Moción de la CUP-AE en el Parlament de Catalunya

** La Colectividad **

Lo expresado en este artículo no tiene por qué corresponderse con las ideas libertarias que guían la línea editorial de nuestra publicación Regeneración, ni así como con mis ideas propias. Si publico la siguiente colaboración que nos ha sido enviada es por fomentar el debate existente alrededor de los problemas del nacionalismo y la democracia representativa.

Moción de la CUP-AE en el Parlament de Catalunya para garantizar la consulta unilateral si el Estado la niega y PARA pedir una pregunta clara

A veces decir mucho no quiere decir comunicar mucho. Pero otras veces, con una votación corta y concreta se comunica mucho más. Este es el mérito que hay que reconocer a los diputados de la CUP-AE en el pleno del Parlament de Catalunya del pasado 7 de noviembre. Pusieron sobre la mesa, con una propuesta de resolución, lo que pidió la gente en la pasada Diada del 11 de setiembre mediante la Vía catalana: lo que a finales de octubre las encuestas de la AMI medían: un 82% de catalanes piden la consulta y que se pregunte claramente por la independencia. Y casi la mitad dice que se haga con o sin permiso del Estado. Y en el Parlament las cosas quedaron muy claras: CiU votó en contra con PP, PSOE y C’s y ERC y ICV-EUIA (con matices) apoyaron la propuesta de la CUP-AE.

El diputado Bonvehí –de CiU- empezó pidiendo que la CUP-AE retirara su propuesta de resolución porque “no tocaba”, y porque «La única explicación que se le podría dar ( a la propuesta de la CUP-AE) es que parece que se quiera dejar en evidencia al grupo de CiU». Está claro que CiU se pone en evidencia porque puestos a elegir entre el derecho de autodeterminación y las relaciones con el Estado,… acaba votando con el centralismo.

Queda el otro frente: ERC, ICV-EUiA y la CUP-AE. Nos alegra la decisión de ERC de dar una respuesta clara y firme a lo que pedía la Vía Catalana a pesar de que parece contradictorio con su apoyo al gobierno de Artur Mas a cambio de decidir una fecha determinada y una pregunta que, si no lo acepta el Estado –como decía la moción de la CUP-AE del 7- CiU, no tiene clara… En cambio ERC ya ha pagado el precio del acuerdo con CiU –entre otros- con el silencio ante el asunto represivo y la aceptación de las “balas de no-goma”. Si además votan los presupuestos anteponiendo los intereses de la banca a las necesidades sociales, dejarán pocas perspectivas a quienes sufren recortes y ven como tienen que seguir pagando también para llegar a una consulta que no está garantizada…

ICV-EUiA también pidió la retirada de la propuesta de resolución de la CUP-AE, a pesar de que votó a favor de la consulta unilateral si no había acuerdo con el Estado. Pero, ¿ a qué responde su abstención respeto a la claridad de la pregunta? No es una abstención menor. ¿No tiene claro que hay que dar una opción clara a los y las catalanas para que se pronuncien sobre si quieren romper con el régimen monárquico o no? Si la clave es la ruptura o no, la única forma de saberlo es preguntar; independencia sí o no. No hay otra forma jurídica que permita una opción clara.

Nosotros, Lucha Internacionalista, no somos independentistas, pero tenemos claro que es la única opción de ruptura. Y esto no significa que en un panorama político diferente, con un régimen diferente donde los pueblos se pudieran autodeterminar, etc… propondríamos una federación de repúblicas, que nosotros querríamos socialistas. Pero no hay que complicar la pregunta, porque la gente no puede votar escenarios idílicos que paralicen la lucha, porque esto sólo favorece a la reacción, hoy el estado monárquico. Para nosotros, “la unidad” no está por encima de la libertad. Queremos la unidad de los trabajadores/as y de los pueblos libres, y esto significa preguntarles qué quieren hacer hoy ante la situación actual… Sólo después, en la nueva situación creada, hará falta otras preguntas, tomar más decisiones, … en un proceso de lucha democrática, no sólo nuestro, sino de los otros trabajadores y pueblos del estado. O ¿es que tienen dudas si el camino pasa por alguna reforma futura de la constitución? O ¿por algún otro vínculo con el mismo régimen monárquico al quien dieron vida en el periodo de la Constitución de 1978? Insistimos, preocupa y mucho que ICV-EUiA primero quisiera ahorrarse el votar la moción y que después se abstuvieran en la parte de la pregunta.

Hemos empezado felicitándonos de la iniciativa de la CUP-AE para poner blanco sobre negro ante los ojos de la gente, las diferentes opciones políticas ante en el tema de la consulta. Queda por ver cuál cómo serà la movilización de respuesta que ha de ser,como siempre, determinante si el Parlamento no fija finalmente el día de la consulta y una pregunta clara, sin condicionantes… Esperamos la CUP-AE actúe de la misma manera. Con la misma determinación y la misma claridad con la tramitación de los presupuestos de la Generalitat para 2014 .

Mª Esther del Alcázar y Fabregat
Militante de Lucha Internacionalista

Días de limpieza

Dijo Amadeo I de Saboya antes de abdicar como monarca y marchar a Lisboa, que este país es ingobernable. Y aunque las tensiones sociales actuales difieren mucho en cantidad de las de entonces, actualmente no es por una intensa agitación social como ocurría en aquella época o en vísperas de la guerra civil, sino por estar gobernados por una pandilla de inútiles, parásitos y corruptos.

En aquel periodo revolucionario entre 1936 a 1939, los trabajadores se echaron a la calle a defender las colectividades arma en mano, de la ofensiva del fascismo, para defender todas las mejoras conseguidas en años y años de lucha y sangre, e ir más allá y superar ese dogma absoluto que es el estado. Fueron aniquilados por los fascistas, realizando una carnicería de inmenso calibre. Estos se mantuvieron a lo largo de 36 años de franquismo a través de un régimen autocrático y católico denominado “Movimiento Nacional”, cuyas bases eran el partido único, el sindicato corporativista vertical, otras organizaciones como el Frente de Juventudes o el Auxilio Social, el militarismo y la exaltación tradicionalista.

