Sólo el arte político tiene futuro (II)

Tal y como pudimos leer en la primera parte de esta entrevista, el grupo de anarquista ruso Voina utiliza el arte y la controversia como forma de propaganda. No obstante,  no sólo ha generado polémica, sino que también se ha visto envuelto en ella debido al acoso policial sufrido, a una escisión destacable y a su relación con la banda de punk Pussy Riot.

Dadas sus raíces anarquistas, Voina ha estado involucrado en diferentes protestas, no sólo contra el capitalismo sino también contra el sistema democrático representativo y contra el Estado. A su juicio, las estructuras de poder en Rusia están corrompidas y la vida política mutilada. “No hay escena política en Rusia. Lo que hay es una mafia que sostiene el poder, las financias y los recursos naturales del país. Hay también una oposición pseudo liberal que simula protestar y en realidad no son más que conformistas”, afirma el artista Leonid Nikolayev. Molesta con los manifestantes no comprometidos, Natalia Sokol, miembro activo del grupo, explica que “quienes participan de una protesta real están ya en prisión o lo estarán pronto. En Rusia hay varios presos políticos que se están pudriéndo en la cárcel”. Tal fue el caso de Oleg Vorotnikov y del propio Leonid, quienes a finales de 2010 fueron detenidos y enviados a prisión por su creación Palace coup, en la cual volcaron varios coches de policía tratando de evocar un sistema patas arriba. A propósito de ello nació la campaña Free Voina, a la cual el célebre artista callejero británico Banksy se adhirió donando una cuantiosa suma de dinero para cubrir la fianza impuesta.

No obstante, no es sólo a través del arte y de las manifestaciones que el grupo Voina actúa políticamente. Su actitud frente a la vida es también una forma de protesta.  La propaganda por el hecho, tradicional en el anarquismo y frecuente vinculada a la acción armada, se basa en el elemental principio de difundir una ideología practicándola. De esta manera, algunos miembros de la organización han rechazado el uso del dinero, sobreviven  robando comida en supermercados y han vivido largas temporadas en caravanas y garajes. El uso de simbologí y referencias anarquistas, también, son habituales en sus creaciones: “El 7 de noviembre de 2008, Voina celebró el 120º natalicio del líder anarquista ruso Nestor Makhno asaltando el parlamento de Rusia, la Casa Blanca”, apunta el encargado de medios Alexey Plutser-Sarno en referencia a la acción The seizure of the White House, en la que algunos activistas cruzaron la cancela del edificio mientras se proyectaba en la pared una calavera y dos tibias de más de 40 metros de altura. “Antes de la acción yo ya había declarado la Casa Blanca es el mejor lienzo para un artista. La calavera con dos tibias en su fachada es una advertencia a las autoridades corruptas, la anarquía es una inevitable reacción a las políticas de xenofobia y genocidio”, completa Alex.

Verzilov es un traidor que ha llevado a gente a prisión

En el año 2009 Voina expulsó a uno de sus miembros más activos, Pyotr Verzilov, acusado de ser un confidente de la policía. Su entonces compañera, Nadezhda Tolokonnikova –hoy en prisión por su participación en la acción Punk prayer de Pussy Riot-, también abandonó la formación. Juntos reclutaron a nuevos activistas para organizar la autodenominada Facción moscovita de Voina, con la que ganaron cierta fama internacional a costa de la organización original.

No son pocas las entrevistas en la que los miembros originales de Voina han declarado la existencia de cierta ordenación jerárquica y de cargos fijos en la estructura. No obstante, justifican dicha falta de asamblearismo -propio de cualquier colectivo anarquista- a necesidades organizativas e intentos de desestabilización difundidos por Verzilov. “La fuente de esta mentira es Verzilov. Con el fin de ocultar su traición disemina información falsa sobre el comportamiento represivo de Vorotnikov. En los medios de comunicación, le llama Oleg Führer, lo que es absolutamente un ultraje. Es una de sus muchas provocaciones; la forma de vengarse por su expulsión”, explica Leonid. Alexey, en cambio, se centra en responder a cómo se organiza la estructura del grupo. “En el día a día y en el trabajo los activistas de Voina son iguales y absolutamente libres. Nosotros elegimos un líder sólo cuando vamos a la acción. Tiene que haber alguien que coordine a todo el mundo en la calle. Tiene que haber una organización, un guión. Generalmente todos estamos de acuerdo en delegar la gestión de la operación a Natalia Sokol”. Leonid añade sobre Natalia. “Ella es nuestra comandante en jefe para las acciones. Si no hay una gestión y una eficiencia probablemente acabaríamos en prisión por una larga temporada. Aparte hay gente en el grupo que tienen como cargo el desarrollo ideológico –Oleg y Alexey. Podríamos llamarlos líderes intelectuales”. Alexey matiza: “Aunque no intentamos imponer nuestras ideas y no oprimimos a nadie con nuestras ambiciones. El grupo es libre de elegir nuestras ideas o rechazarlas”.

 Verzilov, además de traidor, es considerado por Voina como un plagiador, a pesar de que en numerosas ocasiones la línea original se ha manifestado contraria al copyright. Según Alexey, “estamos en contra del copyright y no hemos registrado la marca Voina Group. Estaríamos encantados de que tú prepararas una acción y la suscribieras bajo el nombre de Voina. Sería mejor incluso si discutes la acción con nosotros y podemos ayudarte de alguna manera. Pero si tú públicamente anuncias que has fundado Voina en Moscú, que tú personalmente has preparado todas las ideas y acciones de Voina, podría ser, claro, un plagio ya que el grupo fue fundado por Oleg y Natalia en 2005 y las ideas y acciones pertenecen a ellos y a mí”. “Cuando Oleg y Natalia prepararon la acción en el puente Liteiny en San Petesburgo y pintaron un falo gigante en él –prosigue Leonid-, el provocador Pyotr Verzilov concedió una entrevista al canal REN-TV en la que se nombró autor de la acción a pesar de que se enterara de ella a través de los medios”. A propósito de ello, Oleg pone un ejemplo: “cuando él dice que fundó el grupo junto a su esposa Nadya miente. Se olvida de mencionar que en 2005 ella tenía 15 años e iba a la escuela en Norlisk. Él tenía 17 años y acababa de venir de Canadá”. “Pyotr –dice Natalia- fue invitado por Oleg Vorotnikov a participar en algunas de las primeras acciones. Pero fue descubierto delatando a algunos activistas de Voina a la policía”. Este punto lo amplía Leonid. “Él intentó delatar a Oleg y a Natalia, pero lograron escapar. En Rusia, Pyotr Verzilov es conocido no sólo como un provocador, sino también como un traidor. Siempre intenta ganarse la confianza de los anarquistas presentándose como un activista de Voina. Regularmente filmaba sus rostros y los subía a Internet. Inmediatamente, muchos de esos anarquistas eran encarcelados. En agosto de 2012, en España, el anarquista Pyotr Silayev, un activista a favor de la conservación del bosque Khimki y partícipe de la marcha anarquista Khimki, fue arrestado. Fue Verzilov quien filmó a los anarquistas y les envió el video a los policías. La verdadera naturaleza de Verzilov fue también puesta al descubierto por Pussy Riot. Cuando las chicas fueron encarceladas, él se presentó a sí mismo como su director de relaciones públicas y su líder. Se apropió de sus trabajos. Pero la peor parte es que es un provocador que ha llevado a gente a prisión”. Oleg, finaliza añadiendo más información: “El caso sobre Pussy Riot está basado en información procedente del ordenador de Verzilov que él mismo le dio a la policía. Este hecho es recogido formalmente en la sentencia”.

