[Recomendación] El hombre y la naturaleza

Nuestra cultura occidental, capitalista, es la cultura del crecimiento, del progreso y del desarrollo. En concreto, del crecimiento económico, del progreso tecnológico y del desarrollo ilimitado; muy alejado todo ello del crecimiento personal, el progreso social y el desarrollo del bienestar que nos prometía la economía. Nuestra cultura, entregada a la fe en la tecnología y el mercado olvida que somos dependientes de los ecosistemas.

Sin ser la denuncia más elaborada ni la reflexión más profunda, este video de apenas unos minutos muestra de manera amena algunas de las agresiones del ser humano contra el mundo y sus habitantes, incluidas las personas. Un relato de agresiones constantes sobre el territorio que nos lleva de manera inexorable al colapso ecológico.

Pero, si todos tenemos tan claro este proceso, ¿Por qué sigue adelante? Por dos obstáculos fundamentales, la inercia del capitalismo (base fundamental de la destrucción ecológica) y los intereses del poder, que basan sus crecientes beneficios en la explotación del medio y de las personas. La vida y el bienestar de todas las personas pasa por acabar con el capitalismo y los grupos beneficiados por este. Ese es el principal objetivo que debemos marcarnos: Construir una sociedad del bienestar en el marco de un socialismo libertario y ecológicamente sostenible.

Enlaces del mes: Diciembre 2014

Un artículo sobre el asesinato de un seguidor del Deportivo de la Coruña perpetrado por un fascista, al respecto de su tratamiento en los medios como una pelea de ultras: «No son iguales los fascistas, racistas y xenofobos que persiguen, amedrentan y apalean inmigrantes, activistas o personas con identidades culturales o nacionales distintas, que jóvenes y aficionados al fútbol comprometidos con sus barrios y comunidades que en muchas ocasiones tienen que enfrentarse a los ataques directos de las bandas fascistas como ocurrió en el Manzanares el domingo pasado. Una sociedad que no discrimina entre fascismo y antifascismo es una sociedad que puede albergar monstruos autoritarios en su seno y desarrollar tendencias políticas neonazis como Amanecer Dorado en Grecia.»

Carlos Taibo hace un llamamiento a la construcción de una organización libertaria, que revierta la dinámica desmovilizadora, que barra las miserias heredadas y permita una intervención realmente transformadora de la realidad social. Esa intervención partirá de la defensa de los espacios de autogestión y el impulso a los ateneos libertarios, anarcosindicatos y demás instancias libertarias organizadas.

Este artículo nos recuerda a Pippi Calzaslargas, icono infantil que se reía de la propiedad privada y las leyes. Todo un ejemplo de autonomía, feminismo y anticapitalismo para una generación.

Un debate en torno a la participación institucional, desde tres visiones libertarias contrapuestas. ¿Es favorable un escenario municipalista para la aportación ideológica y programática de los libertarios? ¿Merece la pena embarcarse en un proyecto de este tipo? ¿Debemos los libertarios permanecer aislados de las dinámicas de organización política? Ante la irrupción de Podemos y el nuevo municipalismo, los libertarios tienen tres opciones: el enfrentamiento, el diálogo y la participación. ¿Qué hacer?

Para el antropólogo anarquista David Graeber lo que está sucediendo en Rojava (Kurdistán) es una verdadera Revolución. Podemos leer en esta entrevista sus palabras gracias a la traducción de alasbarricadas: «Ahí está el autogobierno democrático que tiene todas las formas y atavíos de un estado –parlamento, ministerios, etc.– pero que fue creado para estar cuidadosamente separada de los medios de poder coercitivo. También tienes el TEV-DEM (Movimiento de la Sociedad Democrática), instituciones de democracia directa de-abajo-a-arriba. En última instancia –y esto es clave– las fuerzas de seguridad son responsables ante las estructuras de-abajo-a-arriba y no ante las de-arriba-a-abajo. Uno de los primeros lugares que visitamos fue una academia de policía (Asayiş). Todos tienen que realizar cursos sobre resolución no violenta de conflictos y teoría feminista antes de que se les permita tocar un arma. Los co-directores nos explicaron que su objetivo final es dar a todos los habitantes del país seis semanas de entrenamiento policial, con lo que podrían eliminar la policía en última instancia.» Sobre la falta de apoyo de algunos anarquistas sentencia: Creo que mucha gente en la izquierda internacional, incluyendo a la izquierda anarquista, en realidad no quiere ganar. No se pueden imaginar que pueda darse realmente una revolución y secretamente, ni siquiera la quieren, ya que significaría compartir su club guay con la gente común; ya no serían especiales. Así que de algún modo es bastante útil para distinguir a los verdaderos revolucionarios de los farsantes. Pero los verdaderos revolucionarios se han mantenido firmes.

