La relación entre el movimiento político y el movimiento popular

Abro este nuevo artículo con ánimos de volver a indagar en el tema histórico para poder aprender alguna cosa para nuestros tiempos. En este 2017 se cumplen 100 años de la Revolución rusa. Me ha parecido muy interesante la entrevista a Julián Vadillo sobre su nuevo libro, que aún no ha caído en mis manos. En ella dice una obviedad que veo necesario destacar, por que en el ambiente libertario no lo es tanto:

Los majnovistas son en esencia anarquistas: Majnó es anarquista, Archinov es anarquista… pero el majnovismo como tal es un movimiento de las masas laboriosas, como ellos mismos dicen. Anatol Gorelik, en El anarquismo en la Revolución rusa, dice que el majnovismo no es anarquista sino que tiene elementos que los une a los anarquistas, y los anarquistas ven en el majnovismo una opción importante para el desarrollo de sus ideas. Aparte está la Confederación Anarquista Nabat, la organización de los anarquistas ucranianos, en la que no está Majnó pero hay una confluencia. Aunque el majnovismo como tal no se defina como anarquista sí es antiautoritario, horizontal, autogestionario y tiene muchos puntos en común con el anarquismo.

Lo que nos está diciendo Vadillo no es otra cosa que el makhnovismo (que a menudo se trata como si fuera una organización anarquista sin más) era un movimiento popular y de masas y no era un movimiento específico anarquista. La específica es Nabat, que actúa de organización política de los anarquistas.

De aquí se transmite una idea muy interesante de dualismo organizativo, en los que un movimiento revolucionario está compuesto por una organización política y por una organización de masas. En este caso el makhnovismo estaba dirigido y dinamizado por anarquistas, de ahí que tuviera tantos rasgos comunes con el anarquismo, si bien era un movimiento de carácter campesino y popular.

En esto se parece al movimiento zapatista (el de Emiliano Zapata, no el actual) de la época que no se adscribía a ninguna corriente ideológica en particular pero que también compartía rasgos con el anarquismo. En este caso destaca el papel de Antonio Díaz Soto y Gama, anarquista proveniente del Partido Liberal Mexicano (organización política) y de la Casa del Obrero Mundial (sindicato anarcosindicalista). Su papel, fue relevante en el Ejército Libertador del Sur de Zapata, generando un discurso propio del movimiento, que estaba en sintonía con las ideas que había defendido el PLM.

Como vemos se trata de una nueva participación clave de militantes libertarios en un movimiento de masas revolucionario, que ayudan a construirlo. Su ejemplo se podría trasladar a Mikail Gerdzhikov y la comuna de Strandhza en la Bulgaria de 1903 y muchos otros casos similares a lo largo de la historia.

Las alianzas no se hacen por que sí. Ambas son tácticas que se supone que benefician a todas las partes. De la misma forma que podremos ver casos en los que las alianzas salieron mal, tenemos muchos otros tipos de alianzas que ayudaron a que el movimiento revolucionario creciera. De la misma forma crear un movimiento grande, plural y amplio es una forma para crear una organización con posibilidades revolucionarias. Y llevarlo a cabo debería ser responsabilidad de cualquier persona que se considere revolucionaria. Como es probable que solos no podamos crear un movimiento popular con garantías de ser una entidad de transformación social, pues tendremos que apoyarnos y colaborar con otra gente de otras tendencias y corrientes que nos apoyen en esta tarea. Lo último que hay que hacer es quedarse en la parálisis de la vida interna de los movimientos exclusivamente políticos o específicos.

@BlackSpartak

 

Los gases y la política. ¿Dónde está la izquierda revolucionaria?

Tras la primera ronda de las elecciones en Francia, en el mapa político del país vecino, Mélenchon queda fuera de la segunda ronda, el candidato de izquierdas que pudo haber sorprendido en estos comicios con un discurso que apuntaba a la clase obrera y también a disputar el nacionalismo a la derecha. No obstante, al no haber pasado esta ronda, quedan como finalistas el nacionalismo conservador y supuestamente ‘euroescéptico’ de Le Pen y Macron, un neoliberal pro-UE. Efectivamente, a la izquierda revolucionaria ni se le huele, como ya ha expresado el compañero Ángel en su artículo más los comentarios debajo del mismo que tenéis que leer antes de continuar con éste. Sabemos que a estas alturas algo falla y hay huecos vacíos que estamos dejando. Por eso quiero hacer una aportación más al debate.

