Israel dice: Larga vida a Eurovisión. Palestina clama: Paren la masacre

El festival de Eurovisión se ha postulado desde sus comienzos como un espectáculo con potencial propagandístico de primer nivel mundial.  Seguido por millones de espectadores y espectadoras a lo largo de Europa, y del mundo entero, es más efectiva la propaganda ideológica de dicho evento televisado que cualquier telediario de noticias.

Este pasado fin de semana millones de personas pudieron ver y aceptar festivamente en el marco de dicha celebración musical la victoria de Netta Barzilai, la representante de Israel, que con su canción ‘Toy’, cuya letra anima a luchar contra el bullying, supone un lavado de cara para el Estado terrorista hebreo, lanzando una imagen al mundo de país abierto y moderno.

A nivel mundial la lucha propagandística contra Israel y la indignante defensa de este se ha convertido en una de las contiendas más relevantes en la última década. La campaña internacional de boicot contra el colonialismo y la ocupación israelí en los últimos años ha tenido un gran impacto internacional. Tanto es así que la maquinaria propagandística israelí lleva ya tiempo trabajando en limpiar su imagen queriendo desviar la mirada de sus atrocidades hacia Palestina, y proyectando una imagen de país tolerante, apoyando por ejemplo activamente al movimiento LGTBI.

El festival de Eurovisión no es la primera vez que sirve a los intereses propagandísticos de determinados países cuestionados internacionalmente por sus prácticas autoritarias y criminales. No olvidemos en el año 1968 la victoria de Massiel que sirvió para lavar la cara del régimen franquista español, o hace tan solo dos años cuando ganó la artista ucraniana Jamala, en plena guerra de Ucrania contra el Donbass. Desde que surgiera este festival en 1956 como iniciativa de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) en total connivencia con la OTAN, para establecer un festival que sirviera de propaganda cultural en los países europeos en la postguerra mundial, cada año este festival impone una hegemonía cultural uniformizadora. En muchas ocasiones, también, como es el caso de esta edición supone una cortina de humo para hacer olvidar masacres como la perpetrada por Israel el mes pasado en la Marcha del Retorno de Gaza.

La propaganda sionista, además, se ve reforzada por la fecha elegida nada casualmente para encumbrar la victoria israelí por cuarta ocasión en el festival eurovisivo. En la víspera del conocido como Día de Jerusalén, que Israel impuso como festividad conmemorando el fin de la guerra de los Seis Días en 1967, dos días antes de Estados Unidos escenifique el traslado de su Embajada a la ciudad de Jerusalén, su representante ganaba el festival por cuarta vez, y también a dos días de la celebración de la Nakba palestina, o el inicio del éxodo de sus tierras el 15 de mayo de 1968.

No es la primera vez que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, logra imponer en el festival de Eurovisión, en acuerdo con el resto de países europeos que apoyan la barbarie sionista, la victoria de Israel como lavado de cara de su política. Ya sucedió en el año 1998 con la victoria de la cantante Dana Internacional, que se convertiría en icono del movimiento LGTBI mundial.

La propaganda israelí no es tan solo coyuntural, sino que se proyecta en el largo plazo, porque habitualmente el país ganador del festival lo celebra en su territorio al siguiente año. Esto significa que seguramente Israel decida celebrarlo en la ciudad de Jerusalén, en disputa con Palestina tras conquistar el sector oriental de la ciudad en el año 1967, y epicentro en muchas ocasiones de las políticas criminales sionistas contra el pueblo palestino.

La cantante Netta fue elegida inteligentemente por el Estado israelí como icono de una generación que se dice desconocedora del conflicto, tratando de invisibilizar el terrorismo israelí, y situando su figura y la temática de su canción en las problemáticas propias de los países occidentales, logrando así una falsa imagen de empatía con una mujer que habla sobre el bullying, desterrando por completo el sufrimiento que ejerce Israel a todos los niveles sobre Palestina.

Poco importe o no que la cantante estuviera en el Ejército de la Marina israelí en el año 2014 (el reclutamiento es forzoso en el Estado israelí en sus fuerzas militares a partir de los 18 años), en un país donde el mero hecho de pisar una tierra ocupada y regada de sangre ya constituye una legitimización al sionismo. En este caso lo más grave es que cualquier habitante israelí acceda gustosamente a participar de dar una imagen de país que combate el bullying, mientras se extermina a la población palestina, es en ese punto donde nunca podremos empatizar con Israel mientras siga utilizando la guerra y la propaganda haciéndonos creer que en esas tierras no ocurre ningún genocidio.

