Los problemas ecológicos son problemas sociales

Autor: Murray Bookchin, traducción y extraído de Red Antihistoria

Lo que define a la ecología social como social es su reconocimiento del hecho de que a menudo es pasado por alto que todos nuestros problemas ecológicos surgen de problemas sociales  profundamente enraizados. Contrariamente, nuestros problemas ecológicos actuales no pueden ser claramente entendidos, mucho menos resueltos, sin lidiar resueltamente con problemas dentro de la sociedad. Para hacer más concreto este punto, los conflictos étnicos, culturales y de género, entre muchos otros yacen en el núcleo de otros problemas ecológicos que enfrentamos hoy en día-aparte, de aquellos  que son producidos por catástrofes naturales.

Si este acercamiento parece un demasiado sociológico para aquellos ambientalistas que identifican el primer problema ecológico como el preservar la vida silvestre, o más ampliamente como asistir a la “Gaia” para alcanzar la “singularidad” planetaria, pueden desear considerar ciertos desarrollos recientes. El enorme derrame de petróleo por parte de un buque de Exxon en  el Estrecho Príncipe William, la extensa deforestación de árboles de secuoya por la Corporación Maxxam, y la propuesta de proyecto de hidroeléctrica James Bay que inundaría vastas áreas de bosque del norte de Quebec, para citar sólo algunos problemas, son recordatorios que el real campo de batalla sobre el que el futuro ecológico del planeta se decidirá es claramente uno social.

De hecho, separar los problemas ecológicos de los sociales – o incluso para minimizar o simbolizar el reconocimiento de su actual relación crucial- sería mal interpretar enormemente las fuentes de la crisis ambiental creciente. En efecto, la forma en que los seres humanos lidian con otros como seres sociales es crucial para dar dirección a la crisis ecológica. Al menos que reconozcamos esto claramente, de seguro fracasaremos al ver que la mentalidad jerárquica y la relación de clase que tan profundamente permea es lo que ha dado origen a la idea de dominar el mundo natural.

Al menos que nos demos cuenta que la presente sociedad de mercado, estructurada alrededor del imperativo brutalmente competitivo de “crece o muere”, es mecanismo  impersonal, auto-operado, tenderemos a culpar falsamente a otro fenómeno –la tecnología como tal o el crecimiento de la población- de los problemas ambientales. Ignoraremos la raíz de la causa, tales como comercio por ganancia, expansión industrial, y la identificación del progreso con el interés corporativo. En corto, tenderemos a enfocarnos en los síntomas de una patología social salvaje en lugar de en la patología en sí, y nuestros esfuerzos serán dirigidos hacia metas limitadas cuyos logros serán más cosméticos que curativos.

Algunas críticas han cuestionado recientemente si la ecología social ha tratado el tema de la espiritualidad en la ecología política adecuadamente, pero la ecología social fue  de hecho entre las primeras de las ecologías contemporáneas en llamar por un cambio en los valores espirituales existentes. Tal cambio sería una transformación de largo alcance de nuestra mentalidad actual de dominación hacia una de complementariedad, una que vea nuestro rol en el mundo natural como creativo, de apoyo, y aprecie profundamente las necesidades de la vida no humana. En la ecología social, una espiritualidad “natural” se centraría en la habilidad de una humanidad despierta para funcionar como agentes morales para disminuir el sufrimiento innecesario, comprometiéndose en la restauración ecológica, y patrocinando una apreciación estética de la evolución natural en toda su fecundad y diversidad.

Así, en su llamado por un esfuerzo colectivo para cambiar la sociedad, la ecología social nunca ha evitado la necesidad de una mentalidad o espiritualidad radicalmente nueva. En 1965, la primer declaración pública que adelanta las ideas de ecología social concluyó con la interjección: “la tendencia de pensamiento que hoy en día organiza diferencias entre los humanos y otros forma de vida a través de líneas jerárquicas de “supremacía o inferioridad” abrirá camino a una visión que lida con la diversidad en una manera ecológica- esto es, de acuerdo con la ética de complementariedad”. En tales éticas, los seres humanos complementarían a los seres no humanos con sus propias capacidades para producir una especie más rica, creativa y capaz de desarrollarse- no como una especie dominante sino una que apoya. Aunque esta ética, expresada a veces como un deseo para la “respiritualidad del mundo natural”, recurre a través de la literatura de la ecología social, no debe confundirse con una teología que eleva  una deidad sobre el mundo natural o incluso que busca descubrir una dentro de ella.  La espiritualidad avanzada por la ecología social es definitivamente naturalista (como no esperaría, dada su relación con la ecología misma, que surge de las ciencias biológicas) más que supernaturalista o panteísta.

El esfuerzo en algunos cuartos del movimiento ecológico de priorizar la necesidad de desarrollar una “eco-espiritualidad” panteísta sobre la necesidad de atender factores sociales (que de hecho erosionan todas las formas de espiritualidad) eleva una seria de preguntas acerca de su habilidad para agarrarse a la realidad. En un momento en que un mecanismo de ceguera social, el mercado, convierte suelo en arena, cubriendo suelo fértil con concreto, envenenando agua y aire, y produciendo cambios climáticos y atmosféricos, no podemos ignorar el impacto que una sociedad de clases y jerárquicas tiene sobre el mundo natural. Debemos enfrentar el hecho de que el crecimiento económico, las opresiones de género, y dominación étnica- por no hablar de los intereses corporativos , de estado, y burocráticos – son mucho más capaces de dar forma al futuro del mundo natural de lo que son las formas privadas de auto-regeneración. Estas formas de dominación deben ser confrontadas por la acción colectiva y por un gran movimiento social que rete los recursos sociales de la crisis ecológica, no simplemente a través de formas personalistas de consumo e inversión que suelen darse bajo el nombre de “capitalismo verde”. La presente sociedad altamente absorbente está muy ansiosa de encontrar nuevos medios de engrandecimiento comercial y agregar verborrea ecológica a sus anuncios y esfuerzos de relaciones comerciales.

Este artículo se publicó originalmente en Michael Zimmerman, ed., Environmental Philosophy: From Animal Rights to Radical Ecology (Englewood Cliffs, N.J.: Prentice Hall, 1993) y fue levemente revisado para su publicación en Climate and Capitalism

Traducido para Antihistoria por la Dra. Carolina L. Vergara

Adiós 2020

Foto: Wuhan

Sin lugar a dudas, el 2020 es el año en el cual han pasado muchos eventos surrealistas y seguramente me deje muchas cosas en el tintero. Igualmente, es un año lleno de acontecimientos que contar, unos de tinte más apocalíptico, otros más late capitalism y otros… late pandemia. Pero vamos a lo relevante: a nivel político-social, durante este año se ha puesto más en evidencia la incapacidad del sistema capitalista para gestionar pandemias, la multipolaridad de la geopolítica mundial, donde las relaciones internacionales cambiaron principalmente en base a la gestión de la pandemia y la carrera por desarrollar y producir la vacuna contra el Covid-19. Tras el confinamiento, la oleada de protestas sociales volvieron en muchas partes del mundo que ya va ligado a la crisis económica y sanitaria globales.

Enero del 2020 ha comenzado fuerte a causa un misil lanzado por EEUU que acabó con la vida del comandante iraní

Barcelona. Foto de Lorena Sopena

Passeig de Gràcia, Barcelona. Foto de Lorena Sopena

En abril muchas ciudades del mundo seguían cerradas. Las fotos de calles desiertas dejaban una estampa singular pero a la vez fue un respiro para el medio ambiente. Las nieblas grises de contaminación desaparecieron y por fin veían el cielo azul. Por una vez mucha gente se dio cuenta de que la paralización de la economía era necesaria para la recuperación del medio ambiente y del destrozo que estaba causando el sistema capitalista. Además de ésto, el sistema capitalista se mostraba incapaz de hacer frente a una pandemia pues no solo se incrementaron las desigualdades de clase, sino que nos estábamos debatiendo entre no hundir la economía y poner en riesgo las vidas de la clase trabajadora al tener que verse obligados a ir al trabajo. También se puso en evidencia la necesidad de reforzar la Sanidad pública y universal, que durante estos tiempos los y las sanitarias vieron incrementarse su carga de trabajo mientras los hospitales se saturaban excepto la privada. No obstante, en estos momentos de confinamiento también surgieron muchas iniciativas basadas en el apoyo mutuo vecinal que permitieron la supervivencia de las personas de riesgo. Cabe especial mención EEUU bajo la administración Trump, que ante un sistema sanitario privado, los tratamientos del Covid costaban facturas desorbitadas y priorizaron la continuidad de la actividad económica frente a la lucha contra la pandemia, haciendo que la cifra de contagios se dispare superando el millón. Le siguieron ejemplo también Brasil y Colombia.

