[Película] ¿Quién puede matar a un niño?

¿Quién puede matar a un niño? es una película española del año 1976, dirigida por Narciso Ibáñez Serrador, y basada en la novela El juego de los niños de Juan José Plans, siendo esta la segunda y, última cinta dirigida por Ibáñez Serrador. Actualmente, este largometraje constituye uno de los más celebrados del género de terror en el cine español.

Tom y Evelyn son una pareja de turistas ingleses que llegan a una población costera española para disfrutar de sus vacaciones. Deciden alquilar una barca para visitar una pequeña isla en la que él había estado cuando era más joven. Su sorpresa será grande cuando descubran que los únicos habitantes de la isla son niños, unos niños que, animados por una misteriosa fuerza hipnótica, se rebelan contra los adultos y les asesinan.

Sin duda alguna es un clásico del cine de terror español, posiblemente uno de sus máximos exponentes, pues la elección del escenario en una pequeña isla mediterránea con sus casas bañadas en cal es sencillamente asombrosa. Destaca también la inquietante utilización de la música, y un estupendo clímax que juega perfectamente con las perspectivas creadas por el mismo título de la película, construyendo un notbale thriller psicológico. La banda sonora compuesta por Waldo de los Ríos para esta película, recuerda mucho a la que Krzysztof Komeda compuso para la película La semilla del diablo (1968) de Roman Polanski.

Desde que los protagonistas pongan un pie en la isla, nos inundará una sensación continua de ansiedad y un terror psicológico envidiables en el género del terror. Se construye paulatinamente el agobio, la amenaza, el acorralamiento, y la muerte.

Debido al contenido truculento de esta película, en algunos países la misma fue estrenada con cortes (como por ejemplo Argentina, Australia, Francia, Suecia y Estados Unidos) cuando no fue prohibida (como sucedió en Islandia y Finlandia aunque, en el país escandinavo, la película finalmente se estrenó en 2006, como parte del Night Visions Film Festival de ese año).

La película comienza con una serie de imágenes reales sobre tragedias caídas sobre los niños por la guerra y el hambre por lo que se sugiere, con dichas imágenes presentadas a modo de documental, que los niños se vengan de los adultos de esa manera, aunque queda bastante abierta dicha interpretación. Realmente el propio título del filme nos plantea una cuestión ética de gran profundidad, pero la realidad social y política, es decir, el trato dado a la infancia por parte de las personas adultas decanta el análisis claramente. La protección a la infancia se queda en papel mojado, como una entelequia social, y además utilizado hipócritamente en muchos discursos humanistas en el marco del derecho internacional.

[Película] Starship Troopers: Las brigadas del espacio

Starship Troopers: Las brigadas del espacio, es una película de ciencia ficción galáctica dirigida por Paul Verhoeven, escrita por Edward Neumeier, y protagonizada por Casper Van Dien, Michael Ironside, Dina Meyer y Denise Richards. Fue estrenada en noviembre de 1997. Está basada en la novela homónima de Robert A. Heinlein, de 1959. Estuvo nominada a los Premios Oscar por los Mejores efectos visuales. La película fue continuada o completada por una serie de animación llamada Roughnecks: Starship Troopers Chronicles, en el año 1999.

En una sociedad futura, se arenga a los estudiantes para que se alisten en el ejército y se conviertan en ciudadanos. Johnny Rico se alista para seguir a su novia, mientras ella se convierte en piloto de aeronave, él acabará participando como soldado de infantería en una cruenta guerra contra los insectos del planeta Klendathu.

Se construye una historia tremendamente simple inspirada en la novela homónima, y sobre una fuerte crítica al contexto militarista inspirado en la Guerra Fría del siglo XX, que tiene como resultado una aventura espacial y de escenas de acción profundamente entretenida. Una película de ciencia-ficción muy pasada de rosca, con interpretaciones intencionadamente malas hechas aposta para brillar, y unos efectos visuales muy atractivos. Convertida en película de culto de los años 90, parodia los filmes de acción belicista, tratándose de una mordaz sátira contra ese cine de acción estadounidense estandarizado. Toda esa atmósfera que tiene la película de absurdo y cutre, desde sus  personajes cliché, el discurso inverosímil de los noticiarios, o las juergas de los marines… es completamente intencionado, representado en escena para parodiar los arquetipos de estas películas y entretener construyendo un espectáculo divertido y delirante.