 Por su parte, Voina no sólo ha tenido problemas con Verzilov. A raíz de la inclusión en diversos festivales de cine internacionales del documental Tomorrow, dirigido por Andrei Gryazev, el grupo ha vuelto a aparecer en la agenda mediática tras un periodo de inactividad. La cinta, en cambio, no deja en muy buen lugar a sus componentes más destacados. Leonid ofrece una larga explicación acerca del origen de tal producción: “Gryazev pidió unirse al grupo, quería ser un activista y luego robó el vídeo completo del archivo de Voina, incluyendo algunos filmados por Oleg y Natalia. Posteriormente, sin permiso del grupo, creó una película de uso privado. También falsificó las firmas de Vorotnikov y Sokol y las usó en el juicio alemán y en la inscripción a la Berlinale. Aquí y aquí pueden verse sus firmas. Pero estas son las verdaderas. El documento 02170001.17 de la corte de Berlín confirma que realizó un juramento bajo la jurisdicción alemana que prohíbe el falso testimonio. Él testificó bajo juramento que todos los derechos de autor de la película Tomorrow le pertenecían, y que todos los participantes (Oleg Vorotnikov, Natalia Sokol, Alexey Byelov, Sergey) de la película le dieron por escrito su consentimiento. Este falso testimonio ocurrió el 11 de febrero de 2012. Pudo cometer esta falsificación porque sabía que Oleg y Natalia no podrían contrarrestar la información, ya que la policía les había confiscado sus documentos de identidad y los había puesto en busca y captura”. Para Natalia, la actitud de Gryazev resume el estado político y social en que se encuentra sumida Rusia. “Gryazev ha engañado a un elevado número de festivales de cine y de compañías de distribución proveyéndolas de documentos falsos con firmas adulteradas. Y ahora está proyectando su película por todo el mundo. Se ha convertido en un director famoso y está obteniendo pingües dividendos. Todo esto es común en esta situación de mierda que padece Rusia, con gente de mierda buscando la fama y el dinero a cualquier precio”.

 La época de las protestas autorizadas ha terminado

En los últimos años, el activismo político en Rusia ha despertado de lo que parecía un letargo sin fin. Las manifestaciones contra el fraude electoral entre 2011 y 2012 han supuesto las demostraciones más numerosas que se recordaban desde hacía una década. A pesar de ello, para Oleg no es suficiente. “Ya sabes que todas estas protestas masivas y liberales no tienen nada de reales. Bien, los gerentes y oficinistas fueron a la calle, cantaron cosas con sus banderas y pancartas, se desahogaron y se dispersaron pacíficamente. Las autoridades no le dieron importancia. Creo que cientos de miles de liberales parados de pie en una plaza rodeada de policías influyen en los políticos menos que 300 anarquistas marchando por San Petersburgo o Moscú. El grupo Voina está seguro de que la época de las protestas autorizadas ha terminado”. “Desafortunadamente –apunta Natalia- hay muy pocos anarquistas para cambiar radicalmente el país. Los anarquistas no tienen nada que hacer en estas pseudo protestas liberales en Rusia”. Según Oleg, lo que demostraría el poder de influencia de los anarquistas es la atención que el poder invierte en reprimirlos. “Los anarquistas y los antifascistas son el único y más valiente movimiento organizado en Rusia. Cuando hay manifestaciones anarquistas en las calles todos los policías huyen de terror. Es una de las razones por las que muchos anarquistas de Rusia y Bielorrusia están en prisión en estos momentos. Muchos de ellos han sido asesinados, y según las autoridades han estado involucrados grupos de extrema derecha. Por supuesto, la policía también está dispuesta a asesinar a anarquistas y antifascistas cuando les conviene”.

La aparición del grupo de punk anarcofeminista Pussy Riot también ha significado un soplo de aire fresco en la escena política rusa. La repercusión internacional que ha tenido el encarcelamiento de tres de sus activistas (actualmente una de ellas se encuentra ya en libertad) tras grabar un videoclip que denunciaba las relaciones entre la Iglesia y el Kremlin en una de las más famosas catedrales ortodoxas de la capital, ha levantado las sospechas de algunos sectores. Asombrados por el desequilibrado tratamiento mediático que reciben habitualmente los anarquistas en prisión y el que han recibido Pussy Riot, hay quien en Rusia se pregunta si se tratará de una operación propagandística dirigida por Occidente. “Las chicas de Pussy Riot que están hoy en prisión –explica Alexey-, abandonaron Voina hace tres años, pero su acción es, en todos sus sentidos, una protesta contra el sistema”. “Desde el momento en que su canción es titulada Holy Mother, blessed Virgin, drive Putin away!, se trata de un ataque hacia Putin. Es claramente un gesto político. Es por eso por lo que la reacción de las autoridades ha sido tan agresiva”, concluye Leonid. Sin embargo, en una ocasión pudo verse a Alexey en una manifestación a favor de los presos políticos portando una pancarta con el lema Madonna Pussy Riot, en una referencia hacia la solidaridad mostrada por la estrella pop hacia la banda punk. El detalle pudo parecer irónico, más aún teniendo en cuenta que una de las activistas encarceladas estuvo casada con Pyotr Verzilov. Alexey defiende su trayectoria y a sus antiguas compañeras: “He estado en acciones de apoyo a presos políticos (incluyendo Pussy Riot) en muchas ciudades europeas (por ejemplo, en Tallin, Cracovia, Varsovia, Salzburgo, Liubliana, Maribor). Las chicas de Pussy Riot son claramente prisioneras políticas y todo el mundo tiene que apoyarlas. Habitualmente los anarquistas locales se unen en estas acciones. Aquí puede verse un video del trabajo en Cracovia en el que marchamos bajo banderas anarcosindicalistas. En Liubliana también había banderas anarcofeministas. Pussy Riot necesita la solidaridad de la mayoría de nosotros porque las prisiones rusas son un infierno, especialmente los campos de mujeres, donde reina la violencia. Lo que hicieron y la sentencia que obtuvieron fue absolutamente desproporcionada”. Según Leonid, Pyotr Verzilov habría sido defenestrado por Pussy Riot. “Verzilov no tiene nada que hacer con Pussy Riot, del mismo modo que no tiene nada que hacer con Voina. Fue expulsado de nuestro grupo. Es un provocador y ha sido recientemente revelado como tal una vez más”.

