LOMCE: Recortes, españolismo y mercantilización

El pasado 3 de diciembre se publicó el nuevo borrador de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), redactada por el Ministerio de Educación, al frente del cual se encuentra Jose Ignacio Wert. Esta contrarreforma educativa viene marcada por los siguientes puntos:

Primero, en la redacción del borrador se ha consultado únicamente a la educación concertada y a los obispos de la Iglesia Católica. Como en el resto de reformas educativas (LOGSE, LOE) y universitarias (LOU, Bolonia) que hemos sufrido, no se ha tenido en cuenta la opinión y las necesidades de los colectivos afectados.

Segundo, el proceso de mercantilización de la educación debido a la reducción en la financiación pública. Bajo el eufemismo de la autonomía se impone a los colegios e institutos financiarse en el mercado, pasando a depender económicamente de convenios y contratos con empresas privadas. Además, la gestión económica se deja únicamente en manos del director del centro, ya que el consejo escolar pasa a ser un mero órgano consultivo. En esa línea, ya desde la educación primaria se intentan inculcar valores basados en la cultura empresarial. En la ESO se llega a ofertar una optativa llamada “iniciación a la actividad emprendedora y empresarial” con el mismo peso que asignaturas como música o plástica.

En tercer lugar, se instituye un trato preferente a los centros privados. Los centros concertados y/o segregados por sexos mantienen sus ayudas a pesar de la reducción de recursos en la educación pública. Como dato a tener en cuenta, sólo un 25% del alumnado asiste a colegios privados.

Por último, se centralizan los contenidos académicos mediante la ampliación de los contenidos comunes en todas las comunidades autónomas. Como consecuencia se relega a la categoría de optativa no evaluable las lenguas cooficiales. Además de ofrecer dinero público a los padres para recibir enseñanza privada en castellano. De este punto se desprende  un intento claro de, en las palabras del propio ministro, españolizar al alumnado.

En definitiva, podemos resumir este borrador como un intento de transmitir mediante la escuela una marcada ideología capitalista y conservadora.

Para más información, adjuntamos un análisis de la LOMCE (diciembre 2012) realizado por los compañeros de Frente Estudiantil y Social:
analisis LOMCE

Recuperando el derecho a rebelión (III)

Aquí está la última entrega del ensayo sobre el derecho a la rebelión

La pregunta que hay que hacerse sobre el Estado es ¿Representa el Estado la voluntad general? Los juristas, intelectuales defensores de él dicen que es una cuestión de orden público, el Estado surge de un pacto social donde los individuos rechazan una parte de su libertad a cambio de seguridad reconociendo al Estado y a la ley que emana de él como la idea de justicia, los estatistas dicen que el Estado actúa en el bien del pueblo o de la voluntad general, conciben a la sociedad como un todo, como individuos iguales cuando ya hemos visto antes que la sociedad está dividida por asuntos económicos y que tienen intereses diferentes y contrapuestos, así que la idea de “voluntad general” es errónea y solo esconde los intereses de la clase dominante, la abstracción del Estado esconde la lucha de clases, niega el conflicto social y eso solo beneficia a los que se encuentran en una posición privilegiada, ya que se acepta esa situación como normal. Descartada la idea del Estado como representación de la voluntad general vuelve a surgir la pregunta de que es el Estado y de donde surge. Bakunin no vaciló en su definición del Estado:

“El Estado es la suma de la negación de la libertad de todos sus miembros”

La diferencia entre el Estado autoritario autárquico y el republicano reside en que en el primero la burocracia estatal oprime y explota al pueblo en beneficio de la clase dominante y lo hace en nombre del líder; en un régimen republicano hace exactamente lo mismo pero en nombre del pueblo o de la “voluntad general”.

Ningún Estado vela por los intereses del pueblo, ya que lo que éste busca es la libre organización de sus intereses sin interferencia o coacción de un ente superior. El Estado es un instrumento diseñado para gobernar desde arriba y dirigido por una minoría que impondrá sus intereses al pueblo, por esa razón el pueblo y el Estado son antagonistas y es una contradicción la concepción del Estado como popular.

