Construyendo la utopia. Un año en la comuna internacionalista de Rojava

Construyendo la utopia. Un año en la comuna internacionalista de Rojava

Rok Brossa – Activista internacionalista y miembro de Rojava Azadî, colectivo de solidaridad con el movimiento de liberación de Kurdistán

Hablamos por última vez hace más de un año, poco antes de que Rok viajara de nuevo a Kurdistán, donde ha estado este ultimo año. Acudió allí como voluntario internacionalista, buscando contribuir a la revolución social del norte de Siria, donde tras las movilizaciones de 2011 se declaró una autonomía democrática el 19 de julio de 2012 en kobane. Desde entonces Rojava empieza a ser conocida a nivel internacional como proyecto revolucionario.

Cuéntanos dónde has estado, Rok.

En Rojava, el Kurdistán sirio, que ahora se conoce como la Federación Democrática del Norte de Siria (FDNS). Allí he estado trabajando en la Comuna Internacionalista de Rojava, un proyecto donde internacionalistas de diversos países hemos confluido para ser parte de la revolución.

En mayo de 2018 terminamos de construir la primera academia internacionalista de Rojava, un espacio donde poder aprender, apoyar y organizar los procesos de autonomía democrática y liberación de la mujer que se desarrollan en Rojava. La academia busca reforzar la dimensión internacionalista de esta revolución, estudiando la historia del internacionalismo revolucionario así como poniendo en común diferentes experiencias de nuestras sociedades de origen.

La convivencia y cooperación con la sociedad local y la autoadministración democrática, nos han permitido generar un proyecto muy interesante, donde gente de todo el mundo pueda encontrar un espacio de formación y puesta en práctica de otro modelo social. Este modelo busca dar respuesta a las inquietudes políticas de quienes queremos construir una sociedad distinta, emancipada del patriarcado y el capitalismo.

Cuéntanos qué es la Federación Democrática del Norte de Siria.

Rojava declaró su autonomía en 2012, conformandose como una autoadministración democrática organizada en 3 cantones, Cizire, Kobane y Afrin. Desde entonces, en base a un proyecto inspirado en el municipalismo libertario que llaman Confederalismo Democrático, han desarrollado diversas instituciones para resolver los distintos problemas sociales. La guerra contra el estado islámico ha condicionado en gran medida el desarrollo de este proyecto, y a medida que se iban liberando territorios del terror del daesh, se iban creando consejos locales que se integraban en la Federación.

La institución más básica de la Federación son las comunas de barrios y pueblos, donde vecinas y vecinos se encuentran de forma periódica para compartir sus problemas y buscar soluciones a nivel colectivo. Las comunas son el organismo básico donde se organiza la sociedad, coordinándose con las demás comunas cercanas en las ‘Meclise’ (Consejos), donde se encuentran para trasladar su situación y poner en común desarrollos y dificultades. Estos Consejos se coordinan con las municipalidades y las autoadministraciones de cada Cantón para resolver los problemas de mayor envergadura, aquellos que no puedan resolverse a nivel local. Los Cantones se coordinan en el recién formado MSD (Meclise Surya Democratic, Consejo Democrático de Siria), que funciona a modo de congreso de los pueblos.

La Federación también cuenta con diversas instituciones sociales enfocadas en temas específicos, como educación, salud, economía, ecología, liberación de la mujer, arte y cultura, autodefensa, justicia, etc. Cada comuna puede crear su grupo local sobre estos temas y coordinarse con las diversas instituciones. Podemos ver la FDNS como el paraguas bajo el que se agrupan un gran numero de proyectos democráticos a distinta escala, buscando generar un modelo social descentralizado y diverso donde organizar la sociedad de manera distinta, rehuyendo la centralización y homogenización que supone el modelo de Estado-Nación.

Para quienes no hemos ido, cuesta imaginar cómo funciona ese proyecto de confederalismo democrático. ¿Cómo funciona ese modelo de sociedad que se busca construir y en el que has participado? ¿Cómo se desarrolla, en uno de los contextos más complejos y violentos del mundo?

El funcionamiento es muy orgánico, basado en la libre asociación de las personas. Describirlo a nivel abstracto nos puede llevar a imaginar un complicado y extraño sistema, pero la realidad es que, tras esas estructuras, hay personas que se conocen y que conviven día a día. Y al final esa es la parte más importante, que la gente se da cuenta que pueden resolver sus problemas si se organizan a nivel colectivo.

Sin duda la característica más importante es la prioridad que dan a la liberación de la mujer. En la crítica al actual sistema capitalista que proponen, señalan el patriarcado como el principal elemento de opresión y dominación que sufre la humanidad. El movimiento de mujeres trabaja bajo esta premisa, pues tienen muy claro que ninguna sociedad puede ser libre si las mujeres no son libres, y los avances que han logrado para la situación de las mujeres son admirables.

El contexto de guerra sin duda añade grandes dificultades a la hora de organizar estos procesos, obligando a destinar muchas fuerzas y recursos a la autodefensa. Las YPG/YPJ, estructuras militares de autodefensa, han jugado un papel protagonista a la hora de hacer frente al daesh. Podemos ver como el Estado Islámico buscaba expandir su modelo en base al terror y la imposición, como es habitual en oriente medio, y de hecho en todo el mundo. Pero en cambio, el confederalismo democrático se expande en base a la libre adscripción, donde las instituciones de la autoadministración ofrecen a las diversas comunidades y entidades sociales unir fuerzas, colaborar conjuntamente para hacer frente a los problemas.

Para dar legitimidad al proyecto mimetizan ciertos procesos reconocidos a nivel internacional, como elecciones y organismos municipales, pero al final ves como la fuerza reside en las personas organizadas. En las elecciones comunales celebradas en septiembre de 2017, cerca de 4000 comunas eligieron sus nuevas copresidencias, formadas siempre por un hombre y una mujer, buscando así poner fin a la hegemonía masculina en la representación política. Esas elecciones autoorganizadas sirvieron para reforzar los lazos comunitarios, generando ilusión en miles de personas que votaban por primera vez en su vida, puesto que el Estado Sirio no reconocía la nacionalidad a mucha de la población kurda que reside en el norte del país. Y sin duda las diferentes comunas salieron reforzadas de este proceso, pues estas crecieron incluyendo a más gente que quizás antes no participaba.

¿Qué papel juega en esa sociedad la Comuna Internacionalista?

La comuna internacionalista es un marco donde gente de todo el mundo podemos aprender, apoyar y organizarnos como parte de la revolución. Es un espacio de encuentro y formación para internacionalistas, a la vez que una puerta para poner en práctica nuestras ideas, trabajando con la sociedad de Rojava. Como internacionalistas tenemos necesidades particulares que difieren de otras comunidades allí, como aprender el idioma, la cultura, la forma en que se organizan las cosas allí… También compartimos otras cosas, como las ganas de aprender sobre lo que allí acontece, el shock cultural al encontrarnos en una sociedad extraña, la ilusión de ver que otro mundo es posible… pero sobretodo la esperanza de encontrar inspiración y perspectivas allí, que nos ayuden a resolver los problemas que vivimos en nuestras sociedades de origen.

Por todo esto decidimos organizarnos, y tras algún que otro intento fallido, un grupo diverso de internacionalistas empezaron a juntarse para iniciar un proyecto nuevo. A medianos de 2017 se redactó el primer comunicado de presentación, y desde entonces hemos ido avanzando, compartiendo experiencias con gente de diversos países y aprendiendo lo que significa ser una comuna internacionalista en Rojava.

Trabajamos principalmente con el movimiento de juventud, pues la mayoría de internacionalistas tenemos edades tempranas. El movimiento de juventud en Rojava es el motor de la revolución, pues es la juventud la que trae energías y fuerzas para imaginar un mundo nuevo. Los movimientos revolucionarios siempre están vinculados a la juventud, y en Rojava se creó YCR (Yekitiya Ciwanen Rojava, Movimiento de Juventud de Rojava), que funciona como estructura autónoma, pero en coordinación con el movimiento general.

Muchas de las mujeres que viajan a Rojava se integran directamente en el movimiento de mujeres, que también cuenta con estructuras internacionales, como por ejemplo una casa internacionalista en Jinwar, el pueblo de mujeres. Eso hace que a veces la comuna suela tener una mayoría masculina, pero las mujeres internacionalistas también participan de las asambleas generales, aunque en su día a día trabajen con del movimiento autónomo de mujeres y no tanto en la Comuna Internacionalista.

Uno de los proyectos en los que nos hemos enfocado desde la Comuna es la ecología, y por eso hemos lanzado la campaña ‘Make Rojava Green Again’ (Hagámos Rojava Verde de Nuevo). Rojava se enfrenta a graves problemas climáticos y ambientales, por eso decidimos poner nuestro foco en temas relacionados con la ecología social. Además de construir la academia internacionalista con un perspectiva ecológica, hemos iniciado un proyecto de cooperativa de árboles para colaborar en la reforestación de Rojava. Empezamos a preparar la campaña a finales de 2017 para hacerla pública a finales de enero, pero justo entonces Turquía inició la invasión de Afrin.

¿Cómo viviste esa invasión de Afrin?

Buf, fue muy dura… Cuando el Estado Turco inició la ocupación militar, además de la campaña de ecología estábamos ya construyendo la Academia Internacionalista. La invasión nos obligó a retrasar nuestros trabajos para apoyar a las compañeras y compañeros que sufrían bajo los bombardeos y la invasión militar.

En una reunión de emergencia decidimos sumarnos los trabajos de resistencia, ayudando en labores de comunicación, traducción y apoyo social. Yo participe también en una delegación humanitaria que se realizó a finales de febrero, con el objetivo de documentar la solidaridad y la resistencia civil. Publicamos una serie de videos diarios durante la semana que estuvimos allí, poco antes de la evacuación de la ciudad. Estos videos buscaban documentar el día a día de la resistencia de manera subjetiva, compartiendo lo que vivimos y sentimos en Afrin. Y no puedo hablar de la invasión sin hablar también quienes perdieron la vida en el frente, luchando para defender Afrín de la ocupación del fascismo turco. No solo combatientes kurdos y civiles locales, también varios internacionalistas, como el brigadista gallego Baran Galicia (Samuel Prada), la compañera británica Helîn Qereçox (Anna Campbell), el Bretón Kendal Breiz (Olivier Le Clainche), el Islandés Sahin Hosseini (Haukur Hilmarsson), o el turco Sevger Ara Makhno, encontraron en Afrín el amargo final a sus vidas.

Pasado el torbellino de la operación militar, tuvimos varias reuniones para evaluar la situación y los procesos que vivimos. Fue muy intenso ver una perspectiva general de todo lo que aportamos como internacionalistas. Esa evaluación nos llevó también a iniciar un proyecto de radio llamado Vedenga Rojava (Ecos de Rojava), donde compartimos en inglés algunas experiencias de Afrin, retransmitiendo entrevistas con diferentes internacionalistas que participaron de una forma u otra en la resistencia. También compartimos algunos improvisados debates sobre la situación de las personas refugiadas que lograron escapar de los bombardeos, o de la población que quedó atrapada bajo la ocupación de combatientes de diversas facciones y grupos yihadistas apoyados por Turquía.

Es importante recordar que hasta enero de 2018, el espacio aéreo de Afrin estaba controlado por Rusia, pues es una región fronteriza con Latakia, donde se encuentra la única base naval de Rusia en el mediterráneo. Pero tras negociaciones entre Putin y Erdogan, se acordó la invasión de la única región de Siria que no había sufrido todavía por la guerra. Pocos días antes de iniciar los bombardeos, las fuerzas rusas terrestres que se encontraban en la región se retiraron y se instalaron en otros lugares, principalmente en zonas bajo control del régimen como Alepo. Se permitió a Turquía usar drones y aviones de combate en toda la zona, y los ataques turcos fueron brutales, con miles de muertos y más de 200.000 desplazados, como informaba el centro de infromación de la resistencia de Afrin.

