70 años de limpiezas étnicas en Oriente Medio anunciadas previamente

Hay un hilo de conexión entre dos hombres que comparten con cien años de diferencia una intolerancia xenófoba, una moralidad religiosa integrista y un supremacismo racial. Uno fue ministro de exteriores británico hace exactamente cien años, se llamaba Arthur James Balfour. El otro se llama Recep Tayyip Erdoğan, presidente de Turquía desde 2014.

Los dos anunciaron la ejecución de una limpieza étnica y cambio demográfico forzoso (crímenes contra la humanidad) que posteriormente se llevaron a cabo. El primero anunció en 1917 la limpieza étnica de Palestina con la Declaración Balfour, en la que prometió entregar Palestina al movimiento sionista europeo. El segundo lleva anunciando desde 2011 la limpieza étnica de Kurdistán en los medios de comunicación.

El próximo 15 de mayo de 2018 se cumplirán 70 años de la Nakba (“catástrofe”) palestina. La limpieza étnica de 800.000 personas nativas mediante su asesinato y expulsión cometida por las fuerzas militares sionistas, y la proclamación por estos extranjeros de un estado de carácter etno-religioso llamado Israel. Treinta años habían pasado desde que Balfour lanzó su anuncio predestinando a los palestinos a un exilio a punta de pistola.

Este crimen contra la humanidad cometido por el artefacto sionista, continúa hasta hoy impune con los más de 6 millones de personas refugiadas palestinas esperando el retorno tal como manda la legalidad internacional o la resolución 194 de la ONU. Viven de una caridad internacional que no desean (la agencia de la ONU para refugiados y refugiadas palestinas, UNRWA), y que EEUU ha anunciado que recortará dramáticamente. Lo que ellas y ellos desean es que se aplique su inalienable derecho al retorno a sus tierras y hogares. Son el colectivo humano refugiado más antiguo y numeroso del planeta.

Además, el crimen se realizó con la complicidad y el silencio de las grandes potencias del momento, Gran Bretaña, EEUU, y el bloque de la URSS, quienes previamente en la ONU habían troceado esa tierra sin preguntar a quienes la habitaban su opinión al respecto.

A partir de ahí, la narrativa hegemónica en occidente se encargaría de encubrir el delito: bien desapareciendo su espacio en los medios de comunicación, o bien utilizando un relato que hiciese borrosa y confusa la simple aplicación de la legalidad para alcanzar una paz con justicia: “conflicto histórico”, “guerra árabe-israelí”, “dos pueblos”, “terrorismo palestino”, “mesas de negociación”, “proceso de paz”, etc.

– La limpieza étnica de Afrin: anunciada por Erdogan hace siete años

En 2018 hemos presenciado otra limpieza étnica anunciada premeditadamente en los medios de comunicación: la invasión de la región kurda de Afrin por el ejército turco utilizando milicias extremistas. Desde 2012 —tras el acuerdo al que llegaron un gobierno sirio en retirada y las organizaciones kurdas-sirias— la exitosa defensa y gobernanza de Afrin corría a cargo de sus milicias populares YPG-YPJ y su autoadministración democrática comunal respectivamente.

Cientos de miles de personas, entre habitantes kurdas y refugiadas internas de otras zonas de Siria, acaban de evacuar la región más pacificada de toda la guerra ante la certeza de la masacre que se cernía sobre ellas por parte de Turquía y sus bandas yihadistas.

Tras los civiles, las milicias kurdas YPG se retiraron, renunciando a entablar una imposible guerra convencional contra el 2º ejército de la OTAN y provocar que toda la región, aldeas y ciudades finalizasen arrasadas por los bombardeos que Turquía había realizado las semanas previas matando a centenares de civiles.

Era una quimera pensar que el gobierno sirio y su diezmado ejército podrían haber asegurado la región con inexistentes unidades o tanques. Haber izado muchas banderas gubernamentales y retratos de Assad en toda la provincia como disuasión a las milicias turcas hubiera sido inútil para la población kurda de Afrin, pues Erdoğan tenía decidida la invasión desde hace años. Sólo EEUU y Rusia podían evitar el ataque turco o de sus grupos subcontratados.

Cuando la guerra en Siria apenas había comenzado —en junio de 2011— y Turquía sólo acogía a 8.000 refugiados del país vecino, Erdoğan ya anunció que iba a crear una “zona de exclusión” en el interior de Siria en su borde fronterizo para “reasentar a los refugiados”. Refugiados que, como vemos, por entonces Turquía acogía en cantidad minúscula. Se puede seguir en los medios el hilo de idénticas declaraciones de Erdoğan año tras año hasta 2018 con esas intenciones ampliadas a “devolver toda la zona fronteriza de Siria a sus dueños árabes”, o lo que es lo mismo, la expulsión de los nativos habitantes kurdos.

Hoy, el número de personas refugiadas sirias en Turquía está en un pico de 3.500.000 siendo un 10% kurdas-sirias, las cuales han tenido más restringido el retorno frente a otros grupos sociales. Hoy sí dispone Erdoğan de personas sirias refugiadas en número suficiente para llevar a cabo el cambio demográfico en el país vecino, lo cual es un crimen de guerra adicional según establece el derecho internacional.

Que Erdoğan ya plantease en 2011 un proyecto de cambio demográfico forzoso dentro de territorio sirio, en la frontera, con reasentamiento de unos refugiados que en esa fecha aún no estaba acogiendo, indica hasta qué punto uno de los intereses de la agenda turca en la guerra de Siria era que el número de estas personas refugiadas se incrementase exponencialmente. Y sólo hay una forma para conseguir que huya de su propio país la mayor población posible: alimentar la guerra.

– ISIS es Turquía, pero la geopolítica es la geopolítica

El consenso entre las potencias ha sido absoluto en cuanto a los vínculos de Erdoğan con ISIS o con otras milicias de etiquetas intercambiables: los gobiernos de Rusia, EEUU o Alemania han estado de acuerdo en esto, y por supuesto también lo han denunciado las milicias kurdas YPG y el gobierno de Damasco. Y a pesar de esta insólita unanimidad en que Erdoğan ha estado apoyando el terror y las bandas yihadistas, se le ha permitido reutilizar miles de mercenarios provenientes de ISIS y otros grupúsculos para ejecutar la limpieza étnica de la región kurda-siria de Afrin.

Y no sólo se le ha permitido, sino que los medios occidentales han blanqueado la operación de Erdoğan renombrando a sus mercenarios extremistas con los apelativos de “rebeldes”, “opositores” o “Ejército Libre Sirio”. Etiquetas intencionadamente confusas que esos mismos medios occidentales han utilizado y utilizan para otros mismos extremistas como los de Ghouta o Idlib. O peor aún, artículos en medios españoles que han hablado de la población nativa kurda como “ocupante” y por tanto como sujeto a ser expulsado, entre otras muchas falsedades.

Hacer una cosa y la contraria en la guerra de Siria ha sido la norma por occidente y ahora también Rusia. La OTAN dio luz verde en enero a la invasión de Turquía a Afrin alegando un supuesto derecho turco a la autodefensa (sin haber sido agredida) y ahora, dos meses después, EEUU dice sentirse muy preocupada por la situación. Por si a alguien se le olvidó, en la OTAN manda EEUU, Turquía es integrante de la OTAN y sus tanques son alemanes.

Por su parte, Rusia estaba asentada en Afrin en colaboración con los kurdos utilizando edificios como base logística, y su presencia disuadía a Erdoğan de la invasión. Y de pronto Rusia se retiró de Afrin dando luz verde al ataque turco. La misma Rusia que en los dos años anteriores había acusado a Erdoğan de colaborar con ISIS, sufrir el asesinato del embajador ruso en Ankara y derribos de aeronaves por Turquía. El millonario contrato del gasoducto ruso Turkstream, la venta de material militar y el deseo geopolítico de atraerse a Turquía, han hecho que a Moscú se retire de la zona permitiendo los crímenes de guerra otomanos.

Y es que a pesar de este apoyo común a las milicias kurdas, tanto EEUU como Rusia se siguen manejando con sus prioritarias agendas respectivas en la guerra abierta que mantienen a través de terceros, o incluso de forma directa con los varios bombardeos que EEUU ha realizado sobre tropas y asesores rusos causando decenas de muertos. Esa agenda siria particular rusa y americana relega a los kurdos a sujetos geopolíticos de “usar y tirar”, tal como ha ocurrido los últimos cien años con este pueblo que no es ajeno a ello.

