Amanecer Dorado: fascismo sistémico y excusa para aumentar la represión

Hace unas semanas nos «sorprendían» con el arresto de varios políticos de Amanecer Dorado, incluido el líder máximo Nikolaos Michaloliakos. Lo que para algunes podría parecer una acción de buena fe por parte del gobierno conservador de Antonis Samaras, para otres nos parece una jugada de ajedrez perfectamente planificada.

En las últimas semanas Internet se ha llenado con artículos al respecto, siendo éste de Libcom uno de los más interesantes de leer (aunque está en inglés). El análisis crítico de los medios críticos-contestatarios ha sido preciso y completo. Ante la pregunta ¿por qué ahora y no antes? caben múltiples respuestas: que si el gobierno de Nueva Democracia temía una escalada de violencia anarquista, que si lo que temían era la pérdida de apoyo/votos entre sus filas, etcétera…

No obstante, personalmente me inclino a pensar que el movimiento del gobierno de Samaras ha sido más bien la antesala de lo que realmente nos toca por vivir en Grecia. Un movimiento repleto de peligros para les anarquistas (y otros grupos de carácter subversivo) pero también para el propio gobierno conservador. Me explico más abajo.

Hace unos días nos enterábamos que dos de los detenidos eran soltados bajo fianza, y se espera que Michaloliakos no tarde en salirse con la suya. La especulación es lo que tenemos por el momento hasta que la información se vaya filtrando poco a poco, pero cualquier persona familiarizada con la historia contemporánea de Grecia habrá atado cabos mentales de forma automática. ¿Cómo se explica que un día el gobierno trate «con mano dura» a les fascistas, y al siguiente les dejen sueltos? La respuesta podría ser (y repito que esto es mera especulación, eso sí, con fundamento histórico) la más sencilla del mundo: el Estado de Grecia destinaba parte del presupuesto secreto de seguridad nacional para financiar a les fascistas de Amanecer Dorado. No sería la primera vez que un Estado financia a grupos paramilitares de corte fascista, ¿verdad?

En el caso de Michaloliakos la historia no parece jugar a su favor. El dirigente fascista era arrestado en julio de 1978 y puesto en prisión en 1979 por tenencia de armas y explosivos, así como por pertenencia a un grupo terrorista de ultra-derecha. Esto le conllevó la expulsión del ejército, donde había ingresado tras su primera estancia en prisión en el año 1976 (por agredir a ciertos periodistas críticos). Los hechos de 1978 se relacionan directamente con una escalada de violencia en contra de los distintos grupos radicales que se empezaban a movilizar tras el final de la dictadura en 1974. Ciertas fuentes internas filtraron que el grupo fascista operaba con dinero del Estado y estaba en contacto con los servicios de inteligencia griegos. [1]

Dado que la naturaleza de los presupuestos griegos para seguridad nacional es secreta, es decir, no se publica el destino ni la cuantía de las transacciones, no nos queda otra que esperar para confirmar lo escrito en el párrafo anterior. Sin embargo, el asunto de la financiación de Amanecer Dorado es mucho más turbio, pues se baraja la posibilidad de que ciertos patriarcas (dirigentes ortodoxos de Grecia) destinaban dinero al grupo fascista, así como ciertos magnates de la industria marítima (recordemos que el comercio marítimo es la actividad económica «tradicional» en Grecia desde hace dos milenios. De hecho, tienen la flota más grande del mundo hoy en día, y solamente los ingresos del turismo reportan más millones). De ser todas estas conexiones reales, ¿qué podemos esperar del gobierno de Samaras? Desde luego que tendrán que contestar a les fascistas de nuevo para que no abran la boca.

Uno de los elementos que me llama la atención es el caso del diario Proto Thema, una publicación que sin tener simpatía alguna por el partido Amanecer Dorado, de la noche a la mañana, se dedica exclusivamente por periodo de un año a publicar artículos en defensa de les fascistas y sus acciones. [2] ¿De la noche a la mañana? ¿Y solamente en un año? Sin pruebas nada se puede confirmar por completo, pero el asunto huele a que alguien desembolsó una gran cantidad de millones para comprar la línea editorial del periódico (cantidad de millones, que por otra parte, no puede ser aportada por les afiliades al partido fascista, ¿verdad?).