¿Qué hace que de repente se produzca esa cooperación entre Rusia y Turquía, que al principio del levantamiento popular de 2011 tenían intereses opuestos?

A gran escala está el interés de Rusia por ganar influencia en las decisiones de Turquía, un importante miembro de la OTAN, mientras que Turquía busca extender sus fronteras sobre territorio sirio y continuar la guerra contra el pueblo kurdo. A más pequeña escala, encontramos los económicos entre Putin y Erdogan, pués justo después de la ofensiva en Afrin, Rusia empezó la construcción de “turk stream”, el gaseoducto que va a cruzar Turquía para proveer gas a Europa. Rusia llevaba tiempo persiguiendo este proyecto, que chocaba con los intereses de los países del Golfo y de EEUU. Así que a cambio de ese gaseoducto, Turquía pudo tener carta blanca para ocupar Afrin.

Rusia y Turquía han tenido enemistades históricas, y de hecho el escudo antimisiles de la OTAN durante la guerra fría se desplegaba a lo largo de Turquía. Su confrontación al inicio de la guerra en Siria era evidente porque apoyaban a bandos contrarios, llegando Turquia a derribar un caza ruso a finales de 2015. Pero la entrada de Rusia en el conflicto cambió el curso de la guerra, y las aspiraciones para derrocar a Assad como esperaba Erdogán se desvanecieron.

Cuando la coalición internacional contra el daesh decidió apoyar fuerzas kurdas de las YPG/YPJ de manera más activa, fuerzas de EEUU, Francia y otros miembros de la OTAN fueron desplegados en los cantones de Kobane y Cizire, imposibilitando a Erdogán atacarlos. En esta situación, el acercamiento con Rusia fue la forma que encontró para poder invadir el enclave de Afrin, el tercer cantón de la FDNS. Lo curioso es que esta invasión aprobada por Rusia e Irán se realizó con tecnología militar de la OTAN, como tanques, drones, aviones de combate… Y aunque había soldados turcos sobre el terreno la principal infantería eran grupos fundamentalistas, incluidos soldados que pertenecieron al Daesh, y que bajo nombres de diversos grupos islámicos enarbolaron la bandera del ELS (Ejército Libre Sirio) buscando así legitimar su invasión.

¿Quieres decir que hay miembros de Daesh que al colapsar el grupo se infiltraron en sectores del ELS?

Claro, hay comandantes que los reconoces en las fotos. Cargos relevantes de Daesh que en Afrín fueron vistos comandando diferentes grupos islamistas, y que usaron la bandera del ELS (Ejercito Libre Sirio) junto a la bandera turca. Esta fue una hábil jugada de Turquía, pues saben que ya no pueden usar la bandera del Daesh para sus operaciones como hacían antes. Están documentados numerosos casos donde soldados del Estado Islámico contaban con pasaportes sellados en Turquía, al igual que muchos de los fundamentalistas en Afrín. También fue evidente el uso que hicieron de algunos hospitales militares situados en territorio turco. Estos temas de banderas añaden a veces confusión al conflicto, y generaron situaciones bastante extrañas. Hubo declaraciones de grupos revolucionarios Sirios que fueron parte del ELS al principio, y que más adelante se integraron en las FDA (Fuerzas Democráticas Sirias, las fuerzas de autodefensa de la FDNS), que reaccionaron enfurecidos contra contra la invasión de Afrín. Para esos grupos ver la bandera del ELS usada con semejantes fines era insultante. En sus declaraciones señalaban que esta gente obviamente no era del ELS, pues este se formó en resistencia contra Asad primero y contra Daesh después, y no para masacrar la población en Afrin. Pero así fue como los comandantes islamistas apoyados por Turquía pudieron continuar en Afrín la guerra que perdieron en Kobane.

¿Qué papel juega Afrin en el contexto más amplio del país y la región?

En el contexto de la guerra en Siria, Afrin nos recuerda lo peor de lo que supone una guerra como esta, con varias potencias luchando por sus intereses sin tener en cuenta a la población que sufre las consecuencias.

La cuestión kurda, el mayor pueblo sin estado del mundo, fue determinante a la hora de iniciar el proceso de autonomía de la FDNS. A nivel político, buscaron una tercera vía entre el régimen de Assad, que les negaba su identidad kurda con una brutal represión y despotismo, y la oposición al régimen, que era una amalgama de diferentes grupos y movimientos sin un programa definido. Esta oposición estaba unida por elobjetivo de echar a la dinastía de Assad, pero no pudo consolidar un proyecto político propio, debido a toda la influencia de actores y potencias externas. A la vez, el movimiento kurdo llevaba años trabajando por su autonomía, y con las movilizaciones de 2011 aprovecharon la ventana de oportunidad para poner en práctica su propuesta de confederalismo democrático.

Cuando Turquía, que había apoyado grupos reaccionarios dentro de la oposición y también al propio estado islámico, vió la oportunidad para atacar Afrin, se sirvió de varios grupos islamistas para reforzar la ofensiva. El ejército turco combatió junto grupos fundamentalistas que habían luchado en zonas como Ghouta o Daara, aunque la mayoría de grupos armados que movilizó eran elementos de fuera de Siria, combatientes que acudieron a la región motivados por las llamadas del califato islámico. Esos movimientos de tropas fueron acordados en las reuniones de Astanà, donde Rusia, Iran y Turquia se reunieron para impulsar un proceso que contrarrestara la influencia de las reuniones de Génova, auspiciadas bajo el paraguas de la OTAN.

Rusia e Iran aceptaron esos acuerdos para poder ganar influencia en otras zonas de Siria. Es importante ver como un mes después de iniciarse la invasión de Afrin, el EAS (Ejército Arabe Sirio) inició una operación militar de gran escala en Ghouta oriental, con el apoyo de Rusia en el aire y de Iran en la tierra. Las tropas del regimen ocuparon así sin demasiadas complicaciones un importante territorio que llevaba años bajo el control de grupos rebeldes, pues muchos de los grupos armados se habían trasladado a Afrín.

EEUU se vió desplazado a un papel secundario, rol en el que la primera potencia militar mundial no se siente nada cómoda, y eso la llevó a realizar una serie de ataques con misiles contra objetivos militares del EAS. Pero fue una maniobra poco más que simbólica, una gran puesta en escena pactada de antemano a objetivos sin valor estratégico alguno. Vemos así como el espectáculo bélico que nos presentan los medios de comunicación de masas, es al final un teatro para vender sus narrativas, pues ningún actor realmente influyente hace ningún paso sin pactarlo previamente con los demás. Y al final, quien sufre las consecuencias es sobretodo la población civil, que ve su ciudad destruida por las bombas de la OTAN o de Rusia.

Pero en fin, la invasión militar en Afrín culminó con la ocupación del territorio, que quedó bajo control de Turquía. Un gran numero de población Siria, que había encontrado refugio previamente tras las fronteras turcas (hacinados en campos de refugiados), fueron conducidos a los hogares de quienes habían tenido que huir de las bombas. Pero estos se encontraron con una ciudad controlada por grupos fundamentalistas, que saqueaban los antiguos negocios y tiendas, que secuestraban y violaban a mujeres kurdas que habían permanecido en la zona, y que imponían unas normas y reglas basadas en la sharia y las interpretaciones más conservadoras del islam. A la vez, los cientos de miles de personas desplazadas por la invasión, se encontraron a merced de la sed y el hambre. Encontraron refugio en los improvisados campos que la autoadministración de la FDNS tuvo que organizar en la zona desértica de Shebba, y que no contaron con ningún apoyo de organismos internacionales para atender sus necesidades.

En un plano más general, podemos ver claramente como las potencias regionales y geopolíticas no van a permitir que triunfen las movilizaciones populares, ahogando los gritos de libertad y democracia bajo las bombas y las ocupaciones militares. EEUU busca mantener su hegemonía militar global, dando tumbos en un Oriente Medio que no entiende, y donde cada acción que emprende termina en una catástrofe para la población local. Rusia busca mantener viejas alianzas con Siria para asegurar su salida al mediterráneo, a la vez que hace alarde de su equipamiento militar para venderlo a los países de la zona. Turquía, histórico aliado de la OTAN en Oriente Medio, sueña con recuperar el esplendor de lo que fue el imperio Otomano, desviando así también la atención de los enormes problemas internos que afrenta, jugando a ser una potencia global mientras busca poner fin al movimiento kurdo. Arabía Saudí, principal apoyo de muchos grupos salafistas durante los levantamientos de 2011, ha visto frustrados su planes de un cambio de régimen en Siria. Irán mantiene gran influencia en la zona, con numerosas milicias campando a sus anchas tras haber participado intensamente en la lucha contra el daesh y contra otros grupos sunís. Las distintas potencias se dividen el país, secuestrando las luchas populares y buscando mantener el control de este estratégico enclave entre oriente y occidente. Pero no solo el enclave estratégico de Siria es determinante para las potencias internacionales, también lo son los recursos como el petróleo o el agua. Y como siempre quien sale perdiendo, es la población local.

¿Por qué se activa la solidaridad internacional en 2014 con la Autonomía kurda, y no en 2011 cuando estallaron las protestas ciudadanas en buena parte de Siria? ¿Conecta la causa kurda mejor con el Internacionalismo?

Yo creo que hay varios motivos, y uno de los que quiero destacar es el papel que jugaron los medios de comunicación de masas, pues al final es el que menos me gusta pero el que más influencia tiene.

En 2011 las primaveras árabes sacudían diversos países, pero el foco mediático se centró sobretodo en Egipto, donde se logró derrocar a Mubarak, dejando otros países como Siria un poco más alejados del foco de atención. También aquí se vivía toda la movilización del 15M, de forma que la masa activista se centró en temas locales y no tuvo mucha capacidad para mirar hacia afuera.

Pero 2014 fue el año de la expansión del Estado Islámico (ISIS, por aquel entonces), cuando televisiones y redes sociales en todo el mundo fueron inundadas con sus brutales videos. A principios de agosto, poco después de darse a conocer al mundo con su propaganda, llevaron a cabo el genocidio contra la población ezidi en Shengal, al noroeste de Iraq. La gran desinformación sobre la región hizo que muchos medios de comunicación hablaran equivocadamente de un genocidio contra población cristiana, cuando los ezidis practican su propia y particular religión y además hablan kurdo. Y fueron precisamente las guerrillas kurdas del PKK las que rompieron el asedio del daesh, liberando a la población ezidí que sobrevivió al genocidio.

Cuando empezó el asedio de la ciudad de Kobane en septiembre, la diaspora kurda se movilizó rápidamente para evitar otro genocidio, y mucha gente se solidarizó con la resistencia de la ciudad asediada. El apoyo aéreo de la coalición internacional contra el daesh llevó las imágenes de Kobane a varias portadas, y cuando finamente se liberó la ciudad, mucha gente lo celebró. Esa épica victoria fue transmitida por muchos medios de comunicación, llegando a conectar con mucha gente que no había escuchado hablar antes de Siria. La narrativa occidental presentaba al Estado Islamico como el mal definitivo, y cuando las YPG/YPJ lograron derrotarles rompiendo el asedio, se convirtieron rápidamente en figuras heroicas. Poco se hablaba del proyecto revolucionario, de la lucha antipatriarcal y de las aspiraciones socialistas del movimiento de liberación kurdo, pero la imagen de la guerrillera kurda con el kalashnikov dio la vuelta al mundo.