– Los objetivos de Turquía con la invasión

Y en definitiva, ¿por qué Turquía desea cambiar la demografía de todo el norte de Siria?. Desde la primera guerra mundial, hace cien años, Turquía se ha sumergido en un nacionalismo étnico extremo que chocaba violentamente con la pluralidad de grupos sociales y religiosos de Oriente Medio. El genocidio, limpieza étnica y asimilación ejercido por el estado turco contra armenios, griegos, asirios y kurdos ha sido el guión estos cien años en distintas fases.

Desde hace dos años las ciudades kurdas en Turquía están siendo arrasadas sin que aquí sepamos mucho de ello. Es la guerra del estado turco contra el pueblo kurdo que defiende su identidad, lengua y cultura, y además propone un modelo democrático alternativo a la proto-dictadura de Erdoğan llamado Confederalismo Democrático. Este paradigma de convivencia que proponen los kurdos se ha llevado a la práctica en todo el norte de Siria y por tanto el estado turco ha llevado su ofensiva extramuros de sus fronteras para erradicar un modelo que impugna el autoritarismo de Erdoğan.

Erdoğan juega todas sus bazas ganadoras para obtener la impunidad en sus crímenes contra la población kurda dentro de Turquía, dentro de Siria o dentro de Iraq. Ante la UE utiliza a los refugiados como rehenes para chantajear a Europa. La UE paga y evade su obligación de aplicar el derecho humanitario a las personas que huyen de nuestras guerras. Justo ahora se cumplen dos años de ese acuerdo de la vergüenza. Y ante EEUU y Rusia, Turquía juega utilizando la mayor ambigüedad en sus acercamientos y alejamientos de ambos países y obtener el máximo beneficio.

Mientras occidente acusa a Rusia de los bombardeos de Alepo o Ghouta, Putin señala los bombardeos por EEUU de Mosul o Raqqa, y mientras tanto, Rusia y occidente guardan un completo silencio de la limpieza étnica en Afrin y de las masacres en todo Kurdistán.

Así como los palestinos sufrieron la Nakba y la limpieza étnica continuada hasta hoy, los kurdos tienen su Karesat. De momento la población kurda de Afrin se ha marchado de sus casas con la llave en la mano, y así como las personas refugiadas palestinas deben regresar cuanto antes, las kurdas también.

 

Publicado originalmente en InfoLibre el 1 de abril de 2018

Autor: Daniel Lobato, es miembro de Rojava Azadi Madrid – Colectivo en solidaridad con la revolución social en Kurdistán, también pertenece a BDS Madrid , el Movimiento en solidaridad con Palestina y por el Boicot a Israel.

Balance trimestral de coyuntura. Enero a marzo 2018

Prólogo

Presentamos este pequeño proyecto tras fusionar lo que veníamos haciendo mensualmente sobre los «Enlaces del mes» y lo que Lusbert ha hecho en sus resúmenes anuales los tres últimos años. El objetivo de estos balances que saldrán trimestralmente de ahora en adelante es, además de resumir los acontecimientos sociales y políticos más relevantes en los últimos tres meses, incluir análisis, un posicionamiento político y posibles direcciones en un futuro próximo. Pretendemos que estos balances sirvan tanto a los movimientos sociales como a organizaciones revolucionarias para tener un análisis, generar posibles debates y trazar hojas de ruta de cara a avanzar cuantitativa y cualitativamente en la lucha social y de clases.

Acontecimientos

Comenzamos el nuevo año con una nueva devaluación del poder adquisitivo de la clase trabajadora. La subida de precios ha afectado a la cesta de la compra, el trasporte público, y los suministros principalmente, mientras que los salarios no se vieron reflejados en el IPC. Tanto es así, que una de las luchas que han protagonizado una mayor movilización social ha sido la reivindicación por unas pensiones dignas ante la ridícula subida de un 0,25%, y que el gobierno español quiso vender la moto de una mejora notable.

Las luchas en los conflictos laborales siguen un mismo camino en los últimos tiempos, la superación de las huelgas laborales, convirtiendo estas luchas en un problema social, con el apoyo de múltiples colectivos sociales. Un ejemplo de ello fue la amenaza de huelga de amarradores en el puerto de Barcelona a mediados de febrero, y gracias a la cual se consiguió la readmisión de los compañeros que habían sido despedidos. Otro caso ha sido la reciente huelga laboral en Amazon España, que ha implicado a casi la totalidad de la plantilla de la planta de San Fernando de Henares, Madrid, y que continuarán sus boicots a la empresa que pretende empeorar sus condiciones laborales.

Si de huelgas hablamos, tenemos que mencionar la histórica huelga de mujeres del 8 de marzo, las repercusiones que tuvo en cuanto a incidencia social, magnitud política del paro, presencia en las calles con movilizaciones masivas y piquetes en centros de trabajo, pero sobre todo la práctica simultánea de empoderamiento y sororidad de las mujeres en una jornada para recordar. Sin duda, destaca el papel de las organizaciones y colectivos feministas que han hecho una excelente campaña y trabajo por detrás de preparación para la huelga, así como la alianza con los sindicatos CNT, que formalizó la huelga general, y CGT, apoyando en la difusión y defendiendo la legalidad de la huelga.

No podemos dejar tampoco sin mencionar la lucha por el soterramiento del AVE en Murcia, pues el barrio del sur está prácticamente sitiado por la policía armada con metralletas. El proyecto de levantar un muro sigue en pie alegando que va a ser una medida provisional, mientras que los vecinos y vecinas están exigiendo que comiencen directamente con las obras de soterramiento ya, porque no quieren quedarse aislados por un muro que divide la ciudad. A razón de la resistencia vecinal, están sufriendo multas por cualquier tontería, tratando de escarmentarlos y desarticular dicha resistencia.

Desgraciadamente, a mayor movilización social y conciencia, también es mayor la represión hacia los colectivos, plataformas y activistas que de una manera u otra suponen un peligro para el régimen español. En este sentido debemos mencionar que se han cumplido ya más de 450 días en prisión sin juicio para tres jóvenes de Altsasu, acusados junto a otras personas del mismo municipio por lesiones y amenazas terroristas en una pelea de bar con dos guardias civiles. La semana negra para la libertad ideológica que vivimos a finales de febrero y que han otorgado un mayor protagonismo en las actuaciones represivas del Estado español: confirman sentencia de 3 años y medio al rapero Valtonyc, prohíben colección de arte sobre presxs políticxs del artista Santiago Serra en la feria de Arco, y secuestran el libro de ‘Fariña’ que denuncia la corrupción y el narcotráfico en las altas esferas de Galicia. No podríamos olvidarnos que la represión contra el independentismo catalán ha continuado, en los tribunales encarcelando a más miembros del govern, obligando a exiliarse a Anna Gabriel (CUP) o Marta Rovira (ERC), y reprimiendo en las calles al pueblo catalán tras cada protesta contra la actuación autoritaria del gobierno español.

Por último, recientemente vivimos un episodio más de racismo institucional con la muerte en plena calle del inmigrante senegalés Mame Mbaye, que cayó fulminado en el suelo en las calles del barrio de Lavapiés siendo perseguido por la policía municipal en una redada contra manteros. La respuesta social de todo un barrio, y de la ciudad de Madrid fue un ejemplo de lucha antirracista contra las políticas de persecusión aplicadas continuamente por el Ayuntamiento de la capital.

A nivel internacional también hemos vivido sucesos que nos parece muy importante destacar. Sin duda, uno de los acontecimientos más destacados de este trimestre ha sido la ofensiva de Turquía sobre Afrin, el cantón kurdo más occidental de Rojava, separado por una franja de los otros dos cantones. El ataque por parte del segundo Ejército más grande de la OTAN, comenzó el 20 de enero, contra un pueblo en armas que se ha movilizado para defender un territorio que ha gozado de cierta paz en medio de la guerra. El bombardeo contra la población civil y el avance del Ejército turco con el apoyo de Rusia y el silencio de Occidente ha sido aplastante, y hasta la actualidad las milicias kurdas han procurado presentar batalla exclusivamente para asegurar corredores de huida de los cientos de miles de refugiados. En esta batalla, cayeron mártires los y las internacionalistas como Samuel Prada, Anna Campbell, Alina Sanchez, cientos de civiles y milicianos. Con la caída de Afrin, las YPG/YPJ han prometido pasar a la guerra de guerrillas contra los invasores otomanos hasta liberar el cantón.

En Palestina, la activista Tamimi Ahed fue encarcelada por las fuerzas armadas israelíes, juzgada y condenada por abofetear a un soldado israelí. El hecho se produjo en el contexto del conflicto que se suscitó entre el gobierno de Israel y el pueblo palestino, tras la decisión del presidente norteamericano Donald Trump de trasladar su embajada a la ciudad de Jerusalén. Ese hecho provocó numerosas movilizaciones palestinas que fueron reprimidas duramente por el ejército israelí, dejando un saldo de más de 450 palestinos detenidos.

