Paseando por Atenas (II)

Publico parte de la segunda entrega ahora por la actualidad de la manifestación que tuvo lugar hoy en Atenas. Publicaré el resto del texto cuando pueda.

Huelga general en Atenas

El miércoles me levanto algo tarde y agobiado porque pienso que llegaré con mucho retraso a la manifestación en el centro—que me pilla como a 25 minutos en transporte público. La convocatoria oficial es a las 11.00, pero mi compañera me tranquiliza explicándome que en Grecia nadie se toma las horas en serio. Y tiene razón, porque llegamos a las 12.30 y la gente sigue viniendo por todos lados. Así que unos minutos más tarde empieza la marcha hacia la plaza Syntagma. Me incorporo a la manifestación por la cola, donde uno de los sindicatos mayoritarios está dando un mitín político a un grupo reducido—no más de trescientas personas en una plaza enorme—de trabajadores cincuentones. Para el discurso utilizan altavoces colocados por todo el perímetro de la plaza—que es enorme, recuerdo. Es imposible ignorar las palabras del hombre que habla desde lo alto de una palestra porque los altavoces están a todo volumen. Pregunto al respecto y me dicen que esos altavoces están ahí todo el año porque la central del sindicato está allí mismo. Se lo tienen muy bien currado, la verdad.

Un poco más arriba se encuentra un grupo de estudiantes comunistas de AEK/ARAN—serán algo más de cincuenta. Nos detenemos aquí un tiempo porque mi compañera es íntima con varias personas del grupo, así que para matar el tiempo me pongo a preguntar a un par de estudiantes. Como pueden y con mucha voluntad, me explican en inglés de qué va ARAN [explicación] y qué esperan de la jornada de huelga. Uno de ellos me matiza que él últimamente se deja caer más por el anarcosindicato [nombre], y me ofrece ser mi «guía político» por Exarchia un día de estos, a lo que acepto con muy buen ánimo. Me comenta que me puede llevar por varias okupas y cafés donde podré conocer tanto comunistas como anarquistas dispuestos a hablar conmigo.

La marcha comienza y la gente se pone a gritar lemas y consignas. Me las tienen que traducir porque mi griego es muy básico. Son, sobre todo, cantos anticapitalistas y estudiantiles. Sugiero a mi compañera ir a buscar al bloque libertario y allí que vamos hacia la cabecera de la marcha. La marcha es multitudinaria, pero sinceramente me esperaba más gente—tal vez es la avenida por la que caminamos, que es enorme y no nos obliga a apretarnos. Tras pasar a un enorme grupo de profesores encontramos a les primeres anarquistas. Son un grupo reducido—¿cien? ¿ciento cincuenta?—pero van bien apiñados, con dos pancartas, banderas en palos gruesos de madera, y gritando cánticos casi todo el camino. En el grupo hay mucha gente joven pero también gente más mayor, y lo que me llama la atención es que la vestimenta de todes es muy distinta a la del grupo comunista. Sonará superficial, pero con echar un vistazo al modo de vestir de la gente de la manifestación se puede adivinar, con sorprendente facilidad, su ideología política.

Marchamos por [nombre] sin presencia policial, cosa que sorprende a todas las personas con las que hablo. Los comercios siguen abiertos y vendiendo café y bollos. Nadie los cierra. No hay piquetes. Incluso veo a algunes manifestantes entrar en algún establecimiento y comprar alguna bebida. Dos encapuchados escriben con spray negro frases anarquistas en los muros de los edificios. Y una vez que llegamos a Syntagma es cuando veo a la policía antidisturbios, de verde, con los escudos—muchos de ellos con marcas de pintura de otros enfrentamientos—y máscaras de gas. La presencia policial es brutal. Cuento al menos quince miniautobuses de la policía en un lateral del edificio del parlamento.

Me adelanto un poco a la cabecera para ver de cerca a los famosos antidisturbios. La verdad es que imponen porque van armados como en las películas americanas. Una docena de periodistas les sacan foto de cerca, y un hombre mayor con una bandera negra anima a un perro que sujeta entre los dientes una pancarta anticapitalista. El perro se pasea por el cordón policial moviendo el rabo y dando vueltas por todo el lugar. La gente le saca fotos; parece un espectáculo de feria. La situación general es muy pacífica y calmada, pero los cantos políticos están siempre presentes. Les últimes turistas se van marchando de la plaza y la marcha llega por fin a Syntagma. Una cosa que me sorprende es que el anarcosindicato [nombre] estaba ya allí. Son unas treinta personas, si es que llega a eso, y cuando la marcha principal empieza a llegar elles se marchan por una calle lateral. Pregunto pero nadie me sabe decir por qué se marchan—tal vez hayan decidido sumarse al otro bloque anarquista, quien sabe.

La marcha termina sin incidentes, pero según escribo esto me van informando que ha habido algunos disturbios entre «encapuchados» y «maderos.» De todo esto me quedo con un ambiente pacífico y lleno de motivos para protestar, pero sin impulso radical en absoluto. Algunos estudiantes me comentaban durante la marcha que el «momento» tuvo lugar cuando cerraron Villa Amalias. Entonces toda Atenas anarquista se echó a la calle con pasión revolucionaria. No fue el caso hoy.

