¿Cómo Estados Unidos estrangula a Haití al intentar cambiar de régimen en Venezuela

-Vijay Prashad

 

La semana pasada*, el pueblo de Haití estalló en protestas por el aumento de los precios del combustible. Detrás de las protestas hay una historia de corrupción por parte de la élite, políticas del FMI intensamente insensibles, precios predatorios por parte de las empresas petroleras estadounidenses y las consecuencias de la guerra económica en Venezuela.

El año pasado, en octubre, los haitianos siguieron dos hashtags de Twitter que se hicieron virales: # PetrocaribeChallenge y #KotKobPetwoKaribea. Si no eres haitiano y no sigues cuidadosamente la política haitiana, se te puede perdonar por no haber notado este desarrollo. La queja en Twitter, y pronto en las calles, fue simple: ¿qué ha pasado con los miles de millones de dólares estadounidenses que estaba en el programa Petrocaribe financiado por Venezuela?

En 2005, cuando los precios del petróleo comenzaron a subir y cuando los socialistas bolivarianos liderados por Hugo Chávez estaban en su punto más alto, 14 países del Caribe se reunieron en Puerto La Cruz, Venezuela, para lanzar el programa Petrocaribe. La idea era elegante. Venezuela, con una de las reservas de petróleo más grandes del mundo, vendería petróleo a las islas caribeñas en dificultades a través de un acuerdo muy lucrativo. Parte del precio del petróleo se pagó por adelantado, y el resto se reembolsaría a lo largo de los años a una tasa de interés ridículamente baja (1 por ciento).

Las naciones isleñas del Caribe, que habían luchado con la deuda y los altos precios de las importaciones de energía, ahora encontraron alivio. Haití y Nicaragua, que no formaban parte de los 14 miembros originales, se unieron a Petrocaribe en 2007. «El Caribe no debería tener problemas en este siglo y más allá», dijo un boyante Chávez.

Venezuela tiene una deuda con el Caribe

Una economía de solidaridad definió el enfoque socialista bolivariano en el Caribe. Si los países del Caribe prosperaran, entonces Venezuela prosperaría a su vez. La prueba de esta generosidad se produjo en 2010, cuando Venezuela decidió no solo cancelar la deuda de Haití después del terremoto, sino que además aportó fondos para la reconstrucción. «No fue Haití quien tenía una deuda con Venezuela», dijo Chávez en ese momento, «pero Venezuela tenía una deuda con Haití». Desde 2007, Venezuela había proporcionado $ 4 mil millones en petróleo a través de Petrocaribe.

La deuda que tenía Venezuela en el pensamiento a largo plazo de Chávez se debía a algo que sucedió en 1815. El primer presidente de la República de Haití, Alexandre Pétion, le dio el santuario a Simón Bolívar y lo armó para que regresara y liberara a Gran Colombia ( las vastas tierras del norte de Sudamérica). Bolívar le había prometido a Pétion que emanciparía a los esclavos africanos en la Gran Colombia. Esto es lo que el hizo. Sin la demanda de Pétion ni la victoria de Bolívar, Chávez, cuyos ancestros habían sido esclavizados, dijo en una visita a Haití en 2007: «No estaría aquí».

La deuda de Haiti con Occidente

No ha venido semejante generosidad de Occidente. De hecho, desde los primeros incendios de la revolución de Haití, las potencias occidentales, desde Francia hasta los Estados Unidos, han intentado destruir la república haitiana. En 1804, Francia obligó a Haití a aceptar pagarle $ 21 mil millones por el «robo» de africanos esclavizados y otros. Haití tardó hasta 1947 en pagar esta odiosa y repugnante deuda. Francia nunca se ha disculpado por ello. Tampoco lo ha hecho Citibank, que hizo miles de millones de los pagos. Ni Francia ni Citibank han considerado repetir el saqueo inhumano.

La generosidad de Venezuela no fue igualada por ningún país occidental o institución financiera. En cambio, Occidente acumuló deuda sobre deuda con Haití. Incluso la “asistencia” brindada durante el terremoto de 2010 hizo que las compañías occidentales ganaran dinero. «Estos tipos son como buitres que vienen a tomar el botín de este desastre”, dijo el ex ministro de defensa de Haití, Patrick Elie. La cantidad de dinero robado del socorro en casos de desastre y el aumento de la deuda de Haití aún no se ha calculado. Se recaudaron millones de dólares, como los de la Cruz Roja Americana, pero se gastó muy poco para levantar las cargas del pueblo haitiano.

FMI vs Venezuela

En febrero pasado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que le daría a Haití 96 millones de dólares en préstamos y donaciones a bajo interés. Pero exigió que el gobierno haitiano redujera su subsidio de combustible crucial. Este subsidio ha sido parte del programa de Petrocaribe. Las protestas estallaron en Haití, lo que llevó a la dimisión del primer ministro de Haití, Guy Lafontant, en julio (para una evaluación de esas protestas, lea el Dossier 8 de Tricontinental: Instituto para la Investigación Social).

La demanda del FMI de recortes en el subsidio al combustible se produjo después de las revelaciones de que la élite de Haití había robado los fondos de Petrocaribe. En 2017, el gobierno de Lafontant publicó un informe del Senado de 600 páginas sobre la década anterior de Petrocaribe. La investigación encontró que la clase dominante de Haití había robado enormes cantidades de estos fondos clave. Nadie fue llamado a rendir cuentas, ni ninguno de los que robaron el dinero ni los bancos que les permitieron hacerlo. Los ruidos sobre el hecho de permitir que el Tribunal Superior de Cuentas y Litigios Administrativos se apoderara del informe parecían no caer en ninguna parte.

En medio de este escándalo, la directiva de política del FMI fue insincera. El FMI dijo que los haitianos pobres, que no le habían robado el dinero a Petrocaribe, deberían pagar precios de combustible más altos para ayudar a poner en orden las finanzas de Haití. No hay reparaciones de Francia o Citibank, ninguna responsabilidad por el robo de los fondos de Petrocaribe, nada de eso. En cambio, los haitianos, casi el 60 por ciento de los cuales viven por debajo de la línea de pobreza, deben pagar altas primas de combustible por los míseros préstamos del FMI.

Fin de la solidaridad

Las protestas estallaron hace una semana en Haití. Lo que motivó a las calles a incendiarse esta vez fue el alza en los precios del combustible y la posición adoptada por Haití contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro de Venezuela.