También en el mes de marzo vimos cómo era asesinada Marielle Franco a tiros por sicarios vinculados a la ultraderecha del Ayuntamiento de Rio de Janeiro en Brasil. Era una activista feminista que luchaba por la mejora de la vida de las mujeres en los barrios más marginados de la ciudad, toda una piedra en mitad del camino de la impunidad y la violencia narcotraficante. Por último, destacar que la movilización del 8 de marzo de las mujeres tuvo un impacto mundial, y concretamente en Chiapas, México, las mujeres zapatistas lograron reunir a miles de mujeres de todo el mundo en el primer Encuentro Internacional de Mujeres, que esperamos que se repita por muchos años más.

Unos apuntes finales

Durante este último trimestre, destacaríamos el papel del movimiento feminista que ha ido creciendo estos últimos meses y nos ha demostrado sobradamente la fuerza que ha conseguido acumular gracias a la constancia y el esfuerzo colectivo. La huelga general del 8M en España es el vivo ejemplo de ello, que a pesar de no haber conseguido un seguimiento igual en todos los sectores, las manifestaciones fueron multitudinarias en las ciudades del territorio, consiguiendo visualizar la problemática de la mujer en esta sociedad patriarcal: la violencia machista, feminización de la pobreza, la brecha salarial, el no reconocimiento del trabajo de cuidados y reparto desigual de las tareas domésticas, la falta de guarderías, etc. Otra cuestión clave a destacar en este sentido es la complicidad que se ha creado con el sindicalismo alternativo al convocar conjuntamente una jornada de huelga de 24h, frente al sindicalismo de concertación que solo convocó un paro de 2h. Hemos de mantener la alianza que se ha forjado entre el movimiento feminista y el sindicalismo combativo, no solo de cara al 1M, sino para potenciar la presencia sindical en los sectores más precarizados y feminizados.

Este año, el sindicalismo de clase está consiguiendo potencial para ganarle cada vez más terreno a CCOO y UGT: la huelga del 3-O en Catalunya, la reciente del 8M y la de Amazon en su centro logístico de San Fernando de Henares son ejemplos de ello. Este significa un paso muy importante para superar el modelo sindical amarillista, desplazándolo en favor del sindicalismo de clase y combativo.

El fin de la hucha de las pensiones públicas es un problema grave no solo para nuestros abuelos y abuelas, también lo serán para nuestros padres, nuestra generación y las venideras. Sobre ellas se viene encima la amenaza de implementarse un modelo nefasto de planes de pensiones privados similar al modelo de las AFP chilenas. Es por esa razón por la que hemos de tomarlo como un ataque a toda la sociedad civil.

La situación catalana todavía queda en el aire, pero sí se barajan opciones del fin del Proces y vuelta al autonomismo. Parece que el Proces haya vuelto de nuevo a los cauces institucionales. Todo lo que se ha construido hasta ahora en los CDRs necesitará una nueva dirección, más cuando ANC y Omnium han perdido su protagonismo en las movilizaciones ciudadanas. No obstante, ante el envío a prisión por pare del juez Llanera para Turull, Rull, Romeva, Forcadell y Bassa, la ciudadanía ha vuelto a las calles. También Puigdemon ha sido detenido en Alemania y ya han iniciado los trámites para la extradición. En las movilizaciones se oyeron gritos de «vaga general», pero no sabemos si habrá fuerzas para sacarlo adelante.

En este mismo año también ha dado comienzo una campaña por la remunicipalización del agua en Barcelona, ya que su gestión está en manos privadas de parte de Agbar, una sociedad filial de una multinacional. Esta lucha por el agua pública será también una lucha por el derecho a la ciudad, donde se está viendo que hay un entramado de corrupción detrás de todo esto.

Las YPG/YPJ siguen necesitando nuestra solidaridad internacional para recuperar Afrin y frenar los planes genocidas y de limpieza étnica de Erdogan, que ve a Rojava una amenaza para su país. Manbij parece ser el próximo objetivo que Turquía tiene en su punto de mira con el beneplácito de EEUU.

Otro gran problema que estamos sufriendo a nivel global es el cambio climático, cuyo síntoma más notable es el registro de temperaturas del Ártico, llegando a superar los 0º Celsius cuando la media debería estar alrededor de -25º. Consecuencia de ello, es la desaparición del hielo glaciar y la amenaza al hábitat de oso polar. También la subida general de temperaturas en varias zonas del globo podrían alterar la vida salvaje, harían aparecer con más frecuencia las las condiciones meteorológicas extremas (sequías, lluvias torrenciales, heladas, olas de calor, vientos huracanados…), enfermedades que hasta ahora solo se dan en zonas tropicales, así como posibles catástrofes naturales en zonas donde antes no se darían. Sobre ello, ninguna potencia mundial parece dispuesta a ceder su afán de expandir sus industrias ni a reducir los niveles de emisión de gases de efecto invernadero.

La primavera ha comenzado también para los movimientos sociales.

La resistencia heroica de Afrin

El 20 de enero de este año, Turquía iniciaba la ofensiva sobre Afrin el cantón más occidental de Rojava, bajo el nombre de «Operación Rama de Olivo». Hasta ahora, este cantón había gozado de cierta paz en medio de la guerra, acogiendo parte del flujo de refugiados que huían del Daesh. La invasión turca en curso en estos momentos rompe con esta situación, y amenaza a la población civil que habita esta región que se encuentra separada del resto de cantones Kobane y Cizire. La unión de los tres cantones ya le era intolerable para Turquía.

Erdogan preveía que en unas pocas semanas Afrin caería bajo sus garras, pero la respuesta solidaria en el llamamiento a la resistencia y defensa de Afrin ha conseguido pararles los pies en cierto modo. Los refuerzos de las YPG e YPJ, SDF, más los batallones y brigadas internacionales acudieron rápidamente a la defensa del territorio. Aunque no sabremos por cuánto tiempo contra un enemigo tan grande. El 2º Ejército de la OTAN está a pocos km de llegar a Afrin, ciudad con el mismo nombre del cantón utilizando todos los medios a su alcance: artillería pesada, aviación, y por tierra, colaborando directa y abiertamente con grupos yihadistas.

La situación actual se está agravando conforme Turquía avanza sobre el territorio. La ciudad de Afrin está siendo objetivo constante de los bombardeos de la artillería pesada y aviación turca, destruyendo numerosas viviendas de la ciudad causando numerosas víctimas mortales entre la población civil. Los objetivos destruidos fueron infraestructuras civiles, patrimonio histórico y escuelas. Al tomar la presa de Meydanki, cortaron el suministro de agua a la ciudad dejando a alrededor de un millón de personas sin agua potable. A pesar de la gravedad del panorama, la moral que se respira entre la población kurda sigue muy alta. El apoyo mutuo entre la población está siendo clave para la resistencia: las familias han abierto sus hogares para aquellas que han perdido sus casas y el agua viene de un camión cisterna que recoge el agua de los pozos de los alrededores de la ciudad y lo reparte gratuitamente. Además, la resistencia no solo está en las trincheras, sino también en la retaguardia: han acudido a la resistencia convoyes de ayuda a la población civil. Internacionalmene, la solidaridad con Afrin se materializó en manifestaciones, marchas y actos en varias ciudades del mundo.

Todo esto ocurre ante el silencio de la comunidad internacional pese a la violación del derecho internacional y de la soberanía del territorio sirio. Las potencias imperialistas solo tuvieron en cuenta a los kurdos cuando esperaban tener posibilidades de influir en las políticas del confederalismo democrático. Pero el proyecto político kurdo se mantuvo independiente pese a las alianzas con dichas potencias, básicamente porque fueron alianzas tácticas que implica solamente llevar a cabo operaciones militares sin necesidad de compartir proyecto político. Por esa razón, no hubo en ningún momento influencias en la agenda política kurda. Hablando de alianzas, otra posibilidad estaría en llegar a un acuerdo con Al Assad para la defensa de Afrin y la soberanía del territorio sirio, acuerdo que todavía no llegó y que esperamos que llegue sin que suponga concesiones a Assad para materializarse el pacto.

