[Reseña de cine] ‘Roma’

Roma es una película mexicana dramática de 2018 dirigida, escrita, cofotografiada y coproducida por el cineasta mexicano Alfonso Cuarón. Las protagonistas de la película son Yalitza Aparicio, Nancy García García, Marina de Tavira, Marco Graf, Daniela Demesa y Enoc Leaño. Ambientada a principios de la década de 1970, la película es una versión semibiográfica de la infancia del propio Cuarón en la colonia Roma de la Ciudad de México, y narra la vida de una familia de clase media y su trabajadora doméstica.

La película tuvo su estreno en el Festival Internacional de Cine de Venecia el 30 de agosto del 2018, donde ganó el León de Oro. Se estrenó en varias salas de cine y casas de cultura durante pocos días, y luego en streaming en Netflix, el 14 de diciembre del 2018. Fue seleccionada para representar a México en la categoría de Mejor película de habla no inglesa, en la edición 91 de los Premios Óscar. En los Globos de Oro obtuvo galardones a Mejor película extranjera y Mejor director.

Sinopsis: Cleo es la joven sirvienta de una familia que vive en la Colonia Roma, barrio de clase media-alta de Ciudad de México. En esta carta de amor a las mujeres que lo criaron, Cuarón se inspira en su propia infancia para pintar un retrato realista y emotivo de los conflictos domésticos y las jerarquías sociales durante la agitación política de la década de los 70.

La película ha recibido críticas especializadas excelentes, con una aprobación muy notable y destacando sobre todo el arte visual que expresa, contando la historia desde el poderío fotográfico blanco y negro, y planos narrativos que tienen vida propia. Con un lenguaje visual inmejorable crea una obra cinematográfica que condensa una gran cantidad de sensaciones y sentimientos, encontrándonos ante momentos dramáticos con la percepción de que estamos presenciándolo en directo, dotándola de una evocación hiperrealista. La película se construye en torno a su protagonista, la joven Cleo, sobre la que se pueden ver reflejadas las injusticias de antes, ahora y siempre por ser mujer trabajadora y por su condición de indígena mixteca. Desde lo más político de las opresiones íntimas y cotidianas, enmarca el contexto social en un México convulso en los años 70, poco tiempo después de la criminal matanza de estudiantes en Tlatelolco que dejó una huella social imborrable y que determinó la irrupción de guerrillas urbanas que se autodefendían de las agresiones de grupos parapoliciales.

Esta película tiene asegurada su distribución comercial, y relevantes premios internacionales que paulatinamente está recibiendo y seguramente recibirá en este año en los futuros festivales cinematográficos que están por celebrarse. Pero más allá de los circuitos cinematográficos más mediáticos, su potencial social es inmenso, y esa es la parte más interesante que atesora su visionado y difusión. No olvidemos que incluso ha sido proyectada en el Festival de Cine Puy ta Cuxlejaltic o «caracol de nuestra vida», en el Caracol de Oventic, en la zona zapatista del estado de Chiapas.

La nostalgia en el relato narrativo es una constante, así como la rabia contra las discriminaciones, que muestra descarnadas pero huyendo de la espiral de violencia morbosa continuada. La violencia es mucho más simbólica, mucho más cotidiana, muchísimo más cercana a la pequeña escala humana, y por lo tanto más identificable en códigos sociales sencillos. Nos acerca a la atmósfera ambiental de una Ciudad de México que late como un gran corazón; se pueden escuchar a los vendedores ambulantes, la música en las calles, el ruido del tráfico de autos, los sonidos en las salas de cine etc. Las escenas que sacuden y noquean emocionalmente son un sismo desde abajo y a la izquierda como dirían los pueblos originarios, puro arte visual con contenido político y social.

[Reseña] Sorry to bother you

Sorry to bother you es una comedia norteamericana obra del director Boots Riley. Se presentó el 20 de enero de 2018 en el festival de Sundance y se estrenó el 6 de julio en Estados Unidos recibiendo muy buenas críticas desde el principio.

Sinopsis: Cassius «Cash» Green es un joven afroamericano sin dinero que consigue un trabajo como vendedor telefónico. Con los consejos de otro veterano vendedor pronto empezará a despuntar. Es entonces cuando los trabajadores deciden crear un sindicato para combatir las malas condiciones laborales con una huelga. Cassius será ascendido dejando a sus amigos contra la empresa convirtiéndose así en un esquirol. Pronto empezará a plantearse si moralmente vale la pena todo el dinero ganado.

