1 de Mayo. Poder popular desde abajo. Entre todas, en todas partes

1M-2El Primero de Mayo es el día tradicional de la clase trabajadora. Se celebra desde hace más de un siglo en recuerdo de los «mártires de Chicago», militantes obreros que lucharon por la jornada de las 8 horas. En el Estado español las 8 horas de jornada laboral se implantaron a raíz de la poderosa huelga de «La Canadiense» en 1919, en un año de importantísimas luchas sindicales y sociales. Hoy en día, en tiempos de recortes y de retrocesos de los derechos sociales esta jornada no es siquiera respetada. Horas extras, jornadas partidas, pluriempleo para llegar a fin de mes, desempleo masivoo temporalidad generalizada: así es nuestro panorama laboral.

Las clases populares vivimos en una constante lucha contra la precariedad a todos los niveles. El empleo generado en los últimos años es prácticamente todo de carácter temporal, lo que implica cada vez peores condiciones laborales. Una de cada cinco personas activas está en paro. Pero es que de las otras cuatro hay dos encadenando un trabajo temporal tras otro, y otra de esas cinco está encadenada a un empleo cubriendo jornadas inacabables.

  • La situación para la juventud trabajadora, la supuesta generación mejor preparada y cualificada de la historia, se enfrenta a una tasa de paro tan grande que implica que la mitad de la juventud no puede encontrar trabajo. Y esto sin contar con que la cantidad de jóvenes que estudian o se hallan inscritos en incontables cursos de formación que maquillan los datos de desempleo. El resultado es conocido: vivir de la familia hasta edades tardías, subsistir a duras penas a base de trabajos precarios o la emigración en busca de otros futuros. En cualquier caso, la falta de perspectiva hace muy dificil poder proyectarse hacia el futuro y hace patente una sensación de estancamiento.
  • Un sector con frecuencia olvidado es el pensionista. Bien por jubilación, bien por enfermedad o dependencia, es una parte de la población que hoy en día, en plena crisis, aguanta el peso económico de muchas familias y también contribuye al cuidado de sus nietas y nietos cuando no lo pueden llevar a cabo sus hijas e hijos. Ademas, en estos últimos años la caja de las pensiones ha servido para tapar los despilfarros del capital, algo que sin duda, traerá consecuencias muy negativas de cara al futuro. Entendemos estos recortes como ataques contra nuestra propia esperanza de vida.
  • La mujer trabajadora es la que sale peor parada en todo este contexto. Las cifras más altas de paro se dan en este colectivo, siempre con tasas superiores a las de los hombres. La mujer encuentra mayores dificultades a la hora de acceder a un puesto de trabajo por el «riesgo» (para el capitalista) de que sea madre. Además, en caso de tener un empleo, generalmente cobrará menos que sus compañeros varones. Somos el sustento de la familias, y no pocas veces tenemos que afrontar solas la crianza de los hijos o el cuidado de nuestros mayores.

Todos estos ataques económicos contra la clase trabajadora se retroalimentan con otros ataques políticos y culturales que incluso niegan nuestra propia existencia como clase. Ahora, bajo el neoliberalismo más cruel, todas somos clase media y quien es pobre es poco menos «porque se lo merece». Esta ideología deja entrever que quien se hace rico, los emprendedores, también se lo merece aunque sepamos que su riqueza nace de nuestro trabajo, de nuestra falta de derechos o de que se salten los que aún conservamos, y cuando no de la corrupción, el engaño y el robo sistematizado.

El avance del capitalismo no hubiese sido posible sin los grandes partidos de izquierdas ni los sindicatos mayoritarios, puesto que sus élites al menos, han sido y son igualmente partidarias de la doctrina neoliberal. La mayor victoria del capitalismo ha sido convertir a sus antagonistas en sus defensores y haber dado a entender que no hay otro mundo posible.

Pero la crisis que hoy en día nos azota no es una crisis puntual de la que pronto saldremos, como vaticinan los voceros mediáticos del régimen, sino más bien la expresión de una crisis de sistema, de civilización, que se extenderá irremediablemente a lo largo de las próximas décadas. No podemos perder de vista que vivimos en un mundo finito, con recursos limitados y que estamos agotando algunos de ellos, como el petróleo, vital para los procesos de acumulación capitalista.