No obstante, siempre ha sido una película bastante incomprendida e infravalorada, porque no siempre se han querido entender sus críticas, y su humor sencillamente expresado, ha sido encasillado en la lista de innumerables filmes convencionales de este género, sin caer en la cuenta de que es en realidad una buena sátira del cine comercial.

Sobre las temáticas que se pueden observar en la película, podemos extraer múltiples interpretaciones. Empezando primeramente por el concepto de ciudadanía como un individuo superior al resto de personas de la sociedad, la diferencia explícita de las clases sociales estructurada en un régimen de carácter militar y fascista, o la supremacía imperialista de los seres humanos que luchan contra los bichos a los que consideran inferiores a todos los niveles.

Génesis de la obra «Tiempos Modernos» de Charles Chaplin

Cuentan los cronistas del cine que cuando Chaplin era un niño, trabajó en una imprenta donde había una enorme máquina que el pequeño tenía que alimentar con rollos de papel; el niño tenía pesadillas en que la máquina lo atrapaba y lo engullía.

Tras el estreno de Luces de la ciudad, Chaplin emprende su segundo viaje por Europa (entre 1931 y 1932) donde se encuentra con los efectos de la crisis económica internacional. Muy probablemente, es en ese tiempo cuando empieza a gestar el guión de Tiempos modernos; un largo proceso donde las dotes narrativas de Chaplin se ponen al servicio de una crítica al sistema capitalista. En esta película, por primera vez, la tragedia cobra importancia en sí misma y no como mero «escenario» o ambiente en que Charlot se desenvuelve. Ya no es «el drama de Charlot» sino Charlot viviendo el drama del desempleo, de la explotación y la cosificación de la clase trabajadora en aras de la productividad. (Manuel Villegas López Charles Chaplin. El genio del cine).

La fábrica ante la que se atropellan los obreros (identificados irónicamente con un rebaño de ovejas) pudo ser soñada por Taylor, es el templo de la «racionalización industrial», las teorías que Henry Ford llevaría a la práctica en su fábrica de automóviles de Detroit. De hecho, es posible que el fondo de Tiempos Modernos lo tomara Chaplin de los reportajes de un periodista en cuyos artículos afirmaba que las personas que trabajaban en las cadenas de montaje de Detroit, a los pocos años, se convertían en despojos humanos. En la fábrica cada obrero construye una pieza y él mismo no es más que otra pieza. En esta distopía, el gerente aparece en todas partes a través de altavoces y pantallas de televisión (35 años antes de que estos aparatos empezaran a comercializarse), incluso en los lavabos donde el obrero Charlot trata de descansar fumando un cigarrillo. Es el «Gran Hermano» de Orwell quien, posiblemente, tomara en cuenta estas secuencias para crear su famosa distopía 1984, publicada en 1949.

tiempos-modernos-chaplin

Tiempos modernos aborda, en clave cómica, la terrible tragedia de millones en todo el mundo durante los años de la «Gran Depresión» período en que Estados Unidos aborda el «New Deal» de Roosvelt y en Europa se crea el «Estado del Bienestar» como una revolución desde arriba y pasiva que aplaca, en parte, el peligro de contagio de la revolución soviética (1917). También es la época de los totalitarismos (Hitler, Mussolini, Stalin) que Chaplin recreará posteriormente en El gran dictador.