*La entrevista íntegra y en inglés puede consultarse aquí.

Adrián Tarín

Recuperando el derecho a rebelión (I)

En este ensayo me propongo rescatar de la historia el «Derecho a rebelión» contra la tiranía y adaptarlo al contexto actual, es algo extenso por lo que he decidido dividirlo en tres partes. Aquí va la primera entrega:

Definición de tiranía

La tiranía en su interpretación clásica equivale al despotismo, pero con el paso del tiempo con su mala aplicación ha perdido parte de su sentido y con la aparición del concepto de “totalitarismo” se le aplicó por igual a distintos tipos de gobierno opuestos o sencillamente al enemigo ideológico. Para que un gobierno sea tiránico tiene que tener al menos cuatro rasgos fundamentales: arbitrariedad (el ejercicio de poder no está regulado, sino que obedece a la voluntad de los gobernantes, se produce una situación de indefensión y de incertidumbre), imposición (los gobernantes tienen miedo de los gobernados y los gobernados de los gobernantes, no existe una legitimación del poder), imposibilidad de cambio pacífico (al no tener un fundamento racional solo se mantiene por la fuerza y solo puede ser derribado con ésta) y el uso de la demagogia para camuflar la fuerza.

Etimológicamente la tiranía designa el mando de una minoría sobre una mayoría con la existencia de un poder ilimitado no regulado por las leyes, aunque no solo eso las caracteriza, las dictaduras y autocracias también comparten este rasgo pero con algún matiz, en los autoritarismos el gobernante está sujeto a las leyes hasta que decide modificarlas. La tiranía se caracteriza además por ser el “gobierno antipolítico”. 

La tiranía no es un régimen político sino una situación política, corrompe lo político ya que implica un dominio directo sobre los gobernados, es un desorden donde domina la fuerza, además es un gobierno en beneficio del tirano y de su entorno.

El Derecho a rebelión

«Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo la insurrección es para el pueblo y para cada porción del pueblo, el más sagrado de sus derechos y el más indispensable de sus deberes» Declaración de los derechos del hombre y el ciudadano

El derecho de rebelión es un derecho reconocido al pueblo frente al gobernante ilegítimo, los griegos y los romanos rechazaban el gobierno tiránico pero se limitaban a evitarlo mediante una forma mixta de gobierno, durante la edad media es cuando se empieza a tomar forma el derecho a la resistencia, bajo el nombre de tiranicidio, en esa sociedad contractual lo legítimo era lo legal, cuando se deja de tomar al Derecho como lo justo es cuando se produce la separación entre legalidad y legitimidad, ya que la idea de justicia que tiene el poder político puede ser muy diferente a la que tenga el pueblo, pero esta solo adquiere carácter legal cuando es impuesta. El proceso de resistencia se encontraba arbitrado por el Papa o el Emperador.

Los primeros autores que se encargaron de teorizar sobre el tiranicidio fueron Juan de Salisbury y Santo Tomás de Aquino. Se distinguía entre dos tipos de tiranía: Ex defectu titutli (cuando el gobernante era un usurpador sin título para ello) y A regimene (ejercicio injusto del poder, abuso de autoridad). En el primer caso se trata de una tiranía política y en el segundo de una diferencia entre legal y justo.

Juan de Mariana estableció las condiciones para el tiranicidio: primero se advertía al tirano para que cambiase su comportamiento, luego se le amonestaba, luego se legitimaba la insumisión al gobernante y por último se justifica matar al tirano en acto de legítima defensa.

En la edad moderna apareció el Estado con la pretensión de ser un órgano imparcial que arbitrara las disputas de la sociedad, este acabó con el derecho a la resistencia y al tiranicidio. La dificultad estaba en que la resistencia tendría que ejercerse contra el mismo Estado que se presentaba como impersonal.

En la época contemporánea con el reconocimiento de la soberanía popular y con el constitucionalismo surgió el problema de distinción de leyes tiránicas, ya que la constitución era una garantía frente a gobiernos absolutistas, pero todavía podía darse el caso de que se produjesen leyes tiránicas, según Jaime Balmes eran las que eran contrarias al bien común, no tenían por objeto el bien común, que otorguen privilegios, que excedan las facultades del legislador y que no se ajustasen a los procedimientos establecidos según la constitución. Durante la edad contemporánea el derecho a la rebelión tomo un carácter social y fue desarrollado sobre todo por el movimiento obrero y los teóricos del socialismo.

Definición de democracia

La democracia es el poder de la mayoría o en interés del mayor número”Tocqueville

La Democracia en teoría es el “gobierno de todos”, se caracteriza porque el poder se encuentra repartido entre la totalidad de sus miembros, por lo que la toma de decisiones es fruto de una voluntad colectiva. También puede entenderse como la igualdad de condiciones que es uno de sus aspectos claves, ya que supone la ruptura con los privilegios del antiguo régimen, la sociedad estamental estaba formada por rangos que se adquirían por el nacimiento y era casi inexistente la movilidad social, la sociedad democrática está formada por individuos con iguales derechos y deberes.