En medio de la guerra económica contra ella, Venezuela no ha podido proporcionarle combustible subsidiado a Haití. El pueblo de Haití tenía que ir ahora a las compañías petroleras de los Estados Unidos y pagar los precios de los Estados Unidos por el combustible. Esto ha creado cuellos de botella en el suministro de combustible y la frustración por el aumento de los precios. Novum Energy, de los Estados Unidos, mantuvo los barcos sentados en el puerto de Puerto Príncipe, a la espera de que el gobierno haitiano con poco dinero pagara antes de descargar 164,000 barriles de gasolina y 205,000 barriles de queroseno. No hay precios de solidaridad aquí (de hecho, Haití tiene que pagar $ 20,000 por día a cada barco que se encuentra en el puerto como multa). Estas empresas quieren dinero en efectivo, y quieren precio completo.

Para agregar insulto al daño, el gobierno de Haití decidió unirse a los Estados Unidos en la votación en la Organización de los Estados Americanos (OEA) contra Venezuela. Tan recientemente como 2017, el representante de Haití ante la OEA, Harvel Jean-Baptiste, había votado en contra de una resolución similar contra Maduro. Pero esta vez, Léon Charles, de Haití, votó con los Estados Unidos. Fue un voto que provocó la ira en las calles de Haití. El único país –Venezuela- que había acudido en ayuda de Haití, estaba aquí siendo traicionado. Ese es el estado de ánimo.

Doctrina anacrónica de Monroe

Mientras tanto, otros países del Caribe se mantuvieron firmes. El grupo Caricom (Comunidad del Caribe) de 15 estados, desde Antigua y Barbuda hasta Trinidad y Tobago, redactó una declaración firme para defender la soberanía de Venezuela. Han trabajado para crear la atmósfera para el diálogo, que resultó en la reunión conjunta patrocinada por Uruguay y México en Montevideo, Uruguay, el 7 de febrero.

Estos pequeños estados caribeños conocen el gran peligro de permitir que la anacrónica Doctrina Monroe (1823) sea revivida por completo. La idea de que el hemisferio estadounidense es el «patio trasero» de los Estados Unidos no solo es humillante, sino que también está en contra del espíritu y la letra de la Carta de la ONU.

Es esta humillación es la que motiva a la gente de Haití a tomar las calles. Su mensaje es simple: si no nos deja respirar, no los dejaremos a ustedes tampoco, y si tú sofocas a Venezuela, nos sofocas a nosotros también.

Vijay Prashad es un historiador, editor y periodista indio. Es un compañero de redacción y corresponsal en jefe de Globetrotter, un proyecto del Independent Media Institute. Es el editor jefe de LeftWord Books y el director de Tricontinental: Institute for Social Research. Ha escrito más de veinte libros, entre ellos Las naciones más oscuras: una historia popular del tercer mundo (The New Press, 2007), Las naciones más pobres: Una posible historia del sur global (Verso, 2013), La muerte de la nación. y el futuro de la revolución árabe (University of California Press, 2016) y Red Star Over the Third World (LeftWord, 2017). Escribe regularmente para Frontline, The Hindu, Newsclick, AlterNet y BirGün.

Fuente: Independent Media Institute

Línea de crédito: este artículo fue producido por Globetrotter, un proyecto del Independent Media Institute.

Alternativas de género: El rol de las mujeres en Rojava

Autor original: Florence Bateson

Traducción por: Verónica Larraz

Vídeo por: El Cosaco

Artículo original: Gendered alternatives: the role of women in peace and security in Rojava

Aunque las normas tradicionales de género pueden reforzarse durante los conflictos armados (los hombres adoptan roles de lucha y las mujeres el papel de los cuidados) es en ese momento cuando las mujeres se ven obligadas a asumir roles que no les son asignados estereotípicamente y por tanto, cuando se puede crear un cambio en la dinámica de género. Para las mujeres, un conflicto puede ser por tanto un lugar de subyugación o de nuevas posibilidades, que presenta obstáculos y oportunidades.

Comúnmente, las mujeres en conflictos son retratadas como mujeres sin poder, viudas, cuidadoras, pacificadoras, y refugiadas. A estas mujeres involucradas activamente en la lucha o bien son juzgadas cómo mujeres que desafían las normas culturales o bien son a menudo mitificadas como valientes –pero atípicos – guerreros. Estos retratos menosprecian las contribuciones estructurales que las mujeres realizan durante los conflictos y en los esfuerzos de paz y reconstrucción. Este proyecto de investigación contribuye al creciente volumen de publicaciones y políticas que focalizan en la influencia de las mujeres durante los conflictos.

La región a estudiar es Rojava. Rojava significa “Oeste” en kurdo, y se refiere a las áreas autoadministradas del norte de Siria. Desde 2014 ha habido un enorme influjo de atención periodística en la región, especialmente debido a las luchadoras kurdas de las YPJ[1] (Unidades femeninas de protección) que están luchando contra Daesh (EI[2]). Esta investigación surgió del deseo de entender a las mujeres de Rojava más allá de lo presentado en los medios. Mucha literatura sobre Rojava era o bien increíblemente crítica o bien sucumbía en elogios, comprobándose que existe muy poca evidencia empírica sobre la realidad de las mujeres que viven allí.

Con respecto a las políticas, existe una narrativa común de los estados occidentales para apoyar a mujeres en zonas de conflicto, sin embargo en Rojava hay un conocimiento limitado sobre lo que los roles de las mujeres suponen, y por ello, cómo las políticas deben adaptarse mejor a sus necesidades. Además, hay una tensión entre, por un lado, la demanda de varios actores políticos, ONGs y grupos activistas que apoyan a las mujeres en Rojava y, por otro lado, la duda entre los responsables políticos holandeses e internacionales de comprometerse con iniciativas lideradas por mujeres debido a la preocupación por sus intereses políticos, y la fiabilidad y la inclusión de estas iniciativas. Esta tensión está ligada con un problema más importante que los responsables políticos enfrentan hoy en día, en concreto, si pueden comprometerse con actores no estatales que gobiernan de facto ciertas áreas, y cómo pueden hacerlo.  Como explicaremos, Rojava desafía las ideas predominantes centradas en el Estado, el sistema de autoadministración en marcha llega a criticar activamente el modelo de estado por alimentar la opresión y la mentalidad patriarcal. La ayuda al desarrollo  se realiza normalmente entre Estados, y a menudo se ignora que en muchos países frágiles y afectados por conflictos, los actores no estatales juegan un papel crucial en la gobernanza local, los servicios sociales y la seguridad. Estas son las bases sobre las cuales hemos construido esta investigación.

