La tragedia convertida en morbo. Cuando la distopía es el ahora.

Desde Regeneración queremos participar con nuestra opinión del descomunal debate social generado a raíz de la búsqueda del niño que cayó hacía 11 días en un pozo en la población malagueña de Totalan. Durante el fin de semana todos los medios comunicativos han puesto sus herramientas al servicio de un seguimiento desmedido de un suceso trágico, convirtiéndolo en un espectáculo macabro. Un hecho elegido como carnaza televisiva y twitteriana, donde todo ápice de humanidad queda descontextualizado, donde reflejamos que como sociedad ni sabemos ni permitimos conocer qué es la resiliencia. La racionalidad ni se la ve, ni se la espera, y una vorágine moral completamente irracional se adueña de la comunidad social con la inestimable ayuda de medios de comunicación que convierten cualquier suceso en el negocio redondo. No todo vale para subir unas décimas de audiencia, pero… ¿a quién le importa eso cuando parece que el racionalismo humano queda en standby en favor de la sacrosanta necesidad del capitalismo de generar contenidos de consumo?

El rescate de un niño en un pozo, en el que todo parecía indicar que estuviera ya fallecido se convirtió durante horas en un reality show al más puro estilo de la serie ‘Black Mirror’, la distopía venciendo a la realidad, porque la distopía no es el futuro, es el ahora. Si echamos un vistazo a la historia de la humanidad, encontramos numerosos indicios de no haber aprendido nada a lo largo de generaciones, da miedo pensar que aún desconocemos los límites del horror.

Si enfocamos el asunto desde una perspectiva más amplia y no desde la microhistoria, no nos costará ver que el mayor pozo que conocemos en la Península Ibérica se llama mar Mediterráneo, no es un pozo de arena, sino de agua, y se lleva la vida de decenas de miles de adultos, niños y niñas cada año, semanalmente conocemos informaciones que nos indican que otra vez el mar se ha tragado vidas que no estaban allí porque querían, sino forzadas a emigrar por las opresiones del capitalismo. Sin embargo, no son los sucesos de tragedias provocadas por el sistema mismo las que tienen nuestra atención, las agendas comunicativas nos marcan el rumbo hacia donde dirigir nuestras miradas; por eso se hace necesaria otra mirada. Comparando con este hecho estructural como es la muerte de menores en procesos migratorios, no queremos robarle dolor colectivo y particular al caso de cualquier víctima como pudiera ser el niño encontrado muerto en el pozo malagueño.

Sí nos parece importante posicionamos en contra de convertir tragedias en trending topic, en contra del morbo de aquello que no aporta información sino detalles innecesarios de conocer. La sociedad del espectáculo impone sus herramientas, y nosotros/as como medio de comunicación alternativo preferimos humildemente quedarnos entre bambalinas analizando, organizando y actuando en común contra todas las violencias, las injusticias, y las tragedias que suceden cotidianamente, y que todas tienen un marcado origen político y social.

También nos parece deleznable querer sacar tajada electoralista o generar discursos sociales en vías a promover la propaganda de determinados grupos de poder, que siempre están posicionados en contra de los análisis o actuaciones en favor del pueblo trabajador y los sufrimientos humanos. Este tipo de sucesos desenmascaran perfectamente quién es quién, y tan solo debemos querer rascar un poco la superficie para ver bien claro que solo el pueblo salva al pueblo. Y que solamente las clases populares sabemos entregar desinteresadamente nuestro apoyo y solidaridad cuando reconocemos el sufrimiento de otros. Con todo ello nos sumamos a las condolencias por este niño y cualquier niño o niña que, contándose por miles, sufren violencias y mueren cada día en circunstancias que nadie deseamos.

[Reseña de cine] ‘Roma’

Roma es una película mexicana dramática de 2018 dirigida, escrita, cofotografiada y coproducida por el cineasta mexicano Alfonso Cuarón. Las protagonistas de la película son Yalitza Aparicio, Nancy García García, Marina de Tavira, Marco Graf, Daniela Demesa y Enoc Leaño. Ambientada a principios de la década de 1970, la película es una versión semibiográfica de la infancia del propio Cuarón en la colonia Roma de la Ciudad de México, y narra la vida de una familia de clase media y su trabajadora doméstica.

La película tuvo su estreno en el Festival Internacional de Cine de Venecia el 30 de agosto del 2018, donde ganó el León de Oro. Se estrenó en varias salas de cine y casas de cultura durante pocos días, y luego en streaming en Netflix, el 14 de diciembre del 2018. Fue seleccionada para representar a México en la categoría de Mejor película de habla no inglesa, en la edición 91 de los Premios Óscar. En los Globos de Oro obtuvo galardones a Mejor película extranjera y Mejor director.