La película que nos ocupa, además de abordar el tema del desempleo, la deshumanización y el maquinismo, gira en torno a la idea del tiempo. Es el tiempo industrial, donde cada acto durante la jornada laboral tiene que ajustarse al ritmo de las máquinas. La secuencia de la máquina que da de comer a Charlot ilustra bien esta idea. Es la época y la mentalidad del «Tiempo es oro» y no se puede desperdiciar comiendo o fumando un cigarrillo; aunque, Chaplin no duda en mostrar al gerente de la fábrica «perdiendo el tiempo» completando un puzzle o leyendo un periódico (unas tiras cómicas). Es un canto a la rebeldía contra la vida automatizada que despoja al ser humano de su humanidad.

Con técnicas propias del melodrama, Chaplin aborda una compleja crítica del sistema capitalista y de sus crisis periódicas que se traducen (como sabemos) en recortes de derechos y precarización de la clase trabajadora. No escatima recursos a la hora de representar las miserias del pujante sistema, aunque, gracias al humor dosificado, evita caer en el patetismo panfletario, convirtiéndose de esta manera en una crítica a través de la risa. Veamos algunos de estos temas subyacentes en el film:

* Cadenas de montaje donde el trabajador es una pieza más de la maquinaria a la que se llega a adaptar hasta el punto de asimilar el movimiento espasmódico repetido durante toda la jornada.

  • Eficiencia; hay que ahorrar tiempo a costa del descanso y el bienestar del trabajador (máquina alimentadora).
  • Deshumanización y maquinización de los seres humanos.
  • Control (pantallas y altavoces por toda la fábrica).
  • Represión; cuando Charlot encuentra la bandera roja que ha perdido un camión y se convierte, sin querer, en líder de la manifestación obrera, la policía actúa con contundencia para disolver a los manifestantes. Charlot acaba en la cárcel que también es una fábrica donde hay un tiempo para cada cosa, marcado por el sistema penitenciario; Chaplin aprovecha para denunciar el tráfico de drogas en las cárceles, permitido y hasta aprovechado por los mismos guardianes.
  • Empobrecimiento de la clase trabajadora: Charlot trabajando de vigilante en un centro comercial sorprende a unos ladrones que resultan ser antiguos compañeros suyos de la fábrica, ahora parados; se emborracha con ellos y les ayuda a llevarse cosas. La situación de la chica, cuyo padre ha muerto a consecuencia de la represión de una huelga y que se encuentra con Charlot cuando roba una barra de pan para dar de comer a sus hermanos.
  • Competitividad entre trabajadores o falta de solidaridad de clase; cuando Chaplin vuelve a buscar trabajo a la fábrica, se abre paso a empujones entre el resto de obreros.

Al final de la película aparecen sentados Charlot y la chica al borde del camino, siempre los caminos y el andar en pos del horizonte, en busca de una vida mejor o, quizás tan sólo, en busca de una nueva aventura que nos salve de la rutina y del ruido de las máquinas. «¡Saldremos adelante!», dice Charlot en la que pasa por ser su primera frase hablada en el cine; ¿saldrán adelante? ¿será posible una vida mejor después de lo que hemos visto, después de lo que han vivido? Los vemos alejarse en pos del horizonte, en un final que queda abierto para que el espectador saque sus propias conclusiones.

chaplin-charlie-modern-times_

TIEMPOS MODERNOS. VANGUARDIA Y NOSTALGIA

Dice Eduardo Rodríguez Marchante (en el prólogo a Charles Chaplin. El genio del cine de Manuel Villegas López) que el de Chaplin es «(…) el único caso en la historia de cualquier arte en que un mismo artista consiguió al tiempo ser el más vanguardista y el más rezagado. Chaplin fue la vanguardia de un arte de vanguardia en la época de las vanguardias(…), y era aquel mismo Chaplin que hizo Tiempos modernos, pura poesía silenciosa, una década después de que el cine mudo cambiara el disco por el sonoro».

¿Por qué ese empeño en el silencio? Rebeldía, tal vez, contra un arte que se estaba convirtiendo en industria. Es sabido que Chaplin no se sentía a gusto en Hollywood y que, incluso, sufrió una crisis nerviosa fruto de las presiones de un sistema que exigía de los productores un ritmo cada vez más rápido. Además, como dijo de él Franz Kafka: «(…) Es un ser humano dentro de un mundo de máquinas en el que la mayoría de sus compañeros (…) no tienen fantasía (…)» Tal vez considerase que las posibilidades técnicas y artísticas del cine mudo no estaban agotadas aún.