La transición del Estado chino a la economía de mercado (II)

Anteriormente describí el proceso reformista llevado a cabo por el Estado chino, a continuación me ocupo de como recibió la población esas reformas y de como respondió el Estado a las protestas.

Respuesta popular a las reformas y represión

La transición china a la economía de mercado no estuvo exenta de conflictos, las reformas económicas de Deng Xiaoping obtuvieron un gran éxito respecto al crecimiento de la economía china y le proporcionó un hueco a China en el mercado internacional, pero todo ello fue a costa de un empobrecimiento de la clases populares y de una situación de precariedad y explotación laboral sin precedentes. Además de la elevada inflación que se provocó por el levantamiento del control de precios y de expansión demográfica de la población china que saturó el sistema de servicios sociales del Estado Chino, también jugaron su parte la corrupción de los burócratas del Partido Comunista y de los administradores de las empresas estatales al liberalizarse y las aspiraciones democráticas que tenía un sector de la población que veía como el modelo económico cambiaba pero se mantenía el control político del Partido Comunista.

Todo este clima provocó numerosas protestas, los manifestantes pedían democracia, pero la mayoría de ellos estaba en contra de las medidas liberales que se estaban implementando, los liberales conciben que el liberalismo económico va acompañado de democracia, pero tanto en China como en Chile fue justamente al revés, estuvo acompañado de autoritarismo y represión.

Deng Xiaoping sabía que se iban a producir protestas y en 1983, al mismo tiempo que abrió las puertas a los inversores y redujo las prestaciones sociales y laborales, creó un nuevo cuerpo antidisturbios.[1]

Las protestas se fueron radicalizando progresivamente y alcanzaron su máximo exponente con las manifestaciones de estudiantes en la Plaza de Tiananmen de 1989, estas protestas fueron descritas por los medios de comunicación occidentales como un enfrentamiento entre estudiantes liberales con simpatías por el sistema democrático occidental y los defensores del Estado comunista autoritario, sin embargo análisis exhaustivos como el de Wang Hui[2] revelan que los manifestantes procedían de ámbitos muy diversos y que no todos eran estudiantes de la élite universitaria, había obreros industriales, campesinos, pequeños empresarios y trabajadores del sector de servicios y comercial, según él lo que provocó las protestas fue el descontento popular con las reformas de Deng Xiaoping y que la petición de libertades democráticas que hacían los manifestantes estaba estrechamente unida a la discrepancia en el ámbito económico, lo que impulsaba las aspiraciones democráticas era que el régimen autoritario estuviera imponiendo las reformas sin ningún consentimiento popular.

Estas circunstancias pusieron al Partido Comunista en una encrucijada, la alternativa no era entre comunismo o democracia, sino entre ceder a las presiones populares o seguir adelante con el proceso reformista y emplear la represión contra el descontento popular. Algunos miembros del Partido estaban dispuestos a ceder a la presiones y a intentar compatibilizar la democracia con las reformas, pero se impuso la línea de Deng que optaba por la represión. El 20 de Mayo de 1989 se estableció la Ley Marcial, el 3 de junio los tanques avanzaron contra las concentraciones y el ejército abrió fuego contra los manifestantes, entraron en la Plaza de Tiananmen desmantelando las barricadas y detuvieron a los principales organizadores de las protestas, la cifra de muertos se estima entre 2000 y 7000, y la de heridos hasta en 30000. Después se llevó a cabo una represión sistemática contra todos los críticos y opositores al régimen, 40000 personas fueron arrestadas, la mayor parte de ellas ejecutadas dias mas tarde, el gobierno centró su represión mas dura contra los obreros industriales y los que estaban intentado construir un sindicato, los medios de comunicación occidentales trataron la noticia como un nuevo ejemplo del totalitarismo comunista, llegando incluso a afirmar que iba dirigida a frenar las reformas económicas, cuando en realidad estaba destinada a asegurar el proyecto liberalizador. Mas tarde el mismo Deng reconoció que la actuación del ejército en Tiananmen no era para proteger al socialismo, sino a las reformas económicas y declaró que continuaría adelante con ellas.[3]

De la misma forma que el terror de Pinochet había dejado el camino despejado a las reformas económicas neoliberales, la masacre de Tiananmen allanó el camino a los reformistas chinos que pudieron llevar a cabo su proyecto sin que hubiera peligro alguno de rebelión, las medidas mas dolorosas que Deng había suspendido tras los sucesos de Tiananmen volvieron a ser reimplantadas tres meses mas tarde, entre ellas la desregularización de los precios aconsejada por Friedman que provocó la elevada inflación. Las reformas que no se pudieron llevar a cabo antes de 1989 se implementaron sin resistencia alguna tras el terror desatado por el gobierno chino.

Con el establecimiento de las ZEE China se convirtió en un taller industrial caracterizado por la mano de obra barata y las escasas condiciones laborales, que fue lo que atrajo a los inversores extranjeros que buscaba el gobierno.

Conclusión

La experiencia de China es una muestra mas del fracaso del fracaso del modelo marxista-leninista de transición hacia el comunismo por medio de un Estado monopolista que organice la sociedad, esa estructura genera una burocracia que se separa de la clase obrera y adquiere intereses propios, mantener el poder y los privilegios que les genera su posición, con tal de mantenerlo se llega hasta el extremo de abandonar las aspiraciones revolucionarias iniciales.
En el caso de China los burócratas que tenían el control de las empresas estatales vieron que si se apuntaban a la ola liberalizadora podrían mantener su poder y además adquirir los mejores activos del Estado, para tal fin no dudaron en empobrecer a su pueblo y a condenarlo a unas condiciones extremas de explotación y precariedad.

