Enlaces del mes: Febrero 2017

Este mes pudimos leer cómo las críticas de cierta izquierda reafirman a la ultraderecha que se abre paso. Pasó en la elección de Trump como presidente de EEUU y volverá a ocurrir en Francia con Le Pen si algo no lo remedia. La izquierda debe volver a situarse como herramienta de los de abajo, organizando a la clase trabajadora y abandonando un elitismo clasista. Mientras, la ultraderecha se mueve.

En el otro país vecino, Portugal, una coalición de izquierdas gobierna entre el silencio mediático. Ese gobierno ha logrado algunos avances gobernando contra las políticas de austericidio que merece la pena conocer: Recuperación de los sueldos públicos y reducción de la jornada de trabajo, subida del salario mínimo y de las pensiones. Una demostración de que las políticas de austeridad no son ineludibles, sino la opción ideológica impuesta por el poder para robar al pueblo.

Si el ejemplo de Portugal nos demuestra que sí se puede llevar adelante una política progresista, los estibadores nos muestran un camino para quienes la defendemos mediante el poder popular y no mediante las instituciones. No debemos permitir que se siga precarizando el empleo. Necesitamos seguir trabajando para construir una organización sindical fuerte y revolucionaria.

Mientras tanto, en España sigue mandando el IBEX. En esta entrevista Rubén Juste analiza las relaciones del poder político y económico para desvelar cómo este último impone su dictadura de mercado, el régimen posfranquista español.

Las mujeres lideran la lucha popular con un ejemplo de acción directa contra la violencia machista. 25 puntos exigidos mediante una acampada en la plaza de Sol y una huelga de hambre sostenida por ocho mujeres desde el pasado 9 de febrero, que mantendrán hasta que los partidos cumplan sus demandas.

Pero la lucha contra el patriarcado no se limita a denunciar el asesinato y la violencia física, porque el machismo nace en actitudes cotidianas y es necesario combatirlo desde la calle y la plaza hasta la misma alfombra roja y los comportamientos aprendidos. Leticia Dolera, actriz española, nos habla de las contradicciones que vive una feminista en la gala de premios Goya.

Los videojuegos no se libran de un marcado sesgo machista. En el reportaje «Me pido a la chica», las compañeras de Píkara analizan a los personajes femeninos de los videojuegos: «En la mente de la mayoría de los programadores (recordemos, hombres), los “temas serios”, como la guerra (Call of Duty), las mafias (Grand Theft Auto) o las intrigas políticas y de espionaje (Metal Gear Solid), se instalan en terrenos muy masculinizados, mientras que ciertos juegos de corte minoritario parecen venir de fábrica destinados a nosotras. […]

Con todo […] la que personalmente me parece la verdadera cumbre como personaje femenino de todo el universo de los videojuegos no es otra que Ellie, coprotagonista del maravilloso The Last of Us. Una espabilada chiquilla de apenas catorce años que demuestra tener más agallas que nadie en el desarrollo de la trama, empoderada, resuelta y, además, lesbiana (o al menos bisexual), como quedó demostrado en la preciosa escena de su beso con Riley en la precuela Left Behind y que desató las críticas de los mismos descerebrados de siempre.»

También un ejemplo de solidaridad nos llega desde Grecia, donde el activismo anarquista busca soluciones para la crisis humanitaria. El barrio de Exharchia se organiza para acoger a los refugiados.

Pero la solidaridad debe ser más que un modo de resistencia, debe ser una herramienta para transformar la sociedad por completo. Podemos aprender mucho mirando hacia el Kurdistán sobre esa necesidad de revolución y sobre cómo llevarla adelante. Abdullah Öcalan, lider del PKK, contribuye con un pequeño análisis para pensar en la revolución en nuestro siglo.

La revolución es, si cabe, más urgente a nivel ecológico en una sociedad que ha sobrepasado los límites biofísicos del planeta y que sigue dependiendo del crecimiento tecnológico y económico. Frente al futuro de colapso al que nos condena el capitalismo, Ted Trainer nos propone la vía de la simplicidad, un modelo de sociedad democrática y descentralizada para vivir mejor y respetar el medio ambiente.

