Pero, ¿dónde está la madera?

Ganó Syriza las elecciones generales en el Estado griego y muches se preguntaron: «¿pero dónde está la madera?» Y es que el grupo de maderos anti-disturbios (armados hasta los dientes, incluyendo subfusiles automáticos) que «vigilaba» el barrio ateniense de Exarheia ha desaparecido de sus esquinitas. Se notan los aires de cambio, el renovado espíritu progresista que llevará a la humanidad a una sociedad justa e igualitaria. Votar a Syriza ha sido la mejor decisión de mi vida, pensarán muches. Syriza cambiará las cosas: eliminará las «nuevas» prisiones de alta-seguridad, garantizará derechos sociales a migrantes y explotades, mejorará la calidad de vida de las personas en Grecia. Votar a Syriza, en definitiva, fue lo mejor.

El capitalismo neoliberal y sus políticas de austeridad que ahogan a la gente ya son cosa del pasado. La banca alemana y los intereses burgueses internacionales han pasado a mejor vida. Les buenes gobernantes pueden cambiar las cosas, pueden darnos ilusión y ganas de participar en política. El capitalismo se va a humanizar a partir de ahora; el Estado del bienestar volverá a recobrar su misión original; la humillación será sustituida por la dignidad del pueblo libre. Y todo esto con tan poco como el pequeño esfuerzo de meter un papelito un domingo por la mañana. ¡Aquí viene el cambio! ¡Recobremos el futuro con dignidad! Yo confío en que les polítiques de Syriza aportarán lo mejor para la sociedad libre del mañana. Elles saben cómo hacer las cosas; elles saben más que la gente. Su mirada es limpia, y sus horizontes prístinos. Si han pactado con la chusma nacional-conservadora de Anel es por pura estrategia, un mal menor necesario para garantizar el cambio y la recuperación de la dignidad. Syriza mira por nosotres, si eso han decidido será por algo.

Pero, «¿dónde está la madera de Exarheia?» Tranquiles, ya no necesitamos anti-disturbios para vigilar a les rares que visten de negro. Las papeletas de las elecciones han hecho de cada votante un madero más comprometido con el sistema. No hay nada más efectivo que la esclavitud bien inculcada mediante disfraces de libertad. Hoy Syriza en el Estado griego, mañana Podemos en el Estado español. Por una sociedad sin maderos, por una sociedad de ciudadanes garantes del sistema explotador.

Nikos Romanós, la lucha sigue

Muchas cosas han pasado en Grecia en estas dos últimas semanas. Comenzando con la manifestación de estudiantes del 17 de noviembre, el ambiente ya se iba caldeando en relación a dos eventos de suma importancia. Uno de ellos era la situación del compañero Nikos Romanós, en huelga de hambre por un mes y con un deterioro físico muy notable. El otro evento, relacionado hasta cierto punto con el primero, era el asesinato a sangre fría de Alexis un 6 de diciembre de 2008. Del 17 de noviembre al 6 de diciembre las acciones anarquistas se sucedieron por todo el territorio del Estado griego. La solidaridad se expandió en múltiples formas: concentraciones a las afueras del hospital donde Romanós se encuentra, acciones contra cajeros automáticos, barricadas incendiarias en el barrio de Exarheia, varios compañeros presos se sumaron a una huelga de hambre solidaria con Romanós, etcétera. Hace unos días, un numeroso grupo de personas se concentró en Syntagma para pedir justicia. Aquella noche, el encargado griego de Justicia iba a hablar en el parlamento sobre la situación del compañero Nikos. Entre las personas que se congregaron aquella noche se encontraba el padre del compañero, Giorgos, quien instó a la gente a desplazarse a eso de la medianoche al hospital donde su hijo se encuentra preso. A pesar de las horas, y a pesar de la espontaneidad de toda la noche, un gran número de personas volvió a gritar a las afueras del hospital que «nuestro deseo de libertad es más fuerte que las cárceles.»

El día 10 de diciembre el gobierno conservador cedió: Nikos irá a la universidad con una de esas pulseras de seguimiento. La propuesta de la «pulsera» surgió de los grupos parlamentarios de izquierda. Aunque al principio el gobierno no la aceptó, finalmente el 10 de diciembre por la razón que fuera terminó por ser aprobada en el parlamento. La alegría se expandió entre los círculos anarquistas, aunque dudo que alguien piense que todo ha acabado. Para empezar, el compañero Nikos está por recuperarse de su larga huelga de hambre, quién sabe cuáles serán las consecuencias en el futuro de su lucha por un «aliento de libertad.» Las miradas siguen puestas en él, y la prensa (y las mentes esclavizadas de les estúpides en Internet) siguen vertiendo porquería contra la lucha anarquista. Segundo, numerosos compañeros siguen tras las rejas del Estado sufriendo humillaciones y torturas a diario, por lo que la lucha no acabará hasta que todos y cada uno de los tentáculos del Estado sean incinerados hasta sus mismos cimientos. La solidaridad desencadenada por Romanós y su lucha no es sino una minúscula parte de una lucha todavía más grande, más profunda, y más dura: la lucha por la libertad, la lucha anti-autoritaria contra el poder de la sociedad estatista.