La película está ambientada en una distópica parodia del tardo-capitalismo en el que vivimos, con empresas que prometen una vida sin preocupaciones a cambio de un contrato de trabajo temporal de por vida para que ellos les manden a las empresas que contraten sus servicios, satirizando así sobre el papel de las ETTs en Estados Unidos. La película también toca el tema del racismo, ya que hasta que Cassius no empieza a usar su voz de blanco siempre le cuelgan enseguida pero cuando la usa las ventas empiezan porque esa voz transmite más seguridad y confianza a los potenciales compradores que la de un negro. Con esta habilidad y su carisma empieza a destacar en número de ventas sobre sus compañeros. Por eso en lugar de despedirlo por sumarse a la huelga lo ascienden a la categoría de Vendedor en Potencia, donde se dedica a vender mano de obra esclava y armas por teléfono.

Aquí aparece el plateamiento moral que es el tema principal de todo el film: ¿Se puede comprar la moral? Y si se puede, por cuanto? Cassius va aceptando cada vez propuestas más amorales por más dinero hasta que llega a un límite. En el ámbito moral también retrata una sociedad productivista moralmente enferma que interpone cualquier cosa ante el dinero y alaba al que lo hace. Una sociedad en la que  Cassius se tiene que humillar en público para poder destapar cómo la empresa que vende mano de obra esclava en forma de ETT de por vida está cruzando humanos con caballos para que rindan más y sean más obedientes, y en lugar de ser cerrada y juzgar a todos sus directivos es premiada con una gran subida en bolsa.

Es un soplo de aire fresco una película americana como esta, ya que va a contracorriente de la mayoría que ensalzan el individualismo, el patriotismo y los valores de la burguesía. A nivel militante no podemos decir que sea una película anticapitalista porque claramente no luchan por acabar con el capitalismo. Si que luchan por sus derechos como un son salario digno y el derecho a descansar, dando así una lección sobre sindicalismo. Si hay una moraleja en esta película es que la unidad de la clase trabajadora contra el Estado y el capital son la única vía.

 

 

 

 

Canibalismo e imperialismo: Ravenous

En 1846, EEUU era aún un país a medio industrializar, por detrás de Francia o Bélgica y muy por detrás del Reino Unido. Su superficie era bastante más reducida que la actual, incluidos los territorios no organizados, y la gran migración (irlandesa, escasamente) apenas comenzaba. El país tenía unos veinte millones de habitantes y, salvo por grandes centros como Nueva York o Boston, parecía aún esa imagen que tenemos de la época colonial: una gran masa de pequeños propietarios rurales protestantes.
Ya antes el presidente Monroe había lanzado esa consigna, que sería conocida como «doctrina Monroe», según la cual todo el continente americano había de ser para los american (entiéndase «estadounidenses»). Ese espíritu daría lugar, en 1835-1836, al apoyo estadounidense a la guerra de independencia de Texas, entonces un estado mexicano reacio a abolir la esclavitud y abundante en colonos venidos del norte y, en un segundo momento, a su incorporación a los EEUU (1846), que las autoridades mexicanas consideraron un agravamiento de la agresión, lo que llevó a la guerra de dos años que supondría la pura y simple anexión del norte de México y su propia incorporación como Estados cuya identidad estadounidense hoy día nos parece obvia: Utah, Arizona, Nuevo México, Nevada, Colorado y California.

En esa primera expansión imperial empieza esta película, en 1847. John Boyd es un soldado obediente, pero incapaz de hacer carrera en el ejército o ser considerado un héroe. Le falta la brutalidad propia del oficio y ni siquiera tiene más ambición en su carrera militar que ganarse un jornal.
Por eso, aunque tenga la satisfacción de haber sobrevivido a una batalla y haber conseguido después una victoria para los suyos, lo cierto es que sobrevivió haciéndose el muerto y fue sólo tras ser arrastrado a la base enemiga como otro de los cadáveres y recibir en la boca la sangre de un compañero muerto, cuando se lanzó a su gesta bélica.
En medio de una banda sonora extraña compuesta por Michael Nyman y Damon Albarn, Ravenous nos muestra a esta especie de héroe cobarde, el capitán Boyd, enviado a un fuerte de las montañas californianas donde se encuentra rodeado de extraños personajes. Vemos el contraste entre Boyd y la sospecha de que otro personaje quizá también se haya alimentado de sus semejantes y, en un desarrollo de la trama que no queremos destripar al lector, conocemos la leyenda iroquesa del wendigo y lo mucho que nos dice del papel de EEUU en el mundo e incluso del capitalismo en sí mismo. Esto último es más nuestra interpretación, pero el carácter caníbal del imperialismo es muy explícito pese a tratarse de una producción de Hollywood con actores tan conocidos como Guy Pearce o Robert Carlyle. Algo que no es menos importante es que, si desde Hannah Arendt se habla de la «banalidad del mal», en esta película se muestra la banalidad del bien. El mal permite actuar con menos límites o sin ninguno, la preocupación por el bien, la ética, carece de ese atractivo y puede parecernos castrante, ser una fuente de limitaciones y sentimientos de culpa. Sin embargo, nos permite ser humanas y no monstruos.