Finalmente, un espacio para la memoria histórica en el testimonio de la superviviente de la mayor masacre llevada a cabo por el franquismo durante la Guerra Civil Española: La desbandá, en Málaga: Legionarios del Tercio, los novios de la muerte sedientos de sangre, allanaban las casas y lo edificios en busca de la “canalla roja”. Los Regulares yihadistas –Franco les prometió el paraíso– con sus cuchillos afilados se preparaban a degollar a esos ateos y apóstatas que ofendían a Jesucristo (su amado profeta). “¡Qué vienen los moros!”. La gente gritaba y corrían como almas que lleva el diablo. Las palabras de Queipo de Llano (el pionero del terrorismo mediático) retumbaban en su cerebro: “Nuestros valientes legionarios y regulares han enseñado a los rojos lo que es ser hombres. De paso, también a las mujeres de los rojos, que ahora por fin han conocido hombres de verdad y no castrados milicianos”

Con maltrato no hay trato: Huelga de hambre de mujeres en Sol

Hace ya más de una semana que ocho mujeres se pusieron en huelga de hambre y ocuparon el espacio urbano de la Puerta del Sol de Madrid para romper la invisibilización a la que las aboca el patriarcado como estructura de sometimiento hacia la mujer.

Su reivindicación es bien clara: otorgarle protagonismo a una lucha eficaz y comprometida contra la violencia de género. Poseen un manifiesto con veinticinco puntos de carácter legal, pero también con fundamentales contenidos de raíces sociales y culturales. Debemos entender que la violencia contra las mujeres actúa como una apisonadora estructural de un sistema que discrimina explícita e implícitamente a las mujeres.

Sus nombres son Gloria, Martina, Patricia, Marian, Susana, Sara, Sonia y Celia; y representan a todas las mujeres asesinadas, maltratadas, violadas o que sufran cotidianamente cualquier represión de género sobre ellas. Convencidas de la importancia de abrir definitivamente una brecha en la historia de las desigualdades, no desistirán hasta lograr sus objetivos. Aunque encuentran el apoyo general de las personas que se acercan a solidarizarse con ellas, el apoyo solo de palabra no es suficiente, porque el patriarcado se quiebra solo con hechos.

Nos parece fundamental difundir su lucha, que va de la mano de cualquier otra lucha de los movimientos sociales y populares, pues el feminismo como herramienta de emancipación de las mujeres, debe impregnar nuestras acciones políticas a todos los niveles. Con esta iniciativa, estas mujeres nos demuestran que la lucha es el único camino, dándonos una lección a toda la sociedad para tomar conciencia y movernos sinceramente para construir la igualdad.

También queremos comentar que en esta situación, la sororidad y el apoyo entre mujeres y colectivos feministas, resulta imprescindible. A tan solo menos de un mes de celebrarse el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, se están organizando ya numerosas movilizaciones a nivel mundial, e incluso se está tratando de potenciar la iniciativa de un paro internacional de mujeres.

Estas mujeres, lejos de ser mártires ni heroínas, con su campaña suponen un ejemplo de empoderamiento feminista, y han lanzado la campaña “Todas a Sol”, invitando a unirse a más mujeres, porque tal y como afirman ellas mismas, ‘nos siguen matando, y a gran parte de la sociedad parece no importarle’.

Enlaces del mes: Enero 2017

Una vez más empezamos el año con críticas, sexualización y denigración hacia las mujeres en lugar de señalar al enemigo. En este texto se expone qué enseñaba y qué ocultaba el vestido de Cristina Pedroche.

Heura Negra nace en 2010 en el barrio de Vallarca como asamblea libertaria con el nuevo ciclo de movilizaciones del 15M. Aquí se puede leer la entrevista hecha por alasbarricadas.org sobre el barrio y su experiencia en él.

El V Congreso Nacional Indígena, celebrado en Oventik (Territorio Zapatista, Chiapas, México), acabó con estas alentadoras declaraciones. Llaman a pasar a la ofensiva y reconstituirse desde abajo como pueblos y país. Además, la cuestión de presentar una candidatura electoral responde a la necesidad de visibilizarse.