Esta es la definición ideal, el modelo que se pone en práctica es la llamada “democracia representativa” donde el pueblo a través de un proceso de elecciones confiere confianza a unos representantes para que gobiernen en su nombre, este tipo de democracia necesita una serie de instituciones pero fundamentalmente al Estado que es la entidad superior y desde donde se ejerce el poder político, el ejercicio de poder está regulado por un ordenamiento jurídico además de estar divido en tres funciones: la ejecutiva (Gobierno, consejo de ministros y jefe de Estado), legislativa (cámaras de representantes: Congreso y Senado) y judicial (administración de justicia).

El sistema de representación está organizado mediante los partidos políticos, estos son organizaciones constituidas por individuos que se identifican con unos ideales comunes y tienen como meta tomar el control político, cada partido presenta una serie de candidatos para ocupar cargos públicos mediantes las listas y los electores deciden. El desarrollo de los partidos ha estado ligado al del parlamentarismo desde sus inicios como nexo entre el electorado y el Estado. Se distinguen cuatro etapas: La primera son los llamados partidos de cuadros (durante el sufragio censitario), con el sufragio universal aparecieron los partidos de masas, cuando apareció la clase media y se consolidó el Estado de Bienestar los partidos perdieron su carácter ideológico y se convirtieron en Catch-all, la última etapa es la de los partidos cártel, donde la mayoría de ellos se financian públicamente y forman una “clase política” independiente con sus propios intereses que principalmente es obtener subvenciones y mantenerse.

Aquí termina la primera parte, continúa en la siguiente entrega.

Sólo el arte político tiene futuro (I)

El anarquismo en Rusia, que durante los más de 70 años de Unión Soviética fue reprimido hasta casi su desaparición, vuelve a resurgir como movimiento de oposición al orden establecido por el Kremlin. Amén de organizaciones tradicionales, como los anarcosindicalistas Konfederatsiya Revolyutsionnikh Anarkho-Sindikalistov (KRAS), nacen cada vez más movimientos sociales de inspiración libertaria que emplean la acción directa o el arte para generar conciencia anarquista. Uno de esos grupos, ya consolidados, son los artivistas de Voina (Guerra), a quienes hemos tenido la oportunidad de entrevistar.

A pesar de que sus acciones se remontan a 2005, para la escena internacional Voina saltó a la fama cinco años después, a raíz de su creación Dick captured by KGB, en la que el grupo dibujó un falo de más de 60 metros en el puente levadizo Liteyny (San Petersburgo), cercano a la sede del servicio secreto ruso. No obstante, dentro del país ya eran conocidos desde que en los prolegómenos de la elección de Dmitry Medvédev como presidente del Gobierno (2008) organizaran una orgía en el Museo Estatal de Biología frente a un oso (medved es, en ruso, oso). Miembros del grupo explicaron, más tarde, que con la acción pretendieron simbolizar el hecho de que el gobierno se folla a la gente, y a la gente parece que le gusta.

El arte sólo es un negocio para los artistas

Este tipo de performance es habitual en las creaciones de Voina. Con ellas pretenden denunciar no sólo la corrupción política y el autoritarismo reinante en el país, sino también una escena artística contaminada por el capitalismo y la ausencia de creatividad. Para Oleg Vorotnikov, una de las cabezas visibles,  “la mayoría de los artistas rusos se pelean por el dinero que los oligarcas les lanzan de vez en cuando. El arte sólo es un negocio para ellos. Incluso un pequeño número de artistas, que se llaman a sí mismos izquierdistas, no tienen reparo en tomar su sucio dinero y participar en la Bienal de Moscú, financiada por las autoridades mafiosas”. La Bienal de Moscú (2011) tuvo como tema principal El arte activista, pero Voina, que fue invitado, decidió boicotearla por su carácter oficialista.

Asimismo, el grupo rehúsa a exponer sus obras en las galerías comerciales, puesto que tal y como Oleg apunta “todas pertenecen a los oligarcas, que las utilizan para lavar su sucio dinero. Por ejemplo, Garage es propiedad de Roman Abramovich. No conozco ni un solo artista aquí o en el extranjero que no tomaría los sucios petrodólares de este amigo del dictador y se negaría a trabajar en Garage. Esta hipocresía es asquerosa. El año pasado, ya que oficialmente boicoteamos la Bienal de Moscú, Pyotr Verzilov y un grupo de plagiadores exhibieron nuestras obras allí y cobraron las tasas de los curadores”. Pyotr Verzilov tiene una historia rocambolesca tras de sí. En sus inicios fue activista del grupo Voina, pero pronto acusado de colaboracionista con la policía y acabó siendo expulsado.

Leonid Nikolayev, otro miembro notorio, critica la actitud de algunos artistas rusos que “van a Europa a exponer y hablan sobre ideas izquierdistas, pero cuando vuelven a Rusia no dudan en apoyar al poder y enriquecerse a su costa”. Alexey Plutser-Sarno, habitualmente enlace del grupo con los medios de comunicación y exiliado político, completa la acusación sentenciando que, a pesar de haber «una gran cantidad de destacados artistas en Rusia, actualmente no hay muchos de ellos involucrados en una protesta real”.

No se pueden dibujar flores cuando hay represión a nuestro alrededor

Al mezclar política y arte, las influencias de Voina proceden de tal dualidad de disciplinas. Para Alexey, su “arte está inspirado en el movimiento dadaísta, en el futurismo ruso y el accionismo vienés. Pero si hablamos de nuestro estilo artístico callejero y de protesta seguimos el ejemplo de los anarquistas”. De esta manera, completan su actividad con diferentes manifestaciones políticas no artísticas. “Este año, hicimos acciones junto a los anarquistas de Polonia, Eslovenia y otros países. Cuando voy a una ciudad extranjera, no puedo confiar mi trabajo a nadie excepto a los anarquistas”. Según Oleg, “habitualmente contamos en nuestras acciones y marchas con el apoyo y participación de grupos anarquistas. Algunos de nuestros eslóganes y acciones están inspirados en ellos: All cops are bastards (ACAB), Más alto, más alto con la bandera negra –el Estado es nuestro enemigo principal, etcétera”. “A veces nos definimos como un grupo anarco-punk”, apostilla Natalia Sokol, compañera de Oleg y una de las activistas más destacadas.