La represión de las protestas puso de manifiesto el parecido entre las tácticas del comunismo autoritario, la del neoliberalismo y la del autoritarismo militarista latinoamericano. Todos ellos coinciden en su voluntad común de hacer desaparecer toda resistencia para llevar a cabo su programa político y económico.

[1] “La Policía Armada Popular, formado por 400000 agentes con la misión de reprimir todo indicio de delito económico (huelgas y manifestaciones), este cuerpo obtuvo financiación estadounidense.” Naomi Kein, La Doctrina del Shock

[2] Wang Hui fue uno de los intelectuales chinos que organizaron las protestas de 1989

[3] “No nos hemos equivocado, no hay ningún error en los cuatro principios de la reforma económica, si algún problema existe al respecto es que aún no se han implementado de forma exhaustiva” Deng Xiaoping

Bibliografía

– Deng Xiaoping, We can develop a market economy under socialism (1978)

– Naomi Klein, La Doctrina del Shock (2010)

– Francis Fukuyama, El Fin de la Historia (1992)

– Ana Salvador, El proceso de apertura de la economía china a la inversión extranjera (2010)

– Wang Hui, El Nuevo Orden de China

Paseando por Atenas (I)

Con este artículo abro una serie de escritos que intentaré mantener a lo largo de esta semana dado que me encuentro de visita en Atenas (y sería una pena no aprovechar esta oportunidad). Estos artículos tendrán un carácter más informal, y pretenden ser tanto un «pasatiempo» para la persona que lee como un testimonio de las sensaciones que un anarquista de la Península Ibérica experimenta en una ciudad tan marcada por el movimiento libertario. Los enmarco en la categoría de «sociología» por su contenido descriptivo. Espero que disfrutéis.

El Jardín Nacional y Plaka

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Ríos de tinta se han escrito sobre la decadente situación socioeconómica en Grecia: que si la crisis, que si disturbios, que si ataques racistas, que si esto o que si lo otro. Tanta información «apocalíptica» nos inoculan mediante los medios de comunicación que uno llega al aeropuerto con el miedo casi metido en el cuerpo; esperando encontrar una situación de guerra o algo parecido. Pero la primera impresión no es para nada apocalíptica: el aeropuerto, nuevo y construido por una empresa alemana al estilo alemán, rezuma una sensación de esplendor y abundancia que, en poco tiempo, queda desmontada por el gran número de personas pidiendo en las calles de Atenas.

Camino desde el norte hacia un parque llamado el «Jardín Nacional» que está pegando con la famosa plaza de Syntagma, donde se encuentra el Parlamento griego. El parque se asemeja al Retiro de Madrid, con sus caminos de tierra entre árboles y pequeños estanques habitados por carpas y tortugas. Les turistas caminan arriba y abajo sacando fotos, un grupo de chavales albanos «juegan» una guerra de naranjas—que por cierto, no son naranjas sino naranjas amargas, que al parecer no es lo mismo—, varios jardineros se ocupan de los olivos… Y entre todo esto que tiene una pinta idílica—de no ser por los chavales lanzando duras naranjas a diestro y siniestro—los sintecho durmiendo en bancos, pidiendo dinero, hurgando en la basura… Y la policía, omnipresente en todo el centro de la ciudad, como si éste fuera una enorme comisaria.

Ya desde mi paseo por Vasileos, una gran vía llena de edificios institucionales, me sorprendo por la presencia policial. Hay de todo: policías urbanos con uniforme azul y sombrerete blanco, policías antidisturbios—los famosos de las fotos con escudo y uniforme verde—, y policías de algún departamento especial pues llevan un modernísimo uniforme azul lleno de bolsillos y muy apretado, como en esas películas de Hollywood sobre antiterrorismo. Lo más impactante es que estos últimos están ahí tan panchos con las metralletas entre las manos, como si nada, fardando de chulería y armamento, listos para «entrar en acción.»

Volviendo al parque, tras un rato paseando y disfrutando del sol—que va y viene entre nubes—, encaro Zappio y de allí al templo de Zeus Olímpico, que queda a unos cuantos pasos de distancia. En estos doscientos o trescientos metros me vuelvo a encontrar, como no, más sintecho y más antidisturbios. Del templo no contaré nada porque para eso cualquiera puede ir a Wikipedia y leer la historia y ver las fotos, solamente diré que la entrada de 12 euros es una barbaridad para lo que ves—menos mal que les universitaries entramos gratis.

