Casasviejas. La insurrección libertaria en un pequeño pueblo andaluz – Parte 1

En el pequeño pueblo gaditano de Casas Viejas (actualmente conocido como Benalup-Casas Viejas) sucedió en el invierno de 1933 uno de los episodios más sangrientos y crueles de la Segunda República española previo a la Guerra Civil. Este doble artículo histórico pretende acercar aquellos hechos para poner en valor la memoria colectiva del pueblo en lucha contra el capitalismo en la historia contemporánea. En esta primera parte se analizará el contexto histórico en el que se enmarca la insurrección en este pequeño pueblo gaditano y los detalles de la brutal represión por parte de las fuerzas del orden público republicanas.

Los sucesos que tuvieron lugar entre el 10 y el 12 de enero de 1933 han pasado a la historia como la Masacre de Casas Viejas, que conmocionó por la crudeza de la represión contra los jornaleros gaditanos a toda la sociedad española, y abrió una enorme crisis política en el gobierno de Manuel Azaña, que perdió numerosos apoyos políticos y que conduciría meses después a la caída del gobierno republicano-socialista.

  • Contexto histórico: República española

El 14 de abril de 1931 se había iniciado la Segunda República española, un régimen político único en Europa junto con la República alemana de Weimar, que ponían en práctica las recetas de la social-democracia incipiente en el periodo posterior a la Primera Guerra Mundial. El gobierno republicano puso en marcha unas medidas que trataban de instaurar un proyecto político burgués pacificador con una tendencia reformista y progresista. Por un lado calmaban los conatos revolucionarios de la numerosa clase obrera organizada y concienciada, y por otro lado, frenaban los procesos autoritarios y reaccionarios militaristas y fascistas, pretendiendo un gobierno conciliador para las clases medias.

El anarquismo español, representado fundamentalmente por la CNT-FAI[i], en un principio encontró favorable el nuevo marco de libertades que ofrecía la República para desarrollar las actividades libertarias, frente a la destronada monarquía de Alfonso XIII o la Dictadura de Primo de Rivera. Sin embargo, los anarquistas pronto comienzan a desconfiar de la República de tendencia burguesa, que promete reformas legales que no alcanzan las expectativas previstas por el pueblo y perpetua las desigualdades arraigadas en la sociedad española. Un buen ejemplo de esto mismo es la Ley de Reforma Agraria, impulsada por el ministro Marcelino Domingo y promulgada en septiembre de 1932, que pronto comienza a decepcionar a miles de trabajadores del campo, ya que no se cumplen las promesas sobre el reparto equitativo de tierras debido al poder fáctico de los latifundistas propietarios.

A finales de 1932 el movimiento anarquista opta por la vía insurreccional, poniendo en práctica lo que el libertario catalán, Joan García Oliver, llamaba la «gimnasia revolucionaria». Se promovió el 8 de enero de 1933 una huelga general, pero esta insurrección generalizada no tuvo un seguimiento muy amplio. El Ejército y la Guardia Civil tomaron posiciones estratégicas en los lugares donde se preveían desórdenes y los dirigentes anarquistas fueron detenidos. Más allá de algunos choques con las fuerzas del orden y barricadas en Barcelona, y levantamientos en pueblos aragoneses, valencianos y andaluces, no se logra despertar una revolución social. De hecho, la misma CNT, que no había convocado la huelga, muestra su solidaridad con los insurrectos, responsabiliza al gobierno de las actuaciones represivas, pero reconoce que la emancipación del pueblo deberá de otorgarse una organización mejor coordinada y más amplia.

  • Insurrección libertaria en Casasviejas

En la provincia de Cádiz hubo algunos comités anarquistas locales que protagonizaron levantamientos de campesinos, concretamente en la pequeña población de Casas Viejas, cercana a Medina Sidonia, la noche del 10 de enero y su inmediata madrugada, un grupo de campesinos afiliados a CNT iniciaron una insurrección en el pueblo. La mañana del 11 de enero rodearon el cuartel de la Guardia Civil, armados con escopetas y pistolas, donde se encontraban un sargento y tres guardias. Tras exigirles que se rindieran en nombre del comunismo libertario, se produjo un intercambio de disparos en el que el sargento y un guardia civil resultaron gravemente heridos, muriendo al día siguiente. Inmediatamente los anarquistas del municipio toman el ayuntamiento para deshacerse de los registros de propiedad de los latifundistas locales, además de comenzar a organizar la ocupación de las tierras para el pueblo.