Esa victoria dio legitimidad al movimiento kurdo, que llevaba años sin demasiada atención a nivel internacional. Las acusaciones de organización terrorista con que se etiqueta el PKK quedaron relegadas a un segundo plano ante la épica victoria en Kobane. Esa creciente solidaridad, que podría haberse desvanecido rápidamente al desaparecer de las portadas, fue una oportunidad que el movimiento kurdo estaba listo para aprovechar. A diferencia de las protestas ciudadanas, espontáneas y a menudo efímeras, el movimiento kurdo cuenta con una estructura organizada durante décadas. Aprovecharon la atención para dar a conocer su proyecto político, con principios feministas, ecologistas y comunitarios, con el que muchos activistas y grupos políticos se pudieron identificar. El giro ideológico que han hecho en las ultimas décadas, donde ya no buscan construir un Estado-Nación kurdo sino una sociedad libre y revolucionaria a nivel global, tiene un perspectiva completamente orientada al internacionalismo. Eso ha permitido a internacionalistas de todo el mundo, como yo mismo, encontrar en Rojava un espacio donde aprender de la revolución que están construyendo. Al igual que las brigadas internacionales que vinieron a España en la revolución de 1936, Rojava es hoy el lugar donde se escribe la historia del internacionalismo.

¿Es posible un modelo de sociedad así en otros lugares… en países occidentales, por ejemplo?

En Occidente da la impresión de que el modelo de sociedad está roto, pero sigue funcionando por inercia. Las instituciones no permiten autonomía para que las personas podamos gestionar nuestras vidas. Allí (en Oriente Medio en general) la sociedad es mucho más humana, más orgánica, menos robot. Además, el embargo económico que se vive en Rojava hace que las dinámicas neoliberales no puedan expandirse como lo hacen en occidente. Eso ha actuado como dique de contención contra empresas multinacionales, propiciando la expansión del proyecto anticapitalista que proponen. El modelo de cooperativas y estructuras económicas basadas en el apoyo mutuo, han sido la base sobre la que organizar la sociedad a nivel económico. También ha sido determinante la capacidad de autodefensa para frenar la contrarevolución reaccionaria del Estado islámico, que cogió a los revolucionarios sirios por sorpresa y dañó enormemente su proyecto. La experiencia militar del movimiento kurdo fue capaz de hacer frente al terror del daesh, permitiendo que Rojava prosperara.

Pero en occidente la situación es muy distinta, el capitalismo y el modelo de Estado-Nación ocupa hoy un puesto totalmente hegemónico en nuestras sociedades. Una sociedad así es posible en occidente si trabajamos durante muchos años para construirla, pero no va a suceder pronto. No obstante, en otros lugares, las situaciones son más propicias. Mucha gente ha comparado Rojava con Chiapas, en América Latina, donde las comunidades zapatistas llevan más de veinte años desarrollando su modelo de autonomía.

Vemos así como las ideas que proponen pueden ser muy útiles a la hora de recuperar un horizonte revolucionario, de imaginar de nuevo mundo donde quepan muchos mundos. Desde aquí a veces puede parecer sencillo leer sobre el modelo social que proponen para tratar de implementarlo, pero allí puedes ver lo que significa realmente hacer una revolución. Y sin duda en occidente estamos muy lejos de ese escenario. Llegando a este punto puede que nos preguntemos ¿Debemos aceptar la imposibilidad de hacer la revolución en nuestras tierras e ir todo el mundo a Rojava? Allí tienen muy claro que esta no es la solución. Un Kurdistán libre y socialista rodeado de países y potencias capitalistas no tiene ninguna posibilidad de supervivencia, y le esperaría el mismo destino que lo que ocurrió a la URSS después de la revolución soviética, a la revolución española de 1936, a la comuna de París de 1971, o a la propia revolución Siria. En un mundo globalizado, la revolución tiene que ser global.

Sin duda habrá lugares y procesos revolucionarios que acelerarán este proceso, pero también el fascismo está acumulando cada vez más fuerza e influencia, especialmente en occidente. Si queremos evitar que un totalitarismo corporativo se apropie poco a poco de nuestras sociedades, sin duda Rojava es hoy la mejor escuela.

¿Hacia dónde va el Internacionalismo hoy?

El internacionalismo va hacia un lucha global e interseccional, a un movimiento de resistencia de los pueblos indígenas, de las mujeres, de la gente joven… va hacia una confluencia democrática y diversa capaz de desafiar los sistemas de poder centralizados.

Las luchas antiglobalización fueron un punto de inflexión para los movimientos de izquierda de todo el mundo. Las formas de organización tradicionales se vieron desbordadas por un sistema capitalista hegemónico, por unas corporaciones multinacionales capaz de imponer su agenda a los propios Estados-Nación. Estos han perdido soberanía y se han visto relegados a meros instrumentos del capital financiero. La globalización se consolidó, y los movimientos antiglobalización se vieron atrapados en contradicciones que no estaban preparados para superar. Pero los aprendizajes y experiencias sirvieron para iniciar procesos de reflexión, y eventos como las contra-cumbres internacionales de los G8 o G20, ayudaron a conectar grupos y movimientos desafiando la visión campista heredada de la guerra fría.

Las utopías socialistas, que habían perdido su potencial revolucionario cuando perdieron su visión internacionalista aceptando el marco del Estado-Nación, nos recuerdad que la revolución será internacionalista o no será. Los movimientos internacionales de trabajadores de los siglos XIX y XX fueron un precedente que debemos recordar. Debemos aprender de sus errores y trabajar para no volver a cometer esos mismos errores. También debemos tener presente que la forma de construir organizaciones a nivel internacional se basa en contar con organizaciones a nivel local. Creo interesante recuperar el eslogan ampliamente usado por grupos y organizaciones ecologistas “Piensa globalmente, actua localmente”, pues no debemos crear superestructuras mundiales vacías de contenido. Debemos generar movimientos democráticos locales y diversos, capaces de encontrar puntos en común en base al apoyo mutuo y a una visión democrática a nivel global.

Esos movimientos han existido siempre en nuestras sociedades, pero se encuentran fragmentados y sin capacidad de confluir en objetivos comunes. La falta de perspectiva a la hora de imaginar otro mundo es el mayor problema, parece que nos hemos creido la sentencia de la dema de hierro cuando proclamó que “no hay alternativa” al capitalismo. Quienes sabemos que eso es falso, debemos esforzarnos para demostrar que otro mundo no solo es posible, sino que es necesario.

Por ultimo quería preguntarte por Idlib. Recientemente está habiendo muchos movimientos en la zona, y parece que las operaciones militares pueden empezar en cualquier. ¿Como afectará esta situación a Siria y a la FDNS?

Idlib es el ultimo gran bastión de los grupos rebeldes que se oponen al régimen de Bashar al-Assad. Eso significa que más de tres millones de personas se encuentran viviendo en este territorio. Civiles que han huido de los bombardeos del EAS y de Rusia, conviven con grupos fundamentalistas y combatientes que desertaron del daesh cuando este colapsó, además de diversos grupos islamistas como los grupos herederos del frente Al-Nusra, rama de Al-Qaeda en Siria.

Turquia ha instalado 12 puntos de observación militar que rodean el perímetro interior de Idlib, y Rusia e Iran han hecho lo mismo en el perímetro exterior. Tras la reunión entre Putin, Erdogán y Rohani celebrada en Teheran a principios de septiembre, sin presencia de los grupos rebeldes ni tampoco de gobierno de al-Assad, muestra el tipo de negociaciones que se están llevando a cabo. Las potencias externas discuten y acuerdan conforme a sus planes y agendas, sin tener en cuenta la opinión de la gente que vive en Idlib. El conflicto militar parece inevitable, y es probable que EEUU trate también de jugar algún papel si las cosas no van como esperan. Hasta hay rumores de posibles operaciones del ejercito chino, pues miles de combatientes uigures afiliados al partido islámico de turkistan, que cuentan nacionalidad china y años de combate en Siria, se encuentran en Idlib. China lleva tiempo en conflicto con la insurgencia uigur, y ya anunció que no tolerará que esos combatientes regresen dentro de las fronteras del gigante asiático.

Turquía probablemente trate de desplazar sus grupos más fieles a Afrin, que colinda con Idlib y que ahora se encuentra bajo control turco, para continuar su guerra contra Rojava. Pero desde la evacuación de la ciudad de Afrin en marzo, la resistencia de las YPG/YPJ ha continuado en forma de guerra de guerrillas, con ataques contra lideres de grupos fundamentalistas islámicos y contra puestos militares turcos.

Las FDNS, que recientemente había iniciado conversaciones oficiales con el régimen enviando una delegación diplomática a Damasco, están discutiendo cuestiones de gran relevancia como la propia estructura del Estado Sirio. El objetivo que persiguen es redactar una nueva constitución que comprenda Siria como un estado federal, concediendo autonomía a la FDNS. Esta propuesta cuenta con discretos apoyos entre el cuerpo diplomático ruso en Siria, pero con mayor oposición entre diplomáticos de Irán. Sin duda estas negociaciones en curso pueden influir en el rol de la FDNS en la operación en Idlib. Un punto caliente sera la región de Shebba, donde se encuentra la ciudad de Tal Rifat que Turquía aspiraba a conquistar con su ocupación de Afrín, pero que quedó bajo la protección mixta del régimen Sirio y las fuerzas kurdas. Es en esa zona donde se encuentran los campos de refugiados de los miles de desplazados de Afrín, y que Turquía ya ha empezado a atacar de manera intermitente con fuego de mortero.

El reciente acuerdo entre Putin y Erdogán para generar una nueva zona de ‘pacificación’ o ‘desecalada’ del conflicto, le da un mes de plazo a Turquia para separar a sus grupos fieles de los que serán considerados ‘terroristas’, marcando como principal objetivo la red de Al-Nusra y su nueva coalición llamada Hay’at Tahrir al-Sham. Probablemente pasado este plazo la ofensiva en Idlib será inevitable.

Sin duda esta va a ser una guerra sucia en muchos aspectos, incluido el frente de la información. Durante toda la guerra en Siria hemos presenciado un brutal intoxicación informativa, con un gran numero de medios difundiendo grandes cantidades de noticias falsas acorde a sus intereses. Legitimar las acciones militares de las diferentes potencias en Siria es clave, y vamos a ser testigos de una avalancha de informaciones prediseñada para inundar las redes sociales, buscando manipular la opinión pública acorde a los intereses de cada potencia. La información es poder, y Siria es el primer ejemplo de la manipulación informativa en las guerras que viviremos en este siglo XXI.

La resistencia heroica de Afrin

El 20 de enero de este año, Turquía iniciaba la ofensiva sobre Afrin el cantón más occidental de Rojava, bajo el nombre de «Operación Rama de Olivo». Hasta ahora, este cantón había gozado de cierta paz en medio de la guerra, acogiendo parte del flujo de refugiados que huían del Daesh. La invasión turca en curso en estos momentos rompe con esta situación, y amenaza a la población civil que habita esta región que se encuentra separada del resto de cantones Kobane y Cizire. La unión de los tres cantones ya le era intolerable para Turquía.

Erdogan preveía que en unas pocas semanas Afrin caería bajo sus garras, pero la respuesta solidaria en el llamamiento a la resistencia y defensa de Afrin ha conseguido pararles los pies en cierto modo. Los refuerzos de las YPG e YPJ, SDF, más los batallones y brigadas internacionales acudieron rápidamente a la defensa del territorio. Aunque no sabremos por cuánto tiempo contra un enemigo tan grande. El 2º Ejército de la OTAN está a pocos km de llegar a Afrin, ciudad con el mismo nombre del cantón utilizando todos los medios a su alcance: artillería pesada, aviación, y por tierra, colaborando directa y abiertamente con grupos yihadistas.

