Enlaces del mes: Septiembre 2014

Entrevista de La neurosis o la barricada a Peter Gelderloos sobre su libro «La Anarquía Funciona».

Melissa Sepúlveda, militante del FeL Chileno, escribe en El Dinamo en pro de una educación no sexista.

En el diario nos hablan sobre cómo la intervención de artistas en los barrios marginales es funcional a los intereses capitalistas, al ocultar el conflicto: El modelo de desarrollo urbano asociado con las clases creativas ha resultado ser el sueño húmedo de la economía neoliberal: tapar los agujeros con pajaritos y buen rollo.

En Borroka Garaia Da otro análisis sobre la revuelta popular en Ferguson realizando una comparación con respecto al contexto francés y analizando el papel jugado por los medios franceses en la despolitización del suceso. Ocultando, por ejemplo, la influencia de la discriminación racista y la desigualdad o del acoso policial.

Sobre el feminismo integrado que representa Emma Watson en su discurso a la ONU podemos leer en el Portal Oaca, analizándolo desde la perspectiva de Silvia Federici: Las mujeres de todo el mundo están siendo «integradas» en la economía mundial como productoras de mano de obra no solo a nivel local sino también para los países industrializados, además de producir mercancías baratas para la exportación global. Defiendo que esta reestructuración global del trabajo reproductivo abre una crisis dentro de las políticas feministas, ya que introduce una nueva división entre las mujeres que debilita la posibilidad de una solidaridad feminista global y amenaza con reducir el feminismo a un mero vehículo para la racionalización del orden económico mundial. 

En el periódico Todo Por Hacer podemos leer una introducción a un análisis social y personal sobre el trabajo.

Finalmente, José Luis Carretero nos explica qué es el tratado transatlántico de comercio e inversión, también conocido como TTIP: Se trata de derribar barreras legales, para que las empresas de ambas partes puedan actuar libremente en ambos lados del Atlántico, y obtener beneficios crecientes. […] Normas medioambientales, laborales, sanitarias, que, muchas veces, han sido el resultado de las movilizaciones sociales y la presión ciudadana. Libre comercio con quien no tiene esas normas quiere decir, simple y llanamente, hacerlas desaparecer. Aprovechamos para enlazar la web de la campaña No al TTIP

Koukouloforos

Paso a traducir unos artículos de un periódico ácrata de la ciudad de Tesalónica, Grecia, los cuales a su vez están recogidos en la colección de escritos «We Are an Image From the Future. The Greek Revolt of December 2008», editado por A. G. Schwarz, Tasos Sagris, y les compas de Void Network (es de la editorial AK Press, por si alguien lo quiere adquirir). Recordad que ya publiqué otra traducción de la Void Network hablando sobre las experiencias de diciembre de 2008 (la podéis leer aquí). Los extractos del periódico se recogieron bajo el nombre de «Koukouloforos», que viene a significar en griego «encapuchado.» El libro en cuestión, que se traduce como «Somos una imagen del futuro. La revuelta griega de 2008» recoge un número notable de artículos, entrevistas, artículos de opinión, sobre la rabia desatada tras el asesinato de Alexis en Exarcheia, Atenas. El libro también trata sobre diversos proyectos que fueron organizados tras el asesinato, así como cuenta las historias de diferentes grupos, personas, generaciones, de personas dispuesta a poner fin al capitalismo y al Estado. Sin más, os dejo con el texto.

Les invisibles tienen rostro

Éramos sombras. Sombras en eso a o que llamas «vida cotidiana.» Innumerables sombras de las que pasabas de largo en las calles. Caras que te recordaban algo de lo que nunca estabas segure.

La pinta de cerveza en el bar, llena de nuevo.

«He pedido una pizza hace media hora pero el chico del reparto todavía no ha llegado.»

Estanterías de supermercado y suelos relucientes.

«¿Dónde está la chica que vacía los ceniceros?»

Ponte el casco, el chubasquero, conduce tu moto por la ciudad.

«Posición 146, ¿en qué puedo ayudar?»

Tras las casetas, doblando ropa, en los pasillos ordenando libros en las estanterías.

«Parece un poco ajustado en la cintura.»

Enfrente de ordenadores contestando teléfonos.

Seleccionando anuncios pequeños, «se busca mujer con experiencia previa.»

Y algunas veces haciendo cola fura de la OAED [las oficinas de empleo y desempleo].

«Firmando cheques todos los lunes, miércoles, y viernes.»

 Programas sobre escenarios, seminarios, «nuevas ofertas de trabajo.»

Nunca aquí, nunca allí. En constante movimiento, en un infinito y angustioso estado de espera.

