Apuntes existencialistas I: el abrecartas de Sartre

Como dice el título, este texto aporta meros apuntes sobre existencialismo. No busques aquí profundas disertaciones ni guías espirituales. Tampoco busques un trabajo para copiar-y-pegar, porque no te lo voy a dar mascado. Si quieres profundizar en la filosofía existencialista al final de cada texto (como te habrás fijado el título también indica que éste es el primero de una serie de textos por venir) listaré unas lecturas que, a mi parecer personal, son suficientemente interesantes. Finalmente, tampoco esperes una defensa a ultranza del existencialismo o de la filosofía de Sartre. Lo que aquí presento son apuntes de una visión de la vida humana que me parece interesante (y más o menos acertada, sin querer con ello decir que esté libre de crítica o problemas). Me dejo de rodeos, vamos a ello.

La libertad de existir

Desde antaño (pero que muy antaño) les humanes hemos venido manejando una idea que ha vertebrado, con mucha consistencia, la filosofía (especialmente la occidental). Esta idea es la idea de esencia. Así, innumerables pensadores han propuesto que les seres humanes tienen una naturaleza, una esencia, que no cambia con el tiempo, que se mantiene inmutable a lo largo y ancho del planeta, y que nos define como seres humanes (distinguiéndonos así del resto de cosas en el universo). Sin importar el contexto, sin importar las circunstancias, esta idea sugiere que les seres humanes, todes elles, comparten las mismas cualidades esenciales. El existencialismo ve un gran problema en esta idea: si estamos definides por nuestra supuesta esencia… ¿dónde queda nuestra libertad?

Jean-Paul Sartre articuló (sin ser le únique) una crítica a esta forma de pensar sobre les seres humanes, diciendo así que la existencia humana precede a su esencia. Esto normalmente se explica con el ejemplo del abrecartas. Imagina un abrecartas: es un cuchillito que está diseñado y fabricado de una manera muy específica. Tiene que ser lo suficientemente largo y estrecho para abrir los sobres de tus cartas, pero ni muy largo ni muy estrecho. Tiene que tener un peso ligero para que lo podamos sostener con una sola mano, y tiene que estar fabricado con un material duro y afilado para abrir la carta (así que no puede estar fabricado con gelatina, por ejemplo). Tampoco puede estar muy afilado porque entonces nos podríamos hacer daño, pero sí lo suficientemente afilado como para cortar el papel. Aquí hay mucho en juego. Este cuchillito tan específico que es el abrecartas fue diseñado por una persona que tuvo la idea de diseñar y fabricar una herramienta específicamente para abrir cartas. No es una herramienta para cortar el pavo, ni es una herramienta para podar el jardín. Es una herramienta para abrir cartas. Así pues, dice Sartre, la esencia del abrecartas antecede a su existencia. Pero, ¿pasa lo mismo con les seres humanes?

Sartre responde enérgicamente: no. Les seres humanes, lógicamente, no son abrecartas que son ideados de antemano. No hay un plan detrás de nuestra existencia, es decir, no tenemos ningún uso particular ni ningún propósito específico. No somos abrecartas, por lo que en les humanes la existencia precede a la esencia. Desde luego, esto implica negar la existencia de dioses, creadores cósmicos, y planes maestros (pero creo que esto no será un problema en una publicación anarquista). Dado que no hemos sido creado por ninguna entidad divina, y dado que no estamos en este planeta por ninguna razón en concreto, somos nosotres mismes quienes tenemos que crear una razón para existir, un propósito por el que vivir. Aquí es cuando empezamos a ser libres.

Libertad, elección, y responsabilidad

Ser libre conlleva elegir, y las elecciones derivan a su vez en responsabilidad. Les seres humanes no solamente somos libres de decir que no estamos determinades por una esencia natural o divina, sino que también somos libres de decidir en qué nos queremos convertir, cómo queremos vivir nuestras vidas. Para Sartre, les seres humanes poseen la capacidad de construirse activamente. Las piedras son piedras, y los mares son mares. Pero un ser humane es une agente active que puede darse forma precisamente porque no está pre-diseñade. El ser humane es libre, y Sartre abogaba por una libertad consciente y responsable. Consciente porque por muy libres que seamos siempre estaremos constreñides de una forma u otra. No importa cuanto quiera vivir debajo del mar: nunca podré respirar como lo hace un pez. No importa cuanto quiera sobrevolar las montañas: nunca podré tener alas como un pájaro (aunque sí que puedo construir una máquina que me permita volar). Pero aunque estemos limitades por ciertas cosas, siempre podremos decidir en todo lo demás aunque no lo parezca. Y, ¿por qué no lo iba a parecer? Por la sencilla razón de que a menudo les seres humanes actuamos siguiendo la educación que nos han inculcado, o los valores que nos han metido en la cabeza. También tendemos a actuar siguiendo las tradiciones de nuestra comunidad, o las reglas que nos imponen. Es por ello que Sartre decía que tenemos que romper con estas formas «habituales» de pensar. Es hora de decidir, de ser libres, y de ser responsables.

¿Por qué responsables? Al ser libre decidimos, y al decidir estamos dando a entender cuáles son nuestras preferencias sobre cómo ha de ser la existencia humana. Al decidir, también modificamos nuestros alrededores. Es decir: nuestras decisiones tienen consecuencias en nuestra vida y, potencialmente, en la del resto de personas. Es por ello, decía Sartre, que la libertad conlleva la más grande de las responsabilidades. Pero Sartre fue todavía más lejos al afirmar que estamos condenades a ser libres. Al no estar pre-diseñades, les seres humanes no tenemos excusa alguna para justificar nuestras elecciones. Somo nosotres quiénes decidimos qué hacer y cómo vivir. Somos nosotres les úniques responsables de nuestras acciones. Para bien o para mal, estamos condenades a elegir, a ser libres.

¿Y qué me quieres contar con esto?

Si hasta aquí he venido exponiendo las ideas básicas del existencialismo de Sartre no es por mero gusto (que en lo político no le tengo mucha simpatía), sino que es porque creo que tienen muchas cosas que decirnos sobre nuestra vida, sobre todo cuando la pensamos desde una óptica anarquista. Como persona que se define anarquista, lo más importante para mí es la libertad. No solamente mi libertad, sino la libertad de todes (incluyendo la libertad de les animales no-humanes). El existencialismo me permite pensar que no estoy atade a ninguna divinidad ni a ningún plan maestro universal; me dice que puedo escoger dado que mi existencia viene antes que mi esencia. Al poder escoger disfruto de una libertad existencial que me da la posibilidad de escoger qué tipo de vida quiero llevar, acorde con mis emociones, con mis ideas, y con mis valores. Si opto por el existencialismo como una forma de pensar el mundo, también es porque me inclina hacia el rechazo de lo establecido, a la crítica constante de lo que hago y de lo que hacen les demás. Me empuja a pensar y re-pensar mis actos y los de la sociedad en la que vivo, como también me invita a la superación de los hábitos, de lo arraigado, de la tradición, de los dogmas… Creer que yo misme soy el dueñe de mi existencia me hace, en definitiva, no solamente una persona libre sino una persona con mayor posibilidad para cambiar todo aquello que me oprime.