La situación actual se está agravando conforme Turquía avanza sobre el territorio. La ciudad de Afrin está siendo objetivo constante de los bombardeos de la artillería pesada y aviación turca, destruyendo numerosas viviendas de la ciudad causando numerosas víctimas mortales entre la población civil. Los objetivos destruidos fueron infraestructuras civiles, patrimonio histórico y escuelas. Al tomar la presa de Meydanki, cortaron el suministro de agua a la ciudad dejando a alrededor de un millón de personas sin agua potable. A pesar de la gravedad del panorama, la moral que se respira entre la población kurda sigue muy alta. El apoyo mutuo entre la población está siendo clave para la resistencia: las familias han abierto sus hogares para aquellas que han perdido sus casas y el agua viene de un camión cisterna que recoge el agua de los pozos de los alrededores de la ciudad y lo reparte gratuitamente. Además, la resistencia no solo está en las trincheras, sino también en la retaguardia: han acudido a la resistencia convoyes de ayuda a la población civil. Internacionalmene, la solidaridad con Afrin se materializó en manifestaciones, marchas y actos en varias ciudades del mundo.

Todo esto ocurre ante el silencio de la comunidad internacional pese a la violación del derecho internacional y de la soberanía del territorio sirio. Las potencias imperialistas solo tuvieron en cuenta a los kurdos cuando esperaban tener posibilidades de influir en las políticas del confederalismo democrático. Pero el proyecto político kurdo se mantuvo independiente pese a las alianzas con dichas potencias, básicamente porque fueron alianzas tácticas que implica solamente llevar a cabo operaciones militares sin necesidad de compartir proyecto político. Por esa razón, no hubo en ningún momento influencias en la agenda política kurda. Hablando de alianzas, otra posibilidad estaría en llegar a un acuerdo con Al Assad para la defensa de Afrin y la soberanía del territorio sirio, acuerdo que todavía no llegó y que esperamos que llegue sin que suponga concesiones a Assad para materializarse el pacto.

Ahora el juego geopolítico va por otras vías. Turquía continúa con su política de limpieza étnica, mientras amenaza a Europa con una nueva oleada de refugiados y amenazas de atentados yihadistas en suelo europeo. Ni EEUU ni Europa tienen intereses en la defensa de Afrin, y seguramente Rusia tampoco debido a que el proyecto político kurdo choca de frente con las políticas imperialistas de dichas potencias. De primeras, EEUU y Turquía llegaron a un acuerdo en ManbijDentro del Estado turco, la represión se ha agudizado al suspender la libertad de expresión censurando aquellas opiniones que se muestran contrarias a la guerra y encarcelando a las personas que las expresen, mientras intoxica en sus medios de comunicación con propaganda negando los asesinatos a civiles y justificándose en una guerra contra el terrorismo de las milicias kurdas.

Estamos contemplando el abandono a su suerte de un proyecto político democrático para la paz en Oriente Medio por la comunidad internacional, dando además luz verde a Erdogan para que continúe con su política de limpieza étnica contra la población kurda, que ya dentro de su territorio se tradujo en la destrucción de numerosas ciudades y pueblos de mayorías kurdas. La ofensiva sobre Afrin solo es el principio para acabar con la Federación Democrática del Norte de Siria.

El pueblo kurdo debería de tener más amigos que las montañas: los pueblos del resto del mundo. No podemos permitir y contemplar cómo este crimen contra la humanidad se está cometiendo impunemente contra la población civil.

Confederalismo democrático: De la modernidad capitalista, hacia la modernidad democrática

Es común en los espacios internacionalistas y grupos de solidaridad con la revolución de Rojava, hablar de confederalismo democrático como el paradigma ideológico del movimiento de liberación de kurdistán. Aunque este concepto ha sido de ayuda para dar a conocer la evolución ideológica del movimiento, queda un poco incompleto, y quizás seria más adecuado hablar de modernidad democrática. ¿Porqué?

Para entender el concepto de modernidad democrática, de poco sirve fijarnos en el nombre, pues como Öcalan explica en los libros del “manifiesto por una civilización democrática”, ha usado estas palabras a falta de poder encontrar otras mejores. El concepto de modernidad democrática se plantea en contraposición al de modernidad capitalista, concepto para definir la mentalidad hegemónica de la civilización actual, que se extiende desde hace varios siglos.

Por modernidad capitalista entendemos la consolidación de la lógica de Mercado como sistema dominante en las sociedades, donde todo se mide en función del coste y el precio. Se centra así toda la atención en la sociedad material, dejando de lado los valores éticos y morales necesarios para que una sociedad exista. La actual aplicación del sistema de Mercado en todos los ámbitos de la sociedad, se sostiene en base a dos elementos que han logrado una hegemonía absoluta: la ciencia positivista y el Estado-nación.

La ciencia positivista, que se consolida como fuente de conocimiento con las ideas empiristas y el método científico cartesiano, promueve el dualismo objeto-sujeto. La idea de una observación “objetiva”, simulando que el sujeto racional es una entidad completamente externa al objeto de estudio, resulta catastrófica cuando se aplica a la sociología. La mentalidad donde solo podemos extraer conocimiento “objetivo” de aquello que podemos ver, experimentar y comprobar, se centra completamente en valores materiales, dando la espalda a los valores éticos y espirituales que han acompañado las sociedades humanas a lo largo de la historia. Son precisamente estos valores inmateriales los que iniciaron la existencia de las sociedades, consolidando un sistema común de ética y moral -un régimen de la verdad- que permitió a la sociedad funcionar más allá del sistema de la tribu o el clan.

Por otro lado, el Estado-nación se consolida como estructura política hegemónica a partir de la llamada revolución francesa. La búsqueda de libertad de las clases populares, oprimidas por el despotismo de los estados monarquico-teocráticos de la europa medieval, fue hábilmente conducida por las ansias de poder de la emergente burguesía. La necesidad de una identidad común que unificara el movimiento antimonárquico, abandonó la identidad moral de la religión para centrarse en la identidad material del ciudadano, que en lugar de servir a Dios sirve al Estado. La premisa de “una lengua, una bandera, una nación” se convirtió en la argamasa del homogenizadora del Estado-nación, causando le negación de cualquier identidad disidente.

Pero, ¿que hay detrás de ese Estado? Así como los sacerdotes y monarcas controlaban la sociedad en base a la fuerza ideológica de “la palabra de Dios”, las élites burguesas, que lograron una gran acumulación de poder material en base al comercio y el dinero, implementaron la ideología de “la mano invisible del Mercado”. El comercio, actividad considerada poco honrada a lo largo de la historia debido a su falta de ética, obtiene una situación central en el nuevo sistema social. La mentalidad materialista del capitalismo logra así desplazar la mentalidad moral de la religión, que tras siglos de convivencia y colaboración con el poder se había corrompido completamente.

Este proceso da inicio a la culminación de la modernidad capitalista, donde los Estados-nación, justificando sus acciones en base a la ciencia positivista, se convierten en la más eficiente herramienta de explotación y opresión. El materialismo extremo de este modelo de sociedad se funde con la herencia patriarcal, chovinista y antropocéntria de la ética judeo-cristiana, ya imperante en las monarquías absolutas. Se construye así una lógica de “máximo beneficio”, que construye su riqueza en base a la explotación de la mujer, la naturaleza y las clases oprimidas.

Entendiendo así la modernidad capitalista, la modernidad democrática consiste en la superación de esta etapa hiper-materialista, partiendo de los valores éticos y las prácticas democráticas subyacentes en la propia sociedad. Para alcanzar dicha modernidad democrática, el movimiento de liberación de Kurdistán no se limita a una definición teórica de lo que “objetivamente” debe hacer la sociedad para superar el capitalismo, pues la ideología que emana da este paradigma huye de la mentalidad positivista y el totalitarismo del Estado-nación. Se sitúa así la organización política no como vanguardia fuera de la sociedad, sino como sujeto transformador dentro de ella, buscando mostrar con la praxis lo que significa ser una sociedad democrática.

La crítica y autocrítica han sido las principales herramientas de transformación y afilado ideológico, permitiendo aprender de la trayectoria revolucionaria que se inspiró 40 años atrás en las ideas marxistas y los movimientos de liberación nacional. Ha sido esta autocrítica, representada en el pensamiento de Abdullah Öcalan y sintetizada en sus libros del “manifiesto por una civilización democrática”, la que ha permitido la redirección estratégica, en base al estudio y a una mayor comprensión de la historia y de las sociedades humanas.

Es importante a la hora de estudiar la historia no caer en el discurso del poder, que nos presenta una Historia donde el Estado es el único modelo posible de civilización. La sociedad civilizada, que nació con la revolución neolítica en base a principios de cooperación y apoyo mutuo -lo que entendemos como sociedad natural– unos 12000 años atrás, busca inevitablemente la forma de librarse de la explotación y opresión de los sistemas de estado, nacidos alrededor de 5000 años atrás. La sociedad democrática, herencia directa de la sociedad natural, ha sobrevivido a pesar de los ataques de los Estados, resistiendo frente a la presión totalitaria y jerarquizadora, tratando de recuperar el estado de sociedad comunal e igualitaria.

Estas resistencias a menudo derivan en levantamientos populares e insurrecciones, que son aplastadas por la superioridad militar de las estructuras de Estado. De vez en cuando, alguna logra un cierto grado de éxito, sobretodo cuando hay detrás un fuerte trabajo de análisis y organización social que permita desafiar el poder centralizador del Estado, desembocando en una negociación que mejora las condiciones sociales o un genocidio donde el Estado extermina la resistencia. Para evitar que estos levantamientos con ansias de libertad se repitan y ganen fuerza, además del exterminio a nivel material e ideológico, el Estado se apodera de los centros de conocimiento donde se escribe la historia (academias y universidades), para asegurarse que su versión de los hechos prevalezca.

Analizando las diversas revoluciones culturales de la historia de la humanidad, de la revolución neolítica al renacimiento, pasando por el nacimiento de las grandes religiones y los grandes sistemas civilizatorios, vemos como los cambios de mentalidad que significan el paso a un estado de civilización superior, no son aquellos que se imponen a la fuerza, sino aquellos que la población asimila por su propia voluntad. Es aquí donde radican las principales criticas del socialismo kurdo al socialismo soviético, donde en base a la opresión que emana de las estructuras del Estado-nación, se trató de diseñar “objetivamente” un sistema al que llamaron socialismo real. Pero una revolución no puede prosperar cuando esta se impone en base al totalitarismo estatista. El socialismo solo puede ser alcanzado como resultado de la libre decisión de la sociedad.

Un análisis profundo de la guerra, la paz y la legitimidad de violencia, junto con una mayor comprensión de historia de la humanidad y los procesos biológicos de la vida misma, se sintetizan en el concepto de autodefensa, otra dimensión clave del paradigma de la modernidad democrática. Entendemos por autodefensa las estrategias y mecanismos de los seres vivos para sobrevivir y no ser exterminados. Concibiendo las sociedades como entidades vivas a nivel colectivo, como se evidencia con los enjambres de abejas o los bancos de peces, es claro que la sociedad humana necesita de sistema de autodefensa colectiva, que nos permitan sobrevivir frente a los ataques del leviatán en que se han convertido los Estados-nación capitalistas.