Después del aislamiento del principio, fue apoyado por EEUU en los años 50, después de la caída de los fascismos europeos y con el comienzo de la guerra fría, lo que llevó al abandono del aislamiento, y a abrirse al capitalismo a través de un aperturismo progresivo.

Estas circunstancias económicas y políticas internacionales fueron el germen del modelo político de transición democrática, con la ayuda de todos aquellos falangistas y demás alta burguesía cuyo único interés es ampliar sus capitales, poseer más y no tener tantas limitaciones a la hora de especular.

La Transición Española

La Transición se realizó dentro una profunda crisis económica con una alta tasa de desempleo, una fuerte agitación del fascismo no renovador con continuas amenazas de golpe de estado y la violencia constante en la calle por parte de grupos de ultraderecha, así como de organizaciones independentistas o autoritarias. El proceso se desarrolló mediante la legalidad franquista vigente a través de la Ley para la Reforma Política (Ley 1/1977), que fue aprobada por las Cortes y sometida a referéndum el 15 de diciembre de 1976, y por la cual se convocarían elecciones generales, se crearía un sistema bicameral (Congreso y Senado) y se legitimaría el proceso mediante un referéndum.

Mediante el Real Decreto Ley 20/1977 del 18 de marzo se instauró el sistema D’Hont, el 13 de junio de 1977 se desarrollaron las primeras elecciones generales, saliendo representados los partidos Unión de Centro Democrático (UCD), Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Partido Comunista de España (PCE), Alianza Popular (AP), y varios partidos nacionalistas.

Los diversos representantes comenzaron entonces un proceso de negociación de una constitución a través del consenso (para dar estabilidad al proceso político), que llevó a la aprobación de la propuesta por el Congreso y el Senado. El 6 de diciembre de 1978 se realizó el referéndum ganando el sí por mayoría, no siendo apoyado por el Partido Nacionalista Vasco (PNV), por obviar su reclamación histórica de los fueros Vascos y Navarros y un tipo de soberanía distinta al conjunto del estado. Esta carta magna define a España como un estado social y democrático de derecho con un régimen político en forma de monarquía parlamentaria descentralizada.

Vacío de ideología de partidos

Es de vital importancia para el nuevo sistema político y el fortalecimiento del capitalismo, el destruir cualquier tipo de ideología que intente superar la democracia representativa y el capitalismo. La mejor manera de hacerlo es vaciar de contenido cualquier tipo de ideología que salga de las pautas pactadas.

El PSOE en su congreso extraordinario de Madrid de 1979, bajo el lema “Forjando el Socialismo”, abandonó el marxismo como ideología oficial, pasándolo a un plano secundario y obsoleto, o, como lo denominaron, instrumento teórico, crítico y no dogmático, adoptando una ideología cercana a la social democracia, estructurándose de manera federal.

El PCE realizó el IX Congreso, el más vergonzoso de su historia. Abandonó el Leninismo, apoyando la figura de la monarquía, y adoptó como suya la bandera monárquica. Más tarde hubo una ola constante de expulsiones y luchas internas entre renovadores, leninistas y carrillistas. Más tarde, los carrillistas son expulsados y se pasan al PSOE. Su deriva actual gira en torno al eurocomunismo.

El gran pacto de la paz social. Los Pactos de la Moncloa

Los Pactos de la Moncloa (Acuerdo sobre el programa de saneamiento y reforma de la economía y Acuerdo sobre el programa de actuación jurídica y política) fueron sendos pactos firmados el 25 de Octubre de 1977, en medio de una fuerte conflictividad social, entre el gobierno de Adolfo Suárez (UCD), los principales partidos políticos con representación parlamentaria antes mencionados, las asociaciones empresariales y el sindicato CCOO. Más tarde se uniría la UGT. Su objetivo no es más que procurar la estabilización del proceso de transición y adoptar una política económica determinada que contuviese la enorme inflación de entonces y la salida de la crisis económica y social.

El único sindicato que se negó a firmarlo fue la CNT, por coherencia con su postulado ideológico y su finalidad comunista libertaria, lo que conllevó un tremendo montaje policial, su posterior división, y el surgimiento de otra organización que sí aceptaría las nuevas “reglas del juego”.

Así pues, se garantizó la paz social entre las clases sociales, y la consagración de la Constitución Española, la cual refuerza la sacrosanta propiedad privada y la dependencia del estado del sindicalismo, y su posterior conversión en enormes gestoras profesionalizadas de conflictos, que se desenvuelven en un entorno laboral cada vez más complejo, así como en lo que se denomina agentes sociales orientados a fortalecer la paz social.

La España de la democracia

Un pueblo feliz de haber conseguido una cierta estabilidad política y social, un poco de miedo infundido orquestando un golpe de estado, el cada vez mayor distanciamiento del pueblo de la política a la hora de delegar su responsabilidad social y económica en elecciones parlamentarias o laborales, la pérdida de interés por el asociacionismo, la búsqueda del asistencialismo en el estado, el aniquilamiento de cualquier tipo de organización e ideología coherente que quisiese superar el capitalismo o intentase crear un poco de agitación, han sido las claves para que la política y la economía se eliticen en manos de unos pocos que creen tener la potestad de administrar a los demás.

Así pues, la grata costumbre española del enchufismo y la corrupción se ha hinchado, multiplicando la casta de vagos y parásitos del estado que no producen nada de nada en su día a día, pero que reciben sueldazos de júbilo, hacen concesiones económicas a empresas de amigos o familiares, o dan retiros a costa de todos aquellos que día a día tenemos que ir a nuestro puesto de trabajo y a enriquecerles a ellos y a los empresarios que se lucran de nuestra producción. No hay color político, PP, PSOE, IU, CCOO, UGT y la iglesia católica son los gestores del capitalismo y los responsables directos.