Rojava, Syria

Primero, es necesario explicar brevemente qué es y dónde está Rojava. Rojava es una región multiétnica y multireligiosa en el norte de Siria, gobernada de facto por la Autoadministración – un sistema implementado por el mayor partido político kurdo, el Partido de Unión Democrática (PYD[3]). Al inicio de la revolución siria, muchas de las fuerzas de al-Assad se retiraron del norte para focalizar su atención militar en las partes más necesitadas del país. Esto permitió al PYD, quienes ya estaban organizados, tomar el control de gran parte de la región. Implementaron un sistema  de gobierno de abajo hacia arriba, basado en los escritos de Abdullah Ocalan, el líder del PKK kurdo encarcelado. El PKK está registrado como organización terrorista por Turquía, la OTAN, y muchos países occidentales. Es importante dentro del sistema de autoadministración, el papel fundamental que las mujeres deben desempeñar en la gobernanza local, ofreciendo seguridad y servicios sociales.

Históricamente, en Siria (como en otros países de alrededor), el pueblo kurdo ha sido discriminado en favor de sus vecinos árabes. Por eso, cuando tuvieron la oportunidad de recuperar su cultura, su lengua y su patrimonio, gran parte de la población kurda en Rojava aprovechó su recién descubierta libertad. Como resultado, desde 2013, las escuelas han introducido la enseñanza en lengua kurda, se celebran las festividades kurdas públicamente, y se han abolido las leyes basadas en la Sharia. A pesar de que esto es un desarrollo positivo para la población kurda, la autoadministración ha sido acusada de discriminación contra otras etnias, y aquellos con afiliaciones políticas diferentes.

Metodología

Investigadores de la Universidad de Utrecht junto con un grupo de investigadores locales realizaron más de cien entrevistas basadas en un enfoque de investigación cualitativo, en el cantón Cizîrê de Rojava. En el Kurdistán iraquí, y en Holanda con civiles árabes, kurdos y cristianos, oficiales de diferentes partidos kurdos, personal humanitario, y responsables políticos. Esta investigación pretendía explorar tres cuestiones: primero, cuales son las amenazas a las que se enfrentan las mujeres en Rojava; Segundo, cuáles son los roles multifacéticos que las mujeres juegan en los ámbitos de la gobernanza, los servicios sociales, y la seguridad; y tercero, cómo las actuales políticas holandesas e internacionales pueden adaptarse para satisfacer de forma más adecuada las necesidades de las mujeres. (A continuación) Se presentan, de forma breve, las conclusiones.

Conclusiones

En primer lugar, este informe demuestra que las mujeres en el cantón Cizîrê de Rojava se enfrentan a varias amenazas. Las amenazas identificadas como más importantes por los entrevistados son la violencia física debida a la guerra constante, y a una carencia de recursos debido a la debilidad de la economía. La violencia sexual y de género (VSG) y una falta de asistencia sanitaria han sido vistas también como amenazas importantes, y en menor grado están las inquietudes relacionadas con la educación, la etnicidad, la afiliación política y las normas sociales así como las tradiciones. Es vital que los responsables políticos entiendan adecuadamente las amenazas existentes en contextos de conflicto para que puedan abordarlas de forma efectiva.

En segundo lugar, a pesar de que la continua Guerra en Siria se ha registrado como una de las amenazas más importantes para la seguridad física de nuestros encuestados, como se ha mencionado anteriormente, también supone nuevas oportunidades. Esta investigación ha estudiado por lo tanto, las percepciones de estos nuevos modos de gobernanza y las iniciativas dirigidas por mujeres. Se descubrió que las mujeres son visibles y activas en la gobernanza local, en los servicios sociales y en la seguridad. En general, es bien acogida entre la sociedad, incluso entre etnias. Las organizaciones que abordan la VSG son bien conocidas por la población entrevistada, pero al mismo tiempo estas organizaciones han denunciado su falta de recursos. En términos de gobernanza local, las cuotas de género oficiales se han implementado asegurando al menos una participación del 40% por parte de ambos sexos. Es más hay un requisito de co-liderazgo que significa que en todos los niveles de gobernanza debe haber un hombre y una mujer en posiciones de liderazgo. También se han introducido nuevas leyes a favor de los derechos de las mujeres que prohíben la poligamia, viendo al hombre y a la mujer como iguales ante la justicia, y permitiendo a la mujer pedir el divorcio. Todo esto es recibido positivamente en la sociedad pero hay una preocupación sobre el frecuente posicionamiento de mujeres en posiciones gubernamentales para cubrir dichas cuotas las cuales en muchas ocasiones no están cualificadas para ello. Con vistas a la seguridad, las personas encuestadas generalmente elogian la participación de las mujeres en la provisión de servicios de seguridad en Asayiş (policía local[4]) y YPJ. Algunas personas encuestadas mencionan explícitamente que las mujeres se hayan en mejores condiciones para proteger a las mujeres, otras encuestadas han afirmados que tanto hombres como mujeres pueden realizar dicha labor. La mayoría de los miembros de la sección femenina de Asayiş que fueron entrevistadas afirman que las normas sociales ocultaban la participación de las mujeres en la Asayiş. En relación con el YPJ algunas personas encuestadas rechazan la idea de que la mujeres luchen en primera línea, mientras que otras recalcan la valentía de las mujeres en el YPJ y enfatizaron que ellas podían también luchar. En general, las mujeres en el cantón de Cizîrê de Rojava participan activamente en los ámbitos de la gobernanza local, los servicios sociales y la seguridad, y está ampliamente aceptado, pero hay restricciones culturales y roles de género tradicionales que prevalecen.

En tercer lugar, para las ONGs internacionales es difícil implicarse en Rojava por una serie de razones. En concreto, se identificaron como principales las dificultades para cruzar la frontera, la seguridad, la transferencia de fondos, y las políticas internacionales. Uno de los problemas dominantes es la supuesta vinculación de la Autoadministración con el PKK y el régimen de Al-Assad, lo que complica todavía más las posibilidades de apoyo a las iniciativas lideradas por mujeres en Rojava.

«Enfoques locales»

A pesar de que existe una enorme atención hacia los “enfoques locales” y a abordar el “nivel local”, a menudo no queda claro qué población local debería ser incluida, y qué población local debería ser excluida de dichos esfuerzos. Es más, los marcos de actuación enfatizan cómo los actores armados no estatales pueden causar amenazas a la seguridad de la población local, pero se olvidan de que en algunos casos actores armados no estatales tienen la capacidad de gobernar, organizar la vida social y satisfacer algunas (aunque no todas) necesidades de las poblaciones locales. Una conclusión importante de los responsables políticos que hacen frente a las amenazas a la seguridad de civiles – incluidas las mujeres – en países frágiles y afectados por conflictos, es la necesidad de adaptar los marcos normativos, los enfoques, y las intervenciones específicas en formas de gobernanza tanto de los estados como de entes no estatales.