No obstante, no todo es coser y cantar, como tampoco es oro todo lo que reluce. La ética del existencialismo es atractiva, pero tiene sus límites. Si les seres humanes somos libres para crear nuestra existencia según creamos conveniente, es igualmente cierto que existen muchas barreras que nos impiden ejercer dicha «condena.» Liberarse de una educación autoritaria o de unos valores capitalistas puede ser más o menos sencillo (o difícil), pero liberarse de las constricciones del Estado, sus instituciones, y sus agentes, es harina de otro costal. Por mucho que odie el capitalismo y la vida que me impone, no puedo escapar con totalidad de él. Por mucho que quiera ver la revolución social ante mis ojos, no puedo hacerla realidad solamente con mis propias manos de la noche a la mañana. La vida en nuestra sociedad se torna así en un querer-y-no-poder. Sin embargo, una postura existencialista nos da (o al menos a mí) una buena razón para trabajar activamente contra todo aquello que nos niega la libertad. Por muchas constricciones que nos imponga la sociedad, los grupos, las costumbres, las estructuras, o lo que sea, si negamos la existencia de dioses y destinos entonces nos queda solamente nuestra existencia libre de esencias pre-diseñadas. Nosotres somos responsables de nuestras vidas y, en último término, de nuestras acciones. Siempre hay una alternativa, siempre hay un espacio para decir «no.» En otras palabras, no tenemos la opción de no ser libres.

Ante la explotación capitalista siempre tenemos la opción de resistir y decir «no» a todas las comodidades engañosas que nos venden. Ante la educación patriarcal y autoritaria siempre tenemos la opción de llevar una vida al margen, contra corriente, rompiendo el sistema de valores dominantes. Ante una vida de sumisión y esclavitud tenemos la opción de «romper nuestras cadenas» y «quemar la casa de les ames.» Siempre hay una opción, nos guste o no. Siempre hay una alternativa. El problema es que tal vez nos dé miedo la libertad y la responsabilidad que ella conlleva. Para finalizar, esto también nos muestra lo hipócritas que somos todes: dado que nuestras decisiones en esta vida son cosa nuestra en última instancia, todes somos unes cobardes en potencia; todes preferimos ceder más o menos al sistema que nos esclaviza. De no ser así, de ser consecuentes de verdad con nuestras ideas, escogeríamos el camino de la revolución hoy mismo. Algunes ya lo hacen. De ahí que muramos les que esperamos; les que no decidimos abrazar la libertad que nos corresponden con total plenitud.

Referencias bibliográficas

Sartre, Jean-Paul (1943), El Ser y la Nada [online]. Accesible desde: http://www.bsolot.info/wp-content/uploads/2011/02/Sartre_Jean_Paul-El_ser_y_la_nada.pdf

Sartre, Jean-Paul (1946), El Existencialismo es un Humanismo [online]. Accesible desde: http://www.uruguaypiensa.org.uy/imgnoticias/766.pdf

Grecia: experiencias de diciembre

El texto que presento está sacado de un panfleto muy interesante que revisa el movimiento anarquista griego a raíz de las acciones militantes de 2008. Se puede leer/descargar en inglés aquí. Yo paso a traducir una parte que me parece de especial interés.

Repasando diciembre

Extracto de un texto más largo de la Void Network respondiendo a preguntas de anarquistas de los Estados Unidos.

Desde diciembre… ¿qué nuevas herramientas y estrategias tiene la gente?

Lo más importante es:

Coherencia: esfuerzos para ofrecer soluciones y respuestas directas a todos los movimientos del Estado, así como esfuerzos para mantener viva la lucha con acciones y eventos que prácticamente tienen lugar todos los días. También existen esfuerzos conscientes para evitar movimientos suicidas y sacrificatorios que puedan causar arrestos o derrotas duras. Los disturbios y las confrontaciones con la policía están bien organizadas, bien equipadas, y suceden en los lugares y  tiempos en los que la posibilidad de hacer gran daño es máxima y la posibilidad de personas en serio peligro es mínima. Con estas victorias la lucha atrae a nuevas personas.

Trabajo político: basado en la conexión directa con los problemas de la sociedad y en abstracciones ideológicas. Los esfuerzos por escuchar a la sociedad, manteniendo el contacto con las preocupaciones y miedos de la gente, dan respuesta a las situaciones que aparentemente no la tienen, atacando a las causas de los problemas y no a sus resultados. La habilidad del movimiento para jugar un rol importante en la vida política del país depende de la creación de lazos profundos con las luchas sociales , así como de la habilidad de inyectar ideas y prácticas anarquistas en los corazones de la gente común y jóvenes radicales. Esto es posible mediante el cultivo personal de una mentalidad crítica y la creación colectiva de una confrontación pública e inclusiva contra toda forma de autoridad.

Trabajo cultural: reuniones, asambleas, plazas, parques, y la vida pública tienden a reunir gente con coraje para luchar y capacidad para pensar y crear. Por primera vez en muchos años, lxs anarquistas están preparadxs para alcanzar una alta visibilidad en la sociedad y atraer así nueva gente no solamente mediante su fuerza destructiva sino también mediante su defensa de los espacios públicos (como los parques), y la creación de espacios políticos (como las okupas y los centros sociales en toda Grecia). También es importante la cultura colectiva que permite a todas las individualidades beneficiarse de las comunas sin perder su propia personalidad en ellas (como sucede en la organización tradicional de izquierdas).

Constante difusión de contra-información: es vital la importancia de la tipografía (¡no de la impresión digital sino de la impresión offset de 70cm x 50cm!) para imprimir miles de copias de carteles grandes y pegarlos por todas partes. Dado que muchos grupos diferentes producen muchos carteles diferentes, todo un espectro de teoría emerger en las paredes de la ciudad. Ya no tienes que leer libros sobre anarquismo. ¡La teoría está en los muros! Evidentemente es muy importante usar máquinas offset (!) para distribuir de forma gratuita miles de comunicados y copias de libros. Estas prácticas van de la mano con el uso de pintura en spray para pintar en los muros eslóganes políticos firmados por una «-A» en un círculo, y tapar los graffiti neo-nazis. También, lxs compañerxs acuden con frecuencia a la plaza central de sus localidades con un pequeño generador eléctrico y un pequeño sistema de sonido para poner música, leer sus comunicados, y repartir panfletos. Con este método de contra-información atraen la atención de la gente hacia luchas sociales específicas, crean solidaridad y mantienen interminables diálogos con la gente que pasa por allí.