Una vez tengo finiquitado el templo, mi compañera que hace de guía por su ciudad natal sugiere ir hacia la Acrópolis, pero en vez de subir todo el camino hacia la colina me dirige hacia un barrio chiquitito, de clase alta, donde las tiendas para turistas se apiñan como las palomas en los parques. El barrio se llama Plaka, y he de decir que tiene un encanto sobrecogedor: calles pequeñas, estrechas, como las que puedes encontrar en el Madrid céntrico. Me sorprendo ante el gran número de iglesias que me voy encontrando por el camino, una tras de otra. En Plaka la realidad social de Atenas me vuelve a golpear: en una pequeña plaza, a la sombra de una iglesia rodeada por naranjos (amargos), un sintecho se tambalea calle arriba con una gran bolsa de arpillera al hombro. Los zapatos comidos por el tiempo. Lleva barba densa y nada aseada. Ropa sucia y mirada perdida. Y mientras camina como puede, todo a su alrededor parece indicar que esta sociedad no le recibe con buenos ojos. Gente «de bien» con abrigos caros, gafas de marca, y mujeres con taconazos. Cafeterías de lujo y tiendas de cerámica de alto standing. En un momento dado, un grupo de adolescentes con uniforme escolar pasa por su lado riendo y bromeando entre ellos. Hablan en inglés, y mi compañera me explica que son del colegio internacional, un carísimo colegio privado para la élite social extranjera que vive en Atenas.

Syntagma y Exarchia

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Mientras camino mi compañera me va explicando un poco la «historia social» de la ciudad: que si aquí una vez los maderos hicieron esto, que si otra vez una manifestación arrasó con esta otra calle, que si allá les anarquistas una vez… Las pegatinas y los graffitis políticos van creciendo en número según te acercas a Syntagma, donde, como todo el mundo sabe, se encuentra el Parlamento fuertemente custodiado por la policía. La plaza se impone en mi memoria, la misma plaza que tantas veces hemos visto en las noticias. Una sensación recorre mi cuerpo cuando camino por el centro, es como revivir un recuerdo de una forma distinta, pues la plaza es completamente reconocible pero la gente no: hombres de negocio, turistas, mujeres «pijas» con bolsas de GAP u otras marcas caras, etcétera. Me acerco al punto donde hemos visto mil y una veces al madero arder por las llamas de un cóctel molotov, y parado allí mismo contemplo el Parlamento. Os sonará muy sentimental, pero algo se movió en mi interior.

Desde la plaza puedes subir las escaleras que encaran al Parlamento y darte la vuelta para observar Syntagma en su totalidad. Un enorme hotel en un costado, edificios comerciales al otro, los autobuses y los taxis… Y los perros, los famosos perros de Atenas que están por todo el centro de la ciudad. Pasean a sus anchas como si la ciudad fuera suya: se tumban a la sombra a dormir tan cómodamente, se acercan a les artistas callejeros y se quedan allí a ver a la gente pasar, incluso los ves cruzando los pasos de cebra como una persona más, se quedan en la acera, esperan a que los coches paren, y los perros cruzan como si tal. Me quedo unos minutos más frente al edificio del Parlamento, sintiendo la historia del movimiento anarquista en mis propias carnes. ¿Cuántas veces habré visto esta calle en los vídeos sobre los disturbios atenienses? Y ahora estoy yo allí de pie mientras mi compañera, también anarquista, me explica diferentes historias del bloque anarquista en las manifestaciones en Syntagma.

Más tarde, siguiendo a unos canes, soy conducido a Exarchia, que queda muy cerca del Parlamento. Exarchia es un barrio donde uno se quedaría a vivir sin pensarlo dos veces. De calles estrechas y caóticas, todas las paredes están cubiertas con murales políticos y consignas anti-Estado. En cierto sentido se parece al barrio madrileño de Lavapiés, pero Exarchia tiene sin duda mucho más contenido político visible. Les anarquistas okupan un parque en la plaza de Exarchia donde han colocado un par de pancartas libertarias. Las cafeterías están llenas de estudiantes y jóvenes que se toman un café tras las clases. Todo el barrio parece una okupa libertaria. No exagero cuando digo que todas las paredes están cubiertas con eslóganes políticos y graffitis muy artísticos. Pero lo que más me impresiona es la callejuela donde el joven Alexis fue asesinado por los matones del Estado en 2008. Allí una gran placa con su fotografía y un montón de rosas rojas le recuerdan.

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Me tiro un buen rato paseando arriba y abajo, pidiendo a mi compañera que me traduzca este graffiti o ese otro cartel propagandístico. Y por el camino más indigentes, personas con problemas de droga, y mujeres con niños pidiendo en las esquinas—si bien es cierto que éstas últimas se encuentran sobre todo en los límites de Exarchia, donde se encuentra una de las principales vías comerciales, una de esas con tiendas caras. Mi compañera me cuenta que la policía empezó hace tiempo a mover a les drogodependientes a los barrios más contestatarios para que la presencia policial estuviera más justificada. Además, de paso crean uno que otro problema a les jóvenes libertaries del barrio, sobre todo a las mujeres, quienes a veces tienen problemas al pasear solas por el barrio de la facultad de Derecho y Políticas.

Termino mi visita en una de las cafeterías favoritas de mi compañera, que al parecer se las conoce todas. Es un local anarquista donde se suelen juntar los grupos más radicales antes y tras los disturbios. Tomando un «frapé»—que es un gran vaso de café instantáneo, con azúcar y hielo, agitado para crear una densar espuma, algo muy «de moda» entre les jóvenes parece ser—me doy cuenta de algo: en menos de cuatro horas uno se da cuenta de los problemas que respira el país. El gran número de indigentes y gente pidiendo, vendiendo, o trapicheando en la calle es alarmante. Pero igualmente preocupante es la presencia de los maderos, quienes se pasean por las calles con las metralletas entre las manos como si fuera una película americana.