Ahora el juego geopolítico va por otras vías. Turquía continúa con su política de limpieza étnica, mientras amenaza a Europa con una nueva oleada de refugiados y amenazas de atentados yihadistas en suelo europeo. Ni EEUU ni Europa tienen intereses en la defensa de Afrin, y seguramente Rusia tampoco debido a que el proyecto político kurdo choca de frente con las políticas imperialistas de dichas potencias. De primeras, EEUU y Turquía llegaron a un acuerdo en ManbijDentro del Estado turco, la represión se ha agudizado al suspender la libertad de expresión censurando aquellas opiniones que se muestran contrarias a la guerra y encarcelando a las personas que las expresen, mientras intoxica en sus medios de comunicación con propaganda negando los asesinatos a civiles y justificándose en una guerra contra el terrorismo de las milicias kurdas.

Estamos contemplando el abandono a su suerte de un proyecto político democrático para la paz en Oriente Medio por la comunidad internacional, dando además luz verde a Erdogan para que continúe con su política de limpieza étnica contra la población kurda, que ya dentro de su territorio se tradujo en la destrucción de numerosas ciudades y pueblos de mayorías kurdas. La ofensiva sobre Afrin solo es el principio para acabar con la Federación Democrática del Norte de Siria.

El pueblo kurdo debería de tener más amigos que las montañas: los pueblos del resto del mundo. No podemos permitir y contemplar cómo este crimen contra la humanidad se está cometiendo impunemente contra la población civil.

Confederalismo democrático: De la modernidad capitalista, hacia la modernidad democrática

Es común en los espacios internacionalistas y grupos de solidaridad con la revolución de Rojava, hablar de confederalismo democrático como el paradigma ideológico del movimiento de liberación de kurdistán. Aunque este concepto ha sido de ayuda para dar a conocer la evolución ideológica del movimiento, queda un poco incompleto, y quizás seria más adecuado hablar de modernidad democrática. ¿Porqué?

Para entender el concepto de modernidad democrática, de poco sirve fijarnos en el nombre, pues como Öcalan explica en los libros del “manifiesto por una civilización democrática”, ha usado estas palabras a falta de poder encontrar otras mejores. El concepto de modernidad democrática se plantea en contraposición al de modernidad capitalista, concepto para definir la mentalidad hegemónica de la civilización actual, que se extiende desde hace varios siglos.

Por modernidad capitalista entendemos la consolidación de la lógica de Mercado como sistema dominante en las sociedades, donde todo se mide en función del coste y el precio. Se centra así toda la atención en la sociedad material, dejando de lado los valores éticos y morales necesarios para que una sociedad exista. La actual aplicación del sistema de Mercado en todos los ámbitos de la sociedad, se sostiene en base a dos elementos que han logrado una hegemonía absoluta: la ciencia positivista y el Estado-nación.

La ciencia positivista, que se consolida como fuente de conocimiento con las ideas empiristas y el método científico cartesiano, promueve el dualismo objeto-sujeto. La idea de una observación “objetiva”, simulando que el sujeto racional es una entidad completamente externa al objeto de estudio, resulta catastrófica cuando se aplica a la sociología. La mentalidad donde solo podemos extraer conocimiento “objetivo” de aquello que podemos ver, experimentar y comprobar, se centra completamente en valores materiales, dando la espalda a los valores éticos y espirituales que han acompañado las sociedades humanas a lo largo de la historia. Son precisamente estos valores inmateriales los que iniciaron la existencia de las sociedades, consolidando un sistema común de ética y moral -un régimen de la verdad- que permitió a la sociedad funcionar más allá del sistema de la tribu o el clan.

Por otro lado, el Estado-nación se consolida como estructura política hegemónica a partir de la llamada revolución francesa. La búsqueda de libertad de las clases populares, oprimidas por el despotismo de los estados monarquico-teocráticos de la europa medieval, fue hábilmente conducida por las ansias de poder de la emergente burguesía. La necesidad de una identidad común que unificara el movimiento antimonárquico, abandonó la identidad moral de la religión para centrarse en la identidad material del ciudadano, que en lugar de servir a Dios sirve al Estado. La premisa de “una lengua, una bandera, una nación” se convirtió en la argamasa del homogenizadora del Estado-nación, causando le negación de cualquier identidad disidente.

Pero, ¿que hay detrás de ese Estado? Así como los sacerdotes y monarcas controlaban la sociedad en base a la fuerza ideológica de “la palabra de Dios”, las élites burguesas, que lograron una gran acumulación de poder material en base al comercio y el dinero, implementaron la ideología de “la mano invisible del Mercado”. El comercio, actividad considerada poco honrada a lo largo de la historia debido a su falta de ética, obtiene una situación central en el nuevo sistema social. La mentalidad materialista del capitalismo logra así desplazar la mentalidad moral de la religión, que tras siglos de convivencia y colaboración con el poder se había corrompido completamente.

Este proceso da inicio a la culminación de la modernidad capitalista, donde los Estados-nación, justificando sus acciones en base a la ciencia positivista, se convierten en la más eficiente herramienta de explotación y opresión. El materialismo extremo de este modelo de sociedad se funde con la herencia patriarcal, chovinista y antropocéntria de la ética judeo-cristiana, ya imperante en las monarquías absolutas. Se construye así una lógica de “máximo beneficio”, que construye su riqueza en base a la explotación de la mujer, la naturaleza y las clases oprimidas.

Entendiendo así la modernidad capitalista, la modernidad democrática consiste en la superación de esta etapa hiper-materialista, partiendo de los valores éticos y las prácticas democráticas subyacentes en la propia sociedad. Para alcanzar dicha modernidad democrática, el movimiento de liberación de Kurdistán no se limita a una definición teórica de lo que “objetivamente” debe hacer la sociedad para superar el capitalismo, pues la ideología que emana da este paradigma huye de la mentalidad positivista y el totalitarismo del Estado-nación. Se sitúa así la organización política no como vanguardia fuera de la sociedad, sino como sujeto transformador dentro de ella, buscando mostrar con la praxis lo que significa ser una sociedad democrática.

La crítica y autocrítica han sido las principales herramientas de transformación y afilado ideológico, permitiendo aprender de la trayectoria revolucionaria que se inspiró 40 años atrás en las ideas marxistas y los movimientos de liberación nacional. Ha sido esta autocrítica, representada en el pensamiento de Abdullah Öcalan y sintetizada en sus libros del “manifiesto por una civilización democrática”, la que ha permitido la redirección estratégica, en base al estudio y a una mayor comprensión de la historia y de las sociedades humanas.

Es importante a la hora de estudiar la historia no caer en el discurso del poder, que nos presenta una Historia donde el Estado es el único modelo posible de civilización. La sociedad civilizada, que nació con la revolución neolítica en base a principios de cooperación y apoyo mutuo -lo que entendemos como sociedad natural– unos 12000 años atrás, busca inevitablemente la forma de librarse de la explotación y opresión de los sistemas de estado, nacidos alrededor de 5000 años atrás. La sociedad democrática, herencia directa de la sociedad natural, ha sobrevivido a pesar de los ataques de los Estados, resistiendo frente a la presión totalitaria y jerarquizadora, tratando de recuperar el estado de sociedad comunal e igualitaria.

Estas resistencias a menudo derivan en levantamientos populares e insurrecciones, que son aplastadas por la superioridad militar de las estructuras de Estado. De vez en cuando, alguna logra un cierto grado de éxito, sobretodo cuando hay detrás un fuerte trabajo de análisis y organización social que permita desafiar el poder centralizador del Estado, desembocando en una negociación que mejora las condiciones sociales o un genocidio donde el Estado extermina la resistencia. Para evitar que estos levantamientos con ansias de libertad se repitan y ganen fuerza, además del exterminio a nivel material e ideológico, el Estado se apodera de los centros de conocimiento donde se escribe la historia (academias y universidades), para asegurarse que su versión de los hechos prevalezca.

Analizando las diversas revoluciones culturales de la historia de la humanidad, de la revolución neolítica al renacimiento, pasando por el nacimiento de las grandes religiones y los grandes sistemas civilizatorios, vemos como los cambios de mentalidad que significan el paso a un estado de civilización superior, no son aquellos que se imponen a la fuerza, sino aquellos que la población asimila por su propia voluntad. Es aquí donde radican las principales criticas del socialismo kurdo al socialismo soviético, donde en base a la opresión que emana de las estructuras del Estado-nación, se trató de diseñar “objetivamente” un sistema al que llamaron socialismo real. Pero una revolución no puede prosperar cuando esta se impone en base al totalitarismo estatista. El socialismo solo puede ser alcanzado como resultado de la libre decisión de la sociedad.

Un análisis profundo de la guerra, la paz y la legitimidad de violencia, junto con una mayor comprensión de historia de la humanidad y los procesos biológicos de la vida misma, se sintetizan en el concepto de autodefensa, otra dimensión clave del paradigma de la modernidad democrática. Entendemos por autodefensa las estrategias y mecanismos de los seres vivos para sobrevivir y no ser exterminados. Concibiendo las sociedades como entidades vivas a nivel colectivo, como se evidencia con los enjambres de abejas o los bancos de peces, es claro que la sociedad humana necesita de sistema de autodefensa colectiva, que nos permitan sobrevivir frente a los ataques del leviatán en que se han convertido los Estados-nación capitalistas.