¿Qué ejemplos concretos existen?

– Las asambleas de barrio, organizadas mediante invitaciones distribuidas de puerta en puerta, ofrecen respuestas a los problemas locales y los conectan con los problemas sociales más generales.

– Los parques okupados ofrecen una conexión directa con los problemas ecológicos y la vida urbana del día-a-día, produciendo nuevos espacios públicos liberados donde distinta gente puede encontrarse y coexistir (o intentar coexistir).

– Las diferentes okupas nuevas permiten que diferentes corrientes del anarquismo obtengan más visibilidad.

– Los nuevos centros sociales ofrecen talleres, lecciones gratuitas, comida gratis, alcohol barato, libros gratis, clases, proyecciones de películas, herramientas para DJs, conciertos, y espacios  de encuentro, sociales y públicos, para todo tipo de persona. Estos centros conectan a lxs activistas políticxs con la gente común y estudiantes.

– Los grupos guerrilleros urbanos siguen incendiando y luchando. Están formados por personas que se conocen y confían las unas en las otras al 100%. Ellxs continúan escalando los ataques semanales contra objetivos estatales y capitalistas. El gran catálogo de ataques incendiarios expande la cartografía de instituciones, corporaciones, bancos, y oficinas que la sociedad tiene que eliminar para que las personas puedan ser libres e iguales. De esta manera, lxs incendiarixs ofrecen a la sociedad una señal que eleva la desconfianza de la gente hacia estos objetivos específicos, así como fomentan sospechas sobre las funciones explotadoras de los mismos.

– Los activos grupos de estudiantes anarquistas no permiten a la burguesía controlar la universidad. Estos grupos se comunican entre sí todos los días, así como con el resto de estudiantes. Convierten la universidad en un espacio público que aloja decenas de eventos semanales, también organizados por compañerxs de otros colectivos políticos y culturales. Por supuesto las organizaciones de izquierda y grupos culturales también participan en la lucha por la defensa del asilo universitario, y por la defensa de la apertura nocturna de las universidades.

– La defensa de zonas públicas y autónomas como parques, colinas urbanas, universidades, áreas urbanas, esquinas, plazas, y puntos de encuentro como Exarchia y similares en toda Grecia de los ataques de la policía, mafia, traficantes de drogas, neo-nazis, e inversorxs capitalistas unen a la gente. Los encuentros en los espacios públicos producen una mezcla explosiva de gente muy diferentes proveniente de distintos contextos que aprenden a plantar cara a la policía, la mafia, lxs traficantes de drogas, lxs neo-nazis, y lxs inversorxs. Las asambleas diarias en los espacios públicos fortalecen los grupos y amistades para combatir contra lxs enemigxs en caso de espontánea necesidad, así como para pensar que estos espacios públicos son áreas totalmente distintas al resto del territorio que las rodea.

– El fortalecimiento de la imaginación, la inteligencia, y la mentalidad crítica es la mejor estrategia.

– Los movimientos de solidaridad animan a la gente a continuar luchando y cuidar, en la máxima medida posible, de lxs prisionerxs de esta guerra.

– La solidaridad pública y abierta hacia todxs lxs prisionerxs, criminales y prisionerxs políticos por igual, expresa la negación total de las instituciones carcelarias, revela las causas reales de la criminalidad en nuestra sociedad, y une más estrechamente a lxs prisionerxs anarquistas con el resto de prisionerxs, ganando así respeto y apoyo desde dentro de las cárceles.

– La lucha por Kostantina Kuneva y el resto de trabajadorxs manda un mensaje directo a lxs patronxs de que si atacan a unx de nosotrxs se las tendrán que ver con todxs. También, esta lucha demuestra que la lucha colectiva puede revelar cuestiones teóricas que interesan y atraen al conjunto de la sociedad.

– Todas las luchas y acciones directas sindicalistas, autogestionadas desde la base depositan en la mentalidad de la gente, año tras año, una estrategia profunda y radical de intervención en la esfera del trabajo.

– Indymedia funciona como un centro estratégico para la organización de las luchas y como un espacio digital y público donde todas las convocatorias, debates, e invitaciones pueden obtener notoriedad. De algún modo, todxs lxs compañerxs comienzan sus días echando un vistazo al calendario de Indymedia para decidir en qué acción social o asamblea desean participar.

– Las radios piratas y colectivas en universidades y centros sociales lanzan a las ondas el mensaje de resistencia creando así comunidades culturales y políticas.

– Las marchas críticas, las demostraciones en las calles, las fiestas gratuitas, las raves ilegales, los eventos en las okupas, los conciertos DIY, el hip-hop político, el punk, el indie rock el drum ‘n bass, el techno y el trance atraen a miles de jóvenes hacia espacios públicos temporalmente liberados. Estos espacios ofrecen un contacto existencial con las culturas underground y los movimientos radicales. Los encuentros de las culturas underground, cuando están conectados en solidaridad con el espacio político anarquista, ofrecen una introducción de primera mano con la conciencia política y social que los libros no pueden reproducir.

– Las protestas en centros comerciales, áreas de lujo, o en las estaciones del metro transfieren el mensaje de insurrección hacia los espacios privatizados de la ilusión capitalista.

– La okupación del Teatro Nacional de la Ópera y la interrupción de los espectáculos comerciales crearon un ejemplo de punto de encuentro entre las esferas del arte, de la filosofía, y de las ideas y prácticas insurreccionalistas.

– La okupación del edificio de la Confederación General de Trabajadorxs de Grecia creó una negación pública y visible del rol del liderazgo sindicalista y su fracaso durante más de 100 años de lucha obrera.

– La okupación de las oficinas de periódicos por periodistas en insurrección y compañerxs activxs en la creación de medios de contra-información produjo un vivaz punto de encuentro para la crítica directa del rol que los medios de comunicación juegan en la creación de apatía social.

– La okupación del estudio de la Televisión Nacional por jóvenes artistas y activistas arruinó el discurso del Primer Ministro, difundió desconfianza sobre los medios de comunicación, y mandó el siguiente mensaje a todas las televisiones de Grecia: «apaga tu televisión. Sal a las calles.»