Como el Estado no puede satisfacer los intereses del pueblo pues no le queda otra formar de asegurar su hegemonía que la violencia, el mismo papel que juegan las grandes empresas en el ámbito económico es desempeñado por el Estado en la sociedad, acaba con los estados pequeños y comunidades en beneficio de un gran Estado monopolizador, esto produce que cuando mas grande sea un Estado mas se alejará del pueblo y mas oprimirá a éste. Como hemos dicho antes una de las características principales del Estado es que éste tiene el monopolio de la fuerza, lo que quiere decir que toda violencia que se ejerza desde fuera de éste será considerada ilegal mientras que la que se ejerza en su nombre será considerada legal. Ante esta situación los explotados se encuentran indefensos porque la “justicia” está al servicio de la clase dominante.

¿Cómo se puede justificar el derecho a rebelión y el uso de violencia revolucionaria?  Los explotados se encuentran obligados a aceptar su situación por medio de la coacción que ejerce el Estado, esa situación es violenta ya que supone la imposición de una voluntad sobre la de los demás, frente a esa violencia algunos pensadores como Errico Malatesta justifican el uso de la autodefensa que no sería violencia como tal sino una respuesta a la violencia ejercida por un opresor.

“La violencia es justificable solo cuando es necesaria para defenderse a uno mismo o a los demás de la violencia[…] El explotado siempre está en estado de legítima defensa así que su violencia contra el opresor está moralmente justificada y tiene que ser regulada con el criterio de su utilidad y la economía del esfuerzo y sufrimiento humano […] No existe otro medio de defensa frente a la violencia que la propia violencia, pero no es violento quien ejerce la autodefensa, sino quien obliga a otros a utilizarla[…] La revolución debe ser necesariamente violenta porque sería una locura esperar que los privilegiados decidieran renunciar a su posición voluntariamente”

Para Malatesta, lo que empuja a la rebelión es la dignidad del individuo, la lucha contra el Estado estaría justificada ya que éste se basa en la fuerza para imponer su voluntad y genera una situación de desigualdad y opresión. El límite de opresión de un gobierno solo está limitado por la resistencia que el pueblo pueda oponer, puede haber un conflicto abierto o que pase mas desapercibido, pero siempre hay existencia de conflicto, cuando el pueblo se somete a la ley y no muestra resistencia el gobierno actúa a su antojo sin tener en cuenta las necesidades populares, solo cuando nota el peligro de insurrección es cuando se encuentra entre la disyuntiva de ceder o reprimir. Pero aunque ceda o reprima la revolución es inevitable ya que si no cede el pueblo acabará por rebelarse, pero si cede le valdrá para tomar confianza en sí mismo hasta que la pugna entre libertad y autoridad se haga evidente y se produzca el conflicto abierto.

Esta es la concepción clásica, hoy en dia podemos ver que no es así exactamente, la capacidad de recuperación del capitalismo y los nuevos métodos de control social han hecho que el poder sea capaz de gestionar las contradicciones , el sistema designa a la violencia revolucionaria como “terrorismo”, con este concepto pretende abarcar a todo lo que suponga una amenaza al Status Quo, los predicadores de la paz social manejan un discurso ideológico donde niegan el conflicto social y los mismos opresores se atreven de hablar de paz y fraternidad. Los medios de comunicación de masas difunden estas ideas y la opinión pública general coincide con ellas. El derecho a la rebelión es considerado como algo del pasado que fue útil en su momento pero ahora que se vive en “democracia” no tiene sentido ya que se gobierna por el bien de la sociedad.

El principal problema de justificar el derecho a la rebelión contra este sistema es enfrentarse a la opinión pública y al discurso mediático que tiene muchísimo más alcance y es hegemónico, en algunos medios se considera como “apología al terrorismo” y puede acarrear hasta consecuencias penales, la difusión de las teorías del derecho a la resistencia en la sociedad actual es marginal comparado con la que tiene la lógica del sistema.