Las diferentes dimensiones donde el Estado-nación ataca la sociedad y la naturaleza, drenando su energía y sus recursos en base a la expansión colonial y la búsqueda del máximo beneficio, son amplias y diversas. Para lograr emanciparnos (y defendernos) de este lastre que corrompe la sociedad y destruye la naturaleza, es necesario empezar recuperando la sociedad, hoy fragmentada y desposeída de su capacidad de autodefensa. La modernidad capitalista ha llevado las sociedades al borde del abismo individualista, donde los ciudadanos dependen completamente del Estado para resolver sus problemas en lugar de ayudarse mutuamente. Es por eso que el primer paso para dirigirnos hacia la modernidad democrática es la autonomía democrática, concepto clave junto con otros tres que explicamos a continuación: el confederalismo democrático, la republica democrática y la nación democrática.

La autonomía democrática consiste en el proceso de organización social que permita la emancipación del Estado-nación. Se enfoca desde una perspectiva local, a menudo en clave municipalista, buscando organizar la sociedad y reforzar los vínculos entre las personas en base a la autogestión y al apoyo mutuo. A medida que se construyen estos nodos sociales, estos buscan reforzarse y retroalimentarse entre ellos, tejiendo procesos de organización con otros nodos en base a estructuras confederativas. Este proceso de organización entre agrupaciones sociales locales, organizadas de manera autónoma e independientemente del estado, es lo que entendemos como confederalismo democrático.

A medida que se configura esta red democrática confederal, es muy probable que los Estados traten de atacarla usando diferentes métodos de guerra, buscando así perpetuar su dominación y explotación de la sociedad y los individuos que la componen. Para evitar que esto suceda es imprescindible un trabajo diplomático con los Estados, que debe ser contemplado como una estrategia de autodefensa, buscando limitar su poder mediante acuerdos y contratos sociales. Cuanto más organizada y más fuerte sea la sociedad, más margen de maniobra tendrá para doblegar los Estados, cuidando siempre de no dejarse embaucar por estos. Los Estados que respeten la autonomía democrática y la organización en base al confederalismo democrático, es lo que entendemos como repúblicas democráticas.

Estas repúblicas democráticas no deben ser entendidas como el objetivo a lograr, sino como la forma de limitar el poder de los Estados. Las ideas desarrolladas por el socialismo libertario aciertan al señalar el Estado como enemigo, pero carecen de profundidad a la hora de presentar alternativas. El Estado cuenta con amplios y elaborados mecanismos de autodefensa, que deben ser desactivados paso a paso en base a la organización popular de la sociedad. Una confrontación directa contra el Estado es llevar el conflicto a su terreno natural, la guerra militar, escenario en que el Estado dispone de enormes recursos y experiencia. Es por eso que la vía del diálogo debe ser siempre contemplada como prioritaria, buscando así una solución democrática. Pero si el Estado no acepta las condiciones de la sociedad, respondiendo con violencia contra la sociedad, la única alternativa posible es la guerra popular revolucionaria.

El objetivo que debemos perseguir en todos estos procesos, tanto a la hora de construir la autonomía democrática, organizar el confederalismo democrático, como transformar el Estado en una república democrática, es el de construir la nación democrática. El concepto de nación democrática no debe ser entendido bajo el paradigma del Estado-nación de una lengua, una bandera, una patria, sino como la unidad social de gran tamaño que comparte una historia y cultura comunes. Cuando usamos el termino nación, es en parte por falta de una palabra mejor que lo defina, pero nos referimos a la idea de sociedad amplia, compartida por las personas que habitan un territorio común. La nación democrática no se ata a unas fronteras delimitadas en un mapa, sino a una sociedad que se siente afín por compartir valores y mentalidad comunes.

La nación democrática debe enfocarse para construir una sociedad igualitaria y ecológica, buscando la emancipación de la mujer y la defensa de la naturaleza como prioridades. La mentalidad de la nación democrática comprende una serie de dimensiones o ámbitos de acción que deben gestionarse de forma democrática, en base a la ética y la consciencia social. Estas dimensiones comprenden el individuo en la comunidad, la vida social, la vida política, las relaciones de pareja, la gestión de la economía, la estructura legal, la cultura, la autodefensa y la diplomacia. Estas dimensiones interactúan entre ellas y no deben ser entendidas como elementos fragmentados y aislados entre sí, sino como campos interrelacionados a desarrollar para el buen funcionamiento de la sociedad. Las naciones democráticas se convierten así en la nueva unidad para, en base el confederalismo democrático, tejer una red mundial que devenga en una civilización democrática global. Este proceso sería la culminación de la modernidad democrática.

Avjîn Azadî

De la modernidad capitalista, hacia la modernidad democrática

Entrevista a la Brigada 19 de Julio, proyecto de solidaridad internacional con Kurdistán

La Brigada 19 de Julio es un proyecto de solidaridad internacional con Kurdistán, cuya iniciativa parte de un grupo de jóvenes de Madrid. Están organizando un viaje este próximo verano a territorio kurdo en Iraq para realizar actividades de cooperación con la sociedad civil kurda y las instituciones locales.

– Para empezar, nos gustaría conocer la coyuntura actual del Kurdistán de manera resumida. ¿Cuál es su realidad geográfica, política y social? ¿Cuál es su situación actual desde el año 2012?

La realidad sociopolítica y geoestratégica de Kurdistán es muy compleja. En primer lugar porque aunque hablemos de Kurdistán, la realidad es que a nivel político su territorio se encuentra muy fragmentado. Tanto es así que a día de hoy se encuentra dividido entre los Estados de Iraq (Bashur), Irán (Rojhilat), Siria (Rojava) y Turquía (Bakur). Esta división impuesta con el final del Primera Guerra Mundial y el desmembramiento del Imperio Turco-Otomano es central para comprender tanto la historia de la sociedad kurda como su situación actual.

Si nos centramos en dibujar la coyuntura actual la realidad es que es muy diversa atendiendo a los diferentes conflictos y condiciones sociopolíticas que se dibujan para cada una de las regiones. En el territorio turco continúa existiendo un grado de represión tremendo. Desde la prohibición de cualquier manifestación de la cultura kurda a la destitución y encarcelamiento de cargos políticos kurdos, pasando por torturas, asesinatos, toques de queda y bombardeos y ataques militares que comienzan a desbordar ya las fronteras turcas y a extenderse al norte de Iraq y Siria. Además, desde el inicio de la Guerra de Siria en 2011, el Estado ya autoritario de Erdogan[i] ha entrado en una deriva personalista arrolladora que culminó hace unos pocos meses con la reforma constitucional que amplía aún más sus atribuciones políticas.

Rojava, el territorio kurdo-sirio, es sin duda el que arroja más esperanza sobre las posibilidades y triunfos del movimiento político del Confederalismo Democrático. Una vez que las fuerzas estatales se desmoronaron en el 2011, toda la región comenzó a organizarse de manera autónoma hasta llegar a declarar su autonomía el 19 de julio de 2012. Desde entonces, con una distribución territorial basada en las comunas autónomas confederadas y con sus propias unidades de autodefensa (YPG e YPJ), las kurdas se han convertido en el referente político y organizativo de la zona. En particular porque han demostrado ser las únicas capaces de hacer frente de manera efectiva al ISIS[ii], hasta el punto de haberles hecho retroceder en diferentes puntos. La resistencia y liberación de la ciudad de Kobane en 2015 se ha convertido en el símbolo de esta lucha de oposición a DAESH[iii], que a día de hoy lleva a los kurdos a tener un papel central en la organización de las Fuerzas Democráticas Sirias, con participación de los EE.UU.

Es más difícil, en cambio, obtener información de lo que sucede en el Kurdistán iraní. Más allá de algunas noticias que hablan también de enormes grados de represión y de la oposición explícita del régimen iraní a cualquier movimiento en la dirección de una autonomía kurda, la opacidad sobre la actuación en dicho territorio es muy grande.

En último lugar se encontraría el que quizá es el territorio con mayor complejidad política de todos los que componen Kurdistán, Bashur. Este es el único que como resultado de las luchas del s.XX fue capaz de articular un gobierno autónomo aunque inserto en la estructura del Estado iraquí, denominado como el KRG. Este gobierno, que cuenta con una soberanía bastante elevada y con sus propias tropas militares, las conocidas como peshmergas, están jugando un papel ambiguo y en ocasiones trágico en los acontecimientos de los últimos años. Paradigmático de este papel fue su abandono de las yezidíes frente al ataque del DAESH en el año 2014, que se saldó con un genocidio en masa de la población yezidí[iv] que sólo se frenó gracias a la intervención de las YPG[v] e YPJ[vi] que acudieron desde las montañas sirias. Así la actualidad es la de un conflicto abierto entre la creciente influencia del proyecto del Confederalismo Democrático en territorio iraquí y un KRG que, en tanto que aliado estratégico de Turquía, condena la presencia de las tropas autónomas kurdas en su territorio y continúa trabajando por conseguir una independencia total en su territorio.

– Entendemos el confederalismo democrático como un proyecto político de paz para el Oriente Medio. ¿En qué consiste, es decir, sus bases ideológicas, influencias e inserción en la sociedad kurda? 

El Confederalismo Democrático ha sido fruto de un replanteamiento general del proyecto que había articulado la praxis del PKK[vii] en las últimas décadas. Influidos por trabajos como los de Wallerstein[viii] y por la propuesta del municipalismo libertario de Bookchin[ix], a día de hoy sus principios rectores son:

  • La Autonomía Democrática: la pretensión es romper con el tipo de autoridad que se aplica de arriba a abajo para que la población pueda desarrollar sus propias instituciones colectivas autónomas. Esto por supuesto implica organismos de gestión y gobierno como las comunas de aldea o las asambleas de barrio, pero no se limita a ello. A día de hoy proliferan en los lugares donde el proyecto está pudiendo desarrollarse asociaciones autónomas de base que cubren ámbitos como la producción, la formación, el apoyo entre mujeres o la autodefensa armada de la población.
  • La ruptura con la idea de Estado-Nación y el nacionalismo: una organización de base como la anteriormente descrita es incompatible y antagónica con un Estado-Nación, estructura que históricamente ha tendido a incorporar y administrar cada vez más ámbitos de la reproducción de la vida (educación, sanidad, etc.). Esta gestión muchas veces ha sido abrazada por la población pero en el grueso de los casos se ha impuesto gracias a la existencia de fuerzas militares y policiales, a un monopolio legítimo de la violencia que es incompatible con el tipo de autodefensa propugnada por el Confederalismo democrático. Ahora, de esto no se deriva una postura nacionalista y belicosa. En el análisis de este proyecto político la principal fuente de conflictos en Oriente Medio ha sido precisamente la intolerencia étnica y religiosa alimentada por el combustible del nacionalismo militarista. De ahí que su proyecto, que es en el fondo una propuesta de paz para la zona, pase por el respeto a la diversidad cultural y religiosa y por el trato fraterno entre ellas.
  • El Confederalismo Democrático: la crítica al modelo de Estado-Nación no es sinónimo de hacer desaparecer toda estructura organizativa a gran escala. En este sentido lo que se plantea es que todo principio que no pueda ser resuelto en las comunas asamblearias democráticas pase a ser resulta por estructuras confederales que se organicen en torno al principio de autonomía democrática. Vemos pues una recuperación de la propuesta libertaria clásica en la que se designan portavocías rotatorias y revocables que actúan como cadena de transmisión de las necesidades de las diferentes comunas.
  • La liberación de la mujer: una de las prioridades del Confederalismo Democrático es trabajar activamente por revertir la situación de sumisión de las mujeres. Para ello se han construído organizaciones y unidades de autodefensa exclusivamente femeninas que definen las necesidades y propuestas de las mujeres para la sociedad. De hecho se han habilitado programas de formación, cooperativas de trabajo e incluso una reformulación epistemológica del saber, la jineoloji, desde un punto de vista femenino.
  • La sostenibilidad ecológica: una de las improntas más fuertes de Bookchin en el Confederalismo Democrática, más allá de su apuesta por una organización de base libertaria, es la centralidad que se otorga a la cuestión ecológica en su relación con lo político. Siguiendo su estela la tierra entra como un actor fundamental en la organización de las relaciones sociales y productivas. El objetivo es abandonar la idea de la naturaleza como un objeto al servicio de un mundo humano separado y autónomo para más bien entender las comunas como una parte más de una biosfera diversa y hoy dañada. Por ello la necesidad de una organización de la producción, la alimentación, la construcción, etc. que tome en cuenta las limitaciones del planeta y deje atrás las nocividades de la sociedad industrial.

