El honor de las injurias

El honor de las injurias es un largometraje documental del año 2007, está dirigido y narrado por el artista y escritor Carlos García-Alix. Este filme cuenta la vida de Felipe Sandoval, con un elevado porcentaje de material de archivo, que incluye fotografías, fragmentos de películas así como documentos del propio Sandoval, como su última confesión. Este documental, obtuvo el segundo premio en la sección de Tiempo de Historia de la Seminci del año 2007, el Premio del público en el Festival de Annecy, en Francia, el premio al Mejor Montaje en el festival Memorimage 2008 y posteriormente ha obtenido los premios a Mejor Guion, Mejor Dirección y Mejor Dirección de Arte en el festival Atlantidoc Uruguay.

Biografía:

Felipe Sandoval, también conocido por el alias Doctor Muñiz, nació el 26 de mayo de 1886 en el barrio de las Injurias en Madrid, y murió en la misma ciudad, el 6 de julio de 1939. Fue albañil, ayuda de cámara de una noble familia de París, atracador, anarquista y espía, pero es conocido, especialmente, por ser un activo verdugo revolucionario en el Madrid de los primeros meses de la Guerra Civil Española.

De padre desconocido, Sandoval pasó su infancia en un orfanato. En su juventud trabajó como albañil, al tiempo que se iniciaba en sus primeros pasos como delincuente. En 1919 se encontraba encarcelado en la prisión de Barcelona tras cometer un robo. Trató de fugarse pero no tuvo éxito recibiendo una paliza que le desfiguró el rostro. Huyó de España y se estableció en París. Allí, hacia 1926, participaría en las tertulias de Juan García Oliver, fundador del grupo armado Los Solidarios, organizado como respuesta a la guerra sucia emprendida por sectores patronales y gubernamentales contra los sindicatos en la Barcelona de la época. De esta forma, se relaciona con los principales hombres del anarquismo exiliados en París, en los orígenes primitivos de la FAI.

Sandoval no era un anarquista teórico o de salón, sino un anarquista de acción. Volvió a Madrid, y durante años organizó diversos asaltos para financiar el anarquismo de la ciudad. Como revolucionario anarquista, uno de sus primeros golpes importantes lo dio en 1932, en el domicilio de Agapito Velasco, un abastecedor municipal a quien acusa de quedarse con el dinero de los comedores de Asistencia Social. Con otros tres hombres, le robaron 35.000 pesetas. Tras este vendrían otros afamados robos, como el de una oficina del Banco de Vizcaya, donde al más puro estilo de película de gangsters y en apenas diez minutos, robó 40.000 pesetas. Tras el robo de un arsenal de armas fue detenido e ingresado en la cárcel de Colmenar Viejo, de donde se fugaría tras herir a uno de los funcionarios de la prisión. Se convirtió así en toda una leyenda con su estilo de ganster y su temida fama hizo llenar portadas en los periódicos de la época. Por todo ello, se le consideró el enemigo público número uno. Para algunos, Sandoval no era más que un maleante, «un truhán que no sabe de ideas. Solo de estafas y del regusto ácido de la mala vida», según escribía el diario Nuevo Mundo.

Al estallar la Guerra Civil Española, algunos miembros de la CNT se integraron en la tristemente célebre checa de Fomento, oficialmente llamado Comité Provincial de Investigación Pública de Madrid, cuya función era unificar y controlar la represión contra los sublevados. Sandoval fue sobre todo el máximo dirigente de la checa anarquista del cinema Europa del barrio de Cuatro Caminos.

Fue también el responsable del asalto a la cárcel Modelo de Madrid tras declararse un incendio y correrse el riesgo de la fuga de muchos presos de los sublevados, esto sucedió el 22 de agosto de 1936, y terminó con la matanza de conocidos políticos de derecha provocando una gran conmoción durante la República española.

Tras el desmantelamiento del sistema de checas de Madrid por parte de la Junta de Defensa de Madrid durante la batalla de Madrid, Sandoval llegaría a ser espía para la CNT en Barcelona y Valencia. Posteriormente volvió a la capital.