Reflexiones tras 50 años del Mayo francés de 1968. Continuamos tomando los adoquines para imaginar la arena de playa.

¿Qué podemos esclarecer cincuenta años después de la rebelión de Mayo de 1968? ¿Qué caminos revolucionarios y referentes de lucha abrió este acontecimiento internacional en la Francia de su época y que siguen latentes en el presente? La imaginación al poder… porque la arena de playa bajo los adoquines, se conquista.

Este mes se cumple el 50 aniversario del Mayo francés que tanto revolvió internacionalmente a los movimientos políticos y sociales. Es evidente que no podemos vivir de la nostalgia, y aún reconociendo que fue un acontecimiento irrepetible, sin embargo no quiere decir que haya dejado de latir con fuerza en nuestro presente, ni que sus efectos se hayan extinguido con el paso del tiempo. Este acontecimiento se reinventa actualmente en los conflictos actuales, no solo en Francia, sino como referente en todo el mundo.

Como dice el militante anarquista Tomás Ibáñez, Mayo del 68 forma parte de esos excepcionales sucesos históricos que están armados del suficiente potencial como para espolear la imaginación, encender deseos y hacernos soñar. Sin vivir de la nostalgia, y no permitiendo que esta guíe nuestros pasos y estrategias, pero el Mayo Francés puede evocar un estado de disposición a la acción y a la explosión de imaginación en las formas de lucha.

Fue un acontecimiento completamente inesperado, en un año que estuvo marcado por un sentir revolucionario muy fuerte a nivel internacional. Las intensas movilizaciones en EE.UU. contra la guerra del Vietnam, las manifestaciones de Zengakuren en Japón, o la batalla de Valle Giulia en Roma; todas ellas con un gran protagonismo de jóvenes nacidos tras la Segunda Guerra Mundial. Tras años de ‘prosperidad’ económica en Francia, y el afianzamiento de un sistema social capitalista, una generación de jóvenes franceses concluyen que un ciclo debe acabar, no para iniciar otro predeterminado, sino para debatir hacia dónde quieren dirigir sus vidas fuera del imaginario capitalista.

Quienes participaron activamente del Mayo francés sintieron una transformación de sus vidas, la continua lucha en las calles parisinas consiguió que muchos jóvenes percibieran ese tiempo como un tiempo de gran intensidad de aprendizaje y experiencia de unas sensaciones lejos de los tiempos y la monotonía que determina el capital. La distinción entre el tiempo de rutina y el tiempo poético marcan una sensibilidad diferente en algunos acontecimientos en nuestra vida. No solo luchaban contra las expresiones del capital en su vertiente laboral o estudiantil, sino contra la vida rutinaria que este les sumía. La mejor manera de imaginar otro mundo posible, es mediante la beligerancia contra aquello que nos amordaza la imaginación, desatando una reacción inesperada en nuestro esquema actitudinal, poniendo en práctica todo aquello que dentro de la cotidianeidad capitalista no se puede dar. El Situacionismo le aportó al Mayo Francés el potencial para crear espacios temporales donde experimentar más allá de los límites culturales que nos propone el capitalismo. La Internacional Situacionista existió desde los años 40 en Francia hasta 1972 cuando decide autodisolverse. Esta recoge el bagaje revolucionario del marxismo, el consejismo y el anarquismo, tratando de superar estas antiguas corrientes. El pensamiento revolucionario se alcanza mediante la realización y la supresión, es decir que realiza lo que el anarquismo no logró realizar, y supera las formas políticas marxistas abogando por la supresión de la dominación estatal.

Mayo del 68 supone un segundo asalto al capitalismo tras los años de prosperidad posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Recoge la plasmación del repunte de las ideologías sociales y movilizaciones políticas que se tejen durante toda esa década, pero que estallan de forma muy inesperada. Sin duda un tiempo muy corto en comparación con el primer asalto al capitalismo que sucedió en los años 30 del siglo XX y que se venía fraguando desde decenas de años atrás. Con la Comuna de París de 1871 en el corazón, pero un contexto radicalmente distinto, Mayo del 68 se convierte en referente contemporáneo de lucha contra el capitalismo, pero también como una herramienta para mercantilizar la lucha por parte del sistema décadas después. Se hace necesario enlazar este acontecimiento con los conflictos actuales, no en un discurso teórico de recreación en forma de anhelo de un pasado ideal, sino en la práctica revolucionaria actual.