A día de hoy el grado de implantación de esta propuesta es muy diverso. Aunque compartido por un sector amplio de la sociedad kurda, y presente en todos sus territorios de manera desigual, el referente principal para entender y vivir lo que hay de revolucionario en esta propuesta es Rojava. Y es así porque la relativa desaparición del Estado sirio y la capacidad de maniobra que le otorga la independencia conseguida desde el año 2012, ha hecho que sea en este territorio en el que, pese a las limitaciones de la guerra, más se haya podido desarrollar cada una de las patas que articulan el Confederalismo Democrático. Existen, en cualquier caso, experiencias más aisladas en otros territorios que también están construyendo hoy este nuevo horizonte político, por ejemplo la ciudad que nos proponemos visitar en Iraq: Makhmur.

– Desde el Kurdistán sirio se está llevando a cabo una crucial lucha contra DAESH (Estado Islámico) y además una profunda transformación social y autogobierno democrático ¿De qué manera está influyendo la revolución que está sucediendo en Rojava a toda la región?

Es muy interesante pensar hoy que Oriente Medio se ha convertido en el reflejo y el anticipo de lo que puede ser en un futuro no muy lejano la normalidad en todo el mundo: conflictos geopolíticos por recursos energéticos, recrudecimiento de los autoritarismos políticos, repunte de los integrismos religiosos, migraciones forzadas (tanto climáticas como políticas), conflictividad, etc. No es difícil asociar estas categorías a los principales actores en la zona, a todos menos al movimiento kurdo. Frente a este panorama más bien desolador la gente de Rojava ha decidido oponer la autonomía, el autogobierno, la solidaridad, la autodefensa, la liberación de la mujer, la ecología… Y es por ello que su propuesta es tan importante. Primero porque resulta esperanzador que en un contexto tan oscuro pueda aparecer una propuesta como esta. Pero segundo porque probablemente guarde la respuesta a los problemas de Oriente Medio hoy y de todo el mundo en no demasiado tiempo.

El hecho de que su organización, tomando como pilar las autodefensas de las YPG e YPJ, haya demostrado ser la más efectiva para hacer frente tanto a la represión autoritaria del Estado turco como al neointegrismo del DAESH, ha supuesto una lección para el mundo. Tanto es así que hasta los EE.UU se han visto obligados a tomarlas como interlocutoras y aliadas estratégicas en la lucha contra el DAESH en la zona. Pero también está siendo una experiencia ejemplarizante para todo el resto de población en la zona que están sufriendo la barbarie de los diferentes bandos en liza. El ver que es posible hacer las cosas de otro modo unidos al deseo kurdo de instaurar una convivencia pacífica en el marco de la extensión del Confederalismo Democrático está haciendo posible que mucha otra población comience a organizarse siguiendo estos principios políticos y abandonen la fe en Estado y religiones. Ojalá la tendencia continúe y suceda que esta alternativa al infierno de la región pueda llegar a hacerse mayoritaria, y eventualmente extenderse al resto del mundo.

– Dado que en Rojava se desarrolló mejor debido, por un lado, a años de luchas previas y acumulación de fuerzas en torno al PYD[x], y por otro, al contexto de un vacío de poder al retirarse Al Assad del norte, ¿cómo se está desarrollando el confederalismo democrático en Iraq?

Cómo comentábamos en algún otro lugar, el desarrollo del Confederalismo Democrático en Iraq está siendo mucho más dificultoso. El hecho de que el tronco del que parte el mismo sea el PKK ha sido la excusa perfecta para que el Gobierno Autónomo Kurdo en Iraq, el KRG, condene el proyecto en base a su alianza estratégica con Turquía. Así los territorios en los que comienzan a aparecer tímidos intentos de replicar las experiencias sirias se encuentran con la crítica, y muchas veces incluso la oposición militar, de las peshmergas del KRG. Esto no ha impedido, en cambio, que ante las repetidas traiciones del KRG y la necesidad de defenderse del DAESH muchos territorios, como el de los yezidíes, se hayan incorporado plenamente al proyecto confederal. Sin embargo los obstáculos son continuos: bloqueos militares, requisa de bienes, escaramuzas… La ciudad de Makhmur, otro de los referentes confederales iraquíes, amanecía hace poco más de un mes cercada por las peshmergas en un intento de sofocar y controlar la revolución democrática en la ciudad.

No podemos tampoco olvidar la amenaza creciente que está suponiendo la represión turca, que va desde la acción de sus servicios secretos (detenciones, amenazas, torturas) hasta directamente el bombardeo reciente de algunas zonas al norte de Bakur.

– ¿Por qué elegir el nombre de Brigada 19 de julio? Y, ¿cuáles han sido vuestras motivaciones encaminadas a iniciar este proyecto?

Elegimos el nombre de ‘Brigada 19 de Julio’ inspiradas por algunos de los hechos que se han desarrollado en dicha fecha. Por un lado el inicio de la Revolución Social Española[xi] en 1936, experiencia inspiradora del tipo de mundo al que aspiramos construir. Por otro, la victoria de la Revolución Sandinista contra el dictador Somoza en Nicaragua en 1979, un ejemplo notable del poder conjunto de la población organizada y la solidaridad internacional. Por último, la independencia de Rojava del estado Sirio en el año 2012, pistoletazo de salida de la articulación más extensa y completa del confederalismo democrático.

Todas estas fechas recogen gran parte de las motivaciones y convicciones que nos han llevado a poner en marcha este proyecto. Y es que pensamos que hoy es más necesario que nunca reivindicar que sigue siendo igual o más necesario que nunca transformar radicalmente el mundo que habitamos. La insostenibilidad en todos los niveles que nos atraviesa (económica, cultural, vital, psicológica, ecológica) hace imperativo poner en marcha iniciativas que nos permitan reapropiarnos de nuestra vida y de nuestro mundo.

En estas luchas el internacionalismo es central, sobre todo ante un horizonte de problemas que son también globales, y por ello pensamos que es una buena idea poder unirnos a las kurdas en su lucha para también aprender de ella a la hora de emprender las nuestras propias.

– ¿Cuál es vuestro destino en el Kurdistán iraquí? ¿Qué aprendizajes esperáis desarrollar en el territorio y de qué manera podéis echar una mano por allí?

Viajaremos a Makhmur, una ciudad que se encuentra a unos 100km al suroeste de Mosul. Makhmur es una ciudad fruto de la huida y la migración de las habitantes de distintos pueblos de Bakur (Kurdistán turco), en la frontera con Iraq.

En 1994 el Estado turco atacó a diferentes pueblos kurdos, obligando a sus habitantes a elegir entre alistarse en el ejército turco o huir a las montañas de Iraq. Unas 30.000 personas se desplazaron y se instalaron en tiendas de campaña y cuevas a lo largo de la frontera, dejando atrás los que habían sido sus hogares, que fueron destruidos. El ejército turco sin embargo no cejó en su persecución y se vieron obligadas a cruzar la frontera. A finales de 1994, ya en Iraq, dieron vida al campo de refugiados en Atrush. Sin embargo, en 1996 la ONU cerró el campo y trasladó a sus habitantes a uno nuevo en la provincia de Ninova, a las afueras de Mosul. Este se sitúo en la zona de separación entre el territorio controlado por el Estado Iraquí y el controlado por el KRG, en ese momento una zona en conflicto, sembrada de minas anti persona, inaccesible para el resto de civiles e incomunicada. Debido a las condiciones de inhabitabilidad, a los ataques constantes del ejército turco y a los del KRG, la población fue finalmente traslada a Makhmur en 1998. Cuando hablamos de traslados hay que tener en cuenta que nos estamos refiriendo al movimiento de unas 20.000 o 30.000 personas, incluidas niñas y ancianas a pie, cargando con todas sus pertenencias.

Con el paso del tiempo Makhmur ha pasado de ser un campo de refugiadas a convertirse en una auténtica ciudad gestionada por sus propias habitantes. A día de hoy cuenta con una biblioteca, una asociación de mujeres, una cooperativa textil de mujeres… Se han ido construyendo un total de cinco colegios, donde también hay clases para adultas que han permitido que mucha gente aprendiera a escribir en su lengua materna, ya que en Turquía el kurdo sigue a día de hoy prohibido.

Makhmur es una de las ciudades que da vida al Confederalismo Democrático. Sus habitantes son refugiados políticos que además vivieron en 2014 la invasión del DAESH. Como en otros casos, las peshmerga (las tropas del KRG) dejaron la ciudad a su merced, siendo esta abandonada. Meses después sería el PKK el que se encargara de recuperarla.

Por tanto, de esta ciudad y sus habitantes esperamos aprender sobre su manera de organizarse y de construir y luchar por mantener una comunidad, una identidad y una cultura. También al convivir con las habitantes de Makhmur trabajaremos mano a mano en aquello en lo que nos consideren necesarias. Por último, nuestra intención es recopilar información sobre la realidad de la ciudad para realizar un documental y difundir la causa kurda a la vuelta del viaje.

– ¿Cómo podemos apoyaros en la preparación del proyecto y durante el viaje quienes estamos por aquí interesados en la causa kurda?

Hay varias formas de apoyarnos. En primer lugar vamos a necesitar financiación para el viaje. Para conseguirla hemos puesto en marcha una campaña de microdonaciones en la plataforma firefund en la que todo el mundo está más que invitado a participar. También celebraremos diferentes actos (charlas y conciertos) en los que se podrá apoyar el proyecto mediante la compra de comida o de las papeletas para una rifa. El resultado de esta se hará público en la fiesta que celebraremos el 24 de junio en el CSrOA La Quimera de Lavapiés, a la que estáis todas invitadas.

Un vez allí agradeceremos la ayuda en la difusión de todo el material que iremos produciendo día a día en el relato de nuestra experiencia, y en general en la difusión de la situación del movimiento kurdo. De hecho existe la posibilidad de actuar como enlace aquí para mantener una red de apoyo a las compañeras que estarán en Kurdistán. Para todo ello nos podéis contactar.

– ¿Qué esperáis después del viaje? ¿Tenéis pensado continuar el proyecto de solidaridad internacional y difundir vuestro aprendizaje para extender el conocimiento de la revolución democrática del pueblo kurdo?

Nuestra idea es dotar a la Brigada de una continuidad en dos sentidos. Primero, hacer posible que otras personas en años sucesivos puedan también visitar Kurdistán y apoyar de manera directa lo que allí está sucediendo. Pero segundo, y quizá más importante, funcionar como un vector de difusión y apoyo internacional a la causa kurda en nuestro territorio. Ya sea a través de la difusión de nuestra experiencia, de la puesta en conocimiento de la actualidad de la lucha kurda o mediante movilizaciones concretas nuestra idea es ser un actor activo en la sociedad que lucha por los intereses y la visibilización de la causa kurda y de su revolución democrática.