Entre los anaqueles de la idea libertaria. Crónica de la XVI edición del Encuentro del Libro Anarquista de Madrid.

Durante el pasado puente de diciembre, entre el jueves 6 y el domingo 9, tuvo lugar la XVI edición del Encuentro del Libro Anarquista en Madrid, que estuvo ubicado en el espacio anteriormente conocido como CSO La 13-14, actualmente renombrado como Ateneo Libertario de Vallekas.

Ya son dieciséis las ediciones que ha logrado mantener continuidad este evento anual, y que se ha posicionado como referente y punto de confluencia del movimiento libertario, no solo madrileño, sino de todo el Estado español. Actividades variadas como rutas históricas, charlas-debate colectivas, comidas y cenas autogestionarias, editoriales, librerías y distris mostrando sus materiales, entrevistas radiofónicas, carteo a presos/as… nutren de dinámicas socio-políticas a cuatro días intensos de encuentros entre compañeras/os y discusión del pensamiento libertario. El intercambio de experiencias y la comunicación desarrollado en un ambiente donde se apuesta por entender la realidad de una manera alternativa y desde la práctica de la desobediencia.

Como integrante del movimiento libertario estuve allí esos días para hacer un seguimiento del evento, y traeros esta crónica que pueda acercaros mejor el contenido de las actividades que se desarrollaron en esta edición. Como punto previo, que me parece relevante y necesario comentar, es el hecho de que el Encuentro del Libro Anarquista se celebró bajo el posicionamiento de varios colectivos y la caída de varias charlas a última hora, debido a la gestión de actitudes y agresiones sexistas en el pasado por el entorno de la asamblea del espacio donde se celebraba. Este posicionamiento colectivo es un toque  de atención al movimiento libertario en su conjunto que nos hace replantear la revisión de los espacios en los que tratamos estas cuestiones, y la necesidad de reflexionar sobre las actitudes a la hora de trabajar con las herramientas que desarrollamos, o que obviamos, en el momento de llevar a la práctica nuestros principios políticos. Esta mención previa no pretende más que señalar una realidad bajo la cual se desarrolló el evento, y colaborar con la visibilización de un posicionamiento que tuvo unas consecuencias tanto colectivas como políticas.

Ruta histórica por el frente de Villaverde en la Guerra Civil española.

La mañana del jueves 6 de diciembre se abrían las jornadas con una ruta histórica a cargo de los compañeros de ‘Contrahistoria’, actividad que ya viene siendo habitual cada año para iniciar el Encuentro del Libro Anarquista. Poco importaba madrugar en un día festivo para estar puntuales a las 10h en la estación de renfe de Villaverde Bajo. Más de un centenar de personas caminamos durante varias horas en una ruta que si bien comenzó siendo urbana pisando asfalto, continuó discurriendo por los caminos del Parque Lineal.

Entre autopistas y vías ferroviarias, comprobamos que han quedado amenazadas por el avance imparable de la ciudad las huellas de la Guerra Civil española en los combates de noviembre de 1936, cuando las columnas fascistas atacaron Madrid, y la conformación de las líneas defensivas en el entorno del río Manzanares. También descubrimos algunos vestigios arqueológicos, como un antiguo poblado carpetano, arrinconado y olvidado en las afueras de una urbe que invisibiliza la historia.

Charlas-debate sobre temáticas de discusión actual.