Sin embargo, a media mañana de ese 11 de enero llegan noticias de la pronta llegada de un destacamento de doce guardias civiles al mando del sargento Anarte desde Medina Sidonia que liberara a los guardias civiles en el cuartel y tomaran el pueblo. En Jerez de la Frontera, una compañía de la Guardia de Asalto[ii] enviada por el gobierno republicano, y al mando del capitán Manuel Rojas[iii], fueron informados de que la línea telefónica en Casas Viejas había sido cortada. Un grupo de doce guardias de asalto y cuatro guardias civiles, al mando del teniente Gregorio Fernández Artal, se encaminaron a media tarde como refuerzo de los guardias civiles apostados ya en el pueblo. Temerosos de las represalias, muchos vecinos huyeron y otros se encerraron en sus casas, pero el recién llegado destacamento de guardias de asalto comenzó a detener a presuntos responsables del ataque al cuartel de la Guardia Civil, entre ellos Manuel Quijada, a quien supuestamente habían visto disparando a los guardias civiles. Después de golpes y torturas, dos vecinos acusaron a la familia de Francisco Cruz Gutiérrez, conocido en el pueblo como «Seisdedos», un carbonero de setenta y dos años, que frecuentaba con sus hijos y su yerno la sede del sindicato CNT en el pueblo.

El «Seisdedos» se había refugiado en su casa junto a su familia, una choza de barro y piedra con techo de paja. Viéndose acorralados y al intentar forzar la puerta las fuerzas del orden, los que se encontraban en el interior se defendieron disparando y un guardia de asalto cayó muerto. Esa misma noche, llegó al pueblo una unidad compuesta por cuarenta guardias de asalto, al mando del capitán Manuel Rojas, que había recibido la orden del Director de Seguridad en Madrid, Arturo Menéndez, para trasladarse desde Jerez y poner fin a la insurrección en el campo andaluz abriendo fuego «sin piedad contra todos los que dispararan contra las tropas».

El capitán Manuel Rojas, dio la orden de disparar cruelmente de madrugada hacia la choza donde se refugiaba la familia del «Seisdedos» y después la incendiaron. Además, dos de sus ocupantes huyendo del fuego fueron acribillados, y otras seis personas quedaron calcinadas en el interior de la choza, entre ellas el propio «Seisdedos», sus dos hijos, su yerno y su nuera. La única superviviente fue su nieta de dieciéis años, María Silva Cruz, conocida como «La Libertaria», que logró salvar la vida al salir de la choza con un niño en brazos antes del incendio. Esa madrugada el capitán Rojas envió un telegrama a Madrid anunciando que la insurrección había sido aplastada. Además, ordenó a tres patrullas que detuvieran a los militantes más destacados del pueblo y que dispararan ante quien se resistiera, a instancias de las informaciones aportadas por los caciques locales. Las doces personas detenidas fueron llevadas ante la choza calcinada y les mostraron al guardia de asalto muerto, a continuación el capitán Rojas ordenó el asesinato a sangre fría de inmediato de los que habían sido hechos prisioneros. A las pocas horas las fuerzas del orden público desplegadas abandonaron el pueblo, la masacre había finalizado con un saldo de diecinueve hombres, dos mujeres y un niño muertos.

Testimonio oral de la nieta superviviente de «Seisdedos», sobre los hechos que acaecieron aquella noche en el pueblo gaditano: «Cuando empezó el asedio yo estaba enfrente de la choza. Se me acercó un guardia civil para decirme que era una puta, que nosotros teníamos la culpa de todo y que me iba a reventar la tapa de los sesos… Después empezaron a gritar a quienes estaban en la cabaña. Les urgían a salir y a entregarse, aunque la puerta estaba abierta. Eran los guardias quienes no se atrevían a entrar por cobardes. Así que decidieron empezar a disparar y a prender fuego al techo de paja. Escuchábamos los alaridos de la gente y veíamos arder la choza. Se escuchaban terribles lamentos. También podía sentirse el olor a carne quemada. Había sangre por todas partes. ¡Qué horror!»

