Enlaces del mes: Noviembre 2016

Este mes de noviembre ha venido cargado de noticias de actualidad en muchos ámbitos que intentaremos resumir a continuación.

Como casi siempre tenemos que hacer una referencia a algunas noticias represivas. Por ejemplo, el 4 de noviembre tuvo lugar la manifestación por la libertad de Nahuel que lleva ya un año en prisión tras la operación Ice contra el movimiento Straight Edge Madrid, colectivo político animalista y anticapitalista en contra del consumo de alcohol y drogas. El sindicalista Andrés Bódalo decidió ponerse en huelga de hambre por el trato interno que esta recibiendo en prisión. También fueron detenidos durante este mes miembros del movimiento antifascista de Madrid. Y el colectivo musical ‘La Insurgencia’ fue llamado a declarar ante la Audiencia Nacional por supuestos delitos de diversa índole registrados en sus letras. También podemos incluir en este apartado la disparatada idea del PP de censurar los memes de internet futuramente. Casi a finales de mes pudimos comprobar la resistencia efectiva del ESOA La Dragona que a pesar de frenar su desalojo sufrieron la detención de cuatro compañeros/as.

Este mes ha sido de movilizaciones para recordar entre otros, a Carlos Palomino en el noveno aniversario de su asesinato a manos de un militar fascista en Madrid. También el recuerdo de Lucrecia Pérez asesinada por un guardia civil en Madrid en el año 1992, en un homicidio perpetrado por odio racista. Por último este mes se ha conmemorado el 80 aniversario de la resistencia de Madrid en la Guerra Civil española, tuvo lugar una manifestación contra las calles Franquistas que acabó en el Ayuntamiento de la capital.

En materia estatal destacamos un artículo sobre quienes realmente gobiernan nuestras vidas, se trata del Ibex 35 y el capitalismo financiero en la sombra, que son quienes dictan las órdenes políticas al gobierno de turno. También nos parece interesante incluir un artículo sobre las distintas discusiones que generó la idea de Ada Colau de crear una moneda local en Barcelona. Un año más miles de mujeres salieron a las calles para reivindicar la sororidad frente a los asesinatos machistas.

Sobre los enlaces internacionales primero encontramos en Turquía una nueva ofensiva de Tayyip Erdogan contra el Partido Democrático de los Pueblos (HDP) que supone un avance hacia el enfrentamiento civil al agredir a la coalición electoral que apoya al movimiento kurdo. No podríamos pasar por alto las interesantes interpretaciones políticas sobre la victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses, consecuencia directa de las aspiraciones del sistema capitalista. Sin embargo, la sociedad civil quiere responder y numerosos colectivos libertarios de Estados Unidos preparan una resistencia activa al gobierno de Trump. Por último, queremos destacar el aniversario en México de la fundación del EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) con el repaso a su historia.

Para finalizar incluimostres artículos de análisis y reflexión, uno sobre el socialismo de este siglo, dado que las fuerzas que se reclamen socialistas deben avanzar en la democratización de la economía. >Otro sobre las perspectivas de futuro del anarcosindicalismo, y el último sobre el plurinacionalismo municipalista.

Policía Comunitaria de Guerrero: una institución de los pueblos para la seguridad y justicia desde abajo.

La historia del Estado de Guerrero, en México, encuentra su hilo conductor en la violencia, en particular la violencia política. La actitud autoritaria y represiva de las élites locales, tratando de mantener las grandes desigualdades que atraviesan a la región, se ha enfrentado continuamente con los intentos organizativos rebeldes de las clases populares. En los ’70 operaron en este estado las dos principales guerrillas rurales mexicanas. Hoy en día no han parado los asesinatos y desapariciones de activistas o políticos locales. En cambio, se ha incrementado, al igual que en muchos Estados del país, la violencia supuestamente relacionada con la delincuencia organizada. Guerrero en 2015 representaba la entidad del país con el mayor numero homicidios en relación al numero de habitantes, y en este año 2016 han aumentado respecto al anterior. En la prensa local a diario se reportan noticias de asesinatos o eventos delictivos, pero lo interesante que se nota es que casi la totalidad de estos acontecimientos ocurren en las regiones del centro, norte y occidente del Estado. En cambio, las regiones llamadas Montaña y Costa Chica, en el sur oriente del Estado, los índices de violencia relacionada a la criminalidad organizada son mucho mas bajos que en las demás. En varios municipios de estas dos regiones, desde hace más de veinte años funciona un Sistema de Seguridad y Justicia Comunitaria que toma el nombre de CRAC-PC (Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria).

[Se articularon] a nivel regional grupos de seguridad que no dependían de las instituciones oficiales sino que de sus instancias comunitarias

La CRAC-PC surgió en 1995 en un clima de inseguridad que afectaba a los campesinos cuando se trasladaban de sus comunidades a la única ciudad de la región para ir a vender su cosecha de café. En aquellos años eran frecuentes asaltos en las brechas y caminos. Varias veces terminaban con asesinatos y violaciones a las mujeres. Representantes de las comunidades y dirigentes sociales empezaron a convocar asambleas para resolver este asunto, pero, frente a la insensibilidad mostrada por los diferentes niveles de gobierno, decidieron que la única alternativa que les quedaba era organizarse ellos mismos para atender su seguridad. El 15 de octubre 1995, representantes de 28 comunidades acordaron conformar su propios grupos de seguridad, que nombraron Policía Comunitaria. En los meses siguientes, en cada localidad se eligieron en asamblea a un grupo de policías, que funciona en base al “sistema de cargos” y la lógica del servicio de las comunidades indígenas.