La resistencia mostrada el 6 de diciembre deja claro una vez más que cierta gente no se deja doblegar por el Estado. Tras la manifestación en las calles del centro varias centenas de personas se concentraron en Exarheia para sacar a la policía del barrio. 296 personas detenidas fue el resultado de tal resistencia, de las cuales, si la memoria no me falla, 25 serán llevadas a juicio (solidaridad para ellas). No todo era cuestión de sacar a la policía del barrio, sino también sacar al Estado de nuestras individualidades adoctrinadas en sociedad. Era y es cuestión de crecer juntes en la experiencia revolucionaria, aprender juntes en el camino de la resistencia activa, devolviendo golpe tras golpe los embates del Estado y sus instituciones. Es así que se crea una individualidad revolucionaria que se ve reflejada en los grupos de solidaridad anarquista, una individualidad que tiende a la libertad sin dejarse influenciar por las palabras de les esclaves del sistema. Ahí esperanza, sobre todo cuando en el 6 de diciembre se pudo ver un gran número de adolescentes (entre 12 y 16 años) activamente participando en la destrucción de la sociedad que nos oprime. Algunes dirán que sólo son «críes» jugando a ponerse la «capucha», sin contenido político, sin consciencia crítica. Me da igual si es así. Me da igual si eses «críes» solamente vinieron el 6 de diciembre para romper cristales y tirar piedras. Me da igual porque eses chavales (niñas y niños) no se quedaron en casa jugando a la maldita Xbox o bebiendo en el parque. Eses «críes», con o sin política en sus mentes, ya han alcanzado algo que muches adultes nunca soñarán tener: la libertad espiritual de actuar contra la autoridad, porque participar en un disturbio requiere mucho más que política, requiere romper con todos los esquemas mentales en los que nos han adoctrinado desde la cuna. Bravo por elles.

Luego vinieron, y vendrán más, las voces que plantean la utilidad de todo esto, hablando de números y resultados, de estrategias y programas políticos… Hablando de teorías y planes idealizados sin tener la mínima experiencia. Es decir, hablando de ser revolucionarie en un futuro nada concreto sin aceptar que se puede ser une ya mismo. Esas voces ya no importan, o al  menos no creo que tengan una gran influencia en el movimiento anarquista griego. Quien quiere hacer, hace. Quien quiere hablar, habla. Los hechos siempre han tenido un mayor impacto que las palabras, y hechos no faltan en el Estado griego. Cada cual decide cómo vivir su vida, dónde poner los límites al Estado, y cómo expulsar al poder de nuestros cuerpos y mentes. Estas dos semanas de lucha han sido vitales para ver quién es quién cuando llega la «hora de la verdad.» Pero estas semanas han sido todavía más importantes para crear nuevos y renovados lazos de solidaridad, como también han sido fundamentales para revitalizar, en lo espeso del gas lacrimógeno, la confianza que se tiene en las ideas anarquistas puestas a funcionar. Aquí y ahora.

Nikos Romanós y la solidaridad

La región griega, y en concreto la ciudad de Atenas, viven momentos de tensión importante. Resumo en un par de párrafos la situación. Como sabréis, Nikos Romanós, quien fue detenido, torturado, y acusado a principios de 2013 por un caso de expropiación bancaria, sigue firme en huelga de hambre desde el 10 de noviembre. Tras pasar los exámenes de entrada a la universidad, al compañero Nikos (de 21 años de edad) le ha sido denegada la asistencia a la universidad sin ningún tipo de excusa, buena o mala, inteligente o estúpida, por parte de las autoridades griega. De ahí su huelga de hambre: el mismo sistema y sus leyes represivas que encarcelan a las personas que luchan por la libertad, deniega al mismo tiempo la aplicación de sus propias «normas de juego.»

Desde finales de la semana pasada, en Atenas se han dado numerosas asambleas para poner en marcha la solidaridad anti-autoritaria, a la cual numerosas individualidades se han ido sumando de forma independiente. La marcha motorizada que partió el sábado pasado desde el centro de la ciudad al hospital donde se encuentra confinado nuestro compañero, terminó por congregar a un par de millares. A las motos se le unieron numerosas personas que llegaron a pie, bicicleta, metro, etcétera, formando así una gran concentración a las afueras del hospital Gennimatas, que se ubica al norte de la ciudad, muy cerca de una gran base militar y de los barrios de clase alta del norte. Varias personas encaramadas a la valla conversaban con Nikos, quien escuchaba las últimas noticias de boca de los compañeros. De rato a rato se le animó con eslóganes y vítores, lo cuales retumbaban con fuerza en el patio del hospital. Un hombre con acento inglés también le comunicó que en Londres hubo una concentración solidaria. La gente aplaudió con ganas mientras más pacientes del hospital salían a la ventana para ver qué sucedía afuera. La madera se concentró en gran número frente a la entrada principal, haciendo gala de su equipamiento represivo y sus caras llenas de odio. Todo tipo de gente se pudo ver en aquella concentración del sábado, la cual se desplazó hacia las 18:20 al otro hospital donde el compañero Yannis Michailidis también se encuentra en huelga de hambre solidaria. La noche se cerró con disturbios en Exarheia, donde el fuego intentó morder con rabia a las fuerzas represoras del Estado.

A todo esto se suman numerosas acciones de solidaridad que van más allá del territorio griego. En Atenas los cajeros automáticos arden en llamas solidarias, avisando que si Nikos no recibe justicia la rabia anti-autoritaria seguirá expandiéndose más allá de las máquinas. Ayer un grupo anti-autoritaria hizo una visita a domicilio al vice-presidente Venizelos, y más personas presas se suman a la huelga de hambre solidaria. Hoy 2 de diciembre hay convocada una marcha solidaria en Atenas, de la cual se espera renovar la solidaridad anarquista con aquellas personas que se encuentran tras los barrotes del Estado. Y a la vuelta de la esquina, el 6 de diciembre (que es el próximo sábado), llega el día en el que el compañero Alexis fue asesinado por la policía en Exarheia. Para aquellas personas que no conozcan demasiado el contexto griego, es importante recordar que el compañero Nikos era el mejor amigo de Alexis, quien murió a brazos del propio Nikos (ambos estaban celebrando el «santo» de éste último). Aquella experiencia debió marcar, sin duda, las convicciones políticas del compañero Nikos. Ahora nos toca al resto mostrar la solidaridad que se merecen las personas luchadoras. Ninguna cárcel, ninguna celda, es más fuerte que nuestra ansia de libertad.