Desde esta visión, de que el propio capital lleva ya tiempo acercándose cada vez más rápido al precipicio y que sin duda intentará arrastrarnos en su caída, tenemos que ser conscientes de que debemos articular las resistencias y apuestas políticas desde ya, puesto que de ello dependerán los escenarios en los que nos movamos en adelante.

El 1 de Mayo representa una fecha importante. Es un día en el que recordamos las conquistas obtenidas a través de la lucha y tomamos conciencia de nuestra dignidad, de que somos nosotras las que movemos el mundo, las que hacemos la economía real, las que sostenemos la vida frente a la maquinaria de muerte que sostiene el sistema. Desde este empoderamiento que nos da saber lo que somos y lo que podemos ser, de ir desarrollando políticas que pongan la economía al servicio de las personas, que pongan la vida, y no el beneficio, en el centro. Una vida que merezca la pena ser vivida y que por tanto no sea a costa de otras personas ni del planeta, que a fin de cuentas es nuestra casa común.

Por eso tenemos que organizarnos cada vez más y mejor, a todos los niveles. Desde colectivos de barrio, feministas, de jóvenes, centros sociales y ateneos, redes y organizaciones políticas y por supuesto también sindicatos de clase, entre los que sería deseable una mayor capacidad de confluencia. Solo entre todas, generando poder popular, seremos capaces de hacer frente a lo que viene y estaremos ya ensayando la construcción de una nueva sociedad libre, igualitaria, solidaria y verdaderamente democrática.

¡Viva el Primero de Mayo!

¡Participemos en todos los actos y manifestaciones!

Clase

 

El proletariado no es una cosa, ni una identidad, ni una cultura, ni un colectivo estadístico que tiene unos intereses de clase propios que defender. El proletariado se constituye en clase mediante un proceso de desarrollo y formación que sólo se da en la lucha de clases. El proletariado, reducido en el capitalismo al estatus de productor y consumidor en la sociedad capitalista, se convierte en una categoría pasiva, sin conciencia propia; es una clase para el capital, sometida a la ideología capitalista.  No es nada, ni aspira a nada, ni puede nada. Sólo en la intensificación y agudización de la lucha de clases surge como clase y adquiere conciencia de la explotación y dominio que sufre en el capitalismo y, en el proceso mismo de esa guerra de clases se manifiesta como clase autónoma y se constituye como proletariado antagónico y enfrentado al capitalismo, como COMUNIDAD DE LUCHA. Enfrentamiento total y a muerte, sin posibilidades ni aspiraciones reformistas o de gestión de un sistema hoy ya obsoleto y caduco

Esta noción de clase como “algo que sucede”, que brota y florece del suelo de los explotados y oprimidos, es clave. La clase no se refiere a algo que las personas son, sino a algo que hacen. Y une vez que entendemos que la clase es fruto de la acción, entonces podemos comprender que cualquier intento de construir una noción existencialista o cultural e ideológica de clase, es falsa y está condenada al fracaso.

El proletariado se define como la clase social que carece de todo tipo de propiedad y que para sobrevivir necesita vender su fuerza de trabajo por un salario. Forman parte del proletariado, sean o no conscientes de ello, los asalariados, los parados, los precarios, los jubilados y los familiares que dependen de ellos. En España forman parte del proletariado los seis millones de parados y los dieciséis millones de asalariados que temen engrosar las filas del paro, amén de una cifra indefinida de marginados, que no aparecen en las estadísticas porque han sido excluidos del sistema. ¿A qué intereses sirve esa aberración ideológica que considera que el proletariado es sólo el proletariado industrial, excluyendo a parados, jubilados, trabajadores precarios, marginados, estudiantes o jóvenes sin trabajo, mujeres discriminadas o sin derechos laborales, y a todos aquellos sometidos a decisiones políticas ajenas, que afectan profundamente a todos los aspectos de su vida cotidiana?