Muchos carniceros de la transición, protagonistas de montajes políticos y asesinatos, tienen puestos políticos, puestos en las administraciones de interior o defensa, o retiros de lujo. Como el caso de Emilio Hellín Moro, asesino de Yolanda González, militante del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), actualmente con un alto cargo en el Ministerio del Interior.

Tenemos multitud de políticos mediocres que, mientras van escalando puestos en los partidos, se dedican a colocar y recolocar a sus familiares, amigos, etc., en diversos puestos del partido, de la administración, del sindicalismo, cajas de ahorro, justicia, etc.

En todas las administraciones del estado se han ido creando cargos y más cargos, cada cual más inútil que sus predecesores, mientras que los servicios básicos de limpieza, infraestructuras, etc., se han ido externalizando y precarizando.

El mejor ejemplo de parásito vividor actualmente lo tenemos en el personaje Ángel Carromero, cachorrito cabeza de las Nuevas Generaciones del PP de Madrid como Vicesecretario General y Presidente de NNGG del Distrito de Salamanca, cuya responsabilidad era la de organizar eventos en Madrid. Fue expulsado de la Universidad Pontifica de Comillas de la carrera de Derecho y Administración de Empresas. Comenzó sus pinos como empresario con un gimnasio en el barrio de Salamanca, poco rentable y moroso con Hacienda, hasta que se desprendió de él. Le fue retirado el carnet de conducir en 2012 por 42 multas de tráfico desde 2009. Después de ser deportado de Cuba por el accidente de tráfico en el que murió un disidente, y vista su incapacidad para hacer nada socialmente útil, ha sido enchufado como asesor de una concejala en los distritos de la Latina y Moratalaz, y desde marzo de 2013 es asesor del grupo municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid.

Otro ejemplo de enchufismo, parasitismo y derroche lo tenemos en Ana Botella y la ciudad de Madrid. El único motivo de que esta señora sea alcaldesa de Madrid no es ni más ni menos que ser la esposa de José María Aznar. Gracias a ella y a su predecesor en el cargo, Alberto Ruiz Gallardón, el Ayuntamiento actualmente está en el Palacio de Correos, cuya remodelación ha costado más de 500 millones de euros. Algunos lujos y caprichos son: un mayordomo cuya única función es servirle café, 260 asesores personales y altos cargos que cobran de media 60.000 € o 267 coches oficiales para uso personal. En una ciudad como la de Madrid, en la que existen más de 258.000 personas desempleadas, con más de 15.000 jóvenes menores de 25 años en paro, según las estadísticas oficiales, donde la mitad de estas personas carecen de recursos o ayudas (no se sabe cómo afrontarán sus gastos), y en las que los recortes y privatizaciones en materias de servicios sociales es descomunal (en 2013 el presupuesto de lucha contra el paro del Ayuntamiento bajó 17 millones de euros, un 17,8%, y el presupuesto de la Agencia para el Empleo bajó a los 27 millones, desde los 43,7 millones).

Gracias al escándalo de la contabilidad secreta del PP, a raíz del caso Bárcenas, se ha demostrado cómo este partido hace trato de favor con ciertas empresas: en forma de cesión y ejecución de contratos públicos, leyes a medida, inestabilidad laboral o reducción de personal a cambio de jugosas comisiones, tanto al partido como a sus miembros durante más de 20 años, así como conceder puestos de directivos a los que se retiran. Estos sobresueldos salpican a la presidencia de José María Aznar poco después de llegar a la Moncloa, Mariano Rajoy, Jaime Mayor Oreja, Javier Arenas, Álvarez Cascos, etc. Entre las empresas encargadas de aportar las comisiones destacan Sacyr Vallehermoso, OHL, Constructura Hispánica, Cedesa o Mercadona. Así otras organizaciones ligadas al PP, como Basta Ya o el portal Libertad Digital, también reciben suculentos ingresos de esta contabilidad, asegurando su máxima docilidad.

No podemos olvidarnos de la otra cara de la misma moneda: el PSOE, IU y los agentes sociales CCOO y UGT. Estos, aparte de las enormes subvenciones que da el estado, reciben suculentos beneficios gestionando la desgracia del trabajador. La reconversión industrial, con su consiguiente desmantelamiento de la industria, la temporalidad y la precariedad en la contratación, vino de la mano del PSOE, con Felipe González a la cabeza. La gestión de los “agentes sociales” CCOO y UGT, de defensa y mantenimiento de la paz social, al otro lado de la lucha de clases, trae consigo un gran muro en el que se suavizan, vacían de contenido y anulan cualquier tipo de movilizaciones, reivindicaciones, etc. Gestionan EREs en los que reciben dinero por negociar el despido de los trabajadores. En 2012, con la entrada en vigor de la nueva reforma laboral y la pasividad de los sindicatos oficiales, el número de EREs aumentó a un total de 29.958, con 406.810 personas despedidas. Incluso en varias fundaciones en las que estos sindicatos tienen asalariados, fue aplicada la reforma laboral, con EREs en los que se dejó en la calle a decenas de personas. Este método, que tan poco protege los intereses de los trabajadores, deja la puerta abierta a la plena corrupción, como en el caso de Andalucía.

El caso de los EREs de Andalucía salpica al PSOE de Andalucía, que se presenta como acusación particular para lavar su imagen. Este fraude consiste en un respaldo económico de la Junta de Andalucía tanto a empresas que se veían obligadas a presentar EREs para realizar prejubilaciones o despidos, como a los trabajadores afectados. La gestión del dinero puesto a disposición de la junta es irregular. Se concedieron prejubilaciones fraudulentas a personas que nunca habían trabajado en las empresas afectadas, un total de 12,3 millones de euros. Se concedieron subvenciones a empresas que no estaban presentando ERE o a personas que ni siquiera crearon ninguna empresa, en un total de 73,8 millones de euros. Se dieron comisiones a intermediarios, como consultoras, abogados y los sindicatos CCOO y UGT, que llegan hasta los 68 millones.

