INOCENTADA [Entrevista] Pedro Sánchez: disidente y regenerador político

Para el día de hoy el equipo de Regeneración en su conjunto publicamos una entrevista a Pedro Sánchez. Ex-dirigente político del PSOE, relevante economista y actualmente activista de un socialismo regenerador.

La intención de la entrevista es aportar un punto de vista al debate político de la regeneración y una postura disidente enmarcada en una ideología social amplia.

Estamos muy agradecidos por la excelente recepción de nuestra propuesta por parte de Pedro Sánchez, que ha mantenido una relación de cordialidad y afecto hacia nosotros. Esperamos que esta entrevista sirva para generar debate y crítica constructiva.

Es impensable comenzar esta entrevista sin pedirte que nos cuentes tu perspectiva del socialismo en la actualidad.

Verdaderamente, haber logrado un amplio bagaje en política institucional me ha conducido a profundizar en temas políticos y económicos durante mucho tiempo, y a llegar a establecer parámetros que muchas veces los políticos parecemos no contemplar por evitar ser vistos como radicales. Entiendo que socialismos hay muchos, y que debemos potenciar una regeneración política interna de carácter incluso libertario, hay que ser valientes. En la actualidad, considero que se debe recuperar el socialismo más puro del histórico Pablo Iglesias, debemos volver a los orígenes, y por qué no, reivindicar eméritas fuentes que tuvo en su época, como Karl Marx, Paul Lafargue o incluso el colectivista francés Proudhon.

¿Te sientes traicionado en la política institucional?

Me siento un disidente político, realmente creo que hay que seguir estableciendo puentes de contacto entre las instituciones y los movimientos sociales, pero no de la manera que lo hace actualmente la Gestora del PSOE, ni mediante la estrategia de Podemos. He aprendido que se pueden encontrar muy pocos amigos en el camino de la política institucional, se te van cayendo mitos poco a poco, he quedado muy decepcionado con Susana Díaz, con Rafael Hernando, Eduardo Madina, y otros muchos. El último Comité Federal fue una vergüenza, y todo el PSOE debería reflexionar sobre su actitud, me sentí verdaderamente señalado cuando propuse más democracia interna.

¿Qué opinión te merecen actualmente las figuras de Felipe González o Juan Luis Cebrián?

No me reconozco en la figura de Felipe González actualmente, ni con el papel social y comunicador que juegan el grupo empresarial PRISA, ni en concreto el diario El País. Por descontado diré que muchos estábamos engañados sobre el pasado de ambos, hay mucho oscurantismo en torno a este tema y ha sido tras la lectura de algunos interesantes textos sobre la disidencia y el terrorismo de los GAL, que he acabado quitándome la venda de los ojos. No entiendo por qué tanto revuelo cuando les boicotearon en la Universidad Autónoma de Madrid, actualmente creo que los estudiantes estaban en su derecho de expresarse libremente, no me parecen malos muchachos esos jóvenes de la FEL.

Decepcionado con el PSOE, ¿planteas fichar por Podemos o IU en un futuro cercano?

Pablo Iglesias es un buen orador y excelente persona, con quien he compartido buenos momentos. Pero a nivel político siempre he sido reacio al populismo del que Podemos hace bandera, pues creo que hacer política mediante esto es engañar al pueblo y hay que ser honestos cuando tienes responsabilidades con el país y quieres representar la voluntad del pueblo. Por otro lado, tampoco le perdonaría que haya votado no a mi investidura, ya que podríamos haber formado un gobierno de cambio para regenerar la democracia española. Garzón es un líder más interesante, un hombre serio que me enseñó importantes lecciones sobre economía. No obstante, IU acabó juntándose con Podemos, una decisión que no me gustó en absoluto. En verdad, ficharía por IU de no ser porque decidió juntarse con Podemos. Ante la decadencia del PSOE, IU sería una gran esperanza de izquierdas para la política de España sin tener por qué contar con Podemos.

Se ha hablado mucho de ti como una buena imagen y poco más, como también ha pasado con otros políticos poco conocidos hasta hace poco: gran parte de la primera plana de Ciudadanos, Andrea Levy en el PP, … ¿Qué opinas de todo esto? ¿Te has sentido utilizado por el PSOE en este sentido?

Yo no me considero sólo una cara bonita, en absoluto. Es verdad que soy más joven que muchos de los políticos más conocidos, que estoy en buena forma y que me gusta cuidar mi imagen: un buen estilo de vida, alguna que otra visita a la esteticienne, cosméticos, … También me gusta vestir bien. Eso igual lo he sacado de los higienistas del movimiento obrero; había muchos, ¿sabes? Si ves una foto de Los Solidarios, iban hechos un pincel. Ese es mi socialismo: la gente son un poco los punkis y rastas, pero también somos «la gente» los que llevamos chaqueta, ¿eh?

¿Qué piensas del anarquismo? ¿Habría una posibilidad de un cambio desde fuera de las instituciones?

Pienso que los anarquistas son personas sinceras que no han renunciado nunca a sus principios ideológicos. En mi juventud he curioseado algunos libros de Bakunin y quizás convendría rescatarlos del baúl de los recuerdos. No obstante, creo que es un error grave que los anarquistas rechacen la creación de un partido político que ponga un pie en las instituciones y tenga otro en las calles. La participación institucional es, hoy por hoy, necesaria para un cambio en este país, pero debe darse en conjunto con la participación activa de la ciudadanía. Los anarquistas españoles deberían tomar ejemplo de la Izquierda Libertaria de Chile, un partido anarquista que juega en ambos frentes. Si en algún momento, se fundase un partido político anarquista español, no dudaría en participar.

Ya para acabar, ¿qué mensaje transmitirías a los españoles de cara al 2017?

Nos esperan cuatro años más de legislatura conservadora pero la ciudadanía no debe perder la ilusión por un cambio en este país, y en ello comenzaré a trabajar a partir de enero de 2017 para poder dar a los españoles lo que realmente merecen. A los anarquistas, que piensen más en España y la ciudadanía y hablen públicamente sobre los problemas en este país. Cada vez simpatizo más con vuestras ideas y creo que podréis devolver las esperanzas por un cambio en este país. Y al resto de españoles, que pasen unas felices fiestas, no pierdan las esperanzas y comiencen bien el año. Son momentos de reencuentros con la familia y es importante que las familias sigan unidas para salir adelante ante la crisis. Os merecéis una democracia de verdad con todos los derechos que ahora os ha quitado el PP.

Muchas gracias.

¿Qué hay de nuestro proyecto político?

La palabra política no es una palabra vacía, hacemos política en la medida en la que problematizamos el modelo de organización social imperante y nos implicamos activamente en cambiarlo o en crear alternativas. En el debate sobre la atomización del anarquismo surgió la pregunta de por qué sabemos de muchos colectivos y compañeras (de movimientos vecinales, colectivos de barrio, proyectos de economía social, de transición, etc.) que no participaron del encuentro del libro anarquista. En ese debate se puso en cuestión las identidades del anarquismo y las diferencias entre una identidad más «dura» u ortodoxa, con unas fronteras claras, y una identidad «blanda» que se posiciona en función de objetivos y planteamientos más concretos.