La clase obrera es una clasificación social OBJETIVA, que designa a todo aquel que mantiene una relación SALARIAL con un patrón (ya sea privado o estatal) al que vende su fuerza de trabajo (sus brazos y su inteligencia). La clase obrera forma parte del proletariado, que incluye además a parados, jubilados y marginados. Los proletarios no son propietarios de medios de producción. El salario es la principal forma de esclavitud moderna. LA RELACIÓN SALARIAL no es sólo de carácter social y económica, sino también política, puesto que determina el modo de existencia de quienes no tienen ningún poder de decisión sobre su propia vida.

La clase media incluye, hoy, a algunos trabajadores “autónomos”, esto es, trabajadores independientes y “autoexplotados”, algunos técnicos y profesionales altamente cualificados y a los empresarios sin asalariados. La alta clase media estaría formada por empresarios con algunos trabajadores asalariados, pero sin influencia política decisiva.

Capitalistas serían todos los propietarios de medios de producción, o altos gerentes con poder de decisión (aunque fueran asalariados) de grandes empresas privadas o estatales. Constituyen menos del uno por ciento de la población, pero su influencia política es absoluta, y determinan las líneas económicas que se aplican y afectan a la vida cotidiana de la totalidad de la población. Su lema sería: “Todos los gobiernos al servicio del capital; cada gobierno contra su pueblo”.

La democracia parlamentaria europea se ha transformado rápidamente, desde el inicio de la depresión (2008), en una partitocracia “nacionalmente inútil”, autoritaria y mafiosa, dominada por esa clase dirigente capitalista apátrida, que está al servicio de las finanzas internacionales y las multinacionales. Se produce una profunda y extensa proletarización de las clases medias, una masificación del proletariado y la erupción violenta e intermitente de irrecuperables colectivos, suburbios y comunidades marginadas, antisistema (no tanto por convicción, como por exclusión). Los Estados nacionales se convierten en instrumentos obsoletos (pero aún necesarios, en cuanto garantes del orden público y defensa armada de la explotación) de esa clase capitalista dirigente, de ámbito e intereses mundiales.

La sociedad capitalista actual, que nos permite la anterior clasificación social en tres clases fundamentales, aún admite en el seno de cada clase una infinita gradación de situaciones económicas, sociales, políticas y culturales, pero se identifica con la EXPLOTACIÓN de los trabajadores por los capitalistas, y tiende a una rápida polarización entre el proletariado (más la clase media proletarizada) y la ínfima minoría de los todopoderosos dirigentes (inferior al uno por ciento y apátrida).

Todo el mundo entiende que existe explotación cuando se habla del trabajo infantil esclavo en manufacturas de la India o China, que producen zapatillas o ropa de marca para multinacionales, con jornadas de 18 ó 20 horas, sin más paga que alimento y jergón en el mismo lugar de trabajo, que venden sus productos en USA o Europa. Y se escandalizan, con razón, ante esa explotación del trabajo infantil esclavo.

Hay que entender que la EXPLOTACIÓN del trabajo asalariado es la ESENCIA de la sociedad capitalista. Todos los asalariados padecen la explotación capitalista (no sólo los niños hindúes). Cuanto más desarrollada es la productividad del trabajo colectivo de una sociedad, mayor grado de explotación experimentan sus trabajadores, aunque puedan consumir más mercancías. La feroz lucha entre los capitalistas por superar y sobrevivir al competidor, impulsa el incremento de la explotación de los trabajadores, al margen de la buena voluntad o ética de cada empresario individual. Los capitales se fusionan y concentran, atacando sin límites las condiciones de vida y laborales de los trabajadores, amenazando con irse a otro país o con contratar más barato entre los millones de parados sin recursos. En cada país un puñado de transna­cio­nales efectúa ventas anuales que superan amplia­mente los presu­puestos nacionales y empuñan el poder de dar trabajo, o no, a millones de desposeí­dos.

El proletariado, que tiende a abarcar hoy a un 75/80 por ciento de la población española, se puede clasificar en asalariados, precarios, parados, prejubilados, jubilados y marginados. La clase media sufre una fortísima proletarización, con amplios sectores de profesionales (en el ámbito de la medicina, arquitectura, enseñanza, tecnologías y servicios sociales), funcionarios y medianos o pequeños empresarios (colectivos que hace cinco años percibían elevados ingresos) que se proletarizan, o incluso quedan marginados económica y socialmente.