17 de noviembre

El 17 de noviembre Atenas amanece repleta de policías que infestan calles y esquinas de manera ostentosa. Algunos ríen bajo el humo de un cigarro acompañado de su frappé. Otros tienen cara de estar diciendo «¡eh, escoria, ya estamos aquí para daros de leches!» Entre los grupos de uniformados también se pueden ver muchos maderos de paisano, hablando con los primeros, riendo, compartiendo alguna estupidez por el walki-talkie. El ambiente está calentito por lo que sucedió el fin de semana pasado. Se espera dura represión contra el bloque anarquista. La madera parece estar teniendo un buen día.

Llegan las 15.00 y la marcha por el 17 de noviembre todavía no arranca. La columna se divide como de costumbre por grupos, quedando el bloque anti-autoritario de les anarquistas bien por detrás del comunista de EAK pero por delante de una pancarta de SYRIZA. Esperando, la gente dice que han arrestado a 28 personas antes del inicio de la marcha. Terrorismo de Estado. Al final comienza la marcha bien entradas las 17.00. Hay mucha gente, algunes informan que más de 30.000 personas. Cada cual parece hacer suya la revuelta estudiantil del 17 de noviembre: unes dicen que fue el fin de la dictadura, otres que fue una avance para la socialdemocracia, otres que fue una insurrección anti-autoritaria. Total, que por una u otra cosa todes dicen que son herederes de aquel 17 de noviembre de 1973, da igual que unes quieran social-democracia liberal y otres comunismo libertario.

Ya desde el principio la madera anti-disturbios acompaña la marcha por ambos lados. A fila de a uno, con especial presencia a la altura del bloque anarquista. Las provocaciones se suceden constantemente. Hay muches jóvenes en el bloque anti-autoritario, y antes de entrar a Syntagma algunes empiezan a encapucharse. Los maderos no quitan ojo de encima al son de las órdenes emitidas por sus «walkies.» Les anarquistas no se dejan intimidar, gritan y canturrean frases con genio político; frases directas al grano; frases que no dejan lugar a dudas qué se quiere; frases que señalan a la madera asesina. Alguien dice por ahí: «nos van a dar bien duro para que el 6 de diciembre no tengamos ánimo.» Otra voz responde por otro lado: «cuanto más duro nos den, más ganas tendremos el 6 de diciembre.» Risas sin nerviosismo. A todo esto la madera sigue «acompañando» a les anarquistas con cara de muy pocos amigues. Algunes encapuchades se acercan a un límite lateral del bloque para mirar fijamente a los maderos. Les separan dos metros escasos. Silencio sepulcral, solamente miradas de odio, miradas llenas de rabia, las miradas de una juventud sin futuro.

La marcha se va deteniendo a cada rato para «rendir tributo» a ciertos edificios institucionales. Algunas personas se agolpan tras los maderos para ver el «circo» anarquista. Les anarquistas les increpan: seguramente son residentes de Kolonaki, uno de los barrios de clase alta del centro. La marcha va desfilando por delante de Kolonaki y al pasar el gran hotel Hilton se vuelve a parar. Por medio del bloque anarquista pasan dos ambulancias. La gente abre paso sin dificultad. Alguien grita: «¡Atropellad a los maderos!» Más risas. También más gente encapuchada. Otra parada. Silencio. La marcha está llena de silencios en los que nadie grita nada. Se reanuda el paso y la primera explosión sucede de repente. La madera carga con brutalidad contra el bloque anarquista. Todo sucede muy rápido en Vasilissis Sofias. Tres carriles de carretera es el único espacio que les anarquistas tienen para maniobrar. Por ambos lados una hilera de anti-disturbios cargan con todo, incluido gas lacrimógeno. La gente grita, cae al suelo, «¡no, no, no!» La marcha ha quedado rota a la altura del bloque anarquista, y las personas que huyen de la avenida se refugian en las calles aledañas con rapidez. Tras el hotel Hilton un gran grupo de anarquistas tose, llora, balbucea entre arcadas de vómito… Una ambulancia se acerca rápidamente para atender a una chica, muy joven, que sangra por la cabeza. Está en shock. Alguien dice que está teniendo una crisis nerviosa.

Rápidamente les anarquistas golpeades dan un rodeo por detrás de la avenida para unirse, de nuevo, a la marcha, la cual no ha llegado a su destino frente a la embajada de los EEUU. Una pancarta anti-fascista hace de punto de referencia para les anarquistas, pero lleva un tiempo al bloque unirse de nuevo. Se pueden ver encapuchades pululando en grupillos por todas partes. Corriendo. Mirando. Buscando a les suyes. Miradas de rabia una vez más, pero también miradas cruzadas de confianza y seguridad. Algunes se unen a la marcha a la altura de la pancarta de SYRIZA, ese partido de supuestes «revolucionaries» que seguramente llegarán al gobierno pronto. El pensamiento viene a la cabeza con naturaleza: «¿también reprimirán de esta forma estes cabrones?» Alguien expresa un pensamiento similar en voz alta, y varias personas se ríen. El contraste entre la juventud tras la pancarta de SYRIZA y les jóvenes con los ojos rojos y doloridos que se unen a la avenida es significativo. Lo dice todo sin decir nada.