Aparte de ampliar la lente del gobierno más allá del Estado, este informe también ha mostrado cómo las consideraciones estratégicas y geopolíticas de los actores externos pueden superar las necesidades de seguridad de las poblaciones locales. El desarrollo, así como las intervenciones de seguridad en países frágiles y afectados por conflictos, son generalmente mediadas por un complejo grupo de relaciones entre donantes y gobiernos nacionales, regionales, actores armados no estatales, élites locales y otros. El caso de Rojava muestra cómo los cambiantes límites de la intervención externa en países frágiles y afectados por conflictos pueden tener consecuencias perversas para las mujeres, la infancia y otros grupos vulnerables en los conflictos armados.

[1] YPJ por sus siglas en kurdo (Yekîneyên Parastina Jin‎)

[2] EI – Estado Islámico

[3] Por sus siglas en kurdo (Partiya Yekîtiya Demokrat).

[4] El texto original cita “local police” (policía local), sin embargo, en el siguiente artículo: https://roarmag.org/essays/janet-biehl-report-rojava/ se menciona que “The Asayis reject the label police, since police serve the state whereas they serve society.” (las Asayis rechazan la etiqueta de policía, ya que la policía sirve al estado, y ellas sirven a la sociedad).

Fraguas revive. La ruralidad como herramienta emancipadora.

En la Península Ibérica en 1960, antes del éxodo rural a las ciudades, vivían en espacios urbanos tan solo el 11% de la población, mientras que en 1980 era ya el 44% e la población urbana.

Fraguas, el antiguo pueblo y el actual reokupado, se encuentra en la ladera sur de la sierra de Guadalajara. Entre viveros de pinos, canalizaciones de agua para dicha función, tierras de labor disponibles y en el marco de un territorio de monte público. Esta región fue declarada Parque Natural en el 2011, sin embargo la realidad es que se utiliza como cotos de caza y para la explotación de madera.

En Fraguas existe un colectivo de okupación rural con autonomía, autosuficiencia, y el recorrido de una práctica común sobre un espacio determinado. Todas aquellas personas que hemos visitado el pueblo, hemos visto cómo se practican valores de utilidad social y no mercantil.

Se realizó una denuncia en 2013 por parte de la Junta Autonómica de Castilla-La Mancha, la instrucción del proceso judicial se llevó  a cabo entre 2015 y 2016. Los y las repobladoras de Fraguas fueron acusadas de un delito de usurpación, contra la ordenación del territorio y daños medioambientales. El juicio se celebró el pasado año 2018, y la sentencia les condena a 1,5 años por delito contra la ordenación del territorio, 6 meses por usurpación y 2.700 euros de multa que aumentaría la pena en 5 meses de prisión si no se pagase, algo bastante probable puesto que la línea de atuación de sus repobladores/as es la desobediencia. La responsabilidad civil no se fija, pero se refiere a la misma en los costes de la futura demolición de aquello que ha sido reconstruido. Casas que han vuelto a ser levantadas sobre las ruinas de las anteriores, destrozadas por las pruebas militares realizadas por el Ejército español en los años 90, pues eso ha sido Fraguas para la administración desde 1968 que fue desalojado, un espacio desposeído de otro objetivo más que intereses mercantiles o militares.

La experiencia de Fraguas, como otras de neorruralismo y de autonomía en pueblos abandonados, se deben entender en el marco actual de decadencia de las ciudades en el sistema capitalista inmersas en procesos de gentrificación y deshumanizadores. Se entiende la ciudad como consumo y el campo como espacio deshabitado para poder explotarlo. Las pobladoras y pobladores actuales de Fraguas muchas veces han recordado que no se trata de una huida al campo, sino que estas experiencias te posibilitan la autonomía en mayor grado que la ciudad.

La titularidad del Estado de este territorio, y no particular, abre las puertas a reapropiarse de lo público, lo social, aquello que podemos y debemos utilizar comúnmente. Es una gran oportunidad legitimarse a partir de conceptualizar la denominación de ‘parque natural’ como un espacio de coexistencia con el medio, y no crear reservas donde vayamos de visita desde las ciudades huyendo del frenetismo urbano.

Fraguas revive y nos enseña que la ecología es sinónimo de coexistencia, y por el contrario, mal que nos pese, la ciudad es un sumidero insostenible de energía y recursos. Por mucho que los y las urbanitas estemos adaptados a esta locura que suponen las ciudades en el sistema capitalista, son entidades humanas que rompen la armonía, la autonomía y la supervivencia de las comunidades sociales.

Sin embargo, se hace necesario retomar la ruralización conectando también con luchas urbanas. Eliminar la interiorización del autoristarismo y el capital en nosotros/as, esa es la principal lucha que debemos tomar desde la raíz. En la ciudad hay espacios de seguridad que debemos potenciar desde esta perspectiva ecológica, en los barrios; el hecho de vivir en comunidad es el gran salto a otro mundo posible.

La despoblación tiene el potencial de ir a los pueblos a cambiarlo todo. El Estado dice querer repoblar pero sus prácticas van en contra, puesto que muchas de las experiencias para trasladar a parejas jóvenes a pueblos para evitar su abandono tratan de reproducir las mismas formas de consumo y de familias mononucleares. Sin embargo, la gente del campo consume menos, y practica el cooperativismo como forma de vida y desarrolla las redes de apoyo, que son experiencias que nos limpian del individualismo urbanita que llevamos anclado.

Las prácticas desde las administraciones estatales hacen negocio de las casas rurales con fondos europeos, y convierten los pueblos en algo pintoresco pero no funcional. El desarrollismo franquista y el desalojo forzado bajo la excusa de la reforestación iniciaron este camino que ahora está consolidado con la ampliación de la denominación y cuota del Parque Natural que esconde otros fines muy distintos al ecológico.

Es bien habitual el falseamiento de los padrones municipales con el fin de ahorrar en los seguros de los coches, las segundas residencias, y el pago de retribuciones. El poder real de los pueblos es ejercido por una alcaldía controlada por habitantes falsos que utilizan estos pueblos para sus intereses particulares. Lo rural se configura como una distracción de lo urbano. El caciquismo rural es la cotidianeidad habitual. La okupación es una herramienta, no un fin. El objetivo es plasmarlo sobre una práctica, y un proyecto emancipador verdadero.

Entrevista al CoLaboratorio Bikestein. Taller autogestionado de bicicletas de la Escuela Popular de Prosperidad.

¿Qué es Bikestein? ¿Cómo surge y dónde os reunís?