Incluso uno de los partidos socialdemócratas que hacen gala de ser una izquierda auténtica, pero que tanto defiende el sistema, como es el caso de IU, también tiene implicación en los casos de corrupción que salpican a los sindicatos. Así, el teniente alcalde de Sevilla, de IU, fue imputado por participar en la venta del suelo de Mercasevilla (empresa fraudulenta que forma parte del conglomerado). Otro tanto se puede decir de EUIA en el gobierno tripartito en Cataluña, donde, desde la Conselleria de Interior, se llevaron a cabo auténticas salvajadas y golpes represivos constantes contra los movimientos políticos y sociales ajenos al sistema. Otros casos conocidos son el de la alcaldesa de Maldiva, de IU, que tenía 17 miembros de la lista de IU y 57 familiares directos con contratos municipales, y pagó facturas por un importe de 69.854 euros a dos empresas de su esposo, e imputada de un delito contra la ordenación del territorio.

La iglesia católica no podía ser menos. Gracias a ese ser metafísico que dicen representar y por el cual dicen tener autoridad moral sobre toda la humanidad, el gobierno español le concede como institución más de 11 mil millones de euros en conceptos como asignaciones vía IRPF, exenciones y bonificaciones tributarias (IBI, impuesto de sociedades, impuestos de la renta), enseñanza, obra social y asistencial, hospitales, mantenimiento de patrimonio histórico y artístico, eventos religiosos, etc., etc. El genocidio practicado por esta institución a los largo de los siglos se cuenta por millones de víctimas en nombre de su Dios. Todos sus sacerdotes ejercen de guías morales de la población, que es adoctrinada en escuelas e iglesias a la más estricta sumisión y obediencia a través del miedo infundido por su Dios y a los constantes discursos que hablan de su deber devoto y de servicio a la iglesia. La caridad de esta institución, financiada por el estado, solo consiste en mantener y perpetuar la miseria. Su enorme influencia en la política española e internacional ha llegado a conseguir que la asignatura de religión sea computable con otro tipo de asignaturas a través de la LOMCE. Los casos de corrupción y escándalos sexuales (destacando la violación de niños) de esta institución se cuentan por miles a lo largo del globo terráqueo.

Hora de tomar las riendas de nuestro destino

Actualmente, mucha gente identifica la política como una actividad turbia y despreciable. Ese sentimiento de descrédito se traslada enseguida a los políticos, quienes ocupan los puestos más bajos en las encuestas que miden la estima social de los políticos y las instituciones del estado. Este distanciamiento de la persona de su responsabilidad económica y política en el puesto de trabajo, ha llevado a la profesionalización de la política y el sindicalismo. Así pues, la política es asunto de los políticos, como el sindicalismo es asunto de los sindicalistas, y solo a los políticos y a los sindicalistas les corresponde generalmente arreglar cuanto haga falta de los asuntos comunes, y por supuesto los particulares, porque, como resalta otro tópico que sigue justificando la profesionalización y elitización, para eso les pagamos. Así, nuestra única responsabilidad es contribuir con Hacienda y votar cuando nos digan, para que se sigan legitimando con la que debería ser nuestra responsabilidad. Por lo que todo lo que el asociacionismo ha conseguido se pierde a pasos agigantados, y por todo lo descrito anteriormente nuestra dependencia de ellos y del estado seguirá perpetuándose y expandiéndose.

Es por esto, que es nuestro deber como individuos políticos y sociales ser los precursores del asociacionismo autónomo en las aulas, en los puestos de trabajo, en las plazas, etc., Construyéndonos así como personas autónomas y únicas, fomentando la defensa y promoción de nuestros intereses de clase a través del anarcosindicalismo, construyendo una sociedad donde compartamos intereses económicos y sociales comunes con otros individuos, podremos plantearnos para qué nos sirven los obispos, los militares, los partidos políticos, los banqueros, los jueces podridos, los policías torturadores, o los sindicalistas. Nos podremos plantear para qué seguir dando de comer y mantener a toda esta panda de vagos, parásitos y vividores, y mantener las caducas estructuras de los estados a los que se agarran.

Es hora de señalar que esta farsa de sistema democrático y que el capitalismo no son más que sistemas que se han montado unos cuantos para perpetuar el poder, y acumular la riqueza por encima de las calaveras y los huesos de aquellos miles de trabajadores que asesinaron hace 77 años, sobre la sangre de todo trabajador asesinado en el puesto de trabajo, y sobre el sudor de los parados que se buscan la vida para subsistir y de los actuales trabajadores en activo.

Grupo Anarquista Tierra

Federación Anarquista Ibérica (FAI)

Internacional de Federaciones Anarquistas (IFA)

La LOMCE y la mentira de la democracia en los centros educativos (de antes y después) – 2ª parte

¿Autoridad pública?

Aunque en algunas Comunidades, como en Madrid con la “Ley de autoridad pública docente” aprobada en 2009, ya asemejaba a los docentes al estatus de autoridad pública (o sea, que en caso de juicio, la palabra del docente-policía tendría más peso que la de un alumno) la LOMCE supone su establecimiento a nivel estatal, con las correspondientes aplicaciones en cada marco concreto de cada Comunidad.