El bloque anarquista llega a la embajada de los EEUU pero se detiene un poco más arriba. Es tradicional que muchas personas consideren el final del «espectáculo» a estas alturas, pero como también es costumbre el bloque anarquista regresará a pie, unido, a Exarheia. La gente se prepara para más represión. Se inicia la marcha «de regreso.» Algunos contenedores arden en la avenida Alenxandras. Algunes encapuchades portan piedras y palos. La marcha pasará por la comisaria central de Atenas. Se esperan muchos maderos. Con todo el bloque llega a Exarheia sin ningún altercado significativo. No gas, no cargas. La madera se queda a las afueras de Exarheia preparando el ataque al barrio. Esto da tiempo a las personas que no quieren participar en los disturbios a salir de la escena. Muches se dispersan por las calles y terminan por desaparecer en las sombras. Un grupo numeroso, sin embargo, se queda en la famosa plaza de Exarheia. Al llegar el bloque de la marcha a la plaza se ve gente encapuchada preparando barricadas. Según dicen, algunes anarquistas, les «mayores» no van a la «excursión escolar» que es la marcha. Les más militantes esperan en el barrio para preparar su defensa. Una barricada parece no estar funcionando bien: la basura quema demasiado rápido. Un vagabundo, habitual de la plaza, grita: «¡defensa, defensa, defensa!»

Al poco se escuchan más gritos, esta vez de alerta. La policía se acerca. Un grupo de koukoulofores se mueve hasta un extremo de la plaza para encarar a la madera. Algunes corren con botellas en las manos. El fuego está listo para ser desatado. Pero esto no sucede al instante en el que la madera lanza varias granadas y avanza unos metros hacia la plaza. Más explosiones de granadas. Alguien grita que maderos vienen por la retaguardia en moto. La gente corre en todas direcciones menos en dos. Dos motos con cuatro maderos hacen una pasada. La gente tuerce una esquina con rapidez. Más explosiones, y de repente otra vez el ardor infernal del gas sobre la piel. Más motos se unen a la persecución. Un vecino del barrio grita: «¡por ahí no, por ahí no!» El grupo cambia de dirección para escapar, pero al poco de torcer la esquina más motos de la madera bajando por la calle a toda velocidad. Una chica sostiene abierta la puerta de su portal. Unos metros más allá otro chico hace lo mismo. La solidaridad nunca se quedó corta en Exarheia. El grupo se refugia en el primer portal al ver que la madera se acerca a toda velocidad. Hay empujones y prisa. La chica cierra la puerta y, como en una película de zombies, un segundo después un madero golpea la puerta con la mano abierta. Es propiedad privada, tus leyes dicen que aquí no puedes entrar, cabrón.

Al minuto se debate la idea de salir de nuevo. Las explosiones se suceden, así que se decide que la madera estará ocupada en otro lugar del barrio. El grupo sale y corre calle arriba, pasando de largo a la gente que espera con la puerta abierta de su portal, por si alguien tiene que tomar refugio. La noche se salda con 7 detenciones, 5 de ellas a juicio, o eso dicen las noticias a la mañana siguiente. El espectáculo acaba de la forma esperada, después de todo no es más que un ritual anual. Alguien pensó en voz alta en aquel portal: «Nos quedamos a recibir palos y gas, o nos vamos ahora.» Muches se fueron. Otres se quedaron. Se hablaba de defensa y ataque, pero siempre es, en realidad, el juego del gato y el ratón. Es obvio quiénes eran quién, y el final también era obvio. A la mañana siguiente muches se llenarían la boca diciendo que les anarquistas, una vez más, no son más que una panda violenta de personas descerebradas. Algunes intentarán llevarse más votos al bolsillo, sobre todo el voto de la gente joven. Otres criticarán la continuación de la marcha en Exarheia, dirán que es innecesario y estúpido. Tal vez sea lo último, pues el escenario estaba ya predicho desde el principio. Aún así sucedió, y sucedió porque hubo gente que así lo quiso.

Todas las bocanadas de gas, todos los palos, todas las carreras y todas las penas sufridas merecieron la pena por esas miradas tras aquellos rostros cubiertos que incendiaron las calles una vez más. Esas miradas son producto de una única cosa a la que no se la puede poner precio: la determinación honesta y sincera; la determinación de la persona que tras la bocanada de gas no se va a casa vomitando para buscar una nueva razón teórica para terminar con este sistema, sino la determinación del que reafirma la convicción de que hay que hacer algo ya, aquí y ahora, materializando teoría en acción para ganar experiencia que refuerce nuestras ideas. El 17 de noviembre es un circo estúpido, lleno de rituales y proclamas vacías. Pero es un circo muy necesario para que esas miradas encapuchadas se den cita en la exploración mutua de la anarquía en acción. De grandes «estupideces» se alimenta la libertad humana, sobre todo si las estupideces son definidas por les que te oprimen.

Koukouloforos

Paso a traducir unos artículos de un periódico ácrata de la ciudad de Tesalónica, Grecia, los cuales a su vez están recogidos en la colección de escritos «We Are an Image From the Future. The Greek Revolt of December 2008», editado por A. G. Schwarz, Tasos Sagris, y les compas de Void Network (es de la editorial AK Press, por si alguien lo quiere adquirir). Recordad que ya publiqué otra traducción de la Void Network hablando sobre las experiencias de diciembre de 2008 (la podéis leer aquí). Los extractos del periódico se recogieron bajo el nombre de «Koukouloforos», que viene a significar en griego «encapuchado.» El libro en cuestión, que se traduce como «Somos una imagen del futuro. La revuelta griega de 2008» recoge un número notable de artículos, entrevistas, artículos de opinión, sobre la rabia desatada tras el asesinato de Alexis en Exarcheia, Atenas. El libro también trata sobre diversos proyectos que fueron organizados tras el asesinato, así como cuenta las historias de diferentes grupos, personas, generaciones, de personas dispuesta a poner fin al capitalismo y al Estado. Sin más, os dejo con el texto.