Como dije hace tiempo, la política es como los gases, los cuales tienden a ocupar el mayor espacio posible. Así es cuando una fuerza política abandona un espacio, otra la ocupará. La política día a día en las calles, en los centros de trabajo, en el instituto o la Universidad, en los servicios públicos, en la vivienda, etc es un primer paso imprescindible de cara a la construcción de pueblo. Sobre ello no dudamos y estaremos de acuerdo prácticamente todas. No obstante, no he venido a hablar una vez más de la inserción social, sino de escalas: local, regional, nacional e internacional, o simplificando, de lo micro y lo macro. Cuando se habla desde un plano macro noto una ausencia desoladora. Una vez más, la metáfora de los gases nos indica una clara ausencia de la izquierda revolucionaria, pues ha dejado su vacío en lo que respecta a la política a escala nacional y la han ocupado los nacionalistas y neoliberales.

Siguiendo con Francia, las luchas que se han dado en este país el pasado primavera-verano han sido bastante potentes: las ZAD, la huelga general en rechazo de la propuesta de reforma laboral y Nuit Debout. No obstante, todo aquello no cristalizó en un proyecto político de país que se viese representado en algún programa de algún partido, hasta que apareció Mélenchon con un programa de izquierdas en el que quizás se pudiese ver representado todas esas luchas. Y continuando con la política nacional, ya mismo en el comentario de Black Spartak ha apuntado al tema de la soberanía nacional, concepto sobre el cual tanto el liberalismo como el nacionalismo de derechas tienen sus relatos y sobre el cual apoyan sus proyectos políticos. Si Podemos ha comenzado a hablar de patria y de España como Estado plurinacional, es precisamente para llenar ese vacío en lo que respecta a los debates sobre la cuestión nacional y al proyecto de país, ocupado por la derecha, la socialdemocracia y poco más. Eso me pregunté yo en su día aquí y aquí, ¿cómo un tema tan importante como la soberanía y la cuestión nacional generaba tal rechazo entre buena parte de la izquierda revolucionaria y más entre el anarquismo? ¿Porque no es algo que vaya con nosotras? ¿Porque es burgués? ¿O porque se nos escapa de las manos y no sabemos qué decir al respecto? Pues esto es un error garrafal, ya que en los debates sobre política a nivel nacional y de cara a la opinión pública nos quedamos fuera. No porque nos echen, sino porque nosotras mismas nos salimos al carecer de proyectos políticos y programas.

Volviendo a la política en lo macro, necesitamos recuperar este hueco si queremos avanzar y que nuestras alternativas se escuchen y sean tenidas en cuenta. Con esto no estoy diciendo que tengamos que abandonar los barrios. Al contrario, tenemos que seguir en las calles tratando de que los movimientos sociales avancen, abriendo otro ciclo de luchas y mantenerlo, ir construyendo pueblo, creando poder popular, y a la vez, organizarnos políticamente, trazar estrategias políticas e ir configurando un proyecto político sentado en la realidad. Y aquí es donde entran las claves de por qué hemos de incidir en la política a nivel macro:

1.- Legitimar las luchas en lo micro a través de la creación de discurso y relatos en favor de las luchas sociales influyendo en la agenda pública. Esto servirá para superar la inercia de esperar el golpe para responder, y así pasar a la ofensiva tomando la iniciativa.

2.- Crear un contrapeso a la derecha tanto conservadora como neoliberal en lo que respecta a la construcción de proyectos políticos, inclinando la balanza en favor de la clase trabajadora. Hay que evitar que la opinión pública vire cada vez más hacia la derecha.

3.- Construir un proyecto político que recupere la soberanía popular como proyecto de país en clave socialista libertario, cuyo programa incluya propuestas sobre la nueva institucionalidad (administración democrática, democracia obrera, como se le quiera llamar), con su modelo territorial, económico y social.