Durante la pandemia, China comenzaba a donar material sanitario hacia muchos países dando ejemplo de solidaridad, mientras las comunidades chinas alrededor del mundo sufrían racismo por parte de las personas nativas del país donde se encontraban dichas comunidades. A partir de entonces, China comenzaba a ganar importancia como bloque geopolítico dentro de las relaciones internacionales, siendo además un país que ya comenzaba a controlar los contagios. Wuhan sería de las ciudades que se desconfinaron a principios de abril tras 11 semanas de estricto confinamiento y terminando el 2020 celebrando el año nuevo en las calles mientras el resto de ciudades del mundo lo festejaban en casa.

Tras el desconfinamiento, en España la industria quedó tocada por la crisis, y ante el anuncio del cierre de las plantas de Nissan en Barcelona amenazando la destrucción de unos 3000 empleos directos, la plantilla respondió con una huelga indefinida y numerosas protestas por la capital y alrededores. Finalmente, consiguieron llegar a un acuerdo que prorrogará el cierre. Siguiendo con la tónica, unos meses después veríamos la huelga en Saint Gobain, Alumalsa y Alcoa. Llega el verano y con él muchos países levantaron el confinamiento. Fue también el momento en que comenzaron a activarse las calles, sobre todo en las Américas. El asesinato de George Floyd a manos de un policía blanco el 25 de mayo en Minneapolis desató una oleada fuerte de protestas contra los asesinatos racistas de la policía estadounidense. El movimiento Black Lives Matter volvió a ser un actor social relevante en las revueltas que escalaron en fuertes disturbios y manifestaciones masivas, llegando en algunos sitios a declararse comunas autónomas y poner sobre la mesa el desmantelamiento de la policía, dejando las tareas de seguridad en manos de las comunidades residentes. Las protestas antirracistas y decoloniales se replicaron también alrededor del mundo y en varias ciudades los y las manifestantes tumbaron estatuas que representaban colonos y esclavistas europeos. En Bolivia, se desencadena una oleada de protestas contra el MAS iniciada por sectores golpistas del Ejército, llevando a que Evo Morales tenga que salir del país y del gobierno. Tras las protestas que unieron el descontento por las demandas insatisfechas y la convocatoria de elecciones, vuelve a ganar el MAS y acaba siendo presidente Luis Arce en octubre.

En el Mediterráneo, en Beirut explotó un almacén del puerto, que en un principio dijeron que fueron de fuegos artificiales, pero más tarde se descubrió que eran toneladas de nitrato de amonio de un carguero que no estaba en condiciones de navegar y fue almacenado (otras fuentes apuntaban a que fueron explosivos de uso militar). No se determinaron las causas de la explosión. La onda expansiva causó grandes daños materiales y humanos, agravando la crisis que estaba ya sufriendo el Líbano. En el Estado español se produjo otra explosión de menor magnitud en una planta petroquímica en Tarragona. Turquía entra en las aguas de Grecia con buques para hacer prospecciones petroleras sin previa autorización del Estado griego, provocando un conflicto diplomático.

En septiembre, Azerbaijan inicia una ofensiva contra Armenia para reclamar Nagorno-Karabakh, un territorio históricamente en disputa. Durante este conflicto armado, Turquía contrató mercenarios del ISIS para luchar en el bando de Azerbaijan, quienes terminaron en algo más de un mes ganarle la disputa a Armenia. Llegado octubre, el rebrote del coronavirus hace que los gobiernos tengan que sacar nuevas medidas restrictivas, de por sí ya contradictorias e insuficientes. Parecía llegar de nuevo el día de la marmota y se temió que volviesen las avalanchas para llevarse el papel higiénico de los supermercados ante un posible confinamiento que finalmente no llegó a decretarse, quedando solo en restricciones a la movilidad y un toque de queda.

Este año también coincidía con las elecciones de EEUU, el cual Trump había sido derrotado en las urnas por el candidato demócrata Joe Biden en una coyuntura de protestas antirracistas, la crisis sanitaria y ecoonómica. En los inicios del mes de noviembre pero en Polonia, las protestas masivas alrededor del país consiguieron que se retrasase la prohibición del aborto. Una mirada hacia el norte de África, Marruecos inicia de nuevo una ofensiva contra el Frente Polisario en el Sáhara Occidental. A finales de noviembre y principios de diciembre, en Francia se desataron fuertes protestas contra la Ley de Seguridad Global, una ley equivalente a la Ley Mordaza española. Los disturbios y la organización social finalmente consiguieron que el gobierno de Macron dé marcha atrás completamente dicha ley. Finalmente, antes de acabar el año, comienzan a llegar las primeras vacunas al mercado como la Sputnik y la Pfizer junto con las campañas de vacunación. Este acontecimiento coincide con la llegada de una nueva cepa del Sars-Cov2 en el Reino Unido, una mutación que según fuentes oficiales hará que el virus sea más contagioso aunque no varíe con respecto a la inmunidad generada por las vacunas.

Unos apuntes finales

A nivel social durante este período, comenzaron a proliferar las teorías de la conspiración a los que la prensa comenzaron a catalogarlos como negacionistas. Las especulaciones sobre control social por una supuesta élite global a través de una pandemia planificada, la farsa del coronavirus, el uso de mascarillas obligatorias, la tecnología 5G y las vacunas comenzaron a ganar popularidad entre la población bajo premisas pseudo-científicas. Nunca antes se extendieron tanto estas teorías desde los grandes atentados de Al Qaeda el 11S, el 7J y el 11M, ya que comenzaron a organizar manifestaciones tras el confinamiento, en algunas situaciones rozando el límite del delito contra la salud pública. En esos entornos hay vinculación con la ultraderecha pro-Trump ya que era un espacio donde poder influenciar a la población introduciendo un discurso pseudo-revolucionario con un fondo reaccionario, en los cuales vimos cómo sectores de derechas se escudaban en estos discursos para provocar altercados en algunas ciudades españolas, juntándose además con hosteleros y ocio nocturno.

No obstante, hablando de la coyuntura en el Estado español, paralelamente salieron campañas de medidas sociales en la gestión de la pandemia bajo el Plan de Choque Social que consistía en una serie de reivindicaciones como moratorias de alquileres e hipotecas, el fin de los desahucios, la defensa y refuerzo de los servicios públicos en especial la Sanidad, defensa del empleo, refuerzo del transporte público, facilidades para el teletrabajo, etc. No tuvieron tanto éxito como se esperaba y aun así se dieron movilizaciones, siendo además una opción acertada ante la paralización de acciones y movilizaciones a causa del confinamiento. De los pocos sectores en lucha que estarían activos después del confinamient en el Estado español, encontramos las redes de apoyo mutuo, el movimiento por la vivienda y algo desde el sindicalismo alternativo. La vivienda era un tema que siempre ha estado sobre la mesa, ya que tras una campaña intensa contra las okupaciones, volvieron de nuevo los desahucios, que agravaron aún más las situaciones de muchas familias trabajadoras al ignorar la situación del Estado de Alarma. Ésto nos indica que a pesar de la pandemia no hemos de desmovilizarnos, pues la crisis sanitaria no debe ser excusa para que nos quedemos en casa mientras continúan recortando libertades y cargando las consecuencias de la crisis económica capitalista sobre la clase trabajadora.

Homenaje a David Graeber. Rojava Information Center

Antes de terminar, me gustaría dedicar en este párrafo una pequeña efemérides 2020. Este pasado año nos han dejado personas importantes del anarquismo: David Graeber (2 de septiembre), antropólogo, autor de «Bullshit jobs» y «The First 5000 Years Of Debt«, anarquista en el movimiento Occupy Wall Street, gran amigo del movimiento kurdo y defensor de la revolución social de Rojava. Lucio Urtubia (18 julio), albañil, anarquista y estafador (en el buen sentido). Consiguió burlar el régimen franquista emitiendo documentos falsos para pasar la frontera con Francia y puso de rodillas al Chase City Bank con la emisión de cheques falsos, que tras conseguir un rescate, compró una casa en París a la que llamó la Casa Louise Michel, abierta para el pueblo. No llegó a pasar un año en la cárcel (aun en el tiempo que estuvo, seguían emitiéndose los cheques falsos) y su imprenta clandestina jamás fue descubierta. Stuart Christie (15 agosto), anarquista escocés conocido por el intento de atentado contra Franco en julio de 1964 con explosivos plásticos. Tras la cárcel y de vuelta a UK, participó en la Anarchist Black Cross.