Este apartado de la LOMCE viene a intentar contentar a los sectores más rancios del profesorado y la administración, con los Sindicatos amarillos y corporativistas a la cabeza (ANPE), con la vieja reivindicación de proteger a los docentes de los malvados alumnos que pegan y maltratan a sus profesores. Por otro lado, de este modo, esta medida demagógica y populista, pretende distraer la atención de las cada vez más precarias condiciones de los recursos educativos. Lo importante no son los recortes, sino el morbo mediático de malvados estudiantes maltratadores. La “violencia en las aulas” se magnifica por intereses mediáticos y políticos y se confunde una cuestión estructural, es decir, una consecuencia de un brutal sistema que fomenta el autoritarismo (incluida la propia escuela) en muchas formas con una cuestión meramente coyuntural e inexplicable, a la que hay que responder con más mano dura. Esto sirve de excusa para reforzar el autoritarismo en el aprendizaje, convirtiendo aún más si cabe la labor del docente en una labor policial.

La Universidad, delegados de junta de facultad: más vota y calla.

Dentro de las muchas miserias en las que te puedes sumergir en la Universidad, y en una parcela más concreta, dentro del espectro del denominado “movimiento estudiantil”, el asqueroso acto de votar hace presencia de vez en cuando a lo largo de años como estudiantes universitarios.

Aunque pueden recibir distintos nombres, uno de los más característicos es de “Juntas de Facultad”. Aquí están representados los distintos sectores de la comunidad universitaria, estudiantes inclusive. Los asuntos a tratar son variados, como ciertos aspectos que tengan que ver con los presupuestos, distribución de distintos premios propios de la burocracia universitaria y sus saraos y a veces, especialmente en los últimos años a raíz de los distintos tasazos, han aprobado tibias resoluciones críticas. Cabe destacar también que se han dado situaciones donde se proponía sanciones a estudiantes por realizar actos de lucha contra las tasas, la presencia de empresas en la Universidad o mil razones más, a la vez que se aprobaba sacar algún comunicado crítico contra la devaluación de la Universidad Pública.

Normalmente, los diversos grupúsculos marxistas, intentan colocar a las caras visibles de la Organización dentro de estos órganos institucionales. En algunas ocasiones incluso, les hemos podido ver llamando al voto en asambleas de estudiantes que nada tenían que ver con la lucha institucional. Así las cosas, últimamente, parece que dentro de la lucha denominada lucha estudiantil valga todo.

Quizás ya va siendo hora de destapar la farsa que supone todo delegacionismo en terceros nuestra responsabilidad de luchar y considerar a aquellos que pretenden erigirse como representantes nuestros como enemigos y aspirantes a políticos. Por no repetirnos, los argumentos que como anarquistas tenemos para estar en contra de toda elección democrática ya los hemos expuesto antes al atacar el funcionamiento de los Consejos escolares.

Conclusiones finales

Que no nos vendan la moto. La capacidad de gestión de nuestro proceso educativo como estudiantes, o de gestión colectiva del acto de aprender es completamente NULO. La denominada democracia interna en los centros de estudio y las Universidades, supone la misma ficción que la democracia parlamentaria: un espejismo mediante el cual hacer creer que entregando nuestra voluntad a unos representantes nuestros tenemos reales opciones de elegir y controlar los aspectos que nos afecten en nuestra vida cotidiana. Antes y después de la LOMCE, todo forma parte de la misma y asquerosa mentira.

Como anarquistas, independientemente de la forma de lucha por la que optemos dentro de la enseñanza (organizaciones estudiantiles libertarias, asambleas libertarias, grupos de afinidad informales o formales, anarcosindicalismo, colectivos, Federaciones…etc) tenemos que recuperar el boicot activo y consciente de toda forma de representatividad y delegación en nuestras luchas como forma de materializar el conflicto contra el principio de autoridad en nuestra vida cotidiana. Hemos de hacer valer la acción directa, que busca la implicación de los propios afectados en sus conflictos sin delegar en nadie ni en ninguna institución, entre nosotros como anarquistas y entre el resto de estudiantes y personal laboral de la enseñanza. Y de paso, desenmascarar a los muchos aspirantes a políticos que rondan por las Universidades… Apelea a tu dirigente estudiantil antes de que lleve guardaspaldas rezaba un viejo eslogan.

Hay que oponerse a la LOMCE, por la vuelta de tuerca que supone a un nivel general, pero no podemos olvidar que con más fuerzas debemos profundizar en la crítica radical y sin tapujos al sistema de enseñanza y al sistema en el que se encuadra; a sus valores autoritarios; a la mercantilización del saber y en resumidas cuentas: a construir formas de aprendizaje que cuestionen el estado de las cosas, que tenga como objetivo hacer seres humanos libres, conscientes y solidarios.

Por la anarquía.

Notas finales: Si se quiere profundizar en una crítica a la Universidad como institución, recomendamos la lectura del texto “Sobre la miseria en la vida estudiantil” de la Internacional Situacista y la publicación “La Miseria” que se puede encontrar en www.la-miseria.blogspot.com. Con respecto a la crítica general al sistema de enseñanza burgués, hay muchos textos libertarios que pueden servir de buena base, recopilados de diversas formas donde además se tratan diversas alternativas libertarias a la escuela tradicional. Una crítica que va más allá y que cuestiona los propios pilares de la escuela misma, se puede encontrar en Ivan Ilich y más contemporáneo en Pedro García Olivo. Con respecto a la luchas pasadas del Movimiento Estudiantil (con especial relevancia la lucha en la educación secundaria) es muy interesante la lectura del libro “Estudiantes, antiestudiantes, policía, prensa y poder”.

Orsini

La preponderancia del todo.

Para escribir esta pequeña reflexión parto simplemente de la siguiente cuestión: ¿Qué es la sociedad? Y antes de empezar, me gustaría remarcar cuánto me entristece la ligereza con la cual se habla de «sociedad» o de «humanidad» en términos tan generales hoy en día. Creo que estos conceptos son inabarcables en su totalidad, demasiado complejos y heterogéneos para nuestro limitado conocimiento y nuestro eterno desconocimiento. Aquí solamente pretendo esbozar y matizar algunos prejuicios acerca de ella e interpretar la consecuencias de dichos prejuicios.