En resumen, si de verdad desde la izquierda revolucionaria nos planteamos salir de la marginalidad, deberíamos poner sobre la mesa la necesidad construir la política a nivel macro. Una mirada hacia el movimiento de liberación kurdo, hacia Izquierda Libertaria de Chile o el Congreso Nacional Indígena y los zapatistas, y veremos que tras años y años de luchas han dado el salto a la configuración de actores políticos a nivel macro, con sus programas, proyectos y líneas estratégicas acordes a la coyuntura de cada país.

¿Por la República y el Socialismo?

Hoy por 86º año consecutivo, en España conmemoramos la proclamación de la II República. Quedan en nuestra memoria todas aquellas personas que lucharon por la libertad y la democracia, y más todos esos trabajadores y trabajadoras que lucharon por mejorar sus condiciones de vida. Por supuesto, no dudamos de que la II República haya traído avances, así como que tampoco olvidamos los retrocesos. Pero hoy no quiero hacer otro artículo histórico más de los miles que hay, sino ofrecer una lectura en clave estratégico respecto a lo que hoy vivimos. No es tiempo de discusiones ideológicas sobre el pasado, ni idealizar aquella época ni demonizarla. Podríamos quizás extraer lecciones de esa historia y saber de dónde venimos.

Una mirada hacia el presente nos dice ya muchas cosas: somos el segundo país del mundo con más fosas comunes sin exhumar detrás de Camboya, tenemos una monarquía herencia de Franco, los torturadores franquistas siguen impunes, las víctimas del franquismo están silenciadas… y el caso de la condena a Cassandra por unos chistes sobre Carrero Blanco mientras indemnizan a un nazi por haberle destruido su arsenal demuestran que el Estado profundo de España sigue siendo franquista. Toda esta herencia más la entrada del neoliberalismo (gracias a Felipe González) hace que hoy estemos en una coyuntura difícil para la clase trabajadora.

Actualmente, la monarquía española ya no está siendo tan bien vista como en tiempos de bonanza. Dicha monarquía representa además a esa España de los vencedores que hicieron un pacto de silencio durante la transición y lo que hoy llamamos el Régimen del ’78. Todo apunta a que España posee un déficit democrático. La reivindicación de un Estado republicano se podría leer de muchas maneras, pero en España, se toma como una república de izquierdas, al contrario que en EEUU que es conservadora. Entonces, si hacemos una lectura de la III República como un modelo de Estado socialista y no un Estado liberal, podríamos decir algo más sin caer en lo puramente ideológico. No obstante, en esta coyuntura de crisis permanente y globalización, un Estado socialista como tal en Europa sería un imposible. Como mucho podría llegarse a una república social-liberal con mayor o menor grado de depuración de elementos franquistas en las instituciones. No obstante y por otro lado, estos debates y reivindicaciones se queden en el plano institucional y seguramente sea así. Hablar de modelos de Estado y pretender cambiarlo jugando al juego institucional es malgastar tiempo y fuerzas en falsas ilusiones, ya que las relaciones de poder actuales claramente nos ponen en desventaja con respecto a la derecha en este país.

Entonces, ¿qué falta aquí? Al hablar de política a nivel macro o estatal, nos estamos olvidando de las luchas en las calles y de la política del día a día en los barrios y en los centros de trabajo. Aquí es donde querría yo incidir y pienso que estamos cayendo en el mismo error del cambio en las instituciones antes de tener un movimiento popular fuerte y capaz de marcar agenda en las políticas a nivel estatal. Reivindicar una república socialista sin construir pueblo es construir la casa por el tejado. No haremos más que perder el tiempo. Los ejemplos están a la orden del día:

—En Grecia, el triunfo de Syriza no impidió que finalmente los sectores más radicales del partido se dieran de baja y Syriza acabe reculando, agachando su cabeza ante la Troika y vendiendo las infraestructuras del país a Alemania.