Vendiéndonos toda la vida para poder sobrevivir. Siempre presentes, siempre invisibles, extrañes en nuestras propias ciudades.

Y de repente un disparo…

«¿Has escuchado las noticias? Lo han matado, ¡esos cabrones!»

«¿A quién han matado?»

«¡Han matado a ese chico, tío!»

Asesinato. Violencia. Esta palabra es familiar. Sí, es familiar…

Temprano en la mañana, en pie para ir a trabajar. Los sellos que no me dieron. El alquiler que tengo que pagar todos los meses. De repente accionando los frenos y el escalofriante sonido al trepar en la carretera. Las noches a solas. Mi jefe llamando—joder… tengo que ir a trabajar mañana. Mi lucha para cobrar las horas que he trabajado. Los ojos de los clientes escrutando mi cuerpo mientras les sirvo. Contando mis sellos—¿puedo cobrar el paro? Anuncios clasificados. El reloj en el trabajo que parece estar atascado, y mi jefe recién se compró un coche nuevo. Y durante todo esto un disparo. Fue asesinado. ¡En las calles, tío! Rabia. Rabia por el asesinato, rabia por nuestras muertes cotidianas.

Nos reunimos en las calles. Gritamos a sus caras juntes. Construimos barricadas juntes. Rompemos las aceras y nos metemos piedras en los bolsillos. El gas lacrimógeno es asfixiante pero nosotres seguimos adelante. Nosotres seguimos adelante, todes nosotres, quienes hasta ayer hablábamos idiomas distintos, quienes hasta ayer éramos invisibles. Nosotres seguimos adelante porque tras esto nada volverá a ser lo mismo de nuevo. Lejos de todes aquelles que intentan representarnos, lejos de polítiques y sindicatos que hablando un idioma extraño, foráneo, lejos de les expertes de los medios de comunicación que todavía se siguen preguntando de dónde vinimos todes nosotres.

No tenemos ninguna demanda. No, no tenemos. Nosotres luchamos por todas las razones en el mundo. Queremos de vuelta la vida que nos roban todos los días. La violencia del madero que disparó al chaval es la violencia condensada que nosotres sufrimos todos los días. Contra esto nosotros nos rebelamos. Ya no somos sombras, aunque empezamos como tales…

Vivir en comunismo, difundir la anarquía

Vivir en comunismo, difundir la anarquía. No es la primera vez que los maderos asesinan, así que no es la primera vez que la gente se rebela, ataca a la madera, o quema oficinas bancarias. Pero esta vez las cosas son diferentes. La rabia que se desató lleva inscrita su propia historia. Sí, es una insurrección. Y lo que es característico de las insurrecciones es ala corazonada que todo cambiará, que nada volverá a ser lo mismo. Esto es lo que sentimos. La historia se está condensando, nuevas fuerzas se desatan, y la autoridad se congela. La pregunta inmediata es como tirar para adelante si ya no somos les mismes. ¿Qué hacemos cuando no haya ningún banco que destruir, ninguna comisaria intacta? ¿Dónde nos reunimos tras los disturbios? ¿Cómo continuamos implacablemente, como solíamos hacerlo, la destrucción del capitalismo en el mundo? Desde la primera noche tras el asesinato, la Escuela Politécnica de Atenas fue okupada por cientos de personas. Desde el 8 de diciembree la ASOEE también está okupada. Lo que sigue es un extracto del blog de la okupación: «Como parte del conflicto social entre clases, la okupada Universidad de Economía y Negocios se constituye como un espacio abierto de información y generación de acción colectiva en las calles. Al mismo tiempo, consideramos muy importante la okupación de instituciones académicas para crear espacios reorganizados y autogestionados de nuestras fuerzas en contra de la represión del Estado. Por esta razón, la okupación de la Universidad de Economía y Negocios permanece abierta y llama a una asamblea el lunes día 8 a las 20:00. Declaramos que la okupación se alargará hasta que no dejen en libertad a todes y cada une de les arrestades por la madera en todo el país.»

La Escuela de Teatro de Tesalónica es okupada el sábado por la noche tras los disturbios en las calles Aristotelous y Egnatia. Lo siguiente es de su blog: «El sábado por la noche, tras la manifestación en Tesalónica en respuesta al asesinato de Alexandros, antiautoritaries okuparon la Escuela de Teatro de Tesalónica para proveer contra-información a les protestantes de la ciudad. Desde el principio, el MAT intentó en vano invadir el edificio. Al día siguiente de la asamblea, la okupación fue respaldada por estudiantes de drama y por personas que no pertenecían a ninguna asociación política.» La Escuela de Teatro de Tesalónica se ha convertido en un centro de convocatorias, de intercambio de ideas, un espacio para organizar acción. Al siguiente día el edificio de la Asociación de Abogades de Tesalónica también fue okupado. Allí, varias asambleas tuvieron lugar, sobre todo asambleas de estudiantes, y funcionará como un centro de contra-información hasta la huelga a nivel estatal del día 10 de diciembre—cuando okupaciones sin precedentes, y sin demanda alguna, tomarán muchas escuelas e instituciones académicas del Estado.