Como su nombre indica, Bikestein es un espacio colaborativo y de resurrección de bicis viejas, maltratadas u olvidadas. Surge hace ya seis años en la Escuela Popular de la Prospe, de mano de un grupito de ciclópatas que apenas sabíamos nada de mecánica y queríamos aprender y enseñar, y fomentar el uso de la bicicleta. La escuela es un espacio vecinal autogestionado, asambleario y pedagógico, de ahí la orientación del grupo: no reparamos ni montamos bicis ajenas, enseñamos al visitante a hacerlo, y lo hacemos colectivamente. Para ello, contamos con material de segunda mano que la gente nos va donando y reciclamos, tenemos también bastantes herramientas que hemos ido atesorando y gente del grupo con más o menos nivel mecánico para echar una mano. Nos juntamos un “núcleo terco” de 6 o 7 personas todos los jueves de 19h a 21h, en la calle Luis Cabrera, 19 (estaciones de metro: Prosperidad y Av. de América), abriendo el taller a gentes del barrio y de fuera que vengan con problemas en su bici.

Aparte, una vez al mes damos un taller específico (la mayoría técnicos: aprender a parchear, a ajustar frenos y cambios, a centrar la rueda, etc.; pero también hacemos talleres de uso, como por ejemplo, normativa y consejos de bicirculación urbana, taller de ciclorrutismo, para montarte las vacaciones con alforjas). E intentamos organizar muchas más cosas: excursiones urbanas o campestres, algunas de ellas temáticas (el Madrid de la Guerra Civil, la Operación Madrid Norte, etc.); vídeoforos de pelis sobre bicis o ciclismo; charlas y debates en torno a la movilidad urbana; carreras de lentos… También contamos con un “banco de bicis”, es decir: tenemos decenas de bicis viejas que nos han ido donando y que requieren más o menos trabajo para resucitar, que ofrecemos a disposición de cualquiera que no tenga bici y quiera montarse y poner a punto una con nuestra ayuda.

Nuestros principales objetivos son promover el uso de la bici, mejorar la autonomía del ciclista, reflexionar y actuar de forma crítica en torno a temas como la movilidad urbana, el medioambiente, el reciclaje, etc.

¿Por qué dar vida a las bicicletas desde la autonomía y la autogestión colectiva?

La bici es un vehículo relativamente sencillo, en términos mecánicos y técnicos. Cualquiera con un poco de paciencia e interés, y la ayuda de alguien que sepa,  puede aprender en poco tiempo lo más básico para tener bastante autonomía. Es además un vehículo muy económico, sobre todo si nos dedicamos a reciclar piezas viejas o en desuso. No contamina y nos ofrece salud y placer a raudales. Y en la gran ciudad, la bici puede convertirse en un “tema generador” de reflexión y crítica, pues toca ámbitos tan cruciales como la movilidad y el transporte, la planificación urbanística y el medioambiente. La bici te empodera como ciudadano, y si se trabaja colectivamente, te empodera sinérgicamente (¡toma expresión!).

Esto último es importante: tampoco hay que idealizar a la bici, puedes ser un perfecto mamarracho que no se baja del sillín, se gasta un pastón en embutirse en licra, compite con quien se le ponga a tiro y traslada el estrés y la violencia de la ciudad a los peatones (desgraciadamente, final de “la cadena trófica” de nuestra selva urbana actual), por eso es importante trabajar a nivel colectivo, no individual. De hecho, como vehículo la bici también tiene su reverso tenebroso: tiende a ser bastante individualista (es complicado llevar en tu bici a alguien que mida más de tres palmos), se está generando cierto fetichismo consumista e identitario a su alrededor y, al ser “tan física”, tiende a estimular la faceta más testosterónica de muchos ciclistos.

Por otro lado, también puedes, hoy por hoy, aprender a reparar tu bici sin moverte de casa, a base de videos de youtube y diversos blogs, pero eso no hace mucha comunidad y es más aburrido, ¡somos seres sociales!

Es evidente que no pensamos mayoritariamente la bicicleta como medio de transporte en ciudad, ¿por qué creéis que sucede esto?

Actualmente hemos asumido como natural el hecho de que las modalidades del transporte urbano sean limitadas e ineficientes. En el caso de una ciudad como Madrid, aunque valdría casi cualquier otra del estado español, esto se reduce a la posesión de un vehículo propio, el uso del transporte público o a pie.

A lo que hay que sumar, en nuestra opinión, la identificación de estas distintas formas de transporte con determinadas ideas enraizadas en el capitalismo y que la bicicleta cuestiona. Asociamos la posesión de un vehículo privado, sea el que sea, pero si es caro y grande, mejor, con la libertad y la capacidad económica. Poseer un coche es, hoy en día, un elemento de prestigio. Y las comparaciones con el transporte colectivo son muy interesantes. No ya solo porque, casi de manera inmediata, nos cueste imaginar a políticos o empresarios cogiendo el Metro, Cercanías o el autobús; sino que al ir bajo tierra, no se ve la precariedad. Incluso el ir a pie tiene una serie de implicaciones similares. El capitalismo nos expulsa de nuestros barrios. Nos obliga a alejarnos de nuestras amistades y seres queridos porque nos dificulta, cuando no impide, la vida. Y, sin embargo, vemos al ciclista con desdén. Sin entender que la bici nos libera. Y todo esto se palpa en cómo se han desarrollado las ciudades. En cómo gestionamos un espacio urbano limitado que hemos cedido, casi por completo, al vehículo privado.

Además, en el caso de Madrid creo que cuesta ver la bicicleta como medio de transporte habitual por la cantidad de tráfico, las numerosas cuestas que tenemos y por la falta de carriles-bici segregados. Sin embargo, desde que existen experiencias (con todas las críticas que deben hacerse a cómo se realizan las mismas) como BiciMad, y se han empezado a hacer algunos carriles-bici, parece que ha pasado a ser una presencia mucho más habitual y normalizada en las calles. Sin embargo, sigue habiendo mucho trabajo por delante, también de educación vial, tanto de los coches para que respeten a las bicicletas como vehículos de pleno derecho, como de los ciclistas, que en no pocas ocasiones ignoran las reglas más básicas del código de circulación, enfadando a conductores y peatones.

¿Qué ventajas ecológicas tiene el uso de la bicicleta frente a otros vehículos?

Es bastante evidente: innumerables. Posiblemente solo sea más ecológico calzarse un par de zapatillas y echarse a andar. Ni contamina ni consume energía (aparte de la propia, que gracias a la bici tiende a trasladarse de los michelines a otras zonas más aerodinámicas); la mayoría de sus componentes son sencillos, duraderos, económicos y fácilmente reparables. Y gracias a iniciativas como los talleres sociales de bici, es fácil aprovechar material usado, un buen arsenal de herramientas colectivas y resucitar bicis desahuciadas.

¿Consideráis que la ciudad está adaptada al transporte en bici? ¿Y las zonas rurales o de montaña actualmente? 