Sobre los límites del petróleo, el cambio climático y la construcción de alternativas en transición nos hablaban este mes pasado en el periódico anarquista Todo Por Hacer.

En el mes del acuerdo entre Cuba y EEUU, leemos sobre el reencuentro entre Estados capitalistas de distinto signo en La Haine: «Hay que ver lo que sucede con las dinámicas emergentes, resistencias y construcción de formas de vida comunitaria del Buen vivir en general en todo el continente. Las izquierdas saludarán alborozadas el fin del bloqueo, pues están muy necesitadas de referentes e imágenes para disputar ideológica y propagandísticamente los espacios de poder con las derechas, aunque sin tocar el capitalismo como acumulación, pues es de allí que todos sacan dinero para el clientelismo […]La lucha ambiental y de defensa de la naturaleza y la vida serán pisoteados por el incremento del extractivismo, los monocultivos y las edificaciones urbanas, lo que llevará al aumento de las dinámicas de resistencia, en tanto ya es fácil percibir que muchas de esas dinámicas transitan de la lucha a las formas de autoorganización para instalar nuevas relaciones sociales que poco a poco van configurando un mundo nuevo reconstruido desde abajo y por territorios o localidades donde las formas de vida en común van siendo la tónica, a diferencia de las formas de vida de individualidades separadas articuladas por el poder, por los partidos y las ideologías.»

En Faktoria Lila nos hablan sobre el empoderamiento resultante de conocer y realizar los deseos propios: ¿No sería mejor probar a ver qué tal se vive decidiendo, cómo sienta decir “no, eso no me gusta”, “prefiero esto”? Y ver cómo es plantar, en tu territorio, tus propios deseos.

Un análisis, en forma de entrevista, sobre el fantasma de la recuperación económica griega y el posible ascenso al poder de la coalición Syriza.

[Recomendación] Al furgón

Tu piel es oscura: Documentación, documentación, documentación… Es el ensalmo excluyente que escuchan cada día algunas personas, por ser diferentes. ¿Acaso no somos todos diferentes? Unos más altos, otros más bajos; unos nacimos más acá y otros más allá de esa linea que alguien dio en llamar frontera ¿Es ese un motivo para ser detenido? Lo es para las leyes de extranjería, que no entienden de diversidad. Esas leyes (y los que las redactaron) no conocen tampoco el Artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que recoge que toda persona tiene derecho a circular libremente y elegir su residencia en el territorio de un Estado. También a salir de cualquier país, incluso del propio, y poder regresar.

En estos tiempos en que media Europa hace de la xenofobia una bandera política para conquistar el poder, tiene que ser un libro infantil el que nos anime a reflexionar sobre la intolerancia y el racismo, recordándonos que ninguna persona es ilegal. Ese libro es ¡Al furgón!, de la editorial Takatuka, una denuncia divertida de quienes, por sus propios miedos, convierten a todos los demás en sospechosos y prefieren el secuestro frente al respeto y la convivencia.

 

 

Enlaces del mes: Noviembre 2014

El fiscal del caso del asesinato de Michael Brown en Ferguson comunicaba el pasado día 25 la decisión de no presentar cargos contra el policía asesino. Poco después del anuncio se desataban fuertes protestas. Podemos consultar aquí un seguimiento de las mismas.

Cronología de sucesos a raíz de la desaparición de 43 estudiantes en el estado de Guerrero, México. Las protestas continúan y se extienden por todo el mundo.