Las diferentes dimensiones donde el Estado-nación ataca la sociedad y la naturaleza, drenando su energía y sus recursos en base a la expansión colonial y la búsqueda del máximo beneficio, son amplias y diversas. Para lograr emanciparnos (y defendernos) de este lastre que corrompe la sociedad y destruye la naturaleza, es necesario empezar recuperando la sociedad, hoy fragmentada y desposeída de su capacidad de autodefensa. La modernidad capitalista ha llevado las sociedades al borde del abismo individualista, donde los ciudadanos dependen completamente del Estado para resolver sus problemas en lugar de ayudarse mutuamente. Es por eso que el primer paso para dirigirnos hacia la modernidad democrática es la autonomía democrática, concepto clave junto con otros tres que explicamos a continuación: el confederalismo democrático, la republica democrática y la nación democrática.

La autonomía democrática consiste en el proceso de organización social que permita la emancipación del Estado-nación. Se enfoca desde una perspectiva local, a menudo en clave municipalista, buscando organizar la sociedad y reforzar los vínculos entre las personas en base a la autogestión y al apoyo mutuo. A medida que se construyen estos nodos sociales, estos buscan reforzarse y retroalimentarse entre ellos, tejiendo procesos de organización con otros nodos en base a estructuras confederativas. Este proceso de organización entre agrupaciones sociales locales, organizadas de manera autónoma e independientemente del estado, es lo que entendemos como confederalismo democrático.

A medida que se configura esta red democrática confederal, es muy probable que los Estados traten de atacarla usando diferentes métodos de guerra, buscando así perpetuar su dominación y explotación de la sociedad y los individuos que la componen. Para evitar que esto suceda es imprescindible un trabajo diplomático con los Estados, que debe ser contemplado como una estrategia de autodefensa, buscando limitar su poder mediante acuerdos y contratos sociales. Cuanto más organizada y más fuerte sea la sociedad, más margen de maniobra tendrá para doblegar los Estados, cuidando siempre de no dejarse embaucar por estos. Los Estados que respeten la autonomía democrática y la organización en base al confederalismo democrático, es lo que entendemos como repúblicas democráticas.

Estas repúblicas democráticas no deben ser entendidas como el objetivo a lograr, sino como la forma de limitar el poder de los Estados. Las ideas desarrolladas por el socialismo libertario aciertan al señalar el Estado como enemigo, pero carecen de profundidad a la hora de presentar alternativas. El Estado cuenta con amplios y elaborados mecanismos de autodefensa, que deben ser desactivados paso a paso en base a la organización popular de la sociedad. Una confrontación directa contra el Estado es llevar el conflicto a su terreno natural, la guerra militar, escenario en que el Estado dispone de enormes recursos y experiencia. Es por eso que la vía del diálogo debe ser siempre contemplada como prioritaria, buscando así una solución democrática. Pero si el Estado no acepta las condiciones de la sociedad, respondiendo con violencia contra la sociedad, la única alternativa posible es la guerra popular revolucionaria.

El objetivo que debemos perseguir en todos estos procesos, tanto a la hora de construir la autonomía democrática, organizar el confederalismo democrático, como transformar el Estado en una república democrática, es el de construir la nación democrática. El concepto de nación democrática no debe ser entendido bajo el paradigma del Estado-nación de una lengua, una bandera, una patria, sino como la unidad social de gran tamaño que comparte una historia y cultura comunes. Cuando usamos el termino nación, es en parte por falta de una palabra mejor que lo defina, pero nos referimos a la idea de sociedad amplia, compartida por las personas que habitan un territorio común. La nación democrática no se ata a unas fronteras delimitadas en un mapa, sino a una sociedad que se siente afín por compartir valores y mentalidad comunes.

La nación democrática debe enfocarse para construir una sociedad igualitaria y ecológica, buscando la emancipación de la mujer y la defensa de la naturaleza como prioridades. La mentalidad de la nación democrática comprende una serie de dimensiones o ámbitos de acción que deben gestionarse de forma democrática, en base a la ética y la consciencia social. Estas dimensiones comprenden el individuo en la comunidad, la vida social, la vida política, las relaciones de pareja, la gestión de la economía, la estructura legal, la cultura, la autodefensa y la diplomacia. Estas dimensiones interactúan entre ellas y no deben ser entendidas como elementos fragmentados y aislados entre sí, sino como campos interrelacionados a desarrollar para el buen funcionamiento de la sociedad. Las naciones democráticas se convierten así en la nueva unidad para, en base el confederalismo democrático, tejer una red mundial que devenga en una civilización democrática global. Este proceso sería la culminación de la modernidad democrática.

Avjîn Azadî

De la modernidad capitalista, hacia la modernidad democrática

2017, un año para no olvidar

Como tercer año consecutivo, llevo repasando el fin de año tratando de recordar lo más sonado este 2017, y seguir adelante con lo construido y lo que quede por hacer. Dejamos otro año repleto de muchísimas historias, de alegrías y penas, de aventuras y cambios, de tropiezos y aciertos, de victorias y derrotas… que sin duda nos marcarán en nuestras vidas.

Este 2017 sin duda marcará a la generación de los ’90 como el comienzo de la vida adulta, lo que significaría para muchas, madurar y, para todos los hijos e hijas de clase trabajadora, darse cabezazos contra la dura realidad marcada sobre todo por la falta de oportunidades, tanto en el mundo laboral como en la entrada a la Universidad, sin olvidar la dificultad para emanciparse por las altas tasas de paro juvenil, el precio de la vivienda y el trabajo temporal y mal remunerado. Y a pesar de que la crisis nos haya pillado en nuestra mejor etapa de la vida, salimos adelante sobreviviendo entre la precariedad y la emigración, luchando por una vida que merezca la pena ser vivida.

Recordamos la llegada del 2017 con un tarifazo de la luz así por la cara otro año consecutivo más, el conflicto de la estiba, la condena a Cassandra por los chistes de Carrero Blanco, las Marchas de la Dignidad, la cumbre del G20, el problema del turismo masivo en ciudades como Barcelona, Madrid, Palma de Mallorca, Venecia…, los conflictos en Venezuela, la desaparición de Santiago Maldonado y posterior aparición de su cuerpo, la cuestión catalana y la movilización social durante y tras el 1O, la lucha incansable del pueblo de Murcia contra el muro del AVE, los incendios en Galicia y el norte de Portugal, la victoria sobre Raqqa, la masiva manifestación nazi en la capital polaca el día de su independencia, las manifestaciones contra la violencia machista, la aplicación del artículo 155 en Catalunya, el tráfico de esclavos en una Libia destrozada por el imperialismo, el golpe de Estado en Honduras y la posterior resistencia popular…, el final de la neutralidad de Internet en EEUU y la chispa que volvió a incendiar Oriente Próximo cuando Trump firmó el reconocimiento de Jerusalén como capital israelí. Dejo aquí muchos acontecimientos más en el tintero ya que no entrarían en este resumen.

Afrontaremos el siguiente año con un cambio climático cuyos efectos cada vez serán más graves sobre la Tierra pero que ningún país parece querer realizar acciones para revertirlo. La crisis económica aún estará lejos de solucionarse y más para España, cuya hucha de las pensiones fue saqueada por el PP y será deficitaria, mientras el BCE dejará de comprar deuda española. Dentro de Europa, hemos de considerar el auge del fascismo en los países del Este y en todo el mundo, ya está en marcha la ofensiva neoliberal. Un fantasma recorre el mundo y no es precisamente el de la URSS, sino una nueva ola conservadora reflejada en Trump, en Macri y en Macron y Le Pen.

Ante esta ola conservadora, las izquierdas —y en particular el movimiento libertario— debemos avanzar y tomar posición en la situación política actual. En América Latina, la apuesta del CNI en México es un ejemplo de la necesidad de pasar a la ofensiva con un movimiento popular indígena detrás para cambiar el modelo de país. Los movimientos sociales en Argentina también deberían plantearse una ofensiva que no solo frene los recortes de Macri, sino que también puedan configurar un nuevo modelo de país. En Chile, ponemos las esperanzas en el Frente Amplio y en la ruptura democrática en aras de hacer avanzar el movimiento popular. Tampoco olvidemos la resistencia campesina en Colombia y las luchas sociales en Brasil ante la represión contra los anarquistas. Yendo para Oriente Próximo, nos duele otra vez Palestina que sufre otra dura agresión por parte de EEUU e Israel contra Jerusalén, capital de Palestina. En Rojava destacamos la victoria sobre Raqqa y en algunas zonas de Bashur (Kurdistán iraquí) el PKK ha proclamado la autonomía democrática y hay en curso un levantamiento contra Barzani.