No era nada nuevo la existencia de grupos de seguridad comunitarios en los pueblos indígenas mexicanos. Siempre hubieron en la historia, y en muchos lugares aún siguen funcionando al interior de sus propias comunidades. La novedad de esta Policía Comunitaria fue que sus grupos se coordinaron entre ellos para patrullar y moverse por todo el territorio, puesto que el problema en aquel entonces eran los asaltos en los caminos. En la practica se generó un proceso de articulación a nivel regional de grupos de seguridad que no dependían de las instituciones oficiales sino que de sus instancias comunitarias, coordinados bajo el mando de comandantes regionales y de una asamblea regional.

[Los condenados] son privados de su libertad, pero no van a una cárcel, sino que son enviados en las comunidades por temporadas de 15 días.

Investigaciones y reportajes periodísticos han registrado los éxitos del proceso comunitario: una bajada de los indices delictivos entre 90% y 95%, alcanzando gran respecto y consenso en toda la región. Inicialmente los delincuentes o supuestos tales que eran detenidos se entregaban a los entes de justicia oficiales. Pero, el contexto de corrupción e ineficiencia de estos órganos provocaba que en muchos casos fuesen dejados en libertad dentro de pocas horas o días, causando un gran malestar en la población. Así que en 1998 en una asamblea regional los pueblos decidieron constituir su propia instancia de justicia comunitaria, que hoy en día se llama Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias, conformada por un consejo de autoridades nombradas en la asamblea, encargado de la impartición de justicia. A partir de aquel entonces, los detenidos son juzgados por este órgano, en su propria lengua, y según procedimientos de las comunidades locales, que no preven la intervención de abogados y privilegian la conciliación entre las partes. Si son condenados, entran en un proceso que llaman reeducación. Son privados de su libertad, pero no van a una cárcel, sino que son enviados en las comunidades por temporadas de 15 días. Ahí los policías comunitarios y las autoridades locales son los encargados de resguardar a los presos, de proporcionarles comida y de hacerlos trabajar 8 horas la día, de lunes a sábado, en actividades para la comunidad.

Con los años el proceso se ha expandido, integrando a su interior comunidades campesinas mestizas, y más recientemente población urbana, llegando a ser una institución comunitaria regional y pluriétnica: actualmente participan ahí poblaciones de alrededor de 150 localidades, de cuatro étnias diferentes. A pesar de algunas escisiones internas pasadas en los últimos tres años, el espacio de la CRAC-PC se ha vuelto también un ámbito de articulación entre sus pueblos para enfrentar problemas de varios tipo. Esto se comprobó en 2011 cuando, frente la amenaza de proyectos de minas a cielo abierto en toda la región, fue desde las asambleas regionales de la CRAC-PC que se impulsó el movimiento de defensa del llamado territorio comunitario. Dichos proyectos por el momento están suspendidos, debido a la pronta reacción de las comunidades, pero la región sigue siendo bajo la mirada de las grandes empresas extractivas por la supuesta presencia de metales preciosos. Muchos analistas han interpretado que el aumento de represión y de los intentos gubernamentales de cooptacion contra de la CRAC-PC que se han dado en los últimos tiempos, se deben a que ella representa el principal obstaculo a los intereses de estas empresas capitalistas.

Desde 2013 han surgido decenas de grupos de defensa comunitaria o ciudadana en todo el Estado de Guerrero

Desde 2013 han surgido decenas de grupos de defensa comunitaria o ciudadana en todo el Estado de Guerrero, como respuesta al recrudecimiento de la violencia de la criminalidad organizada contra la población. En la actualidad, fuentes periodísticas reportan la existencia en la entidad –además de la CRAC-PC– de 4 sistemas de seguridad y justicia ciudadana y 5 grupos de autodefensa, en los cuales participan alrededor de 20 mil ciudadanos armados. Algunos de estos grupos surgidos recientemente ingresaron en la CRAC-PC, pero sus acciones se confrontaron en manera directa con las instancias gubernamentales, lo cual le causó una dura represión. El ejemplo más conocido ha sido el encarcelamiento de Nestora Salgado, Comandante de la Policía Comunitaria de Olinalá, debido a que su grupo detuvo a un funcionario del ayuntamiento acusado de estar vinculado a un grupo criminal de aquella zona. Gracias a una campaña internacional y a movilizaciones en Guerrero, a inicio del 2016 Nestora Salgado alcanzó la libertad, aunque en la actualidad siguen aún 3 integrantes de la CRAC-PC en la carcel. El ataque a la organización comunitaria no ha parado: además de la existencia de un gran numero de ordenes de aprehensión en contra de algunos de sus miembros, a finales de noviembre 2016 fue secuestrado y posteriormente asesinato el coordinador de la Policía Comunitaria de Tixtla -municipio conocido por alojar la escuela normal de Ayotzinapa- a través de una acción de explicito desafió a la organización reivindicada por un grupo criminal de la zona.

Daniele Fini

Los problemas del sectarismo y las alianzas. El caso de la relación CNT-UGT en 1934-36

@BlackSpartak

Comenzando por el final, La Revolución española, iniciada en julio de 1936 tuvo un brusco final en el verano de 1937. La alianza entre estalinistas, republicanos y la derecha socialista dio pie a un gobierno contrarrevolucionario que logró la hegemonía en el bando republicano liquidando las conquistas revolucionarias.

Hasta aquí, es algo que la mayoría conocemos. Lo que quizás no conozcamos tanto es la implicación de las bases socialistas en los procesos revolucionarios de 1936-37. La UGT participó en numerosas colectividades agrarias y también la industria. Allí donde los liderazgos socialistas se lo permitían las bases se unían alegremente al proceso socializante. Por tanto podemos ver que existía una izquierda socialista partidaria de la revolución, que CNT de hecho pretendía atraerse.

Lo que CNT no tuvo muy en cuenta es que la izquierda socialista en realidad se había “bolchevizado” (concepto de la época que más bien implicaba que se había “estalinizado”). Muchas veces en esta época CNT-FAI propugnaron la unidad CNT-UGT, sin tener en cuenta que en muchos casos decir UGT era decir Partido Comunista. Y en los otros era decir PSOE.