Sinopsis: Cleo es la joven sirvienta de una familia que vive en la Colonia Roma, barrio de clase media-alta de Ciudad de México. En esta carta de amor a las mujeres que lo criaron, Cuarón se inspira en su propia infancia para pintar un retrato realista y emotivo de los conflictos domésticos y las jerarquías sociales durante la agitación política de la década de los 70.

La película ha recibido críticas especializadas excelentes, con una aprobación muy notable y destacando sobre todo el arte visual que expresa, contando la historia desde el poderío fotográfico blanco y negro, y planos narrativos que tienen vida propia. Con un lenguaje visual inmejorable crea una obra cinematográfica que condensa una gran cantidad de sensaciones y sentimientos, encontrándonos ante momentos dramáticos con la percepción de que estamos presenciándolo en directo, dotándola de una evocación hiperrealista. La película se construye en torno a su protagonista, la joven Cleo, sobre la que se pueden ver reflejadas las injusticias de antes, ahora y siempre por ser mujer trabajadora y por su condición de indígena mixteca. Desde lo más político de las opresiones íntimas y cotidianas, enmarca el contexto social en un México convulso en los años 70, poco tiempo después de la criminal matanza de estudiantes en Tlatelolco que dejó una huella social imborrable y que determinó la irrupción de guerrillas urbanas que se autodefendían de las agresiones de grupos parapoliciales.

Esta película tiene asegurada su distribución comercial, y relevantes premios internacionales que paulatinamente está recibiendo y seguramente recibirá en este año en los futuros festivales cinematográficos que están por celebrarse. Pero más allá de los circuitos cinematográficos más mediáticos, su potencial social es inmenso, y esa es la parte más interesante que atesora su visionado y difusión. No olvidemos que incluso ha sido proyectada en el Festival de Cine Puy ta Cuxlejaltic o «caracol de nuestra vida», en el Caracol de Oventic, en la zona zapatista del estado de Chiapas.

La nostalgia en el relato narrativo es una constante, así como la rabia contra las discriminaciones, que muestra descarnadas pero huyendo de la espiral de violencia morbosa continuada. La violencia es mucho más simbólica, mucho más cotidiana, muchísimo más cercana a la pequeña escala humana, y por lo tanto más identificable en códigos sociales sencillos. Nos acerca a la atmósfera ambiental de una Ciudad de México que late como un gran corazón; se pueden escuchar a los vendedores ambulantes, la música en las calles, el ruido del tráfico de autos, los sonidos en las salas de cine etc. Las escenas que sacuden y noquean emocionalmente son un sismo desde abajo y a la izquierda como dirían los pueblos originarios, puro arte visual con contenido político y social.

Entre los anaqueles de la idea libertaria. Crónica de la XVI edición del Encuentro del Libro Anarquista de Madrid.

Durante el pasado puente de diciembre, entre el jueves 6 y el domingo 9, tuvo lugar la XVI edición del Encuentro del Libro Anarquista en Madrid, que estuvo ubicado en el espacio anteriormente conocido como CSO La 13-14, actualmente renombrado como Ateneo Libertario de Vallekas.

Ya son dieciséis las ediciones que ha logrado mantener continuidad este evento anual, y que se ha posicionado como referente y punto de confluencia del movimiento libertario, no solo madrileño, sino de todo el Estado español. Actividades variadas como rutas históricas, charlas-debate colectivas, comidas y cenas autogestionarias, editoriales, librerías y distris mostrando sus materiales, entrevistas radiofónicas, carteo a presos/as… nutren de dinámicas socio-políticas a cuatro días intensos de encuentros entre compañeras/os y discusión del pensamiento libertario. El intercambio de experiencias y la comunicación desarrollado en un ambiente donde se apuesta por entender la realidad de una manera alternativa y desde la práctica de la desobediencia.

Como integrante del movimiento libertario estuve allí esos días para hacer un seguimiento del evento, y traeros esta crónica que pueda acercaros mejor el contenido de las actividades que se desarrollaron en esta edición. Como punto previo, que me parece relevante y necesario comentar, es el hecho de que el Encuentro del Libro Anarquista se celebró bajo el posicionamiento de varios colectivos y la caída de varias charlas a última hora, debido a la gestión de actitudes y agresiones sexistas en el pasado por el entorno de la asamblea del espacio donde se celebraba. Este posicionamiento colectivo es un toque  de atención al movimiento libertario en su conjunto que nos hace replantear la revisión de los espacios en los que tratamos estas cuestiones, y la necesidad de reflexionar sobre las actitudes a la hora de trabajar con las herramientas que desarrollamos, o que obviamos, en el momento de llevar a la práctica nuestros principios políticos. Esta mención previa no pretende más que señalar una realidad bajo la cual se desarrolló el evento, y colaborar con la visibilización de un posicionamiento que tuvo unas consecuencias tanto colectivas como políticas.