Buenos Aires. Twitter

Despedimos este año con la legalización del aborto en Argentina. El 30 de diciembre en Argentina el movimiento feminista celebraba la aprobación por parte del Senado la ley del aborto. ‘Es ley’ gritaban las feministas, un logro histórico conquistado a través de las luchas en las calles y campañas constantes. La importancia de esta ley pondrá fin a los abortos clandestinos ya que son la principal causa de mortalidad materna en el país. De ahora en adelante, las mujeres que han sufrido violaciones y, por consiguiente, embarazos no deseados podrán tener un aborto legal, seguro y gratuito, sin tener que jugarse la vida en abortos clandestinos. No obstante, el movimiento feminista del país declara que no termina aquí, sino que continuarán luchando por objetivos más ambiciosos. Toda victoria popular debe inspirar al resto del mundo a continuar las luchas en las calles y desde abajo. Ninguna conquista social se nos ha dado al pueblo por las buenas, sino que son fruto de una lucha incansable con un proyecto político y objetivos sobre la mesa.

Damos entonces el adiós al 2020, un año nefasto para muchas personas. Pero no olvidemos que del 2020 se sale con el tiempo, y que del capitalismo se sale construyendo el socialismo libertario. Por tanto, este 2021 toca activar un nuevo ciclo de luchas sociales.

[Reseña] Fanzine: Negras Tormentas. Testimonios para el anarquismo juvenil

Desde hacía poco años, habíamos sentido un cierto vacío político en lo que respecta a organizaciones juveniles de tendencia libertaria. Vacío que poco a poco se está rellenando a raíz de experiencias organizativas recientes, como por ejemplo Batzac y las JJLL de Mallorca, sin desmerecer a las JJLL de Valencia o la FEL, estas últimas más veteranas así como aquellas que por desgracia no sobrevivieron como las JJLL de La Rioja. En este Fanzine encontramos experiencias muy importantes de la militancia que pertenece a una generación de clase trabajadora que vimos cómo las promesas de una vida estable y con muchas oportunidades se desmoronaban con la crisis al llegar a la etapa adulta. Y también afectará a la siguiente, aquella que vivió la crisis en la adolescencia y la que habrá vivido cómo la policía los echaba de casa.

El papel de las organizaciones juveniles será la de dotar de estructuras y referentes para los problemas cotidianos que encontramos la juventud de clase trabajadora a la hora de enfrentar nuestra etapa adulta, donde podamos encontrar un espacio para expresar nuestras inquietudes, encontrar apoyo mutuo y alternativas. La importancia de las juveniles radica en ser la primera toma de contacto con la militancia entre la juventud que comienza a politizarse, así como servir de escuela de militantes tanto en el plano teórico-político como en la acción social.

Ahora más que nunca se hace necesaria la organización de la juventud, no solo de la libertaria, sino de toda nuestra generación y dejar el relevo para las venideras. Nos ha tocado vivir una crisis que se va a agravar con la pandemina y hemos de responder como sujeto político y de clase. Algunas de éstas juveniles parten de experiencias anteriores, otras, parten prácticamente de cero. Durante éstos tiempos, hemos tenido fallos y aciertos pero en general hemos vivido experiencias enriquecedoras y positivas. Sin duda es un camino que debemos construir y con ello, contribuir a un proyecto político más amplio en conjunto con las organizaciones adultas.

Sin más y con una humilde propuesta personal, comenzar a organizar encuentros de línea política para poner en común experiencias y análisis de coyuntura, y debatir sobre objetivos, estrategias, tácticas y acciones entre las diferentes organizaciones, y si los tiempos lo permiten, a la vez aprender mutuamente en la convivencia. Podéis descargar el Fanzine aquí.

Entrevista a Lucha Anarquista, colectivo combatiendo en Rojava

Entrevista hecha por la FAU que se puede leer aquí, de la cual hacemos difusión desde nuestra plataforma

1) Desde América Latina venimos siguiendo con atención y especial interés lo que acontece en Rojava y Siria. En primer lugar, ¿podrían explicar la conformación del Batallón de compañeros libertarios y sus vínculos con la resistencia kurda?

Desde el inicio de la revolución de Rojava, especialmente a partir de 2015 tras la resistencia de Kobane, brigadistas internacionales han acudido para hacer frente al Daesh (ISIS) y defender la revolución. En los primeros años la mayoria de brigadistas internacionales llegaban en coordinación con las YPG y las YPJ, las milicias de autodefensa kurdas. Dado el caracter antiestatista del proyecto politico de Rojava, anarquistas de distintos continentes nos sumamos a la lucha y a la defensa de la revolución, a menudo llegando de forma dispersa y desorganizada. En 2015, además de internacionalistas en las YPG y las YPJ se organiza el IFB (International Freedom Batallion), integrando a brigadistas de organizaciones revolucionarias turcas junto con otros militantes internacionalistas. Dentro del IFB se conforma una primera brigada anarquista bajo el nombre de IRPGF (International Revolutionary People Guerrilla Forces), que opera durante aproximadamente un año durante las operaciones de Tabqa y Raqqa.

Têkoşîna Anarşîst (Lucha Anarquista) nace a finales de 2017 después de la liberación de Raqqa. Buscamos no sólo participar en la lucha contra el Daesh, sino también aprender del movimiento de libertación de Kurdistán y construir puentes con movimientos libertarios de todo el mundo. Como anarquistas, vemos la importancia de tomar las armas contra el despotismo teocrático del Estado islámico, pero también contra la opresión fascista del Estado turco, el Estado sirio, las diversas potencias imperialistas y los innumerables grupos fundamentalistas islámicos que luchan en Siria. La realidad de la guerra es muy compleja, y a veces nos sumerge en un mar de contradicciones sobre nuestro papel aquí. Los conflictos interétnicos e interreligiosos convergen con una guerra de poder de las potencias regionales y geopolíticas, en la que las influencias imperialistas y coloniales marcan el ritmo de un Oriente Medio bañado en sangre y petróleo. Pero la resistencia kurda es un ejemplo emblemático de organización revolucionaria, y el proyecto social y político de Rojava es ciertamente inspirador. Después de algunos años trabajando aquí hemos visto los lados buenos y también los lados malos de la revolución, y nuestro compromiso con esta se basa en un marco de internacionalismo y solidaridad critica.

La puesta en práctica del confederalismo democrático, una sociedad sin estado basada en la liberación de la mujer, la ecología y la democracia directa, es un ejemplo para quienes creemos en un mundo libre de capitalismo y patriarcado. Esto es lo que nos llevó a Rojava, pero ¿Y ahora qué? Un gran número de internacionalistas que vienen a Rojava, participan en la defensa de la revolución durante unos meses y luego regresan a sus vidas anteriores. ¿Es eso lo que queremos? ¿Es esta nuestra idea de solidaridad internacionalista? No, queremos algo más. Para entender mejor lo que buscamos estudiamos sobre la historia del internacionalismo, pero en lugar de fijarnos en la estructura centralizada de la tercera internacional preferimos inspirarnos en la lucha anticolonial de la Conferencia Tricontinental. Revolucionarios como Almícar Cabral de Guinea-Bissau, Ben Barka de Marruecos o Che Guevara de Argentina, se unieron para, en palabras de Franz Fanon «resistir junto a los miserables de la tierra para crear un mundo de seres humanos». Sus perspectivas sobre la solidaridad internacional eran muy claras: «No se trata de desear el éxito al agredido, sino de correr su misma suerte; acompañarlo a la muerte o a la victoria». Entonces hablaban de crear 2, 3, muchos vietnamitas, ahora hablamos de crear 2, 3, muchas Rojavas, muchas Barbachas, muchas Chiapas.

Tekoşîna Anarşîst no es simplemente un grupo anarquista en Siria o en Kurdistán, nuestra existencia está condicionada por la lucha y el proceso revolucionario de Rojava. La opresión que sufre el pueblo kurdo es otro ejemplo de la dinámica colonial que sufren los pueblos indígenas, pueblos con culturas y raíces ancestrales que se ven amenazados por la hegemonía capitalista. Como internacionalistas, también es nuestro deber estudiar y comprender las formas en que las potencias imperialistas ejercen la opresión sobre los países del Sur global. Luchábamos contra la opresión en nuestros hogares y ahora continuamos la lucha aquí. Vinimos a Rojava respondiendo a la llamada de solidaridad internacional, y por eso nuestra prioridad es entender las necesidades de la gente y la dinámica del movimiento revolucionario local. En el pasado habíamos trabajado en coordinación con el IFB (International Freedom Batalion), pero hoy somos una organización autónoma integrada en las Fuerzas Democráticas Sirias, junto con kurdos, árabes, asirios y otros internacionales que luchan por una Siria democrática, ecológica y libre de la opresión patriarcal.