– Unas últimas palabras que nos queráis transmitir…

Gracias por habernos dado la oportunidad de compartir con vosotras y mucho ánimo con vuestro proyecto de comunicación social y libertaria.

Para más información:

http://brigada19julio.org/

[i] Actual presidente de Turquía desde agosto de 2014. Previamente fue primer ministro entre marzo de 2003 y agosto de 2014, y anteriormente alcalde de Estambul (1994-1998)

[ii] Siglas en inglés del conocido como Estado Islámico de Iraq y Siria.

[iii] Otra manera de nombrar al Estado Islámico. En lengua árabe, el sonido de esta palabra es parecido a «algo que aplastar o pisotear», una acepción que usan sus enemigos y ofende a los terroristas.

[iv] Minoría preislámica cuyas raíces se remontan a 2000 a.C. Hasta el siglo VII d.C. fue la religión oficial de los kurdos, pero luego la islamización obligatoria fue reduciendo su número.

[v] Las Unidades de Protección Popular, En la actualidad combate contra Estado Islámico y el grupo ha adoptado una postura defensiva y una política de neutralidad, enfrentándose a cualquier grupo armado que intente capturar sus territorios con la intención de traer la guerra a las zonas kurdas.

[vi] Las Unidades Femeninas de Protección, es una organización de autodefensa que fue establecida en 2012 como una brigada exclusivamente femenina kurda para unidades de protección de personas.

[vii] El Partido de los Trabajadores de Kurdistán es un partido político fundado en Turquía en 1978. Su ideario político inicialmente era marxista-leninista, pero tras el encarcelamiento de su principal responsable en 1999, Abdullah Öcalan, condenado a cadena perpetua por el Estado turco, ha transformado su estrategia política.

[viii] Es un sociólogo y científico social histórico estadounidense. Principal teórico del análisis de sistema-mundo.

[ix] Es un historiador, investigador y activista ecologista estadounidense, autor de una extensa colección de libros sobre ecoanarquismo y socialismo libertario.

[x] El Partido de Unión Democrática es un partido político fundado en 2003 por kurdos del norte de Siria. Este partido está hermanado con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

[xi] Fue un proceso revolucionario que se dio tras el intento de golpe de Estado del 17 de julio de 1936 que desembocó en la Guerra Civil Española. Su principal base ideológica fue el anarcosindicalismo y el comunismo libertario de la CNT-FAI.

Rojava: de la victoria en Kobanê a la invasión de Turquía e Irán

El 27 de enero del 2015, las milicias kurdas declaraban oficialmente la liberación de Kobanê tras algo más de cuatro meses de intensos combates contra el ISIS. Kobanê fue liberada y poco a poco volvía a la ciudad la población civil, aunque la ciudad prácticamente quedó en ruinas y con numerosas minas dejadas atrás por los yihadistas del Estado Islámico por todo tipo de lugares de la ciudad. A partir de esta victoria histórica, la situación se tornó favorable a las YPG/YPJ que rápidamente liberaron los pueblos de alrededor en la operación de liberación del cantón de Kobanê y en la paralela operación Comandante Rubar Qamishlo desde el cantón de Cizîrê por el oeste de éste.

Pronto toda la campiña sur de Kobanê fue siendo progresivamente liberada, así como por el este. Se iba avanzando en todas las direcciones. De esta manera, igualmente fueron siendo liberadas sucesivamente ciudades muy importantes que se encontraban en manos del Daesh –ISIS en árabe–, como son Tel Abyad (Gire Spi), Til Temir o Til Berak, o la más reciente Sarrin, que terminó liberada completamente el pasado 27 de julio. También fueron limpiados de presencia del ISIS y asegurados el monte Kezwan (Abdul Aziz), la estratégica región de Alya o muchos pueblos asirios ocupados por los terroristas. También fueron liberados antiguos lugares de la población árabe como Mabrouka, Dahma y las poblaciones cercanas.

Cientos de aldeas, pueblos, campos y granjas han sido liberadas, y con ellas cientos de personas que tenían que padecer el intento de califato del Estado Islámico. Asimismo, miles de miembros del ISIS han caído en combate bajo el fuego de las Unidades de Defensa del Pueblo (YPG).

El ISIS se ha topado sin duda con un enemigo que no se podía imaginar que le fuera a oponer semejante resistencia en el campo de batalla. En todo este año, no ha pasado un solo día en el que las YPG/YPJ no hayan tenido que enfrentarse a los ataques del Estado Islámico en los cantones de Kobane y/o Jazira (Cizire), repeliendo efectivamente todas las oleadas. Como se puede observar en este mapa de Siria que refleja las ganancias (verde) y pérdidas (rojo) territoriales del Daesh en el país en el último mes de junio, es en la zona de Rojava donde han perdido más terreno sin lugar a dudas (al norte).

Como resultado de la exitosa campaña kurda contra el Estado Islámico, éste intentó levantar de nuevo la moral de sus miembros lanzando una gran ofensiva sobre la ciudad de Hasakah, al sur de Qamishlo –la ciudad más grande del cantón de Cizire–, donde coexisten fuerzas de las YPG y las YPJ (pues en la ciudad hay un número considerable de barrios y población kurda) y fuerzas del régimen de Al Assad –entre las cuales hubo enfrentamientos armados por presiones de los militares del régimen sirio en las zonas kurdas–. Para ello enviaron una ingente cantidad de yihadistas provenientes de Iraq, Homs, Jarabulus, Minbij, Raqqa y el resto de áreas bajo su ocupación en un intento desesperado por tratar de cambiar el rumbo de la guerra en Siria. De la misma manera se lanzaron ofensivas sobre el Monte Kezwan, la región de Alya y las ciudades de Ein Issa y Sarrin, resultando en la resistencia y victoria a día de hoy de las autodefensas populares kurdas.

No está siendo un camino fácil. En los 65 días de la operación Comandante Rubar Qamishlo, concluida hace unas semanas, 118 milicianes de las YPG/YPJ cayeron en combate frente a los terroristas del Estado Islámico.

No obstante, y a pesar de las bajas, se han conseguido avances enormemente significativos y la liberación de una parte muy importante del territorio del norte de Siria. En una de las operaciones de liberación, la de la ciudad de Tel Abyad, se produjo un singular acontecimiento: el asedio y asalto a la ciudad se dio por el oeste por parte de las fuerzas del cantón de Kobane, mientras que por el este les milicianes del cantón de Cizire hacían lo propio, resultando en que, el pasado 23 de junio, ambas fuerzas se encontraron al sur de la ciudad, uniendo oficialmente ambos cantones y llevando con ello a cabo un hito de importancia mayor en el desarrollo de la guerra, pues la conexión entre los cantones de Kobane y Cizire permite ya un fluido paso de recursos, así como de personas e información, que antes no era posible, y siendo el cantón de Cizire el que produce mayor cantidad de provisiones de toda Rojava, mientras que Kobane es sin lugar a dudas el cantón más afectado y devastado por las fuerzas terroristas del Estado Islámico, esto está permitiendo ya un respiro y mejora de las condiciones de vida de la población residente en el cantón de Kobane, pero también de la de Cizire, por supuesto.

En la siguiente infografía se puede ver las fuerzas que combaten en el bando de Rojava en la campaña por la toma de Tel Abyad:

La toma de Tel Abyad y la unión de estos dos cantones supuso además un duro golpe para el Daesh, puesto que les cortaba una importante vía de suministro desde la frontera turca hacia Raqqa, cuartel general del Daesh. Unos días más tarde de estos acontecimientos, se producen en Túnez, Francia, Kuwait y en otras ciudades más una serie de atentados yihadistas, en el que se incluye uno realizado en Kobanê causando más de 200 muertes civiles, ataque que fue perpetrado por terroristas del Daesh que cruzaron la frontera desde Turquía hasta la ciudad.

En los primeros días de julio, Turquia declaraba en los medios sobre crear una zona de seguridad en Siria para evitar que el Daesh alcance sus fronteras. Para ello, iniciaría diálogos con Irán para llevarlo a cabo. En principio solo era una posibilidad, y con ese pretexto, pretendian impedir una posible unión de los tres cantones de Rojava. Efrin es el cantón más occidental y hay actualmente una separación de unos 100 km con respecto al cantón de Kobanê, cuyo frente se estabilizó en el río Éufrates, como se puede observar en el siguiente mapa donde se reflejan los distintos territorios controlados por los actores en este conflicto en Siria.

El 20 de julio, unas activistas de la Federación de Asociaciones de Juventudes Socialistas (SGDF) llegaron a la localidad de Suruç cerca de la frontera con Siria para partir hacia Kobanê y ayudar a su reconstrucción. Antes de cruzar la frontera, hubo una rueda de prensa que tuvo lugar en el jardín del Centro Cultural Amara y en mitad de ésta, se produjo un atentado suicida-bomba que acabó con la vida de 32 jóvenes activistas e hirió a otras 100. Sobre esta masacre no se tuvo claro quiénes fueron los autores del atentado, algunas apuntan al Daesh, otras, a agentes del gobierno turco. Unos días más tarde, Turquía instrumentalizaría esta masacre para lanzar unas operaciones militares contra el movimiento kurdo tanto dentro del Estado como en Siria, quebrantando de nuevo el proceso de paz del que llevaba la iniciativa el PKK. A nivel mediático, Erdogan anunciaba una ofensiva contra el Daesh tanto en operaciones policiales dentro del territorio turco como entrar en Siria para atacar posiciones yihadistas, a lo que también puso sus bases aéreas a disposición de la OTAN y la coalición contra el ISIS liderada por EEUU. Poco después, se descubrió que fue una represalia contra el movimiento kurdo y la izquierda turca, pues la gran mayoría de las detenidas eran kurdas y marxistas. A su vez, el Ejército turco bombardeó unas bases del PKK en Iraq, a lo que el PKK respondió con ataques a comisarías turcas, dejando claro que se acabaron los diálogos para la paz con el gobierno. Estos ataques al PKK recibieron la aprobación de Obama puesto que este partido todavía sigue en la lista de organizaciones terroristas. En ningún medio se menciona la complicidad entre el Daesh y Erdogan, algo que sabíamos desde que el Estado Islámico inició una ofensiva contra Kobanè. Turquía no dio ningún giro radical a su política de relaciones con el Daesh: ofreciendo apoyo logístico, comprando el petróleo de contrabando a la vez que atendía en hospitales clandestinos a militantes yihadistas heridos en combate.

Turquia utilizaba al Estado Islámico como marioneta en su política genocida contra la etnia kurda y su movimiento, creyendo que este grupo terrorista podría acabar con el movimiento kurdo en Siria, por eso les daba ayudas de todo tipo, con el fin de que los yihadistas hiciesen el trabajo sucio de liquidar al pueblo de Rojava. No obstante, al ver tantas pérdidas ante las YPG/YPJ principalmente, el gobierno de Ankara encontró ahora la situación perfecta para intervenir directamente.

A partir de entonces, Turquía pasa a ser otro actor en el conflicto e Irán parece que no intervendrá. La excusa del cordón de seguridad fue planeado para que el cantón más occidental, Efrin, no pudiera conectarse con el resto de Rojava, ya que eso supondría una gran victoria para el Movimiento de Liberación Kurdo a la vez que cortaría los suministros e intercambios con el Daesh en la frontera turca. Mientras, continúan los bombardeos a las bases del PKK en Iraq y comienza a haber choques con las YPG e YPJ en los alrededores del río Eufrates.