Mañana me espera un gran día: Acrópolis y más Exarchia. Si todo va bien llegaré a tiempo a una reunión en una okupa libertaria a la cual he sido invitado. Digo si todo va bien porque el tráfico estará insoportable dado que viene Hollande de visita a Atenas…

PD: la crisis se ve bien en las calles céntricas de la ciudad, pero luego a la noche, un lunes, los bares estaban a rebosar de clientes jóvenes. Y no exagero si digo que no he visto tanta gente bebiendo en una misma noche, ni en Madrid un viernes tras exámenes. ¡Ah! En Atenas dejan fumar dentro de los locales, aunque no estoy muy seguro de hasta qué punto esto está amparado por la legalidad vigente. Que le den a la legalidad, estamos en Atenas.

Nota: dado que no soy muy aficionado a la fotografía, ninguna de las fotos es mía.

Introducción a las teorías políticas: anarcosindicalismo

(N del T: El sitio web libertario de habla inglesa Libcom.org publicó, entre 2006 y 2009, un conjunto de cinco textos introductorios a distintas teorías político-sociales pertenecientes a la esfera del socialismo libertario: comunismo anarquista, anarcosindicalismo, comunismo de consejos, situacionismo y sindicalismo. Iré publicando, empezando por el primero, la traducción al castellano de cada uno de estos textos, de valor introductorio y formativo.)

El anarcosindicalismo es una de las mayores formas del anarquismo social. La idea detrás del anarcosindicalismo es combinar los métodos económicos del sindicalismo con las políticas revolucionarias del anarquismo. Esto lleva a los anarcosindicalismos a involucrarse desde en pequeños grupos de propaganda hasta en sindicatos revolucionarios masivos, siempre organizados de acuerdo a los principios anarquistas, en unas bases descentralizadas y federadas.

El anarcosindicalismo se desarrolló a partir del sindicalismo revolucionario, sin embargo, mientras que los sindicalistas revolucionarios rechazaron cualquier política en el sindicato (en la Carta de Amiens de 1906), los anarcosindicalistas insistieron en que toda organización de trabajadores debe poseer políticas explícitamente revolucionarias para no caer con el tiempo en el reformismo y la colaboración con la clase dirigente. Tras el apoyo de la central sindicalista revolucionaria CGT a la Primera Guerra Mundial, contra el principio anarquista de solidaridad proletaria internacional, la CNT española votó en 1924 adoptar el comunismo libertario (anarquismo) como meta explícita.

Mientras los anarcosindicalistas abogaban por tácticas similares a las de los sindicalistas, sus políticas revolucionarias no buscaban reclutar a todos los trabajadores en «Un Gran Sindicato». En lugar de ello, intentaban organizar a los obreros no-anarcosindicalistas abogando por asambleas masivas, comités de fábrica y consejos obreros que unieran a todos los trabajadores. En sus comentarios sobre la Revolución Rusa, el anarcosindicalista ruso GP maximov escribió que:

Es una característica notable de la revolución que a pesar de la más bien pequeña influencia de los anarquistas en las masas antes de su estallido, estas siguieron desde su origen el curso anarquista de la completa descentralización; el cuerpo revolucionario inmediatamente fue empujado por el curso de una revolución que era anarconsindicalista en su carácter esencial. Estos eran del tipo que se prestan como instrumentos adecuados para la rápida realización del ideal anarquista – Sóviets, comités fabriles, comités campesinos y comités vecinales, etc.

En su fundación en 1922, la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT) se comprometió al «establecimiento de comunidades económicas y organos administrativos dirigidos por los trabajadores en el campo y las fábricas, formando un sistema de consejos libres sin subordinación a ninguna autoridad o partido político, sin excepción.» En tiempos más recientes, a final de los 80 se vió a la CNT organizar asambleas masivas en el lugar de trabajo y en la comidad durante las luchas del astillero de Puerto Real.

Otro importante elemento del anarcosindicalismo es que no limita su actividad al lugar de trabajo, siguiendo tácticas como la huelga de alquileres y la organización de los desempleados como medios de promover las demandas de la clase trabajadora fuera del lugar de trabajo, junto con la más típicamente sindicalista acción directa de huelgas, ocupaciones y sabotaje por los trabajadores en el lugar de producción.

El objetivo del sindicato anarcosindicalista no solo ganar mejores condiciones. También debe servir como la «escuela elemental del socialismo» (Rudolf Rocker, Anarquismo y Anarcosindicalismo). En este sentido, los sindicatos anarcosindicalistas tienen por objetivo «crear un nuevo mundo sobre la cáscara del viejo» y toman muy en serio la observación de Bakunin de que las organizaciones obreras debían crear «no solo ideas sino también hechos para el futuro» en el periodo pre-revolucionario. la organización del sindicato debe preparar a los obreros para la democracia directa, la autogestión y la ayuda mutua necesarias si la sociedad futura se alcanza.

Los anarcosindicalistas, como todos los comunistas libertarios, «están convencidos de que un orden económico socialista no puede ser creado por decreetos y estatutos de un gobierno, sino solo por… la asunción de la gestión de todas las plantas por los propios productores» (Rocker, ibid.). Los partidos políticos no son solo innecesarios para el cambio social, sino que elr ealidadlo detienen. Estos partidos (incluso los que declaran representar a los trabajadores) sofocan la actividad de la propia clase obrera tratando de negociar con el gobierno o de liderar a la clase obrera hacia la victoria.