– Las distintas okupaciones de edificios gubernamentales y municipales a lo largo y ancho del país mandó a la sociedad un mensaje muy diferente sobre nuestra concepción de las instituciones públicas, así como constituyeron satisfactorias victorias en diferentes luchas y causas.

– La lucha anti-fascista expresa el mensaje de que no hay piedad para lxs enemigxs de la libertad.

– Las manifestaciones anti-fascistas en solidaridad con lxs migrantes hizo obvio para todxs ellxs que nosotrxs estamos de su lado (pero sin esto significar que no critiquemos sus propias limitaciones).

– Vídeos y demás material subido a Internet y difundido por los canales de televisión convencionales probaron que la policía trabaja junto a lxs neo-nazis contra lxs migrantes y los movimientos sociales. También se probó que lxs neo-nazis no son más que una herramienta del Estado que usa contra cualquier tipo de resistencia social.

– Vídeos independientes y amateur, como el vídeo del asesinato de Alexis, o vídeos de la brutalidad policial, jugaron un papel muy importante en la construcción de un nuevo tipo de opinión pública.

– La creación de cientos de blogs desde muchas iniciativas de distinto tipo aportó un espacial digital para la expresión directa de las causas y teorías de cada lucha, atrayendo así a miles de lectorxs y participantes. Los blogs rompieron, para siempre, con la autoridad y monopolio  de los medios de comunicación convencionales.

– La imparable escritura, impresión, y distribución de mano en mano de cientos de publicaciones GRATUITAS de muy distintos tipos, panfletos, libros, CDs, DVDs, y el diseño y pegado de miles de carteles en todas las ciudades llevan el análisis a tal nivel que es posible cubrir muchas diferentes problemáticas que conciernen prácticamente a todas las partes de la sociedad. También, estos materiales expresan a las personas de nuestro tiempo la práctica anarquista de pensar directamente, y no a través de teorías abstractas y laberintos ideológicos.

Void Network

Traducción de La Colectividad del inglés para Regeneración Libertaria

[Recomendación] Lectura: Cuestiones organizativas del anarquismo

Mucha gente cree que los y las anarquistas renegamos de la organización y la política. No obstante, la realidad es que las cuestiones organizativas y el cómo articular una estructura de manera horizontal y federativa han sido y son principales entre anarquistas, aunque hayan corrientes anarquistas que defiendan la desorganización y las acciones espontáneas e individuales o en pequeños grupos. Este texto documenta las principales formas y posiciones organizativas del anarquismo, las cuales destacamos:

  • La organización informal o el antiorganizacionismo. Sin estructuras fijas y basadas en la afinidad, reniegan de cualquier formalización de las mismas, son volátiles y dadas al espontaneísmo.
  • La organización de masas o el sindicalismo/comunitarismo. Articulada a nivel sindical y comunitario, pretende ser una herramienta de lucha a nivel popular y de masas sin marcar una clara orientación política.
  • La organización específica o dualismo organizacional. Esta corriente defiende la necesidad, además de la articulación del movimiento a nivel sindical y comunitario, una organización específicamente anarquista que dote a los frentes de masas una orientación política anarquista.

La defensa de la organización informal viene porque creen que la mera existencia de estructuras formales y fijas, acuerdos y estatutos suponían coartar la libertad individual. Por eso, pretenden que sea en grupos pequeños y mediante la afinidad articular las acciones. Sus tesis son principalmente defendidas por Luigi Galleani. La estrategia organizacional a nivel sindical y comunitario viene dada porque se cree que con la participación de los y las anarquistas en el sindicalismo revolucionario era suficiente como para darles orientación revolucionaria y llevar a las masas trabajadoras y al pueblo a hacer la revolución, lo cual prescindirían de una organización específicamente anarquista. Entre las figuras destacadas que defienden esta postura está Pierre Monatte. No obstante, desde el dualismo organizacional sí se ve esa necesidad de articular una organización a nivel político-ideológico además del nivel sindical y comunitario, puesto que el sindicalismo revolucionario es de por sí insuficiente y requiere de una línea política para su avance en la lucha de clases. El dualismo organizacional es defendido por Bakunin y Errico Malatesta.

Sin más, animo al lector o la lectora a profundizar en estos temas, ya que constituye uno de los más importantes entre el anarquismo y sirva para dotarnos de las herramientas necesarias para constituirnos como una fuerza política y social revolucionaria.

Cuestiones organizativas del anarquismo

Blablacar, Uber y taxis: polvo en el camino

El pasado 11 de junio los telediarios abrieron con la noticia de que estaba habiendo una Huelga de Taxis en las principales megápolis del continente. Como es de esperar por parte de las empresas de comunicación, la información que dieron fue bastante limitada, mezclando el morbo del conflicto que se disparó en algún caso con datos aleatorios sobre el conflicto: Uber, Taxis, Comisión Europea, compartir coches, competencia desleal… Este artículo pretende verter un poco de luz sobre cuál es el conflicto en marcha, cuales son las fuerzas que hay en liza y por último intentar ofrecer una visión del problema estructural en torno al transporte que padecemos.

El conflicto ha estallado entrado 2014. Por un lado, el pasado marzo la patronal de autobuses Fenebús denunció ante el Defensor del Pueblo, la CNMC y ante la prensa la “competencia desleal” que suponía Blablacar. Fenebús es la asociación patronal del autobús que aglutina al 76% de las líneas regulares, teniendo una representatividad menor para estaciones, líneas de servicio urbano y servicios discrecionales. Por otro lado, en abril Uber se presenta en Barcelona sumándose a las más de 20 ciudades europeas en las que ya estaba presente. El sector del taxi de esas ciudades ha sido capaz de coordinar una huelga a nivel europeo que se materializó en un paro con muchísimo seguimiento el pasado 11 de junio, al que se sumaron otras ciudades para pedir que se regulen –prohíban- estas nuevas plataformas y para mostrar en general el malestar de un sector muy afectado por estos últimos años de precios disparados del petróleo, depauperación social masiva y condiciones precarias en el segmento asalariado del sector.

Este conflicto se articula a 2 niveles, pues el conflicto urbano Taxis-Uber es distinto y tiene distintos sujetos que el conflicto Patronales-Blablacar que es principalmente sobre el transporte interurbano. Sin embargo, los paralelismos son bastante significativos y es lo que hace que tanto la prensa convencional, como las instituciones, como algunas voces en el Taxi los hayan englobado como un solo problema entremezclado.

Es necesario definir que actores hay sobre el terreno:

Las nuevas empresas: Uber y Blablacar.

