Balance de fin de año. Unas barricadas que abren nuevos caminos

Prólogo

Recapitulamos un año en el cual los conflitos sociales se intensificaron al comienzo de este nuevo curso político en septiembre. Sin lugar a dudas, este último trimestre las batallas se han contado desde América Latina. Vimos desde el otro lado del charco las columnas de humo en Santiago de Chile, Quito tomado por el pueblo, a Evo salir del pais y ver que las calles de las ciudades bolivianas son tomadas por militares y opositores, con un pueblo que resiste. Desde aquí sentimos el olor de la sangre y el fuego de las barricadas, junto con las voces de justicia social se huelen y se oyen hasta en el Norte Global. En el resto del mundo, nos duele y llena de rabia la invasión de Turquía sobre Rojava, la huelga general por las pensiones en Francia, las revueltas tras la publicación de la sentencia del Procés en Catalunya y más que detallaremos.

Acontecimientos

Comenzando por Ecuador, el anuncio del paquetazo que concertó el gobierno de Lenin Moreno con el FMI hizo que estallase el 2 de octubre una revuelta popular contra las medidas neoliberales que pretendía aprobar. Una de las medidas más sonadas es el decreto 882 que consistía en la subida del 120% de la gasolina, junto con reducciones de salario, días vacacionales y despidos en el sector público, y una reforma laboral precarizadora. Las protestas comenzaron con un corto paro de empresarios del transporte, a la que luego se alzaron las comunidades indígenas, destacando el papel de la CONAIE de organizar la gran marcha sobre Quito, la capital. Con la oleada de protestas, el gobierno decretó el Estado de excepción y se trasladó a Guayaquil. El toque de queda también se dio en territorio indígena contra las fuerzas del gobierno. Tras una huelga general el 9 de octubre y protestas masivas de obreros y estudiantes, el gobierno se sentó a negociar el día después del 12 de octubre, día que alcanzó el pico de movilizaciones populares, y da marcha atrás a la subida de la gasolina, pero manteniendo el resto de medidas del paquetazo. En estas negociaciones se intentaron excluir a los sindicatos y organizaciones populares. De las protestas, el balance de heridos y detenidos superan los miles.

Después vino Chile, el estallido social se produjo tras unas protestas estudiantiles fuertemente reprimidas que organizaron coladas masivas en el metro contra la subida de 30 pesos en la tarifa del metro de Santiago. Ello crispó más aún el descontento social hacia el gobierno de Sebastián Piñera y las movilizaciones contiunaron. A la oleada de protestas, se adhirieron la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y la Confederación de Estudiantes Chilenos (CONFECH), y el día 4 de noviembre organizaron una huelga general en conjunto con el movimiento popular. La respuesta de Piñera fue decretar el Estado de excepción sacando el ejército a las calles ante el desbordamiento de los Carabineros por el pueblo. La respuesta del pueblo fue la solidaridad y pronto escaló a una revuelta por el costo de vida tras tantos años de políticas neoliberales, entre las que destacan las AFP, los bajos salarios… A pesar de los muertos y heridos, las movilizaciones siguieron masivas obligando a Piñera a derogar el alza del transporte público y anunciar unas reformas mínimas tratando de mantenerse en el gobierno. Ante ello, los partidos de izquierdas impulsan una Asamblea Constituyente con el fin de redactar una nueva constitución que supere la de 1980.

Seguimos con Colombia, donde destacamos la vuelta a la lucha armada de las FARC, el paro nacional y las movilizaciones populares contra la corrupción, el asesinato de líderes sociales y las políticas neoliberales de Iván Duque, fuertemente reprimidas por la ESMAD. Pese a la fuerte represión desatada y el toque de queda en Bogotá y Cali, las protestas lograron desbordar a la ESMAD y desmentir la desinformación del gobierno acerca de las reformas neoliberales que pretendía implementar.

En Centroamérica, el 13 de julio estallaron protestas masivas por la mala gestión de la ayuda humanitaria, el desprecio hacia el pueblo y los escándalos de corrupción del gobernador Ricadro Roselló. Tras varias huelgas generales y movilizaciones masivas, el pueblo logró la renuncia del gobernador. Asimismo, en Haití se dieron protestas masivas contra el gobierno del empresario Jovenel Moise y el Partido Haitiano TetKale. Haití es uno de los países más golpeados por la crisis, y el cual el gobierno estaba negociando más reformas neoliberales con el FMI. En Honduras, las protestas continúan contra el gobierno de Juan Orlando López.

El 11 de noviembre, Evo Morales sale del gobierno resultado de un golpe de Estado orquestado por las fuerzas armadas y la policía, con una serie de protestas callejeras impulsadas por la derecha. La salida de Evo fue marcada por el incumplimiento del mandato anti-reeleccionista y salió derrotado de un referéndum para la reelección presidencial. La escalada de la violencia por parte de la derecha en las protestas callejeras, con barricadas y quemas de edificios gubernamentales, finalmente hizo culminar el golpe de Estado obligando a Evo y su familia a salir del país, ante una derecha filofascista que logró captar buena parte del descontento popular y tuvo el apoyo de las fuerzas armadas.

En Oriente Medio, uno de los hechos más relevantes ha sido la invasión de Turquía sobre Rojava a principios de octubre, una amenaza que se hizo real contra la autonomía kurda construida al norte de Siria. Tanto EEUU como Rusia que en algún momento ayudaron a los kurdos, se retiraron de la zona dejando vía libre a la ofensiva turca. De mientras, al gobierno de Assad tampoco le interesaba una autonomía kurda dentro de su territorio, y trata de acabar con ella intentando subordinarla al Estado sirio como condición para recibir ayuda militar. Además, a Assad le vale para recuperar los pozos bajo control de la administración democrática. A pesar de esta grave situación, tanto la población como las milicias YPG/YPJ decidirán resistir y luchar contra este ataque.

Aterrizando en Europa, en Francia estas navidades los y las trabajadoras del transporte público siguen en huelga casi un mes en defensa de las pensiones. Están dispuestos a seguir los paros hasta que retiren la reforma de las pensiones. La reforma de Macron según la opinión de los sindicalistas, supondría acabar con un sistema de reparto más solidario por uno individualista con 42 regímenes. Finalmente, en Catalunya, la publicación de la sentencia del Procés ha desencadenado una nueva oleada de protestas por todo el territorio traducido en cortes de carreteras, cierres en la frontera de La Jonquera y disturbios en las capitales de provincia.

Unas notas finales

Dejamos este año con unos escenarios interesantes, y muchos acontecimientos más que habré dejado en el tintero. Latinoamérica se debate entre las luchas populares en clave de liberación y la reacción neoliberal y filofascista de los intereses de EEUU sobre el continente, en medio de la descomposición social tras años de políticas extrativistas, apropiación de tierras indígenas y sucesivas dictaduras militares y gobiernos títeres. Tenemos las miradas puestas sobre estas luchas populares por el potencial que tiene y la repercusión que tendrán sobre el primer mundo. El destino de Rojava aún es incierto. La invasión de Turquía sobre Rojava responde a la política genocida de Erdogan que pretende eliminar a la población kurda del mapa político, negar su existencia como pueblo. Este hecho ha traído también como consecuencia el resurgir de las células latentes del Daesh.

Fuera de los conflictos, es positivo que dejemos un espacio para mencionar los avances en la organización popular y en nuestras propias organizaciones políticas. En Catalunya, a parte del tema de la sentencia y las protestas, se desarrolló el I Congrés d’Habitatge de Catalunya los días 16 y 17 de noviembre tras un año de preparativos. Esto supone un gran paso en el movimiento por la vivienda, que hasta entonces eran grupos locales de barrio y ahora comparten campañas y programas comunes. Una apuesta ambiciosa para un problema que afecta a la clase trabajadora de Barcelona. También en el plano sindical, la CGT gana afiliaciones y se posiciona como 3er sindicato en Catalunya.

De nuevo, en América Latina varias organizaciones políticas anarquistas anuncian el relanzamiento de CALA (Coordinación Anarquista Latinoamericana) para acercar las organizaciones del anarquismo especifista en Uruguay, Argentina, Brasil… con vistas hacia una articulación mayor, el acercamiento de dichas organizaciones, el desarrollo de análisis de coyuntura más precisos y definición de objetivos para el período que se abre en el continente. La coyuntura de un aumento de las luchas populares exige una articulación política a la altura de las circunstancias para construir el poder popular bajo el socialismo libertario.