Los anarcosndicalistas consideran que los trabajadores deben tomar la acción directa para conseguir mejores condiciones en el trabajo y ganar demandas políticas y sociales (aunque siempre con la revolución y el control obrero como objetivo final). Un ejemplo de esto sería la CNT española (Confederación Nacional del Trabajo) en huelga por la liberación de los presos políticos a comienzos del siglo XX, y los obreros británicos de la construcción haciendo lo mismo en los 70. Otras huelgas políticas recientes incluyen las huelgas contra la Segunda Guerra de Iraq en Italia, España y Alemania.

Entre 1905 y 1939, el anarcosindicalismo se ganó una posición muy destacada en los movimientos obreros de Francia, Italia y España (la CNT jugó el papel dirigente en la Revolución y Guerra Civil Española de 1936-39) así como en Latinoamérica donde el anarquismo fue la fuerza predominante en el movimiento obrero en algunos países (como Argentina, Brasil y, en cierta medida, Perú). Hoy, a pesar de no ser una fuerza tan poderosa como fue una vez, sigue jugando un rol significante en las luchas obreras en algunas zonas de Europa Occidental.

Autoliberación integral y apoyo mutuo: la crisis de la teoría neodarwinista (I)

Autoliberación integral y apoyo mutuo

Por @de_humanizer (Tuiter)

Piotr Kropotkin durante su exilio en Inglaterra escribió una de sus obras mas conocidas “El apoyo mutuo: un factor en la evolución” como respuesta a la obra de Thomas Huxley enmarcada dentro del darwinismo social, cuyos rasgos principales son la supuesta competencia descarnada entre las especies y la superioridad de grupos humanos sobre otros. Frente a estos postulados Kropotkin propuso una interpretación diferente de la obra de Darwin en que en términos generales dice que si bien existiría la competencia habría otro factor mucho más relevante que sería el apoyo mutuo según el cual las especies tendrían más posibilidad de sobrevivir mediante la cooperación.

Para fundamentar sus observaciones realizo varios viajes en los que recopilo diversos ejemplos de esta situación tanto en grupos humanos como en otras especies. Desde su publicación integra en 1902 la biología contemporánea le daría la razón a Kropotkin en una forma mucho más radical de lo que el mismo pudo haber imaginado.

Esta serie de textos tiene por objetivo presentar cómo la ciencia nos muestra evidencia clara de la tendencia como especie a estructurar sociedad cooperativa y horizontal; tendencia que es necesaria cultivar por diversos medios desde la autogestión a la pedagogía libertaria y el apoyo mutuo, con el fin de crear una cultura propia antagónica al sistema de dominación jerarquizado basado en la competencia brutal y la apropiación de bienes comunes que nos permita disolver las bases materiales y culturales de esta sociedad.

Crisis de la teoría sintética (neodarwinista)

«La vida es una unión simbiótica y cooperativa que permite triunfar a los que se asocian.” Lynn Margulis.

«El darwinismo es el apéndice científico de la teoría del libre mercado de Adam Smith» Máximo Sandin.

“Hitler copió párrafos enteros de Darwin en su libro Mein Kampf” Máximo Sandin.

Es importante conocer el contexto histórico en que se da la teoría de Darwin, el biólogo Máximo Sandin señala que surge como una metáfora del “espíritu” victoriano en una época de gran pobreza y desigualdad social, consecuencia de la revolución industrial y de la expansión colonialista de Inglaterra, siendo una extensión de las doctrinas de Malthus y su “lucha por la vida” y de Spencer con su idea “de la supervivencia del más apto”. La historia oficial señala que estas doctrinas sociales “horrorizaban” al buen Darwin, lo que no es cierto en su libro el “origen de las especies” presenta la conclusión que con el tiempo las razas “civilizadas” exterminarían a todas las razas salvajes del mundo o afirmaciones como que el negro estaría entre el hombre y el gorila o que la mujer está en un estado evolutivo inferior al hombre y la afirmación, tal vez mas humanitaria de Darwin, sobre que a los trabajadores y los pobres para controlar sus disposiciones malévolas o se les ejecuta o se les mete a la cárcel por mucho tiempo, por lo que en realidad hay plena afinidad entre Darwin, Spencer y Malthus, al punto en que se puede afirmar que el darwinismo constituye una justificación ideológica de  las teorías económicas capitalistas basadas en la competencia y la explotación.

Este contenido explica el agrado con que se recibieron las teorías de Darwin para las clases económicas dominantes de la época victoriana, que encontraban un argumento “científico” que respaldara sus convicciones de ser la cúspide de la evolución.

Uno de los cuestionamientos mas sólidos a la teoría neodarwinista lo realizo la bióloga Lynn Margulis, quien demostró que las células de organismos pluricelulares (plantas, animales, nosotros) son formadas por adhesión sucesiva de bacterias, es decir, mientras que para los neodarwinistas la evolución era una selección del más apto según las mutaciones que había sufrido, la realidad demuestra que en vez de mutaciones la evolución se produce por la absorción de genomas enteros o incluso organismos enteros en lo que denominó simbiogénesis.

