Enlaces del mes: Junio 2017

Junio siempre ha sido un mes interesante: es el mejor mes para cumplir años y comienza el verano en el norte, así como la temporada de vacaciones, cursos, campamentos y ofertas de empleo de verano temporales y precarios. Pero no por ello dejan de suceder acontecimientos con impacto en la sociedad, de las cuales hemos seleccionado las siguientes.

Empezamos en el ámbito internacional con las múltiples adversidades que se han afrontado en Londres. En este editorial de Carne Cruda se reflexiona en torno a las causas que han provocado esta sucesión de desgracias: el incendio de un edificio indebidamente mantenido y sin las condiciones de seguridad adecuadas simplemente por ser habitado por la clase obrera y los nuevos atentados, tanto yihadistas como antiislámicos que vienen alimentados por las políticas conservadoras y la xenofobia.

Nos vamos a Marruecos donde las protestas del Rif continúan ininterrumpidamente tras la detención de Nasser Zefzafi y otros cabecillas. Ahora Nawal Benaissa encabeza esta rebelión dando visibilidad a las mujeres reivindicativas mientras se suceden huelgas y más represión.

En Puerto Rico se da desde hace años una situación de pobreza extrema para buena parte de su población debido principalmente a la enorme deuda acumulada. Los compañeros de El Salto explican en este artículo cómo el Banco Santander y sus directivos contribuyeron a incrementar esta deuda y transferir la riqueza de la isla a la banca privada mediante directivos colocados en la administración pública.

Nos llegan también noticias sobre el movimiento okupa, donde comenzamos hablando de la movilización en defensa del barrio okupado de Errekaleor en Euskal Herria. Todo un ejemplo de solidaridad y memoria de este viejo barrio obrero que desprende optimismo en la lucha. En dicha manifestación participaron personas allegadas de diferentes puntos del Estado español, confluyendo en un acto masivo por las calles de Gasteiz en defensa del barrio que el Ayuntamiento pretendía desalojar para poner en marcha un proyecto especulativo.

En cambio, las protestas del movimiento okupa en Santiago no acabaron tan bien: brutales cargas policiales y detenciones tras el acceso a un colegio abandonado laceraron la protesta e hicieron mella en los manifestantes. Pese a todo, no cesaron las concentraciones de apoyo y se percibió la solidaridad en las redes.

Y en Madrid la situación fue similar durante el desalojo del CPO La Trinchera en el barrio de Tetuán. Los antidisturbios echaron la pared abajo sin orden judicial ni aviso y lanzaron una carga desproporcionada contra los okupas indefensos en el suelo. Las vejaciones se prolongaron unas horas y se llevaron 6 detenidos previamente seleccionados.

Tampoco nos olvidamos de #EscarnioSomosTodas, un CSO nuevo en Compostela y desalojado en poco tiempo mediante un despliegue brutal, así como la represión posterior contra las solidarias que se movilizaron en defensa de Escarnio y Maldizer.

En base a todo esto y recordando que Alfon hace 2 años en prisión, desde CGT han redactado los testimonios de algunas viejas víctimas y testigos de la represión y los montajes para recordar cuales fueron las legislaciones que han hecho al sistema penitenciario ser como es y sus auténticos objetivos.

Acabamos con buen pie el tema antirrepre con el archivo definitivo de la Operación Pandora y todas sus derivadas. Tras dos años y medio de aquellas detenciones, todos los acusados quedan libres, la AN admite que no existe la más mínima prueba de acciones terroristas ni de pertenencia a banda armada, de hecho los «Grupos Anarquistas Coordinados», como sabemos, ni siquiera existen. Se destapa así el último montaje policial contra el anarquismo de nuestra época, lo cual no es motivo para bajar la guardia pues ya sabemos que estos hechos se repiten cada tantos años, particularmente cuando crecen las movilizaciones.

En el ámbito laboral, los estibadores han desarrollado una estrategia de negociación directa con las empresas dejando de lado a la patronal, lo que ha generado una fractura en el sector empresarial entre compañías que ceden a las demandas de los estibadores y las que no, de forma que la patronal pierde apoyos y los trabajadores van logrando sus objetivos con nuevas jornadas de paros y negociación colectiva.