El elevadísimo número de parados y el estadísticamente desconocido número de excluidos (por paro de larga duración y/o no percepción de ingreso alguno) hace que los asalariados, en su conjunto, se precaricen colectivamente en sus condiciones laborales y existenciales hasta extremos impensables hace unos años en España y Europa. Incluso desaparece la negociación de los convenios colectivos por sectores o empresas, que son sustituidos por condiciones mínimas y miserables de contratación. Los suburbios se convierten en guetos de excluidos del sistema, que el Estado intenta aislar entre sí, entregando su dominio a las bandas, la droga, las mafias, las escuelas, los trabajadores sociales, oenegés, etetés, prisiones y policía, para que conjuntamente impongan el control y/o sacrificio económico, político, social, moral, volitivo, y si hace falta también físico, de “todos los que sobran”, con el objetivo preciso y concreto de desactivar su potencial revolucionario, intentando convertir esos barrios periféricos en colmenas de muertos vivientes, a los que las instituciones estatales les han declarado una guerra total de exterminio y aniquilación.

La tesis neosituacionista y milenarista de la desaparición del proletariado muestra no sólo su irracionalidad y falsedad, frente al inmenso incremento CUANTITATIVO del proletariado en países como China, Sudáfrica, Brasil, Rusia o la India, por no hablar las maquilas centroamericanas, sino su falta de comprensión de la nueva realidad europea, y de la proletarización de las clases medias, surgida con la depresión iniciada en el 2008. Primitivistas y “pro-situs” se han quedado anclados en sus trasnochados análisis, tan desmovilizadores como artificiales e inútiles, confundiendo las características propias de las fases keynesiano/fordista (1945-1975) y neoliberal/toyotista (1976-2007) del capitalismo, con su esencia. Catastrofistas, ludditas, antidesarrollistas, profetas, tecnófobos e idealistas de distinto pelaje y orientación, coinciden en un punto fundamental, que nos desarma como clase revolucionaria en lucha contra el sistema capitalista: afirman que el proletariado ha desaparecido y/o ha dejado de ser el sujeto revolucionario. Identifican una parte con el todo. Confunden clase obrera industrial con proletariado. Creen que el proletariado es una cosa, una estadística o una comunidad de intereses, y no una comunidad de lucha. No comprenden que HISTÓRICAMENTE el proletariado aparece, y ha surgido siempre, de su acción autónoma en la guerra de clases, formándose en la lucha como proletariado antagónico y enfrentado al capitalismo. Desprecian como a bárbaros groseros y desclasados al proletariado de los guetos. Son reaccionarios brillantes y coherentes, muy útiles hoy al capital; pero que pronto desaparecerán en la nada de la necedad y la extravagancia.

Sostener que el proletariado ha desaparecido y que no existe, ni existirá ya nunca más como sujeto revolucionario, en el preciso momento en que empieza a resurgir y brotar del suelo de la lucha de clases, enfrentado a vida o muerte contra el partido del capital, no es sólo una gravísima ceguera teórica y política, sino que les sitúa del otro lado de la barricada. Esos milenaristas confunden una pasajera sequía con el desierto.

La lucha de clases no es sólo la única posibilidad de resistencia y supervivencia frente a los feroces y sádicos ataques del capital, sino la irrenunciable vía de búsqueda de una solución revolucionaria definitiva a la decadencia del sistema capitalista, hoy obsoleto y criminal, que además se cree impune y eterno. Revolución o barbarie; lucha de clases o explotación sin límites; poder de decisión sobre la propia vida o esclavitud asalariada y marginación.

Agustín Guillamón

Enlaces del mes. Diciembre 2015

Las elecciones generales españolas del 20D han arrojado los extraños resultados que las encuestas daban a entender. Emmanuel Rodríguez, historiador y sociólogo, vinculado a Ganemos Madrid y Podemos, explicaba unos días antes (en colaboración con Isidro López) y después las posibilidades y límites de este escenario.