Este mes nos ha dejado José Luis García Rúa, que nació en 1923 y fue un reconocido escritor, filósofo y militante en entornos anarquistas y anarcosindicalistas. En este enlace se pueden leer apuntes biográficos.

La represión del Estado llega a unos niveles en los que ya no sabemos si reir o llorar: «Que me pidan dos años y medio de cárcel por hacer chistes sobre Carrero Blanco es un ataque a la libertad de expresión». Hacer chistes sobre Carrero Blanco en las redes sociales puede llevarte a los tribunales.

Se acercan tiempos de tormenta a nivel global. Raúl Zibechi analiza el contexto actual concluyendo que si queremos arrojar rayos de sol a esta tormenta tendremos que resistir y crear desde la base, la autonomía y la organización colectiva, construyendo nuevas formas de hacer política.

En el Todo por Hacer podemos leer la historia de victorias de la Oficina de Apoyo Mutuo de Manoteras en los últimos años como sindicato de barrio.

Fuera de nuestras fronteras, en EEUU ha habido distintas movilizaciones contra Trump, cuya intensidad fue considerable el día de su investidura, el 20 de enero. Aquí una crónica.

En este artículo podemos leer acerca de la formación de militancia que actúe en espacios sociales y la importancia de los cuadros en los procesos revolucionarios.

Además tuvimos que soportar la subida de la luz en el mes más frío del año. Podemos ver las respuestas a preguntas como si va a seguir subiendo o como se forman los precios.

El 18 de enero hubo huelga educativa en Catalunya convocata por CGT Ensenyament justamente para el día en que se debatían en el Parlament los presupuestos para la Educación Pública de este año, de la cual podemos leer la valoración de Embat.

Por útlimo, recomentamos también esta entrevista a Chomsky sobre distintas cuestiones como estrategias generales de la izquierda y sus alianzas internas.

Desterrar las masculinidades, construir la igualdad

En el camino por conseguir la igualdad de género la lucha contra las desigualdades sociales cotidianas, es también la lucha contra la construcción cultural de nosotros y nosotras mismas. La acción que nos permite descubrir y desmantelar las construcciones de géneros tradicionales y existentes en nuestra sociedad, es lo que nos permitirá avanzar hacia vínculos sociales y sexuales sanos y en verdadera igualdad. Esta es una labor profundamente crítica, una actividad transformadora cuya importancia se encuentra en cuestionar las estructuras y normas que en relación al género nos definen como individuos, sin antes haber podido decidir libremente.

El rol que jugamos en el patriarcado los hombres es el de individuos que debemos ocupar enteramente los espacios públicos, acaparando igualmente la cultura y por supuesto la racionalidad.  Sin embargo, entre otros muchos campos, uno fundamental que no se nos enseña en absoluto a los hombres en el patriarcado, y la faceta más importante para cualquier persona humana, es la gestión de las emociones. Es posiblemente la tarea más complicada, pero también la principal, trabajar el tema de las masculinidades desde la libre expresión de las emociones, expulsando de nuestro bagaje esa necesidad continua de demostrar sin sentir.

Debemos desarrollar conjuntamente las sensibilidades, seguramente no en grupos exclusivos de hombres, pues corremos el riesgo de retroalimentarnos en torno a nuestros privilegios. No tengamos ningún reparo en acudir a nuestras compañeras, y trabajarnos la correcta canalización de emociones, es probable que tras avanzar algunos pasos comencemos a vivir con mayor intensidad y sinceridad. Huir del oscurantismo de la demostración de quién es el más “macho”, nos alejará de la actitud de gallitos de corral en la sociedad, abandonaremos las manipulaciones para ligar, insertadas en la cultura de la violación, pues sabremos expresar y comunicar mejor qué intenciones tenemos, y comprender a nuestras compañeras, sus espacios y sus necesidades como oprimidas.