Acabamos recordando con este artículo el debate que se ha dado sobre el valor que pueda tener la popularidad de Ylenia para la lucha feminista. ¿Realmente ella valora la emancipación femenina o sólo la aprovecha para ganar popularidad y generar polémica?

 

Redención a través de las generaciones

Yo no le diré a mi hija lo que mi madre a mí.
Yo no le diré “sé buena” sino “sé fuerte y defiéndete”.
Yo no diré tanto “pobre chico” sino que le animaré a ella a indignarse.
Yo no me burlaré de las mujeres femeninas ni de las “armas de mujer”;
para las pocas armas que tenemos no podemos despreciar ninguna.

Le diré: “aprende artes marciales,
¿o vas a estar asustada en una calle oscura?”
Si le gusta un chico le diré “llevas tres horas
fantaseando mientras él se saca el carnet
y ha pensado en ti diez minutos, ¡no tires tus horas!”.

Le diré: si tu padre te empuja y te tira al suelo,
no te quedes callada,
hazle reconocer que no te caíste sola.

Le diré: si tu novio quiere follar y a ti no te apetece
no le hagas una mamada, no hagas nada.
Y si intenta convencerte con reproches déjale,
no es bueno, no te quedes callada.

Si tu tío te acaricia el culo aprovechando que duermes
respóndele, insúltale,
y te prometo que yo tampoco me quedaré callada.

Si tu novio controla tus horas sé fuerte y déjale,
no te quedes callada.
Si agarra el picaporte para impedirte salir grítale
y te aseguro que saldrás,
SOBRE TODO no te quedes callada.

Si un amigo te pone la mano en el muslo
o te coge por la cintura y tú no quieres,
no te apartes solamente, díselo, plántate.

Si tu exnovio te insulta por teléfono
no le regales dinero, no le regales nada,
y responde insultándole tú también, hazlo por mí
¡¡no te quedes callada!!

No le diré que todo lo que ha hecho es un fracaso.
Le diré: hija, lo que haces es maravilloso y estoy orgullosa,
sí, sí, estoy orgullosa.
Le diré: no te disculpes tanto, no des tanto las gracias,
respétate y respeta, y no te quedes callada.

A lo mejor tendré esta hija yo sola,
pero será una mujer libre y eso es lo que me importa.

 

A mi amiga camerunesa Marie Eloge, que nunca se ha dejado maltratar por nadie.

La política que se vomita

“Claro, es que la política es muy terapéutica” – Me dijo mi colega cuando le expliqué que la militancia me había ayudado a superar la bulimia. – “Claro, es que organizarse, implicarse, que si ahora una huelga, luego una mani, todo eso te empodera, está claro…” 

Durante bastante tiempo me creí todas estas palabras e hice de la política mi salvación. Es evidente que leer a Marx es mucho más enriquecedor que perder una hora en el supermercado buscando el yogur que menos engorda. También es mejor hacer pancartas que engullir galletas casi sin respirar. Es más bonito ir a una manifestación gritando con el megáfono que quedarte en un rincón llorando, temblando, tomándote el pulso, y creyendo que te va a dar un ataque al corazón por todo lo que has comido. El activismo ayuda, te distrae de tu mundo obsesivo donde solo hay lugar para las dietas, el ejercicio desmesurado, la depresión y la culpa. Las asambleas y los movimientos sociales hacen que tu meta en vez de la delgadez sea la revolución social, de repente te crees capaz de todo…

Pero la política del mismo modo que puede empoderarte, puede también hundirte en la mierda, dependiendo del género que tengas, la edad, la clase social, la procedencia… porque la política no es igual para todo el mundo y hay opiniones que cuentan más que la de otrxs. El racismo, la homofobia, la gordofobia, el clasismo, el machismo y todas esas lacras que joden la existencia están ahí también, en el espacio supuestamente liberado. Están en nuestros amigos, compañeros y ligues, incluso están en nosotras mismas. Las prioridades, los privilegios, los liderazgos, influyen, y hacen que la política en vez de servirte de terapia te sirva para sacar lo peor de ti: rivalidades entre compañeras, exigirte demasiado, agotarte para llegar a todo, comparar, competir, distorsionar… o sea que el activismo político cargadito de machismo no es el paraíso empoderador que creías, sino más bien es un desencadenante más de atracones y dramas y es que si hay machismo no puedes liberarte, y por lo tanto, tampoco puedes curarte.