Les invisibles tienen rostro

Éramos sombras. Sombras en eso a o que llamas «vida cotidiana.» Innumerables sombras de las que pasabas de largo en las calles. Caras que te recordaban algo de lo que nunca estabas segure.

La pinta de cerveza en el bar, llena de nuevo.

«He pedido una pizza hace media hora pero el chico del reparto todavía no ha llegado.»

Estanterías de supermercado y suelos relucientes.

«¿Dónde está la chica que vacía los ceniceros?»

Ponte el casco, el chubasquero, conduce tu moto por la ciudad.

«Posición 146, ¿en qué puedo ayudar?»

Tras las casetas, doblando ropa, en los pasillos ordenando libros en las estanterías.

«Parece un poco ajustado en la cintura.»

Enfrente de ordenadores contestando teléfonos.

Seleccionando anuncios pequeños, «se busca mujer con experiencia previa.»

Y algunas veces haciendo cola fura de la OAED [las oficinas de empleo y desempleo].

«Firmando cheques todos los lunes, miércoles, y viernes.»

 Programas sobre escenarios, seminarios, «nuevas ofertas de trabajo.»

Nunca aquí, nunca allí. En constante movimiento, en un infinito y angustioso estado de espera.

Vendiéndonos toda la vida para poder sobrevivir. Siempre presentes, siempre invisibles, extrañes en nuestras propias ciudades.

Y de repente un disparo…

«¿Has escuchado las noticias? Lo han matado, ¡esos cabrones!»

«¿A quién han matado?»

«¡Han matado a ese chico, tío!»

Asesinato. Violencia. Esta palabra es familiar. Sí, es familiar…

Temprano en la mañana, en pie para ir a trabajar. Los sellos que no me dieron. El alquiler que tengo que pagar todos los meses. De repente accionando los frenos y el escalofriante sonido al trepar en la carretera. Las noches a solas. Mi jefe llamando—joder… tengo que ir a trabajar mañana. Mi lucha para cobrar las horas que he trabajado. Los ojos de los clientes escrutando mi cuerpo mientras les sirvo. Contando mis sellos—¿puedo cobrar el paro? Anuncios clasificados. El reloj en el trabajo que parece estar atascado, y mi jefe recién se compró un coche nuevo. Y durante todo esto un disparo. Fue asesinado. ¡En las calles, tío! Rabia. Rabia por el asesinato, rabia por nuestras muertes cotidianas.

Nos reunimos en las calles. Gritamos a sus caras juntes. Construimos barricadas juntes. Rompemos las aceras y nos metemos piedras en los bolsillos. El gas lacrimógeno es asfixiante pero nosotres seguimos adelante. Nosotres seguimos adelante, todes nosotres, quienes hasta ayer hablábamos idiomas distintos, quienes hasta ayer éramos invisibles. Nosotres seguimos adelante porque tras esto nada volverá a ser lo mismo de nuevo. Lejos de todes aquelles que intentan representarnos, lejos de polítiques y sindicatos que hablando un idioma extraño, foráneo, lejos de les expertes de los medios de comunicación que todavía se siguen preguntando de dónde vinimos todes nosotres.

No tenemos ninguna demanda. No, no tenemos. Nosotres luchamos por todas las razones en el mundo. Queremos de vuelta la vida que nos roban todos los días. La violencia del madero que disparó al chaval es la violencia condensada que nosotres sufrimos todos los días. Contra esto nosotros nos rebelamos. Ya no somos sombras, aunque empezamos como tales…

Vivir en comunismo, difundir la anarquía

Vivir en comunismo, difundir la anarquía. No es la primera vez que los maderos asesinan, así que no es la primera vez que la gente se rebela, ataca a la madera, o quema oficinas bancarias. Pero esta vez las cosas son diferentes. La rabia que se desató lleva inscrita su propia historia. Sí, es una insurrección. Y lo que es característico de las insurrecciones es ala corazonada que todo cambiará, que nada volverá a ser lo mismo. Esto es lo que sentimos. La historia se está condensando, nuevas fuerzas se desatan, y la autoridad se congela. La pregunta inmediata es como tirar para adelante si ya no somos les mismes. ¿Qué hacemos cuando no haya ningún banco que destruir, ninguna comisaria intacta? ¿Dónde nos reunimos tras los disturbios? ¿Cómo continuamos implacablemente, como solíamos hacerlo, la destrucción del capitalismo en el mundo? Desde la primera noche tras el asesinato, la Escuela Politécnica de Atenas fue okupada por cientos de personas. Desde el 8 de diciembree la ASOEE también está okupada. Lo que sigue es un extracto del blog de la okupación: «Como parte del conflicto social entre clases, la okupada Universidad de Economía y Negocios se constituye como un espacio abierto de información y generación de acción colectiva en las calles. Al mismo tiempo, consideramos muy importante la okupación de instituciones académicas para crear espacios reorganizados y autogestionados de nuestras fuerzas en contra de la represión del Estado. Por esta razón, la okupación de la Universidad de Economía y Negocios permanece abierta y llama a una asamblea el lunes día 8 a las 20:00. Declaramos que la okupación se alargará hasta que no dejen en libertad a todes y cada une de les arrestades por la madera en todo el país.»