Por otro lado, los hombres debemos tomar conciencia de nuestros privilegios de género, y comprender que a costa de este hecho, estamos exentos de ser objeto de una continuada opresión en forma de cuestionamiento social constante. Estamos exentos de ser cuestionados por nuestra vestimenta, por nuestra edad, sobre si tenemos miedo de volver a casa solos de madrugada, exentos de depilarnos o de ser considerados una propiedad de otra persona. Porque a nosotros culturalmente no se nos cosifica ni se nos expone a la violencia sexual, no somos potenciales víctimas de violación, sino potenciales violadores lamentablemente. Darse cuenta de este hecho puede resultar traumático y asustarnos, pero debemos pensar que más asusta pensar que estás continuamente expuesta a una agresión sexual si eres mujer. Rechazar infantilmente esta conclusión no ayudará a resolver el problema, sino enquistarlo, y como consecuencia de ello, a seguir reproduciendo inconscientemente esas actitudes invisibilizadas y de total privilegio en nuestro favor. Tampoco debemos decidir desvincularnos de nuestras compañeras o abstenernos de ligar por miedo a ejercer acoso o agresión sexual, sino que una solución estable pasa por trabajar convenientemente nuestras actitudes sociales y junto a nuestras compañeras, estableciendo vínculos donde encuadremos una libertad sexual en igualdad y donde prevalezcan las relaciones sanas. Al formar parte de la posición de privilegio, si nos comunican que estamos ejerciendo alguna actitud de violencia, por nuestro bien y por el de nuestras compañeras, debemos dedicar toda nuestra energía en revisar dicho comportamiento.

Desde mi punto de vista personal, entiendo que el feminismo es una herramienta de lucha para la liberación de las mujeres, que conlleva en un futuro el establecimiento de de la igualdad de géneros. Como tal herramienta, nuestra posición como hombres no es de protagonista como estamos acostumbrados a serlo en otros muchos espacios públicos. Algunas mujeres deciden organizarse en colectivos no mixtos para potenciar su sororidad sin la interferencia inconsciente que pueda resultar nuestro comportamiento en torno al rol de masculinidad. Además, algunos de estos colectivos necesitan atender a mujeres que hayan sufrido violencias de género, por lo que es necesario crear colectivos no mixtos que sean espacios de seguridad para esas mujeres. No obstante, muchas organizaciones feministas no mixtas hacen actividades, eventos y comparten otros espacios con hombres donde podamos poner en práctica y de manera sana esta teorización y avance real.

Nuestro papel como aliados feministas está en revisarnos los privilegios que tenemos como hombres por el hecho de serlo, cuestionar nuestras masculinidades y sobre todo, ir cambiando nuestras actitudes y poner de relieve esto ante otros hombres. El feminismo es una guerra contra los roles de género que perpetúan la evidente opresión, y una lucha de las mujeres que deben ser apoyadas por nosotros, y cuyas consecuencias igualitarias son beneficiosas para todas las personas.

Si no nos sentimos incómodos realmente no estamos perdiendo privilegios, sino tratando de incorporar según nuestros intereses para mantener el statu quo patriarcal. No se trata de flagelarnos, ni de tomar una actitud de consentimiento inactiva, sino de entender que los esfuerzos y privilegios que nos quitemos ahora, serán una liberación en el futuro, pues las relaciones en igualdad verdadera nos aportarán una inmensa satisfacción compartida.

Entrevista a Natalia Ferrari: Prostituta y Feminista.

Para el día de hoy traigo una entrevista a Natalia Ferrari. Mujer, activista, feminista y prostituta residente en Barcelona.

La intención de la entrevista es aportar un punto de vista más al debate clásico del feminismo: cómo debe posicionarse dicha ideología con respecto a la prostitución.

Esperamos que sirva para generar debate y crítica constructiva.

Cuéntanos un poco acerca de tu historia. Cómo te inicias en este mundo, cómo reaccionan tus allegados a esta decisión o cómo te sientes durante ese tiempo…

Dejo el instituto a los 13 porque no estaba de acuerdo con el sistema educativo y a los 16 empiezo a trabajar. Estoy unos días en un Mcdonalds y lo dejo, lo mismo trabajando como teleoperadora. De ahí pasé a trabajar de seguridad y atención al público en un museo, que fue mi trabajo más largo. Mientras tenía ese trabajo estaba haciendo voluntariado en una ONG de derechos animales y sentía que estar en el museo me consumía todo el tiempo y energía que quería usar para lo que verdaderamente me importaba. Así que decidí dejarlo y buscar alternativas. Encontré más de lo mismo: trabajos feminizados con condiciones precarias que no me aportaban nada a mi desarrollo personal. Pensando en otras opciones la prostitución apareció como una propuesta laboral más. Me convencieron las condiciones que me aportaba y decidí probarlo.