Entonces decides parar de ese ritmo frenético que no te lleva a ninguna parte,  y cuando paras te das cuenta de que sólo mejoras allí donde hay feminismo: esa idea radical que te recuerda que estás viva y tienes derecho a hacer y a disfrutar de lo que te salga del coño. El feminismo parece la mejor terapia porque de repente eres la mujer que siempre quisiste ser, porque de repente descubres el inquietante mundo de los (auto)cuidados. Y resulta que todo va sobre ruedas…

…hasta que vuelve la bulimia.

Tarde o temprano la bulimia siempre vuelve, y si vuelve es porque nunca se fue, de hecho nunca va a irse. Y no es una cuestión de victimismo crónico, ni se trata de vender una idea de incurabilidad. Se trata de legitimar nuestra propia histeria, nuestros métodos de canalizar el daño que genera esta sociedad maldita. Si el conflicto con el género no desaparece, las recaídas tampoco, y lo último que deberíamos hacer es machacarnos por volver a caer. No se lucha contra la bulimia, se lucha contra el capitalismo que la genera. Así que no nos queda otra que aprender a convivir con la enfermedad y dotarla del contenido político que tiene. Porque si lo personal es político, entonces lo bulímico es político.

El problema está en que la bulimia no cabe en todos los espacios de militancia, por muy feministas que se autodenominen. Te encuentras con que no puedes pronunciar ni la palabra en un espacio activista, y esto no es culpa tuya, ya que es una responsabilidad colectiva acabar con los estigmas y generar espacios donde el dolor, el malestar y el miedo se pongan en el centro del debate. Aprender a cuidarnos también es parte de la lucha, o sea que cuidado con el feminismo que no cuida porque acaba generando dinámicas muy tóxicas que pueden doler más que vivir tomando laxantes y contando calorías.

Lo que no se nombra no existe, y no podemos seguir fingiendo que la bulimia no existió, que no existe. La política no puede dejarnos atrás, solas y rotas, llorando en el espacio privado. La política también es nuestra e iremos a por ella. Pero nos va a servir cualquier política, sólo sirve la política que se vomita, la que nos sale de dentro a lo visceral sin postureo ni superioridades morales. Esa política que toca la fibra y nos hace entrar en contradicción, esa que nos duele. La política de la empatía, la de hoy eres tú la que vomita pero mañana podría serlo yo, o mi madre. Esa es la política que de verdad empodera. Si en el gueto anarco, en el partido o en el colectivo del barrio no cabe tu bulimia pues nómbrala en el bar o en la discoteca. Hay aliadas por ahí que te comprenden y no te juzgan, haz política con ellas. Si no lo puedes decir con palabras en medio de una asamblea porque sabes que los roles de poder y la inutilidad emocional del personal te van a dejar más tocada aún, pues escríbelo, dibújalo, así hasta que la bulimia en concreto y la enfermedad o malestar en general, estén en todos los espacios políticos, en todos los discursos. Creando mensaje, hablando claro, rompiendo estigmas, así, poco a poco, hasta que estemos todas fuera del armario vomitando política.

En el jardín de las rosas de sangre

Se quedaron mirándose fijamente. Jordi desde allí arriba sentado en su cúpula y ella, de rodillas en el barro plantando otra rosa. Se habían distanciado, habían dejado de entenderse. Él hablaba como los libros y ella hablaba como la calle. Chocaban. Jordi se desesperaba oyéndola hablar, siempre con lo del género entre ceja y ceja, ese discurso le parecía exagerado tirando a ridículo, sacado completamente de contexto. Estaba convencido de que la pobre se había desorientado políticamente, que aquello que ella defendía estaba muy lejos del materialismo histórico y del verdadero anticapitalismo. Se estaba desviando de la lucha principal y nadie parecía estar dándose cuenta, sólo él. Jordi pensó que todo era por la influencia del madrileño aquel al que llamaban Dragón por el tattoo gigantesco de la espalda. Desde que empezó a pasarse por las asambleas notó una química sospechosa entre ellos dos. Siempre se quedaban a hablar, se hacían bromas, tenían sus piques. En el fondo Jordi estaba celoso pero no sabía decirlo con palabras, así que simplemente hablaban sus malas caras. El miedo, la inseguridad y la incapacidad emocional que venía implícita en su masculinidad hicieron que se alejase aún más de ella. Así, en plan cobarde. De su boca cada vez salían más frases de libros. Así, una detrás de otra. El discurso se le fue descafeinando y en vez de sangre parecía que tenía leche desnatada recorriéndole las venas. Se dejó las huelgas y las manifestaciones, decía que pasaba de esas drogas tan chungas, y pasó a meterse burocracias, luchas institucionales y verdades absolutas. Se enfiló en lo alto de la cúpula de un partido de esos con mítines y ruedas de prensa mientras ella se dedicaba a plantar rosas en el barro.