Cabe destacar igualmente el repunte de las movilizaciones contra el cambio climático, una amenaza constante que no podemos pasar por alto, cuyo origen está en el sistema capitalista. Las cumbres climáticas fracasan una tras otra porque ningún país está dispuesto a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Este 2020 esperamos que nos depare más luchas sociales en una crisis económica que no va a terminar y que está siendo la excusa para aplicar recetas neoliberales. Ante la ruptura del consenso social, la crisis climática y el augue de la ultraderecha, no hay más salida que la organización popular y la construcción de un proyecto político para la clase trabajadora con base en el socialismo libertario.

Que este año nos traiga un ciclo de luchas llenas de victorias para la clase trabajadora.

Balance trimestral de coyuntura: Enero a Marzo 2019

En este 2019 nos trae entre manos un propósito para este año muy sonado en las redes sociales: la masculinidad tóxica, que básicamente son las actitudes machistas . El anuncio de Gillette refleja este hecho y ha causado la ira de millones de hombres que han sentido atacada su masculinidad. Dejando esta anécdota curiosa pero no por ello menos relevante, volvemos con el resumen trimestral de la coyuntura en este período.

Acontecimientos

El comienzo de año está siendo agitado y el nivel de conflictividad social se sigue manteniendo mientras vemos cómo día a día las tensiones aumentan por la amenaza de la extrema derecha. Para abrir boca, destacamos las numerosas huelgas que hemos presenciado durante este primer trimestre tanto a nivel del Estado español como internacional, siguiendo con los juicios del Procés y más conflictos sociales y políticos fuera de nuestras fronteras.

Nada más comenzar la primera semana laboral de enero, la plantilla de Cacaolat en la planta de Santa Coloma de Gramenet en Catalunya convoca una huelga indefinida. Esta situación tuvo el antecedente que data de 2017, cuando la empresa presentó una modificación sustancial de las condiciones de trabajo afectando negativamente a la negociación del convenio, a lo que en 2018, se le ha sumado la aplicación de un calendario laboral de operaciones que impedía la conciliación entre la vida laboral y familiar. La gota que colmó el vaso fue el apretón de tuerca que intentaron realizar la dirección de la empresa, y la plantilla convocó una huelga indefinida que acabaría en 5 días con la retirada de las modificaciones del calendario previsto para este año. La huelga tuvo además la solidaridad de numerosos establecimientos mostrando mensajes de apoyo y contribuciones a su caja de resistencia.

En pocas semanas, estallaron las huelgas del taxi en Barcelona y Madrid pone de nuevo sobre la mesa el cuestionamiento de los modelos de explotación laboral más salvajes de estos últimos tiempos patrocinados por Uber y Cabify, que bajo el paraguas de la «economía colaborativa», ofrecen precios a la vez volátiles y competitivos a costa de dinamitar los derechos laborales y entrar en competencia desleal en el sector del taxi. La huelga indefinida en Barcelona concluye con una medida del Govern de regulación del servicio de VTC principalmente en tiempos de precontratación, hecho por el cual Uber y Cabify anuncian la marcha de Barcelona. Similares medidas se aprobaron también en el País Valencià y Andalucía. No obstante, en Madrid la situación es diferente, ya que la proporción de VTC con respecto al taxi es casi de 1 a 1.

Además de las huelgas por motivos estrictamente laborales, hemos vivido otras como la del 21F contra el juicio-farsa contra los presos políticos catalanes convocada desde los CDRs principalmente. Sin duda, la huelga que sigue dando de qué hablar ha sido la huelga feminista del 8 de marzo coincidiendo con el día internacional de la mujer trabajadora, donde por segundo año consecutivo el movimiento feminista continúa manteniéndose fuerte desde las movilizaciones del año pasado. Otra reciente huelga estudiantil a nivel internacional ha sido la que se ha venido organizando en el resto de Europa por el clima: Fridays for Future es la plataforma en la cual la juventud está tomando conciencia sobre el futuro que les espera ante un calentamiento global que será irreversible si continúa la emisión de contaminantes y la depredación capitalista de los recursos naturales.

Llegando al panorama internacional, India ha vivido otra huelga general masiva de dos días en enero convocada por los sindicatos del país contra las políticas antilaborales del gobierno de Modi. Los paros generales afectaron a sectores como la banca, los transportes, la industria y el sector público, a los que también se han sumado los agricultores. Al anuncio de recortes en derechos laborales, se le suman la subida de los precios de la cesta de la compra y unas promesas de creación de empleo que no llegan. Uno de los logros más destacados de esta huelga es en el sector público, obligando al gobierno a conceder mayor participación a los sindicatos.

Continuando en Asia y en el mismo mes, la huelga en la industria textil tiene como protagonistas a las mujeres trabajadoras contra las multinacionales como H&M, Inditex, Mango, Primark, etc. Las condiciones de esclavitud que viven ellas en esta industria se hicieron eco allá por el 2013 tras el derrumbe del edificio Rana Plaza en Savar, dejando más de mil muertes. Las promesas de una subida salarial del 50% no llegaron por la negativa de las fábricas a pagar ese aumento, subida que las trabajadoras consideran aún insuficiente por la continua alza del coste de vida. Resultado de ello, hicieron este llamamiento a la huelga que ni es la primera ni la última. En las anteriores jornadas de huelga en el verano pasado, se le sumaron los portuarios a reivindicar una mejora salarial. El conflicto durante las jornadas de huelga escalaron en acciones como cortes de carreteras, protestas para colapsar el centro de las ciudades y destrucciones de maquinaria en alguna ocasión. LA respuesta a estas protestas fue la represión, el lockout (cierre patronal) y las llamadas al orden. Las protestas parecen continuar hasta que se satisfagan las demandas de las trabajadoras.

Siguiendo con las huelgas, Leyla Guven, la copresidenta del DTK y diputada del HDP se pone en huelga de hambre desde finales del 2018 para exigir el fin del aislamiento de Abdullah Öcalan. A mediados de febrero cumplió 100 días de huelga que continúa en su propia casa tras ser liberada de la cárcel. Su principal reivindicación sigue siendo la libertad de Öcalan y no su propia libertad. Además, negó el tratamiento médico, por lo que fue dada de alta del hospital a los pocos días de ingresar para continuar el ayuno en casa. El copresidente del DBP, Mehmet Arslan, dijo lo siguiente: «Nuestra amiga Leyla Guven declaró que no pondría fin a su acción a menos que se satisfagan sus demandas [..]». En el mes de febrero, tuvieron lugar la marcha internacionalista por la libertad de Öcalan en un recorrido desde Luxemburgo hasta Estrasburgo. En marzo, Leyla hace un llamamiento a finalizar las acciones de sacrificio que continúan miles de presos kurdos en Turquía pero exige que las organizaciones sociales y políticas y las instituciones Europeas tomen medidas al respecto y cumplan las demandas del fin del aislamiento a Öcalan, para permitir la visita del abogado y sus seres queridos.

Buenas noticias nos llegan también desde Rojava, donde las SDF y las YPG/YPJ han anunciado la expulsión del Daesh en Siria tras tomar el control del pueblo de Baghouz, en la provincia de Deir Ezzor. Esto supone el fin del califato -que no del Daesh aún- en Siria, en una guerra que ha dejado unos 11.000 combatientes mártires. No obstante, la situación sigue siendo complicada, ya que Turquía se está preparando para iniciar la ofensiva sobre Rojava, y esto sumado a la indecisión de las potencias mundiales que anuncian su retirada pero siguen teniendo operativos en la zona. A esto hay que sumarle el fracaso de las negociaciones con el régimen de Assad, que exigía el fin de la autonomía kurda a cambio de la defensa de las fronteras del norte. En el mes de marzo, nos ha dejado Lorenzo Orsetti, anarquista internacionalista italiano que combatió junto a las YPG contra el Daesh dejándonos unas emotivas palabras de las cuales nos quedamos con la frase «toda tormenta comienza con una simple gota de lluvia. Tú debes ser esa gota».