Edificios adquiridos por Goldman Sachs son ocupados por una mafia española, creando un foco de conflicto en el barrio entre vecinas y con la empresa. Es curioso además el trato laxo que tiene la inmobiliaria con respecto a esta clase de ocupantes, los cuales están cusando problemas de convivencia vecinal a la par que los están echando, incluso con la pasividad de las autoridades locales.

Desde Santiago de Chile nos llega esta entrevista con una joven líder del movimiento Ukamau, que lucha por el derecho a la vivienda más allá del realojamiento en las periferias. Es interesante además una importante victoria del movimiento de pobladores que cuenta cómo les ganaron un terreno donde construiyeron una comunidad «Nosotros estamos marcando un hito importante con la posibilidad de que los pobladores participen de las políticas públicas, llevando adelante un proyecto en el centro de la ciudad, en la comuna de Estación Central, justo en el límite de la comuna de Santiago y que siempre nos dijeron que era imposible. Eran terrenos de EFE y nos dijeron que estábamos locos cuando pensábamos en el proyecto y con la características que nosotros queríamos: un proyecto de autogestión, bajo el artículo 68 del Decreto 49 del gobierno de Sebastián Piñera; un proyecto elaborado por don Fernando Castillo Velasco, que es su obra póstuma, con 7 metros cuadrados más que lo normal. Y lo hemos hecho posible. Por la rigurosidad de la organización, por el nivel de lucha que hemos tenido y capacidad de respuesta ante la autoridad, que generalmente es negligente«.

El escritor Raúl Zelik explica la derrota bolivariana en las urnas más allá de las claves superficiales a que los grandes medios nos tienen acostumbradas. Unas principales causas de ello fue la corrupción del Estado, la política económica donde el cambio de divisas y el petróleo tiene un importante papel y la construcción de proyectos cooperativos son contar enteramente con las experiencias de movimientos de base.

Sobre el conflicto de Yemen, en Todo Por Hacer nos cuentan crónicas de una guerra en el cual Arabia Saudí está teniendo importantes pérdidas militares a manos de los houthies. Yemen, además de ser el país más pobre del mundo árabe, está situado en un importante enclave estratégico en el mapa geopolítico mundial, ya que está situado entre la entrada del Mar Rojo al Océano Índico por el Golfo de Aden.

En este diálogo con Amador Fernández-Savater, el historiador italiano Valerio Romitelli analiza y reivindica las bandas partisanas de la Resistencia como modelo organizativo alternativo al partido. En esta entrevista, se desmontan unos cuantos mitos que se tienen acerca de los partisanos durante la II Guerra Mundial.

Los cantos de sirena de la recuperación económica oculta otra crisis de extracción de materias primas, que afecta a las mineras y a la industria del acero además del petróleo. Este año 2015 además fue el año del pico del petróleo, ya anunciado hace unos cinco años. Todo ello va conectado a la desaceleración del crecimiento de la fábrica del mundo, es decir, China, y el decrecimiento del PIB mundial, sufriendo este año una caída del 4,9%. También es destacable la bajada del precio del Brent, el cual, algunos expertos apuntan a un exceso de oferta, pero que en realidad, es a causa de una bajada brusca de la demanda, un factor que tiene conexión con el resentimiento de la economía china tras estos últimos años. Todo ello, sin dejar de mirar a Oriente Próximo, con la mirada puesta en Siria y las monarquías del Golfo. Por último, Luis González Reyes (Ecologistas en Acción) reflexiona sobre las posibilidades de conjugar a la adaptación al colapso energético, económico y civilizatorio con el tejido social y la democracia frente a la tentación ecoautoritaria

Dando vueltas en la rotonda

Pareciese que el 1 de enero fuese ayer y a la vez mañana. Pronto este año pasará a las páginas de la historia, y siempre nos viene la vena de mirar por el retrovisor. A veces, o muchas, nos da cierta impresión de que las cosas se repiten: los Reyes, la Semana Santa, la riada del Ebro, las vacaciones de verano, la vuelta al cole y las Navidades, al igual que la rutina de siempre: levantarse, desayunar, ir al cole o al trabajo, hacer cosas, cenar y echarse a la cama, que también se repite semanalmente: madrugar en entre semanas y en los findes no dar un palo al agua. Eso es lo habitual, el relato que se repite en las conversaciones de los bares. Pero en realidad existen otras aventuras más allá de lo que se cuenta normalmente. Solemos oír, por otro lado, esa expresión de que la historia se repite, o que tropezamos dos veces (o más) con la misma piedra. Sí y no. La historia no expresamente se repite, pero sí existen ciertos paralelismos y reminiscencias, acontecimientos que nos recuerdan a sucesos pasados. En cambio, sí caemos más de una vez y repetimos errores.