Uber: empresa dedicada a poner en contacto personas que ofrecen viajes y personas que necesitan viajar. Uber controla las condiciones del contacto, ofrece aseguramiento al viajero y al conductor y por supuesto, cobra por el servicio. La diferenciación de la empresa se basa en que funciona mediante una aplicación móvil, por lo que ofrece inmediatez y se permite definirse como empresa de alta tecnología. La empresa es de origen americano, fundada por Travis Kalanick, un californiano de buena posición social. Actualmente, y sólo según su web[1], está financiada por Google Venture, Goldman Sachs, Benchmark, Lowercase capital, Menlo y First Round Capital.

Blablacar: empresa dedicada a servir de plataforma para que conductores y viajeras se pongan en contacto. Blablacar en un principio servía como simple red social en la que la gente se apunta y puede hacer los contactos necesarios para satisfacer sus necesidades: llenar su coche de gente y amortizar el viaje o viajar más barato, rápido y flexible. Sin embargo, tras la denuncia que se venía gestando por las patronales del transporte, el servicio se ha modificado notablemente y aunque aún hoy está en fase de pruebas, ya la web se lleva un 10% del coste del viaje en concepto de reserva del asiento y, a mayores, el IVA del 0,21 vigente en el reino de España. Aún con esta medida, que modifica sustancialmente las condiciones iniciales del “servicio”, el 17 de junio el Ministerio de Fomento español registraba[2] su sede en el marco de la investigación abierta para ver si este tipo de negocio es legal.
La empresa es originaria de Francia, de la mano de Frédéric Mazzella, otro acomodado emprendedor que puso en marcha su idea tras volver de estudiar en EEUU. La web no hace públicos sus inversores, pero sin rebuscar mucho encontramos esta[3] noticia de 2012 en la que leemos que 2 grupos de inversión pusieron en su día su granito de arena de 7,5 millones de euros para que Blablacar se asentase en territorio peninsular.

Ambas empresas se enmarcan en una “nueva” generación de empresas adaptadas a las posibilidades de internet y de la “Web 2.0” para ofrecer servicios materiales, frente a las empresas pioneras en este campo que han servido tan solo para el entretenimiento –redes sociales, videos, noticias virales…-. En este sentido, las empresas con raíz en internet entran a competir con la economía del “mundo real”, lo que supone un cambio de paradigma que están vendiendo como una democratización de la actividad comercial e industrial. Ambas empresas han sido defendidas públicamente por la web http://www.consumocolaborativo.com/, que mantiene ese discurso de que las nuevas tecnologías permiten un consumo participativo y, por tanto, democrático. Encontramos una explicación de este “nuevo” tipo de consumo en este artículo de la Revista Exarchia [4].

Sin embargo, y como era de esperar viendo los credenciales que acompañan a las dos empresas de las que hablamos, algo huele raro en todo esto. El hecho de que grandes empresas inversoras apuesten por modelos de “consumo alternativo” es porque estos modelos tan solo son alternativos en el formato, pero no en la estructura económica que los envuelve. En este sentido conviene sacar a la luz este extracto de “El manifiesto Telecomunista”[5]:

La Web 2.0 es el Boom de la Inversión en Internet 2.0. La Web 2.0 es un modelo de negocio de apropiación privada del valor creado colectivamente. Nadie niega que la tecnología de sitios como YouTube, por ejemplo, es trivial. Esto está más que evidenciado por el gran número de servicios idénticos, tales como Daily Motion, de compartición de videos. El valor real de YouTube no es creado por los desarrolladores del sitio; en cambio, es creado por la gente que carga videos en el sitio. Aun así, cuando YouTube fue comprado por un valor de mil millones de dólares en acciones de Google, ¿cuántas de esas acciones fueron adquiridas por los que hicieron esos videos? Cero.“

En efecto, la desmaterialización de la economía que predican quienes ponen por ejemplo estas empresas web no es más que un truco en el que lo que genera valor es la propaganda y la información, no el “servicio” prestado. Lo que genera valor -mientras no cobran comisión, claro- de estas empresas “colaborativas” es usar a los usuarios como mercancía, negociar con la información que generan y la que se les puede hacer llegar. En este sentido, la descripción completa del funcionamiento de este tipo de negocio, el contexto en el que nace y la alternativa más honesta planteable se recogen ampliamente en el citado manifiesto.

En todo caso, y esto es significativo, estas empresas no son empresas del sector del transporte puesto que su actividad solo afecta tangentemente a la actividad del sector. Son empresas de internet, de aplicaciones móviles, webs de contactos…vallas publicitarias en un sentido y traficantes de información por otro. Es por ello que no tienen ningún tipo de preocupación, ni influencia, ni programa sobre los problemas estructurales del sector: la mortalidad, la vulnerabilidad energética, el impacto ambiental asociado…Excepto para su discurso mediático, en el que se aclaman como “una ayuda para luchar contra el cambio climático”, como si sus usuarios hubiesen evitado viajar en su propio vehículo o se hubieran quedado en casa sin su web.

El Estado: El Estado Español y la Unión Europea.

Sin entrar en todos los detalles, la actuación institucional en este conflicto está siendo contradictoria. Básicamente, el Estado está apoyando a la industria tradicional, o más bien, persiguiendo o dispuesto a perseguir a las novedosas empresas mientras que desde la Comisión Europea se afirma que este modelo de empresa es el futuro y que son perfectamente legales.

Nos encontramos con las dos posibilidades de las que puede actuar el estado, en tanto que “comité de gestión de los asuntos de la burguesía”: o a favor de unas empresas o a favor de otras. Mientras el Estado español, mediante su ministerio de Fomento, nos habla de lo importante que son para las consumidoras las leyes relativas a la seguridad viaria que con estos servicios se estarían incumpliendo, desde la Comisión Europea o el propio ministro de economía estatal nos dicen que es introducir competencia en el mercado y que eso sólo puede beneficiar también a las consumidoras.

El pueblo: los trabajadores del taxi y las usuarias del “consumo colaborativo”.

Los trabajadores del Taxi: Organizados en sus asociaciones corporativas o en sindicatos al uso, la respuesta está siendo tajante: esto es competencia ilegal e ilegítima. El grupo más significativo que ha organizado la movilización sería La Élite[6], un grupo de taxistas autoorganizados para defender sus intereses corporativos, creada recientemente para luchar contra el “intrusismo”. Sin embargo, el grupo del que podemos encontrar un trabajo más constante y con más amplitud de miras lo representa la sección del Taxi de CNT[7], que también ha participado activamente en las protestas.