Y, de todas formas, aunque Tiempos modernos mantenga los carteles con las líneas de diálogo, ¿hasta qué punto puede ser considerada una película «muda»? Chaplin nos ofrece los sonidos que quiere mostrar porque tienen un sentido en la narración, se trata de una sonorización simbólica que refuerza el argumento de la trama; como cuando oímos la sirena de la fábrica, o la voz del gerente a través de los altavoces, o las indicaciones del inventor a través de una grabación fonográfica; el genio de Chaplin está reforzando la idea de deshumanización de la sociedad de estos «Tiempos modernos».

Por otra parte, cuando Charlot interpreta, en la cafetería esa canción en idioma inventado (quizás el idioma que todos podríamos entender) podemos intuir un símbolo de la creatividad humana que ninguna máquina puede sustituir. Hay más lecturas de esta película, pero prefiero dejar que cada quien saque sus propias conclusiones.

 

JR CRESPO

Publicado originalmente en http://odiseacultural.com/

Más información sobre el autor en su blog, “Los delirios de El Rey Peste“: http://eapdelirio.blogspot.com.es/

 

 

 

 

 

Brujas, supervillanos y otras catástrofes

Las películas que llevamos viendo desde niños han formado parte de nuestra educación social de una u otra forma. Pero cuál es el mensaje que se nos ha trasmitido?

En la mayoría de ellas, el mensaje es claro. El mundo es como debe ser, plagado de familias de clase media alta con una felicidad moderada, alterada tan sólo por problemas con algún hijo rebelde (que va en moto y responde mal en la cena, para ellos, que tiene un novio que va en moto, para ellas) hasta que aparece un ser malvado contra el que hay que luchar. Pero ¿quién es este ser malvado? La respuesta a esta pregunta depende no tanto de la edad con la que se espera que veamos la película como para el género (dentro del marco binario, obviamente) al que esté orientada.

Todos sabemos que en las «pelis para niñas» nos enseñaron que las chicas somos guapas y pacientes, y algún día un príncipe nos salvará, o en casos más extremos (la bella y la bestia) tenemos que aguantar el maltrato del tipo que nos regala vestidos bonitos, porque un día cambiará y podremos ser felices juntos. ¿Y a quién odiamos? A la bruja. A esa mala mujer que envidia nuestra belleza y éxito con los príncipes y sólo quiere impedir que seamos felices y comamos perdices. Aprendemos a identificar a las demás mujeres de nuestro entorno con esa bruja, que sólo quiere llamar la atención de los hombres de nuestro grupo para que estemos solas. ¡Incluso hay hadas celosas! Esto impulsa recelos que impiden crear redes de sororidad en nuestros colectivos. Queremos que nuestro colectivo sea feminista, pero inconscientemente recelamos de las otras mujeres que participan en ellos porque son quienes pueden robarnos la atención y con ello la felicidad. Después de esto llegan las pelis para adolescentes o mujeres jóvenes y oh, vaya, mantenemos el enemigo. Sólo que ahora su motivación es menos evidente. Pero no os preocupéis porque… SORPRESA!!! Cuando al fin hemos cumplido con lo que se espera de nosotras, tenemos un marido e hijos y esa felicidad moderada de la que hablaba, nuestro mayor enemigo, las demás mujeres del planeta, vuelve a aparecer con todo su potencial. Las películas y series orientadas a nosotras están plagadas de brujas malvadísimas que sin ningún disimulo quieren robar nuestra maravillosa familia seduciendo a nuestro hombre. Esta visión es sumamente nociva y afecta a nuestras relaciones. No debemos olvidar que estos recelos vienen por el sistema patriarcal en el que crecemos, y que quienes son nuestras compañeras no son nuestras competidoras.