El ciclo de charlas en este Encuentro del Libro Anarquista se inició el viernes 7 a primera hora de la tarde con un visión antiautoritaria de la novela romántica del siglo XIX a partir de la obra ‘Frankenstein’ de Mary Shelley, relacionando la leyenda popular con los cuentos de terror y su potencial idealista. Esta obra recoge una tradición de experimentación científica superando los límites represivos de las religiones, e inicia además el imaginario romántico de criaturas no normativas en una sociedad que les rechaza. Esa misma tarde se desarrolló la charla que, probablemente, derivó en uno de los debates más interesantes del fin de semana: las fisuras en el anarquismo, o los fallos en la gestión de la salud mental de los/as compañeros/as; una visión bien documentada desde la antipsiquiatria y que nos dejó una lectura recomendada ‘Saldremos de esta’, obra de Javier Erro.

El sábado por la mañana se presentaron algunos proyectos de economías sociales que ponen en marcha prácticas libertarias en su modo de hacer. La economía es un espacio del que huye habitualmente el movimiento libertario, pero es importante hacer florecer medios laborales que estén impregnados de valores libertarios; se recomienda la lectura de ‘Economía anarquista, una visión global’ de la editorial La Neurosis o Las Barricadas. A la hora del café pudimos escuchar a algunas/os compañeras/os de Grecia que nos trajeron una perspectiva sobre la resistencia a las políticas anti-inmigratorias y la militarización de las sociedades. Aprendimos, por ejemplo, que en Grecia el servicio militar es obligatorio, y si te declaras insumiso, cada vez que te llamen a filas y no acudas, te ponen una multa de 6 mil euros, que es acumulable indefinidamente cuantas veces quieran requerir tu presencia en el ejército.

El domingo a media mañana nos fuimos despertando al ritmo de la charla ‘Aplicando la anarquía’ que describió las propuestas anarquistas clásicas acercándolas a nuestro presente social, generando una autocrítica hacia nuestras organizaciones en el debate que dio lugar, para concluir en la necesidad de aplicar los principios libertarios en las pequeñas brechas cotidianas. Tras la comida pudimos charlar con compañeras de dos experiencias de okupación del entorno rural, el pueblo de Fraguas en la sierra norte de Guadalajara, y que lleva okupado desde 2013, pesando actualmente sobre ellas/os un futuro desalojo, multas escandalosas y penas de cárcel por rehabilitar un pueblo forzado a ser abandonado durante el Franquismo. Un caso similar es el de Sieso de Jaca, en el Pirineo aragonés, donde unas veinticinco adultas y nueve peques viven en comunidad, desde hace 13 años. Se dan la mano en estas necesidades comunitarias los saberes extintos o casi perdidos con las utopías que miran al futuro, el debate en torno a la convivencia en estos espacios rurales y una crítica a la masculinización de lo rural estuvo presente en todo momento.

Por otro lado, y como viene siendo habitual en las últimas ediciones, durante el desarrollo del Encuentro la emisora Radio Onda Expansiva, realizó entrevistas a diferentes colectivos, editoriales, distribuidoras, librerías e individualidades que participaron en esta edición. Además, se encargarán de subir los audios de las charlas para que estén disponibles en el apartado de la web dedicado a la cobertura radiofónica del Encuentro.

Editoriales, distris y carteo a presos/as.

Obviamente que uno de los puntos de mayor interés de este Encuentro del Libro Anarquista radica en las editoriales y distribuidoras que vienen de muchas partes del Estado español, e incluso alguna internacional. A continuación mencionaré algunas de las que más me llamaron la atención, con quienes pude charlar y comentar cuáles eran las obras que más estaban vendiendo en este Encuentro.

Comienzo con Ediciones Marginales, que fundamentalmente editan panfletos o fanzines de contenido primitivista y antitecnológico, recientemente han editado un nuevo texto que están presentando titulado: ‘La Revolución en la sociedad posmoderna’.

La editorial La Neurosis o Las Barricadas expuso en el evento una selección de las tres ramas de publicaciones que tienen: fanzines,colección general de libros de temáticas políticas y sociales, y su colección de libros elementales, o pequeñas compilaciones de textos clásicos sobre el anarquismo.

La editorial Ediciones Inestables nos visitó desde México D.F. dejándonos algunos de sus ejemplares sobre pensamiento crítico, arte social, y feminismo, principalmente una compilación de textos de Yayo Herrero, o algunos clásicos de Emma Goldman. Rojava Azadi nos presentó un año más las colecciones de libros relacionadas con el Kurdistán y el confederalismo democrático que la comunidad de Rojava está llevando a la práctica en una revolución social, ecológica y de mujeres que está teniendo un importante peso en Oriente Medio.