Tengo la suerte de tener un entorno muy cercano con quien comparto valores y que me conocen completamente. Desde el primer momento en que empiezo a considerar este trabajo decido compartirlo. Siempre he recibido apoyo y no he sentido la necesidad de ocultarlo. Es un trabajo que tiene sentido con mi identidad y no hubo ninguna sorpresa para ellos.

Al principio tenía miedo. No sabía muy bien cómo sería, me sentía insegura conmigo misma y no tenía claro qué esperar por parte del cliente. Lamentablemente es muy popular la idea (de boca de gente que no es puta) de que el cliente es un hombre malvado y nuestro papel es ser sumisa y consentir abusos. Esto es muy peligroso porque normaliza las agresiones y confunde a las chicas que empezamos a trabajar y no tenemos herramientas o conocidas que nos ayuden a ver que eso no es así. Por suerte, con el primer cliente tuve clarísimo que la posición de poder en la relación pertenece a la puta y que cuando el cliente paga recibe lo pactado. No tiene derecho a exigir nada y no es mi posición consentir la misoginia de nadie. Durante esos comienzos me sentía con muchas ganas de trabajar, había descubierto un mundo nuevo que me gustaba mucho y me lamentaba no haber empezado antes.

¿En qué momento descubres el feminismo y de qué forma influye en tu día a día y en tu trabajo?

Supongo que lo descubro haciendo activismo en la ONG de derechos animales. Estoy rodeada de gente que quiere crear un cambio positivo en el mundo, con un sentido crítico, que se preocupa por las problemáticas sociales. En ese momento tenía 19 y para mí fueron muy importantes esos años en mi vida.

El feminismo empieza calando primero en mi relación conmigo misma y luego con mis ex parejas. Me empiezo a dar cuenta del origen de las inseguridades que tengo con mi cuerpo y empiezo a detectar que las relaciones que había tenido eran tóxicas. Incluso me atrevo a poner la palabra “violación” sobre agresiones por parte de novios que en su momento no supe entender así.

En mi trabajo el feminismo es una herramienta fundamental para poder trabajar en condiciones éticas. Como he dicho antes, no es aceptable que un hombre se crea con derecho a abusar de ti porque te esté pagando. El feminismo nos ayuda a identificar actitudes machistas y elegir mejor a los clientes, reclamar derechos, negarnos a tener una doble vida, re apropiarnos de la palabra “puta” con orgullo, poner y exigir nuestras condiciones a la hora de pactar las citas. Leyendo a compañeras feministas y trabajadoras sexuales es cuando empiezo a declararme como sujeto de derecho con capacidad de decidir libremente sobre mi cuerpo y mi sexualidad y no dejar que me cosifiquen o me quieran tratar como un trozo de carne en venta. Esto último ya lo tenía asumido en la práctica, pero no me daba cuenta de la importancia de hacerlo público. He visto una sororidad increíble entre mis compañeras y muchísima fuerza como mujeres siendo una minoría discriminada. El trabajo sexual necesita al feminismo, y el feminismo necesita a las trabajadoras sexuales.

Hemos leído que eres muy selectiva en cuanto a clientes se refiere. Que pones normas para el disfrute mutuo y descartas si esa persona no te transmite confianza.
¿Estamos hablando de que puede existir una prostitución en la que la trabajadora asuma totalmente las riendas de su trabajo?

La prostitución sin relaciones pactadas no es prostitución. Todas elegimos a nuestros clientes y todas tenemos normas. Cuando alguien es forzada a aceptar clientes que no quiere estamos hablando de explotación laboral, trata o violaciones, y eso es delito. Cuando una mujer acepta clientes que no quiere porque la alternativa es no pagar el alquiler, estamos hablando de casos de vulnerabilidad extrema en un sistema que no aporta soluciones a la pobreza, y esto recordemos que también pasa en otros trabajos como el sector doméstico, la agricultura o la construcción. Las putas empoderadas no somos una excepción. Cada vez salen más testimonios de chicas diciendo lo mismo: elegimos a nuestros clientes y hacemos lo que nosotras queremos.