Para incidir en la sociedad (con una voluntad política) es necesario insertarse en ella y es evidente que esta, al igual que nosotras mismas, está mediada por el capitalismo y reproduce sus valores neoliberales, patriarcales, individualistas, etc. Para conseguir una inserción social es necesario disputar desde nuestros discursos espacios públicos. Ello nos exige la capacidad de cabalgar las contradicciones que vivimos en un constante proceso de construcción personal y común, y entre la teoría y la práctica.

No negamos la necesidad de cambiar nuestra forma de relacionarnos ni tampoco negamos que la vida cotidiana sea un espacio desde el que crear otro mundo. Pero reivindicamos que solo es revolucionario cuando supone un compromiso continuo contra el orden social en el que vivimos. No es posible cambiar los imaginarios sociales a golpes de decretos pero, aun en grupo, no se puede dar la espalda al contexto que limita los cambios a pequeña escala que logramos día a día.

El anarquismo como forma de vida elige explícitamente el objetivo de vivir de la forma más coherente posible con sus grupos de afinidad abandonando el proyecto de cambiar el mundo. La responsabilidad de convencer, en lugar de asumirse como un compromiso militante sano, se rechaza de plano. Esa elección me suena a rendición frente a la derrota de la historia, lo que nos lleva a concebirnos como individuos en abstracto, desligados de la historia que nos trajo al mundo y de la que estamos por construir. Supone, en definitiva, asumir como propios los postulados individualistas de la ideología liberal que atomiza nuestra sociedad. Desde ese anarquismo individualista es fácil mirar por encima del hombro a quien no se ha deconstruido, a quien come carne o a quien no se solidariza con las huelguistas. Pero se hace desde el cómodo sectarismo de la élite que no cae en contradicciones a costa de no disputar espacios al capitalismo. Otra consecuencia del individualismo que mamamos en el sistema capitalista, es la cerrazón del movimiento en torno a discursos, debates y prácticas hechas por y para las personas que se identifican como anarquistas.

Con esto no quiero decir que todo valga, no podemos dejar de lado los fines más radicales pero los medios que elijamos no pueden convertirse en un fin en si mismo.¿Ser radical es replegarse en utopía individual que salva nuestras contradicciones? En ese último caso quedan vacíos de contenido político, porque «si estáis rodeados de esclavos, aunque seáis su amo, no dejáis de ser un esclavo»i.

La carencia de un análisis histórico del presente nos lleva a no asumir la situación de derrota de la que partimos. De ahí que planteemos discursos grandilocuentes que no anclan en realidades concretas y suenan desfasados en una época en la que nuestro deber es el de acumular fuerzas. Hemos de desarrollar y difundir la idea más allá de nuestros espacios para forjar condiciones que posibiliten una revolución. A la vez que damos espalda a esta realidad, parece que la aceptemos en la práctica con un derrotismo descorazonador. Descorazonador porque parece que los ideales socialistas ya no pretenden cambiar la historia, sino estructurar una ideología que nos permita limpiarnos la conciencia con una burbuja individual de libertad burguesa. Entonces veo como el anarquismo como forma de vida encaja dentro de los esquemas de lo admisible en la dictadura neoliberalii ya que no se propone cambiar el curso de su historia.

Veo a estas sensaciones de desesperanza y pérdida de referencias emerger cíclicamente en el entorno porque la perspectiva que asumimos como movimiento no nos permite poner sobre la mesa preguntas encaminadas a construir un horizonte común para la humanidad y los ecosistemas, para nuestra sociedad. Plantear de forma concreta a qué aspiramos es necesario para orientar nuestra acción política. Sabemos que este aterrizaje en la práctica es un sendero que nos obliga a mirarnos cara a cara con las contradicciones de este sistema, pero de verdad creo que merece la pena transitarlas. Es justamente en ese camino en el que construimos un futuro mejor para todas.

La organización formal aparece como necesaria, no con la voluntad de plantear la unidad de acción, pero sí como un paso adelante en el compromiso político de las revolucionarias en pos de cambios en la sociedad y el mundo que vivimos. Supone llenar de nuevo de contenido la palabra política.

iBakunin, M. Dios y el Estado.

iiBookchin, M. Anarquismo social o anarquismo personal. Un abismo insalvable.

Álvaro, militante de FEL

[Debate] Sindicalismo, articulación multisectorial y poder popular

La escena

El ciclo de luchas abierto por el 15M se ha cerrado cuando llegaron a un techo en el cual hacían falta referentes políticos que diesen una orientación política a nivel cualitativo y con carácter ofensivo a los movimientos sociales. Ante la falta de dichos referentes en gran parte de la izquierda, más centrada en autodestruirse que en construir (y en el anarquismo fue casi la tónica general hace unos 2 a 3 años), muchas activistas terminaron atraídas por los cantos de sirena de Podemos y el asalto institucional. Pero esto ya es agua pasada. Ahora vemos que el ciclo electoral está tocando a su fin y tenemos que ver cómo podemos reactivar la lucha en las calles. Dicho de otra manera, abrir un nuevo ciclo de luchas partiendo de la actual coyuntura.

Si bien podemos decir que las luchas laborales son imprescindibles en la lucha de clases, no puede ser expresamente el eje central de la misma, ya que en estos momentos el capitalismo afecta a todas las áreas de nuestras vidas, no solo el trabajo. De hecho, siguen existiendo otras estructuras sociales de opresión como el patriarcado y el racismo que terminan relacionándose. Sin entrar ahora en estos temas, en el panorama laboral actual, a parte de la actual coyuntura de precarización, microempresas, trabajo temporal… encontramos un desencanto generalizado con los actuales sindicatos mayoritarios, convertidos en gestorías y servicios burocráticos corruptos. Todo esto es resultado de la ofensiva neoliberal de los ‘70, época en que las izquierdas estaban en retroceso y la afiliación sindical descendía. Llegaron las externalizaciones, las deslocalizaciones y las reconversiones industriales que reconfiguraron los tejidos laborales y empresariales de todo el mundo, hasta hoy en día. Con la llegada de la mal llamada crisis económica del 2007-2008, la situación de las izquierdas y el tejido sindical al estallar dicha crisis eran testimoniales frente a la hegemonía casi absoluta de la ideología liberal. Tampoco dejaba mucho que desear las opciones revolucionarias, que estaban relegadas al folclore y las discusiones en el pasado glorioso. Todo eso más una pasividad generalizada, el descontento de la población comenzó a poner el foco de la mirada en otros problemas como la corrupción, el paro, la vivienda y los servicios públicos principalmente.