2) ¿Cuáles son sus principales diferencias con el PKK y sus grupos armados?

El PKK es un partido revolucionario creado en respuesta a la opresión que sufre el pueblo kurdo. Tekoşina Anarşist es un colectivo creado para apoyar y aprender de la revolución de Rojava. Esta realidad conlleva un gran numero de diferencias en relación con el tamaño de la organización, los objetivos, las dinamicas internas, la proyección a futuro, las tácticas, las estategias.

El PKK fue fundado hace más de 40 años como movmiento de liberación nacional con prespectiva internacionalista, conformandose como un movimiento anticolonial en Oriente Medio. Su lucha por la liberación nacional ha permitido a este partido, que nació con una orientación marxista-leninista-maoista, evaluar sus logros y sus errores y reconfigurar sus objetivos y su paradigma político. «El cambio de paradigma, motivado en gran medida por el movimiento de mujeres kurdas»El nuevo paradigma propuesto por Abdullah Öcalan se nutre de prespectivas libertarias, posicionandose contra el modelo de estado-nación, contra el patriarcado y contra el ecocidio que producen el capitalismo y el sistema tecno-industrial. Frente a esto, el nuevo paradigma apuesta por modelos de democracia directa, con comunas y cooperativas como base social. Prioriza la liberación de la mujer como base de la transformación social a través de la organización autónoma de las mujeres. Está comprometido con una perspectiva ecológica y una reconexión con la naturaleza, reconstruyendo un modelo de vida acorde con los demás seres vivos de este planeta.

«El cambio de paradigma, motivado en gran medida por el movimiento de mujeres kurdas»

También sus prespectivas sobre la violencia son distintas a las de sus origenes maoistas, donde la violencia revolucionaria era concevida como un objetivo en si mismo. El cambio de paradigma, motivado en gran medida por el movimiento de mujeres kurdas, reorientó el analisis alrededor del concepto de autodefensa. Las dinamicas patriarcales y coloniales de los Estados, que basan su existencia en la dominación mediante la guerra, el genocidio y el esclavismo, se han encontrado siempre con la resistencia de aquellos a quienes buscaban someter. Las sociedades que han vivido una vida libre, no pueden aceptar la dominación de los sistemas centralizados, y es por eso que toda sociedad, todo ser vivo, necesita asegurar sus sistemas de autodefensa.

Como anarquistas, como revolucionarias, concordamos con esta visión, con este horizonte politico y social. El ecologismo, el feminismo, el comunalismo o el confederalismo no son desconocidos para el anarquismo, bien al contrario. Tampoco la lucha amada lo es, y en Rojava hemos tenido que defendernos con todos los medios a nuestro alcance contra el fascismo teocratico del Estado islamico y de la invasión del Estado fascista turco. En momentos de guerra, hemos luchado codo a codo con las YPG, las YPJ, con guerrilleras y guerrilleros del PKK, con militantes de otros partidos revolucionarios turcos, con otros internacionalistas de distintas ideologias, con kurdos, con arabes, con assirios. Cuando el enemigo dispara, cuando las bombas caen, quien está en nuestro lado de la trinchera es compa, es heval, y las diferencias ideológicas no pesan tanto como la pasión por defender la revolución, la pasión por construir una sociedad libre. Pero sin duda hay diferencias ideologicas que, cuando no llueven las balas y los morteros, nos llevan a debates y reflexiones que influyen en nuestra forma de pensar la revolución y de entender el anarquismo. Las diferencias que discutieron Marx y Bakunin, entre muchos otros, en los congresos de la primera internacional de trabajadores, son aún a dia de hoy fuente de conflicto. Pero es precisamente este conflicto lo que nos ayuda a reflexionar, a aprender, a seguir creciendo.

Respondiendo a la pregunta en cuestión, las principales diferencias que hemos encontrado son, por un lado organizativas, y por otro ideológicas. A nivel organizativo, priorizamos la descentralización y la distribución de tareas, responsabilidades y liderazgos, evitando deliberadamente la creación de un comité central o una institución autoritaria. Sabemos que las estructuras militares se ven siempre condicionadas por una organización jeraquica y una cadena de mandos, y en algunos aspectos hemos tenido que adaptar nuestra estructura a las necesidades militares. Pero a diferencia de otras fuerzas, ponemos especial atención en funcionar de forma inclusiva y horizontal, fomentando responsabilidades y liderazgos rotativos. El aprendizaje colectivo, la confianza y el apoyo mutuo, pero por encima de todo el deseo de una vida libre, son la base de nuestro trabajo y proyecto político.

A nivel ideológico, las diferencias pueden ser más complejas. La más relevante es quizás nuestro firme apoyo a las luchas LGBT+, que en el movimiento de liberación kurdo no cuentan con un apoyo tan determinado. Sin duda hay corrientes que trabajan en la misma dirección, y las prespectivas del movimiento de mujeres kurdas que se enmarca en la jineolojî tienen un horizonte político donde podemos coincidir. Ellas mismas estan cuestionando y reflexionando el aparente esencialismo de este movimiento, abriendo la puerta a una comprensión más extendida de mujer

más próxima a las teorias queer, aunque todavía de forma minoritaria. También el pragmátismo de este movimiento nos lleva a veces a contradicciones ideológicas, sobretodo en aspectos relacionados con la propiedad. En Rojava hay iniciativas comunales y prespectivas de propiedad colectiva, pero la realidad capitalista de la propiedad privada sigue presente en la sociedad, sin grandes esfuerzos por cambiar esta realidad. Dentro de los movimientos revolucionarios, la propiedad es en gran medida colectiva, y la vida comunal que se fomenta cuenta con una clara orientación socialista, pero a veces es dificil que estas ideas lleguen a la mayoria de la población.

Mirándolo desde una prespectiva más amplia, si pensamos no solo en nuestra organización pero en el anarquismo de forma más general, vemos grandes contradicciones con la deriva individualista que vive el movimiento anti-autoritario en las ultimas décadas. Têkoşîna Anarşîst matniene su compromiso con una lucha colectiva que escape la logica individual y el pensamiento liberal, en sintonia con las tendencias del anarquismo social, pero sin dejar de reflexionar el papel del individuo en la sociedad. Sabemos muy bien que cuando las ordenes son impuestas de arriba a abajo, sin respetar las decisiones colectivas o sin escuchar las voces minoritarias, se genera coerción en el individuo. Por el otro lado, cuando el individuo no actua acorde a los objetivos comunes de un movimiento, este deslegitima la organización y la lucha colectiva. Otro debate de gran relevancia entre el anarquismo tradicional y las ideas de confederalismo democrático es la influencia del positivismo y el racionalismo. A menudo el anarquismo ha visto la ciencia y a la razón, que se resignificaron con con la llamada “ilustración”, como el unico camino para lograr una sociedad libre. Aquí se pone en cuestión esta premisa, buscando prestar especial atención a formas de entender el mundo y la sociedad que escapen del pensamiento colonial europeo, con especial atención a las mitología y los conocimientos ancestrales. Estas prespectivas son importante a la hora de aprender de los movimentos indigenas, repensando nuestro lugar y nuestra relación con la naturaleza, con la civilización y con la vida misma.

Evaluar estas ideas, estos parecidos y diferencias que hemos encontrado con nuestros movimientos y la realidad de Rojava, nos han llevado a priorizar dos objetivos. Primero el desarrollo de personalidades militantes, trabajando para deconstruir la influencia patriarcal y capitalista que tenemos interiorizada. Segundo la necesidad de consensuar estándares organizativobasados en la responsabilidad y el compromiso, en harmonia con la voluntad de las y los militantes pero también con las necesidades de nuestra organización. Y a pesar de que estos objetivos se desarrollen de formas distintas a como lo puede hacer el PKK, las metodologias que apendemos aquí nos son de gran ayudad. Los procesos de tekmil, plataforma, critica y autocritica, son sin duda un cabo de guia para crecer y desarrollarnos como personas y organizaciones revolucionarias, pero queremos también estudiar y aprender de la historia y los movimientos anarquistas y revolucionarios de todo el mundo.

3) ¿Cómo analizan el proceso de construcción del Confederalismo Democrático? ¿Cuál es su participación en esta construcción?