De vez en cuando Dragón venía a visitarla y rara vez no se reía de sus rodillas manchadas o de su manía absurda de no vivir en una casita okupada en lo alto de la montaña. Dragón sabía de todo a todas horas y se esforzaba duro en juzgarla constantemente, porque por lo visto le salía gratis. Ella le frustraba. En realidad le gustaba bastante pero eso de que se depilara no lo terminaba de entender o lo de tomar pastillas con cada regla, ¿qué feminismo era ese? Por no hablar de que no fuera capaz de comer guarradas de chocolate bien libre de remordimientos. Para Dragón era tan fácil ser coherente ideológicamente y vivir sin ningún tipo de contradicción que le ponían muy nervioso las pantomimas estas de “tenemos que cuidarnos entre nosotras, respetar nuestros tiempos, poner límites…”, todo ese discurso cursi sentimentalista nada tenía que ver con la protección que le daba su coraza. Dragón se refugiaba en su coraza para no tener que pensar en rollos de autoestima, miedos, frustraciones e inutilidades emocionales. ¿Qué importa si no puedo llorar si puedo estar calentito dentro de mi coraza de acero? Pensaba Dragón mientras ella se dedicaba a plantar rosas.

Hasta que un buen día a ella no le quedaron más flores por plantar y se sentó a esperar. Dragón se agobió, se dio cuenta de que en el fondo se estaba ahogando entre las paredes de su coraza. A penas podía respirar y con la voz rota empezó a pedirle socorro. Se quedaba sin aire, comprimido, atrapado y consumido por su propia coraza. Su impecable moral no podía salvarle de él mismo. Tosía, gritaba desesperadamente y trataba de romperse la armadura hasta que cayó muerto sobre el jardín de rosas. Al poco rato fue Jordi el que se vino abajo junto con la cúpula de su gran partido unitario y revolucionario. Todo cayó de golpe y resultó que la popularidad, el postureo y el liderazgo no le frenaron la caída. Se estampó contra el suelo, contra el suelo de rosas que ella había plantado. Y resultó que las rosas no eran bonitas ni primaverales, no olían a perfume y mucho menos eran unas florecillas frágiles y delicadas. Las rosas eran malfolladas, putas, gordas, asquerosas y rastreras. Estaban repletas de espinas afiladas como cuchillas. Daban miedo, tan feas y tan frígidas. Tenían el color de la sangre menstrual y apestaban a venganza. Detrás de cada pétalo el nombre de las mudas que empezaron a hablar y detrás de cada espina el recuerdo de las que perdieron la partida. Sólo cuando se aseguró de que había terminado con las corazas y las cúpulas, ella, la princesa de las contradicciones de mierda, dio media vuelta y se quedó pensando donde podría plantar un nuevo jardín de rosas, de rosas de sangre.

Enlaces del mes: Marzo 2017

Comenzamos el mes con un repaso sobre los sectores más precarios de la clase trabajadora carente de representación sindical, que han comenzado a autoorganizarse: las Kellys, el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes y las Putas Indignadas. Aquí se habla de las periferias del sindicalismo y del trabajo: camareras de hoteles, un trabajo feminizado con salarios muy bajos. Vendedores ambulantes, inmigrantes que tratan de sobrevivir como pueden. Y las prostitutas, un trabajo estigmatizado y con pocas garantías de protección contra la violencia que sufren en las calles.

En este 8 de marzo, día de la mujer trabajadora, se hace un repaso de la actual situación de la mujer: la violencia machista sigue cobrando muertes, los trabajos más precarios con los peores salarios siguen feminizados, tener que soportar los mensajes misóginos de la Iglesia, el desigual reparto de los cuidados en casa… Problemas que tienen sus raíces en el patriarcado y en el capitalismo. También, en esta fecha tendrán lugar movilizaciones no solo en EEUU que ha sido bastante multitudinaria contra Trump, sino en el resto del mundo igual.