Las luchas laborales de hoy

A pesar del desencanto con los sindicatos, una escasa conciencia de clase generalizada y la actual situación del mercado laboral, sí que hemos visto conflictos laborales importantes. Además de recordar los conflictos mineros, el de Panrico y Cocacola, habría que mencionar las de Correos, en el sector TIC en empresas como HP e Indra donde comenzaron a tener implantación sindical, y más en especial el de Movistar, sin dejar atrás la huelga reciente en Telemarketing por un convenio digno. También vemos que en el sector servicios comienzan a crearse secciones sindicales, en concreto, en la hostelería. No sin olvidar a las Kellys, las camareras de hoteles, el sindicato de manteros e incluso las empleadas del hogar, son ejemplos de cómo los sectores más precarios comienzan a organizarse. Además, cabe mencinar la llegada del sindicalismo en artes gráficas como el de figurantes o los sindicatos de músicos. Esto quiere decir que en el mundo laboral hay conflictos abiertos y aún por haber que desde las bases de un sindicalismo de clase debemos saber impulsarlas, dotándolas de herramientas y recursos para que dichas luchas crezcan sin importar las siglas, sino atendiendo al sentido estratégico.

En todos los conflictos mencionados anteriormente, los actores (sindicales) son diferentes así como la composición de la plantilla que está involucrada en estos conflictos. Todo ello nos indica la diversidad de sindicatos que están llevando a cabo las acciones y movilizaciones. Haré especial mención al caso de la huelga de Movistar como ejemplo de articulación multisectorial, el cual rompió la barrera de las luchas sectotiales para conectar con los movimientos sociales, lo que permitió que alcanzase tal envergadura y repercusión. En este sentido, tenemos que hacer análisis amplios que vayan más allá de nuestros espacios políticos o de implantación de nuestro sindicato que vayan en el sentido de tejer alianzas con otros sindicatos y movimientos sociales.

En qué fallamos

Basta ya de lamentos y de culpar al sindicalismo de concertación. Miremos ahora hacia nosotras. Un gran error es confundir el sindicato con una organización política y reivindicar la identidad del mismo y la ideología antes que atender al aspecto funcional. Cuando priorizamos la identidad sobre lo funcional, ocurre que pasa de ser sindicato a grupo de afinidad donde entran mayormente aquellas personas que tienen ciertas simpatías con el anarquismo, y que hace otras cosas desatendiendo el sindicalismo. Cabe pues preguntarnos sobre cómo estamos actuando y cómo pretendemos articular un sindicalismo funcional en este tejido laboral tan precarizado y descompuesto si lo que pretendemos es crecer. Es más, cómo podemos configurar un movimiento sindical que llegue a los barrios, qué aspiraciones se pueden realizar desde el sindicalismo alternativo y rellenar los huecos a donde el sindicalismo de concertación no llegan. En política, cuando una organización, una fuerza o un actor deja un espacio en el escenario, es una oportunidad para que otra fuerza la ocupe. Esto es lo que deberiamos saber leer y aprovechar.

Las preguntas que deberíamos hacernos para la reflexión y la autocrítica deberían tirar en estos sentidos: ¿cómo afrontamos la subcontratación? ¿Cómo podríamos dar cobertura sindical a sectores desprotegidos y temporalizados como la hostelería, las empleadas de hogar o las camareras de hoteles? ¿Qué hacer con los y las trabajadoras en microempresas y PYMES? El sindicalismo de barrio podría ser una respuesta interesante ante estas preguntas, ya que ampliaría el campo de acción hacia el barrio y facilitaría la articulación multisectorial.

Salida hacia adelante

Hemos de ir superando los debates sobre las formas, los contenidos y las identidades para pasar a centrarnos en análisis de coyuntura, hojas de ruta, propuestas y líneas estratégicas. Así que las cuestiones de fondo no son si el sindicalismo tiene que ser ésto o lo otro, si tiene que ser libertario o no, o si la estructura está burocratizada o no, sino que más bien debe ir en el sentido del papel que pueda jugar como herramienta para la emancipación de la clase trabajadora actual y qué lineas políticas asume como instrumento para la lucha de clases. Más allá de la legalidad vigente y de los métodos de lucha en sí, hemos de plantearnos unas líneas que permitan una ofensiva a nivel político-social. En este sentido, primero hemos de contar las fuerzas que tenemos y qué objetivos debe tener un sindicalismo revolucionario. Podemos poner como finalidad el asumir el control de la economía por parte de la clase trabajadora, pero en medio existen muchos otros objetivos: constituirse como referente en las luchas obreras, ofrecer herramientas y apoyo logístico en la formación de nuevas secciones sindicales y asesoramiento laboral, tener contacto con cooperativas, tejer lábeles sindicales en los barrios, tener bolsas de trabajo propias, cajas de resistencia para huelgas, bases para la recuperación de empresas, mutuas… Son por ahora solo una tormenta de ideas, pero realmente necesarias para ir concretando objetivos y avanzar en materia.

Luego, la relación del anarquismo con el mundo laboral debe, primero, dar respuestas en el corto plazo en el sentido de ofrecer herramientas funcionales que resulten efectivas para poder ganar conflictos laborales, como por ejemplo, propuestas para revitalizar un sindicalismo revolucionario. No es que la gente se tenga que acercar al anarcosindicalismo o sindicalismo revolucionario, sino cómo podemos ir acercando las herramientas del sindicalismo revolucionario a los sectores precarizados y al mundo laboral, qué soluciones podemos aportar a esta coyuntura laboral y qué estrategias llevar a cabo para avanzar. Tanto en los movimientos sociales como en el mundo laboral, nuestro papel como libertarios es asumir una responsabilidad política de constituirnos como tendencia organizada e insertarnos en las luchas existentes tratando de que estas luchas avancen siguiendo unas líneas políticas socialistas libertarias, no porque tengamos razón, sino por acierto estratégico. Si no queremos mantenernos más tiempo a la defensiva, necesitamos propuestas para pasar a la ofensiva. Una de ellas, ya que estamos tratando el problema de la escasa vinculación entre movimientos sociales y luchas laborales, es la articulación multisectorial, que consiste básicamente en tender puentes y, de alguna manera, sincronizar objetivos que puedan asumirse tanto desde la perspectiva laboral como desde los movimientos sociales, que existan lazos solidarios entre ellos, como lo sucedido en la huelga de Movistar, la cual recibió apoyos desde la PAH y otros colectivos.

La propuesta de articulación multisectorial servirá como primer paso para romper las barreras sectoriales y sentar las bases para la construcción del poder popular, esto es básicamente, la capacidad material del pueblo para realizar sus aspiraciones y decidir su propio destino en todas las esferas de la vida pública: política, economía, sociedad y territorio. Aquí el sindicalismo revolucionario entraría en el papel de la construcción de un nuevo modelo económico sin desligarse del resto de luchas. Y nuestro papel como libertarios es ser un actor político que impulse un movimiento popular fuerte e independiente.

También publicado en la Soli

Entrevista a Natalia Ferrari: Prostituta y Feminista.

Para el día de hoy traigo una entrevista a Natalia Ferrari. Mujer, activista, feminista y prostituta residente en Barcelona.

La intención de la entrevista es aportar un punto de vista más al debate clásico del feminismo: cómo debe posicionarse dicha ideología con respecto a la prostitución.

Esperamos que sirva para generar debate y crítica constructiva.