No obstante, la amistad entre política y arte ha sido históricamente peligrosa, y más aún desde la postmodernidad. Al igual que ocurre con la educación, en Occidente el pensamiento hegemónico tiende hacia la moderación, la neutralidad y lo políticamente correcto. El epitafio de nuestra sociedad bien podría ser todos los extremos se tocan o la virtud está en el término medio. Esta es la razón por la que algunos artistas consideran que la pureza del arte depende de su despolitización. Sin embargo, la feminista Lucy Lippard declaró, en una ocasión, que la buena propaganda y el buen arte deben ser una provocación, una nueva manera de ver y pensar sobre lo que está a nuestro alrededor. Alexey apunta más hacia esta última concepción del arte, afirmando que “sólo el arte político tiene futuro. No es una coincidencia que la 7ª Bienal de Berlín, que nos invitó a ser curadores asociados, fuese sobre intervenciones políticas de los artistas en el espacio social. Los artistas contemporáneos no deben ser indiferentes a lo que está a su alrededor. Simplemente, no pueden dibujar gatos, peces y flores cuando hay una represión masiva en pleno apogeo”. Esto es, en cierto modo, una suerte de acción propagandística: “Cualquier arte de protesta -afirma Natalia- trata de influir en las conciencias de la gente tan masivamente como sea posible. Millones de personas han visto nuestras acciones en Internet. Muchos de ellos están perdiendo el miedo y siguiendo nuestro ejemplo. Muchos grupos valientes están surgiendo tras nosotros». “En nuestro día a día, Voina se parece a un grupo político anarquista. Pero Voina hace acciones que son en todos sus sentidos obras de arte, incluso en contextos meramente socio-políticos”, concluye Alexey.

La calle es nuestro ambiente natural

Como anarquistas, el grupo Voina reivindica el uso del espacio público colectivo desempeñando su arte en las calles, en lugar de en galerías o museos. “De la misma manera que un pez no interactúa con el agua, o un pájaro con el aire, no se puede decir que nosotros interactuemos con la calle. La calle es nuestro ambiente natural, donde hacemos nuestro arte. Internet es nuestra galería”, explica Alexey. Interrogado por la misma cuestión, Oleg apunta que “la interacción con el espacio de una galería o un museo es un problema, porque es un espacio extraño para nosotros. No sabemos cómo interactuar con ellas, aunque a veces lo hemos intentado”.

No obstante, las dinámicas privatizadoras, así como los cambios sociales en nuestras relaciones interpersonales, ahora mediadas habitualmente por las tecnologías de la información, nos remiten más hacia espacios íntimos que hacia la plaza como ágora. La fotógrafa y feminista Martha Rosler afirmó que las calles pertenecen a la gente, pero la gente ya no las quiere. La necesidad de reproducir en Internet lo que está ocurriendo en la calle puede resultar paradójica. “La documentación de nuestras acciones es un puente entre la calle e Internet. La mayoría de nuestras acciones tienen un elemento delictivo que nos impide invitar a la gente a contemplarlas, puesto que la mayoría seguramente sería arrestada. Millones de personas vieron nuestra Dick en Internet y todo el mundo entendió que fue un ¡que os jodan! al sistema policial de todos los países, no sólo de Rusia”, finaliza Alexey.

La estética anarquista es dejar que cada uno tenga su propia estética

Una de las más relevantes aportaciones del anarquismo al arte es su creatividad y su ruptura con el academicismo burgués. No obstante, autores como Edgar Wind, en su obra Arte y anarquía, defienden que la imaginación –tanto su ausencia como su abuso- puede suponer un estigma incurable para el artista, hasta el punto de considerarla peligrosa. Alexey relativiza esta cuestión, reflexionando desde un punto de vista tolstoiano acerca de la violencia: “La humanidad vive en el mundo de lo imaginario, en el espacio de los símbolos. Somos conscientes de la realidad que nos rodea sólo a través de nuestras fantasías. Por supuesto, hay un montón de símbolos e ideas peligrosas. Por ejemplo, la idea de la violencia es peligrosa. Esta idea genera violencia. Las autoridades están tratando de persuadirnos de que la violencia es legítima, que las ejecuciones y las víctimas son necesarias. Pero es una mentira. Este sistema de símbolos se remonta a los tiempos mitológicos. Y tenemos que destruir, deconstruir el mismo”. Natalia, por su parte, evalúa la labor del grupo como generador de nuevos imaginarios, afirmando que “por medio de nuestras acciones estamos tratando de destruir esos símbolos nocivos y peligrosos que hemos heredado del pasado oscuro”.

La estética y el ego son dos de los principales desafíos a los que se ha enfrentado tradicionalmente el arte anarquista. Por un lado, surge la eterna pregunta ¿existe una estética anarquista? Por otro lado, parece difícil conjugar el ego artístico con los ideales de fraternidad libertaria. La primera cuestión es zanjada con rapidez por Alexey: “La estética anarquista es dejar que cada uno tenga su propia estética. Nosotros hemos creado la nuestra: heroica y monumental”. A la segunda, Oleg precisa que, efectivamente, lo que el grupo Voina hace es “combinar el ego artístico con la solidaridad, la igualdad y la fraternidad anarquista”.

Según las teorías libertarias relacionadas con la abolición del trabajo, una vez llegada la verdadera sociedad anarquista, cada uno de nosotros pasaríamos de ser trabajadores a creadores artísticos. No desempeñaríamos una profesión por motivaciones adulteradas como el estatus, la cuantía salarial o la necesidad. Simplemente produciríamos vocacionalmente, en función de nuestras capacidades y habilidades, por lo que todos seríamos artistas. No obstante, Alexey es crítico con este punto de vista: “en una sociedad anarquista, todo el mundo elije un rol y un modo de vida. Sería un error imponer uno y la misma forma de libertad para cada uno. Cada persona debe decidir su propia libertad. Es por eso por lo que pienso que no todo el mundo sería artista. Si alguien quiere ser un espectador pasivo, su elección también debe ser respetada”.

El grupo Voina también posee un historial de represión por parte del poder bastante extenso. Algunos de sus miembros han sido encarcelados y otros han evitado el presidio gracias al exilio. Igualmente, la célebre banda de punk anarcofeminista Pussy Riot tiene un pasado estrechamente vinculado a Voina. Estas cuestiones y otras serán abordadas en la segunda parte de la entrevista.

*La entrevista íntegra y en inglés puede consultarse aquí.