Los acontecimientos del Mayo francés destacaron entre otros a nivel mundial, tuvieron un impacto enorme y sirvieron de aliento. No se trataba de conquistar el Poder en bruto, nada se hubiera hecho con ese Poder, pero se consiguió politizar espacios, colectivos y dinámicas que habían caído en la despolitización impuesta por los regímenes de postguerra y el falso sueño de la recuperación económica que adormeció a las sociedades. El objetivo era romper con la pasividad y el aislamiento individual, aboliendo las caducas herencias recibidas y planteando una actividad de transgresión de la vida cotidiana desde la creatividad. Muchas expresiones libertarias fueron rescatadas de los guetos donde se habían anclado, y fueron lanzadas como piedras sobre la sociedad para despertarla.

A pesar de haber pasado al imaginario como una revuelta estudiantil, lo que hizo que Mayo del 68 no se convirtiera en un simple descontento de jóvenes que habían logrado llegar a una universidad a la que se comenzaba a acceder masivamente, fue el hecho de lograr la vinculación con el mundo laboral, y que la clase trabajadora se sumara a este reclamo ocupando fábricas y uniéndose al hórdago lanzado desde los movimientos estudiantiles. Esta reacción laboral, igualmente estuvo protagonizada por un rechazo al vanguardismo y las burocracias de los sindicatos tradicionales, que trataron de evitar este encuentro en la barricada, pero que marcaron una senda de autonomía obrera organizándose al margen de las centrales sindicales y partidos de izquierdas.

Se plantea como crítica al Mayo francés la falta de una dirección clara o de estructuras organizativas contra el enemigo común, si bien es probable que no pudiéramos hablar de la espontaneidad en el camino que tomaron los acontecimientos si se hubieran encauzado esas energías hacia planteamientos preestablecidos. Son esos planteamientos los que fueron cuestionados por ese cóctel ideológico, es evidente que no pretendía construirse un proyecto concreto, y eso no debe ser entendido como algo malo, sino que surgió como una semilla que si se germinaba podría llegar a ofrecer caminos revolucionarios a explorar donde nada estaba escrito. De hecho, la marcha de acontecimientos se asentó sobre esa premisa: se construía, se experimentaba y se incidía con creatividad sobre el devenir cotidiano de los sucesos.

Wallerstein le da la denominación de rebelión cultural, ya que el ciclo revolucionario de 1968 no plantea la toma del poder político. La rebelión social se traslada a cambiar radicalmente la vida cotidiana, la irrupción de esta insubordinación no se materializa en un proyecto político concreto. Sin embargo, no hay nada más revolucionario que querer cambiar la cotidianeidad. Supone un cambio de prácticas, no se trata de conquistar territorialmente, ni de dar un golpe para la obtención del poder, sino sentar las bases de la organización que permita una emancipación integral de la vida cotidiana alejada del capitalismo y su vacía existencia. El enemigo era el tipo de vida gris y vacía que ofrecía el sistema, una vida que no era producción creativa y autónoma, sino reproducción de un modelo determinado y encauzado para alimentar al propio capitalismo; un enemigo que sigue siendo común actualmente.

Acontecimientos en Mayo de 1968 en Francia:

El 22 de abril de 1968 miles de estudiantes se concentraron ante la Universidad de Nanterre a las afueras de París como protesta por la detención de varios estudiantes acusados de atentar contra empresas estadounidenses implicadas en la Guerra del Vietnam. Los últimos días de abril los enfrentamientos con la policía fueron habituales, hasta tal punto que el decano de la Universidad ordenó su cierre el 28 de abril, pretendiendo frenar el movimiento estudiantil, y además, con la intervención de grupos de extrema-derecha que atacaban a los estudiantes.

El 3 de mayo miles de estudiantes se concentraron en la plaza de la Sorbona de París en apoyo a los compañeros que debían declarar ese día en los tribunales por su detención en los altercados a finales de abril en Nanterre. El ataque por parte de la policía francesa provocó que el conflicto se extendiera más allá de los recintos universitarios y estallara en las calles parisinas; mientras los principales dirigentes sindicales y estudiantiles trataban de controlar ordenadamente esta situación, los y las estudiantes rebasaron estas directrices y actuaron desde su sensibilidad encontrando que la revuelta prendió en el Barrio Latino parisino. Situaba el centro de la acción en la solidaridad con los detenidos, la actuación directa sin mediaciones, sin exigencias o demandas al Poder, sencillamente practicando la autoorganización y la autonomía para tomar decisiones que se llevaban a cabo sin limitaciones.

El 6 de mayo se repitieron los enfrentamientos con la policía en la declaración de los estudiantes ante el Comité de Disciplina de la Universidad de Nanterre. La solidaridad se extendió entre miles de estudiantes que encontraron el apoyo de una sociedad francesa hastiada, los acontecimientos dejaron medio millar de detenidos y cientos de heridos.