La construcción del confederalismo democrático es sin duda más visible en Rojava, pero no puede desconectarse del resto de Kurdistan. En los ultimos años las ideas de este paradigma político se han puesto en practica a gran escala en Rojava, pero debemos tener en cuenta también otros territorios como el campo de Mexmur o la también reciente zona autonoma de Sengal en Basur, en la fronteras de Iraq. También los desarrollos políticos en Rojhilat, en las fronteras del Estado de Iran, pero sobretodo en Bakur, en las fronteras del Estado turco. Es necesario tener en cuenta las cuatro partes en que Kurdistan se encuentra dividido a dia de hoy para entender por qué el movimiento kurdo se orienta hacia una solución anti-estatista.

A la hora de analizar su construcción, es imprescindible referirnos al trabajo ideológico de Abdulah Öcalan y su “Manifesto por una sociedad democrática”. A diferencia de otras propuestas políticas, el confederalismo democrático no se limita a describir una utópica sociedad libre de opresión, sino que abre un dialogo de preguntas y respuestas sobre cómo transformar la sociedad actual y cómo realizar este modelo utópico al que aspiramos. Cómo queremos vivir, cómo queremos relacionarnos, cómo queremos luchar, son importantes preguntas a la hora de construir una sociedad revolucionaria. Las respuestas que esboza Öcalan no son facilmente resumibles en unos pocos párrafos, pero es importante entender algunos de los conceptos que nombra para transmitir sus ideas, para plantear la transición de la modernidad capitalista a la modernidad democrática. Esta modernidad democrática, como hemos comentado, se basa en la liberación de la mujer, la ecologia y la democracia sin estado.

Esta progresión ideológica muestra similitudes con otros procesos revolucionarios como el movimiento zapatista, movimiento insurgente en las montañas del sur-este mexicano. Ambos movimiento nacen con un marco maoista pero se reorienta hacia un socialismo libertario, ambos crecen y encuentran refugio en las montañas, ambos son herederos de un pueblo con origenes ancestrales, ambos cuentan con un fuerte movimiento autónomo de mujeres, ambos son un ejemplo para movimientos anticapitalistas del mundo entero. El confederalismo democrático no es una ideologia nueva, es una forma de entender la sociedad y la civilización que nos inspira a la hora de construirnos como movimientos revolucionarios, a la hora de tomar un compromiso con nuestras ideas y avanzar con pasos determinados hacia una sociedad más justa.

A la hora de llevar estas ideas a la practica en Rojava, el proceso ha sido enormemente influenciado por la guerra de Siria. A su vez ha sido la guerra la que ha hecho posible la revolución, permitido la radical transformación social necesaria para sentar las bases de este modelo político. En 2012 las YPG/YPJ, por aquel entonces milicias populares mal armadas, expulsan los soldados y burocratas del Estado sirio sin apenas tener que disparar unas pocas balas. A la vez combaten acarnizadamente contra los grupos islamistas como al-Nusra y luego el Estado Islámico. Tras la liberación de kobane del asedio del daesh en 2015, las YPG/YPJ se expanden y lideran la coalición militar de las Fuerzas Democaráticas Sirias (SDF por sus siglas en inglés), y para la liberación de Raqqa en 2017 las SDF son prácticamente una fuerza militar regular, entrenada y equipada a nivel semi-profesional.

Estos desarrollos militares van acompañados de un proceso transformación social en base a las ideas del confederalismo democrático, con la creación de comunas, cooperativas, centros de mujeres, comites de justicia, academias, programas escolares en kurdo, centros culturales, etc. Las instituciones sociales como el TEV-DEM (Tevgera Democratic – movimiento democrático) junto con el trabajo político del PYD (Partiya Yekineyen Democratic – Partido de la Unidad Democratica) y otros partidos políticos y movimientos sociales, se coordinan para la creación de la Administración Autónoma, organizada al principio en 3 cantones (Afrin, Kobane, Cizire). Vemos así la voulntad de gestionar el territorio en base a la organización local, basado en un modelo municipalista, sin buscar la centralización de un modelo estatal.

Ninguna revolución es un proceso fácil, y a pesar de las criticas que podamos tener sobre lo acertado o no de ciertas decisiones, sin duda el proceso que vive Rojava en los 8 años que dura la revolución es admirable. Una vez más, se hace dificil resumir todo lo que sucede en unos pocos párrafos, pero cabe destacar el increible desarrollo de la situación que viven las mujeres y el papel que juegan las YPJ en este proceso. Las mujeres en Siria, como todas las mujerees del mundo, sufren la violencia y opresión de sistemas patriarcales, pero a partir de 2014 se ven especialmente amenazadas por el fascismo teocrático del Estado Islámico. Daesh es sin duda un exemplo parádigmatico del patriarcado más brutal y sangriento, con miles de mujeres capturadas y vendidas como esclavas sexuales. En palabras de la combatiente del YPJ Amara de Kobane «Nuestras opiniones filosóficas nos hicieron conscientes a las mujeres del hecho de que sólo podemos vivir resistiendo», dando perspectivas sobre por qué muchas mujeres deciden tomar las armas para liberarse de tal amenaza, sobre por qué eligen la autodefensa y la acción directa contra lo que amenaza sus vidas. Tras las victorias militares contra Daesh nadie puede cuestionar el enorme valor y sacrificio que las mujeres han aportado a la revolución. El movimiento kurdo dice que ninguna sociedad puede ser libre si las mujeres no son libres, y en Rojava este lema se convierte en el corazón del proceso revolucionario.

Nuestra participación en todo este proceso es relativamente modesta, pues apenas contamos con tres años de recorrido en Rojava. Al principio lo más importante fue entender la realidad local, la lengua y la cultura kurdas, el proyecto político y el funcionamiento de las organizaciones y estructuras. Esto también trajo algunas contradicciones ideológicas junto a muchos aprendizages metodológicos. A pesar de nuestras similitudes ideológicas y las referencias de Öcalan a diferentes pensadores anarquistas, como Bakunin, Kropotkin o Foucault, el anarquismo sigue siendo un gran desconocido para el movimiento kurdo. En el tercer volumen del «Manifiesto por una civilización democrática», Öcalan reflexiona sobre la importancia del anarquismo como aliado clave en el desarrollo de la modernidad democrática, compartiendo sus críticas y perspectivas para los movimientos anarquistas. En el campo ideológico, nuestro trabajo se ha centrado en reflexionar sobre estas ideas y contradicciones, traduciéndolas y haciéndolas más accesibles a un amplio público. También hemos dedicado tiempo a debatir y cponer en común nuestras ideas , puesto que somos un grupo internacional de anarquistas de varios países, a menudo con diferentes prespectivas y trayectorias.  Esta labor nos ha dado mayor entendimiento de los movimientos libertarios en distintas partes del mundo y como situarlos en el contexto del proceso revolucionario que vivimos.

En el campo práctico, nuestra labor se ha centrado en la defensa de la revolución. Tras participar en diferentes campañas militares contra el Estado Islámico, hemos trabajado para capacitarnos como médicos de combate, ya que la atención sanitaria en los primeros minutos puede ser crucial para la supervivencia. Tekoşîna Anarşîst trabajó como equipo médico de combate en la campaña de Baghouz, el último bastión del Estado Islámico, y desde entonces ha sido nuestra principal tarea siempre que ha habido un frente activo en Rojava. Operar como equipo médico de combate también significa ser capaces de formar a los nuevos miembros en estas disciplinas, así que hemos puesto mucho esfuerzo en compilar lo aprendido para compartirlo con nuevos compañeros y compañeras que llegan para sumarse a la revolución.

4) ¿Cómo analizan la coyuntura actual del conflicto en Siria y qué perspectivas prevén que se desarrollen?

A dia de hoy, julio de 2020, la guerra continua en Siria. Recientemente celebramos el octavo aniversario de la revolución de Rojava, recordando el dia 19 de julio de 2012 cuando se declaró la autonomía en la ciudad de Kobane. El Estado islámico ha sido derrotado tras la batalla de Baguz a finales de 2019, pero aún hay celulas y grupos operativos que siguen realizando atentados. Muchos de sus antiguos miembros también se han unido a los grupos islamistas apoyados por Turquia, que desde principios de 2018 ocupan el cantón de Afrin. Hace menos de una año de la ultima ocupación militar de Turquia y sus mercenarios islamistas en Rojava, cuando atacaron las ciudades y puebloscomprendidos entre las ciudades de Serekaniye y Gire Spî (Tel Abyad en árabe)  a lo largo de la frontera.