Durante el 12 de diciembre el edificio del Ayuntamiento de Aghios Dimitris en Atenas fue okupado y se convocó una asamblea pública. Del blog de la okupación: «Nos insurreccionamos. Funcionamos con los principios de la democracia directa porque así es como queremos vivir. Hemos tomado el control de nuestras vidas. Nos desharemos de nuestres jefes y ayudaremos a les detenides a librarse de sus cargos. Usamos este edificio público como un centro abierto de contra-información, como un lugar de encuentro donde personas que han decidido cambiar sus vidas puedan venir en grandes números y formar ideas y acciones de forma colectiva.» Trescientas personas acudieran a la primera asamblea. Se planearon acciones, se discutieron eventos de actualidad, personas de diferentes generaciones se dieron lugar allí, personas de diferentes contextos sociales se encontraron, y se organizaron actividades culturales y clases de griego para migrantes. Desde el principio, la Asociación de Funcionaries de la municipalidad de Aghios Dimitrios se mostró favorable a la okupación y está activamente involucrada en su defensa. Ésta es la primera vez en la que el ayuntamiento está realmente abierto, como un espacio político, para el vecindario. No tiene sentido mencionar aquí las reacciones, esperadas, del alcalde y de la madera.

En el mismo día, fue okupado el antiguo Centro de Información y Servicios Ciudadanos [KEP] en la plaza de Halandri. En un blog se puede leer: «La tristeza y la rabia que todes nosotres sentimos no se puede expresar haciendo zapping en la televisión desde el sofá. Decidimos okupar el antiguo KEP del Ayuntamiento en la plaza de Halandri, espacio de reunión de concejales, y transformarlo en un espacio de contra-información y discusión de futuras acciones. Invitamos a les vecines de Halandri, y a las personas de áreas circundantes, a defender este espacio okupado y tomar parte en las actividades abiertas, igualitarias, y autogestionadas.» Una asamblea pública se convocaba todos los días hacia las 7.00pm, así como se defendían numerosas acciones y protestas. El lunes, día 15, el edificio del Ayuntamiento de Sykies en Tesalónica fue okupado. Se convocó una asamblea pública ese mismo mediodía. El lema principal que se puede ver en la pancarta que cubre la fachada del edificio demanda la inmediata puesta en libertad de todas las personas arrestadas por las fuerzas policiales.

Lo que cuenta para que estos ejemplos se difundan, para que la gente empiece a tomar control sobre sus propias vidas, es que se cuestionen las propias ideas de representatividad, de responsabilidad, de pertenencia a un partido político. Ahora es el momento. Ahora, cuando todo ha cambiado. Las okupaciones espontáneas de muchos espacios académicos y no-académicos—no necesariamente realizadas por estudiantes—nos otorgan la posibilidad de encontrarnos los unes con les otres. Pero estos espacios ya no pueden alojarnos más. Por ello tenemos que okupar edificios de Ayuntamientos, casas vacías, edificios públicos, y transformar estos espacios en lugares de encuentro para organizarnos. Más espacios de este tipo han de ser creados, más espacios han de ser liberados, nuevos espacios de comunicación y resistencia han de ser fundados. Todas las okupas anarquistas deberían pensar cómo pueden hacer sus espacios más accesibles para los vecindarios. Los colegios deben paralizarse y ser transformados en espacios libres de educación capitalista-nacionalista. Los espacios de trabajo deben ser bloqueados por les trabajadores, y los medios de contratación deben ser discutidos y re-inventados. Las ideas de autogestión y solidaridad deben ser llevadas a todos y cada uno de los colectivos. No necesitamos jefes, no necesitamos ningún tipo de guía, no queremos ningún representante. Es hora de empezar a vivir en anarquía, de crear las comunas del futuro.