Adrián Tarín

Diez prohibiciones de la educación

La educación está prohibida. De esta determinante forma comienza un homónimo documental argentino que aunque está revolucionando a la pedagogía, sólo muestra la metodología libertaria tradicional defendida por, entre otros autores, Ferrer i Guardia. De las escuelas libres, como Paideia en Extremadura, podemos discernir diez claves básicas para entender cómo la educación, en el sistema neoliberal, está prohibida.

1)     La escuela como reproducción social. La educación estatista y obligatoria tiene su origen en las necesidades históricas de las elites gubernamentales y empresariales de adiestrar y configurar súbditos y trabajadores/as. Tal y como afirman las teorías críticas con el funcionalismo de Baudelot y Establet o de Bowles y Gintis, existen dos versiones pedagógicas en el sistema capitalista: la de los/as dominantes y la de los/as dominados/as, así como imitan la jerarquía empresarial con el objetivo de difundir la superestructura y la ideología burguesa. Sería así, la escuela, un mecanismo fundamental para constituir el consenso gramsciano.

2)     La educación está fragmentada. Siguiendo la lógica fabril y empresarial que practica la escuela actual, ésta se encuentra fragmentada y clasificada. El educando está separado de sus iguales por criterios no naturales (la generación y/o el sexo) en aulas cerradas, como si de departamentos especializados se tratase, y el conocimiento se limita a materias concretas y delimitadas. Frente a esta visión antipedagógica, la escuela libre propone la educación integral u holística, la cual supone una visión general, una visión del todo. El conocimiento es transversal, puesto que tanto las ciencias como los valores tienen una relación estrecha entre sí, no limitada.

3)     La homogeneización del educando. La escuela estatista y obligatoria no hace distinción entre educandos. Los/as niños/as son únicos e irrepetibles, sin embargo, los contenidos son homogéneos. No se atiende a las capacidades y plazos individuales de aprendizaje, convirtiéndoles en masa. Asimismo, tampoco se tienen en consideración las características personales del educando: todo lo que haga está mal, fruto del culto a la moderación. Se construyen estándares normalizados a través de mecanismos poco científicos (el cociente intelectual) para asociar cualquier distinción con enfermedades (hiperactividad) o anomalías cognitivas (superdotados).

4)     La disciplina como control autoritario. El sistema escolar preconiza una idea de disciplina autoritaria, vertical, donde el objetivo es el control y sumisión del educando en base al miedo. Los hábitos y actitudes de los/as niños/as son moldeados hacia la despersonalización. Frente a esto, las escuelas libres proponen una disciplina funcional (comunitaria) o la autodisciplina, basadas no en la obediencia per se, sino en el respeto y las decisiones colectivas. Es necesario que el educando comience a hacerse responsable (y aprenda) de sus actos y las consecuencias derivadas del mismo. Por ello, se propone que no existan estructuras de poder, puesto que las normas sociales (y, por tanto, también las escolares) son dinámicas.

5)     La evaluación como adulteración de la identidad. La escuela preconiza un ideal resultadista de la educación, en el que la meta es más importante que el sendero; que el aprendizaje en sí. Las evaluaciones (premios y castigos) no sólo descontextualizan y desvirtúan la educación, sino que además generan identidades no naturales en los educandos. Los/as niños/as pasan de tener personalidad a ser alumnos/as de sobresalientes, de notables, de aprobados o malos alumnos (en la crítica marxista a la educación, categorías equivalentes a las salariales). Asimismo, cabe interrogarse: ¿qué se evalúa y con qué justificación? En la evaluación no se tiene en cuenta la unicidad del educando, y el establecimiento de un patrón estándar elimina un sinfín de potencialidades positivas. Los principios que transmite la evaluación, y por tanto la competencia y el miedo (principios superestructurales), son contrarios a la cooperación y producen un modelo conductista irracional. El/la niño/a debe corregirse, con sus errores, aciertos, la experimentación con sus pares y la guía del adulto/a, a sí mismo/a. Las titulaciones, por su parte, son una abstracción imperfecta, puesto que el conocimiento no se adquiere de manera definitoria; el aprendizaje no es un proceso terminable. En la educación no debe de haber vencedores/as y perdedores/as.

6)     El educando como objeto pasivo de la educación. La escuela considera al niño/a como un ser vacío y dispuesto a ser rellenado por la superestructura. Éste jamás participa de los contenidos de las materias, nunca decide qué quiere aprender sino que consume aquello que quieren que repita. En lugar de ser el/la protagonista, es un/a actor/actriz de reparto. La enseñanza, para ser, debe ser libre, así como para poder ejercer esa libertad fuera del entorno escolar y escoger sin condicionamientos interesados el propio camino en la vida. De esta manera, el educando debe poder tomar parte de lo que aprende y de cuándo lo aprende, así como desarrollar conocimientos en las áreas donde posea una mayor destreza sin que aquellas con mayor dificultad obstaculicen su aprendizaje.  Asimismo, también debe ser un activo en el funcionamiento del centro a través de mecanismos de diálogo como las asambleas, no sólo oyendo sus opiniones, sino escuchándolas y teniéndolas en cuenta.

7)     La repetición contraintelectual. Los métodos pedagógicos de la escuela actual son, al igual que sus evaluaciones, resultadistas. La institución no tiene cuidado por el aprendizaje, sino por los contenidos verbalizados. La repetición textual es una técnica alienante cuya consecuencia es la ausencia de creatividad. Sin comprensión lo estudiado cae en el olvido, puesto que el almacenamiento de información no es aprendizaje. Además, esta metodología no tiene en cuenta las capacidades del educando: no importa si se le pide más (habilidad memorística) a un/a niño/a de lo que puede dar. Por ello, desde las escuelas libres se considera capital evitar la pérdida de curiosidad natural en el/la niño/a. El tedio de la educación actual es lo que mata el interés y las intenciones de investigación que biológicamente desarrollan los/as infantes y adolescentes. Éstos tienden naturalmente a aprender (y equivocarse) a través del juego, la creación y el arte, es decir, lo lúdico, un aspecto metodológico descuidado en la escuela. Se pone mayor énfasis en conocimientos ajenos que en aquellos que tienen verdadero impacto en la cotidianidad. La escuela ha apartado al/la niño/a de la (su) Naturaleza.

8)     La indiferencia como trato al educando. La escuela no enseña en el amor, como hemos visto, ni siquiera en un periodo tan importante como la infancia. El/la docente, por lo general, no dispone de herramientas para preocuparse por los sentimientos y emociones del educando. El florecimiento de las relaciones afectivas en el aula es el leitmotiv de la educación, con la intención de que sea esto lo que se reproduzca una vez abandonada la escuela.