Por fin, después de casi 500 días en prisión preventiva, sale en libertad Nahuel. Como todas sabremos, Nahuel es el chico al que detuvieron en una operación policial totalmente injustificada que desarticuló el colectivo Straight Edge Madrid, dedicado a la difusión del veganismo y la lucha contra las drogas en el movimiento libertario. Ahora, ¿quién le va a pagar este tiempo robado y todo este sufrimiento innecesario en la cárcel?

Hablando de injusticias, lo más sonado de este mes fue la condena de Cassandra por unos chistes sobre el fascista volador de Carrero Blanco. No fue solo la condena en sí, sino que le arruinó la carrera, demostrando que el franquismo vive en la Audiencia Nacional.

Nos vamos a Guatemala por un momento para atender el caso de 40 niñas calcinadas en el Hogar Seguro, lo que se supone que es un refugio gubernamental para menores. Ante los abusos sexuales por parte de trabajadores del refugio, unas cuantas adolescentes se amotinaron para exigir el cese de dichos abusos. El resultado fue un conflicto que se ha cobrado 40 vidas y los familiares exigiendo justicia al gobierno. En estos momentos, la lucha por la justicia para las víctimas continúa.

Mientras que en España los corruptos, los grandes empresarios y los banqueros son impunes, en Portugal no lo tienen tan fácil salirse de rositas. Carlos Alexandre es el juez que va a sentar en el banquillo a grandes banqueros, empresarios, abogados, exministros… por casos de delitos financieros.

Ante el déficit democrático de los Estados europeos actuales en la era global, una apuesta por los municipios podría ser una alternativa a explorar en aras de lograr una mayor participación ciudadana en las políticas locales, demostrando mayor eficacia frente a la política a nivel estatal.

La victoria de los estibadores ha dado de qué hablar. Pero esta vez hemos de conocer a las estibadoras y cuál es su situación en un sector en buena parte masculino. En esta entravista, Ana Corrales nos explica desde sus experiencias en el mundo de la estiba como mujer.

Aunque no compartamos todo lo que se diga, Daniel Bernabé publica una crítica en La Marea a una diversidad producto de la postmodernidad y el individualismo extremo del neoliberalismo que en vez de ser un aspecto positivo, divide las luchas y difumina los objetivos de las mismas al relativizarse todo.

Toda esta ola de privatizaciones que hemos sufrido de la mano del gobierno del PP son consecuencia de think tanks neoliberales de las escuelas de Austria y de Chicago. Algunos nombres como Milton Friedman, Hayek y Mises nos sonarán por su posicionamiento frente a la intervención del Estado en la economía como tapadera para justificar políticas como las privatizaciones de los servicios públicos y la total desregularización de los mercados. En resumen, del capitalismo salvaje cuyo eufemismo es nada más ni nada menos que «liberalismo».

Para cerrar los enlaces de este mes, contamos con una entrevista al historiador Julián Vadillo acerca del papel de los anarquistas durante la Revolución Rusa, una historia poco conocida y la cual los bolcheviques han intentado borrarla del mapa.

Entrevista al Movimiento por la Dignidad de la Mujer de Alcobendas y Sanse

Como parte del compromiso activo de nuestro medio de comunicación social y libertario con el feminismo y su lucha transversal, hoy 8 de marzo, Día Internacional de la mujer trabajadora, os traemos la voz directamente de un colectivo de mujeres de la zona norte de Madrid. Una entrevista realizada en común, desde la justicia social y la igualdad de género, que desprende valientemente sororidad, siendo un movimiento feminista referente en estos dos municipios por su empoderamiento personal y público.

Facebook: DigniMujer

Twitter: @dignimujer_ZN

¿Podríais presentaros y decirnos qué es el movimiento por la Dignidad de la Mujer de la Zona norte de Madrid y cuándo surgís como colectivo?