Así que cuando hablamos del fascismo y violencia de Amanecer Dorado no debemos hacerlo como si fuera un fenómeno individual, aislado en ciertos sectores sociales griegos. Hemos de hacerlo de forma sistémica, pues el fascismo de Amanecer Dorado es una cuestión de relaciones políticas y de poder. Que el fascismo estaba institucionalizado quedó claro cuando se filtró la cifra de policías atenienses que votaron por les fascistas . O cuando nos enteramos que tenían en preparación un mini-ejército fascista entrenado por comandos especiales del ejército griego. La connivencia entre Estado y fascismo en Grecia es algo estructural, algo que posibilita solamente el Estado mediante sus instituciones y recursos materiales.

Ahora, la parte no menos preocupante es el uso que pueda dar (y que dará) el Estado griego al contexto que él mismo ha generado. En estos últimos días Antonis Samaras ha estado predicando a los cuatro vientos en esferas internacionales que el problema de Grecia es «un problema de extremos.» De esto solamente cabe sacar una conclusión: ahora se están ocupando de un extremo, pero queda otro (¿el nuestro?). Cuando Samaras dice que su gobierno se encargará de los extremos está diciendo, implícitamente, que los siguientes serán les anarquistas, les famoses encapuchades que agitan las calles de Grecia. La represión ya comenzó con el cierre de okupas míticas, lo que tenía un doble propósito por aquel entonces: 1) despojar de organización al creciente movimiento anarquista, y 2) dejar la vía libre a les fascistas para imponer su orden social (tengamos en cuenta que las okupas griegas cumplen una doble función: la de difundir y aplicar las ideas anarquistas, pero también la de otorgar seguridad a les vecines del barrio, pues la gran mayoría de ellas, sobre todo en Atenas, se encuentran en barrios de clase trabajadora e inmigración). A nadie le debiera extrañar si en los próximos meses (o semanas) la policía griega empieza a detener masivamente a anarquistas acusándoles de pertenencia a banda terrorista.

A nuestres compañeres griegues solamente les queda una vía: la de la resistencia activa en las calles y en los barrios. Aunque queda para el análisis las tácticas a usar debido al cambio de paradigma en el contexto socio-político del Estado griego. De momento parece que el movimiento (si es que existe tal unidad entre los grupos autónomos griegos) está leyendo las cosas de manera sosegada y con mucha calma. Recordemos que tras el asesinato de Alexis en diciembre de 2008 una asamblea espontánea de considerable tamaño se organizó en cuestión de minutos. La conclusión fue apoyada por consenso absoluto: fuego a las calles. Tras el asesinato de Fyssas la magnitud de la respuesta anarquista fue mucho menor en comparativa, y según me han informado los grupos atenienses están a la espera intentando sacar algo en claro de toda esta situación un tanto rocambolesca. Un movimiento en falso ahora podría conllevar una operación policial represiva sin precedentes.

Lo único que queda decir es que la solidaridad no les faltará.

¡Muerte al fascismo, al Estado, y al capital que lo financia!

Notas

[1] Las referencias periodísticas no se citan debido a que están en griego, y la mayoría de ellas me fueron transmitidas de forma oral. De encontrar algo en inglés (suponiendo que es el segundo idioma que la gente lee tras el castellano, que tal vez no sea cierto) editaré el texto añadiendo dichas referencias. De cualquier manera, para aquellas personas interesadas en las referencias griegas, por favor, que dejen un comentario en el texto y las pediré de nuevo para colgarlas al final de este texto. Mientras tanto, para aquella gente que quiera satisfacer su curiosidad, la entrada en Wikipedia no es un mal comienzo.