Pero, ¿cómo se pudo hacer la UGT bolchevique? Aquí, ya no me enrollo más y volvemos unos años en el tiempo.

En 1930 los comunistas quisieron contar con una central sindical propia y para ello crearon los “comités de reconstrucción de la CNT”. Sus cuadros se volcaron a crear sindicatos de CNT antes de que los anarquistas reaccionasen para reconstruirla. Pero, he aquí que en muchos lugares ya habían reaccionado, y en otros lugares cuando lo hicieron los sectores comunistas no tuvieron nada que hacer. En el Congreso de Madrid, en junio de 1931, se incluyó una cláusula (por influencia de Joan Peiró) en los estatutos por la que los sindicatos no podrían tener miembros de los partidos políticos en sus juntas y comités. Esto dejaba la vía libre a los anarquistas y se la cerraba a los comunistas y republicanos que pululaban por los sindicatos revolucionarios de CNT.

Entonces los comunistas tuvieron que crear su propia central sindical, que nunca logró salir de la marginalidad. Estamos hablando de que en su mejor momento rondaba los 150-180.000 afiliados según las cifras aportadas por los comunistas. Seguramente eran menos de 100.000 en realidad. Algún autor lo rebaja incluso a 40.000 y otros lo cifran en 90.000.

Los socialistas por su parte habían impulsado la República. Y tras su proclamación participaron del primer gobierno republicano-socialista en los años 1931-33 en el cual tuvieron tres ministerios. Aquel gobierno fue bastante nefasto y no logró sus objetivos básicos de aportar bienestar al pueblo o de desmantelar las estructuras caciquiles y semi-feudales de la monarquía. En dos años 400 personas murieron por causas “sociales”  (por la acción de la Guardia Civil y del ejército generalmente) y 9.600 fueron encarceladas (casi todas de la CNT). Por consiguiente, el anarcosindicalismo le declaró la guerra a este gobierno y lo hizo entrar en crisis interna hasta que en septiembre de 1933 los socialistas se apartaron del gobierno y lo hicieron caer.

El origen de esta crisis interna se basa en dos factores. Por un lado en la política internacional. En enero del 33 Hitler subió al poder y derrotó a socialistas y comunistas que en teoría juntos eran más fuertes que los nazis. El triunfo fascista fue un duro golpe para el socialismo internacional, y el ala izquierda del socialismo español tomó buena nota. El segundo factor fue interno. El socialismo acertó al crear en 1929 una organización campesina propia, la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra, FNTT. Esta organización era parte de UGT y rápidamente formó parte de su ala más izquierdista, en parte por causa del ambiente que había en el campo andaluz y extremeño (que fueron quienes más muertos pusieron de los que he nombrado arriba). La FNTT en 1932 contaba con 450.000 afiliados y era aproximadamente la mitad de la UGT. Además este dinamismo comenzó a ser compartido por otros sectores del movimiento obrero adscrito al socialismo y la temporada de huelgas de 1933 fue de las más grandes que se recuerda.

Estas luchas sociales crearon un caldo de cultivo para la radicalización intelectual. El partido necesitaba reaccionar o perderían la mitad de su movimiento que inevitablemente buscaría otros referentes. Quien reaccionó fue Largo Caballero, Araquistáin, Nelken, Álvarez del Vayo, etc. que eran las figuras más reconocidas de la izquierda socialista. Largo Caballero fue ministro de trabajo en aquel primer gobierno republicano, y a pesar de ello fue capaz de comprender que desde un gobierno de la pequeña burguesía no se podía cambiar el país. Se necesitaba un gobierno proletario. Este grupo tuvo una gran importancia en el campamento de verano de las Juventudes Socialistas de agosto de 1933 que se saldó con la radicalización definitiva de los jóvenes (con Carrillo y Hernández Zancajo a la cabeza).

Los socialistas no repitieron coalición con los republicanos en noviembre de 1933 y las elecciones las ganó la derecha. Pero en contra de toda lógica, achacaron su derrota electoral a que el fascismo estaba avanzando en España. Por tanto había que confrontarlo. Y al fascismo se lo derrota con la revolución. En estos momentos tienen lugar los duros enfrentamientos en Austria entre el estado fascista y los socialistas, tras el auto-golpe de Dollfuss. La respuesta del socialismo esta vez fue de enfrentamiento armado que duró una semana, a diferencia de Alemania. Este ejemplo sirvió también para clarificar cómo se tenían que hacer las cosas.

En aquellos meses apareció la idea de la Alianza Obrera. Era un concepto acuñado por Joaquín Maurín del BOC y que servía para unificar todo el movimiento obrero en un frente común. Pero ni la CNT ni los comunistas quisieron participar, o lo hicieron de forma irregular.

A lo largo de 1934 tienen lugar una serie de huelga como la de Zaragoza, en la que colaboran CNT y UGT, y la del campo de Extremadura, que son consideradas por muchos como ensayos de la revolución. Nada que ver con las insurrecciones anarquistas previas (quitando la del Alto Llobregat que fue espontánea, y que quizás por ello salió bastante bien) que se saldaron con sonoros fracasos.

De manera que llegamos al 6 de Octubre, momento en el que se desencadena la huelga general revolucionaria contra la entrada en el gobierno de la CEDA, partido que los socialistas consideraban como filo-fascista. La huelga produce enfrentamientos en toda España, pero será famosa por Asturias. Aquí la CNT se une al movimiento revolucionario y el proletariado logra tomar las cuencas mineras cayendo luego sobre Oviedo. Tiene que intervenir el ejército a toda prisa y se ve paralizado por columnas milicianas que lo combaten durante 15 días hasta que se agotan las balas.

