano tuvo que enfrentarse a una gran crisis como consecuencia de la dura represión a la que fue sometido: persecución, arrestos, la disolución de las diferentes organizaciones, etc. En junio de 1876, después del proceso contra los movimientos perseguidos por los hechos de Bolonia, algunos anarquistas involucrados consiguieron obtener la libertad, estaban convencidos más que nunca de la necesidad de reiniciar la actividad revolucionaria.

La conocida como Banda del Matese estaba compuesta por Carlo Cafiero, Errico Malatesta, Francesco Pezzi, Cesare Ceccarelli y Napoleone Papini como integrantes más prominentes. Eligieron la zona del Matese, en la región de La Campania, como el área más adecuada para las acciones de guerrillas revolucionarias, convencidos de que la población local, en su mayoría pobres, les seguirían con entusiasmo.

El día 3 de abril 1877, Cafiero y Malatesta llegaron a San Lupo, pueblecito de la provincia de Benevento, haciéndose pasar por turistas británicos. Ellos descargaron gran parte del material que debería servir a la guerrilla en los siguientes días, toda la dotación de armas, municiones, mochilas o cantimploras. En la tarde del 5 de abril, llegaron otros revolucionarios a la Taberna Jacobelli, casa donde se hospedaban. Desafortunadamente para ellos, un tal Salvatore Farina, que se suponía iba a servir de enlace con los agricultores locales, vendió la información en su poder a la policía. El Ministro del Interior en persona, estaba al corriente de los proyectos insurreccionales, el objetivo era evidentemente tenderles una trampa en el momento oportuno y preparar una estrategia política alrededor de todo el suceso.

Esa misma noche, algunos internacionalistas son descubiertos en los alrededores de la casa por una patrulla de carabinieri, se vieron obligados a huir después de un tiroteo que causó heridas a dos policías, uno de los cuales murió más tarde. Se revocó el plan de insurrección para San Lupo, ya que los alimentos y suministros se dejaron abandonados en la casa tras la huida. Sin embargo, la inesperada irrupción de la patrulla que causó un notable daño a la eficiencia de la banda, al mismo tiempo, precipitó la situación, se había obligado a los anarquistas a anticipar el inicio de los disturbios, en un momento en el que la famosa trampa del ministro Nicotera no estaba todavía lista para desplegarse. Y así fue como la banda del Matese podría cumplir en los siguientes días, al menos en parte, las acciones que había programado.

Malatesta, Cafiero y Cesare Ceccarelli no se desanimaron, rotándose en los cargos, continuaron dirigiendo la operación insurreccional. Trataron de dirigirse hacia los lugares habitados más aislados donde, con toda probabilidad, la alarma habría llegado con cierto retraso. Tras marchar por caminos rurales de los montes del Matese para no ser descubiertos, pernoctaron en una masía abandonada. La mañana del domingo 8 de abril los anarquistas entraron en el pueblo de Letino, donde fueron acogidos por la gente asombrada, acompañados de una gran bandera rojinegra. Inmediatamente ocuparon el ayuntamiento, se retiró al instante el retrato del rey Vittorio Emanuele y se proclamó que la monarquía había caído. Declararon abolido el impuesto sobre la harina y quemaron todos los papeles de propiedades particulares de los terrenos municipales. Cafiero se subió a los pilares de una gran cruz, sustituida con la bandera rojinegra, y explicó a la muchedumbre los principios de la revolución social, sus fines y sus métodos.

La banda dejó Letino hacia la una del mediodía y se dirigió al pueblo vecino de Gallo, a apenas cinco kilometros de marcha. Al entrar en ese pueblo volvieron a dirigirse al ayuntamiento, Malatesta abrió la cerradura a pistoletazos y los compañeros penetraron en el interior. El poco dinero que se recuperó de las cajas de la Oficina Municipal de recaudación de impuestos, fue distribuido entre el entusiasmo de los campesinos pobres. Las tropas gubernativas, aunque aún no se habían dejado ver, no se habían quedado impasibles ante los hechos. Al mando del general De Sanget, casi doce mil hombres habían puesto bajo asedio al mismo tiempo toda la región del Matese. De esta manera, cuando quisieron abandonar el pueblo de Gallo, los internacionalistas se encontraron prácticamente y de improviso rodeados. Los hombres pasaron todo el 9 y 10 de abril en la doble tarea de encontrar refugio y de superar el cerco, pero sin resultados. Estaban cansados, hambrientos, y sus armas empapadas por la lluvia incesante, por lo que no podían siquiera plantearse como último extremo el enfrentamiento armado.

El día 11 de abril, la banda encontró por fin refugio en la masía Concetta, cerca de Letino y aquí decidieron pararse para retomar fuerzas. La intención era esperar a que el tiempo mejorase y entonces tratar, otra vez, de desembarazarse del asedio de las tropas gubernativas. Sin embargo, las cosas no saldrían como esperaban, porque un campesino, esperando recompensa, había informado a los soldados. El 12 de abril una sección del ejército irrumpió en la granja sorprendiendo a los anarquistas, y dadas las malas condiciones que tenían no hubo resistencia. La insurrección del Matese había llegado a su fin.

Después de su detención, los miembros de la banda fueron encarcelados en la prisión Santa Maria Capua Vetere. Inicialmente, la intención era la de juzgar a los insurgentes por un tribunal de guerra, lo que seguramente hubiera significado la pena de muerte por fusilamiento. Afortunadamente esto no sucedió, y en su lugar fueron juzgados por un tribunal civil. Resultó determinante la intercesión de Silvia, la hija de Carlo Pisacane, héroe patriota italiano, que había sido adoptada por el Ministro del Interior Nicotera y que probablemente había tenido contacto con los internacionalistas. El abogado Carlo Gambuzzi, amigo de Bakunin, fue quien la pidió ayuda, consiguiendo evitar la amenaza de un juicio sumarísimo, resolviéndose finalmente celebrar un juicio civil.

Tras la muerte del rey Vittorio Emanuele II, el nuevo rey Humberto I, decretó una amnistía el 19 de enero de 1878 para iniciar su reinado con un lavado de cara. Gracias a esta medida se extinguían casi todos los delitos atribuidos a los internacionalistas, salvo las heridas a los policías, quedando veintiséis revolucionarios imputados. El proceso contra la banda del Matese se celebró entre el 14 y el 25 de agosto de 1878 ante la Audiencia de Benevento (Campania). La defensa de los acusados ​​la llevaron cuatro abogados, destacando el joven abogado napolitano Francesco Saverio Merlino, gracias a los que todos los anarquistas quedaron absueltos de los cargos. Durante el proceso la población de Benevento fue ocupada militarmente, pero las muestras de simpatía y de apoyo de sus habitantes hacia los imputados fueron impresionantes. Más de dos mil personas festejaron por las calles de Benevento la sentencia absolutoria. Muchos de los revolucionarios absueltos optaron por el exilio.

Bibliografía – Bruno Tomasiello, La banda del Matese 1876-1878. I documenti, le testimonianze, la stampa dell’epoca, Galzerano editore 2009

Filmografía – LALIBERTA’. 1874: cronaca di una rivolta mancata, cortometraje sobre la tentativa insurreccional anarquista del Castel del Monte. Dirigida y escrita por Mimmo de Ceglia.

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