Las críticas que hacen es principalmente que estas nuevas formas de negocio atentan contra su modo de vida, lo que sería el colofón a años y años de subidas de los combustibles, bajadas de los ingresos, precarización del modo de vida de los asalariados del taxi…En el comunicado de la sección de CNT ante la huelga se incluye a Uber al mismo nivel que el resto de plataformas para compartir coche, alertando de que “el transporte público está seriamente amenazado y puede quedar eliminado y sustituido por monopolios de telefonía como Uber o Blablacar”. La Élite hace hincapié en la legalidad que los nuevos servicios no cumplen, y aprovechan para cargar contra otros competidores que les amenazan desde hace tiempo como los hoteles con servicio propio de recogida en aeropuertos, por los mismos motivos.

En general la movilización tiene un discurso defensivo del sector y de la legislación actual como garante de sus derechos. Receta que ha recorrido otros tantos sectores amenazados por la austeridad en estos últimos años, abrazarse al “status quo del bienestar” e implorar su defensa. Evidentemente aquí se está teniendo una perspectiva puramente obrera, las “patronales” del taxi no están teniendo, al parecer ningún peso en estas movilizaciones aun considerando las particularidades de un sector donde son mayoría los autónomos.

Sin embargo, al no ser el propio Estado el agresor en este caso el conflicto tiene bastantes más visos de radicalizarse y conseguir objetivos por la vía de la acción directa, dejando en una posición seguramente muy incómoda al estado, si no ha resuelto sus incongruencias entre el liberalismo y el proteccionismo.

Las usuarias del “consumo colaborativo”: De Uber por lo pronto no hay datos de la cantidad de clientes en Barcelona, única ciudad peninsular donde tienen presencia, y en todo caso por ser un servicio con costes fijos asociados parece difícil que pueda despertar verdadero interés entre la gente trabajadora. Por contra, de Blablacar la última cifra dada[8] es de 1.000.000 de desplazamientos en los 12 estados en los que opera. Si todos los países tuviesen la misma cantidad de viajes -lo cual es seguramente falso siendo los estados más grandes los que más cantidad tengan- la cantidad en el reino de España sería algo menor de 100.000 viajes, cuando el total de viajes interurbanos en autobús en un mes ronda los 50.000.000. Es una cifra bastante pequeña, en torno a un 0,2% de lo que mueve el autobús, y sin embargo ha hecho saltar las alarmas de la patronal del autobús, que a la vez es el modo de transporte menos útil para los usuarios, o sea: el más caro, más lento y menos cómodo de entre los disponibles.

Según las variables típicas por las que en teoría las personas elegimos el modo en que viajar según las opciones disponibles -condición socioeconómica de la persona, comodidad subjetiva, coste y tiempo del modo elegido- parece que el coche compartido es una opción más que competitiva excepto por la condición socioeconómica para la que está disponible la alternativa. No olvidemos que el acceso a este modo pasa por tener acceso a internet, saber manejar internet para configurarse un perfil personal en una web y además saber interactuar un mínimo en redes sociales. Estas características, aunque a una cierta generación nos parezcan naturales como a otras les parece pelar judías verdes son una limitación muy importante, más allá de los extendidos prejuicios hacía “el desconocido” que vas a llevar o te va a llevar en el coche, que también son un freno importante. Es por lo tanto una cuestión cultural y generacional lo que ha potenciado y limitado la extensión de esta plataforma.

Aparte de las variables típicas que influyen en el comportamiento de los usuarios de transporte hay en el fenómeno Blablacar un matiz que lo hace defendible para quienes lo usan. Es el hecho de conocer gente y compartir un tiempo que de otra forma sería muerto. Aunque evidentemente esto ha generado situaciones violentas –absolutamente anecdóticas-, en nuestra sociedad de individuos atomizados sumidos en un mar de antidepresivos parece saludable crear escenarios para la sociabilidad aleatoria, aunque en ocasiones pueda suponerle a las anarquistas pasarse un viaje entero con un policía al lado hablando del tiempo y de recetas de la abuela.

Hay que reconocer en el formato de coche compartido esa potencial virtud, aunque con ese razonamiento, eso debería ser una defensa férrea de los transportes colectivos tipo bus, avión o tren, en el que viaja mucha gente muy diversa y sin embargo por lo normal estos modos no son espacios de sociabilidad ninguna. ¿qué diferencia hay? Pues que el Blablacar y sucedáneos son modos muy marginales, disponibles para ese sector de población dispuesto a socializarse así.

Ahora que las condiciones han cambiado, el servicio mayoritario –Blablacar- se ha “burocratizado” y ha subido de precios, sin duda perderá usuarias aunque se mantenga como uno de los modos más útiles del “mercado” del transporte interurbano.

Como “consumidoras” de Blablacar no ha habido ni movilizaciones ni respuestas más allá de pataletas en redes sociales, como Twitter. FACUA-Consumidores en acción, como organización portavoz de los consumidores sí que se posicionó en el conflicto abierto con un comunicado [9] atacando principalmente a Uber desde el mismo planteamiento que el grupo de taxistas La Élite: que deben acogerse a derecho para proteger a quienes consumen.

Como reflexión desde el punto de vista obrero –superando las ficticias divisiones entre consumidoras y trabajadoras, parados y estudiantes, nativas y extranjeras…- estamos ante un conflicto en el que se nos intenta enfrentar, una vez más, a quienes defienden sus derechos laborales con quienes defienden sus derechos como usuarias. Hay que señalar a las herramientas del “consumo colaborativo” super-alternativo como una trampa en la mayoría de los casos, tendida desde las escuelas de negocios más chungas –ESADE, IESE…- para captar mercados “alternativos” y como se ha esbozado antes, generar valor de las relaciones humanas que más espontáneas debieran ser. Tenemos que ser autocríticos. Frente a la posibilidad de generar herramientas P2P, descentralizadas y autoorganizadas, para cosas como compartir coche –o información tipo redes sociales- esperamos que grandes empresas multinacionales nos lo ofrezcan gratis. En vez de examinar nuestro sector laboral y encaminarlo hacía escenarios autogestivos que limiten la labor gestora del estado –y aumenten la nuestra como trabajadores y consumidores- y la labor intrusiva del mercado y por tanto del capital, nos entregamos al amparo protector del Estado que una vez más, en este caso en el Taxi, nos va a apuñalar por la espalda a la mínima oportunidad.

Pero por desgracia este conflicto levanta polvo en el camino y nos impide ver donde estamos o a donde vamos.