La población refugiada de estos conflictos bélicos se encuentra en campos de refugiados, como los campos de Sheba donde tuvo que huir la población de Afrin, o el campamento Waşokani donde la población de Serekaniye huyó buscando refugio de las bombas turcas. También el campo de al-Hol es de dificil gestión, donde decenas de miles de mujeres y niños que vivian bajo el califato islámico se encuentran retenidas. En al-Hol se encuentra población civil que huyó del califato pero también mujeres que mantinen sus ideas fundamentalistas islámicas, a menudo organizando motines y declaraciones de apoyo al Daesh, atacando las fuerzas de seguridad del campo así como a otras mujeres, apuñalando, arrojando ácido o prendiendo fuego a otras tiendas. También las carceles especiales para combatientes del daesh se añaden a las dificultades que afrenta la Administración Autónoma a la hora de estabilizar la región, esperando un tribunal internacional que juzgue sus crimines y permita encontrar soluciones. Pero la comunidad internacional no parece muy interesada en apoyar este tipo de proceso judicial, y son pocos los paises que han repatriado los combatientes internacionales que dejaron sus paises para unirse a las filas del Estado Islámico. También en estas cárceles se viven a menudo motines e intentos de fuga.

Los campos de refugiados son también focos de emergencias sanitarias, con brotes de salmonelosis u otras enfermedades, como leishmaniasis en los campos de Sheba. Por ahora, Rojava no ha sufrido brotes de COVID-19, pero la Auto-administración ha estado trabajando en los preparativos para prevenir futuros riesgos. Nuestra trabajo en temas sanitarios nos ha permitido también aprender y apoyar en estos campos y comprender mejor la situación, así como colaborar en el desarrollo de formación y preparativos de medidas preventivas en caso que la pandemia se empiece a expandir por aquí. El hospital de Serekaniye, ahora bajo ocupación turca y sus mercenarios islamistas, era el unico equipado para hacer tests de PCR, y es sabido que turquia está enviando allí a un gran número de infectados con COVID-19. También en Afrin la epidemia se extiende, dada la directa conexión del ejercito turco con los grupos islamistas que ocupan la zona, posiblemente en un intento del ejecutivo de Erdogán para expandir el virus a Rojava. También en las partes de Siria que siguen bajo control del Estado Sirio el virus se ha extendido, así que no sabemos hasta cuando Rojava se va a ver libre de los efectos de la pandemia.

La situación militar tampoco es fácil. Por un lado el gobierno de Erdogán sigue amenazando con la ocupación de la región, con especial riesgo para Tal Rifat y los campos de Sheba, así como Manbij y Kobane. Como hemos visto con otras operaciones, no es cuestión de si Turquia va a atacar de nuevo o no, sino de cuándo va a hacerlo. Recientemente el Erdogán ha anunciado una nueva operación en Basur, Kurdistán en territorio iraqui, que se inició con más de 80 bombardeos realizados por las fuerzas aereas del Estado Turco. Entre los objetivos se encontraban el campo de Mexmur, un hospital en Sengal, posiciones de la guerrilla y pueblos civiles en las montañas fronterizas con Turquia y con Iran, donde el PKK tiene sus bases. También a finales de junio un dron ha bombardeado un pueblo a las afueras de Kobane, donde se celebraba una reunión de Kongreya Star (el movimiento de mujeres en Rojava) asesinando a 4 mujeres, incluida la responsible del area de Kobane. Todos estos ataques se realizan a la vez que Turquia mantiene su frente en Idlib, apoyando a HTS (coalición islamista liderada por la rama siria de al-Qaida), sus operaciones militares en Libia, su agresiva politica internacional en el mediterranio contra Grecia y una brutal represión interna contra la población kurda en las propias fronteras de Turquia.

La deriva autoritaria del Estado Turco en las ultimas decadas va acompañada de una purga de los mandos militares, sobretodo tras el llamado intento golpe de estado de 2016, así como una fuerte inversión en gasto militar. Erdogán ha adquirido recientemente un segundo cargamento de sistemas antiaereos s-400 de Rusia, a la vez que ha cerrado un acuerdo para adquirir misiles patriot de Estados Unidos. Vemos como se arma hasta los dientes, buscando mantener su puesto en la OTAN a la vez que bascula hacia una eje Euroasiático con Rusia, tratando de reorganizar el tablero geopolítico de oriente medio evocando el pasado del imperio otomano. Estos sueños expansionistas, narrativa habitual del fascismo, necesitan siempre de un enemigo interno a quien culpar. En 1915 el mundo presenció el genocidio armenio en que se fundó el Estado Turco, donde no solo armenios y otras minorias cristians fueron masacradas y forzadas abandonar sus hogares, sino que sentó un ejemplo que luego seria referenciado a la hora de perpetuar el holocausto (“Después de todo, ¿habla hoy de la aniquilación de los armenios?”, dijo Hitler antes de invadir Polonia). Ahora es la población kurda quien sufre estas políticas genocidas, y sin duda Rojava se encuentra en su punto de mira.

La situación económica en Rojava también se encuentra en un momento muy complejo, con enormes dificultades por delante. La libra siria ha caido a minimos historicos, en los ultimos meses ha perdido mas de un 300% de su valor en el mercado interno. A esto hay que añadir las nuevas sanciones contra Siria impuestas por la administración de Trump, un movimiento de guerra economica que pese a estar dirigido contra el gobierno de al-Assad, repercute profundamente en toda Siria. Trump prometió que la auto-administración de Rojava estaria exempta de estas sanciones, pero por ahora esta promesa no se ha materializado, y hay que sumarlas all embargo que sufre Rojava desde el inicio de la revolución. En cuestión de recursos, en Rojava hay abundancia de dos recursos clave, trigo y petroleo, pero también estos encuentran ahora dificultades. La crisis del COVID-19 ha causado una caida del precio del crudo, lo que repercute enormemente en los ingresos de la auto-administración. Además, las sanciones mencionadas contra el gobierno de Assad dificultan la venta del crudo, que necesita de las refinerias en las zonas bajo control del Estado Sirio para poder procesarlo. También la cosecha del trigo, importante recurso que se recoge en estos meses, atraviesa dificultades. Por un lado la auto-administración ha decidido avanzar la cosecha para evitar lo que ocurrió el año pasado, donde grupos insurgentes prendieron numerosos fuegos a los campos de trigo. Avanzar la cosecha ha permitido reducir los incendios y asegurar que no se pierde el trigo, pero a la vez se ha recogido aún verde y el precio al que se puede vender es menor. A esto hay que sumar el robo de trigo que se encontraba almacenado en los silos de las zona ocupada por turquia, como los importantes silos de Gîre Spî.

Un último punto que queremos mencionar está también relacionado con los efectos globales de la pandemia, y es el cierre de fronteras que ha limitado la movilidad de internacionalistas. Durante los ultimos 4 meses ningún internacionalista ha podido entrar o salir de Rojava, esto limita el número de gente nueva que quiere viajar a Rojava pero no tiene forma de acceder.

Con toda esta situación, se hace dificil preveer lo que va a suceder. La situación es altamente inestable, hay tantas variables y tantos intereses en juego que las cosas cambian rápidamente de un dia para otro. Sin duda la mayor amenaza es una nueva invasión por parte del Estado Turco, probablemente en Kobane, pues es su resistencia contra el daesh la que cautivó la atención internacional. El poder simbólico de esta ciudad es muy importante, y es por eso que el Estado Turco quiere ocuparla, pues sabe que será muy dificil mantener la fe en la revolución sin la ciudad que logró romper el avance del daesh. Es probable que ejercito turco y sus aliados islamistas decidan atacar antes Ain Issa y Manbij, pues son ciudades cercanas e imprescindibles a la hora de brindar apoyo logistico en caso que Kobane se vea asediada de nuevo. Ante un ataque así, Erdogán sabe que necesita luz verde de las potencias internacionales y regionales. La guerra de influencias entre Rusia y EEUU en Oriente Medio puede jugar un papel relevante, y según como cambien los equilibrios de poder y los objetivos de ambas potencias imperialistas los efectos se harán notar, no solo en Siria, sino en todo Oriente Medio y en el mundo entero. En los ultimos meses vemos una retirada constante de la presencia de tropas de EEUU en Siria, aunque nunca definitiva, pues entre sus prioridades sigue estando evitar que otras potencias ganen influencia, sobretodo Rusia e Iran. A estos movimientos los sigue una carrera no solo del gobierno de Bashar al-Assad, sino principalmente de Rusia, que busca llenar los vacios de poder que esta retirada pueda ocasionar, reforzando así su hegemonía en suelo Sirio y asegurando su acceso al Mar Mediterraneo.