Mucho ha llovido este 2015, que de refilón me vienen recuerdos como la victoria de Kobanê a finales de enero, el éxodo de refugiados sirios huyendo de la guerra, las elecciones municipales, las huelgas de las BRIF, la caída de los mercados de valores chinos, el derrame de residuos tóxicos de la minería en Brasil, los atentatos en París, el XI Congreso de la CNT, las pérdidas de Arabia Saudí en la guerra de Yemen, la cumbre del clima, las victorias electorales de la derecha en Argentina, Venezuela y Francia, las elecciones generales que han dado una situación de ingobernabilidad… Y aquí estamos, viendo pasar ante nuestros ojos otro año más con una coyuntura agitada aunque a nivel de calle se viva bastante tranquila, al menos en mi entorno cercano.

La parábola de las vueltas a la rotonda hace alusión a nuestro propio entorno político y militante. Pues todavía existen dinámicas que beben de la mitología del ’36 o de la literatura situacionista y nihilista de los ’70 o de los escritos de Stirner. Y repetimos esquemas que se están viendo inútiles, movidos por inercias, unas veces a rebufo de lo que hacen los demás y otras, siendo la pescadilla que se muerde la cola, o como aquella vez que Homer Simpson entró por primera vez en una rotonda no sabiendo cómo salir de aquella trampa de circulación rotatoria. Por suerte, estas dinámicas ya se están abandonando y cada vez hay más gente que está viendo esos problemas y trata de encontrar las soluciones. Parecerá sencillo tomar una de las cuatro salidas que suele tener una rotonda, pero lo difícil quizá sea escoger por cuál salir. Así estamos prácticamente casi toda la izquierda: además de llevar cada cual su coche, se chocan unos con otros y cambiando de carril sin poner intermitente ni ceder el paso.

Pero no todo lo llovido sabe amargo. Nos dejan un buen sabor de boca los ejemplos de los movimientos sociales: la lucha de los mineros asturianos, las Marchas de la Dignidad, las mareas ciudadanas, la PAH, diversas huelgas como las de Movistar, la de Alumalsa, la de los barrenderos de Madrid, etc. Aunque por otro lado, la deriva hacia el asalto institucional fue una salida hacia delante en un período de reflujos. Ahora que va a terminar el ciclo electoral (si es que no vuelven a convocar otras elecciones por no haber posibilidad de formar gobierno), tocará volver de nuevo a las calles. Unas calles que no están tan llenas como hace dos o tres años durante los años más activos de los movimientos sociales y el 15M.

Creo que hemos dado ya muchas vueltas y se nos acaba el fuel, así que hay que ir tomando las salidas adecuadas y tomar con decisión el camino hacia un proyecto político socialista, un modelo territorial y de país construido a través del poder popular. ¿Nos queda organizar el pesimismo? El proceso estará lleno de obstáculos y dificultades, y tenemos que romper dinámicas y esquemas repetidos que solo funcionan en coyunturas de otras épocas. Tocará mojarse, salir de nuestros espacios de confort militantes, asumir numerosas contradicciones, saber llevar a cabo tareas en espacios amplios, escuchar, ser humildes,… en definitiva, a recuperar la calle para los movimientos populares. Consolidar nuestro proyecto político y nuestras líneas estratégicas, construir pueblo y movimiento político, conquistar la hegemonía y ganar. Esta será la salida que veo más acertado tomar y así dejar atrás de una vez por todas la maldita rotonda.