Volviendo hacia Europa, tenemos las miradas puestas en Catalunya, donde el Procés tras el 1-O ha dado protagonismo a la autoorganización popular a través de los CDR. Cuando la movilización social estaba prácticamente por los suelos, la llegada de septiembre y el curso de los acontecimientos pareció reactivar en Catalunya un nuevo ciclo de movilizaciones, sin olvidar tampoco la movilización del pueblo gallego durante los incendios ni al pueblo murciano que salió a las calles contra el muro del AVE. La cuestión catalana también ha abierto entre nuestras filas una serie de debates acerca de la soberanía, el derecho a la autodeterminación de los pueblos, la cuestión nacional y la territorial. Estos debates sin duda han sido de los más sonados entre el anarquismo ibérico y catalán, y la izquierda en general. Para bien o para mal, era necesario una buena sacudida en nuestras filas para desechar viejas glorias y prejuicios acerca de la cuestión nacional, ya que entenderla es clave para conocer los movimientos populares del s. XXI: el Rif, las luchas indígenas y el movimiento de liberación kurdo principalmente.

Dejamos otro año atrás con un buen sabor de boca, al menos para mí, observando cómo comenzamos ya a caminar sobre suelo firme con proyectos y organizaciones como la FAGC, Apoyo Mutuo, la FEL, Embat y nuestras compañeras gallegas que estrenaron este 2017 Bátega. La construcción del poder popular requiere paciencia e inserción en las luchas sociales, como la vivienda, el movimiento estudiantil y la Educación, las remunicipalizaciones, el sindicalismo de clase, el medio ambiente y los barrios.

Para el año que viene, en Catalunya hemos de darle una salida por lo social al Procés y evitar volver al casillero de salida del ritmo institucional. La Asamblea Social Constituyente será decisiva para darle una nueva dirección y legitimidad a los movimientos sociales catalanes de cara a impulsar la construcción de una República y un proceso constituyente desde abajo a la izquierda, poniendo sobre la mesa la mejora de las condiciones materiales de la ciudadanía y la clase trabajadora en materias de: vivienda, barrios y pueblos, servicios públicos (Educación, Sanidad, pensiones, Seguridad social, suministros…), marco laboral y política económica, energías y medio ambiente, y soberanía territorial. Y para el resto de España, la ASC y los CDRs deberían ser ejemplos y motivos para que en el resto del territorio se active también la lucha social, en clave de configurar una política de alianzas entre anarquistas, los movimientos sociales y la izquierda radical de cara a construir una ofensiva contra el Régimen del ’78. Recordemos que el art. 155 no es solo para reprimir a Catalunya. También supondrá otra oleada de recortes en derechos y libertades en el resto del Estado español (ya ha sucedido con la intervención de las cuentas del Ayto. de Madrid y del de Cádiz). Debemos ir superando poco a poco los movimientos reactivos (contra la represión, contra …) para comenzar a plantearnos la ofensiva. Solo un pueblo fuerte será capaz de parar el fascismo y revertir los ataques neoliberales.

Como despedida hasta el año que viene, nos espera un 2018 movido, con un camino duro y lleno de retos que afrontar. Durante estas semanas de reencuentros familiares, no olvidemos cuidarnos nosotros y nosotras mismas junto con nuestros seres queridos y recibamos el nuevo año con alegría, ánimos, esperanzas y muchas fuerzas. Por ello, brindemos una vez más por las victorias que hayamos cosechado el movimiento popular alrededor del mundo este 2017. Iniciaremos el siguiente año con un ciclo político en el cual se nos hace cada vez más importante participar de los procesos de lucha social en las calles. Para el 2018, será clave activar un nuevo ciclo de movilizaciones con vocación de poder popular e ir construyendo una institucionalidad desde la base (asambleas de barrio, asociaciones de vecinos, sindicatos, grupos ecologistas, organizaciones feministas…) como foco de contrapoder y de clase. Tenemos que pasar a la ofensiva si queremos ganar, así que afrontemos el nuevo año con los mejores deseos y anhelos por ese nuevo mundo que llevamos en nuestros corazones, y que tratamos de materializar en estos instantes.

¡Feliz solsticio de invierno para el Norte, equinoccio para el trópico y solsticio de verano para el Sur! La historia solo acaba de empezar. ¡Construyamos colectivamente el futuro en el que deseamos vivir!

Entrevista a la Brigada 19 de Julio, proyecto de solidaridad internacional con Kurdistán

La Brigada 19 de Julio es un proyecto de solidaridad internacional con Kurdistán, cuya iniciativa parte de un grupo de jóvenes de Madrid. Están organizando un viaje este próximo verano a territorio kurdo en Iraq para realizar actividades de cooperación con la sociedad civil kurda y las instituciones locales.

– Para empezar, nos gustaría conocer la coyuntura actual del Kurdistán de manera resumida. ¿Cuál es su realidad geográfica, política y social? ¿Cuál es su situación actual desde el año 2012?

La realidad sociopolítica y geoestratégica de Kurdistán es muy compleja. En primer lugar porque aunque hablemos de Kurdistán, la realidad es que a nivel político su territorio se encuentra muy fragmentado. Tanto es así que a día de hoy se encuentra dividido entre los Estados de Iraq (Bashur), Irán (Rojhilat), Siria (Rojava) y Turquía (Bakur). Esta división impuesta con el final del Primera Guerra Mundial y el desmembramiento del Imperio Turco-Otomano es central para comprender tanto la historia de la sociedad kurda como su situación actual.

Si nos centramos en dibujar la coyuntura actual la realidad es que es muy diversa atendiendo a los diferentes conflictos y condiciones sociopolíticas que se dibujan para cada una de las regiones. En el territorio turco continúa existiendo un grado de represión tremendo. Desde la prohibición de cualquier manifestación de la cultura kurda a la destitución y encarcelamiento de cargos políticos kurdos, pasando por torturas, asesinatos, toques de queda y bombardeos y ataques militares que comienzan a desbordar ya las fronteras turcas y a extenderse al norte de Iraq y Siria. Además, desde el inicio de la Guerra de Siria en 2011, el Estado ya autoritario de Erdogan[i] ha entrado en una deriva personalista arrolladora que culminó hace unos pocos meses con la reforma constitucional que amplía aún más sus atribuciones políticas.

Rojava, el territorio kurdo-sirio, es sin duda el que arroja más esperanza sobre las posibilidades y triunfos del movimiento político del Confederalismo Democrático. Una vez que las fuerzas estatales se desmoronaron en el 2011, toda la región comenzó a organizarse de manera autónoma hasta llegar a declarar su autonomía el 19 de julio de 2012. Desde entonces, con una distribución territorial basada en las comunas autónomas confederadas y con sus propias unidades de autodefensa (YPG e YPJ), las kurdas se han convertido en el referente político y organizativo de la zona. En particular porque han demostrado ser las únicas capaces de hacer frente de manera efectiva al ISIS[ii], hasta el punto de haberles hecho retroceder en diferentes puntos. La resistencia y liberación de la ciudad de Kobane en 2015 se ha convertido en el símbolo de esta lucha de oposición a DAESH[iii], que a día de hoy lleva a los kurdos a tener un papel central en la organización de las Fuerzas Democráticas Sirias, con participación de los EE.UU.

Es más difícil, en cambio, obtener información de lo que sucede en el Kurdistán iraní. Más allá de algunas noticias que hablan también de enormes grados de represión y de la oposición explícita del régimen iraní a cualquier movimiento en la dirección de una autonomía kurda, la opacidad sobre la actuación en dicho territorio es muy grande.

En último lugar se encontraría el que quizá es el territorio con mayor complejidad política de todos los que componen Kurdistán, Bashur. Este es el único que como resultado de las luchas del s.XX fue capaz de articular un gobierno autónomo aunque inserto en la estructura del Estado iraquí, denominado como el KRG. Este gobierno, que cuenta con una soberanía bastante elevada y con sus propias tropas militares, las conocidas como peshmergas, están jugando un papel ambiguo y en ocasiones trágico en los acontecimientos de los últimos años. Paradigmático de este papel fue su abandono de las yezidíes frente al ataque del DAESH en el año 2014, que se saldó con un genocidio en masa de la población yezidí[iv] que sólo se frenó gracias a la intervención de las YPG[v] e YPJ[vi] que acudieron desde las montañas sirias. Así la actualidad es la de un conflicto abierto entre la creciente influencia del proyecto del Confederalismo Democrático en territorio iraquí y un KRG que, en tanto que aliado estratégico de Turquía, condena la presencia de las tropas autónomas kurdas en su territorio y continúa trabajando por conseguir una independencia total en su territorio.