También otras potencias regionales pueden influir en el futuro de Siria, como el Estado de Israel, que sigue manteniendo su ocupación en los altos del Golan, así como constantes ataques y bombardeos contra diferentes objetivos en suelo Sirio. La presencia de Iran en Siria tampoco es ningún secreto, de hecho la mayoria de los ataques de Israel sulen ser contra objetivos de hizbola o otras fuerzas cercanas al regimen teocrático de Iran. El gobierno sionista de Netanyahu aprovecha la enemistad de Iran con EEUU para atacar impunemente y debilitar así las potencias que rodean el Estado de Israel. También Estado Egipcio empieza a dar muestras de agitación, con amenazas de intervenir en el conflicto en Libia para detener la expensión de la influencia turca. Por ahora Egipcio está fuera del tablero Sirio, pero el gobierno de al-Sisi ve el despligue de Erdogán como una amenaza, dado su discurso neo-otomanista y su fuerte relación con los hemranos musulmanes, principal oposición al gobierno de al-Sisi.

Otro escenario posible en un futuro cercano es un ataque total por parte del Estado Turco a Qandil, en el kurdistán Iraquí, donde se encuentran las bases del PKK. Erdogán lleva años asediando las montañas donde el movimiento insurgente kurdo tiene su corazón, y espera contar con el apoyo de la OTAN y su entramado mediático y tecnológico para poder realizar dicha operación. Pero para asediar las montañas, Erdogán necesita la colaboración no solo del Estado Iraquí, sino también las fuerzas del Estado de Iran, pues Qandil se encuentra en las frontera que separa ambos estados. También seria una operación muy costosa, y dada la inestable situación económica de Turquia y sus multiples frentes abiertos, no está muy claro si Erdogan será capaz de iniciar una campaña a gran escala. Sin duda, un ataque así condicionaria enormemente Rojava, puesto que las influencias ideológicas de Abdullah Öcalan en el desarrollo del confederalismo democrático son claves, y la revolución de no puede quedarse de brazos cruzados ante un ataque de tal magnitud contra el pueblo kurdo.

Como podemos ver, Rojava es un actor pequeño en un tablero de potencias llenas de rencores y conflictos. Su breve historia se ha visto siempre amenazada por el contexto de guerra y conflicto que le rodea, y su mera existencia desafia planes y agendas de las potencias que intervienen en Siria. A pesar de breve alianzas tácticas es claro que ningún estado tiene interés en permitir que este proyecto revolucionario prospera y se expanda. Ahora que el Estado Islámico ha sido derrotado, otras fuerzas y poderes continua hostigando este proyecto revolucionario, principalmente a través del Estado Turco y sus aliados. Rojava existe gracias al compromiso y al esfuerzo colectivo de miles de militantes, y debemos tener siempre presente que, sin su sacrificio, nada de lo que hoy vivimos aquí seria posible. Los ataques sufridos han provocado perdidas muy importantes y procesos muy dolorosos, teniendo que seguir adelante y reconstruir las ruinas que la guerra ha dejado. Como militantes, estas experiencias nos han obligado a apreciar la necesidad de autodefensa a niveles muy profundos, y a apreciar la vida y los momentos de felicidad con más gratitud de lo que jamás antes habiamos experimentado.

A dia de hoy Rojava sigue siendo un modelo inspirador para movimientos revolucionarios de todo el mundo, un espacio de debate y práctica política demostrando que otro mundo es posible. Rojava no es una sociedad anarquista, pero es una sociedad donde anarquistas de todo el mundo podemos aprender y poner en práctica nuestras ideas. No podemos permitir que este faro de esperanza se apague, y aunque sigan atancando seguiremos construyendo, defendiendo y desarrollando el mundo en que soñamos vivir. Los ataques que vendrán seguirán causando dolor y destrucción, pero nos dan miedo las ruinas porque llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones.

Tekoşina Anarşist
Julio 2020
Rojava

La epidemia de gripe de 1918 en los medios de la Confederación

La famosa epidemia de gripe de 1918, llamada “gripe española”, apareció por primera vez entre los soldados americanos que iban a las trincheras de la Primera Guerra Mundial. A causa de la gran movilidad de tropas de aquellos días la dolencia pudo extenderse con gran libertad entre nuevas poblaciones. De este modo mató la barbaridad de 50 millones de personas en todo el mundo. Se dice rápido. Constituye un poderoso ejemplo del potencial destructivo que tiene una pandemia.

En el Reino de España la dolencia llegó entre abril y mayo de 1918. Se conoce que al no existir una censura en la prensa, los medios españoles informaron de la epidemia a las pocas jornadas de su aparición. Por eso al principio se pensaba que la dolencia venía de España y se había contagiado hacia Europa, cuando fue al revés. Para contextualizar la dolencia, esta tuvo un rebrote en septiembre y octubre de 1918 que fue la época con mayor mortalidad. Y más tarde otro repunte en febrero de 1919, que duró un par de meses. Finalmente, en 1920 hubo otra oleada de la epidemia. En total murieron alrededor de 150.000 personas en España y el año de 1918 fue el único hasta la Guerra Civil en el cual la población total del país descendió.

Pero bien es verdad que la epidemia llegó a una España que apenas sobrevivía a la miseria. La prensa de la época destaca los aciertos de las autoridades, como, por ejemplo, la organización de brigadas de limpieza o el cierre de las escuelas. Pero siendo realistas, la mayoría de la infancia apenas pisaba una escuela, teniendo que ir a trabajar desde edades muy tempranas. Las organizaciones obreras no pudieron preocuparse de la dolencia y la solían atribuir a las pésimas condiciones higiénicas en las cuales vivía la clase obrera. De esta forma los sindicatos catalanes afectos a la CNT celebraron el Congreso de Sants, en el verano de 1918 (cuando la primera oleada de la epidemia había remitido), los mineros asturianos el suyo en septiembre y la UGT celebró su congreso nacional a Madrid en octubre de 1918 (en pleno rebrote de la dolencia).

Hay que entender que no se descubrirían los virus hasta 1935 y que la clase obrera del momento conocía los efectos del cólera, de la tuberculosis, de las diarreas y fiebres, del tifus, la polio o la viruela. Cada epidemia se cobraba las vidas de miles de personas, y se cebaba especialmente con las capas sociales más pobres. Pobreza y carencia de higiene suelen ir íntimamente unidas y esta una de las razones de la alta tasa de mortalidad. A este factor se le puede asociar también el hambre, que acompaña los periodos de crisis, y 1918, lo era. Europa vivía los últimos episodios de la “Gran Guerra” y las fábricas iban echando el cierre. Esto agravaba la situación de las familias que veían un futuro incierto. Las continuas muertes iban dando pie a procesiones religiosas y a oraciones públicas “por nuestros pecados”, como había tenido lugar durante las epidemias anteriores.

Pero también hay que tener en cuenta que se da en un periodo de altísima conflictividad política y social, como es el final de la guerra europea. La pandemia se cobró millones de vidas a Europa siente el marco en el cual se dieron las revoluciones de 1918-19. No es nada osado considerar que la gripe fue un factor más del estallido huelguístico de 1919 en Cataluña, que se abriría con la famosa huelga de la Canadiense en febrero de aquel año.

En Solidaridad Obrera – hacia octubre – aparecían cada día publicadas noticias referentes a la epidemia. Se hablaba de muertes cada día, en las calles de Barcelona y también en los pueblos españoles. Se constataba la muerte de doctores, y el traslado de sanitarios desde unos lugares poco azotados por la dolencia hacia otros más necesitados. Y se notificaban protestas ante el abandono sanitario de la villas y ciudades. Es un contraste evidente hacia el que decían las autoridades que estaban haciendo. Es obvio que no hacían bastante. El pueblo exigía el cierre de locales insalubres o establecimientos alimentarios que provocaban fuertes malos olores – recordemos que no se sabía exactamente de donde vendía la gripe. La propia Solidaridad Obrera respondía a un artículo que ante su local se vendían plátanos medio podridos. Otro factor eran las aguas negras de las ciudades que proliferaban después de los días de lluvia o de aquellos riachuelos urbanos totalmente insalubres de la época industrial.

Además se constata el colapso de los hospitales y las pompas fúnebres. En este caso hubo una huelga en Barcelona producida por el despido de 21 trabajadores para protestar ante las durísimas condiciones que tuvieron que afrontar. El Sindicato de la Madera hizo suya la protesta y convocó una huelga del sector en octubre de 1918, que ganó en pocos días. También los ebanistas de València hicieron lo mismo. En el caso barcelonés se constata la pérdida – por gripe – de Josep Escofet (15 de Octubre), uno de los principales militantes del Sindicato de la Madera. Otros ramos también hicieron huelga (caldereros de cobre, tranvías, Casa Girona, fabricantes de vehículos – todos de Barcelona, vidrio de Gijón, mineros asturianos, campo andaluz, empresas de Terrassa, Mataró, Sabadell, Sitges, etc.), en aquellos tiempos sin confinamientos. Incluso estuvo rondando por Barcelona una huelga de alquileres impulsada por la Unión de Inquilinos (con local social en c/ Santo Pablo, 83 – suyo del sindicato de fideuers) ante el encarecimiento de los pisos y habitaciones. Las reivindicaciones eran similares: además de los precios las quejas eran por pisos sin retretes ni agua corriente.