La Escuela de Teatro de Tesalónica es okupada el sábado por la noche tras los disturbios en las calles Aristotelous y Egnatia. Lo siguiente es de su blog: «El sábado por la noche, tras la manifestación en Tesalónica en respuesta al asesinato de Alexandros, antiautoritaries okuparon la Escuela de Teatro de Tesalónica para proveer contra-información a les protestantes de la ciudad. Desde el principio, el MAT intentó en vano invadir el edificio. Al día siguiente de la asamblea, la okupación fue respaldada por estudiantes de drama y por personas que no pertenecían a ninguna asociación política.» La Escuela de Teatro de Tesalónica se ha convertido en un centro de convocatorias, de intercambio de ideas, un espacio para organizar acción. Al siguiente día el edificio de la Asociación de Abogades de Tesalónica también fue okupado. Allí, varias asambleas tuvieron lugar, sobre todo asambleas de estudiantes, y funcionará como un centro de contra-información hasta la huelga a nivel estatal del día 10 de diciembre—cuando okupaciones sin precedentes, y sin demanda alguna, tomarán muchas escuelas e instituciones académicas del Estado.

Durante el 12 de diciembre el edificio del Ayuntamiento de Aghios Dimitris en Atenas fue okupado y se convocó una asamblea pública. Del blog de la okupación: «Nos insurreccionamos. Funcionamos con los principios de la democracia directa porque así es como queremos vivir. Hemos tomado el control de nuestras vidas. Nos desharemos de nuestres jefes y ayudaremos a les detenides a librarse de sus cargos. Usamos este edificio público como un centro abierto de contra-información, como un lugar de encuentro donde personas que han decidido cambiar sus vidas puedan venir en grandes números y formar ideas y acciones de forma colectiva.» Trescientas personas acudieran a la primera asamblea. Se planearon acciones, se discutieron eventos de actualidad, personas de diferentes generaciones se dieron lugar allí, personas de diferentes contextos sociales se encontraron, y se organizaron actividades culturales y clases de griego para migrantes. Desde el principio, la Asociación de Funcionaries de la municipalidad de Aghios Dimitrios se mostró favorable a la okupación y está activamente involucrada en su defensa. Ésta es la primera vez en la que el ayuntamiento está realmente abierto, como un espacio político, para el vecindario. No tiene sentido mencionar aquí las reacciones, esperadas, del alcalde y de la madera.

En el mismo día, fue okupado el antiguo Centro de Información y Servicios Ciudadanos [KEP] en la plaza de Halandri. En un blog se puede leer: «La tristeza y la rabia que todes nosotres sentimos no se puede expresar haciendo zapping en la televisión desde el sofá. Decidimos okupar el antiguo KEP del Ayuntamiento en la plaza de Halandri, espacio de reunión de concejales, y transformarlo en un espacio de contra-información y discusión de futuras acciones. Invitamos a les vecines de Halandri, y a las personas de áreas circundantes, a defender este espacio okupado y tomar parte en las actividades abiertas, igualitarias, y autogestionadas.» Una asamblea pública se convocaba todos los días hacia las 7.00pm, así como se defendían numerosas acciones y protestas. El lunes, día 15, el edificio del Ayuntamiento de Sykies en Tesalónica fue okupado. Se convocó una asamblea pública ese mismo mediodía. El lema principal que se puede ver en la pancarta que cubre la fachada del edificio demanda la inmediata puesta en libertad de todas las personas arrestadas por las fuerzas policiales.

Lo que cuenta para que estos ejemplos se difundan, para que la gente empiece a tomar control sobre sus propias vidas, es que se cuestionen las propias ideas de representatividad, de responsabilidad, de pertenencia a un partido político. Ahora es el momento. Ahora, cuando todo ha cambiado. Las okupaciones espontáneas de muchos espacios académicos y no-académicos—no necesariamente realizadas por estudiantes—nos otorgan la posibilidad de encontrarnos los unes con les otres. Pero estos espacios ya no pueden alojarnos más. Por ello tenemos que okupar edificios de Ayuntamientos, casas vacías, edificios públicos, y transformar estos espacios en lugares de encuentro para organizarnos. Más espacios de este tipo han de ser creados, más espacios han de ser liberados, nuevos espacios de comunicación y resistencia han de ser fundados. Todas las okupas anarquistas deberían pensar cómo pueden hacer sus espacios más accesibles para los vecindarios. Los colegios deben paralizarse y ser transformados en espacios libres de educación capitalista-nacionalista. Los espacios de trabajo deben ser bloqueados por les trabajadores, y los medios de contratación deben ser discutidos y re-inventados. Las ideas de autogestión y solidaridad deben ser llevadas a todos y cada uno de los colectivos. No necesitamos jefes, no necesitamos ningún tipo de guía, no queremos ningún representante. Es hora de empezar a vivir en anarquía, de crear las comunas del futuro.

Grecia: experiencias de diciembre

El texto que presento está sacado de un panfleto muy interesante que revisa el movimiento anarquista griego a raíz de las acciones militantes de 2008. Se puede leer/descargar en inglés aquí. Yo paso a traducir una parte que me parece de especial interés.

Repasando diciembre

Extracto de un texto más largo de la Void Network respondiendo a preguntas de anarquistas de los Estados Unidos.

Desde diciembre… ¿qué nuevas herramientas y estrategias tiene la gente?