¿Qué es, pues, una sociedad? Se suele afirmar de forma cotidiana que una sociedad es simple y llanamente el resultado de un conjunto de individuos. Creo ver aquí el primer error. Si una sociedad fuese solamente la suma de individuos sin relación alguna entre ellos, no sería sociedad en ningún caso. Los individuos son necesarios para la creación de una sociedad, naturalmente; son necesarios pero no suficientes. También interviene, de forma igualmente necesaria, las relaciones sociales que entre ellos se forman. Estas pueden no verse, no percibirse, pero forman la estructura misma de cualquier tipo de sociedad.

Como consecuencia, o al menos, como influencia de esta primera mala interpretación, surge en el camino otra. Es el error de confundir la sociedad con la asociación, que es aproximadamente lo contrario de aquélla. Una sociedad no se construye por acuerdo de voluntades. Al contrario; todo acuerdo de voluntades presupone la existencia de una sociedad, de gentes que conviven, y el acuerdo no puede consistir sino en precisar una u otra forma de esa convivencia, de esa sociedad preexistente. La idea de sociedad como reunión contractual, y por lo tanto, jurídica, es el más insensato ensayo que se ha hecho de poner la carreta delante de los bueyes, por así decirlo. Porque el Derecho es, si se me perdona, la secreción, la separación espontanea de la sociedad, y no puede ser otra cosa. Querer que el Derecho rija las relaciones sociales entre seres que previamente no viven en efectiva sociedad, me parece tener una idea bastante confusa de lo que es la organización social.

Es como intentar hacer encajar por la fuerza piezas de por sí dispares. Muchos pensadores y eruditos han estudiado, escrito y especulado sobre esto, y para ellos es una cuestión muy difícil en la que tú, el individuo, te sientes totalmente perdido en sus filosofías, y ellos han llegado a la conclusión de que tú no cuentas en absoluto. Lo que es importante, dicen ellos, no eres tú, sino «el todo«, toda la gente junta. Este «todo» lo denominan ellos «sociedad», o «el Estado», y los pícaros han decidido actualmente que no importa si tú, el individuo, eres miserable, mientras que la «sociedad» esté en orden.

De alguna u otra manera olvidan explicar cómo puede estar en orden la «sociedad», o «el todo», si los miembros singulares de ella son desgraciados. Esto es todavía más claro cuando se habla del Estado propiamente dicho. Éste es el sacrificio de la libertad y de los intereses de cada uno, tanto de los individuos como de las unidades colectivas más pequeñas, como las provincias y las asociaciones,  a la libertad de el todo, de todo el mundo, a la prosperidad del gran conjunto. Pero este «todo el mundo», ese gran conjunto, ¿qué es, sino? Es la aglomeración de todos los individuos y de todas las colectividades humanas más restringidas que lo componen.

Pero en el preciso momento en que los individuos y las localidades se componen y se coordinan con «el todo», ¿qué ocurre con los intereses  individuales y locales? Deben de ser sacrificados; no queda otra. Y el todo que supuestamente les representa, ¿qué es? No es el conjunto viviente, que deja respirar a cada uno a sus anchas y se vuelve más fecundo cuando más se desarrollan en su seno la libertad y la prosperidad; es al contrario, la inmolación perpetua tanto de cada individuo como de cada asociación local, es la completa negación de la vida y del derecho de todas las partes que componen ese «todo el mundo», por el llamado bien de todo el mundo. Es el Estado sobre el cual se anula la sociedad e individualidad natural.

La contradicción existe y ha existido de todas formas, porque sin la independencia personal se anula el individuo y sin la asociación de individuos la vida es imposible. La asociación lleva consigo un acto deliberado de voluntad libre; cualquier otra cosa es subordinación, en ningún caso asociación. Por lo tanto, el pacto entre seres iguales y libres resuelve la contradicción y asegura la independencia personal y realiza la solidaridad.

Cualquier otro tipo de sociedad que se ampare en el Estado y en el todo (incluyendo al socialismo gubernamental) podrá hablar de libertad, pero esta estará de tal modo condicionada que sería mejor hablar de subordinación forzosa a la soberanía de la sociedad y «del todo». En este punto, quien aprecie su libertad individual tendrá que inclinarse de forma necesaria al anarquismo.

Fuera de él toda promesa de verdadera liberación es un engaño, una falaz mentira.

Radix

Crecimiento de la ultra-derecha en el Estado español

La extrema derecha vuelve a primer plano en Europa aunando populismo y crisis, pero con distintas variantes. De un lado los partidos de la ultra-derecha, populistas y racistas que aparecen como opciones de poder, con parlamentarios en la mitad de los países de la UE y con gobiernos en Bulgaria y Letonia. Es el caso del Frente Nacional francés renacido con Marine Le Pen, Interés Flamenco de Bélgica, el Partido Popular danés, el Partido de la Libertad holandés o el austríaco que, con el mismo nombre, acaba de quedar en segundo lugar en las recientes elecciones. También del Partido del Progreso noruego -en el que había militado Anders Breivik, autor de la masacre de la isla de Utoya- que acaba de entrar en el gobierno.

Del otro, los partidos neo-nazis, con grupos de choque, como Alba Dorada que en estos días llenaban los periódicos por el asesinato de un militante de izquierdas, o los paramilitares de la Guardia Húngara.

En el Estado español, a las argumentaciones estándar propias del fascismo se les suma el tema de la unidad de la patria, así como las características del Estado de la Transición y las del PP: ¿hacia donde vamos y qué hacer?