Ruta histórica por el frente de Villaverde en la Guerra Civil española.

La mañana del jueves 6 de diciembre se abrían las jornadas con una ruta histórica a cargo de los compañeros de ‘Contrahistoria’, actividad que ya viene siendo habitual cada año para iniciar el Encuentro del Libro Anarquista. Poco importaba madrugar en un día festivo para estar puntuales a las 10h en la estación de renfe de Villaverde Bajo. Más de un centenar de personas caminamos durante varias horas en una ruta que si bien comenzó siendo urbana pisando asfalto, continuó discurriendo por los caminos del Parque Lineal.

Entre autopistas y vías ferroviarias, comprobamos que han quedado amenazadas por el avance imparable de la ciudad las huellas de la Guerra Civil española en los combates de noviembre de 1936, cuando las columnas fascistas atacaron Madrid, y la conformación de las líneas defensivas en el entorno del río Manzanares. También descubrimos algunos vestigios arqueológicos, como un antiguo poblado carpetano, arrinconado y olvidado en las afueras de una urbe que invisibiliza la historia.

Charlas-debate sobre temáticas de discusión actual.

El ciclo de charlas en este Encuentro del Libro Anarquista se inició el viernes 7 a primera hora de la tarde con un visión antiautoritaria de la novela romántica del siglo XIX a partir de la obra ‘Frankenstein’ de Mary Shelley, relacionando la leyenda popular con los cuentos de terror y su potencial idealista. Esta obra recoge una tradición de experimentación científica superando los límites represivos de las religiones, e inicia además el imaginario romántico de criaturas no normativas en una sociedad que les rechaza. Esa misma tarde se desarrolló la charla que, probablemente, derivó en uno de los debates más interesantes del fin de semana: las fisuras en el anarquismo, o los fallos en la gestión de la salud mental de los/as compañeros/as; una visión bien documentada desde la antipsiquiatria y que nos dejó una lectura recomendada ‘Saldremos de esta’, obra de Javier Erro.

El sábado por la mañana se presentaron algunos proyectos de economías sociales que ponen en marcha prácticas libertarias en su modo de hacer. La economía es un espacio del que huye habitualmente el movimiento libertario, pero es importante hacer florecer medios laborales que estén impregnados de valores libertarios; se recomienda la lectura de ‘Economía anarquista, una visión global’ de la editorial La Neurosis o Las Barricadas. A la hora del café pudimos escuchar a algunas/os compañeras/os de Grecia que nos trajeron una perspectiva sobre la resistencia a las políticas anti-inmigratorias y la militarización de las sociedades. Aprendimos, por ejemplo, que en Grecia el servicio militar es obligatorio, y si te declaras insumiso, cada vez que te llamen a filas y no acudas, te ponen una multa de 6 mil euros, que es acumulable indefinidamente cuantas veces quieran requerir tu presencia en el ejército.

El domingo a media mañana nos fuimos despertando al ritmo de la charla ‘Aplicando la anarquía’ que describió las propuestas anarquistas clásicas acercándolas a nuestro presente social, generando una autocrítica hacia nuestras organizaciones en el debate que dio lugar, para concluir en la necesidad de aplicar los principios libertarios en las pequeñas brechas cotidianas. Tras la comida pudimos charlar con compañeras de dos experiencias de okupación del entorno rural, el pueblo de Fraguas en la sierra norte de Guadalajara, y que lleva okupado desde 2013, pesando actualmente sobre ellas/os un futuro desalojo, multas escandalosas y penas de cárcel por rehabilitar un pueblo forzado a ser abandonado durante el Franquismo. Un caso similar es el de Sieso de Jaca, en el Pirineo aragonés, donde unas veinticinco adultas y nueve peques viven en comunidad, desde hace 13 años. Se dan la mano en estas necesidades comunitarias los saberes extintos o casi perdidos con las utopías que miran al futuro, el debate en torno a la convivencia en estos espacios rurales y una crítica a la masculinización de lo rural estuvo presente en todo momento.

Por otro lado, y como viene siendo habitual en las últimas ediciones, durante el desarrollo del Encuentro la emisora Radio Onda Expansiva, realizó entrevistas a diferentes colectivos, editoriales, distribuidoras, librerías e individualidades que participaron en esta edición. Además, se encargarán de subir los audios de las charlas para que estén disponibles en el apartado de la web dedicado a la cobertura radiofónica del Encuentro.

Editoriales, distris y carteo a presos/as.

Obviamente que uno de los puntos de mayor interés de este Encuentro del Libro Anarquista radica en las editoriales y distribuidoras que vienen de muchas partes del Estado español, e incluso alguna internacional. A continuación mencionaré algunas de las que más me llamaron la atención, con quienes pude charlar y comentar cuáles eran las obras que más estaban vendiendo en este Encuentro.