El impacto de Octubre es tan grande que conmociona todo el país. Asturias lo cambia todo. Los comunistas se habían unido a la Alianza solamente unos días antes. Luchan bien, tienen los objetivos muy claros, son buenos cuadros, tienen propaganda y sobretodo una buena red de ayuda solidaria. Así, el Socorro Rojo ayuda a 600 huidos, muchos de los cuales eran socialistas. Algunos llegan a incluso la URSS como refugiados. Por otro lado la CNT asturiana demuestra la potencialidad de colaborar con los socialistas. El resto de la Confederación queda en evidencia. Se escudan en que los socialistas no iban en serio, que no había armas, que los iban a traicionar nada más salir a la calle. Bien, lo mismo a priori iba a pasar en Asturias y aún así corrieron el riesgo.

En 1935 toda la izquierda hace balance. La CNT acaba aceptando la unidad pero seguirá aislada. Serán los comunistas quienes se beneficien. En primer lugar casi sin proponérselo coinciden en las cárceles con los socialistas que han participado en la revolución. La izquierda socialista se siente traicionada por su partido. El ala “centrista” (Indalecio Prieto) los dejó en la estacada e impidió que la revolución triunfase. Falló el envío de armas. Además exigen la expulsión del Partido de toda el ala “derechista” (Julián Besteiro) que se opuso a la revolución. Las bases socialistas van poco a poco posicionándose con el sector izquierdista que fue quien mejor las supo representar.

Hay que mencionar que el sector izquierdista no tenía una idea muy clara de “cómo era una revolución”. El referente de la época era Rusia que la había hecho hacía solamente 18 años antes. Por aquellos años se tenía muy buen concepto de los logros del sistema soviético, incluso en los países liberales. La Internacional Comunista era excelente en el “márketing político” y por tanto la dictadura del proletariado se veía con buenos ojos.

En cuanto al Partido Comunista, éste en 1934 aún era una secta marginal. Estaba enfrentado a todo el resto de la izquierda y en general era tenido como un partido dogmático y poco tratable. Pero justo antes de los hechos revolucionarios de Octubre dieron un giro de 180º a su línea política y defendieron la Alianza Obrera como si nunca hubieran defendido otra cosa antes. Por tanto se fueron acercando en 1935 a la izquierda socialista, en especial a las juventudes que entonces estaban buscando otros referentes fuera del partido.

Pero la cuestión de las alianzas fue más allá de lo previsible y lo que se puso sobre la mesa fue la construcción del “partido revolucionario”, que sería el instrumento para dirigirla. En este sentido su acercamiento a la izquierda socialista se produjo en el momento justo. En muchos sectores del socialismo se veían con buenos ojos este nuevo sentimiento de unidad. Para facilitar el trabajo los comunistas integraron su central sindical, la CGTU, en la UGT. En realidad no estaban aportando mucho, dado que sus sindicatos eran pequeños. Pero aportaron cuadros sindicales muy dinámicos, experimentados y con las ideas bien claras que arrastraban a sus compañeros socialistas. En pocos meses estos cuadros estaban dirigiendo algunas federaciones locales y sectoriales.

Esta entrada de los comunistas decantó el equilibrio interno dentro de la UGT hacia la izquierda. Los comunistas hicieron suya estratégicamente la figura de Largo Caballero, que veían como el “Lenin español”. Al controlar la UGT definitivamente, el turno fue de las Juventudes, que entraron en proceso de fusión con los comunistas. En este caso se unieron, en abril de 1936, unos 40.000 jóvenes militantes socialistas con algunos miles de la UJCE para formar la Juventud Socialista Unificada, JSU. A partir de entonces sería la organización juvenil más grande de España y la prensa comunista y socialista engrandeció aún más su importancia. Para julio de 1936 posiblemente había alcanzado la cifra de 100.000 jóvenes (250.000 según la prensa) siendo una organización marxista-leninista.

Todo esto creaba un ambiente propicio para la izquierda socialista en el Partido. Aún así la postura centrista pudo ocasionarle un par de reveses poco esperados. En diciembre de 1935 el Partido expulsó a Largo Caballero del Comité Ejecutivo. Y en enero en la creación del Frente Popular, el Partido logró imponer la alianza con los republicanos en contra del parecer del ala izquierda. De hecho no debió de ser mala idea esta coalición puesto que ganó las elecciones. Por su parte Largo Caballero impuso la participación del PCE y de otros partidos obreros en el Frente Popular. El PCE estaba sobrerrepresentado y los resultados electorales le beneficiaron sobremanera.

Pero a partir de febrero del 36 la situación se desbocó. La izquierda socialista apostaba por la revolución. Detrás de esto había no poco de demagogia y de grandes dosis radicalismo verbal, es cierto, pero lograron transmitir a las bases del socialismo un estado de ánimo propicio para una revuelta de masas. Las 100.000 personas que ocuparon tierras en la primavera de 1936 en la provincia de Badajoz así lo atestiguan. Aquel año tuvo lugar una auténtica avalancha de huelgas que hizo avanzar las posturas más radicales del movimiento obrero (el anarcosindicalismo y el comunismo). Además los actos masivos se multiplicaron por todo el país. Había macro-movilizaciones de hasta medio millón de personas (quizá era una exageración de la prensa, pero refleja qué expectativas creaba) de los socialistas y comunistas juntos.

Bien, el caso es que todo este proceso ayudó a cimentar un Partido Comunista que mes a mes iba absorbiendo a miles de militantes provenientes del socialismo. Si en febrero del 36 tenía 10.000 militantes y en julio rondaban ya los 50.000 (aunque declaraban 100.000) sería bastante plausible pensar que se trataba de gran parte de aquellas primeras Juventudes Socialistas (y no pocos ugetistas) que se habían hecho marxista-leninistas en aquel tiempo.