—Los Estados socialistas como Cuba o Venezuela, a pesar de sus avances a nivel social con respecto a países capitalistas occidentales (Sanidad Pública, Educación, programas de investigación, lucha contra el hambre…), están caminando hacia el liberalismo en vez de profundizar en el socialismo.

—La coalición de izquierdas en Portugal está aplicando recetas keynesianas para reducir el impacto de la crisis pero no van a acabar con el capitalismo en sí. Es cierto que su economía ha mejorado pero aún tienen una deuda pública considerable.

—Las medidas de los ayuntamientos del cambio encuentran mucha dificultad para aprobarse ya que PP, PSOE y Cs se ponen de acuerdo para bloquearles. Y qué decir de políticas que no satisfacen lo que recogen sus programas electorales, como la lamentable política de vivienda de Carmena que no solucionan los casos de alquileres y ocupaciones o las políticas deficitarias para hacer frente al turismo masivo en Barcelona.

Estos pequeños ejemplos, a excepción de Venezuela que tiene oposición interna del país apoyada internacionalmente para acabar con lo poco que le queda de socialismo, denotan que ante la falta del pueblo como sujeto político, la izquierda en las instituciones es incapaz de implementar sus programas políticos. Incluso Podemos ha tenido que renunciar a muchas reivindicaciones más o menos radicales para poder entrar en las instituciones. Sin embargo, en el caso de existir un movimiento popular fuerte, las cosas ya no son las mismas:

—El ejemplo más claro que tenemos es el movimiento de liberación kurdo. Como ya sabemos, dicho movimiento articulado en torno al PKK y bajo el proyecto político del confederalismo democrático, ha logrado en Rojava crear una nueva institucionalidad democrática, no un nuevo Estados-nación, sino una administración basada en la democracia directa. En Turquía, la coyuntura es distinta pero sigue habiendo una fuerte presencia del movimiento kurdo en Bakur (la parte del Kurdistán que está dentro de las fronteras turcas), el cual llevó candidaturas en coalición con la izquierda turca bajo el partido HDP al parlamento, además de conseguir alcaldías en los pueblos de mayorías kurdas.

—Otro caso similar pero sin estar en un contexto de guerra lo podemos ver en la Izquierda Libertaria de Chile y su programa de ruptura democrática, que consiste básicamente en enviar candidaturas para desestabilizar la política institucional tras tener un movimiento popular articulado.

—No estaría demás aquí mencionar al CNI (Congreso Nacional Indígena). Una candidatura a la presidencia de México formada por las voces de las luchas indígenas del país para romper el silencio mediático y avanzar en sus luchas.

Por contra, un movimiento popular fuerte que no tenga un proyecto político a nivel macro o sin tenerlo bien definido y articulado, puede igualmente ser derrotado por la oposición que esté mejor articulada políticamente o esté copando las instituciones. Hay unas ideas simples y lógicas detrás de todo esto: uno, que no es suficiente con tener músculo en los barrios y en lo cotidiano. Dos, que hace falta un programa para lo macro para darle proyección y legitimidad a todas las luchas sociales. Y tres, que no tiene sentido que gobierne el enemigo teniendo un movimiento popular fuerte con capacidad para implementar su proyecto político. Como solo se destruye lo que se sustituye, es necesario crear una nueva institucionalidad democrática y bajo un proyecto político socialista libertario que supere las instituciones burguesas. Pero como esta nueva institucionalidad choca radicalmente con las del enemigo de clase, es preciso derribarlas, copando así todo el espacio político posible por parte de la clase trabajadora y el pueblo, como es hoy Rojava.

Y volviendo al tema de la República con estos ejemplos expuestos, primero hemos de dejar atrás el folclore, los moralismos y las discusiones ideológicas, para comenzar a hacer lecturas en el presente en clave político-estratégico para la coyuntura en el Estado español: el ciclo de movilizaciones del 15M ha terminado con el ‘asalto institucional’, y tras ello, hemos dejado atrás también el ciclo electoral de las municipales y generales. Las calles se han vaciado bastante y ya no volveremos a las grandes movilizaciones de hace unos años, pero tenemos ejemplos de luchas potentes como la del Correscales y los estibadores. Nos queda por delante reactivar un nuevo ciclo de luchas que supere la periodicidad de las movilizaciones por las movilizaciones y el activismo por el activismo. Ahora nos es prioritario construir pueblo como sujeto político fuera de las instituciones más que hablar de sustituir un rey por un jefe del Estado civil. Cuando hayamos construido ese movimiento popular, podremos hablar de ruptura democrática.