Cuéntanos un poco acerca de tu historia. Cómo te inicias en este mundo, cómo reaccionan tus allegados a esta decisión o cómo te sientes durante ese tiempo…

Dejo el instituto a los 13 porque no estaba de acuerdo con el sistema educativo y a los 16 empiezo a trabajar. Estoy unos días en un Mcdonalds y lo dejo, lo mismo trabajando como teleoperadora. De ahí pasé a trabajar de seguridad y atención al público en un museo, que fue mi trabajo más largo. Mientras tenía ese trabajo estaba haciendo voluntariado en una ONG de derechos animales y sentía que estar en el museo me consumía todo el tiempo y energía que quería usar para lo que verdaderamente me importaba. Así que decidí dejarlo y buscar alternativas. Encontré más de lo mismo: trabajos feminizados con condiciones precarias que no me aportaban nada a mi desarrollo personal. Pensando en otras opciones la prostitución apareció como una propuesta laboral más. Me convencieron las condiciones que me aportaba y decidí probarlo.

Tengo la suerte de tener un entorno muy cercano con quien comparto valores y que me conocen completamente. Desde el primer momento en que empiezo a considerar este trabajo decido compartirlo. Siempre he recibido apoyo y no he sentido la necesidad de ocultarlo. Es un trabajo que tiene sentido con mi identidad y no hubo ninguna sorpresa para ellos.

Al principio tenía miedo. No sabía muy bien cómo sería, me sentía insegura conmigo misma y no tenía claro qué esperar por parte del cliente. Lamentablemente es muy popular la idea (de boca de gente que no es puta) de que el cliente es un hombre malvado y nuestro papel es ser sumisa y consentir abusos. Esto es muy peligroso porque normaliza las agresiones y confunde a las chicas que empezamos a trabajar y no tenemos herramientas o conocidas que nos ayuden a ver que eso no es así. Por suerte, con el primer cliente tuve clarísimo que la posición de poder en la relación pertenece a la puta y que cuando el cliente paga recibe lo pactado. No tiene derecho a exigir nada y no es mi posición consentir la misoginia de nadie. Durante esos comienzos me sentía con muchas ganas de trabajar, había descubierto un mundo nuevo que me gustaba mucho y me lamentaba no haber empezado antes.

¿En qué momento descubres el feminismo y de qué forma influye en tu día a día y en tu trabajo?

Supongo que lo descubro haciendo activismo en la ONG de derechos animales. Estoy rodeada de gente que quiere crear un cambio positivo en el mundo, con un sentido crítico, que se preocupa por las problemáticas sociales. En ese momento tenía 19 y para mí fueron muy importantes esos años en mi vida.

El feminismo empieza calando primero en mi relación conmigo misma y luego con mis ex parejas. Me empiezo a dar cuenta del origen de las inseguridades que tengo con mi cuerpo y empiezo a detectar que las relaciones que había tenido eran tóxicas. Incluso me atrevo a poner la palabra “violación” sobre agresiones por parte de novios que en su momento no supe entender así.

En mi trabajo el feminismo es una herramienta fundamental para poder trabajar en condiciones éticas. Como he dicho antes, no es aceptable que un hombre se crea con derecho a abusar de ti porque te esté pagando. El feminismo nos ayuda a identificar actitudes machistas y elegir mejor a los clientes, reclamar derechos, negarnos a tener una doble vida, re apropiarnos de la palabra “puta” con orgullo, poner y exigir nuestras condiciones a la hora de pactar las citas. Leyendo a compañeras feministas y trabajadoras sexuales es cuando empiezo a declararme como sujeto de derecho con capacidad de decidir libremente sobre mi cuerpo y mi sexualidad y no dejar que me cosifiquen o me quieran tratar como un trozo de carne en venta. Esto último ya lo tenía asumido en la práctica, pero no me daba cuenta de la importancia de hacerlo público. He visto una sororidad increíble entre mis compañeras y muchísima fuerza como mujeres siendo una minoría discriminada. El trabajo sexual necesita al feminismo, y el feminismo necesita a las trabajadoras sexuales.

Hemos leído que eres muy selectiva en cuanto a clientes se refiere. Que pones normas para el disfrute mutuo y descartas si esa persona no te transmite confianza.
¿Estamos hablando de que puede existir una prostitución en la que la trabajadora asuma totalmente las riendas de su trabajo?

La prostitución sin relaciones pactadas no es prostitución. Todas elegimos a nuestros clientes y todas tenemos normas. Cuando alguien es forzada a aceptar clientes que no quiere estamos hablando de explotación laboral, trata o violaciones, y eso es delito. Cuando una mujer acepta clientes que no quiere porque la alternativa es no pagar el alquiler, estamos hablando de casos de vulnerabilidad extrema en un sistema que no aporta soluciones a la pobreza, y esto recordemos que también pasa en otros trabajos como el sector doméstico, la agricultura o la construcción. Las putas empoderadas no somos una excepción. Cada vez salen más testimonios de chicas diciendo lo mismo: elegimos a nuestros clientes y hacemos lo que nosotras queremos.

Es bien sabido que dentro del movimiento feminista hay un debate interno acerca de la prostitución. Por ejemplo, Beatriz Gimeno dice:
“La prostitución tiene que ver con la igualdad y no con el sexo. Los hombres no compran un cuerpo, ni sexo, sino una fantasía de dominio y masculinidad tradicional”.
¿Cuál es tu visión sobre esta afirmación?

Se puede decir exactamente lo mismo del matrimonio heterosexual. Está claro que vivimos en una sociedad machista y patriarcal y eso influencia nuestras relaciones personales y laborales. Pero de la misma manera que la historia demuestra que el matrimonio ha evolucionado y ya no es exclusivamente una unión en donde el hombre adquiere dominio absoluto sobre su esposa, con la prostitución pasa lo mismo. No voy a negar que existe lo que describe Beatriz, pero no es justo mostrarlo como el retrato único de la prostitución porque es mentira. Pueden existir relaciones éticas entre putas y clientes. El problema no es la prostitución, igual que no lo es el matrimonio, el problema es el machismo y se puede trabajar contra ello sin necesidad de silenciar las voces de todas las prostitutas que pedimos derechos.

Las prioridades biológicas nos incitan a querer mantener relaciones sexuales, pero con la mercantilización del sexo que conlleva la prostitución (entendiendo mercantilización como relación de consumo) esta puede fácilmente ‘elitizarse’, en tanto que los consumidores pertenezcan a clases más apoderadas.
Dicho en otras palabras. ¿Puede existir una prostitución no clasista o a la que también puedan acceder las clases populares?

En el sexo no mercantilizado también existe el derecho a “negar sexo”, nadie folla con quien quiere ni cuando se le antoja. No creo que el sexo tenga que ser un derecho que estemos obligados a dar para asegurarnos que todos puedan conseguirlo, esto es contrario a las libertades personales. Todo el mundo  elige con quien folla teniendo en cuenta muchos factores diferentes, como la belleza física o la inteligencia. ¿Acaso tú follas con cualquier persona que te demande sexo? Las prostitutas decidimos poner otro tipo de condiciones, igual de legítimas.

En relación a la pregunta anterior. ¿Crees que la prostitución nace en base a una relación de poder desigual, o por el contrario puede existir una prostitución “horizontal” en donde consumidora y trabajadora sexual estén al mismo nivel?