Es bien sabido que dentro del movimiento feminista hay un debate interno acerca de la prostitución. Por ejemplo, Beatriz Gimeno dice:
“La prostitución tiene que ver con la igualdad y no con el sexo. Los hombres no compran un cuerpo, ni sexo, sino una fantasía de dominio y masculinidad tradicional”.
¿Cuál es tu visión sobre esta afirmación?

Se puede decir exactamente lo mismo del matrimonio heterosexual. Está claro que vivimos en una sociedad machista y patriarcal y eso influencia nuestras relaciones personales y laborales. Pero de la misma manera que la historia demuestra que el matrimonio ha evolucionado y ya no es exclusivamente una unión en donde el hombre adquiere dominio absoluto sobre su esposa, con la prostitución pasa lo mismo. No voy a negar que existe lo que describe Beatriz, pero no es justo mostrarlo como el retrato único de la prostitución porque es mentira. Pueden existir relaciones éticas entre putas y clientes. El problema no es la prostitución, igual que no lo es el matrimonio, el problema es el machismo y se puede trabajar contra ello sin necesidad de silenciar las voces de todas las prostitutas que pedimos derechos.

Las prioridades biológicas nos incitan a querer mantener relaciones sexuales, pero con la mercantilización del sexo que conlleva la prostitución (entendiendo mercantilización como relación de consumo) esta puede fácilmente ‘elitizarse’, en tanto que los consumidores pertenezcan a clases más apoderadas.
Dicho en otras palabras. ¿Puede existir una prostitución no clasista o a la que también puedan acceder las clases populares?

En el sexo no mercantilizado también existe el derecho a “negar sexo”, nadie folla con quien quiere ni cuando se le antoja. No creo que el sexo tenga que ser un derecho que estemos obligados a dar para asegurarnos que todos puedan conseguirlo, esto es contrario a las libertades personales. Todo el mundo  elige con quien folla teniendo en cuenta muchos factores diferentes, como la belleza física o la inteligencia. ¿Acaso tú follas con cualquier persona que te demande sexo? Las prostitutas decidimos poner otro tipo de condiciones, igual de legítimas.

En relación a la pregunta anterior. ¿Crees que la prostitución nace en base a una relación de poder desigual, o por el contrario puede existir una prostitución “horizontal” en donde consumidora y trabajadora sexual estén al mismo nivel?

Todos los trabajos nacen desde una relación de poder desigual en el momento en el que alguien necesita dinero. Sin embargo, la prostitución te permite un crecimiento profesional que no obtienes de otros trabajos, además de la posibilidad de trabajar de forma independiente sin que un tercero se enriquezca con tu mano de obra. Creo que la prostitución puede existir con condiciones éticas, tanto como en el resto de trabajos. El problema es que la situación actual nos hace terriblemente vulnerables a todo tipo de violencia y explotación que en muchos casos ni siquiera tienes capacidad de denunciar. Pero la solución a eso es despenalizarla y normalizar el trabajo como uno más para garantizarnos los derechos y la seguridad que el resto de trabajadores tienen.

¿Qué puedes aportar al feminismo desde tu experiencia y tu óptica en esta profesión?

Me parece fundamental entender que en el feminismo formamos parte las trabajadoras sexuales, las agresiones a las putas, son agresiones a todas las mujeres. Muchas veces leo, por parte de feministas, relatos brutales de hombres abusando de prostitutas y me quedo horrorizada con la normalización que se hace de esas agresiones. Como si ese fuera el papel de la puta y lo “normal” es que un hombre nos trate con desprecio y se salga con la suya. Nuestro trabajo no es ser sumisas frente a hombres misóginos. No debería ser aceptable jamás el mensaje de que está bien maltratar a algunas mujeres.

¿Crees que existe cierto desconocimiento hacia la profesión por parte de los colectivos feministas, que se cae rápidamente en estigmas y prejuicios?