Lo más importante es:

Coherencia: esfuerzos para ofrecer soluciones y respuestas directas a todos los movimientos del Estado, así como esfuerzos para mantener viva la lucha con acciones y eventos que prácticamente tienen lugar todos los días. También existen esfuerzos conscientes para evitar movimientos suicidas y sacrificatorios que puedan causar arrestos o derrotas duras. Los disturbios y las confrontaciones con la policía están bien organizadas, bien equipadas, y suceden en los lugares y  tiempos en los que la posibilidad de hacer gran daño es máxima y la posibilidad de personas en serio peligro es mínima. Con estas victorias la lucha atrae a nuevas personas.

Trabajo político: basado en la conexión directa con los problemas de la sociedad y en abstracciones ideológicas. Los esfuerzos por escuchar a la sociedad, manteniendo el contacto con las preocupaciones y miedos de la gente, dan respuesta a las situaciones que aparentemente no la tienen, atacando a las causas de los problemas y no a sus resultados. La habilidad del movimiento para jugar un rol importante en la vida política del país depende de la creación de lazos profundos con las luchas sociales , así como de la habilidad de inyectar ideas y prácticas anarquistas en los corazones de la gente común y jóvenes radicales. Esto es posible mediante el cultivo personal de una mentalidad crítica y la creación colectiva de una confrontación pública e inclusiva contra toda forma de autoridad.

Trabajo cultural: reuniones, asambleas, plazas, parques, y la vida pública tienden a reunir gente con coraje para luchar y capacidad para pensar y crear. Por primera vez en muchos años, lxs anarquistas están preparadxs para alcanzar una alta visibilidad en la sociedad y atraer así nueva gente no solamente mediante su fuerza destructiva sino también mediante su defensa de los espacios públicos (como los parques), y la creación de espacios políticos (como las okupas y los centros sociales en toda Grecia). También es importante la cultura colectiva que permite a todas las individualidades beneficiarse de las comunas sin perder su propia personalidad en ellas (como sucede en la organización tradicional de izquierdas).

Constante difusión de contra-información: es vital la importancia de la tipografía (¡no de la impresión digital sino de la impresión offset de 70cm x 50cm!) para imprimir miles de copias de carteles grandes y pegarlos por todas partes. Dado que muchos grupos diferentes producen muchos carteles diferentes, todo un espectro de teoría emerger en las paredes de la ciudad. Ya no tienes que leer libros sobre anarquismo. ¡La teoría está en los muros! Evidentemente es muy importante usar máquinas offset (!) para distribuir de forma gratuita miles de comunicados y copias de libros. Estas prácticas van de la mano con el uso de pintura en spray para pintar en los muros eslóganes políticos firmados por una «-A» en un círculo, y tapar los graffiti neo-nazis. También, lxs compañerxs acuden con frecuencia a la plaza central de sus localidades con un pequeño generador eléctrico y un pequeño sistema de sonido para poner música, leer sus comunicados, y repartir panfletos. Con este método de contra-información atraen la atención de la gente hacia luchas sociales específicas, crean solidaridad y mantienen interminables diálogos con la gente que pasa por allí.

¿Qué ejemplos concretos existen?

– Las asambleas de barrio, organizadas mediante invitaciones distribuidas de puerta en puerta, ofrecen respuestas a los problemas locales y los conectan con los problemas sociales más generales.

– Los parques okupados ofrecen una conexión directa con los problemas ecológicos y la vida urbana del día-a-día, produciendo nuevos espacios públicos liberados donde distinta gente puede encontrarse y coexistir (o intentar coexistir).

– Las diferentes okupas nuevas permiten que diferentes corrientes del anarquismo obtengan más visibilidad.

– Los nuevos centros sociales ofrecen talleres, lecciones gratuitas, comida gratis, alcohol barato, libros gratis, clases, proyecciones de películas, herramientas para DJs, conciertos, y espacios  de encuentro, sociales y públicos, para todo tipo de persona. Estos centros conectan a lxs activistas políticxs con la gente común y estudiantes.

– Los grupos guerrilleros urbanos siguen incendiando y luchando. Están formados por personas que se conocen y confían las unas en las otras al 100%. Ellxs continúan escalando los ataques semanales contra objetivos estatales y capitalistas. El gran catálogo de ataques incendiarios expande la cartografía de instituciones, corporaciones, bancos, y oficinas que la sociedad tiene que eliminar para que las personas puedan ser libres e iguales. De esta manera, lxs incendiarixs ofrecen a la sociedad una señal que eleva la desconfianza de la gente hacia estos objetivos específicos, así como fomentan sospechas sobre las funciones explotadoras de los mismos.

– Los activos grupos de estudiantes anarquistas no permiten a la burguesía controlar la universidad. Estos grupos se comunican entre sí todos los días, así como con el resto de estudiantes. Convierten la universidad en un espacio público que aloja decenas de eventos semanales, también organizados por compañerxs de otros colectivos políticos y culturales. Por supuesto las organizaciones de izquierda y grupos culturales también participan en la lucha por la defensa del asilo universitario, y por la defensa de la apertura nocturna de las universidades.

– La defensa de zonas públicas y autónomas como parques, colinas urbanas, universidades, áreas urbanas, esquinas, plazas, y puntos de encuentro como Exarchia y similares en toda Grecia de los ataques de la policía, mafia, traficantes de drogas, neo-nazis, e inversorxs capitalistas unen a la gente. Los encuentros en los espacios públicos producen una mezcla explosiva de gente muy diferentes proveniente de distintos contextos que aprenden a plantar cara a la policía, la mafia, lxs traficantes de drogas, lxs neo-nazis, y lxs inversorxs. Las asambleas diarias en los espacios públicos fortalecen los grupos y amistades para combatir contra lxs enemigxs en caso de espontánea necesidad, así como para pensar que estos espacios públicos son áreas totalmente distintas al resto del territorio que las rodea.