El 10 de mayo por la noche se daba lo que se ha conocido como ‘la noche de las barricadas’, decenas de miles de estudiantes se unen a las luchas en el Barrio Latino de París tratando de liberar a sus compañeros detenidos, las fuerzas policiales atacan las barricadas levantadas y al día siguiente sacan carros blindados a las calles de París, procediendo a una militarización urbana no vista jamás por estos jóvenes estudiantes.

Un punto de inflexión que le otorgaría una relevancia impredecible a esta revuelta fue la convocatoria de una huelga general el 13 de mayo, a la que se unieron varios millones de trabajadores y trabajadoras a lo largo de toda Francia, congregando en una manifestación a más de 200 mil personas en la ciudad de París. Los estudiantes tomaron la Universidad de la Sorbona y establecieron un Comité de Ocupación, mientras que al día siguiente miles de trabajadores tomaban algunas de las principales fábricas de la Francia industrial. Durante esa semana se dan tensiones con las centrales sindicales que pretenden moderar el movimiento, produciéndose una respuesta activa de los estudiantes para seguir trazando su camino en la práctica cotidiana de esta insurrección.

La huelga se extiende a numerosos centros de trabajo, los Comités de Huelga debaten sobre la cuestión del poder popular, y a través de sus críticas a la autoridad estatal se genera un vacío moral del poder, cuestionado de raíz por la violencia ejercida y abriéndose numerosas oportunidades por las que discurrir desde el sentir revolucionario.

La noche del 24 de mayo París vivió un estado de auténtica insurrección frente al Poder estatal, que obligó al Estado francés a reaccionar dividiendo al movimiento obrero, proponiendo unas negociaciones establecidas a varias bandas y haciendo propaganda de determinadas concesiones, obviando de que para la mayoría de estudiantes y trabajadores el gobierno no era un interlocutor de referencia, y sus pasos se dirigían hacia otras posturas. Sin embargo, el 12 de junio el presidente Charles De Gaulle decreta la disolución e ilegalización de todos los grupos de izquierda revolucionaria, mientras continúan las negociaciones son las centrales sindicales moderadas. A lo largo de este mes de junio, grupos incontrolados de extrema-derecha son lanzados contra los movimientos rebeldes, que junto con la violencia policial continuada, las negociaciones aprobadas por los dirigentes autodenominados representantes de los obreros, y la celebración de elecciones legislativas a finales de junio; llevaron al movimiento a diluirse en una experiencia que había marcado un camino, irrepetible como ya se anticipaba, pero al fin y al cabo necesario para sentar algunos análisis y prácticas revolucionarias en el presente.

Ya en el 2018, este pasado mes de abril los estudiantes franceses han iniciado huelgas ocupando facultades por toda Francia, los ferroviarios comenzaron una huelga hace semanas, y han establecido contactos de apoyo con los estudiantes. Miles de personas han salido a la calle en solidaridad con la ZAD, territorio ocupado con un proyecto de autoorganización que ha sido agredido e intentado desalojar por el actual gobierno de Emmanuel Macron. Los sectores obreros franceses llevan alimentando una confrontación social contra el capitalismo estos últimos años, las comunidades racializadas y el antifascismo francés vienen trabajando arduamente en potenciar esta lucha. Todos los años cuando llega el mes de mayo a Francia, se tiene en la vista aquél año 1968, que si bien no se dará nuevamente en los mismos términos, puede servir como potencial para extender el bloqueo y la actividad obrera por todo el país.

Cuatro formas de ayudar al movimiento anarquista en Bielorrusia

Este año ha sido significativo por el incremento de la actividad anarquista y en consecuencia por el aumento de las represiones por parte del Estado en contra de la juventud revolucionaria en Bielorrusia. Cada vez más y más personas nos preguntan “¿Cómo podemos ayudar?, ¿cómo nos unimos a ustedes?, ¿dónde podemos encontrarlos?, etc.

A continuación les presentamos una breve guía sobre cómo ayudar al movimiento anarquista de Bielorrusia en la resistencia y contribuir con su esfuerzo.