[2] Proto Thema es una publicación que siempre ha estado en el punto de mira por sus publicaciones populistas. Incluso regalaban con sus números DvD pornográficos para cierto tipo de cliente. Las pruebas sobre su colaboración directa con Amanecer Dorado no existen per se, pero es conocimiento popular que algo sucio sucedió en el periódico.

[Recomendación] Anarcosindicalismo: teoría y práctica, por Rudolf Rocker

Rudolf Rocker es, sin duda, uno de los máximos exponentes de la corriente anarcosindicalista. Crítico, inquieto, y sobre todo agitador, Rocker nos deja páginas y páginas para la reflexión en el libro que hoy os recomendamos. En un contexto de potenciales cambios, la organización de les anarquistas deviene fundamental. De ahí la recomendación de este fin de semana. Además, os dejamos más abajo el texto de Portal OACA que introduce la obra de Rocker. Que lo disfrutéis.

Descarga el libro aquí

Portal OACA

Rudolf Rocker, en los seis capítulos de esta obra, llena de conceptos esclarecedores, desarrolla un amplio abanico de lo que entendió como la auténtica escalera para subir a la cima del muro, aquel muro que Leonidas Andrieff nos describe cuando sublimiza las luchas del proletariado para alcanzar su definitiva liberación de la explotación de que es objeto.

Rudolf Rocker, como William Godwin, se dirigen al sentimiento y a la razón de las masas, especialmente el segundo, fuertemente vilipendiado por los metafísicos y por los ilusionistas al dar sus ideas en la monumental obra Justicia Política.

Rudolf Rocker, en Anarcosindicalismo, da al lector la posibilidad de penetrar en lo más profundo del alma de la Revolución española de los años 1936-1939 y en lo que hubo de aleccionador y positivo para ser aprovechado por las generaciones futuras.

Leyendo a Rocker no hay peligro de un despiste dentro del proceloso mar de las tergiversaciones. Con mano segura, nos conduce hacia una claridad meridiana para que a la hora de la praxis la organización de los hombres y trabajadores al mismo tiempo no se desvíe entre caudales de falsa ciencia socialista o en interpretaciones que escapen a la grandeza de los fines a conseguir.

Por nuestra parte decimos que al Anarquismo se le confunde lamentablemente, puesto que el Anarquismo no es una idea estereotipada, que por medio de unos mínimos ingredientes se puede hacer feliz a los hombres de forma automática.

El Anarquismo no puede tener programa; cuando se le coloca uno a la espalda, deja de ser Anarquismo.

Existe una soberana confusión sobre el particular. De anarquistas militantes hay pocos, pero de anarquistas pasivos hay millones dentro de la Humanidad, con la rara condición de que éstos apenas sí se han enterado. El Anarquismo es el grito de independencia y dirigido a la conciencia de todo ser humano consciente de su yo. Los hay que han abrazado la Idea propagando y enalteciendo el Anarquismo; también los hay que lo propagan, pero no lo entienden en toda su profundidad filosófica y analítica. Entre éstos y los primeros existen enormes fosos que los separan, pero en lo etéreo hay mucho que les une. El Anarquismo es un faro que ilumina al hombre y le recuerda siempre que es un ser libre. Pero convertir al Anarquismo en una doctrina política, con más o menos ribetes de contenido social, es una solemne estupidez. El Anarquismo es el motor que impulsa la maquinaria inmensa del cerebro del hombre, de todos los hombres, pero no en la misma medida a todos ellos con la fuerza arrolladora que produce en aquellos cerebros privilegiados, que en todos los campos del saber y del hacer se manifiesta en miles y miles de formas y condiciones. Tampoco el Anarquismo es una religión, con sus decálogos, sus principios y su liturgia; quienes así interpreten al Anarquismo lo desnaturalizan. En cambio, las ideas ácratas impregnando de sus conceptos de la Libertad y autenticidad al hombre y trabajador al mismo tiempo -el Anarcosindicalismo-, le señala el camino para que encuentre las condiciones aptas para defenderse y manumitirse del poder de quienes le explotan. Los trabajadores, en tales condiciones, y practicando el pacto federal entre iguales, respetando al pie de la letra lo que tal pacto conlleva, están en condiciones para administrar, con plena conciencia, lo que les compete como entes que forman parte de la Sociedad y de la cual son los que soportan las más pesadas cargas.