En definitiva, el socialismo llega al 19 de julio de 1936 como un gran movimiento de masas, que arrastraba alrededor de 1,5 millones de personas. Tenía una fuerza casi idéntica al anarcosindicalismo. Por tanto por fuerza el socialismo y el anarcosindicalismo eran los dos motores de cualquier hecho revolucionario en la España de aquellos años. No había otros. Pero dentro del movimiento socialista opera el comunismo.

Cuando Largo Caballero asume el gobierno en septiembre de 1936 se abre una ventana a la expansión de la revolución. Parecía que iba a ofrecer una mano amiga a la CNT y que juntos podrían entenderse para la transformación del país en un sentido socialista. Sin embargo todo el entorno del presidente (y él mismo también) estaba influido por el mensaje comunista (me refiero a “estalinista”) y pronto se impuso el “real-politik” en Gobierno. Si bien Largo Caballero no se decidía a desatar la revolución con todas sus consecuencias, se fue organizando la derecha y el centro del partido en un frente anti-revolucionario, en el cual poco a poco fueron convergiendo aquellos sectores de la izquierda comunista que comulgaban con el estalinismo.

Puede parecer una contradicción, pero tiene su sentido. Tenemos una izquierda socialista que se ha radicalizado en 1934-36. Tenemos un movimiento comunista muy disciplinado que obedece las consignas de Moscú al pie de la letra. Cuando ambos movimientos se encuentran los comunistas, mucho más avispados que los socialistas, consiguen arrastrarlos. Pero luego estalla la Guerra Civil y se produce un nuevo viraje político del comunismo. Aparece el estalinismo con toda su crudeza en la política española. Y como llevan meses trabajando conjuntamente, muchos socialistas le siguen la corriente a los comunistas. Ya se habían “estalinizado”. Por esto se explica la aparición de Juan Negrín (socialista, pero de tendencia pro-comunista) que sustituirá a Largo Caballero en mayo de 1937. Negrín será apoyado por el ala derecha del Partido y por los comunistas.

Largo Caballero se fue desengañando con el tiempo de los comunistas hasta que vio a los anarcosindicalistas como el auténtico aliado. Pero éstos fueron destruidos políticamente en mayo de 1937 al dejarse desarmar por la República y renunciar a la revolución social en curso.

Rebobinando de nuevo hasta 1934, podemos ver que el hecho crucial de toda esta época fue la Alianza Obrera. Al no participar en ella CNT, se auto-marginó del resto de la izquierda. Era lógico no fiarse a priori del Partido Socialista. Pero los hechos futuros demostraron que los contactos entre las bases de las izquierdas producidos por las alianzas lograron un positivo cambio de mentalidad en todos. El anarcosindicalismo no fue considerado como referencia por la izquierda socialista, por la sencilla razón de que le era hostil. Además jugaba en contra de la confluencia la gran arrogancia que se desprendía de la intelectualidad marxista, que trataba a los anarquistas poco menos que como niños perdidos. Queda para la política-ficción saber qué habría pasado de colaborar de verdad.

En definitiva, el triunfador del momento fue el movimiento comunista debido a su capacidad de propaganda, a su compromiso en las luchas sociales, a su claridad de objetivos, tácticas y estrategias, a su disciplina, a su Internacional… de tal forma que lograron influir en una fracción mayoritaria de otro movimiento político-social y lo arrastraron hacia posturas revolucionarias (en la primavera 1935), y luego arrastraron a una importante facción de aquella izquierda socialista que habían ayudado a consolidar hacia la contrarrevolución (en el otoño 1936).

La enseñanza de todo esto es la necesidad de tener una política de alianzas preparada para cualquier contexto. Tu organización no va a poder comerse el mundo sola. Es un hecho. Necesitará hacerlo con otras. Por último dejar claro que las alianzas se deben hacer buscando mínimos comunes. No es útil buscar acuerdos de máximos (o sea, ponerse de acuerdo en principios, tácticas y objetivos) porque esto ya sería buscar una fusión, más que una alianza. La alianza forma parte de una táctica, no es un objetivo.

Asambleas de barrio y pueblo: espacios de poder popular

En un contexto de crisis de las instituciones burguesas, en las que la oligarquía se encuentra con dificultades para imponerse y la izquierda institucional tampoco es capaz de constituir una alternativa, resulta imprescindible impulsar organizaciones populares fuertes, organizadas, capaces de hacer frente a la ofensiva reaccionaria y neoliberal.

Las asambleas de barrio o pueblo deben comprometerse en el análisis crítico de la realidad social del barrio, identificando carencias, necesidades de los vecinos, y elaborando propuestas para mejorar el bienestar social que partan del empoderamiento popular y permitan reproducirlo. Estos espacios pueden ser la base, junto con las secciones sindicales combativas en las empresas, de una institucionalidad comunitaria que permita el avance de la izquierda hacia una democracia en lo político y en lo económico: hacia la democracia socialista.

Ello requiere una ambición y una audacia que los partidarios de la organización popular en España no hemos demostrado en las últimas décadas. El resultado de esa pobre experiencia es una incidencia mínima en la inmensa mayoría de barrios y pueblos de la península, quizá con notables excepciones en Catalunya, Madrid y EH.

Mención aparte requeriría la cuestión de los centros sociales en los barrios, ocupados o no, sobre los que cabe aquí una reflexión. La retórica de estos espacios, centrada en el trabajo vecinal y las alternativas de ocio juvenil, está muy alejada de la realidad de la mayoría de ellos. Los centros sociales deberían ser espacios abiertos, bien cuidados y que cubran necesidades del barrio: clases de apoyo a estudiantes, deportes, grupos de consumo, asesoría legal, talleres formativos en informática e idiomas… La cultura crítica (exposiciones, videoforums, conciertos o presentaciones de libros) es importante, pero su lugar es exagerado como herencia del movimiento okupa de los 90.