Enlaces del mes: Octubre 2015

El mes empezaba con un repaso a las bases del sistema económico-politico y su (o sus) crisis que no dejaba mucho margen al optimismo. Teniendo en cuenta la energía, las materias primas, el cambio climático y la conflictividad entre los distintos estados y facciones, el otoño empezaba con un horizonte claramente complicado, como se explica en este artículo de crisis concéntricas. Por suerte o por sensatez, también parece una tendencia el debilitamiento del deseo de propiedad, como apuntaba Toño Fraguas en El ocaso de la propiedad, donde destaca que incluso en los EEUU, país donde está más extendida la cultura del consumo y la felicidad de lo material, cada vez más personas están tomando el tener propiedades como una carga.

En el ámbito laboral, octubre vino un tanto agridulce. En el mismo mes en que Forbes ha coronado a Amancio Ortega como el hombre más rico del mundo, no faltaban los recordatorios sobre cómo se forjan esas fortunas. Lo que se ha tratado como escándalos de imagen respecto a las actividades de Inditex en Brasil o, en general, en Latinoamérica y Asia, parece ser que la sobreexplotación obrera de la de toda la vida, con las pistas un poco difuminadas a base de deslocalización y de delegación en capataces casi esclavistas que son, sobre el papel, los que se manchan las manos.

Lo poco que tuvo de dulce lo pusieron los llamados «manteros» en Barcelona. Pese a las condiciones de desarraigo, clandestinidad y racismo normalizado en que trabajan, varios de ellos se han unido en un Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes con vocación de sindicato de ramo, pero también de organización que les dote de tejido comunitario.

Por el lado de las posiciones y decisiones políticas, Emmanuel Rodríguez (miembro de la Fundación de los Comunes, asi como de Ganemos Madrid y Ahora Madrid) se preguntaba qué lecciones extraer de la institucionalización de parte de los movimientos sociales y la previsible derrota de Podemos el próximo 20 de diciembre. Mientras, en Portugal, la gestión de los resultados de las últimas elecciones generales volvían a plantear la falta de democracia en la UE.

En lo represivo, el estado español no deja de demostrar de lo que es capaz: La directa publicaba una entrevista, traducida al castellano en Diagonal, al secretario general de Sortu y líder independentista vasco Arnaldo Otegi, preso desde hace años.

Y, cuando se cumplieron dos años de encarcelamiento preventivo de las anarquistas chilenas Mónica y Francisco, menos de un año después de las operaciones Pandora y Piñata, todas por las dos mismas bombas, una operación de los Mossos, ejecutada bajo las órdenes de la Audiencia Nacional la mañana del 28 de octubre, se saldó con 9 detenciones y registros en domicilios y Ateneos Libertarios como el de Sants de Barcelona y en Manresa. La respuesta solidaria no se hizo esperar. Hubo concentraciones espontáneas en Barcelona y se lanzaron convocatorias para solidarizarse en varias ciudades como Madrid, Compostela, Huesca, Zaragoza… con los y las detenidas. También ha habido repercusión en varios medios de la rueda de prensa de Embat junto a militantes del Ateneu Llibertari de Sants, Grup de Suport a Joaquim y la Assemblea de Barri de Sants. Unos días después, otra operación de la Guardia Civil en Galicia contra independentistas acabó con arrestos a los cuales se les acusan de «enaltecimiento del terrorismo».

Tampoco podemos olvidarnos de la Federación Anarquista de Gran Canaria. La organización está siendo duramente golpeada por la represión por ayudar a numerosas familias sin recursos a encontrar un techo ocupando y recuperando viviendas que los bancos dejan vacío. Algunos militantes han sufrido palizas de la policía, les acribillan a multas y sufren un acoso policial constante solo por el hecho de realojar a numerosas personas y familias, que según calculan, en 2013 más de 400 personas han conseguido techo gracias a la FAGC y también más de 200 viviendas expropiadas y socializadas. En este último año, han realojado a 102 personas en un sólo trimestre. Pero estos maravillosos resultados les están costando sangre, palizas y multas, y hacen un llamamiento a la solidaridad para afrontar la sangría económica que están sufriendo (el nº de cuenta es: ES45 0239 2026 6130 40048866 así como ven la necesidad de formar una red antirrepresiva.