[i] CNT – Confederación Nacional del Trabajo, sindicato anarquista. FAI – Federación Anarquista Ibérica, organización revolucionaria.

[ii] Guardia de Asalto – Cuerpo policial español creado durante la Segunda República para el mantenimiento del orden público, asegurándose su fidelidad al régimen republicano.

[iii] Manuel Rojas – Este capitán de la Guardia de Asalto, fue protagonista posteriormente en la sublevación y represión Franquista en Andalucía.

Enlaces del mes: Junio 2016

Como cada mes, recogemos aquellos artículos de otros medios que nos han parecido de interés. Entre principios y mediados de mes leíamos que la Audiencia Nacional acusa a la empresa Acuamed, entre otras cosas, de planear un vertido de ácido clorhídrico en el río Ebro, a beneficio de la poderosa FCC de Florentino Pérez.

También de la AN llegaba la noticia del archivo de la causa contra las nueve personas detenidas en la «operación Pandora II», una operación que no tenía más objetivo que criminalizarnos y golpearnos. Aquí textos en catalán y castellano.

Sin salir del ámbito estatal, tres textos nos parecieron especialmente para entender las relaciones entre los nuevos dirigentes de los ayuntamientos y el conjunto de la población: el que dedicó un miembro de la CGT del metro de Barcelona a la gestión de su conflicto por Barcelona en Comú, o este del periodista Iker Armentia sobre el clasismo de izquierdas el cual asume mediante tópicos que los votantes del PP son idiotas, obviando que los votos vienen de las clases altas y el miedo a Podemos mayoritariamente. Y uno del profesor de filosofía Pablo Lópiz que pretendía hacer balance del primer año de los llamados «ayuntamientos del cambio».

En el plano internacional, un bar frecuentado por la comunidad LGBT de Orlando (EEUU) fue escenario de una matanza con un balance de unos 50 asesinados y asesinada (texto en inglés) que recibió mucha más atención que la ocurrida en Xalapa (México), donde hombres armados, posiblemente en el contexto de la guerra por el control de las drogas ilegales, dispararon contra decenas de personas, de las que cinco murieron y más resultaron heridas.

Por último, se ha publicado recientemente la transcripción (traducida al castellano) de las respuestas que dio Noam Chomsky en 2010 a varias preguntas sobre el movimiento anarquista de nuestro tiempo.

[Documental] Arabia Saudí al descubierto

La situación actual en la geopolítica árabe y los casos de terrorismo islámico dan mucho qué hablar sobre el papel y la importancia de los países islámicos. En los medios aparecen como sociedades estancadas en la teocracia, dictaduras y monarquías retrógradas muy propensas a la guerra y engendrar grupos terroristas, les pintan como culturas desconectadas de occidente, sociedades totalmente antagónicas y ajenas a la nuestra  pero lo cierto es que no nos cuentan toda la realidad de lo que se vive en algunos de estos países y cómo se relacionan sus estados con occidente.

Nos hablan mucho de Siria y su guerra que no parece tener fin, a veces también de Irán pero rara vez hablan del régimen Saudí, uno de los más represivos del mundo (mucho más que otros de los que tanto hablan en Antena 3), que ejecuta a la disidencia, les tortura y encarcela arbitrariamente, que no admite la más mínima alternativa ideológica o religiosa más que el wahabismo y que además masacra a la población yemení. En esencia son iguales al Estado Islámico, con la diferencia de que estos no atentan en ciudades occidentales sino que son buenos aliados de los intereses de EEUU, la UE, la OTAN y sobre todo de nuestro sagrado sistema de mercado, pues son los que mejor saben aprovechar nuestra avidez de petróleo.