De vuelta al Estado español, la represión vuelve a ser tema candente en enero, comenzando con el desalojo a través de un asalto policial al gaztetxe Maravillas en Iruñea, edificio de la diputación de Navarra que ha sido tapiado y el en el lugar se desplegó un fuerte dispositivo policial que han rechazado vecinos y comerciantes. La actuación policial en el desalojo y durante las protestas dejó decenas de jóvenes heridos tras haberse comunicado en una rueda de prensa. Los juicios del Procés deja a la luz el Estado profundo de este país, en el cual siguen en prisión preventiva sin haber cometido delito alguno, los jueces asignados para el caso son todos conservadores del entorno cercano al PP y la mayoría de testimonios son policías que van a participar en la brutalidad policial del 1-O. La maquinaria represiva del Estado español no se detiene, arrestando en Madrid a 8 militantes de Arran, más detenciones y citaciones a militantes y alcaldes que apoyaron el referéndum.

Siguiendo en un breve vistazo por Europa, este año la economía italiana entra oficialmente en recesión y con una deuda del 132% del PIB. En Francia, las protestas de los chalecos amarillos continúan bajo amenaza del gobierno de sacar los militares a la calle, demostrando en estos últimos meses su incapacidad para contener las protestas que sufre por todo el país.

Cruzando el charco, la situación política de Venezuela vuelve a tensionarse tras la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente de Venezuela, provocando episodios de violencia callejera por parte de la oposición. Una vez más, EEUU intenta desestabilizar el país y tumbar el gobierno de Maduro utilizando el golpismo de la oposición, el cual Trump le echa más leña al fuego reconociendo a Guaidó como presidente. En Haití, la situación de pobreza extrema, la falta de espectativas y el abandono a su suerte por parte de la comunidad internacional ha provocado una oleada de revueltas por el país. En México, los sicarios del gobierno asesinann a Samir Flores, de Amilcingo, una persona alegre, platicador y solidario, dedicado a la agricultura orgánica, la radio comunitaria y la lucha contra la termoeléctrica de Moleros, un megaproyecto que amenaza la supervivencia de los pueblos de la zona y con un gran impacto ambiental sobre la agricultura local, el agua y el aire. En Colombia, las protestas de la Minga continúan ante la negativa del gobierno a dialogar con las comunidades indígenas del Cauca que reclaman su soberanía. En Brasil, en los tres primeros días de marzo, tuvo lugar en Porto Alegre unas jornadas del anarquismo social y organizado remarcando la importancia de la organización política y con el objetivo de consolidar los procesos de creación de organizaciones políticas anarquistas así como avanzar en la coordinación a nivel regional, estrechar lazos, trabajar conjuntamente en la creación de teoría, herramientas de análisis de coyuntura y estrategias para el período.

En Nueva Zelanda, nos llega la noticia del atentado fascista grabado y emitido en directo por Facebook del tiroteo en una mezquita, cometido por terroristas supremacistas blancos que dispararon a quemarropa con armas que llevaban grabados nombres de fascistas, entre ellos Josué el asesino de Carlos Palomino. El tiroteo dejó una cuarentena de muertes y el gobierno neozelandés eleva el nivel de alerta.

En el ámbito de la cultura, en los premios Goya 2019 encontramos una lista en las que destacan las temáticas políticas y sociales críticas.

Terminamos la sección mencionando el derrame de más de 2000 toneladas de fuel y sustancias tóxicas en el golfo de Vizcaya tras el hundimiento del carguero Grande America. La marea se extiende alrededor de 50km² y está causando un grave impacto en el ecosistema local, amenazando con llegar a las costas del golfo.

Unas notas finales

Este año ha comenzado con huelgas sonadas que, tanto pequeñas o grandes, como laborales o sociales, mantiene su sentido de clase y una herramienta de lucha para la clase trabajadora. Asimismo, ponemos el ojo en esas dos grandes huelgas en las periferias de las metrópolis capitalista: India y Bangladesh, donde se hace cada vez más evidente la necesidad de mejorar las condiciones laborales a través de la lucha de clases. La consolidación y crecimiento del movimiento obrero allá será decisiva para luchar contra las multinacionales de capital occidental en sus centros de producción. Además, pone sobre la mesa la cuestión del sujeto político: no hay que buscarlo bajo las piedras siguiendo criterios blancos y occidentales, sino que las encontramos allá donde exista un verdadero conflicto de clases. Aquí en Europa, las huelgas más importantes las hemos visto en Francia, y las del sector del taxi y del 8M en España, aunque si bien esta última el seguimiento no fue tan notable, las manifestaciones en muchas ciudades del territorio español fueron masivas. De estas dos huelgas extraemos dos grandes reflexiones clave: la necesidad de poner freno al neoliberalismo salvaje que supone la uberización evidenciada en las huelgas del taxi, y el potencial que tiene el movimiento feminista en estos días, del cual tenemos que aprender el resto como ejemplo de empoderamiento, trabajo constante y acierto. Además, pone sobre la mesa una cuestión imprescindible: la clase obrera es diversa y por tanto, la lucha de clases ha de ser interseccional.

Siguen candentes los temas relacionados con el auge de la ultraderecha, las próximas elecciones y el cambio climático. Temas que evidencian la urgente necesidad de construir una alternativa política real de caracter socialista con un programa que confronte con la del fascismo. Su crecimiento se debe a que han sabido adaptarse a los tiempos y ya tienen un proyecto político. Por ello, al fascismo no solo se ha de combatir desde las calles, sino también imprescindible combatirlo a través de un proyecto político que en sí mismo sea totalmente incompatible con la ultraderecha en sentido propositivo, no con el contra delante ni con el anti.

Sin duda, actualmente el cambio climático está siendo la amenaza a escala global más importante de este año y seguramente los próximos. La vorágine capitalista y su crecimiento infinito está amenazando gravemente la vida en la Tierra, cuyas consecuencias más visibles son la contaminación masiva, el agotamiento de los recursos naturales (combustibles fósiles principalmente), la destrucción de tierras y pueblos que la habitan, la pérdida de la biodiversidad y la extinción de especies… Los síntomas ya son sobradamente conocidos: aumento de las temperaturas medias globales, calentamiento de los océanos y alteración de las corrientes marinas, el deshielo de los polos, el agujero del ozono, el aumento de las condiciones meteorológicas extremas y catástrofes naturales, la extensión de enfermedades tropicales y especies invasoras, la subida del nivel del mar… Todas estas consecuencias las sufriremos las generaciones más jóvenes, y evidencia la necesidad de combatir el capitalismo antes de que este sistema destruya nuestro planeta. Los gestos individuales no son suficientes, las grandes multinacionales y la industria son los mayores responsables del cambio climático. Aquí, el potencial de cambio reside en el ecologismo radical y las luchas por la tierra de los pueblos indígenas, pues es en la defensa de sus tierras la clave para frenar megaproyectos extractivistas.

Una mirada hacia dentro, hacia el mundillo anarquista, la entrada de un compañero a las listas de la candidatura municipalista Más Madrid ha causado revuelos pero a la vez importantes reflexiones al respecto: se evidencia la falta de infraestructuras para sostener económicamente a la militancia en nuestra etapa adulta y un proyecto político que permita dotar a los movimientos sociales de una hoja de ruta que avance hacia el socialismo libertario. La influencia del anarquismo actualmente solo es a nivel local, y se hace cada vez más necesario la presencia a nivel macropolítico. Si bien, este nivel aún se nos queda lejos porque todavía no puede considerarse que el anarquismo sea un movimiento, ya que carece de estructura y organizaciones que trabajen bajo un mismo proyecto político y tenga inserción en la sociedad. Así es cómo de nuevo nos encontramos ante un momento en que lo electoral vuelve a estar en los debates de la opinión pública y nos encontramos por enésima vez la misma campaña por la abstención activa sin un programa que hable de vivienda pública, de negociación colectiva, de remunicipalizaciones, de servicios públicos, de economía social, … por poner algunos ejemplos. La razón de tener un programa es la de afilar las puntas de lanza para los movimientos sociales y legitimar las luchas que se dan a nivel local, ya que son la base y el tejido social real para poder implementar el programa. Este programa debe ser una firme apuesta por el socialismo libertario que confronte la ofensiva neoliberal y sus crisis eternas así como el avance del fascismo en este ciclo político.