9)     El/la maestro/a como hijo/a del sistema. Los/as docentes no son, por lo general, responsables intencionales de la prohibición de la educación, sino que han sido también enseñados/as en la alienación y deben emanciparse de su figura autoritaria y prepotente. Tienen que ser felices para poder enseñar en la fraternidad. De esta forma, en las escuelas libres los/as maestros/as son guías que abren caminos (y no constructores/as de un único camino), aceptan el fluir de la vida y cuidan más que educan. Los/as maestros/as tienen voz, pero no voto en las decisiones del educando. Tampoco existen estructuras de poder entre los/as docentes, eliminando el cargo de dirección y favoreciendo el trabajo horizontal y en equipo entre iguales.

10) La familia como obstáculo educativo. En la actualidad, los/as niños/as no sólo pasan más tiempo en la escuela que el que pasarán en la universidad (lo cual no parece lógico), sino que también que el que pasan en el hogar o el que pasan con sus progenitores o tutores/as por culpa de la dinámica laboral neoliberal. La familia es la responsable de la vida y la cría de la persona, por lo que los/as padres/madres no pueden considerar la educación como un fenómeno profesional del que desentenderse. La escuela debe tener su reflejo en la familia y viceversa.

Adrián Tarín

El suicidio ante el desahucio: venganza política y manifestación del discurso oculto

Por Diego

El desahucio es, hoy día, una de las más terribles situaciones en las que las personas de nuestro país ven cómo su dignidad personal es arrebatada. El respeto, el reconocimiento que toda persona merece es dado de lado sin escrúpulos por el Estado y el Capital. Más de quinientos desahucios se producen todos los días en el Estado español a causa del impago de hipotecas. Ante desesperada situación y falta de recursos algunas personas están tomando la determinación de decirle la verdad al poder suicidándose antes de ser obligadas a abandonar su casa. Los desahuciados emplean la única herramienta que tienen para responsabilizar a aquellos que cometen la barbarie. La última escalada de suicidios encierra siempre ciertos factores: casi todos se cometen en la vía pública, todos se realizan de forma macabra, y todos antes de que llegue el juez con sus acólitos. Estas personas intentaron dejar alguna huella en la misma sociedad que les robó su dignidad, intentaron culpar a sus ejecutores, de ahí que el suicidio siempre se esté intentado ocultar, no siempre consiguiéndolo. Los tres últimos suicidios que hemos podido conocer, realizados en las últimas semanas, se han producido siempre momentos antes de la llegada de la policía y el juez, de ahí que hayan conseguido crear toda una escalada de culpas. Es difícil negar el carácter político de estos desahucios, que concentran brutalmente desesperación venganza y amenaza.

Desde el pasado 10 de noviembre, día del suicidio de Amaia Egaña, asociaciones de jueces y policías comienzan a hacer declaraciones y a movilizarse contra los desahucios. Que les estallara la puta verdad en la cara tiene la culpa de ello.

-Manuel se lanzó al vacío de su segundo piso de Burjassot el día 25 de octubre, cuando un miembro de la comisión judicial llamó al timbre de la puerta para desahuciarle. Sobrevivió.

– José Miguel se ahorcó en el patio de su vivienda de Granada el día 25 de octubre, una hora antes de la prevista para su desahucio.

– Amaia se tiró por la ventana del cuarto piso de su casa el día 10 de octubre. La comisión judicial se encontró la puerta del domicilio abierta cuando llegó a la casa para ejecutar el desahucio.

– Un hombre se arrojó desde la ventana de un segundo piso en Sevilla el día 16 de noviembre cuando iba a ser desahuciado. La causa del desahucio aquí no era un impago hipotecario sino de alquiler.

– Juan Álvarez fue la primera persona que se suicidó por este motivo, lo hizo en noviembre de 2010. Salió de su vivienda de L’Hospitalet del Llobregat y se ahorcó en el parque de enfrente de su casa, “a pocos metros del piso que en pocas horas iba a tener que abandonar por la fuerza.”

– Isabel se arrojó desde el undécimo piso de su casa en Málaga en Julio de 2012. El desahucio iba a realizarse pocos días más tarde.

Acción Directa: La alternativa posible

Nota del equipo de Regeneración: El texto que se muestra a continuación se escribió antes de la huelga general del pasado miércoles día 14 de noviembre. Nos ha sido imposible publicar esta colaboración con anterioridad. Lo hacemos ahora pues creemos que aún puede aportar argumentos para la formación y el debate colectivos. Nos gustaría asímismo pedir disculpas al autor por este retraso.

Hablando con un compañero de la universidad sobre la Huelga General del próximo 14 de Noviembre, me expuso un razonamiento para no secundarla, el cual creo que refleja muy bien la incertidumbre de las personas en la actualidad. Su postura es que no va a hacer Huelga porque a pesar de que se protesta, hay movilizaciones, se va a manifestaciones, etc. ¿Va la gente y le vota al PP en las elecciones? «¡Venga ya! Que se jodan todos, paso de hacer huelga». Bien, pues este texto va dirigido a ti y a las personas que piensan como tú.

¿El PP ganó con mayoría absoluta en Galicia? Sí, pero perdió un 17,5% de los votos respecto a las anteriores elecciones consiguiendo solamente un apoyo del 24,25% de la población. Además, el porcentaje de participación fue del 54,42% [1]. Esto significa que casi la mitad de la población que podía ir a votar está en disconformidad bien con el sistema electoral y/o con los políticos, y que más de tres cuartos de la población no aprueba las medidas que lleva tomando el PP en estos casi 4 años que estuvo gobernando. Reflejo de ello es el aumento de movilizaciones así como de manifestaciones y protestas que mi compañero antes citaba.

Así pues, se puede ver cómo las personas están despertando del letargo en el que estaban, pero también se aprecia lo perdidas que se encuentran. ¿Alguna vez te planteaste que el hecho de votar no es más que decir que no eres capaz de decidir por ti mismo y por ello delegas esa responsabilidad en otra persona? Eso sí, te dejan elegir quien va a tomar las decisiones por ti. Pero no por elegir el amo vamos a dejar de ser esclavos. No puedes esperar que los demás hagan las cosas por ti. Muchos os preguntaréis: «Y si no podemos cambiar la situación actual mediante las elecciones, protestas, manifestaciones, etc. ¿Cómo podemos hacerlo?» La respuesta es sencilla: mediante la Acción Directa.