Nada más terminar la Guerra Civil Española, en 1939, fue detenido y conducido a Madrid como parte de la Expedición de los 101, compuesta por dirigentes políticos y sindicales y personas notorias del bando vencido, capturados en Alicante, sin haber logrado huir de España. Salvajemente torturado, fue obligado a confesar y a hacer delaciones, fue repudiado por sus compañeros. Poco después, se suicidó arrojándose al vacío. Se tiró por una ventana de una casa de la calle Almagro de Madrid, habilitada como comisaría, una más de las muchas cárceles improvisadas en un Madrid lleno de presos republicanos. Nadie reclamó su cuerpo. El 6 de julio de 1939 fue enterrado en una tumba de tercera del cementerio del Este de Madrid.

Sobre el documental:

Gran documental que actúa a modo de estupendo testimonio histórico, notablemente documentado en fuentes históricas y perfectamente montado para narrarnos la vida de Felipe Sandoval: obrero, anarquista, expropiador y espía. El documental no juzga en absoluto a Sandoval que lo muestra tal cual fue, es el/la espectador/a quien podrá sacar su propio juicio de valoración.

El perfecto ejemplo de un hombre que se hizo a sí mismo, que tuvo que crecer rodeado del hambre, de la pillería en su barriada y del duro esfuerzo para salir adelante solamente junto a su madre, pues no tuvo padre reconocido. El reflejo de un hombre abocado a la aventura más propia del mundo del gangsterismo para sobrevivir, un joven obrero resultado de la situación económica de miseria en la que se crió. Este bagaje le lleva a atesorar un gran resentimiento social, una militancia en el sindicato CNT puramente en la acción más encarnizada, un hombre preparado para aniquilar el presente que le maltrató y devolverle al mundo su venganza, la venganza de los/as apaleados/as, pero no para construir la sociedad libertaria del futuro.

 

Berta Cáceres

Descanse en paz la hija de la tierra,

aquella que fue asesinada por las balas con el símbolo del dólar.

 

Descanse en paz la voz de la sombra amanecida,

aquella que recorre como un rayo fulminante la codicia de los ricos.

 

Descansa en paz mientras tu sangre indígena se vierte sobre nosotros.

 

 

Memoria libertaria de Sanse

Durante la Guerra Civil española Sanse no quedó al margen de los acontecimientos fundamentales de ese periodo, ni de los cambios que sufrieron muchos consistorios, albergando un gobierno local de Frente Popular, que incluyó a vocales del sindicato CNT. Recordemos que entonces nuestro pueblo contaba con aproximadamente 1.500 habitantes, y que hasta febrero de 1936 había gobernado la derecha durante todo el periodo republicano.

El mismo 18 de julio de 1936, tras llegar las noticias de la sublevación de los militares africanistas, los obreros de nuestro municipio acuden rápidamente a la entonces denominada carretera de Francia a levantar barricadas y puestos de control.

Aprovechando su posición segura de retaguardia del territorio bajo control republicano en el norte de Madrid, fue zona de paso de las milicias antifascistas desde la capital al frente de la Sierra Norte de Madrid, a donde iban a combatir milicianos y brigadistas durante los primeros meses del conflicto, hasta estabilizarse el frente.

El pueblo es renombrado el 19 de septiembre de 1936 como San Sebastián de Madrid, histórica reclamación de gran parte de la población militante antifascista.

Durante los tres años de guerra, se socializa la propiedad de los medios de producción locales, municipalizándose las fincas de Pesadilla, el Portillo, Valdelamasa y Soto de Albarán, donde se establecieron colectividades rurales para abastecer a la población. Además, y fruto del espíritu de solidaridad imperante, las organizaciones políticas y sindicales presentes en el municipio, como CNT, UGT y SRI llevan a cabo a lo largo de la guerra constantes campañas de ayuda al Madrid sitiado, destinando víveres y ropa de invierno en auxilio a la capital.

Fue a principios de agosto de 1936 cuando un grupo de valientes mujeres encabezadas por Consuelo Encinas Cebrián, en nombre del comunismo libertario, realizan expropiaciones al terrateniente Juan Esteban Martin, en la casa de la calle de la Iglesia 1, para repartir los bienes entre las vecinas más necesitadas de la localidad. Al tiempo que un grupo de milicianos de la CNT, con Simón Perdiguero Marcos a la cabeza, expropian algunos utensilios hallados entre las riquezas de la Iglesia local, que fueron socializados entre todos los vecinos.