Durante los próximos meses en España habrá elecciones y veremos cómo encararemos el ciclo político post-electoral, así como contemplamos la situación de Siria ahora sin el Daesh en el mapa pero con la amenaza de Turquía, Iraq e Irán, y las potencias occidentales que anuncian su salida pero no retiran sus efectivos en la zona. Miraremos también cómo evoluciona la coyuntura en América Latina con Bolsonaro en Brasil y el golpismo en Venezuela: en el primero por la escalada de la represión y el conflicto social y en el segundo, el petróleo donde EEUU quiere meter mano. Mientras tanto, en España, la amenaza del trifachito llama a la población a votar para evitar que ganen, pero sabemos que votando o no, las calles no pueden vaciarse. No debemos olvidar que nuestro poder real no está en la capacidad de voto, sino en nuestra capacidad de articularnos como pueblo soberano (parafraseando a Voltairine de Clerie relativo a la capacidad para parar la producción de la clase trabajadora).

Balance final de año: Octubre a Diciembre 2018

El equipo de Regeneración Libertaria os desea un feliz año nuevo, consciente y repleto de victorias en las luchas de las comunidades sociales de todo el mundo. GRACIAS!

Habitualmente la época otoñal en el hemisferio norte, y primaveral en el sur, suele ser un periodo de una actividad política incesante. Los ritmos marcados por las coyunturas sociales, cada vez más globalizadas y con un flujo de información gigante debido a los numerosísimos medios y herramientas de comunicación digitales, se tornan frenéticos. Nuestro balance de este periodo último del año 2018 quiere establecer unas líneas comunes en las movilizaciones populares y presentar con perspectiva algunas conclusiones parciales de las luchas locales, estatales e internacionales que se han desarrollado y que siguen en un proceso abierto y continuado.

Luchas en el Estado español.

Abrimos este último trimestre del año con un acontecimiento que tiene como antecedente la represión del 1-O del pasado año a manos de la policía española. Esta vez, a tan solo dos días de la Diada del 11 de Septiembre, diversas organizaciones de la extrema derecha convocan una manifestación unionista en Barcelona con autobuses que venían del resto del territorio español en clave claramente provocadora. Este acontecimiento puso en pie fundamentalmente a la juventud, evidenciando una notable organización antifascista en el territorio catalán. También el pasado 21 de diciembre, un nuevo movimiento estratégico del Estado español, situando en Barcelona la celebración del Consejo de Ministros, obtuvo una respuesta reivindicativa en las calles con numerosos cortes de carretera y paralización de la ciudad, además, tan solo tres días después de haberse iniciado el juicio contra los presos políticos catalanes en el Tribunal Supremo. El apoyo a presos/as y exiliados/as sigue siendo incondicional, incluidas personas menos conocidas mediáticamente como Adri, miembro del CDR de Esplugues y huido actualmente en Europa. Los Comités de Defensa de la República, en tanto que movimientos populares siguen encontrando fuerza en sus acciones y nutriéndose de respaldo, y sin embargo, se evidencia cierto hartazgo al conocido como ‘Processisme’, o vía política resultante del ‘Procés’ catalán, además de un rechazo social amplio a los Mossos de Esquadra como policía represora. Los ritmos institucionales acaban deteriorando las movilizaciones sociales, que deberían tener una agenda propia, y la sacrosanta vía pacífica conduce a la inacción de sectores de los movimientos populares ciertamente cansados de recibir represión y humillaciones, porque si no se practica la confrontación, la lucha carece de sentido.

El otoño es estación de tormentas, en la cual destacamos la riada en Sant Llorenç, un pueblo de Mallorca que causó daños considerables en el poblado y dejado una decena de fallecidos. A causa de ello, el rey Felipe VI ‘El Preparao’ y Letizia se desplazaron hacia el lugar del desastre en el cual rechazó el ofrecimiento de una escoba por parte de un joven para que ayudaran a las tareas de limpieza. Esto causó un aluvión de críticas a la monarquía. Ciertamente la institución monárquica pasa por el tiempo de la historia reciente española con menor apoyo social, debido a las múltiples situaciones de privilegio y opresión cada vez más evidentes y encarnadas en toda la familia real. Así se han venido fraguando durante este trimestre otoñal, y aún se están realizando o están programadas, consultas populares por el derecho a decidir y que están fomentando que se cuestione socialmente a la monarquía. Un movimiento popular que en clave libertaria debe tomarse exactamente con el objetivo que tiene: fomentar acciones sociales para socavar la imagen idealizada e institucional de la monarquía. Si bien esta no se encuentra al borde de ningún precicipio, todo movimiento social que ayude en este sentido es trabajo desde la base que suma a la lucha contra el régimen.

También en el ámbito estatal el Tribunal Supremo rectifica una sentencia en favor de los bancos, y determina que los impuestos de las hipotecas deberán ser pagados por los clientes. El mercado inmobiliario en España se puede resumir en dos cuestiones: los precios de alquiler siguen subiendo; y los particulares que controlan el mercado son grandes propietarios. Frente a esta situación de vida precaria, la juventud es la más golpeada, y la sociedad trata de autodefenderse con herramientas al alcance, que si bien son a pequeña escala, señalan vías que explorar. Nos referimos por ejemplo a la reokupación rural de pueblos abandonados con un proyecto de autonomía política y asamblearismo. A la toma de solares en los barrios de las ciudades para devolverles actividad en favor de la comunidad social, los proyectos autogestivos y de economía local con valores libertarios que tratan de escapar de las prácticas mercantiles capitalistas. También la organización de sindicatos de barrio para el asesoramiento laboral, como sindicatos de inquilinas acerca de la defensa frente al alza del precio de alquileres, u otras cuestiones sociales que afecten a la comunidad. Como contrapunto, el capitalismo sigue poniéndole trabas a la autoorganización del pueblo, y para ello aprovecha un buen caldo de cultivo social donde las relaciones se individualizan cada día más. Surgen por toda la geografía urbana casas de apuestas que arruinan en lo económico y lo colectivo a las clases populares, responsabilizándonos además de nuestras desgracias, como si no estuvieran enmarcadas en una desigualdad de clases sociales.

Los trabajadores de Amazon están en la punta de lanza de la lucha sindical en la actualidad, ya que han retomado las acciones para protestar contra el convenio en la planta situada en San Fernando de Henares. Convocaron varios días de huelga en diciembre y enero, coincidiendo con fechas de alto consumo protagonizando una incidencia en el normal desarrollo de una jornada laboral. El gigante comercial del multimillonario Jeff Bezos pretende reajustar las condiciones laborales al mínimo de derechos, equiparando las medidas precarias en las tres plantas españolas.

Se hace necesario señalar el reto que como sociedad tenemos por delante de organizar un antifascismo fuerte, decidido y que impregne todas las capas de nuestra vida cotidiana. En este trimestre vimos la manera en que partidos institucionalistas como PP, Ciudadanos y Vox, que riegan sus discursos de la ideología de extrema-derecha, decidían ir al pueblo navarro de Altsasu en clara intención provocadora. Muchas personas de toda Euskal Herria acudieron para plantar cara a estos grupos de extrema-derecha, las pancartas y pintadas en el pueblo, o la voz del antifascismo en las calles y el campanario del municipio, ensordecieron el discurso de odio y autoritario que querían sembrar. De igual manera hemos presenciado una subida como la espuma de la formación política Vox, que desde el mitin realizado en el Palacio de Vistalegre en Madrid, y gracias a la campaña mediática y el apoyo económico de lobbies empresariales, han encumbrado a ese partido a conseguir 12 escaños (de unos aproximadamente 400 mil votos) en las elecciones autonómicas andaluzas. Esta tendencia desenvuelta de una extrema-derecha que se siente triunfante, y que siempre ha seguido activa en las cloacas del régimen español tras quedar todo atado y bien atado; hace necesaria la organización antifascista como un movimiento que actúe en red coordinadamente. El antifascismo debe despejar dudas sobre sus medios y objetivos, tenemos el deber social de atesorar la memoria colectiva de un país que ha sufrido el fascismo encarnado en el terrorismo del Estado español; y las personas antifascistas debemos comprometernos a garantizar que la ultraderecha no triunfe con sus discursos xenófobos y de odio.

En completa relación con esta lucha antifascista, e impensablemente disociada de esta idea, la comunidad social debe organizarse frente a los feminicidios y la violencia diaria contra las mujeres. El movimiento feminista es fuerte en nuestro país, tiene una cada vez más extendida y arraigada perspectiva de clase, pues no podría ser de otra manera. Las mujeres salieron a las calles masivamente el 25 de noviembre en el Día contra las violencias machistas. Sin embargo, el sobreseimiento del proceso judicial por las violaciones a las jornaleras de la fresa en Huelva, o el secuestro y asesinato recientemente de la joven profesora Laura Luelmo en la misma provincia son noticias de extrema gravedad que dejan a las mujeres vapuleadas en una sensación de absoluta indefensión social, judicial y a todos los niveles. Pero golpeadas no significa derrotadas, y por delante quedan muchos espacios que están conquistándose desde la perspectiva feminista día tras día, y que auguran que la simbólica fecha del próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora y su lucha, alcanzará nuevas cotas históricas aún no contempladas.