Con Acción Directa no me refiero a poner bombas ni a quemar contenedores y cortar calles, sino que me refiero a tomar las riendas de tu propia vida, a decidir por ti mismo, a la realización de acciones por parte de los afectados sin ningún tipo de intermediación.

Una forma de Acción Directa que perjudica enormemente a los que nos explotan y esclavizan es la realización de una Huelga. Ya no me refiero al Gobierno, sino a los que están detrás de ellos, es decir, los empresarios y grandes magnates capitalistas. Esto se debe a que al hacer Huelga, es decir, parar durante un tiempo determinado el proceso de producción, lo que estás haciendo es cortar su flujo de entrada de capital.

Por este motivo hablar de Huelga solo tiene sentido si esta es una Huelga General, ya que si paralizas únicamente un determinado sector, tu repercusión va a ser insignificante y contribuirás a una sobrecarga de trabajo en tus compañeros y compañeras. Es el mismo caso que si tuvieras un río canalizado por varias cañerías. Si cortas el flujo de una de ellas, el río va a seguir pasando por las otras, o lo que es mas grave, la cantidad de agua que pasaría por esa cañería se repartiría entre las otras. Esto es debido a que los magnates capitalistas no son los propietarios y beneficiarios de un solo sector, sino que su imperio se expande de forma global por un gran número de ellos.

Ahora quizás respondas: «Pero en el sector educativo una Huelga no les perjudica en absoluto, sino todo lo contrario, nos perjudica a nosotros mismos, los estudiantes.»

El sector educativo en la actualidad funciona como una enorme fábrica. Desde que somos pequeños nos agrupan por edades, como si ese factor fuera el más importante, y nos meten en (J)aulas durante todo el día. En ellas, el operario de turno, el docente, tiene un plazo de tiempo en el cual su misión es introducir determinados conceptos en las mentes de sus reclusos. Si pasado ese tiempo, el sujeto no cumple los requisitos, lo mandan de vuelta al principio de ese departamento de la línea de montaje para intentar que adquiera esos “conocimientos”. Por el contrario, si el operario consiguió su objetivo, los manda al siguiente departamento. De esta forma se va moldeando, controlando y creando a su antojo la mentalidad y conocimientos de los futuros siervos del sistema. Esto lo llevan haciendo desde que se llevó a cabo la creación del derecho de escolarización y la fundación de Escuelas Públicas, que sirven al principio de que un pueblo moldeado y capaz de producir bienes y servicios es mas útil que un pueblo analfabeto.

Con esto no digo que los docentes sean los que quieran tales injusticias, sino que ellos mismos son presas, conscientes o no, del sistema, y si quieren obtener el salario que les permite vivir tienen que realizar la tarea que se le es otorgada en esa gran factoría que es el sistema educativo. También se pueden dar casos de docentes que intentan “sabotear” la producción desde dentro, intentando otorgar al sujeto la capacidad de reflexionar por sí mismo.

Debido a esta realidad, el resultado de hacer Huelga en el sector educativo es la paralización de la producción de esclavos. Pero esta acción no puede quedar reducida a una jornada, sino que tiene que ser duradera en el tiempo para poder así repercutir de forma significativa en este sistema de producción. Esto último se puede extrapolar a los demás sectores.

Queda claro entonces que si de verdad se desea un cambio, una manera de conseguirlo es mediante la realización de una Huelga General Indefinida. Ahora bien, lo que no se debe hacer es una Huelga de este tipo para pedir una mejora salarial, o la paralización de determinadas medidas, o cualquier petición que no provoque más que simples cambios superficiales sin modificar el fondo del problema en cuestión.

Si se realiza una Huelga de este tipo es para cambiar de una vez por todas el modelo actual. Es para eliminar la explotación de la gran inmensa mayoría de las personas por parte de unos pocos que acaparan la producción y los bienes. No es para pedir derecho a trabajar, sino para pedir el derecho al bienestar de todos y todas. Para exigir un reparto equitativo de los bienes según las necesidades de cada uno, así como la realización de tareas acorde a las habilidades y capacidades individuales de cada persona. Es, en definitiva, para realizar un gran cambio cuyo objetivo no es más que la igualdad y justicia.

Leído esto preguntarás: «Entonces, ¿será el 14 de noviembre el día en el que se producirá ese cambio, esa revolución?»

No, para ello es necesaria la concienciación de las personas de que ese cambio es posible, de que la revolución no es una utopía, de que solamente se podrá conseguir la justicia e igualdad si cada uno de nosotros tomamos las riendas de nuestra vida sin delegar la responsabilidad de esta en terceras personas. Será una vez hecho esto cuando entonces podremos ser libres de elegir nuestro futuro.

Esto no significa, sin embargo, que las Huelgas no sirvan para ningún objetivo. Por el contrario, son de gran valor: enseñan a las personas la necesidad vital de la cooperación, de mantenerse hombro con hombro con los demás y luchar unidos en la causa común. Las Huelgas conciencian y desarrollan el espíritu de esfuerzo conjunto, de resistencia a los amos, de solidaridad y responsabilidad. Mediante ella se aprende que «una ofensa a uno es algo que les concierne a todos», sabiduría práctica que encarna el sentido más profundo de la lucha proletaria, ya que todos somos trabajadores. Da igual si te encargas de las tareas domésticas, si estudias, si eres autónomo o si trabajas en una fábrica, taller o en la calle. Todos estamos siendo explotados y esclavizados. Esto no se refiere únicamente a la batalla diaria por la mejora material, sino igualmente se refiere a todo lo que tenga que ver con el trabajador y con su existencia, y de modo particular se refiere a las cuestiones en las que están implicadas la justicia y la libertad.

En resumen, la Huelga General del próximo 14 de noviembre debe ser para nosotros el principio de algo más grande. Tenemos que perder el miedo a la responsabilidad de elegir por nosotros mismos. Debemos concienciar a los demás de que solo mediante la Acción Directa seremos capaces de cambiar la injusticia y la desigualdad.

Por una emancipación de la clase trabajadora y estudiantil, posible, y en nuestras propias manos, es el objetivo. Por una lucha, por un frente, por la libertad.

¡Salud!

Alekseievich

[1] Fraude estadístico en las elecciones gallegas

1 46 47 48 49 50 53