Los centros sociales deberían ser espacios abiertos, bien cuidados y que cubran necesidades del barrio

El papel de los militantes libertarios debería ser acercar al vecindario y hacer de estos lugares centros de socialización. Para ello, deberán contrarrestar las tendencias regresivas que pretenden hacer de estos lugares espacios sucios, ideologizados y juveniles; proponiendo otros tipos de actividades. Es esencial dedicar nuestros esfuerzos a formar y reforzar los espacios sociales, críticos y plurales; que sean reconocidos como bienes comunes. Eso implica evitar la dinámica, demasiado habitual y poco productiva, de formar colectivos ideológicos de agitación y propaganda que se limitan a difundir el anarquismo en abstracto. Por resumir: Necesitamos más espacios amplios, fuertes y reconocidos, que construyan poder popular, en los que estemos colaborando con otras tendencias de clase; y menos colectivos libertarios ideologizados e ideologizantes.

¿Por dónde empezamos una asamblea de barrio?

El primer paso imprescindible es hacer un mapeo del tejido vecinal ya existente en el barrio. Esto incluiría: asociaciones diversas de intervención en problemáticas del barrio, asociaciones de vecinos, proyectos anticapitalistas… Esto nos permitirá hacernos una idea de algunas cuestiones básicas: ¿Qué se está haciendo en el barrio? ¿Quién lo está haciendo? ¿Cómo puede mejorarse el tejido barrial? ¿Desde dónde puedo yo incidir mejor para reforzar el tejido popular en el barrio?

En la mayoría de barrios, la existencia de grupos políticos afines realizando actividad social es prácticamente inexistente. Con todo, aún podemos acudir a organizaciones no tan cercanas pero que estén desarrollando actividades que sean interesantes para apoyar la construcción de poder popular. Estoy hablando de asociaciones de vecinos, organizaciones ecologistas, e incluso ONGs. Lo importante es no quedarnos en casa. Participar en estas organizaciones nos permitirá obtener contacto con el barrio, recabar apoyos y realizar algún proyecto interesantes en la línea de fortalecer el tejido del barrio.

¿Desde dónde puedo yo incidir mejor para reforzar el tejido popular en el barrio?

En aquello lugares donde hay grupos políticos organizados es necesario romper con la cultura política de la desconfianza y de las discusiones por cuestiones secundarias o de muy largo plazo. Esto es posible si se trabaja en conjunto en torno a las necesidades de la mayoría social desde espacios comunes. Debemos impulsar esos espacios de trabajo conjunto: asambleas populares del barrio o pueblo donde todos los actores estén representados para trazar líneas de avance conjuntas.

¿Y qué hacemos?

Una vez conocidas las necesidades del barrio o pueblo es más sencillo trazar proyectos plurales que impliquen a todos los actores. Por ejemplo, si vivimos en un barrio de ciudad con vecinos preocupados por su consumo, los grupos de consumo, que organizan a los consumidores y los ponen en contacto con productores ecológicos, son un ejemplo de proyecto que puede atraer a vecinos, transformar sus hábitos de consumo y construir sociabilidad. Montar un grupo de consumo puede ser una semilla desde la que caminar hacia la toma de decisiones colectivas sobre cuestiones del propio barrio. Por supuesto, otro ejemplo serían las asambleas de vivienda para hacer frente a los procesos de desahucio. Así como el resto de propuestas que mencionaba más arriba: clases de apoyo a estudiantes, deportes, asesoría legal, talleres formativos en informática e idiomas…

Actualmente, lo cultural está sobredimensionado en los espacios sociales. Esto ha formado un mundillo que podríamos contracultural que tiene poco de popular y mucho de gueto cerrado. ¿Cómo podemos enfocar lo cultural de otro modo? César Rendueles, en un escrito muy lúcido en el periódico Diagonal, animaba a afirmar una política cultural que partiese de aquellos espacios de cultura que funcionan, a saber: la cancha, el parque infantil y la biblioteca del barrio. Sobre el deporte no puedo estar más de acuerdo: «Me parece esencial que el mundo de la cultura aprenda del deporte, donde el amateurismo, la autoorganización y la participación popular masiva son realidades consolidadas.» Sobre la biblioteca, mi impresión es que son más necesarias que nunca aulas de estudio, lugares de consulta y espacios de tranquilidad para los jóvenes; los espacios sociales en los que participamos los anarquistas raramente están dando cabida a estas necesidades. Afortunadamente existen casos como este de Manresa. O la Liga de Fútbol Popular en Vallekas.

afirmar una política cultural que parta de […] la cancha, el parque infantil y la biblioteca del barrio.

Respecto al modelo de organización de estas asambleas, se podrían realizar plenarios anuales donde se marquen objetivos, medios para conseguirlos y se repartan responsabilidades. Luego se podrían realizar valoraciones semestrales sobre los acuerdos. Lo esencial es que se marquen acuerdos claros y que se cumplan a rajatabla, con objetivos realistas y mecanismos para solucionar los problemas lo más rapidamente posible cuando esto no ocurra.

Para que estos espacios sean una realidad hay que poner la organización social por encima de los intereses partidistas e individuales. Es parte del interés de todos (militantes y vecinos) que las asambleas construyan poder popular en los barrios y que este pueda detener las ofensiva neoliberales, los recortes, los pelotazos urbanísticos… También resulta necesario primar la estabilidad de las asambleas populares. Hay que asegurar el relevo generacional formando a la nueva militancia en las experiencias de las anteriores generaciones, impidiendo una ruptura o un olvido del relato de luchas y victorias pasadas.

En definitiva, se trata de valorar nuestra institucionalidad, de tomarse en serio el proceso de organizarla y potenciarla. El objetivo del poder popular es que la población organizada gestione los equipamientos públicos, o al menos participe de la toma de decisiones en pie de igualdad con las instituciones del régimen. Eso es posible si consigue convertirse en un organismo legitimado y estable.