Incluso el mismo sindicato CNT había ocupado una pequeña caseta con vacas y una huerta situada en la actual zona de «los guerrilleros», en torno a la actual calle Silvio Abad. Crearon su propia colectividad junto al centro urbano del pueblo, que tuvo que ser defendida por el concejal de la CNT en el municipio, y por los propios trabajadores armados, y que finalmente fue desalojada a finales del verano de 1937 tras acudir la Guardia de Asalto republicana.

Como ya se había mencionado, desde 1937 se empieza a introducir a vocales y representantes sindicales de la CNT en el ayuntamiento y en general en las tareas administrativas locales, lo cual había sido ajeno al sindicato anarquista, tradicionalmente alejado de tareas institucionales. Se nombra vocal del consistorio a Simón Navacerrada Gómez (responsable local en San Sebastián de los Reyes de la CNT y fusilado en Colmenar Viejo) quien participa en tareas locales, laborales o en la gestión de la cartilla de abastecimiento.

El final de la Guerra Civil supuso para Sanse el comienzo de la represión, el fusilamiento de 32 de sus vecinos, y que se ordenara abrir «consejo de guerra» por los tribunales franquistas a otros 75 vecinos y vecinas del pueblo. Después de esto, el pueblo enmudeció durante décadas.

Fue ya el 27 de marzo de 1977, en la plaza de toros de Sanse, donde se realiza el primer mitin público y autorizado de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) desde la guerra civil. Histórico y multitudinario mitin, con la participación de más de 40.000 personas llegadas de distintos puntos del Estado y del exilio, que sentaría el precedente de quienes no aceptaron claudicar ante las exigencias del régimen para su falsa transformación en aparente democracia formal.

Actualmente descendientes de aquellos luchadores y militantes políticos tratamos de recuperar esa Memoria Histórica antifascista. Además, continuamos una lucha que creemos necesaria para la emancipación de las clases populares, para romper con el capitalismo que nos oprime y dar una respuesta al fascismo que a día de hoy todavía está demasiado consolidado en este país. Aspiramos a conquistar nuestra libertad, no como una posesión más, sino mediante el establecimiento de unas relaciones humanas fundamentadas en la honestidad, la solidaridad y el apoyo mutuo, y la autogestión de nuestra vida cotidiana en contacto con el medio natural.

Esto no forma parte de la historia oficial de San Sebastián de los Reyes, sucedió en realidad en San Sebastián de Madrid.

Con la colaboración del compañero Iván F.

La anarquía a través de los tiempos, Max Nettlau

Autor y su pensamiento.

Max Nettlau es el autor de la obra «Histoire de l’anarchie», publicada en 1934, editada y traducida al castellano un año después, en 1935, como «La anarquía a través de los tiempos», gracias a la labor de una asociación de amigos del libro. Posteriormente, de esta edición se basan algunas publicaciones de esta obra en Latinoamérica, como una de importancia en México en 1970. Sin embargo, no es hasta 1977 que se vuelve a publicar este libro en España, con una introducción del actual profesor de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Díaz. Este fue traductor y editor de muchos escritos anarquistas clásicos en los años 70. Ha sido amigo de viejos militantes anarquistas como Diego Abad de Santillán, Víctor Garcia y Angel Cappelletti.

Max Nettlau nació en Neuwaldegg, un pequeño pueblo austriaco que actualmente es un distrito de la ciudad de Viena, el 30 de abril de 1865, y murió en Amsterdam el 23 de julio de 1944. Max Nettlau fue un importante historiador del anarquismo internacional, partidario del anarquismo sin adjetivos y el panarquismo.

El anarquismo sin adjetivos es una idea que defiende que las diferentes escuelas de pensamiento anarquistas pueden y deben convivir simultáneamente. Da paso a la voluntariedad de las personas para elegir el tipo de asociación que considere cada cual más favorable y aboga por la libre experimentación de modelos políticos y económicos. Muy vinculado a este concepto, encontramos también en Nettlau el pananarquismo, que preconizó a principios del siglo XX. Es una filosofía política que aboga por el derecho de todo individuo para unirse o separarse libremente de la jurisdicción de cualquier ente de gobierno que elijan, sin ser forzados a abandonar el lugar donde viven.