Comienzo con Ediciones Marginales, que fundamentalmente editan panfletos o fanzines de contenido primitivista y antitecnológico, recientemente han editado un nuevo texto que están presentando titulado: ‘La Revolución en la sociedad posmoderna’.

La editorial La Neurosis o Las Barricadas expuso en el evento una selección de las tres ramas de publicaciones que tienen: fanzines,colección general de libros de temáticas políticas y sociales, y su colección de libros elementales, o pequeñas compilaciones de textos clásicos sobre el anarquismo.

La editorial Ediciones Inestables nos visitó desde México D.F. dejándonos algunos de sus ejemplares sobre pensamiento crítico, arte social, y feminismo, principalmente una compilación de textos de Yayo Herrero, o algunos clásicos de Emma Goldman. Rojava Azadi nos presentó un año más las colecciones de libros relacionadas con el Kurdistán y el confederalismo democrático que la comunidad de Rojava está llevando a la práctica en una revolución social, ecológica y de mujeres que está teniendo un importante peso en Oriente Medio.

Libremanuals es una pequeña distribuidora que nos acerca cuestiones informáticas al movimiento anarquista, pretende vincular el software libre al mundo libertario. Y en relación a este punto, también destacó la presencia de la distribuidora Anarquismo en PDF, una biblioteca de todo el movimiento libertario en internet, y que también distribuyen en papel.

Por supuesto, no podrían faltar en este Encuentro dos editoriales clásicas del anarquismo, una de ellas es la Fundación Anselmo Lorenzo, y la otra la Fundación Salvador Seguí. Los interesantes libros de la memoria del anarcosindicalismo y el movimiento libertario en el Estado español son un buen tesoro para encontrar las raíces comunitarias en nuestros territorios. Comprobar quiénes nos han precedido en la lucha siempre nos aporta una perspectiva irrenunciable.

El Grupo Surrealista de Madrid, un año más acompañó a este Encuentro para traernos propuestas ligadas al situacionismo y el surrealismo como vía para imaginar otras revoluciones posibles. En concreto tuvo bastante seguimiento un libro que han editado recientemente titulado ‘Pensar, experimentar exterioridad’, volumen colectivo que recoge las charlas que realizaron en la librería Traficantes de Sueños en noviembre de 2017.

Desde la provincia limítrofe, Guadalajara, llegaron nuestros/as compañeros/as de Volapük, que nos rescatan temáticas y autores ligados a los movimientos sociales actuales, y que están alejados del interés oficial o académico. En la misma línea de encontrar la crítica radical y social sincera caminan ediciones Pepitas de Calabaza, que desde Logroño nos vienen aportando interesantes cuestiones de debate político actual en el seno del anarquismo social.

Contra Toda Nocividad nos mostró sus sencillas autoediciones a precio libre, así como por ejemplo, Sons of Proudhon junto a Ediciones Irrecuperables tenía una selección de libros sobre contrapsicología crítica. Por último resaltar la presencia de editoriales de Euskal Herria, que además, tenían bote anticarcelario de apoyo a presos y presas, así como camisetas en solidaridad con Altsasu. ZAP Ateneo desde Gasteiz, DDT Ediciones desde Bilbo y Subetz Banaketak desde Iruñea.

En general, las editoriales comentaron que las obras más vendidas o buscadas en este Encuentro fueron las relacionadas con feminismos, concretamente sobre prostitución, animalismo y ecologismo. Obras de movimientos sociales actuales, así como la temática antifascista. También una especial mención a libros de poesía y arte crítico, que son siempre bastante valorados para hacer una inmersión en la cultura crítica libertaria.

Además de las dos plantas completas donde podíamos encontrar a estas y más editoriales y distribuidoras, se habilitó un espacio de carteo a presos/as tanto del Estado español como de otros países del mundo. Podías tomar libremente una hoja, bolígrafo y sobre para dedicarle unas palabras a algún preso o presa, sabiendo que es fundamental que sientan apoyo desde fuera y desde cualquier parte. Tras anotar la dirección de los folios de direcciones de decenas de presos/as, se podían echar las cartas a un buzón del Encuentro, que posteriormente se encarga de enviar las cartas a sus destinatarios/as.

Espero que esta crónica ayude a repensar, potenciar y difundir el pensamiento libertario, y que futuras ediciones del Encuentro del Libro Anarquista conserven los aciertos y se trabaje arduamente sobre los fallos cometidos, pues de eso se trata el camino de los ideales libertarios. Hasta pronto, nos vemos en las calles.