  1. Compartan las publicaciones de nuestro sitio web y nuestras redes sociales en sus círculos.
    Pueden encontrar la versión Rusia\ Bielorrusia de nuestro sitio en www.pramen.io
    El link de la versión en inglés es www.pramen.io/en
    Además, pueden encontrar la lista de nuestras redes sociales en nuestra página oficial.
    Quién sabe, quizás tu publicación despierte e inspire a alguien más a participar y llevar a cabo la acción.
  1. Mientras habitemos en una sociedad capitalista la lucha anarquista se ve sujeta a un costo monetario, ¡apóyanos financieramente! Todo lo requiere: folletos, pancartas, banderas, panfletos, mantenimiento de la infraestructura para internet, y por supuesto, la ayuda para presos políticos (paquetería, multas, abogados). Desafortunadamente ante la interminable codicia de la CIA, Soros y el Mundo Sionista. nos vemos obligados a aportar dinero de nuestros salarios y becas para todas las actividades mencionadas.

Datos para donaciones:

Bitcoin: 1GA6BbhWArCmJDkK7chD2yiD2TGeBREy7p

Paypal: pramen@riseup.net

  1. Comparte nuestros materiales educativos. Puedes descargar folletos, panfletos o calcomanías desde nuestra página web (wordpress.com/category/делай-сам/), Imprímelas y distribúyelas en la calle, con tu colectivo, en la escuela, universidad y con tu familia. Mucha gente aún desconoce sobre nuestra existencia (a razón de los reportes televisivos gubernamentales), por lo que educar es nuestro objetivo principal. ¡Comparte con tus amigos acerca del anarquismo!
  2. ¡Únete! La mejor forma de apoyar el movimiento anarquista es haciéndote parte. Nuestra actividad no se limita a manifestaciones o agitación callejera (esto es sólo la punta del iceberg). Existe una serie activa de iniciativas a largo plazo para cambiar a la sociedad, donde cualquiera puede encontrar algo que hacer en función de sus características personales, aptitudes y preferencias. El movimiento anarquista es tan diverso como lo es nuestra propia vida. Es por ello que damos la bienvenida a todas aquellas personas que deseen luchar a nuestro lado. Contáctanos vía e-mail pramen@riseup.net

En solidaridad

Colectivo Anarquista “Pramen” (bel. “El Rayo”)

Juicio de Altsasu y represión Comités de Defensa de la República. ¿Democracia dónde? ¿Terrorista quién?

Estas semanas nuevamente se está hablando mucho de represión política, y es que dos casos muy reconocidos socialmente están sentando un precedente que ya viene desgraciadamente encaminado desde hace bastante tiempo. Se está aplicando penalmente la extensión del concepto de terrorismo a cualquier acción de lucha obrera o situaciones sociales cotidianas que impliquen a personas con conciencia política discordante a la norma moral impuesta desde las instituciones del Estado español. Los dos casos represivos a los que nos referimos son los del juicio a Altsasu y la criminalización a los Comités de Defensa de la República en Catalunya.

Juicio en la Audiencia Nacional a los jóvenes de Altsasu:

Esta semana se inició el proceso judicial a ocho jóvenes del municipio navarro de Altsasu, acusados por delitos de lesiones y amenazas terroristas por los cuales les solicitan 62 años y medio de prisión a uno de ellos, 50 años de prisión a otros seis, y a una octava 12 años y medio. Estos delitos se refieren a una trifulca en un bar de Altsasu en las fiestas locales en octubre de 2016 donde estuvieron implicados dos guardias civiles, por lo que la Fiscalía ha aplicado la ley antiterrorista actuando en nombre de la Guardia Civil y la Coordinadora de Víctimas del Terrorismo (COVITE), solicitando las máximas penas para todos los acusados. Tres de ellos, además, llevan en prisión un año y cinco meses incomunicados en régimen FIES1.

Este pasado fin de semana tuvo lugar en Iruñea la manifestación más multitudinaria que se recuerda en la ciudad, con una asistencia de más de 50 mil personas apoyando a las familias de los altsasuarras que han comenzado a ser juzgados en la Audiencia Nacional. Los medios de comunicación, semanas después de la detención de los jóvenes y antes de que el Juzgado de Navarra fuera inhabilitado para juzgar este caso, pasándose a la Audiencia Nacional, iniciaron una campaña de criminalización contra todo el pueblo de Altsasu. Estos medios encontraron fuertes relaciones entre la actividad ya finalizada por ETA, y el Ospa Eguna, una celebración antirrepresiva de carácter festivo y reivindicativo que tiene lugar en Altsasu, que protesta contra la ilegítima ocupación por parte de fuerzas represivas de la Guardia Civil el territorio navarro, con una historia muy sangrienta en toda Euskal Herria. Altsasu ha recibido la solidaridad de otros pueblos de la Península e incluso internacionalmente, y sobre todo los familiares de los jóvenes acusados han sido apoyados activamente en todo momento manteniendo una gran movilización para dar a conocer este caso judicial.