En este documental unos activistas muestran con su cámara oculta la miseria de un país cuya élite millonaria vive de las negociaciones con occidente al tiempo que colabora de manera encubierta con el yihadismo. La persecución de activistas como Raif Badawi, de quien su familia no recibe noticia desde hace meses, Loujain Hathloul por defender los derechos de las mujeres, y Ali Mohammed al-Nimr  cuyo tío, el clérigo Chií opositor Nimr al-Nimr fue ejecutado junto con otros 46 detractores del régimen el pasado 2 de enero. Nos demuestran que de entre todos los estados islámicos, este es especialmente peligroso por tener la protección de occidente y es el que más merece ser derrocado.

https://www.youtube.com/watch?v=OWycCdy45I0

Febrero, el puto febrero

A veces parece que los hechos suceden de modo que aprendamos una lección. Como si la realidad fuera un durísimo maestro de la vieja escuela que nos dice «Sí, sabes lo que tienes que hacer y te voy a dar de palos hasta que lo hagas».
En los últimos días, nadie que tenga un pie en los movimientos sociales ha podido evitar pensar en y hablar de la represión. Sí, el domingo 31 hubo un encuentro antirrepresivo estatal que nos dio fuerzas al confirmarnos que se tienden puentes y se entrelazan brazos, pero también han sido días en que el presente y el pasado, en este sentido, nos han abofeteado todo lo que han querido: cuatro días antes del encuentro, la redada contra Reconstrucción Comunista por su solidaridad con el pueblo kurdo; para empezar el mes, una operación policial contra Indar Gorri (no hace falta ser afín a ell@s para reconocer que es una de las hinchadas de fútbol que menos gustan al Régimen), con 18 detenid@s; el miércoles 3, el juicio contra las feministas de la procesión del Santo Coño Insumiso; el jueves, el décimo aniversario del repugnante caso del 4F que arruinó la juventud de Rodrigo Lanza, Álex Cisternas y Juan Pinto y la vida de Patricia Heras y la fijación de juicio para el 8-10 de marzo contra Mónica y Francisco, que tras más de dos años en preventiva por los mismos hechos de los que se acusa a l@s much@s detenid@s de las operaciones Pandora, Pandora 2 y Piñata, tienen en su contra peticiones fiscales de 44 años de cárcel para cada un@; el viernes 5, la vista para la posible salida de preventiva de Nahuel y el segundo aniversario de la muerte, dispersado a más de mil kilómetros de casa, de Arkaitz Bellon (joven abertzale que llevaba 13 años en la cárcel por acciones de la llamada kale borroka y que, pese a faltarle sólo tres meses para salir, estaba en primer grado en el Puerto de Santa María); ayer viernes, la detención de dos titiriteros por un guiñol satírico (¡!), llevados a la Audiencia Nacional por «apología del terrorismo» (¡¡!!); hoy sábado, el aniversario de las quince muertes en El Tarajal; el martes próximo se cumplirán también diez años de las detenciones de Rubén e Ignasi, que se enfrentaron a duras peticiones, acusados de atacar una sucursal del Banc de Sabadell y al organismo que gestiona la mano de obra semiesclava de las cárceles catalanas (CIRe o Centre d’Iniciatives per a la Reinserció)…
¿Nos enteramos? ¿Necesitamos más señales? La política que no hacemos nosotr@s la hace el Enemigo, me da igual quién sea libertari@, leninista, abertzale o vagamente rebelde si es de mi clase social y no vive de renegar de ella (como l@s agentes de policía o l@s concejales, alcaldesas y alcaldes «del cambio»). Lo mismo vale para es@s podemitas, ahoramadridistas y similares que aún no han abandonado los movimientos sociales, pero cuy@s dirigentes quieren ser grandes estadistas a base de intentar contentar a todo el mundo: ni esa brunete mediática a la que intentan aplacar ni l@s funcionari@s policiales les van a salvar cuando abandonen el Poder, ni lo harán si la descomposición social sigue llevándonos al caos, la violencia y, en definitiva, el liberalismo más acabado. Mojaos, mojémonos, comprometámonos, converjamos, confluyamos donde hay que confluir, donde hay poco que ganar en lo personal y mucho en lo colectivo: en la calle. Fortalezcámonos… o desaparezcamos arrollados bajo un tanque de civismo y sectarismo mientras suena Libertad sin ira y la masa desfila al paso alegre de la paz.