Movimientos internacionales.

Para iniciar el balance internacional, pero sin desligarnos aún de España, a finales del pasado mes de octubre la filósofa y luchadora Angela Davis estuvo en Madrid en una conferencia con aforo para algo más de medio millar de personas, y que colgó el cartel de aforo completo dejando fuera a más de mil personas interesadas en el debate con esta figura mundial. El mensaje que nos dejó fue bien claro: El feminismo será antirracista, o no será.

En nuestro país vecino, Francia, el anuncio de la subida de los precios de los carburantes ha originado una oleada de protestas por todo el país que continúa hasta hoy. Es el movimiento conocido como los «gilets-jaunes» (chalecos amarillos), que salieron a las calles en contra de esta medida que trata de imponer el ahora primer ministro francés, Emmanuel Macron. El contexto que ha provocado este estallido viene por la cantidad de personas que se ven obligadas a utilizar el coche para desplazarse hacia el centro de trabajo. Pero este solo es un factor más que se suma a los retrocesos en derechos sociales. Nos llegan desde allá imágenes de una dura represión, disturbios por las calles de las principales ciudades francesas, cortes de carreteras, etc. Al conocer más este movimiento desde dentro, nos encontramos con un movimiento sumamente heterogéneo en cuanto a clases sociales abarcando desde autónomos y pequeños patronos hasta la clase trabajadora, y diferencias ideológicas que van desde una derecha cercana a Marine Le Pen, hasta la izquierda clásica, y los y las libertarias que acaban de involucrarse recientemente.

El presidente turco, Erdogan, sigue a la ofensiva con su política de limpieza étnica hacia la población kurda y amenaza con atacar Kobane y Tel Abyad como los primeros objetivos de una más que probable ofensiva sobre Rojava. Esta amenaza supondría una grave profundización de la crisis en Siria, ya actualmente con la situación de guerra en que vive, al ser la vía para la restauración del terror del Daesh no solo por Rojava, sino también para el resto del territorio, poniendo en peligro la única democracia de base de Oriente Próximo y agravando aún más la crisis humanitaria. Turquía está ya movilizando tropas hacia la frontera con Siria para atacar Rojava, un ejemplo de proyecto político de carácter socialista libertario que nos inspira al resto de movimientos revolucionarios del mundo. Tras la pérdida del cantón de Afrin, las potencias como Rusia y EE.UU. comienzan a retirarse de Rojava abandonando al movimiento kurdo a su suerte, ya que no les interesa un enfrentamiento militar contra Turquía. Aunque, una buena noticia es la respuesta del Ejército de Siria ante el llamamiento de las YPG/YPJ a la defensa contra las amenazas de Turquía y han movilizado tropas hacia Manbij. No sabremos qué va a ocurrir, pero tenemos la certeza de que el movimiento kurdo seguirá luchando por sobrevivir y defender este proyecto, y necesita de nuestra solidaridad internacional.

Poniendo la mirada sobre América Latina, la pobreza, la violencia e inestabilidad política de Honduras ha causado un flujo masivo de migrantes conocido como la caravana migrante con destino hacia EE.UU., un éxodo provocado mismamente por la política exterior de EE.UU. hacia América Latina por tratar de imponer un gobierno neoliberal en los países latinoamericanos alineados a los intereses del imperio. Si bien este hecho ya es algo frecuente, estos últimos meses ha entrado en la agenda pública de Trump al considerarse como «una amenaza para la seguridad nacional» y amenazar con cortar las ayudas al gobierno hondureño si no frenara la emigración. El gobierno mexicano de Peña Nieto también ha intervenido a base de criminalización y refuerzo de la frontera sur desplegando sus fuerzas represivas. No obstante, el pueblo mexicano se ha mostrado solidario con la caravana migrante al repartirles comida, ropa y hasta juguetes, y saliendo a las calles a mostrar su solidaridad. Sin abandonar México, el primero de diciembre tomó posesión de su cargo Andrés Manuel López Obrador, nuevo presidente inmerso en una línea de cambio y progresista que basa sus promesas en la regeneración de un nuevo país. Son bastantes las voces que advierten que poner fin a la corrupción y la desigualdad no se puede realizar desde el bastón de mando simbólico a nivel parlamentario ni bajo promesas de mandato popular a través de consultas nacionales. Actualmente el nuevo presidente mexicano encuentra una vía libre sin oposición política institucional, pues los principales partidos opositores han caído en el absoluto descrédito social a fuerza de sus políticas represivas y empobrecedoras. Sin embargo, la oposición se viene fraguando hace mucho tiempo desde abajo y a la izquierda, el Consejo Nacional Indígena representan la visibilidad de unas comunidades hastiadas de capitalismo y patriarcado, que practican una vía efectiva contra estos sistemas enfrentándolos a través de la resistencia activa. Este 1 de enero se cumplen 25 años del levantamiento en Chiapas, y aunque ya no sea mediático, el mundo debe conocer que ese camino tomado por los y las zapatistas no ha cesado, son la esperanza y la brecha que trata de derribar el muro de un sistema criminal que declaró hace mucho tiempo la guerra a la sociedad.

Internacionalmente también habría muchos movimientos, hechos y consecuencias que señalar de las dinámicas de esta lucha y la guerra del capitalismo contra los pueblos. En Brasil ya cuentan con su candidato electo de la extrema-derecha, Jair Bolsonaro, personaje misógino y autoritario apoyado por las elites empresariales evangélicas del país. Sus grupos de apoyo en las calles han protagonizado una extrema violencia con palizas, asesinatos e intimidación a activistas de izquierdas. Si bien el estrago ya está consumado, la labor de respuesta de las minorías sociales atacadas como colectivo LGTBI, indígenas y militantes obreros está comenzando a fraguarse, porque América Latina lleva escrita en sus venas la resistencia a lo largo de siglos.

Sin abandonar el continente suramericano, el asesinato del joven indígena mapuche Camilo Catrillanca el pasado 14 de noviembre en Chile, puso el foco sobre la violencia policial en este país contra estas comunidades. La absolución de los tres asesinos de la menor Lucía Pérez, drogada, violada y asesinada en 2016 en Mar de la Plata, Argentina, levantó una vez más al movimiento feminista argentino, en constante movilización desde hace meses tras el fuerte apoyo popular a la aprobación de la Ley abortiva, que fue rechazada por el Senado.

Casi al terminar el año, nos deja este 24 de diciembre el periodista, militante sindical, historiador, escritor libertario Osvaldo Bayer, autor de la obra «La Patagonia Rebelde». Originario de Argentina, ha estado siempre en el lado del pueblo en las asambleas, las marchas y las discusiones. Que la tierra sea leve, compañero.

Unas notas finales.

Si hay algo que ha marcado los acontecimientos de estos años es el avance del fascismo y la ultraderecha en el mundo, evidenciado principalmente por grandes flujos migratorios como los refugiados de Siria hacia Europa y la caravana migrante desde Honduras hacia EE.UU. Las situaciones de guerra, la pobreza e inestabilidad social y política son las principales causas por las cuales se producen estos flujos migratorios, tema que está en la agenda pública de muchos países de Occidente y que la derecha sabe rentabilizar con un discurso xenófobo y racista basado en tópicos y prejuicios para ganar votos y apoyo popular. El auge de las ideologías basadas en el odio al diferente viene dado, por un lado, por la tolerancia y manga ancha de los medios de comunicación al difundir los discursos de los líderes de los partidos de extrema-derecha, tanto conservadores como abiertamente fascistas, calificándolos de patriotas o ultras, pero nunca señalándolos como nazis y fascistas. Por otro lado, el fracaso de la socialdemocracia y la falta de una oposición real de izquierdas de carácter popular, de clase y masivo deja un camino despejado para nuestros enemigos. En el Estado español, la derecha se ha crecido por el conflicto catalán, que se vanagloria de la dura represión en el 1-O y creen estar ganando la batalla por la unidad de España.