Rudolf Rocker reeditó el presente libro en unos tristes días para el proletariado de este país, recién vencido y sufriendo las condiciones más espantosas de represión que mente humana pueda concebir, pero la autogestión (o colectivización) que fue practicada por los obreros y campesinos afiliados a la CNT y a la UGT, con excelentes resultados, son ejemplos que ya se pueden comprobar en las páginas de la historia de las luchas de la clase trabajadora de España, no hay necesidad de recurrir a muestrarios exteriores. Rudolf Rocker avanza una síntesis de todas aquellas gestas en el presente libro; nos conocía perfectamente y por ello puede adelantar unos juicios justos, pues fue uno de los luchadores del campo libertario que mejor nos analizó a través de aquellas porfías.

[Recomendación] Emma Goldman, una mujer sumamente peligrosa

Documental de Mel Bucklin que gira en torno a la figura de Emma Goldman considerada durante más de treinta años cómo el enemigo público número uno en Estados Unidos, no por cometer actos violentos, sino por utilizar el arma más peligrosa que está a la mano de todo ser humano: la razón.

Con una vida apasionante, Emma Goldman, junto a Alexander Berkman, se encontrará en el ojo del huracán del movimiento anarquista. Célebre anarquista de origen lituano conocida por sus escritos y sus manifiestos radicales, libertarios y feministas, también fue una de las pioneras en la lucha por la emancipación de la mujer.

Título original: Emma Goldman: An exceedingly dangerous woman

Año: 2003

Texto de: Portal OACA

 

[Recomendación] Origen y evolución de la moral (Piotr Kropotkin)

Chantal López y Omar Cortés

Portal OACA

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La elaboración de la edición virtual de la obra que aquí presentamos no fue, para nada, labor sencilla. De hecho su captura y diseño nos llevo prácticamente todo un mes, trabajando, dependiendo de nuestro tiempo disponible, entre dos y cuatro horas diarias. Sin embargo, el valor de esta obra y nuestro inmenso deseo por publicarla, nos llevo a concretizar nuestro sueño.

Una vez más queda en evidencia la enorme utilidad de la Red de Redes en cuanto alternativa para la edición y difusión de textos. Ciertamente, realizar un tiraje de esta obra en papel, representaría una inversión que muy probablemente rebasaría los cien mil pesos, o sea una cantidad cercana a los diez mil dólares americanos, por un tiraje de tres mil ejemplares, y aparte debería contabilizarse el gasto de almacenamiento, puesto que tres mil ejemplares de esta obra con toda seguridad ocupan un espacio considerable. Pero, haciendo uso de la alternativa que representa la Red de Redes, todo se reduce a contar con la debida paciencia, y observar, lo más rigurosamente posible, un método de trabajo continuo, lo que conlleva a que tarde o temprano, el trabajo termina quedando la obra capturada y diseñada.

Para la realización de la presente edición virtual nos hemos basado en la edición publicada por la Editorial Americalee, el 20 de agosto de 1945.

Bien recordamos cuando encontramos el ejemplar que poseemos de esta obra póstuma del gran libertario ruso Pedro Kropotkin. Fue allá por el año de 1973 en la Librería Zaplana que se encontraba ubicada en la ciudad de México, en la calle de San Juan de Letrán (hoy Lázaro Cárdenas) casi esquina con Independencia. La entrada de aquella librería era pequeña, pero adentro era realmente muy grande.

Acostumbrábamos ir con relativa frecuencia a esa librería, porque ahí encontrábamos cada joya que nos hacía brincar de alegría. Con respecto a la obra que aquí presentamos, recordamos haberla encontrado en un estante bastante escondido. El ejemplar se encontraba prácticamente cubierto de polvo. Cuando lo tuvimos en nuestras manos no dudamos ni un segundo y presurosos nos fuimos a pagarlo a la caja.