No tengo ninguna duda de ello. Por ejemplo, parece que siempre es necesario soltar la cifra de que el 90% son víctimas de trata, cuando esa cifra es completamente falsa y de hecho la ONU dice que son solo un 15%. Es muy fácil repetir lo que te han contado pero parece que poca gente decide informarse sobre las consecuencias que tiene sobre nosotras la penalización de nuestro trabajo. Lo recoge muy bien Amnistía Internacional, las ONGs Ammar y REDTRASEX acaban de sacar un informe sobre la violencia institucional en Latinoamérica, la ONG NSWP tiene otro informe que analiza el impacto del modelo sueco o modelo nórdico, GRETA deja constancia de la necesidad de diferenciar a putas de víctimas de trata, también las organizaciones en contra de la trata que apoyan la propuesta de Amnistía Internacional de despenalizar el trabajo sexual, la trabajadora sexual y activista Toni Mac tiene una charla en TED que expone el impacto de todos los modelos legales. La información está ahí, pero muy a mi pesar se sigue escuchando más a las personas que no son putas que a nosotras.

En un mundo en donde el cuerpo es el objeto de consumo. ¿No crees que la prostitución pueda acentuar los cánones de belleza?

Una de mis inseguridades al comenzar a trabajar era no sentirme lo suficientemente atractiva para poder ser puta. Hasta cierto punto me he dado cuenta que eso no es así aunque sí creo que es un trabajo que exige un grado de feminización. Puede que yo no me maquille, ni use tacones, y me de igual cuanto peso, pero aun así tengo que depilarme y controlar mi vestuario. Sé que si no lo hiciera tendría menos clientes. Recuerdo un día que publiqué una foto en donde tenía gafas, un gorro negro y actitud masculina y un cliente me canceló la cita diciendo que parecía una “bollera grunge”. Todas tenemos la presión de encajar hasta cierto punto en los cánones de belleza, las putas no nos libramos de ello, pero no creo que lo acentuemos ya que no tenemos ese poder de influencia desde la marginalidad.

De alguna forma todos estamos condicionados como clase obrera a retribuciones injustas, jornadas laborales desmedidas y un compendio de problemas que nacen de un sistema productivo injusto. ¿Crees que estás en la prostitución porque no hay una alternativa mejor?

Soy prostituta porque es el trabajo que mejor se ajusta a mi identidad y mis intereses. Creo que la pregunta intenta empujarme a que acepte una condición de víctima, y esa es una postura equivocada y fuera de lugar. Quizás es hora de entender que el trabajo sexual es un trabajo más, y no una anomalía del sistema.

Si es así. ¿Te mantendrías en la prostitución si el sistema productivo fuese otro y no estuvieras tan condicionada por elementos externos (especialmente agentes económicos)?

Creo que te estás equivocando. Estás hablando con una persona que elige a conciencia la prostitución. He evolucionado profesionalmente para conseguir y mantener unas condiciones que considero justas y hacer lo que me da la gana en mi trabajo. No es una cuestión puramente económica, como se intenta señalar en esta pregunta. Me gustaría que la gente se diera cuenta de que este tipo de preguntas solo se nos hacen a las putas, y que os cuestionarais por qué os cuenta tanto entender que haya mujeres a las que les guste follar con desconocidos a cambio de dinero con las condiciones pactadas por mutuo acuerdo.

¿Qué opinión te merece el mundo del porno? ¿Crees que puede hacerse porno feminista?

El porno feminista existe puesto que hay productoras que trabajan en condiciones laborales éticas, en donde la mujer es un sujeto activo en la relación, en donde se incluye diversidad en deseos, cuerpos, géneros o sexualidades. Existen productoras creando un contenido maravilloso que están luchando por hacerse visibles. Ejemplos que me vienen a la cabeza: Abby Winter, TrenchcoatX, Kink, Lucie Blush, Four chambers, Ersties, CrashPadSeries, Beautiful Agony. Es muy importante entender que el porno no es únicamente lo que vemos en la página de inicio de “Pornhub” y además de las productoras haciendo contenido diferente, hay muchas personas que se dedican a crear y distribuir vídeos desde su casa con su web cam y eso también es porno.