Nos gobierna Nicolás, caso paradigmático de un gobierno corrupto, capitalista y sin ninguna vergüenza. Un paseo por las cloacas del poder del Estado.

La noticia de la aprobación de la ley de nacionalidad judía en Israel, que margina aún más a la minoría árabe y ratifica el caracter racista y ultrarreligioso del estado israelí.

Se constituye en Roybon, Francia, la nueva Zona a Defender (ZAD): «Fue una concentración habida el pasado 16 de noviembre contra el avance de los trabajos de la construcción del proyecto Center Parcs de Roybon, en Los Chambarans, por la empresa Pierre and Vacances. Aparte de comportar la privatización de un espacio público, la tala del bosque implicaría la degradación de un humedal de la cuenca del Ródano y, en consecuencia, la destrucción de su fauna y flora, como lo expone el informe oficial de la comisión sobre la ley del agua. Detrás del proyecto están intereses económicos (principalmente inmobiliarios y financieros) e intereses políticos departamentales que buscan reforzar su poder.»

Colectivos anarquistas protestan contra la instrumentalización de Puig Antich. En el video de promoción del referendum del 9N se utilizó una fotografía del militante del MIL ejecutado por el franquismo, lo que ha llevado a la creación de una campaña (No votaré por ti) donde se señala a políticos y empresarios de la oligarquía catalana.

Carta de una brigadista argentina que trabaja para la revolución social en el Kurdistán, en el día internacional contra la violencia hacia las mujeres: «Las heroicas combatientes del Kurdistán, junto a sus compañeros varones, resisten desde hace más de 70 días los ataques del Estado Islámico en Kobane. Sus anhelos de libertad e igualdad y su valentía están haciendo retroceder al ISIS, […] están enfrentando la contrarrevolución con uñas y dientes, defendiendo con sus armas la revolución social que protagonizan y las conquistas que han logrado en la lucha por su propia liberación.»

Artículo en El Diario, un estudio sobre el consumo de prostitución femenina entre jóvenes de 18 a 35 años afirma que este sirve a los jóvenes para reafirmar su masculinidad tradicional. Beatriz Ranea, autora del estudio, entra de lleno en el debate sobre la prostitución declarándose abolicionista, pero contraria a las leyes punitivas: «Es un problema de educación sexual y de machismo. Tambien lo es que sobreviva el tópico de la prostitución voluntaria. La prostitución de lujo es un 1 por ciento. Para el resto es voluntaria sólo en la medida en que es la forma que han encontrado para conseguir dinero para sobrevivir.»

Desde el blog de Diagonal La Conquista del Derecho podemos leer una entrada sobre el modelo de barrio gentrificado que se pretende construir en el centro de Madrid sobre las ruinas del Solarpiés.

En el blog Reflexiones desde Anarres una entrada histórica sobre la llegada del anarquismo a la península a través del italiano Giuseppe Fanelli, uno de los fundadores de la I Internacional, y que se reune en 1868 en Madrid con Anselmo Lorenzo para formar la internacional en España. Sobre Anselmo Lorenzo, el abuelo del anarquismo español, podemos encontrar un artículo en el periódico de la FAI Tierra y Libertad conmemorando el 200 aniversario de su muerte. Este artículo nos cuenta un poco más sobre la vida y el trabajo de este tipógrafo anarquista.

 

La dignidad se conquista

Los llamamientos a las jornadas de lucha por la dignidad del 24 al 29 de este mes nos hablan de la dignidad secuestrada para los trabajadores, nos muestran una situación de emergencia social marcada por el paro, el hambre, la exclusión, la corrupción… y menciona especialmente el TTIP, el tratado de libre comercio cuya amenaza silenciosa es precarizar aún más nuestras condiciones de vida. En definitiva, los llamamientos apuntan (y hacen bien) a la catástrofe social y ecológica hacia la que nos dirige el capitalismo.

El manifiesto acaba con un recordatorio de la capacidad de movilización masiva de la convocatoria del 22M, esperanzadora para cientos de miles de personas, y llama a volver a tomar las calles este 29N. Con todo, echo en falta lo más importante, un mensaje positivo que dónde podemos encontrar esa dignidad perdida y, sobre todo, cómo podemos recuperarla.