Posteriormente lo leimos con avidez quedando prácticamente hechizados por su contenido. Durante meses lo comentamos en nuestras charlas con amigos y conocidos, vanagloriándonos de poseer un ejemplar de esta joya.

Después, cuando iniciamos Ediciones Antorcha, pensamos en varias ocasiones editarlo pero, nunca pudimos hacerlo por el altísimo costo que ello representaba, asi que nos quedamos con las ganas y no es sino hasta ahora que, haciendo uso de este maravilloso instrumento de comunicación que es la Red de Redes, podemos llevar a la práctica nuestro viejo sueño de editar esta obra póstuma de Kropotkin que por desgracia quedo inconclusa ya que la muerte le impidió terminarla.

Pensamos que en los tiempos actuales, el recuperar los planteamientos de Pedro Kropotkin sobre la moral, no sólo vale la pena sino que es algo muy necesario para no perdernos en los laberintos interminables del autoritarismo prevaleciente.

Esperamos que esta obra despierte el interés en quien se acerque a hojearla, por adentrarse en un tema de indudable actualidad: la apremiante necesidad de reconstruir los valores morales que dan coherencia y cohesión a nuestra vida en sociedad.

[Recomendación] ¡Ni peones, ni patrones!

Documental sobre la experiencia anarcosindicalista durante la Guerra Civil Española, sobre la revolución social. El ideal de la autogestión fue puesto en práctica por muchos de estos militantes. En grandes zonas de la España republicana se comenzó a vivir en una sociedad en la cual todo el mundo vivía en igualdad de condiciones y nadie explotaba a nadie.

Una de las regiones donde más desarrollo alcanzó esta revolución fue en Aragón. Los habitantes de la comarca del Cinca también colectivizaron la economía bajo el principio de cada uno según sus fuerzas y a cada uno según sus necesidades.

Los protagonistas de la película son mujeres y hombres que viven en la comarca del Cinca. Las personas hablan de sus experiencias de los años treinta y explican lo que significan los ideales revolucionarios. También muestran la importancia de la enseñanza anarquista para la realización de una revolución social y para poder mantener sus ideales durante los cuarenta años de la dictadura franquista.

Portal OACA

 

 

Sobre Chomsky y violencia revolucionaria

El otro día publicaba la traducción de una entrevista que realizaron a Chomsky en Boston. Como pudisteis leer en ella, el famoso profesor y activista defendía que comenzar hay un conflicto armado carece de sentido. Con mucho acierto decía que «si lo que quieres es que te maten en cinco minutos, entonces es una idea estupenda.» Razón no le falta: el Estado controla el monopolio de las armas y, más importante, el monopolio de la gente que las sabe manejar.

No obstante, tras las palabras de Chomsky hay una idea muy diferente sobre la violencia revolucionaria. A lo largo de la entrevista se puede entrever esta idea que no expresa abiertamente, ya sea por despiste, porque no le dio la gana, o porque pensó que se sobreentendía. Cuando dice que la violencia contra un gobierno es legítima en casos muy concretos, Chomsky nos cuenta algo que no nos sorprende: que la violencia contra un gobierno es legítima cuando el gobierno oprime y reprime a la gente. De esta manera, él justifica los atentados contra Hitler por ser el régimen del dictador alemán un claro ejemplo de opresión y represión. Sin embargo, no parece que la democracia burguesa que impera hoy en día en Occidente se le antoje tan opresora ni tan represiva. Pero, ¿acaso no lo es?

Usando la lógica que el mismo Chomsky emplea en la entrevista, vamos a diferencia aquí también entre «seminario de filosofía»—donde los debates sobre cosas no-inmediatas es posible—y «mundo real.» En el seminario de filosofía podemos debatir las formas con las que el Estado burgués controla, unilateralmente, las vidas de las personas que viven dentro de sus fronteras. El Estado hace las leyes, y las leyes dicen qué se puede hacer, qué no se puede hacer, y cómo se debe de haber lo que se puede hacer. A la ecuación sumamos un sistema político que bebe y nutre al mismo al Estado. Y para más inri, también sumamos un sistema económico que sustenta, y de alguna forma dio origen, al Estado burgués.