Sin duda, el escenario que se plantea actualmente para Rojava y el Movimiento de Liberación Kurdo no es para nada halagüeño: miles de detenciones contra militantes en Turquía, asesinato indiscriminado de activistas en las manifestaciones en la calle, bombardeo continuado de las bases, campamentos y pueblos del PKK en Iraq, y un deseo para nada oculto del Gobierno filoyihadista de Erdogan de acabar con toda rebelión asociada al Kurdistán. El hecho de que las YPG/YPJ sean aliados formales de EEUU en la lucha internacional contra el Estado Islámico les brinda cierta protección que, por ahora, les está sirviendo para no ser un objetivo más de los cazas turcos, pero, a fin de cuentas y como los y las kurdas bien saben, ellos/as no son más que un instrumento de los EEUU (al igual que ellos y ellas utilizan a los EEUU como un instrumento), y esto no va a durar eternamente. El quid de la cuestión reside en si nuestras compañeras y compañeros revolucionarios kurdos van a ser capaces de forjar alianzas inteligentemente y dar los pasos necesarios para seguir prolongando su experimento autogestionario, feminista y ecológico, o si no lo serán. Hasta ahora la práctica nos ha demostrado que sí. Esperemos que así siga siendo.

 Lus y Luisle

[Traducción] La Revolución en Rojava III

Aquí vamos con la tercera y última parte de esta traducción sobre la Revolución en Rojava. En este último texto, el foco de atención se centra en el confederalismo democrático, la validez de la experiencia de Rojava y, sobre todo, la lucha de las mujeres.

Partes anteriores de la traducción:

Parte 1

Parte 2


El nacimiento del confederalismo democrático

Mantenido en casi total aislamiento después de 1999, cuando fue capturado en una operación combinada de Grecia, Kenia, Turquía y la CIA, Öcalan leyó mucho. Fue particularmente influenciado por el teórico anarquista Murray Bookchin, los teóricos de sistemas mundiales Immanuel Wallerstein y Fernand Braudel, y el teórico del nacionalismo Benedict Anderson. Öcalan renegó públicamente de sus anteriores creencias en el centralismo democrático y en la lucha armada, escribiendo en 2008 que una estructura jerárquica similar al estado era una contradicción con los «principios de democracia, libertad e igualdad»; también se distanció a sí mismo de la cultura del PKK, en la cual «La guerra era entendida como la continuación de la política por diferentes medios y romantizada como un instrumento estratégico». Öcalan fue igualmente crítico del nacionalismo y de la meta de un estado kurdo, argumentando que los estados-nación eran intrínsecamente jerárquicos y que el objetivo, en cambio, debía ser una confederación de kurdes y otros pueblos residentes en la región. La idea era que les kurdes debían retirar sus energías de sus respectivos estados y desarrollar sus propias economías democráticas y métodos de autogobierno –anticapitalistas, antiestatistas y preocupados por el medio ambiente. En resumen, debían trabajar hacia el poder dual.

Desde su arresto, Öcalan ha escrito varios volúmenes de ensayos en prisión, de los cuales algunas selecciones ya han sido traducidas y publicadas como folletos descargables. Los dos más recientes –Confederalismo democrático (2012) y Liberando la vida: La revolución de las mujeres (2014)– están relacionados directamente con la emergencia de los cantones socialistas y feministas de Rojava.

Öcalan llama a su filosofía política confederalismo democrático. Mientras que esta filosofía tiene mucho en común con el anarquismo, la democracia participativa y el socialismo libertario, ningún otro movimiento mayoritario de izquierdas, con la posible excepción de les zapatistas, ha puesto la liberación de las mujeres tan de lleno en el centro de su proyecto revolucionario. De hecho, a pesar de eslóganes como el «las mujeres sostienen la mitad del cielo» de Mao, las revoluciones marxistas –en el mejor de los casos– han visto a las mujeres como tropas de apoyo o como una raya en el arcoiris, no como una mayoría históricamente sumergida y dominada cuya liberación es fundamental para todes les demás. Los movimientos de liberación nacional han sido similares: las mujeres son alentadas a ser políticamente activas e incluso a servir como soldados en la lucha, pero, una vez que la batalla se gana, las normas patriarcales son reafirmadas en nombre de la religión o de la tradición indígena. En contraste, aquí está Öcalan en Liberando la vida: «Las soluciones para todos los problemas sociales en Oriente Medio deben tener la posición de las mujeres en el centro. […] El papel que la clase trabajadora jugó una vez ahora tiene que ser asumido por la hermandad de las mujeres». Ésta es una declaración alucinante para un guerrillero exmarxista; solo les feministas más radicales de Occidente se hubieran siquiera atrevido a proponerla.

¿Cuánto de esto es real?

En los meses en los que he estado estudiando esta revolución, me he preguntado frecuentemente a mí misma: «¿Cúanto de esto es de verdad?». He conocido muchos hombres de izquierda que hablan en una buena línea sobre la liberación de las mujeres, pero que lamentablemente se quedan cortos en la práctica. También me pone nerviosa la forma estereotipadamente partidista de escribir que desprende el PKK. Y he visto más de un Pueblo Potemkin. Pero las revoluciones están impulsadas por las contradicciones; el estilo del PKK puede parecerse al de China en los 70, pero el contenido es diferente. Y, a pesar de que tengo problemas con lo que parece como un culto a la personalidad, el mensaje principal de Öcalan para las mujeres ha sido que ellas deben organizarse a sí y entre sí mismas.

Los 10 miembros de la delegación académica que visitaron Rojava en diciembre se fueron con preguntas similares a las mías: «¿Realmente constituyen sus prácticas una revolución? ¿Cumplen con las expectativas de sus ideales democráticos? ¿Qué rol juegan las mujeres de facto?» A su regreso, redactaron este comunicado público:

En Rojava, creemos, se han establecido en efecto estructuras democráticas genuinas. No solo el sistema de gobierno corresponde al pueblo, sino que brota hacia nuevas estructuras que hacen la democracia directa posible: asambleas populares y consejos democráticos. Las mujeres participan en igualdad de condiciones con los hombres en todos los niveles y también se organizan en consejos, asambleas y comités para hacer frente a sus problemas específicos. […] Rojava, creemos, apunta hacia un futuro alternativo para Siria y Oriente Medio, un futuro en el que la gente de diferentes procedencias étnicas y religiosas pueden vivir juntas, unidas por la tolerancia mutua y las instituciones comunes. Las organizaciones kurdas han abierto el camino, pero han ganado cada vez más el apoyo de personas árabes, asirias, y chechenas, que participan en su sistema común de autogobierno y se organizan autónomamente.

Yo realicé un viaje similar a China en 1973, durante los últimos años de la Revolución Cultural, y recuerdo la manera en la que traté de pasar por alto mis propias dudas y fallé al reconocer que mucho de lo que une oye de activistas del partido quizá sea más aspiración que logro. Pero incluso si solo la mitad de lo que la delegación académica vio es real, Rojava es un punto de inflexión, cambia las reglas del juego. Imagina lo que un área liberada con un enfoque secular e igualitario para las mujeres, el gobierno, la economía, el uso de la tierra y la sostenibilidad ecológica podría significar para Oriente Medio. Kurdistán tiene fronteras en Irán, Iraq, Siria y Turquía; si Rojava puede sobrevivir, les disidentes de la región entera tendrán un lugar al que huir para escapar de los matrimonios forzosos y conseguir una educación secular –Rojava ha lanzado su propia universidad, la Academia Mesopotámica de Ciencias Sociales, que ahora está llevando a cabo una colecta de libros.

Pero para suponer un punto de inflexión y cambiar las reglas del juego tiene que sobrevivir. Kobane ha sido liberada, pero la ciudad fue destruida y necesita ser reconstruida –después de que las minas terrestres sean retiradas. Y las YPG y las YPJ están luchando aún contra el ISIS en las áreas rurales, obstaculizadas por un embargo completo de Turquía que les impide conseguir armas y a les refugiades llegar los suministros y alimentos de la ONU. Estes refugiades incluyen yazidíes, árabes, turcómanes y otres tanto de Siria como de Iraq, incluyendo Mosul. Hay un molino de harina para toda la región y no mucho de otros tipos de comidas. El KRG (el Gobierno Regional del Kurdistán [N.del T.: por sus siglas en inglés.] –les kurdes iraquíes, dirigides por Barzani) no está permitiendo mucho paso a través de su lado de la frontera debido a su alianza con Turquía, y la ONU no ha presionado ni a Turquía ni al KRG para permitir introducir suministros o mover a les refugiades a un lugar más seguro. Los cantones no tienen dinero, su economía es minúscula y, dado que el PKK está catalogado como una organización terrorista, Rojava no tiene acceso a ayuda internacional.

Bajo estas circunstancias, la solidaridad internacional no es solo una obligación; es una necesidad.

Recientemente hablé con una persona del movimiento kurdo de mujeres en Rojava y le pregunté qué es lo que más necesitan. Ella respondió que necesitan una campaña de solidaridad internacional masiva, comenzando con una educación política sobre la evolución del PKK y sus políticas, incluyendo su énfasis en la gobernanza democrática, el antisectarismo, el secularismo, la ecología y la liberación de las mujeres. En términos prácticos, elles necesitan toda la presión internacional posible para obligar a Turquía y al KRG a poner fin al embargo y permitir que lleguen las provisiones. Necesitan que la designación terrorista sea eliminada para que puedan viajar, recaudar dinero y hablar en público. Sus representantes deben tener permitida la entrada a los Estados Unidos y otros países occidentales; aunque ni el PYD ni otros grupos de Rojava están en la lista terrorista, están condenados por su relación con el PKK; precisamente en enero, los Estados Unidos le denegaron una solicitud de visado a Salih Muslim, copresidente del PYD.

Algunes se oponen a la eliminación de la designación terrorista del PKK debido a sus pasadas violaciones de derechos humanos. Pero, mientras que la precaución es razonable, a las personas y a los movimientos se les debe permitir un espacio para evolucionar. Les líderes de muchos movimientos de liberación fueron considerades terroristas alguna vez, incluyendo a Jomo Kenyatta, el primer presidente de Kenia, y dos primeros ministros de Israel, Yitzhak Shamir y Menachem Begin. En Sudáfrica, Nelson Mandela fue encarcelado como un terrorista y liberado después de muchos años, por lo que pudo negociar con el gobierno de Boer. Como Mandela, Öcalan debe ser liberado de la prisión para liderar las negociaciones con Turquía.

En 1988 escribí un artículo para Dissent titulado El sonido de una mano aplaudiendo: la liberación de las mujeres y la izquierda. Concluía:

El movimiento socialista no puede tener éxito sin el sueño y el lenguaje de la transformación, aplicado al trabajo y a la familia, así como a la política internacional. El socialismo precisa de la habilidad de soñar tanto como la liberación de las mujeres precisa de la habilidad para pensar estratégicamente. Solo creando una cultura política que no esté dividida a la mitad por el género puede algune de nosotres encontrar las respuestas que necesitamos para cambiar el mundo.

Empezando desde unas circunstancias cercanas al feudalismo, en medio de una guerra devastadora, el pueblo en los cantones de Rojava está intentando crear una cultura como ésa. Necesitamos aprender de elles –y ayudarles.


Para aprender más sobre Rojava y cómo puedes apoyar a su pueblo, clica aquí [N. del T.: página web en inglés.].

Meredith Tax es una escritora y una activista en Nueva York y una fundadora del Centro por el Espacio Secular. Su libro más reciente es Doble ceguera: El derecho musulmán, la izquierda angloamericana y los derechos humanos universales.


Para obtener más información sobre Rojava y el pueblo kurdo en castellano, puedes visitar las siguientes páginas webs:

  • Rojava Azadi | Plataforma por la Revolución Social de Rojava y las luchas de Oriente Medio y Magreb

 

Más fuentes de información aquí.

1 2 3