Las Mujeres en el Reich

Estrellas amarillas. Guetos. Vagones. Campos de concentración. Crematorios. Cámaras de gas…
Estas son las imágenes que suelen venir a la mente cuando hablamos del Holocausto nazi.
Pero, ¿qué pasa con todas la mujeres olvidadas y silenciadas a lo largo de ésta historia de sangre, violaciones, abortos clandestinos, vejaciones, esterilizaciones y muerte?
El pensamiento patriarcal, instaba a pensar que ninguna mujer podía ejercer violencia de manera gratuita, pues ellas en teoría eran esposas, madres, las eternas cuidadoras del hogar, de sus hijos, de toda persona que lo necesitase. Todo lo que se esperaba de una mujer, bajo las ordenes del mismísimo Hitler. El Holocausto ha sido visto generalmente como un crimen perpetrado por los hombres. La gran mayoría de los señalados ​​en Nuremberg y otros juicios por crímenes de guerra fueron del género masculino.
De acuerdo al proyecto racial Lebensborn, en las mujeres recae la tarea de engendrar una nueva juventud que abasteciese de nuevos ideólogos al partido nazi (NSDAP) y de jóvenes soldados de la Wehrmacht, la Schutzstaffel (SS), la Sturmabteilung (SA) y la Gestapo.
El NSDAP discriminó a las mujeres sobre una ideología misógina erigida sobre los principios de maternidad, germanización y superioridad racial. La proyección de un modelo de feminidad normativa centrada exclusivamente en la capacidad reproductiva de las mujeres alemanas determina el posterior tratamiento que reciben las mujeres en la denominada «cuestión judía». Las mujeres judías se convierten en el núcleo simbólico sobre el que se edifica el discurso ligado al proyecto de la Solución Final. El NSDAP identifica a las mujeres con la capacidad de reproducción y perpetuación de las poblaciones por lo que el proyecto de exterminio del pueblo judío requiere una retórica que deslegitime no sólo a la totalidad de la comunidad judía sino específicamente a las mujeres. La deshumanización que padecen las mujeres judías en el discurso nacionalsocialista se materializa en el tratamiento violento y vejatorio que reciben en los campos de concentración y exterminio y que convierte el cuerpo femenino en un espacio simbólico de conquista y dominación. Las agresiones, sean o no de carácter sexual, son una proyección androcéntrica de la superioridad de los vencedores sobre los vencidos a través de la apropiación del cuerpo femenino. La diferencia fundamental de las agresiones contra las mujeres en tiempos de guerra es inapreciable para las víctimas pero nítida para los agresores, que siempre responden a un patrón de conducta a la norma establecida de la virilidad que se espera de ellos. Su doble discriminación les aleja
de las actividades más sencillas o menos agotadoras y se ven obligadas a desempeñar los trabajos más duros y minuciosos dentro de la actividad diaria de los campos. Su estatus en el escalafón más bajo convierte a las mujeres judías en el principal objetivo de la violencia sexual ejercida no sólo por los guardas de las SS sino también por los propios prisioneros judíos.

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Acabemos con el cuento, la violencia no es, ni nunca fue exclusiva del «hombre»:

Desde el momento en que los nazis llegaron al poder e impusieron políticas de pureza racial, un sinfín de enfermeras sacrificaron a discapacitados y enfermos mentales.
Pongámosle nombres y apellidos, que no se pierdan a través de la historia , las atrocidades de las hijas del Reich;

-Pauline Kneissler, trabajó en Grafeneck Castle, allí gaseaba una media de 70 pacientes judíos al día.

-Lisel Willhaus, se sentaba cada tarde con un rifle en el balcón de su casa, disparando a toda aquella persona de la que tuviese la mínima sospecha de ser judía.

-Vera Wohlauf, transportó 11.000 habitantes judíos de un pequeño pueblo a Treblinka, donde fueron exterminados. Si los prisioneros se resistían lo más mínimo, no dudaba en tirar de su amado látigo, el que empleó contra más de un millar de niños.