Lo que el “consumo colaborativo” no plantea, porque no es “su negocio”, es cómo afrontamos los problemas estructurales del transporte. Y desde luego ni las patronales del transporte, ni las estructuras del estado están tampoco por la labor de hacerlo. Compartir coche está bien en términos eco-eficientes, pero es más de lo mismo en términos eco-efectivos[10] y la efectividad hoy en día es una virtud que debería estar más en boga, frente a una eficiencia dogmática que no deja de ser la razón del mercado.

Reducir el consumo energético, amortizar mejor la maquinaria fabricada y las infraestructuras ya instaladas es menos malo que no hacerlo, pero no es necesariamente bueno. La reducción de consumo energético hoy en día ya no es una opción, hace 8 años que la producción de petróleo está en declive y es el eslabón más débil de la cadena del transporte. Es normal que ahora estemos dispuestas a apretarnos 5 desconocidas en un coche. Es normal que el taxista haga casi el doble de horas de las que haría hace 10 años, porque la gasolina vale tanto que hace 10 años decían que con los precios de hoy la economía no podría sostenerse. Y resulta que la economía que no se sostiene es precisamente la nuestra, la de la gente trabajadora.

El transporte, en taxi o Blablacar, no deja de ser una necesidad impuesta en la mayoría de los casos, veamos cómo:

Punto 1: La distancia a recorrer nos ha venido dada por el urbanismo moderno que es un instrumento más de control social. [11]

Punto 2: Ir a trabajar, ir a consumir –mercancías u ocio- son también ritmos de vida bajo el poder de la mercantilización y la explotación, sobre los que poco podemos decidir, ni siquiera opinar. [12]

Punto 3: Los modos de transporte existentes –coche, bus, tren, avión, bicicleta…- no responden más que a sus propias necesidades y no a las necesidades humanas. La historia del transporte es la historia de cómo los inventos se imponen a las necesidades, especialmente por las infraestructuras, lo que nos devuelve al punto 1 y los usos del urbanismo.

¿Cuál es entonces la solución al conflicto del taxi y el blablacar? Según lo dicho no parece ser una solución técnica o legislativa. Es un problema con raíces sociales y por tanto, sólo el cambio social puede solucionarlo.

Valladolid. Junio de 2014

@botasypedales

[1] https://www.uber.com/

[2] http://www.elmundo.es/economia/2014/06/16/539f5336e2704ee2348b4578.html

[3]http://www.europapress.es/economia/noticia-comunicado-blablacar-cierra-ronda-financiacion-75-millones-euros-accel-cabiedes-20120227120124.html

[4] http://revistaexarchia.org/2014/03/17/tiempo-de-conexion-para-un-consumo-colaborativo/

[5] http://endefensadelsl.org/manifiesto_telecomunista.html#el-comunismo-de-pares-contra-el-estado-capitalista-cliente-servidor

[6] http://www.elitestaximadrid.blogspot.com.es/

[7] http://cnt-taxi-bcn.blogspot.com.es/

[8] http://www.blablacar.es/blog/quienes-somos

[9] https://www.facua.org/es/noticia.php?Id=8538

[10] Términos en el sentido usado en el libro Cradle to Cradle de M. Braungart y W. McDonought

[11] http://cuadernosdenegacion.blogspot.com.es/2012/12/nro7-recorrido-por-el-territorio.html

[12] http://estudios.cnt.es/wp-content/uploads/2014/01/2Analisis_Paradelo.pdf

Lo estructural y las relaciones de poder

Estructura, poder y dominio son conceptos íntimamente relacionados y que debemos comprender para tener las herramientas de análisis para la transformación radical de la sociedad. Uno de los temas centrales en el anarquismo ha sido la cuestión del poder, donde se han escrito numerosos textos que apuntaban a que el ejercicio del poder resulta pernicioso y de ahí está el origen de todos los males y desigualdades en esta sociedad. Sin embargo, no podemos atendernos solo a la cuestión del poder, lo cual, he planteado ampliar el tema tratando la estructura y el dominio. ¿Es lo mismo poder y dominio? ¿Qué es la estructura? ¿Qué tienen que ver el dominio con la estructura? ¿Y el poder con la estructura? Cuestiones como éstas las iremos desarrollando a continuación.

Tenemos claro que vivimos en una sociedad con profundas desigualdades a todos los niveles: desde lo económico hasta lo político y social. Las desigualdades se producen por la existencia de grupos sociales dominantes y otros subordinados que sufren esa dominación. Dicha dominación se ejerce a través de unas bases materiales, como, por ejemplo, una posición económica ventajosa, a las cuales podemos denominar estructura o infraestructura y también ideológica llamada superestructura, en términos marxistas. Entonces, cuando hablamos de algo estructural en general, hacemos referencia a todas aquellas formas de opresión provenientes de los grupos sociales dominantes. Así por ejemplo, cuando hablamos de violencia estructural, hablamos de aquella que ejerce la clase dominante contra nosotras a través de la represión física de los porrazos, la criminalización de la pobreza, condenarnos a la miseria, etc. También, lo estructural puede hacer referencia a aquello que tiene causa directa en las bases materiales de un sistema, como por ejemplo, cuando hablamos de crisis estructural del capitalismo.

Hasta ahora, el concepto de poder en el anarquismo clásico ha ido asociado al dominio, pero las tesis sobre el poder de Foucault han abierto nuevas perspectivas para entender dicho concepto que rompe con el esquema clásico de poder igual a dominio. Según Foucault, el poder es, básicamente, una fuerza social que está presente y fluye en todo el cuerpo social sin unas direcciones determinadas, lo cual no es ejercido siempre desde el Estado o la clase dominante, sino que también puede provenir de instituciones organizadas fuera del Estado. Además, el poder no solo es meramente destructivo, también es creador, crea conocimientos y saberes en favor de los grupos sociales que los crean. Por tanto, podemos distinguir entre poder-dominio, aquel que se ejerce a través de la clase dominante y de carácter impositivo mediante la violencia y la creación de hegemonía y consenso para imponer los intereses de esa clase dominante; y el poder-fuerza social que es ejercido desde las clases explotadas a través de las organizaciones populares, la creación de contra-hegemonía y ruptura con el orden dominante para materializar los intereses de emancipación social.

Una vez aclarados los términos, es hora de relacionarlos y posteriormente ver su aplicación en la realidad social. La diferencia clave entre dominio y poder es que el dominio es un poder ejercido desde una posición ventajosa, es decir, el dominio se ejerce en un contexto donde no hay equidistancia en las relaciones de poder. Esa posición de ventaja lo da la estructura material e ideológica. Se podría decir entonces que el dominio es un poder estructural, aquel poder que se ejerce a través de una estructura material e ideológica construida a medida por aquel grupo social dominante. Es aquí donde tiene origen todas las opresiones que hoy en día conocemos: la opresión -o explotación- de clase, la heteropatriarcal y la racial. Todas estas opresiones comparten un común denominador que es la existencia de una base estructural mediante la cual se ejerce el dominio.