Conclusión

Si se analiza el sistema de forma abstracta no podría ser considerado como una tiranía, pero en la práctica se cumplen las tres condiciones que citamos anteriormente en el primer apartado, ya que el Estado actúa como un gran tirano en beneficio de la clase dominante, es antipolítico porque pervierte el significado de la política que es la gestión de los asuntos del pueblo y como hemos visto el Estado no puede satisfacer los intereses de éste y se limita al uso de la fuerza, y está sujeto a leyes pero porque las leyes son el garante del mismo Estado, no suponen una limitación de su actuación sino una ampliación, el Estado se reserva la capacidad de actuar tiránicamente (la mayoría de ordenamientos jurídicos recogen los Regímenes de excepción donde las libertades individuales y políticas son suspendidas en caso de verse el Estado en peligro).

La tiranía del sistema actual no solo se sostiene con la fuerza física, principalmente utiliza medios de control social como los medios de comunicación de masas que manipulan la opinión pública y hacen que acepten las condiciones de vida existentes, además últimamente está apareciendo la figura del ciudadano-policia donde el  individuo se somete voluntariamente y cumple labores de control social sobre otros miembros de la sociedad, el mismo individuo rechaza a los que se rebelan contra el sistema y podría a llegar a servir al propio Estado. Se han dado varios casos donde los propios ciudadanos han denunciado a sus iguales, como recientemente en las protestas de Barcelona de la huelga general del 29M donde la policía llevó a cabo una campaña para identificar a manifestantes y se publicó una página web con fotografías de estos para que se recibieran denuncias anónimas. Cada vez se avanza más en el control social y éste toma carácter más totalitario, la definición de totalitarismo que dio Orwell en 1984 fue un régimen donde los mismos oprimidos renunciaran a rebelarse y se vieran incapaces de ello, donde el Estado se funde con la sociedad y resulta imposible distinguir una cosa de la otra, donde se acepte el Status Quo como una ley inmutable y se pierda toda esperanza de cambio, lo describió de esta manera:

“Si quieres hacerte una idea de como será el futuro imagínate una bota aplastando un rostro humano incesantemente”

Actualmente vamos por ese camino y lo único que puede cambiarlo es la recuperación de la legitimidad del derecho a rebelión, de la dignidad humana, pero sobre todo que se pierda el miedo que es la principal arma que utiliza este sistema para perpetuarse.

Bibliografía:

–          F. Engels, El Origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. (1884)

–          A. Tocqueville, La democracia en América (1840)

–          Guy Debord, La sociedad del espectáculo (1967)

–          M. Bakunin, Escritos de filosofía política I, Crítica de la sociedad (1876)

–          Alfredo. M. Bonano, Errico malaesta y la violencia revolucionaria (2009)

–          G. Orwell, 1984 (1849)

–          M. Bakunin, Estatismo y anarquía (1873)

Díaz Ferrán, capo dei capi

El expresidente de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán, ha sido detenido por alzamiento de bienes y blanqueo de dinero.

El abanderado del ‘Trabajar más y ganar menos’ lo tenía todo: presidente de la CEOE, viviendas de lujo en Madrid y Mallorca, un yate, varias fincas… Organizaba cacerías a las que acudía el mismísimo Rey Juan Carlos y se movía en los círculos de élite de la política. Tanto es así que, el 22 de julio de 2009 y en calidad de representante de los empresarios, Díaz Ferrán se negaba a firmar la propuesta de reforma laboral presentada por el PSOE (reforma que ya de por sí empeoraba las condiciones de los trabajadores) exigiendo que se abaratase aún más el despido.

En diciembre de 2009 quebraba Air Comet, aerolínea propiedad del detenido, dejando a 7.000 viajeros en tierra con un billete pagado (que el ministerio de Fomento recolocó en otro vuelos utilizando dinero público) y despidiendo a más de 600 trabajadores, muchos con meses de salario pendientes de pago. Ya en ese momento Díaz Ferrán declaró a los viajeros afectados que él mismo nunca hubiese comprado un billete de su propia compañía.