Análisis del anarquismo actual

¿Sigue vivo el anarquismo hoy en día? Pues claro, vaya pregunta más obvia, ¿no? Bien, pero los tiros van más allá y es que si el anarquismo sigue vivo, entonces es más que conveniente analizar el estado general del anarquismo en esta coyuntura para poder avanzar en pos de construir un referente político y social en la lucha de clases. Utilizando estos criterios, tratemos de poner sobre la mesa las características generales del anarquismo presente y a partir de allí, corregir los errores, aprovechar oportunidades, reforzar los puntos fuertes y sortear las amenazas. Aquí no podré abarcar todas las particularidades territoriales en donde se desarrolle el anarquismo o movimiento anarquista, pero sí trazar unas pinceladas con el fin de ponernos en situación. Para ello, recurriré a la herramienta que utilizan las empresas para analizar su propia posición en el mercado. Dicha herramienta es el análisis DAFO (Debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades). Ésto en realidad tendría forma de matriz tal que así:

Análisis interno

Debilidades 

—La atomización del actual anarquismo hasta llegar a los personalismos y de cada individuo con su anarquismo personal. Esto, lejos de crear una diversidad dialéctica, ha supuesto que mucha gente de nuestros ambientes queden excusándose de cualquier atisbo de responsabilidad social, compromisos y cumplimiento de acuerdos colectivos.

—El sectarismo de algunos grupos los termina aislando de la realidad social, creando grupos marginales incapaces de comunicar nuestras reivindicaciones al resto de mortales.

—La estética tribuurbanista del punk y el skinhead, el culto a la violencia, las consignas vacías y las actitudes nihilistas de rechazo a todo lo que no sea una misma. En general, el infantilismo político de algunas personas que obstaculiza la creación de movimiento.

—La nocividad de la organización como fin o el rechazo absoluto a la misma impide materializar cualquier proyecto político-social y acumular experiencias en la lucha.

—La sobreideologización es otro enorme lastre a la hora de articular respuestas ante la actual coyuntura, creando ambientes conservadores, impidiendo avanzar a partir de las luchas inmediatas.

—La falta de proyectos políticos definidos y adaptados al contexto actual, que permitan alcanzar objetivos reales a corto plazo y la construcción de proyectos de futuro. Es una tarea pendiente entre muchas anarquistas.

—Por desgracia, todavía siguen habiendo actualmente peleas internas que nada ayudan. Ciertamente las seguirá habiendo pero creo que va siendo hora de ir superándolas.

Fortalezas

—La diversidad de los métodos y la flexibilidad que otorga la descentralización debería ser provechosa para que el anarquismo se adapte a todo tipo de contextos sociales.

—Los principios como la solidaridad, el apoyo mutuo, el asamblearismo y las estructuras horizontales o de base son herramientas al alcance de todos y todas. Permiten una mayor facilidad en cuanto a la creación de movimiento y mantener su autonomía frente a intereses partidistas y el oportunismo.

—La organización a todos los niveles (político y social) como una herramienta para la lucha de la clase trabajadora y la inserción social como estrategia política es la vía por la cual sacamos de la marginalidad el anarquismo, creando un nexo de unión entre el anarquismo y la clase trabajadora mediante la construcción de movimiento social y fuerza política para volver a ser un referente para la lucha de clases.

Análisis externo

Amenazas

—La escalada represiva en los últimos años contra los movimientos sociales debido a la crisis capitalista supone otro obstáculo a superar. La represión nos pretende aislar, neutralizar y desgastar, nos quiere despolitizar y alejarnos de la realidad social empujándonos a una lucha mano a mano contra el Estado y los intereses económicos.

—La propia ofensiva neoliberal con la privatización de los servicios públicos y recortes en derechos sociales.

—Los movimientos fascistas crecen en los países capitalistas avanzados con la complicidad de las instituciones y la burguesía. La amenaza del fascismo no solo está en las calles por los grupos parapoliciales, que actúan en ocasiones codo a codo con la policía como en el caso de Grecia, sino también en las instituciones y en los consejos de administración de empresas.

—Paralelamente, la socialdemocracia también sería un peligro en cuanto pretende acaparar el descontento social y encauzarlo por la vía del pacto social, en detrimento de la lucha de clases. Esto se traduciría en la neutralización del movimiento obrero y dejaría una clase trabajadora desorganizada e incapaz de autoorganizarse.

Oportunidades

—La crisis capitalista a su vez ha despertado la conciencia política de más gente, que ha comenzado a movilizarse. En este punto, es importante conocer cómo se desarrollan los procesos sociales y comenzar a actuar en consecuencia, respondiendo a las necesidades inmediatas de la clase trabajadora y trazando alternativas futuras a partir de las luchas presentes.