Estaremos atentos/as al desarrollo y conclusión del juicio, aunque se albergan pocas esperanzas de un satisfactorio resultado para los jóvenes acusados, que no sería otro que la absolución total o la rebaja de las penas al nivel de faltas y no como delitos penales por vía antiterrorista. Sin embargo, la investigación y decisiones tomadas hasta ahora por la Audiencia Nacional no apuntan a una buena resolución. Ya hace pocos meses este tribunal se negó a retirar del caso a la jueza Espejel a petición de la defensa, nombrada como magistrada para la vista oral de este juicio, y casada con un coronel de la Guardia Civil.

Criminalización de los Comités de Defensa de la República (CDRs):

La semana pasada en una operación de la Guardia Civil ordenada por la Audiencia Nacional, eran detenidas un total de ocho personas en el territorio catalán pertenecientes a los Comités de Defensa de la República. El caso investigaba los cortes de carreteras y peajes que durante la Semana Santa fueron llevados a cabo por los CDRs como protesta por la libertad de los presos y presas políticas de Catalunya, a raíz de las agresiones llevadas a cabo por el Estado español desde septiembre del año pasado. Las personas detenidas eran acusadas en un principio de delitos de rebelión y terrorismo, en concreto, una integrante del CDR de Viladecans, fue trasladada a Madrid para declarar en la Audiencia Nacional, donde finalmente se le rebajaron los cargos a desórdenes públicos.

Estos CDRs no tienen personalidad jurídica porque no son entidades legalizadas, de hecho en el marco actual de represión española no podrían serlo en ningún caso. Sus integrantes son militantes y activistas sociales que luchan por la autodeterminación catalana, defendiendo la legitimidad de la independencia y contra la represión del Estado español. Nuevamente los medios de comunicación han favorecido mucho con sus campañas la persecución a los CDRs, ya apuntada en algunos periódicos la semana anterior. La criminalización que está sufriendo Catalunya por defender su derecho a la autodeterminación roza la psicopatía, pues principalmente a raíz del referéndum del 1 de octubre del 2017, toda la maquinaria propagandística del Estado español se ha puesto al servicio de la creación del retrato de un enemigo con el que generar un malestar y una enfermedad en la comunidad social. Este hecho trata de esconder las herramientas históricas, antropológicas y sociológicas con las que se podría debatir sobre la temática coyuntural de independencia y emancipación social, para provocar una represión y un enfrentamiento generalizado contra el pueblo de Catalunya.

Terrorismo es todo, menos la violencia del Estado:

El concepto de terrorismo nace en la Revolución francesa para identificar el periodo político conocido como ‘El Terror’ de la Convención, entre otoño de 1793 y la primavera de 1794, y su significado definía las actuaciones de violencia autoritaria y terror por parte del Estado. Sin embargo, este a lo largo del siglo XIX se ha apropiado del concepto para ponerlo al servicio de sus intereses de clase y su discurso socio-cultural, el concepto de terrorismo se ha resignificado desde el poder para definir bajo esa categoría cualquier respuesta de disidencia activa contra la violencia del Estado, e invisibilizando la violencia que ejerce este mismo. Existe, por lo tanto, una negación directa entre terrorismo de estado y terrorismo disidente, que llevan a la conclusión de la inexistencia del terrorismo como concepto, y que realmente este término encubre un conflicto abierto social y político que se proyecta en el tiempo, y anclado en la lucha de clases sociales. Los casos mencionados de Altsasu y los CDRs son el ejemplo de esta estrategia estatal de llevar el concepto de terrorismo a actuaciones de disidencia y lucha de las clases populares en cualquier situación cotidiana, además, sin que intermedie una violencia como la que han categorizado e incluido en los códigos penales que debería estar implícita en ese nuevo significado de terrorismo (asesinatos, bombas, secuestros etc…)

La ampliación efectiva, tanto moral, a través de los medios de comunicación, como penal, a través de los tribunales judiciales, del concepto terrorismo a toda actuación cotidiana por parte del movimiento obrero organizado, es una perversión represiva que más tarde o más temprano, nos acabará afectando a toda la comunidad social. La expresión de esta realidad se evidencia en la indefensión absoluta de la clase trabajadora ante la maquinaria represiva del Estado español, que aísla, encarcela, y ejerce su venganza sobre los familiares y el entorno de apoyo, y además sitúa a las víctimas de estas injusticias como la parte violenta de esta lucha. La Audiencia Nacional es el órgano judicial heredado del Tribunal de Orden Público franquista y que juzga los casos sobre cuestiones políticas actualmente. Si bien antes se hablaba abiertamente de dictadura durante el Franquismo, el régimen político actual directamente inspirado en el mismo, no es menos represor en lo ideológico, y continúa utilizando la misma estrategia de presentar a los vencidos como enemigos que quieren acabar con la paz social lograda en 1939, y refundada en 1978 con la Monarquía como principal valedora.