Libremanuals es una pequeña distribuidora que nos acerca cuestiones informáticas al movimiento anarquista, pretende vincular el software libre al mundo libertario. Y en relación a este punto, también destacó la presencia de la distribuidora Anarquismo en PDF, una biblioteca de todo el movimiento libertario en internet, y que también distribuyen en papel.

Por supuesto, no podrían faltar en este Encuentro dos editoriales clásicas del anarquismo, una de ellas es la Fundación Anselmo Lorenzo, y la otra la Fundación Salvador Seguí. Los interesantes libros de la memoria del anarcosindicalismo y el movimiento libertario en el Estado español son un buen tesoro para encontrar las raíces comunitarias en nuestros territorios. Comprobar quiénes nos han precedido en la lucha siempre nos aporta una perspectiva irrenunciable.

El Grupo Surrealista de Madrid, un año más acompañó a este Encuentro para traernos propuestas ligadas al situacionismo y el surrealismo como vía para imaginar otras revoluciones posibles. En concreto tuvo bastante seguimiento un libro que han editado recientemente titulado ‘Pensar, experimentar exterioridad’, volumen colectivo que recoge las charlas que realizaron en la librería Traficantes de Sueños en noviembre de 2017.

Desde la provincia limítrofe, Guadalajara, llegaron nuestros/as compañeros/as de Volapük, que nos rescatan temáticas y autores ligados a los movimientos sociales actuales, y que están alejados del interés oficial o académico. En la misma línea de encontrar la crítica radical y social sincera caminan ediciones Pepitas de Calabaza, que desde Logroño nos vienen aportando interesantes cuestiones de debate político actual en el seno del anarquismo social.

Contra Toda Nocividad nos mostró sus sencillas autoediciones a precio libre, así como por ejemplo, Sons of Proudhon junto a Ediciones Irrecuperables tenía una selección de libros sobre contrapsicología crítica. Por último resaltar la presencia de editoriales de Euskal Herria, que además, tenían bote anticarcelario de apoyo a presos y presas, así como camisetas en solidaridad con Altsasu. ZAP Ateneo desde Gasteiz, DDT Ediciones desde Bilbo y Subetz Banaketak desde Iruñea.

En general, las editoriales comentaron que las obras más vendidas o buscadas en este Encuentro fueron las relacionadas con feminismos, concretamente sobre prostitución, animalismo y ecologismo. Obras de movimientos sociales actuales, así como la temática antifascista. También una especial mención a libros de poesía y arte crítico, que son siempre bastante valorados para hacer una inmersión en la cultura crítica libertaria.

Además de las dos plantas completas donde podíamos encontrar a estas y más editoriales y distribuidoras, se habilitó un espacio de carteo a presos/as tanto del Estado español como de otros países del mundo. Podías tomar libremente una hoja, bolígrafo y sobre para dedicarle unas palabras a algún preso o presa, sabiendo que es fundamental que sientan apoyo desde fuera y desde cualquier parte. Tras anotar la dirección de los folios de direcciones de decenas de presos/as, se podían echar las cartas a un buzón del Encuentro, que posteriormente se encarga de enviar las cartas a sus destinatarios/as.

Espero que esta crónica ayude a repensar, potenciar y difundir el pensamiento libertario, y que futuras ediciones del Encuentro del Libro Anarquista conserven los aciertos y se trabaje arduamente sobre los fallos cometidos, pues de eso se trata el camino de los ideales libertarios. Hasta pronto, nos vemos en las calles.

[Reseña cinematográfica] Carmen y Lola

Carmen y Lola es una película dramática española de 2018 dirigida por Arantxa Echevarría. Fue seleccionada para la pantalla en la Quincena de Realizadores del Festival de Cine de Cannes 2018. El Festival Cinespaña de Toulouse cerró la 23ª edición el 14 de octubre con la proyección de este filme. Además, la película consiguió la Violeta de Oro a la mejor película, logrando además otros dos galardones, el de Moreno Borja como mejor actor y el premio del público.

Sinopsis: Carmen es una adolescente gitana que vive en el extrarradio de Madrid. Como cualquier otra gitana, está destinada a vivir una vida que se repite generación tras generación: casarse y criar a tantos niños como sea posible. Pero un día conoce a Lola, una gitana poco común que sueña con ir a la universidad y dibuja graffitis de pájaros para evadirse de un futuro que parece que ya le está escrito. Carmen desarrolla rápidamente una gran complicidad con Lola, y ambas tratarán de llevar hacia delante su romance, a pesar de los inconvenientes y discriminaciones sociales a las que tienen que verse sometidas por su familia.