Nettlau estudió lenguas y literaturas celtas en Viena, obtuvo a los veintitrés años el título de doctor en la Universidad de Leipzig con una tesis sobre la gramática de la lengua Címbrica. Sin embargo, se concentró rápidamente en la compilación de importantes documentos de la historia del movimiento anarquista. Para esta labor viajó a través de Europa y vivió en Londres. Desde 1885 a 1890, perteneció a la Liga Socialista, donde conoció al activista británico William Morris, y a partir de 1895, perteneció al Freedom Group, y participó en numerosas publicaciones anarquistas. También durante estos años conoció a otros destacados pensadores libertarios, como Piotr Kopotkin o Errico Malatesta, y además accede a las correspondencias de numerosos anarquistas de mediados del siglo XIX. Escribirá las biografías de Mikhail Bakunin o Élisée Reclus, entre otros. Nettlau mantuvo siempre contacto con España manteniendo una gran afinidad con personalidades como Federico Urales (pseudónimo de Juan Montseny) e interesándose por la documentación sobre la Primera Internacional que se conservaba en Barcelona.

Durante la crisis económica que siguió a la Primera Guerra Mundial, la inflación hizo perder a Nettlau la fortuna heredada de sus padres, lo que le hizo vivir en condiciones muy precarias, casi al borde de la miseria. Sin embargo, continuó recolectando documentos y publicando trabajos. En el año 1935, Nettlau vendió su inmensa colección de libros, periódicos, archivos y otros documentos sobre el socialismo y el anarquismo al Internationaal Instituut voor Sociale Geschiedenis. Defendió con entusiasmo la revolución española -el 19 de julio de 1936 se encontraba en Barcelona- y lanzó llamadas a todos sus amigos europeos o americanos para divulgar el heroico pasado del movimiento obrero español. Posteriormente, Nettlau vivió en Amsterdam desde 1938, donde trabajó catalogando el archivo del mencionado Instituto Internacional de Historia Social, donde aparentemente pasó desapercibido de las autoridades nazis,  hasta su muerte en 1944 por un cáncer en el estómago.

.

Sobre el libro «Anarquía a través de los tiempos».

Max Nettlau es conocido como el «Heródoto de la anarquía» gracias a toda su labor de recopilación de documentación y archivos relacionados con el pensamiento y la acción anarquista. En este libro pone en valor que la historia de la idea anarquista es inseparable de la historia de todos los desarrollos y experimentos tangibles en torno a esa idea. Se trata de un ensayo histórico sobre la evolución del movimiento anarquista internacional, nos sumerge en un importante detallismo, una vasta complicación de nombres y fechas para construir una excelente bibliografía libertaria.

En un tiempo en el que las ideas anarquistas, como en la actualidad, eran cruelmente perseguidas, ofrecernos todos los datos que aporta Nettlau en esta obra es un tesoro de gran valor para no perder nunca la perspectiva de los orígenes y desarrollo de las teorías y prácticas libertarias. Las ideas anarquistas fueron teorizadas por importantes pensadores a partir de los siglos XIX y XX, sin embargo, la ética y el proceder libertario ha estado presente en las comunidades humanas, de manera más o menos extendida, a lo largo de toda la historia de la humanidad.

Además, Nettlau nos muestra cómo la evolución humana indica que en cada periodo histórico superado, siempre mediante la crisis del anterior sistema y a través de revueltas o revoluciones, el pueblo ha aspirado a conquistar mayores espacios de libertad y organizarse en asociaciones colectivas basadas en la libre federación y la fraternidad. Desgraciadamente ese desarrollo de la humanidad ha sido ahogado por los enemigos autoritarios, represores y también por dogmáticos que amenazan con constituir en base a ideas liberadoras intransigentes. Se pierde en el camino una correcta perspectiva global en el tiempo y en el espacio, no otorgando las herramientas para construir una sociedad más justa y libre en el futuro, sino tratando de construir desde el presente cómo deberá de ser la sociedad de las generaciones futuras.