El historial del empresario continúa. En mayo de este año fue inhabilitado para gestionar bienes ajenos al ser declarado culpable por la quiebra de Seguros Mercurio en marzo de 2010. En junio de 2010 suspendía pagos el grupo Marsans y el empresario lo traspasaba al valenciano Ángel de Cabo (que también compraría posteriormente Nueva Rumasa a la familia Ruiz Mateos y que actualmente se encuentra detenido junto a Ferrán) en una maniobra para evadir 50 millones de euros y colocarlo en paraísos ficales. Un plan para evadir su deuda de 400 millones de euros. También en junio de este año la Audiencia Nacional impidió a Díaz Ferrán vender su yate a una sociedad de las Islas Vírgenes.

En definitiva, Díaz Ferrán, el que fuese lider de los empresarios y que se tomaba el lujo de dar lecciones para salir de la crisis, ahora muestra su verdadera cara. Su habilidad para apropiarse del dinero público, enriquecerse a costa de engañar y explotar a los trabajadores. Sí, señor, el jefe de la banda, capo dei capi.

Perdiendo el miedo

Se dice que el ser humano es un ser racional pero seguimos conservando los instintos. Y es que nuestra mente, como la de otros vertebrados, tiene también su parte emocional que no está supeditada a la razón por muy desarrollada que esté. Entre esas emociones se encuentra el miedo, que es un instinto natural que nos previene de peligros que puedan ocasionarnos un daño físico o psicológico. De alguna forma, el miedo nos “reprime” para impedir que asumamos riesgos que pongan en peligro nuestra integridad. Pese a que el miedo sea un instinto que nos previene de peligros desconocidos (y no tantos), también puede ser una debilidad, ya que cuando una persona le entra el pánico, actúa instintivamente y resulta fácil de moldear y someter. Esto es lo que ha llevado a gran parte de la sociedad a someterse a las reglas del juego del sistema hegemónico: el neoliberalismo.

Miedos hay muchos, pero vamos a tratar este tema atendiendo a la influencia de éste en los individuos y cómo repercute en la sociedad. Es imposible que el miedo desaparezca y lo sentimos cuando se nos presenta situaciones de incertidumbre, cuando desconocemos de dónde vendrán los golpes o cuando sabemos que no hay escapatoria y se hace mayor cuando uno se siente aislado e incapaz de producir un cambio. Mediante la propagación del miedo se consigue someter a la población pero antes de socializarlo, se ha de romper los lazos de apoyo mutuo entre la gente porque el miedo nace también de la impotencia producida por el aislamiento.

La amenaza de un castigo cruel genera más temores que el castigo en sí, por lo tanto, si se induce a un individuo a pensar lo que le ocurriría si recibiera cierto castigo, éste tratará de evitar que le apliquen dicho castigo agarrándose a cualquier solución fácil que se le ofrezca, lo que da como resultado la aceptación a someterse a voluntades ajenas. Podemos citar como ejemplos prácticos el miedo al fracaso o el miedo a la marginación: las iniciativas se vienen abajo cuando existen temores de que no saldrán bien o que si uno se muestra crítico con el pensamiento mayoritario, será visto por los demás como un “extraño” y termine siendo ninguneado. Ese miedo al fracaso y a la marginación, inculcado ya en edades tempranas, impide el desarrollo pleno del individuo, que en caso de no existir esos miedos, no se verían impotentes y no serían sujetos pasivos. Pero el temor más extendido entre la población es el miedo al cambio, principalmente causado por el desconocimiento de alternativas posibles, los métodos para conseguir materializar el cambio y las estructuras organizativas que permitan avanzar hacia otro modelo socioeconómico más justo. Podríamos afirmar pues que el miedo coarta la libertad y quienes no controlan sus miedos terminan siendo controlados.