Prosigamos con las pelis para niños. Parece que tenemos argumentos más neutros, ¿no? Por fin parece que vamos a tener enemigos de verdad. Tipos verdaderamente malvados porque… uy no. Aparecen otros chicos que ocupan tu puesto. Aparece Buzz, que quiere quitarle a Woody su puesto de privilegio. Y después viene Han Solo a quitarle la novia a Luke. Pero pronto aprendemos que no somos enemigos, sino compañeros. Nuestro verdadero enemigo no es alguien en una situación parecida a la nuestra, eso sería absurdo! Tenemos un enemigo más importante, como lo son Darth Vader y el emperador Zurg. Enemigos de verdad que quieren cambiar el estado de las cosas. Teníamos al malvado tío del rey león, que quería acabar con una monarquía que marginaba a las hienas, aunque se le va un poco la mano y al final su verdadero objetivo es ocupar él el puesto de dictador. Más o menos lo mismo que les pasa a tantos supervillanos a los que filántropos con superpoderes o superinventos, máscara y mallas se enfrentan desinteresadamente. Nuestro enemigo es ahora un doctor que quiere cambiar el orden mundial. Va a acabar con las preciadas posesiones de los millonarios del país o aún peor: va a enfrentarse a toda una nación poniendo en peligro a su presidente. Tenemos un enemigo igualmente claro. Nuestro enemigo, ese al que debemos odiar, es ese que lucha contra el capitalismo de forma más o menos directa. Aunque cada vez nos encontramos a menos villanos con acento del este de Europa (pero más con barba y turbante), seguimos encontrándonos con terroristas a los que odiar porque quieren cambiar este orden en el que nos encontramos tan cómodos… ¿o no? Estos tipejos a los que odiar tienden siempre a cuestionar el orden establecido y el poder, y muchos de ellos no podrían convencernos de su maldad si no fuera porque siempre se les va la mano de alguna forma ridícula. Porque esa gente son nuestros enemigos porque aunque quieran cambiar las relaciones de poder y establecer una sociedad nueva de la que se nos habla más bien poco, si les dejas a su aire todo acaba en catástrofes y destrucción a escala macroscópica. ¿Estamos seguros de que ese es el único final posible?

Sigamos con géneros en los que aprendemos a odiar. O a temer. No pueden faltar, por supuesto, las películas de terror. Aquello que desconocemos y no controlamos es evidentemente dañino. No queremos ampliar nuestro conocimiento sobre lo que está oculto. Sólo apartarnos de ello. Pero esto lo vamos a trasladar a los demás ámbitos de nuestra vida. Le vecine discrete, que nadie sabe de su vida y tiene horarios raros nos causa desconfianza, incluso llegaremos a decir que nos da «mal rollito», y los nuevos experimentos científicos nos conducirán sin duda al apocalipsis porque nadie puede jugar a ser Dios y salirse de rositas. El enemigo no es una persona concreta, sino lo desconocido. Curioso que el enemigo sea lo desconocido y no el desconocimiento…

Y por último están los desastres naturales. Suena absurdo pensar que nos enseñan a odiar la naturaleza. Si acaso, odiamos no poder controlarla. Porque la naturaleza controlada por el ser humano es maravillosa. Prados, jardines, bosquecillos… El problema es cuando la muy desconsiderada decide ponerse en nuestra contra y provocar terremotos, avispas asesinas, o cualquier otra cosa que se nos ocurra. Porque la naturaleza es muy bonita, y hay que cuidarla y todo eso, pero también hay que controlarla. Igual que tenemos que controlar todo lo que nos rodea. Aquello sobre lo que no tienes un poder absoluto puede volverse contra tí. Caos. Fuego. Destrucción. Hay que aumentar el control y dominarlo todo para que no se vuelva contra tí.