El fascismo aquí: anida en el Estado, se desarrolla en sus políticas y se organiza sobre todo en el PP

Siempre hemos denunciando al régimen actual, como continuador del franquismo, con el que nunca rompió. Ha sido este régimen quien, con la cobertura «democrática» de la Constitución del 78, ha mantenido el aparato de estado del franquismo, y especialmente ejército y policía, para reafirmar la «unidad de España», negando el derecho a autodeterminación de los pueblos y conservando la dependencia de la Santa Sede alrededor La violencia institucional durante la Transición se cobró 188 víctimas: unos durante la represión en el 76% de las manifestaciones, otros en asesinatos en comisaría, o a manos de grupos anti-terroristas, o de grupos de ultra-derecha «incontrolados».

Entre estos últimos, unos actuaban directamente junto a la policía en la represión –como los Guerrilleros de Cristo Rey en diversas ocasiones-; otros, como los que asesinaron a nuestra compañera Yolanda, o a los abogados de Atocha, eran de Fuerza Nueva, y en connivencia con las fuerzas del Estado y la justicia, o no cumplieron condena o esta fue simbólica, cuando no siguieron trabajando para el Estado, como en el caso del asesino de Yolanda, Hellín. Pero no acabaron los asesinatos impunes de la ultra-derecha en la Transición, sino que aún en 1993, caía Guillem Agulló a manos de un militante de Alianza Nacional.

Han sido las leyes propugnadas por este Estado, que más allá de la Ley de Memoria Histórica, hecha para salir del paso y que ha muerto de inanición, han permitido dejar intactos símbolos franquistas como el monolito del Valle de los Caídos, símbolo que incluso el Consejo Europeo recomienda eliminar. Es el mismo Estado el que ha impulsado el rechazo a las menores iniciativas nacionalistas, sean plan Ibarreche o Estatut de Catalunya, o decretado leyes como la de extranjería que han golpeado sistemáticamente a los y las trabajadoras inmigrantes, generando xenofobia a la par que iba fragmentando a la clase obrera.

Ha sido el PP que, continuador de Alianza Popular, recompuso políticamente el franquismo a partir de los 7 partidos organizados por 7 ex-ministros (los siete magníficos) y encabezados por el vicepresidente de Franco, Fraga. Cosa que todavía hoy prevalece como demuestran hechos recientes. Así en agosto, cargos y miembros de Nuevas Generaciones (Juventudes del PP) valencianos y de Castilla La Mancha, posaban en público con banderas del ludos fascistas. Una actitud «juvenil » afirmó el PP.

Más granadita es sin embargo, la alcaldesa popular de Quijorna (Madrid), Mercedes García, quién autorizó una feria en una escuela pública en la que se vendían banderas nazis y franquistas y al día siguiente presidía un homenaje a los caídos «Por Dios y por España». No ha dimitido y no se sabe que haya sido sancionada por el PP. Tampoco lo ha hecho Senén Pousa, alcalde popular de Beade (Ourense), que se declara «franquista» y tiene un altar dedicado al dictador en su despacho… O la presencia de miembros del gobierno en la macrobeatificación masiva, en Tarragona el 12/10/13, de 522 religiosos profranquistas muertos durante la guerra.

De todo esto podemos deducir la existencias de unas raíces fascistas todavía activas como afirma Martín Pallín, magistrado emérito del Tribunal Supremo, que considera que existe una masa sociológica franquista, que sitúa en «más de un 10%» de los votantes del PP (El País, 5/10/13)

Se desprenden y radicalizan alas del PP

Este Estado y estas políticas, facilitan que en una situación de crisis, y con una mayoría absoluta, el PP recrudezca sus rasgos más fascistoides, como en la LOMCE, la ley del aborto, la reforma del código penal… Pero esas acciones, que tensan la situación social, facilitan la expresión o la ruptura de alas de esos votantes del PP.

Y se reproduce el proceso europeo. El equivalente a los de ultraderecha populistas, serían aquí partidos que pueden poner distancia de los recortes de los gobiernos de turno, y que toman como bandera la unidad nacional –uno de los leiv motiv del franquismo-: los lerrouxistas de UPyD o de Ciutadan’s. Y ello aún cuando el PP les deja poco espacio y pueden coincidir, como en no votar la condena del franquismo hace unos días en el Parlament de Catalunya, o en la convocatoria de «Som Catalunya, somos España» de Barcelona del 12 O. Antes de ellos otra organización, apoyándose en el racismo más visceral, se había aupado a muchas concejalías catalanas: se trataba de Plataforma por Catalunya mucho más cercana a los grupos nazi-fascistas pues han protagonizado algunas agresiones, dando así el salto hacia la violencia explícita.

También se fortalecen alas aún más radicalizadas y de choque, nazi-fascistas, como Falange Española, Alianza Nacional, Democracia Nacional y España 2000. No es que antes no existieran, como demuestran inmigrantes y jóvenes asesinados –como Carlos a manos de un soldado del Ejército de Tierra miembro de Democracia Nacional-, o la existencia de la librería nazi-fascista Europa en Barcelona. Pero el asalto a la librería Blanquerna en Madrid, el pasado 11, o la organización de autocares con militantes fascistas de todo el Estado, para concentrase el 12 O en Barcelona –que sólo reunió unos 300-, les dan protagonismo. Y marcan la profundización del giro que también se agudiza en estos grupos, de poner en primer plano la defensa a ultranza del tema nacional. Su mejor expresión, fue la participación en la convocatoria de PP y C’s, de Plataforma por Catalunya, del neonazi Casal Tramuntana, Falange Española y de las JONS y España 2000, amalgamados todos en la defensa de la unidad de España.

Una política frente al fascismo

Pero el fascismo es algo más que racismo y centralismo. Es esencialmente la opción del capital financiero cuando precisa aplastar a la clase obrera y a sus organizaciones con métodos de guerra civil. Por eso, cuanto más se profundiza la crisis, y menos alternativas sólidas aparecen de la izquierda que ofrezcan salidas a la miseria, más peligro hay de que crezcan las opciones desesperadas que giran a la derecha, o de que sectores de pequeña burguesía pidan salidas de orden.