Enlaces del mes: Septiembre 2015

Sobre la guerra de Siria, traemos materiales sobre el curso de la guerra y los movimientos geopolíticos de las potencias regionales e imperialistas de la zona así como los conflictos del pueblo kurdo en Siria. Tenemos también una entrevista reciente a un grupo anarquista turco: las DAF, que nos cuentan sobre la historia del anarquismo en Turquía, en qué ámbitos operan dentro del país así como su compromiso de solidaridad y apoyo activo a la revolución social de Rojava. Del mismo modo, también nos llamó la atención la puesta en marcha de cine comunal en Rojava, que tiene su paralelismo histórico en la colectivización de la industria del espectáculo por parte de la CNT a los inicios de la guerra civil española.

¿Qué situación atraviesa actualmente la clase obrera global? Este artículo ofrece un repaso de las luchas obreras a lo largo y ancho del planeta a partir del ascenso del think tank neoliberal The Chicago Boys, en las décadas de los ’70 y los ’80 del siglo XX, época marcada por una reestructuración del capitalismo tras el fracaso del keynesianismo y el auge de la primera ola neoliberal, pasando el colapso de la URSS, los movimientos antiglobalización de los 2000, la ola de protestas de los movimientos sociales amplios y masivos después de la guerra de Iraq y la crisis económica mundial, hasta hoy, donde se menciona también al proletariado industrial del centro de China y el sudeste asiático. La globalización capitalista ha ido parejo a la construcción de una clase obrera a nivel grlobal, lo que plantea una nueva coyuntura y ver qué papeles jugarán la izquierda y el anarquismo ante ésta.

Durante el verano y tras la desconvocatoria de la huelga de técnicos de Movistar, volvieron al puesto de trabajo sin haber logrado sus reivindicaciones, aunque algo se ha conseguido avanzar. No obstante, no en todos los sitios cesaron las represalias. Con el inicio del curso, los y las técnicas de Movistar están valorando volver con las movilizaciones tras hacer un repaso de lo acontecido este verano después de haber repuesto fuerzas.

En esta entrevista a Mario Celis, repasan la trayectoria que ha pasado el movimiento anarquista chileno y lo que les llevó de pasar de un movimiento subcultural, de colectivos y voluntarista a un movimiento político y revolucionario de organizaciones y frentes, y con responsabilidades políticas y sociales. Fue entonces una época de cambios de tendencias que comenzó en los años ’90 con el Congreso de Unificación Anarco-Comunista (CUAC) hasta unos diez años más tarde cuando se consolidó y comenzó a andar la tendencia, reflejada en la OCL, la FeL y la Izquierda Libertaria principalmente. Llama la atención sobre todo que estas experiencias las estamos viendo en el anarquismo en el Estado esañol. Sin duda, una lectura muy recomendada para impulsar este cambio de tendencias que permitan articular el anarquismo como fuerza política y movimiento. “Arriba los que luchan y no luchan”. El Congreso de Unificación Anarco Comunista de Chile (CUAC) y la apuesta libertaria en el siglo XXI. Entrevista a Mario Celis.

Por otra parte, toda la UE estuvo pendiente de las elecciones generales del 20 de septiembre en Grecia, pais que ya votó en unas elecciones generales a comienzos de este mismo año y en un referéndum en julio. Con la bandera de la soberanía abandonada por Syriza y antes por el Pasok y la ND, la prensa neoliberal (El Mundo, en este caso) nos sirvio esta entrevista con un representante de Amanecer Dorado. Su mezcla de nacionalismo xenófobo y perspicacia a la hora de exponer su imagen a los medios puede explicar la persistencia de este partido como (pequeña) tercera fuerza en las instituciones y en la calle.

En clave estatal, una de las polémicas de final de verano fue la celebracion de la fiesta del «toro de la vega» en la localidad vallisoletana de Tordesillas. El hecho de que su alcalde lo sea por el PSOE ya había llevado a Pedro Sánchez a jugar con los medios y con la oposicion al «toro de la vega» en gran parte del Estado en una ocasión anterior. En esta, Jorge Armesto utilizó su tribuna de opinión en Diagonal para tomar este caso como ejemplo de la capacidad del PSOE y otros grandes partidos para crear una imagen que se sobrepone a la misma realidad de sus políticas.

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