Así pues, en el plano económico podemos reconocer la dominación capitalista en el cual, los o las poseedoras de los medios de producción -la clase capitalista- les confieren una posición dominante frente a la clase obrera que carece de dichos medios. Es por ello que un o una trabajadora siempre está en una posición de desventaja frente al capitalista, lo que se traduce en una relación desigual de poder. No obstante, si la trabajadora se organiza junto con sus semejantes y construye a la vez un discurso que desafíe el discurso dominante, esta relación de poder puede cambiar en favor de la clase obrera mediante la lucha de clases. Asimismo, encontramos en la organización popular otra forma de articular un poder desde abajo.

Por supuesto que la opresión central es la de clases, pero no podemos restar importancia a las opresiones no clasistas, pues también sustentan el sistema capitalista. En este caso, el heteropatriarcado es una estructura socio-cultural en el cual los hombres heterosexuales adquieren una posición dominante respecto a los y las homosexuales y la mujer. Como en la opresión clasista donde la clase obrera está en una posición desfavorecida, la mujer y aquellas personas que se salen de la heteronormatividad se encuentran en una relación de poder con los hombres heterosexuales desfavorable. Consecuencia de ello es el machismo y la homofobia, manifestaciones de esta dominación heteropatriarcal. Lo mismo sucede con el racismo, en el cual el hombre blanco occidental se posiciona como dominante frente a otras etnias no blancas y no occidentales, juzgándolas en base a las concepciones sociales eurocentristas y etnocentristas, caracterizándoles principalmente como salvajes, delincuentes y esclavos.

La importancia de conocer estos conceptos nos permite reconocer correctamente las opresiones y no cometer errores como usar la misma vara de medir para un lado y para otro cuando las relaciones de poder son asimétricas. Para ello, pondré unos ejemplos breves que ilustren esta premisa: la violencia policial es ejercida desde la clase dominante y responde a sus intereses, al contrario que la violencia utilizada para la autodefensa. No es nada comparable robar artículos en un supermercado con el fraude fiscal, la fuga de capitales y con la explotación asalariada. El absentismo laboral o cualquier acto de «indisciplina» no es nada comparable a los ataques a los derechos de los y las trabajadores mediante las reformas laborales. Se culpa a la mujer de ser violada y que tiene que andarse con cuidado para evitarlo, cuando el culpable es el hombre quien comete las agresiones sexuales y que es él quien debe dejar de violarlas. Que una persona no blanca desprecie a un blanco o blanca por serlo no es nada comparable a las redadas racistas, la criminalización de la inmigración, su exclusión y discriminación, etc… Aquí de nuevo nos encontramos con el denominador común: lo estructural.

Una vez que sepamos en qué posición estamos y conozcamos las relaciones de poder en la realidad social, el siguiente paso es cómo articular respuestas contra ellas, no para crear nuevas formas de dominio sino en equilibrar la balanza de las relaciones de poder. Así por ejemplo, en el campo económico, solo podrá existir una relación de poder equidistante aboliendo el sistema capitalista e implantando un sistema socialista libertario que ponga los recursos, medios de producción e instrumentos de trabajo en común; en el político, en la abolición del Estado sustituyéndose por instituciones horizontales (asambleas, consejos, comités, confederaciones…) en las cuales los y las productoras y consumidoras sean quienes tomen las decisiones políticas; y en el plano socio-cultural, por el empoderamiento de las mujeres, homosexuales y minorías étnicas junto con la deconstrucción de los privilegios patriarcales y raciales. Suprimir el dominio implica destruir las estructuras del poder-dominio y crear otras estructuras materiales e ideológicas y junto a ello el poder popular, que sería el poder socializado donde las relaciones de poder entre distintos grupos sociales sean equidistantes.

Enlaces del mes: Mayo 2014

  • En alasbarricadas.org pudimos aprender sobre los orígenes del primero de mayo.
  • Como única referencia a la abstención activa de los anarquistas, en apoyomutuo.org podemos leer ¿Por qué no votan los anarquistas? Los anarquistas hemos votado en muchos lugares e instancias: sindicatos, cooperativas, centros sociales y populares, asambleas. El problema no es el voto ni la democracia. La cuestión es a qué mecanismo pertenece tal voto y de qué democracia hablamos.
  • En Píkara, un artículo sobre la seducción desde un punto de vista feminista, muy distinto de lo que podemos esperar del gurú del machismo.
  • A principios de mes nos encontrábamos con una ola de indignación por el racismo presente en los campos de fútbol. En La Marea, Nuria Varela reflexiona en torno a cómo el sexismo, sin embargo, no ha generado tantos comentarios.
  • En Anarkismo.net, una traducción de un artículo de Rafael Viana da Silva, donde repasa de forma crítica las formas organizativas que puede tomar el anarquismo.
  • El mundial de Brasil es un mundial contra el pueblo, tal como nos lo argumentan en este artículo de Todo por Hacer.
  • Sobre la reciente e incendiaria resistencia al derribo de Can Vies podemos leer un análisis en Argelaga.
  • Sobre Bakunin traemos un pequeño documental del grupo anarquista Albatros, con motivo de su 200 aniversario. Geniales las entrevistas a Julián Vadillo y Ana Sigüenza.
  • En La Marea nos informan sobre el aburguesamiento de los barrios y su transformación en espacios-marca para la atracción de capitales.
  • No binarios en un mundo binario: 6 artistas que se rebelan contra el género.
  • La entrevista a José Luis Carretero para la revista Letras Rojas, que podemos encontrar en su blog. Nos habla sobre la vigencia del anarquismo: «va a ser imprescindible, ante el fracaso de las opciones clásicas basadas en un  socialismo autoritario y estatista o en el pacto entre clases con una clase dirigente acosada por sus propias contradicciones,  desarrollar un nuevo socialismo, una renovación profunda del proyecto histórico levantado por las clases populares […] Ese nuevo socialismo, que tendrá que ser, inevitablemente, un ecosocialismo claramente consciente de los problemas medioambientales y de reproducción natural de la vida que el despliegue del capitalismo ha acabado por producir, tendrá también que tener entre sus elementos centrales muchas de las cosas que el anarquismo ha defendido siempre: la democracia directa, el fomento de la producción cooperativa y autogestionaria, la mínima delegación, la rotatividad de funciones, el respeto por la pluralidad y la ausencia de dogmas.«
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