– El fortalecimiento de la imaginación, la inteligencia, y la mentalidad crítica es la mejor estrategia.

– Los movimientos de solidaridad animan a la gente a continuar luchando y cuidar, en la máxima medida posible, de lxs prisionerxs de esta guerra.

– La solidaridad pública y abierta hacia todxs lxs prisionerxs, criminales y prisionerxs políticos por igual, expresa la negación total de las instituciones carcelarias, revela las causas reales de la criminalidad en nuestra sociedad, y une más estrechamente a lxs prisionerxs anarquistas con el resto de prisionerxs, ganando así respeto y apoyo desde dentro de las cárceles.

– La lucha por Kostantina Kuneva y el resto de trabajadorxs manda un mensaje directo a lxs patronxs de que si atacan a unx de nosotrxs se las tendrán que ver con todxs. También, esta lucha demuestra que la lucha colectiva puede revelar cuestiones teóricas que interesan y atraen al conjunto de la sociedad.

– Todas las luchas y acciones directas sindicalistas, autogestionadas desde la base depositan en la mentalidad de la gente, año tras año, una estrategia profunda y radical de intervención en la esfera del trabajo.

– Indymedia funciona como un centro estratégico para la organización de las luchas y como un espacio digital y público donde todas las convocatorias, debates, e invitaciones pueden obtener notoriedad. De algún modo, todxs lxs compañerxs comienzan sus días echando un vistazo al calendario de Indymedia para decidir en qué acción social o asamblea desean participar.

– Las radios piratas y colectivas en universidades y centros sociales lanzan a las ondas el mensaje de resistencia creando así comunidades culturales y políticas.

– Las marchas críticas, las demostraciones en las calles, las fiestas gratuitas, las raves ilegales, los eventos en las okupas, los conciertos DIY, el hip-hop político, el punk, el indie rock el drum ‘n bass, el techno y el trance atraen a miles de jóvenes hacia espacios públicos temporalmente liberados. Estos espacios ofrecen un contacto existencial con las culturas underground y los movimientos radicales. Los encuentros de las culturas underground, cuando están conectados en solidaridad con el espacio político anarquista, ofrecen una introducción de primera mano con la conciencia política y social que los libros no pueden reproducir.

– Las protestas en centros comerciales, áreas de lujo, o en las estaciones del metro transfieren el mensaje de insurrección hacia los espacios privatizados de la ilusión capitalista.

– La okupación del Teatro Nacional de la Ópera y la interrupción de los espectáculos comerciales crearon un ejemplo de punto de encuentro entre las esferas del arte, de la filosofía, y de las ideas y prácticas insurreccionalistas.

– La okupación del edificio de la Confederación General de Trabajadorxs de Grecia creó una negación pública y visible del rol del liderazgo sindicalista y su fracaso durante más de 100 años de lucha obrera.

– La okupación de las oficinas de periódicos por periodistas en insurrección y compañerxs activxs en la creación de medios de contra-información produjo un vivaz punto de encuentro para la crítica directa del rol que los medios de comunicación juegan en la creación de apatía social.

– La okupación del estudio de la Televisión Nacional por jóvenes artistas y activistas arruinó el discurso del Primer Ministro, difundió desconfianza sobre los medios de comunicación, y mandó el siguiente mensaje a todas las televisiones de Grecia: «apaga tu televisión. Sal a las calles.»

– Las distintas okupaciones de edificios gubernamentales y municipales a lo largo y ancho del país mandó a la sociedad un mensaje muy diferente sobre nuestra concepción de las instituciones públicas, así como constituyeron satisfactorias victorias en diferentes luchas y causas.

– La lucha anti-fascista expresa el mensaje de que no hay piedad para lxs enemigxs de la libertad.

– Las manifestaciones anti-fascistas en solidaridad con lxs migrantes hizo obvio para todxs ellxs que nosotrxs estamos de su lado (pero sin esto significar que no critiquemos sus propias limitaciones).

– Vídeos y demás material subido a Internet y difundido por los canales de televisión convencionales probaron que la policía trabaja junto a lxs neo-nazis contra lxs migrantes y los movimientos sociales. También se probó que lxs neo-nazis no son más que una herramienta del Estado que usa contra cualquier tipo de resistencia social.

– Vídeos independientes y amateur, como el vídeo del asesinato de Alexis, o vídeos de la brutalidad policial, jugaron un papel muy importante en la construcción de un nuevo tipo de opinión pública.

– La creación de cientos de blogs desde muchas iniciativas de distinto tipo aportó un espacial digital para la expresión directa de las causas y teorías de cada lucha, atrayendo así a miles de lectorxs y participantes. Los blogs rompieron, para siempre, con la autoridad y monopolio  de los medios de comunicación convencionales.

– La imparable escritura, impresión, y distribución de mano en mano de cientos de publicaciones GRATUITAS de muy distintos tipos, panfletos, libros, CDs, DVDs, y el diseño y pegado de miles de carteles en todas las ciudades llevan el análisis a tal nivel que es posible cubrir muchas diferentes problemáticas que conciernen prácticamente a todas las partes de la sociedad. También, estos materiales expresan a las personas de nuestro tiempo la práctica anarquista de pensar directamente, y no a través de teorías abstractas y laberintos ideológicos.

Void Network

Traducción de La Colectividad del inglés para Regeneración Libertaria

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