– Fräulein Hannah, entró a la sala de niños de un edificio que era utilizado como un hospital improvisado, miró a cada uno en sus cama, se detuvo, cogió uno, lo llevó al balcón y lo arrojó desde el tercer piso al pavimento, luego hizo lo mismo con otros dos. En otra ocasión, agarró a un pequeño con fuerza por las piernas y golpeó su cabeza contra una pared como si estuviera sacando el polvo de una alfombra, después sin vida lo lanzó a los pies de su padre.

-Josephine Block, a quien le gustaba golpear especialmente a los niños a la espera de ser deportados contra el suelo, hasta que estos morían finalmente.

-Irma Greese, en 1943, ingresó en el Campo de concentración de Auschwitz como SS Oberaufseherin (guardia femenina), y para finales de ese mismo año fue ascendida a supervisora, la segunda mujer de más alto rango en el campamento, después de María Mendel.

-María Mandel, a cargo de alrededor de 30.000 reclusas de origen judío. El ascenso se produjo a causa de su enorme sadismo.

Son tan solo algunos ejemplos, de los miles, millones de mujeres que participaron de manera activa en la masacre. Del total de la cifra, ni si quiera un tercio llegó a ser juzgada. Y del reducido número de mujeres juzgadas, fueron puestas en libertad sin cargos y completamente limpias. A penas una decena de mujeres fue condenada por sus atrocidades y de forma excepcional, al ser soldados directas de las SS.

Prostitución Forzosa–> En 1941, en el campo de concentración de Mauthausen, comienza la «recompensa» a los presos que más duro y forzoso trabajasen; burdeles exclusivos para ellos (Sonderbauten), bajo el mandato de Heinrich Himmler. A las prisioneras se les prometía la puesta en libertad tras seis meses de prostitución forzosa diaria. Promesas que nunca serían cumplidas. Las prisioneras no alcanzaban los 20 años en la mayoría de los casos, recibían un trato distinto al del resto de prisioneras, recibían una cantidad un poco más elevada de alimentos. Alimentos que aprovechaban para compartir con sus compañeras y los niños.
Los encuentros en los burdeles eran siempre bajo la supervisión de un alto mando; no habría otra postura que no fuese el misionero y el encuentro no excedería jamás los 15 minutos.

Violaciones–> Siempre se pensó que debido a la «pureza étnica» de la ideología nazi, nunca ocurrieron. Pero la política de limpieza étnica a través de la violación es tan antigua como la misma guerra. El sexismo queda invisible ante el racismo.
Las violaciones no eran condenadas, pues bajo el amparo patriarcal, las mujeres consentían a cambio de comida u otro tipo de privilegios, por tanto no era pensable que con toda esta sarta de manipulaciones y demás engaños derivados en el sometimiento de las mismas, que fuese violación.

Esterilización–> Las mujeres con descendencia eran las más propensas a la horrenda práctica, de la mano de Aribert Heim, también conocido como «El carnicero de Mauthausen», médico de las Schutzstaffel.
Anja Lundholm informó de miles de esterilizaciones diarias en Auschwitz-Birkenau que se realizaban sin anestesia y que se cobraron cientos de vidas de mujeres y niñas que no sobrevivieron a las intervenciones. Uno de los medios más utilizados para extender la esterilización masiva
entre las mujeres judías se basaba en la ingesta de productos químicos altamente tóxicos diluidos en las raciones alimentarias. Los efectos eran visibles y sus consecuencias incluían dolores intensos, hemorragias internas, perforaciones de la cavidad bucal, atrofia de los ovarios y una amenorrea irreversible. Las prisioneras que aún con desajustes menstruaban, eran obligadas a pasear por los campos sin ningún tipo de cobertura en el cuerpo, pues a los nazis les gustaba verlas sangrar. Si además había embarazo, la ejecución era inminente.