La ciudad moderna está diseñada para el coche, y encima es que es algo que nos parece “natural”, es así desde siempre y en todas partes; pero cuando te decides a moverte en bici, lo notas enseguida. La misma señalización viaria lo es; por ejemplo: aparte de las innumerables vías de un solo sentido, que pueden limitar y complicar mucho tus recorridos, los semáforos están secuenciados y temporalizados para el ritmo de los coches, así que como ciclista, o te saltas algunos (con el peligro que esto supone) o te eternizas y te agotas. Y lo peor es que todo el discurso ‘guay probici pseudoecologista’ de la mayoría de los ayuntamientos actuales se queda mayormente en eso, un discurso, y siguen desarrollando la ciudad para los coches, incluso cada vez más. No hay más que ver los nuevos desarrollos urbanos madrileños (Ensanche de Vallecas, Sanchinarro, las Tablas, etc.), con avenidas inmensas con doscientos carriles por sentido, y donde lo más que han hecho (cuando lo han hecho) es meter algún carril bici invadiendo las aceras peatonales y serpenteando entre mil cruces y semáforos, pensados más para el paseillo que realmente para desplazarse.

La cosa es sumar kilómetros de carriles-bici, traducibles en votos y prestigio modernete. El caso es que parece que las bicis estamos aquí “de prestados”, como “pidiendo permiso” por circular, como si la ciudad no fuera también nuestra. Esto es algo incluso interiorizado por muchos ciclistas, que se pegan a la derecha en los carriles “para no molestar” y dejar pasar a los coches (lo cual es mucho más peligroso que circular por en medio del carril y obligar a que te adelanten cuando puedan, en vez de rebasarte), o que invaden las aceras generando conflictos con los peatones, etc. Por eso creemos que es prioritario empoderarnos y tomar el asfalto, ser siempre bien visibles, circular en medio de la vía y tener claro que aquellos conductores que se molestan porque los frenamos en sus prisas, tienen que ir acostumbrándose a ralentizar, compartir vía y no coger tanto el coche para todo. Como ciclista, no solo tienes tanto derecho como un conductor a usar las vías de forma segura y a tu ritmo, sino incluso más, pues tú por lo menos no estás contaminando, pero sí tragándote a pleno pulmón sus malos humos. Si te paras un minuto a fijarte en los coches que pasan por una calle, más de la mitad solo llevan a una persona, el conductor, y otra cuarta parte a dos personas… ¿hay algo más absurdo que movilizar constantemente un vehículo que pesa toneladas, consume hectólitros de combustible no renovable y contaminante, para desplazar a una persona de entre 50 y 80 kilos durante unos pocos kilómetros? (Mal)Vivimos instalados en el sinsentido.

¿De qué maneras y con qué acciones podríamos readaptar los espacios urbanos a un transporte a escala humana como es la bicicleta?

Creo que habría que hacer una buena red de carriles coches, y el resto que pasara a ser reino (o, mejor dicho: república) de los peatones, bicis, patines, patinetes, etc. No bromeamos: sería necesario, claro, mantener una mínima infraestructura para vehículos motorizados (principalmente colectivos, pero también de transporte de mercancías), pero el modelo imperante tendría que ser el no motorizado, al revés de lo que ocurre actualmente. Y en todo caso reforzar el transporte colectivo eléctrico (metro y trenes de cercanías), que no solo no interfiere con las bicis sino que puede y debería ser perfectamente combinable con las mismas. A esto se le podría sumar un buen sistema de coches eléctricos públicos compartidos, de usar y dejar. Bueno, si queremos sobrevivir unos siglos más, claro. Las ciudades son ya desde hace tiempo y de forma creciente inhabitables, irrespirables, antihumanas. Otra medida imprescindible, a más largo plazo tal vez, tendría que ser reducir el tamaño de las ciudades, lo que no solo las haría mucho más accesibles y amables para moverse en bici y otros medios sostenibles, sino que solucionaría otro gran problema actual, que es la despoblación rural.

Ciudades de millones de habitantes son sencillamente ingestionables a escala humana, son inherentemente agresivas, deshumanizadoras y liberticidas. En cuanto a los espacios urbanos, habría que dedicar la mayor parte de los mismos al peatón, y “ruralizarlos” en forma de zonas verdes; que andar y ciclar se nos haga siempre mucho más atractivo y práctico que arrancar el motor. También sería muy provechoso poder repensar la distribución de los espacios urbanos para facilitar los desplazamientos menos contaminantes. No es sólo reorganizar el tráfico, pasa también por acercar los servicios básicos a los barrios o facilitar el comercio de proximidad.

Hay quienes afirmamos que aquellas personas que nos movemos en bicicleta somos una pequeña piedra en el zapato del sistema capitalista, ¿pensáis esto mismo?, y ¿por qué?

El coche es uno de los pilares de la industrialización y del capitalismo, desde Ford hasta hoy. No solo mueve un enorme capital, su fabricación es considerada una industria nacional que se protege y subvenciona, condiciona la existencia y planificación de las grandes megalópolis, constituye una de las mayores fuentes de consumismo y simbólicamente concentra lo más lindo del modelo patriarcal, consumista y fetichista (no hay más que ver un poco los anuncios). Competitividad, individualismo, velocidad, mucha testosterona y narcisismo. Todo lo que cuestione este modelo, industria y way of life, pues fastidia, y la bici como medio de transporte puede hacerlo directamente. Por sí sola tal vez no vaya a ser la tumba del capitalismo, pero si podemos echar una paletada sobre el ataúd, pues eso que ganamos. Pero ojo, insistimos, la bici como medio de transporte, como opción política (también en el sentido literal del término, opción en la polis) y dentro de una comunidad y de un imaginario colectivo y social, no como objeto de consumo para machos alfa. La bici no es más que un instrumento, que lo usemos bien depende de todo el mundo.

¿Qué consejos podéis ofrecer a alguien que no sepa nada de mecánica ni mantenimiento de una bicicleta y esté dudando si hacerse con una?

Pues que no lo dude, por todo lo comentado anteriormente. Y para aprender, que se acerque al taller social más cercano, o que intente montar uno en su espacio de referencia. Y, por descontado, que calcule lo que gasta anualmente en el coche o el transporte público y lo que podría gastar yendo en bicicleta.

[México] Sobre la huelga de las y los trabajadores en Matamoros, Tamaulipas

Detrás de la huelga de entre 40 o 70 mil trabajadores y trabajadoras, hay 22 años de cacicazgo sindical, al frente del sindicato de jornaleros y obreros industriales de la industria maquiladora (SJOIIM), en ese tiempo el líder sindical no hizo sino enriquecerse a costa de las negociaciones que realizaba con las empresas y vender a los trabajadores el mejor postor.

22 años de despidos injustificados, malos tratos, acoso a las trabajadoras, 22 años de miseria a los trabajadores. Por sus parte fueron años de bonanza para los lideres sindicales y los dueños de las maquiladoras quienes amasaron sus fortunas y ganancias a costa del sudor y la vida de las trabajadoras, para muestra la manta que portaban las trabajadoras en la marcha de el pasado domingo, la cual decía «sindicatos y empresas matan a la clase obrera».