Sin embargo, si entre los individuos existen ciertos lazos de unión y esas personas poseen una mayor confianza en sí mismos, el miedo acaba siendo controlado, al contrario que en las sociedades donde predomina el individualismo narcisista, donde la desconfianza hacia sus semejantes ocasiona un temor mayor. La capacidad para afrontar ese miedo se hace mayor cuando más se estrechen los vínculos solidarios y exista una comunicación real y sincera entre los individuos, en donde predomine la ayuda mutua. Gracias a la práctica del apoyo mutuo, que inspira confianza y seguridad en los individuos, permite controlar el miedo que intentan propagar para someter a un pueblo, perdiendo así el miedo a luchar por una transformación radical de la sociedad.

Atacan oficina del partido nazi Amanecer Dorado

Esta madrugada, a eso de las 4 de la mañana, un artefacto casero explotaba en los exteriores de una de las oficinas del partido nazi Amanecer Dorado. La oficina en cuestión se encuentra en la localidad de Aspropirgos, a 170 kilómetros de la capital griega.

El artefacto ha sido colocado por personas que todavía no han sido identificadas por las fuerzas represoras del Estado griego, y tampoco ningún grupo se ha hecho con la responsabilidad de la bomba. La explosión causaba daños materiales al inmueble de dos plantas en el que se encuentra la oficina del partido nazi, dañando solamente los comercios locales de la planta baja.

Cabe preguntarse el propósito de esta acción, la cual, como decía, ha dejado intacta la oficina de Amanecer Dorado. Además, la localidad de Aspropirgos (de reducido tamaño) no parece ser un centro clave para atacar la presencia de les nazis. ¿Cómo hemos de interpretar esta acción? ¿Aviso a les nazis de algún grupo o individualidad antifascista? ¿Auto-atentado para justificar futuras acciones fascistas?

Gracias a M-N por su ayuda en la traducción.

Fuente (en griego): [1]

Recuperando el derecho a rebelión (II)

Anteriormente publiqué la primera parte del ensayo donde definía y analizaba los conceptos de tiranía, derecho a rebelión y democracia, en esta segunda parte me centraré en el modelo económico y político actual.

Tiranía democrática

“La democracia, que debe venir a proporcionar la libertad al mundo, puede ser la fuente de una tiranía inédita, de un poder absoluto cuya característica es  someter no solamente a una clase, sino a la totalidad de los individuos que componen un pueblo. La democracia es un instrumento de liberación que puede devenir, por sí mismo,  siguiendo su propia pendiente, un fabuloso instrumento de opresión” Tocqueville

La democracia que está instaurada actualmente tiene poco que ver con la forma ideal de ésta, se dice que hay democracia porque se producen elecciones «libres» y están reguladas por un ordenamiento jurídico, pero esto solo teoría, en la práctica la mayoría de partidos políticos tienen pocas diferencias entre ellos y éstas son básicamente culturales, algunos aspectos sociales y diferencias en las doctrinas económicas, pero manteniendo el dogma del liberalismo, ninguno pone en tela de juicio la propiedad privada, el Estado y el modelo socioeconómico en su totalidad.

Las elecciones se convierten en un mercado, donde los políticos venden un programa (que luego no suelen cumplir) y los votantes deciden o no si comprar el producto (mediante el voto). Los medios de comunicación de masas convierten el periodo electoral en un circo mediático donde se llevan a cabo debates entre partidarios de diferentes partidos, se sacan trapos sucios de la legislatura anterior…etc. El periodismo pierde toda su esencia y se convierte en una actividad mercenaria, donde la opinión depende de que conglomerado empresarial estás detrás de cada medio de comunicación y a que opción política apoye (En el Estado español Prisa o Vocento son las mas destacadas).

Todo este despliegue produce un clima competitivo donde cada votante se identifica con un partido político como si fueran hinchas de fútbol, esta situación es ampliada por los mismos candidatos que se dedican a echar mas leña al fuego durante mítines y demás demostraciones de fuerza. El militante o el simpatizante de un partido tiene claro que opción votar y la mayoría de las veces ni reflexiona sobre su decisión.