Enlaces del mes: Marzo 2017

Comenzamos el mes con un repaso sobre los sectores más precarios de la clase trabajadora carente de representación sindical, que han comenzado a autoorganizarse: las Kellys, el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes y las Putas Indignadas. Aquí se habla de las periferias del sindicalismo y del trabajo: camareras de hoteles, un trabajo feminizado con salarios muy bajos. Vendedores ambulantes, inmigrantes que tratan de sobrevivir como pueden. Y las prostitutas, un trabajo estigmatizado y con pocas garantías de protección contra la violencia que sufren en las calles.

En este 8 de marzo, día de la mujer trabajadora, se hace un repaso de la actual situación de la mujer: la violencia machista sigue cobrando muertes, los trabajos más precarios con los peores salarios siguen feminizados, tener que soportar los mensajes misóginos de la Iglesia, el desigual reparto de los cuidados en casa… Problemas que tienen sus raíces en el patriarcado y en el capitalismo. También, en esta fecha tendrán lugar movilizaciones no solo en EEUU que ha sido bastante multitudinaria contra Trump, sino en el resto del mundo igual.

Por fin, después de casi 500 días en prisión preventiva, sale en libertad Nahuel. Como todas sabremos, Nahuel es el chico al que detuvieron en una operación policial totalmente injustificada que desarticuló el colectivo Straight Edge Madrid, dedicado a la difusión del veganismo y la lucha contra las drogas en el movimiento libertario. Ahora, ¿quién le va a pagar este tiempo robado y todo este sufrimiento innecesario en la cárcel?

Hablando de injusticias, lo más sonado de este mes fue la condena de Cassandra por unos chistes sobre el fascista volador de Carrero Blanco. No fue solo la condena en sí, sino que le arruinó la carrera, demostrando que el franquismo vive en la Audiencia Nacional.

Nos vamos a Guatemala por un momento para atender el caso de 40 niñas calcinadas en el Hogar Seguro, lo que se supone que es un refugio gubernamental para menores. Ante los abusos sexuales por parte de trabajadores del refugio, unas cuantas adolescentes se amotinaron para exigir el cese de dichos abusos. El resultado fue un conflicto que se ha cobrado 40 vidas y los familiares exigiendo justicia al gobierno. En estos momentos, la lucha por la justicia para las víctimas continúa.

Mientras que en España los corruptos, los grandes empresarios y los banqueros son impunes, en Portugal no lo tienen tan fácil salirse de rositas. Carlos Alexandre es el juez que va a sentar en el banquillo a grandes banqueros, empresarios, abogados, exministros… por casos de delitos financieros.

Ante el déficit democrático de los Estados europeos actuales en la era global, una apuesta por los municipios podría ser una alternativa a explorar en aras de lograr una mayor participación ciudadana en las políticas locales, demostrando mayor eficacia frente a la política a nivel estatal.

La victoria de los estibadores ha dado de qué hablar. Pero esta vez hemos de conocer a las estibadoras y cuál es su situación en un sector en buena parte masculino. En esta entravista, Ana Corrales nos explica desde sus experiencias en el mundo de la estiba como mujer.

Aunque no compartamos todo lo que se diga, Daniel Bernabé publica una crítica en La Marea a una diversidad producto de la postmodernidad y el individualismo extremo del neoliberalismo que en vez de ser un aspecto positivo, divide las luchas y difumina los objetivos de las mismas al relativizarse todo.

Toda esta ola de privatizaciones que hemos sufrido de la mano del gobierno del PP son consecuencia de think tanks neoliberales de las escuelas de Austria y de Chicago. Algunos nombres como Milton Friedman, Hayek y Mises nos sonarán por su posicionamiento frente a la intervención del Estado en la economía como tapadera para justificar políticas como las privatizaciones de los servicios públicos y la total desregularización de los mercados. En resumen, del capitalismo salvaje cuyo eufemismo es nada más ni nada menos que «liberalismo».