Unas asambleas de barrio y pueblo así, junto con un sindicalismo fuerte, nos permitirían construir un mundo más libre y mejor, oponiéndonos a las políticas antisociales y antiecológicas que nos reserva en los próximos años el capitalismo y el Estado.

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Peligro: Infiltración de la extrema derecha en el movimiento animalista

Cuando hablamos de “Animalismo”, por regla general nos referimos a menudo a una corriente de pensamiento, más que a una corriente política. En las últimas décadas el movimiento animalista se ha tenido que dotar de instrumentos políticos orgánicos, supongo que debido a una reflexión bastante lógica, puesto que si el pensamiento animalista concede a los animales la condición de sujeto de derecho y no una mera propiedad del ser humano, estas reclamaciones (pensaron) van a ser más eficaces en forma de movimiento político y no una mera corriente filosófica.

A pesar de todo esto, existen movimientos políticos animalistas que declaran su apoliticismo y tienden a dejar pasar a sus entornos a cualquier persona que, simple y llanamente, defienda los derechos de los animales. Esto ha dado paso a núcleos de extrema derecha, es más, aunque por ahora de ínfima repercusión, se sabe que incluso existen organizaciones de extrema derecha de perfil animalista, los tenemos en ejemplos como el grupo PECTA (Patriotas Españoles Contra la Tortura Animal) y sus panfletos con simbología nacional-socialista, o bien DANR (Defensa Animal Nacional Revolucionaria) que, aunque no nacional-socialistas, ellos mismos se autodenominan “Cristianos Tradicionalistas” y además sus vínculos con organizaciones como Nueva Derecha o Resistencia Cristiana están más que probados. Estos son solo dos ejemplos en el Estado Español, hay más (tal y como denuncia la Asamblea Antiespecista de Madrid), y en el mosaico europeo alcanza grados preocupantes.

Ejemplo muy llamativo de esto es la expulsión del grupo (de izquierda libertaria) animalista francés Panthères Enragées del International Animal Rights Gathering 2013, celebrado en Bélgica, por promover el boicot de la proyección cinematográfica “ALF: La Película”. Debe mencionarse aquí que dicha película cuenta con el inestimable apoyo de la fundación de Briggite Bardotte, que para quien no lo sepa, ha sido condenada por diversos delitos de odio racial y homofobia, además de ser una públicamente auto reconocida partidaria de Marie Lepen.

Ejemplos idénticos se dan en Italia y en el Reino Unido, en éste último lugar, donde por cierto el conservadurismo y la extrema derecha va tomando gran auge a raíz de la crisis de los refugiados, los elementos ultras en expansión buscan todo tipo de huecos en donde hacerse una plataforma. Este análisis conllevaría un artículo propio, por la enorme cantidad de latitudes en la que se ve contagiada la sociedad británica, acabaremos en esta ocasión por mencionar simplemente que, como es lógico, el movimiento animalista no ha sido ninguna excepción.

Aunque ciertamente, como hemos visto al menos en lo que al Estado Español respecta, son grupos de ínfima implantación, estuvieron presentes entre las multitudes en el caso del perro Excalibur en el 2014 y esto nos ofrece el claro indicio de la infiltración entre movimientos (a menudo considerados populares) animalistas y como mínimo en sus protestas sociales. Salten las alarmas.

Mencionados estos pocos datos, y haciendo un punto y aparte de siglas sino más bien centrándose, a modo de orientación, en un sentido más genérico acerca de la participación de determinados elementos ideológicos dentro del movimiento animalista, me parece que debemos hacer un parón y elaborar una profunda reflexión, en lo político y en lo ético, sobre esta realidad y sus peligros.

Desde el punto de vista político ¿qué desea esta gente?

El capitalismo salvaje es el mayor enemigo de los animales, aquel sistema que cría en cautividad incontables especies, las ceba o incluso adultera, sometiéndolas a la tortura de las conexiones permanentes de sus máquinas, producciones en cadena y finalmente ejecución… aprovechar hasta sus pezuñas para realizar gominolas infantiles. Aquel capitalismo salvaje cuya calidad de compra-venta exige matar a golpes a un pobre animal para obtener una piel adecuada, que experimenta con crueles métodos sobre indefensas criaturas ¡No para salvar vidas humanas! Sino para el diseño de maquillaje, cremas y productos para el cabello al servicio de la pérfida belleza burguesa

¿Cómo puede ser la derecha, y aún mas la ultraderecha, defensora de los animales cuando su existencia y su supervivencia la exige mantener y defender el mismo sistema socio-económico que, precisamente, niega la condición de sujeto de derecho para los animales por ir frontalmente en contra de los intereses de su economía?

No pueden existir derechos plenos para los animales dentro del capitalismo, ni tan si quiera nosotros los seres humanos tenemos esos derechos cuando el azar nos sitúa nativos de África o de Oriente Próximo, de hecho en muchos sentidos ni tan si quiera en Occidente ¿acaso podemos concebir un capitalismo respetuoso con los animales, cuando ni con su propia especie lo es?

Seguramente sea mucho mayor el insulto y el “pecado” de la ultraderecha “animalista”, a propósito de su intento de lavado de cara y su infiltración en sectores masivos despolitizados con intención de captación y propaganda. De forma muy parecida a cuando compran cerebros en Grecia, por apenas unas pocas bolsas de comida entre las familias más desgraciadas, a cambio de escuchar horas de discursos racistas y xenófobos y, por supuesto, un sufragio a su favor.

Habrá movimientos que pudiesen discutir esto, reafirmándose “anticapitalistas” a la vez que desvelándonos su situación tercerposicionista. Esta posición que llama, desde el ultra-nacionalismo y el populismo, a los valores tradicionales. Sin embargo me temo que la experiencia histórica ya nos habla con cierta profundidad sobre el Tercerposicionismo en Europa.