– Entendemos el confederalismo democrático como un proyecto político de paz para el Oriente Medio. ¿En qué consiste, es decir, sus bases ideológicas, influencias e inserción en la sociedad kurda? 

El Confederalismo Democrático ha sido fruto de un replanteamiento general del proyecto que había articulado la praxis del PKK[vii] en las últimas décadas. Influidos por trabajos como los de Wallerstein[viii] y por la propuesta del municipalismo libertario de Bookchin[ix], a día de hoy sus principios rectores son:

  • La Autonomía Democrática: la pretensión es romper con el tipo de autoridad que se aplica de arriba a abajo para que la población pueda desarrollar sus propias instituciones colectivas autónomas. Esto por supuesto implica organismos de gestión y gobierno como las comunas de aldea o las asambleas de barrio, pero no se limita a ello. A día de hoy proliferan en los lugares donde el proyecto está pudiendo desarrollarse asociaciones autónomas de base que cubren ámbitos como la producción, la formación, el apoyo entre mujeres o la autodefensa armada de la población.
  • La ruptura con la idea de Estado-Nación y el nacionalismo: una organización de base como la anteriormente descrita es incompatible y antagónica con un Estado-Nación, estructura que históricamente ha tendido a incorporar y administrar cada vez más ámbitos de la reproducción de la vida (educación, sanidad, etc.). Esta gestión muchas veces ha sido abrazada por la población pero en el grueso de los casos se ha impuesto gracias a la existencia de fuerzas militares y policiales, a un monopolio legítimo de la violencia que es incompatible con el tipo de autodefensa propugnada por el Confederalismo democrático. Ahora, de esto no se deriva una postura nacionalista y belicosa. En el análisis de este proyecto político la principal fuente de conflictos en Oriente Medio ha sido precisamente la intolerencia étnica y religiosa alimentada por el combustible del nacionalismo militarista. De ahí que su proyecto, que es en el fondo una propuesta de paz para la zona, pase por el respeto a la diversidad cultural y religiosa y por el trato fraterno entre ellas.
  • El Confederalismo Democrático: la crítica al modelo de Estado-Nación no es sinónimo de hacer desaparecer toda estructura organizativa a gran escala. En este sentido lo que se plantea es que todo principio que no pueda ser resuelto en las comunas asamblearias democráticas pase a ser resulta por estructuras confederales que se organicen en torno al principio de autonomía democrática. Vemos pues una recuperación de la propuesta libertaria clásica en la que se designan portavocías rotatorias y revocables que actúan como cadena de transmisión de las necesidades de las diferentes comunas.
  • La liberación de la mujer: una de las prioridades del Confederalismo Democrático es trabajar activamente por revertir la situación de sumisión de las mujeres. Para ello se han construído organizaciones y unidades de autodefensa exclusivamente femeninas que definen las necesidades y propuestas de las mujeres para la sociedad. De hecho se han habilitado programas de formación, cooperativas de trabajo e incluso una reformulación epistemológica del saber, la jineoloji, desde un punto de vista femenino.
  • La sostenibilidad ecológica: una de las improntas más fuertes de Bookchin en el Confederalismo Democrática, más allá de su apuesta por una organización de base libertaria, es la centralidad que se otorga a la cuestión ecológica en su relación con lo político. Siguiendo su estela la tierra entra como un actor fundamental en la organización de las relaciones sociales y productivas. El objetivo es abandonar la idea de la naturaleza como un objeto al servicio de un mundo humano separado y autónomo para más bien entender las comunas como una parte más de una biosfera diversa y hoy dañada. Por ello la necesidad de una organización de la producción, la alimentación, la construcción, etc. que tome en cuenta las limitaciones del planeta y deje atrás las nocividades de la sociedad industrial.

A día de hoy el grado de implantación de esta propuesta es muy diverso. Aunque compartido por un sector amplio de la sociedad kurda, y presente en todos sus territorios de manera desigual, el referente principal para entender y vivir lo que hay de revolucionario en esta propuesta es Rojava. Y es así porque la relativa desaparición del Estado sirio y la capacidad de maniobra que le otorga la independencia conseguida desde el año 2012, ha hecho que sea en este territorio en el que, pese a las limitaciones de la guerra, más se haya podido desarrollar cada una de las patas que articulan el Confederalismo Democrático. Existen, en cualquier caso, experiencias más aisladas en otros territorios que también están construyendo hoy este nuevo horizonte político, por ejemplo la ciudad que nos proponemos visitar en Iraq: Makhmur.

– Desde el Kurdistán sirio se está llevando a cabo una crucial lucha contra DAESH (Estado Islámico) y además una profunda transformación social y autogobierno democrático ¿De qué manera está influyendo la revolución que está sucediendo en Rojava a toda la región?

Es muy interesante pensar hoy que Oriente Medio se ha convertido en el reflejo y el anticipo de lo que puede ser en un futuro no muy lejano la normalidad en todo el mundo: conflictos geopolíticos por recursos energéticos, recrudecimiento de los autoritarismos políticos, repunte de los integrismos religiosos, migraciones forzadas (tanto climáticas como políticas), conflictividad, etc. No es difícil asociar estas categorías a los principales actores en la zona, a todos menos al movimiento kurdo. Frente a este panorama más bien desolador la gente de Rojava ha decidido oponer la autonomía, el autogobierno, la solidaridad, la autodefensa, la liberación de la mujer, la ecología… Y es por ello que su propuesta es tan importante. Primero porque resulta esperanzador que en un contexto tan oscuro pueda aparecer una propuesta como esta. Pero segundo porque probablemente guarde la respuesta a los problemas de Oriente Medio hoy y de todo el mundo en no demasiado tiempo.

El hecho de que su organización, tomando como pilar las autodefensas de las YPG e YPJ, haya demostrado ser la más efectiva para hacer frente tanto a la represión autoritaria del Estado turco como al neointegrismo del DAESH, ha supuesto una lección para el mundo. Tanto es así que hasta los EE.UU se han visto obligados a tomarlas como interlocutoras y aliadas estratégicas en la lucha contra el DAESH en la zona. Pero también está siendo una experiencia ejemplarizante para todo el resto de población en la zona que están sufriendo la barbarie de los diferentes bandos en liza. El ver que es posible hacer las cosas de otro modo unidos al deseo kurdo de instaurar una convivencia pacífica en el marco de la extensión del Confederalismo Democrático está haciendo posible que mucha otra población comience a organizarse siguiendo estos principios políticos y abandonen la fe en Estado y religiones. Ojalá la tendencia continúe y suceda que esta alternativa al infierno de la región pueda llegar a hacerse mayoritaria, y eventualmente extenderse al resto del mundo.

– Dado que en Rojava se desarrolló mejor debido, por un lado, a años de luchas previas y acumulación de fuerzas en torno al PYD[x], y por otro, al contexto de un vacío de poder al retirarse Al Assad del norte, ¿cómo se está desarrollando el confederalismo democrático en Iraq?

Cómo comentábamos en algún otro lugar, el desarrollo del Confederalismo Democrático en Iraq está siendo mucho más dificultoso. El hecho de que el tronco del que parte el mismo sea el PKK ha sido la excusa perfecta para que el Gobierno Autónomo Kurdo en Iraq, el KRG, condene el proyecto en base a su alianza estratégica con Turquía. Así los territorios en los que comienzan a aparecer tímidos intentos de replicar las experiencias sirias se encuentran con la crítica, y muchas veces incluso la oposición militar, de las peshmergas del KRG. Esto no ha impedido, en cambio, que ante las repetidas traiciones del KRG y la necesidad de defenderse del DAESH muchos territorios, como el de los yezidíes, se hayan incorporado plenamente al proyecto confederal. Sin embargo los obstáculos son continuos: bloqueos militares, requisa de bienes, escaramuzas… La ciudad de Makhmur, otro de los referentes confederales iraquíes, amanecía hace poco más de un mes cercada por las peshmergas en un intento de sofocar y controlar la revolución democrática en la ciudad.

No podemos tampoco olvidar la amenaza creciente que está suponiendo la represión turca, que va desde la acción de sus servicios secretos (detenciones, amenazas, torturas) hasta directamente el bombardeo reciente de algunas zonas al norte de Bakur.