—La decadencia de la izquierda institucional y los sindicatos de concertación podría dar pie a nuevas formas de hacer política y la radicalización de los movimientos sociales, así como el panorama sindical. Si bien esto puede suponer que la derecha pueda meter mano en este asunto, no está de más que comencemos a poner sobre la mesa nuestras alternativas y poner en práctica los métodos asamblearios y la horizontalidad, sustituyendo el modelo representativo por el de la democracia directa, el modelo centralista por un modelo federativo, y el de la delegación de responsabilidades por la responsabilidad colectiva.

—La multitud de asambleas tanto estudiantiles como en el centro de trabajo o en los barrios son un punto de partida para articular un movimiento social independiente y desde las bases, superando la atomización de la actual sociedad y dar pie a la creación de alternativas políticas, económicas y sociales.

Ahora valoremos y saquemos algunas conclusiones. La atomización se diferencia de la diversidad en cuanto que lo primero supone el aislamiento, una profunda división interna, una disputa de egos y personalismos que impiden el debate sano, y la diversidad es la variedad de puntos de vista que en conjunto forman un ente dinámico, en los cuales, dichos puntos de vista mantienen una relación dialéctica. La atomización nos conduce al ostracismo, la diversidad, a garantizar nuestra supervivencia.

El sectarismo es hacer política desde grupos herméticos y solo para sí. Esto no es trabajar en pos de avanzar hacia una revolución social, sino folclore y autocomplaciencia. El actuar al margen de todo lanzando consignas maximalistas y alejado de la realidad de las luchas sociales también es una estética, es gastar inútilmente las fuerzas haciendo proselitismo. Podría polemizar mucho sobre el tema de las subculturas y tribus urbanas pero no voy a tratar aquí, solo apuntar que estas estéticas de rebeldía en general no responden necesariamente a la política anarquista. Pero desgraciadamente, existen clichés y estereotipos que identifican el anarquismo con el punk, lo cual, es despolitizar el anarquismo al reducirlo a una simple estética. Esto va unido al culto a la violencia, la cual muchas veces no se leen los trasfondos ni otros factores como el contexto, los movimientos sociales, el tejido social, etc, sino que se cae en la ilusión de que destrozando cosas se está avanzando hacia la revolución., cuando lo que realmente permite el avance de las luchas es la creación y fortalecimiento del poder popular (tejido social, organizaciones populares, sindicales y políticas, etc…) o capacitación material del pueblo y la clase trabajadora. Del sectarismo, la estética y el folclore se origina el infantilismo político, que es la incapacidad para ofrecer análisis rigurosos de la realidad social, lo que impide sacar propuestas políticas concretas en el presente, y ampararse irracionalmente en la ideología para lanzar críticas destructivas a todo aquello que se salga de un determinado marco ideológico, táctica o estrategia de acción.

La ideología ha de servir como base para dotar de orientación política a los movimientos sociales, no tiene que ser una enorme losa, un enorme peso muerto que lastrea las luchas. Y los principios que tenemos son para aplicarlos y ponerlos al alcance de cualquiera que aspire a un cambio radical en la sociedad, demostrar que son medios útiles y no simple palabrería y estética. Es importante saber leer los contextos en que nos encontramos, que no estamos solas, que todo sigue unos procesos y dependerá de cómo actuemos, con quiénes nos aliamos y con quiénes no, conozcamos quiénes son los enemigos y quiénes, posibles aliados. Así, la ideología debe ser algo dinámico, no inmutable e invariable en el tiempo y en el espacio porque las sociedades están en constante cambio y existen multitud de coyunturas según en qué parte del mundo nos encontremos. No tener en cuenta estos factores es caer en abstracciones ideológicas e idealismos, lo que se traduciría en inoperancia. Por ello, saber adaptar la ideología a los diferentes contextos es vital para poder construir alternativas políticas posibles.

La organización es siempre una herramienta, nunca puede ser tomada como un fin en sí, sino como medio para alcanzar unos objetivos. Tan pernicioso es la organización por la organización, es decir, tomarlo como fin en sí mismo, como la informalidad o el rechazo a la misma, o sea, el no querer asumir responsabilidades colectivas, compromisos y acuerdos, perdiendo además los medios para la acumulación de fuerzas a nuestro favor y experiencias en la lucha, y teniendo que empezar de cero cada cierto tiempo. A la hora de organizarnos, siempre hemos de tener en cuenta que estamos recurriendo a una herramienta, un medio material o una estructura para materializar unos objetivos. Y para materializarlos, necesitamos bases materiales y sociales. A través de la organización en todos los niveles, es donde podemos ir definiendo nuestro proyecto político y unos programas en el curso de las luchas. Es importante que comencemos a ser actores políticos y no unos residuos marginales que se niegan a morir.