En cuanto al factor ético ¿en donde debemos tener los límites?

Personas que, dicen ser tradicionalistas cristianas, niegan el derecho de la mujer sobre su propio cuerpo ¿vamos a defender junto a ellos la integridad de un animal? Aquellos que niegan los derechos de los homosexuales, propagan el odio racial ¿compartiremos espacios comunes creyendo hacer un bien?

Esto es lo que esos movimientos “apolíticos” animalistas deben de reflexionar con mucha atención. Una cosa es no dividir a la sociedad consciente de la problemática del maltrato animal a causa de factores secundarios, y otra muy diferente es pensar que la ultraderecha y todas sus consecuencias son uno de esos factores secundarios. El Fascismo, bajo cualquier nomenclatura, tiene un alcance mayor que este aspecto de las innumerables problemáticas que vive nuestra sociedad. Otorgarles capacidad de protagonismo en una, es arriesgarse a alcanzar cotas de mayores plataformas en realidades ajenas a la inmediatamente animalista que nos llama, en esta ocasión. Será en ese momento cuando lo lamentemos.

Otra reflexión merece darse en los núcleos militantes, en los que urge mayor proyección en el asunto animal y una militancia más arrojada, formada y consciente en estos aspectos, priorizando más la protección de estas criaturas partiendo del entendimiento que, como seres sintientes, son también dramáticas víctimas del capital, probablemente a menudo más de lo que nosotros lo somos. Como seres pensantes y racionales, la naturaleza nos ha otorgado la responsabilidad y la obligación de defenderlos, porque lógicamente ellos no poseen nuestros medios. Sin embargo, sin olvidar nunca el análisis político de su situación y la pedagogía social necesaria que indique a la sociedad que este tumor, lejos de estar centrado en “malas personas”, está centrado en un sistema inhumano, sanguinario y explotador que, desde luego, ni la derecha ni la ultraderecha (si acaso hubiese diferencia radical) puede combatir debido a su naturaleza endémicamente capitalista.
Son muchas compañeras y compañeros los que están involucrados en movimientos animalistas, para esas individualidades también deseo arrojar una reflexión añadida: con el fascismo no se comparte espacio, al fascismo se le detecta y se le combate.

Todo el mundo puede decir cosas bien parecidas, que muchos compañeros han dicho alguna vez, recordemos aquel “El mundo del futuro será vegetariano” de Adolf Hitler, pero los compañeros y compañeras que ven una alternativa en un futuro vegetariano no comparten la ideología y mucho menos la estrategia del genocida alemán. En los hechos y en la naturaleza pragmática y programática radica una lectura real de lo que esconden frases grandilocuentes o propósitos aparentes. No hay que olvidarlo.

La ideología sí importa.

Enlaces del mes: Octubre 2016

En el reféndum por la paz celebrado en Colombia, los resultados sorprendieron al mundo. Había expectativas de que el sí al proceso de paz y poner por fin punto y final a más de 50 años de conflicto armado en el país. No obstante, ¿por qué ganó el no? Existen varios factores que han condicionado dicho resultado, entre ellos, intereses políticos.

La querrella por el intento de la policía de captar un confidente ha sido admitida por la Jueza. Se trata del caso de Quim Gimeno, uno de los detenidos en la Operación Pandora, el cual la policía quería que consiguiese información sore los movimientos sociales en Poble Sec. La noticia también ha salido en El Pais.

El Gran Bosque de Agua, situado en el municipio de Ocuilán (México) está siendo talado ilegalmente. Este bosque representa el 2% de la biodiversidad mundial y está siendo amenazada por dichas actividades. A partir del 2000, la resistencia en defensa del bosque se intensificó. Ildefonso Zamora, un campesino de la zona, estuvo denunciando y documentando estas prácticas y por ello ha sufrido encarcelaciones y asesinadon a uno de sus hijos. Esta persona se ha convertido en ‘una piedra en el zapato’ de las grandes multinacionales e intereses políticos que hacen grandes beneficios a base de expoliar la tierra.

Nunca una bronca hubiese dado tanto que hablar. Sí, ocurrió en Altsasu, un pueblo de Nafarroa en el cual unos guardia civiles borrachos agredieron e insultaron a la clientela de un bar. La versión oficial cuenta el suceso de manera muy tergiversada, criminalizando a los clientes acusándoles de emboscar y agredir a los agentes. Sin embargo, esto no es un hecho aislado. La población del valle está reivindicando la salida del cuerpo de Euskal Herria ya que la Guardia Civil está actuando en la zona como si fuese una fuerza de ocupación.

José Luis Carretero hace aquí un breve análisis de coyuntura sobre la situación en España: otros 4 años más de gobierno de Rajoy y el IBEX, la descomposición del PSOE, Podemos que no llegó a ser lo que se esperaba, otro punto de inflexión en las luchas sociales…

La protesta estudiantil en la UAM que consiguió boicotear con éxito el acto de Juan Luis Cebrián y Felipe González, hizo que El País publicase en portada la criminalización de la FEL, relacionándola además con Pablo Iglesias. A todo ello, sale a la luz la obsesión que tiene este periódico contra Podemos y de cómo les impidieron que pisaran la UAM, llegando a compararles con la situación del franquismo.

Desde Apoyo Mutuo, llaman a la movilización el 29 de octubre por la construcción de la democracia desde el poder popular.

Por último, dos aportaciones más al debate sobre el sindicalismo: el uno plantea una pregunta acerca del sindicalismo que conocemos y cómo no está llegando a las capas sociales más precarizadas. Y el dos, sobre la necesidad de que el sindicalismo sea la herramienta para construir un poder obrero, capaz de asumir el control de la economía.

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