El fascismo que viene no es ninguna broma

Los resultados de las elecciones de Andalucía la pasada noche no pueden pasar por alto para el movimiento libertario. Seamos realistas, aunque una parte considerable de quienes nos reconocemos en dicho espacio político no participemos de las elecciones estatales, autonómicas o municipales, no debemos dejar pasar la oportunidad de hacer análisis social de ello, pues gran parte del pueblo trabajador sí que participan de estos procesos y hay que sacar una lectura en clave libertaria. No pretendo en este texto repasar estadísticas y resultados cuantitativos, la intención es presentar una opinión y no una nota de prensa común y corriente, que para eso ya existen medios generalistas y alternativos que los han estudiado. Quien escribe este artículo cree que el autoritarismo de herencia fascista en el Estado español es tal, y en un periodo de exaltación en todas sus expresiones sociales y culturales, que plantearse combatirlo con institucionalismo es una auténtica quimera. De hecho, sin querer ser pretencioso, creo que ese halo romántico hacia el reformismo desde las instituciones es un camino que nos ha conducido a la deriva actual de auge del fascismo. La izquierda se convenció de que a la derecha se le frena votando, acudiendo a las urnas, y sin cuestionar personalmente los motivos de cada cual, todo análisis apunta a que solamente se puede frenar al fascismo con la acción común y organizada.

El régimen ha esperado pacientemente el desgaste de la izquierda reformista, que era evidente y cualquier politólogo podía pronosticar, para allanar el camino ahora a la extrema-derecha. Esa extrema-derecha institucional expresada de la misma manera pero con matices en partidos como PP, PSOE, Ciudadanos o VOX, ha encontrado a una clase trabajadora desorganizada, desmovilizada mayoritariamente y en parte seducida por esos discursos nacionalistas de reacción contra el feminismo de clase o el pueblo trabajador tanto nativo como extranjero. Porque eso es la extrema-derecha, reacción a la conciencia de clase, reacción a las resistencias de quienes sufren opresiones, reacción a quienes nos movilizamos.

¿Debemos dejarnos arrastrar por esas voces gurús que tratan de acusar a la izquierda de reactivar a la extrema-derecha? No, no, y en ningún caso no, al igual que sería una locura pensar que una mujer o un refugiado por su mera existencia son los que accionan el patriarcado o el racismo, y que por lo tanto tendrían alguna culpabilidad en su mera existencia. La izquierda libertaria no debemos tener complejo de existir, organizarnos, actuar y reproducirnos socialmente, de ese proceso nace nuestra razón de ser y de luchar. Existimos porque queremos dejar de ser oprimidas, nos erigimos en una categoría de clase o de género en negativo; es decir, queremos desaparecer porque eso significaría el fin de las explotaciones: no estamos orgullosas de ser pobres, acosadas, perseguidas en redadas policiales; tomamos conciencia porque queremos dejar de serlo. Y nuestra organización y potencial de actuación obliga al régimen, es decir, al capitalismo y al patriarcado a reaccionar; su represión es inherente a su supervivencia, si cuestionamos su sistema social estamos poniendo en peligro la existencia misma del capitalismo y por lo tanto su vida de dominación.

Las estadísticas indican que a mayor renta económica y un nivel de estudios superiores, mayor ha sido el porcentaje de voto a VOX. Esto rompe con algunos mitos que nos hacen un flaco favor a la izquierda. El objetivo de la extrema-derecha son las clases populares, y sin embargo, aunque puedan seducirnos aparentemente; el verdadero motor del fascismo siguen siendo empresarios y clases favorecidas. Otro cliché que rompemos es el de los estudios superiores; que no vienen sino a indicar que los estudios universitarios están tomados por los intreses del capitalismo. Poseer un nivel alto de estudios académicos no significa que tengamos una cultura que sirva a los intereses de la toma de conciencia desde un punto de vista de clase. La escuela, el instituto y la universidad son instituciones que se encargan, ya no de quebrar, sino de evitar que pueda arraigar en nosotros y nosotras la semilla del pensamiento crítico. Tenemos estudios superiores para formar parte de la maquinaria del capitalismo, en lugar de enseñarnos en el instituto, por ejemplo, derechos laborales y autodefendernos de la explotación, nos enseñan administración y finanzas.

A la extrema-derecha se le frena en la organización, la acción directa y el tejido de una red comunitaria con profundas raíces antifascistas. La lucha contra el autoritarismo de extrema-derecha no puede dejarnos espacio a la confusión, al titubeo, al temor a actuar contundentemente. Día tras día podemos presenciar decenas de escenarios de opresión y discriminación, combatirla con otras personas organizadamente es empoderarse contra el fascismo. Lejos deben quedar interpretaciones de que el antifascismo son cuatro grupos barriales formados por jóvenes en su mayoría. El antifascismo debe construirse en el aquí y ahora transversalmente, debe ser un motor de acción que impregne a toda la sociedad, y nuestras compañeras y compañeros de Catalunya debido a la experiencia directa que están padeciendo nos están dando una pista de cuál es el camino para mantener en pie contra el fascismo a toda una comunidad social.