Los organismos evolucionan desde sus niveles más básicos cooperando unos con otros ya que estas bacterias asimilan a otras pero no las digieren, nuestro propio cuerpo está lleno de bacterias que si no estuvieran presentes no podríamos sobrevivir, además de tener virus endógenos en la misma central de energía de nuestras células la mitocondria, por lo que los organismos vivos complejos no seriamos más que la propiedad emergente de un agregado de bacterias y virus interactuando en forma mutuamente interdependiente y así hasta niveles más complejos de relaciones mutualistas, simbióticas y altruistas entre especies animales y vegetales.

Esto llevo a Margulis a la conclusión de que toda la vida es un fenómeno interdependiente y cooperativo, apoyando la idea de que la tierra completa es un sistema vivo y autoregulado que genera sus propias condiciones necesarias para albergar vida, para lo cual nos relata que hace millones de años, al aparecer las cianobacterias, produjeron las cantidades de oxígeno necesarias para que aparecieran las bacterias fundamentales para el desarrollo de la vida yque  hoy nos permiten sobrevivir a nosotros.

De acuerdo a la teoría neodarwinista, la evolución se produciría por cambios graduales mediante mutaciones en que actuaría la selección natural; sin embargo, como señala el biólogo Máximo Sandin, deberían existir en el registro fósil muchos especímenes intermedios de mutaciones fallidas: lo cual no existe. En cambio este registro pone de manifiesto la súbita aparición de una gran cantidad de especies frente a cada extinción masiva de especies que ha sucedido en el planeta, por lo que Sandin teoriza que la capacidad de los virus de insertarse en los genomas de otros seres vivos podría ser el mecanismo con que se produce la adquisición de secuencias complejas de genes que estarían listas para responder a cualquier cambio ambiental extremo, permitiendo además un cambio en varios individuos de una especie a la vez para que haya interfecundidad; problema que omite la teoría neodarwinista pues no explica claramente cómo este solitario ser “más apto” se reproduciría.

En síntesis: el nuevo modelo evolutivo propuesto indicaría que la evolución de la vida sería la integración de sistemas complejos que se autoorganizan en sistemas de nivel mayor nivel, lo que nos da como resultado una visión completa de un ecosistema complejo y dinámico en constante interrelación interdependiente y cooperativa en que las especies, más que competir unas con otras, co-evolucionan juntas.

Lo que pretendí en los párrafos anteriores es una breve síntesis  de las evidencias científicas y la crítica ética que se puede realizar en forma aplastante al neodarwinismo que, como se puede ver, no pasa de ser una justificación del status quo de la sociedad capitalista y sus valores, carente de cualquier respaldo científico y de cualquier deseabilidad ética. Afirmar que el ser humano es un ser competitivo y egoísta por verlo interactuar dentro del sistema capitalista equivale a la falacia de Darwin, quien argumentó sus teorías sobre la observación de animales domésticos extraídos de su contexto natural donde el ganadero “selecciona” ejemplares atípicos (por ejemplo monstruosamente grandes) según sus propios fines.

El biólogo Richard Dawkins, ha argumentado la existencia de genes egoístas, lo que resulta otra falacia ya que un gen es sólo una molécula inerte que únicamente cobra sentido en relación con otros formando una estructura más compleja, lo cual nos muestra el condicionamiento ideológico en que se encuentra la ciencia y porque es necesario recuperarla como un terreno de lucha más que comience a respaldar que una sociedad horizontal y cooperativa no es un sueño utópico, sino una tendencia completa presente en todo el ecosistema planetario, lo que implica, entonces, desentrañar qué es lo que sucede en el caso de los seres humanos, que parecen estructurar sistemas sociales que contradicen su propia tendencia evolutiva. Es por eso que analizaremos en una siguiente entrada la empatía, una capacidad presente en humanos, delfines y primates, intentando establecer un fundamento neurobiológico a la idea de apoyo mutuo de Kropotkin y a la estructuración de un sistema social solidario como única posibilidad evolutiva para el ser humano.

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Lynn Margulis breve resumen de sus ideas http://rebelion.org/docs/139967.pdf

Máximo Sandin: sobre una redundancia: El darwinismo social http://www.somosbacteriasyvirus.com/darwinismosocial.pdf  

La transición del Estado chino a la economía de mercado (I)

Durante los últimos años de Mao se inició una pugna por el control del Partido Comunista, el sector conservador estaba caracterizado por “La Banda de los cuatro” que abogaban por el mantenimiento y la profundización del régimen maoísta, en la facción opuesta destacaban Deng Xiaoping y Zhou Enlai que abogaban por una modernización basada en el desarrollo económico.

Tras la muerte de Mao, la facción reformista tomó el control del Estado chino, en 1978 se puso en marcha una nueva política económica, Deng Xiaoping estaba interesado en en convertir la economía del pais hacia un sistema de libre mercado, mantuvo contacto con Milton Friedman que le aconsejaba imitar el modelo de Hong Kong que estaba caracterizado por los bajos impuestos, la mínima intervención estatal y el libre comercio, también ejerció influencia la administración de James Carter (Presidente de los EEUU) con la que Deng mantuvo buenas relaciones.

La definición de libertad de Milton Friedman[1] se adaptaba al proyecto chino, la intención del Partido Comunista era liberalizar la economía sin perder el control político para garantizar que el Estado fuera desmantelado beneficiando a los burócratas que adquirirían los activos mas rentables, la idea de la “transición” era que los mismos que controlaban el Estado socialista lo siguieran controlando en el capitalista.