El sindicato y sus mecanismos de representación demuestran su incapacidad para operar a favor de la clase que representa, ya que esta diseñado de manera que los lideres sindicales y delegados negocien en lo oscuro con los empresarios, asegurando ganancia personales, peor miseria para la clase obrera en su conjunto. Por su parte las juntas de conciliación y arbitraje supuestamente imparciales favorece al empresario al sugerir que el obrero acepte las migajas que la empresa le ofrece. La administración publica por su parte presume estabilidad laboral y paz social para las empresas, lo que significa para el proletario precariedad, enfermedades de trabajo, bajos salarios, nula protección en accidentes laborales y finalmente su muerte.

Por eso la clase obrera en Matamoros se han levantado tras 22 años de pasividad, trabajadorxs de 45 empresas sindicalizadas en el SJOIIM se sumaron al paro laboral, ademas de algunas 3 o 4 empresas pertenecientes al sindicato de Jesús Mendoza.

El sindicato pretendía manipular el contrato colectivo de trabajo que indica que debe aumentar el bono único que corresponde al aumento del salario mínimo en la zona, que con el aumento del 100% en la zona fronteriza, con lo cuál se alcanzó un aumento salarial del 100% y un bono único de 32 mil pesos.

Ante su error la asociación de maquiladoras ofrece miserables aumentos y un raquítico bono con tal de que los 40 mil trabajadores regresen a trabajar. Sin embargo, al recibir los trabajadores asesoramiento de la Lic. Susana Prieto Terrazas se niegan a aceptar esos miserables aumentos y exigen que se respete el 100% de su contrato colectivo y sus prestaciones laborales.

La huelga  estalló el 25 de enero, aunque el paro de las maquiladoras ya llevaba varios días. Para el día en que es publicado este texto con nuestros compas de Regeneración Libertaria, son más de 42 plantas las que siguen en huelga a pesar de los múltiples intentos de romperla a través de engaños, arrestos y despidos. Pero algunas huelgas ya han tenido resultados satisfactorios para sus trabajadores, por lo que nuevas empresas se unen a la lucha, siendo Coca Cola la ultima de ellas hasta hoy.

El movimiento obrero que se esta gestando en Matamoros ya tiene a sus enemigos bien definidos, entre ellos el sindicato, las maquiladoras, las instituciones mediadoras de gobierno y los medios masivos de comunicación. Un enemigo interno son los trabajadores conformistas, los cuales como inocentes palomitas adulan la ideología empresarial que les dice que se puede Ganar-Ganar, lo cual es una mentira que no puede sustentarse en la realidad, si el obrero pierde la maquila gana, si la maquila pierde el obrero gana, las leyes de la economía no mienten.

CONTRA EL EMPRESARIO EXPLOTADOR

CONTRA EL SINDICATO

CONTRA LAS JUNTAS DE Conciliación y ARBITRAJE AMAÑADAS

CONTRA LOS GOBERNANTES AMANTES DEL EMPRESARIADO

CONTRA LOS MEDIOS MASIVOS QUE OCULTAN EL MOVIMIENTO OBRERO

Publicado originalmente en Orgullo Obrero

La carrera del caracol. 25 años de revolución zapatista

El 1 de enero de 2019 se cumplieron 25 años del histórico levantamiento indígena de los y las zapatistas en Chiapas, su despertar del mundo y que un cuarto de siglo después conviene repasar. Porque en Europa el conocimiento de este proceso queda velado por unos códigos de lenguaje, que si bien inteligibles, nos llegan distorsionados por el peso del pensamiento occidental y nuestras propias marcas de lucha. Tras la conmemoración del levantamiento zapatista en 1994, estos gritaron al mundo que se sentían solos y solas, y ahora es a los pueblos del mundo a quienes nos corresponde contestarles que no han estado ni estarán solos en su caminar.

Una historia de siglos de resistencia.

La historia del EZLN comienza en noviembre de 1984, sin embargo, podríamos afirmar que los y las zapatistas recogen un legado de lucha y resistencia de varios siglos en América, y concretamente en México, primero contra el exterminio español y su colonia, después contra la burguesía liberal. Sin perder la perspectiva de este tiempo largo, es evidente que este caminar neozapatista, y que tomaron nombre de Emiliano Zapata y la actuación particular de su grupo social en la Revolución Mexicana de 1910, contiene ya una historia propia a caballo entre el siglo XX y el siglo XXI. Si bien el EZLN recogía un bagaje de lucha insurgente inspirada en las clásicas guerrillas de liberación nacional de corte marxista; ese grupo inicial confluyó en unos principios básicos que no surgieron de convencer a la población indígena de sus posturas, sino al revés, fueron las comunidades originarias mexicanas quienes dotaron de un sentir y contenido político al EZLN.

Según lo expresado en textos y escritos como ‘La sexta declaración de la selva Lacandona’, fechado a comienzos del verano de 2005, los principios básicos del zapatismo podrían resumirse en los siguientes: La defensa de derechos colectivos e individuales que han sido negados históricamente a los pueblos indígenas mexicanos. Tratar de construir o reconstruir otra forma de hacer política, con honestidad y dedicación en favor de un pueblo mexicano incluido bajo la justicia y la libertad social.  El tejido de una red de resistencias y rebeldías internacionales en nombre de las comunidades sociales y en contra del capitalismo como sistema criminal contra los pueblos.

Durante los años que comprenden su fundación y el levantamiento del 1 de enero de 1994, desarrollaron su crecimiento y evolución en varios ámbitos; el primero, y fundamental, fue en el terreno ideológico, el segundo en la preparación táctica como ejército insurgente. Su influencia creció en el territorio de Chiapas, demarcación estatal mexicana al sureste del país. En el año 1993, se celebró una votación en sus bases y las comunidades indígenas implicadas, que determinó que el EZLN debería hacer la guerra al Estado mexicano, y ese momento sería el primero del año 1994, coincidiendo con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Un acuerdo entre los tres países norteamericanos: Canadá, EE.UU. y México; tomada como una declaración de guerra contra los pueblos. El objetivo de este levantamiento insurgente era atacar simultáneamente cuatro cabeceras municipales y otras tres más al paso, reducir a las tropas policiacas y militares en esas plazas y asaltar dos grandes cuarteles del Ejército federal. Unos tres mil milicianos y milicianas consiguieron en tan solo doce días de enero situar de nuevo a los pueblos originarios de México en una coyuntura protagonista internacionalmente. Este levantamiento organizado tácticamente logró en parte el principal objetivo, que no era la clásica toma del poder por parte de la guerrilla, sino hacer una declaración oficial del guerra al capitalismo en su periferia y advertir de que los pueblos indígenas tenían las armas para defenderse.