En esta historia, no podemos tampoco olvidar a todas aquellas mujeres que encararon y lucharon con valentía por la libertad y el amor a la vida, tales como;

-Irena Sendler, consiguió evacuar y salvar a más de 2,500 niños, para ello utilizaba todo tipo de tretas; traslado en ambulancias alegando que eran enfermos de tifus, sacos, cestas de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercnacías, bolsas de patatas, ataúdes… Hasta que el 20 de Octubre de 1943 fue detenida por la Gestapo y llevada a la infame prisión de Pawiak, donde fue brutalmente torturada para que diera detalles del paradero de los niños y la red de personas que ayudaban a escapar a las personas judías. No lo hizo y por ello fue condenada a muerte, liberada por un soldado nazi el día que iba a ser ejecutada. Después de liberarla, la puso en la lista de ejecuciones realizadas e Irena, siguió ayudando y salvando a todas las personas que podía.

-Elisabeth Eidenbenz, maestra y enfermera suiza, logro salvar a más de 600 niños entre refugiados republicanos españoles y judíos que huían de la invasión nazi.

-María Edwards Mac-Clure, trabajó como voluntaria en el hospital de Rothschild, simultáneamente se unió a la resistencia francesa, ambas luchas le permitieron salvar la vida de miles de judíos.

-Corrie Ten Boom, durante los primeros años del conflicto Boom pudo rescatar a muchos judíos de una muerte segura a manos de las SS nazis. En 1940 los nazis invadieron Holanda y prohibieron su club. En 1942 su familia se volvió muy activa ocultando refugiados. Los nazis arrestaron a toda su familia en 1944; fueron enviados primero a prisiones holandesas, y finalmente al conocido campo de concentración Ravensbrück .

-Emilie Schindler, fue la esposa de Oskar Schindler, con quien ayudó a salvar las vidas de entre 12,001 a 17,002 judíos.

-Milena Jesenská, después de la ocupación de Praga, Milena se integra a la lucha clandestina contra los ocupantes y anda por la calle con una estrella amarilla prendida en la ropa sin ser judía.
Fue detenida por la Gestapo en noviembre de 1939 y recluida en el campo de concentración de Ravensbrück, donde se convierte en enfermera. Los testimonios de las sobrevivientes hablan de su conducta animosa, solidaria y valiente que ayuda a mejorar la calidad de vida física y psicológica de las prisioneras.

-Condesa Maria Helene Françoise Izabel von Maltzan, escondió judíos en su residencia mientras estudiaba veterinaria, graduándose en 1943. En cooperación con la Iglesia de Suecia posibilitó el escape de 60 judíos por medio de la falsificación de pasaportes y su traslado a la frontera en camiones a menudo manejados por ella misma.
-Zofia Kossak-Szczucka, publicó su famoso «Protest» para salvar a los judíos y fue una de las fundadoras de la Comisión de Ayuda a los Judíos Żegota a pesar de sus posiciones antisemitas entes de la guerra.

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*Nota: Este articulo va dedicado con todo el amor libertario del que soy capaz de expresar a mujeres como Ella Gartner, Regina Safir, Estera Wajsblum, Roza Robota, Hannah Szenes, Gisi Fleischman, Haika Grosman, Pauline, Anne, Simone y Mellita Siller, pues fueron ejemplo de sororidad, resistencia y revolución en tiempos de autentico sometimiento, así como también a todas y cada una de las mujeres y niñas, que sufrieron por género y etnia.
FUENTES;
-Las Furias de Hitler, Wendy Lower
-El Segundo Reich, Van Der Bruck
– La decacencia de Oriente, Spengler
-Shoah Fuoundation Institute for Visual History
-Centre For Advance Holocaust Stories
-Micheline Maurel–>
Archivo Histórico USHMN,
Archivo visual: RG-60-6654
Tape number: 6534-9747
-Manjke Velteboer, La violencia contra las mujeres en los campos de concentración
-Christa Schulz, Prisioneras femeninas de Ravensbrück.
-Entrevistas e investigaciones, Yolanda Beteta Martin

Pavli

Enlaces del mes: Octubre 2015

El mes empezaba con un repaso a las bases del sistema económico-politico y su (o sus) crisis que no dejaba mucho margen al optimismo. Teniendo en cuenta la energía, las materias primas, el cambio climático y la conflictividad entre los distintos estados y facciones, el otoño empezaba con un horizonte claramente complicado, como se explica en este artículo de crisis concéntricas. Por suerte o por sensatez, también parece una tendencia el debilitamiento del deseo de propiedad, como apuntaba Toño Fraguas en El ocaso de la propiedad, donde destaca que incluso en los EEUU, país donde está más extendida la cultura del consumo y la felicidad de lo material, cada vez más personas están tomando el tener propiedades como una carga.