En la misma línea. ¿Crees que hay mejor consideración hacia las trabajadoras del porno que hacia las prostitutas?

El estigma “puta” nos afecta a todas. Hace poco vi una noticia de un grupo de padres que se organizó en un colegió para pedir la expulsión de una niña porque su madre había hecho porno. Este tipo de discriminación social lo sufrimos todas las trabajadoras sexuales. Pero es verdad que hay una especie de jerarquía en donde la prostitución está posicionada como si fuera lo peor para una mujer. La diferencia es que la prostitución sucede en la clandestinidad y el porno es una industria “glamurizada”. En el porno hay entregas de premios, interés mediático y un endiosamiento hacia las actrices y actores. Si buscas prostitución en cualquier medio te saldrán noticias relacionándola con delitos de drogas o trata.

Muchas gracias a Natalia Ferrari por la atención y las respuestas.

Twitter: https://twitter.com/nataliaxferrari

Página web: http://www.nataliaferrari.com/

Enlaces del mes: Noviembre 2016

Este mes de noviembre ha venido cargado de noticias de actualidad en muchos ámbitos que intentaremos resumir a continuación.

Como casi siempre tenemos que hacer una referencia a algunas noticias represivas. Por ejemplo, el 4 de noviembre tuvo lugar la manifestación por la libertad de Nahuel que lleva ya un año en prisión tras la operación Ice contra el movimiento Straight Edge Madrid, colectivo político animalista y anticapitalista en contra del consumo de alcohol y drogas. El sindicalista Andrés Bódalo decidió ponerse en huelga de hambre por el trato interno que esta recibiendo en prisión. También fueron detenidos durante este mes miembros del movimiento antifascista de Madrid. Y el colectivo musical ‘La Insurgencia’ fue llamado a declarar ante la Audiencia Nacional por supuestos delitos de diversa índole registrados en sus letras. También podemos incluir en este apartado la disparatada idea del PP de censurar los memes de internet futuramente. Casi a finales de mes pudimos comprobar la resistencia efectiva del ESOA La Dragona que a pesar de frenar su desalojo sufrieron la detención de cuatro compañeros/as.

Este mes ha sido de movilizaciones para recordar entre otros, a Carlos Palomino en el noveno aniversario de su asesinato a manos de un militar fascista en Madrid. También el recuerdo de Lucrecia Pérez asesinada por un guardia civil en Madrid en el año 1992, en un homicidio perpetrado por odio racista. Por último este mes se ha conmemorado el 80 aniversario de la resistencia de Madrid en la Guerra Civil española, tuvo lugar una manifestación contra las calles Franquistas que acabó en el Ayuntamiento de la capital.

En materia estatal destacamos un artículo sobre quienes realmente gobiernan nuestras vidas, se trata del Ibex 35 y el capitalismo financiero en la sombra, que son quienes dictan las órdenes políticas al gobierno de turno. También nos parece interesante incluir un artículo sobre las distintas discusiones que generó la idea de Ada Colau de crear una moneda local en Barcelona. Un año más miles de mujeres salieron a las calles para reivindicar la sororidad frente a los asesinatos machistas.

Sobre los enlaces internacionales primero encontramos en Turquía una nueva ofensiva de Tayyip Erdogan contra el Partido Democrático de los Pueblos (HDP) que supone un avance hacia el enfrentamiento civil al agredir a la coalición electoral que apoya al movimiento kurdo. No podríamos pasar por alto las interesantes interpretaciones políticas sobre la victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses, consecuencia directa de las aspiraciones del sistema capitalista. Sin embargo, la sociedad civil quiere responder y numerosos colectivos libertarios de Estados Unidos preparan una resistencia activa al gobierno de Trump. Por último, queremos destacar el aniversario en México de la fundación del EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) con el repaso a su historia.

Para finalizar incluimostres artículos de análisis y reflexión, uno sobre el socialismo de este siglo, dado que las fuerzas que se reclamen socialistas deben avanzar en la democratización de la economía. >Otro sobre las perspectivas de futuro del anarcosindicalismo, y el último sobre el plurinacionalismo municipalista.

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