Nuestra labor como personas libertarias, según Nettlau, será ampliar la base de conciencia entre las trabajadoras para lograr el colapso del capitalismo, a la par que se ponen en práctica diversas experiencias sociales libertarias que servirán de pedagogía futura. En este sentido, el autor nos enseña la inutilidad de enfrentar los sistemas económicos para el anarquismo: mutualismo, colectivismo y comunismo. La sociedad libertaria, afirma Nettlau, no deberá comprender una única forma de organización económica, sino que las diversas comunidades humanas, decidirán libremente qué sistema les va mejor según sus propias características ambientales y su bagaje socio-cultural. Si anarquista significa estar en contra de toda autoridad e imposición, por consecuencia, sea cual sea el sistema que se preconice, no se debe desear imponerlo a quienes no lo acepten.

En esta obra de Max Nettlau se pueden extraer vitales conclusiones como las expuestas, a través de un repaso detallado de las más antiguas concepciones libertarias hasta el siglo XVII. Posteriormente, se analiza con detenimiento la importancia de William Godwin o Robert Owen en Gran Bretaña, Proudhon o Fourier en Francia, pasando por el anarquismo individualista en los Estados Unidos, y la idea anarquista alemana en Max Stirner o Eugen Dühring. Los orígenes de los primeros anarquistas comunistas franceses y de los grupos defensores del colectivismo antiautoritario, precursores todos de la plasmación de las ideas libertarias en la Primera Internacional. A la larga resultará indispensable la propagación del pensamiento anarquista en España, Italia y Rusia, países que tendrán un desarrollo práctico fundamental en la implementación del libertarismo. En el siglo XX se extiende el sindicalismo revolucionario y la huelga general desde Francia, sin embargo, las actividades libertarias no se ciñen solo a la actividad sindical, porque el pensamiento libertario trata de emancipar a la sociedad en todos sus niveles, no solo en el mundo laboral.

Max Nettlau finaliza su obra con el siguiente mensaje a modo de conclusión que recoge el espíritu que ha querido imprimir:

«Todos los seres humanos de espíritu libre pueden convertirse en una fuerza de elementos que, conservando todas las autonomías, se apoyen recíprocamente derrocando la autoridad, desarrollándose por mil caminos para realizar la libertad en pequeño y en grande, en nosotros mismos y alrededor de nosotros, en todas partes y en todo.»

Orígenes y evolución del Estado Islámico. ¿Por qué no interesa combatirlo?

Introducción.

Para comprender aproximadamente las raíces de la situación geopolítica actual, debemos comenzar por cuestionarnos el propio término del orientalismo. Esta tendencia marca unas líneas teóricas demasiado estrictas sobre el estudio de lo que se ha denominado culturalmente como Oriente. Según el teórico palestino-estadounidense Edward Said, el orientalismo describe una realidad sesgada desde la postura dominante e imperialista, vertiendo una idea de representación teórica única. Nos muestra culturalmente a Oriente como una categoría desposeída de evolución interna propia, generando conceptos de conocimiento a partir de estereotipos y concluyendo que Oriente y Occidente operan como términos opuestos.

En las siguientes líneas trato de hacer un breve repaso a los orígenes y la evolución del Estado Islámico para tratar de esclarecer algunas informaciones tergiversadas desde los medios de comunicación de nuestros países. A pesar de todo, soy consciente de que habrá muchos detalles y algunos actores que me dejaré en el tintero, espero que me sepáis perdonar y entendáis que el análisis geopolítico internacional es demasiado complejo como para condensarlo en tan solo un artículo. Con todo ello quiero ofrecer algunas conclusiones útiles para comprender mejor la realidad que nos rodea, no deseo abocar a nadie a un panorama apocalíptico, pero seamos conscientes de que nuestra cotidianeidad está sumida en la violencia, debido a unas guerras que deciden unas pocas personas con intereses económicos muy concretos.

Islamismo autoritario para acabar con el baazismo árabe.

Durante el periodo de la Guerra Fría, cuando estaban enfrentados los bloques antagónicos en cuyos ejes se situaba la hegemonía mundial, comunismo frente al capitalismo, comienzan a fraguarse ideas anticolonialistas en el mundo árabe. En este contexto surge una corriente nacionalista árabe, socialista y laicista, el conocido como baazismo. Tras fundarse el Partido Baaz Árabe Socialista, este llegó al poder en Siria en 1963 hasta la actualidad, con Bashar Al Assad en el contexto de guerra civil iniciada tras la rebelión del 2011. En 1966 el Partido Baaz se dividió en dos facciones: la pro-siria y la pro-iraquí. Los baazistas gobernaron Irak desde 1968 hasta la caída de Saddam Hussein en 2003 durante la invasión de Irak  por parte de Estados Unidos y sus aliados.