El invierno ya está aquí pero el mundo no se termina aquí. Volverán a florecer los campos en primavera y para ello, necesitamos un cambio de dinámicas, cultura militante y líneas políticas en lo que entendemos hoy por antifascismo. Tenemos que deshacernos la idea de que el antifascismo es cosa de la izquierda radical, de anarquistas y comunistas, para interpelar a toda la clase trabajadora y las clases populares. Para frenar el avance del fascismo no nos vale con manifestaciones, boicots de actos y denuncias públicas a grupúsculos de extrema derecha. Necesitamos un movimiento popular masivo configurado por sindicatos de inquilinas, de barrio y laborales, cooperativas, colectivos sociales, organizaciones políticas, ecologistas y feministas, etc; arraigar en el tejido social del barrio, y lo más importante: tener una agenda y discursos propios que no vayan siempre con el «contra» delante, sino capaz de proponer y crear, tratar temas que como anarquistas en particular consideramos tabú tales como: la seguridad ciudadana, la inmigración, la cuestión identitaria, etc; ser un movimiento activo -es decir, con iniciativa propia y capacidad de convocatoria y movilización- que no tire por inercia. En resumidas cuentas, necesitamos un antifascismo de carácter popular y no identitario que sea parte de un movimiento popular masivo y un anarquismo organizado como catalizador de dicho movimiento. Solo de esta manera podremos pararles los pies e iniciar el camino hacia la revolución social.

Tenemos también el punto de mira en Francia, donde la lucha social de los chalecos amarillos está siendo una gran ventana de oportunidades para la izquierda y en concreto, para el anarquismo, en cuanto a radicalizar las reivindicaciones y a proponer alternativas reales y factibles. Ahora, las reivindicaciones de los chalecos amarillos ya no es solo que suspendan la subida de precios de los carburantes, sino la mejora de las condiciones de vida en general. Este contexto puede ser el inicio de una oposición real en las calles contra el avance de la ultraderecha y el fascismo, de huella popular y anticapitalista.

Como propósitos de año nuevo, debemos seguir manteniendo los pies en las calles siempre del lado del pueblo, a la vez que vamos asentando un anarquismo organizado con un proyecto político factible para la actual coyuntura. La razón del anarquismo social y organizado es servir como facilitador de las luchas sociales y construir un movimiento popular como sujeto político de transformaciones profundas.

Jorge de Distrito-14: No vamos a dar dinero a un policía que se dedica a desahuciar familias

Jorge es miembro de Distrito-14, un colectivo de jovenes militantes en Moratalaz que se enfrenta a 7 meses de prisión por un montaje policial al intentar parar el desahucio de una mujer y su bebé. Aprovechando la charla que iba a dar Jorge en Mallorca le propuse una entrevista para conocer mejor su caso, a Distrito-14 y su trabajo. En lo primero que me fijo es que lleva una camiseta en la que se lee «Ama a tu barrio, odia a Cifuentes» y creo que es la mejor definición de como es Distrito-14. Nos vamos a una sala más apartada y pongo en marcha la grabadora del móvil como si fuera un policía.

Podrías hacenos un resumen del caso desde el principio?

Había un desahucio en Vallecas y acudimos, al principio no había policía. Luego llegó una patrulla que quiso entrar y no pudo, nos identifico a varias personas, pidieron más refuerzos y como suelen hacer llevaron a cabo el desalojo de forma violenta. Hirieron a varias personas y varios policías fueron denunciados también, están aún pendientes de un juicio.

Al día siguiente es cuando me llama la policía a mi teléfono y me comunica que estoy imputado por un delito de lesiones y de atentado a la autoridad. Al año nos llega la petición de fiscalía y nos piden un año de prisión y una indemnización de 2400 euros y una multa. El Juicio se celebra en febrero de este año, salimos bastante contentos, porque la policía no puede demostrar nada salvo la palabra del que me acusa, de que lo que dice es verdad. El lleva cuatro testigos y ninguno puede afirmar que viera nada, la perito forense no pudo afirmar que las lesiones que presentaba el policía se correspondieran con lo que decía. La sentencia llega al mes siguiente, en marzo, me condenan a 7 meses 1200 euros de indemnización y una multa de 90 euros.

Recurrimos a la Audiencia Provincial de Madrid, nos rechazan el recurso, recurrimos al Supremo y en septiembre de esta año nos comunican que no se ha admitido el recurso y acudimos al juzgado a comunicar que no vamos a pagar la indemnización y ahora mismo a nivel judicial estamos pendientes de que nos llegue la carta de ingreso a prisión que seguramente será antes de finales de año pero no sabemos exactamente cuando llegará. Cuando nos llegue tendré 10 días para ingresar en prisión.

Como estáis llevando tu y tu entorno que puedas entrar a la cárcel en cualquier momento?

A nivel político en cuanto salió la fecha del juicio empezamos a preparar la campaña de difusión y practicamente cada semana llevábamos a cabo algún tipo de acción, no solo a nivel de redes sociales sino en el barrio, pintadas, carteles, en los conciertos de algunas fiestas se sacaron pancartas y se leyó el comunicado para explicar el caso, recabando apoyos y dando charlas donde podemos para explicar un poco el caso y que se conozca.

Luego personalmente está siendo duro por todo lo que conlleva, por la incertidumbre de no saber cuando vas a ingresar. Con tus amigos igual, saben que un amigo suyo se va a pasar 7 meses en prisión, la familia igual, a mis padres a pesar de que todo esto les sobrepasa, está la tensión que genera el no saber cuando tu hijo va a entrar en prisión, lo que va a pasar dentro, lo que va a pasar despues, un poco eso.

Porque decidisteis no pagar la multa?

Yo lo he tenido claro desde el principio de que no iba a pagar la indemnización al policía, en primer lugar porque yo no hice lo que el dice, en segundo lugar porque no vamos a dar dinero a un policía que se dedica a desahuciar familias y mentir, en tercer lugar para poner de relieve que sigue habiendo desahucios y por otro lado porque sigue habiendo montages policiales y que con la palabra de uno solo me puede condenar a mi o como ha pasado en muchas otras ocasiones a prisión por su actividad política.

Os he buscado por internet y he visto que en Distrito 14 habéis repartido comida a la gente que lo necesitaba y que ultimamente habéis puesto en marcha una campaña contra las casas de apuestas. ¿A que más os dedicáis?

El banco de alimentos lo montamos a nivel de nuestro barrio en 2013 cuando empezamos más o menos, estuvimos durante dos años y pico hasta que se independizó de tal manera que pueda funcionar autonomamente con las personas autogestinandose, a día de hoy sigue funcionando con decenas de familias que siguen consiguiendo de manera autogestionada la comida que no pueden conseguir por curros precarios o por falta de trabajo.

Ahora mismo estamos centrados en la campaña de casas de apuestas que en Moratalaz han subido un 66% en los últimos años, también con las inmobiliarias con el tema de la subida del alquiler y la especulación haciendo acciones contra ellas para visibilizarlo y en las dos nos estamos encontrando con bastante apoyo vecinal, incluso con gente que no comparte nuestra ideologia. A nivel Madrid participamos en tema antifascismo, compartimos espacio con la Coordinadora Antifascista de Madrid y participamos en el Movimiento Antirrepresivo de Madrid, creado recientemente con el tema de Valtonyc y se ha hecho más grande para recabar más casos represivos y acudir a todas las movilizaciones de STOP desahucios y de la vivienda.

Algún consejo para la gente que quiera sacar adelante un proyecto parecido a Distrito-14?

En primer lugar yo creo que lo básico es conocer un poco a la gente de tu barrio y sus problemas, muchas veces nos pensamos que los problemas de la gente del barrio son unos y luego en realidad son otros. No son los de las redes sociales, lo que ves en Twitter no son los problemas que realmente tiene tu gente. Nosotros a raíz de la huelga general que es cuando nos creamos vimos los precarios, la gente estaba hasta las narices de que si no tienes curro no tienes para darle de comer a tu familia, no tienes dinero para pagar el alquiler o la hipoteca, entonces los básico es conocer a la gente de tu barrio. En nuestro caso jóvenes porque eramos un colectivo juvenil, que tengan ese tipo de inquietudes y también es importante tener un lugar de reunión, nosotros estamos en una sucursal de Bankia que lleva okupada hace tres años. Antes estábamos en un colegio que llevaba mucho tiempo okupado del que nos desalojaron también. Es importante tener un lugar donde reunirte, porque te da mas seguridad, te da la opción de poder guardar material para pancartas, carteles, etc y sobretodo estar muy presentes a nivel de calle, que la gente vea que hay un colectivo que trabaja, que hace acciones y que intenta concienciar.