El discurso de la extrema-derecha recuerda al pistolerismo patronal contra la organización del movimiento obrero, no solamente golpea materialmente, sino también en el imaginario social, dejándonos en una situación de noqueo activista. ¿Qué hacemos? ¿Nos exiliamos? ¿Cómo luchamos? Además, el estado de shock no es solamente a nivel local, sino global, pues día tras días vemos cómo avanza la extrema-derecha en todos los países europeos, pero también en América Latina, nuestro anhelador refugio frente al capitalismo triunfante. Si la extrema-derecha se organiza para pactar en las instituciones, nosotros y nosotras nos organizamos para combatir en las calles, que no se les ocurra robárnoslas, y tengamos claro que su objetivo es siempre debilitar a los movimientos populares. Esto quiere decir que no hay que tener complejo de presentar conflicto, de potenciarlo, no ceder ni un espacio al fascismo, desmontarles su discurso con nuestra acción directa; que se sientan arrinconados.

El fascismo que viene no es ninguna broma, es el mismo que enterró a nuestras abuelas y abuelos en cunetas, y que no nos permite que levantemos la cabeza ni para tomar visión del panorama. Es la extrema-derecha de siempre, la que nunca ha abandonado las instituciones, pero que ahora se presenta nuevamente orgullosa, victoriosa y sabedora de que va ganando la partida. Esta prórroga del régimen quedó atada y bien atada, tanto es así que nos dejaron creer que teníamos ciertas libertades ficticias, y ahora nos recuerdan que donde las dieron, las toman, y nos las pueden enajenar, porque no fueron conquistadas, sino tan solo donadas con un fin estratégico del capitalismo autoritario.

Debemos cerrar los puños y los dientes, fomentar la organización, la lucha y el apoyo mutuo obrero en cada espacio de nuestra vida cotidiana, en cada centro de trabajo, en cada barrio, en cada centro de estudios. Superemos los discursos del miedo, multiplicando las acciones contra el fascismo en Andalucía y en todas partes.

Foto: Viñeta de ’Paseo de los canadienses’ | Carlos Guijarro – Representa el episodio de la ‘Desbandá’, la huida de miles de personas del fascismo en Andalucía en 1937.

La Universidad Autónoma de Madrid se pregunta: ¿Monarquía? No, gracias…

Algo se está cocinando lentamente en el Estado español desde los barrios y universidades, huele  sutilmente a Borbones chamuscados; un movimiento popular sin precedentes está tomando forma y cuerpo para derrocar al principal pilar del régimen: la institución monárquica. Sin querer menospreciar al trabajo que históricamente se viene haciendo por mantener viva una crítica a la monarquía borbónica, y enraizada en la lucha antifascista y la memoria colectiva del movimiento obrero; la actual coyuntura tiene su punto de partida el 23 de junio de 2018. En los albores del verano tuvo lugar un referéndum por la plataforma ‘Vallekas Decide’, donde más de doscientos voluntarios sacaron treinta y tres urnas a las calles en un referéndum sobre la monarquía y el derecho a decidir.

Durante los dos últimos meses se ha estado gestando un referéndum sobre la monarquía en la Universidad Autónoma de Madrid a través de una asamblea abierta de estudiantes, es el primer centro universitario que lleva a cabo esta iniciativa, a la cual le seguirán otras veinticinco universidades de todo el Estado español durante el mes de diciembre. Aunque la atención mediática se la está llevando el movimiento estudiantil, este próximo domingo 2 de diciembre tendrá lugar una consulta popular sobre la monarquía en doce distritos de Madrid capital, siete municipios madrileños, y dos municipios más fuera del territorio: Miranda de Ebro (Burgos) y Talavera de la Reina (Toledo).

El éxito de participación el jueves 29 de noviembre en el referéndum en la UAM ha sido total, se contabilizaron 7.303 votos, de los cuales 6.111 votos fueron favorables de abolir la monarquía, y 6.038 votos a favor de la apertura de procesos constituyentes; 43 votos en blanco y 51 votos nulos. Fueron un total de ocho mesas con urnas, una por cada facultad, que estuvieron abiertas desde las 10 de la mañana hasta las 8 de la tarde ininterrumpidamente, además de dos urnas móviles en el campus de Cantoblanco. Debido a que el rectorado no facilitó un censo oficial, y cumpliendo la Ley de protección de datos, la comunidad universitaria ha votado bajo la honestidad propia de los movimientos populares y haciendo una marca simbólica en la mano para que no se pudiera votar más de dos veces. Muchas estudiantes opinaban que esto no suponía un problema porque no es un referéndum vinculante, pero que legítimamente estaban realizando un ejercicio de acción directa, toma de decisión y autonomía; es decir, un acto político con valor en sí mismo por ser un movimiento organizado desde la base. El 83% ha votado por la abolición de la monarquía, pero los datos no solamente se quedan en ese aporte cuantitativo absoluto, sino que además, comparando con las elecciones a rector del 2017, que acudieron a las urnas 3.727 personas en total, esta consulta ha doblado casi la participación de unos órganos oficiales. Además, si bien en la universidad hay en torno a 30 mil personas matriculadas, y se estima que a lo largo de un día normal son 15 mil las personas de la comunidad universitaria que acuden al campus, esto significa que la mitad de las personas que acudieron hoy a la Universidad Autónoma de Madrid han participado de la consulta.