Todos los trabajos nacen desde una relación de poder desigual en el momento en el que alguien necesita dinero. Sin embargo, la prostitución te permite un crecimiento profesional que no obtienes de otros trabajos, además de la posibilidad de trabajar de forma independiente sin que un tercero se enriquezca con tu mano de obra. Creo que la prostitución puede existir con condiciones éticas, tanto como en el resto de trabajos. El problema es que la situación actual nos hace terriblemente vulnerables a todo tipo de violencia y explotación que en muchos casos ni siquiera tienes capacidad de denunciar. Pero la solución a eso es despenalizarla y normalizar el trabajo como uno más para garantizarnos los derechos y la seguridad que el resto de trabajadores tienen.

¿Qué puedes aportar al feminismo desde tu experiencia y tu óptica en esta profesión?

Me parece fundamental entender que en el feminismo formamos parte las trabajadoras sexuales, las agresiones a las putas, son agresiones a todas las mujeres. Muchas veces leo, por parte de feministas, relatos brutales de hombres abusando de prostitutas y me quedo horrorizada con la normalización que se hace de esas agresiones. Como si ese fuera el papel de la puta y lo “normal” es que un hombre nos trate con desprecio y se salga con la suya. Nuestro trabajo no es ser sumisas frente a hombres misóginos. No debería ser aceptable jamás el mensaje de que está bien maltratar a algunas mujeres.

¿Crees que existe cierto desconocimiento hacia la profesión por parte de los colectivos feministas, que se cae rápidamente en estigmas y prejuicios?

No tengo ninguna duda de ello. Por ejemplo, parece que siempre es necesario soltar la cifra de que el 90% son víctimas de trata, cuando esa cifra es completamente falsa y de hecho la ONU dice que son solo un 15%. Es muy fácil repetir lo que te han contado pero parece que poca gente decide informarse sobre las consecuencias que tiene sobre nosotras la penalización de nuestro trabajo. Lo recoge muy bien Amnistía Internacional, las ONGs Ammar y REDTRASEX acaban de sacar un informe sobre la violencia institucional en Latinoamérica, la ONG NSWP tiene otro informe que analiza el impacto del modelo sueco o modelo nórdico, GRETA deja constancia de la necesidad de diferenciar a putas de víctimas de trata, también las organizaciones en contra de la trata que apoyan la propuesta de Amnistía Internacional de despenalizar el trabajo sexual, la trabajadora sexual y activista Toni Mac tiene una charla en TED que expone el impacto de todos los modelos legales. La información está ahí, pero muy a mi pesar se sigue escuchando más a las personas que no son putas que a nosotras.

En un mundo en donde el cuerpo es el objeto de consumo. ¿No crees que la prostitución pueda acentuar los cánones de belleza?

Una de mis inseguridades al comenzar a trabajar era no sentirme lo suficientemente atractiva para poder ser puta. Hasta cierto punto me he dado cuenta que eso no es así aunque sí creo que es un trabajo que exige un grado de feminización. Puede que yo no me maquille, ni use tacones, y me de igual cuanto peso, pero aun así tengo que depilarme y controlar mi vestuario. Sé que si no lo hiciera tendría menos clientes. Recuerdo un día que publiqué una foto en donde tenía gafas, un gorro negro y actitud masculina y un cliente me canceló la cita diciendo que parecía una “bollera grunge”. Todas tenemos la presión de encajar hasta cierto punto en los cánones de belleza, las putas no nos libramos de ello, pero no creo que lo acentuemos ya que no tenemos ese poder de influencia desde la marginalidad.

De alguna forma todos estamos condicionados como clase obrera a retribuciones injustas, jornadas laborales desmedidas y un compendio de problemas que nacen de un sistema productivo injusto. ¿Crees que estás en la prostitución porque no hay una alternativa mejor?

Soy prostituta porque es el trabajo que mejor se ajusta a mi identidad y mis intereses. Creo que la pregunta intenta empujarme a que acepte una condición de víctima, y esa es una postura equivocada y fuera de lugar. Quizás es hora de entender que el trabajo sexual es un trabajo más, y no una anomalía del sistema.

Si es así. ¿Te mantendrías en la prostitución si el sistema productivo fuese otro y no estuvieras tan condicionada por elementos externos (especialmente agentes económicos)?

Creo que te estás equivocando. Estás hablando con una persona que elige a conciencia la prostitución. He evolucionado profesionalmente para conseguir y mantener unas condiciones que considero justas y hacer lo que me da la gana en mi trabajo. No es una cuestión puramente económica, como se intenta señalar en esta pregunta. Me gustaría que la gente se diera cuenta de que este tipo de preguntas solo se nos hacen a las putas, y que os cuestionarais por qué os cuenta tanto entender que haya mujeres a las que les guste follar con desconocidos a cambio de dinero con las condiciones pactadas por mutuo acuerdo.

¿Qué opinión te merece el mundo del porno? ¿Crees que puede hacerse porno feminista?

El porno feminista existe puesto que hay productoras que trabajan en condiciones laborales éticas, en donde la mujer es un sujeto activo en la relación, en donde se incluye diversidad en deseos, cuerpos, géneros o sexualidades. Existen productoras creando un contenido maravilloso que están luchando por hacerse visibles. Ejemplos que me vienen a la cabeza: Abby Winter, TrenchcoatX, Kink, Lucie Blush, Four chambers, Ersties, CrashPadSeries, Beautiful Agony. Es muy importante entender que el porno no es únicamente lo que vemos en la página de inicio de “Pornhub” y además de las productoras haciendo contenido diferente, hay muchas personas que se dedican a crear y distribuir vídeos desde su casa con su web cam y eso también es porno.

En la misma línea. ¿Crees que hay mejor consideración hacia las trabajadoras del porno que hacia las prostitutas?

El estigma “puta” nos afecta a todas. Hace poco vi una noticia de un grupo de padres que se organizó en un colegió para pedir la expulsión de una niña porque su madre había hecho porno. Este tipo de discriminación social lo sufrimos todas las trabajadoras sexuales. Pero es verdad que hay una especie de jerarquía en donde la prostitución está posicionada como si fuera lo peor para una mujer. La diferencia es que la prostitución sucede en la clandestinidad y el porno es una industria “glamurizada”. En el porno hay entregas de premios, interés mediático y un endiosamiento hacia las actrices y actores. Si buscas prostitución en cualquier medio te saldrán noticias relacionándola con delitos de drogas o trata.

Muchas gracias a Natalia Ferrari por la atención y las respuestas.

Twitter: https://twitter.com/nataliaxferrari

Página web: http://www.nataliaferrari.com/

(Traducción) Esperanzas para una nueva era: ejemplos de antes y después de restauración permacultural de la tierra. Solucionando nuestros problemas desde la base

Introducción del traductor: El motivo de la traducción de este artículo es la búsqueda de técnicas necesarias en un contexto de crisis económica, pero también energética, en la que se deberá replantear todo el sistema para que podamos seguir comiendo, ya que comenta el artículo, nuestra producción de comida depende casi totalmente del petroleo, energía que en las próximas décadas dejara ser rentable extraer (por cada unidad de energía iremos sacando menos, ya que hemos extraído el crudo más fácil y superficial, y nada puede substituir dicho combustible). En este artículo, ante la catástrofe ecológica, nos da algo de esperanzas debido a la existencia de planteamientos y herramientas que demuestran que otra manera de relacionarse en el entorno es posible. Sin embargo, no me gustaría que se entendiese de manera simplista, que el camino es una “vuelta al campo”… las implicaciones sociales de como plantear estrategias requerirían otro artículo.