De sobra sabemos ya que no hay dignidad en el Estado del bienestar que precedió a esta crisis, porque el reverso del bienestar capitalista del que algunos disfrutaron era y será siempre la explotación (del medio y de las personas) y la crisis. La estrategia del consumo y el crecimiento ilimitado para reducir las tensiones sociales siempre acaba dando con sus límites naturales y, cuando eso ocurre, son siempre los engañados (con sus mecanismos de defensa y oposición destruidos) los que se ven obligados a pagar la factura. Si esa es la situación de hoy, no es más que una consecuencia de la de ayer.

El bienestar real es el que toma en cuenta la sostenibilidad con el medio y el desarrollo pleno de todas las personas y pueblos. Dicho bienestar solo puede encontrarse sobre la base de una sociedad libre, solidaria, a escala humana, que devuelva la economía a la política y la política a las plazas, a todas las personas. Porque la dignidad se conquista día a día, con la participación diaria de todos en los asuntos comunes. Las marchas son un faro en la niebla, un ejemplo que nos demuestra que hay un puerto tras años de mar y de tormentas, pero para llegar a caminar sobre tierra firme hacen falta planes de amarre.

¿Tomar las instituciones?

Buscando esa ilusión por el cambio es evidente que buena parte de las esperanzas de los movimientos sociales se han volcado hacia proyectos electorales. Dichos proyectos (esencialmente Podemos y los distintos Ganemos) se promocionan como partidos políticos democráticos, con gran capacidad de decisión en las bases. La realidad de los mismos es variable, pero muchas veces difiere de esta imagen promocional.

Lejos de intentar realizar aquí un análisis de los mismos, sí me gustaría apuntar que en tiempos de desembarco institucional es esencial tener algunas nociones muy claras. No hay transformación posible sin la implicación constante de las personas en la sociedad. Sin organización social autónoma que presione a las instituciones y que, llegado el momento, pueda sustituirlas. El papel de estas organizaciones no puede ser, en ningún caso, ejercer de correa de transmisión de los partidos en las instituciones. Los círculos de militantes de esos partidos políticos que hablan de nuevas formas de hacer política democrática deben ser conscientes de que la dinámica institucional, en su ilusión por alcanzar cumbres más elevadas, tiende a olvidarse de la importancia de los que malvivimos al pie de la montaña. No hay que mirar al futuro, al contrario, es algo que ya está ocurriendo con la estructuración de Podemos.

La lección más importante es que la organización social no debe en ningún caso ponerse al servicio de las tendencias políticas, menos aún de aquellas en el poder. Flaco favor hacen a la democracia y a cualquier causa transformadora los militantes que se entregan de manera ciega a la cúpula directiva de los partidos, defendiéndoles acríticamente.

Más allá de los grupos ciudadanos, son las agrupaciones de trabajadores las que cumplen un papel esencial en la infraestructura autónoma que debe modelar el cambio social. El anarcosindicalismo y las redes de solidaridad deben combinar su acción de manera coordinada para influir en la presión a la patronal y al gobierno. También las asambleas de barrio o centro de estudio tienen que tener su papel: La formación, la organización de aspectos económicos (difusión y apoyo de cooperativas socialistas o grupos de consumo) y la extensión de la resistencia autoorganizada. Por supuesto las cooperativas socialistas, organizadas en redes solidarias de autogestión que minimicen el lucro y atiendan a las necesidades de los usuarios. Es necesario también contar con las organizaciones feministas y ecologistas en la difusión de una conciencia que debe atravesar de manera transversal todos los aspectos de la lucha. Resulta prioritario, en el caso de las primeras, su trabajo en la consecución de una conciencia feminista en la mayoría social, que permita por ejemplo valorizar el trabajo doméstico y de cuidados, así como romper el sesgo de género en su realización. En el caso de las segundas, su oposición a las políticas que nos llevan al colapso ecológico es fundamental para mantener las condiciones materiales de una vida que vaya más allá de la supervivencia.