En Afganistán, tras el triunfo de la Revolución de 1978, tomó el poder un gobierno marxista que impulsó distintas reformas para transformar a Afganistán en una república socialista y democrática. El gobierno de Estados Unidos ayudó en la creación de un movimiento anticomunista local fuerte conocidos como muyahidines o yihadistas. El yihadismo posee un ideario teocrático fuertemente arraigado en una interpretación fanática del Islam y absolutamente autoritario en lo político. Este grupo sostenido económicamente por Estados Unidos, fue armado y entrenado por la CIA para desestabilizar la política interna y provocar una guerra de diez años de duración. El más famoso de estos yihadistas fue Osama Bin Laden, de origen saudí, quien creó en esos años la red Al Qaeda como una coordinadora de inteligencia de los muyahidines.

Desde el comienzo de este siglo, el capitalismo triunfante tras la caída del sistema soviético, ha tratado de reorganizar sus estrategias y sus posturas geopolíticas poniéndolas a disposición de las necesidades de la economía actual. De esta manera, una región riquísima en recursos muy codiciados, principalmente petróleo, con un mercado muy fértil y libre de los obstáculos políticos que suponen las viejas social-democracias europeas, es el principal objetivo del capitalismo salvaje. Con Estados Unidos como salvaguarda de estos intereses, y otros países aliados al frente, se inicia una estrategia perfectamente programada para desestabilizar el mundo árabe comenzando por descabezar los regímenes baazistas de Irak y Siria. Como ya sabía Estados Unidos por experiencias previas, la mejor manera de derrocar a estos países y con ello toda la zona de Próximo Oriente, era apoyando una guerrilla con una postura religiosa fanática, autoritaria y contraria al laicismo. Al mismo tiempo, la existencia de este elemento desestabilizador a favor de sus propios beneficios, serviría culturalmente de perfecta justificación para un intervencionismo político y construir una idea de guerra permanente, de un enemigo omnipresente y de shock constante.

Estado Islámico, enemigo muy amigo.       

El Estado Islámico es un autoproclamado Califato islámico y actualmente está asentado sobre un amplio territorio de Irak y Siria. Esta institución se organiza como un Estado, ya que controla varias ciudades como Mosul, Faluya o Al Raqa, siendo esta última su capital. Reclamándose como entidad religiosa única de todos los musulmanes a quienes aspira a controlar bajo un solo territorio, ideológicamente impone una interpretación política ultraconservadora de la Sharia, o ley islámica, que marca un código de conducta moral estricto a todos los niveles.

La primera etapa de construcción del Estado Islámico se produce durante la invasión de Irak y el derrocamiento del gobierno de Sadam Husein. Durante el periodo de insurgencia iraquí, se crea una red de resistencia yihadista comandada por Abu Musab al Zarqaui. Poco tiempo después este grupo se une a Al Qaeda, que no existía previamente en Irak.  Además, Estados Unidos, crea un gobierno títere de la rama chiita, mientras que más de la mitad de la población iraquí son suníes. De esta manera, y bajo la vinculación del embrionario Estado Islámico a la red Al Qaeda, la población suní prefiere aliarse con la insurgencia yihadista que apoyar al gobierno chiita, adversarios religiosos en el seno del islamismo. En 2010 es asesinado al-Rashid al-Baghdadi, el dirigente del Estado Islámico de Irak, que tenía su bastión al norte del país, y fue sucedido por Abu Bakr al-Baghdadi.

La segunda etapa ha sido la consolidación del Estado Islámico a partir del año 2012, una vez estallada la guerra civil en Siria, que enfrenta al gobierno de Bashar Al Assad, frente a los conocidos como rebeldes sirios por un lado, y frente al pueblo kurdo de la región de Rojava por otro lado. El presidente sirio contaba con una fuerza política consolidada desde hace bastantes años, por lo que, en un intento por desestabilizar nuevamente la región al calor de las primaveras árabes, Estados Unidos comienza a apoyar a los precursores del Estado Islámico en Siria, organizados en el llamado Frente Al-Nusra.