El proceso reformista (Gaige Kaifeng)

El proyecto estuvo caracterizado por el pragmatismo, mantuvo un discurso socialista buscando la compatibilidad con el marxismo-leninismo para conferirle legitimidad, según el Partido Comunista la situación de China requería una etapa de capitalismo plenamente desarrollado para asegurar la construcción del socialismo bajo unas bases fuertes basadas en la fuerza productiva. Deng declaró que el socialismo no consiste en compartir la pobreza y que al igual que en el capitalismo hay planificación estatal, en el socialismo puede haber mercado[2]. El cambio no fue sencillo ya que era necesario terminar con el monopolio estatal y establecer líneas divisorias entre el Estado, el Partido y el Mercado.

La reforma de la política económica siguió dos objetivos principales, interno y externo. El primero consistió en una descentralización económica mediante la introducción de importantes cambios económicos e institucionales, el segundo tuvo dos aspectos principales, dirigir la producción a la exportación hacia el mercado internacional y abrir mercados a capitales extranjeros, la estrategia consistía en aprovechar la enorme fuerza de trabajo del pueblo chino para atraer a inversores extranjeros que implementaría métodos modernos de producción y gestión.

En 1978 Deng Xiaoping anunció las “cuatro modernizaciones” que consistían en un conjunto de medidas liberalizadoras en la agricultura, la industria, el ejército y la innovación. Se empezó por lo mas sencillo, la reforma agraria suprimió las colectividades y la comunas, se permitió la explotación individual y familiar, pero la titularidad la mantuvo el Estado que actuaba en el papel de arrendatario, los campesinos vendían una parte de la cosecha al Estado a precios reducidos y resto podían venderla en el mercado según la ley de oferta y demanda. Esta medida provocó que los campesinos se convirtieran en empresarios, pero solo una parte de ellos, los menos afortunados tuvieron que emigrar a buscar trabajo en el sector industrial.

A mitad de los ochenta comenzó la reforma industrial, hasta entonces el sector estaba formado por empresas estatales que seguían los planes de la planificación central, los beneficios iban dirigidos al Estado. El proceso se dirigió a varios objetivos, reducir la intervención del Estado, otorgar autonomía a las empresas e introducir los mecanismos de regulación de mercados. Se llevaron a cabo privatizaciones, se crearon los Municipios y Ciudades Empresariales que eran de propiedad de gobiernos locales pero funcionaban como empresas privadas y se aplicó a las empresas estatales un modelo parecido al agrícola dirigido a aumentar la responsabilidad de los administradores, en 1987 se implementó el sistema de responsabilidad por contratos que permitía a los administradores disponer de los beneficios para asignarlos a lo que consideraran oportuno. La siguiente medida fue el establecimiento de un sistema de precios duales y la adaptación a la ley de la oferta y la demanda, esto provocó una gran corrupción y mas adelante se volvió al sistema anterior de precios fijados por la administración pero con una subida considerable.

Para llevar a cabo este proceso, China abandonó la tradicional autarquía basada en el sector agrario y comenzó la apertura exterior en el sector comercial y financiero con la llamada “política de puertas abiertas” que buscaba principalmente atraer inversores extranjeros que modernizaran la infraestructura industrial y fomentar las exportaciones de productos manufacturados para obtener la entrada de divisas extranjeras para sufragar los costes de las importaciones y financiar la deuda externa. En 1980 se crearon las llamadas Zonas Económicas Especiales (ZEE) que consistían en unas áreas dentro del territorio chino con una legislación económica mas liberal que el resto, siguiendo el modelo de Hong Kong tal como le propuso Milton Friedman a Deng, estas zonas sirvieron de laboratorio económico para evaluar las consecuencias de las políticas económicas liberales antes de extenderlas a todo el país. Las empresas chinas y extranjeras situadas en las ZEE actuaban con una gran libertad y recibían numerosos incentivos como exenciones fiscales y facilidades administrativas, las ZEE experimentaron un gran crecimiento y se fueron extendiendo por diversas zonas. Las consecuencias de la reforma industrial fue que la abundante mano de obra proveniente del éxodo rural fue contratada por las empresas privatizadas con unas condiciones precarias, además la liberalización de los precios provocó una gran inflación, también se llevó a cabo una reforma laboral que provocó oleadas de despidos.

Otro de los aspectos clave del proyecto fue la reforma fiscal, hasta mediados de los ochenta todas las empresas otorgaban sus beneficios al Estado de forma que no había un política fiscal como tal, la necesidad de esta surgió a medida que avanzaban las reformas en los otros sectores ya que las empresas estatales tenían una mayor autonomía y aparecía empresas privadas financiadas por el capital extranjero. En 1984 se llevó a cabo la primera reforma fiscal en la que se introdujeron los impuestos sobre el beneficio, combinándose con el sistema de responsabilidad por contratos, pero resultó insuficiente y en 1994 el gobierno introdujo una nueva reforma fiscal, consistió en la primera legislación tributaria orientada a la economía de mercado, derogó el sistema de responsabilidad por contratos y estableció un sistema de impuestos.

Continúa en la segunda parte donde trataré la respuesta del pueblo chino al proceso reformista


[1] “Las libertades políticas son secundarias o, incluso innecesarias en comparación con la libertad del comercio sin restricciones” Milton Friedman

[2] Deng Xiaoping, We can develop a market economy under socialism

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