Espacio Libertario

Es responsabilidad de los libertarios, como revolucionarios, ser un actor más en la movilización anticapitalista. Como parte de la izquierda compartimos la lucha por la dignidad de los oprimidos y, por ello, me alegro de la convocatoria que realiza Espacio Libertario en Madrid. Esta coordinadora de grupos anarquistas madrileños muestra en su comunicado una apuesta decidida por la presión popular desde la organización autónoma, por fuera de las instituciones. Considero acertada su postura, pues ese es el espacio político de los anarquistas: la organización social frente al poder, la construcción de la política del día a día de manera horizontal y federalista.

Necesitamos un proyecto político que no se limite a la deriva voluntarista

Con todo, es también muestra la convocatoria de la debilidad organizativa anarquista. Echo en falta un proyecto político más concreto, más estructurado (que vaya más allá de la mera coordinación de grupos) y con un programa claro para los anarquistas de hoy. Necesitamos un proyecto político que no se limite a la deriva voluntarista de los últimos tiempos, dedicada en el mejor de los casos a secundar regularmente las campañas de otros. Una organización federal, libertaria, cuyas prácticas y objetivos a corto y medio plazo enganche con la voluntad popular de transformación. Con un programa que contemple, por ejemplo, la necesidad de impulsar y coordinar esos espacios de organización social autónoma de los que hablaba en el punto anterior (cooperativas, sindicatos, redes de apoyo…).

Los anarquistas hemos debatido mucho en los últimos años, pero hemos construido muy poco.

[Recomendación] Vecinas Okupas

Partamos de una obviedad: para la gran mayoría ocupar un piso para vivir no es siquiera una posibilidad. Para la inmensa mayoría de la gente entrar por la fuerza en un piso es algo a rechazar, propio de delincuentes. No ha contribuido a mejorar esta situación ciertos comportamientos de quienes utilizan espacios liberados sin ningún tipo de respeto a sus vecinos y evadiendo cualquier responsabilidad. Ejemplos escasos, pero que por negativos se multiplican en su influencia frente a los casos de ocupaciones respetuosas y comprometidas con el cambio social.

Quizá tampoco ayude una actitud y una estética impostada llena de referencias violentas, oscuras… En este texto, la gente de la oficina de vivienda nos da algunas razones más por las que la okupación, además de una posibilidad, puede ser un acto justo y socialmente positivo. Una posibilidad más para cualquiera con sus limitaciones y problemas, como el resto de posibilidades, pero también con su potencial. Por nombrar algunos de estos argumentos:

  • Cuando no están habitados, es mucho más probable que los pisos tengan problemas de humedad y salubridad que cuando tienen habitantes.
  • Cuando los bancos son los dueños de las viviendas –por ejemplo, porque se ha producido una ejecución hipotecaria- estos se niegan a pagar los recibos de la comunidad. En cambio, la mayoría de las personas que okupan una vivienda hacen lo posible por contribuir a estos gastos.
  • La existencia de viviendas vacías que permanecen cerradas mantiene elevados los precios de los alquileres y las hipotecas, ya que todas esas viviendas no salen al mercado. En cambio, cuando existe un movimiento fuerte de okupación, los propietarios de pisos se ven obligados a bajar los precios.

El texto recomendado es este: Vecinas okupas.

También merece la pena recomendar el Manual de Okupación, una guía con consejos para llevar adelante el proyecto de liberar una casa. Que también puede consultarse en la web de la Oficina de Okupación de Madrid. Es de destacar el trabajo de estas personas en la visibilización de la okupación y el intento de generalizarla como una posibilidad más al alcance de cualquiera.

La okupación es, ante todo, una opción política. Ocupar una casa es liberar un inmueble de las dinámicas especulativas del mercado. El espacio deja de ser mercancía y pasa a ser un servicio para la sociedad. En ese sentido, cabe preguntarse ahora de qué modo el movimiento de ocupaciones puede organizarse para ir más allá de lo que es. Pasar de representar una opción personal o limitada a pequeños grupos, para generalizarse y convertirse en una herramienta más en la lucha por una sociedad más justa y más libre, esto es, por un socialismo ecológico y libertario.

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