Además de esto, Estados Unidos organizó a Arabia Saudita y Turquía para que financiaran y apoyaran a los rebeldes en Siria, y muchos miembros de sus filas han engrosado posteriomente el ejército del Estado Islámico. Arabia Saudita profesa principalmente el wahhabismo, una corriente islámica socialmente anclada en el fanatismo religioso. Es decir, que ideológicamente se sitúan bastante próximos al Estado Islámico.

A su vez Turquía persigue sus propios intereses en la región, algo demostrado por el hecho de no haberse unido a los ataques aéreos contras las posiciones del grupo yihadista en Siria. Sin embargo, a Turquía tampoco le interesa que sean fuertes los kurdos que combaten contra el Estado Islámico al norte de Siria, ya que el pueblo kurdo se encuentra en pleno proceso revolucionario basado en el Confederalismo Democrático, una ideología libertaria, ecologista y feminista, promulgada por Abdullah Öcallan, preso político en las cárceles turcas.

Conclusiones  

Pese a haber sido un actor protagonista en la creación del Estado Islámico, EE.UU., junto con los gobiernos europeos, se presentan al mundo como el principal enemigo del mismo. Sin embargo, las evidentes fragilidades a la hora de combatirlo debido a la ausencia de una estrategia coherente, ponen de manifiesto la nula voluntad y compromiso político para poner fin a unas hostilidades, que generan unos grandísimos intereses para el capitalismo global.

En realidad, los gobiernos europeos y norteamericano pretenden dividir a la humanidad en una guerra fraticida entre culturas o religiones, frente a esa situación debemos poner nuestro compromiso de luchar por la solidaridad entre los pueblos. Existen otros actores que no he podido mencionar, como Rusia y China, que se mantienen latentes y a la espera de sacar tajada de todo este escenario geopolítico mundial. Los millones de refugiados que se juegan la vida por llegar a Europa huyen de masacres que se repiten a diario, mientras los verdaderos terroristas no cruzan en barco surcando el mar, sino en aviones de primera clase y con dinero en las carteras.

No obstante, los sectores más nacionalistas y chovinistas de nuestras sociedades, aprovechan esta coyuntura para lanzar proclamas xenófobas y racistas que quedan como un poso en muchas personas. Debemos aprender a combatir esas posturas  racistas desde la multiculturalidad y la empatía con quienes sufren en el mundo al igual que los pueblos europeos sometidos por gobiernos autoritarios al servicio de las necesidades del capital.

El verdadero terrorismo es el imperialismo, aunque ahora se rasgue las vestiduras fingiendo sorpresa e incomprensión. Los grandes beneficiados de estas guerras son aquellos que, mediante la presión a los gobiernos políticos, y estos como cómplices, han generado una situación de caos y nula existencia de cualquier derecho en la región de Próximo Oriente, con la rentabilidad que supone que esta región ahora sea un espacio geopolítico libre para negocios con armas, drogas y petróleo. Su mejor herramienta para continuar perpetuando esta situación de intereses creados sigue siendo el Estado Islámico.

Autogestión de nuestra salud mental

No somos conscientes en muchas ocasiones de la manera en que ponemos a prueba nuestra salud mental, llevándola hasta límites ciertamente peligrosos. El activismo político y social conlleva un conjunto de dinámicas análogas en muchos ámbitos, los vínculos personales que establecemos en estos grupos están cargados de emociones muy intensas. Muchas de las consecuencias derivadas son transversales, aunque depende de la idiosincrasia personal y del bagaje que llevemos acumulado, nos sentimos identificadas al escucharnos unas y otras tras expresar lo que tantas veces hemos analizado y sentido en nosotras mismas. Esta militancia nos genera unos resultados, algunos de ellos negativos, y más si a ello le sumamos los efectos que en muchas ocasiones suponen los procesos represivos a los que nos tendremos que enfrentar directa o indirectamente.