No apartarse, no formar un gueto, hacer visible que tenemos unas ideas y que no nos escondemos.

Como te definirías ideologicamente?

Bueno, es una buena pregunta. Yo creo que al final estas durante toda a vida formandote y que decir yo soy tal es un poco así. Yo soy más anarquista o tengo esas ideas pero también trabajo con gente comunista. Yo ahora estoy en una posición en la que si compartes unos mínimos podemos trabajar. No estamos en un punto en el que podamos ponernos tan puristas de decir como tu eres tal no. Anarquista, pero no soy sectario.

Ideológicamente, como es Distrito-14? Tiene ideología?

Tiene ideologia pero no se define en cuanto anarquismo, comunismo o otras ramas ideológicas en ese sentido. Compartimos unos mínimosanticapitalismo, antifascismo y feminismo. A partir de ahí nos organizamos porque creemos que es importante visibilizar esos tres bloques porque al final son los que nos condicionan en todos los niveles de nuestra vida. Creemos que debe ser amplio y como comentaba antes no estamos para ponernos puristas para decir que preferimos ser 3 y pensar todos iguales a ser 40, compartir unos mínimos y trabajar sin problema.

Habéis sido víctimas de otros casos de represion?

Nos ha denunciado el Hogar Social, nos acusaron de haber atacado la caseta de Ciudadanos, que esta aun pendiente de juicio pero es algo que no tiene ningún recorrido. Hemos sido detenidos en varios desahucios, en la mayoría nos han absuelto aunque todavía hay algún compañero que esta esperando un juicio por un desahucio. Pero sobretodo tema fascismo y desahucios, la mayoría van por esa linea.

Que relación tenéis con otros colectivos de Moratalaz y Madrid en general?

En nuestro barrio esta un poco parada la cosa pero también hay otro colectivo, Moratalaz Despiesta que es otro colectivo que se creo hace un par de años, tenemos relación con ellos y compartimos espacio. A nivel colectivo no solemos trabajar ya que es otro tipo de lucha que hacen y otro tipo de lucha además de la diferencia generacional, no compartimos mismas acciones pero si hay que juntarse para cualquier historia nos juntamos.
A nivel Madrid, estábamos en la Coordinadora Antifa de Madrid, pero seguimos colaborando, con el Movimiento Antirrepresivo de Madrid que quiere llevar los casos antirrepresivos de Madrid.

Que relación tenéis con los vecinos? Habéis tenido algún problema? Que ta ha sido la respuesta de los vecinos?

Moratalaz al final es un barrio de 100 000 personas y hay un poco de todo. Hay gente que nos tiene en muy alta estima,hay gente que nos odia pero al final en un barrio tan grande es lo normal. Lo mas llamativo es que por ejemplo con las casas de apuestas gente que practicamente es del signo contrario, gente de derechas y liberales nos felicitaban por la acción. Porque es algo muy llamativo que se ve, que las casas de apuestas están saliendo como setas que lo que hacen es chupar el dinero a la clase trabajadora haciendoles creer que van a mejorar su futuro jugándose su dinero. Nos han llegado bastantes apoyos a nivel de calle y por las redes sociales.

Con el vecindario hay de todo desde apoyo, a gente de derechas que por muy justas que sean tus causas no comparten ni las formas ni el fondo.

Balance trimestral de coyuntura: Junio a Septiembre 2018

Acontecimientos

Este verano, aun con las vacaciones, los conflictos sociales no han cesado, como por ejemplo la oleada del turismo masivo y las huelgas en Ryanair. Resumimos aquí los acontecimientos ocurridos más destacados en los últimos tres meses. Os animamos a incluir cualquier cuestión que consideréis relevante en los comentarios.

En España, tan sólo durante los primeros cien días del gobierno de Pedro Sánchez, ya han sido muchas las promesas del gobierno que hemos visto esfumarse: la derogación de la LOMCE o de la Ley Mordaza, o la publicación de la lista de beneficiarios de la última Amnistía fiscal. Ese tiempo lo ha aprovechado el PP, entre otras cosas, para agitar su renovado discurso xenófobo o para hundir aún más el prestigio de la universidad pública española mediante las mentiras de su líder con respecto a sus estudios regalados. Casado también nos ha traído de regreso a Aznar, que dejó claro que está lejos de arrepentirse por meternos en la guerra de Irak, o por su responsabilidad política en los atentados del 11M o la muerte de José Couso, o por la corrupción de su partido y de sus ministros. Dejó claro que, como el sinvergüenza que es, a él nada de esto le quita el sueño.

En este tiempo, la represión en el estado español no ha dado tregua. En los últimos días la justicia procesó a Willy Toledo por insultar a Dios y a la Virgen María. El actor se ha reafirmado repetidamente en sus declaraciones, acusando al estado borbónico de mantenerse en la época de la Inquisición, y se ha negado a acudir de manera voluntaria a juicio. Por otro lado, los procesados por el NoCaso del 14N, detenidos durante la Huelga General del 14 de noviembre de 2012 en Logroño, han sido condenados a penas de uno y cuatro años. Estos sindicalistas de la CNT han sido apoyados durante todo este tiempo, además de por su confederación, por la plataforma Stop Represión La Rioja, dedicada a documentar y luchar contra la represión en este territorio. Y es que, en respuesta al clima represivo impulsado por el régimen, surgen nuevas iniciativas en diversos territorios. Por ejemplo en Madrid, donde recientemente se presentó el Movimiento Antirrepresivo de Madrid, o Sevilla, donde se realizó hace pocos días un encuentro junto a Stop Represión Granada y Stop Represión Málaga organizado por Sin Miedo, organización antirrepresiva sevillana. Es una necesidad que estas iniciativas cristalicen, se organicen e impulsen un cambio en esta sociedad que camina decididamente hacia el autoritarismo.

En el plano laboral, podemos considerar algunas victorias logradas en los últimos meses. En julio vivimos el éxito de los trabajadores de Amazon de San Fernando de Henares en su convocatoria de huelga de 72h, que logró un seguimiento de la práctica totalidad de la plantilla y la reactivación de la mesa de negociación europea sobre las condiciones de trabajo en los almacenes. Además, los detenidos tras las cargas policiales han sido recientemente absueltos. No obstante, la movilización podría retomarse próximamente si la empresa no se decide a acabar con la precariedad laboral. También resultó un éxito la movilización de taxistas en Madrid y Barcelona ante el conflicto abierto con las licencias VTC, utilizadas por Uber y Cabify para reducir costes empeorando el servicio de transporte y las condiciones laborales de los conductores. La movilización logró el compromiso de Fomento para negociar una regulación. A finales de julio, una oleada de huelgas de tripulantes de cabina de Ryanair hizo que la compañía cancelase muchos vuelos, a la cual también se sumaron algunos pilotos. La huelga tuvo lugar en países como España, Portugal, Bélgica, Holanda, Italia y Alemania. Las reivindicaciones principales eran contra la aplicación de la legislación laboral irlandesa y obligarles a cotizar en Irlanda en vez de en sus propios países de residencia.

Este verano nos trae más victorias en el campo popular: la presión popular ejercida por los vecinos de Murcia ha logrado, después de meses de luchas y movilizaciones, conseguir el soterramiento del AVE y detener la construcción de los muros que pretendían partir la ciudad en dos. También la PAH ha logrado que se admita a trámite su propuesta de ley de vivienda (ILP) al Congreso.

Por otro lado, uno de los debates políticos más candentes de los últimos meses en el seno del feminismo y la izquierda ha tenido que ver con la legalización del sindicato de prostitutas OTRAS, con posiciones bastante encontradas entre quienes defienden la libertad de sindicación de las trabajadoras sexuales y quienes consideran esto una legitimación del trabajo sexual por cuenta ajena (proxenetismo). En Regeneración publicamos un interesante artículo al respecto. Las respuestas de los sindicatos han sido diversas. El debate ha generado un duro enfrentamiento sin dejar conclusiones definitivas.