El primer largometraje de ficción realizado por esta directora no podría haber tenido un éxito mayor, aunque estando aún en cartelera este filme, aún debe cosechar muchos debates, críticas y seguramente galardones en festivales cinematográficos. Después de comenzar hace ocho años dirigiendo cortometrajes, Arantxa Echevarría ha reunido a un grupo de mujeres en torno a ella, desde la música a la fotografía, y por supuesto, actrices no profesionales que interpretan la narración de esta historia de manera sublime. Una película hecha con mimo cinematográfico, y rabia social para romper tabúes: son mujeres que se empoderan, son gitanas y son lesbianas; en definitiva conforman un sujeto profundamente político hecho a base de resistencias invisibles y cotidianas.

Lola encarna a una gitana madrileña que vive con su padre, su madre y su hermano pequeño en el barrio de la UVA de Hortaleza; una adolescente que imagina otras vidas posibles a la única que su condición de mujer la ofrece socialmente, una joven con vocación de profesora, que ansía poder ser lo que ella quiera, incluso ornitóloga si quisiera. Y es que Lola dibuja hermosos graffitis de pájaros en vuelo, una metáfora de que ella desearía ser ave para volar alto y escapar. Es una feminista sin carnet que acaba sentenciando de manera visceral: ‘Odio ser mujer’, ‘porque por ser mujer solo puedo tener hijos, tener marido, y tener casa para fregar’. ‘Y es que las gitanas, por no tener,no tenemos ni sueños’.

Carmen es también una joven gitana que vive en el barrio de Vallekas, ha dejado los estudios y está a punto de casarse con un gitano de Villaverde tras un acuerdo pactado entre las familias de ambos. Conocer a Lola en el mercado donde sus padres tienen un puesto le abre todo un abanico de nuevas formas de sentir, relacionarse y verse en el mundo. Apegada en un principio al rol que le otorga su cultura social, se abre en ella una brecha que decidirá agrandar hasta tirar el muro, gracias a la ayuda y acompañamiento de Lola, con quien descubrirá que verdaderamente no la sirve en absoluto asumir un futuro como peluquera y buena esposa, el cliché ‘es lo que hay, ya no la sirve ni lo quiere en su vida. Ambas se enamorarán, se apoyarán mutuamente, pero sobre todo descubrirán que la libertad en el contexto que viven solo podrá otorgársela la una a la otra si permanecen unidas.

La familia tradicional es su campo de batalla, deberán enfrentarse cada una con sus propias armas, que son comunes, y con sus experiencias como mujeres sometidas pero nunca derrotadas. La intimidad de ambas protagonistas es presentada en un montaje excepcional, que casi recuerda a una película documental. Los diálogos elaborados, las interpretaciones con verdadero alma, la fotografía costumbrista o los escenarios madrileños de extrarradio (Hortaleza, Suanzes, Vallekas, Moratalaz…) con solares polvorientos y pasos a nivel que atraviesan el ambiente suburbano, son elementos vivos en la película que no solamente construyen una narración verosímil, sino que lo hacen de manera bella y cuidada. La sensación tras aparecer los créditos en la pantalla es de haber visto un peliculón de cine social como hacía tiempo no se disfrutaba.

La perspectiva antropológica hacia la cultura gitana es sensible y consciente, refleja la vida en las asociaciones vecinales, en sus casas, en la iglesia evangélica… y las dinámicas internas en la comunidad y en los barrios. La crítica social se inserta perfectamente en la narración poética de una historia de ficción y conforman un todo indivisible. El filme no pretende recrearse en el morbo del cliché cultural gitano, tampoco en el de la violencia y agresión machista explícita, pero quedan muy bien retratadas en el desarrollo narrativo. Cuando una periferia urbana estrangulada y sin futuro, perpetúa sobre estas dos mujeres el arrastre de una tradición que las impide ser, la búsqueda de nuevas periferias como horizonte a conquistar se vuelve una necesidad vital.

Carmen y Lola forman el equipo perfecto para transmitir una tierna naturalidad, rebeldía y emocionarnos sin artificios cinematográficos rebuscados. Una película realizada desde el respeto al colectivo gitano, con gran sensibilidad cinematográfica y la clara intención de ser una fotografía social y cultural.