Así pues, tenemos que millones de personas están paradas en el Estado español. Más de un cuarto de la población, dicen. Las cifras aumentas si solamente tenemos en cuenta a les jóvenes. Las familias que se quedan sin hogar van en aumento. Les niñes que están malnutridos también aumentan. Pero no todo es cosa de la crisis, también hay atrocidades sistémicas. Que les hijes de las familias más adineradas consigan, generación tras generación, un buen puesto en el mercado laboral no es fortuito. Que muches de les hijes de les obreres no lleguen a la universidad tampoco es fortuito. Que la brecha entre riques y pobres aumente decenio tras decenio tampoco es cosa del azar. Total, que tal y como está diseñada la sociedad occidental parece que unes viven bien, y otres muches—muches más—viven mal.

Así que, en teoría y dentro de nuestro seminario de filosofía, tenemos que el sistema funciona de tal manera que la mayor parte de la población está oprimida; condenada a vivir con seiscientos euros al mes; obligada a mantener familias sin un sueldo para comprar comida y refugio. Y es más, cuando esta gente sale a la calle gritando las miserias de les suyes, pidiendo así justicia y dignidad, el Estado saca a desfilar a sus perros guardianes que tan bien saben golpear, disparar, y encarcelar.

¡Anda! Pero si lo pensamos dos veces esto no es meramente un seminario de filosofía. Esto sucede en el Estado español. Esto sucede en el Estado griego, chileno, colombiano, mejicano, estadounidense… Esto sucede allí donde hay Estado. Tenemos los datos del «mundo real.» Tenemos las cifras que las estadística nos da. Tenemos las imágenes de las manifestaciones. Tenemos los testimonios de les reprimides. Tenemos datos empíricos para regalar. Así que lo que funcionaba en la teoría del seminario de filosofía, también ha de funcionar en el mundo real, pues resulta que hay una coincidencia entre hechos y principios.

Así que no nos equivoquemos, por mucho que una persona tan inteligente como Chomsky nos pueda confundir. El Estado alemán bajo el régimen de Hitler era opresor; el Estado burgués de hoy en día también lo es. Y no es cuestión de magnificar. Es cuestión de identificar un binomio bien sencillo: opresor, no-opresor. La moral no debiera aplicarse en términos de magnitud: una violación es igual de grave sean una o dos las personas que cometen la violación. Si decimos que tenemos el derecho de sublevarnos ante una injusticia, entonces no podemos usar distintas varas de medir para aplicar el principio.

Lo que me temo que pasa es que el crecimiento de la clase media en las democracias burguesas ha hecho que pensemos que la opresión y la dominación de clase se haya esfumado por arte de magia. Como el binomio burguesía-proletariado ya no está tan claro—si es que alguna vez lo fue—tendemos a pensar que las cosas son «aceptables.» Pero ni todo lo que reluce es oro, ni toda mejora social conlleva un cambio justo en el sistema en su conjunto.

Con esto no quiero decir que tomemos mañana las armas, ésta es otra cuestión que ha de tratarse de manera diferente. Con este texto apelo a la coherencia de los sistemas morales. Si elementos inadmisibles se pueden encontrar en las sociedades de Louis-Philippe, Hitler, Franco, o quien sea, y decimos que ante esos elementos la gente tiene el derecho de sublevarse, entonces tenemos que mantener la coherencia y aplicar la misma lógica a otras sociedades en las que las formas pueden haber cambiado, pero no los principios de dominación y explotación que subyacen.

Claro, que siempre queda pensar que más de une se contenta con tener un ordenador y un coche para ir al trabajo, y que por ello no piensan cambiar las cosas. Pero ésta también es otra historia.

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