Rio + 20 ha sido y se ha acabado, y, en el gran esquema de las cosas, ha logrado poco, o incluso lo ha empeorado. Con este post[1] me gustaría aprovechar la oportunidad para anotar algunos pensamientos e imágenes que podrían ayudarnos a sacudir la decepción, la desilusión y la desesperación, y darnos algo en lo que todos podemos considerar, acostumbrarnos y apoyar. Nuestros “líderes” nos están llevando “por un camino de rosas”, pero desafortunadamente, en un sentido proverbial más que literal. Realmente es el momento de forjar nuevos comienzos, crear nuevas economías, y priorizar el capital natural y social con el objetivo de restaurar la salud ecológica y social.

El problema que nosotros tenemos como cultura[2] (particularmente los anglosajones como yo mismo), es que creo, que, cuando pensamos en la naturaleza, tendemos a compartimentarla. Es esa “reserva” o “parque” que necesita ser “protegida” de nosotros. Tendemos a admitir que nosotros somos destructivos, pero el problema central es que, puesto que no podemos ver que somos algo más que destrucción, concluimos que si podemos dejar suficiente espacio que no toquemos “allí afuera”, entonces todo estará de alguna manera en equilibrio. Este es un fracaso totalmente arraigado, pero poco reconocido, de nuestra cultura moderna.

Los permacultoristas miran el mundo de manera diferente – pensando en que la humanidad también es parte de la naturaleza. No sólo eso, y no sólo que nosotros (como parte de la naturaleza) merecemos sobrevivir, sino que también podemos ser un organismo beneficioso para el conjunto. Si esta capacidad (que ha sido probada) pudiese ser verdad para todos los seres humanos, entonces no importaría donde las personas viven, incluso si cubriesen prácticamente el globo, ya que es un activo para el planeta, y no un parásito. Esto, por supuesto, sólo puede suceder si aprende a trabajar con la naturaleza, y no la combate a cada paso, como lo hace hoy en día. Donde, por ejemplo, un agrónomo puede tomar un buen trozo de tierra y convertirlo en un desierto en el transcurso de unas pocas décadas, o incluso sólo unos pocos años, un permacultor puede tomar un desierto, convertirlo de nuevo en un terreno perfectamente bueno, y puede diseñar para que se (como un bosque natural) autoperpetúe por sí solo mientras produce alimento.

Pero, aparte de eso, quiero compartir algo con vosotros. Es básicamente una lógica que me resulta difícil dejar de lado, y que me mantiene en mi trabajo y en mis propósitos:

  1. Si estudias la ciencia del suelo (como yo he hecho, y quisiera que fuese obligatorio en las escuelas) – y no sólo desde un punto de vista químico y reduccionista como lo hacen los agrónomos, sino desde un punto de vista biológico, donde estás observando la “magia” de las interacciones e interdependencias biológicas/químicas – entonces te das cuenta rápidamente de que cuanto mayor sea la escala que vas con la agricultura, más compromisos empiezas a hacer respecto a trabajar con la naturaleza. A cuanto más tierra esfuerzas para cuidar por persona[3], más empiezas a “forzar las funciones” (intentando conseguir que la naturaleza haga algo que no quiere hacer – un poco como empujar agua cuesta arriba). A mayor escala ocurren dos cosas: 1) cuanto mayor es la escala, mayor es la separación entre el propietario y su tierra – así que la observando de las sinergias a nivel macro y su ajuste se hace cada vez de más difícil, a imposible, y 2) los monocultivos se convierten en una necesidad para la automatización necesaria, y entonces acabas consiguiendo menos energía de la que pones, empezando en un espiral que se muerde la cola de trabajo, fertilizantes, productos químicos, etc., que son el resultado inevitable de intentar mantener lo que la naturaleza no permite normalmente. (Este post da un buen resume fácil de entender mediante un ejemplo de esto)
  2. Sabes muy bien que, con los sistemas actuales, estamos utilizando enormes cantidades de combustibles fósiles para producir “alimentos” (“comida” está entre comillas, porque está cada vez más vacía de nutrición). Y, sabes muy bien que simplemente no tenemos esa energía para quemar más. Además, debido a nuestro sistema globalizado, no estamos comiendo las plantas que podríamos, simplemente porque no viajan bien, son marginadas por las multinacionales de la agroindustria[4] (piensa en las bayas, y todo tipo de variedades de plantas). El sistema que prometió más diversidad en nuestra dieta realmente la ha reducido dramáticamente. Incluso de esa gama limitada de productos que es “aprobada” por el modelo globalizado de las multinacionales, alrededor del 25-50% de los alimentos se desperdicia (según la FAO). Incluso antes de llegar a los supermercados (¡y mucho más se pierde también después de la compra!).
  3. El uso de combustibles fósiles (pesticidas, fertilizantes) no sólo ha aumentado nuestra población de manera exponencial, sino que simultáneamente ha consumido la vida de nuestro suelo a un ritmo creciente.
  4. Los últimos tres puntos significan que la humanidad está en una posición altamente precaria (suelos muertos, el pico del petróleo, poblaciones en auge). Estamos entrando en un territorio definitivo de hambruna…
  5. Después añade el cambio climático, que está empeorando seriamente nuestra capacidad para corregir los problemas mencionados. Gran parte de este cambio climático se debe a lo anterior – el carbono que debería estar en nuestros suelos está ahora en nuestra atmósfera, debido a la ignorancia y la codicia.
  6. Añade a lo anterior que la mayoría de la gente vive ahora en ciudades densamente pobladas, por lo que es incapaz de trabajar la tierra aunque quisiera, incluso si supiera cómo hacerlo.
  7. Lo anterior significa inevitablemente que dos cosas importantes deben suceder: un movimiento masivo de reaprendizaje de habilidades y de reeducación, combinado con una transición de la gente a la vuelta al campo, para aquellos que no tienen acceso a ella.
  8. Dado que en gran parte del mundo “desarrollado”, la mayoría de la tierra está ocupada por grandes explotaciones, e incluso por un puñado de grandes multinacionales (con los agricultores a menudo siendo poco más que siervos en ellas – “manejando” sus granjas con una perspectiva dictada por sus señores feudales empresariales, como espacios a los que colorear), el reaprendizaje y la transición para la vuelta a la tierra se complica con una difícil necesidad de redistribución de la tierra -algo que históricamente casi nunca ocurrió sin revolución y derramamiento de sangre.
  9. Donde hoy tenemos incentivos económicos que favorecen el cultivo a gran escala y las multinacionales de la agroindustria, si vamos a trabajar en el ámbito político, entonces creo que tenemos que apuntar a la necesidad de ver promulgadas políticas que incentiven el “hacerse más pequeño o irse”, cosa muy opuesta a las políticas de los últimos 50 años. Una vez más, esto sólo funcionará si las personas que manejan estas parcelas más pequeñas se educan en cómo hacerlo, de lo contrario, en lugar de aumentar la resiliencia y disminuir la inseguridad alimentaria, sólo podremos empeorar la situación.
  10. Para los urbanitas, esta es una buena opción de transición provisional, donde relegamos el césped a su lugar como anécdota de corta duración en nuestros libros de historia: www.permaculturenews.org/2011/05/13/the-grass-isnt-greener.
  11. Es clave entender la biología que hay detrás del calentamiento globalcómo la deforestación y la mala gestión de nuestra tierra empezó el incremento de CO2 atmosférico mucho antes de que incluso comenzase la minería de carbón y  la extracción del petróleo. Si la gente entendiese esto mejor, en vez de mirar desde el punto de vista de las emisiones de los combustibles fósiles, una perspectiva reduccionista, estaríamos un paso más cerca de entender las soluciones holísticas al cambio climático (restablecimiento sumideros de carbono, por medio de bosques comestibles y la metodología agrícola permacultural – que también nos liberarían de nuestra adicción a los combustibles fósiles-.