El objetivo sin duda de dar protagonismo a un sentimiento cada vez más amplio, generalizado y profundo de rechazo a la monarquía, se ha conseguido con creces. El movimiento estudiantil por primera vez en mucho tiempo no se ha organizado tan solo contra algún elemento coyuntural como bien pudiera ser una ley educativa o una subida de tasas universitarias (realidades materiales que también afectan duramente al estudiantado), sino que ahora están actuando contra la espina dorsal del régimen, es decir, su monarquía y su Constitución de 1978, que en pocos días será su aniversario, y que más que nunca recuerda la herencia franquista. Este movimiento está acaparando la acción política en las universidades, en los barrios y quién sabe dónde más podrá extenderse próximamente. Se está construyendo una red amplia, sólida e imparable que está tomando un camino propio, y además, ligada a todas y cada una de las reinvidicaciones del pueblo trabajador, tanto laborales, como sociales, culturales…

Ya fuera por los pasillos de las facultades, en los trenes de la renfe o en los despachos de trabajo del personal docente y administrativo, hoy no se hablaba de otra cosa. Son bien curiosas algunas de las conversaciones o comentarios que podían escucharse, y que también dice mucho de nuestras resistencias políticas e inacción, los pedestales y dogmas que nos sostienen muchas veces, y la falta de análisis global sobre el potencial libertario que pueda tener un movimiento popular.

‘―Pues yo la verdad que como anarquista no quiero ninguna forma autoritaria de Estado, ni republicano,  ni monárquico.― Anda, claro, ni yo tampoco quiero cambiar uno por otro ni que los nuevos dirigentes digan representar a la clase obrera, pero el objetivo primero es echar abajo la monarquía.―’

‘―Yo la verdad que no participo porque detrás hay partidos políticos marxistas, y no me fío ni un pelo.― Ya, y qué importará dónde se posicionen quienes participen activamente en la iniciativa desde el comienzo, si esto es un movimiento que trasciende las siglas y las rencillas que poco preocupan a las trabajadoras en su día a día.―’

―Yo no creo que vaya a servir de nada votar o no votar, si total todo seguirá igual mañana mismo tras la consulta.― Bueno, no tendrá base legal de acuerdo a sus reglas de juego, pero es un acto político directo y legítimo, igual que pudiera serlo una manifestación por las calles, se trata de practicar un empoderamiento colectivo y la toma de decisiones en nuestra vida.―

A pesar del desinterés que podamos achacarle a los movimientos universitarios actualmente, y aunque en las facultades podamos comprobar que haya estudiantes que reproducen una ideología sumamente conservadora, más que antes cuando los hijos e hijas de la clase media llegaban rechazando esa ideología de comodidad de sus progenitores; hoy, la comunidad universitaria ha reclamado que pueden organizarse y que pueden marcar un camino con profundas raíces antimonárquicas. Si bien otras estudiantes de otras universidades de Madrid han acudido como voluntarias a echar una mano en el referéndum de la Autónoma, las próximas semanas ellos y ellas recibirán el apoyo de muchas para que este movimiento popular continue creciendo. No ha habido contratiempos en las urnas, tampoco percances reseñables, en general se ha desarrollado en un ambiente tranquilo y animado el referéndum; es la institución monárquica la que parece tener un tiempo marcado a contrarreloj, y muchas de nosotras no estamos dispuestas a perdérnoslo.

[Reseña cinematográfica] Carmen y Lola

Carmen y Lola es una película dramática española de 2018 dirigida por Arantxa Echevarría. Fue seleccionada para la pantalla en la Quincena de Realizadores del Festival de Cine de Cannes 2018. El Festival Cinespaña de Toulouse cerró la 23ª edición el 14 de octubre con la proyección de este filme. Además, la película consiguió la Violeta de Oro a la mejor película, logrando además otros dos galardones, el de Moreno Borja como mejor actor y el premio del público.