En el ámbito laboral, octubre vino un tanto agridulce. En el mismo mes en que Forbes ha coronado a Amancio Ortega como el hombre más rico del mundo, no faltaban los recordatorios sobre cómo se forjan esas fortunas. Lo que se ha tratado como escándalos de imagen respecto a las actividades de Inditex en Brasil o, en general, en Latinoamérica y Asia, parece ser que la sobreexplotación obrera de la de toda la vida, con las pistas un poco difuminadas a base de deslocalización y de delegación en capataces casi esclavistas que son, sobre el papel, los que se manchan las manos.

Lo poco que tuvo de dulce lo pusieron los llamados «manteros» en Barcelona. Pese a las condiciones de desarraigo, clandestinidad y racismo normalizado en que trabajan, varios de ellos se han unido en un Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes con vocación de sindicato de ramo, pero también de organización que les dote de tejido comunitario.

Por el lado de las posiciones y decisiones políticas, Emmanuel Rodríguez (miembro de la Fundación de los Comunes, asi como de Ganemos Madrid y Ahora Madrid) se preguntaba qué lecciones extraer de la institucionalización de parte de los movimientos sociales y la previsible derrota de Podemos el próximo 20 de diciembre. Mientras, en Portugal, la gestión de los resultados de las últimas elecciones generales volvían a plantear la falta de democracia en la UE.

En lo represivo, el estado español no deja de demostrar de lo que es capaz: La directa publicaba una entrevista, traducida al castellano en Diagonal, al secretario general de Sortu y líder independentista vasco Arnaldo Otegi, preso desde hace años.

Y, cuando se cumplieron dos años de encarcelamiento preventivo de las anarquistas chilenas Mónica y Francisco, menos de un año después de las operaciones Pandora y Piñata, todas por las dos mismas bombas, una operación de los Mossos, ejecutada bajo las órdenes de la Audiencia Nacional la mañana del 28 de octubre, se saldó con 9 detenciones y registros en domicilios y Ateneos Libertarios como el de Sants de Barcelona y en Manresa. La respuesta solidaria no se hizo esperar. Hubo concentraciones espontáneas en Barcelona y se lanzaron convocatorias para solidarizarse en varias ciudades como Madrid, Compostela, Huesca, Zaragoza… con los y las detenidas. También ha habido repercusión en varios medios de la rueda de prensa de Embat junto a militantes del Ateneu Llibertari de Sants, Grup de Suport a Joaquim y la Assemblea de Barri de Sants. Unos días después, otra operación de la Guardia Civil en Galicia contra independentistas acabó con arrestos a los cuales se les acusan de «enaltecimiento del terrorismo».

Tampoco podemos olvidarnos de la Federación Anarquista de Gran Canaria. La organización está siendo duramente golpeada por la represión por ayudar a numerosas familias sin recursos a encontrar un techo ocupando y recuperando viviendas que los bancos dejan vacío. Algunos militantes han sufrido palizas de la policía, les acribillan a multas y sufren un acoso policial constante solo por el hecho de realojar a numerosas personas y familias, que según calculan, en 2013 más de 400 personas han conseguido techo gracias a la FAGC y también más de 200 viviendas expropiadas y socializadas. En este último año, han realojado a 102 personas en un sólo trimestre. Pero estos maravillosos resultados les están costando sangre, palizas y multas, y hacen un llamamiento a la solidaridad para afrontar la sangría económica que están sufriendo (el nº de cuenta es: ES45 0239 2026 6130 40048866 así como ven la necesidad de formar una red antirrepresiva.

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