La educación es clave. La creación de sitios inspiradores de demostración es clave. La colaboración es clave.

Ejemplos de antes y después para inspirar

Este post será editado y extendido mediante el envío de personas de ejemplos de antes y después de acción restaurativa permacultural a lo largo del mundo. Se espera que esta página se convierta en un ejemplo inspirador de cambio positivo y factible, y que aliente a una nueva generación a abandonar la mentalidad inaplicable e insostenible basada en el consumo que hemos heredado de generaciones anteriores, y programada junto con los sistemas económicos y políticos contemporáneos, para de otro modo adherirse a una vida que integre de manera armoniosa no con sólo las realidades ecológicas, sino que también satisfaga las necesidades reales y presentes de la humanidad – agua limpia, aire y suelos vivos, refugio cómodo y saludable, y trabajo positivo, agradable y relaciones sociales interdependientes, en colaboración pacífica, con las personas y las comunidades que nos rodean.

No digas que no se puede hacer. Como verás a continuación, se está haciendo – solo necesitamos ver ejemplos de este tipo replicados en todo el panorama mundial. Las personas deben convertirse en un elemento positivo en su entorno, y la buena noticia es que pueden hacerlo.

Comienzo con dos ejemplos urbanos, ya que la mayoría de la población mundial se encuentra ahora en esta situación. “Resalvajar[5]” las ciudades es una necesidad urgente.

Los céspedes pueden convertirse en huertas y bosques comestibles. Los jardines ornamentales pueden ser reemplazados por versiones que nos puedan alimentar, igualmente estéticas y mucho más prácticas. El sistema masivo de intercambio de alimentos, que necesita grandes inputs, puede ser progresivamente desmantelado, en el momento en el que comencemos a transportar alimentos desde la puerta de nuestra casa a la mesa de la cocina, en lugar de cruzar la nación, o el globo. Al igual que nosotros, de esta manera, reducimos nuestra necesidad de ingresos monetarios, podemos aumentar la cantidad de tiempo que podemos invertir en aprender nuevas habilidades y proveernos para nosotros mismos.

Estos contrastes de antes y después son de Eric Toensmeier (véase el perfil de Eric), de su patio en Massachusetts:

1before_after_eric_toensmeier_20042004

2before_after_eric_toensmeier_20112011

El siguiente ejemplo urbano es el “resalvajamiento” de “terrenos públicos” – el sendero frente a la casa de Brad Lancaster en Tuscon, en Arizona.

3before_after_brad_lancaster_19941994

4before_after_brad_lancaster_20062006

¡Imagina la diversidad, la tranquilidad y los servicios del ecosistema que senderos como este podrían proporcionar en todo el mundo!

La meseta de Loess de China, según lo registrado por John D. Liu, proporciona un ejemplo impresionante de cómo la colaboración de la comunidad puede alcanzar maravillas a gran escala:

5before_after_loess_plateau_01_1995La meseta de Loess, ejemplo 1a: a principios de septiembre, en 1995

6before_after_loess_plateau_01_2011La meseta de Loess, ejemplo 1b: a principios de septiembre, en 2009. China

7before_after_loess_plateau_02_1995
La meseta de Loess, ejemplo 2a: a principios de septiembre, en 1995. China

8before_after_loess_plateau_02_2011La meseta de Loess, ejemplo 2b: a principios de septiembre, en 2009. China

9before_after_loess_plateau_03_1995
La meseta de Loess, ejemplo 3a: a principios de septiembre, en 1995. China

10before_after_loess_plateau_03_2011
La meseta de Loess, ejemplo 3b: a principios de septiembre, en 2009. China

A continuación se muestra un fragmento de la obra de Tony Rinaudo, con su abordaje mediante el “gestión de cultivo regenerador natural” (GCRN)[6]. Puedes encontrar más información aquí, aquí y aquí:

11before_after_loess_plateau_01_2011Etiopía, 2000

12before_after_fmnr_01Etiopía, 2006 (La misma ladera como la imagen anterior, pero no desde exactamente el mismo punto de vista)

13before_after_fmnr_03
Tierra sin árboles en el Níger…

14before_after_fmnr_04
… y tres años después.

Las dos imágenes de satélites de abajo muestran más trabajo de la GCNR en la reforestación:

15before_after_fmnr_05Níger, 1975

16before_after_fmnr_06Níger, 2005

Las dos siguientes imágenes demuestran gráficamente los éxitos de la permacultura en una comunidad zimbabwense, un excelente ejemplo de transformación a gran escala:

chikukwa-before
Este plano muestra cómo las tierras Chikukwa se veían a principios de los noventa,
laderas desnudas y el suelo erosionado, con la consecuencia de una mala nutrición del suelo.

 best-long-shot

Esta imagen muestra una pequeña sección de las tierras del clan Chikukwa, de cómo son ahora. Las casas protegidas entre los huertos, los diques con hierba vetiver en los campos de cultivo y los extensos bosques son todos típicos elementos de esta estrategia de diseño.

La siguiente es la propia Granja Zaytuna del Instituto de Investigación de Permacultura[7], en el norte de Nueva Gales del Sur de Australia, que ha pasado de ser una propiedad degradada y propensa a la sequía,  a convertirse en un ejemplo de permacultura en acción fértil, biodiverso y a prueba de sequía en una típica, a una escala de granja de tamaño mediano:

before_after_geoff_lawton_20012001

before_after_geoff_lawton_20122012

Aquí está el “detalle” del antes y después de la granja Zaytuna:

before_after_geoff_lawton_stump_2002Un tocón de árbol, abandonado en una propiedad utilizada con anterioridad por el ganado, seca y deteriorada, en 2002.

before_after_geoff_lawton_stump_2012El mismo tocón, escondido entre un bosque frondoso, en 2012

Un recuento reciente de fauna aviaria sobre y por encima de la granja Zaytuna nos dio esta lista de 64 especies de aves. Aunque no sabemos cuántos pájaros habríamos contado antes de que el proyecto comenzara hace una década, no es necesario ser un genio para reconocer que los alrededores inhospitalarios en las instantáneas del “antes” no darían cabida a tanta diversidad de vida salvaje.