Cuando hicieron públicas estas peticiones a los propietarios, estos las recibieron con risotadas mientras el Ayuntamiento se encogía de hombros. Las propuestas de las organizaciones obreras eran totalmente lógicas. No discutían la necesidad de ir a trabajar. Están en una época a la cual quien “no trabaja no cobra”. Se pedía trabajar menos horas para tener más fuerzas para afrontar la epidemia, puesto que se pensaba, con razón, que la falta de fuerzas debilitaba los cuerpos y los hacía blancos fáciles de la dolencia. También se pedía que se instalaran lavabos en los talleres para lavarse las manos. Otra petición era instalar cocinas en las empresas para poder comer caliente. Era normal comer alimentos fríos sentados en el suelo. Además se incidía en mejorar la ventilación de los centros de trabajo, que solían estar cargadísimos de polvo en suspensión, microtejidos o humos.

En València la Sociedad Vegetariana Naturista se ofreció al gobernador de la provincia para prestar auxilio a los enfermos de gripe. El ofrecimiento fue rechazado por la Junta de Sanidad por cuestiones morales. Hablamos de la mal llamada moral cristiana, está claro. El movimiento higienista, naturista o vegetariano se fue extendiendo despacio, en parte a causa de esta epidemia, de la cual acusaban directamente el estado por haber fracasado al velar por la salud pública. También acusaban la ignorancia de la población por no saber combatir la dolencia, que entendían que se resolvía con dietas vegetarianas.

En resumen, en 1918, la epidemia fue un factor más en un mundo en plena convulsión. Esta sería una diferencia con nuestra pandemia actual: el coronavirus es el “choque”, mientras que la gripe de 1918 se daba en medio de otros “choques”. El fin de la guerra mundial produjo una profunda crisis económica y el fantasma de la revolución recorrió el mundo. No sabemos con certeza la influencia de la gripe en las revoluciones de la época. Solo se conoce que tuvo impacto en el Brasil como preludio a su insurrección (los burgueses se fueron a sus lujosas villas, mientras el proletariado moría a miles). Es conocido que después de una epidemia la vida cobra un nuevo valor y esto da pie a nuevas luchas sociales antes impensables. Veremos el que nos ofrece esta pandemia que vivimos.

@Blackspartak

Retirada del mercado, ¿ofensiva de las trabajadoras?

El tiempo vuela y de tal manera que hace tres meses no sabíamos que existía el COVID-19, hace diez días pensábamos que era algo francamente irrelevante y en los dos últimos días, en el estado español, hemos visto cómo causaba la declaración del estado de alarma y más de cien mil despidos. Estamos viendo cómo se nos lleva a permanecer en casa sabiendo que la mayoría tiene un puesto de trabajo y no puede –porque no es posible o porque no se lo permiten– desempeñarlo desde casa. Ni las empresas, ni los gurús neoliberales, ni siquiera la mayoría de dirigentes de los partidos opositores se han atrevido a rechazar la ofensiva del estado ante los límites del mercado para resolver algo así. Con entusiasmo o con resignación, asumimos que se trata de una situación en la que un esfuerzo de contención a corto plazo puede suponer acabar con la saturación de los centros de salud y rebajar la propagación del virus, a la espera de volver a la normalidad más temprano que tarde.

La democracia no debe detenerse a las puertas de la fábrica.

La frase la pronunció Marcelino Camacho en 1977 y ya entonces era más un deseo que una realidad.
Hace sólo dos días (curiosamente, en el 99º aniversario de la promulgación en la URSS de la NEP o nueva política económica) se anunciaba el estado de alarma y el confinamiento generalizado, sin ninguna previsión de cerrar los centros de trabajo. Es decir, se ponían las bases para seguir obligando a millones de personas a hacer en el transporte público y en el trabajo aquello que se les estaba prohibiendo en el resto de ámbitos. No obstante, el estado pasaba de quitarle hierro al dichoso virus a tomar la escena política: el gobierno central pasaba por encima de las comunidades autónomas en pleno conflicto en torno a la soberanía sobre Cataluña, entre otras cosas. Se dijo y se repitió que participarían las fuerzas armadas, una institución dopada en recursos, incluso en estos tiempos de recortes, y particularmente la UME, cuya mera existencia, en un país de privatización sanitaria y recortes en prevención de incendios, es el mejor ejemplo de lo dicho. Se anunció el acuerdo con patronal, CCOO y UGT para facilitar despidos colectivos temporales (ERTEs) y se aplazó dos días el anuncio de medidas económicas concretas.
Toda una aportación si se tratara de hacer ficción de suspense, pero no si hablamos de seguridad, lo que ha hecho que la CNT sacara contra reloj un manual para defenderse de los ERTEs y diferentes colectivos, abogadas y activistas publicaran consejos para minimizar los daños infligidos por las empresas a las trabajadoras. Organizaciones de clase como las del movimiento de vivienda (PAH, SI y otras), Riders x Derechos, Élite Taxi y sindicatos como CGT, CoBas o IAC han lanzado una campaña en redes sociales por un plan de choque social. Francia, con una mayor tradición de intervención estatal, tomó la delantera en este sentido, aunque también en el de la ocupación militar/policial del espacio público. Ayer lunes tuvieron que ser las trabajadoras del sector automovilístico –Mercedes-Benz en Vitoria, Iveco en Madrid, Renault en Palencia, Sevilla y Valladolid– y de la industria en general –Balay en Zaragoza, Airbus en Madrid– quienes pararan la producción, cuando la dirección de algunas empresas ya se lo estaba planteando por la falta de suministros.

Por fin, hoy martes, conocemos las medidas del gobierno, que profundizan en la línea del neoliberalismo con un par de muletas keynesianas: facilidades para que las trabajadoras despedidas puedan cobrar el paro pero también para que las empresas puedan despedirlas, moratoria del pago de las hipotecas que se vean afectadas por esta crisis, pero no de los alquileres, también para el (im)pago de suministros, pero ninguna previsión para quienes trabajan en la economía sumergida. Tampoco se tocan las rentas mínimas de inserción (incompatibilizadas con pequeños ingresos, escasas, denegadas a menudo sin motivo), aunque se facilitará la conciliación con el cuidado de hijas y, en cuanto a las trabajadoras autónomas, no recibirán ayuda las que no tengan suficientes pérdidas (75% como mínimo). Poco se sabe sobre las personas internadas en CIEs, prisiones y otros centros, sobre los servicios de atención a las personas en situación de dependencia o las necesidades de salir de casa de las personas deprimidas, con trastornos mentales, con discapacidad cognitiva, etc.
Eso sí, el jefe de gobierno –cuya tarea es dar la cara por el poder ejecutivo del estado y llevar sus riendas, no lo olvidemos– y líder del partido autodenominado «socialista obrero» invita a propietarias inmobiliarias a adaptarse a las posibilidades de sus inquilinas. Como si los viajes en el tiempo existiesen y, con un pie en el presente y otro en 1850, Pedro Sánchez se convirtiera en el catoliquísimo Donoso Cortés con aquello de enseñar «a los pobres a ser resignados y a los ricos a ser misericordiosos».

Cuando el enemigo avanza, retrocedemos, cuando acampa, lo hostigamos, cuando no quiere pelear, lo atacamos y cuando huye, lo perseguimos.
Mao Tse-tung

Y ¿ahora, qué? Ahora toca dar tregua al sistema sanitario evitando el contacto físico, pero no el otro. A corto plazo se están organizando redes de apoyo mutuo entre vecinas, se está haciendo un esfuerzo para informar y apoyar a trabajadoras despedidas o en riesgo de serlo. Más allá del corto plazo, la pandemia pasará mucho antes que el daño económico y los neoliberales dirán que el gasto público extra se resuelve con más recortes y más externalizaciones y que aquí no ha pasado nada. Eso no debe ocurrir. El regreso a la normalidad puede ser algo aún mejor si forzamos un nuevo pacto social. Esta crisis no nos coge débiles y desentrenadas como la anterior; el músculo desarrollado en los últimos nueve años se va a ver esta primavera.
El neoliberalismo está en retirada, la patronal –pese al avituallamiento del gobierno– está debilitada, se acerca el momento del contraataque.

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