Negociaciones y camino zapatista tras el levantamiento.

El día 12 de enero, el presidente Carlos Salinas de Gortari ordenó un alto el fuego unilateral del ejército en Chiapas; y el EZLN, que había aceptado una Comisión de Paz, propuso una agenda de cuatro puntos para negociar, y estableció, mediante un comunicado, la agenda para iniciar la negociación.  Unas negociaciones que se alargarían en el tiempo, y que el EZLN siempre bajaría las decisiones a sus bases, dando ejemplo de otra forma de hacer política, y respondiendo así a las imposiciones y la militarización del territorio por parte del gobierno mexicano. Las bases zapatistas continuaron durante ese año y el siguiente proponiendo soluciones de paz para los pueblos indígenas, y una transformación radical de las maneras de gobernarse. Tal vez se encuentre extraño no haber mencionado hasta ahora al Subcomandante insurgente Marcos (en la actualidad conocido como Subcomandante Galeano), símbolo de lucha y resistencia del EZLN que muchas personas han pretendido especular sobre su origen e identidad. Sin embargo, Marcos han sido todos y todas las zapatistas, que han acabando construyendo un mito literario del héroe; y mientras la parte más mediática se ha centrado en ese asunto y otros de la sociedad del espectáculo, las bases zapatistas han seguido silenciosamente creando su camino.

El día 10 de febrero de 1996, se clausuró el Foro Nacional Indígena en San Cristóbal de las Casas, con la propuesta de integrar una nueva organización, que posteriormente se conocería como el Congreso Nacional Indígena. El 16 de febrero de ese mismo año, los y las zapatistas y el gobierno federal firmaron los Acuerdos de San Andrés sobre Derecho y Cultura Indígena, por los que el gobierno se comprometía a reconocer a los pueblos indígenas en la Constitución. En octubre de ese año, el EZLN resolvió enviar a la comandanta Ramona a la Ciudad de México, para participar en el acto del 12 de octubre del Congreso Nacional Indígena. Durante el acto, la comandanta Ramona pronunció, en el Zócalo capitalino, un discurso que terminaba con la frase: “nunca más un México sin nosotros”. El 22 de diciembre de 1997, cuarenta y cinco tzotziles (pueblo originario mesoamericano) simpatizantes del EZLN fueron asesinados por un grupo paramilitar armado en Acteal, una comunidad situada a cincuenta kilómetros de San Cristóbal. Estos hechos se conocerían como la Matanza de Acteal, y quedaron impunes.

Mucha ha sido la violencia ejercida hacia los y las zapatistas en estos años, desde los asesinatos de Severiano y Hermelindo Santiz López y Sebastián Santiz Gómez, a manos del ejército mexicano el 7 de enero de 1994 en el Ejido Morelia, Altamirano, Chiapas; a la muerte del maestro Galeano, el 2 de mayo de 2014, a manos de integrantes de la CIOAC-Histórica en La Realidad, Chiapas; pasando por Gilberto Jiménez Hernández, ejecutado a sangre fría por un soldado del ejército, perteneciente a la Fuerza de Tarea “ARCOIRIS”, en 1995 cerca de la comunidad de La Grandeza. Y, a pesar de esto el EZLN, ha demostrado que su levantamiento era mucho más en serio y con mayor profundidad de lo que muchas personas pensaron. En la ya mencionada ‘Sexta declaración de la selva Lacandona’, el EZLN decidió deponer las armas, que no entregarlas, y quienes las utilizaron, de una manera criminal terrible hasta nuestros días fueron los grupos narcotraficantes, que bajo el marco de la Guerra contra el narcotráfico declarada por el gobierno mexicano, entre unos y otros, han dejado un reguero de sangre y desapariciones forzadas que se cuentan en cientos de miles.

El 21 de diciembre del 2012, decenas de miles de bases de apoyo del EZLN marcharon en silencio por cinco ciudades del estado de Chiapas: Ocosingo, Las Margaritas, Palenque, Altamirano y San Cristóbal. Horas después de la marcha, se difundió un comunicado del  Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del EZLN en forma de poema, en el portal Enlace Zapatista.

Caracoles zapatistas y organización de las mujeres.

Ya desde el 2003 se crearon las bases de la autoorganización política zapatista, los caracoles y las juntas de buen gobierno, regiones organizativas de las comunidades autónomas zapatistas para establecer contactos y estrategias de lucha comunes con otros grupos de México y pueblos en lucha internacionalmente contra el capitalismo. Desde estos caracoles se han implementado planes integrales de acción social: educación y pedagogía, sanidad, labores cooperativas y respeto al medioambiente. Para los y las zapatistas la transformación ha de serlo desde la raíz; por eso han iniciado hace ya años una triple acción política que trata de sembrar las bases de la sociedad que desean los pueblos libres. La autonomía política representacda en esas Juntas de Buen Gobierno y el Congreso Nacional Indígena. Y la iniciativa de dos festivales internacionales: el encuentro ‘CompArte’, para imaginar otros mundos posibles; y el encuentro ‘ConCiencias’, donde se reúnen miles de personas anualmente para recuperar la ciencia del pueblo y para el pueblo. Es bien conocido ya para algunas personas la filosofía zapatista del ‘caminar preguntando’, ellos y ellas no frenan, siguen caminando con su honestidad y principios como bandera de los pueblos originarios, y preguntándose cuál es el rumbo que necesitan tomar tras verse en perspectiva sus propios pasos.

La participación de las mujeres zapatistas en el levantamiento y en el proceso de autonomía ha sido protagonista desde el comienzo; tanto es así que en los territorios zapatistas, mencionado por mujeres nacidas ya en el seno de dichas comunidades, se ha conseguido aquello que parece impensable en otras sociedades: que las mujeres crezcan sin miedo. Y esto no es solo un deseo en el país con el mayor número de feminicidios, sino una realidad en Chiapas, difundida por miles de mujeres en el Encuentro Internacional que tuvo lugar el año pasado en el caracol de Oventik con motivo del 8 de marzo. Las zapatistas saben que derrocar al capitalismo sin hacer lo propio con el patiarcado no sirve de nada, porque es una lucha contra todas las desigualdades.

Los y las zapatistas nos regalan estas palabras: ‘Queremos un mundo donde quepan muchas resistencias, no una Internacional de la resistencia sino una bandera policroma, una melodía con muchas tonadas. Si aparece disonante es porque el calendario propio de abajo está todavía por armar la partitura donde cada nota encontrará su lugar. La historia está lejos de terminar, la esperanza se encuentra en la supervivencia de la humanidad contra el neoliberalismo.’

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