El Movimiento por la Dignidad de la Mujer somos un grupo de mujeres que lucha por una igualdad efectiva y real en nuestras vidas. Luchamos por reivindicar unos derechos, que por el simple hecho de ser mujer, nos son arrebatados, esencialmente por los hombres. Entre nuestras reivindicaciones: el derecho al aborto; la paridad como forma de terminar con la jerarquía hombre/mujer y el poder masculino; y la exigencia de que el trabajo doméstico y los servicios que hacen las mujeres en el hogar sean reconocidos y compartidos.

El Movimiento por la Dignidad de la Mujer surge a raíz de la reforma de la Ley del Aborto promovida por Ruiz Gallardón cuando era Ministro de Justicia. Un grupo de mujeres, la mayoría militantes de otros colectivos, coincidimos en lo negativa que dicha reforma supone para todas nosotras y en la necesidad de constituir una agrupación que luche activamente contra este despropósito. Es así, como nace El Movimiento por la Dignidad de la Mujer.

Al cabo de los meses, y una vez retirada ya la reforma y dimitido Ruiz Gallardón como Ministro, estas mujeres estuvimos de acuerdo en que nuestra lucha era necesaria más allá de esta causa y, decidimos así, mantenernos activas y planificar juntas otra serie de actividades y acciones, ya más enfocadas a los municipios de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes.

¿Antes de crear DigniMujer habíais hecho activismo político y social en otros terrenos? De ser así, podéis indicarnos cuál es la importancia de interrelacionar esas luchas con el feminismo y llevarlas adelante globalmente.

Algunas de nosotras veníamos del 15M, y a partir de ahí y antes de que se creara DigniMujer, militamos y participamos en varios Movimientos Sociales de nuestra zona como en la Pah AlcoSanse o en la Plataforma por la Sanidad. Y es ahí cuando nos damos cuenta de la necesidad de incorporar el feminismo como eje vertebrador en cualquiera de esas luchas.

Creemos que es importante que cualquier lucha legítima, lo sea pero con una perspectiva feminista y de género. Ahora, no lo entendemos de otra manera. Y para ello, es fundamental que se incorporen mujeres que luchen por la igualdad, porque está demostrado que es así como se consigue un avance social igualitario y donde conseguimos una visibilización de nuestras opiniones y actitudes políticas e ideológicas.

¿Qué actividades y proyectos habéis desarrollado durante este tiempo?

Cómo hemos dicho anteriormente, creemos que el feminismo tiene que ser el eje vertebrador de esta sociedad. Consideramos que es fundamental que la perspectiva de género esté presente en todas las actividades y proyectos que realizamos.

Nuestras actividades van desde al apoyo y la organización de manifestaciones por la lucha de los derechos de las mujeres (Manifestación 8M Día Internacional de la Mujer, Manifestación 25N por la eliminación de las Violencias hacia las Mujeres, contra la reforma de la Ley del Aborto de Gallardón, etc…) como el apoyo de manifestaciones y concentraciones por los derechos humanos y no humanos (Marcha del Orgullo LGTBI, Actos AntiFascistas de AlcoSanse, Marchas por la Dignidad, Manifestaciones AntiTaurinas por los derechos de los animales, etc…)

Nuestros proyectos tienen un objetivo común: dotar de herramientas feministas a todas las luchas, luchar contra la desigualdad que sufrimos en todos los campos imaginables de esta sociedad y dar visibilidad a las mujeres.

Siempre que tenemos ocasión, como en el pasado San Isidro de Alcobendas, damos visibilidad al sexismo que opera en esta sociedad. En ese caso, dotamos de carteles No Sexistas a las Casetas de la feria que así lo quisieron.

Uno de los proyectos más importantes, es visibilizar el Terrorismo Machista que asola a nuestra sociedad, así como dar voz a las que ya no tienen voz: Las Asesinadas. Una vez al mes nos concentramos en alguno de nuestros dos pueblos para visibilizar esta lacra y aportar nuestro granita de arena para concienciar a la sociedad de su importancia.

Por otro lado, fomentamos la Visibilización de la Mujer en todos los aspectos del Arte, con nuestro Ciclo FeminArte: Proyectamos películas dirigidas y protagonizadas por mujeres, damos voz a la Poesía Feminista y Femenina, etc…

Además hemos estrenado hace unos meses una nueva sección: FemiCuentos donde  fomentamos la igualdad entre las más pequeñas a través de Talleres de Cuenta Cuentos.