Como cualquier actividad política en contra del sistema imperante, el Estado siempre desplegará su maquinaria represiva sobre nosotras. Debemos saber por dónde llegan los golpes represivos y cómo lo hacen. La represión puede venir de diferentes maneras: detenciones arbitrarias mediante montajes policiales, desgaste económico mediante multas, control social a través de seguimientos, dividirnos con infiltraciones, etc, que tienen por objetivo debilitarnos y neutralizarnos. Ante estos ataques, responder con atentados o pasar a la clandestinidad para ejecutar ataques contra sus símbolos es un suicidio, es precisamente allí donde nos quieren tener: alejados de las luchas sociales, golpeando a un enemigo mucho más poderoso y dejar las actividades políticas y sociales para sumirnos en una guerra de desgaste sin apenas apoyo popular. La mejor forma de afrontar la represión es visibilizarla, crear vínculos con los movimientos sociales y no aislarnos, y crear redes de solidaridad  y apoyo mutuo en el curso de la lucha social.

El fascismo es una amenaza similar a la represión estatal y es otro palo en la rueda que debemos quitar para poder avanzar. Actualmente, el fascismo con su cara amable trata de captar sectores autóctonos descontentos mediante discursos nacionalistas y anticapitalistas copiados de la izquierda. Mientras que cara al público se muestran como buenas personas que prestan ayuda desinteresada, a espaldas actúan como grupos parapoliciales que agreden y hostigan a los movimientos antifascistas. Por otro lado, la socialdemocracia es la cara progresista de la burguesía y actúa como sedante del movimiento obrero al conducir las luchas hacia el delegacionismo y las promesas de paz social. El reformismo socialdemócrata solo apunta a cambiar las formas pero no la estructura. Además, se ha demostrado en la historia que la socialdemocracia es incapaz dar salidas a las crisis económicas y que, con una clase trabajadora desorganizada, es fácil que la reacción acabe con las pocas conquistas que nos queda a la clase trabajadora o termine por imponer dictaduras fascistas.

A pesar de todo, tenemos oportunidades a nuestro alcance hoy con el resquebrajamiento de la paz social, la polarización de la sociedad y el surgimiento de diversos movimientos sociales que están superando la incapacidad e inoperancia de la izquierda institucional, pero que fácilmente podrían ser fagocitados por los mismos si no entramos en escena. Es por ello que es imprescindible que libremos las batallas en el terreno social, ganar terreno a formaciones políticas que solo tienen intereses partidistas y demostrar que la vía antiautoritaria es posible. El anarquismo ha de volver a ser una herramienta útil al alcance de todos y todas para la emancipación social, una alternativa seria que, además de servir para la defensa de los intereses inmediatos, aspirar a la revolución social en el seno de la sociedad, en concreto, de la clase trabajadora. Perdamos el miedo a ensuciarnos y caminemos.

Enlaces del mes: Agosto 2014

Con un poco de retraso llegan los enlaces de lo que más nos interesó el pasado mes:

Ante la muerte de un chaval afroamericano, Michael Brown, vimos la reacción de miles de personas manifestándose y enfrentándose a la policía en Missouri. Las palabras de Mummia Abu Jamal nos recuerdan que «lo que hace falta en los suburbios de St. Louis, Missouri –y en cada comunidad negra en Estados Unidos– son colectivos negros que sean independientes, resueltos y revolucionarios. Colectivos decididos a proteger la vida y bienestar de la gente negra».

En Manifiesto a la locura nos hacen un repaso sobre el origen del patriarcado, la propuesta feminista libertaria y la aportación actual del feminismo al movimiento anarquista.

En esta entrevista a John Holloway, el autor de Cambiar el mundo sin tomar el poder nos habla de cómo conectan todas las iniciativas dirigidas a «agrietar el capitalismo» y cómo iniciativas políticas como Syriza o Podemos, aunque pueden mejorar las condiciones de vida, no transforman el mundo, no cambian la vida.

En Diagonal se plantean: ¿Existe un turismo que no sea masivo y depredador?