– ¿Por qué elegir el nombre de Brigada 19 de julio? Y, ¿cuáles han sido vuestras motivaciones encaminadas a iniciar este proyecto?

Elegimos el nombre de ‘Brigada 19 de Julio’ inspiradas por algunos de los hechos que se han desarrollado en dicha fecha. Por un lado el inicio de la Revolución Social Española[xi] en 1936, experiencia inspiradora del tipo de mundo al que aspiramos construir. Por otro, la victoria de la Revolución Sandinista contra el dictador Somoza en Nicaragua en 1979, un ejemplo notable del poder conjunto de la población organizada y la solidaridad internacional. Por último, la independencia de Rojava del estado Sirio en el año 2012, pistoletazo de salida de la articulación más extensa y completa del confederalismo democrático.

Todas estas fechas recogen gran parte de las motivaciones y convicciones que nos han llevado a poner en marcha este proyecto. Y es que pensamos que hoy es más necesario que nunca reivindicar que sigue siendo igual o más necesario que nunca transformar radicalmente el mundo que habitamos. La insostenibilidad en todos los niveles que nos atraviesa (económica, cultural, vital, psicológica, ecológica) hace imperativo poner en marcha iniciativas que nos permitan reapropiarnos de nuestra vida y de nuestro mundo.

En estas luchas el internacionalismo es central, sobre todo ante un horizonte de problemas que son también globales, y por ello pensamos que es una buena idea poder unirnos a las kurdas en su lucha para también aprender de ella a la hora de emprender las nuestras propias.

– ¿Cuál es vuestro destino en el Kurdistán iraquí? ¿Qué aprendizajes esperáis desarrollar en el territorio y de qué manera podéis echar una mano por allí?

Viajaremos a Makhmur, una ciudad que se encuentra a unos 100km al suroeste de Mosul. Makhmur es una ciudad fruto de la huida y la migración de las habitantes de distintos pueblos de Bakur (Kurdistán turco), en la frontera con Iraq.

En 1994 el Estado turco atacó a diferentes pueblos kurdos, obligando a sus habitantes a elegir entre alistarse en el ejército turco o huir a las montañas de Iraq. Unas 30.000 personas se desplazaron y se instalaron en tiendas de campaña y cuevas a lo largo de la frontera, dejando atrás los que habían sido sus hogares, que fueron destruidos. El ejército turco sin embargo no cejó en su persecución y se vieron obligadas a cruzar la frontera. A finales de 1994, ya en Iraq, dieron vida al campo de refugiados en Atrush. Sin embargo, en 1996 la ONU cerró el campo y trasladó a sus habitantes a uno nuevo en la provincia de Ninova, a las afueras de Mosul. Este se sitúo en la zona de separación entre el territorio controlado por el Estado Iraquí y el controlado por el KRG, en ese momento una zona en conflicto, sembrada de minas anti persona, inaccesible para el resto de civiles e incomunicada. Debido a las condiciones de inhabitabilidad, a los ataques constantes del ejército turco y a los del KRG, la población fue finalmente traslada a Makhmur en 1998. Cuando hablamos de traslados hay que tener en cuenta que nos estamos refiriendo al movimiento de unas 20.000 o 30.000 personas, incluidas niñas y ancianas a pie, cargando con todas sus pertenencias.

Con el paso del tiempo Makhmur ha pasado de ser un campo de refugiadas a convertirse en una auténtica ciudad gestionada por sus propias habitantes. A día de hoy cuenta con una biblioteca, una asociación de mujeres, una cooperativa textil de mujeres… Se han ido construyendo un total de cinco colegios, donde también hay clases para adultas que han permitido que mucha gente aprendiera a escribir en su lengua materna, ya que en Turquía el kurdo sigue a día de hoy prohibido.

Makhmur es una de las ciudades que da vida al Confederalismo Democrático. Sus habitantes son refugiados políticos que además vivieron en 2014 la invasión del DAESH. Como en otros casos, las peshmerga (las tropas del KRG) dejaron la ciudad a su merced, siendo esta abandonada. Meses después sería el PKK el que se encargara de recuperarla.

Por tanto, de esta ciudad y sus habitantes esperamos aprender sobre su manera de organizarse y de construir y luchar por mantener una comunidad, una identidad y una cultura. También al convivir con las habitantes de Makhmur trabajaremos mano a mano en aquello en lo que nos consideren necesarias. Por último, nuestra intención es recopilar información sobre la realidad de la ciudad para realizar un documental y difundir la causa kurda a la vuelta del viaje.

– ¿Cómo podemos apoyaros en la preparación del proyecto y durante el viaje quienes estamos por aquí interesados en la causa kurda?

Hay varias formas de apoyarnos. En primer lugar vamos a necesitar financiación para el viaje. Para conseguirla hemos puesto en marcha una campaña de microdonaciones en la plataforma firefund en la que todo el mundo está más que invitado a participar. También celebraremos diferentes actos (charlas y conciertos) en los que se podrá apoyar el proyecto mediante la compra de comida o de las papeletas para una rifa. El resultado de esta se hará público en la fiesta que celebraremos el 24 de junio en el CSrOA La Quimera de Lavapiés, a la que estáis todas invitadas.

Un vez allí agradeceremos la ayuda en la difusión de todo el material que iremos produciendo día a día en el relato de nuestra experiencia, y en general en la difusión de la situación del movimiento kurdo. De hecho existe la posibilidad de actuar como enlace aquí para mantener una red de apoyo a las compañeras que estarán en Kurdistán. Para todo ello nos podéis contactar.

– ¿Qué esperáis después del viaje? ¿Tenéis pensado continuar el proyecto de solidaridad internacional y difundir vuestro aprendizaje para extender el conocimiento de la revolución democrática del pueblo kurdo?

Nuestra idea es dotar a la Brigada de una continuidad en dos sentidos. Primero, hacer posible que otras personas en años sucesivos puedan también visitar Kurdistán y apoyar de manera directa lo que allí está sucediendo. Pero segundo, y quizá más importante, funcionar como un vector de difusión y apoyo internacional a la causa kurda en nuestro territorio. Ya sea a través de la difusión de nuestra experiencia, de la puesta en conocimiento de la actualidad de la lucha kurda o mediante movilizaciones concretas nuestra idea es ser un actor activo en la sociedad que lucha por los intereses y la visibilización de la causa kurda y de su revolución democrática.

– Unas últimas palabras que nos queráis transmitir…

Gracias por habernos dado la oportunidad de compartir con vosotras y mucho ánimo con vuestro proyecto de comunicación social y libertaria.

Para más información:

http://brigada19julio.org/

[i] Actual presidente de Turquía desde agosto de 2014. Previamente fue primer ministro entre marzo de 2003 y agosto de 2014, y anteriormente alcalde de Estambul (1994-1998)

[ii] Siglas en inglés del conocido como Estado Islámico de Iraq y Siria.

[iii] Otra manera de nombrar al Estado Islámico. En lengua árabe, el sonido de esta palabra es parecido a «algo que aplastar o pisotear», una acepción que usan sus enemigos y ofende a los terroristas.

[iv] Minoría preislámica cuyas raíces se remontan a 2000 a.C. Hasta el siglo VII d.C. fue la religión oficial de los kurdos, pero luego la islamización obligatoria fue reduciendo su número.

[v] Las Unidades de Protección Popular, En la actualidad combate contra Estado Islámico y el grupo ha adoptado una postura defensiva y una política de neutralidad, enfrentándose a cualquier grupo armado que intente capturar sus territorios con la intención de traer la guerra a las zonas kurdas.

[vi] Las Unidades Femeninas de Protección, es una organización de autodefensa que fue establecida en 2012 como una brigada exclusivamente femenina kurda para unidades de protección de personas.

[vii] El Partido de los Trabajadores de Kurdistán es un partido político fundado en Turquía en 1978. Su ideario político inicialmente era marxista-leninista, pero tras el encarcelamiento de su principal responsable en 1999, Abdullah Öcalan, condenado a cadena perpetua por el Estado turco, ha transformado su estrategia política.

[viii] Es un sociólogo y científico social histórico estadounidense. Principal teórico del análisis de sistema-mundo.

[ix] Es un historiador, investigador y activista ecologista estadounidense, autor de una extensa colección de libros sobre ecoanarquismo y socialismo libertario.

[x] El Partido de Unión Democrática es un partido político fundado en 2003 por kurdos del norte de Siria. Este partido está hermanado con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

[xi] Fue un proceso revolucionario que se dio tras el intento de golpe de Estado del 17 de julio de 1936 que desembocó en la Guerra Civil Española. Su principal base ideológica fue el anarcosindicalismo y el comunismo libertario de la CNT-FAI.

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