Este verano, en las Fiestas de San Sebastián de los Reyes hemos estrenado nuestra Campaña Contra el Acoso Machista en las Fiestas Populares, que prodigaremos en el resto de las fiestas de nuestros dos pueblos, y en la que sensibilizamos a nuestr@s vecin@s a favor de unas fiestas libres de acoso y de machismo y donde asistimos de apoyo a todas aquellas compañeras que lo sufren o lo presencian sólo por ser mujeres.

Y por último, estamos preparando, junto con otras Asociaciones de Mujeres, una manifestación en conmemoración del 8M, para el próximo domingo 12 al que, por supuesto, estáis todas invitadas. Será una jornada reivindicativa y muy musical.

Y ahí seguimos…

¿Cuál consideráis que es la realidad y el potencial del movimiento feminista actualmente a nivel internacional?

Creemos que, actualmente, el feminismo está tremendamente activo, nacional e internacionalmente hablando. Y es porque las feministas somos conscientes de que sólo con nuestra presencia en la lucha, podemos conseguir avances en la igualdad real y efectiva. Que somos nosotras las que tenemos el gran poder transformador de la vida sociocultural y política de todos países.

Con nuestra lucha hemos y estamos provocando un cambio profundo en todos los ámbitos y niveles de nuestra vida. Y esa es la perspectiva de futuro: seguir cambiando y transformando las sociedades heteropatriarcales cuyas características más significativas, por definición, son la desigualdad, la discriminación y la injusticia.

¿Y respecto de la realidad de los colectivos feministas en el territorio de Madrid y la sinergia con otros movimientos similares? 

 Pues sinceramente, es ahora, después de tres años de nuestros comienzos que estamos empezando a conocer y a crear lazos con otros colectivos feministas de nuestra zona. Pero creemos que es fundamental la solidaridad y el apoyo mutuo entre nuestros colectivos y que estemos interconectadas para avanzar de forma más rápida y contundente.

¿Cómo ha sido vuestro aprendizaje colectivo sobre cuestiones de género y lucha feminista y cómo creéis que este afecta a vuestra vida cotidiana?

Jajaja, el aprendizaje está siendo lento, pero firme, se podría decir. Empezamos sin saber nada sobre el feminismo, o por lo menos sin saberlo de forma consciente. Pero en cuanto empiezas a involucrarte, a leer, a escuchar, en fin… no hay marcha atrás.

Hemos acudido a charlas, a talleres, leemos a nuestras feministas preferidas (cada una tenemos las nuestras, claro), y sobre todo, nos alimentamos de nosotras mismas, de nuestras dudas, de nuestros “peros”, de nuestras inquietudes.

Y todo esto, siendo conscientes de lo duro que es tener conciencia feminista. Duro, porque como se suele decir “nos pusimos las Gafas Moradas” y es cuando fuimos consciente de las situaciones injustas, de desventaja y sexistas, que las mujeres sufrimos en nuestro día a día.

Nuestra vida cotidiana cambió de manera radical. Y la de nuestro entorno también, claro. Una vida más consciente, aunque más difícil también.

¿Qué estrategias pensáis que debe llevar a cabo unitariamente el movimiento feminista para conquistar espacios hacia la igualdad y trasladar la teoría feminista hacia la práctica?

Es fundamental que el feminismo se vea totalmente necesario en cualquier ámbito de nuestra vida. Debemos ser capaces de construir un discurso feminista que permita impregnar en las necesidades y valores de otras luchas por la igualdad.

¿Qué le diríais a las mujeres y compañeras jóvenes que están descubriendo el feminismo?

Que es fascinante. Que recarga las pilas. Que es imprescindible. Que somos imprescindibles. Y que mucho ánimo y mucha fuerza para continuar con esta preciosa lucha. Y que juntas, podremos conseguir todo lo que nos propongamos.

¿Y a los hombres, especialmente a aquellos que desean revisarse sus privilegios?

Que esta es nuestra lucha y nuestro espacio y que es imprescindible que nos acompañen sin arrebatárnoslo. Pero que es imprescindible que aprendan igual que estamos aprendiendo nosotras. Que nos escuchen, que escuchen a las feministas, que se escuchen a sí mismos. Que se replanteen todo lo que hasta ahora habían aprendido. Que es imprescindible que se despojen de esos privilegios, a veces invisibles, para que nosotras podamos alcanzar nuestros derechos.

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