Entre la luz y la sombra: últimas palabras del subcomandante Marcos, antes de dejar de existir, en audio y texto. Sobre su levantamiento, sobre el éxito/fracaso del proyecto zapatista, sobre la realidad de sus consignas y de los personajes que crean y luego desaparecen. Dice así: «En lugar de dedicarnos a formar guerrilleros, soldados y escuadrones, preparamos promotores de educación, de salud, y se fueron levantando las bases de la autonomía que hoy maravilla al mundo. En lugar de construir cuarteles, mejorar nuestro armamento, levantar muros y trincheras, se levantaron escuelas, se construyeron hospitales y centros de salud, mejoramos nuestras condiciones de vida. En lugar de luchar por ocupar un lugar en el Partenón de las muertes individualizadas de abajo, elegimos construir la vida. Esto en medio de una guerra que no por sorda era menos letal. Porque, compas, una cosa es gritar “no están solos” y otra enfrentar sólo con el cuerpo una columna blindada de tropas federales, como ocurrió en la zona de Los Altos de Chiapas, y a ver si hay suerte y alguien se entera, y a ver si hay un poco más de suerte y el que se entera se indigna, y otro poco más de suerte y el que se indigna hace algo.«

En alasbarricadas leemos una joya de artículo que explica las claves de los conflictos en Oriente Medio, redactado por @BlackSpartak y que se complementa con este sobre cómo el PKK está impulsando una revolución social en el Kurdistán.

Al hilo de la apertura del blog Donbass Antifascista traemos este texto sobre la situación en Ucrania.

José Luis Carretero sobre empleo precario y juventud: «La juventud (y no sólo la universitaria) encara una vivencia laboral cada vez más discontinua, lábil y disfrazada de experiencia necesaria para su formación humana y personal. El “empresario de sí mismo”, la figura retórica en la que el mundo globalizado quiere que se subsuma la subjetividad proletaria, es responsable de su propia formación, lo que implica obtenerla más allá de la estructura institucional de la escuela pública, mediante el ejercicio para-laboral, en condiciones de precariedad, y normalmente en la gran empresa. Tras unos años agradecido por la emergente posibilidad de “formarse”, el joven trabajador puede empezar a ver que esa rueda, supuestamente liberadora, no tiene final, y que su única expectativa creíble es someterse a la precariedad continua y a la imposibilidad de edificar proyectos de vida coherentes.

Habrá, también, que plantearse el inicio de un proceso decidido de transformación social que, poniendo a los trabajadores en el centro de los lugares de toma de decisión empresarial y fomentando una economía social y ambientalmente sostenible, permita ensayar una salida progresiva del capitalismo.«

La desorganización y otros cánceres

Qué bello es soñar con un mundo anarquista en armonía y libertad, ¿verdad? Ver que el viejo mundo capitalista se consume en llamas y ser parte de la gente bailando al son de la revolución social debe ser maravilloso. Tan maravilloso como para hacerse pajas con el individualismo, la violencia callejera, la estética rebelde o el nihilismo. Pero estos sueños infantiles solo son el consuelo de la impotencia en que nos vemos actualmente sumergidas ante la agudización de los conflictos sociales en medio de la tempestad neoliberal. De lo que un siglo atrás fue un movimiento amplio, diverso y revolucionario, hoy quedan sus restos que yacen desperdigados por el mundo entero, salvo honrosas excepciones donde brotan y crecen movimientos anarquistas prometedores.

La realidad material, al margen de las interpretaciones subjetivas de la misma, siempre será el escenario del que no podremos bajarnos, salvo recurriendo al suicidio, en donde la huida solo supone una salida a la desesperada y que tarde o temprano nos pillarían con el culo al aire. Y es que hoy por hoy vemos en el mundo cómo están masacrando a los pueblos: Gaza, Cisjordania, la comunidad yezedí atrapada en el monte Sinjal por el ISIS, el pueblo ucraniano, el reciente asesinato de Michael Brown y la represión militarizada en Ferguson… y cómo la dignidad rebelde de los pueblos combaten esas opresiones: las comunidades zapatistas, el pueblo kurdo de Siria y Turquía, las milicias antifascistas, las Brigadas Internacionales en Donbass, Donetsk y Lugansk… Para luego volver aquí y ver cómo derriban CSO sin esfuerzo, la impunidad de los violadores, corruptos, narcotraficantes y demás parásitos sociales, cómo endurecen el Código Penal, y cómo el fascismo avanza en el Estado Español y en Europa ante un movimiento obrero mayormente desorganizado. Nos preguntamos. ¿Dónde están los y las anarquistas? ¿Dando guerra a todas las injusticias sociales? ¡No! ¡Que si luchas reformistas, que si autoritarismos! ¡Que además del lastre que llevamos tengamos que lidiar con los machismos —pues son los que realmente dividen a la clase trabajadora y el movimiento— en nuestros espacios! Y quienes se mojan realmente, esos y esas que, con todos sus defectos, están en los sindicatos dando la cara, parando desahucios, llevando CSO adelante, en las asambleas estudiantiles, defendiendo los servicios públicos, etc sean tachadas por los guardianes de la ortodoxia y ciertos insurreccionalistas de reformistas.