En el plano internacional, vivimos la liberación de la joven activista palestina Ahed Tamimi. No obstante pese a esta feliz noticia, las violaciones sobre los derechos palestinos continúan. Recientemente se comprobó que ninguno de los 140 manifestantes, periodistas y médicos muertos en las protestas de marzo en Gaza iban armados; ya en abril el fiscal de la Corte Penal Internacional advertía que los líderes israelíes podrían ser procesados. Además, en julio, la Flotilla de la Libertad que transporta ayuda humanitaria a esta zona fue asaltada violentamente por las Fuerzas de Ocupación Israelíes.

En México, un alto número de cuestiones son dignas de analizarse. Destaca el proceso electoral que ha sido calificado de histórico por ser el que mayor cantidad de puestos ha dado, por ser el primero con la figura de las candidaturas independientes en todo el país y por ser extremadamente violento.

AMLO –el candidato de la izquierda oficial- se impuso de manera sorprendente sobre una derecha dividida en otros tres candidatos con personalidades autoritarias e intereses claramente neoliberales. Con 132 políticos asesinados y la iniciativa de privatizar las cuencas de agua del país, AMLO se perfila como la nueva esperanza del México que espera un cambio desde arriba. Falta ver qué puede hacer con esta esperanza que le ha sido depositada, pero al menos esperamos que este triunfo signifique una disminución en la desbordada violencia contra los pueblos, activistas y periodistas. Es de recordar que hace tan sólo unos días se cumplió el cuarto aniversario de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Para el otro México, el México que apunta a la autonomía y la autodeterminación, esta jornada sirvió para demostrar la convicción de cambio desde abajo y a la izquierda. Poblaciones como Nahuatzen y Santa Fe de la Laguna impidieron la instalación del circo electoral. Mientras tanto, el Concejo Indígena de Gobierno y su vocera Marichuy continúan su caminar por México visitando diversas ciudades del norte del país, visitas que han servido para reunificar causas entre las tendencias de izquierda no electoral. El caminar de los pueblos avanza y con ellos los colectivos urbanos de diversas partes del país afianzan el camino de la autonomía, pero falta mucho por hacer.

En Nicaragua continuaron las protestas y la represión gubernamental. Las razones para la protesta contra el gobierno de Daniel Ortega son múltiples: la corrupción, las traiciones al sandinismo y la imposición de medidas neoliberales, la penalización del aborto, el desmantelamiento de leyes y medidas contra la violencia machista, e incluso la violación de su propia hijastra. No obstante, el sandinismo de izquierdas se encuentra desarticulado. Mientras tanto, quienes lideran la oposición y aspiran a capitalizar el descontento son la patronal, la conferencia episcopal y grupos terroristas como la mara 19. Nuestra esperanza está con las organizaciones campesinas nicaragüenses que trabajan, a pesar del gobierno de Ortega, en defensa de la tierra y la vida.

En Argentina, el senado tumbó la ley del aborto previamente aprobada en el Parlamento. No obstante, la movilización popular ha demostrado, en una movilización sin precedentes, la legitimidad social de la medida, en lo que la mayoría de activistas feministas considera una victoria para la que ya no hay marcha atrás y han salido reforzadas tras estas movilizaciones, generando lazos y complicidades entre las compañeras, que han sabido meter en la agenda pública un tema muy importante para la vida de las mujeres en el país.

Unas notas finales

En el día de hoy hace un año, recordamos en Catalunya el día del Referéndum sobre la independencia en el cual hemos vivido un ejemplo de autoorganización popular para garantizar que ese día la gente pudiese votar. Aquel día, ante la brutalidad policial, recordamos los más de 850 heridos y cientos de colegios con daños materiales. A pesar de ello, el Sí consiguió algo más de 2 millones de votos, siendo el 90% de lo escrutado, finalizando el día con el pueblo en la calle celebrando que han podido votar. Dos días más tarde, tuvo lugar la huelga general en Catalunya convocada por los sindicatos alternativos y los CDRs, que aparecerán como un nuevo actor político en la región. No debemos olvidar este ejemplo de autoorganización popular, que hoy en día debe ser mantenida para las luchas sociales actuales con las miras puestas hacia lo material más que a la cuestión independentista.

El mapa geopolítico global va a sufrir cambios en este nuevo curso político, y veremos cómo quedará África en los próximos años tras el plan Marshall que está llevando a cabo China mientras Trump va virando hacia el proteccionismo para con Europa.

Para finalizar, queremos recordar a Samir Amin, fallecido el pasado 12 de agosto. Amin, marxista egipcio, aportó al mundo una interesante visión radical y no eurocéntrica, con teorías anticolonialistas para la emancipación de los países periféricos.

Algo que tenemos que aprender de los movimientos populares de América Latina, es que están siendo la oposición en las calles ante el imperialismo y el neoliberalismo. En este inicio del curso político, hace falta consolidar un movimiento popular de izquierdas en territorio español y europeo como alternativa, y oposición real a la ofensiva conservadora que está viviendo Europa ante el fracaso de la socialdemocracia. Solo un pueblo organizado es capaz de parar el fascismo.

Las cinco rosas de Manacor

Para ponernos en situación, empezamos por el 16 de agosto de 1936, mañana en la que Bayo y sus tropas desembarcan en Portocristo, llegando a conquistar una franja de unos 7 Km alrededor de la zona del desembarco. Esta operación, que fue totalmente llevada a cabo por la Generalitat, las autoridades republicanas dieron el visto bueno pero no fueron avisados de cuando se haría, probablemente porqué si salía bien sería una muy buena propaganda política. Junto a los 8.000 milicianos que participaron en esta operación estuvieron allí el buque hospital Marqués de Comillas y nombrosos efectivos médicos, entre los que están nuestra protagonistas.

Despues de la llegada de tropas fascistas italianas dirigidas por el Conde Rossi, conocido como el León de Son Servera, que convirtió la isla en su feudo privado durante la Guerra Civil, llegando a ser más influyente que cualquier miembro del ejercito en la isla, las fuerzas de Bayo reembarcan durante la noche del 4 al 5 de septiembre, dejando a cientos de milicianos abandonados a su suerte y que tristemente morirían fusilados casi todos, la gente que lo vivió cuenta que el torrente bajaba rojo de sangre.

Entre toda la gente que quedo en Mallorca cuando la operación se vio fracasada estaban cinco enfermeras republicanas que fueron detenidas en la playa de Sa Coma la noche del 5 septiembre en plena confusión por el reembarco de las tropas que dejaba numerosos compañeros atrás. Una de ellas, de la qual desconocemos su identidad, empezó a escribir un diario a la salida del puerto de Barcelona. Gracias a ella sabemos quienes fueron las otras enfermeras y muchos detalles sobre el desembarco.

Daría y Mercé Buxadé i Adroher eran dos hermanas nacidas en Puebla de Zaragoza, México, las dos de raíces catalanas. Se ofrecieron como como enfermeras de Cruz Roja ya que creían que no correrían ningún riesgo si eran capturadas por su procedencia mejicana y su trabajo para la Cruz Roja. Fueron asesinadas con 18 y 22 años. María Garcia, se cree que tenía 53 cuando fue asesinada, y la otra se llamaba Teresa, de la cual no sabemos nada más. Y por último nuestra anónima narradora, gracias a la que conocemos hoy esta horrible historia.

Al dia siguiente de ser capturadas fueron exhibidas por todo Manacor por los falangistas y los miembros de la CEDA en un camión descubierto como trofeos de guerra. Tras ser interrogadas y mandar comprobar si eran vírgenes por un grupo de monjas fueron violadas varias veces por los falangistas. Las tuvieron así durante unas dos semanas hasta que se las fusiló i enterró en el cementerio de Manacor, aunque no se sabe con certezada donde están sus cuerpos.

Estas mujeres eran simples enfermeras que trabajaron en la possessió de Sa Torre Nova, que fue el hospital para los milicianos y milicianas heridos en el transcurso de la batalla. Su cruel final no fue parado por nadie, y muchos menos por el Conde Rossi, tristemente celebre por masacrar a sus prisioneros, denunciado hasta por el servicio secreto italiano y algunos falangistas.

Esto nos demuestra una vez más la crueldad con la que hacían la guerra los fascistas, usando el miedo como su mejor arma, como el mismo Queipo de Llano promovía en sus discursos radiofónicos. En Mallorca no hubo guerra más allá del desembarco y los bombardeos republicanos, lo que si hubo es una represión de las duras de todo el Estado, como el campo de concentración de Campos, la prisión de Can Sales donde se suicido Matilde Landa o el Castell de Bellver, que darían para muchos más artículos.

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