Para más información sobre la Granja Zaytuna, vea el videotour de 2012.

Todo lo que somos y tenemos, se debe a los servicios prestados por el mundo natural y sus sistemas cíclicos. En lugar de gigantescas instituciones financieras que se desmoronan, nuestro suelo es nuestro banco y satisfará nuestras necesidades si podemos aprender a mantener las cuentas equilibradas. Nuestra economía actual está parasitando la base misma de nuestra existencia, así como esa misma economía está parasitando el 99%. Es seguro que los ricos y poderosos no renunciarán fácilmente a su dominio en el mundo natural, ni entregarán su dominio sobre nosotros, su preciada base sostenida por nuestra fuerza de trabajo y luego consumidora. Pero, podemos socavar el sistema y reemplazarlo…. En este contexto me acuerdo de la siguiente cita muy astuta:

Aquí hay un buen consejo para practicar: asociarse con la naturaleza; ella hace más de la mitad del trabajo y no pide nada de los honorarios. – Martin H. Fischer (1879-1962)

Actualizaciones (ejemplos agregados después de la primera publicación del artículo anterior):

before_after_happy_earthComparación de 18 meses, en Wollongong, NSW, Australia. Puedes ver más aquí.

Las siguientes imágenes de antes y después son de Penny Livingston-Stark, con su primer jardín de permacultura en Pt. Reyes Station, en California, Estados Unidos:

before_after_penny_livingston_1Antes: observa el nogal a la izquierda y el peral floreciente a la derecha. Es finales de invierno / principios de primavera.

before_after_penny_livingston_2Alrededor de dos años más tarde. Nota: el nogal de la izquierda tiene hojas que comienzan a salir, por lo que esta foto fue tomada en la primavera un poco más tarde. Ya no podemos ver el peral en la derecha, o la casa en el fondo. Construimos 8 pulgadas (N. del T., 20,3 cm) de humus en unos 10 años haciendo esto. La construcción del suelo a este nivel debe ser considerado en la construcción de cimientos, etc.

Notas

[1] (N. del T.) Artículo original de Permaculturenews. Traducido del inglés por A Bandazos.

[2] (N. del T.) Raza en el original. En el mundo anglosajón, raza se utiliza a menudo como sinónimo de cultura y etnia, sin las condiciones biologicistas (y racistas) que tiene la palabra en contextos como en el nuestro, aunque no esté exenta de debate. También se ha editado el artículo para substituir expresiones a nivel de género como “las personas” en vez de “los hombres”.

[3] (N. de T.) Cursiva propia

[4] (N. del T.) BigAgri en el original)

[5] (N. del T.) Traducción propia de Rewilding. Más información del concepto aquí. Sin embargo, la explicación que desarrolla en el párrafo tiene cierta relación con el término utilizado en nuestro idioma de rurbanizar, aunque no son sinónimos.

[6] (N. del T.) Farmer Managed Natural Regeneration (FMNR) en el original, traducción propia. Entrada en inglés de Wikipedia del concepto. Similar a la Agricultura Regenerativa

[7] (N. del T.) Permacultural Research Institute (PRI) en el original.

La necesidad de una estrategia

Desde hace varios años, acudo con frecuencia a diferentes ambientes, debates y espacios libertarios. En ellos suelo encontrar reflexiones muy interesantes, debates esclarecedores y análisis profundamente acertados. No obstante, a pesar de que hay en marcha numerosas iniciativas y acciones de todo tipo, suelo echar en falta una propuesta de contestación al poder que sea profundamente integral y a la altura de los problemas que se plantean.

Cada vez que el Estado pone en marcha una remodelación de un barrio, o cada vez que una empresa saca un nuevo anuncio publicitario; ambos lo están haciendo con una estrategia detrás, con unos objetivos y con una serie de medios y recursos específicamente dedicados a que esos objetivos lleguen a buen puerto. En el otro lado, los libertarios reconocemos ese objetivo, esa voluntad de poder, lo señalamos, y, a continuación, más por necesidad que por iniciativa propia, aparece una lucha. Finalmente, esas luchas a veces se ganan y otras veces se pierden, y al final, igual que aparecieron de manera casi involuntaria, esas luchas se desvanecen en la nada. Incluso en los casos que se ha logrado una victoria, no queda claro que hacer con ella, puesto que el fin de la lucha ya ha terminado y es momento de pasar a otra cosa. Un gran síntoma, a mi pesar, de esto es que la mayoría de las veces no se hace un balance ni un análisis a posteriori de cómo ha sido la lucha, que medios se han usado, cuales han sido los factores clave para su éxito/derrota y en qué nueva situación nos coloca.

El resultado esperable de lo anterior, es que el poder autoritario irá consiguiendo experiencia y adaptándose cada vez mejor a cada situación; mientras que el poder popular, en el mejor de los casos, intentará defenderse y retrasar el avance de aquél como buenamente pueda. La cosa empeora si tenemos en cuenta que no disponemos de una coordinación eficaz entre las diferentes luchas sectoriales, ni tampoco tenemos unas líneas de actuación que permita que la gente se sume y canalice sus esfuerzos hacia un destino común y transformador.

La realidad es que sin una estrategia, cada semana, día y minuto que pasa estamos más cerca de la derrota y carecemos de una manera de revertir esta tendencia.

Este panorama nos deja unas perspectivas poco alentadoras a las personas que luchamos y, quizás peor, proyecta una imagen de ineficacia al resto de la sociedad. En mi opinión, si queremos soñar algún día con el cambio social y la desaparición del sistema actual, se torna imprescindible y urgente trazar y poner en práctica una estrategia integral adaptada a los tiempos que corren.

Dicha estrategia debe contener todos los elementos que toda estrategia debe tener: 1) Análisis de la situación actual: Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades; 2) Definición de objetivos que se persiguen; 3) Descomposición en tácticas, medios y acciones concretas; 4) Ejecución de la estrategia; y 5) Evaluación de los resultados.

Además, la estrategia debe hacer coherente los medios con los fines. Debe tener bien presente los principios del ideario libertario. Debe ser consciente de la idiosincrasia del propio movimiento. Debe dar cohesión a las diferentes vertientes y prácticas del movimiento libertario en la actualidad: anarcosindicalismo, movimiento okupa, movimiento punk, colectivos políticos de diferente índole, grupos de afinidad, cooperativas, etc.

La estrategia debe ser funcional, debe ser amplia y variada en sus métodos de lucha y de participación y, una cosa más, debe ser esperanzadora. Si una estrategia no es capaz de imaginar un escenario victorioso en el que los objetivos se hayan cumplido en su mayoría, no será algo por lo que muchas personas estén dispuestas a sacrificarse.

Una estrategia correctamente formulada y apoyada por una mayoría de la gente que pertenece al movimiento libertario, cambiaría los papeles actuales de luchas meramente defensivas e inconexas, hacia una lucha cohesionada y con perspectivas de impacto social. Sin ella, no conseguiremos más que perpetuar el gueto político libertario y soñar eternamente con un mundo nuevo que jamás se podrá materializar.

~ Quasipodo

1 22 23 24 25 26 96