[Narrativa] Tzihualpopoca

El siguiente relato ficticio es un homenaje a las resistencias de todos los pueblos originarios de América y de todo el mundo a lo largo de su historia. Siempre serán semilla…

 

Demasiados años viviendo en la misma casa, en la cuadra Fray Juan de Torquemada, consigue que uno vaya adquiriendo hábitos placenteros, pequeños deleites de la vida que se puede otorgar un hombre sin oficio. Mi rutina es contemplar el ajetreo de los defeños; estos se mueven alocadamente en busca de sus propias rutinas, algunos hombres con traje y corbata, muchachos con monopatín bajo el brazo, y algunas señoras con sus bolsas de la compra. En mi viaje diario en autobús a la Plaza de las Tres Culturas, me entretengo prestando atención a los diálogos ajenos; a veces, no reparo en el sentido de los mismos, sino en las ingeniosas formas de comunicación de las personas. En otras ocasiones, entablo conversación con gente que me regala un poquito de su confianza y le interesa escuchar cualquier cosa, incluso algunas viejas historias…

Mi nombre es Tzihualpopoca. Me ha sido encomendado transcribir la historia, transmitida hasta el momento de forma oral por los teōmahqueh. La historia del paso firme de nuestros antepasados, de la mano de los dioses, hasta el esplendor actual bajo el dominio de nuestro Huey Tlatoani, el gran orador Motēcuhzōma Xōcoyōtzin. Después de la última gran migración de las tierras de Chicomóztoc, desde donde salimos numerosos calpultin hacia las tierras de los lagos, nuestro altépetl ha ido creciendo gracias al vigor aportado en las batallas por Huitzilopochtli. En un islote al poniente del lago de Texcoco nos esperaba el águila que devoraba una serpiente sobre el nopal, revelando el dominio sobre los enemigos y la tierra.

Mi vida al servicio del gran orador, será pronto alterada por una inminente batalla con los enemigos tlaxcaltecas, me espera una muerte heroica antes del término del Xiuhmopilli, si los dioses nos favorecen en la eterna victoria. El informante principal de Motēcuhzōma en los últimos tiempos, ha tenido presagios funestos que avecinan importantes cambios; la ruina, la muerte y la destrucción de nuestro divino mundo. Por ese motivo, el gran orador reúne a sus más prestigiosos nigrománticos, para averiguar los detalles de los desastres imprevistos que pudieran ocurrir. Sin embargo, a pesar de utilizar todos los métodos de adivinación, nada se ha podido resolver.

Un macehual de un pueblo de la zona costera anuncia haber visto grandes objetos, flotando sobre el mar grande. Nuestro gran orador teme que se trate de Quetzalcóatl, de apariencia blanca como el atole y barbudo, pues algunos dioses siempre nos advirtieron de su regreso por el este. He sido llamado por Motēcuhzōma a su palacio. Nos envían a las tierras del mar para comprobar el hecho que ha relatado el macehual, y entregarle unos valiosos dones a Quetzalcóatl y su séquito, quienes deben quedar tranquilos y nosotros queremos estar en paz con los dioses. Antes de partir me despido de mi clan. Mis hijas y hermanos me hacen regalos para que tenga suerte en mi viaje; yo le entrego el huehuetl, mi instrumento de las danzas rituales, a mi más preciado nieto. Al mirar hacia atrás por última vez, me emociono al verle hacerlo resonar, consiguiendo un estallido tan solo equiparable al latido del corazón de la tierra.

Parto inmediatamente con otros teōmahqueh y pīpiltin, hacia las tierras del mar, en busca de respuestas y el encuentro con los dioses. En Mictlancuauhtla, nos reciben con grandes danzas rituales, aunque se podía leer el miedo en sus caras, por la llegada de hordas de seres blancos y barbudos. Algunos de éstos, llevan ropas metálicas; otros, vestidos con sacos de color pardo o verde, y sombreros guardasol. Se suben en bestias marrones o negras de cuatro patas finas y cuello alargado con pelo en sus cabezas, que echan a correr velozmente como si de espíritus se tratase.