Enlaces del mes: Septiembre 2015

Sobre la guerra de Siria, traemos materiales sobre el curso de la guerra y los movimientos geopolíticos de las potencias regionales e imperialistas de la zona así como los conflictos del pueblo kurdo en Siria. Tenemos también una entrevista reciente a un grupo anarquista turco: las DAF, que nos cuentan sobre la historia del anarquismo en Turquía, en qué ámbitos operan dentro del país así como su compromiso de solidaridad y apoyo activo a la revolución social de Rojava. Del mismo modo, también nos llamó la atención la puesta en marcha de cine comunal en Rojava, que tiene su paralelismo histórico en la colectivización de la industria del espectáculo por parte de la CNT a los inicios de la guerra civil española.

¿Qué situación atraviesa actualmente la clase obrera global? Este artículo ofrece un repaso de las luchas obreras a lo largo y ancho del planeta a partir del ascenso del think tank neoliberal The Chicago Boys, en las décadas de los ’70 y los ’80 del siglo XX, época marcada por una reestructuración del capitalismo tras el fracaso del keynesianismo y el auge de la primera ola neoliberal, pasando el colapso de la URSS, los movimientos antiglobalización de los 2000, la ola de protestas de los movimientos sociales amplios y masivos después de la guerra de Iraq y la crisis económica mundial, hasta hoy, donde se menciona también al proletariado industrial del centro de China y el sudeste asiático. La globalización capitalista ha ido parejo a la construcción de una clase obrera a nivel grlobal, lo que plantea una nueva coyuntura y ver qué papeles jugarán la izquierda y el anarquismo ante ésta.

Durante el verano y tras la desconvocatoria de la huelga de técnicos de Movistar, volvieron al puesto de trabajo sin haber logrado sus reivindicaciones, aunque algo se ha conseguido avanzar. No obstante, no en todos los sitios cesaron las represalias. Con el inicio del curso, los y las técnicas de Movistar están valorando volver con las movilizaciones tras hacer un repaso de lo acontecido este verano después de haber repuesto fuerzas.

En esta entrevista a Mario Celis, repasan la trayectoria que ha pasado el movimiento anarquista chileno y lo que les llevó de pasar de un movimiento subcultural, de colectivos y voluntarista a un movimiento político y revolucionario de organizaciones y frentes, y con responsabilidades políticas y sociales. Fue entonces una época de cambios de tendencias que comenzó en los años ’90 con el Congreso de Unificación Anarco-Comunista (CUAC) hasta unos diez años más tarde cuando se consolidó y comenzó a andar la tendencia, reflejada en la OCL, la FeL y la Izquierda Libertaria principalmente. Llama la atención sobre todo que estas experiencias las estamos viendo en el anarquismo en el Estado esañol. Sin duda, una lectura muy recomendada para impulsar este cambio de tendencias que permitan articular el anarquismo como fuerza política y movimiento. “Arriba los que luchan y no luchan”. El Congreso de Unificación Anarco Comunista de Chile (CUAC) y la apuesta libertaria en el siglo XXI. Entrevista a Mario Celis.

Por otra parte, toda la UE estuvo pendiente de las elecciones generales del 20 de septiembre en Grecia, pais que ya votó en unas elecciones generales a comienzos de este mismo año y en un referéndum en julio. Con la bandera de la soberanía abandonada por Syriza y antes por el Pasok y la ND, la prensa neoliberal (El Mundo, en este caso) nos sirvio esta entrevista con un representante de Amanecer Dorado. Su mezcla de nacionalismo xenófobo y perspicacia a la hora de exponer su imagen a los medios puede explicar la persistencia de este partido como (pequeña) tercera fuerza en las instituciones y en la calle.

En clave estatal, una de las polémicas de final de verano fue la celebracion de la fiesta del «toro de la vega» en la localidad vallisoletana de Tordesillas. El hecho de que su alcalde lo sea por el PSOE ya había llevado a Pedro Sánchez a jugar con los medios y con la oposicion al «toro de la vega» en gran parte del Estado en una ocasión anterior. En esta, Jorge Armesto utilizó su tribuna de opinión en Diagonal para tomar este caso como ejemplo de la capacidad del PSOE y otros grandes partidos para crear una imagen que se sobrepone a la misma realidad de sus políticas.

Enlaces del mes: Junio 2013

 

1 2 3