Para cerrar los enlaces de este mes, contamos con una entrevista al historiador Julián Vadillo acerca del papel de los anarquistas durante la Revolución Rusa, una historia poco conocida y la cual los bolcheviques han intentado borrarla del mapa.

INOCENTADA [Entrevista] Pedro Sánchez: disidente y regenerador político

Para el día de hoy el equipo de Regeneración en su conjunto publicamos una entrevista a Pedro Sánchez. Ex-dirigente político del PSOE, relevante economista y actualmente activista de un socialismo regenerador.

La intención de la entrevista es aportar un punto de vista al debate político de la regeneración y una postura disidente enmarcada en una ideología social amplia.

Estamos muy agradecidos por la excelente recepción de nuestra propuesta por parte de Pedro Sánchez, que ha mantenido una relación de cordialidad y afecto hacia nosotros. Esperamos que esta entrevista sirva para generar debate y crítica constructiva.

Es impensable comenzar esta entrevista sin pedirte que nos cuentes tu perspectiva del socialismo en la actualidad.

Verdaderamente, haber logrado un amplio bagaje en política institucional me ha conducido a profundizar en temas políticos y económicos durante mucho tiempo, y a llegar a establecer parámetros que muchas veces los políticos parecemos no contemplar por evitar ser vistos como radicales. Entiendo que socialismos hay muchos, y que debemos potenciar una regeneración política interna de carácter incluso libertario, hay que ser valientes. En la actualidad, considero que se debe recuperar el socialismo más puro del histórico Pablo Iglesias, debemos volver a los orígenes, y por qué no, reivindicar eméritas fuentes que tuvo en su época, como Karl Marx, Paul Lafargue o incluso el colectivista francés Proudhon.

¿Te sientes traicionado en la política institucional?

Me siento un disidente político, realmente creo que hay que seguir estableciendo puentes de contacto entre las instituciones y los movimientos sociales, pero no de la manera que lo hace actualmente la Gestora del PSOE, ni mediante la estrategia de Podemos. He aprendido que se pueden encontrar muy pocos amigos en el camino de la política institucional, se te van cayendo mitos poco a poco, he quedado muy decepcionado con Susana Díaz, con Rafael Hernando, Eduardo Madina, y otros muchos. El último Comité Federal fue una vergüenza, y todo el PSOE debería reflexionar sobre su actitud, me sentí verdaderamente señalado cuando propuse más democracia interna.

¿Qué opinión te merecen actualmente las figuras de Felipe González o Juan Luis Cebrián?

No me reconozco en la figura de Felipe González actualmente, ni con el papel social y comunicador que juegan el grupo empresarial PRISA, ni en concreto el diario El País. Por descontado diré que muchos estábamos engañados sobre el pasado de ambos, hay mucho oscurantismo en torno a este tema y ha sido tras la lectura de algunos interesantes textos sobre la disidencia y el terrorismo de los GAL, que he acabado quitándome la venda de los ojos. No entiendo por qué tanto revuelo cuando les boicotearon en la Universidad Autónoma de Madrid, actualmente creo que los estudiantes estaban en su derecho de expresarse libremente, no me parecen malos muchachos esos jóvenes de la FEL.

Decepcionado con el PSOE, ¿planteas fichar por Podemos o IU en un futuro cercano?

Pablo Iglesias es un buen orador y excelente persona, con quien he compartido buenos momentos. Pero a nivel político siempre he sido reacio al populismo del que Podemos hace bandera, pues creo que hacer política mediante esto es engañar al pueblo y hay que ser honestos cuando tienes responsabilidades con el país y quieres representar la voluntad del pueblo. Por otro lado, tampoco le perdonaría que haya votado no a mi investidura, ya que podríamos haber formado un gobierno de cambio para regenerar la democracia española. Garzón es un líder más interesante, un hombre serio que me enseñó importantes lecciones sobre economía. No obstante, IU acabó juntándose con Podemos, una decisión que no me gustó en absoluto. En verdad, ficharía por IU de no ser porque decidió juntarse con Podemos. Ante la decadencia del PSOE, IU sería una gran esperanza de izquierdas para la política de España sin tener por qué contar con Podemos.