El llamado votante medio es el objetivo de las campañas políticas, suele ser indeciso y no se identifica con una formación política concreta, es mas reflexivo y se informa sobre los programas electorales y la trayectoria de un partido antes de votarlo, aunque ese perfil es una minoría ya que la mayoría simplemente se deja llevar por la opinión pública. También es frecuente que utilice el llamado “voto de castigo” que consiste en votar a la opción política que ocupa el lugar de la oposición para perjudicar al partido que ha ejercido la legislatura, esta conducta provoca un bipartidismo turnista donde cada vez que un partido decepciona a sus votantes, éstos en las siguientes elecciones depositarán su confianza en el partido opositor y así sucesivamente. Algún votante medio al darse cuenta del engaño opta por la abstención o el voto nulo y se implicará en algún proyecto político extraparlamentario, pero este porcentaje representa una minoría, con lo que se mantiene la hegemonía del sistema “democrático”.

Pero el sistema político solo es la punta del iceberg, solo es la forma de la que la burguesía administra su poder,  cuya fuente viene del sistema económico y de las relaciones de explotación, como dijo Bakunin:

“Mientras el pueblo alimente, mantenga y enriquezca a los grupos privilegiados de la población mediante su trabajo, incapaz de auto-gobierno por verse forzado a trabajar para otros y no para sí, estará invariablemente regido y dominado por las clases explotadoras. Esto no puede remediarlo ni siquiera la constitución más democrática, porque el hecho económico es más fuerte que los derechos políticos, que sólo pueden tener significado y realidad mientras reposen sobre él”

Mientras se mantenga el sistema capitalista la democracia no pasará de su carácter “de fachada” además de servirle a sus intereses, el capitalismo necesita al Estado para someter a los asalariados, sin la coacción de éste los trabajadores no aceptarían las condiciones de explotación ni reconocerían la propiedad privada de los medios de producción. El funcionamiento del sistema capitalista es de todo menos democrático, el proceso de acumulación de capital provoca una concentración de riqueza en manos reducidas, la especulación siempre va en aumento y la competencia aniquila las pequeñas y medianas empresas. Los grandes beneficios de la clase dominante se consiguen a expensas de la precarización de las vidas de los que los sostienen, los intereses de la burguesía y el proletariado son opuestos, están en una pugna continúa, en ese contexto no se puede hablar de justicia social ni democracia, el mercado es tiránico, los trabajadores se encuentran a merced de éste y tienen que aceptar sus condiciones de trabajo, si un trabajador no las acepta habrá otro que sí y forzados por la necesidad no opondrán mucha resistencia ya que necesitan mantenerse así mismo y a sus familias. El Estado que estaba pensado como un instrumento nivelador se encuentra al servicio de la clase dominante y no dudará en utilizar la represión contra todo lo que pueda poner en peligro la hegemonía de este modelo.

Derecho a la rebelión contra la “democracia”

“Un Estado republicano, basado sobre el sufragio universal, puede ser extraordinariamente despótico, incluso más despótico que un Estado monárquico, cuando bajo el pretexto de representar la voluntad de todos hace caer sobre la voluntad y el movimiento libre de cada miembro el peso abrumador de su poder colectivo” Bakunin

El principal problema que se encuentra uno a la hora de justificar la rebelión contra el Estado es que éste se presenta como un ente imparcial y justo al tener el monopolio de la coacción y la fuerza normativa. Además en la sociedad de bienestar el Estado proporciona servicios públicos, pero no son gratuitos como algunos piensan, el Estado se financia mediante el cobro de impuestos que no solo van destinados a presupuestos sociales, una gran parte de los impuestos van para los presupuestos de Defensa y para la financiación del sistema represivo que garantiza el mantenimiento del Status Quo, no solo se reprime al pueblo, sino que esa misma represión la paga el mismo pueblo.

Continúa y finaliza en la tercera entrega.

 

1 83 84 85 86 87 96