Esto nos lleva a plantearnos la pregunta del título de este artículo de opinión: ¿democracia dónde? ¿terrorista quién? La mejor respuesta sería conseguir abrir una brecha social y que estas cuestiones sean un debate central sobre el que hablar honestamente, marginando toda propaganda que pretenda desvirtuar la discusión llevándola al extremo de la banalidad.

1Ficheros Internos de Especial Seguimiento; una situación carcelaria de intervención de las comunicaciones y aislamiento. Como se define coloquialmente a veces, la cárcel dentro de la cárcel.

Rompiendo las máscaras. Texto sobre cuidados y dependencia.

Los cuidados son un punto de reciente creación en las agendas políticas internacionales, previamente los cuidados no eran considerados como un problema público sino que se asumía como una actividad familiar, privada, cuya máxima responsable era la mujer, atendiendo a su papel como cuidadora y trabajadora dentro del espacio doméstico.

Las estrategias políticas por llevar a cabo programas de conciliación e igualdad se quedan escasos, ya que no resulta una ayuda real para las familias, que se ven en la situación de tener que cuidar de personas con problemas de dependencia. Más aún, las políticas públicas contribuyen a definir las ideologías de género y de clase, puesto que no sufren las mismas condiciones ni necesidades, a la hora de enfrentarse a esta situación, mujeres y hombres ni tampoco las mujeres obreras o las mujeres pertenecientes a clases económicas acomodadas. De hecho, las mujeres obreras muchas veces suelen hacerse cargo de los cuidados de los familiares dependientes de familias con mayor poder adquisitivo. Esta diferenciación también se produce dentro de las familias obreras en relación a mujeres migrantes.

Además de la invisibilización social general, se sufre el desprecio y minusvalorización de la no titulación académica. Si situamos sobre una balanza de reconocimiento social a mujeres que ejerzan los cuidados de personas dependientes, podremos observar que una mujer migrante no cualificada tendrá menos prestigio que una mujer migrante cualificada, y que una mujer migrante cualificada tendrá menos prestigio que una mujer no migrante sin cualificación y ésta mucho menos prestigio que una mujer no migrante cualificada. Así bien si las dos mujeres cualificadas entendemos que deberían tener el mismo reconocimiento, podemos observar que en la realidad no es así.

Toda esta desprestigización e invisibilización de los cuidados, dejan a la mayoría de las familias en una postura de indefensión y marginación. A veces incluso contribuyen al empeoramiento de la situación económica, dejándolas en riesgo de exclusión. Las familias obreras deben hacer grandes esfuerzos económicos para contratar personal de apoyo que complemente los cuidados que dan. Cuando no pueden acceder a la contratación de este servicio básico, las mujeres trabajadoras se ven obligadas a pedir bajas, excedencias, reducciones de jornada o incluso renunciar a sus puestos de trabajo, minimizando aún más la economía familiar, para poder dedicarle el tiempo que necesitan a sus familiares. No sólo la fuerza humana cuesta dinero, muchas de las personas dependientes necesitan medicamentos o material específico así como ortopedias, sillas de ruedas, camas de hospital, etc.

Al Estado le conviene que el peso de los cuidados siga recayendo únicamente en las familias, de esta forma no tiene que dedicar dinero público a subvenciones, ayudas, ni creación de centros especializados con su correspondiente personal público y mantiene cifras de empleo cómodas, sin justificar que a los millones de parados del Estado español hay que sumar las miles de mujeres relegadas al ámbito doméstico por incompatibilidad laboral y por una estructura cultural que bebe directamente del patriarcado y sigue sometiendo al género femenino.

A todo ello se suma la obligación moral impuesta por la tradición judeocristiana de amor y altruismo vinculados con los cuidados, donde la familia es el pilar de la sociedad sobre el cual recae el peso de la sostenibilidad y el desarrollo. El progreso social se alcanza, por tanto, por el compromiso y sacrificio de las mujeres. Unas mujeres invisibles e inexistentes en la historia del progreso. Unas mujeres a las que se ha enseñado e identificado siempre con el plano de lo emocional, lo natural, lo privado; mientras que los hombres se vinculan con lo racional, lo cultural, lo público. Esta vinculación no es fortuita. Este enmascaramiento de lo culturalmente aprendido como algo natural y biológico ha potenciado las desigualdades de género, la división de trabajos y obligaciones.