Se ha hablado mucho de ti como una buena imagen y poco más, como también ha pasado con otros políticos poco conocidos hasta hace poco: gran parte de la primera plana de Ciudadanos, Andrea Levy en el PP, … ¿Qué opinas de todo esto? ¿Te has sentido utilizado por el PSOE en este sentido?

Yo no me considero sólo una cara bonita, en absoluto. Es verdad que soy más joven que muchos de los políticos más conocidos, que estoy en buena forma y que me gusta cuidar mi imagen: un buen estilo de vida, alguna que otra visita a la esteticienne, cosméticos, … También me gusta vestir bien. Eso igual lo he sacado de los higienistas del movimiento obrero; había muchos, ¿sabes? Si ves una foto de Los Solidarios, iban hechos un pincel. Ese es mi socialismo: la gente son un poco los punkis y rastas, pero también somos «la gente» los que llevamos chaqueta, ¿eh?

¿Qué piensas del anarquismo? ¿Habría una posibilidad de un cambio desde fuera de las instituciones?

Pienso que los anarquistas son personas sinceras que no han renunciado nunca a sus principios ideológicos. En mi juventud he curioseado algunos libros de Bakunin y quizás convendría rescatarlos del baúl de los recuerdos. No obstante, creo que es un error grave que los anarquistas rechacen la creación de un partido político que ponga un pie en las instituciones y tenga otro en las calles. La participación institucional es, hoy por hoy, necesaria para un cambio en este país, pero debe darse en conjunto con la participación activa de la ciudadanía. Los anarquistas españoles deberían tomar ejemplo de la Izquierda Libertaria de Chile, un partido anarquista que juega en ambos frentes. Si en algún momento, se fundase un partido político anarquista español, no dudaría en participar.

Ya para acabar, ¿qué mensaje transmitirías a los españoles de cara al 2017?

Nos esperan cuatro años más de legislatura conservadora pero la ciudadanía no debe perder la ilusión por un cambio en este país, y en ello comenzaré a trabajar a partir de enero de 2017 para poder dar a los españoles lo que realmente merecen. A los anarquistas, que piensen más en España y la ciudadanía y hablen públicamente sobre los problemas en este país. Cada vez simpatizo más con vuestras ideas y creo que podréis devolver las esperanzas por un cambio en este país. Y al resto de españoles, que pasen unas felices fiestas, no pierdan las esperanzas y comiencen bien el año. Son momentos de reencuentros con la familia y es importante que las familias sigan unidas para salir adelante ante la crisis. Os merecéis una democracia de verdad con todos los derechos que ahora os ha quitado el PP.

Muchas gracias.

¿Por qué no se movilizan?

Los niveles de paro en España son alarmantes desde hace años, los servicios públicos son saqueados, el capitalismo se recrudece, las instituciones burguesas son vaciadas del más mínimo barniz democrático… Y todo esto ocurre en medio de una pasividad sorprendente que se concreta en el apoyo electoral monolítico a partidos mafiosos y neoliberales.

Podemos refugiarnos en que la gente es pasiva y gilipollas. Pero esa explicación carece de soluciones. En sí, no es más que una excusa tranquilizadora para los críticos radicales que prefieren no mirar sus propias miserias. Lo cierto es que quizá los que realmente estemos limitados seamos nosotros, con una cultura militante más destructiva que constructiva, que malgasta esfuerzos y es dogmaticamente antiestratégica.

Esa cultura militante nos ha llevado de cabeza a un laberinto de difícil salida, en el que resulta imperativo empezar a tirar muros y trazar rutas de escape si queremos enfrentarnos a la tarea de cambiar la dura sociedad que nos espera. Me gustaría trazar aquí algunas coordenadas de dónde nos encontramos y cómo podemos empezar a andar.