A pesar de haberse realizado puntualmente algunas interesantes jornadas sobre este tema o disponer de algunas guías en base a la experiencia de diferentes activistas, me parece interesante recoger en este artículo algunas de las conclusiones personales que recogí tras haber asistido a la charla del XIII Encuentro del Libro Anarquista del 2015, celebrado en el Centro Social Okupado La 13-14, en Vallekas.

¿CÓMO ENFRENTAR EL DESGASTE DE LA MILITANCIA?

Es imprescindible conocerse a sí misma, conocer bien nuestra propia individualidad, y saber cuál es nuestro compromiso verdaderamente de corazón que queremos adquirir con los movimientos políticos que se enfrentan a una realidad que, en principio pretendemos cambiar porque nos hace sentir incómodas o aprisionadas. Debemos pensar previamente en dónde participar y con quién coordinarse para ejercer esta militancia.

Es fundamental establecer unos objetivos realizables en un contexto más amplio y global, puesto que caer en la frustración por no alcanzar metas suele ser una consecuencia habitual. Debemos construir el camino lo más asequible posible, una organización y un espacio en el que nos sintamos seguras y podamos crecer junto a otras compañeras. Se hace necesario, por lo tanto fijar algunas bases alcanzables y celebrar con compañeras pequeños hechos buscando una desconexión. No existe mejor manera de hacer confluir nuestros principios políticos y necesidad de ocio, mediante la creación común de espacios propios de fiesta, construidos en base a valores compartidos con nuestros grupos de afinidad.

Las luchas internas en grupos activistas provocan demasiado estrés y decepciones, casi más que la realidad externa, a veces caemos en la desidia al chocarnos contra un muro que parece infranqueable. Debemos comprender que los problemas no son individuales, sino que los problemas se resuelven colectivamente. Se nos aboca siempre a buscar soluciones individuales, es necesario crear vínculos comunitarios. Es útil partir de síntomas individuales para crear análisis colectivos que enriquezcan a todas.

Las consecuencias más frecuentes del estrés en la militancia son la irritabilidad, la falta de energía, el insomnio, la falta de apetito, la inseguridad o el miedo. Estas sensaciones nos conducen a desarrollar roles muy nocivos dentro de la militancia que debemos identificar cuanto antes mejor por el bien de todo el grupo. Antes de dormir cada noche, es aconsejable hacer algo entretenido, no relacionado con la militancia, debemos preparar a nuestro cerebro, que se dispone a descansar. De la misma manera que establecemos unos filtros de crítica con la información que recibimos, e intentamos acudir a medios alternativos para conocer otras realidades, también hay que fijarse filtros de intensidad de la información que deseamos recibir.

La militante política habitualmente sabe ayudar, es parte del potencial que le mueve a ser una activista, pero le cuesta dejarse ayudar dado el afán que sentimos de emanciparnos y lograr autonomía. Solicitar ayuda a nuestros familiares y amigas no supondrá que seamos menos autónomas o independientes, al contrario, saber cuándo pedir ayuda significa que nos conocemos bien a nosotras mismas y actuamos con responsabilidad con nuestra salud mental. Debemos separar decididamente los tiempos de escuchar activamente, y los tiempos que necesitamos ser escuchadas.

En nuestra cotidianeidad, en la realidad a la que nos vemos sometidos, no reaccionar nos resulta imposible, pero reaccionar siempre a todos los estímulos sociales a lo largo de nuestro día no es factible. Hay que superar el cortoplacismo, es decir, necesitamos anteponernos y construir a largo plazo, es la única manera de encontrar equilibrio y estabilidad frente a una vorágine social que nos sume en lo efímero e inmediato, no ofreciendo un tiempo razonable para enraizar nuestros valores. En el ámbito libertario es necesario tener bien claro que el anarquismo es una realidad ahora, un compromiso presente, no un ideal del mañana.

Es necesario centrarse en un solo trabajo, no tomar demasiadas responsabilidades, porque corremos riesgo de caer en la frustración por el trabajo incompleto. No ponerse un alto nivel de exigencia individual pensando que esto nos llevará a que nos perciban más útiles, cada una de nosotras aporta su granito de arena a las organizaciones sociales.

La tetralogía fundamental de cualquier activista se resumen en las siguientes cuestiones clave: piensa, actúa, revisa y experimenta.

1 9 10 11 12 13