Rompiendo con esta concepción ilusoria sobre los roles de género, se rompe también con la división sexual del trabajo y se aboga por un reparto más justo e igualitario de las responsabilidades sociales. Los cuidados de las personas dependientes dejarían de ser un problema privado y pasarían a formar parte de la responsabilidad y el compromiso de toda la sociedad, se romperían las barreras ideológicas de la obligación moral.

La presión cultural que supone considerar que es nuestra obligación cuidar de un ser querido con dependencia, sólo por mantener un vínculo sanguíneo o afectivo, repercute enormemente a la dimensión emocional y psicológica de una persona, que en un momento dado puede verse sobrepasada por las circunstancias y no encuentra una escapatoria ni una solución a su situación. También supone un desgaste físico ya que los cuidados ejercidos no consisten solo en “estar ahí y dar amor”, sino que muchas veces nos encontramos con personas con problemas de movilidad. Las malas posturas o los sobreesfuerzos físicos acaban desgastando también a las cuidadoras. Podemos ver por tanto cómo en este ámbito patriarcado, capitalismo y religión se dan la mano y cercan el espacio femenino en unas dimensiones ínfimas no reconocidas ni respetadas.

Nuria E.

Solidaridad ante la censura y represión contra anarquistas en Bielorrusia

Traducimos los siguientes textos en pos de extender la solidaridad para con las y los compañeros en Bielorrusia y Rusia que han sido victimas de una fuerte represión por parte de sus gobiernos. Como se escribe en sus artículos: ¡seguimos luchando y esperamos que tú también!


Ministerio de Información bloquea sitio del colectivo anarquista Pramen [Bielorrusia]

Hace más de un año, nuestro sitio web y nuestro grupo en vk.com (el sitio de redes sociales más popular en los países posteriores a la URSS) fueron bloqueados por decisión judicial, considerando que la información en el sitio web era extremista. Hace varias semanas llegó una nueva ronda de ataques del Ministerio de Información. El nuevo grupo, creado después del bloqueo, también se bloqueó. En ese momento tenía alrededor de 1450 suscriptores. Por eso, hemos fundado uno nuevo, y ciertamente también estará bloqueado pronto.

Varias cuentas de usuarios, que manejaban el grupo, también fueron bloqueadas en el territorio de Bielorrusia. Aparte de eso, el gobierno bielorruso ha agregado a la lista negra espejos del sitio web en otras redes sociales: Tumblr, WordPress, Livejournal y Diáspora. Antes de eso, nuestro grupo en Facebook estaba en la lista negra también.

Y aunque no es posible que el gobierno bielorruso bloquee Facebook, Diaspora y Twitter debido a algunas decisiones técnicas tomadas por esas redes sociales, otras redes y nuestro espejo en WordPress.com ya no están disponibles en el territorio del estado de Bielorrusia. Una notificación de ilegalidad de la información aparece en su navegador en su lugar.

https://pramen.io/wp-content/uploads/2018/04/photo_2018-04-04_22-38-43.jpg

«Este material está bloqueado en el territorio de Bielorrusia de acuerdo con la decisión del Ministerio de información de la República de Belarús»

Vale la pena mencionar que el año pasado el Ministerio de Información ha bloqueado varios sitios web de noticias de oposición liberal con cientos de miles de visitantes diarios. Además de eso, a finales de 2016, el gobierno bielorruso implementó con éxito el bloqueo de la red Tor, lo que provocó una caída del 50% en los usuarios del servicio[1].

Bielorrusia aún no ha alcanzado el nivel de China en la censura de Internet. Todavía hay sitios web opuestos que se ejecutan en línea, sin embargo, la tendencia apunta en una dirección negativa con posiblemente pocos años lejos de la censura total de Internet. Esto también se comprueba con la nueva ley sobre medios de comunicación que se espera que pase en abril, lo que refuerza aún más las posibilidades de que operen los medios no gubernamentales. Una de las demandas de esta nueva ley es la obligación de identificar a cada usuario que publica un comentario.

En cuanto a nuestro colectivo, aunque el sitio web está bloqueado y solo se puede acceder a través de Tor Browser y VPN, en Bielorrusia, la base de usuarios está creciendo constantemente. Actualmente, tenemos un promedio de 110 usuarios únicos por día solo en un sitio web). Nuestras páginas en las redes sociales (Facebook, Twitter, Telegram, Diáspora) dan la posibilidad a las personas de seguir las actividades del movimiento anarquista, ¡seguimos luchando y esperamos que tú también!

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