Esa es la base social del fascismo y aún no se ha desarrollado en el Estado español. Pero, como marca el avance de Alba Dorada en Grecia, a nuestro alrededor están dadas todas las condiciones, con la diferencia de que aquí, como históricamente ha ocurrido, la bandera inicial de su resurgir es la unidad de España.

Esto nos obliga a tener una política frente a su ascenso. No se trata de centrarnos en conseguir que se prohíban o ilegalicen las bandas fascistas, por más que podamos denunciar la doble vara de medir cuando se prohíben partidos de la izquierda abertzale y no se hace nada con las bandas fascistas. Pero poner el eje ahí es alentar la falsa expectativa de que será el Estado quien nos defenderá del fascismo – cosa que es imposible por sus propias características- y anestesia para enfrentarlo directamente. Tampoco se trata de «unir a los demócratas » contra el fascismo, borrando la frontera de clase, puesto que la burguesía, aún la más aparentemente demócrata, ha demostrado desde el mismo aparato de Estado de qué lado está. Y no sólo recientemente –Ley de Partidos por ejemplo-, sino en su historia posicionados junto a Primo de Rivera o Franco.

Que los hay honestos, sí, pero no es el frente con sus organizaciones –que son de clase- el que combatirá al fascismo, sino que hacerlo debilita el frente obrero que sí debiera existir para derrotarlo. Porque en primer lugar se trata de impulsar una política con salidas realistas a la crisis y especialmente para los y las trabajadoras que sufren la miseria del sistema, a la vez que se defiende el derecho democrático de la autodeterminación de los pueblos. Y difícilmente ofreceremos salidas convincentes de la mano de quienes con, mejores o peores palabras, tienen los intereses opuestos.

Por lo tanto se trata todavía hoy y aquí –en Grecia ya se pasó a otra fase- de fortalecer los debates y las resoluciones en las organizaciones del movimiento obrero, juvenil y popular, porque /tenemos que prepararnos para resistir los ataques fascistas que serán violentos y deberán encontrarnos preparados para defendernos. Porque al fascismo no se le discute, se le destruye, y eso pasa en primer lugar por arrebatarle hoy, su posible base social.

28 de octubre de 2013

Luis Carlos Gómez Pintado “Luca”
Militante de Lucha Internacionalista

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Acoso en las calles

     La manada de machirulos se acerca a su presa, y el macho alfa le grita: «eh, tú, ¿te parecemos atractivos?», cuando obtienen por respuesta un contundente «NO», su herido orgullo, tan apreciado por ellos, junto a su seguridad como manada, frente a la pequeña e indefensa presa, les hace fuertes para perseguirla por la calle llamándola cosas tales como «puta» o «bollera».

  Aún no he conseguido conocer a alguna mujer que no haya tenido que sufrir en sus carnes el acoso sexual callejero por parte de algún machirulo ansioso por demostrar su superioridad. Obviamente tampoco conozco a ninguna mujer que no haya sentido miedo al ir sola (o incluso acompañada de otra mujer) por la calle. Ni hablemos ya de las noches, ese espacio del día que casi parece haber sido inventado por los machirulos para hacer lo que les venga en gana con nosotras, desde el piropo que podría parecer más inocente, pasando por los más violentos, hasta llegar a la agresión física.

  ¿Qué alternativas hay a esta situación?¿Acaso lo único que podemos hacer es sentir miedo, pasar por calles iluminadas y girar la cabeza para ver si alguien viene por detrás para aprovechar nuestra distracción? Me niego a pensar que no tenemos elección, que nosotras no tenemos capacidad de decidir qué vamos a hacer en contra de este acoso, como si fuera algo caído del cielo, imposición del destino. Me niego a la resignación que tenemos que sufrir, esperando que ellos decidan no acosarnos, y temiendo que lo hagan.

  En la lucha contra el acoso, hay dos prácticas que considero fundamentales: la educación para el consentimiento y la autodefensa.

  La educación para el consentimiento (o cómo enseñar a tu hijo/primo/amigo/hombre que no hay justificación posible para la agresión) es algo que podemos practicar todos los días, sin necesidad de programar unas jornadas feministas ni de leer algún libro sobre ello (cosas que desde luego os animo a realizar también), sino que un buen debate con nuestros conocidos puede ayudar a crear conciencias. Enseñar a nuestros amigos qué es el acoso callejero, y a luchar contra él; enseñarles a respetar un NO. Enseñar a la gente que: «ibas muy borracha», «a veces te comportas como una fresca» o el clásico: «llevas una falda muy corta» no autorizan a nadie a tocarnos, y el único culpable de la agresión es el agresor.

  Pero la educación para el consentimiento también tiene que ayudar a las mujeres, a las pequeñas y a las grandes, a darse cuenta de que son personas, que no son el objeto ni la acompañante de nadie, que tienen valor por sí mismas. Enseñarnos que nuestra su opinión es tan lícita como la de ellos, a decir NO cuando es NO, hacernos ver que ser mujer no significa ser sumisa… En definitiva, solo nosotras tenemos la clave para empezar a empoderarnos de nuestros cuerpos, de nuestra sexualidad y de nuestra vida.

  Con respecto a la autodefensa, ojalá pudiera dar por hecho que se trata de una práctica opcional y que no es necesaria, pero creo que somos muchas las que nos ponemos las llaves entre los dedos cuando volvemos a casa por el miedo a la agresión. Aprender autodefensa, aprovechar nuestro cuerpo como una herramienta para hacernos valer y resistir las agresiones es una práctica casi obligatoria para todas nosotras.

Y como forma masiva de autodefensa, necesitamos crear redes entre mujeres, para dialogar y debatir, generar lazos y desarrollar estrategias conjuntas, pero sobre todo, para actuar como una sola ante cualquier agresión.

Seamos la mayor manada que hayan visto nunca, porque si nos tocan a una, nos tocan a todas.

Assata Shakur

 

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