Al acercarnos prudentemente, nos miran extrañados y desconfiados. No hablan náhuatl, sino que profieren unos sonidos bruscos que no entendemos. Cinco de los nuestros avanzan para ofrecerles varios obsequios sagrados. Ellos empiezan a lanzar gritos y  algunos se acercan haciendo gestos con las manos y el cuerpo. Uno de nuestros informantes le entrega a uno de esos seres blancos una flecha de oro, generando una gran sorpresa entre el resto de los suyos. Tras permanecer poco tiempo con estos seres, nos damos la vuelta para regresar al pueblo cercano, pero un gran estruendo nos asusta a todo el grupo. Uno de los pīpiltin cae al suelo mientras su espíritu le abandona. Al girarnos, vemos que los seres llevan palos largos de los que salen lenguas de fuego y humo. A mi alrededor, comienzan a caer muchos de mis hermanos, me veo envuelto en un sonido similar al de cientos de truenos, que nunca había escuchado anteriormente. Este ensordecedor ruido no cesa y sale de los palos que portan los seres blancos.

Solamente tres de nosotros hemos podido escapar con vida de las orillas del mar grande. Al llegar al pueblo, contamos lo ocurrido, y toda la población sale despavorida de allí ante la llegada de los dioses. Mis tres compañeros y yo decidimos regresar al palacio de nuestro gran orador a explicarle lo ocurrido. Motēcuhzōma se sorprende mucho ante todo lo que le contamos que ha sucedido. Decide reunir de nuevo a todos los nigrománticos de todas las regiones, excepto los de Tlaxcala, pues se ha enterado de que allí sus informantes han sido asesinados por una revuelta de los gobernantes insumisos. Le explico que los seres que han llegado a la costa no son dioses, sino gentes con intenciones desconocidas que utilizan un tipo de magia muy superior. Ordena que acudamos rápidamente a Cholula, pueblo que está en los límites de la región de los tlaxcaltecas, con la misión de informarle de la revuelta Tlaxcalteca y el avance de las gentes blancas. Impedir la destrucción de nuestro mundo, y la eternidad de nuestro gran orador está en nuestras manos. Estos acontecimientos seguramente quedarán recogidos en los códices sagrados algún día.

En el pueblo de Cholula nos recibe su tlaquiach, que se siente bastante temeroso ante la amenaza tlaxcalteca, aunque todavía no parece saber nada de la llegada de los hombres de piel blanca. Para el día de mañana hemos organizado una expedición con la intención de internarnos en tierras tlaxcaltecas, partiremos tras solicitar la protección de Huitzilopochtli, siempre preparados para luchar hasta vencer o morir.

Antes del amanecer, abro los ojos, sobresaltado ante inmensos estruendos, me quedo completamente paralizado ante el terror que siento, esos atronadores ruidos me resultan demasiado familiares. Salgo del recinto de la casa del gobernante, y la visión es inalcanzable, el pueblo se encuentra cegado por una nube inmensa de humo. Comienzo a correr, puedo intuir las sombras de los hombres blancos con sus objetos alargados que escupen fuego y humo, muchos cholultecas corren despavoridos, tal y como hago yo mismo; otros, están en el suelo agonizando y despidiéndose de sus espíritus. Grandes gritos y sonidos brutales salen de las bocas de los seres blancos, tienen una expresión feroz, parecida a la de las más salvajes bestias. Un numeroso grupo de cholultecas, el gobernante del pueblo, su séquito, y gran parte de los informantes, estamos siendo reunidos delante de la plaza donde se abastece de elotl. Sabemos que nuestro destino es morir a manos de la magia de estos seres que nos señalan con sus objetos que lanzan fuego. En estos momentos estoy pensando que, por desgracia, aunque he servido fielmente a nuestro gran orador Motēcuhzōma, nunca voy a poder cumplir la promesa que le hice, impedir la miseria y la muerte de nuestro pueblo.       

Un chico joven, educadamente, me dice que ha llegado a su parada y debe bajarse del autobús, nos despedimos y me desea que pase un buen día. A mí aún me faltan dos paradas para llegar a la Plaza de las Tres Culturas. A través del desgastado cristal, observo el humeante cielo de Ciudad de México, camino por sus avenidas cruzándome con algún músico callejero que me mira y me saluda al dejarle algunos pesos. Después de un par de horas de paseo sin rumbo por el centro de la ciudad, regreso a mi casa, subo las escaleras hasta el segundo piso y me dirijo directamente al armario de mi habitación. Abro ambas puertas y me quedo observando muy detenidamente, con la mirada clavada en el objeto que más sobresale; parece que fue ayer cuando mi abuelo Tzihualpopoca se despidió con lágrimas de alegría y me entregó su huehuetl.

 

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