Tras haber traducido la entrevista al anarquista de Donetsk, haber leído los comunicados de los brigadistas que fueron a combatir con las milicias antifascistas del este de Ucrania¹, ver cómo están haciendo la revolución social en Rojava, Kurdistán sirio, y sus milicias (YPG e YPJ) combatiendo contra ISIS, entre otros movimientos como el estudiantil chileno o las zapatistas; y luego reflexionar haciendo un balance de todo esto, no puedo sino señalar y criticar el maldito cáncer que arrastra el actual anarquismo: la desorganización. Y a todo ello le sumamos la verborrea incendiaria del caos y la violencia, las estéticas de tribus urbanas, los ramalazos puristas, el machismo y demás cánceres que no hacen más que tirar en la dirección opuesta y llevarnos a la marginalidad. Es triste ver que lo que podría ser una fuerza revolucionaria referente en la lucha de clases, se vea en buena parte de los países capitalistas avanzados, fragmentado en átomos (con sus excepciones, claro). Es triste ver cómo ciertos sectores le hacen el juego a la burguesía asumiendo que el anarquismo es violencia, caos, destrucción y terrorismo. Es triste ver que solo se haga política para el ghetto y no para los movimientos populares. Es triste ver cómo todo marcha mientras muchas de nosotras nos quedamos atrás.

A pesar de todo, tengo esperanzas en que algún día ya no tenga que escribir más sobre esto, que el problema de los elementos anti-organizacionales en el anarquismo sean historia. Pero no basta con esperar, hay que construir movimiento haciendo del anarquismo una herramienta práctica, útil y creadora, que potencie las estructuras horizontales en la lucha social, que aporte soluciones a las necesidades inmediatas y nos defina a la vez proyectos de futuro, y que a través de los movimientos sociales articulemos un anarquismo organizado para la lucha de clases. No cometamos el mismo error del anarquismo en la Revolución rusa de 1917, que fragmentado y desorganizado, fue superado fácilmente por el bolchevismo. Aún estamos a tiempo de ser otra vez movimiento social y fuerza política. Ahora más que nunca, ¡anarquismo social y organizado!

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1- Aquí y aquí

Enlaces del mes: Julio 2014

  • ¿Cuál puede ser el aporte del movimiento libertario a una transición post-capitalista? A esta pregunta nos responde Emilio Santiago en su blog Los Niños Perdidos. Donde podemos leer: la acción anarquista siempre ha sido una militancia ligada a los movimientos de masas y las grandes luchas sociales.  Y esto significa, sencillamente y aunque no nos encontremos del todo cómodos, estar ahí, como dice Jorge Riechmann en una reflexión ética y poética cargada de sentido político: tenemos que estar ahí y participar no en el mejor de los procesos revolucionarios, no en la verdadera lucha que siempre parece que está ausente (como decía Rimbaud de la verdadera vida), sino en estos procesos y en estas luchas, que son los que tenemos y los que decidirán las cosas. También leemos en este blog una reflexión del autor sobre el manifiesto Última Llamada, que pretende llamar la atención sobre la urgente cuestión ecológica y que se presentó a principios del mes de julio con un importante apoyo de figuras mediáticas de la izquierda.
  • El manifiesto de la asamblea Orgullo Madrid 2014 en defensa de la diversidad sexual y de género y contra la precarización de nuestras vidas.
  • En el diario La Jornada, Raúl Zibechi nos relata el legado de represión dejado por el mundial de la FIFA en Brasil.
  • Rafael Narbona se pregunta en La Haine: ¿Es Podemos una alternativa de izquierdas?
  • Cooperativas, sindicatos, municipalismo, pueblos recuperados… ¿Con qué herramientas contamos para la superación del Estado? Leemos al respecto en alasbarricadas.org: Es decir, que siendo “posibilistas” respecto a lo que tenemos aquí y ahora, en realidad hay varios organismos que si se coordinaran en un proyecto coherente en realidad podrían gestionar la sociedad. Se necesitan grandes dosis de formación en todos los niveles, y de voluntad de derrotar el Estado, y no dejarlo a un lado. La lucha es multifacética y debe construir sus propias instituciones post-revolucionarias a partir de lo que hay. Este es el reto de nuestros días.
  • La soberanía alimentaria es la base para una autonomía popular real, nos lo argumenta Concepción Cruz en Borroka Garaia Da.
  • En La Marea, Antonio Baños repasa cómo las empresas tecnológicas, bajo la fachada del consumo colaborativo y el buen rollo, imponen entre las personas el capitalismo más salvaje.
  • ACTUALIZACIÓN: Entrevista a Francisco Sainz, del Frente de Estudiantes Libertarios (FEL) en El Desconcierto.

 

 

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