Modelos y referentes

La hegemonía cultural de la derecha difunde modelos individualistas que se realizan con el consumo y el ascenso social. Necesitamos modelos culturales comunitarios, luchadores, comprometidos. Referentes políticos inspiradores, capaces de educar con el ejemplo.

Partimos de la desolación en la izquierda, con referentes de evasión, derrota, o radicalidad inoperante como los que vienen, por ejemplo, del rock y el punk. Escupir contra las miserias nos reafirma, pero no construye oposición alguna. Frente a la (políticamente) sobrevalorada Mr Robot, que difunde un mensaje antisistema pero inútil y sin futuro, encontramos ejemplos de líderes comunitarios inspiradores por ejemplo en Treme, la serie de David Simon sobre Nueva Orleans tras el Katrina. Un manual de acción social en un contexto complejo, en una sociedad con mil matices.

Mientras tanto, bien nos vendrían los gestos de algunos referentes de masas, aunque sean mínimos. El propio Nacho Vegas decía hace poco que la izquierda se beneficiaría de que Estopa se posicionase. El problema es que la izquierda ha sido tan crítica con todo aquel personaje público que mostrase un mínimo gesto progresista (acusándoles de hipócritas o vendidos o haciendo el juego a la burla desde los medios de derecha) que resulta mucho más fácil para cualquiera permanecer en la ambigüedad. Parte de la izquierda aún se niega a defender a personajes como Willy Toledo, con el que podemos tener importantes disensos, pero que merece nuestra defensa frente a los ataques reaccionarios recibidos en respuesta a su compromiso con diversas causas.

Necesitamos construir un ambiente menos nocivo y más solidario, capaz de construir nuevas lecturas en positivo entre lo que existe y en el que el surgimiento de referentes más comprometidos pueda tener lugar.

Comunicación

Necesitamos llegar a la gente explorando nuevas formas de comunicación, siempre desde el conocimiento de que el movimiento hace al medio y no a la inversa.

Por un lado, no basta con limitarnos al medio escrito. Si los malos cuentan con las televisiones tenemos que innovar. Impulsar a nuestros artistas. Trabajar estilos musicales poco explorados, de la rumba a la bachata, para lanzar mensajes de transformación. Generar más contenido audiovisual y de mejor calidad.

No sirve de nada mantener un periódico o un blog que se limita a la difusión cultural o a temáticas marginales. Hay que hablar del día a día de la gente y aportar propuestas y soluciones. ¿Cómo mejoro mis condiciones de vida y las de mi familia? ¿Cómo paramos los abusos del poder político y económico? ¿Cómo logro implicar a más gente?

Nuestros medios deben tener una visión más crítica y más ambiciosa de sí mismos. Deben tratar de establecerse como referentes, de tener una posición y un mensaje en las cuestiones de actualidad, de formar una cosmovisión de empoderamiento popular que sirva de contrapeso a los mensajes individualistas y reaccionarios del resto de medios.

Hay que difundir los ejemplos de organización popular (sindicarse o implicarse en los problemas del barrio) y comunicar como esta está presente y aporta soluciones en el día a día.

Estrategia

Más allá del trabajo social, hay que marcar objetivos políticos compartidos que permitan analizar nuestros avances.

Las organizaciones de militantes por el poder popular que han surgido en la península en los últimos meses (Embat, Apoyo Mutuo) son un espacio desde el que llevar adelante un programa conjunto de los movimientos sociales. Es necesario que estas organizaciones se establezcan y que sus militantes trabajen de manera activa en la construcción de un tejido popular fuerte y organizado.

El trabajo de estas organizaciones es ayudar al dinamismo de los movimientos sociales, con el objetivo de construir un pueblo fuerte que sirva como base de una sociedad democrática, basada en poner la gestión de los asuntos comunes en manos de los trabajadores y trabajadoras. Para ello todos sus militantes necesitarán un especial compromiso y ambición, una gran capacidad para saber leer cada momento, impulsar estrategias positivas, capacidad de crítica para analizar dichos resultados y solidaridad para realizarla de una manera constructiva. Además deberán servir como referentes y formadores de una nueva cultura militante basada en la solidaridad, el ánimo constructivo, la estrategia política y el impulso popular.

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