Sinopsis: Carmen es una adolescente gitana que vive en el extrarradio de Madrid. Como cualquier otra gitana, está destinada a vivir una vida que se repite generación tras generación: casarse y criar a tantos niños como sea posible. Pero un día conoce a Lola, una gitana poco común que sueña con ir a la universidad y dibuja graffitis de pájaros para evadirse de un futuro que parece que ya le está escrito. Carmen desarrolla rápidamente una gran complicidad con Lola, y ambas tratarán de llevar hacia delante su romance, a pesar de los inconvenientes y discriminaciones sociales a las que tienen que verse sometidas por su familia.

El primer largometraje de ficción realizado por esta directora no podría haber tenido un éxito mayor, aunque estando aún en cartelera este filme, aún debe cosechar muchos debates, críticas y seguramente galardones en festivales cinematográficos. Después de comenzar hace ocho años dirigiendo cortometrajes, Arantxa Echevarría ha reunido a un grupo de mujeres en torno a ella, desde la música a la fotografía, y por supuesto, actrices no profesionales que interpretan la narración de esta historia de manera sublime. Una película hecha con mimo cinematográfico, y rabia social para romper tabúes: son mujeres que se empoderan, son gitanas y son lesbianas; en definitiva conforman un sujeto profundamente político hecho a base de resistencias invisibles y cotidianas.

Lola encarna a una gitana madrileña que vive con su padre, su madre y su hermano pequeño en el barrio de la UVA de Hortaleza; una adolescente que imagina otras vidas posibles a la única que su condición de mujer la ofrece socialmente, una joven con vocación de profesora, que ansía poder ser lo que ella quiera, incluso ornitóloga si quisiera. Y es que Lola dibuja hermosos graffitis de pájaros en vuelo, una metáfora de que ella desearía ser ave para volar alto y escapar. Es una feminista sin carnet que acaba sentenciando de manera visceral: ‘Odio ser mujer’, ‘porque por ser mujer solo puedo tener hijos, tener marido, y tener casa para fregar’. ‘Y es que las gitanas, por no tener,no tenemos ni sueños’.

Carmen es también una joven gitana que vive en el barrio de Vallekas, ha dejado los estudios y está a punto de casarse con un gitano de Villaverde tras un acuerdo pactado entre las familias de ambos. Conocer a Lola en el mercado donde sus padres tienen un puesto le abre todo un abanico de nuevas formas de sentir, relacionarse y verse en el mundo. Apegada en un principio al rol que le otorga su cultura social, se abre en ella una brecha que decidirá agrandar hasta tirar el muro, gracias a la ayuda y acompañamiento de Lola, con quien descubrirá que verdaderamente no la sirve en absoluto asumir un futuro como peluquera y buena esposa, el cliché ‘es lo que hay, ya no la sirve ni lo quiere en su vida. Ambas se enamorarán, se apoyarán mutuamente, pero sobre todo descubrirán que la libertad en el contexto que viven solo podrá otorgársela la una a la otra si permanecen unidas.

La familia tradicional es su campo de batalla, deberán enfrentarse cada una con sus propias armas, que son comunes, y con sus experiencias como mujeres sometidas pero nunca derrotadas. La intimidad de ambas protagonistas es presentada en un montaje excepcional, que casi recuerda a una película documental. Los diálogos elaborados, las interpretaciones con verdadero alma, la fotografía costumbrista o los escenarios madrileños de extrarradio (Hortaleza, Suanzes, Vallekas, Moratalaz…) con solares polvorientos y pasos a nivel que atraviesan el ambiente suburbano, son elementos vivos en la película que no solamente construyen una narración verosímil, sino que lo hacen de manera bella y cuidada. La sensación tras aparecer los créditos en la pantalla es de haber visto un peliculón de cine social como hacía tiempo no se disfrutaba.

La perspectiva antropológica hacia la cultura gitana es sensible y consciente, refleja la vida en las asociaciones vecinales, en sus casas, en la iglesia evangélica… y las dinámicas internas en la comunidad y en los barrios. La crítica social se inserta perfectamente en la narración poética de una historia de ficción y conforman un todo indivisible. El filme no pretende recrearse en el morbo del cliché cultural gitano, tampoco en el de la violencia y agresión machista explícita, pero quedan muy bien retratadas en el desarrollo narrativo. Cuando una periferia urbana estrangulada y sin futuro, perpetúa sobre estas dos mujeres el arrastre de una tradición que las impide ser, la búsqueda de nuevas periferias como horizonte a conquistar se vuelve una necesidad vital.

Carmen y Lola forman el equipo perfecto para transmitir una tierna naturalidad, rebeldía y emocionarnos sin artificios cinematográficos rebuscados. Una película realizada desde el respeto al colectivo gitano, con gran sensibilidad cinematográfica y la clara intención de ser una fotografía social y cultural.

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